P. 1
SOLARI Historia de La Educacion Argentina

SOLARI Historia de La Educacion Argentina

|Views: 17.398|Likes:
Publicado porCarolina Liendro
HIstoria de la Educacion Argentina... el libro completo en formato PDF
HIstoria de la Educacion Argentina... el libro completo en formato PDF

More info:

Categories:Types, School Work
Published by: Carolina Liendro on May 26, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/17/2015

pdf

text

original

Influencia francesa en el pensamiento español. Dos aspectos
fueron característicos de la mentalidad del siglo XVIII, que en
Francia adquirió su expresión más intensa. Por un lado, la mar-
cada tendencia liberal de su filosofía que, oponiéndose a todo
lo que tuviera sus raíces en el pasado, manifestó un anhelo de
libertad en la esfera del pensamiento y un escepticismo en materia
religiosa. Por otro lado, la preocupación por asegurar el bienestar
material del hombre, manifestado en el desarrollo que adqui-
rieron las doctrinas económicas, que sedujeron por parecer sucep-
tibles de aplicación inmediata.
La doctrina de los fisiócratas —la más divulgada de las con-
cepciones económicas—, que surgió como una reacción ante los
abusos de Colbert, consideraba que el individuo debía ser libre
en la disposición de sus bienes y, por consiguiente, debían elimi-
narse las restricciones gubernamentales. El Estado debía limitarse
a salvaguardar los derechos naturales de los individuos. No obs-
tante esta posición, consideraban que la educación debía ser impues-
ta por el Estado, puesto que constituía un deber irrenunciable el
enseñar a todos los ciudadanos los principios de la ley natural.
De ahí que las dos corrientes dominantes en el pensamiento
francés —enciclopedismo y fisiocracia— propugnaran el libe-
ralismo en filosofía, en religión, en política, en economía y, sos-

22

MANUEL HORACIO SOLARI

teniendo la obligación del Estado de instruir al pueblo, afirmaran
como consecuencia la secularización de la educación.
Con el advenimiento de la monarquía de los Borbones, España
sintió la influencia de estas ideas, cuya introducción fue favorecida
por el cambio de dinastía. Y justamente, en el momento en que
la Península atravesaba por grandes dificultades económicas, fue-
ron los hombres de gobierno quienes, habiéndose apropiado de
las ideas del movimiento intelectual francés, las introdujeron y
difundieron, al mismo tiempo que de acuerdo con ellas postularon
medidas y reformas hasta cierto punto avanzadas.
Las nuevas ideas tuvieron en España un auge extraordinario,
lo que se debió, según explica Rafael Altamira, a que las nuevas
teorías "tenían el doble incentivo de lo que aparece coronado por
el asentimiento general de las naciones consideradas como más
cultas y de lo que brinda horizontes desconocidos antes".
La introducción de las nuevas ideas produjo una división espi-
ritual, entre los que se aferraban a lo antiguo, esencialmente a
sus formas exteriores, y los que se adherían a lo nuevo. Esto deter-
minó un intenso movimiento cultural, que tuvo su exteriorización
en la publicación de informes, memorias y discursos.
Características de la nueva ideología pedagógica. De esta in-
fluencia intelectual francesa surgió en España un modo distinto
de enfocar el problema de la educación. La nueva ideología peda-
gógica, confiando con un optimismo un poco ingenuo en la acción
todopoderosa de la educación y en el progreso y perfeccionamiento
de la conducta humana, vio en la acción educadora el medio más
eficaz para que los gobernantes lograran el ansiado bienestar
social. De esta posición derivó el afán de difundir instituciones
educativas y hacerlas accesibles a todos, hombres y mujeres.
Por otro lado, reaccionando contra la educación dominante
—que desdeñaba la experiencia y abusaba de las disputas ver-
bales—, la nueva tendencia pedagógica sostuvo la necesidad de
que la educación tuviera por objeto cosas concretas, útiles, que
fueran provechosas tanto para el individuo como para él Estado.
De ahí el carácter práctico que reclamó para la educación.
Esta tendencia tuvo sus defensores en fray Benito Jerónimo
Feijoo, Pedro Rodríguez de Campomanes y Gaspar Melchor de
Jovellanos, destacados propulsores de la cultura enciclopedista.
Feijoo, aunque defensor de la enseñanza tradicional, impugnó

HISTORIA DE LA EDUCACION ARGENTINA

23

sus excesos, que la habían llevado a olvidar la ciencia y enseñar
ficciones. Para él, España se había alejado del movimiento cultural
europeo porque su educación abusaba de las disputas verbales
que hacían de la ciencia un laberinto de palabras y desdeñaba
la experiencia y observación de la naturaleza. "Tan ignorada es
hoy la naturaleza en las aulas de las escuelas —decía Feijoo—.
como lo fue en la Academia de Platón y en el Liceo de Aristóteles.
¿Qué secreto se ha averiguado? ... ¿Qué utilidad produjeron en
el mundo las prolijas especulaciones de tantos ingenios como cul-
tivaron la filosofía por la vía del raciocinio? ¿Qué arte ni mecá-
nica liberal, de tantas como son necesarias al servicio del hombre
y al bien público, le debe, no digo ya la invención, más ni aun el
menor adelantamiento?" Por eso afirmó la necesidad imperiosa
de fomentar el ejercicio de la razón crítica y reemplazar el cono-
cimiento puramente verbal y silogístico, por el estudio de las
ciencias naturales. Hubo pues en Feijoo una valorización de la
ciencia experimental en oposición a los excesos de la enseñanza
tradicional.

En cuanto a Jovellanos, en su Informe sobre la ley agraria
(1795), había anticipado su preocupación por la reforma de la
orientación de la educación. Al ocuparse de la agricultura —única
fuente de riqueza según los fisiócratas—, sostuvo que, al igual
que todas las actividades humanas, requería libertad. Por ello
postulaba la necesidad de liberarla de los obstáculos políticos, físi-
cos y morales que la estorbaban. Para levantar los obstáculos
morales era necesario difundir la instrucción, con el fin de elevar el
nivel de las clases productoras. Además, era necesario refor-
mar los estudios, pues las ciencias habían dejado de ser un medio
de investigación de la verdad, para convertirse en un recurso para
comer, y los estudiantes, multiplicados en número excesivo a causa
de los escolásticos y los pragmáticos, los casuistas y los malos pro-
fesores, habían rebajado los principios, la estimación y hasta la
memoria de las ciencias útiles al hombre. De ahí la lucha para que
se abandonase "la añeja y absurda filosofía" y se diera preferen-
cia en la educación a los conocimientos fundados en la experiencia.
En su Memoria sobre la educación pública, escrita durante su
prisión en Mallorca, afirmó Jovellanos que la educación es el
origen de la prosperidad social. "No es un problema sino una
verdad por todos reconocida, que la instrucción es la 'medida
común' de la prosperidad de las naciones, y que así son ellas

24

MANUEL HORACIO SOLARI

poderosas o débiles, felices o desgraciadas, según son ilustradas
o ignorantes". Por eso, fiel a su concepción, defendió la necesidad
de difundir la instrucción a la mayor cantidad posible de ciuda-
danos. "Si deseáis el bien de vuestra patria, abrid a todos sus hijos
el derecho de instruirse, multiplicad las escuelas de primeras letras;
que no haya pueblo, no haya rincón, donde los niños, de cualquier
clase y condición que sean, carezcan de este beneficio".
Bajo la influencia de estas ideas surgió en España un afán
por elevar el nivel cultural del pueblo y una preocupación por
los problemas de la instrucción pública. Afán y preocupación que
se evidenciaron, especialmente durante el reinado de Carlos III, en
la creación de nuevos establecimientos educacionales.
Difusión de las nuevas ideas en las colonias. La transforma-
ción operada en el pensamiento español por influencia del enciclo-
pedismo trascendió a América, donde las nuevas ideas fueron
conocidas, adoptadas y difundidas. Por eso, los mismos proyec-
tos, a veces con idénticas palabras, fueron expuestos en España
y en sus colonias; y, al igual que en España, la crítica de los ame-
ricanos dejó a un lado las cuestiones políticas, religiosas y filosófi-
cas, concretándose a los problemas económicos y educacionales.
El sistema monopolista imperante y la rutina y pobreza de
las masas campesinas fueron señaladas como causas fundamenta-
les de la situación económica colonial. Para remediarla se propició
la libertad de comercio. Manuel de Salas y Corbalán, en El estado
de la agricultura, industria y comercio en el reino de Chile,
y
Manuel Belgrano en su Memoria de 1796, pintan un cuadro de
la vida económica colonial que, en sus líneas generales, coincide
con el descripto por Jovellanos en Informe sobre la ley agraria.
Y las soluciones que proponen los americanos no difieren de las
propugnadas por los españoles, pues reconocen una misma fuente
de inspiración: la concepción económica liberal de Adam Smith.
Igual coincidencia se evidencia en el plano educacional. La
crítica que Feijoo dirigió a la educación española fue repetida
por el venezolano José Miguel Sanz cuando enjuició a la educa-
ción colonial en su Informe sobre la instrucción pública; los pen-
samientos que Campomanes había expuesto en su Discurso sobre
la educación de los artesanos,
fueron parafraseados a menudo por
el chileno Manuel de Salas y Corbalán; y las creaciones educacio-
nales propiciadas por Belgrano tuvieron su fuente de inspiración

HISTORIA DE LA EDUCACION ARGENTINA

25

en las ideas de Jovellanos, que exaltaban la necesidad de una
enseñanza útil.

Hubo pues, en esta época, una gran unidad entre el pensa-
miento pedagógico de los enciclopedistas españoles y las ideas
educacionales difundidas en las colonias españolas de América. En
realidad, el pensamiento colonial no hizo otra cosa que reflejar
las ideas dominantes en la Península.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->