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* Por Manuel Anido

CAPITALISMO, DESARROLLO SUSTENTABLE Y


NECESIDADES HUMANAS

INDICE

Introducción Pág.1

Surgimiento del Capitalismo Pág.1

Economía de Mercado Pág.4

Crisis del Capitalismo Liberal Pág.5

Paradigmas del Neoliberalismo Pág.7

Desarrollo Sustentable Pág.9

Necesidades Humanas Pág.12

Conclusiones Pág.13
Introducción

Si bien los temas planteados en el título, tal vez puedan exceder por
su extensión y amplitud, las posibilidades de abordar los mismos, se intentará
realizar un acercamiento lo más profundo posible a sus aspectos esenciales,
exponiendo en cuanto ello sea posible los diversos enfoques o aportes que al
respecto de los mismos se consideren útiles, a los fines del presente trabajo.
El propósito fundamental del presente trabajo es analizar las
necesidades humanas y su relación con el desarrollo sustentable, pero teniendo en
cuenta, que no es posible desvincular esa problemática del contexto del sistema
capitalista en el cual tienen aparición la teoría del desarrollo sustentable, se
considerará el surgimiento del sistema capitalista, dado que en el mismo, a la hora
de la toma de decisiones lo que prima es la consideración de las ganancias, en
función de la economía de mercado, y en el marco del cual, las “necesidades”
humanas se crean en función de sustentar un modelo de consumo ilimitado que,
pone en cuestión, la existencia misma de la humanidad, al comprometer hasta el
borde del agotamiento, las posibilidades que la naturaleza, en atención a la acción
que el ser humano ejerce sobre la misma, pueden brindar para el sustento y
desarrollo equilibrado de las actuales y futuras generaciones en el marco del
desarrollo de sus sociedades.

Surgimiento del Capitalismo


El surgimiento del capitalismo como sistema económico, es un proceso que
se va dando a lo largo de un espacio de tiempo determinado, y que tiene factores
condicionantes, o que van formando la base económica a partir de la cual, se irá
consolidando su surgimiento. En este sentido cabe mencionar algunos hechos que
nos remontan en el tiempo por ejemplo, la importante actividad comercial que
comenzó ya a manifestarse en los siglos XII y XIII: en el plano interno, con el surgir
de las comunas y en el internacional, gracias a las Cruzadas1.
Los grandes descubrimientos marítimos del siglo XV y XVI intensificarán la
expansión de los intercambios por la introducción de nuevos gustos y productos
hasta entonces más o menos conocidos. La afluencia de metales preciosos de
América, al desencadenar un alza general de los precios, fuente de importante
beneficio para los mercaderes, los armadores y los especuladores, estimulará el
espíritu de aventura y de lucro. Esto impulsara las empresas de colonización o de
comercio lejano.
Este sistema, el cual está basado en la búsqueda de la ganancia y en el
mercado, se configura y se hace posible en virtud de la ampliación a escala mundial
de los cuadros geográficos de la economía y por la progresiva complejidad de sus
formas de actividad. El surgimiento de medios técnicos mucho más perfeccionados y
la adopción de un régimen de libertad económica posibilitan la evolución de este
sistema.
Con relación a la expansión del cuadro geográfico de la actividad económica,
esta se opera según Joseph Lagujie2 “…en dos etapas, junto con el ensanchamiento
1
Cruzadas Expediciones militares emprendidas por la cristiandad occidental, bajo la dirección del la
Santa Sede, a fin de expulsar de los Santos Lugares a los musulmanes. Desde el año 1000,
aproximadamente eran muchos los cristianos que acudían en peregrinación a Tierra Santa; luego de la
conquista de Asia Menor, Siria y Palestina por los turcos, las peregrinaciones a Tierra santa se convirtieron
pronto en verdaderas expediciones guerreras. Por otra parte, de regreso a su patria, los peregrinos
difundía la idea que era posible conquistar aquellas tierras, y ponderaban sus riquezas. En 1º95 el Papa
Urbino II invitó a todos los cristianos a tomar el camino de Jerusalén. Las Cruzadas fueron ocho en total,
siendo la última emprendida en 1270. Enciclopedia Multimedia Salvat

2
Joseph Lagujie Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Burdeos, Francia. Obra: “Los
Sistemas Económicos” P. 49

2
del mercado. Se pasa en un primer momento de un mercado urbano a un mercado
nacional; después, de un mercado nacional a un mercado mundial”.
Las operaciones de crédito se extienden considerablemente y originan
poderosas instituciones financieras.

Una importante acumulación de capitales es realizada ya sea por los


financistas quienes, como contrapartida de los préstamos que otorgan a los
príncipes, hacen que se les conceda la acuñación de moneda o la provisión de los
ejércitos.
De todo esto resultará en un primer término, un desarrollo de las operaciones
financieras en seno de las llamadas ferias3.
Debe hacerse mención que el camino hacia el capitalismo fue allanado a
partir del siglo XIII gracias a la filosofía del renacimiento y de la Reforma. Estos
movimientos cambiaron de forma drástica la sociedad, facilitando la aparición de los
modernos Estados nacionales que proporcionaron las condiciones necesarias para el
crecimiento y desarrollo del capitalismo. Este crecimiento fue posible gracias a la
acumulación del excedente económico que generaba el empresario privado y a la
reinversión de este excedente para generar mayor crecimiento.
A partir del siglo XVI, esas ferias decaerán en provecho de las bolsas
permanentes donde se harán transacciones no solo de mercaderías, sino también de
valores mobiliarios, facilitando así el desarrollo de sociedades por acciones que,
especializándose a su vez en empresas coloniales, contribuirán eficazmente a
aumentar las ganancias distribuidas y los capitales disponibles.
Desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII, cuando aparecieron los modernos
Estados nacionales, esta etapa de transición hacia el capitalismo no sólo tenía una
faceta comercial, sino que también dio lugar a una nueva forma de práctica
económica, denominada mercantilismo. La línea de pensamiento económico
predominante en ese período, se fundaba en la creencia que las grandes reservas de
metales preciosos, constituían expresión de la riqueza nacional. Estas ideas se
afirmaron en Portugal y en España, pero también en Holanda, Francia, Inglaterra,
Alemania y Australia. Dice José Rossetti: “Los estados ambicionaban el poder y,
cuando no conseguían metales preciosos, debían recurrir al comercio como medio
para acumularlos: el exceso de las exportaciones sobre las importaciones debía ser
recibido no en mercancía sino en lingotes de oro y plata.” Finalmente, el
pensamiento mercantilista empezará a decaer en las primeras décadas del siglo
XVIII, conduciendo hacia el liberalismo económico, iniciándose una fase científica
en la economía, al mismo tiempo que se generaban profundas transformaciones en
las naciones.
La economía capitalista se complementará solo cuando los principios de ese
sistema hayan llegado a la industria y posibilitado los resultados económicos y
sociales que asociamos a la idea misma de capitalismo, creándose a partir de los
siglos XVII y XVIII grandes bancos públicos, que desempeñaran un papel decisivo
en la generalización del papel moneda, y en el advenimiento del capitalismo,
advenimiento que se efectuará a finales del siglo XVIII gracias a una doble
revolución: revolución en la técnica con el desarrollo del maquinismo, revolución en
el derecho y en las instituciones jurídicas con la aparición del liberalismo.
La gran transformación técnica conocida con el nombre de revolución
industrial, se manifiesta en primer lugar en Inglaterra. Está en el origen del
florecimiento económico de Gran Bretaña. Dotada ya con un comercio marítimo muy
BIBLIOGRAFIA Los Sistemas Económicos Joseph Lajugie Eudeba Buenos Aires 2004

3
Ferias Las ferias comerciales surgen desde el siglo XII, se celebraban casi siempre coincidiendo con
festividades religiosas, de forma periódica (por ej. ferias de primavera, de otoño), en sus orígenes
servían para la venta de productos. Enciclopedia Salvat T.10
BIBLIOGRAFIA

• Los Sistemas Económicos Joseph Lajugie Eudeba Buenos Aires 2004

• Introducción General a la Ciencia Económica José Pascual Rossetti

3
activo, que le asegura materias primas y mercados, Gran Bretaña podrá construir
una poderosa industria gracias a la multiplicación de las invenciones y, a la vez, a la
acumulación de capitales y al acrecentamiento de la mano de obra.
El maquinismo se desarrollara prodigiosamente reemplazando al trabajo
manual. En materia de máquinas la industria textil ve aparecer sus primeras
invenciones con: la lanzadera volante, la máquina de hilar, el telar.
Al mismo tiempo se perfeccionan los procedimientos de fabricación,
especialmente en la industria metalúrgica. Pero los progresos más importante se
realizaron en materia de fuerza motriz, con la invención de la máquina de vapor.
Para que estas invenciones pudieran producir su efecto era necesaria una
acumulación de capitales y de mano de obra. Estos capitales provienen de las
ganancias realizadas por los fabricantes de la industria lanera y también de las
realizadas por los traficantes enriquecidos en el comercio de las indias.

A esto se agregan las sumas reunidas gracias al desarrollo de los bancos y de


las bolsas y a la creación de las primeras sociedades por acciones.
Por último, la nueva orientación de la agricultura inglesa libera la mano de obra
necesaria. La prosperidad de la fabricación y de la exportación de lana conduce a los
grandes propietarios a abandonar el cultivo por la ganadería, que necesita mucho
menos personal.
Desde el siglo XV hasta el siglo XVIII, cuando aparecieron los modernos
Estados nacionales, el capitalismo no sólo tenía una faceta comercial, sino que
también dio lugar a una nueva forma de comerciar, denominada mercantilismo. Esta
línea de pensamiento económico, este nuevo capitalismo, alcanzó su máximo
desarrollo en Inglaterra y Francia.
El surgimiento del capitalismo moderno fue fundamentado a su vez, por dos
hechos, los cuales se produjeron durante la segunda mitad del siglo XVIII.
Primeramente la aparición en Francia de los fisiócratas4 desde mediados de ese
siglo; el segundo la publicación de las ideas de Adam Smith5 sobre la teoría y
práctica del mercantilismo.
Así pues, tanto los fisiócratas como Smith ayudaron a extender las ideas de
que los poderes económicos de los Estados debían ser reducidos y de que existía un
orden natural aplicable a la economía. Sin embargo fue Smith más que los
fisiócratas, quien abrió el camino de la industrialización y de la aparición del
capitalismo moderno en el siglo XIX.

Economía de Mercado
El sistema capitalista, desde un punto de vista teórico, posee rasgos
característicos de tipo psicológico, jurídico, y técnico que dan lugar a un
funcionamiento particular.
En el aspecto psicológico, el capitalismo persigue el mayor beneficio o la
mayor ganancia posible, lo cual implica la existencia de un deseo o espíritu de
adquisición, de competencia, con la consiguiente evaluación de hechos a partir de

4
Fisiocracia, escuela de pensamiento surgida en Francia en el siglo XVIII, primera que aplicó el método
científico a la economía. Principal exponente de la fisiocracia fue François Quesnay, cuyo Tableau
économique (1758) fue partida de esta doctrina económica; como fisiócratas destacados mencionamos a
Pierre Samuel DuPont de Nemours, Robert Turgot y el Marqués de Mirabeau. Se oponían a la doctrina del
mercantilismo, por lo que regularon el comercio internacional para evitar la salida del país de las reservas
de oro y plata. Creían en la existencia de una ley natural, defendían una política económica de laissez-
faire (o de no intervención pública en la economía) la que produciría de forma natural una sociedad
próspera y virtuosa, y que por tanto era favorable al librecambio. Defendían que la agricultura era el
único sector productivo capaz de crear riqueza, mientras que el comercio y la industria tan sólo permitían
la distribución de esta riqueza. Introducción general a la Ciencia Económica.J.P. Rossetti; Biblioteca de
Consulta Microsoft Encarta 2005

5
Adam Smith (1723-1790) Economista y filosofo británico, cuyo famoso tratado Investigación sobre la
naturaleza y riqueza de las naciones, más conocido por La Riqueza de las Naciones (1776), constituyó el
primer intento de analizar los factores de la formación del capital y el desarrollo histórico de la industria y
el comercio entre los países, lo que permitió crear las bases de la moderna ciencia de la economía.
Enciclopedia Clarín Tomo 22

4
cálculos de rendimiento, de costos y de mercados. El objetivo del productor ya no es
asegurar la satisfacción de las necesidades, sino lograr la mayor ganancia
monetaria. Tal es así que sólo se satisfacen las necesidades por las que se puede
pagar y se las satisface no en razón de su urgencia, sino por su rentabilidad.
Jurídicamente el capitalismo se sustenta sobre varias premisas o
instituciones. La primera de estas es que los medios físicos de producción son
propiedad de individuos aislados o asociados (propiedad privada). La segunda es
que el trabajador dispone “libremente” de su fuerza de trabajo, sometida también a
la oferta y la demanda, e intercambiada por una remuneración fijada mediante un
contrato.
La tercera es que el empresario, sirviéndose del mercado y confrontando oferta y
demanda, y combinando los factores de producción, desempeña el papel central en
la producción y en la economía, con la adopción de un régimen de libertad
económica, conformando lo que se llama economía de mercado capitalista.
A finales del siglo XIX, sobre todo en Estados Unidos, empezaron a aparecer
grandes corporaciones de responsabilidad limitada que tenían un enorme poder
financiero. La tendencia hacia el control corporativo del proceso productivo llevó a
la creación de acuerdos entre empresas, monopolios o trusts que permitían el
control de toda una industria.

Las restricciones al comercio que suponían estas asociaciones entre grandes


corporaciones provocó la aparición, por primera vez en Estados Unidos, y más tarde
en todos los demás países capitalistas, de legislaciones antitrusts.
A pesar de estas dificultades iniciales, el capitalismo siguió creciendo y
prosperando casi sin restricciones a lo largo del siglo XIX. Ya a finales de ese siglo,
el capitalismo era el principal sistema socioeconómico mundial

Crisis del Capitalismo Liberal


Luego del apogeo del capitalismo a fines del siglo XIX y comienzos del siglo
XX, este sistema comienza a atravesar una gran crisis que comienza en 1914, con el
disparador de la Primera Guerra Mundial, Revolución Rusa (1917), y otros hechos
que se afirman sobretodo con la crisis económica de 1929, que iniciada
primariamente en 1929, alcanza a casi todos los países, con excepción de Rusia y
Japón, siendo de una gravedad tal que llega a afectar los principios mismo del
sistema, provocando caídas de precios, desocupación.
Estos graves hechos, tendrán importantes consecuencias sobre la estructura
del sistema capitalista, el cual hasta ese momento se basaba en dos pilares
fundamentales, que eran la propiedad privada de los medios de producción y la
libertad económica, siendo la primera resguardada parcialmente y desapareciendo
la segunda, por lo menos, como se la conocía hasta ese momento.
En cuanto a las empresas, su estructura evoluciona de la forma individual a
la forma colectiva, de la competencia al monopolio. Ya no tendrán cabida las
pequeñas empresas familiares de los siglos XVIII y XIX, las que serán reemplazadas
progresivamente por grandes empresas organizadas en sociedades anónimas.
Otra de las consecuencias, es que los gobiernos intervienen más activamente
en la vida económica (lo que Lajugie6, llamará Capitalismo Reglamentario) para
establecer no sólo las condiciones de trabajo, sino además los precios, las tasas de
interés, el reparto de las materias primas y los productos, llegando a reemplazar a
la actividad privada en sectores claves de la economía, como minería, bancos,
transportes.

6
Joseph Lajugie Los sistemas económicos Cap.VI p.77

5
Así, en Estados Unidos el New Deal7 de Franklin D. Roosevelt reestructuró el
sistema financiero para evitar que se repitiesen los movimientos especulativos que
provocaron el crack de Wall Street en 1929. Se emprendieron acciones para
fomentar la negociación colectiva y crear movimientos sociales de trabajadores que
dificultaran la concentración del poder económico en unas pocas grandes
corporaciones industriales.
El desarrollo del Estado del bienestar se consiguió gracias al sistema de la
Seguridad Social y a la creación del seguro de desempleo, que pretendían proteger a
las personas de las ineficiencias económicas inherentes al sistema capitalista.
Por otra parte, los intercambios comerciales, se encuentran con
impedimentos cada vez más numerosos, las barreras aduaneras se multiplican.
Aparecen el control de cambios, que junto a los acuerdos de clearing, controlan los
movimientos de mercancías por el movimiento de los capitales.
Esto también incidirá sobre las tendencias monopolistas e intervencionistas
de la economía, así como la acentuación del proteccionismo.
La Segunda Guerra Mundial, profundizará estas evoluciones, al declinar
Europa a favor de los Estados Unidos, quienes devendrán en una potencia industrial,
económica y financiera, de proporciones, nunca antes igualadas, lo cual desde el
punto de vista político, dividirá al mundo en dos bloques claramente antagónicos:
países capitalistas y países socialistas.
A finales de la II Guerra Mundial, los sistemas económicos comunistas se
extendieron por China y por toda Europa oriental. Sin embargo, al finalizar la Guerra
fría, a finales de la década de 1980, los países del bloque soviético empezaron a
adoptar sistemas de libre mercado, aunque con resultados ambiguos. China es el
único gran país que sigue teniendo un régimen marxista, aunque se empezaron a
desarrollar medidas de liberalización y a abrir algunos mercados a la competencia
exterior.

Muchos países en vías de desarrollo, con tendencias marxistas cuando


lograron su independencia, se tornan ahora hacia sistemas económicos más o
menos capitalistas, en búsqueda de soluciones para sus problemas económicos.
El acontecimiento más importante de la historia reciente del capitalismo fue
la publicación de la obra de John Maynard Keynes8, La teoría general del empleo, el
interés y el dinero (1936). Al igual que las ideas de Adam Smith en el siglo XVIII, el
pensamiento de Keynes modificó en lo más profundo las ideas capitalistas,
creándose una nueva escuela de pensamiento económico denominada
keynesianismo.
Keynes demostró que un gobierno puede utilizar su poder económico, su
capacidad de gasto, sus impuestos y el control de la oferta monetaria para paliar, e
incluso en ocasiones eliminar, el mayor inconveniente del capitalismo: los ciclos de
expansión y depresión. Según Keynes, durante una depresión económica el
gobierno debe aumentar el gasto público, aun a costa de incurrir en déficits
presupuestarios, para compensar la caída del gasto privado. En una etapa de
expansión económica, la reacción debe ser la contraria si la expansión está
provocando movimientos especulativos e inflacionistas.
Durante los 25 años posteriores a la II Guerra Mundial, la combinación de las
ideas keynesianas con el capitalismo generaron una enorme expansión económica.
7
New Deal (en inglés, ‘Nuevo Trato’), nombre que recibió la política económica y social aplicada en
Estados Unidos por el presidente Franklin Delano Roosevelt a partir de 1933, y concretamente las
medidas innovadoras adoptadas desde ese año hasta 1938 para contrarrestar los efectos de la Gran
Depresión Entre otras medidas La National Industrial Recovery Act (NIRA, Ley de Recuperación Industrial
Nacional) fue la medida más innovadora de la primera etapa del New Deal. Constaba de dos programas
principales: una gran labor de obras públicas, llevada a cabo por la Public Works Administration
(Administración de Obras Públicas) y un complicado programa destinado a regular el funcionamiento de
las empresas estadounidenses y garantizar una competencia leal. El Instituto de Recuperación Nacional
aprobó y aplicó un conjunto de códigos sobre competitividad en cada sector.

8
John Maynard Keynes(1883-1946), economista británico. Sus ideas, sustrato de una nueva escuela
de pensamiento económico denominada keynesianismo o “nueva ciencia económica”, influyeron de forma
determinante en el diseño de las políticas económicas de muchos países desde la finalización de la II
Guerra Mundial. Muchos economistas consideran que su principal obra, La teoría general sobre el empleo,
el interés y el dinero (1936), es uno de los tratados teóricos más importantes del siglo XX.

6
Todos los países capitalistas, también aquéllos que perdieron la guerra, lograron un
crecimiento constante, con bajas tasas de inflación y crecientes niveles de vida. Sin
embargo a principios de la década de 1960 la inflación y el desempleo empezaron a
crecer en todas las economías capitalistas, en las que las fórmulas keynesianas
habían dejado de funcionar.
La menor oferta de energía y los crecientes costos de la misma (en especial
del petróleo) fueron las principales causas de este cambio.
Aparecieron nuevas demandas, como por ejemplo la exigencia de limitar la
contaminación medioambiental, fomentar la igualdad de oportunidades y salarial
para las mujeres y las minorías, y la exigencia de indemnizaciones por daños
causados por productos en mal estado o por accidentes laborales. Al mismo tiempo
el gasto en materia social de los gobiernos seguía creciendo, así como la mayor
intervención de éstos en la economía.
Es necesario enmarcar esta situación en la perspectiva histórica del
capitalismo, destacando su enorme versatilidad y flexibilidad.
Los acontecimientos ocurridos en este siglo, sobre todo desde la Gran
Depresión, muestran que el capitalismo de economía mixta o del Estado del
bienestar ha logrado afianzarse en la economía, consiguiendo evitar que las grandes
recesiones económicas puedan prolongarse y crear una crisis tan grave como la de
la década de 1930.
Esto ya es un gran logro y se ha podido alcanzar sin limitar las libertades personales
ni las libertades políticas que caracterizan a una democracia.
La inflación9 de la década de 1970 se redujo a principios de la década de
1980, gracias a dos hechos importantes. En primer lugar, las políticas monetarias y
fiscales restrictivas de 1981-1982 provocaron una fuerte recesión en Estados
Unidos, Europa Occidental y el Sureste Asiático. El desempleo aumentó, pero la
inflación se redujo. En segundo lugar, los precios de la energía cayeron al reducirse
el consumo mundial de petróleo. Mediada la década, casi todas las economías
occidentales se habían recuperado de la recesión. La reacción ante el keynesianismo
se tradujo en un giro hacia políticas monetaristas con privatizaciones y otras
medidas tendentes a reducir el tamaño del sector público. Y esto es lo que
analizaremos a continuación: el neoliberalismo

Paradigmas del neoliberalismo


En primera instancia, tal vez deberíamos definir la palabra paradigma, para
clarificar en que sentido se la utilizará en el presente trabajo. Si buscamos el
sentido etimológico de la palabra, dice la Real Academia Española: paradigma. (Del
lat. paradigma, y este del gr. παράδειγμα). m. Ejemplo o ejemplar. || 2. Ling. Cada
uno de los esquemas formales en que se organizan las palabras nominales y
verbales para sus respectivas flexiones. || 3. Ling. Conjunto cuyos elementos
pueden aparecer alternativamente en algún contexto especificado.
A su vez entre las explicaciones que encontramos en otras fuentes,
hallamos: “…en la lingüística moderna se designa con este nombre al conjunto de
unidades que pueden aparecer e intercambiarse en un contexto determinado”
Por ello se tomará, a los efectos de este trabajo, lo que Thomas Samuel
Kuhn definía como paradigma:
“considero a los paradigmas como realizaciones científicas universalmente
reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelo de problemas y
soluciones a una comunidad científica”.

9
La inflación es la continua y persistente subida del nivel general de precios; se mide mediante un
índice del coste de diversos bienes y servicios. Los aumentos reiterados de los precios erosionan el poder
adquisitivo del dinero y de los demás activos financieros que tienen valores fijos, creando así serias
distorsiones económicas. Es un fenómeno que se produce cuando las presiones económicas y la
anticipación de acontecimientos futuros hacen que la demanda de bienes y servicios sea superior a la
oferta disponible a los precios actuales, o cuando la oferta disponible está limitada por una escasa
productividad o por restricciones del mercado. Estos aumentos persistentes de los precios están
históricamente vinculados a inestabilidades políticas, guerras y otros hechos concretos.
Enciclopedia Clarín Tomo 14; Biblioteca de Consulta Microsoft Encarta 2005
BIBLIOGRAFIA: Enciclopedia Clarín Plaza y Janés Editores Buenos Aires 1999
Biblioteca de Consulta Encarta 2005 Microsoft Corporation

7
Los paradigmas son, por lo tanto, un marco o perspectiva bajo la cual se
analizan los problemas y se trata de resolverlos. No obstante, en ocasiones un
paradigma no es capaz de resolver todos los problemas, y estos persisten a través
de los años o de los siglos
En este caso, el paradigma o paradigmas en su conjunto, se ponen en
cuestión, y los científicos comienzan a considerar si ese, o esos paradigmas,
constituyen el marco más adecuado o la forma más correcta de abordar los
problemas o si deben ser abandonados. La crisis supone la proliferación de nuevos
paradigmas, en un principio tentativos, con vistas a resolver las cuestiones
planteadas, hasta que finalmente se produce una revolución científica, cuando uno
de los nuevos paradigmas sustituye al tradicional.
El neoliberalismo atravesó una primera etapa, de índole fundacional, que
comenzó hacia 1947, se prolongó aproximadamente treinta años y dio lugar a un
cuerpo doctrinario sistematizado, elaborado y coherente: una ortodoxia neoliberal
originaria, que conforma el producto clave de esta etapa.
Su tesis básica de raigambre neoclásica, es que el mercado constituye el
mejor instrumento, el más eficaz para la asignación de los recursos y la satisfacción
de necesidades. Un mecanismo de autorregulación que conduciría al óptimo social y
que por ello resultaría intrínsecamente superior. Por eso, dicha ortodoxia exaltó las
virtudes de un Estado mínimo e impugnó vivamente al Estado de Bienestar y, en
general, al Estado como dispositivo de redistribución de ingresos en beneficio de la
clase trabajadora, o de los sectores de la población más desfavorecidos.
Aquella tesis operó como un principio rector, organizador del conjunto
doctrinario, principio que perdura hasta nuestros días, si bien es cierto con algunos
matices. En efecto, ya no se pregona Un Estado mínimo, sino un Estado eficaz,
aceptándose incluso ciertas funciones estatales en materia de redistribución.
Sobre esa base, el neoliberalismo originario planteó una agenda de políticas,
con cuatro ideas-fuerza claves, concatenadas entre sí:
• La promoción de un máximo de crecimiento económico (de libre mercado),
como objetivo prioritario.
• Para obtener ese propósito, se propicia un aumento de la tasa de ganancia
del capital privado.
• Para lograr ese aumento, se promueve la reducción de los costos salariales,
una merma en el costo de la fuerza de trabajo, una bandera neoliberal
decisiva y distintiva del mismo.
• Esto conduce al auspicio de una firme contención del Gasto Público social.

Estas ideas persisten hasta el presente, y si bien el crecimiento sigue siendo el


objetivo prioritario, se lo reputa como insuficiente. Resumiendo tenemos cuatro
ideas centrales o ideas- fuerza y un principio rector vertebrales y distintivos del
modelo, que marcan sus límites y márgenes de variación, pero que sin duda
habilitan a hablar de un mismo paradigma neoliberal, aunque pueda presentarse a
veces como cambiante.
A fines de los 70´, el neoliberalismo inició su etapa estatal con el
advenimiento al poder de las administraciones Tatcher en Gran Bretaña, y Reagan
en EEUU. En poco tiempo se extendió a buena parte de los gobiernos de Europa
Occidental, y también de América Latina, merced a las crisis de pago de las deudas
externas que hicieron eclosión, a partir de la crisis de México en 1982.
En esta etapa altamente expansiva, el neoliberalismo originario, vivió su
primera transformación, ya que por un lado se fijaron los parámetros de un
programa de política económica de alcance mundial y relativamente uniforme, en la
cual quedaron plasmados los llamados ajustes estructurales, que muestran un
diseño común inspirado en el credo neoliberal. Como dato distintivo en los 80´, el
mercado mundial devino en el principal mecanismo de asignación de recursos,
produciéndose un marcado énfasis en la búsqueda de competitividad externa de las
economías, lo cual llevó a acentuar las políticas destinadas a deprimir el costo de la
fuerza de trabajo y los salarios. Esta política que persiste en los 80´ y continuó
luego intensificada con los programas de flexibilización laboral, redefinieron
drásticamente la relación de poder entre el capital y el trabajo, complementándose
con una rearticulación del pensamiento neoliberal, ensamblándose con valores
democráticos, de raíz conservadora, consolidándose así un proyecto de sociedad
integral, que excediendo el marco económico se extendió al régimen político,

8
impulsándose una transformación global de las sociedades, con una muy firme
voluntad internacionalista, que perduró a través de diferentes administraciones
norteamericanas, consolidándose como un eje central de la estrategia externa de
los EEUU, el perfilamiento de un proyecto de sociedad integral y mundial, en un
esfuerzo que ha resultado inédito por su alcance planetario. Sobresale en este
contexto el papel adquirido por los organismos surgidos de Breton Woods10, o sea el
Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, quienes se convirtieron en la
herramienta central para la extensión y aplicación de los paradigmas neoliberales,
dejando en claro cuál es el tipo de globalización al que asistimos: una globalización
neoliberal, que responde a intereses nacionales específicos de los Estados, que en
función del capital comprometido en estos organismos “multilaterales”, tienen en
ellos el papel decisorio, y que responde entre otras cosas a la necesidad de libre
circulación a nivel global, más allá de las fronteras políticas, de los capitales
trasnacionales.
La cada vez más acentuada injerencia en las cuestiones internas de los
países, particularmente en aquellos que son deudores, determina la agenda de
políticas fundamentales, que ya no son establecidas por los ciudadanos, ni por los
partidos, ni por los gobiernos latinoamericanos, poniéndose en cuestión los alcances
democráticos y sustentabilidad de los regimenes vigentes, notablemente
condicionados en el diseño y formulación de sus políticas por estos poderes
supranacionales. Dice Ana Ezcurra11: “Tal sujeción del sistema político a poderes sin
control (nacional, ciudadano) es, éste sí, un problema de gobernabilidad que a su
turno, pone en cuestión los alcances democráticos de los regimenes vigentes en el
subcontinente”.De esta manera se consagra la visión común de los gobiernos, los
organismos multilaterales, y la gran mayoría de los economistas oficiales, de que
desarrollo significa necesariamente mayor crecimiento económico, o que incluso
ambos conceptos se transformen en sinónimos. En esta lógica, la economía se
centra en la maximización de las variables que se traduzcan en el aumento de los
flujos de capital y de recursos.

Esta misma visión, ha llevado entre otras cosas, a una división del trabajo
nacional e internacional, consolidando desequilibrios entre unas regiones y otras,
entre el campo y la ciudad y por último entre las naciones industrializadas y los
países más pobres, conduciendo a las economías de estos últimos a la simple
función de proveedoras de recursos a escala mundial.
Es así que nuestra economía se orienta hacia el aumento de las exportaciones de
estos recursos naturales, invirtiéndose en función de ello en infraestructura
energética, transporte y la aplicación de diferentes prácticas destinadas a “extraer”
de la naturaleza todo aquello que las urgencias y voracidad del mercado global, así
como el cumplimiento de las metas de crecimiento de la economía y de las
exportaciones le requiere.
Nuestra economía doméstica, se concentra en la consideración y evaluación
de la llamada macroeconomía, la cual solo refleja el nivel de inserción de nuestra
actividad económica en el mercado global, llevando a una explotación irracional de
recursos, tanto renovables como no renovables, conduciendo inexorablemente a
enormes costos ecológicos y humanos, que permanecen ocultos en los precios de
esos recursos, ya que no tienen valoración dentro de la economía convencional.

10
Conferencia de Bretton Woods, nombre por el que pasó a ser conocida la Conferencia Monetaria y
Financiera de las Naciones Unidas, que tuvo lugar entre el 1 y el 22 de julio de 1944, en Bretton Woods
(New Hampshire, Estados Unidos). La Conferencia, a la cual acudieron representantes de 44 países, fue
convocada para intentar lograr la estabilidad de las unidades monetarias y del crédito para conseguir un
nuevo orden económico una vez que finalizara la II Guerra Mundial. De la Conferencia surgieron el Fondo
Monetario Internacional y el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (Banco Mundial).
Enciclopedia Clarín Tomo 4

11
Que es el Neoliberalismo? Evolución y límites de un modelo excluyente Ana Ezcurra Lugar
Editorial Buenos Aires p.18 Ana Ezcurra es Licenciada en Psicología y Doctora en Estudios
Latinoamericanos( Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Autonoma de México) es autora de
numerosos libros y actualmente es investigadora del Instituto de Estudios y Acción Social (IDEAS)

9
Si se observa el cuadro de exportaciones de la Argentina 12, centrada en
bienes primarios, tenemos un claro ejemplo de una maximización de exportaciones
que no ha mejorado la calidad de vida de la gente, mientras está socavando el
capital de recursos naturales, renovables y no renovables del país y llevando al
borde del agotamiento de sus ecosistemas, y a la degradación de sus bosques,
suelos fértiles e incluso su biomasa marina.
Esta es una realidad que no es lamentablemente, excluyente de nuestro país,
sino que a nivel de América Latina, la búsqueda de superávits comerciales, empuja
al desarrollo de políticas exportadoras, sobre la base de la sobreexplotación de los
recursos, al monocultivo, sin previsión de futuro, y con un seguro agravamiento de
la calidad de vida de las comunidades. Ana Ezcurra afirma que el neoliberalismo es
un paradigma cambiante y para ello afirma que sin variar, los núcleos básicos de las
políticas, que impulsa, sí es capaz de adaptarse, si ello es necesario para la
consecución de las políticas que los distinguen como tal, y que hacen a la
permanencia del modelo. Es así que de los 90´en adelante, el Banco Mundial
reformuló su modelo de “crecimiento con orientación de mercado”, impulsado
durante los 80´, replanteando el vínculo estado/mercado y aceptando que el
crecimiento por sí solo, nos es suficiente para la obtención de mejoras sociales. Es
entonces, que en es marco. Reivindica el crecimiento intensivo en trabajo (para la
generación d empleo), consintiendo cierta intervención pública con fines
distributivos, lo que da lugar a las “políticas sociales”, “los programas
compensatorios” y los “planes focalizados”, términos que hoy día, son de común
utilización en nuestros políticos vernáculos.
Que dice Ana Ezcurra al respecto: “… se trata de cambios, sí pero dentro de un
paradigma invariable: el neoliberal. …entonces lo que tuvo lugar fue un
aggiornamiento del programa neoliberal, capitaneado por la Banca de Bretón Woods
y, en particular por el Banco Mundial. En otros términos, la renovación coexistió con
la permanencia de ciertas ideas-fuerza que por su índole central, definen a dicho
paradigma.
Lo cierto es que cuando el problema afecta a más del 50 por ciento de la población,
no es posible superarlo con políticas paliativas, se hace ineludible impulsar un
debate sobre un nuevo modelo de sociedad y de Estado
El creciente y progresivo deterioro del intercambio comercial de nuestros
países, como resultado del hecho que mientras exportamos “comoditties”,
importamos maquinaria y tecnología, nos hace ingresar en un círculo vicioso, del
que difícilmente podamos salir, si no cambiamos nuestras actuales políticas
económicas, las cuales están sustentadas por los paradigmas del neoliberalismo, y
bajo cuya vigencia, difícilmente podamos avanzar en un desarrollo sustentable de
nuestras economías en primer lugar, y de la economía global en su conjunto, pues
en definitiva, la variable “maximización de ganancias”, sigue siendo al momento de
la toma de decisiones, que luego influirán sobre la calidad de vida de millones de
personas.

Desarrollo Sustentable
En 1992, se realizó en Río de Janeiro, la Cumbre de la Tierra, reunión, que se
caracterizó por importantes compromisos gubernamentales, que dieron lugar a
nuevos acuerdos y tratados internacionales, cuyos objetivos estaban dirigidos a lo
que se dio en llamar desarrollo sustentable.
A pesar de la firma de estos acuerdos, los problemas ambientales
planetarios, junto a los fenómenos de exclusión social y pobreza extrema, lejos de
erradicarse, se han acentuado. La gravedad de los problemas ambientales globales,
regionales y locales, obligan asumir con coherencia, los manifiestos y compromisos
firmados tanto a nivel internacional como local, así como también reclamar a otros
actores sociales y gobiernos actitudes similares.
Nuestro país, al igual que toda la región, sufre una crisis económica, social, y
también ambiental, como consecuencia del modelo de desarrollo vigente que pone a
la naturaleza al servicio del lucro y obliga a prácticamente a la mitad de nuestros
niños a nacer en situaciones de pobreza y/o exclusión social.

12
Las Exportaciones agropecuarias junto a las de combustibles y energía, representan el 70% del total
de exportaciones de Argentina. Consultar en http://www.indec/mecon.ar/default.htm

10
Para comenzar a revertir estos fenómenos se requiere no solamente un
cambio importante en algunas concepciones, sino también una definición inequívoca
por parte de todos los actores sociales, que aseguren la clara voluntad de generar
espacios reales de participación, que a su vez signifiquen cambios de rumbo y el
logro de lineamientos claros, frutos de consensos indispensables.
Pero veamos cuales son los acuerdos que se lograron en la Cumbre de Río,
conferencia sobre el medio ambiente y el desarrollo convocada por las Naciones
Unidas que es a su vez heredera de la Conferencia sobre el Medio Humano, que tuvo
lugar en Estocolmo (Suecia) en 1972, claro que se celebró, veinte años después, la
CNUMAD: Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo,
conocida comúnmente como Cumbre de Río o Cumbre de la Tierra, celebrada en Río
de Janeiro (Brasil) en junio de 1992. El objetivo de la Cumbre, a la que asistieron
representantes de 172 países, fue el de establecer los problemas ambientales
existentes y proponer soluciones a corto, medio y largo plazo. Dentro de la agenda
de trabajo de la Conferencia, se aprobaron los siguientes acuerdos:
1) Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, también conocida
como Carta de la Tierra: una especie de Constitución ambiental mundial que define,
a partir de 27 principios básicos, los derechos y responsabilidades de las naciones
en la búsqueda del progreso y el bienestar de la humanidad. Insiste, sobre todo, en
el desarrollo humano, la protección de los recursos naturales, así como en la
necesidad de actuar en favor de la paz y en contra de la pobreza.
2) La Agenda 21: un programa de acción para lograr el desarrollo sostenible
y afrontar las cuestiones ambientales y de desarrollo de forma integrada a escala
mundial, nacional y local. Incluye propuestas para luchar contra la pobreza, la
degradación de la tierra, el aire y el agua; para conservar los recursos naturales y la
diversidad de especies; y para fomentar la agricultura sostenible.
3) Convenio sobre la Diversidad Biológica: un acuerdo para conservar la
diversidad genética, de especies y de ecosistemas, y equilibrar los beneficios
obtenidos con el desarrollo de la biotecnología entre los países ricos (investigadores
y transformadores) y los pobres (suministradores de recursos naturales). El
principio que inspira el Convenio es que todos los Estados tienen el derecho
soberano de explotar sus propios recursos en aplicación de su propia política
ambiental, teniendo en cuenta que las actividades que se lleven a cabo bajo su
jurisdicción no deben afectar a otros Estados. En el Convenio, la biodiversidad se
define como sinónimo de riqueza. Los objetivos, por tanto, de este Convenio son:
conservar la diversidad biológica, utilizar de forma sostenible los componentes de
dicha diversidad, es decir, los recursos naturales vivos, y conseguir una
participación justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos
genéticos.
4) Convención Marco sobre el Cambio Climático: un acuerdo para estabilizar
las concentraciones de gases causantes del efecto invernadero en la atmósfera,
hasta unos valores que no interfieran en el sistema climático mundial. En 1997, en
la tercera reunión de la Convención Marco sobre el Cambio Climático, se aprobó el
Protocolo de Kioto, un acuerdo que establece que los países desarrollados deben
reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 5,2% para el año 2012,
respecto a las emisiones del año 1990. Sin embargo, este protocolo debe ser
ratificado por al menos 55 países desarrollados cuyas emisiones de gases de efecto
invernadero sumen el 55% del total.
5) Declaración de Principios sobre los Bosques: el primer consenso mundial
para orientar la gestión, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques,
esenciales para el desarrollo económico y para la preservación de todas las formas
de vida.
El concepto desarrollo sustentable ha sido ampliamente aceptado e integrado
en el discurso político de los gobiernos y agencias para el desarrollo, como también
en amplios sectores de la sociedad civil y del mundo empresarial. Aún así, las
tendencias globales de erosión de los sistemas que sustentan la vida en el plantea
no han cambiado de dirección en forma significativa, se podría decir aún que las
circunstancias presentes en 1992, se han agravado, más allá de la terminología
usada y los diferentes programas en ejecución. Más preocupantes son los niveles de
desigualdad social entre el norte y el Sur, y en el interior de las sociedades. La
diferencias tecnológicas han abierto una brecha mayor entre el Norte y el Sur,
mientras los procesos económicos avanzan rápidamente en la integración de

11
mercados, intensifican la explotación de recursos y amplían la brecha entre ricos y
pobres, a la vez que incrementan la velocidad global de acumulación de riqueza.
La historia del concepto de desarrollo sustentable muestra que es este un
concepto equívoco que se ha transformado en equívoco e incluso vaciado de
contenido casi vacío. Hay desde quienes lo “entienden” como crecimiento
sustentable, convirtiéndolo en una especie de versión actualizada del desarrollismo.
Cada cual usa el concepto de Desarrollo Sustentable según mejor le conviene a sus
intereses y visión de mundo. La versión del Informe Bruntdtland (Nuestro futuro
común), resultado del trabajo de la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el
Desarrollo, lo definía como “el desarrollo que satisface las necesidades de las
generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras
para satisfacer sus propias necesidades” (Informe Bruntdtland, 1986), encubre un
acuerdo tácito de no profundizar en dicha definición, ya que de haber sido así gran
parte de los acuerdos de la Cumbre Mundial sobre Medio Ambiente de Río 1992 no
habrían podido adoptarse.
Tal vez por ello, es que quedan planteadas, como señala Jorge Riechman13, varios
interrogantes:
“¿Cuáles son las necesidades? ¿Cómo distinguir entre necesidades básicas…
necesidades no básicas y deseos socialmente legítimos?
¿Qué necesidades y deseos legítimos han de satisfacerse, y de acuerdo con que
criterio..?
¿Se puede seguir identificando desarrollo con crecimiento en un contexto e
sustentabilidad ecológica?”
Es necesario comprender que la forma en que las necesidades y aspiraciones
humanas se satisfagan por medio del desarrollo deben estar restringidas por
consideraciones ecológicas y morales. En cuanto a las primeras están vinculadas a
la capacidad de sustentación de la Tierra y las morales, son las que debemos
autoimponernos en cuanto a los niveles de consumo, como principio ético, en el
sentido de situarlos en un punto al que todos podamos aspirar razonablemente, ya
que ciertas pautas de consumo antisocial, que no son universalizables, son
inmorales y comprometen la capacidad de sustentación de nuestro planeta.
En este contexto, el análisis del futuro de las sociedades humanas nos pone
frente a ciertas evidencias: si bien los países pobres, están ubicados en la categoría
de países en desarrollo, los niveles de consumo alcanzados por los países
desarrollados son inalcanzables e indeseables para el futuro de la humanidad.
La sustentabilidad constituye posiblemente el argumento tal vez esencial a partir
del cual se puede cuestionar válidamente y con sobrados fundamentos al concepto
de desarrollo actualmente dominante, a los valores hegemónicos impuestos por la
globalización, al paradigma vigente del neoliberalismo, y a la civilización occidental.
Uno se puede negar a ver quizás la pobreza, la miseria, la violencia o la explotación,
pero no puede actuar del mismo modo referente a los problemas ambientales, ya
que ellos no se pueden ocultar, y se hacen visibles aunque se pretenda ocultarlos.
La contaminación se respira, se mete por las ventanas, incluso de los ricos, y lo
mismo sucede con los cortes de electricidad, la falta de agua, los derrames de
petróleo, con los incendios forestales o el mal olor.
El origen y fundamento del problema radica en el concepto acerca de que el
crecimiento es continuo e ilimitado. Este concepto ha sido también, la forma más
cómoda para eludir los dos principales problemas morales que enfrenta la
civilización occidental: uno, el problema demográfico; el otro, el dilema de la justicia
social, de la equidad, de la distribución más igualitaria de la riqueza. Ante estos
planteos, ha sido mucho más fácil hacer creer el mito del crecimiento y la metáfora
de la torta, usada en forma recurrente en todo el lenguaje desarrollista y típica de
las teorías del crecimiento económico, antes que asumir que la justicia social y la
equidad, que las grandes mayorías reclaman, implica sacrificar algo o parte del
bienestar que hemos alcanzado para dar posibilidad a otros de acceder a una
calidad de vida acorde con su dignidad de seres humanos. O del mismo modo se
condena a la desocupación, a la pérdida de derechos sociales y al hambre y la
represión para poder cumplir con las exigencias del pago de los servicios de la
deuda externa y del equilibrio fiscal, para cumplir las condiciones impuesta por los
organismos internacionales, y asegurar las ganancias a las instituciones

13
Jorge Riechmann De la economía a la Ecología Cap. I p. 15 Editorial Trotta Valladolid 1995

12
financieras antes que pagar remuneraciones dignas o financiar la educación, la
salud o la justicia.
Se podrá decir: ¿Qué tiene que ver esto con el desarrollo sustentable? Y tiene
que ver, por que en definitiva, se trata de un problema político, además de un
problema académico, de un problema científico.
Y esto es algo que han comprendido muy bien, aquellos que diseñan nuestras
políticas económicas, ya que actualmente el concepto de desarrollo sustentable se
ha ido constituyendo en una referencia indispensable en el discurso político,
empresarial y de la sociedad civil. Es notable la rapidez con la cual este concepto se
ha transformado en un concepto discursivamente hegemónico. Se trata de una
especie de "maquillaje verde". Muchos hoy se suman al discurso del desarrollo
sustentable, con el peligro acerca de su pérdida de fuerza transformadora y su
conversión en un recurso meramente retórico. Se produce así una suerte de
habituación al concepto, con una desvalorización del mismo, al adaptarse e
integrarse al mundo cotidiano, vaciado de contenido, al ámbito de las relaciones e
instituciones existentes, frenando progresivamente su empuje innovador.
Todos vemos que desarrollo sustentable, es un palabra que ya forma parte de los
discursos y de la agenda política y empresarial, se ha convertido en una buena
excusa para negocios, entrevistas e influencias, y financiamientos. El problema
reside entonces en que como preocupación quede sólo a nivel teórico, en estudios,
declaraciones y manifiestos, y no se traduzca en acciones prácticas y en cambios
efectivos.
Por otro lado la crisis de sustentabilidad (ambiental y social) está brindando la
oportunidad para un profundo cambio, que nos lleve a modificar a fondo nuestros
estilos de vida (y de consumo) y nuestra forma de ver el mundo (a nosotros mismos
y a la Naturaleza).
Una forma clara de comprender que los recursos del planeta son finitos y la
forma de su redistribución puede explicarse a partir del concepto de espacio
ambiental, el cual tiene una importante connotación ética. El mismo establece que
cada ser humano nace con el derecho a vivir y a usar un determinado volumen de
recursos y servicios ambientales para satisfacer sus necesidades básicas. La idea de
espacio ambiental, plantea la necesidad de vivir en un espacio posible de definir y
medir, así como la capacidad de carga de un sistema, incluyendo elementos de
justicia distributiva a escala global.
“El espacio ambiental es la suma total de materias primas no renovables, de
bosques y suelos agrícolas que podemos utilizar a escala planetaria, y de la
contaminación que se puede permitir sin comprometer el derecho de las
generaciones futuras a utilizar la misma cantidad de recursos naturales. La
magnitud de espacio ambiental es, por definición, limitada. En consecuencia es
cuantificable en la escala mundial, local o regional.”14

Necesidades Humanas
Las necesidades humanas son las que generan las demandas de consumo y
junto a las tecnologías explican los flujos de materiales y energía. El medio
ambiente proporciona directamente servicios de muy diferentes tipos, que cubren
ciertas necesidades humanas. Éstas no se reducen a la alimentación, ya que
también implican el mantenimiento de determinadas condiciones ambientales, a las
cuales debería considerarse como de un valor infinito, en el sentido que ningún
aumento del consumo justifique su destrucción, ya que caso contrario sería suponer
que nuestros lujos actuales son más importantes que la supervivencia futura.
Existen varios planteamiento con respecto a la definición y cuantificación de las
necesidades humanas, adscribiéndose desde el presente trabajo a la postura del

14
Cono Sur Sustentable Aporte ciudadano a la construcción de sociedades sustentables Capítulo IV
p.126

13
economista chileno Manfred Max-Neef15 acerca de las necesidades humanas, y su
propuesta de un desarrollo a escala humana.
En ella se plantea la existencia, en el tema de las necesidades, de un sistema
conformado por tres subsistemas: el subsistema de las necesidades, el subsistema
de los satisfactores y el subsistema de los bienes.
Si estos tres subsistemas conforman un sistema, consecuentemente se afectan
mutuamente. Entonces, ¿Cuál es el papel que cada uno de estos subsistemas juega?
El subsistema de las necesidades incluye lo que podríamos describir como nuestra
interioridad; nuestras necesidades son algo que está radicado al interior de nuestra
piel y que solamente podemos vivenciar en forma subjetiva. La necesidad siempre
se vivencia en un plano absolutamente personal.
Lo afirmado no significa una postura individualista, sino más bien que las
necesidades son algo que nos constituye como humanos, que está impreso en
nuestra naturaleza. Somos nuestras necesidades. Por lo tanto cuando hablamos de
naturaleza humana nos estamos refiriendo a este subsistema. Siendo las
necesidades algo que fundamentalmente nos es dado, por más que queramos no las
podemos modificar, de la misma manera como no podemos modificar nuestros
subsistemas biológicos, porque ellos hacen parte de la vida. Por tal razón es que se
afirma que las necesidades humanas fundamentales son universales, es decir son y
han sido las mismas para todos los seres humanos a lo largo de la historia y de las
culturas.
El segundo subsistema es el de los satisfactores. Por el contrario del anterior
subsistema, los satisfactores son las formas históricas y culturales mediante las
cuales damos cuenta de nuestras necesidades humanas fundamentales. Constituyen
las formas mediante las cuales en cada cultura, en cada sociedad, en cada
circunstancia histórica se buscan y diseñan las mejores formas de actualizar las
necesidades de sus integrantes. Sin embargo en cuanto formas de hacer las cosas,
los satisfactores por una parte son inmateriales y por otra parte constituyen la
interfaz entre lo que es la exterioridad y la interioridad, entre los bienes y las
necesidades fundamentales.
El tercer subsistema es el de los bienes. Los bienes son los artefactos
materiales de la cultura y son fundamentalmente pura exterioridad, son objetos o
cosas que potencian la capacidad de los satisfactores para poder dar cuenta de la
necesidad. Vivimos rodeados de bienes. Bienes son todos los elementos producidos
por nosotros que están fuera de nuestra propia piel. Ahora bien, lo que ocurre es
que estos elementos, en cuanto son exterioridad, tienen una existencia física, son
materiales. Por definición, un bien es algo de tipo material, algo concreto.
Por otra parte, los bienes, están acotados dentro de límites que no se pueden
transgredir, ya que por ejemplo, en algún momento la cantidad de bienes se
transforman en chatarra ya que los procesos económicos no terminan
exclusivamente en los bienes. Terminan en lo que es fundamentalmente producción
de basura y eso implica problemas adicionales como el de dónde depositar o como
disponer de los desechos.
Para dar una idea de la dimensión de este problema: la montaña más alta de
la costa este de Estados Unidos es el basural de Nueva York. También es cierto que
un indicador del desarrollo es la producción de basura; en la medida que aumenta el
ingreso per cápita y por lo tanto el consumo, aumenta la basura. Los pobres
producen poca basura, los ricos producen mucha basura. Los países desarrollados
superan ya los dos kilos de basura diaria por persona y los países subdesarrollados
están en el orden de medio kilo por persona, y eso significa magnitudes enormes
cuando pensamos en los millones de personas que pueblan el planeta.
Max-Neef plantea en su teoría que, al contrario del concepto económico
clásico, que nos dice que las necesidades humanas son ilimitadas, él plantea, en
cambio que las necesidades son pocas, finitas y consecuentemente pensamos que
son clasificables y cuantificables en nueve necesidades humanas fundamentales las
cuales serían las siguientes: subsistencia, protección, afecto, entendimiento,
creación, participación, ocio, identidad y libertad.

15
Manfred Max-Neef Economista chileno, autor de “Economía Descalza” y “Desarrollo a Escala
Humana”
BIBLIOGRAFIA: Desarrollo a Escala Humana por Manfred Max-Neef, Antonio Elizalde y Martín
Hoppenhayn. Extractos de www.ecoportal.net

14
Cada una de estas necesidades fundamentales constituyen a su vez un subsistema
del subsistema de necesidades dentro del sistema de las necesidades humanas
fundamentales.
Afirma que estas nueve necesidades tienen un rango o estatuto similar. No
hay ninguna necesidad de menor categoría que otras. Conforman un sistema y
consecuentemente están profundamente implicadas unas con otras constituyendo lo
que se podría llamar la naturaleza humana, en forma análoga a los sistemas o
subsistemas que conforman nuestro organismo en cuanto seres vivos.

Conclusiones
La visión predominante en nuestra sociedad nos plantea que la necesidad
fundamental es la necesidad de subsistencia, desde un sentido exclusivamente
económico, por ello incluso existe un indicador que mide la insatisfacción de esas
necesidades básicas (NBI, según el INDEC), o línea de pobreza, indicadores que nos
marcarían quien es pobre y quien no, sin embargo Max- Neef y otros autores
sostienen que todas las necesidades tienen una importancia similar. Al ser las
necesidades humanas fundamentales iguales para todos e iguales en importancia
cambia el concepto de pobreza y también el de riqueza, porque en la visión
tradicional, la pobreza está asociada exclusivamente a ausencia de pan, techo y
abrigo. La privación en cualquiera de ellas más allá de un cierto nivel conduce al
desmoronamiento del sistema de necesidades y consecuentemente de la vida. Pero
lo cierto es que la gente se muere no solamente de hambre, sino que se muere
también por carencia de afecto o por carencia de identidad, y también
metafóricamente se “muere” por ausencia de proyectos de vida, y por la exclusión
creciente de cada vez más grande sectores de nuestras sociedades
Hoy en día existen, movimientos en América y más precisamente en el
MERCOSUR, que están replanteando este tema, y definiendo métodos para calcular
lo que ellos llaman línea de dignidad, en reemplazo del concepto línea de pobreza, lo
que también significa redefinir la noción acerca que las necesidades humanas son
solamente carencias.
“Las necesidades humanas, comprometen, motivan y movilizan a las
personas, y en este sentido, son también potencialidades… La necesidad de
participar es potencial de participación…En la realización de las necesidades se
hace la realización del sujeto, ya no del pobre, sino de otro ser humano. Hablar de
línea de dignidad, por lo tanto equivale a hablar de un piso debajo del cual se hace
imposible realizarse como seres humanos dentro de la sociedad. Vivir con dignidad
significa también alcanzar el ejercicio efectivo de los derechos ciudadanos.”16

En la práctica el debate sobre esta línea de dignidad se orientó hacia la idea


que si esta línea podía representar de algún modo las condiciones de vida o
socialmente deseables de los seres humanos, también podían convertirse en el eje
hacia el cual las sociedades en su conjunto, tanto las del Norte como las del Sur
debieran confluir, para atender la satisfacción universal de las necesidades
humanas y converger hacia una distribución equitativa de los recursos del planeta.
Muchos son los desafíos a los cuales se enfrenta la humanidad en su
conjunto, uno de ellos es la necesidad de discutir sobre como hacer frente a los
impactos acumulativos de la globalización económica y del consumo del Norte, que

16
Cono Sur Sustentable Aportes Conceptuales desde la Perspectiva del Sur p. 142

BIBLIOGRAFIA
Desde el Desarrollo Sustentable hacia Sociedades Sustentables Antonio Elizalde Hevia
publicado en www.revistapolis.cl
Cono Sur Sustentable Aporte Ciudadano a la Construcción de Sociedades Sustentables Lom
Ediciones Julio 2002
De la economía a la ecología Jorge Reichmann Cap.1 Desarrollo Sostenible: la lucha por la
interpretación Editorial Trotta Valladolid 1995

15
afecta notoriamente las posibilidades de desarrollo actual de los países del Sur,
como resultado del deterioro ambiental acumulado.
Al intercambio desigual, junto a la pérdida de valor de nuestras
exportaciones, debemos agregar, la depredación del patrimonio ambiental y los
residuos generados por las exportaciones y por ello es necesario lograr a partir la
voluntad política de los ciudadanos y de las Organizaciones no Gubernamentales,
lograr hacer efectivos los acuerdos internacionales, gestando el diálogo de la
sociedad civil con los gobiernos del Norte y del Sur, que hagan posible avanzar hacia
un mundo sustentable.

16