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Pablo Serrano: Escultura de Unamuno en Salamanca. 1968.

La c   
es el nombre con el que se ha reunido tradicionalmente a un grupo de escritores, ensayistas y poetasespañoles que se vieron
profundamente afectados por la crisis moral, política y social acarreada en España por la derrota militar en laGuerra Hispano-Estadounidense y la
consiguiente pérdida de Puerto Rico, Cuba y las Filipinas en 1898. Todos los autores y grandes poetas englobados en esta generación nacen entre 1864
y 1876.

Se inspiraron en la corriente crítica del canovismo denominada regeneracionismo y ofrecieron una visión artística en conjunto en =   
 

 .

Estos autores, a partir del denominado Grupo de los Tres (Baroja, Azorín y Maeztu), comenzaron a escribir en una vena juvenil hipercrítica e
izquierdista que más tarde se orientará a una concepción  
de lo viejo y lo nuevo. Pronto, sin embargo, siguió la polémica:Pío Baroja y
Ramiro de Maeztu negaron la existencia de tal generación, y más tarde Pedro Salinas la afirmó, tras minucioso análisis, en sus cursos universitarios y
en un breve artículo aparecido en     (diciembre de 1935), siguiendo el concepto de "generación literaria" definido por el crítico
literario alemán Julius Petersen; este artículo apareció luego en su =   

, 1949.

José Ortega y Gasset distinguió dos generaciones en torno a las fechas de 1857 y 1872, una integrada por Ganivet y Unamuno y otra por los miembros
más jóvenes. Su discípulo Julián Marías, utilizando el concepto de "generación histórica", y la fecha central de 1871, estableció que pertenecen a ella
Miguel de Unamuno, Ángel Ganivet, Valle-Inclán, Jacinto Benavente, Carlos Arniches, Vicente Blasco Ibáñez, Gabriel y Galán, Manuel Gómez
Moreno, Miguel Asín Palacios, Serafín Álvarez Quintero, Pío Baroja, Azorín, Joaquín Álvarez Quintero, Ramiro de Maeztu, Manuel Machado,
Antonio Machado y Francisco Villaespesa.

La crítica al concepto de generación fue realizada inicialmente por Juan Ramón Jiménez en un curso dictado en los años 50 en la Universidad de Puerto
Rico (Río Piedras), y luego por un importante grupo de críticos que va desdeFederico de Onís, Ricardo Gullón, Allen W. Phillips, Yvan Shulman, y
termina con las últimas aportaciones de José Carlos Mainer, Germán Gullón y Cristián H. Ricci, entre otros. Todos ellos han puesto en duda la
oposición del concepto de generación del 98 y de Modernismo.
Ramón Menéndez Pidal.
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ï? 1 Nómina
ï? 2 Centros de reunión
ï? 3 Revistas
ï? 4 Libros de memorias
ï? 5 Características
ï? 6 Contexto histórico
ï? 7 Análogos europeos
ï? 8 Véase también
ï? 9 Bibliografía
ï? 10 Enlaces externos

Ë 
Ramón María del Valle-Inclán, el "hijo pródigo" de la Generación del 98.

Formado inicialmente por el llamado Grupo de los Tres (Baroja, Azorín y Maeztu), entre sus integrantes más significativos de este grupo podemos
citar a Ángel Ganivet, Miguel de Unamuno, Enrique de Mesa, Ramiro de Maeztu, Azorín, Antonio Machado, los hermanos Pío y Ricardo Baroja,
Ramón María del Valle-Inclán y el filólogo Ramón Menéndez Pidal. Algunos incluyen también a Vicente Blasco Ibáñez, que por su estética puede
considerarse más bien un escritor del Naturalismo, y también al dramaturgo Jacinto Benavente. No debe incluirse a José Ortega y Gasset, que es
considerado casi unánimemente como perteneciente al Novecentismo [  ].

Artistas de otras disciplinas pueden también considerarse dentro de esta estética, como por ejemplo los pintoresIgnacio Zuloaga y Ricardo Baroja,
también escritor este último. Entre los músicos destacan Isaac Albéniz y Enrique Granados.

Miembro menos destacados de esta generación fueron Ciro Bayo y Segurola (1859-1959), el periodista Manuel Bueno (1873-1936), Mauricio López-
Roberts, Luis Ruiz Contreras (1863-1953), Rafael Urbano (1870-1924) y muchos otros.

La mayoría de los textos escritos durante esta época literaria se produjeron en los años inmediatamente posteriores a 1910 yestán siempre marcados
por la autojustificación de los radicalismos y rebeldías juveniles (Machado en los últimos poemas incorporados a    

, Unamuno en sus
artículos escritos durante la I Guerra Mundial o en la obra ensayística de Pío Baroja).

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Foto de Pío Baroja.

Benavente y Valle-Inclán presidían tertulias en el Café de Madrid; la frecuentaban Rubén Darío, Maeztu y Ricardo Baroja. Poco después Benavente y
sus seguidores se fueron a la Cervecería Inglesa, mientras que Valle-Inclán, los hermanos Machado, Azorín y Pío Baroja tomaban el Café de Fornos. El
ingenio de Valle-Inclán le llevó luego a presidir la del Café Lyon d'Or y la del nuevo Café de Levante, sin duda alguna la que congregó a mayor
número de participantes.

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Los autores del 98 se agruparon en torno a algunas revistas características. à (1892-1902), 
(1897-1899), ! " (1898-1900),
 " (1899), #
 (1901-1902), $
 (1901), %
 (1903-1904), &
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(1903-1905) y =%
' ( 1894-1895).

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No fueron muy aficionados los autores del 98 a hablar de sus compañeros. Pío Baroja dejó bastantes recuerdos de ellos en dos libros de memorias,
å (
) y à 
*
 
  
 . Ricardo Baroja hizo lo propio en  
 . Unamuno dejó varios textos autobiográficos
sobre su juventud, pero pocos sobre su edad madura.

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Los autores de la generación mantuvieron, al menos al principio, una estrecha amistad y se opusieron a la España de laRestauración; Pedro Salinas ha
analizado hasta qué punto pueden considerarse verdaderamente una generación historiográficamente hablando. Lo indiscutible es que comparten una
serie de puntos en común:
Friedrich Nietzsche. Fotografía de Gustav Schultze. Nietzsche fue una influencia importante para muchos escritores del 98.

ï? 1. Distinguieron entre una j  miserable y otra j falsa y aparente. Su preocupación por la identidad de lo español
está en el origen del llamado debate sobre el Ser de España, que continuó en las siguientes generaciones.
ï? 2. Sienten un gran interés y amor por la Castilla miserable de los pueblos abandonados y polvorientos; revalorizan su paisaje y sus
tradiciones, su lenguaje castizo y espontáneo. Recorren las dos mesetas escribiendo libros de viajes y resucitan y estudian los mitos
literarios españoles y el Romancero.
ï? 3. Rompen y renuevan los moldes clásicos de los géneros literarios, creando nuevas formas en todos ellos. En la narrativa, la

unamuniana, la novela impresionista y lírica de Azorín, que experimenta con el espacio y el tiempo y hace vivir al mismo personaje en
varias épocas; la novela abierta y disgregada de Baroja, influida por el folletín, o la novela casi teatral y cinematográfica de Valle-Inclán.
En el teatro, el esperpento y el expresionismo de Valle-Inclán o los dramas filosóficos de Unamuno.
ï? 4. Rechazan la estética del Realismo y su estilo de frase amplia, de elaboración retórica y de carácter menudo y detallista, prefiriendo un
lenguaje más cercano a la lengua de la calle, de sintaxis más corta y carácter impresionista; recuperaron las palabras tradicionales y
castizas campesinas.
ï? 5. Intentaron aclimatar en España las corrientes filosóficas del Irracionalismo europeo, en particular de Friedrich Nietzsche (Azorín,
Maeztu, Baroja, Unamuno), Arthur Schopenhauer (especialmente en Baroja), Sören Kierkegaard (en Unamuno) y Henri Bergson (Antonio
Machado).
ï? 6. El pesimismo es la actitud más corriente entre ellos y la actitud crítica y descontentadiza les hace simpatizar con románticos como
Mariano José de Larra, al que dedicaron un homenaje.
ï? 7. Ideológicamente comparten las tesis del Regeneracionismo, en particular de Joaquín Costa, que ilustran de forma artística y subjetiva.

Por un lado, los intelectuales más modernos, secundados a veces por los propios autores criticados, sostenían que la  
 se caracterizó
por un aumento del egotismo, por un precoz y morboso sentimiento de frustración, por la exageración neorromántica de lo indiv idual y por su
imitación servil de las modas europeas del momento.

Por otra parte, para los escritores de la izquierda revolucionaria de los años treinta, la interpretación negativa de la rebeldía noventayochesca se une a
una fundamentación ideológica: el espíritu finisecular de protesta responde al sarampión juvenil de un sector de la pequeña burguesía intelectual,
condenado a refluir en una actitud espiritualista y equívoca, nacionalista y antiprogresiva.Ramón J. Sender mantenía todavía en 1971 la misma tesis
(aunque con supuestos diferentes).

Los problemas a la hora de definir a la   


 siempre han sido (y son) numerosos ya que no se puede abarcar la totalidad de experiencias
artísticas de una extensa trayectoria temporal. La realidad del momento era muy compleja y no permite entender la generación basándose en lavivencia
común de unos mismos hechos históricos (ingrediente básico de un hecho generacional). Esto se debe a un triple motivo:

1.? La crisis política de finales del siglo XIX afectó a bastantes más escritores que los englobados en la   
 .
2.? No se puede restringir la experiencia histórica de los autores nacidos entre 1864 y 1875 (fechas de nacimiento de Unamuno y Machado) al
resentimiento nacionalista producido por la pérdida de las colonias. Se afianzaba además por aquellos años enEspaña una comunidad
social y económica casi moderna.
3.? El auge del republicanismo y la pugna anticlerical (1900-1910), así como importantes huelgas, sindicalismo, movilizaciones obreras o
atentados anarquistas.

Sin embargo cabe preguntarse, ¿cómo es que la generación del 98 no tomó nombre del Modernismo, ya que surgen paralelamente y persiguen metas
parecidas?

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Caricatura de Ramiro de Maeztu publicada en la revista $
"+  el 8 de octubre de 1920.

Los años comprendidos entre 1875 y 1898 son de hastío creativo debido al proyecto de la Restauración de Cánovas. Cuando España pierde en 1898 las
colonias la sociedad vuelve a poner el dedo en la llaga de la Revolución de la Gloriosa. La literatura del Realismo se halla anquilosada y, pese a su
estabilidad, la vida política se encuentra corrompida por la oligarquía, el caciquismo y el régimen de turno de partidos, que se está descomponiendo en
banderías internas en el seno de los grandes partidos progresista y conservador, mientras que un tercer gran partido, el democrático, permanece
marginado y ninguneado por el reparto canovista del poder. Las perspectivas profesionales de los escritores noventaiochistas habían alcanzado su cima
(o estaban haciéndolo). Los más viejos se acercan a la edad de Galdós y los más jóvenes a la de Unamuno. Esto significa, en contraste con la
  
 , que se habían formado espiritualmente en los tiempos de la Revolución de Septiembre.

Lo importante de considerarlos en conjunto es el hecho de que han vivido dos épocas emocional e intelectualmente distintas.

1.? La revolucionaria: efervescencia ideológica, afán de reforma y confianza en la virtud correctora de los programas políticos.
2.? La restauradora: atonía de los espíritus, el apocamiento con que se abordan ineludibles problemas, lasospecha que inspira toda idea de
cambio y la creciente desconfianza en la política vigente.

Se trata pues de hombres doblemente engañados ya que vieron fracasar dos estructuras políticas de cariz contradictorio (Revolución y Restauración).
De estos dos experimentos políticos los 

 del 98 sacaron una misma conclusión: la urgencia de buscar en zonas de pensamiento y actividad
ajenas a la política los medios de rescatar a España de su progresiva catalepsia [muerte aparente].

La primera repulsa intelectual tuvo lugar en los albores de laRestauración. En 1876 Francisco Giner de los Ríos funda la Institución Libre de
Enseñanza. Su tarea constituye el repudio indirecto de la enseñanza oficial, probadamente ineficaz e insuficiente enaquélla época, y sujeta a la
agobiante tutela de los intereses políticos y religiosos.

Se planteó entonces el problema de la personalidad histórica de España (así como lo hiciesen en Francia poco antes tras la derrota de Sedán). Unamuno
estudió el casticismo, Ricardo Macías Picavea la ,   

 , Rafael Altamira la psicología del pueblo español, Joaquín Costa la
personalidad histórica de España«

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Los autores noventayochescos tienen evidentes paralelos europeos:

ï? El quietismo de Unamuno remite a los problemas vividos por André Gide.


ï? El teatro galaico de Valle-Inclán parece resonar en el teatro irlandés de los años 20.
ï? Azorín reúne la sensibilidad reaccionaria para el pasado cultural (típica deItalia) y teatral.

El periodismo en tanto práctica literaria habitual y la condición



en tanto talante personal desarrollan una nueva modalidad ensayística,
ajustada a una temática en la que la evocación o lo confesional enmarcan temas de reflexión muy característicos.

La crisis de la novela o del teatro son vividas con peculiar intensidad en la nivola unamuniana, el desmoronamiento del relato en Azorín o por la
peculiar teoría narrativa de Baroja. En este concepto se conoció como la era de los reprimidos.

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El si l  XIX t  i  con una    : el final del i erio colonial español
En 1895 se produce el levantamiento de Cuba y en 1896 el de
Filipinas, últimas colonias. España, aunque reacciona ante las revueltas, sufre una derrota total y en r  se ve obli ada a firmar el Tratado de París
por el que Cuba consi ue la independencia, mientras que Filipinas y Puerto Rico quedan bajo el control de Estados Unidos.

Este acontecimiento provocó en España una ola de indi nación y protesta que se manifestó en literatura a través de los escrit ores de la 

  
 .



  

Una generación literaria es un grupo de escritores que, nacidos en fechas cercanas y movidos por un acontecimiento de su époc a, se enfrentan a los
mismos problemas y reaccionan de modo semejante ante ellos.




   

  
- Sus principales componentes son: Miguel de Unamuno, Valle-Incl n, Pío Baroja,
- Un grupo de escritores.
Azorín y Antonio Machado.
- Nacidos en fechas cercanas. - Todos nacen entre 1864 y 1875.
- El acontecimiento histórico que los mueve es la decadencia española y el desastre
- Movidos por un acontecimiento.
de 1898.
- Se enfrentan a unos mismos - La imagen lamentable que presenta España, que ha caído en la apatía y el
problemas. desinterés.
- Reacción semejante. - Analizan los males de España e intentan proponer soluciones.

j 

Ante el estado de apatía e indiferencia en el que ha caído el país, se preocupan por encontrar la verdadera  
 o   j  y el 
   
  Para esto utilizan tres vías:

ï?   Cada época literaria ha tenido sus modelos; los autores de la Generación del 98 sienten especial debilidad por
Gonzalo de Berceo, Jorge Manrique, Cervantes y Quevedo. Admiran a Larra y a los ilustrados porque y a habían sufrido y
analizado estos problemas.
ï?   En ésta es donde buscan estos escritores la esencia de España, los valores de la patria y la raíz de los problemas
presentes.
ï? j    Ven en el austero paisaje castellano el reflejo del alma y la esencia que buscan. Recorren la meseta de Castilla
describiendo minuciosamente la pobreza de sus pueblos, la sencillez de sus gentes y lo extremado de su clima. Esperan
captar, a través de este paisaje, el alma de España.

 (Miguel de Unamuno)


Tú me levantas, tierra de Castilla, tiene en ti cuna el Sol y en ti sepulcro
en la rugosa palma de tu mano, y en ti santuario.
al cielo que te enciende y te refresca,
al cielo, tu amo.
Es todo cima tu extensión redonda
y en ti me siento al cielo levantado,
Tierra nervuda, enjuta, despejada, aire de cumbre es el que se respira
madre de corazones y de brazos, aquí, en tus páramos.
toma el presente en ti viejos colores
del noble antaño.
¡Ara gigante, tierra castellana,
a ese tu aire soltaré mis cantos,
Con la pradera cóncava del cielo si te son dignos bajarán al mundo
lindan en torno tus desnudos campos, desde lo alto!

   

Tras la pérdida de las colonias de América en 1898, año del que recibe el nombre esta Generación, sus miembros reaccionan de manera similar:

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   de nuestro país. Esto hace que propongan soluciones para la reconstrucción de la
agricultura, la educación, la cultura y la economía del país. También proponen la integración de España en Europa.
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     , a medida que adquieren un mayor conocimiento y aprecio de España.
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  hace que adopten un determinado estilo literario para exponer sus ideas:
- 
 
  y expresivo que rompe con la retórica recargada de la época.
-     , con el fin de reflejar de la forma más justa posible lo que se quiere expresar. De ahí que abunden palabras cultas,
extranjeras y populares.
- Predominio de la 
  
 , evitando los párrafos largos y la subordinación.

  (Azorín)
...No se divisa nada; indudablemente se ha empañado el cristal. Limpiémoslo. Ya está
claro; tornemos a mirar. Los bosques que rodeaban la ciudad han desaparecido. A llá, por
aquellas lomas redondas que se recortan en el cielo azul, en los confines del horizonte, ha
aparecido una mancha negra; se mueve, avanza, levanta una nubecilla de polvo.



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Nació en Bilbao en 1864. Estudió Filosofía y Letras en Madrid y fue catedrático de griego en la Universidad de Salamanca donde ejerció muchos años
como rector. A causa de su oposición a la Dictadura de Primo de Rivera, fue desterrado a la isla de Fuerteventura. Regresó en 1930 a Salamanca donde
murió el 31 de diciembre de 1936.

Unamuno es el escritor más representativo del 98 y todos sus compañeros de Generación admiraron y respetaron su formidable y contradictoria
personalidad, la profundidad de su pensamiento y su estilo apasionado.

Toda su obra está llena de preocupación y problemática filosófica; pero sin perder su valor literario. El autor siente una gran an gustia ante la muerte y
un deseo de vida eterna que permita al hombre seguir existiendo. El problema religioso y la búsqueda angus tiada de Dios son un tema constante en su
vida y en su obra.

Su estilo no tiene un claro propósito artístico; es seco, robusto y no siempre elegante, pero extraordinariamente exacto e in citante. Le interesa expresar
su mundo interior y convencer a los lect ores, por ese orden. De ahí que su tono sea apasionado y que sus razonamientos no estén ordenados, sino en un
continuo movimiento de vaivén. Su vehemencia hace que utilice cadenas de sinónimos como si con una sola palabra no bastara para expresar todo su
complejo y rico mundo interior.

Su producción literaria es muy extensa, utilizando todos los géneros literarios:

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  es el género que utiliza para expresar sus propios problemas personales como la sed de inmortalidad, el sentido
trágico de la vida y la lucha entre la razón y la fe. Destacan: !  2
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   deja ver su honda preocupación religiosa. j     "%"!  


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 y   en los que Unamuno expone sus preocupaciones patrióticas y el futuro del hombre más allá de la
muerte.   &
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 como los recogidos en el libro j    
ï? & 2   (% j 

  &
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(Miguel de Unamuno)
Puedes leer un pequeño fragmento de la introducción de la Vida de Don Quijote y Sancho, un largo ensayo en el que el
autor comenta pasajes de la novela tan importante de Cervantes e interpreta a sus dos protagonistas como símbolos del
alma española.
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Me preguntas, mi buen amigo, si sé la manera de desencadenar un delirio, un vértigo, una locura cualquiera sobre estas
pobres muchedumbres ordenadas y tranquilas que nacen, comen, duermen, se reproducen y mueren.

... Esto es una miseria, una completa miseria. A nadie le importa nada de nada. Y cuando alguno trata de agitar
aisladamente este o aquel problema, una u otra cuestión, se lo atribuyen o a negocio o a afán de notorie dad y ansia de
singularizarse.

No se comprende aquí ya ni la locura. Hasta al loco creen y dicen que lo será por tenerle su cuenta y razón. Lo de la
razón de la sinrazón es ya un hecho para todos esos miserables. Si nuestro Señor Don Quijote resucitara y volviese a esta
su España, andarían buscándole una segunda intención a sus nobles desvaríos. Si uno denuncia un abuso, persigue la
injusticia, fustiga la ramplonería, se preguntan los esclavos: ¿Qué irá buscando en eso? ¿A qué aspira? Unas veces creen
y dicen que lo hace para que le tapen la boca con oro; otras que es por ruines sentimientos y bajas pasiones de vengativo
o envidioso; otras que lo hacen no más sino por meter ruido y que de él se hable, por vanagloria; otras que lo hace por
divertirse y pasar el tiempo, por deporte. ¡Lástima grande que a tan pocos les dé por deportes semejantes!

Fíjate y observa. Ante un acto cualquiera de generosidad, de heroísmo, de locura, a todos estos estúpidos bachilleres,
curas y barberos de hoy no se les ocurre sino pre guntarse: ¿Por qué lo hará? Y en cuanto creen haber descubierto la
razón del acto -sea o no la que ellos suponen- se dicen: ¡Bah!, lo ha hecho por esto o por lo otro. En cuanto una cosa
tiene razón de ser y ellos la conocen, perdió todo su valor la cosa. P ara eso les sirve la lógica, la cochina lógica.

Comprender es perdonar, se ha dicho. Y esos miserables necesitan comprender para perdonar el que se les humille, el
que con hechos o palabras se les eche en cara su miseria, sin hablarles de ella.

Han llegado a preguntarse estúpidamente para qué hizo Dios, el mundo, y se han contestado a sí mismos: ¡para su
gloria!, y se han quedado tan orondos y satisfechos, como si los muy majaderos supieran qué es eso de la gloria de Dios.

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Se llamaba José Martíne z Ruiz. Nació en Monóvar (Alicante) en 1873 y vivió en Madrid dedicándose al periodismo y a la literatura. Pasada su
juventud vivió una vida tranquila sin hechos destacables y murió en 1967.

Sintió profundamente los problemas de España y centró su atención en Castilla: sus pueblos, sus hombres, su paisaje y su pasado histórico y literario.

Su estilo es muy personal, llamando poderosamente la atención su arte descriptivo. Es capaz de percibir los más mínimos e ins ólitos detalles de la
realidad. Se vale de una técnica impresionista muy cercana a la utilizada por la pintura o por el cine, que consiste en seleccionar unos cuantos det alles
significativos de lo que quiere describir para darnos, a través de ellos, la esencia íntima de la realidad descrita.

Su prosa, de estilo inconfundible, se caracteriza por una elegante, primorosa y elaborada sencillez. La sintaxis es simple: frases co rtas, normalmente
coordinadas o yuxtapuestas. El léxico, por el contrario, tiene gran riqueza y precisión.

ï? Novelas: 
 

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ï? Ensayos:  
       &
'
ï? Libros de paisajes:     K  
ï? Teatro: ) 2 

  

K   (Azorín)
Este texto pertenece a uno de sus libros de ensayos: Castilla, en el que como dice el propio Azorín "   
 )

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En el fragmento nos describe, con frases muy breves, la sequedad y decrepitud de esta vieja y sufrida región. La lejanía
del mar aparece casi en cada frase acentuando, por contraste, la sequedad castellana
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No puede ver el mar la solitaria y melancólica Castilla. Está muy lejos el mar de estas campiñas llanas, rasas, yermas,
polvorientas; de estos barranca les pedregosos; de estos terrazgos rojizos, en que los aluviones torrenciales han abierto
hondas mellas; mansos alcores y terreros, desde donde se divisa un caminito que va en zigzag hasta un riachuelo. Las
auras marinas no llegan hasta esos poblados pardo s de casuchas deleznables, que tienen un bosquecillo de chopos junto
al ejido. Desde la ventana de este sobrado, en lo alto de la casa, no se ve la extensión azul y vagarosa; se columbra allá
en una colina con los cipreses rígidos, negros, a los lados, que destacan sobre el cielo límpido. A esta olmeda que se abre
a la salida de la vieja ciudad no llega el rumor rítmico y ronco del oleaje; llega en el silencio de la mañana, en la paz azul
del mediodía, el cacareo metálico, largo, de un gallo, el golpear sob re el yunque de una herrería. Estos labriegos secos,
de faces polvorientas, cetrinas, no contemplan el mar; ven la llanada de las mieses, miran sin verla la largura monótona
de los surcos en los bancales. Estas viejecitas de luto, con sus manos pajizas, sarmentosas, no encienden cuando llega el
crepúsculo una luz ante la imagen de una Virgen que vela por los que salen en las barcas; van por las callejas pinas y
tortuosas a las novenas, miran al cielo en los días borrascosos y piden, juntando sus manos, no q ue se aplaquen las olas,
sino que las nubes no despidan granizos asoladores.

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Nació en San Sebastián en 1872; murió en Madrid en 1956. Fue médico pero abandonó su carrera para dedicarse a la literatura. Viajó mucho; sin
embargo, su vida fue bastante tranquila. Baroja fue un hombre solitario, independiente y profundamente sincero. Su visión de la realidad española es
amarga y pesimista, lo cual se refleja en sus obras, pero también se plasma su espíritu sensible lleno de humor y, a veces, d e ternura. Critica claramente
los vicios que aquejan a los españoles con una marcada intención reformista.

Todas las obras de Baroja pertenecen al género narrativo: novelas, cuentos y narraciones cortas. Su estilo es vigoroso, dinám ico y expresivo.
Irrespetuo so con las reglas gramaticales, no busca la corrección sintáctica y léxica, sino la sencillez y la expresividad. Sus personaj es suelen ser
rebeldes, arrojados e intrépidos en contraste con su falta total de fe en el mundo y en la acción.

Escribió sesenta y seis novelas además de otras narraciones. Entre ellas destacan:  D   "j 
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(Pío Baroja)
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Cuando vi que el 2


  quedaba abandonado, se me ocurrió el proyecto de ir hasta él y reconocerlo. Tenía la
ilusión de que, por una casualidad, pudiese quedar a flote. Al exponer mi plan a Zelayeta y Recalde les produjo a los dos
un entusiasmo asombroso.

Decidimos esperar a que cesaran las lluvias; tuvimos que aguardar todo el invierno. Las fantasías que edificamos sobre
el 2


  no tenían fin: lo pondríamos a flote, llevaríamos a bordo el cañón enterrado en la cueva próxima al río, y
nos alejaríamos de Lúzaro disparando cañonazos.

Un día de marzo, sábado por la tarde, de buen tiempo, fijamos para el domingo siguiente nuestra expedición.

Yo advertí por la noche a mi madre que íbamos los amigos a Elguea, y que no volveríamos hasta la noche.

El domingo al amanecer, me levanté de la cama, me vestí y me dirigí de prisa hacia el pueblo. Recalde y Zelayeta me
esperaban en el muelle. Zelayeta dijo que quizá fuera mejor dejar la expedición para otro día, porque el cielo estaba
oscuro y la mar algo picada; pero Recalde afirmó que aclararía.

Ya decididos, compramos queso, pan y una botella de vino en el     del muelle; bajamos al rincón de 
  donde guardaba sus lanchas Shacu; desatamos el  
 y nos lanzamos al mar. Llevábamos un ancla pequeña
de cuatro uñas, atada a una cuerda, y un achicador consistente en una pala de madera para sacar agua.

El viento soplaba con fuerza, en ráfagas violentas; las olas batían las rocas del Izarra produciendo un estruendo
espantoso y llenándolas de espuma.

Pasamos por delante de Frayburu, la peña grande, negra, la hermana mayor de las rocas del Izarra, que desde el mar
parece un torreón en ruinas.

Comenzábamos a acercarnos al 2


 . El aspecto de la goleta con los mástiles rotos, tumbada sobre una banda
como un animal herido en el corazón, era triste, lastimoso.

El mar chocaba contra las peñas y sobre el costado del barco, produciendo un ruido violento como el de un trueno; las
gaviotas comenzaban a revolotear en derredor nuestro, lanzando grit os salvajes.

Estábamos emocionados; Zelayeta y yo creo que hubiéramos vuelto a Lúzaro con mucho gusto, pero nada dijimos.
Recalde no era de los que retroceden. Las dificultades y el peligro le excitaban. Proponiéndole volver no le hubiéramos
convencido, y, tácitamente, los dos más reacios nos decidimos a obedecerle. Terco, pero sin arrebatos, Joshe Mari era
hábil y marino de instinto.

Sabía que había un canalizo estrecho, de cuatro o cinco brazas, entre los arrecifes, y quería penetrar por él para acercarse
a la goleta. Muchas veces enfilamos la entrada del canal; pero al ir a tomarlo nos desviábamos.

Recalde nos mandaba aguantar en sentido contrario para detenernos.

-¡Ciad! ¡Ciad! -gritaba.

Y nosotros metíamos las palas de los remos en el agua, resistiendo todo lo posible.

Hubo un instante en que no pudimos contrastar el impulso de una ola, y entramos en el canalizo rasando las rocas,
envueltos en nubes de espuma, expuestos a hacernos pedazos.

Alrededor, cerca de nosotros, todo el mar estaba blanco; en cambio, por contraste, más lejos parecía completamente
negro.

La olas saltaban sobre las peñas con tal fuerza que, al caer la espuma en copos blancos como nieve líquida, nos calaba la
ropa.

A medida que avanzábamos en el canal, el mar iba quedando más tranquilo; el agua verdosa, casi inmóvil se cubría de
meandros de plata.

Cuando nos vimos en seguridad nos miramos satisfechos. Zelayeta se puso a proa con el bichero y Recalde y yo, unas
veces remando y otras empujando contra las rocas, avanzamos despacio. De pron to, Zelayeta gritó, mientras apretaba
con el bichero:

-¡Eh! Parad.
-¿Qué pasa?
-Hay que pararse. Perdemos fondo.

El bote iba rasando la roca. Nos detuvimos. Estábamos a veinte pasos del barco. Yo vi que de la popa colgaba una braza
de cuerda; salté de peña en peña y comencé a escalar el 2


  a pulso.

Al asomarme por la borda, una bandada de pájaros y de gaviotas levantó el vuelo, y tal impresión me hicieron que por
poco me caigo al mar.

Algunas de aquellas furiosas aves me atacaban a picotazos y rev oloteaban alrededor de mí lanzando gritos agudos. Con
un trozo de amarra pude defenderme y hacerlas huir.

-¿Qué pasa? -gritó Recalde.


-Nada -dije yo-. Son pájaros. Se puede subir.
-Echa esa cuerda.

Les eché una cuerda, que ataron al  


 , y luego, saltando como yo, de una piedra a otra, subieron al barco.

ï? (-
D   .*
 

Nació en Villanueva de Arosa (Pontevedra) en 1866 y murió en Santiago de Compostela en 1935. Después de una accidentada estan cia en México,
paso la mayor parte de su vida en Madrid; aunque siempre estuvo vinculado a su tierra gallega. Fue conocido tanto por el valor de su obra literaria
como por su extraña figura: largas melenas y barbas, vestidos estrafalarios y gestos desmesurados de gran señor. Perdió su br azo izquierdo en una
pelea. Dirigió en Roma la Academia Española de Bellas Artes.

Aunque estudiamos a Valle-Inclán dentro de la Generación del 98, no mostró ningún interés por muchos de los problemas ideológicos que preocuparon
a los hombres de su generación. Sus preocupaciones son fundamentalmente estéticas.

Cultivó todos los géneros literarios, pero destacó en la novela y en el teatro. Demostró el magnífico dominio que poseía sobr e los recursos expresivos
del idioma. Su estilo está marcado por dos etapas bien diferenciadas. Las obras de la primera están escritas en una prosa refinada y exquisita, llena de
musicalidad y de sensaciones de color. La segunda se caracteriza por una visión pesimista de la realidad, que se expresa a tr avés de un lenguaje
desgarrado y de un humor deformante. Crea los   
 : obras en las que deformaba sistemáticamente la realidad mediante la creación de
personajes grotescos que se mueven en ambientes raros y sorprendentes.

ï? Sus obras de la primera etapa:

- Novelas: Las cuatro 2


  "     j  
      

- Teatro: /    -
(
   
- Poesía: j   

ï? A la segunda etapa pertenecen:

- Novelas: !
#
 
- Teatro:   
- Poesía:    0

 "     (Valle-Inclán)


Esta novela histórica tiene como tema las guerras carlistas. El autor sitúa la acción en su Galicia natal, lo que permite
que pueda recrear de forma artística el paisaje de su tierra, que tanto amó. Esta novela pertenece a su primera época, en
la que, influenciado por el Modernismo, no se propone ser fiel a los acontecimientos históricos, sino crear un mundo de
belleza.

En el fragmento puedes apreciar tres partes: La primera y la última nos sitúan en el ambiente y lugar de los hechos. La
parte central dialogada, nos comunica los acontecimientos. En el texto hay un ambiente de misterio dentro de una
sensación de belleza lograda a partir del vocabulario, la sonoridad de las palabras y el ritmo lento y pausado de las
frases.
K)Dj$!(*)2&j2D j(j22)#(j  j((

Caballeros en mulas y a un buen paso de andadura, iban dos hombres por aquel camino viejo que, atravesando el monte,
remataba en Viana del Prior. A tiempo de anochecer entraban en la villa espoleando. Las mujerucas que salían del
rosario, viéndoles cruzar el cementerio con tal prisa, los atisbaron curiosas sin poder reconocerlos, por ir encapuchados
los jinetes con las corazas de juncos que usa la gente vaquera en el tiempo de lluvias por toda aquella tierra antigua.
Pasaron los jinetes con hueco estrépito sobre las sepulturas del atrio, y las mujerucas quedáronse murmurando
apretujadas bajo el porche, ya negro a pesar del farol que alumbraba el nicho de un santo de piedra. Voces de viejas
murmuraban bajo el misterio de los manteos:

-¡Son las caballerías del palacio!

-Esperaban, días hace, al señor mi Marqués. Viene para levantar una guerra por el Rey Don Carlos.

-¡Y el sacristán de las monjas espareció!

-Bajo el Crucero de la Barca dicen que hay soterrados cientos de fusiles.

-El sacristán no se fue solo, que con él se partieron cuatro mozos de la aldea de Bealo. A todos los andan persiguiendo.

-No quedará quien labre las tierras. Aquellos mozos que no van a la guerra por la su fe, luego se van por la fuerza a
servir en los batallones del otro Rey.
-¡Nunca tal se vio como agora! ¡Dos reyes en las Españas!

-¡Como en tiempos de moros!

-Bárbara la Roja, que tiene al marido contrabandista, va diciendo por ahí que el sacristán dejóse ver con una partida en la
raya de Portugal.

-¡Santo fuerte, si lo cogen lo afusilan!

-¡Afusilado murió su padre!

-¡No hay plaga más temerosa que la guerra que se hacen los reyes!

-¡Las Españas son grandes y podían hacer partición de buena conformidad!

-Son reyes de distinta ley. Uno bueno cristiano, que anda en la campaña y se sienta a comer el pan con sus soldados. El
otro, como moro, con más de cien mujeres, nunca pone el pie fuera de su gran palacio de la Castilla.

Amenguaba la lluvia, y las viejas dejaron el abrigo del porche, encorvadas bajo los manteos, chocleando los zue cos. Se
dispersaron, y algunas pudieron ver que estaban iluminadas las grandes salas del Palacio de Bradomín. El Marqués
acababa de descabalgar ante la puerta que aún conservaba, partidas en dos pedazos, las cadenas del derecho de asilo. El
caballero legitimista venía enfermo, a convalecerse en aquel retiro de una herida alcanzada en la guerra.

ï? 

D 

Nació en Sevilla en 1875; pero siendo aún muy pequeño se trasladó a Madrid con su familia. Fue profesor de Francés en los institutos de Soria, Baeza,
Segovia y Madrid. Cuando vivía en Soria, se casó con Leonor Izquierdo. Consiguió un beca para ampliar sus estudios en París, pero tuvo que regresar a
causa de la enfermedad de su esposa. Su muerte causó en el poeta un gr an dolor que marcó toda su vida. Al estallar la guerra civil española, su espíritu
liberal y republicano hicieron que apoyara la causa del pueblo con su verso y con su ejemplo. En los últimos días de la guerr a, como tantos otros,
marchó a un pequeño pueblo de Francia llamado Collioure, donde murió en 1939.

La poesía de Antonio Machado gira en trono a tres temas principales: la intimidad del poeta, el paisaje o mundo exterior a él y su amor por Leonor,
muerta al poco de casarse.

ï? Su 

 está hecho de recuerdos, añoranzas, ensueños (mundos imaginarios creados por el deseo y la soledad); y
por el sentimiento del paso del tiempo.
ï? El   es Castilla y es Andalucía, porque vivió en ambos lugares; son las gentes castellanas, su historia pasada y su vida
presente. También es la realidad nacional vista con sentido crítico.
ï? El de su mujer hace que salga por algún tiempo de su soledad y ensimismamiento. Pero vuelve a ellos cuando Leonor
muere.

Entre sus obras en verso y con características moderni stas escribió 2    2          Con marcada influencia del 98
elaboró K   K  

También escribió teatro:       ; y prosa: 


 D
 D


K   K  (Antonio Machado)



  
Al olmo viejo hendido por el rayo Antes que te derribe, olmo del Duero,
y en su mitad podrido, con su hacha el leñador, y el carpintero
con las lluvias de abril y el Sol de mayo,
te convierta en melena de campana,
algunas hojas verdes le han salido. lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo, en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
¡El olmo centenario en la colina al borde de un camino;
que lame el Duero! Un musgo amarillento antes que te descuaje un torbellino
le mancha la corteza blanquecina y tronche el soplo de las sierras blancas;
al tronco carcomido y polvoriento. antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
No será, cual los álamos cantores
la gracia de tu rama verdecida.
que guardan el camino y la ribera,
Mi corazón espera
habitado de pardos ruiseñores.
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
Ejército de hormigas en hilera
van trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
  
 

Comentario de textos

Recuerda que un comentario de textos no consiste solamente en explicar con tus palabras lo que escribe el autor; sino
profundizar en el estudio del texto de que se trate.

 
-
  

1ª.- Lee con mucha atención el texto que va a continuación hasta que lo entiendas perfectamente. Utiliza el diccionario si es nece sario.

(Antonio Machado)
¡Colinas plateadas,
gises alcores, cárdenas roquedas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, oscuros
encinares,
ariscos pedregales, calvas
sierras,
caminos blancos y álamos del
río,
tardes de Soria, mística y
guerrera,
hoy siento por vosotros, en el
fondo
del corazón, tristeza,
tristeza que es amor! ¡Campos
de Soria,
donde parece que las rocas
sueñan,
conmigo vais! ¡Colinas
plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas!...
?

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