Está en la página 1de 24

MEDICINA FÍSICA

CONCEPTO DE MEDICINA FÍSICA

Desde una perspectiva puramente etimológica, podría decirse que la medicina física comprende el
empleo de todos los agentes físicos disponibles en los diferentes aspectos de la medicina —diagnóstico,
terapéutico y preventivo—, incluyendo el estudio de estos agentes como elementos patógenos. Esto
conlleva que establecer un concepto de medicina física resulte difícil, ya que, debido al amplio campo de
aplicación ya la diversidad de agentes físicos implicados, puede prestarse a diferentes interpretaciones.

Mientras unos autores consideran que la medicina física debe abarcar aspectos relativos tanto al
diagnóstico como al tratamiento o la prevención, otros sólo plantean su acción en el terreno terapéutico.
Así, Holser la define como la «ciencia o parte de la medicina que utiliza agentes y técnicas de naturaleza
física para el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades». En cambio, para Krussen
constituye una «rama de la medicina que utiliza agentes físicos, como la luz, el calor, el agua y la
electricidad, así como agentes mecánicos, en el tratamiento de las enfermedades».

Actualmente, no todos los agentes físicos conocidos se emplean en medicina física. Los agentes ioni-
zantes (p. ej., rayos X, radiación gamma...) constituyen una importante exclusión, pues el protagonismo y
el especial entorno de aplicación que han adquirido durante la segunda mitad de este siglo han originado
especialidades diagnósticas y terapéuticas especificas (radiodiagnóstico, radioterapia y medicina
nuclear) En este sentido, como expresa Molina Ariño, puede concretarse que la medicina física estudia
ampliamente los recursos que aportan los agentes físicos no ionizantes (mecánicos, térmicos y electro-
magnéticos); si bien éstos se utilizan fundamentalmente con finalidad terapéutica, también pueden
emplearse con intención diagnóstica, coma ocurre en el caso de la electromiografía, electrocardiografía,
electroencefalografía, etc. Sin embargo, de forma similar a lo que ha ocurrido con las radiaciones ioni-
zantes, la utilización diagnóstica de los agentes físicos no ionizantes ha ido haciéndose, en no pocas
ocasiones, imprescindible en una especialidad médica determinada y ha terminado por incluirse en su
mismo cuerpo de doctrina. Éste es el caso de la electrocardiografía en cardiología y la electroencefalo-
grafía en neurología.

Los agentes físicos también deben considerarse come elementos con capacidad lesiva para el orga-
nismo. Son conocidos los accidentes que puede desencadenar la excesiva o inadecuada exposición al
calor, al frío y a formas más específicas de energía, como la radiación ultravioleta, o los accidentes que
puede originar la corriente eléctrica (electropatología). Igualmente, el masaje o la movilización en un
lugar, momento o forma inadecuados pueden causar más daño que beneficio. Los riesgos potenciales
deben conocerse para establecer con claridad los límites de tolerancia y las situaciones en que deba
tenerse especial precaución para realizar las diferentes aplicaciones de forma adecuada.

De acuerdo con las ideas expresadas, puede definirse la medicina física como un cuerpo doctrinar
complejo, constituido por la agrupación de conocimientos y experiencias relativas a la naturaleza de los
agentes físicos no ionizantes, a los fenómenos derivados de su interacción con el organismo y a las
aplicaciones diagnósticas, terapéuticas y preventivas que derivan de sus efectos biológicos.

La OMS, en su segundo informe de 19S8, define la rehabilitación como el conjunto de medios médicos,
sociales, educativos y profesionales, destinados a restituir al paciente minusválido la mayor capacidad
posible de independencia». Por tanto, si bien la medicina física se asocia generalmente con la rehabilita-
ción, hay que considerar a esta última de forma independiente, ya que, además de agentes físicos, utiliza
medidas sociales, profesionales, educativas, etc.

Los agentes físicos no ionizantes ven ampliado cada vez más su horizonte terapéutico, pues no queda
entroncado únicamente con el quehacer rehabilitador, ortopédico, traumatológico o neurológico. En
efecto, estos agentes y medios físicos vienen incorporándose al arsenal terapéutico de otras especialida-
des. Valgan como ejemplo:

— La hipertermia mediante radiofrecuencias y microondas prostático o su utilización por su efecto ra-


diosensibilizador sobre tejidos normales y tumores.

— La denominada terapia fotodinámica, que utiliza diferentes tipos de láseres junto con sustancias fo-
tosensibilizantes para el tratamiento de neoplasias.

— El empleo de láseres de alta potencia en cirugía y dermatología.

—La aplicación de ultrasonidos en litotripsia, la estimulación eléctrica de cordones posteriores para el


control del dolor, las modernas técnicas de electroquimioterapia o la rizolisis, entre otras muchas.

La medicina física debe basarse en el conocimiento científico de los agentes físicos, para lo cual son
fundamentales la física y otras ciencias relacionadas. Pero la anatomía, la fisiología y la patología son
igualmente esenciales, tanto para plantear y controlar adecuadamente las diferentes aplicaciones te-
rapéuticas, como para establecer las normas de seguridad en el manejo de los diferentes equipos y
técnicas, evitando los riesgos y accidentes derivados de su empleo.

Al considerar las acciones de los agentes físicos en el organismo, puede apreciarse que se trata de una
ciencia compleja. En efecto, la medicina física comprende una gran variedad de agentes físicos de natu-
raleza diversa (movimiento, presión, electricidad, calor, frío...) y, sin embargo, en ocasiones, tratamientos
de diversa índole persiguen un efecto similar (p. ej., producir calentamiento en una zona). Otras veces,
en cambio, agentes de la misma naturaleza física actúan produciendo diferentes acciones terapéuticas.
Éste es el caso de la corriente alterna, que a baja frecuencia presenta una acción predominantemente
excitomotriz (favorece la excitación y contracción muscular), mientras que a alta frecuencia pierde esta
capacidad (produce calor en el interior del organismo). Por todo ello, se hace necesario abordar el
estudio de la medicina física desde una perspectiva integradora, más aún si se tiene en cuenta que
muchos tratamientos diferentes son perfectamente complementarios.

En nuestros días, la medicina física viene experimentando un auge paralelo a los progresos de la me-
dicina en general. Los recientes avances tecnológicos, junto con cierta tendencia a reducir tratamientos
farmacológicos que resultan en ocasiones abusivos y muy costosos, han abierto nuevas perspectivas
para la medicina física en el ámbito terapéutico, así como en el higiénico o preventivo. En la actualidad,
la medicina física está orientada tanto en un sentido profiláctico (prevención primaria y terapéutico
(prevención secundaria), como hacia la reeducación y reinserción profesional de los pacientes
(prevención terciaria).

Las condiciones de salud en las que se vive actualmente hacen que la esperanza de vida se sitúe en tor-
no a los ochenta años. Esto motiva que la población de la «tercera edad« sea cada vez mayor y que la
atención médica a sus problemas específicos adquiera más trascendencia. Se presta más atención a la
necesidad de una buena forma física para mantener una calidad de vida adecuada en todas las etapas y
aspectos de la vida (laboral y del ocio). Por tanto, la medicina física no sólo encuentra aplicación en las
disciplinas y especialidades fundamentales de rehabilitación, medicina interna y cirugía, sino también en
otras, como ortopedia, traumatología, reumatología, medicina laboral, medicina deportiva, neurología,
pediatría, ginecología, geriatría y medicina estética.

Por último, debemos recordar que muchas medidas físicas constituyen métodos preventivos y de
mantenimiento que pueden estar incluidos en un denominado «régimen de vida saludable». Sabemos
desde muy antiguo que la acción del sol, el agua, el clima y el ejercicio físico influyen de forma acusada
en la salud e incluso en el carácter del ser humano.

A pesar de la súper especialización inevitable por el aumento de conocimientos, actualmente existe una
tendencia en la praxis médica a efectuar una mirada hacia el saber humanista que no olvida nunca el
marco general de referencia sobre el que se realizan unos determinados estudios concretos. Este retorno
holístico, no exento de abusos, charlatanería e intrusismo, vuelve a considerar la salud come un
equilibrio del hombre consigo mismo y con su medio ambiente, y la enfermedad como una ruptura de di-
cho equilibrio, bien por razones personales o ambientales. En esta concepción, la terapéutica por
agentes físicos (nunca alternativa, aunque sí ciertamente olvidada en nuestras Universidades y en la
praxis médica, quizá por el gran desarrollo de la industria farmacéutica y la deshumanización en la
relación médico-enfermo), tecnológicamente más desarrollada, física y biológicamente más funda-
mentada, está retomando la importancia de épocas pasadas.

AGENTES FÍSICOS EN MEDICINA FÍSICA

Desde tiempos hipocráticos, los agentes terapéuticos fueron tradicionalmente divididos en higiénicos,
farmacológicos y quirúrgicos. Los higiénicos se definían como «todos los agentes naturales que actua-
ban habitualmente sobre el organismo sano sosteniendo en él la vida y que, en ocasiones, podían aliviar
o curar padecimientos»; incluían elementos de origen natural, como el agua, el sol, el calor, el frío, etc.
Así pues, en un principio, los agentes físicos empleados tuvieron un carácter telúrico. La medicina física
fue una de las primeras modalidades que encontró el hombre para aliviar sus padecimientos. A partir de
los grandes descubrimientos de la física, esta terapia de tipo «natural» pasó a incorporar agentes físicos
producidos artificialmente (electricidad estática, ultrasonidos, microondas, láser, etc).

Todo agente físico es portador de energía y su interacción con el material biológico implica la cesión de
toda o parte de ella. La energía cedida y absorbida origina una serie de efectos sobre el material
biológico: unos de tipo físico o primarios y otros de naturaleza bioquímica o secundarios, de los que
derivarán sus efectos terapéuticos o, en su caso, su acción nociva (fig. 1.11).

Atendiendo a un efecto primario en particular, la capacidad de producir ionizaciones en la materia, los


agentes físicos pueden clasificarse en ionizantes y no ionizantes:

1. Agentes ionizantes. Incluyen tanto radiaciones constituidas por campos de materia, clásicamente
denominadas corpusculares (protones, electrones, partículas alfa, etc.), como radiaciones conformadas
por campos electromagnéticos, también denominadas no corpusculares (rayos X y radiación gamma). Su
interacción con la materia produce fundamentalmente la ionización de los átomos que la componen. Es-
tos agentes constituyen el principal interés de la física nuclear y de la radiología.

2. Agentes no ionizantes. Son los que se emplean en medicina física. En ellos se incluyen el resto de los
agentes físicos, naturales y artificiales, cuya interacción con el material biológico no produce ionizaciones
atómicas, pues la energía que transmiten al medio es insuficiente para ello. La casi totalidad de los
agentes físicos ionizantes induce finalmente la generación de calor, aunque no sea la consecuencia
última de su mecanismo de acción.

Agentes cinéticos o mecánicos

Los agentes cinéticos implican la emisión y transmisión de fuerza o energía mecánica, que conlleva el
movimiento del organismo, los tejidos o las moléculas sobre los que actúan. De acuerdo con la fre-
cuencia de dicho movimiento, los agentes cinéticos pueden ordenarse desde el reposo o ausencia de
movimiento (frecuencia aproximadamente cero), hasta los ultrasonidos, ondas mecánicas de frecuencia
superior a 16.000 ciclos por segundo o hercios (Hz), pasando por movimientos y manipulaciones del or-
ganismo o segmentos de éste. La aplicación médica de los agentes cinéticos da lugar a una serie de mo-
dalidades en medicina física; que detallamos a continuación.

CINESITERAPIA (KINESITERAPIA)

En su más amplia acepción significa «tratamiento por el movimiento» (del griego kinesis: movimiento y
therapeia: curación, remedio, tratamiento), aunque algunos la han denominado como el «tratamiento del
movimiento», debido a que con frecuencia tiene como objetivo restablecer movimientos normales. Las
fuerzas aplicadas, pasiva o activamente, sobre los diferentes segmentos corporales, así como los
movimientos resultantes, producen efectos terapéuticos. El objetivo final de la cinesiterapia consiste en
ejecutar una serie de movimientos, ejercicios graduales y sistemáticos, con una finalidad preventiva o
curativa. Igualmente, la privación intencionada de movimiento (acinesia, reposo, inmovilización) posee
efectos terapéuticos.

Incluida en la cinesiterapia se encuentra la mecanoterapia, a la que Lagrange definió como «el arte de
aplicar a la terapéutica y a la higiene ciertas máquinas destinadas a provocar movimientos corporales
metódicos, cuya fuerza, extensión y energía se han regulado de antemano». La mecanoterapia puede
considerarse como una variedad instrumental de cinesiterapia, que engloba un conjunto de técnicas que
requieren el empleo de aparatos mecánicos diversos.

HIDROTERAPIA
Las aplicaciones de hidroterapia podemos dividirlas, por la intensidad del estimulo aplicado al cuerpo, en
estímulos suaves, de intensidad media y de gran intensidad.

Estímulos suaves: Lavados, fricciones, baños de pies y brazos a temperaturas ascendentes, baños de
contraste, chorros fríos sobre una sola articulación y envolturas segmentarias.

Estímulos de intensidad media: Baños de asiento o de medio cuerpo de temperatura fría, ascendente,
calientes o de contraste, baños de vapor, sauna y envolturas de cuerpo entero con una duración media.

Estímulos de gran intensidad: Baño hipertérmico, baño de vapor, baño intestinal, envolturas húmedas
de todo el cuerpo de larga duración y chorros de presión fríos o muy calientes.

Las reacciones de nuestro organismo a las aplicaciones hidroterápicas a distintas temperaturas son:

· A nivel vascular:
o Temperatura de 18º C
- Primera fase: Palidez, piloerección (carne de gallina), sensación de frío, lo que va a producir dolor.
- Segunda fase: hiperemia ( enrojecimiento cutáneo), sensación de calor y bienestar.
o Temperatura de 36-38º C
- Una sola fase: Sensación de calor, hiperemia y bienestar general.
o Temperatura mayor de 39º C
- Primera fase: Palidez, pilierección, sensación de presión y dolor.
- Segunda fase : hiperemia, sensación de mucho calor que va disminuyendo hasta una agradable
sensación de bienestar.

A nivel sistema cardio-circulatorio el agua fría va a disminuir la actividad cardiaca, la frecuencia y


aumentar la presión arterial, produciendo una vasoconstricción. El agua caliente va a producir un
aumento de la frecuencia cardiaca y una disminución de la presión arterial a causa de una
vasodilatación. Dependiendo del tipo de aplicación los baños completos aumentan la presión venosa,
incrementando el aporte sanguíneo.
A nivel del sistema respiratorio las aplicaciones repentinas frías o calientes producen una profunda y
duradera inspiración. Las aplicaciones de agua fría de larga duración producen una respiración profunda
y rápida. Las aplicaciones de agua caliente de larga duración van a producir respiraciones profundas
pero más superficiales.

En patología respiratoria lo que mas ayuda a la reeducación de la respiración, una de las fases
primeras de cualquier tratamiento respiratorio, se consigue con baños completos que van a facilitar los
movimientos espiratorios y dificultar los inspiratorios.

A nivel hematológico las aplicaciones de agua fría incrementa los glóbulos rojos, la viscosidad y la
concentración de la sangre y las aplicaciones de agua caliente bajan el nivel de hemoglobina y los
leucocitos.

En el sistema músculo-esquelético, las aplicaciones de agua fría producen hipertonía muscular y


aumenta la excitabilidad de los nervios mejorando la capacidad de trabajo muscular. Los baños de agua
caliente de larga duración producen hipotonía muscular y disminución de la excitabilidad muscular lo que
se traduce por relajación de la musculatura. Los baños fríos o calientes disminuyen la percepción del
dolor.

Sobre el sistema nervioso las aplicaciones de agua fría actúan sobre el sistema nervioso simpático. Las
aplicaciones de agua caliente sobre sistema nervioso parasimpático y las aplicaciones de agua muy
caliente actúan sobre los dos.

A nivel funcionamiento orgánico en vísceras u otros órganos, las aplicaciones de agua caliente
incrementan la motilidad intestinal y la función estomacal, estimulando la secreción biliar, mejorando la
función renal y, con ello, aumenta la diuresis. Las aplicaciones de agua fría disminuyen la motilidad
intestinal y del tracto digestivo y estimulan la secreción biliar como las calientes. En aplicaciones de corta
duración (baños pies, de asiento y de medio cuerpo) estimulan el vaciado de la vejiga urinaria.

Las aplicaciones externas de calor relaja las fibras musculares, disminuyendo los cólicos y el
estreñimiento. Las aplicaciones frías, tanto internas como externas, están indicadas en caso de intestino
perezoso, atonía o flacidez del útero con fuertes hemorragias, atonía vascular, etc...

La hidroterapia, a nivel general, y dependiendo del tipo de aplicación, va a producir, con aplicaciones
frías o muy calientes de corta duración, una acción estimulante y refrescante. Con baños tibios o de
temperatura indiferente producen en efecto sedante y favorecedor del sueño. Con baños muy calientes
de larga duración crean una sensación de intranquilidad e insomnio, sobre todo si se aplican por la
noche.

Contraindicaciones de la hidroterapia:

- Patología cardiaca, vascular periférica y respiratorios severos que el médico indique que no deben
aplicarse tratamientos hidroterápicos hasta su estabilización.
- Pacientes que puedan propagar algún tipo de infección debido a la patología que sufren, en este caso
podría aplicarse hidroterapia en tanques individuales siempre que lo indique el medico.
- Enfermedades agudas con fiebre.
- Estados de debilidad extrema.
- Enfermos terminales.
- Incontinencia de esfínteres.
- Enfermedades de la piel en el caso de aguas sulfatadas.
- Se debe tener cuidado con personas obesas, embarazadas, hipotensas o que tengan algún
impedimento para los tratamientos hidroterápicos.
- Por todo ello volvemos a insistir en que todos tratamiento hidroterápico debe ser indicado por un
médico.
MASOTERAPIA

Tratamiento mediante el masaje. Constituye una de las modalidades terapéuticas más antiguas. La pala-
bra masaje no tiene un origen muy claro; puede derivar de cualquiera de los siguientes vocablos: mass
(árabe: tocar con suavidad, frotar, massefri (griego: amasar, frotar), machech (hebreo: palpar, tantear) o
masser (francés: amasar, sobar). Ello conlleva que se hayan dado muchas definiciones diferentes del
masaje. Una de las más aceptables, en términos científicos, considera el masaje como «toda técnica
manual o mecánica que moviliza de forma metódica los tejidos con fines terapéuticos, preventivos,
higiénicos, estéticos o deportivos. En un principio el masaje se hallaba más ligado a la higiene corporal;
posteriormente se situó en un plano, similar al actual, esencialmente terapéutico y preventivo. Los
efectos que produce de forma local y general lo hacen indicado en afecciones del aparato locomotor
cardiorrespiratorio y circulatorio, así como el sistema nervioso y de otras localizaciones.

ULTRASONIDOS TERAPÉUTICOS

Los ultrasonidos, al igual que los sonidos, son ondas mecánicas de tipo longitudinal, que se propagan
por las partículas del medio como un movimiento ondulatorio, a una velocidad determinada a partir de su
foco emisor. La diferencia entre ambos estriba en que los primeros no son capaces de estimular el meca-
nismo de la audición. La capacidad de percepción del sonido depende de que su intensidad supere un
umbral determinado y de que su frecuencia se encuentre entre ciertos limites. El Espectro sonoro para el
ser humano comprende una zona audible, que varía según los individuos y la edad, aunque se admite
que abarca desde los 16 hasta los 20000 Hz. Existen dos zonas inaudibles: una por debajo de los 16 Hz
(infrasonidos) y otra por encima de los 16.000 o 20000 Hz (ultrasonidos). También pueden producirse
ultrasonidos de muy elevadas frecuencias, superiores a los 10V MHz, denominados hipersonidos.

Acción de los ultrasonidos sobre tejidos orgánicos

El efecto terapéutico de los ultrasonidos es complejo y está determinado por diferentes efectos, que se
entremezclan. Es difícil determinar su importancia relativa en los diferentes cambios biológicos
observados:

- Acción térmica: la energía de los ultrasonidos absorbida por los tejidos atravesados por el haz
termina transformándose en calor y aumentando la temperatura de la zona tratada. Las
moléculas de los tejidos se someten a vibraciones de elevada frecuencia y, a consecuencia del
rozamiento, la energía mecánica adquirida por las moléculas acaba transformándose en calor.

En una aplicación fija, la temperatura puede elevarse a los pocos segundos, alrededor de 6 grados en la
zona más próxima al transductor y en torno a 3 grados en zonas más alejadas; posteriormente, tiende a
sustraer calor de esa zona; así evita que se recaliente demasiado. En los habituales tratamientos por
deslizamiento, la temperatura varía de manera continua, con valores –en conjunto- menores que en
aplicaciones fijas.

Todos los efectos biológicos producidos por el calor local son aplicables a los ultrasonidos terapéuticos,
con acciones similares, en este sentido, a las de radiación infrarroja, diatermia, microondas o la simple
aplicación de una bolsa de agua caliente sobre la piel.

- Acción mecánica: en el apartado correspondiente a los principios físicos, veíamos cómo los
ultrasonidos podían asimilarse a una vibración que produce ondas de presión en los tejidos. De
esta manera, se ven sometidos a unos movimientos rítmicos alternativos de presión y tracción,
que producen una especie de micromasaje celular, con modificaciones de la permeabilidad y
mejora de los procesos de difusión. El metabolismo celular está aumentado, a lo que contribuye
también la vasodilatación inducida por el calor.
Los efectos mecánicos sobre los líquidos son mucho menos importantes, si exceptuamos la cavitación y
seudocavitación ya explicadas.

- Acción química: junto con las acciones anteriores, puede observarse una mayor facilidad para la
difusión de sustancias. Los ultrasonidos hacen penetrar agua en coloides y pueden transformar
geles en soles.

Efectos biológicos

Como consecuencia de estas acciones, observaremos en la zona tratada una serie de efectos biológicos,
que incluyen:

- Vasodilatación de la zona con hiperemia y aumento del flujo sanguíneo.


- Incremento del metabolismo local, con estimulación de las funciones celulares y de la capacidad
de regeneración tisular.
- Incremento de la flexibilidad de los tejidos ricos en colágeno, con disminución de la rigidez
articular y de la contractura, en combinación con cinesiterapia.
- Efecto antiálgico y espasmolítico, que son los más útiles en lo que a indicaciones se refiere.

Aparatos de ultrasonidos terapéuticos

Las unidades de ultrasonidos terapéuticos se encuentran constituidas, básicamente, por una consola en
cuyo interior se halla un circuito oscilador de alta frecuencia y los mandos de control. El emisor
piezoeléctrico se encuentra en el cabezal, impermeable, y de diversos tamaños y frecuencias.
Esencialmente, los mandos de control son: puesta en marcha, intensidad, tiempo de aplicación y, en
algunas unidades, mando de selección de emisión continua o pulsada. Si hay la posibilidad, existe un
selector de frecuencia de emisión; es necesario el cambio de cabezal para cada frecuencia.
También existen aparatos más complejos para tratamientos combinados de ultrasonidos y
electrostimulación.

Modalidades de ultrasonidos terapéuticos

Los modos de aplicación son de forma continua o pulsátil. Su elección depende de la respuesta que
desee obtenerse en los tejidos.
La forma continua consiste en la producción constante de ultrasonidos por parte del transductor, de
manera que el operador va moviéndolo, lenta y suavemente, sobre la superficie de la piel y va
cambiando su dirección, para hacer llegar la energía de la manera más homogénea posible a la zona
que hay que tratar. Este sistema es más efectivo para elevar la temperatura y aprovechar, así, los efectos
térmicos.
La forma pulsátil se basa en que el transductor corta el haz cada poco tiempo y reanuda, poco después,
la producción. El ultrasonido sale, así, en forma de pulsos de mayor o menor duración y entre cada pulso
hay un tiempo de espera, que permite un cierto enfriamiento de los tejidos. Este sistema minimiza los
efectos térmicos y permite utilizar potencias mayores. Es lo que ocurre en el caso de procesos
inflamatorios agudos o en situaciones en las que la zona presenta un escaso aporte sanguíneo o éste se
encuentra afectado.
Selección de la frecuencia e intensidad

Depende de la enfermedad que deseemos tratar, del tipo y profundidad del tejido y de la modalidad de
ultrasonido utilizado, continuo o pulsátil.
Para la cicatrización de los procesos inflamatorios, los efectos no térmicos a baja frecuencia suelen
producir una respuesta celular favorable; sin embargo, el modo continuo con intensidades mayores de 2
W/cm2 puede retardar el proceso de reparación.
De forma esquemática, para ultrasonidos continuos puede establecerse:

< 0,3 W/cm2 (intensidad baja)


0,3-1,2W/cm2 (intensidad media)
1,2-2W/cm2 (intensidad alta)

En cualquier caso, debe preguntarse al paciente, con regularidad, sobre su percepción del calor. En caso
de que sea molesta o dolorosa, deberá disminuirse la intensidad o pasar al modo pulsátil. El dolor
experimentado cuando la intensidad es muy elevada o el cabezal se desplaza con excesiva lentitud
proviene del periostio, y es signo de una técnica inadecuada.

Acoplamiento del cabezal

La superficie del transductor debe mantener el contacto plano, sin angulaciones, con la superficie que
hay que tratar, ya que, si el ángulo que se forma entre el cabezal y dicha zona es igual o mayor de 15 0,
se pierde buena parte del ultrasonido por reflexión y, por lo tanto, el efecto térmico puede disminuir o
perderse.
Si queda aire atrapado entre la piel del paciente y el transductor, la diferencia de impedancia entre la
superficie del cabezal y el aire hace que la mayor parte del haz se vea reflejado, por lo que los
ultrasonidos no alcanzan apenas al paciente. Así pues, se hace necesario utilizar algún tipo de sustancia
que permita el adecuado acoplamiento y que, además, facilite el movimiento del transductor sobre toda
la zona que deseamos tratar.
Pueden utilizarse diversos geles comerciales, que se extienden sobre la piel y permiten, de manera
cómoda, un acoplamiento adecuado; además suavizan el rozamiento al mover el cabezal sobre la
piel.Por otra parte, transmiten mejor el ultrasonido que la glicerina, parafina o aceites, también utilizados.
El modo subacuático de tratamiento consiste en introducir la zona que hay que tratar en una cubeta de
plástico o loza con agua y utilizar el transductor sumergido y a distancia de la piel (1,5-2 cm). El agua
asegura el correcto acoplamiento. Debe utilizarse cuando deseamos tratar zonas poco regulares, como
tobillos, codos o manos, en las que el acoplamiento con gel sería más difícil.

El agua debe estar desgasificada, para evitar el depósito de burbujas de aire entre el cabezal y la piel.
Para ello, el agua se hierve previamente; también puede ser suficiente agua destilada a 37 ºC o, incluso,
agua estéril, si va a tratarse una herida abierta o úlcera.

Sistemática de aplicación

La aplicación debe efectuarse deslizando el transductor sobre la superficie de la piel en la región que
desea tratarse, convenientemente recubierta de gel (método dinámico). La intensidad se aumenta
cuando el cabezal se encuentra en contacto con el gel, ya que, de lo contrario, puede dañarse el material
piezoeléctrico.

Si la región es extensa, pueden tratarse sucesivamente las distintas zonas que la componen. El
movimiento puede ser también circular y, en todo caso, debe ser lento y homogéneo. Según la zona, en
algunas ocasiones debe inclinarse el cabezal sobre la propia piel, para aprovechar «ventanas acústicas»
que faciliten la llegada del ultrasonido a zonas protegidas. De la misma manera, sobre zonas difíciles
puede efectuarse el tratamiento subacuático, que no precisa la adaptación tan perfecta entre el cabezal y
la piel.
En general, no se recomienda la aplicación de forma estacionaria, es decir, con el cabezal fijo en un
punto de la piel, especialmente con el modo continuo, ya que puede lesionarse el endotelio vascular de
los pequeños vasos sanguíneos y favorecer la agregación plaquetaria y la formación de trombos. Con
ultrasonido pulsátil a bajas intensidades puede realizarse la aplicación de forma semiestacionaria,
movilizando muy lentamente el cabezal sobre la piel.

Número y duración de las sesiones

Las sesiones pueden tener una duración de 10 a 20 minutos y suelen aplicarse una vez al día. En las
lesiones agudas, se utiliza el modo pulsátil por espacio de 6-8 días en sesiones diarias. En los problemas
crónicos, se utiliza el modo continuo a lo largo de 10-12 sesiones en días alternos.

El número consecutivo de aplicaciones debería limitarse a no más de 14 en la mayoría de las


situaciones. Se dice que más de 14 sesiones pueden reducir el número de hematíes y leucocitos, por lo
que debe esperarse varias semanas después de haber aplicado este número de sesiones.

Se ha comunicado un caso de abuso de ultrasonidos en un paciente que recibió tratamiento por espacio
de dos años. El paciente presentó dolor abdominal, parestesias en las extremidades inferiores,
hemorragia rectal y tenesmo. Sin embargo, ni este caso ni la guía de 14 sesiones como máximo han
podido demostrarse científicamente, y muchos investigadores dudan seriamente de que el uso
continuado de ultrasonidos produzca algún efecto secundario.

Indicaciones

Las indicaciones de los ultrasonidos son muy numerosas y están basadas en sus efectos circulatorios,
antiálgicos y fibrinolíticos. Casi cualquier problema inflamatorio crónico puede mejorarse con un correcto
tratamiento por medio de ultrasonidos.
Las indicaciones clásicas incluyen:
Aparato locomotor. Dolores artrósicos, mialgias, distensiones, tenopatías, espasmos musculares o
puntos dolorosos de las epicondilitis, epitrocleítis o periartritis escapulohumeral. También están indicados
en tratamientos antiálgicos de los puntos gatillo del síndrome miofascial. En lesiones deportivas, son
útiles en los síndromes de sobrecarga, especialmente en tendones como el aquíleo y el rotuliano, que
con frecuencia sufren sobrecarga traumática.
Sistema circulatorio y nervioso. Por su acción circulatoria y simpaticolítica, los ultrasonidos pueden
utilizarse en la distrofia ósea refleja; se aplican sobre el ganglio estelar, para provocar un bloqueo
mecánico y, de este modo, aumentar el flujo sanguíneo de la extremidad superior. Su capacidad para
aumentar el flujo vascular hace que los ultrasonidos pulsátiles sean adecuados para el tratamiento de
zonas con riego disminuido y de úlceras cutáneas relacionadas con problemas circulatorios. También son
útiles en el tratamiento de la enfermedad de Raynaud. Por su acción fibrinolítica, los ultrasonidos
pueden utilizarse en las cicatrices retráctiles y en los primeros estadios de la retracción palmar de
Dupuytren. También se utilizan para liberar adherencias y para disminuir los síntomas de una plica
sinovial inflamada en la rodilla.

Precauciones y Contra-indicaciones

Los ultrasonidos tienen pocas contraindicaciones específicas. Las más importantes coinciden con las del
calor y el aumento de temperatura. Bajo ningún concepto pueden aplicarse ultrasonidos terapéuticos, y
menos en modo continuo, sobre inflamaciones agudas de cavidades cerradas. Así pues, una posible
apendicitis aguda, una artritis aguda supurada o una sinusitis aguda nunca deben tratarse con
ultrasonidos ni con cualquier otra forma de calor (en realidad, bastante calor tienen por sí mismas).
Los ultrasonidos continuos no deben utilizarse en el período agudo de los traumatismos
musculosqueléticos, ya que pueden provocar una exacerbación de los síntomas (dolor, edema). Sin
embargo, los ultrasonidos pulsados con un ciclo de funcionamiento bajo pueden emplearse para obtener
analgesia.
Una de las complicaciones musculotendinosas de las fracturas es la miositis osificante, consistente en la
aparición de una masa calcificada en las proximidades de una articulación, que puede provocar una
importante limitación funcional. El lugar más frecuente de aparición es el codo, en relación con
movilizaciones pasivas forzadas e intempestivas. La aplicación precoz de ultrasonidos, antes de la
consolidación de la fractura, contribuye a aumentar el riesgo de aparición de esta complicación. Si la
miositis osificante se encuentra todavía en fase de desarrollo, los ultrasonidos también están
contraindicados.
Dado que la sensación de quemazón o dolor indica una sobredosificación o técnica incorrecta, debe
examinarse la sensibilidad de la zona, pues la percepción del paciente sirve como mecanismo de
retroalimentación.
En presencia de marcapasos, debe evitarse la aplicación de ultrasonidos terapéuticos sobre el área
cardíaca, debido a que pueden interferir con el ritmo cardíaco y con la conducción nerviosa, y pueden
alterar las propiedades contráctiles del miocardio. También está contraindicada la aplicación de
ultrasonidos sobre la columna vertebral cuando existe una laminectomía, porque el tejido óseo que
protege la médula se ha extirpado, lo que expone la médula a la energía de los ultrasonidos.
Los ultrasonidos continuos no deben aplicarse sobre áreas de insuficiencia vascular, ya que la irrigación
sanguínea puede ser insuficiente, en relación con la demanda metabólica. Tampoco deben utilizarse
sobre zonas tumorales, por el riesgo de que el incremento de vascularización favorezca la extensión del
tumor y la aparición de metástasis. Deben utilizarse con precaución cuando se aplican en la rodilla
lesionada de niños o adolescentes, por la proximidad del platillo de crecimiento del fémur, tibia y peroné.
Algunos autores recomiendan que no se utilicen hasta que el crecimiento sea ya completado, a los 18 o
20 años. Aunque la ecografía fetal es un procedimiento diagnóstico muy extendido y sin riesgo, no se
recomiendan los ultrasonidos terapéuticos sobre el útero durante el embarazo. Tampoco deben aplicarse
sobre el ojo, ya que pueden causar lesiones graves, como desprendimiento de retina, y provocar
seudocavitaciones en la interfase líquida. A diferencia de las microondas o de la onda corta, los
ultrasonidos pueden utilizarse en pacientes con implante metálico, ya que no se aumenta en exceso la
temperatura en los tejidos blandos, aunque resulte conveniente no utilizar dosis elevadas. Cuando las
prótesis son cementadas, los ultrasonidos deben utilizarse con mucha precaución y a muy bajas dosis.

Sonoforesis

La sonoforesis es un sistema de transporte transdérmico, que utiliza los ultrasonidos para facilitar la
penetración de los medicamentos aplicados tópicamente. La piel es el órgano más accesible del cuerpo
humano. Cubre un área superficial de, aproximadamente, dos metros cuadrados y recibe cerca de un
tercio de la circulación sanguínea del cuerpo.
La efectividad del transporte de medicamentos dependerá, en el área que hay que tratar, de la
hidratación de la piel, de la presencia de ácidos grasos, de la condición de la piel (sana o enferma) y de
la edad del paciente. La piel humana cambia con los años. El estrato córneo es más seco en los
ancianos que en los jóvenes, ya que con la edad se reduce la microcirculación y la cantidad de lípidos.
Estos factores limitan la absorción de los medicamentos, puesto que la piel bien hidratada facilita la
absorción de las sustancias hidrófilas y la reducción del flujo sanguíneo limita el transporte sistémico de
los medicamentos.
Las moléculas de los medicamentos pueden penetrar en el epitelio transcelular o intercelular a través de
los canales existentes entre las células, pero la difusión es más fácil a través de los folículos capilares,
las glándulas sebáceas y los conductos sudoríparos. Los folículos capilares son el primer medio de
difusión de los medicamentos. La aplicación de calor previa a la administración de los medicamentos
puede dilatar los folículos pilosos y aumentar la energía cinética y el movimiento de las partículas en el
área que hay que tratar, lo que facilita su absorción.

Tanto los ultrasonidos continuos como los pulsátiles pueden aumentar la difusión de los medicamentos
aplicados tópicamente. El calor generado aumenta la energía cinética de las moléculas, dilata los puntos
de entrada de los folículos pilosos y las glándulas sudoríparas, y aumenta la circulación del área tratada,
lo que permite una mayor difusión a través del estrato córneo. También las características mecánicas de
las ondas sónicas aumentan la difusión de los medicamentos, ya que las vibraciones cambian el
potencial de reposo o provocan modificaciones de la permeabilidad de la membrana.
Con respecto a la iontoforesis, la sonoforesis presenta la ventaja de que las partículas de la medicación
no tienen por qué estar cargadas eléctricamente y, además, no se producen efectos electroquímicos.
Los tres medicamentos más utilizados en la sonoforesis son:

1. Anestésicos, como la lidocaína, que bloquean los receptores del dolor.


2. Sustancias irritantes, como el mentol, también con el propósito de aliviar el dolor.
3. Antinflamatorios no esteroideos, como los salicilatos, o esteroideos, como la hidrocortisona y la
dexametasona.

AGENTES TERMICOS

La temperatura es uno de los aspectos físicos que contribuye al equilibrio en la naturaleza. Los seres
vivos, de hecho, sólo subsisten de forma óptima bajo determinadas condiciones térmicas, e incluso han
evolucionado para adaptarse a ellas. Como se ha comentado en la revisión histórica, tal vez el aporte de
calor (calentamiento) o la sustracción de éste (enfriamiento) sean los remedios físicos que acompañan al
hombre desde más antiguo.

TERMOTERAPIA
La termoterapia (y la crioterapia) no constituyen un tratamiento fisioterápico válido por sí mismos, sino
que ayudan a otras técnicas a tener mejor efecto sobre el paciente. Se define la termoterapia como la
aplicación de calor para conseguir fines terapéuticos, y para ello se vale de los siguientes efectos
fisiológicos:
• Aparato circulatorio: Produce una vasodilatación con apertura de capilares cerrados y aumento de su
diámetro. Existe lo que se denomina acción consensual: se generaliza la reacción local del área que
estamos sometiendo a calor; esto ocurre por 3 mecanismos: sistemas simpático y parasimpático (que
abren los capilares) y reacción vascular (histamina liberada). Esta vasodilatación dependerá en extensión
y profundidad de la intensidad y duración de la sesión calorífica. Este efecto dilatador provoca una
mejora de la circulación y metabolismo y, por tanto, efecto analgésico. Disminuye además las
contracciones musculares de origen periférico. También aumenta la extensibilidad de tendones, cápsulas
y músculos (mejora del tejido colágeno).
• Corazón: Taquicardia con aumento de volumen/minuto. Caída de la presión arterial.
• Aparato circulatorio: Tiende la sangre a la alcalinidad, aumenta la fagocitosis, disminuye la
coagulabilidad y viscosidad de la misma. Disminuye la glucemis.
• Aparato digestivo: Tiende a disminuir las secrecciones, aumentando el tono y movimientos.
• Aparato urinario: Aumenta la diuresis. Si la hipertermia es general y por mucho tiempo, puede llega a
la oliguria.
• Aparato respiratorio: Aumenta la frecuencia respiratoria y la ventilación.
• Aparato neuromuscular: Si es de corta duración aumenta la sensibilidad, pero si es de larga duración
el efecto es sedante y analgésico, aumentando la cronaxia.
• Piel: Aumenta la temperatura, la sudoración y se produce hiperemia. Entre las Indicaciones de la
termoterapia encontramos:
• Aparato locomotor: Contusiones de músculos y articulaciones, artritis, artrosis, poliartritis, esguinces y
mialgias.
• Sistema nervioso: neuralgias y neuritis, polineuritis, poliomielitis, hemiplejia y en espasmos y
contracturas de origen nervioso.
• Aparato digestivo: Cólicos biliares, colecistitis no vírica, hemorroides y obesidad.
• Piel: Panadizos, abscesos, flemones. Si el trastorno es agudo e inicial, mejor se aplicará frío.
Contraindicaciones:
• Cardiopatías
• Enfermedades maníaco-depresivas
• Apendicitis aguda
• Inflamaciones agudas
• Neoplasias
• Pacientes con alteraciones de la sensibilidad o circulación
• Mujeres gestantes
El paso del calor de los cuerpos más calientes a otros que lo están menos se llama transmisión del
calor y se produce en tres formas; Conducción, convección y radiación. La propagación por conducción
es la forma que transmite el calor en cuerpos sólidos, se calienta un cuerpo, las moléculas que reciben
directamente el calor aumenta su vibración y chocan con las que rodean; estas a su vez hacen lo mismo
con sus vecinas hasta que todas las moléculas del cuerpo se agitan, por esta razón, si el extremo de una
varilla metálica se calienta una flama, transcurre cierto tiempo para el calor llegue a otro extremo. El calor
no se transmite con la misma facilidad por todos los cuerpos se llaman buenos conductores del calor
aquellos materiales que permiten el paso del calor a través de ellos (metales). Los malos conductores o
aislantes son los que oponen mucha dificultad al paso del calor aprovechando esta propiedad muchas
vasijas para calentar líquidos se hacen aluminio La conducción del calor significa transmisión de energía
entre sus moléculas.
Nosotros utilizamos la propagación por conducción en arena, envolturas, y materiales termóforos, por
ejemplo.
La convección es la forma en que se transmite el calor en los líquidos y los gases las masas calientes
de aire ascienden y las frías descienden. En las zonas costeras, durante el día con el calor del sol, la
tierra se calienta con rapidez y el agua del mar mas lentamente. El aire calentado por el contacto con la
tierra desciende y el aire fresco del mar ocupa su lugar. También es la forma en que se transmite el calor
en los fluidos, es decir, en los líquidos y en los gases. Como el calor hace disminuir la densidad, las
masas calientes de moléculas ascienden y las frías descienden. La aplicación fisioterápica de esta forma
de propagación del calor son las parafinas y parafangos.
Radiación es la transmisión que se efectúa por ondas electromagnéticas y que pueden realizarse en el
vacío como: En los líquidos y en los gases. Una aplicación y conocimiento del calor radiante es la
fabricación del termo común para mantener los líquidos fríos o calientes. Para conservar el aire líquido.
El termo esta constituido por dos vasos cuyas paredes hay vacío para impedirla perdida del calor por
conducción o por convección, las mismas paredes está plateadas para evitar que el calor escape por
radiación. El color blanco en lugar de absorber el calor refleja las radiaciones caloríficas por eso en las
regiones cálidas sus habitantes visten ropa blanca y pintan sus casas del mismo color. Las
superficies pulimentadas, también reflejan el calor. La aplicación médica son, por ejemplo, los rayos
infrarrojos.
Los Métodos de aplicación de la termoterapia se divide en dos grandes grupos: sólidos y semilíquidos:
• Sólidos: o Arena: Fundamentalmente de playa bien directa o artificialmente. Se aplican unos 20
centímetros. Las aplicaciones generales duran media hora y las locales hasta hora y media a 40-45ºC. A
este método se le denomina crenoterapia y psamoterapia.
o Envolturas secas: sábanas, lienzos.
o Almohadillas y mantas eléctricas: se venden en el mercado.
o Hidropoladores y compresas: son sobres con geles de sílice que se calientan en estufas y duran
mucho tiempo a elevada temperatura, pudiendo volver a utilizarse.
o Termóforos: son estructuras que pueden ser calentadas y utilizadas sobre el paciente (como las
piedras).
• Semilíquidos:
o Peloides (fangos): Son fangos de gel que llevan sustanciasorgánicas/inorgánicas, secas o mezcladas
con aguas mineromedicinales. En 1949 se clasificaron los peloides en:
Fangos o lodos: son homogéneos.
Limos: están hechos con agua marina.
Turbas: Llevan hasta un 40% de arcillas.
Biogleas: son compuestos orgánicos sacados de algas marinas.
o Parafinas: son sustancias con punto de fusión más alto, entre 52-54º. Se utilizan para tratamientos
menores. Hay varias metodologías de aplicación: brochazos, recubrimientos….
o Parafangos: son una mezcla de las dos anteriores: están hechas con parafangos de origen volcánico y
sales minerales.
o Gaseosa: se pueden utilizar corrientes de aire seco en una cabina (saunas finalandesas).
CRIOTERAPIA

Obviamente, crioterapia es la aplicación de frio con fines terapéuticos y lleva a cabo una acción
vasoconstrictora, disminuyendo el metabolismo basal, la conducción nerviosa y la eficacia de la
contracción muscular.
Los efectos fisiológicos que obtenemos son:
• Disminución de la temperatura
• Vasoconstricción: si el frío es intermitente, pero hay una vasodilatación si el frío es constante. Si el hielo
es aplicado por mucho tiempo y de manera intensa se afectan los vasos más profundos habiendo robo
de sangre del interior.
• Presión arterial que desciende, disminuyendo la presión cardíaca, sobre todo si se aplica el frío a la
región precordial.
• Aparato respiratorio: se produce una profunda inspiración, a continuación una pausa y luego una larga
espiración. A continuación taquipnea.
• Sistema muscular: Aumento de la excitabilidad si el efecto crioterápico es breve; pero si se aplica
prolongadamente, disminuyen el tono y la excitabilidad; disminuye el espasmo muscular y la
espasticidad.
• Sangre: Produce una leucocitosis, aumenta la viscosidad, la hemoglobina y el número de hematíes.
Disminución de edema en traumatismos recientes, que lleva a disminución del dolor.
• Sistema nervioso: es excitante si la aplicación del frío es instantánea; a largo plazo el efecto será
anestésico. Las indicaciones de la crioterapia son:
• Apendicitis y peritonitis aguda
• Vómitos: se emplea con sonda intradigestiva
• Pericarditis
• Traumatismos del aparato locomotor: esguinces, contusiones, hematomas…
Estará contraindicado en pacientes con problemas arteriales y en cualquier situación que provoque un
déficit en cuanto a temperatura.
Los métodos de aplicación son algo más limitados que para la crioterapia, pero aún así podemos
encontrar varios:
• Cabina de aire frío: muy poco usada en la actualidad.
• Hielo (Cold-Pack) aplicación directa de bolsas de hielo o criogeles, se suelen utilizar de 10 a 20
minutos, dependiendo de la tolerancia del paciente.
• Nieve carbónica.
• Compresas frías.
• Nitrógeno líquido a -160 -150ºC, es una de las aplicaciones más frecuentes en fisioterapia.

AGENTES ELECTROMAGNETICOS

Los métodos terapéuticos y diagnósticos que en medicina física utilizan la electricidad como agente físico
se estudian en la electroterapia y el electrodiagnóstico (tabla 1.1).

Tabla 1.1 Agentes electromagnéticos de utilización frecuente en medicina física


Agente Longitud de onda Utilización terapéutica

Corriente estimulante 3 x 108 – 7.5 x 103 Km Electroestimulación


(baja y media frecuencia)
Onda corta 22 m Termoterapia profunda
(Diatermia)
Microondas 11 mm Termoterapia profunda
(Diatermia)
Infrarrojo (IR)
IR distales 10.000 - 1.500 nm Termoterapia superficial
IR proximales 1.50 - 780 nm
Láser
Láser de As-Ga 909 – 910 nm (IR) Modulación del calor
Láser de He-Ne 632 nm (rojo) Acción trófica

Ultravioleta (UV)
UV-A o próximo 400 – 315 nm Acción fotoquímica,
UV-B o medio 315 – 280 nm Fotoeléctrica y
UV-C o corto 280 – 185 nm Bactericida

ELECTROTERAPIA
La electroterapia es la parte de la fisioterapia que, mediante una serie de estímulos físicos producidos
por una corriente eléctrica, consigue desencadenar una respuesta fisiológica, la cual se va a traducir en
un efecto terapéutico.

Se engloba dentro de este termino todas aquellas actuaciones en las cuales, de una forma u otra, se
utiliza una corriente eléctrica en el cuerpo humano con fines terapéuticos.

Tipos de corrientes:

Baja frecuencia: Van desde la galvánica pura o continua hasta corrientes con frecuencias de 800 Hz.
Como formas de corriente de baja frecuencia tenemos: galvánica pura o continua, galvánica interrumpida
o rectangular, farádica rectangular, galvano-farádica progresiva y moduladas.

Con este tipo de corrientes se busca sustituir estímulos fisiológicos naturales por un estimulo artificial
conseguido a partir de un equipo generador. Por ejemplo, se puede estimular un músculo paralizado. La
corriente va a producir la contracción del músculo al crear una diferencia de potencial entre la membrana
y el interior de la fibra nerviosa excitada. También tiene un efecto analgésico, antiespasmódico,
hiperemiánte y térmico.

Indicadas para el tratamiento de afecciones del sistema neuromuscular como las neuritis, neuralgias,
mialgias, miositis, lumbalgias y contracturas musculares, afecciones del sistema circulatorio y,
generalmente, patologías que cursan con problemas de irrigación o edemas.

También se utiliza para tratar afecciones osteoarticulares como la artrosis, artritis, procesos traumáticos,
distensiones músculo tendinosas y rotura fibrilar. Están indicadas en patología neurológica y
electrodiagnóstico, entre otras muchas aplicaciones, ya que va a depender mucho de la intensidad y tipo
de estímulo que se aplique.

Media frecuencia: Abarca frecuencias entre 801 y 20.000 Hz y son las denominadas corrientes
interferenciales. Con este tipo de corrientes se consigue una baja sensación de corriente, una gran
dosificación y es aplicable a todo tipo de lesiones, ya que, dependiendo de la frecuencia aplicada,
conseguiremos un efecto excito-motor.
Indicada en procesos de atrofia muscular por inmovilización, degeneración parcial del sistema
neuromuscular, estimulación, en caso de anquilosis, contracturas, tonificación, y en casos de problemas
de circulación periférica.

Alta frecuencia: Engloba frecuencias que van desde los 20.001 a los 5 Mhz. Entre ellas encontramos la
diatermia, que va a tener unos efectos hiperemiante, analgésicos, antinflamatorios y antiespasmódicos.
La onda corta, que dependiendo de su forma de aplicación tendrá un efecto térmico o no, va a tener un
efecto analgésico, relajante muscular, estimula la circulación sanguínea y favorece la cicatrización de las
heridas, antinflamatoria, profiláctica en postoperatorios. También esta indicada para esguinces, roturas
musculares, contusiones, fracturas, osteomielitis, bursitis, sinusitis, prostatitis y estimulante de la
circulación periférica, ciática,...etc.
Estas indicaciones dependerán del tipo de aplicación si es onda corta continua o pulsada.

Microondas: El principal efecto terapéutico es el térmico. Se va a producir una fuerte vasodilatación,


tanto arterial como venoso, aumento de la velocidad circulatoria, analgesia, antinflamatoria por lo que
esta muy indicada en infecciones de órganos anejos a la piel, como forúnculos, ántrax,... Otra de las
indicaciones de la microonda es para la otitis, sinusitis, artropatías, esguinces, epicondilitis, neuritis,
asma bronquial, pleuritis, procesos perianales, cistitis, prostatitis, etc...

Contraindicaciones: Quemaduras, portar algún tipo de estructura metálica en el organismo como puede
ser alguna placa de metal o tornillo, marcapasos, fiebre, tumores, embarazo, zonas de crecimiento óseo
en niños, tratamientos con anticoagulantes o antinflamatorios
No debemos olvidar que la electroterapia es una técnica fisioterápica, por lo que solo debe ser aplicada
bajo indicación médica.

Conocemos como Tens a los equipos de electroterapia de baja frecuencia que utilizan la técnica de
estimulación nerviosa transcutanea para el tratamiento del dolor. Es una de las técnicas de electroterapia
más eficaces para el control del dolor utilizando medios no invasivos.
Suelen ser equipos sencillos y económicos, en muchas ocasiones desprestigiados por su bajo precio, y
sin embargo siguen siendo muy útiles en Fisioterapia.
Constan en esencia de un regulador de intensidad y frecuencia, según el aparato de que dispongamos
podremos variar el período de impulso y reposo, o al menos dispondremos de un grupo de posibilidades
sobre las que optar, también podremos elegir entre diferentes tipos de trenes de impulsos.
Las frecuencias más comunes sobre las que podremos trabajar oscilan entre 2 y 200 hz, incluso más en
algunos tens. Los impulsos son de corta duración y con una alta excitabilidad nerviosa, de voltaje
elevado y de baja intensidad, las corrientes podrán ser monopolares si deseamos un cierto componente
galvánico o bipolares en caso contrario. Los equipos actuales suelen permitir modular la frecuencia,
amplitud y duración del impulso. Cuantos más parámetros podamos manipular a voluntad mejor, huir de
los típicos tens del pasado en los que no había más posibilidad de elección que si pongo el programa
uno, el dos o el tres.
Son equipos de electroterapia que se han vuelto en extremo populares, de manera que podemos ver
equipos sencillos en casas particulares o en gimnasios, sin embargo su uso no es tan sencillo como
parece y los resultados van de la mano de un Fisioterapeuta que aplique el tipo de corriente, intensidad y
duración del tratamiento preciso para obtener los mejores resultados. Puede utilizarse tanto para el
tratamiento de dolores crónicos como agudos, su eficacia se explica por lo que se denomina teoría de la
puerta de Melzack y Wall, que de forma muy resumida es la siguiente: las fibras nerviosas que conducen
el dolor lo hacen hasta llegar a una sección de la médula espinal, hay diversos tipos de éstas fibras
nerviosas, unas de conducción más rápida y otras más lentas, si conseguimos estimular eléctricamente
un gran número de fibras rápidas podemos establecer una especie de "sobrecarga del sistema" e impedir
la percepción del dolor. Aunque el bloqueo del dolor no llegue a ser total una disminución importante es
percibida como una liberación. Aunque al principio del uso de los tens se propagó que el cuerpo humano
liberaba endorfinas ante la aplicación de todo tipo de electroterapia tens, ha quedado comprobado que
ello no sucede con cualquier modalidad de aplicación, solo en los modos de frecuencia más baja de 2
Hz. a 4 Hz. se puede obtener un efecto analgésico basado en la producción de endorfinas. Existen
diversas formas de aplicación de los Tens que nos permitirán tener alternativas para aumentar los
resultados teniendo en cuenta la forma de aplicar los electrodos:
1.- Aplicación sobre el punto doloroso, probablemente la más utilizada siempre que el área con dolor
conserve la piel intacta, sin erosiones cutáneas. En aplicaciones monofásicas el electrodo activo se
coloca preferentemente sobre el punto doloroso. Si la zona dolorida está dañada es preferible elegir otro
tipo de colocación.
2.- A ambos extremos del punto doloroso.
3.- Sobre el nervio, justo en la zona anterior al punto doloroso. En el trayecto previo a la lesión, como un
mecanismo activo de bloqueo de la sensación en el trayecto nervioso.
4.- Sobre el dermatoma. Utilizando los esquemas que acompañan a los Tens para tener en cuenta las
colocaciones "estándar" más eficaces. No debemos considerarlas excluyentes de otras ubicaciones
alternativas.
5.- Sobre puntos gatillo.
6.- Sobre los puntos de acupuntura correspondientes.
7.- Sobre la raíz nerviosa, colocación en el recorrido longitudinal más próximo a la columna vertebral.
Quizás la forma de colocación ideal del electrodo sea uno de los aspectos más complejos de definir. Es
dudoso que exista incluso ese punto ideal de colocación. No hay nada que nos impida elegir una
ubicación a priori optima, y en caso de no obtener los resultados esperados seleccionar una disposición
alternativa hasta encontrar la que es eficaz en cada paciente en concreto.
La frecuencia, dosis e intensidad deberán ser especificadas por un fisioterapeuta, como orientación
genérica podemos afirmar que las frecuencias entre 80 Hz. y 100 Hz. con una intensidad percibida como
grata por el paciente tienen mayor efecto analgésico que aquellas que las superan, o las que oscilan
entre 20Hz y 70 Hz. El tiempo de duración del tratamiento no será menor de 30 minutos, pudiendo
realizarse durante horas siempre que exista un control y se pueda verificar el estado de la piel y la
evolución del paciente. Habrá que tener cuidado de no usar jamás de forma conjunta con equipos de
Diatermia ya que al incidir sobre los electrodos existe riesgo de quemaduras, de igual forma evitar su uso
con marcapasos, aunque estemos trabajando con pequeñas intensidades y con una duración de
impulsos de microsegundos, habremos de tener en cuenta todas las contraindicaciones comunes a la
aplicación de las técnicas de electroterapia.

DIFERENCIAS ENTRE TENS y EMS

El TENS es un pequeño aparato generador de pulsos eléctricos destinado a conseguir analgesia. El EMS
es otro pequeño aparato destinado al trabajo muscular en conjuntos neuromúsculo normales. El
TENS está basado en sus precursores estimuladores chinos y portátiles para aplicar
ELECTROPUNTURA, a la vez buscadores de puntos. Los TENS no poseen la cualidad de busca-puntos
y tampoco siguen totalmente las características de las corrientes generadas en los estimuladores de
electropuntura. Los electropuntores no solamente sirven para conectar a las agujas, también se pueden
aplicar a electrodos estándar. El EMS, de posterior aparición al TENS, y como se dice más arriba, se
destina a la electroestimulación neuromuscular siempre que no estemos ante procesos patológicos, o si
existen, que sean muy moderados.

CARACTERÍSTICAS Y DIFERENCIAS

TENS EMS

Destinado a trabajo muscular.


Destinado a analgesia.

Suelen tener 2 salidas.


Suelen tener 2 salidas.

Intensidad hasta 80 ó 100 mA.


Intensidad hasta 50 mA.
Modos de trabajo en trenes (algunos ofrecen la
Modos de trabajo en burst, FF frecuencia fija y
modulaciones (algunos ofrecen una opción de posibilidad de frecuencia fija FF).
trenes).

Frecuencia regulable entre 10 a 100 Hz (algunos


Frecuencia regulable entre 1 a 150 ó 200 Hz.
ofrecen frecuencia por debajo de 10 Hz).

El tiempo de sesión tiende a ser más corto que en


El tiempo de sesión tiende a ser relativamente largo
(15, 20, 30 minutos). el TENS (10, 15, 20 minutos).

No tiene modulaciones.
En modulaciones pueden modularse la anchura de
pulso AP, modulaciones en amplitud AM, y
modulaciones de frecuencia MF.

En las modulaciones de frecuencia, debiéramos


tener la opción de ajustar sus límites con
FRECUENCIA MENOR y FRECUENCIA MAYOR.

Los trenes son regulables entre 1 y 20 segundos.


Algunos (raros) ofrecen posibilidad de trenes.
Las pausas entre trenes son regulables desde 1 a
60 segundos.

La RAMPA de subida del tren debe regularse para


que se establezca más o menos bruscamente.
Unos ajustan el tiempo de subida y otros un
porcentaje del tiempo ocupado por el tren.

Es muy interesante que los ENS posean


Los BURST son pequeñas ráfagas, 2 por segundo,
que pueden utilizarse para vibración muscular. frecuencia fija muy baja (entre 1 y 10 Hz) para
aplicar vibraciones musculares.

Suelen alimentarse con una o dos pilas de 9 Volt.


Suelen alimentarse con una pila de 9 Volt.

Algunos ofrecen la opción de que los trenes surjan


simultáneamente por ambas salidas o que se
alternen para trabajar los antagonistas cuando los
agonistas se relajan.

Trabajan en voltaje constante (VC).


Trabajan en voltaje constante (VC).

Las formas de pulso pretenden ser monofásicas


Las formas de pulso pretenden ser monofásicas
cuadrangulares con algún pico negativo procedente cuadrangulares con algún pico negativo
de las deformaciones propias de los transformadores procedente de las deformaciones propias de los
de salida. transformadores de salida. Algunos poseen ondas
cuadrangulares bifásicas digitales. En general los
EMS cuidan más las ondas de salida.
Es importante que el tamaño de electrodos sea
Los electrodos suelen ser pequeños e iguales.
variado para combinarlos y adaptarlos a los
diferentes músculos y métodos de estimulación.

Los EMS suelen ser bastante más caros, sin causa


Los TENS suelen ser más baratos.
tecnológica razonable, salvo que se venden
menos. (Debieran ser algo más caros).

Con el EMS se supera el umbral motor para


Con el TENS no de debe superar las respuestas
motoras salvo cuando se genere alternancia en el tonificar y potenciar musculatura, excepto cuando
trabajo muscular. se aplique frecuencia fija, que solamente debe
quedarse en estímulo sensitivo.

El EMS se destina al estímulo de fibras nerviosas


El TENS se destina al estímulo de fibras nerviosas
sensitivas. motoras.

Tiempo de pulso regulable entre 0,1 a 0,75 msg


Tiempo de pulso regulable entre 0,05 a 0,3 msg
(pasando por toda la gama). (dos o tres opciones).
LÁSER TERAPÉUTICO

Es una técnica que consiste en aplicar al organismo energía del espectro electromagnético para
facilitarle su actividad bioquímica. El LÁSER en fisioterapia, es un procedimiento tecnológico por el cual
se consigue que la luz obtenida posea determinadas propiedades.

Pero dicha tecnología nos permitirá saber la potencia luminosa exacta disponible en todo momento y
controlarla. Ello nos conducirá a pensar con precisión en la cantidad de energía luminosa que
recibirá el paciente de forma mensurada y precisa.

El uso de un LÁSER TERAPÉUTICO es exclusivamente a personas con estudios de FISIOTERAPIA y no


por gente que imita a los fisioterapeutas, ya que conlleva amucha responsabilidad y conocimiento de las
características del LÁSER y de conocimiento de la enfermedad que se está tratando.

Es un derecho que el paciente pida alguna identificación de su tratador donde se identifique como
estudiante, pasante o licenciado en FISIOTERAPIA, TERAPIA FÍSICA o dado el caso como
KINESIOTERAPEUTA.

Y charlatán no solo es el que se hace llamar Fisioterapeuta sin serlo, sino también a los mismos
FISIOTERAPEUTAS que no tienen la ética y defraudan o robar a gente su dinero prometiéndoles su
rehabilitación, pero dejándolo peor cuando llegaron, es por eso que la FISIOTERAPIA no es bien vista
por la comunidad médica, ni por el público en general. Es por eso que en cada universidad existente de
cada país, deben enseñar la importancia de los valores y la practica clínica con responsabilidad y no
para enriquecer la bolsa, así como una enseñanza de calidad en todas sus clases para que el alumno
cuente con todas las armas suficientes para competir en el mundo laboral y poner en alto el nombre de la
FISIOTERAPIA, añadiendo el amor por la carrera y la preparación individual del estudiante. Ya que si la
profesión no es lo que contemplan sus expectativas, mejor no la ejerzan ya que la pereza y la
inconformidad no ayudan en nada a nuestra hermosa FISIOTERAPIA.

EFECTOS DEL LÁSER

Efecto Antiinflamatorio.

Efecto Antiálgico.

Efecto Beneficioso en la Cicatrización de Ulceras.


EFECTO ANTIINFLAMATORIO

Efecto Ejemplo de Tratamiento

1. Estimula la proliferación de 1. Regeneración de heridas post-


células del sistema inmune operatorias - Herpes simple &
(mejora de la respuesta Zoster
inmune, aumento de la
actividad de la bomba Na K 2. Elefantiasis
etc.)
3. Pie diabético
2. Estimula la actividad linfática
(drenaje) 4. Edema linfático post-operatorio

3. Mejora la micro-circulación 5. Mucositis


(vasodilatación)
6. Proliferacion de colágeno.
4. Reduce la inflamación Tendencia al estado de gel en la zona e
(reabsorción del edema & intoxicación por catabolitos procedentes
hematoma)
del metabolismo celular.
5. Reduce la mucositis después
de irradiación & quimioterapia

EFECTO ANTIÁLGICO

Efecto Ejemplo de Tratamiento

1. Induce la liberación de β- 1. Tendinitis, osteoartritis,


endorfinas sinovitis

2. Incrementa la producción de ATP 2. Heridas en el tejido blando

3. Incrementa el potencial medible 3. Fracturas, lesiones por tensión


de las membranas celulares de (Síndrome del túnel carpiano,
las células nerviosas epicondilitis codo del tenista
(tennis ellbow) etc.)
4. Relajación de la tensión
muscular e incremento del 4. Tensión de espalda, tensión
umbral del dolor a la presión en la nuca, tensión por
jaqueca, lumbago
5. Reducción de los impulsos
Cambio en agujas intravenosas
motores (dolor miofacial, mialgia
de fibras musculares)

EFECTO BENEFICIOSO EN LA CICATRIZACIÓN DE ULCERAS

Efecto Ejemplo de Tratamiento

• Estimula la mitosis en los procesos • Regeneración de heridas,


de reparación (tejidos óseos, reparación de hueso
epiteliales y musculares
• Reparación de tejidos
• Mejora la regeneración periférica
de los nervios después de una • Parálisis facial
lesión
• Problemas en el oído interno
• Mejora la supervivencia de células
neuronales posterior a una • Recuperación en heridas
isquemia temporal
• Manejo de heridas
• Acelera la neo-vascularización
(neo-angiogénesis) • Úlceras varicosas

• Reduce o elimina la formación de Etc.


cicatrices

• Incrementa la síntesis de colágena


(proliferación de fibroblastos,
fuerza de tensión e incremento en
la elasticidad)

DOSIS

• La aplicación de termoterapia profunda mediante alta frecuencia de onda corta o microonda


consiste en saturar el sistema biológico hasta provocar la defensa de la termorregulación.

• Al inicio la terapéutica recomendaba dosis máxima de 10 a 15 J/cm2. Actualmente se


recomienda dosis de hasta 25 y 30 J/cm2.

PROTOCOLO DE DOSIFICACIÓN, PATOLOGÍAS DE ACUERDO A SU PROFUNDIDAD

• Superficiales: hasta 5mm.

• Profundidad media: 5 a 20 mm.

• Profundas: más de 20mm.

AUTORES DE DOSIS:

o ZAUNER (5-8 J/cm2).

o BAHN (NO, SOBREPASAR 7 J/cm2).

o ENDRE MESTER (4-6 J/cm2).

o RODRIGUEZ MARTIN (20-25 J/cm2).

ESQUEMA DE ABSORCIÓN DE TEJIDO PIGMENTADO

ETAPA DE CURACIÓN: REEDUCCIÓN DE


AGUDO SUBAGUDO CRÓNICO
DOSIS OBJETIVO (J/cm2) CICATRIZ

PROFUNDIDAD 0.5 cm. 12 34 5678 9 10 11 12

1 cm. 5 10 15 29 25 30 35 40 45 50 55 60
54 60 66 72
1.5 cm. 6 12 18 24 30 36 42 48
63 70 77 84
2 cm. 7 14 21 28 35 42 49 56
75 83 91 100
2.5 cm. 9 17 25 33 42 50 58 66
113 125 138 150
5 cm. 13 25 38 50 63 75 87 100
135 150 165 180
8 cm. 15 30 45 60 75 90 105 120

ESQUEMA DE ABSORCIÓN DE TEJIDO NO PIGMENTADO

ETAPA DE CURACIÓN: REEDUCCIÓN DE


AGUDO SUBAGUDO CRÓNICO
DOSIS OBJETIVO (J/cm2) CICATRIZ

PROFUNDIDAD 0.5 cm 12 34 5678 9 10 11 12

1 cm. 12 34 5678 9 10 11 12
9 10 11 12
1.5 cm. 12 34 5678
9 10 11 12
2 cm. 12 34 5678
18 20 22 24
2.5 cm. 24 68 10 12 14 16
18 20 22 24
3 cm. 24 68 10 12 14 16
18 20 22 24
5 cm. 24 68 10 12 14 16
18 20 22 24
8 cm. 24 68 10 12 14 16

RANGO DE FRECUENCIA
RESOLUCION DESEADA TIPO
(Hz.)

REDUCCIÓN DE DOLOR Analgesia Pura 1 – 292

Nervio Rango Bajo 1 – 100


Rango Alto 101 – 292
Músculo

ANTI-INFLAMATORIO Agudo 2500 – 5000 3000 Optimo

Subagudo 5000 – 8000 7000 Optimo


8000 – 10 000
Crónico

ACTIVACIÓN DE LA
600 (Mínimo) – 7500 (Máximo)
MICROCIRCULACIÓN

REDUCCIÓN DE CICATRIZ 10 000

INTERVALOS DE TRATAMIENTO RECOMENDADOS


AGUDO Diariamente
Cada tercer día
SUBAGUDO
Todos los días hasta que se noten cambios y
CRÓNICO Y DISMINUCIÓN DE CICATRIZ después tratar semanalmente

NOTA: las dosis diarias y semanales pueden ser combinadas. En enfermedades sistémicas iniciar con lo
mínimo de la dosis recomendada e incrementar.

APLICACIÓN

• Las gafas de protección, obligatorias para el paciente y el terapeuta, deben ser adecuadas a
cada tipo de láser según su longitud de onda, y no son intercambiables entre los distintos tipos
de láser, (importante cuando se cuenta con diferentes unidades).

• Se recomienda además de las gafas una buena iluminación de la sala para mantener la pupila
contraída. De este modo se disminuye el efecto de una irradiación accidental.

• El paciente no puede llevar joyas.

• La piel se desgrasará previamente con alcohol, dejándolo evaporar y alejando el frasco de la


zona de aplicación para evitar explosiones.

• Para el tratamiento de una úlcera, se limpia primero de esfacelos y secreciones. También se


puede rellenar con suero. La punta del emisor se recubre con una hoja delgada de polivinilo,
como la empleada para guardar alimentos en el congelador. Aunque no esté previsto el contacto
directo con un emisor de pistola es recomendable protegerlo.

• Iniciar la emisión del láser hasta que el irradiador esté situado en el punto de tratamiento y casi
en contacto con el paciente.

• Si se trata de varios puntos, hay que interrumpir la emisión con el gatillo o pulsador durante los
desplazamientos y comprobar que el piloto de emisión está apagado.

• Máxima concentración del fisioterapeuta porque existe el peligro de cambiar la orientación del
aplicador por distracción o descuido, y llegue a reflejar el haz a ojos del fisioterapeuta o del
paciente.

CARACTERISTICAS DEL AREA DE APLICACION.

• Evitar paredes brillantes o de mobiliario metálico o acristalado que pueda reflejar la radiación
láser

• Adecuada ventilación del lugar de consulta.

• Condiciones apropiadas de humedad y aislamiento.

• Correcta instalación eléctrica de voltaje

• Toma de tierra que proteja tanto al equipo como al usuario.


INDICACIONES

• Úlceras y heridas tórpidas.

• Cicatrización y reparación tisular.

• Artritis reumatoide.

• Artrosis.

• Tendinopatías.

• Fibromialgia.

• Lesiones agudas de partes blandas.

• Lumbalgia y cervicalgia.

• Periostitis.

• Fascitis

• Fibroneuralgia.

CONTRAINDICACIONES

• Tumores, incluso profundos, por su efecto estimulante del crecimiento tisular y de aumento de la
circulación.

• Trombosis venosa.

• Flebitis.

• Arteriopatías.

• Infecciones

• Heridas infectadas.

• Ojos (directamente).

• Irradiación (globo ocular).

• Epilepsia.

• Mastopatía fibroquística.

• Fármacos fotosensibilizantes como Tetraciclinas.