P. 1
Lenguas y CultGlob Fasc1 Parte2

Lenguas y CultGlob Fasc1 Parte2

|Views: 636|Likes:
Publicado porcorazondemelon1999

More info:

Published by: corazondemelon1999 on May 23, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/31/2013

pdf

text

original

Lenguas y Cultura Global

Fascículo Nº 1–- Segunda Parte

33

LENGUAS Y CULTURA GLOBAL
LENGUAS Y CULTURA GLOBAL

Módulo I – 3ro Polimodal

Prof. Eunice Gajardo
Prof. Mirta Quevedo

FFAASSCCÍÍCCUULLOO II –– SSEEGGUUNNDDAA PPAARRTTEE

ÍNDICE

A modo de prólogo

5

La discriminación cultural

8

Algunos aspectos generales sobre globalización y cultura

9

“Cultura y discriminación social en la época de la

globalización”, Mario Margullis

18

La cuestión del “otro”

20

Caída de barreras culturales. Tecnología y cultura

39

Crítica al imperialismo mediático

40

Flujo de personas. Multiculturalidad

43

Multiculturalidad e interculturalidad

44

Diversidad de culturas, igualdad de derechos

44

Un intento para explicarnos la “hibridez”

54

Los textos polisémicos

58

Graffiti

58

Historieta

65

Los mitos

74

A modo de cierre

113

Actividades de integración del primer fascículo.

113

Bibliografía

114

3er Año Polimodal

Módulo I

44

Lenguas y Cultura Global

Fascículo Nº 1–- Segunda Parte

55

Segunda parte del primer fascículo A MODO DE PRÓLOGO

Sólo para leer...

LA VERDADERA DEUDA EXTERNA

¿QUIEN DEBE A QUIEN ?

CARTA DE UN JEFE INDIO AZTECA A LOS GOBIERNOS DE EUROPA

Aquí pues, yo, Guaípuro Cuauhtémoc, descendiente de los que poblaron la
América hace cuarenta mil años. He venido a encontrar a los que se la
encontraron hace ya quinientos años.

Aquí pues, nos encontramos todos: sabemos lo que somos y es bastante.
Nunca tendremos otra cosa.

El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder
descubrir a los que me descubrieron

El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por
Judas, a quien nunca autoricé venderme.

El hermano usurero europeo me explica que toda deuda se paga con
intereses, aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin -
pedirles consentimiento.

Yo los voy descubriendo

También yo puedo reclamar pagos, también puedo reclamar intereses.

Consta en el archivo de Indias, papel sobre papel recibo sobre recibo,
firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y el l660 llegaron a San
Lúcar de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata que
provenían de América.

¿Saqueo?... ¡No lo creyera yo!... Porque es pensar que los hermanos
cristianos faltan a su séptimo mandamiento.

¿Expoliación?... ¡Guárdeme el cielo de figurarme que los europeos, igual
que Caín, matan y después niegan la sangre del hermano!

¿Genocidio?... ¡Eso sería dar crédito a calumniadores como Fray
Bartolomé de Las Casas, que calificaron el encuentro de "destrucción de Las
Indias", o a ultras como el doctor Arturo Píetri quien afirma, que el arranque
del capitalismo y de la actual civilización europea se debió a la inundación de
metales preciosos arrancados por ustedes, mis hermanos europeos, a mis
también hermanos de América!

¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser
considerados como el primero de varios préstamos amigables de América
para el desarrollo de Europa.

Lo contrarío sería presuponer crímenes de guerra, lo que daría derecho,
no sólo a exigir devolución inmediata, sino indemnización por daños y
perjuicios.

Yo, Guaípuro Cuauhtémoc, prefiero creer en la menos ofensiva de las
hipótesis para mis hermanos europeos.

Tan fabulosas exportaciones de capital no fueron más que el inicio de un
plan "Marshalltezuma" para garantizar la reconstrucción de la bárbara
Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes,
defensores del álgebra, la arquitectura, el baño cotidiano y otros logros
superiores de la civilización...

3er Año Polimodal

Módulo I

66

Por eso, una vez pasado el Quinto Centenario del Préstamo, podemos

preguntarnos:

¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o, por lo
menos, productivo de los recursos tan generosamente adelantados por el
Fondo Indoamericano Internacíonal?.

Deploramos decir que no. En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas
de Lepanto, Waterloo, Armadas Invencibles, Terceros Reíchs y otras formas
de exterminio mutuo, para acabar ocupados por las tropas gringas de la
OTAN como Panamá (pero sin canal).

En lo financiero han sido incapaces -después de una moratoria de 500
años- tanto de cancelar capital e intereses, como de independizarse de las
rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta el
Tercer Mundo.

Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Fríedman,
conforme a la cual una economía subsidiada jamás podrá funcionar y nos
obliga a reclamarles -por su propio bien- el pago de capital e intereses que
tan generosamente hemos demorado todos estos siglos.

Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a los
hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas flotantes de un 20 por
ciento y hasta un 30 por ciento anual que los hermanos europeos les cobran
a los pueblos del Tercer Mundo -nos limitaremos a exigir la devolución de los
metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo de un 10 por ciento
anual acumulado durante los últimos 300 años-.

Sobre esta base, aplicando la europea y usurera fórmula del interés
compuesto, informamos a los descubridores que sólo nos deben, como
primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de
kilos de plata, ambas elevadas a la potencia de trescientos. Es decir, un
número para cuya expresión total serían necesarias más de trescientas cifras
y que supera ampliamente el peso total de la tierra.

¡Muy pesadas son estas moles de oro y de plata!

¿Cuánto pesarían calculadas en sangre?

Aducir que Europa en medio milenio no ha podido generar riquezas
suficientes para cancelar este módico interés sería tanto como admitir su
absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos
del capitalismo.

Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos Inquietan a los Indo

Americanos.

Pero sí exigimos la inmediata firma de una carta de Intenciones que
discipline a los Pueblos deudores del viejo continente; y los obligue a cumplir
sus compromisos mediante una pronta privatización o reconversión de
Europa que les permita entregárnosla entera como primer pago de una deuda
histórica.

Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una
bancarrota que les impide cumplir con sus compromisos financieros o
morales.

En tal caso, nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos la
bala con que mataron al poeta.

Pero no podrán; porque esa bala es el corazón de Europa.

Guaípuro Cuauhtémoc.

Lenguas y Cultura Global

Fascículo Nº 1–- Segunda Parte

77

Origen de la pobreza

Fizäök’äöyich, nuestro padre, nos quiso obsequiar. Llamó al Nivaklé

antiguo y le ofreció harina.
_ Esto es muy bueno para comer_ le dijo.
_Yo no quiero comer ceniza le contestó el Nivaklé _. El algarrobo es mejor.
Entonces Fizäök’äöyich llamó a Elé (blanco de cabellos rubios) y a
Santó (blanco de cabellos negros), los que aceptaron gustosos el regalo
rechazado por el Nivaklé antiguo.
Fizäök’äövinch volvió a llamar a Nivaklé ofreciéndole azúcar.
_ Es muy dulce, pruébala.
_ No es tanto como la miel que tengo en la selva _ dijo el Nivaklé, luego
de llevarse un terrón a la boca.
Entonces Fizäök’äövich llamó a Elé y a Santó, los que muy alegres
llevaron para ellos lo que nuestro ascendiente no quiso.
Fizäök’äöyich llamó de nuevo al Nivaklé.
_ Toma esto _ le dijo mostrándole una hermosa tela _. Te servirá para

cubrirte.

_ Parece que está podrida – añadió el Nivaklé rasgándola con las
manos _. Yo tengo ésta, de cháguar. No pueden romperla dos hombres
juntos, ni la atraviesan las flechas.
Entonces Fizäök’äöyich obsequió la tela a Elé y a Santó. ¡Qué

contentos quedaron!

Fizäök’äöyich no se ofendió. Parece que nos quiere mucho. Le llevó
una escopeta al Nivaklé antiguo.
_ Te traigo esta arma para cuando salgas de caza. A ver. Dispara un

tiro.

El Nivaklé disparó un tiro. Se asustó.
_ ¡No! ¡Esto alarmará a todos los animales de la selva! Si mato un solo
avestruz en el campo, ¿cómo alcanzaré a los demás? Con mi arco y mis
flechas silenciosas, puedo obtener varias presas en poco rato, sin
espantarlas.

Entonces

Fizäök’äöyich

le
entregó la escopeta a Elé y a Santó que
no sabían qué hacer para retribuirle.
Finalmente Fizäök’äöych parece
que estaba un poco ofendido. Se
acercó a nuestro ascendiente con un
montón de papeles en la mano, de esos
que los Santó llaman peso y también
dinero.

_ Mira mi hijo, esto es para ti.
Podrás cambiarlo por cualquier cosa
que quieras. Harás que otros trabajen
para ti y te traigan todos los víveres que
tú y tu parentela necesitan para vivir.
El Nivaklé antiguo rió. Se dio
vuelta y fue a cazar y recoger miel en la
selva.

Fizäök’äöyich, muy enojado, le
dio el dinero a Elé y a Santó.
Por eso nosotros vivimos así

ahora.

¡Lástima que era tan zonzo aquel

Nivaklé antiguo!1

1

Mito de los indios del Chaco paraguayo. Revista Crisis, Bs.As., agosto, 1.973

3er Año Polimodal

Módulo I

88

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->