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Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Principios Neuroanatomía Funcional


Cátedra Anatomía Humana II

PRINCIPIOS NEUROANATOMÍA FUNCIONAL


“Unidad 2: Anatomía Externa e
Interna Sistema Nervioso Central”

Laboratorio Antropología Física y Anatomía Humana


Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Principios Neuroanatomía Funcional

EMBRIOLOGÍA DE LAS REGIONES DE SNC

Formación de la Médula Espinal


Las placas basales incluyen los somas de las motoneuronas que
posteriormente constituirán las astas anteriores de la médula espinal. Las placas
alares corresponden a regiones sensitivas que se diferenciarán en las astas
posteriores de la médula espinal. El crecimiento de las placas alares origina
el tabique medio posterior. Al sobresalir ventralmente las placas basales se
forma el tabique medio anterior, mientras tanto se desarrolla la fisura mediana
en la superficie anterior de la médula espinal. El surco limitante delimita
ambas placas, y de esta manera también separa las regiones motoras de las
sensitivas. Las regiones dorsal (placa del techo) y ventral (placa del piso) en la
línea media del tubo neural no poseen neuroblastos y constituyen vías para
fibras nerviosas que cruzan la médula espinal de un lado al otro.

Entre las astas ventral y dorsal de los segmentos torácicos hasta el


segundo o tercero lumbar de la médula espinal se acumulan neuronas que
formarán el asta lateral o intermedia, que contiene neuronas del sistema nervioso
autónomo.

Al plegarse la placa neural aparece un grupo de células a cada lado del


surco neural. Estas células tienen un origen ectodérmico y se denominan células
de la cresta neural y forman temporalmente una zona intermedia entre el tubo
neural y el ectodermo superficial. Esta zona se extenderá desde el prosencéfalo
hasta el nivel de los somitas caudales y de cada lado emigra a la cara
dorsolateral del tubo neural. Algunas células originan los ganglios de la raíz
dorsal de los nervios raquídeos. Las células de la cresta neural se diferenciarán
también en neuroblastos simpáticos, células de Schwann, células pigmentarias,
odontoblastos, meninges y mesénquima de los arcos faríngeos.
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Posteriormente los neuroblastos de los ganglios sensitivos


presentan dos prolongaciones. La prolongación centrípeta penetra en la médula
espinal por el asta dorsal o asciende por la zona marginal hasta algún centro
cerebral superior. En conjunto estas prolongaciones forman la raíz sensitiva
dorsal del nervio raquídeo. Por otra parte, la prolongación centrífuga se une a las
fibras de la raíz motora ventral contribuyendo así a la formación del tronco del
nervio raquídeo o espinal. Las prolongaciones centrífugas terminan en los
receptores sensitivos. De esta manera, los ganglios sensitivos originan las
neuronas de la raíz dorsal.
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Las fibras nerviosas motoras comienzan a originarse a partir de células


situadas en las placas basales de la médula espinal. Se sitúan en haces y
forman las raíces nerviosas ventrales. Las raíces nerviosas dorsales se originan
en células de los ganglios de la raíz dorsal. Las prolongaciones distales
(centrífugas) se unen a la raíz motora y forman el nervio espinal. Casi
inmediatamente los nervios se dividen en ramos primarios dorsales y
ventrales. Los dorsales inervan la musculatura axial dorsal, las articulaciones
intervertebrales y la piel de la espalda. Los ramos ventrales inervan los
miembros y la pared anterior del cuerpo, y forman los principales plexos
nerviosos.

El proceso es llevado a cabo por las células de Schwann. Estas


células se originan en la cresta neural, emigran a la periferia y se disponen
alrededor de los axones formando la vaina de Schwann o neurilema. Las fibras
en las que se deposita la mielina, adquieren un aspecto blanquecino. La
mielina no es sino un enrollamiento de la membrana de la célula de
Schwann alrededor del axón.

En el tercer mes de desarrollo, la médula espinal se extiende en toda la


longitud del embrión y los nervios raquídeos atraviesan los forámenes
intervertebrales en su nivel de origen. Sin embargo, al aumentar la edad del
embrión, el raquis y la duramadre se alargan más rápidamente que el tubo neural
y el extremo terminal de la médula se desplaza a niveles cada vez más altos. En
el recién nacido el extremo está situado a la altura de L3. Como consecuencia
de este crecimiento desproporcionado, los nervios espinales tienen una dirección
oblicua desde su segmento de origen en la médula hasta el nivel correspondiente
de la columna vertebral. La duramadre permanece unida a la columna vertebral a
nivel coccígeo.
En el adulto, la médula espinal termina a la altura de L2-L3. Por debajo
de este sitio, una prolongación filiforme de la piamadre forma el filum terminale
y está unido al periostio de la primera vértebra coccígea. Las fibras nerviosas
que se encuentran por debajo del extremo terminal de la médula forman la cola
de caballo (cauda equina).

Formación del Encéfalo

Mielencéfalo

El mielencéfalo da origen a la médula oblonga (bulbo raquídeo). Difiere


de la médula espinal porque sus paredes laterales experimentan un movimiento
de eversión, es decir, las placas alares se separan. Se distinguen las placas alares
y basales separadas por el surco limitante.

La placa basal, semejante a la de la médula espinal, contiene los


núcleos motores, que se dividen en tres grupos:

Grupo medial o eferente somático: El grupo medial o eferente somático


contiene las neuronas motoras que forman la continuación cefálica de las células
del asta anterior. Dado que este grupo eferente somático continúa en
dirección rostral hacia el mesencéfalo, se denomina columna motora
eferente somática. En el mielencéfalo representa las neuronas del nervio
hipogloso que se distribuye en los músculos de la lengua. En el metencéfalo
y el mesencéfalo la columna está representada por las neuronas de los
nervios abducens o motor ocular externo, patético o troclear y oculomotor
o motor ocular común, respectivamente. Estos nervios se distribuyen en los
músculos del ojo.
Grupo intermedio o eferente visceral especial: El grupo eferente visceral
especial se extiende hasta el metencéfalo y forma la columna motora eferente
visceral especial. Sus neuronas motoras se distribuyen en los músculos estriados
de los arcos faríngeos. En el mielencéfalo la columna está representada por
las neuronas de los nervios espinal accesorio, vago y glosofaríngeo.

Grupo lateral o eferente visceral general: El grupo eferente visceral general


contiene las neuronas motoras que se distribuyen en los músculos lisos del
aparato respiratorio, tracto intestinal y corazón.

La placa alar incluye tres grupos de núcleos sensitivos de relevo.

Grupo lateral o aferente somático: recibe impulsos del oído y la superficie


de la cabeza por medio de los nervios vestibulococlear y trigémino.

Grupo intermedio o aferente visceral especial: recibe impulsos de los


botones gustativos de la lengua y del paladar, bucofaringe y epiglotis.

Grupo medial, aferente visceral general: recibe información interoceptiva del


aparato gastrointestinal y del corazón.

La placa del techo del mielencéfalo consiste en una capa única de


células ependimarias cubierta por mesénquima vascularizado, la piamadre.
Ambas forman la tela coroidea. Debido a la activa proliferación del
mesénquima vascularizado, un cierto número de invaginaciones sacciformes
se introducen en la cavidad ventricular subyacente. Estas invaginaciones
forman el plexo coroideo, que elabora el líquido cerebro-espinal.
Metencéfalo

El metencéfalo, parecido al mielencéfalo, se caracteriza por sus placas


basales y alares. Sin embargo, se forman dos nuevos componentes: a) el
cerebelo y b) la protuberancia (puente).

Las placas basales del metencéfalo contienen tres grupos de neuronas motoras:

El grupo eferente somático medial: que da origen al nervio abducens

El grupo eferente visceral especial: que contiene los núcleos de los nervios
trigémino y facial, que inervan los músculos del primero y el segundo arcos
faríngeos.

El grupo eferente visceral general: cuyos axones se distribuyen en las


glándulas submaxilares y sublinguales.

La capa marginal de las placas basales se expanden considerablemente ya que


sirven de puente para las fibras nerviosas que conectan la corteza cerebral y la
cerebelosa con la médula espinal. Es por esto que a esta porción del metencéfalo
se le denomina puente o protuberancia. Además de fibras nerviosas, la
protuberancia contiene los núcleos pontinos o protuberanciales, que se
originan en las placas alares del metencéfalo y el mielencéfalo.

Las placas alares de esta vesícula poseen tres grupos de núcleos sensitivos:

Grupo aferente somático (lateral): que contiene neuronas del nervio trigémino
y una pequeña porción del complejo vestibulococlear

Grupo aferente visceral especial


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Grupo aferente visceral general.

Cerebelo

Las porciones dorsolaterales de las placas alares se curvan en sentido


medial y forman los labios rómbicos. En la porción caudal del metencéfalo los
labios rómbicos están muy separados, pero inmediatamente por debajo del
mesencéfalo se acercan en la línea media. Al profundizarse el pliegue
protuberancial, los labios rómbicos quedan comprimidos en dirección
cefalocaudal y forman la placa cerebelosa. En el embrión de
12 semanas esta placa presenta una pequeña porción en la línea media, el
vermis, y dos porciones laterales, los hemisferios. Poco después una cisura
transversal separa el nódulo del vermis, y el flóculo lateral de los hemisferios.
Desde el punto de vista filogenético este lóbulo floculonodular es la parte más
primitiva del cerebelo.
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En una etapa inicial la placa cerebelosa está formada por las


capas neuroepitelial, del manto y marginal. Durante el desarrollo ulterior
algunas células formadas por el neuroepitelio emigran hacia la superficie del
cerebelo y forman la capa germinal externa. Estas células conservan su
capacidad mitótica y proliferan en una zona de la superficie del cerebelo.

Existen dos zonas de histogénesis del cerebelo, una zona ventricular


situada por debajo de la placa cerebelosa en desarrollo, la capa marginal interna,
y la segunda que termina por quedar en posición superficial a la zona del
manto, la capa germinal
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externa. Esta capa deriva de la células que emigran desde el labio


romboidal. Ambas

capas muestras mitosis proliferativas y producen una progenie de varias capas.


Esta fase disminuye al iniciar la fase de neurogénesis y seguida de una
gliogénesis. De la placa alar además migran células que forman las futuras
neuronas de Purkinje y los núcleos profundos del cerebelo. Las neuronas de
Purkinje formadas migran y se ubican bajo la capa germinal externa

En el sexto mes del desarrollo la capa granulosa externa comienza a


producir diversos tipos celulares, los cuales emigran hacia las zonas bajo las
células de Purkinje en proceso de diferenciación y dan origen a las células
granulosas, células en cesta y células estrelladas. La corteza del cerebelo,
que consiste en células de Purkinje, neuronas de Golgi tipo II y neuronas
producidas por la capa granulosa externa, alcanza sus dimensiones definitivas
después del nacimiento. Gran parte de las células de la capa germinal externa
forma neuronas estrelladas, originando la capa molecular. Los núcleos
cerebelosos profundos, llegan a su situación definitiva antes del nacimiento.
Finalmente la corteza cerebelosa queda formada por tres capas: Molecular,
Purkinje y Granulosa. Se establecen contactos sinápticos entre las células de la
capas. Axones provenientes de médula, tronco y cerebro ingresan a cerebelo
formando los pedúnculos cerebelosos, sinaptando con núcleos profundos del
cerebelo y con las células granulosas (fibras musgosas). Axones provenientes
de la oliva sinaptan con las células de Purkinje (fibras trepadoras). Los axones de
las neuronas de Purkinje son los únicos que salen de corteza para sinaptar con
los núcleos profundos. Los axones originados en los núcleos profundos
salen por los pedúnculos cerebelosos superiores o inferiores para sinaptar con
otros sitios de relevo.
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Mesencéfalo

Desde el punto de vista morfológico, el mesencéfalo es la más primitiva


de las vesículas encefálicas. Cada placa basal posee dos grupos de núcleos
motores:

Grupo medial eferente somático: representado por los nervios oculomotor y


troclear, que inervan a los músculos del ojo.

Grupo eferente visceral general: pequeño grupo representado por el núcleo de


Edinger-Westphal, que inerva el esfínter de la pupila.

La capa marginal de cada placa basal se engrosa y forma el pie


de los pedúnculos cerebrales, estructuras que sirven para el paso de fibras que
descienden desde el cerebro hacia los centros inferiores de la médula y de la
protuberancia. Las placas alares del mesencéfalo aparecen en un principio en
forma de dos elevaciones longitudinales separadas por una depresión poco
profunda en la línea media. Al continuar el desarrollo aparece un surco
transversal que divide a cada elevación longitudinal en un colículo anterior
(superior) (tubérculo cuadrigémino superior) y otro posterior (inferior)
(tubérculo cuadrigémino inferior).
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Los colículos se forman por oleadas de neuroblastos que emigran hacia


la zona marginal suprayacente, donde se disponen en capas estratificadas.

Diencéfalo

Placa del techo y epífisis

El diencéfalo se desarrolla a partir de la porción mediana del


prosencéfalo, y se considera que consiste en una placa del techo y dos placas
alares, pero que carece de placas del piso y las basales. La placa del techo del
diencéfalo está formada por una sola capa de células ependimarias cubiertas por
mesénquima vascularizado, las cuales, al combinarse, originan el plexo
coroideo del tercer ventrículo. La porción más caudal de la placa del techo se
convierte en el cuerpo pineal o epífisis. La primera manifestación de esta
glándula es un engrosamiento epitelial de la línea media, pero que hacia la
séptima semana comienza a evaginarse. Por último, se convierte en un órgano
macizo situado en el techo del mesencéfalo y sirve de intermediario de la acción
de la luz y la oscuridad sobre los ritmos endocrinos y del comportamiento.

Placa alar, tálamo e hipotálamo

Las placas basales y alares forman las paredes laterales del diencéfalo.
Una hendidura, el surco hipotalámico, divide dichas placas en porciones dorsal
y ventral, el tálamo y el hipotálamo, respectivamente.

Como consecuencia de la actividad de proliferación, poco a poco el


tálamo sobresale en la luz del diencéfalo. Con frecuencia esta expansión es muy
grande, tanto que las regiones talámicas derecha e izquierda se fusionan en la
línea media y forman la masa intermedia o comisura gris intertalámica.

El hipotálamo, que deriva de la placa alar, se diferencia en varios grupos de


núcleos, que sirven como centros de regulación de funciones viscerales tales como
el sueño, la digestión, la temperatura corporal y la conducta emocional. Uno de
estos grupos, el tubérculo mamilar, forma una eminencia definida sobre la cara
ventral del hipotálamo, a cada lado de la línea media. Algunos autores señalan que
hipotálamo y tálamo derivan de la placa alar.
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Hipófisis o glándula pituitaria

La hipófisis o glándula pituitaria se desarrolla en dos partes


completamente distintas: a) una evaginación ectodérmica llamada bolsa de
Rathke y b) una prolongación del diencéfalo hacia abajo, el infundíbulo.

Cuando el embrión tiene tres semanas de edad, aproximadamente, la


bolsa de Rathke se observa como una evaginación de la cavidad bucal, y
ulteriormente crece en sentido dorsal hacia el infundíbulo. Hacia el final del
segundo mes pierde su conexión con la cavidad bucal y se halla en contacto con
el infundíbulo.

En el curso del desarrollo ulterior las células de la pared anterior de la


bolsa de Rathke aumentan rápidamente de número y forman el lóbulo anterior
de la hipófisis o adenohipófisis. Una pequeña prolongación de este lóbulo, la
pars tuberalis, crece a lo largo del tallo del infundíbulo y por último lo rodea. La
pared posterior de la bolsa de Rathke se convierte en la pars intermedia, que en
el ser humano parece tener poca importancia.
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El infundíbulo da origen al tallo y a la pars nervosa o lóbulo posterior


de la hipófisis (neurohipófisis). Está formado por células de neuroglia y posee,
además, cierta cantidad de fibras nerviosas provenientes de la región
hipotalámica.

Telencéfalo
El telencéfalo, la vesícula encefálica más rostral, consiste en dos
evaginaciones laterales, los hemisferios cerebrales, y una porción mediana, la
lámina terminal. Las cavidades de los hemisferios, los ventrículos laterales,
comunican con la luz del diencéfalo por medio de los agujeros
interventriculares (de Monroe).

Hemisferios cerebrales

Los hemisferios cerebrales comienzan a desarrollarse al principio de la


quinta semana de vida intrauterina, en forma de evaginaciones bilaterales de la
pared lateral del prosencéfalo. Hacia la mitad del segundo mes la porción basal
de los hemisferios
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(porción que inicialmente formó la prolongación del tálamo hacia adelante)


comienza a aumentar de tamaño. Como consecuencia de ello, sobresale
hacia el interior del ventrículo lateral y también en el piso del agujero
interventricular. En cortes transversales esta región de crecimiento rápido tiene
aspecto estriado y, por lo mismo, se denomina cuerpo estriado.

En la región donde la pared del hemisferio está unida al techo del


diencéfalo no se producen neuroblastos y la zona es muy delgada. En este sitio la
pared del hemisferio tiene una sola capa de células ependimarias cubiertas por
mesénquima vascularizado que en conjunto forman el plexo coroideo. El plexo
coroideo debía formar el techo del hemisferio, pero como consecuencia del
crecimiento desproporcionado de varias partes del hemisferio, sobresale en el
ventrículo lateral siguiendo una línea llamada fisura coroidea. Inmediatamente
por arriba de la fisura coroidea la pared del hemisferio está engrosada, lo cual
forma el hipocampo. Esta estructura, que tiene una función relacionada al
olfato, sobresale gradualmente en el ventrículo lateral

Al producirse la ulterior expansión de los hemisferios, poco a poco


cubren la cara lateral del diencéfalo, el mesencéfalo y la porción cefálica del
metencéfalo, que forma parte de la pared del hemisferio, también se expande
hacia atrás y se divide en dos partes: a) una porción dorsomedial, el núcleo
caudado, y b) una porción ventrolateral, el núcleo lenticular. Esta división se
efectúa por los axones que van hacia la corteza del hemisferio y que provienen
de ella y se abren paso por la masa nuclear del cuerpo estriado. El fascículo
fibroso formado de esta manera se denomina cápsula interna.
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.

Al mismo tiempo, la pared medial del hemisferio y la pared


lateral del diencéfalo se fusionan, y quedan en íntimo contacto el núcleo
caudado y el tálamo.

El continuo crecimiento de los hemisferios cerebrales en dirección


anterior, dorsal e inferior, origina la formación de los lobos (lóbulos)
frontal, temporal y occipital. Sin embargo, como la región suprayacente al
cuerpo estriado crece con mayor lentitud, la zona situada entre los lobos frontal
y temporal se hunde y recibe el nombre de ínsula. Más adelante esta región es
cubierta por lo lobos adyacentes y en el neonato está oculta casi por completo.
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En el período final de la vida fetal la superficie de los hemisferios


cerebrales crece con tal rapidez que presenta muchos giros
(circunvoluciones) separadas por cisuras y surcos.

Desarrollo de la corteza

La corteza cerebral se desarrolla a partir del palio, que puede dividirse


en dos regiones: a) el paleocórtex o arquipalio, zona situada inmediatamente
lateral al cuerpo estriado, y b) neocórtex o neopalio, entre el hipocampo y el
paleocórtex.

En el neocórtex, grupos de neuroblastos emigran a un sitio por debajo de


la piamadre y luego se diferencian en neuronas completamente maduras.
Cuando llega la siguiente oleada de neuroblastos, emigran por las capas de
células antes formadas hasta llegar a la situación subpial. En consecuencia, los
neuroblastos formados en la etapa inicial toman una situación profunda en la
corteza, en tanto que los formados más tarde tienen una posición más
superficial.

En el recién nacido la corteza tiene aspecto estratificado debido


a la diferenciación de las células en distintas capas. La corteza motora posee
abundantes células piramidales, y las áreas sensitivas se caracterizan por células
granulosas.
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Comisuras

En el adulto, los hemisferios derecho e izquierdo están conectados por


varios haces de fibras, las comisuras, que atraviesan la línea media. El más
importante de estos haces utiliza la lámina terminal. El primero de los fascículos
cruzados que aparece es la comisura anterior, y consiste en fibras que conectan
el bulbo olfatorio y el área cerebral correspondiente de un hemisferio con los del
lado opuesto.

La segunda comisura que aparece es la comisura del hipocampo o del


trígono. Sus fibras nacen en el hipocampo y convergen en la lámina terminal
cerca de la placa del techo del diencéfalo. Desde allí continúan y forman
un sistema arqueado inmediatamente por fuera de la fisura coroidea, hasta
llegar al tubérculo mamilar y al hipotálamo.

La comisura más importante es el cuerpo calloso. Aparece hacia la


décima semana de desarrollo y comunica las áreas no olfatorias de la corteza
cerebral derecha e izquierda. En un principio forma un pequeño fascículo
en la lámina terminal. Sin embargo, como consecuencia de la expansión
continua del neocórtex, rápidamente se extiende primero hacia ventral y después
a dorsal, y se dispone de manera de arco sobre el delgado techo del diencéfalo.

Además de las tres comisuras que se desarrollan en la lámina terminal,


aparecen otras tres. Dos de ellas, las comisuras posterior y habenular,
se encuentran inmediatamente por delante y por debajo del tallo de la epífisis.
La tercera, el quiasma óptico, aparece en la pared rostral del diencéfalo y
contiene fibras de las mitades mediales de las retinas.
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ANATOMÍA EXTERNA E INTERNA DE SNC

I.- Anatomía Externa y Relaciones de Médula Espinal


La médula espinal es una porción alargada del sistema nervioso central
que ocupa los dos tercios superiores del canal vertebral. Se extiende desde el
borde superior del atlas hasta aproximadamente el disco intervertebral entre la
primera y la segunda vértebra lumbar, aunque este límite puede tener
variaciones. Se encuentra rodeada por las meninges (duramadre, aracnoides y
piamadre). Se continúa cranealmente con la médula oblonga, y caudalmente se
estrecha formando el cono medular. El diámetro transversal de la médula no es
constante sino que disminuye en dirección cráneo-caudal, presentando dos
engrosamientos: cervical y lumbar.

El engrosamiento cervical da origen a grandes nervios espinales


para la inervación del miembro superior, y se extiende desde el tercer
segmento cervical hasta el segundo segmento dorsal. El engrosamiento lumbar
da origen a los nervios espinales que inervan el miembro inferior y se extiende
entre el primer segmento sacro, cuyos niveles vertebrales son la IX a XII
vértebras torácicas.

A lo largo de la médula pueden observarse los siguientes surcos: un


surco anterior y un surco o tabique posterior dividen a la médula en dos
mitades: derecha e izquierda, unidas por una banda comisural de tejido nervioso
que contiene el conducto central.

El surco medio anterior o fisura media anterior se ubica a lo largo de


toda la superficie ventral de la médula. Su profundidad varía haciéndose más
profundo a nivel caudal. Dorsal a él se encuentra la comisura blanca anterior.

El surco medio posterior es menos extenso que el anterior y de él


surge el tabique posterior que penetra en la médula hasta casi llegar al canal
central. La longitud del tabique disminuye hacia caudal a medida que el canal
se ubica más posterior y la médula se estrecha.

Lateral a ambos lados del surco medio posterior se encuentra el surco


lateral posterior por donde entran las fibras dorsales de los nervios espinales.
Entre los dos surcos, el medio posterior y el posterior lateral, se encuentra el
fascículo posterior. En las regiones cervical y dorsal superior existe un nuevo
surco que divide el fascículo posterior en un fascículo medial (grácil o de
Goll) y otro lateral (cuneatus o de Burdach). Este surco recibe el nombre de
surco paramedio posterior.

Entre el surco lateral posterior y el surco medio anterior se encuentra el


fascículo anterolateral, dividido por el origen de las raíces espinales ventrales
en una porción anterior y otra lateral.
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El filum terminale es tejido conjuntivo (piamadre) que desciende desde


el cono medular. Posee dos partes: el filum terminale interno y el externo. El
interno (15cm) está rodeado por duramadre y aracnoides y termina a nivel de
S2. El filum terminale externo (5cm) se fusiona con la duramadre y desciende
hasta la parte posterior de la primera vértebra coccígea. A ambos lados de la
médula espinal se continúan las raíces de los nervios espinales, tanto ventrales
como dorsales, que se unen a nivel de los forámenes intervertebrales. Debido a
que la longitud del conducto vertebral es mayor que la médula espinal los
últimos nervios espinales deben recorrer una distancia apreciable hasta
alcanzar sus forámenes de salida formando lo que se conoce como la cola de
caballo o cauda equina. La cola de caballo se define como el conjunto de raíces
nerviosas que penden del cono medular.

Las raíces espinales ventrales emergen de la médula formando radículas


(filetes) que luego se unen para formar el nervio espinal. Lo mismo sucede
con las raíces espinales dorsales, con la diferencia de que antes de dividirse e
ingresar a la médula presentan unas dilataciones ovoides llamadas ganglios
espinales.
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Anatomía Interna de la Médula Espinal.

La sustancia gris de la médula espinal tiene una ubicación central y una


forma de columna acanalada. En cortes transversales presenta dos masas
simétricas derecha e izquierda conectadas por una comisura gris transversal
estrecha. La comisura está atravesada por el canal central. Cada masa lateral
presenta una concavidad lateral desde la cual se proyecta una columna lateral
en algunos niveles. En cortes transversales las masas laterales parecen tener
proyecciones que se denominan astas. Toda esta sustancia gris central se
encuentra rodeada por sustancia blanca que mayormente corresponde a fibras
longitudinales agrupadas en fascículos o cordones, que en conjunto forman una
columna.

La columna gris anterior se proyecta desde la comisura gris en


sentido ventrolateral. Es corta y ancha y se encuentra separada de la superficie
por el fascículo anterior. Pueden distinguirse en esta asta ventral una cabeza y
una base. Entre los segmentos T2 y L1 aparece una columna gris lateral.

La columna gris posterior se proyecta en sentido dorsolateral. Es


estrecha y se aproxima bastante a la superficie, pero se encuentra separada de
ella por el fascículo dorsolateral (de Lissauer). Se considera una base, un cuello
y un vértice cubierto por una sustancia gelatinosa (de Rolando).
El límite entre la sustancia gris y blanca no siempre es nítido. A nivel
cervical el fascículo lateral se encuentra invadido por bandas de sustancia gris
procedente del asta posterior separadas por fibras nerviosas que se entrelazan
formando una red, de ahí su nombre de formación reticular. Puesto que pueden
encontrarse regiones similares en distintos niveles del sistema nervioso central se
ha denominado a estas estructuras en conjunto como sistema reticular.

Existe una relación directa entre la masa de sustancia gris de la médula


espinal y el número de estructuras a las que inerva. Por eso se aprecian los
engrosamientos en los niveles cervical y lumbar para la inervación de los
músculos del miembro superior e inferior respectivamente.

El conducto central atraviesa toda la médula espinal y la mitad caudal de


médula oblonga, abriéndose en el cuarto ventrículo. En el cono medular se
expande como un ventrículo terminal fusiforme, transversalmente triangular
con base anterior; esta cavidad se oblitera aproximadamente a los 40 años.
A nivel cervical y dorsal, el conducto es ligeramente ventral respecto al
punto medio de la medula espinal y central en el engrosamiento lumbar. Está
ocupado por el líquido cerebro espinal (LCE) y revestido por un epitelio
ciliado, el epéndimo. La sustancia gris que rodea al canal central corresponde
a la comisura gris, más delgada ventralmente. Anterior a la comisura gris
se encuentra la comisura blanca anterior y posterior se encuentra en relación
con la comisura blanca posterior. Ésta última está en relación con el tabique
medio posterior.
Organización de la Sustancia Gris.

Como se mencionó anteriormente la sustancia gris ocupa en la médula


espinal una ubicación central. De las masas laterales (derecha e izquierda) de
sustancia gris se proyectan las astas anteriores y las posteriores. Muchas neuritas
cruzan la línea media de las comisuras formando una estructura continua desde
el punto de vista funcional. Las neuronas de la sustancia gris son multipolares y
presentan características variables como la longitud y el tamaño o la disposición
de las dendritas y de los axones. La mayoría son neuronas Golgi I y II. La
neuronas con axón largo salen de la sustancia gris y se incorporan a las raíces
espinales ventrales o a fascículos ventrales. Los axones cortos de las neuronas
Golgi están limitados a la sustancia gris cercana. Algunas neuronas son
intrasegmentarias, distribuidas dentro de un solo segmento; otras se
extienden a través de varios segmentos, por lo que tienen una
distribución intersegmentaria.

En gran parte del sistema nervioso central, los somas neuronales se


encuentran agrupados, a menudo en grandes números, lo que indicaría una
función común. En ocasiones estos grupos pueden dividirse en grupos más
pequeños, lo que implicaría una función particular. En médula espinal existen
núcleos anteriores, posteriores y laterales.

Las astas anteriores poseen neuronas de motricidad voluntaria en su


cabeza y de motricidad visceral en la base. En las astas posteriores se encuentra
en la cabeza la sensibilidad exteroceptiva, en el cuello la sensibilidad
propioceptiva y en la base la sensibilidad visceral.

Brod Rexed reconoció que las neuronas del asta dorsal se encuentran
dispuestas en láminas aplastadas que corren paralelas al eje longitudinal de
médula espinal. Cada lámina puede distinguirse de otra por la morfología
neuronal y densidad de su unión, como ocurre también en la citoarquitectura del
córtex. Cada lámina de Rexed contiene neuronas con distintas conexiones y
funciones anatómicas.

En la comisura gris o región intermedia y en el asta posterior las


láminas de Rexed tienen un parecido mas a columnas que a láminas aplastadas.
En cualquier segmento espinal existen 10 láminas de Rexed. Algunas láminas se
corresponden con los núcleos de la médula espinal.
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Lámina I: Son neuronas que residen en la parte posterior del asta dorsal
(lámina marginal o capa de Waldeyer) y se relacionan con el dolor y frío.

Lámina II: Corresponde a la sustancia gelatinosa; son neuronas pequeñas que


reciben aferencias en relación al dolor y recepción térmica. Estas neuronas son
denominadas interneuronas ya que sus axones no ascienden formando los tractos
ascendentes.

Lámina III y IV: Corresponde al núcleo propio, esta región posee muchas
fibras mielínicas y de proyección. Una categoría de las neuronas de esta región
se relaciona con el tacto.

Lámina V: Capa gruesa que incluye el cuello de la columna dorsal, y puede


dividirse en un tercio lateral y dos tercios mediales. Ambas subdivisiones están
formadas por una población mixta, pero la primera contiene somas
prominentes entremezclados con numerosos haces de fibras. Recibe el
nombre de formación reticular y es particularmente prominente a nivel
cervical.

Lámina VI: Muy prominente en los engrosamientos cervical y lumbar.


Presenta un tercio medial de neuronas d densamente agrupadas y dos tercios
laterales con somas de forma triangular de sensibilidad propioceptiva de mayor
tamaño y agrupados de forma más laxa. Corresponde a la base del asta dorsal.

Región posteromedial de la lámina VII o Núcleo Dorsal (Clarcke): Este


núcleo está presente entre los segmentos C8 y L3, contiene neuronas de segundo
orden relacionadas con la propiocepción desde los miembros inferiores. Este
núcleo es el lugar de la proyección del fascículo espinocerebeloso dorsal.

Región lateral de la lámina VII o Núcleo Intermediolateral: se localiza en los


niveles de T1 a L2, y contiene neuronas preganglionares simpáticas que inervan
a los ganglios paravertebrales.

Lámina VIII: Contiene neuronas relacionadas con el control motor, esta se


integran con las de la lámina IX. Son las neuronas donde terminan
principalmente las vías corticoespinal y extrapiramidales propiamente dichas

Lámina IX: Son neuronas del asta ventral. Se encuentran las neuronas del
grupo nuclear lateral de los engrosamientos medulares y el grupo nuclear
medial que se extiende a los largo de la médula. Son neuronas largas que forman
los plexos nerviosos. Las motoneuronas alfa son la vía final común de
Sherrington de la vía piramidal (son los axones que van a formar el
componente motor del nervio periférico) y las motoneuronas gamma forman
parte de la regulación de la contracción muscular.
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Lámina X: Pequeñas neuronas y fibras amielínicas que rodean al canal


central. Estudios fisiológicos indican que se relacionan con temperatura, dolor y
sensaciones viscerales.

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Organización de la Sustancia Blanca

La sustancia blanca de la médula contiene fibras nerviosas, neuroglia y


vasos sanguíneos; rodea la sustancia gris y debe su color a la presencia de un
gran número de fibras nerviosas mielínicas. Las fibras nerviosas se distribuyen
en cinco grupos:

Fibras aferentes de neuronas localizadas en los ganglios espinales y que


penetran por las raíces dorsales y recorren distancias medulares variables
Fibras largas ascendentes, derivadas de neuronas espinales que
conducen impulsos a niveles superiores
Fibras largas descendentes desde niveles superiores del SNC para
establecer sinapsis con neuronas espinales
Fibras que establecen conexiones intrasegmentarias e intersegmentarias.
Fibras procedentes de motoneuronas de las columnas grises ventral y
lateral que se incorporan a las raíces ventrales.

Estas fibras forman, en todos los casos excepto el último, haces o


fascículos longitudinales. Sin embargo, en mucho niveles puede verse que hay
fibras que siguen direcciones oblicuas o incluso horizontales, en particular a
través de la línea media de las comisuras gris y blanca, gran parte de las cuales
son fibras de decusación. Muchas otras son conexiones comisurales
intrasegmentarias que conectan neuronas de las columnas grises con
neuronas contralaterales.

Vías ascendentes:

Sensibilidad exteroceptiva: llamado también llamado sistema ventrolateral

- Sensibilidad termoalgésica (dolor y temperatura): fascículo


espinotalámico dorsal (cordón lateral).
- Sensibilidad protopática (tacto grosero): fascículo espinotalámico ventral
(cordón ventral).
- Sensibilidad epicrítica (tacto fino o presión): región del cordón posterior.
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Sensibilidad propioceptiva: información proveniente de tendones,


músculos y ligamentos.

- Sensibilidad consciente o percepción esterognóstica: fascículo


gracilis y fascículo Cuneatus, llamado también sistema de la
columna dorsal.
- Sensibilidad inconsciente: Fascículo Flechsig y fascículo
Gowers. El fascículo de Gowers se denomina fascículo
espinocerebeloso indirecto y el de Flechsig propiamente se
denomina como fascículo espinocerebeloso directo.

Vías descendentes:

Motriz piramidal:

- Haz piramidal directo: movimientos voluntarios musculatura axial


- Haz piramidal cruzado: movimientos voluntarios de
musculatura apendicular y control sensorial.
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Motriz extrapiramidal:

- Fascículo rubroespinal: Movimientos voluntarios de los miembros


- Fascículo reticuloespinal: Movimientos automáticos, músculos
axiales y miembros.
- Fascículo tectoespinal: Coordina el cuello con los movimientos oculares.
- Fascículo vestibuloespinal lateral y vestibuloespinal medial:
equilibrio y posición de la cabeza/músculos del cuello
respectivamente.

El tronco del encéfalo está ubicado inferior al cerebro y superior de la médula


espinal, relacionándose por dorsal con el cerebelo. Se divide en tres partes, que
de arriba hacia abajo son:

- Mesencéfalo
- Puente
- Médula Oblongada o bulbo raquídeo.
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II.- Anatomía Externa de Médula Oblongada

La médula oblonga se extiende desde el borde inferior del


puente o protuberancia hasta un plano transversal que pasa por encima del
primer par de nervios espinales y que corta el borde superior del atlas (C1)
dorsalmente y el centro del proceso odontoides ventralmente. En este punto su
anatomía interna es semejante a la de la médula espinal pero cambia
rostralmente. Se encuentra separada del hueso occipital y del atlas por las
meninges y los ligamentos occipitoaxiales. En dirección caudal, la superficie
dorsal se encuentra en la hendidura formada en la línea media entre los
hemisferios cerebelosos; la porción superior forma el piso del cuarto ventrículo
(fosa romboidal).

El canal central medular se prolonga en su mitad inferior,


expandiéndose en dirección craneal formando el IV ventrículo; así puede
dividirse la médula oblonga en una porción cerrada que contiene el conducto
central y una porción abierta que contiene la mitad inferior del cuarto ventrículo.
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Las arterias vertebrales discurren laterales al bulbo, dando origen a las


pequeñas arterias espinales posteriores. Las superficies anterior y posterior
presentan los surcos medio anterior y posterior, respectivamente.

Surco medio anterior. Se extiende por todo la médula oblonga y se


continúa caudalmente con el surco medio anterior de la médula espinal.
Termina por encima del borde inferior del puente en un foramen ciego
triangular. A nivel inferior queda interrumpido por los haces de la decusación
piramidal.

Surco medio posterior. Se encuentra solo en la porción cerrada del bulbo. Se


continúa caudalmente con el surco medio posterior de la médula espinal.
Pierde profundidad hacia craneal y desaparece en el punto donde el canal central
se expande para formar el cuarto ventrículo.

Región anterior. Entre el surco medio anterior y el lateral presenta una


elevación alargada que corresponde a las pirámides. En su extremo superior, a
nivel de la unión con el puente, surge el nervio abducens (VI); en dirección
caudal se continúa con el cordón medular anterior. Cada pirámide contiene
fibras corticospinales homolaterales, de las que aproximadamente el 70-90%
cruzan el surco medio y forman la decusación piramidal. Luego descienden
por el cordón lateral formando el fascículo piramidal cruzado. Las fibras que no
se decusan continúan por el cordón anterior formando el fascículo piramidal
directo. Existe también un grupo de fibras corticospinales que no decusan pero
se inclinan posterolateralmente uniéndose a los haces piramidales cruzados
constituyendo pequeños componentes no cruzados de éstos.
Los cuatro últimos nervios craneales se originan en médula oblonga. Las
radículas del nervio hipogloso se encuentran alineadas con las radículas
anteriores de los nervios espinales. Las radículas de los nervios accesorio, vago
y glosofaríngeo están alineadas
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con las radículas dorsales de los nervios espinales y penetran a través de un


surco lateral posterior.

Región lateral. Entre el surco anterolateral y el surco posterolateral. Su


porción superior presenta un abultamiento que corresponde a la oliva.

Oliva. Elevación oval situada entre los surcos lateral anterior y lateral
posterior; está formada por el núcleo olivar inferior. Está localizada lateral a la
pirámide, separada de ella por el surco lateral anterior y fibras del nervio
hipogloso. Las raíces del nervio facial emergen entre su extremo rostral y el
borde inferior de la protuberancia, en el ángulo pontocerebeloso.

Región posterior. Esta región, dorsal a surco lateral posterior, puede dividirse
en dos partes, caudal y rostral. La porción caudal constituye una continuación
superior de los haces grácil y cuneiforme. El primero linda con el surco
medio posterior, y está separado del fascículo cuneiforme por la continuación
craneal del surco y el tabique intermedio posterior de la médula espinal. Ambos
haces son inicialmente verticales y paralelos, pero a nivel del límite inferior del
IV ventrículo divergen, formando ambos una elevación, los tubérculos grácil y
cuneiforme formados por los núcleos grácil y cuneiforme, respectivamente.
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Los pedúnculos cerebelosos inferiores son las elevaciones redondeadas situadas


entre el IV ventrículo y las raíces de los nervios glosofaríngeo y vago. Los dos
pedúnculos divergen y se inclinan para entrar en los hemisferios
cerebelosos; se encuentran cruzados por las estrías medulares que se dirigen al
surco medio del IV ventrículo.

Anatomía Interna de Médula Oblongada.


En el límite inferior la estructura interna muestra elementos
que son continuación con los presentes en médula espinal.

Decusación piramidal: Las pirámides están formadas por las fibras


corticoespinales y corticobulbares. A nivel de la porción inferior de la médula
oblonga la mayoría de las fibras corticoespinales pasan al cordón lateral
medular del lado opuesto, formando la decusación de las pirámides. Las fibras
que no se cruzan descienden por el cordón anterior medular formando el
fascículo corticoespinal directo.
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Núcleos delgado y cuneiforme: Forman unos tubérculos en la cara dorsal de la


médula oblonga. En ellos hacen sinapsis las neuronas provenientes de los
fascículos medulares del mismo nombre que conducen la sensibilidad
propioceptiva y táctil. Los axones de están neuronas se arquean (fibras
arciformes) hacia el lado opuesto (decusación del lemnisco) detrás a la
pirámides y cercanos a la línea media formando el lemnisco medio, que
termina en los núcleos ventrolateral y posterior del tálamo.

Núcleo cuneiforme lateral: lateral al núcleo cuneiforme existe un acumulo de


neuronas cuyos axones forman las fibras arciformes laterales (fibras arciformes
externas) que se dirigen al cerebelo por el pedúnculo cerebelar inferior
ipsilateral. Retransmite al cerebelo información sensorial somática desde el
tronco superior y el miembro superior, no para la percepción sino para el control
de movimientos.

Núcleo olivar inferior y olivares accesorios: El olivar inferior es una gran


lámina dentada que protruye formando la oliva. Dorsal y medial a este núcleo
se ubican los olivares dorsal y medial. Los axones de estas neuronas se dirigen
al cerebelo por el pedúnculo cerebelar inferior heterolateral. El núcleo olivar
envía una de las señales excitadoras más fuertes del SNC; es una vía de
control sobre la precisión del movimiento.

Formación reticular: Fibras dispersas y células de diverso tamaño que son


disgregadas por los entrecruzamientos de fibras. Se ubican en la porción central
y lateral de la médula oblonga. El sistema reticular es responsable de los estados
de vigilia y sueño. Este sistema participa en fenómenos relacionados con la
atención, es decir, cuando se selecciona información, o inversamente, cuando
se inhiben señales consideradas irrelevantes.

Núcleo hipogloso: columna larga y delgada que ocupa toda la extensión de la


médula oblonga, en la porción inferior se corresponden a las astas dorsales
medulares. En la región superior se forma una proyección en el piso del IV
ventrículo denominada trígono del hipogloso. Inervación
musculatura de la lengua.

Núcleo motor dorsal del vago: lateral al del hipogloso y su posición


corresponde en el piso del IV ventrículo al ala gris. Inervación musculatura lisa y
glándulas.

Núcleo ambiguo: situado lateral de la sustancia reticular. Se extiende en una


longitud similar a la del hipogloso. Sus células dan fibras motoras para el IX, X
y XI. Inervación faríngea y laríngea.
Núcleo salivar inferior: Situado medial al fascículo solitario en el límite
pontomedular. Motor visceral.

Núcleo del fascículo solitario: Las ramas sensitivas de los nervios VII, IX y
X al ingresar en el tallo forman el fascículo descendente, fascículo
solitario, situado dorsolateral en la médula oblonga lateral al sulcus limitans.
Rodeando al fascículo en su porción inferior están las neuronas del núcleo del
fascículo solitario. Inferiormente los fascículos solitarios están cercanos a
la línea media formando el núcleo cardiorrespiratorio y rostralmente se
relaciona con las vías gustativas por lo que se denomina esta porción como
núcleo gustativo.

Raíz descendente del trigémino y núcleo (espinal) de la raíz descendente:


homóloga a la sustancia gelatinosa de la médula espinal (Rolando). Ubicados
posterolateralmente conducen información sensitiva.

Secciones Transversales de Médula Oblongada


A nivel del foramen magno donde la médula espinal termina y la
médula oblonga comienza, la sustancia gris posee una marcada
reorganización. En la decusación piramidal las fibras corticoespinales se
interponen entre la sustancia gris ventral y la sustancia gris central. El canal
central y la sustancia gris que lo rodea aparecen desplazados por las fibras de la
decusación piramidal. La mayoría de las fibras corticoespinales que descienden
por la región ventral del tronco cerebral se cruzan originando en médula
espinal el fascículo corticoespinal cruzado, mientras que otro grupo de fibras
no se cruza formando el fascículo corticoespinal directo.

Adyacente al surco mediano dorsal se encuentra el núcleo grácil que se


rodea del fascículo gracilis el cuál contiene los axones sensoriales primarios que
terminan en el núcleo del mismo nombre. Proyectándose posteriormente del asta
dorsal se encuentra el núcleo cuneiforme que se hace más prominente en
niveles superiores, el fascículo cuneiforme cubre al núcleo y se ubica lateral al
fascículo grácil. El núcleo espinal del trigémino se extiende desde la porción
superior de médula espinal, pasando a lo largo de médula oblongada y
terminando en puente, este núcleo es análogo a la sustancia gelatinosa que
se encuentra rodeando el asta posterior de médula espinal. El tracto espinal del
nervio trigémino es una banda angosta de fibras nerviosas sensoriales que se
interponen entre el núcleo espinal del nervio trigémino y la periferia de la
médula oblonga.
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El núcleo grácil se ubica en el tubérculo grácil, medial al septo mediano


dorsal y rodeado por fibras que forman el fascículo grácil, que terminan en el
núcleo. El núcleo cuneiforme se encuentra rodeado por las fibras del
fascículo cuneiforme.

La decusación sensitiva es la clave de este corte. Numerosas fibras arqueadas


(arciformes) internas se originan de los núcleos grácil y cuneiforme, tomando un
curso semicircular que atraviesan la formación reticular y sustancia gris que
rodea al conducto central para decusar formando la decusación sensitiva. Las
fibras arqueadas internas pasan entre el núcleo espinal del trigémino y la
sustancia gris central. Después de decusarse las fibras ascienden como un tracto
denominado lemnisco medial, este tracto termina en el tálamo. En la parte
ventral de la sustancia gris central se ubica el núcleo hipogloso, que origina
fibras para los músculos de la lengua.
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El núcleo olivar inferior es notorio y los núcleos accesorios olivares


medial y posterior también son visibles. El núcleo olivar inferior se asemeja a
un engranaje de sustancia gris que origina una gran cantidad de fibras
olivocerebelares.

Se reconoce muchos núcleos en el piso del cuarto ventrículo. Más


medial se encuentra el núcleo hipogloso, representando la columna
somatomotora de los núcleos motores del tronco. Fibras del hipogloso toman un
curso ventrolateral entre la oliva y la pirámide. Mas lateral se encuentra el
núcleo motor dorsal del vago (núcleo motor visceral) y medial e inferior el
núcleo vestibular (núcleo aferente somático especial). Ventrolateral al núcleo
motor dorsal del vago está el núcleo solitario del tracto solitario, en relación con
la sensación visceral y el gusto. Algunos axones del núcleo solitario se
proyectan al tálamo. El núcleo espinal del trigémino con el tracto ubicado lateral
a él se considera como núcleo aferente somático general. El fascículo
longitudinal medial y el tracto tectoespinal se ubican cerca del rafe medio y
ventromedial al núcleo hipogloso Dorsal a la oliva se encuentra la formación
reticular compuesta de neuronas dispersadas por axones mielinizados
ascendentes y descendente generando una variedad de vías.
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III.- Anatomía Externa de Puente


El puente se encuentra ventral al cerebelo, inferior al mesencéfalo y
superior a la médula oblonga. La transición está marcada
superficialmente por el surco pontomedular, origen aparente de los nervios
abductor, facial y auditivo. La superficie ventral es convexa en sentido
transversal y excava un surco en la porción petrosa del hueso temporal en
sentido lateral hasta el meato acústico interno. Las neuronas de los núcleos
pontinos dan origen a haces de fibras transversas que cruzan la línea media y se
dirigen contralateralmente al cerebelo, convergiendo a cada lado en el
pedúnculo cerebeloso medio. La superficie presenta un surco medio vertical
poco profundo, el surco basilar, que suele contener la arteria basilar.

El nervio auditivo está situado anterior a los nervios vestibular y facial


al salir del meato auditivo interno. En el ángulo pontocerebeloso, se
desplaza en sentido posterior para alinearse con el nervio vestibular; de esta
manera, ambos nervios poseen una ubicación dorsal respecto al nervio facial
al entrar en el tronco encefálico. Aproximadamente en el nivel
mediopontino emerge el nervio trigémino, con una pequeña raíz motora
superomedial y una gran raíz sensitiva inferolateral. El nervio motor ocular
externo (abducens) emerge en la unión pontobulbar cerca de la línea media y
asciende sobre la superficie anterior del puente antes de perforar la duramadre
por encima de la parte posterior del cuerpo del esfenoides.
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La superficie posterior, cubierta por el cerebelo, constituye el techo de la


mitad rostral de la fosa romboidal, en la que desemboca el acueducto cerebral.
El techo está formado por una fina lámina de tejido, el velo medular anterior
(superior), en el que se decusa el IV par craneal, cubierta por la língula del
vermis cerebeloso. El velo está unido a cada lado a los pedúnculos cerebelosos
superiores y encerrado por la piamadre por encima y el canal central por debajo.

Los cortes transversales muestran una porción dorsal o tegmental


(calota) y una parte ventral o porción basilar; la primera es continuación de
la médula oblonga, excepto las pirámides. La parte ventral del puente
contiene haces de fibras longitudinales, algunas de las cuales se continúa en
la pirámide y otras terminan en muchos núcleos pontinos o medulares; también
pueden observarse fibras transversales y los dispersos núcleos pontinos.

Anatomía Interna Puente


El puente está formado por dos porciones netamente diferenciales una porción
ventral o basilar y una dorsal o tegmental.
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Porción basilar

Formada por fibras verticales y horizontales entre las cuales se


encuentran los núcleos pontinos. Las fibras verticales corresponden a
las corticoespinales; corticoestibares que provienen de la corteza y terminan en
núcleos motores del tronco cerebral; y corticopónticas, que provienen de
corteza y terminan en los núcleos pónticos. Las fibras horizontales son las
que forman los pedúnculos cerebelares medios y nacen, la mayoría, en los
núcleos pónticos contralaterales.

Los núcleos pónticos son numerosas neuronas que se ubican entre los
fascículos transversales y verticales de la porción basilar del puente. Fibras
temporopontinas,frontopontinas o colaterales corticoespinales hacen sinapsis
en los núcleos para conectarse con cerebelo y así regular los mecanismos
motores.
Porción tegmental

Se presenta una continuidad de estructuras desde médula oblonga,


como formación reticular y lemnisco medial, que en la porción inferior del
puente se ubica anteroposterior y medial, apareciendo en la región más rostral
del puente como una banda transversal que marca el límite entre la porción
tegmental y la porción basilar.

Núcleo del abductor: se encuentra situado a nivel del colículo facial, que
es el engrosamiento de la eminencia media del abductor y la rodilla del facial.
Ocupa la misma posición que en la médula oblonga. Tiene el núcleo del
hipogloso. Inerva el músculo recto lateral del ojo.

Núcleo motor del facial: situado ventrolateral en la mitad inferior de puente.


Recibe fibras corticonucleares cruzadas y un pequeño número de fibras
homoloaterales, además de unas fibras del haz rubrorreticular homololateral.
Los axones de sus neuronas grandes forman el nervio facial, cuyas fibras
rodean dorsolateralmente el núcleo del abductor a nivel del piso del IV
ventrículo, formando la rodilla del nervio facial. Recibe fibras corticonucleares
para el control voluntario y fibras aferentes de su propia raíz sensitiva (a través
del núcleo solitario) y el núcleo de la raíz descendente del trigémino. Estas
aferencias completan arcos reflejos locales, tal como sucede en los segmentos
espinales.

Núcleos y raíces del trigémino: los núcleos motor y principal sensitivo se


ubican dorsalmente, y a la altura del tercio superior del puente. El sensitivo
queda lateral al motor. Las fibras exteroceptivas se originan en el núcleo
del trigémino. La vía termoalgésica de cara desciende para hacer sinapsis
en el núcleo espinal (médula oblonga); la vía táctil hace sinapsis en el
núcleo principal; mientras que la vía propioceptiva asciende y hace sinapsis
en el núcleo mesencefálico. La vía propioceptiva no se origina en el ganglio del
trigémino sino que desde el mismo núcleo. Los núcleos sensitivos reciben
sensibilidad de cara y cabeza, mientras que el motor da inervación a los
músculos masticadores.

Lemnisco trigeminal (trigeminotalámico): se origina en neuronas del núcleo


de la raíz descendente contralateral, conduciendo información sobre la
sensibilidad dolorosa y térmica en al piel facial y las mucosas de la conjuntiva,
la lengua, la boca, la nariz, etc. Los lemniscos juntos forma una banda
transversal compuesta, en orden lateral desde la línea media, por los lemniscos
medial y trigeminal, el haz espinotalámico lateral y el lemnisco lateral. Luego
asciende terminar en el núcleo ventromedial del tálamo.

Núcleos cocleares: El cuerpo restiforme (inicio del pedúnculo cerebelar


inferior) está rodeado por una eminencia que corresponde al colículo
acústico formado por los núcleos cocleares dorsal y ventral.

Nervios coclear y vestibular: El nervio coclear transmite las impresiones


sonoras del órgano sensorial de la audición hasta el núcleo coclear. Luego los
axones, homo o contralaterales, forman el lemnisco lateral que asciende lateral
al lemnisco medial y termina en el colículo cuadrigémino inferior. Para llegar
al lado opuesto las fibras provenientes de los núcleos cocleares se dirigen
hacia la zona límite entre la porción basilar y tegmental en donde forman
una banda transversal, denominada cuerpo trapezoide, cuyas fibras se cruzan
en ángulo recto con las del lemnisco medial.

Núcleo olivar superior: Corresponde a tres masas nucleadas ubicadas lateral al


cuerpo trapezoide. Algunas fibras eferentes terminan en el lemnisco lateral, y
otras lo hacen en el núcleo abductor.

Núcleos vestibulares: Las fibras vestibulares en el tallo cerebral hacen sinapsis


con algunos de los cuatro núcleos vestibulares: medial o principal, lateral o
Deiters, superior o Bechtterew y espinal o descendente. Ocupan el área
acústica del piso del IV ventrículo. Otras fibras vestibulares no realizan
sinapsis en los núcleos sino que se dirigen al cerebelo junto con las fibras
eferentes provenientes de los núcleos vestibulares, formando así el fascículo
vestibulocerebeloso. Otras fibras eferentes de los núcleos vestibulares
contribuyen a formar el fascículo longitudinal que se extiende dorsalmente a lo
largo de todo el tronco cerebral. Este fascículo conecta los núcleos vestibulares
(movimientos coordinados oculocefalógiros) a los núcleos motores
oculares (III, IV y VI) y a los núcleos encargados de los movimientos de
cabeza.

Fascículo espinocerebeloso ventral: en la parte superior del puente, se


dirige dorsalmente a través de la raíces del trigémino para alcanzar el
pedúnculo cerebelar superior y llegar al vermis del cerebelo.

Secciones Transversales Puente


El colículo facial marca una prominencia en el piso del IV ventrículo.
Cada colículo facial se produce porque fibras del núcleo facial rodean (rodilla)
al núcleo abductor. El tracto longitudinal medial ocupa una posición
paramediana. Las fibras ascendentes del lemnisco medial se intersectan con las
fibras transversales del cuerpo trapezoide que se agrega y forma el lemnisco
lateral. El lemnisco espinal y trigeminal se localizan en la parte ventral del
tegmento póntico.

Lateral al núcleo abductor se ubica el núcleo vestibular que origina el


tracto vestibuloespinal. En la porción ventral del puente grupos celulares forman
los núcleos pontinos, junto con fibras transversas las cuales se dirigen al
pedúnculo cerebelar medio. Fibras corticoespinales y coricobulbares descienden
notoriamente en este nivel destinadas a las pirámides de médula oblonga.

En la parte ventral del puente las fibras motoras corticopontinas,


corticobulbares y corticoespinales continúan descendiendo desde la base del
pedúnculo. En adición a estas fibras corticofugas el puente contiene
transversalmente las fibras pontocerebelares que se originan de los núcleos
pónticos para cruzar la línea media e ingresar en el pedúnculo cerebelar
medio contralateral. El tegmento varía su estructura interna a diferentes
niveles. Este nivel muestra el núcleo motor y sensitivo del trigémino; el núcleo
motor es medial al núcleo sensitivo.
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El IV ventrículo es menor en esta sección, dado que cranealmente se


continúa como acueducto cerebral del mesencéfalo. El velo medular superior
constituye el techo del IV ventrículo el cual se ubica entre los dos pedúnculos
cerebelares superiores. En la parte lateral del tegmento del puente están los 4
lemniscos: el lemnisco espinal se ubica lateral al lemnisco medial y el lemnisco
trigeminal dorsolateral a éste. El lemnisco lateral se orienta verticalmente
ascendiendo cerca del margen lateral del tegmento. Ventralmente se
encuentran los núcleo pontinos y las fibras pontocerebelares que se intersectan
con las fibras corticoespinales, corticoponticas y corticobulbares. La fibras
pontocerebelares conectan los núcleos pónticos con el corte cerebelar
contralateral vía pedúnculos cerebelares.

IV.- Anatomía Externa Mesencéfalo

El mesencéfalo atraviesa el hiato de la tienda del cerebelo y conecta el


puente y el cerebelo con el encéfalo anterior. Es el segmento tronco encefálico
más corto, con no más de 2cm de longitud, y en su mayor parte está situado
dentro de la fosa craneal posterior. Lateral a él se encuentran los giros del
hipocampo, que ocultan sus lados cuando se examina la superficie inferior del
cerebro. Con fines descriptivos, se divide en tres regiones, pasando de dorsal a
ventral: el techo, el tegmento y la base del pedúnculo. El tegmento y la base
del pedúnculo conforman el pedúnculo cerebral. El techo y el tegmento se
encuentran separados por el acueducto cerebral que conecta el tercer y cuarto
ventrículos. El acueducto se encuentra rodeado por la sustancia gris
periacueductal que contiene neuronas que forman parte del circuito para
supresión del dolor endógeno. En el techo se encuentran los tubérculos
cuadrigéminos, cuatro elevaciones redondeadas, un par superior y otro inferior.
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Los pies de los pedúnculos cerebrales presentan una superficies


arrugada y emergen desde los hemisferios cerebrales para converger conforme
descienden hasta encontrarse al entrar en la protuberancia, donde forman los
límites caudolaterales de la fosa interpeduncular. A nivel de la incisura de la
tienda del cerebelo, la arteria basilar se divide dentro de la fosa interpeduncular
en las arterias cerebrales posteriores.

Los tubérculos cuadrigéminos son dos pares de eminencias rostrales al


velo medular superior, inferiores a la glándula pineal y caudales a la comisura
posterior, que en conjunto se inclinan en sentido ventral al ascender. Los pares
superior e inferior se encuentran separados por un surco cruciforme, cuyo límite
superior se expande en una depresión para la glándula pineal. Desde su
extremo caudal, un frenillo del velo mediano se prolonga hacia abajo sobre el
velo medular superior. Los nervios trocleares emergen en posición lateral al
frenillo. Los tubérculos cuadrigéminos superiores, más grandes y oscuros,
constituyen centros relacionados con las respuestas visuales. Los tubérculos
cuadrigéminos inferiores, más pequeños pero más prominentes, están
relacionados con la vía auditiva.

Desde la cara lateral de cada tubérculo cuadrigémino asciende en


sentido ventrolateral un brazo conjuntival. El brazo conjuntival anterior
pasa debajo del pulvinar, se superpone en parte al cuerpo geniculado medial, y
continúa en parte en el cuerpo geniculado lateral y en parte al tracto óptico. El
brazo conjuntival posterior asciende en sentido ventral y lleva fibras desde
el lemnisco lateral y el tubérculo cuadrigémino inferior hasta el cuerpo
geniculado medial.
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Anatomía Interna Mesencéfalo

En el se consideran dos porciones: una basal pedúnculo cerebral y una


dorsal el tectum o lámina cuadrigémina.

Acueducto cerebral (Silvio): es un conducto ubicado ventral a la lámina


cuadrigémina que comunica los ventrículos III y IV. Las sustancia gris
periacueductal (regulación dolor) rodea a este conducto.

Pedúnculo cerebral: posee dos porciones: la base o pie del pedúnculo con una
espacio medio que corresponde a la fosa interpeduncular (emergencia del III
par craneal) y el tegmento separado de la base por la sustancia nigra. La base
está formada por fibras de origen descendentes corticales (temporopóntico,
frontopóntico, corticobulbar lateral, corticobulbar medio y corticoespinal).

La sustancia nigra: es una lámina que se extiende hasta el diencéfalo y está


formada por neuronas con melanina. Las fibras aferentes de la
sustancia nigra son corticonigrales, estrionigrales y talamonigrales. Las fibras
eferentes son nigroreticulares y nigrorúbricas. La sustancia nigra forma
parte de los ganglios basales.
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Núcleo ruber o rojo: dorsal y medial a la sustancia nigra y se extiende desde el


borde inferior del colículo inferior hasta el subtálamo. Está formado por células
pequeñas y grandes. Las fibras eferentes son el fascículo rubroespinal al
lado opuesto y rubrotalámico que conecta con el núcleo ventrolateral. El
núcleo rojo se conecta con sustancia reticular, oliva bulbar y núcleos
motores del tronco cerebral. Las fibras aferentes son las provenientes de
los núcleos cerebelares heterolaterales, las frontorubricas, las provenientes
del subtálamo por medio del tracto prerrubral y por último las
provenientes del globo pallidus.

Decusación de los pedúnculos cerebelares superiores (braquia conjuntiva):


en la zona de unión del puente con el mesencéfalo las fibras provenientes del
cerebelo se cruzan (decusación) para terminar principalmente en el núcleo
rojo. Otras fibras sinaptan en núcleos ventrolateral y centro mediano del
tálamo y núcleos del tronco cerebral.

Núcleo interpeduncular: se ubica en el piso de la fosa interpeduncular. Recibe


el fascículo habenulopeduncular.

Núcleo troclear: se ubica a la altura del tubérculo cuadrigémino inferior


y da inervación al músculo oblicuo superior del ojo.

Núcleo oculomotor: se ubica rostral al núcleo troclear. Inervación de los


músculos del ojo, excepto recto lateral y oblicuo superior.

Núcleo visceral del oculomotor (Edinger-Westphal): rostral al anterior y es el


origen de las fibras preganglionares del ganglio ciliar que inerva al músculo
ciliar y constrictor de la pupila.

Núcleo mesencefálico del trigémino: Rodea la sustancia periacueductal y


forma las fibras de la porción mesencefálica del trigémino que desciende a la
parte caudal para reunirse con los otros componentes y formar el lemnisco
trigeminal. Da inervación propioceptiva de los músculos masticadores y
articulación temporomandibular.

Lemnisco medial: Acompañado de los fascículos espinotalámicos.

Fascículo longitudinal dorsal: si sitúa la lateral en la sustancia gris


periacuductal que es una importante vía eferente hipotalámica por la cual
descienden impulsos viscerales motores hasta los centros vegetativos y sustancia
reticular.
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Fascículo longitudinal medio: se ubica ventral adyacente a los núcleos del


oculomotor y troclear con lo cuales establece conexiones.

Núcleo intersticial (Cajal): Se sitúa lateral y adyacente al fascículo longitudinal


medio al nivel de la extremidad superior del núcleo del tercer par. Posee fibras
aferentes vestibulares a través del fascículo longitudinal medio, colículo
cuadrigémino superior y globus pallidus. Las vías eferentes contribuyen a
formar el fascículo longitudinal medio.

El tectum y tegmento se continúan rostralmente con el diencéfalo, entre


ellos se ubica una zona difusa que es la región pretectal que contiene al núcleo
pretectal, que recibe fibras del tracto óptico provenientes de la retina ipsilateral
que a su vez hacen sinapsis con el núcleo visceromotor del III par. La región
pretectal además es atravesada por fascículos aferentes somáticos (lemniscos y
espinotalámicos) y aferentes viscerales
(pedúnculo mamilar).

Colículo cuadrigémino inferior: contiene en su interior el núcleo


cuadrigemino inferior. La mayoría de las fibras del lemnisco lateral
terminan en este núcleo
(ipsilateral y heterolateral). El núcleo sinapsa con el cuerpo geniculado
medial heterolateral.

Colículo cuadrigémino superior: Son centros de coordinación refleja en


relación con las vías ópticas. Por su braquia llegan fibras desde cuerpo
geniculado lateral, corteza visual y tractos ópticos. Posee un estrato zonal
superficial que recibe fibras corticales, un estrato gris que recibe fibras del tracto
y corticales, un estrato óptico que recibe fibras de retina y cuerpo geniculado
lateral y estrato lemniscal que recibe fibras aferentes somáticas.
Secciones Transversales Mesencéfalo

El colículo inferior constituye una masa homogénea ovoide de sustancia


gris que protruye en la superficie posterior del mesencéfalo. Es un
importante sitio de procesamiento de las vías auditivas: sus aferencias
provienen del lemnisco lateral y de fibras del cuerpo geniculado medial; sus
eferencias se dirigen al cuerpo geniculado medial a través del brazo conjuntival
inferior. La comisura del colículo inferior permite la comunicación entre ambos
colículos. El desplazamiento posterolateral del lemnisco lateral, produce un
acercamiento de éste al colículo inferior.

El núcleo troclear se ubica en la sustancia gris periacueductal cercano a


la línea media, posterior al fascículo longitudinal medial (FLM). Sus fibras
se dirigen posterolateralmente para luego rodear la sustancia gris
periacueductal, se decusan
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totalmente a nivel del velo medular superior y emergen inferiormente al


colículo inferior en la superficie posterior del mesencéfalo. El nervio troclear
inerva solamente al músculo oblicuo mayor o superior del ojo.

El núcleo mesencefálico del trigémino está lateral al acueducto


cerebral. El tracto trigeminotalámico anterior se origina contralateralmente de
los núcleos espinal y principal del V par y se ubica posterior al tracto tegmental
central, mientras que el tracto trigéminotalámico posterior se origina del núcleo
principal del V par ipsilateral y se ubica entre el lemnisco medio y el tracto
espinotalámico. La decusación de los pedúnculos cerebelosos superiores se
ubican en la porción central del tegmento, anterior al acueducto cerebral. El
lemnisco medial asciende posterior a la sustancia negra; los lemniscos
trigeminal y espinal se sitúan lateralmente al lemnisco medial. El lemnisco
lateral está posterior al lemnisco trigeminal.

La sustancia negra es un núcleo motor situado a lo largo del mesencéfalo


entre el pie peduncular y el tegmento. Está compuesto por una pars
compacta y una pars reticularis. Las neuronas multipolares de la pars
compacta contienen en su citoplasma gran cantidad de gránulos de melanina y
las principales catecolaminas, mientras que la pars reticularis no tiene melanina
y presenta un color café rojizo debido a la presencia de un pigmento que
contiene hierro. Este núcleo establece conexiones dopaminérgicas con la corteza
cerebral, hipotálamo, núcleos basales (son la fuente dopaminérgica más
importante del neostriatum, o sea, del núcleo caudado y putamen) y médula
espinal. Se relaciona funcionalmente con el tono muscular. La degeneración de
gran parte de este núcleo y, por consiguiente, la deprivación dopaminérgica del
núcleo caudado a través del tracto nigroestriatal explican la enfermedad de
Parkinson.

El pie peduncular constituye la porción basilar del mesencéfalo. Es una


columna de sustancia blanca ubicada anteriormente a la substancia nigra,
cuyas fibras corticofugales comunican la corteza cerebral con las astas
anteriores de la médula espinal, núcleos de pares craneales y núcleos pontinos.
En su quinto medial se ubican las fibras frontopontinas. El quinto lateral está
ocupada por fibras parieto, occipito y temporopontinas. La porción media está
constituida por fibras corticoconucleares y corticoespinales organizadas
somatotópicamente para la musculatura de la cabeza y extremidades (ordenadas
de medial a lateral).

La formación reticular a este nivel está constituida por: (1) el núcleo


tegmental dorsal de la sustancia gris periacueductal, recibe aferencias del cuerpo
mamilar. (2) el núcleo tegmental ventral se ubica anterior al FLM y parece ser
una continuación del núcleo central superior. (3) parte del núcleo reticular
pontino oral. (4) el locus ceruleus del grupo reticular central, en la
profundidad del colículo inferior. (5) el núcleo pedunculopontino del grupo
reticular lateral es el único que recibe aferencias directamente del globo
pálido. (6) núcleo cuneiforme .
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El colículo superior conforma un elaborado centro reflejo de estructura


laminar con una organización retinotópica que se corresponde con la corteza
visual. Las capas superficiales reciben aferencias directas de la retina, corteza
visual y tracto espino tectal, mientras las más profundas reciben aferencias
de los sistemas somatosensorial y auditivos. Las eferencias conforman los
tractos tectoespinal y tectobulbar, los cuales se relacionan con respuestas
reflejas de movimientos oculares, cabeza y cuello ante estímulos visuales.
Cercano a la porción anterior de los colículos superiores existe una pequeña
agrupación neuronal denominada núcleo pretectal, cuyas aferencias se
relacionan con el reflejo pupilar (fotomotor). La luz sobre la retina excita a
fibras que viajan por los nervios y tracto ópticos hasta sinaptar con neuronas del
núcleo pretectal que proyectan sus fibras al núcleo Edinger-Westphal del III par
(parasimpático). De aquí emergen fibras que viajan por el III par hasta el
ganglio ciliar donde sinaptan con neuronas postganglionares que envían sus
axones al esfínter pupilar para producir miosis (disminución del diámetro
pupilar). El núcleo pretectal también tiene que ver con el reflejo de acomodación
del cristalino (aumento de la curvatura del cristalino).

Las fibras somatomotoras y visceromotoras del nervio oculomotor se


originan en neuronas que conforman una serie de agrupaciones celulares
denominadas complejo nuclear del oculomotor, el cual se ubica
anterolateralmente al extremo superior del acueducto cerebral en la sustancia
gris periacueductal posterior al FLM. El III par tiene 2 núcleos motores:
El núcleo motor principal, cuyas fibras se dirigen anteriormente a
través del tegmento medial atravesando el núcleo rojo para luego emerger en la
fosa interpeduncular. Recibe aferencias de ambos hemisferios cerebrales
mediante fibras corticonucleares, de la corteza cerebral . Además contribuye con
el FLM que permite la conexión de este núcleo con los núcleos del IV, VI y
vestibulares del VIII par craneal.

Las fibras somatomotoras del III par inervan a todos los músculos extrínsecos
del ojo excepto el oblicuo superior y el recto lateral. El núcleo accesorio
parasimpático (núcleo Edinger-Westphal) se ubica posterior al núcleo
motor principal. Estas neuronas preganglionares emiten axones que viajan
junto a las otras fibras del III par hasta sinaptar en el ganglio ciliar, del cual
surgen los nervios ciliares que inervan las fibras circulares del iris y
músculos ciliares. A este núcleo parasimpático llegan fibras corticonucleares
involucradas en el reflejo de acomodación y fibras desde los núcleos
pretectales relacionadas con reflejos visuales.

A cada lado de la línea media, en el centro del tegmento, se


observa una agrupación neuronal bien delimitada de forma oval: el núcleo
rojo. En preparaciones frescas este núcleo presenta una coloración rojiza debido
a su gran vascularización y a la presencia de un pigmento citoplasmático que
contiene hierro. El núcleo rojo está compuesto por una parte caudal
magnocelular y una rostral parvicelular. Recibe aferencias desde: (1) corteza
cerebral mediante fibras cortico-rubrales (2) de cerebelo mediante el pedúnculo
cerebeloso superior. Algunas fibras de este pedúnculo pasan sin sinaptar
formando una cápsula alrededor del núcleo rojo o lo atraviesan en dirección
hacia los núcleos talámicos ventrales lateral, y ventral anterior, (3) de
núcleos hipotalámicos, subtalámicos, lenticular, substantia nigra y
médula espinal. Las eferencias del núcleo rojo son (1) el tracto rubroespinal
que se origina en las células de la parte caudal de este núcleo y cuyas fibras se
decusan antes de descender por la médula espinal (2) el tracto rubrorreticular
que conecta el núcleo rojo con la formación reticular (3) conecciones con
substantia nigra.

Entre el pie peduncular y el tegmento se observa la substantia


nigra. Los lemniscos medial, espinal y trigeminal forman una banda curva en
la región posterior del tegmento. El brazo conjuntival inferior va en dirección
del núcleo geniculado medial y se ubica posterolateralmente al tracto
espinotalámico en la región tegmental dorsal. Inmediatamente posterior a la fosa
interpeduncular y en la línea media se encuentra el núcleo interpeduncular.
Posterior a este núcleo está el área tegmental ventral (ATV) cuyos axones se
proyectan por el sistema dopaminérgico mesolímbico al cuerpo estriado
(núcleo acumbens), amígdala, área septal y lóbulo frontal. El AVP se relaciona
con la recompensa en casos de adicción a cocaína y sus disfunciones se
relacionan con la esquizofrenia.
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Lateral y posteriormente al núcleo rojo se ubica la formación reticular del


tegmento mesencefálico.

V.- Columna de Núcleos del Tronco Cerebral

En el desarrollo embrionario el tubo neural se compone de dos paredes


laterales que están divididas por el surco limitante en dos porciones: las láminas
basal y alar. De éstas últimas se originan las estructuras sensitivas, mientras
que de las primeras se originan las motoras. A su vez el sistema nervioso se
divide en componentes: uno somático por lo cual reaccionamos frentes al
medio recibiendo estímulos (somático aferente) y respondiendo a ellos
(somático eferente) y el que se relaciona con el funcionamiento vísceras
(aferente y eferente visceral). Existe además un grupo de estructuras que
derivan de los arcos branquiales que poseen características anatómicas
especiales (músculo estríado y control voluntario) y desempeñan funciones
vegetativas
(masticación y deglución). Estos componentes funcionales están ordenados en
columnas de núcleos que se extienden de la médula al mesencéfalo. En el
tronco encefálico las astas medulares son sustituidas por los nervios craneales.
Los núcleos sensoriales de estos nervios contienen neuronas que reciben
información aferente de las estructuras craneales, mientras que los núcleos
motores contienen las neuronas motoras que inervarán diversas estructuras.

Existe una diferencia en cuanto al orden adoptado por las columnas en el


tronco encefálico: en este segmento las columnas adoptan un orden latero-
medial, a diferencia de médula espinal donde el orden era dorso-ventral. Otra
diferencia es la diferenciación entre las columnas de células viscerales y
somáticas. Además, como se menciono anteriormente, al existir estructuras
especializadas en la cabeza tanto sensoriales como motoras, existe una
diferenciación adicional de los núcleos de los nervios craneales: las estructuras
motoras especiales son los músculos de origen branquiomérico, mientras que las
sensoriales incluyen el epitelio olfatorio, la retina, la cóclea, el laberinto y los
botones del gusto. Estas estructuras están inervadas por axones aferentes y
motores especiales.
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La clasificación de las columnas sería:

Columna Somática Aferente Especial: audición y equilibrio.


Columna Somática Aferente General: sensibilidad exteroceptiva
(dolor, calor, frío, tacto) y sensibilidad propioceptiva (músculos y
articulaciones).
Columna Visceral Aferente General y Especial: Gusto y olfato.
Sensación de órganos viscerales y procesos de estímulos químicos.
Columna Visceral Eferente General: inervación motora

Columna Somática Eferente Especial: Son viscerales porque


desempeñan función autónoma tales como deglución, masticación y
especiales porque inervan músculos de los arcos branquiales.
Columna Somática Eferente General: Inervación musculatura esquelética.

Núcleos nervios craneales

Existe una relación funcional en cuanto a la ubicación de las columnas con


respecto a la línea media. Las columnas motoras están situadas junto a la
línea media, es decir, mediales a las columnas sensitivas. Estos dos tipos
de columnas se encuentran separadas por el sulcus limitans.
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Columna Somática Eferente General: situada cerca de la línea


media de médula oblonga, puente y mesencéfalo e inervan a las
estructuras derivadas de los somites (músculos motores de ojo y
lengua). Al nivel de mesencéfalo se encuentran los núcleos oculomotor
(III) y troclear (IV), a nivel del piso de IV ventrículo los núcleos del
abductor (VI) e hipogloso (XII).
Columna Somática Eferente Especial: situada en médula
oblonga y protuberancia, se encuentra desplazada del IV ventrículo.
Inerva musculatura derivada de arcos branquiales. El ambiguo da
inervación a los músculos faríngeos y laríngeos (tercer y cuarto
arco). El motor del facial inerva los músculos faciales (segundo arco)
y el núcleo motor del trigémino que inerva a los músculos
masticadores (primer arco). A nivel de la protuberancia se
encuentran los núcleos motor del trigémino (V) que inerva a los
músculos masticadores y el núcleo del facial (VII) para los músculos de
la mímica. A nivel de médula oblonga se encuentra el núcleo
ambiguo que envía fibras al glosofaringeo (IX), vago (X) y accesorio
(XI).
Columna Visceral Eferentes General: ubicada en el piso del IV
ventrículo de médula oblonga y puente. Las neuronas de estos núcleos
forman las fibras preganglionares que dan inervación a músculo
cardiaco, músculo liso y glándulas. El vago se distribuye en
vísceras torácicas y abdominales. Los núcleos mucolacrimonasal y
salivales terminan en los núcleos submaxilar otico y esfenopalatino. El
núcleo visceral oculomotor en el ganglio ciliar. A nivel del mesencéfalo
se encuentra el núcleo oculomotor (III). En el puente encontramos el
núcleo salival superior (VII). En médula oblonga, el salival inferior (IX)
y el núcleo motor dorsal del vago o cardioneumoentérico (IX).
Columna Aferente Visceral General y Especial: Posee solo un
núcleo, el núcleo solitario (VII), que posee una porción rostral que
recibe información gustativa y una caudal de sensibilidad visceral
y procesos de estímulos químicos. Se encuentra ubicado prácticamente
en médula oblonga.
Columna Somática Aferente General: se extiende desde médula
espinal rostral al mesencéfalo; posee los tres núcleos trigéminos. En
mesencéfalo y la porción rostral del puente se encuentra el núcleo
trigémino mesencefálico que media la sensibilidad propioceptiva. En la
porción media del puente se ubica el núcleo trigémino principal que
media la sensibilidad exteroceptiva junto con el núcleo trigémino
espinal, ubicado este último en la porción caudal del puente y a lo largo
de médula oblonga y la porción rostral de médula espinal.
Columna Somática Especial: ubicada en la protuberancia, contiene los
núcleos vestibular y coclear (VIII)
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Con lo visto anteriormente pueden estudiarse los componentes de cada par craneal:

III par (nervio motor ocular)

Componente motor somático, inerva M. Recto superior, M. recto


inferior, M. Recto Medial , M. Oblicuo Inferior, M. Elevador del párpado
superior.
Componente motor visceral, inerva músculos (mm) constrictores del
iris, m. ciliar

IV par (nervio troclear)

Componente motor: inerva el oblicuo superior.


V par (nervio trigémino)

Componente sensorial
o mesencefálico: propiocepción
o principal: tacto
o espinal: presión y termoalgesia
Componente motor: inerva a los mm. masticadores

VI par (motor ocular externo)

Componente motor: inerva el recto lateral

VII par (nervio facial)

Componente motor:
o Motor del facial. inerva los músculos de la mímica.
o Núcleo salival superior: glándulas lacrimales, nasales y salivales.
Componente sensitivo:
o Núcleo solitario: gusto dos tercios anteriores de la lengua.

VIII par (vestíbulococlear)

Cocleares: audición
Vestibulares: equilibrio

IX par (nervio glosofaríngeo)

Componente motor:
o Núcleo ambiguo: inerva el estilofaríngeo
o Núcleo salivar inferior: glándulas salivales
Componente sensitivo:
o Núcleo solitario: gusto del tercio posterior de la lengua

X par (nervio vago)

Componente motor:
o Núcleo ambiguo: mm. laríngeos y faríngeos
o Núcleo motor dorsal: actividad cardiaca, pulmonar y entérica
Componente sensitivo:
o núcleo solitario: sensibilidad visceral, cuerpos carotídeos y el
gusto del paladar
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XI par (nervio accesorio espinal)

Componente motor: inerva el m. esternocleidomastoideo; sus fibras


superiores ayudan a la deglución.

XII par (nervio hipogloso)

Componente motor: inervación de los músculos de la lengua.

VI.- Anatomía Externa Cerebelo


El cerebelo, la parte de mayor tamaño del rombencéfalo, se encuentra
dorsal al puente y a la médula oblonga, y su región media está separada de estas
regiones por el IV ventrículo. Se encuentra ubicado en la fosa craneal posterior,
está cubierto por la tienda del cerebelo (pliegue de la duramadre) y es
prácticamente esférico, pero está ligeramente comprimido en su región media y
aplanado, siendo su diámetro mayor el transversal. Su peso promedio en
varones es de uno 150g. En los adultos, la relación del cerebelo con el cerebro es
de aproximadamente 1:10, y en niños 1:20.

Relaciones Anatómicas

Cara superior: plana y cubierta por la tienda del cerebelo.


Cara inferior: convexa y se aloja en la fosa cerebelosa (hueso occipital).
Cara anterior: se relaciona con el techo del IV ventrículo.

El cerebelo está cubierto por una corteza laminada de neuronas y células


gliales. Internamente el cerebelo está formado por sustancia blanca, que
contiene los núcleos cerebelosos grises. El cerebelo puede subdividirse en
divisiones medial-lateral o anterior-posterior. El cerebelo en la línea media
recibe el nombre de vermis. El resto de la corteza forma los hemisferios
cerebelosos.
La superficie cerebelosa está dividida por numerosos surcos transversos
curvos, que le proporcionana un aspecto laminado y la separan en giros.
Los surcos más profundos la dividen en lóbulos o lobos. El cerebelo se
encuentra dividido en tres lobos: anterior, medio y floculonodular. El lobo
anterior está separado del lobo medio por la surco primario o primo. El lobo
medio (posterior) es el mayor y se ubica entre los surcos prima y
uvulonodular. El lobo floculonodular se ubica dorsal al surco uvulonodular.
Un surco cincunferencial se encuentra a lo largo del borde del cerebelo y lo
separa anatómicamente en superior e inferior.

Funcionalmente el cerebelo se divide en regiones las cuales difieren


entre los anatomistas. El lobo anterior, úvula y pirámide constituyen el
paleocerebelo cuya función es la coordinación muscular. El lobo medio a
excepción de úvula y pirámide constituye el neocerebelo y está situado con
los movimientos finos. El lobo floculonodular constituye el arquicerebelo
relacionado con el sistema vestibular. Actualmente aplicamos otro tipo de
clasificación que divide funcionalmente al cerebelo en tres regiones:
espinocerebelo, cerebrocerebelo y vestibulocerebelo. Esta clasificación permite
una mayor correlación anatómica funcional del cerebelo.
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Anatomía Interna Cerebelo


La sustancia gris se distribuye externamente en el cerebelo formando la
corteza cerebelar, mientras que la sustancia blanca se distribuye internamente
formando el árbol de la vida. Existen además en la sustancia blanca 4 pares de
núcleos grises.

Corteza Cerebelar

Está plegada por muchos surcos transversales paralelos en folias cerebelosas.


Las capas de la corteza cerebelar son:

Capa molecular: Está formada por las fibras paralelas, las dendritas
de las células de Purkinje, las fibras trepadoras que con ellas hacen
sinapsis las células en cesto y células estrelladas. Las células en
cesto envía su axón transversalmente al eje de la laminilla; de él
parten ramificaciones que sinaptan con las células de Purkinje en forma
de cesto.
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Capa células de Purkinje: Son grandes células. De lo alto de su cuerpo


parten uno o varios tallos que penetran la zona molecular
arborizándose y prolongándose hasta la misma superficie del cerebelo.
Del otro lado de la célula emerge un axón que ingresa a la sustancia
blanca para sinaptar en los núcleos

grises que se ubican en la sustancia blanca del cerebelo. El axón


emite prolongaciones que sinaptan con otras células de Purkinje y
elementos de la capa molecular. En esta capa existen una neuroglia
(Epitelial de Golgi) y las células de Bergman.
Capa granular: Presenta células con aspecto granular, su axón se dirige a
la capa molecular. Las dendritas varían de 3 a 5 y permiten formar los
glomérulos donde sinaptan las fibras musgosas. Existen también
células tipo Golgi II, cuyas dendritas ascienden a la capa molecular y
su axón sinapta en el glomérulo.

Los distintos tractos llegan al cerebelo a través de las fibras


musgosas y trepadoras. Las fibras trepadoras provienen de los núcleos olivares
inferiores y según se ha descrito cada una de ellas sinapta con una sola
célula de purkinje. Las fibras musgosas provienen de los restantes tractos
aferentes y sinaptan en los glomérulos.
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Núcleos Grises

Núcleos grises, desde la parte lateral a la línea media se encuentran: el núcleo dentado
(oliva cerebelosa), núcleo emboliforme, núcleo globoso y núcleo del techo
(fastigial). El núcleo más grande es el dentado. Cada núcleo está compuesto de
neuronas grandes y multipolares, con dendritas de ramificación simple. Los
axones forman la eferencia cerebelosa por los pedúnculos cerebelares.

Núcleo fastigial: ubicado en el vermis, dorsal y superior del techo del


cuarto ventrículo.
Núcleo globoso: se ubica lateral al fastigial y de menor tamaño.

Núcleo dentado: se ubica en la parte interna de la sustancia blanca


hemisférica. Es una lámina de sustancia gris, plegada e irregular.
Emboliforme: se ubica medial al dentado, dorsal y lateral del núcleo fastigial
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Pedúnculos cerebelares

Son tres estructuras de sustancia blanca que conectan el cerebelo con


otros centros nerviosos. Son tres pares de pedúnculos: superior, medio e inferior.

Inferior: Se forma en la superficie posterolateral de la mitad superior


de la médula oblonga. Consta de un haz externo de fibras compactas
localizado en la cara dorsolateral de la porción superior de médula
oblonga (cuerpo restiforme) y una porción medial formada por haces
dispersos de fibras que entran en el cerebelo pasando a través de los
núcleos vestibulares (cuerpo yuxtarestiforme).
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Aferentes (cuerpo restiforme)

o Fascículo espinocerebloso posterior (directo), viene de médula espinal


(núcleo de Clarck) y se distribuye en el paleocerebelo: lóbulo
anterior, úvula y pirámide.
o Fascículo cuneocerebeloso, desde el núcleo cuneiforme lateral
(estímulos propioceptivos y tactiles del cuello y miembro
superior) al vermis.
o Fascículo olivocerebeloso, desde los núcleos olivares inferiores
hasta la corteza del neocerebelo
o Fascículo reticulocerebeloso, desde la formación reticular de la
médula oblonga hasta el vermis.
o Fascículo vestibulocerebeloso, desde núcleos vestibulares y el
nervio vestibulococlear hasta al arquicerebelo.

Eferentes (cuerpo yuxtarestiforme)

o Fibras cerebelovestibulares, que van a los núcleos vestibulares.


o Fibras cerebeloreticulares, que terminan en la sustancia
reticular de puente y bulbo.

Medio: es el más grande de los tres pedúnculos. Nace en la región


posterolateral del puente y se continúa con la sustancia blanca del
hemisferio cerebelar. Está formado por la vía corticopontocerebelosa que
son fibras transversales que van de un hemisferio cerebelar a otro
atravesando al puente. Sus fibras se originan en los núcleos pónticos,
que reciben sinapsis desde corteza frontal, parietal y temporal. Las
fibras ponticocerebelosas terminan en cerebelo.

Superior: sale de la porción superior de la valécula (escotadura anterior


y media del cerebelo), para llegar al sector inferior del mesencefalo. La
mayoría de las fibras son eferentes y provienen de los núcleos,
penetran en el tegmento mesencefálico para cruzar y terminar en el
núcleo rojo y núcleo ventrolateral talámico. De esta manera queda
configurada la vía cerebelo-rubro-talámica que completada con las
conexiones del tálamo y el área 4 de corteza constituye el modo en que
el cerebelo modifica la actividad motora voluntaria. Existen fibras
eferentes descendentes a los núcleos olivares y reticulares. Hay fibras
aferentes como: fascículo espinocerebeloso anterior cruzado y fibras
rubrocerebelosas
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Las fibras eferentes del cerebelo llevan impulsos excitadores originados en los
núcleos grises hasta tálamo, núcleo rojo, formación reticular y núcleos
vestibulares. La actividad de los núcleos está modulada por las células de
Purkinje. La acción de células de Purkinje en los núcleos cerebelares y
vestibulares es inhibidora. La actividad de las células de Pukinje a su vez esta
condicionada por las fibras trepadoras (excitadora), fibras paralelas y células en
cesto. Las células en grano son excitadoras produciendo depolarización de las
células de Purkinje. Las células en cesto son inhibidoras, un estimulo de una
fibras musgosa se traduce en la excitación de un grupo de células de Purkinje y
en la inhibición de las células contiguas.

VII.- Anatomía del Diencéfalo


El diencéfalo forma parte del prosencéfalo, estructura que se desarrolla a
partir de la vesícula cerebral primaria anterior. Esta vesícula prosencefálica y su
cavidad, el futuro III ventrículo, se diferencian pronto en un diencéfalo caudal y
un telencéfalo rostral. A partir de los lados del telencéfalo se desarrollan dos
divertículos, derecho e izquierdo, que formarán los hemisferios cerebrales, cada
uno con un ventrículo interno. Los puntos de evaginación se convierten en los
forámenes interventriculares, a través de los cuales se comunican los tres
ventrículos. El diencéfalo corresponde en gran parte al III ventrículo y las
estructuras adyacentes; el telencéfalo comprende un telencéfalo medio, que
contiene una limitada extensión hacia adelante del III ventrículo, y los grandes
hemisferios telencefálicos lateras cada uno con un ventrículo lateral.

El prosencéfalo en desarrollo da lugar al telencéfalo por ventral y al


diencéfalo por dorsal. Las paredes laterales del diencéfalo en desarrollo
muestran cuatro regiones de crecimiento algo diferenciadas, que forman por
separado el epitálamo en la parte más superior, los tálamos dorsal y ventral en el
centro y el hipotálamo en la porción inferior. El epitálamo comprende en el
cerebro maduro los núcleos paraventriculares anterior y posterior, los núcleos
habenulares medial y lateral, la estría medular del tálamo y el cuerpo pineal.
El tálamo dorsal se subdivide en masas pronucleares, que se
transformarán en los grandes núcleos principales del tálamo. El esbozo talámico
ventral da lugar a los núcleos geniculados reticular y ventral del tálamo, entre
otros. El término
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subtalámico es usado a veces como sinónimo del tálamo ventral e incluye el


núcleo subtalámico, el cual se encuentra íntimamente relacionado con los
núcleos basales y la sustancia nigra.

Superficie inferior. Está formada por estructuras hipotalámicas, de adelante


hacia atrás: el quiasma óptico, con la cintilla óptica a cada lado, el
infundíbulo con el túber cinereum, y los cuerpos mamilares.

Superficie superior. Se halla debajo del trígono cerebral, que es un grueso haz
de fibras que se origina en el hipocampo del lóbulo temporal y se arquea
posteriormente sobre el tálamo para unirse al cuerpo mamilar. La verdadera
pared superior del diencéfalo es el techo del tercer ventrículo, que posee el
epitelio ependimario y tela coroidea del tercer ventrículo con pliegues vasculares
denominadas plexos coroides.

Superficie externa. Está limitada por la cápsula interna de sustancia blanca, que
consta de fibras nerviosas que unen la corteza cerebral con partes del tronco
cerebral y médula espinal. Por la cápsula interna descienden fibras piramidales y
corticoponticas.

Superficie interna, o pared lateral del tercer ventrículo está formada en


la parte superior, por la superficie interna del tálamo y, en la parte inferior, por
el hipotálamo. Estas dos áreas están separadas por el surco hipotalámico.

El diencéfalo se compone de cuatro regiones: tálamo, hipotálamo,


epitálamo y subtálamo.

Tálamo: Los tálamos están separados por el III ventrículo y en algunos


casos comunican entre si por un comisura gris intertalámica. Lateral al tálamo
se ubica la cápsula interna que lo separa del núcleo lenticular. Dorsal se
relaciona con parte del sistema ventricular y ventral con el trígono y cabeza del
núcleo caudado. Inferiormente el tálamo se relaciona con el hipotálamo, región
subtalámica y mesencéfalo.

Hipotálamo: Se exterioriza en la cara inferior del cerebero presentando


una cara anterior constituida por la lámina supraóptica y una cara inferior
constituida por el túber cinereum y los tubérculos mamilares. La cara interna o
profunda del hipotálamo forma el vértice del III ventrículo.
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Epitálamo: Corresponde al conjunto formado por los trígonos de la habénula,


comisura interhabenular, comisura blanca posterior y el cuerpo pineal.

Subtálamo: Corresponde a la unión mesodiencéfalica

Anatomía del Tálamo


Masa grande y ovalada de sustancia gris que forma la mayor
parte del diencéfalo. Está ubicado a cada lado del tercer ventrículo. Está
formado por un grupo de núcleos interpuestos en la vía sensitiva. En él se
integran los distintos tipos de sensibilidad para ser proyectados luego a corteza
cerebral.

La sustancia gris contiene también sustancia reticulada y sustancia


blanca. Está formada por láminas medulares, una lateral y otra medial,
bifurcada hacia craneal. Anatómicamente existen seis grupos nucleares de
acuerdo a su posición en relación a la lámina medular medial.
Los núcleos tálamicos se dividen funcionalmente en núcleos de relevo y
núcleos de proyección difusa. Los anteriores, mediales y laterales son de relevo
y los restante de proyección difusa. Los núcleos de relevo son esenciales para
las funciones cerebrales y cada uno desempeña un papel en la percepción,
volición y cognición. Para cada modalidad sensorial existe un núcleo de
relevo (excepto el olfato). Los núcleos de relevo se proyectan a la corteza
asociativa: asociativa parietotemporooccipital, prefrontal y asociación
límbica, para la percepción, funciones cognitivas y aprendizaje/memoria
respectivamente. Los núcleos de proyección difusa actúan en el despertar y en
la regulación de la excitabilidad de las regiones más amplias del córtex. Los
núcleos de proyección difusa conectan varias áreas corticales, a diferencia de los
de relevo que lo hacen a una sola área.

Núcleos de Relevo

1.- Grupo Anterior: Formado por los núcleos talámicos anterior y dorsolateral
que reciben conexiones de los cuerpos mamilares y formación hipocampal y se
conecta con el giro cingulado. Está encargado del tono emocional, mecanismo
de memoria reciente y aprendizaje.

2.- Grupo Medial: Contiene al núcleo dorsomedial. El tálamo medial se encarga


de integrar una variedad de información sensitiva, que incluye información
somática, visceral, olfatoria y de relacionarla con los sentimientos
emocionales y los estados subjetivos.

3.- Grupo Lateral: Se compone de los siguientes núcleos: anteriorventral,


lateralventral, posterioventral, geniculado lateral, geniculado medial, pulvinar y
posterior lateral.

El anterior ventral recibe aferencia de los ganglios basales y da


eferencia a la corteza suplementaria, planifica el movimiento.
El lateral ventral recibe aferencia del cerebelo y da eferencia a corteza
premotora y motora primaria, planifica y controla movimientos.
El posterior ventral recibe aferencia de médula espinal, tronco cerebral,
lemnisco medial y trigeminal y da eferencia a la corteza sensorial
somática primaria, tacto, propiocepción, dolor y temperatura.
Geniculado lateral recibe aferencia de retina y da eferencia a corteza
visual primaria, visión.
Geniculado medial recibe aferencia de colículo inferior y da eferencia a
corteza auditiva primaria, audición.
Pulvinar, recibe aferencia de colículo superior, lobo parietal,
temporal y occipital y da eferencia a la corteza asociativa parietal,
temporal y occipital, integración sensorial, percepción y lenguaje.
Posteriorlateral, recibe aferencia de colículo superior, lobo occipital
y da eferencia a la corteza asociativa parietal posterior, integración
sensorial.
Núcleos de Proyección Difusa

4.- Intralaminares: reciben aferencia de tronco, y médula espinal y dan


eferencia a cortex y ganglios basales, para la regulación de la actividad cortical.

5.- Núcleos de la línea media, recibe aferencia de la formación reticular e


hipotálamo y da eferencia a cortex y alocorteza, para la regulación de la
excitabilidad neuronal.

6.- Núcleo reticular, recibe aferencias de tálamo y cortex y da eferencia a tálamo,


para la regulación de la actividad neuronal talámica.

Núcleo Ventral Anterior: Se comunica con la formación reticular,


cuerpo estríado y corteza premotora, sustancia nigra y núcleos
talámicos. Parece influir en las actividades de corteza motora.
Núcleo Ventral Intermedio: Comunicaciones similares que el anterior y
además con el núcleo rojo y cerebelo.

Núcleo Ventral Lateral: Se divide en posteromedial y posterolateral. El


núcleo posteromedial recibe las vías gustatoria y trigeminal ascendente,
mientras que el núcleo ventral posterolateral recibe los lemniscos medial
y espinal ascendentes.

A considerar.

1.- El tálamo está formado por un intrincado grupo de neuronas que se


comunican entre si.

2.- Una gran cantidad de información sensitiva excepto la olfatoria converge en


el tálamo para su integración.

3.- La via olfatoria se conecta con el sistema límbico y ahí podría relacionarse
con el tálamo a través del fascículo mamilotalámico.

4.- Existe estrecha relación entre tálamo y corteza cerebral. Se sabe que al
eliminar corteza es posible apreciar sensasiones imperfectamente.
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Anatomía del Epitálamo
El epitálamo comprende los núcleos paraventriculares anterior y
posterior, los núcleos habenulares medial y lateral, la estría medular del
tálamo y la epífisis o glándula pineal.

Núcleos paraventriculares. Se encuentran inmediatamente por debajo del


epéndimo del III ventrículo, en posición dorsal. Reciben aferencias del
hipotálamo, en particular de las áreas hipotalámicas anterior y lateral, los
núcleos septales, el núcleo del lecho de la estría terminal y la formación del
hipocampo. Presenta aferencias adicionales del tronco encefálico y pueden
incluir fibras noradrenérgicas desde el locus coeruleus
(puente). Estos núcleos se proyectan sobre el núcleo auditivo, la amígdala
y la formación del hipocampo.

Núcleos habenulares. Los núcleos habenulares ocupan una posición posterior


en el ángulo dorsomedial del tálamo, inmediatamente por debajo del epéndimo
del tercer ventrículo, situándose la estría del tálamo superior y lateralmente.
Desde el margen ventral de los núcleos emerge un fascículo de
sustancia blanca, el haz habenulopeduncular, que progresa en dirección
caudal e inferior hacia la región interpeduncular del mesencéfalo. El núcleo
habenular medial es colinérgico y envía eferencias hasta el núcleo
interpeduncular del mesencéfalo. Desde el núcleo habenular lateral, pasan
fibras a los núcleos del rafe y la formación reticular mesencefálica
adyacente, a la parte de la sustancia negra y el área tegmetaria ventral, y al
hipotálamo y el prosencéfalo basal.

Estría medular. La estría medular cruza la cara superomedial del tálamo, corre
medial al triángulo de la habénula y envía abundantes fibras al núcleo
habenular ipsilateral. Otras fibras de la estría cruzan en la lámina pineal
anterior y se decusan formando la comisura habenular para llegar al núcleo
habenular contralateral.
Anatomía del Hipotálamo
Pese a ser una estructura muy pequeña en el sistema nervioso,
contiene el sistema integrador que controla el equilibrio de líquidos y
electrolitos, la ingestión de alimentos y el equilibrio de energía, la reproducción,
la termorregulación, las respuestas inmunes y muchas respuestas emocionales, a
través de sistemas efectores autónomos y endocrinos.

Se extiende en sentido posterior desde la lámina terminal hasta un plano


vertical que pasa por detrás de los cuerpos mamilares, y desde el surco
hipotalámico hasta la base del cerebro, debajo del III ventrículo. Esta parte
anterior de la región, el área preóptica, pertenece en sentido estricto al
telencéfalo impar, pero se incluye aquí por razones funcionales.

El hipotálamo se encuentra bordeado a los lados por la parte


anterior del subtálamo, la cápsula interna y las cintillas ópticas; por detrás se
sitúa la porción tegmentaria del subtálamo y el tegmento mesencefálico;
dorsalmente se relaciona con los núcleos talámicos dorsales. En la parte
anterior, el quiasma óptico, la lámina terminal y la comisura anterior separan
el área preóptica del tabique precomisural.

Las estructuras presentes en el suelo del III ventrículo alcanzan la


superficie pial en la fosa interpeduncular. Desde delante hacia atrás se
encuentran: quiasma óptica; el tuber cinereum, las eminencias tuberales y el
tallo infundibular; los cuerpos mamilares; y la sustancia perforada posterior
(espacio perforado posterior), localizada en la divergencia de los pedúnculos
cerebrales y está atravesada por ramas centrales pequeñas de las arterias
cerebrales posteriores.

Los cuerpos mamilares son eminencias lisas, hemisféricas, que contactan


entre sí y se sitúan por delante de la sustancia perforada posterior. Cada uno de
los tubérculos mamilares contiene núcleos encerrados por fascículos blancos
procedentes en gran parte del fórnix.

El tuber cinereum, situado entre los cuerpos mamilares y el quiasma


óptico, es una masa convexa de sustancia gris; su cara ventral presenta una serie
de eminencias con surcos intermedios de profundidad variable. A partir de él, el
infundíbulo hueco y cónico se continúa en sentido ventral con el lóbulo
posterior de la hipófisis. Alrededor de la base del infundíbulo se encuentra la
eminencia media, delimitada por un surco tuberoinfundibular superficial. El
tuber cinereum presenta también un par de eminencias laterales que marcan los
núcleos tuberales laterales, y una pequeña eminencia pos- infundibular media.
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Divisiones y núcleos del hipotálamo

El hipotálamo se puede dividir en sentido anteroposterior en las regiones quiasmáticas


(supraóptica), tuberal (infundibulotuberal) y posterior (mamilar), y en
sentido mediolateral en zonas periventricular, intermedia (medial) y lateral.
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Zona periventricular. Bordea el III ventrículo. En la pared anterior del


ventrículo se encuentra el órgano vascular de la lámina terminal, que se
continúan en dirección dorsal con el núcleo preóptico medio y el órgano
subfornical. A cada lado de la región quiasmático se encuentran una parte
del núcleo preóptico, el pequeño núcleo supraquiasmático y neuronas
periventriculares mediales al núcleo periventricular que se funden con él. En la
región tuberal, el grupo de células periventriculares se extiende alrededor de la
base del III ventrículo para formar el núcleo arcuato sobre la eminencia media.
En la región posterior, la estrecha zona periventricular se continúa hacia los
lados con área hipotalámica posterior, y por detrás de la con la sustancia
gris periacueductal mesencefálica.

Zona intermedia. Esta zona contiene los núcleos paraventricular y


supraóptico, los grupos nucleares intermedios, los núcleos ventromedial y
dorsomedial, y el tubérculo mamilar y los núcleos tuberomamilares.

Zona lateral. En la región tuberal, los núcleos laterales del tuber están bien
definidos en el hombre. Los núcleos preóptico, anterior, dorsomedial y
ventromedial comprenden todos ellos neuronas de tamaño pequeño o medio,
mientras que el hipotálamo posterior se componen de escasas neuronas grandes
diseminadas entre otras más pequeñas.

VIII.- Anatomía Externa de los Hemisferios


En los vertebrados más primitivos ambos hemisferios
participan predominantemente en el procesamiento de señales olfatorias, que
llegan en sentido rostral al lóbulo olfatorio. Dicho lóbulo se alarga
formando un bulbo olfatorio, conectado a los hemisferios a través del tracto
olfatorio. En la base de cada hemisferio, unas masas de sustancia gris, los
núcleos basales, forman centros motores precoces. La pared del hemisferio es el
palio, donde presumiblemente se integran la información olfatoria y otros tipos
de información. Durante la evolución visual, las vías auditivas, entre otras, se
han extendido a través del tálamo hasta el palio cerebral, lo que
constituye un ejemplo de encefalización. Así pues, cada hemisferio se ve
agrandado por un neopalio adicional. La pared medial del hemisferio se
especializa convirtiéndose en la formación hipocámpica, considerada durante
mucho tiempo como primariamente olfatoria, concepto insostenible en la
actualidad.

En los mamíferos superiores el neopalio está muy agrandado y el


lóbulo piriforme aparece relativamente reducido; las vías motoras neopaliales
se desarrollan desde él, pero los ganglios basales siguen siendo partes esenciales
del control motor. La expansión del neopalio de los mamíferos se debe en gran
parte al crecimiento de áreas de asociación relacionadas con la interacción entre
conexiones aferentes y eferentes. La formación hipocámpica se denomina con
frecuencia arquepalio o corteza primaria, y el lóbulo piriforme se conoce como
paleopalio o corteza antigua; sin embargo, algunos autores agrupan ambas
estructuras bajo el nombre de arqueopalio.
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El telencéfalo comprende:

Los hemisferios cerebrales, sus comisuras y cavidades.


La parte anterior del III ventrículo

Cada hemisferio cerebral tiene un estrato externo de neuronas, la corteza


o palio, una masa interna de prolongaciones neurales, los núcleos basales de
situación profunda y un ventrículo lateral. Los hemisferios constituyen la parte
de mayor tamaño del cerebro y, vistos desde arriba, tienen forma oval, más
anchos por detrás que por delante, su diámetro mayor transverso se sitúa en la
línea media que une las dos eminencias parietales. Los hemisferios están
separados incompletamente por una profunda hendidura media, el surco
interhemisférico, y cada hemisferio contiene un ventrículo lateral.

La anatomía externa de los hemisferios cerebrales se describe en la


guía 1 de
laboratorio.
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Anatomía de los Núcleos Grises de los Hemisferios

Corresponden a masas de sustancia gris ubicadas lateral al tálamo en cada


hemisferio cerebral. Entre ellas se incluyen el cuerpo estriado, el antemuro
y el complejo amigdalino, perteneciente este último al sistema límbico.

El cuerpo estriado se relaciona funcionalmente con el subtálamo


diencefálico y la sustancia nigra del mesencéfalo. Comprende los núcleos
lentiforme y caudado, que se encuentran separados por la cápsula interna. El
núcleo caudado está dividido en una porción lateral, el putamen, y una medial,
el globus pallidum.

Núcleo caudado. Formado por cabeza, de ubicación anterior, cuerpo y cola. En


su cara medial contacta con el tálamo, unión delimitada por un surco conocido
como surco terminal en el cual se aloja la estría terminal. Por encima de la
cabeza y del cuerpo del núcleo caudado se encuentra el cuerpo calloso. Está
separado del núcleo lenticular por la rama anterior de la cápsula interna.
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Núcleo lenticular. Situado bajo la corteza de la ínsula, de la que se encuentra


separado por la sustancia blanca y por la sustancia gris del antemuro. El
antemuro o claustro divide la sustancia blanca subcortical insular para crear las
cápsulas extrema y externa del núcleo lenticular. El putamen, en posición
lateral, está separado del globus pallidus por una lámina de axones mielínicos,
conocida como lámina medular externa.
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IX.- Anatomía de la Corteza Cerebral


Desde la etapa prenatal y a lo largo de la vida existen fenómenos
persistentes de remodelación neuronal. Durante los primeros meses de gestación
se forman las seis capas fundamentales de la corteza cerebral, proceso que
depende en gran medida de la migración de las neuronas a lo largo de
prolongaciones citoplasmáticas provenientes de las células de Cajal-Retzius, glía
radial y migración tangencial por substrato.
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En etapas posteriores los axones son guiados hacia sus blancos


siguiendo los gradientes de concentración de diversas sustancias
químicas presentes en el microambiente tisular desarrollado por la neuroglía.

Después del nacimiento se forman circuitos sinápticos maduros a


través de mecanismos complejos que involucran la potenciación a largo plazo.
Tales fenómenos permiten la adquisición de destrezas y el almacenamiento de
memoria, y constituyen las bases moleculares del aprendizaje.

Organización Laminar de la Corteza Cerebral


La corteza cerebral tiene una organización de 6 capas celulares
características en sus linderos neopaleales y se conocen como neocorteza. La
alocorteza que tiene un menor número de capas celulares esta constituida por el
paleocortex (corteza olfatoria) y el arquicortex (hipocampo y giro dentado del
hipocampo).

La corteza cerebral es la capa más externa de la substancia gris que


cubre a los giros y a los surcos de los hemisferios cerebrales. Su superficie es de
2,200 centímetros cuadrados, con un espesor promedio de 2.5 mm. que va
desde los 4.5 mm en la circunvolución pre-central (área premotora), a un
espesor de 1.5 mm en el piso de la cisura calcarina. El grosor de la corteza es
mayor siempre en la cima del giro y menor en el piso del surco.

Existen entre 14 y 20 billones de neuronas entre las que se encuentran


las piramidales, las estrelladas, las fusiformes, y se reparten como neuronas
aferentes, eferentes y de asociación. La mayoría de las células corticales tienen
función asociativa.

Células de la Corteza Cerebral


Células piramidales. Llevan ese nombre por su forma. La mayoría tienen un
diámetro de 10 a 50 mm pero también hay células piramidales gigantes
conocidas como células de Betz cuyo diámetro puede ser hasta de 120 mm. Se
encuentran en la giro precentral motor. Los vértices están orientados hacia la
superficie pial de la corteza. Una gruesa dendrita va hasta la piamadre y emite
ramas colaterales. Las neuritas poseen espinas dendríticas para las sinapsis con
otras neuronas. El axón nace de la base del cuerpo celular y termina en las
capas más profundas o entra en la sustancia blanca como fibra de proyección,
asociación o comisural.
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Células estrelladas o granulosas. Son pequeñas, 8 mm y tienen forma


poligonal. Poseen múltiples dendritas y un axón relativamente corto que
termina en una neurona cercana.

Células fusiformes. Tienen su eje longitudinal vertical a la superficie y


están concentrados principalmente en las capas corticales más profundas. Las
dendritas se originan en cada polo del cuerpo celular, mientras que la dendrita
superior asciende hacia la superficie de la corteza y se ramifica en las capas
superficiales. El axón se origina en la parte inferior del cuerpo celular y entra en
la sustancia blanca como fibra de proyección, asociación o comisural.

Células horizontales de Cajal. Son pequeñas células fusiformes


orientadas horizontalmente que se hallan en las capas más superficiales de la
corteza. Se origina una dendrita a cada lado del axón que corre paralelamente a
la superficie de la corteza haciendo contacto con las dendritas de las células
piramidales.

Células de Martinotti. Son pequeñas células multiformes presentes en


todos los niveles de la corteza. La célula tiene dendritas cortas pero el axón se
dirige hacia la piamadre de la corteza, donde termina en una capa más
superficial, en general, en la más superficial.

Las capas o láminas de la corteza se dividen por densidad y disposición de las


células en:

Capa molecular (capa plexiforme). Es la más superficial. Consiste en una red


densa de fibras nerviosas orientadas tangencialmente. Estas derivan de dendritas
de células piramidales y fusiformes, los axones de células estrelladas y de
Martinotti. También hay fibras aferentes que se originan en el tálamo, de
asociación y comisurales. Entre las fibras nerviosas hay algunas células de
Cajal. Por ser la capa más superficial se establecen gran cantidad de sinapsis
entre diferentes neuronas.

Capa granular externa. Contiene un gran número de pequeñas células


piramidales y estrelladas. Las dendritas de estas células terminan en la capa
molecular y los axones entran en las capas más profundas.

Capa piramidal externa. Esta capa está compuesta por células piramidales. Su
tamaño aumenta desde el límite superficial hasta el límite más profundo. Las
dendritas pasan hasta la capa molecular y los axones hasta la sustancia
blanca como fibras de proyección, asociación o comisurales.

Capa granular interna. Esta capa está compuesta por células estrelladas
dispuestas en forma muy compacta. Hay una gran concentración de fibras
dispuestas horizontalmente conocidas en conjunto como la banda externa de
Baillarger.
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Capa ganglionar (capa piramidal interna). Esta capa contiene células


piramidales muy grandes y de tamaño mediano. Entre las células piramidales
hay células estrelladas y de Martinotti. Además hay un gran número de fibras
dispuestas horizontalmente que forman la banda interna de Baillarger. En las
zonas motoras del giro precentral, las células de proyección de Betz dan origen
aproximadamente al 3% de las fibras de proyección del haz corticoespinal.

Capa multiforme (capa de células polimórficas). Aunque la mayoría de las


células son fusiformes, muchas son células piramidales modificadas cuyo
cuerpo celular es triangular u ovoide. Las células de Martinotti también son
conspicuas en esta capa. Hay muchas fibras nerviosas que entran en la sustancia
blanca subyacente.

Organización Columnar de la Corteza Cerebral


Numerosos estudios han demostrado que la corteza funciona en verdaderos
módulos de columnas verticales que analizan aspectos diversos de la
información que llega a la corteza. Esta organización columnar vertical es
difícil de visualizar morfológicamente.

Un estudio que combina los registros neurofisiológicos (microelectrodos)


con la histología de la corteza cerebral, sugiere que la corteza esta organizada
en unidades verticales de actividad funcional. A continuación se adjunta un
artículo de lectura obligatoria sobre la morfofisiología de las columnas
corticales.
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Hubel y Wiesel estudiando la vía visual al igual que Mountcastle en las


regiones parietales comprobaron que la corteza cerebral está organizada de una
forma curiosa. Existen columnas de células que tienen todas ellas la misma
función. Así existen columnas que solo responden a cambios de
orientación del estímulo visual. Otras columnas son de binocularidad. Otras
son de visión de colores o de identificación del objeto visual. Estas
columnas están conectadas entre si y funcionan como microunidades.
Cuando se integran el conjunto de información de las diferentes columnas
uno extrae la información global de lo que está viendo. Parece que toda la
corteza funciona de esta forma, y los impulsos sensitivos o auditivos son
integrados de la misma forma.

Fibras de los Hemisferios Cerebrales

Fibras de asociación

Las fibras de asociación corresponden a axones de neuronas que proyectan a


otras áreas corticales tanto ipsi como contralateralmente. Algunas de estas
fibras conectan circunvoluciones vecinas, o áreas adyacentes de la misma
circunvolución. Estas fibras cortas de asociación pueden proyectarse sin salir de
la corteza (son intracorticales), otras de hecho salen a la sustancia blanca (sub
corticales) para luego llegar al sitio de destino. Existen también largos fascículos
de asociación para conectar áreas mas lejanas. Entre éstos estan los conocidos
fascículos : longitudinal superior , arqueado, occipitofrontal inferior,
longitudinal inferior , uncinado, occipital verticales. Existe otro grupo de fibras
de asociación que conectan ambos hemisferios recíprocamente. Estas son las
fibras comisurales, entre ellas tenemos aquellas que forman el cuerpo calloso, el
fórnix, y la comisura blanca anterior.
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Fibras de proyección

Estas fibras incluyen tanto fibras que se originan en la corteza cerebral y que se
dirigen a estructuras subcorticales, como aquellas que se originan en estructuras
sub corticales y terminan en la corteza cerebral.

Las fibras de proyección corticofugas se dirigen al tálamo, cuerpo estriado,


hipotálamo, sustancia negra, núcleo rojo, formación reticular, colículos, núcleos
motores del tronco encefálico y médula espinal. Estas fibras de proyección
transcurren por la cápsula interna, la cápsula externa y los pedúnculos cerebrales.

Cápsula interna

Es la principal estructura de sustancia blanca del cerebro, que contiene las


fibras de proyección. Tiene la forma de un abanico el que en un corte
horizontal muestra claramente las regiones que se distinguen en ella, estas son
la extremidad anterior, la rodilla y la extremidad posterior.

La extremidad anterior contiene las fibras del lóbulo frontal hacia: a) tálamo
(núcleo dorso-mediano) y viceversa, b) desde corteza cingulada a núcleo
anterior del tálamo y viceversa, c) núcleos pontinos, d) hipotálamo, e) cuerpo
estriado (cabeza n. caudado).

La rodilla de la cápsula interna contiene las fibras: a) córtico-nucleares, b )


algunas fibras córtico-reticulares y c) fibras tálamo-corticales hacia corteza
motora y premotora.

La extremidad posterior de la cápsula interna contiene: a) via córtico espinal,


ordenada somatotópicamente (miembro superior representado en la zona
anterior, tronco en la zona media y miembro inferior representado en la zona
posterior), b) vía córtico rubral, c) la radiación talámica superior (hacia la
corteza parietal), d) radiación talámica posterior que compromete al núcleo
pulvinar. Por último las porciones e) retrolenticular y f) sublenticular de la
cápsula interna proyectan hacia las cortezas visual primaria y auditiva primaria
respectivamente.

Estudio Citoarquitectónico de la Corteza


Aunque la corteza cerebral no tiene una estructura uniforme, ha sido
factible dividirla en diferentes áreas por su espesor y características celulares.
Campbell en 1905 describió 22 áreas corticales. Brodman en 1909 las
aumentó a 47 y que por su configuración siguen vigentes sobre todo para la
relación entre estructura y función. Von Economo en 1929 delimita 109 áreas.
Vogt en 1919 parceló el cerebro en 200 áreas.

Economo y Koskinas(1925) describen cinco tipos distintos de corteza


arquitectural cerebral en orden a su constitución, a saber:
El piramidal agranular (1) la corteza es gruesa con seis capas bien
diferenciadas, células granulares en las capas II y IV y células
piramidales en las capas III y V.
El polar parietal (3) que tiene más células granulares y células
piramidales más pequeñas.
El polar frontal (2) y granular (4) de corteza delgada muy bien
estratificada, con mayor número de células piramidales en el polar frontal
que en el granular.
El coniocortex o polar (5) en el que las células granulosas se desarrollan
hasta en las capas de células piramidales.

Brodmann (1868-1918) descubrió que la corteza cerebral humana esta


estructurada siguiendo los mismos principios generales que en los demás
mamíferos y en 1909 publicó su celebre obra “Vergleichende
Lokalisationslehre der Grosshirnrinde in ihren Prinzipien dargestellt auf Grund
des Zellenbaues” que trata sobre la localización de las distintas áreas cerebrales,
de acuerdo a sus estructuras citoarquitectónicas. Esta obra establece la división
de la corteza en 51 áreas y estudia su localización comparativa en diferentes
mamíferos. De plena vigencia, constituye la localización topográfica por
excelencia cuando nos referimos a un área cortical en cualquier especie animal.

La Corteza Cerebral está colonizada por multitud de poblaciones neuronales distintas;


sin embargo, estas poblaciones se pueden reunir en dos grandes grupos, interneuronas o
células de proyección intracortical y células piramidales (dada la morfología
de su cuerpo celular) de proyección a larga distancia. Esta diversidad
celular sirvió a Brodmann de base para subdividir esta estructura en seis capas
horizontales contadas desde la superficie pial (en íntimo contacto con la
piamadre) a la sustancia blanca
(porción interna de la Corteza Cerebral por donde transcurren los axones que
entran y salen de esta estructura).

Cada una de estas capas posee una especialización, de tal modo que
podemos clasificarlas utilizando diversos parámetros. Por ejemplo,
morfología neuronal predominante, estructuras sobre las que proyectan o bien
proyecciones subcorticales que reciben. De este modo, la capa cuatro es
importante por recibir información proveniente del tálamo y estar colonizada
por neuronas de pequeño tamaño (capa granular). Las capas superiores (capas
supragranulares) poseen células de pequeño y mediano tamaño cuya principal
función es conectar distintas áreas corticales homo y contralaterales. Las capas
inferiores o infragranulares poseen neuronas de tamaño mediano y grande que
proyectan principalmente a estructuras subcorticales. Así, mientras la capa seis
va a proyectar básicamente al tálamo, la capa cinco va a dar lugar a
proyecciones a estructuras colocadas en el cerebro medio, posterior
y médula espinal.
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X.- Localizaciones Funcionales en Corteza


La neurociencia intenta establecer una correlación entre función y
estructura a distintos niveles. En este capítulo nos interesaremos por la
confección de una cartografía a diferentes niveles, incluyendo sistemas como
las redes corticales y sus conexiones. Es difícil y arbitrario, en el mejor de los
casos, dar la definición de qué es una función. Los clínicos, los fisiólogos y los
psicólogos tienen diferentes conceptos sobre el mismo comportamiento

Ciertas formulaciones psicológicas pueden no ser apropiadas para


describir la función cerebral o las conexiones reales. Por otra parte, la anatomía
y la fisiología por sí solas puede que no proporcionen incluso las preguntas, y
mucho menos las respuestas, sobre el comportamiento. Los avances recientes en
la confección de modelos cognitivos representan un paso importante en la
interpretación de los déficits funcionales. Estos modelos, a menudo
representados mediante diagramas de cajas y flechas, se basan en los principios
del procesamiento de la información y en la metáfora del ordenador. Sin
embargo, el fraccionamiento o las distintas fases de la función presentan
muchos problemas metodológicos y conceptuales. Descomponer un
comportamiento complejo en sus componentes conlleva el riesgo de perder
el significado y la significación biológica del comportamiento para el
organismo. Desde el punto de vista de localización, es probable que los
comportamientos más complejos, tales como la comprensión, tengan un input
amplio y se vean afectados por lesiones en muchas áreas. Las funciones
fraccionadas minuciosamente, por ejemplo "buffer de memoria a corto plazo",
son, con frecuencia, el componente de muchos comportamientos complejos e,
incluso, es menos probable que puedan ser localizados, si es que existe
dicha posibilidad.

El fraccionamiento de la función implica, a menudo, que tenga


lugar una activación en serie de los procesos. Sin embargo, estudios fisiológicos
y la confección de modelos informáticos recientes han dado énfasis al hecho que
los procesos mentales operen tanto en paralelo como en serie. (Hinton,
Anderson, 1981; McClelland, Rumelhart, 1986).

Existen unidades discretas de cognición que tienen,


presumiblemente, equivalentes similares en una organización neural, pero hasta
el momento hay pocas pruebas de que la mayor parte del fraccionamiento de las
funciones mediante modelos cognitivos tenga su correspondiente organización
fisiológica. Se ha expresado la duda referente a si el mundo humano de la
percepción y del procesamiento del input puede ser analizado en elementos
independientes. A menudo se ha probado el fracaso de los intentos de segregar
la percepción del procesamiento central. La expectativa y el conocimiento
previo, en otras palabras el precepto, influyen mucho en cómo se perciben los
estímulos. El procesamiento "de arriba hacia abajo" o la influencia de la
memoria y las asociaciones en el momento de la percepción continúan siendo
más válidos que lo que proporcionan muchos modelos funcionales modulares.
Algunas funciones complejas comunes, como la evocación de palabras,
pueden estar distribuidas de forma difusa por el área del lenguaje, ya que
parecen verse afectadas por lesiones localizadas en distintas regiones. Ello
puede atribuirse, probablemente, a las múltiples maneras en las que las
palabras están relacionadas con los objetos que representan. Por ejemplo, la
palabra "manzana" evoca color, forma, sabor, textura y el concepto de Adán y
Eva comiéndola en el pecado original. La amplia distribución de ciertas
funciones cognitivas, como la atención dirigida y la memoria, es biológicamente
predecible, si consideramos sus conexiones con muchos otros procesos.
Abastecen a otros procesos cognitivos y forman el núcleo de la
cognición.

Otras funciones integradoras, como la resolución de problemas, la


inteligencia o el juicio, desafían los esfuerzos destinados a localizarlas.
Algunas de estas funciones cognitivas aún continúan esperando definiciones
ampliamente consensuadas. Las grandes redes neuronales son necesarias para
que puedan llevarse a cabo las tareas cognitivas complejas, las cuales no
es probable que estén restringidas a las circunvoluciones o lóbulos
cerebrales.

En el pasado, los mapas corticales eran anatómicos, basados


en la citoarquitectura, como el conocido mapa de Broadmann de 1909.
Éste indicó las fronteras de la citoarquitectura usando distintos gráficos,
pero en realidad hay relativamente poco consenso entre los investigadores
acerca del número de áreas que pueden distinguirse con seguridad. La
confección del mapa arquitectónico completo de un cerebro es un proceso muy
difícil y que requiere mucho tiempo y puede que existan más variaciones
individuales de las que se aprecian en las pocas muestras disponibles en cada
estudio.

Además, existen varias tinciones y técnicas que dan como resultado


mapas diferentes. Un ejemplo de ello es la arquitectura de la mielina de
Flechsig. La técnica reciente más usada son los mapas arquitectónicos
pigmentados de Braak. Se considera que son útiles para distinguir las áreas
de importancia funcional en la corteza temporoparietal. El futuro augura
nuevos mapas con tinciones funcionales, como la citocromo oxidasa y los
marcadores de neurotransmisores. Sin embargo, actualmente, la relación entre
los mapas citoarquitectónicos y la función sólo es provisional, con la excepción
de las áreas corticales primarias, como las cortezas estriadas y piramidales. Los
mapas funcionales han evolucionado a través de varias técnicas fisiológicas,
desde la ablación cortical, pasando por la degeneración retrógrada, la
estimulación cortical hasta la activación funcional. Uno de los mejores ejemplos
de un mapa funcional es el de la corteza del lenguaje de Penfield que procede
de la estimulación cortical. Algunas de las pruebas recientes procedentes de
experimentos fisiológicos indican una gran cantidad de plasticidad de los
mapas corticales, lo cual modifica el concepto de correspondencia exacta de
la función y las áreas corticales.
La corteza del lenguaje es anatómicamente contigua desde el área de
Wernicke hasta el área de Broca, pasando por el opérculo temporal, la ínsula y el
opérculo frontal. Los anatomistas también han demostrado la contigüidad de la
corteza del lenguaje, la cual se hace evidente cuando se despliega la cisura
de Silvio (Krieg, 1963).

La organización de la corteza del lenguaje se conceptualiza más como


una red dinámica que como una conexión de centros fijos. Los modelos de
inteligencia computacional y artificial modernos proporcionaron términos
como proyecciones "feed-forward" y
"feed-back" y la operación de redes en paralelo, en serie y de manera
recurrente. Algunos de los estudios de la estimulación de Ojemann sugieren más
una organización más concéntrica que el modelo clásico conexionista posterior
anterior. La percepción y el ensamblaje fonémicos ocupan las regiones
perisilvianas centrales, mientras que la memoria y la selección léxica tienen
lugar de una forma más periférica en las cortezas

de asociación. De una manera general, este modelo también es compatible con


los estudios de localización de una lesión.

La localización de una lesión ha sido una de las técnicas más


importantes de correlación entre la estructura y la función. La observación de
que las lesiones ubicadas en el mismo lugar se asociaban a déficit similares o a
un mismo comportamiento alentó a los clínicos y a los anatomistas a extraer
conclusiones de las lesiones acerca de la manera cómo funciona el cerebro.

Los principios generales desarrollados por muchos investigadores


en las correlaciones anatómicas de las funciones cognitivas complejas pueden
resumirse de la siguiente manera:

1.- Los componentes de una única función simple están representados


dentro de múltiples zonas interconectadas, que colectivamente constituyen
una red integrada para esa función.

2.- Ciertas áreas corticales contienen el substrato neural para los


componentes de varias funciones complejas y pueden, por lo tanto, pertenecer
a varias redes que se solapan parcialmente.

3.- Es probable que las lesiones que afectan a cualquier región cortical
causen múltiples déficit.

4.- La misma función puede verse dañada como consecuencia de una lesión en
una de las varias áreas corticales, cada una de las cuales es un componente
de una red integrada para esa función.

5.- Por regla general, tiene lugar una compensación (restablecimiento del
déficit) sólo si en la lesión están involucrados uno o pocos componentes
corticales.
6.- Los daños graves y permanentes que afectan sólo a una función compleja
requieren, normalmente, que varios o todos los componentes de la red relevante
se involucren de forma simultánea. Estos principios son lo suficientemente
generales para explicar muchos de los hallazgos en los estudios sobre la
localización de las lesiones y también pueden aplicarse a los estudios sobre
estimulación.

Durante un siglo, la correlación clinicoanatómica ha sido el patrón oro


de la localización de las lesiones cerebrales. Sin embargo, sus puntos
débiles eran la variabilidad de las descripciones del déficit y la diferencia de
tiempo entre los datos clínicos y los de la autopsia. Antes, los pacientes a los que
se les practicaba una autopsia tenían, con frecuencia, déficit cognitivos poco
documentados y un gran intervalo entre los resultados anatómicos y clínicos.

Los métodos modernos de localización de las lesiones in vivo, en


especial la visualización por medio de la TAC y la RM, permitieron aplicar
pruebas estandarizadas a un grupo de pacientes similares en un estadio bien
definido de un accidente vascular, con una localización de la lesión in vivo
simultánea. La descripción del déficit, influenciada por la
neuropsicología cognitiva, ha evolucionado notablemente.

Cada caso requiere una gran cantidad de pruebas cognitivas complejas,


lo cual dificulta la estandarización, sumando un gran número de casos clínicos
que son difíciles de integrar. Las definiciones y las descripciones de función se
continúan modificando. El análisis de lesiones realizado in vivo también se ha
convertido en complejo con la evolución de nueva tecnología que ofrece cada
vez más resolución anatómica y que es sensible a las alteraciones in vivo de la
estructura y la química. Actualmente, se pueden medir las alteraciones en el
flujo sanguíneo cerebral mediante varias técnicas tales como el xenón, el
SPECT, el PET y la RMf. Estos cambios representan, en realidad,
modificaciones fisiológicas relacionadas con la función y ello da lugar a la
imagen funcional. Desde que la imagen funcional ha adquirido importancia, el
método lesional se ha dejado en un segundo término hasta cierto punto, incluso
algunos lo consideran obsoleto. Sin embargo, se ha avanzado sustancialmente
tanto en la metodología como en el conocimiento e intentaré resumir estos
avances, especialmente en el ámbito del lenguaje del procesamiento y
visuoespacial y discutir sobre los estudios de RM que ofrecen una alta
resolución anatómica.
Visión general de la función de cada lobo

El lobo frontal está situado en la porción anterior del cerebro, separado


por el surco central del lobo parietal, y por el surco lateral del lobo temporal.

La porción postcentral es la que lleva en sí el homúnculo de Penfield y


el córtex motor. La porción anterior que se denomina región prefrontal tiene una
gran importancia en el hombre y constituye una de las principales áreas
asociativas. Durante años se conoció como el cerebro mudo pero más adelante
se verá su enorme importancia.

El lobo parietal, es el lobo peor demarcado en comparación al resto.


Detrás del surco central y superior al surco central no tiene límites con lobos
temporal y occipital. Se consideró la corteza parietal como un área silente, pero
ahora no hay duda para concluir que la corteza parietal anterior contiene el
mecanismo para la percepción táctil. Pero la parte más importante de las
funciones del lobo parietal componen un centro para la integración de la
información somatosensorial, con la auditiva y la visual, con el fin de construir
lo que se denomina el esquema corporal y su relación con el espacio exterior.
Las actividades construccionales implican fundamentalmente el lobo parietal
izquierdo. La comprensión de los aspectos gramaticales y sintácticos del
lenguaje es una función del lobo parietal dominante. En cambio el
reconocimiento y utilización de números, principios aritméticos y cálculo se
sitúa en el lobo parietal no dominante. Las alteraciones más curiosas del lobo
parietal son las agnosias, que constituyen la incapacidad para reconocer
determinados aspectos de la visión, la audición o la percepción corporal.

El lobo temporal se separa del frontal por el gran surco lateral. En él se


sitúa el lenguaje auditivo, la memoria, y por sus grandes conexiones con el
sistema límbico las funciones emocionales.

Los lobos occipitales son el término de las vías geniculocalcarinas (del


cuerpo geniculado a la corteza visual) y son esenciales para la percepción y
reconocimiento visual.

Lobo de la ínsula, situado en la profundidad del surco lateral, posee una


función vegetativa, controla funciones autonómicas como la temperatura, la
tensión arterial, la frecuencia cardiaca, el grado de dilatación de los vasos
sanguíneos que va a guardar relación con la expresión de las emociones en la
cara.

Sistema límbico es el gran cerebro asociativo que controla la memoria


y las emociones, es un haz oval que conecta entre sí las distintos giros y lobos.
Áreas Funcionales Corticales
La organización de las conexiones del encéfalo permite que múltiples
impulsos excitatorios e inhibitorios sean integrados en una única experiencia
mental. Cuando uno experimenta un objeto del entorno, por ejemplo, la imagen
de un café de noche. Existe una imagen con visual con el color, forma de las
mesas y yuxtaposición de las figuras, se capta el movimiento de las personas y
el ruido de los coches.

El complejo de olores de las cervezas en las mesas, y la sensación de frío


o calor ambiental. No sólo hay estas percepciones inmediatas sin un surtido de
asociaciones de recuerdos que esta imagen suscita.

De alguna forma, nosotros integramos todas estas múltiples aferencias


en una experiencia con sentido y nos movemos hacia la mesa para saludar a la
persona sentada o para pedir algo de comer porque estamos con apetito.

Cada aspecto del entorno excita distintas poblaciones de neuronas en


diferentes áreas corticales del encéfalo, de este modo el cerebro organiza en
una experiencia mental única y controla la ejecución de la acción apropiada.
Para comprender cómo tiene lugar la integración se debe tener una apreciación
de las vías neuroanatómicas a través de las cuáles se procesa la información.

En las cortezas de asociación visuales más primarias (área 18 y 19) se


aprecian el color básico, la forma, la profundidad y la textura. A medida que los
impulsos excitan otras áreas de asociación de orden superior más anteriores, en
las vías de conexión hacia el lóbulo temporal y la región hipocampal (áreas 37,
20 y 21), se empieza a atribuir significado a la percepción visual.

Las lesiones en la región occipitotemporal pueden causar una agnosia


visual, en la que el individuo puede ser capaz de ver un objeto pero no
reconocerlo. Por ejemplo, uno puede no ser capaz de distinguir visualmente un
cerdo de un perro, o a menudo ser incapaz de reconocer visualmente la identidad
específica de su propia cara en el espejo.

Cada modalidad sensitiva tiene un área cortical primaria y un


sistema de conexiones para el procesamiento sensorial. Una característica
importante de las cortezas primarias visual, auditiva y somatosensorial es su
organización topográfica. En el sistema somatosensorial, el córtex primario está
somatotópicamente organizado, de tal forma que partes específicas de la corteza
cerebral reciben las aferencias de partes concretas del organismo, mientras
que el córtex calcarino está retinotópicamente organizado, y el córtex
auditivo está tonotópicamente organizado.
Cada región sensitiva primaria tiene conexiones con áreas de asociación
de modalidad específica, donde tiene lugar la convergencia e integración de
diferentes atributos de la experiencia sensorial. En puntos sucesivos, los axones
de diferentes áreas sensitivas de asociación de modalidad específica, empiezan a
converger en lo que se denominan áreas de asociación multimodal. En estas
áreas se ha demostrado que existen neuronas, que por ejemplo, se activan en
respuesta al estímulo visual, encontrándose entremezcladas con neuronas que
responden a estímulos auditivos, y con neuronas que responden a estímulos
sensitivos múltiples.

Las áreas de asociación multimodal son tres:

El sistema límbico.
El área temporoparietal que incluye el lobo temporoparietal inferior y
las zonas laterales del surco temporal superior.
El área prefrontal que incluye vastas expansiones del córtex por delante
de las cortezas motoras del lobo frontal.

Área Frontal
Area Motora Primaria: se extiende sobre le limite superior del lobulillo
paracentral. Si se estimula produce movimientos aislados en el lado opuesto del
cuerpo y contracción de grupos musculares relacionados con la ejecución de un
movimiento específico. Las áreas del cuerpo están representadas en forma
invertida en el giro precentral
(homúnculo). Comenzando desde abajo hacia arriba: deglución, lengua,
maxilares, labios, laringe, párpado y cejas, dedos, manos, muñeca, codo, hombro
y tronco etc. La función del área motora primaria consiste en llevar a cabo los
movimientos individuales de diferentes partes del cuerpo. Como ayuda para esta
función recibe numerosas fibras aferentes desde el área premotora, la corteza
sensitiva, el tálamo, el cerebelo y los ganglios basales. La corteza motora
primaria no es responsable del diseño del patrón de movimiento sino la estación
final para la conversión del diseño en la ejecución del movimiento.
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Principios Neuroanatomía Funcional

Area Premotora: no posee células gigantes de Betz. La estimulación eléctrica


de esta zona produce movimientos similares a los del área motora primaria
pero se necesita estimulación más intensa para producir el mismo grado de
movimiento. Recibe numerosas aferencias de la corteza sensitiva, tálamo y
ganglios basales. La función de ésta área es almacenar programas de actividad
motora reunidos como resultado de la experiencia pasada; es decir programa la
actividad motora primaria.

Area Motora Suplementaria: se ubica en el giro frontal medial y por delante


del lobulillo paracentral. La estimulación de esta área da como resultado
movimientos de las extremidades contralaterales pero es necesario un
estímulo más fuerte que el necesario en la zona primaria. La eliminación de
ésta área no produce una pérdida permanente de movimiento.

Campo Ocular Frontal: se extiende hacia delante desde el área facial


del giro precentral hasta la el giro frontal medial. La estimulación de
esta área produce movimientos conjuntos de los ojos en especial en el
lado opuesto. Controla los movimientos de seguimiento voluntario de los ojos
y es independiente de los estímulos visuales. El seguimiento involuntario ocular
de los objetos en movimiento comprende el área visual en la corteza occipital
que está conectada al campo visual en la corteza occipital que está conectada al
campo ocular frontal por fibras de asociación.
Area Motora del Lenguaje de Broca: está ubicada en el giro frontal inferior
entre las ramas anterior y ascendente y las ramas ascendente y posterior del
surco lateral. En la mayoría de los individuos esta área es importante en el
hemisferio izquierdo o dominante y su ablación da como resultado parálisis
del lenguaje. La ablación de la región en el hemisferio no dominante no tiene
efectos sobre el lenguaje. Produce la formación de palabras por sus conexiones
con las áreas motoras adyacentes, músculos de la laringe, boca, lengua etc.

Corteza Pre-frontal: Ocupa la mayor parte de los giros frontal superior,


medio e inferior. Está vinculada con la constitución de la personalidad del
individuo. Regula la profundidad de los sentimientos y está relacionada con la
determinación de la iniciativa y el juicio del individuo.

La corteza prefrontal y frontal es un mundo desconocido en el cerebro,


durante años se consideraron estas zonas como "zonas mudas" o un cerebro
desaprovechado, sin una función clara. Sin embargo, existen diversos datos en la
literatura médica que nos permiten evaluar su importancia. Por ejemplo, la
corteza frontal incrementa su tamaño con el desarrollo filogenético. El sector
cortical llamado por Brodman "region frontalis" constituye según sus cálculos el
29% de la corteza total en el humano, el 17% en el chimpancé, el 11 % en el
gibbon y en el macaco, y el 8,5% en el lemur. Para el perro y el gato la
proporción es de un 7%, de un 3,5 % respectivamente. Aunque el uso de tales
valores, tiene sus pasos en falso y sus limitaciones, la magnitud más grande de
estas zonas ha hecho presuponer desde hace tiempo que esta corteza es el
sustrato de la actividad neural de orden más alto.
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Principios Neuroanatomía Funcional

Esta noción, que puede ser esencialmente correcta, no ha sido probada.


La historia del estudio clínico del lobo frontal es abundante. Un caso citado
frecuentemente en la literatura médica es el de Phineas Gage, un obrero
de la construcción de ferrocarriles, quien a mediados del siglo XIX fue herido
accidentalmente por una barra de hierro puntiaguda que penetró en su frente
de manera oblicua y desde abajo, atravesando la base del cráneo, e
infligiéndole un daño masivo en el lobo frontal izquierdo (Harlow 1848).
Aparte del aspecto curioso de la herida y de la increíble supervivencia de la
víctima, lo interesante del caso es la notable descripción clínica que Harlow
realizó describiendo los cambios de personalidad que el paciente presentaba a
consecuencia de la herida. Estos cambios eran tan importantes que, tras el
accidente y a los ojos de sus amigos, Gage "ya no era Gage". De modo diferente
a su conducta previa, Gage mostraba una conducta caprichosa, con pobre
capacidad de planear acciones y una impulsividad incontrolada. Veinte años
después, en 1868, Harlow escribió: "Un niño en su capacidad intelectual y
manifestaciones, pero tiene las pasiones animales de un hombre fuerte".

La corteza frontal es una región cardinal en la convergencia de las tres


vías transcorticales que proceden de las vías visuales, auditivas y
somatoestésicas primarias. En resumen, las conexiones del lobo frontal
están al frente todas las conexiones sensoriales, y del sistema némonico-
emocional límbico.

La función clave que representa el lobo frontal es la unificación


temporal del comportamiento con un único propósito o meta, es decir la
estructuración de aquel comportamiento que implica una novedad, que es
creativo, la base del comportamiento inteligente. El comportamiento innato e
instintivo, que es por definición invariable y común a todas las especies, se
excluye de las categorías del comportamiento estructurado hacia un fin, y por
tanto, no está regulado por la región prefrontal.

Tres funciones son específicas para la región frontal, las funciones son:
memoria a corto plazo, que permite una función retrospectiva, un set o conjunto
preparatorio que permite una función prospectiva o anticipatoria y una función
protectora o de control de interferencias, es decir influencias internas y
externas, entre las que se incluyen recuerdos y datos de memoria que
interfieran con la formación de estructuras de comportamiento. Las dos
primeras funciones se localizan ampliamente en la región dorsolateral, mientras
que la tercera se localiza en la región orbitaria interna de la corteza frontal. Por
eso, las lesiones del lóbulo frontal en humanos se caracterizan por distinta
semiología clínica. Los trastornos de atención son una característica prominente
de los síndromes clinicos prefrontales. Tales desórdenes son responsables
parcialmente de déficits cognitivos, entre los que se incluye distorsión de
percepciones. Las lesiones de la corteza prefrontal dorsolatral pueden resultar
en apatía y falta de movimiento espontáneo. Las lesiones orbitarias
pueden conducir a hipercinesia, euforia y desinhibición.
El resultado más común y característico del daño frontal en el humano es
el fallo para organizar nuevos y deliberados esquemas de comportamiento
secuencial. Este fallo se acompaña de un concretamente temporal, una cualidad
de inmediatez y falta de perspectiva en tiempo. Prospectiva a la vez que
retrospectiva que invade en todas las formas de comportamiento y
especialmente en el lado izquierdo el lenguaje hablado. El lobo frontal, al
guardar una relación tan directa con la capacidad de creación y el manejo de
las novedades de conducta puede decirse que está relacionado de una manera
indudable con la inteligencia, considerada como capacidad de creación. Esto no
quiere decir que la inteligencia sea una función del lóbulo frontal, quiere decir
únicamente que para poder realizar una actividad creativa, que en
definitiva, es una actividad propiamente humana se necesita de alguna manera
el funcionamiento adecuado de las estructuras frontales: la capacidad de orientar
la actuación hacia una meta, y de evitar la distorsión por otras actividades que
descentran la atención y la capacidad de generar un comportamiento estable.

Área Parietal
Area Somatoestésica Primaria: ocupa el giro postcentral sobre la superficie
lateral del hemisferio y la parte posterior del lobulillo paracentral sobre la
superficie medial. Histológicamente es un área de tipo granuloso con capa
externa de Ballinger muy ancha y obvia. La mitad opuesta del cuerpo está
representada de forma invertida: faringe, lengua, cara,..., dedos, mano, brazo,
tronco, muslo,.., pierna, pie. La porción de una parte del cuerpo en particular se
relaciona con su importancia funcional y no con su tamaño. Por ejemplo
superficies grandes ocupan la mano, la cara, labios y el pulgar. Aunque la
mayoría de las sensaciones llegan a la corteza desde el lado contralateral del
cuerpo, algunas provenientes de la región oral van en el mismo sentido.

Area Parietal de Asociación: Ocupa el lobo parietal superior que se extiende


hacia la superficie medial del hemisferio (precuña) y lobo parietal inferior.
Tiene muchas conexiones con otras áreas sensitivas de la corteza. Se cree que
su principal función consiste en recibir e integrar diferentes modalidades
sensitivas. Por ejemplo reconocer objetos colocados en las manos sin ayuda de
la vista, es decir maneja información de forma y tamaño relacionándola con
experiencias pasadas.

Área Occipital
Area Visual Primaria: ubicada en las paredes de la parte posterior del surco
calcarino ocasionalmente alrededor del polo occipital. Histológicamente es un
área de corteza delgada, del tipo granuloso con sólo algunas células
piramidales. Recibe fibras que vienen de la retina. La mácula lútea, área
central de la retina (área de la visión más perfecta) está representada en la
corteza en la parte posterior. Las partes periféricas de la retina están
representadas por el área anterior.
Area Visual Secundaria: rodea el área visual primaria. Recibe fibras aferentes
del área visual primaria y otras áreas corticales y el tálamo. La función consiste
en relacionar la información visual recibida por el área visual primaria con
experiencias visuales pasadas, lo que permite reconocer y apreciar lo que se está
viendo. Se cree que existe un campo ocular occipital en el área visual
secundaria cuya estimulación produce la desviación conjugada de los ojos
cuando está siguiendo a un objeto, movimientos involuntarios que dependen de
los estímulos visuales.

Área Temporal
Area Auditiva Primaria: está ubicada en la pared inferior del surco
lateral. Histológicamente de tipo granuloso, es un área de asociación auditiva. La
parte anterior del área auditiva primaria está vinculada con la recepción de
sonidos de baja frecuencia mientras que la parte posterior con los de alta
frecuencia. Una lesión unilateral produce sordera parcial en ambos oídos con
mayor pérdida del lado contralateral.

Area Auditiva Secundaria: ubicada detrás del área auditiva primaria. Se cree
que esta área es necesaria para la interpretación de los sonidos.

Area Sensitiva del Lenguaje de Wernicke: está ubicada en el hemisferio


dominante izquierdo, principalmente, principalmente en la circunvolución
temporal superior. Está conectado con el área de Broca por el haz de fibras
llamado fascículo arcuato. Recibe fibras de la corteza visual (occipital) y de
la corteza auditiva (temporal superior). Permite la compresión del lenguaje
hablado y de la escritura, es decir que uno pueda leer una frase, comprenderla y
leerla en voz alta.
Otra gran área de asociación desarrollada de modo mucho más
importante en humanos que en los animales es el lóbulo temporal. Junto con el
área prefrontal, ya descrita, contiene muchas funciones específicamente
humanas; en él se sitúa una amplia representación de contenidos de memoria, de
lenguaje y, en él se produce una relación directísima con el sistema emocional.
Así, los estudios de las conexiones del neocórtex del lobo temporal, realizados
en animales, nos han mostrado que esta zona del cerebro está ampliamente
conectada con el resto de estructuras cerebrales, pero
fundamentalmente con el lóbulo temporal más profundo y el sistema límbico, o
cerebro emocional.

En el hombre, conocemos las funciones del lobo temporal humano,


gracias al estudio de los pacientes epilépticos. Así, dos tercios de las epilepsias
focales - es decir, con un inicio en un punto del cerebro -, tienen su origen en
el lobo temporal. Se ha comprobado que las crisis epilépticas del lobo temporal
se relacionan con la personal identidad. Tras estimulación eléctrica del lobo
temporal se induce la aparición de experiencias previas que, en realidad,
forman parte del pasado del paciente.

Entre los fenómenos afectivos que se producen en las crisis del lóbulo
temporal, la sensación de miedo es la más frecuente. Suele asociarse a una
sensación visceral, generalmente a nivel del abdomen, que es muy típica. Otros
fenómenos afectivos, que pueden aparecer al estimular el lóbulo temporal son:
sensación de tristeza, soledad, vergüenza, culpa, enfado o ira, excitación
anticipatoria, placer, excitación sexual y sensación de contento o felicidad.
En los fenómenos perceptivos a nivel temporal (generalmente
visuales o auditivos) no se produce con un tiempo real, excepto la
música: las escenas son estáticas. Los detalles perceptivos pueden ser
fragmentarios y les falta la sensación de viveza. El paciente permanece pasivo y
no siente que participa en la escena.

La formación de una experiencia depende de una red de neuronas


excitadas o inhibidas en grandes áreas de la corteza temporal y conectada con el
sistema límbico, el hipocampo y la amígdala. Lo que lleva una información
específica no es la actividad de una única célula, sino un patrón específico de
conexiones que enlazan neuronas y crean un patrón específico de excitación e
inhibición. Estos circuitos componen la memoria. Las interconecitvidad de esas
redes puede ser modificada por las experiencias repetidas, que inducen cambios
plásticos sinápticos como el fenómeno de la plasticidad neural, y es la base
neurológica de la memoria y el aprendizaje. Todo el sistema temporo-límbico es
un sistema tremendamente moldeable a los cambios plásticos sinápticos.

Otras áreas
Área del gusto: está ubicada en el extremo inferior del giro postcentral de la
pared superior del surco lateral en el área adyacente de la ínsula.

Área vestibular: está situada cerca de la parte del giro postcentral vinculada
con las sensaciones de la cara. Su localización opuesta al área auditiva.

Insula: está enterrada dentro del surco lateral y forma su piso. Histológicamente
es granulosa.

Corteza Límbica

Las sensaciones de tipo afectivo son comunes a hombre y animales, y en


ambos están situadas en la parte más interna del cerebro, a nivel de la amígdala,
el hipocampo y los circuitos límbicos centroencefálicos, es el "paleocórtex" o
cerebro de mamífero primitivo, que se denomina también el sistema límbico. En
la amígdala se vivencian los afectos, el sistema del hipocampo, inicia los
procesos de consolidación de la memoria, que como hemos ya visto guardan
una relación muy importante con el neocórtex temporal. El sistema límbico
es así una zona profunda situada entre ambos hemisferios cerebrales, rodeando
al cuerpo calloso que es un haz de conexión entre ambos hemisferios. Es
el área donde se sitúan sentimientos y emociones: el placer, el temor, la tristeza,
la alegría, el enfado, la ira, el deseo sexual, etc. Todas estas sensaciones actúan
sobre el neocórtex modulando su actividad.

El cerebro es una estructura formada células vivas, las neuronas, que


tienen capacidad de adaptación y cambio. Las neuronas se "comunican" entre sí
por medio de conexiones que se denominan sinapsis. Una neurona típica
con frecuencia recibe decenas de miles de contactos sinápticos.
Las conexiones entre neuronas dan lugar a circuitos neuronales, son
esos circuitos neuronales, los que dan lugar a la actuación del ser humano.
Cambios en el número, tipo y función de las conexiones entre las neuronas son
los que dan lugar a procesos tan dispares como la memoria, el aprendizaje y la
reparación de funciones tras una lesión. Estos cambios son lo que se llama
plasticidad neural. Pongamos algunos ejemplos de lo que es la plasticidad
neural. Todos conocemos la gran capacidad que tienen los ciegos de desarrollar
otros sentidos con los que valerse para realizar su vida habitual, se ha
comprobado como en ellos las áreas cerebrales que corresponden a la
visión, están disminuidas; mientras que las que corresponden al tacto o al
oído mucho más desarrolladas. Por diversos estudios neurológicos, se
conoce que en el cerebro humano está representada el área que controla el
movimiento de la mano. Se ha constatado que los violinistas, virtuosos
del movimiento manual, tienen mucho más desarrollada el área de la mano
(hasta 5 o 10 veces más grande) que sujetos que no se dedican a la
interpretación musical. Mediante técnicas de neuroimagen (fundamentalmente,
la Tomografía por Emisión de Positrones, PET) se ha comprobado en sujetos
obsesivos una mayor actividad en lóbulo frontal. Tras la realización de
psicoterapia, sin ningún tratamiento farmacológico, y habiendo mejorado su
situación mental, se pudo comprobar que estas áreas disminuyen en su
actividad.

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