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Eufemismos y disfemismos

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Published by: Miguel Ángel Schilick Rodríguez on May 25, 2010
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Eufemismos y disfemismos

Introducción El lenguaje es un elemento representativo de diferentes culturas, por lo tanto, es necesario comenzar a investigar las características y complejidades propias de nuestra habla chilena, como un sistema particular, que posee como cualquier dialecto, una particularidad propia como sistema de comunicación geográficamente definida. Lo interesante de este tipo de trabajo radica en el hecho de que a través del lenguaje que se maneja fuera de la esfera de lo culto formal, encontramos la esencia verdadera del lenguaje popular que determina cómo se hablará en el futuro, es decir, marca pautas de la posible derivación posterior de nuestra lengua. Esta característica, que está absolutamente condicionada por el factor del tiempo como una variable directa en la evolución del lenguaje, hace que nos acerquemos a algo que tiene mucho más cuerpo y carne, algo que se puede palpar y saborear en el momento y no esperando quinientos años ; nos referimos a que el habla popular, referida al lenguaje normado en un nivel inculto informal, establece un puente comunicacional que salta, de buena manera una brecha generacional. En este punto hay que hacer hincapié, ya que muchas veces en la carrera de maestros de aula debemos tener un acercamiento directo con el alumnado, y la barrera generacional gestada, en este caso, a través del lenguaje, que es fruto y reflejo del tiempo y experiencia de vida diferentes entre un sujeto y otro, es prácticamente insondable. El lenguaje, mejor aún, el conocimiento de éste, se transforma en un camino para llegar, no al educando mismo puesto que entrarían a jugar allí otros factores relativos al campo psicológico, al alumnado como estrato general, es decir, poder llegar a conocerlos mejor a través del lenguaje que utilizan, que adoptan y varían, la lengua que hacen suya día a día. Difícil tarea, amplio objetivo. Lo central en este tipo de investigación es trabajar, y de todas formas actualizar, distintos tipos de Eufemismos y Disfemismos propios del habla popular, realizando una lista de éstos, la norma en la que es usada, su tipo particular de hablantes y el sentido que se le atribuye a cada expresión.

Tabúes, eufemismos y disfemismos En todas las culturas existen determinadas acciones, partes del cuerpo o procesos que son considerados tabúes, es decir, no se habla directamente de ellos, sino a través de eufemismos. Éstas son expresiones más delicadas o indirectas que aluden a las realidades que las sociedades prefieren no nombrar. Por otro lado, y quizás como modo de conjurar lo que asusta, también usamos los disfemismos, es decir, expresiones aún más desagradables que lo nombrado. Lo que respecta a la terminología empleada, definiremos eufemismo y disfemismo, en primer lugar, según lo que dice el Diccionario de la real Academia Española de la Lengua, principal referente del sistema culto formal en todos los colegios de Chile: Eufemismo: (del latín euphemismus) m. Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante. Disfemismo: m. Modo de decir que consiste en nombrar una realidad con una expresión peyorativa o con intención de rebajarla de categoría se opone al eufemismo. Como podemos apreciar aquí ambos términos se oponen dentro de lo que se denomina la categoría intencional, el hecho de cambiar la forma de denominar o nombrar una palabra tiene dos fines distintos. El Eufemismo tiene una primera categoría intencional y está claramente determinada para ocultar una realidad dura, fea, o cruel ; algo que es necesario ocultar, por lo que amerita, plenamente, un cambio en su denominación. Dentro de este punto caben, por ejemplo, la denominación de elementos de tipo sexual cuando son enseñados, especialmente, a niños. La segunda categoría intencional, propia del disfemismo, hace referencia a palabras a las que, por su fuerte potencial semántico, el hablante siente necesidad de recargarlas con un sentido peyorativo, la palabra se rebaja con las más inimaginables comparaciones, metáforas, neologismos, cargados de humor, ironía, desprecio, etc. Caen dentro de este espacio palabras de tipo bohemio, propias de la sexualidad oculta, de eso que no se hace público, del mundo adulto, rodeado del humor y la picardía. Además de las definiciones anteriores, Rabanales dice al respecto que los eufemismos surgen por polisemia, que se debe a la semejanza fonética de palabras que vienen espontáneamente sustituyendo a otras que se consideran palabras tabúes dentro de la sociedad. También, considera que todos los pueblos tienen la necesidad sicológica de recurrir al eufemismo como imperativo moral, incluyendo al chileno. Con respecto al disfemismo, dice que el hombre aunque se encuentre en situaciones de desgracia no pierde el sentido el sentido del humor, dándole a estas situaciones un rasgo cínico y de indiferencia que se deben a la relación indirecta que vive el sujeto. A continuación se muestran los ejemplos diferenciados por tema y la explicación correspondiente a la norma en que se usa, tipo de hablante y valoración que se le atribuye a la expresión.

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Tema: MUERTE TABÚ
Morirse

EUFEMISMO
Pasar a mejor vida/ se nos fue / se fue al cielo/ le llegó su hora/ descansar en paz Camposanto

DISFEMISMO
Estirar la pata, paró la chala, dobló la esquina, se puso de traje de madera, salir con los pies por delante. Patio’e los callaos, la población de los sosega’os, el paradero de los difuntos, el fundo de las cruces Fiambre, quedar tieso Pelá,

Cementerio

Muerto Muerte

Finado, entregó su alma a Dios, El sueño eterno

Las palabras anteriores hacen referencia a la muerte, donde lo más importante es que esta palabra no se pronuncia. Aquí se hace evidente una fuerte presencia de la religión, ya que la creencia y fe de la vida después de la muerte o de la idea de un paraíso donde todas las buenas almas lleguen, hacen que el hablante utilice de manera habitual esas expresiones. Su nivel, en cuanto a norma, no están inscritos sólo en un nivel culto formal, sino que atraviesan las cuatro esferas, debido a la universalidad que la religión otorga al lenguaje. Las palabras utilizadas eufemísticamente aquí, hacen referencia a la vida después de la muerte, tratando así de alivianar el peso de un dolor tan grande como lo es perder a un ser querido, en ese sentido, la realidad que se esconde acá, tiene un carácter netamente sentimental, ya que expresiones como se fue al cielo, pasó a mejor vida, entregó su alma a Dios dan una cierta esperanza, en la medida de lo posible, de desear lo mejor al alma que acaba de partir. Los disfemismos en cambio, se utilizan para aludir a las mismas expresiones, pero en un sentido humorístico, lo que supone que existe una cierta lejanía con respecto al suceso. En este caso se maneja la ironía y la picardía en dosis bastante más elevadas, en general en todas las acepciones disfemísticas del tema de la muerte se está utilizando una norma centrada en el nivel inculto informal y denotan un hablante poco respetuoso o con una relación indirecta con la muerte, ya que, por lo general, un involucrado directo con el tema mortuorio (alguien que sufre un pérdida, por ejemplo) no se refiere de esta forma al camposanto. Los demás términos hacen directa alusión al muerto o cadáver en sí. Apelativos como quedar tieso, apuntan hacia el rigor mortis, es decir, hacia la compresión de los músculos del cadáver, lo que lo hace ver duro o tieso, además de la connotación del ataúd, que complementa esta dureza, tenemos apelativos comopijama de palo, que hacen clara referencia a este hecho. Los demás términos como fiambre o parar la chala, toman el tema de la descomposición del cuerpo o simplemente la posición vertical del cuerpo cuando éste ya no tiene vida.

Tema: SEXUAL TABÚ
Pene

EUFEMISMO
Pirulín, tulita, pajarito, ‘el pipí’

DISFEMISMO
Pichula, verga, pico, car’e haba, car’e micrófono, cabezón, chuto, de’o sin uña, la que cuelga, vengador calvo. Concha, Champa, Chucha, Choro, Zorra. Cucu, currículum, chiquiturri, raja, cueva, culo, hoyo Pechugas, melones, gomas, tetas, lecheras

Vagina Poto

Sapito Colita, trasero, nalgas, tambembe, ano Seno, mamas,

Pecho

Coito

Tener relaciones sexuales, hacer Echarse un polvo, afilar, cachar, carnear, el amor echar a pelear los meones, tapar el hoyo con carne, tirar el perro al agua, culiar Autosatisfacerse sexualmente Correrse la paja, lavar la ropa a mano, la manuela palma, tirarse la corbata, pajearse. Caliente, califa, cachero, chicha fresca Se le murió el canario, se le apagó el calefont, bombín que sólo echa viento

Masturbarse

Excitado Impotente sexual

Fogoso Decaimiento

Prostituta, meretriz De cuatro letras, P 5 T 1, mujer Maraca, suelta de raja, car’e catre, tabla de vida alegre, mujer que ejerce del uno, californiana, camboyana, carlina, el oficio más antiguo del mundo, puta, calzonera. mujer de la vida (noche) Prostíbulo Casa de masajes, sauna Casa de puta, casa de zangoloteo, casa de huifa,

Homosexual, gay

Desviado, fino, amanerado, raro, Maricón, la loca de la cartera, fleto, cola amaricona’o, maricueca, mariposón, hueco, colipato, colizón, colihuacho, chabón, cuchuflí, mamá con chalas, le gustan las patitas de chancho, se le da vuelta el paraguas, se le quema el arroz, se le queda la patita atrás, se le chorrea el hela’o, se le sueltan las trenzas, etc.

Los ejemplos tienen clara relación con órganos sexuales, propiamente tal, y los cambios de denominación que suelen sufrir al ser adoptados por hablantes infantiles o adultos. La categoría de infantes no les da la creatividad necesaria para inventar este tipo de eufemismo, sino que son entregados directamente por sus padres, quienes, bajo el temor de enseñar a sus hijos “palabras sucias” les entregan estos apelativos,

con la intención de encubrir esta fea y sucia palabra. La norma en que se usa va desde la culta informal, por ser denominaciones de carácter familiar y conservador, hasta todos los niveles del la norma inculta. En este caso se intenta ocultar una realidad que, para sectores más conservadores, es mucho mejor obviar que enfrentar, hablamos aquí del fenómeno de la prostitución. En este caso podemos decir que poseen una referencia hacia un contexto más culto informal, pero la variable generacional entra en juego aquí, ya que la mayoría de las personas de la tercera edad, por ejemplo, no dicen palabras de vocabulario peyorativo, puesto que al referirse a una prostituta deben marcar una diferencia y mencionarla de cualquier modo. En este caso, presentamos algunos ejemplos: de cuatro letras y P5T1, hacen referencia a las letras que conforman la palabra Puta; en otro caso es mucho más creativo, ya que utiliza una clave alfanumérica, donde los números reemplazan letras de las vocales, en el número correlativo de las vocales (A(1) –E(2) –I(3) –O(4) –U(5) ). Otros ejemplos referidos a prostituta como mujer de vida alegre y el oficio más antiguo del mundo, hacen referencia directa al estilo de vida de una prostituta y la denominación de su oficio (prostitución) como uno de los más antiguos de la historia. En cuanto a los disfemismos relacionados con el género de la prostitución o de mujeres que son juzgadas por el sexo opuesto como “fáciles” o “que no se hacen respetar”, existen apelativos que apuntan a la degradación de la mujer en su condición de tal, todos apuntan a rebajarla, hacerla parecer algo poco importante, por lo cual la mayoría de los ejemplos son disfemismos insultantes, coprolálicos, lisonjeros, utilizados por un hablante con una visión de mundo machista e inculto informal. En otros casos, denominaciones como maraca o suelta de raja, apuntan a la catalogación de la prostituta como una mujer que puede facilitar, a cambio de dinero todo, o las partes convenidas, de su cuerpo, por otro lado tenemos care`catre o cara de catre, el cual hace una analogía hacia el hecho de que la prostituta al prestar sus servicios, obviamente, o en el mejor de los casos, estos se realizarán en una cama o catre, por lo que su cara, en este caso evidenciaría esa condición. El ingenioso término de la tabla del uno, hace una directa mención al carácter simple o fácil, que esta mujer posee, es decir no es difícil estar con ella, es una mujer fácil igual que la tabla del uno, puede estar con cualquiera. Por otro lado, la californiana, alude a un estado de calor, de calentura, que hace referencia al acto sexual mismo, dándole aún más picardía e ingenio a este apelativo. Por otro lado, tenemos la alusión directa hacia el tema del homosexual, blanco favorito del humor chileno (y del mundo en general), para el cual hay palabras bastante duras y en gran número, con un alto nivel peyorativo, que, de cierta manera, sirven para insultar al homosexual o también a los que no lo son, ya que ser denominado con un apelativo que haga dudar al resto sobre nuestra sexualidad es una manera común y efectiva de insultar al otro. En ese sentido tiene un fuerte carácter coprolálico, lo que revela un hablante situado, por lo general en un contexto bastante inculto y bastante informal.

Términos como maricón y amariconao se están refiriendo a homosexual de una manera peyorativa, palabras como estas rebajan su condición y su opción sexual, ya que son usadas, por lo general, en ese tono, sobre todo en la terminación –ao, que recarga la palabra con una nueva fuerza semántica. Palabras como hueco o fleto, son de uso más común y tienden a tener una menor fuerza de insulto, se ve casi como una denominación común hacia en género homosexual, pero también se puede usar esta denominación hacia alguien que se muestra un tanto cobarde dentro de un círculo de amigos. La otra denominación la loca de la cartera, hace en este caso una alusión diferente, ya que se refiere al homosexual que además trabaja en el ámbito de la prostitución, la cartera hace alusión a su “herramienta de trabajo”, elemento con el que supuestamente se para en las esquinas para buscar “clientes”. Además, existen otras formas para referirse al homosexual en forma ilustrativa, como son: se le quema el arroz, le gustan las patitas de chancho, mamá con chalas, se le da vuelta el paraguas, etc.

Tema: VARIOS TABÚ
Loco

EUFEMISMO
Desequilibrado, neurótico

DISFEMISMO
Chala’o, le falta un tornillo, pela cables, le faltan palos pa’l puente, le falla el coco (mate), está cucú, se le llueve, más rayado que cebra, ralla la papa, enfermo del chape, se le corrió la teja. Cachú’o, mandinga, malulo, don sata, Cornelio, vena’o, cornudo, nuca de fierro,

Satanás Víctima de adulterio Anciano (a)

Diablo, el cuco, demonio gorreado

Persona de edad, veterana, adulto mayor Pilucho, en paños menores

Viejo, tecla, vejete, tiene más años que un cerro Andar en pelota, calato, andar a lo gringo, a poto pela’o, andar a raja pelá.

Desnudo (total o parcial)

En los ejemplos presentados anteriormente podemos distinguir que existen mayor número de disfemismos que eufemismos para designar la palabra loco; considerando los hablantes, utilizan la norma formal para expresiones eufemísticas y la norma inculta privilegia los disfemismos, dándoles un sentido más humorístico referido a personas que se comportan de manera distinta y no necesariamente a que tengan un desequilibrio mental. Por ejemplo:pela cables alude a que están mal conectados los cables (o circuitos) que hacen funcionar el cerebro. Con respecto al término desnudo, hemos hecho una división para designar a la persona desnuda completamente y la que no usa ropa interior, puesto que en el primer caso se utiliza disfemismos como: andar en pelota, andar calato; en el segundo

caso: andar a lo gringo, andar a poto pela’o. En cambio los eufemismos que se utilizan son de uso más común en el habla formal, puesto que no exageran ni rebajan a la persona designada.

Conclusión
Al término de este trabajo, podemos concluir que el tema de los eufemismos y disfemismos no ha sido muy estudiado, puesto que no existe ninguna información con ejemplos actuales y representativos de nuestra sociedad actual; considerando que nuestra cultura tiende a darle un sentido humorístico y de doble sentido (principalmente en el ámbito sexual) a expresiones cotidianas. Además, se establece una significativa inclinación por el uso de disfemismos, lo que se ve reflejado en los ejemplos propuestos; según esto podemos establecer que los hablantes de la norma informal son más creativos que los de la norma formal, puesto que estos últimos son más conservadores, mientras que los primeros están más abiertos a los cambios, siendo ellos los innovadores del habla. Consideramos que las características sociales influyen, puesto que el estilo de vida de ambas esferas sociales les permite o les priva de tener un trato más espontáneo, lo que se manifiesta en el lenguaje; por consiguiente, podemos decir que de ahí surge el sentido del humor para relacionarse con sus pares.

Estas expresiones van decayendo en su uso, debido a que se va innovando con otras más expresivas y representativas de la realidad del hablante; esto lo podemos comprobar haciendo la distinción entre los términos que nos presentan los textos que tratan el tema y las expresiones usadas en la actualidad, por ejemplo Rabanales cita lo siguiente: pigüelo para referirse al órgano genital masculino y la norma actual opta por: pico. Es nuestra responsabilidad conocer estas formas de habla y reenfocar nuestra posición como educadores, no como simples correctores ortográficos, sino como educadores y conciliadores de esta compleja realidad que es el lenguaje, el cual es la representación viva de la sociedad.

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