Está en la página 1de 2

CALENTAMIENTO GLOBAL EN EL

ECUADOR
El Ecuador es altamente vulnerable al Cambio Climático. Su
capacidad de adaptación a los efectos del mismo es limitada
a causa, entre otros aspectos, de la pobreza y de su ubicación
geográfica. Fenómenos locales y regionales como el de El
Niño, cuyo incremento de intensidad y frecuencia minan
recurrentemente la situación socioeconómica del país, han
sembrado en la sociedad ecuatoriana un cierto grado de
conciencia sobre la necesidad de emprender medidas
inmediatas y mediatas, para confrontar potenciales impactos
directos e indirectos del calentamiento global.
Las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) del
Ecuador constituyen, en términos absolutos, una parte
marginal de las emisiones globales que se acumulan en la
atmósfera y que originan el fenómeno del calentamiento
global, tal como coincide la vasta mayoría de la comunidad
científica mundial, . Sin embargo, el nivel relativo y las
características endógenas de las emisiones nacionales
reflejan deficiencias estructurales y tendencias coyunturales
insostenibles en la eficiencia económica y la integridad
ambiental de múltiples patrones locales de producción y
consumo.
En este contexto dual, el Ecuador ha suscrito y ratificado –
bajo el “principio de las responsabilidades comunes pero
diferenciadas” – la Convención Marco de NNUU sobre
Cambio Climático (CMNUCC) y el Protocolo de Kyoto de
la CMNUCC. Acuerdos que enmarcan la urgencia de
emprender globalmente la mitigación de y la adaptación al
Cambio Climático de una manera congruente con las
prioridades nacionales de desarrollo sostenible. Más allá de
ello, instrumentos que se desprenden del proceso de
negociación climática constituyen para el Ecuador una
oportunidad para canalizar externa e internamente recursos y
capacidades que apoyen política, económica y técnicamente
la implementación de medidas de mitigación y adaptación,
que a la vez estén orientadas a favorecer las prioridades del
desarrollo nacional.
Las instituciones y estructuras nacionales existentes con un
rol central para el tema del Cambio Climático, son el
Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable (CNDS) (aún no
entra en operación); el Comité Nacional del Clima (CNC) y
sus Grupos de Trabajo; el Ministerio del Ambiente
(Presidente del CNC y de la AN-MDL), su Unidad técnica
de Cambio Climático; y, para el tema específico de la
compensación del carbono, CORDELIM, la “Oficina
Nacional de Promoción del Mecanismo de Desarrollo
Limpio”.
El Comité Nacional del Clima (CNC) designó al Ministerio
del Ambiente como la Autoridad Nacional para el MDL
(AN-MDL). El Ministerio del Ambiente, atendiendo a sus
roles de Autoridad Nacional Ambiental, de Presidente del
CNC y de Punto Focal del GEF, constituyó bajo su
Subsecretaría de Calidad Ambiental el Proceso Cambio
Climático. Esta unidad técnica tiene como función básica
coordinar actividades interinstitucionales y trans-sectoriales
vinculadas al tema de Cambio Climático, así como de asumir
la coordinación técnica de la AN-MDL.