P. 1
HV7-35 _Campaña de Oriente 1813_

HV7-35 _Campaña de Oriente 1813_

4.0

|Views: 6.866|Likes:
Publicado porcarloschuecos3295

More info:

Published by: carloschuecos3295 on Jun 20, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/12/2014

pdf

text

original

Campaña de Oriente 1813

Es la llevada a cabo por el general Santiago Mariño y sus compañeros de armas, entre enero y agosto de 1813, la cual condujo a la liberación de todo el territorio oriental de Venezuela, exceptuando Guayana. Su origen está en el Acta de Chacachacare suscrita el 11 de enero de 1813 en el islote de ese nombre por Mariño, José Francisco Azcue, José Francisco Bermúdez y Manuel Piar, quienes junto con Juan Bautista Bideau y otros patriotas se embarcaron esa misma noche hacia Güiria, iniciando así la campaña libertadora de oriente. En la madrugada del 13 de enero desembarcaron en esa población y se apoderaron de ella, obligando al corsario realista Juan Gabazo a retirarse a Irapa, población ésta que fue tomada el 15 por Bermúdez. Gabazo retrocedió a Yaguaraparo, donde se le reunió el oficial español Francisco Javier Cervériz que conducía refuerzos desde Cumaná. Ambos atacaron Irapa el 25, y fueron rechazados. Mariño, que conducía las operaciones desde su cuartel general de Güiria, fechaba en éste sus comunicaciones «el Año I de la Independencia Colombiana», es decir, de Hispanoamérica. El 19 de enero de 1813, dirigió un llamamiento a los extranjeros para que contribuyesen a la consolidación de la Independencia y se estableciesen en Venezuela. El 2 de febrero una columna enviada por Mariño tierra adentro, al mando de José Bernardo Bermúdez, se apoderó de Maturín, que desde ese momento se convirtió en una de las bases militares de la campaña. Mientras Mariño defendía a Güiria, bloqueada por fuerzas terrestres y navales realistas procedentes de Cumaná, sus tenientes continuaban las operaciones contra los jefes realistas Eusebio Antoñanzas, Francisco Javier Cervériz y Antonio Zuazola, quienes practicaban la guerra a muerte con crueldad en el oriente, especialmente el último de ellos, desde los primeros meses de 1813. El coronel Lorenzo Fernández de la Hoz y Zuazola atacan Maturín el 20 de marzo de ese año y son rechazados por los defensores, dirigidos por José Bernardo Bermúdez y Manuel Piar. El 18 de abril, Fernández de La Hoz y Remigio Bobadilla intentaron de nuevo apoderarse de la ciudad, cuya defensa asumen Piar y Azcue, y son rechazados por segunda vez. El capitán general Domingo de Monteverde, que había salido de Caracas a fines de abril para asumir la dirección de las operaciones en el oriente, asalta Maturín el 25 de mayo y es derrotado, perdiendo casi todo su ejército a manos de los republicanos mandados por Piar. Monteverde regresa a Caracas, dejando encargado de las operaciones en Barcelona al brigadier Juan Manuel Cajigal y Niño. En junio, Mariño obliga a los realistas a levantar el bloqueo de Güiria y emprende la ofensiva, mientras Bideau toma el mando de esa ciudad. La isla de Margarita se subleva contra los realistas y recupera su libertad. El general Juan Bautista Arismendi envía a Mariño armas y municiones, y pone a su disposición las fuerzas navales de la isla, a las cuales se unen los buques del corsario José Bianchi. Después de varios encuentros con las fuerzas realistas en Los Magüeyes, Corocillo y Cumanacoa, el ejército de Mariño pone sitio a Cumaná a fines de julio, mientras que los buques republicanos bloquean el puerto. El 3 de agosto de 1813, los realistas se embarcan en los buques de guerra y mercantes que tienen en Cumaná y se hacen a la mar, combatiendo contra la flota republicana. Esa misma noche las tropas de Mariño entran en la ciudad. Cervériz, que sostenía Yaguaraparo contra José Francisco Bermúdez, huye hacia Guayana. El 19 de agosto Mariño toma la ciudad de Barcelona después de un breve combate. Cajigal se retira a Guayana. El oriente de Venezuela está libre y Mariño se apresta a

coordinar sus esfuerzos con los de Simón Bolívar, que el 6 de agosto de 1813 había entrado en Caracas a consecuencia de su victoriosa Campaña Admirable. F.P.

BIBLIOGRAFÍA:. PARRA PÉREZ, CARACCIOLO. Mariño y la Independencia de Venezuela. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica, 1954-1956.

Campaña Admirable 1813
El 8 de enero de 1813 ocupó Simón Bolívar la ciudad de Ocaña, después de haber terminado con éxito las operaciones en el bajo Magdalena, durante las cuales, mediante una serie de golpes de mano, había tomado los puestos fortificados de Tenerife, Plato, Zambrano, Mompós, Guamal, Banco, Chiriguaná y Tamalameque; abierto el Magdalena a la libre navegación y con ello aseguraba la comunicación de Santa Fe de Bogotá con Cartagena de Indias y otras ciudades de Nueva Granada. El 16 de febrero salió de Ocaña, en dirección a Cúcuta, pues fuerzas realistas, bajo el mando del coronel Ramón Correa, amenazaban esa área. En el trayecto venció una fuerza enemiga que, en el Alto de la Aguada, le cerraba el paso. Libre de resistencia a su frente, Bolívar prosiguió su marcha y tomó la localidad de Salazar de las Palmas, el 22 de febrero. El paso siguiente fue la batalla de Cúcuta, librada el 28 del mismo mes contra el coronel Ramón Correa, después de lo cual, Bolívar tomó posesión de la ciudad y se estableció allí en espera del permiso del Poder ejecutivo de la Unión (Nueva Granada) para la ejecución de la Campaña Libertadora de Venezuela, conocida hoy como «Admirable». Con fecha 30 de marzo llegó a manos de Bolívar la autorización que esperaba, pero ésta no le satisfizo plenamente porque el Poder Ejecutivo le había fijado La Grita como límite de la operación. Bolívar no aceptó y así lo hizo saber a sus superiores, con una exposición de las razones que tenía para ello. El presidente aceptó, en parte, las recomendaciones de Bolívar y extendió a favor de éste una nueva autorización, esta vez hasta Mérida y Trujillo. Nuevamente manifestó Bolívar lo improcedente de la detención de su ofensiva en Trujillo, pues ello daría tiempo a los contrarios a obrar con libertad o a organizar sus medios de defensa. Dice que comenzaría la campaña con la esperanza de encontrar en Trujillo la autorización para seguir sobre Caracas. El 14 de mayo salió de San José de Cúcuta. El mismo día salió de Bailadores la vanguardia, rumbo a Mérida. Bolívar había organizado sus fuerzas en 2 columnas o divisiones: la de vanguardia, bajo el mando del teniente coronel Atanasio Girardot, con el mayor Luciano D'Elhuyar de segundo comandante; la de retaguardia, con el coronel José Félix Ribas como comandante; la artillería tenía por jefe a José Tejada; el mayor Rafael Urdaneta desempeñaba el cargo de mayor general. En sustitución del coronel Manuel del Castillo y Rada había sido nombrado segundo comandante del Ejército el brigadier Joaquín Ricaurte, quien no acompañó a Bolívar en la campaña; marchará a Venezuela el año siguiente. Pedro Briceño Méndez era el secretario general y como edecanes, fueron nombrados Juan José Pulido, Fermín Ribón y José Jugo. El plan inicial de Bolívar para la ejecución de la campaña era una ofensiva en 2 direcciones: una columna (Ribas) debía seguir por San Cristóbal-Selva de San Camilo-Barinas y después de libertar esta provincia se reuniría con el grueso en Guanare o en Araure; esta columna tenía, además, el encargo de sacar de la provincia de Barinas, ganado y dinero. La otra columna (Bolívar), marcharía por la dirección San Cristóbal-La Grita-Mérida-Trujillo. En atención a este concepto operacional, el jefe republicano había adelantado al coronel Ribas hasta San Cristóbal con tropas de Cundinamarca y algunas de Cartagena. Bolívar tuvo que desechar este plan, pues la autorización que había recibido de llevar sus fuerzas sólo hasta Trujillo, lo hizo impracticable. Es así como la ofensiva hubo de efectuarse por la dirección destinada al grueso (Bolívar) en el plan original. El 17 de mayo llegó Bolívar a La Grita y el 19, continuó hacia Mérida, adonde llegó el 23, en horas de la mañana; ya se hallaban allí la vanguardia y las tropas que le habían precedido. En esta ciudad recibió Bolívar importante

ayuda en dinero y suministros de todo género y la incorporación de 500 hombres, adiestrados por los mayores Vicente Campo Elías y Francisco Ponce. Durante su permanencia en Mérida, Bolívar obtuvo información sobre los realistas que operaban en Barinas y Trujillo, y comprendió que debía obrar con rapidez a fin de impedir la reunión de los diferentes cuerpos contrarios. En consecuencia, despachó la vanguardia para que llevase a cabo la limpieza de la provincia de Trujillo. Estas fuerzas, bajo el mando del teniente coronel Atanasio Girardot, estaban constituidas por los batallones 2º, 4º y 5º de la Unión y algunos efectivos de artillería y caballería; en total 488 combatientes. La descubierta, mandada por el capitán Hermógenes Maza, la avanzada bajo el capitán Francisco Yánez y el cuerpo de vanguardia, regido por el capitán José María Ricaurte, avanzaron en la dirección Mendoza-Betijoque, en tanto que el capitán Manuel Gogorza, con un pequeño destacamento, marchó hacia Niquitao, por la vía de Las Piedras; todas estas fuerzas debían reunirse en Trujillo, donde Girardot tomaría cuarteles. Al mismo tiempo que la vanguardia iniciaba sus operaciones, la retaguardia, bajo el mando del coronel José Félix Ribas emprendía su marcha desde San Cristóbal con todos los soldados que habían quedado dispersos o retardados. El 3 de junio, en la tarde, los capitanes D'Elhuyar y Maza dispersaron una fuerza de 50 hombres y luego desalojaron al coronel Ramón Correa de la posición de Ponemesa, altura situada entre Escuque y Betijoque (Edo. Trujillo) y en la cual el jefe realista tenía 200 hombres. Correa se retiró hacia Maracaibo, por la vía de Moporo. Este triunfo permitió a Girardot la ocupación de Trujillo el 9 de junio. En esta ciudad dictó Bolívar el Decreto de Guerra a Muerte (15.6.1813). El jefe realista Manuel Cañas se había replegado a Carache y hacia esa localidad dirigió Girardot sus fuerzas el 17 de junio, en horas de la tarde, para estacionar como a una legua (4 km) de la altura de Pozo Seco, posición donde había desplegado Cañas sus fuerzas. Durante la noche el jefe realista abandonó la línea que ocupaba y llevó sus hombres a las alturas de Agua de Obispos. En la mañana del 18 de junio se presentó Girardot ante las primeras líneas enemigas, donde Cañas tenía 400 fusileros y 50 jinetes, en una posición que cerraba 2 gargantas de difícil acceso. Girardot procedió al ataque, con el cual obtuvo éxito después de una hora de combate. Con este triunfo desapareció la fuerza que podía interponerse al avance de Bolívar, quien había llegado a la ciudad de Trujillo el 14 de junio y desde allí, ordenó a Ribas que marchase desde Mérida en dirección de Boconó, por los Callejones, y le dice que sus movimientos deben ser rápidos para que así se facilite la sorpresa. A Girardot le ordenó replegarse sobre Trujillo. Tan pronto como recibió la orden, Ribas se puso en marcha y ya para el 20 de junio había llegado al sitio de Boca del Monte, al noreste de Boconó. El 28 de junio salió Bolívar de Trujillo en dirección a Barinas, donde Antonio Tíscar tenía una fuerza cercana a los 2.000 hombres. El 1 de julio hizo su entrada en Guanare, ciudad que había sido abandonada por los realistas al tener conocimiento del avance de Bolívar. El 6 de julio ocupó Bolívar la ciudad de Barinas, sin resistencia, pues Tíscar se había retirado hacia Guayana, por la vía de Nutrias. Y mientras que Bolívar hacía el movimiento que le permitió tomar posesión de Barinas, el coronel Ribas batía al coronel José Martí en la batalla de Niquitao, el 2 de julio. Martí había salido de Barinas en dirección a Niquitao, con una fuerza de 800 a 1.000 combatientes, con la cual amenazaba la retaguardia de Bolívar. Libre la provincia de Barinas de la presencia de Tíscar, Bolívar ordenó el regreso a ésta de Girardot, quien había sido enviado en persecución del jefe realista, para luego enviarlo a Guanare. A Ribas le ordenó que marchase sobre El Tocuyo y Barquisimeto, contra una fuerza realista que avanzaba en esa dirección. Para dar cumplimiento a esta orden, Ribas emprendió la marcha y el 18 de julio tomó posesión de El Tocuyo; 2 días después siguió a Barquisimeto, para derrotar al coronel José Oberto el 22 de julio, en la llanura de Los Horcones. En conocimiento del avance de Ribas, Oberto había salido de Araure a reforzar a Pedro González de Fuentes, contra quien marchaba aquél. El 26 de julio llegó Bolívar a San Carlos, procedente de Guanare. El coronel Julián Izquierdo comandante de las fuerzas

que guarnecían esta ciudad, al tener conocimiento del avance de Bolívar y de la derrota de Oberto en Los Horcones, replegó sobre Valencia, pero no llegó a su destino porque Domingo de Monteverde le ordenó que regresara a San Carlos. El 29 de julio fue informado Bolívar de la presencia del coronel Izquierdo en Tinaquillo e inmediatamente se puso en marcha; en la mañana del 31 del mismo mes tomó contacto con las avanzadas contrarias en la sabana de Pegones. Izquierdo ejecutó un movimiento retrógrado y fue a desplegarse en la sabana de Taguanes. Bolívar procedió al ataque con su infantería al frente y la caballería en el ala derecha, con la cual hizo un desbordamiento del flanco izquierdo realista. Para neutralizar la maniobra de Bolívar, el jefe realista emprendió la retirada y durante la realización de este movimiento, fue derrotado por los republicanos. La victoria de Taguanes dejó expedito a Bolívar el avance hacia Valencia, pues Monteverde se retiró hacia Puerto Cabello, tan pronto tuvo conocimiento, en la sabana de Carabobo, del fracaso de Izquierdo en la acción antes descrita. El 2 de agosto entró el brigadier Bolívar a Valencia, mientras que el coronel Ribas había quedado en San Carlos como comandante de dicha plaza. Bolívar siguió hacia Caracas, y el día 4 ya se hallaba en La Victoria, donde aceptó la capitulación que le propuso el gobierno español. Para pactar dicho tratado habían sido comisionados el marqués de Casa León, el presbítero Marcos Ribas, Felipe Fermín Paúl, Francisco Iturbe y José Vicente Galguera. El 6 de agosto de ese año entró en la

ciudad de Caracas el pequeño ejército mandado por el brigadier Simón Bolívar; había concluido la Campaña Admirable. H.B.B.
BIBLIOGRAFÍA: BENCOMO BARRIOS, HÉCTOR. El general en jefe José Félix Ribas. Caracas: Ministerio de la Defensa, 1978; CHALBAUD CARDONA, ESTEBAN. Nuestra Segunda República. Buenos Aires: Artes Gráficas Bartolomé U. Chiesino, 1947; COMISIÓN DE HISTORIA DE VENEZUELA. La ruta admirable, 1813-1985. Caracas: La Comisión, 1986; IRIBARREN CELIS, LINO. La Campaña Admirable, 1813. Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1963; MUÑOZ, PEDRO JOSÉ. La Campaña Admirable en los Llanos: breve ojeada a una empresa imponderable. Caracas: s.n., 1964; PINTO C., MANUEL. La gesta de América: esquema histórico-político de la Campaña Admirable. Caracas: Sociedad Bolivariana de Venezuela, 1964; UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. Sesquicentenario de la Campaña Admirable. Mérida, 1813-1963. Mérida: Universidad de Los Andes, 1963. HEMEROGRAFÍA: BARALT, RAFAEL MARÍA. «La Campaña Admirable: la Guerra a Muerte: el establecimiento de la 2ª república». EN: Boletín de la Academia Nacional de la Historia. Caracas, núm. 169, enero-marzo, 1960; FIGUEROA, MARCO. «La Campaña Admirable en el Táchira». EN: Boletín de la Academia Nacional de la Historia. Caracas, núm. 182, abril-junio, 1963; LECUNA, VICENTE. «La Campaña Admirable: operaciones en Nueva Granada». EN: Boletín de la Academia Nacional de la Historia. Caracas, núm. 166, abril-junio, 1960; NUCETE SARDI, JOSÉ. «La Campaña Admirable y sus proyecciones militares, políticas, económicas y sociales». EN: Boletín de la Academia Nacional de la Historia. Caracas, núm. 182, abril-junio, 1963; TABLANTE GARRIDO, PEDRO NICOLÁS. «La Campaña Admirable». EN: Boletín de la Academia Nacional de la Historia. Caracas, núm. 182, abril-junio, 1963

Campaña de Oriente 1819
Conjunto de acciones llevadas a cabo en el oriente de Venezuela por fuerzas militares mandadas por el general de división Rafael Urdaneta, como parte de los planes de Simón Bolívar para la ofensiva que, desde Apure, lanzaría contra el ejército realista, con la finalidad de libertar a Caracas. El general Urdaneta con la división inglesa (coronel James T. English) más 1.000 hombres sacados de la isla de Margarita y del ejército de Cumaná, haría un desembarco en la costa de la provincia de Caracas para apoderarse de la capital de la misma. Esta operación sería ejecutada mientras Bolívar desde Apure atacaba a los realistas y los perseguía si se movían a atender la costa, o los batiría antes si se presentaba la ocasión. De lo expuesto se deduce que Bolívar actuaría frontalmente, mientras que Urdaneta lo haría por la espalda, desde oriente, para poner al jefe realista, teniente general Pablo Morillo, en la alternativa de atacar al ejército de Apure, con exposición de su espalda, o retroceder para hacer frente a Urdaneta y dejar a Bolívar en libertad de actuar contra la retaguardia realista. El 7 de marzo desembarcó Urdaneta en Margarita procedente de Angostura e informó al general en jefe Juan Bautista Arismendi y al almirante Luis Brión acerca de la misión que cumpliría en oriente. Los pliegos llevados por Urdaneta indicaban que Arismendi debía proporcionar el apoyo necesario para la operación. En comunicación para el secretario de Guerra, el 14 de abril, Urdaneta dice que su expedición podría tener uno de los 3 objetos siguientes: primero, la ocupación de la costa de la provincia de Caracas, cerca de La Guaira; segundo, un desembarco más a barlovento o a sotavento, con objeto de obligar a Morillo a evacuar los llanos o de perder la costa, si no lo hiciese; y tercero, auxiliar la provincia de Guayana en caso de invasión. Lo dicho por Urdaneta significaba que tenía 3 planes, de los cuales pondría en ejecución uno, según las circunstancias. La expedición zarpó de Juan Griego el 15 de julio de 1819 y constaba de 800 británicos y 400 margariteños, transportados en 14 buques de la escuadra que mandaba el almirante Brión. Veinticuatro horas más tarde se hallaban en la bahía de Pozuelos, y el 17 fue ocupada Barcelona, sin resistencia, por haber sido evacuada por los realistas. Simultáneamente con esta acción, Brión tomó el Morro por asalto, sin el apoyo terrestre de Urdaneta debido a inconvenientes de última hora. Después de 14 días en Barcelona, Urdaneta reembarcó sus tropas y se dirigió a Cumaná (31.7. 1819) y el 2 de agosto desembarcó en el puerto de Bordones, a corta distancia de Cumaná. Allí se le unieron 300 hombres mandados por el coronel Francisco Montes. Después de algunos intentos de asalto contra Cumaná, y vista la imposibilidad para tomar la plaza a viva fuerza, Urdaneta decidió acometer el fuerte de Aguasanta. El 5, al amanecer, se procedió al asalto con 800 hombres repartidos en 2 columnas: una de británicos y alemanes y la otra de venezolanos. La acción resultó infructuosa, visto el alto poder defensivo de la fortaleza atacada y los deficientes medios empleados para ello; particularmente en lo que a piezas de artillería de grueso calibre se refiere. Convencido Urdaneta de la inutilidad de su operación, ordenó la retirada, la cual se efectuó hasta el pie de la colina donde se hallaba el fuerte. Reunidas las 2 columnas al grueso de la división, se procedió al embarco de los heridos, mientras que las tropas siguieron hacia su campamento. H.B.B. BIBLIOGRAFÍA: PARRA PÉREZ, CARACCIOLO. Mariño y la Independencia de Venezuela. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica, 1954-1956.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->