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lenin santiago márquez s.

RITO BLANCO

1er lugar Concurso Municipal de Poesía “Elsa Morales” de los Valles del Tuy 2008
Para Zune, con todo el amor

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Nuestro presente es futuro. Nuestro futuro, inalcanzable,
Vivimos en el sueño y en la realidad. Comemos nuestro
pan cada mañana con los dientes de Berenice que está
tranquila en su tumba y sepultada.
Juan Sánchez Peláez, Nuestro Presente

Pabellón Rosetto, larga esquina de verano,


armadura de mariposa:
Mi madre vino al cielo a visitarme.
Tengo la cabeza vendada. Permanezco en el pecho
De la Luz horas y horas. Soy feliz.
Me han sacado del mundo.
Mi madre es la risa, la libertad, el verano.
A veinte cuadras de aquí yace muriéndose.
Aquí besa mi paz, ve a su hijo cambiado,
se prepara –en Tu llanto-para comenzar todo de nuevo.
Héctor Viel Temperley, Hospital Británico

A la misma hora
cuando al salir de su lecho
la palabra se incendia

el silencio no deja
de roer suavemente
las entrañas del vacío
Vahé Godel, A la misma hora

Como yerba fui y no me fumaron


Raúl Gómez Jattin, Poemas

3
El silencio que hiere

Vi tu rostro
En el desfiladero

Y el mío estaba muerto

Pero…

No supe labrar
La culpa

Este abrevadero del insomnio

4
Días

Huyen de ti

Pero la niebla es densa como


Las palabras

Ya aprenderás a mirar la tierra con ojos de mariposa

5
Los residuos

dónde rescatar estos pedazos de mí

que ya no tengo

6
Tristeza

la niña dibuja su casa

desde la casa de la niña


sus ojos miran al mundo

nadie sabe que en su bella tristeza

dormita la mariposa que mañana será

7
El corazón de lo que temes

Comprendo del flagelo

Su queja hierática
Su fría apóstata

Esta ciega reverencia del capullo

Mas no ese maldito corazón de lo que temes

8
El tiempo idiota

No podría llamarlos lastima

Ni siquiera hastío
Tampoco podría herirlos con este ciego asilo de penas

Todo equivale a una distancia:

A la considerable idiotez de la gangrena

A ese tiempo que nos acecha con la cara de la rata

9
La fe desquiciada

La desolada agonía del eco

La isla de las adoraciones


La gama del augurio en penas

Rostro de mi rostro herido

Secreta filiación con el pantano

¿Qué saben de mí los que suprimen estrellas?

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La noche de los cuerpos

¿De dónde parten mis rostros?

Brumoso el bosque de cuerpos


En llagas

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Pájaro iracundo

este silencio de susurros moribundos

esta nocturna ebriedad de la agonía


este pedazo de día que cuelga

y salta a la nada de los cuervos

es la oscura manía de estos despojos

solo sombras
significando olvido

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La iluminada

Para Virginia Woolf

ha dejado de hablar en el silencio

ahora solo canta con el conjuro de sus soles

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Poética

Hay poemas que se parecen a ti

Hieren con desgano

Callan con astucia el ruido


Que hacen las palomitas de maíz

Y sonríen siempre como niños

Hay un poema que te nombra

Y con dulzura tirita detrás de los espejos


Para velar tus sueños eternamente

Su nombre: hipocampo

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Abismo

Para Héctor Viel Temperley

larga frontera en desconsuelo

no había otro destino que el verano


la carne primitiva

15
Error de las figuras

…y quién soñará cuando todo muera

16
Comarca

Para Omar Requena

-Confío en el poder –gritó el hombre.

-Y yo en tu muerte –amenazó la oruga.


-Qué necesidad tienes tú de desafiarme.

-Pues soy yo la larva –agregó la oruga enfática.

Pacientemente el hombre frunció el seño confuso.

Afuera el atardecer avanzaba como una bestia sin frenos.


El ángel de la oscuridad sería el último centinela de toda la comarca

17
Memoria de los cuerpos

Inauguras el furor de los apareamientos

La terrible urgencia del deseo


El vestigio cruel de las saturaciones

Nómbrame, lejana del infierno,

Mendigo de esta corte

Acaso pájaro lila enloquecido


Pero te pido no me dejes

A merced de esta memoria

18
Persistencia

qué persiste en la sustancia

breve del respiro


la dulce

flagelación de los

augurios

19
Restos de navíos

Llévame aunque sea en tus dientes

No me doblegues a tu aurora muerta


Márcame en la sangre tu sagrado vestigio de tormentas

Peligra el silencio y humedezco

No hace falta destruir al otro para poseerlo

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La viajera

Para Elizabeth Bishop

Era su casa este  silencio

21
Colibrí

No eras otra

…Y lo supe

22
Augurio de la vanidad

Lágrima de ojos saturados

Vuelvo a la noche
Como un suicida terco

El extraño poema

Me dice cosas
Me habla de árboles

Y sudores

Pero ya no escucho

23
Balada

Para Rodolfo Alonso

el secreto era la lluvia

24
Ojos de ceniza

Detrás de la noche quejumbrosa

Excavas con tu cuerpo el grito


De la anulación

Lánguida vereda de orquídeas fatuas

Nada hace más silente a la vida

Que esta sopa inepta de gusanos

25
Pececillo

Hurgo en ti

En todas tus formas


No hay lugar

Que no me permitas

Que no me flageles

Que no encarne (al fin)


Estas palabras

Ya olvidadas

26
La mirada que partió

Encontrarte así

Lejana de cieno

Tejiendo sin lluvias


Este lucido desierto de pájaros

La mirada con que amarnos

El tacto repitiéndose en la flor

Encontrarnos por fin

Y tan distantes

27
Homenaje

Para Eleonora Filkenstein

No es el tiempo de los muertos

Este tiempo acre de sequías


Esta secreta abundancia de no tocarse

Nada sobrevive a la cicuta

Ni al tigre de los ojos plata

28
El despertar

A través de las grutas del alba

Los poros del miedo


El ave que inverna

Este recóndito inventario

De días sangrando

29
El canto gama

Del candor y sus visiones

Del abismo en que dormí alguna tarde


Quedaran allí las voces

Quedará muy tuyo este rostro

Amortajado

La coraza del nitrato


Todo lo que sueña

Todo lo que calla(s)

30
Para encontrar la noche

… Camino

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33
Mitología

Para Alejandra Pizarnik

Es la dualidad que consiste


En desatino

La forma con palabras

Edifica pétalos

Una esperanza por este jardín


Que muere para el deseo

34
Festín

No era

Podrirse como la manzana del delirio

La fenecida claridad
De la amapola

Era dar ese salto misterioso

Hasta el umbral del alba

Hacia todos los festines de la huída


Era acaso encarar con dignidad

Ese silencio

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37
La paz musical

desde lo alto

un círculo de soles

mirando al mundo

38
Las llaves del martirio

Elaboro un furor que no condeno

Y me vacío
Solo yo hago de esta niebla

Esa revelación impura

Este oculto transito en penas

39
Preferencia de la rosa

¿Eliges acaso el lugar de esta catástrofe?

40
Cortejo lejano

Todas las grutas

Los fragmentos de tristeza


El corazón del silencio

De pronto hago el domingo

Y una luz me sobrevive

Sé que ya nada hay que no me aterre


Es el impulso que viene del silencio

La mano de cuervos que me come

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Visita de sombras

Parten de ti como pájaros hendidos

Buscan el último refugio

El inevitable cortejo de la hogaza

42
Rostro de celacanto

Para Virgilio Piñera

La forma de la tristeza es una rata enjaulada.


Es mi rostro de días mordiendo el polvo.

Es esta interminable sensación del vacío como una aguja terca.

La cara de la tristeza es esta estúpida fragilidad de huesos


carcomidos.

La mejilla rota en plena saturación de lo indecible.


Es este reproche de adicto asqueando mi respiración.

Son estas ganas de nada. Este deambular por el desquicio.

Inercia comparable al menosprecio del conjuro.

Sin alas ni cercos.


Es tan siquiera una soledad más entre las muchas que vamos acumulando dentro.

Como una isla muerta.

43
Serenata de los lagos

Chocan en tu piel todas las brazas

Mi cuerpo como un herraje


Se confunde de temblor

Pero es un abismo que ya no

Soporta tantas desolaciones

44
Senda infinita

detenido en la última sombra

la desolación del infortunio

45
Lugares repetidos

para qué hablar del miedo

cuando solo basta con mis ojos

46
Ausencias

Irme repetidamente

Como un río

47
Clitemnestra

Ocurro

Entre las hogueras


Como un dolor incomprendido

48
La piel del otro

Para Alejandra Vahos

Alejandra no te quemes

No te permitas esa feroz


Versión del paraíso

Eras la amante misteriosa de la fosa

El sollozo impávido del ángel

El leopardo en celo
Por favor

No te quemes sola

Pulverízame

49
Clepsidras

No al gemido de la sangre

La magra constelación de los ataúdes

Es este tiempo animal


Que golpea en la memoria

Es la silente perversidad del desvarío

Hay una sombra que todo lo sabe

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Rito blanco

A la mujer de estos poemas

Duermes
Dulce caracol

De

La

Esperanza

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Primer premio: al libro Rito blanco,
blanco presentado bajo el seudónimo
Hyperion, y abierta la plica el autor fue Lenín Santiago Márquez, de
Ocumare del Tuy: por el logro de imágenes potentes e innovadoras
y una clara conciencia del lenguaje poético actual, en su constante
afán de transformación estética.
Veredicto del jurado del
1er Concurso Municipal de Poesía “Elsa Morales”
de los Valles del Tuy 2008.

Lenin Santiago Márquez


Caracas, 03
03-07-1972. Criado en
Ocumare del Tuy, estudió castellano y Literatura
en la Universidad Simón
Rodríguez. Ha ejercido la docencia a
nivel de bachillerato desde 1996. Ha
incursionado en el teatro y en la música.
Tiene inéditos casi una veintena de
libros en donde barca todos los géneros
literarios. No sólo ganó con Rito blanco
el concurso “Elsa Morales”, sino que
también ganó por el renglón poesía en
el Concurso Nacional Historias de
Barrio Adentro 2008
2008-2009 con el libro
Obeliscos dactilares en actual proceso
de edición.

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