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La violencia es cualquier acto que suponga una amenaza a la

integridad física, psicológica o moral de una persona o que vulnere, de


forma más o menos directa, las libertades o los derechos humanos
fundamentales.

La violencia provoca dolor y desesperanza.

El primitivismo, la irracionalidad y la inhumanidad forman la violencia que


hay que evitar dando paso a la paz.

La violencia se puede clasificar en tres grupos: violencia directa, violencia


indirecta y violencia represiva o alienante.

- VIOLENCIA DIRECTA.
Supone un atentado físico, directo y deliberado que lesiona la
integridad de la vida humana, generando situaciones de muerte y
destrucción.
Comprende todas las clases de homicidios (crímenes de guerra,
terrorismo, genocidio, masacres, etc.), así como todos los tipos de
acciones brutales que generan sufrimiento (violaciones, trabajos
forzados, torturas, etc.).
- VIOLENCIA INDIRECTA.
Supone un atentado contra las personas, o contra la naturaleza
-provocado por la intervención humana -, en el que no se advierte
una relación directa entre quienes ocasionan dicho atentado y las
personas que son víctimas de él.
Se practica la violencia indirecta, por ejemplo, cuando se ignoran, o
incluso se potencian, las dramáticas situaciones de pobreza, de
hambre o de enfermedades que padecen muchos pueblos o
muchos grupos humanos en nuestro planeta; o cuando se provocan
acciones deliberadas que ocasionan daños al medioambiente, y
que, indirectamente, ponen en serio riesgo nuestra seguridad,
nuestro bienestar y nuestra salud.
- VIOLENCIA REPRESIVA O ALIENANTE.
Supone un atentado o una violación de los derechos humanos, e
implica la privación a las personas del ejercicio de sus libertades
fundamentales y en consecuencia, la anulación de su dignidad.

VIOLENCIA DIRECTA:

VIOLENCIA INDIRECTA:

VIOLENCIA REPRESIVA O ALIENANTE: