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El Miedo al Subordinado

por Juan Carlos Garcia

Recientemente tuve el placer de otorgar a un amigo mío una carta de


recomendación, pues estaba solicitando empleo en una agencia de
automóviles nuevos como coordinador de ventas. Yo sé
perfectamente que es una persona muy responsable y trabajadora,
además de ser excelente en su trato al cliente y un destacado
vendedor, y le conocí desde hace algunos años coordinando un grupo
exitoso de vendedores, de manera que desde mi perspectiva muy
personal, consideré que sería la persona idónea para el puesto, pues
a pesar de ser muy joven, tiene ya muchos años de experiencia que
le respaldan.

El director comercial de la mencionada agencia, le hizo asistir a la misma por casi dos semanas, día tras día,
entre una entrevista y otra, con la promesa de iniciar la capacitación. Le proporcionó algo de material para que
estudiara, con el argumento de que las ventas de vehículos nuevos requieren mucho profesionalismo. Puesto
que todo se vislumbraba como positivo, mi amigo estaba confiado en que muy pronto empezaría sus labores en
la agencia.

Cual fue su sorpresa, y a decir verdad, la mía también, cuando de buenas a primeras, el director comercial le
dijo a mi amigo: Pues la verdad no me convence tu currículum y mejor contrataremos a alguien más.
Obviamente hubo desilusión en él y no dejaba de cuestionarse: ¿Que hice mal? Él estaba dispuesto a iniciar
como asesor de ventas si era necesario, lo que buscaba era la oportunidad de entrar y mostrar sus aptitudes.

Lo que más nos sorprendió fue el conocer a la persona que ocupó el mencionado puesto, pues distaba mucho
de contar con las cualidades necesarias para el mismo, lo que me llevó a hablar con un buen amigo del
departamento de contabilidad y preguntarle qué había pasado.

Al ver el currículum de mi amigo, el contador se sorprendió y me dijo: Las ventas han estado muy mal en la
agencia, no se han podido cumplir las metas en los últimos meses, hay mucha rotación de personal y al
liquidarlos y preguntarles la razón de su salida, la mayoría me comentan, de una u otra forma que tiene que ver
con el director comercial, tu amigo no ingresó porque el director comercial se sintió amenazado y pensó que
podría perder su puesto si entraba alguien más capacitado que él como subordinado.

¡Qué falta de visión y qué pensamiento tan absurdo para alguien que ocupa un puesto tan importante! En la
gestión moderna, ya no hay lugar para esa mentalidad limitada que supone que las personas que están a
nuestro cargo deben ser menos capaces, menos inteligentes, menos preparadas que nosotros a fin de que no
perdamos nuestros puestos de trabajo.

Estoy convencido de que el verdadero líder es aquel que sabe aprovechar y desarrollar las cualidades de los
demás, independientemente de que sean mejores que él o no, es aquel que sabe lograr lo mejor de sus
subordinados y lo más importante, que sabe dirigirlos a pesar de que sean más inteligentes o más capaces que
él. Este verdadero líder siempre tendrá éxito, pues el esfuerzo conjunto de todos logrará más que si él intentara
cumplir con los objetivos solo a fin de que los reflectores se centren en él.

Aquella empresa donde el director general es el más inteligente, el más capacitado, el único que puede tomar
decisiones importantes en los momentos cruciales, está destinada al fracaso, pues en el momento en el que él
no pueda estar presente, los demás no podrán cumplir con lo necesario para subsistir, de manera que el
verdadero líder buscará siempre rodearse de los mejores, de los más profesionales, los más inteligentes, los
más organizados, los más capacitados, los más amables, los más preparados y les delegará responsabilidades,
así, mientras les dirige aprenderá de ellos, de manera que todos progresarán y lograrán los objetivos.

Si en alguna ocasión sientes temor de contratar para tu departamento a alguien que consideras que tiene más
experiencia, que está mejor capacitado o en general, que es mejor que tú, cambia tu mentalidad y verás que si
lo contratas y trabajas a la par con él, no sólo cumplirás los objetivos, sino que además aprenderás mucho y
demostrarás el verdadero liderazgo en ti, que es aprovechar las cualidades de los demás desarrollando al
máximo su potencial. Te sorprenderás de los resultados

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