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JUSTOS

ENTRE LAS
NACIONES
Justos entre las Naciones (en hebreo: ‫ ; חסידי אומות העולם‬transcrito como Hasidei Ummot Ha-Olam o
también, Chassidey Umot HaOlam) es una expresión del judaísmo empleada para referirse tradicionalmente al
conjunto de aquellas personas de confesión no judía o extranjeros, a los que también denomina gentiles o noájidas,
que merecen consideración y respeto por observar una conducta moral acorde con los Siete preceptos de las
naciones y a los que, según esta creencia, les espera una recompensa Divina.

Tras la constitución del Estado de Israel, esta expresión también designa de manera oficial a un programa de
reconocimiento y distinción aprobado mediante una ley de 1953 por el Knéset o Parlamento israelí, y desarrollado a
partir de 1963 por el Yad Vashem, la Institución creada para honrar a las víctimas y los héroes del Holocausto o
Shoá, con el objeto de rendir el máximo honor a aquellas personas que, sin ser de confesión o ascendencia judía,
prestaron ayuda de manera altruista y singular a las víctimas, por su condición de judíos, de la persecución
emprendida por el régimen nacionalsocialista del Tercer Reich alemán y otros afines en Europa con anterioridad y
durante la Segunda Guerra Mundial.

Estas personas reciben el título de "Justo entre las Naciones" o "Justo" que se les otorga, junto con otros privilegios,
en nombre del Estado de Israel y del "pueblo judío", en forma de un diploma certificado y de la denominada "Medalla
de los Justos" en la cual, una inscripción remite a una frase del Talmud que simboliza la fe en la Humanidad:

"Quien salva una vida, salva al Universo entero"

Hasta el 1 de enero de 2007, un total de 21 758 personas de 41 países distintos habían sido declaradas "Justas
entre las Naciones"1 siendo cada uno de sus nombres registrado por el Yad Vashem e inscrito en el "Muro de Honor
del Jardín de los Justos" en Jerusalén.

Según una de las tradiciones del judaísmo, la mayoría de los preceptos y obligaciones que contiene la Torá o sus
comentarios, deben ser observados solamente por los creyentes judíos a quienes se les supone haberlos recibido
por transmisión de sus antepasados familiares. Estas obligaciones, que se recopilan en los 613 mandamientos o
mitzvot, no afectan en principio a los no judíos, quienes tienen que seguir reglas de conducta menos detalladas pero
que, si respetan particularmente los 7 mandamientos noequitas, la tradición permite su reconocimiento, siendo
entonces llamados Noájidas o gentiles y a quienes según la religión judía, les espera una recompensa divina.

Uno de los ejemplos de gentiles es personificado en la figura bíblica de Job o la de Melquisedec.


Según la Halakha, los 7 preceptos divinos que deben ser observados por los no judíos son:

• No adorar falsas deidades y reconocer un solo Dios;


• No blasfemar en su contra;
• Apoyar los tribunales de Justicia que fomenten y garanticen el respeto de la moral pública ;
• Perseguir y sancionar la muerte violenta;
• Perseguir y sancionar el robo;
• Repudiar las conductas inmorales y aquellas sexualmente perversas que destruyan los lazos de la
familia;
• Prohibir el consumo de animales vivos.

Estos preceptos fueron según la tradición enunciados por mediación divina en tiempos del patriarca Noé a toda la
Humanidad tras sobrevivir al Diluvio y por ello, son considerados como esenciales por los rabinos, si bien existen
otros ordenamientos que incumben a los no judíos pero de menor imperativo en su seguimiento.

Según educan los rabinos, las sociedades que violan deliberadamente estos preceptos no pueden sobrevivir y se
exponen a su decadencia y destrucción como ilustra el episodio de Sodoma y Gomorra, de manera que su
supervivencia es mantenida por la voluntad divina en defensa del Bien de los "Justos" que viven en el seno de la
sociedad.

Durante la Edad Media, el término "Justos" fue difundido por las obras literarias generalmente con el sentido de
designar a aquellos que muestran consideración hacia los judíos. El Sefer Ha Zohar califica como "Justos" a todo no
judío que se comporta con justicia.3

Creación del programa


Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, los procesos de Núremberg expusieron a la luz pública el detalle de los
graves crímenes y abusos masivos emprendidos por el régimen nacionalsocialista en contra de las personas de
religión o ascendencia judía en Europa, fenómeno conocido como Holocausto o Shoá. Poco después de la
constitución de Israel como Estado independiente en 1947, la necesidad de conmemorar a los "mártires" de tales
acontecimientos abrió un debate en la sociedad del nuevo país durante los primeros años de la década de 1950 que
adquirió una dimensión política cuando en marzo de 1953, el gobierno presidido por David Ben Gurion presentó ante
el Knéset o Parlamento de Israel el proyecto de Ley titulado "sobre la conmemoración de los mártires y héroes -
Memorial de Yad Vashem". Tras el debate, el proyecto resultó ampliado a la cuestión de los no judíos que por su
comportamiento merecían un reconocimiento equivalente a la consideración tradicional de "Justos entre las
Naciones". La Institución Memorial de Yad Vashem quedó finalmente constituida según la Ley de 19 de agosto de
1953 siendo sus objetivos definidos en el artículo I.

Sin embargo, no fue hasta 1963 cuando, como consecuencia del impacto social del proceso emprendido contra Adolf
Eichmann en Jerusalén que se dio a conocer a la opinión israelí casos relevantes de judíos ayudados por otras
personas, momento aprovechado por el Yad Vashem para aplicar activamente la disposición de la ley de 1953,
constituyendo una Comisión permanente, presidida por el jurista Moshe Landau, que también había presidido la sala
que procesó a Eichmann, y el Dr Arieh Kubovy, director del Yad Vashemem, y emprendiendo desde entonces la
búsqueda sistemática e identificación de los "Justos".4 5 Poco después, durante los años 1970, la Comisión fue
dirigida por un superviviente de la Shoá, Moshe Bejski y quedaría constituido el Departamento de los Justos del Yad
Vashem.

El Yad Vashem estima que tal reconocimiento de "Justos" cumple con objetivos a la vez educativos pero también
morales y políticos.
Israel se reconoce la obligación ética de honrar a los no judíos distinguidos como "Justos", en nombre del pueblo
judío.
Los actos de los "Justos" demuestran, a ojos del Yad Vashem, que fue posible la ayuda a pesar del aparato represivo
del régimen nazi.

Mecanismo de reconocimiento
Desde 1963, una comisión presidida por un juez del Tribunal Supremo de Israel es la encargada del proceso de
reconocimiento de una persona a la distinción de "Justo".

La comisión sigue un protocolo en aplicación de diversos criterios que regulan el método de información y
documentación si bien, es en base a los testimonios directos y entrevistas con testigos directos que se fundamenta
principalmente el dossier de reconocimiento en el que a término se debe poder confirmar:
el hecho de haber aportado la ayuda a la persona judía si esta se encontraba en una situación de imposibilidad,
amenazada de deportación hacia un campo o en peligro de muerte.
el hecho de que aportando esa ayuda de manera deliberada, el "Justo" era consciente de poner en peligro su
seguridad, libertad individual o incluso vida, ya que la asistencia a los judíos era penada como crimen por las
autoridades nazis.

El hecho haber actuado de manera altruista, sin buscar recompensa o compensación alguna por la ayuda prestada.

Una vez que la persona es reconocida como "Justa" se le entrega a ella o a sus representantes una medalla y
certificado en una ceremonia pública a la que asisten las autoridades y representantes de las personas a las que le
prestó ayuda. El nombre del "Justo" es después grabado en el muro de honor del "Jardín de los Justos" que se
encuentra en las dependencias del memorial Yad Vashem aunque inicialmente, se procedía a la plantación de un
árbol costumbre que tuvo que abandonarse por falta de espacio. Cada "Justo" recibe una pensión económica
equivalente al salario medio de Israel mientras que sus parientes pueden beneficiarse de las ayudas sociales y
sanitarias del Estado. En caso de grave dificultad, la "Fundación judía para los Justos" basada en Nueva York puede
movilizar las reservas del Fondo Anne Frank, depositados en Basilea, para ayudar a la persona especialmente, en
los gastos médicos. También se facilita al "Justo" y su familia el acceso a Israel para fijar su residencia.8
Por otra parte, la ley autoriza también al Yad Vashem a otorgar la ciudadanía honoraria al Justo o si ha fallecido, la
ciudadanía conmemorativa del Estado de Israel.

Los Justos
Categoría principal: Justos entre las Naciones.
Hasta el 1 de enero de 2007, el Yad Vashem había registrado a 21.758 "Justos" de 42 países diferentes entre las
que destacan los nacionales de Polonia (6.004 Justos), Países Bajos (4.767), Francia (2.740), Ucrania (2.185) y
Bélgica (1.443) que acumulan entre ellas a más del 75% de los registrados.

El perfil de los "Justos" es diverso si bien destacan las personas distinguidas por actuar en nombre de imperativos
religiosos, como aquellas que pertenecían a las diversas iglesias cristianas pero también otras que actuaron por
motivos humanitarios o que aún perteneciendo a organismos del Estado represor se opusieron a las instrucciones de
sus superiores, como gendarmes, policías y militares.

También han sido reconocidos como "Justos" diversos funcionarios y miembros de los cuerpos diplomáticos:
Angelos Evert, director de la policía de Atenas.
Paul Grüninger, comandante de la policía suiza de Saint Gal.
Aristides de Sousa Mendes, cónsul general de Portugal en Burdeos.
Carl Lutz y Ángel Sanz Briz, embajadores de Suiza y de España respectivamente en Hungría.
Sempo Sugihara, cónsul general de Japón en Lituania.
Raoul Wallenberg, cónsul de Suecia en Budapest.
Arturo Castellanos, cónsul general de El Salvador en Ginebra.
También han sido numerosos los alemanes que pusieron su vida en peligro al desobedecer las leyes de su propio
país, en tanto que militares o civiles empleados en los países ocupados como Oskar Schindler cuya historia fue
llevada al cine en la célebre película La lista de Schindler en 1993.

No solamente personas individuales han sido reconocidas como Justas sino también, colectivos o incluso naciones,
en especial:
Dinamarca y sus movimientos de la Resistencia cuya labor permitió salvar la mayor parte de la comunidad judía del
país es decir, cerca de 7.000 personas sobre un total de 8.000 en una sola operación de evacuación hacia Suecia a
través del estrecho de Oresund ejecutada en octubre de 1943.
El pueblo de Nieuwlande, en la provincia de Drente, en los Países Bajos.
En Francia, la villa de mayoría protestante de Le Chambon-sur-Lignon.
Entre las distintas formas de prestar ayuda por parte de los "Justos", el Yad Vashem destaca las siguientes:
Albergar a un niño o a su familia en su propio domicilio, incluyendo las dependencias de Instituciones religiosas o
laicas de manera a esconderles de la vida pública.
Procurar los medios para hacer pasar a la persona ayudada por un no judío como falsos documentos de identidad o
certificados de bautismo.
Ayudar a los judíos a alcanzar un territorio no hostil, asistiéndoles a atravesar las fronteras de manera segura como
cuando se hacían acompañar a los niños y adultos por las vías de paso clandestinas .
Adoptando a un niño judío temporalmente durante la guerra.
En cualquier caso, el registro del Yad Vashem se encuentra abierto y en continuo proceso de ampliación al
considerar que son innumerables los casos de Justos que no pueden ser identificados por falta de testimonios.
Raoul Gustav Wallenberg (4 de agosto de 1912 - 16 de julio de 1947) fue un diplomático sueco miembro de
una prestigiosa e influyente familia (la familia Wallenberg). En las últimas etapas de la Segunda Guerra Mundial,
trabajó incansablemente y corrió grandes riesgos para salvar a miles
de judíos húngaros del Holocausto. Fue arrestado por
los soviéticos tras la entrada del Ejército Rojo en Budapest, alegando
que era un espía de la Office of Strategic Services (OSS). Falleció
estando aún bajo su custodia y su muerte es hasta el día de hoy
motivo de controversia.

Familia
Wallenberg nació en Kappsta (Suecia) en 1912. Fue hijo de Raoul
Oscar Wallenberg, un oficial naval sueco y de María Sofia Wising
"Mag" (1891-1979). Su padre murió de cáncer cuando Raoul jr.
contaba sólo con tres meses de edad. En 1918 su madre contrajo
nuevas nupcias con Frederick von Dardel. Dos hijos, Guy von Dardel,
Su hermana Nina contrajo matrimonio con un miembro de la
familia Lagergren.

Formación y ejercicio profesional


En 1931, Wallenberg viajó a los Estados Unidos para estudiar
Arquitectura en la Universidad de Míchigan, donde también aprendió
ruso, graduándose en 1935. Al regresar a Suecia, su abuelo le consiguió un trabajo en Ciudad del Cabo (Sudáfrica),
donde trabajó para una compañía sueca dedicada a la venta de materiales de construcción. Ese mismo año fue a
trabajar a una filial del Banco Holandés en Haifa, entonces bajo el Mandato Británico de Palestina, donde hizo
amistad con judíos húngaros. Regresó a Suecia nuevamente en 1936 y aceptó trabajar en The Central European
Trading Center. La firma pertenecía al judío Koloman Lauer, a quien le estaba prohibido el ingreso a ciertas partes de
Europa, por lo que en esos casos Wallenberg tomaba su lugar. Es entonces que Wallenberg aprende a conversar
con los nazis y entender su forma de pensar.

Holocausto
Archivo de portada de un peeriódico de 1947, donde aparece un aartículo dedicado al "hombre del gabán de cuero"
de un empleado de la Embajada Suecaen:Karoly Szabo.
La campaña nazi, durante el Holocausto, inquietó profundamente a Wallenberg. El 9 de
julio de 1944 fue asignado como primer secretario de la delegación sueca
en Budapest (Hungría). Usó su estatus diplomático para salvar a muchos judíos húngaros
entregándoles pasaportes protegidos (SchutzPass), que los identificaba como suecos en espera
de repatriación. Aunque estos documentos no eran legalmente válidos, lucían
impresionantemente como oficiales y por lo general eran aceptados por las autoridades
alemanas y húngaras. No obstante, en algunos casos se necesitó también la ayuda de sobornos.
Asimismo, Wallenberg alquiló algunas casas para los refugiados judíos con fondos de la
embajada y les puso en la entrada letreros falsos en los que se leía "Biblioteca de Suecia" o
"Instituto Sueco de Investigaciones". Albergó también a otros refugiados en las delegaciones
suecas de Budapest. Wallenberg negoció hábilmente con oficiales nazis como Adolf Eichmann y el comandante de
las fuerzas armadas alemanas en Hungría, el general Gerhard Schmidhuber, y consiguió que cancelaran las
deportaciones a los campos de concentración alemanes, entregándoles una nota de su amigo fascista Pal Szalay en
la que los amenazaba de ser procesados por crímenes de guerra. Esto fue sólo dos días antes de la llegada del
Ejército Rojo a Budapest.
Wallenberg ha sido reconocido como Justo entre las Naciones por la organización israelí Yad Vashem por haber
salvado personalmente la vida de miles de judíos húngaros. Una historia apócrifa lo acredita como el responsable de
haber conseguido que un general alemán, ya sea persuadido o amenazado, ignorara las órdenes directas de Adolf
Hitler, en las que le encargaba la destrucción de los guetos y el asesinato de sus habitantes, los cuales se
encontraban ya en los últimos y desesperados días previos a la liberación de
Budapest. De ser cierta esta historia, el número de personas salvadas por
Wallenberg se incrementaría a alrededor de 100.000. Cuando los rusos finalmente
liberaron la ciudad encontraron a 97.000 judíos viviendo en dos guetos de Budapest.
En total, de la población judía de 330.000 habitantes previos a la guerra, lograron
sobrevivir 120.000.
Arresto [editar]
Wallenberg fue arrestado por el Ejército Rojo el 17 de enero de 1945 cuando
llegaron a Budapest, probablemente bajo la sospecha de ser un espía que trabajaba
para los Estados Unidos. Hasta el día de hoy el gobierno estadounidense rehúsa
confirmar o negar este hecho. Wallenberg fue llevado a la prisión de Lubyanka en Moscú junto con su chófer
Langfelder y luego transferido a la prisión de Lefortovo por otros dos años.
Muerte
El 6 de febrero de 1957 a causa de una gran presión internacional, los soviéticos mostraron unos documentos
oficiales que tenían en sus archivos donde decían "el prisionero conocido por ustedes como Wallenberg, murió
anoche en su celda". El documento, con fecha del 17 de julio de 1947, estaba firmado por Smoltsov, el entonces jefe
de la prisión de Lubyanka. La nota fue dirigida a Víktor Abakúmov, ministro de seguridad soviética. Sin embargo el
gobierno soviético nunca explicó por qué nunca sacaron esta información al público.
Sin embargo, muchos reporteros continuaron su búsqueda mucho después de su supuesta muerte. Incluso personas
que fueron liberadas hacia 1981 del Gulag afirmaban haber visto a un extranjero allí cuya descripción concordaba
con la de Wallenberg.

Legado
Raoul Wallenberg fue honrado como ciudadano honorario de los Estados Unidos en 1981.

Oskar Schindler (Svitavy, Imperio austrohúngaro, 28 de


abril de 1908 – Hildesheim,Alemania, 9 de octubre de 1974) fue un
industrial y hombre de negocios alemán que salvó a unos 1200
judíos del holocausto nazi, contratándolos para su fábrica de
artículos para la Wehrmacht, situada en la actual Polonia.

Primeros años
Oskar Schindler nació en Zwittau, Moravia
(actual Svitavy), Bohemia (entonces parte del Imperio
austrohúngaro, actualmente en la República Checa), en el seno de
una rica familia católica que se dedicaba a los negocios. Su familia
sufrió el hambre de la posguerra de la Primera Guerra Mundial y
la Gran Depresión de 1929. Durante su niñez y juventud tuvo entre
sus mejores amigos a familias judías. En 1930 se afilió al
Partido Nazi por necesidad. Tenía una hermana de la que era muy
cercano, Elfriede, 7 años menor que él.

Durante la Guerra
Fue un oportunista y hábil hombre de negocios y no ocultaba su afición por las mujeres, las fiestas y la vida bohemia.
Estaba casado con Emilie, quien, a pesar de sus devaneos, le profesaba una profunda admiración y respeto.
Schindler fue reclutado por las SS como informante durante un tiempo por ser conocedor de los contactos con
comerciantes polacos y judíos adinerados, aprovechándose de ello para ganarse la estima de las altas esferas nazis.
Los oficiales nazis veían en Schindler no sólo a un simpático y agradable donjuán, sino también a una fuente para
proveerse ocultamente en las fiestas de damas de la alta sociedad alemana, apreciadas prendas y artilugios del
mercado negro. Schindler, gracias a estos contactos, vio una oportunidad de lucrarse con un negocio durante
la invasión de Polonia en 1939, que dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial.
Schindler adquirió a un bajo precio una fábrica en Cracovia, a la que
nombró Deutsche Emaillewaren-Fabrik. Esta fábrica, con sus
instalaciones intactas, se dedicaba a la confección de ollas y utensilios
de cocina en tiempos de paz, pero Schindler adaptó la producción para
abastecer a la Wehrmacht con utensilios de campaña. Como la mano de
obra germana resultaba cara y además escasa, resolvió negociar con el
comandante del campo de labores de Plaszow, el coronel SS Amon
Goeth. Desde este campo se enviaban trenes con judíos seleccionados
para los campos de exterminio de Auschwitz, Treblinka y Sobibor.
Schindler negoció con Goeth el arrendamiento de mano de obra en
judíos aptos para su negocio, seleccionando entre ellos a un contable
muy habilidoso llamado Itzhak Stern. Obtuvo inicialmente unos 300
trabajadores judíos para trabajar allí, con la ayuda de Stern. Los judíos
seleccionados trabajaban durante el día en la fábrica y en la noche volvían custodiados por guardias al campo.
Además del pago de arrendamiento, Schindler debía rendir un tributo de los beneficios de la producción al coronel
Goeth.

La reconversión
Poco a poco, gracias a esta convivencia diaria se fue abriendo en la conciencia de Schindler los relatos de las
brutalidades y el destino que los nazis le daban a los judíos bajo el nombre de «reinstalación judía».
Schindler empezó a tomar gradualmente conciencia de que detrás de la explotación sistemática y esclava de los
judíos se estaba propiciando una ideología irracional hacia el judío. Su fábrica era una ventana hacia una maquinaria
de exterminio masivo debido a la explotación y al trabajo duro por los que pasaban.
Después de la represión del gueto de Cracovia, de la cual Schindler fue testigo, empezó a cambiar su actitud hacia
los judíos. Hábilmente negoció con el coronel Goeth judío por judío, pagándole una suma determinada de dinero para
que cada uno de ellos fuera empleado en su fábrica. Los judíos eran inscritos en una lista por Stern.
Cuando el negocio de las ollas ya no era satisfactorio con la Wehrmacht, cambió el rumbo a la producción de
cápsulas y proyectiles de artillería para poder mantener en pie la fábrica y así
ampliar la solicitud de mayor mano de obra, y también mantener la salvación de
judíos desde Plaszow. Schindler dio instrucciones para que una parte de las
cápsulas de proyectiles tuvieran defectos de fabricación, en especial las de 88
mm y 75 mm, cuidando de no caer en evidencia el sabotaje.
Al principio puede que se sintiera muy motivado por el dinero (por ejemplo,
escondiendo a los ricos inversores judíos), pero luego comenzó a proteger a sus
trabajadores sin tener en cuenta el beneficio económico.
Schindler, gracias a su habilidad, pudo proteger a los judíos de su fábrica y salvarlos
de morir en los campos de exterminio nazis. A finales de1944 Schindler pudo salvar
a unos 1200 judíos polacos, quedando casi en la bancarrota.

Después de la guerra

El coronel Goeth fue ahorcado en el campo Plaszow-Cracovia en 1946, tras ser


juzgado por el Tribunal Supremo Nacional de Polonia, reconocido por los
aliados.
El gobierno de Israel liberó de la persecución a Schindler en 1955. En 1958 se
separó de Emilie y regresó, fracasado, a Alemania.
En 1960, el gobierno de Israel reconoció honradamente su iniciativa salvadora
para con los prisioneros de Plaszow, cuyos descendientes lo recuerdan como un
ángel salvador. Fue declarado «Justo entre las naciones» por el memorial de
Yad Vashem el 1 de julio de 1967, permitiéndosele plantar un árbol en la
Avenida de los Justos, en Jerusalén; también intentó socorrerlo
económicamente una vez que éste retornó definitivamente a Alemania, pero
rehusó amablemente y falleció en Hildesheim a la edad de 66 años, en la mayor
indigencia, en 1974. Fue sepultado en el cementerio católico de Jerusalén.

Oskar Schindler en el cine


La historia de Schindler se haría famosa a raíz de la película titulada La lista de
Schindler, dirigida por Steven Spielberg y con el actor Liam
Neeson interpretando a Oskar Schindler. El filme muestra su vida desde la época de negociante, su evolución
personal durante la guerra y cómo su ayuda y los negocios en los que intervenía ayudaron a salvar la vida de
muchos seres humanos.

Aristides de Sousa Mendes (*Cabanas de Viriato, municipio de


Carregal do Sal, distrito de Viseu, 19 de julio de 1885 — Lisboa, 3 de abril
de 1954) fue un diplomático portugués. Entre el 16 y el 23 de junio de
1940, frenéticamente expidió visados portugueses de forma gratuita a
más de 30.000 refugiados, entre los cuales 12.000 eran judíos, que
deseaban huir de Francia tras la invasión de la Alemania Nazi durante la
Segunda Guerra Mundial y poder escapar del terror nazi. Aristides salvó a
decenas de millares de personas del Holocausto por lo que fue
reconocido en 1966 tras su muerte como Justo entre las Naciones por el
Estado de Israel.1 Es considerado el "Oskar Schindler portugués" (de
hecho, salvó a más personas que Schindler).

Antes de 1940
Aristides de Sousa Mendes do Amaral e Abranches pertenecía a una
familia aristocrática, católica, conservadora y monárquica. Su padre era
miembro del supremo tribunal.
Después de licenciarse en Derecho por la Universidad de Coimbra, en el
año 1907 Aristides se mudó a Lisboa, al igual que su hermano gemelo
César, quien llegaría a ser ministro bajo el régimen de Salazar. En 1910
Aristides contrajo matrimonio con su amor de juventud, Angelina; con ella
tendrá 14 hijos nacidos en los distintos países en los que Sousa Mendes
estuvo destinado. Poco tiempo después comenzó su carrera diplomática
desempeñando su labor en diversas delegaciones consulares portuguesas de Zanzíbar, Brasil o Estados Unidos de
América. En 1929 fue nombrado Cónsul en Amberes, cargo que ocupó hasta 1938. Su empeño en la promoción de
Portugal no pasó desapercibido. Leopoldo III de Bélgica le condecoró en dos ocasiones como oficial de la Orden de
Leopoldo y comendador de la Orden de la Corona, la más alta condecoración belga. Tras pasar casi diez años de
servicio en Bélgica, Salazar, presidente del Consejo y ministro denegócios estrangeiros (el equivalente a Asuntos
Exteriores en España), nombró a Sousa Mendes cónsul en Burdeos, Francia.

Labor durante la Segunda Guerra Mundial


Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Arístides se encontraba en Burdeos desarrollando su labor como cónsul. Las
tropas de Hitleravanzaban rápidamente sobre Francia. Portugal se declaró país neutral. El propio dictador del país
luso, António de Oliveira Salazar hace constar a través de la Circular 14 su negativa a entrar en el conflicto obligando
a todos los cónsules portugueses a no conceder visados: a extranjeros de nacionalidad indefinida, contestada o en
litigio; los apátridas; los judíos expulsados de su país de origen o del país del cual sean ciudadanos.
Aristides de Sousa Mendes hizo caso omiso a las órdenes de su Gobierno y expidió visados de entrada para
Portugal o Estados Unidos. El16 de junio de 1940 Aristides decidió entregar un visado a todo aquel que se lo pidiera.
Con la ayuda de sus hijos y sobrinos así como con la del rabino de Amberes, Jacob Kruger, se dedicó a expedir
pasaportes, firmar visados ininterrumpidamente. Al recibir las quejas desde Lisboa dijo: Si hay que desobedecer,
prefiero que sea a una orden de los hombres que a una orden de Dios.
A pesar de que Salazar tomó medidas contra el cónsul rebelde, Sousa continuó su actividad en Bayona entre los
días 20 y 23 de junio de 1940 en presencia del vice-cónsul y de dos funcionarios de Salazar que nada pudieron hacer
para parar la concesión de visados. El 23 de junio Salazar le cesará de su cargo de cónsul pero Aristides, lejos de
cejar en su empeño, continuó emitiendo visados a todos los que se encontraba de camino a Hendaya.
Salazar envió varios funcionarios a recoger a Aristides. Sin embargo, Sousa Mendes logra cruzar la frontera francesa
junto con otros refugiados y llegar a España. Debido a los deficientes medios existentes para la comunicación los
guardias de la aduana española no habían sido avisados por Madrid para cerrar la frontera y no tuvieron más
remedio que dejar pasar a todos los refugiados que acompañaban al antiguo cónsul para continuar en dirección a
Portugal.

Regreso a Portugal
Al regresar a Portugal, Aristides de Sousa Mendes sufrió las represalias de Salazar. El dictador le obligó a abandonar
su carrera diplomática, incluso le impidió que ejerciese la abogacía. Su licencia para conducir, que había sido emitida
en el extranjero, fue requisada. Sobrevivió gracias a la caridad de la comunidad judía de Lisboa. Con su ayuda, dos
de los once hijos de Aristides pudieron estudiar en Estados Unidos.
Al término de la Segunda Guerra Mundial, Salazar se felicita por haber ayudado a muchos refugiados. En ningún
momento, Sousa volvió a formar parte del cuerpo diplomático.
Sin el reconocimiento público de su labor, Sousa Mendes pasó sus últimos años de vida sumido en la miseria
después de vender sus pertenencias a la muerte de su esposa en 1948. Murió olvidado el 3 de abril de 1954 en el
hospital de los franciscanos en Lisboa. Fue enterrado con una túnica franciscana.

Personas salvadas
• Otto de Habsburgo, hijo del último emperador de Austria-Hungría, escapó con su familia desde el exilio belga
y se dirigió a Estados Unidos.
• Norbert Gingold, pianista
• Charles Oulmont, escritor francés y profesor de la Universidad de la Sorbona
• Tres ministros del gobierno belga escapados antes de la invasión a su país, los cuales, refugiados en la
casa-palacio de Aristides en Portugal, formaron el "Gobierno belga en el exilio". (Documental del canal
historia: Aristides de Sousa Mendes)

Reconocimientos
En 1966, en el Memorial de Yad Vashem, celebrado en Israel, se le reconoce como Justo entre las naciones.
En 1987, la República de Portugal le condecora con la Orden de la Libertad y pide disculpas públicas a su familia.
En 1994, el presidente portugués Mário Soares descubre el busto en homenaje a Aristides de Sousa Mendes, así
como una placa conmemorativa en el lugar en el que estaba el consulado de Portugal en Burdeos en 1940.
En 1995, la Asociación Sindical de Diplomáticos Portugueses (ASDP) crea un premio anual con su nombre.
En 1998, la República Portuguesa le condecora con la Cruz de Mérito a título póstumo por sus acciones en Burdeos.
En 2006 se propuso la reconstrucción de la casa del cónsul
En 2007, fue votado como uno de los 10 mayores portugueses, en el programa Os Grandes Portugueses, quedando
en tercera posición.
Integrantes de la familia Rothschild, conocidos como los Rothschild, una dinastía de financieros y banqueros
internacionales de origen judeo-alemán fueron también visados por Aristides de Sousa Mendes, diplomático
portugués en Francia durante el inicio de la II Guerra Mundial.
Ángel Sanz-Briz, el Ángel de Budapest (Zaragoza, 28 de septiembre de 1910 – Roma,
11 de junio de 1980) fue un diplomático español, que actuó en la época de la Segunda
Guerra Mundial (en este conflicto, España se mantuvo como no beligerante). En 1944,
actuando por cuenta propia con independencia del gobierno de Franco (pero sin sufrir
tampoco represalia alguna por ello), contribuyó a salvar la vida de unos cinco mil judíos
húngaros durante el Holocausto, proporcionando pasaportes españoles, en un principio a
judíos que alegaban origen sefardí, y posteriormente, a cualquier judío perseguido. Por
estos hechos, fue reconocido por Israel como Justo entre las Naciones.
Recientes descubrimientos en la correspondencia diplomática han revelado que Sanz Briz
informó tempranamente al Gobierno de Franco de la existencia del Holocausto.

Biografía
Tras estudiar Derecho, ingresó en la Escuela Diplomática, finalizando sus estudios poco antes de comenzar la
Guerra Civil Española. Tras su comienzo, se enroló en las tropas franquistas. Finalizada la guerra, obtuvo su primer
destino, como Encargado de negocios en El Cairo (Egipto). En 1942, obtuvo su segundo destino, poco después de
contraer matrimonio con Adela Quijano, también como Encargado de negocios, en la embajada española en Hungría,
un Estado aliado al Eje, pero que no había puesto en práctica medidas de exterminio de los judíos como las que ya
estaban en marcha en toda la Europa ocupada por los nazis.3 Sin embargo, la tranquila vida de Sanz-Briz como
encargado de negocios cambió completamente cuando Alemania tomó el control de Hungría, invadiendo el país en
marzo de 1944. Inmediatamente tras la invasión, el propio Adolf Eichmann se trasladó a Budapest para supervisar
los planes de exterminio de la comunidad judía del país (unas 50.000 personas).

Ayuda a los judíos


Indignado por los planes nazis, Sanz-Briz obtuvo del gobierno español el permiso para
proporcionar documentos españoles a los judíos sefardíes que pudiese encontrar y negociar
con las autoridades húngaras (títeres de los ocupantes alemanes) el traslado a lugar seguro
de dichas personas. Sanz-Briz procedió a proteger las vidas de unos 5.200 judíos, usando su
influencia y contactos (también su dinero, con el que sobornó al gauleiter alemán) así como
edificios alquilados con los fondos de la embajada que rotuló como "Anejo a la legación
española". Los métodos que siguió los describió él mismo en el libro Los judíos en España:
Conseguí que el Gobierno húngaro autorizase la protección por parte de España de 200
judíos sefardíes (...) Después la labor fue relativamente fácil, las 200 unidades que me habían
sido concedidas las convertí en 200 familias; y las 200 familias se multiplicaron
indefinidamente, con el simple procedimiento de no expedir salvoconducto o pasaporte alguno
a favor de los judíos que llevase un número superior al 200.
Así, de los 5.200 judíos cuya vida pudo salvar, sólo unos 200 eran de origen sefardí.
En agosto de 1944 envió al Gobierno español un informe en francés realizado por dos
presos escapados, que detallaba el genocidio que estaba siendo cometido en el campo
de concentración de Auschwitz.4 El informe iba acompañado de una carta de Sanz que
confirma la autenticidad de lo relatado:
Su origen, pues, le hace sospechoso de apasionamiento. Sin embargo, por los informes
que he podido obtener de personas no directamente interesadas en la cuestión y de mis
colegas del cuerpo diplomático aquí acreditado, resulta que una gran parte de los
hechos que en él se describen son, desgraciadamente, auténticos.
A finales de noviembre de 1944, el gobierno español, ante la inminente caída de Budapest en manos del Ejército
Rojo, le ordenó abandonar el puesto y trasladarse a Suiza. Giorgio Perlasca, un veterano italiano de la Guerra Civil
Española, ciudadano español honorario, que había estado ayudando a Sanz-Briz en sus tareas de protección de los
judíos, continuó su labor utilizando documentos de identidad españoles falsificados por él mismo, en los que
declaraba ser el cónsul español en Budapest. Perlasca consiguió que los judíos "españoles" siguieran a salvo hasta
que el 16 de enero de 1945 los soviéticos entraron en Budapest.

Carrera posterior
Posteriormente, Sanz-Briz continuó su carrera diplomática: fue destinado a San
Francisco y Washington (Estados Unidos), Lima, Berna, Bayona, Guatemala, La Haya,
Bruselas y Pekín (1973, donde fue el primer embajador español). En 1976 fue destinado
a Roma como embajador de España ante la Santa Sede, donde falleció el 11 de junio de
1980.
El propio Sanz-Briz relató las circunstancias mediante las cuales pudo salvar la vida de
tantos judíos a Federico Ysart, el cual lo plasmó en su libro Los judíos en España (1973).

Reconocimiento
En 1991, el Museo del Holocausto Yad Vashem de Israel distinguió su acción y reconoció a sus herederos el título de
Justo entre las Naciones, inscribiendo su nombre en el memorial del Holocausto. En 1994 el gobierno húngaro le
concedió a título póstumo la Cruz de la Orden del Mérito de la República Húngara. Fue el primer diplomático español
que apareció en un sello de correos de España.
Giorgio o Jorge Perlasca (31 de enero de 1910—15 de agosto de 1992) fue un
comerciante italiano que se hizo pasar como cónsul español en Hungría durante el invierno de
1944 y continuó la tarea iniciada por Ángel Sanz Briz, que salvó a más de cinco mil judíos de
los nazis y del Holocausto.
Perlasca nació en Como y creció en Maserà, provincia de Padua. Durante la década de 1920,
apoyó el fascismo, luchó en el este de África durante la Invasión de Etiopía y en la Guerra
Civil Española (Corpo Truppe Volontari), donde recibió un salvoconducto para las misiones
diplomáticas españolas de Francisco Franco. Sin embargo, se desilusionó del fascismo a
causa de la alianza con el nazismo y del antisemitismo.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Perlasca trabajó obteniendo abastecimientos para el
ejército italiano en los Balcanes. Cuando los nazis ocuparon Hungría en marzo de 1944, en
lugar de retirarse junto con otros diplomáticos (Italia ya se había rendido a los Aliados en esa
fecha), se refugió en la embajada española en Budapest, convirtiéndose de forma inmediata en ciudadano español
con el nombre de Jorge Perlasca en virtud de su estatus como veterano de la guerra civil española. Trabajó con el
embajador Ángel Sanz Briz y otros diplomáticos de estados neutrales para sacar de forma ilegal a judíos del país.

Ante la inminente llegada del Ejército Rojo a Budapest, Sanz Briz fue trasladado a Suiza a
finales de noviembre de 1944, y el gobierno húngaro ordenó la evacuación del edificio de la
embajada española y otros edificios extraterritoriales donde se refugiaban los judíos. Perlasca
inmediatamente dio el falso anuncio de que Sanz Briz estaba a punto de volver de una corta
ausencia y que le había nombrado cónsul de España.
Durante el invierno, Perlasca fue muy activo escondiendo, dando cobertura y alimentando a
miles de judíos en Budapest, así como expidiendo salvoconductos basados en la ley de
derecho a la ciudadanía española que había aprobado Miguel Primo de Rivera en 1924 para
los judíos de origen sefardí, y tal como Sanz-Briz había venido haciendo. Cuando en enero de
1945 los soviéticos tomaron la capital húngara, Perlasca se las arregló para desaparecer,
llegando a Italia tras un azaroso viaje. Cuando llegó a Italia, Perlasca guardó en secreto su
increíble aventura por más de 30 años, hasta que un grupo de mujeres de una comunidad
judía en Hungría comenzó a rastrear al diplomático español que había salvado sus vidas.

Giorgio Perlasca murió de un ataque al corazón en 1992. En vida recibió numerosas


condecoraciones de los gobiernos de Italia, Hungría y España y había sido considerado por
Israel como Justo entre las Naciones.

• Justo entre las naciones


• Gran Cruz de Isabel la Católica
• Estrella al mérito
• Medalla de Oro al valor civil
• Gran Oficial de l'Orden al Mérito de la República Italiana

Msgr. Hugh O'Flaherty (28 de febrero de 1898 — 30 de octubre de 1963) fue un sacerdote católico romano
irlandés que salvó cerca de 4000 soldados aliados y judíos en la Ciudad del Vaticano durante la Segunda Guerra
Mundial. Se ganó el apodo de "Pimpinela del Vaticano" (Por la Pimpinela Escarlata).
Hugh O'Flaherty nació en Cahersiveen, County Kerry, Irlanda y estudió teología en el seminario de Killarney. Fue
enviado a Roma para terminar sus estudios en 1922 y fue ordenado sacerdote el 20 de diciembre de 1925.
Permaneció trabajando para la Santa Sede.
O'Flaherty trabajó como diplomático del Vaticano en Egipto, Haití, Santo Domingo y Checoslovaquia. En 1934
O'Flaherty recibió el título de Monseñor. Además de sus deberes como sacerdote era un jugador amateur de golf,
ganador de campeonatos amateur.
En los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, O'Flaherty visitó los campos de prisioneros de guerra en Italia
tratando de buscar prisioneros que habían sido reportados como desaparecidos en acción. Si los encontraba con
vida trataba de avisar a sus familias a través de la Radio Vaticano.
Cuando Italia cambió de bando en 1943, miles de PDG británicos fueron liberados. Algunos de ellos, mediante las
visitas de O'Flaherty, lograron comunicarse con él en Roma y le pidieron ayuda. Otros fueron a la delegación
Irlandesa, la única de habla inglesa que quedaba en Roma. Delia Murphy, quien era la esposa del embajador y en
sus tiempos una conocida cantante de baladas, fue una de las personas que ayudaron a O'Flaherty.
O'Flaherty no esperó permiso de sus superiores. Consiguió la ayuda de otros sacerdotes, dos agentes que
trabajaban para Francia libre e incluso comunistas y un contador suizo. Uno de sus aliados fue el Coronel Británico
Sam Derry. También mantuvo contacto con Sir D'Arcy Osborne, embajador británico en el Vaticano. O'Flaherty y sus
aliados lograron esconder a 4000 soldados Aliados y Judíos en apartamentos, granjas y conventos. Uno de los
escondites era un local al lado de una Central de la SS. O'Flaherty coordinó todo esto, además cuando estaba fuera
del Vaticano uso diferentes disfraces.
Tras la guerra O'Flaherty recibió varios premios, incluyendo el CBE y la "Medalla Presidencial por la Libertad" de
Estados Unidos (U.S. Medal of Freedom) con la Palma Plateada (Silver Palm). Rehusó ocupar la pensión vitalicia
que Italia le entregó. En 1960 sufrió un ataque durante una misa y se vio forzado a retornar a Irlanda. Se mudó a
Cahersiveen para vivir con su hermana.
Hugh O'Flaherty murió el 20 de octubre de 1963. Fue sepultado en el cementerio "Daniel O'Connell Memorial
Church" en Cahersiveen.
O'Flaherty fue inmortalizado por la película para televisión de 1983 titulada “The Scarlet and the Black”, donde fue
interpretado por Gregory Peck.

Hans von Dohnanyi (1 de enero de 1902 en Viena; † 9 de abril de 1945 en campo de concentración de
Sachsenhausen) fue un jurista alemán, salvador de judíos y miembro de la resistencia alemana contra el régimen
nazi.
Era hijo del compositor húngaro Ernő Dohnányi y la pianista Elisabeth Kunwald.
Creció en Berlín, donde se estableció después de la separación de sus padres y atendió el Gymnasium junto a
Dietrich Bonhoeffer y Klaus Bonhoeffer.
Estudió derecho en Berlin y en 1925 recibió su doctorado por su tesis.
Se casó con Christina Bonhoeffer, hermana de sus compañeros de liceo con quien tuvo tres hijos: Klaus von
Dohnanyi (que fue alcalde de Hamburgo de 1981 a 1988), Barbara von Dohnanyi y el director de orquesta Christoph
von Dohnányi.
En derecho concretó la demanda de Prusia contra el Deutsches Reich y las intrigas de Franz von Papen en 1932.
Como consejero de altos mandos conoció a Adolf Hitler, Joseph Goebbels, Heinrich Himmler y Hermann Göring a
principios de 1930 y tuvo acceso a documentos de justicia secretos hasta el momento.
Después de la noche de los cuchillos largos de 1934, comenzó a formar parte de la resistencia. En 1938 en vista de
sus críticas al gobierno fue trasladado a Leipzig.
Dohnanyi hizo posible en 1942 la fuga de los abogados judíos Friedrich Arnold y Julius Fliess, junto a una docena de
familiares hacia Suiza en la Operación U-7 y de otras similares.
Hacia fines de febrero de 1943 confabuló junto a Fabian von Schlabrendorff y Henning von Tresckow en el asesinato
fallido a Hitler en el avión Condor en Smolensk.
Arrestado el 5 de abril de 1943 por cargos de haber violado leyes monetarias de cambio fue enviado en 1944 al
campo de concentración de Sachsenhausen donde después del complot del 20 de julio su participación quedó en
evidencia.
Por orden de Ernst Kaltenbrunner fue a corte marcial sin juicio juzgado por Otto Thorbeck y condenado a la horca.
Fue ejecutado el 9 de abril de 1945 en Sachsenhausen mientras sus compañeros Dietrich Bonhoeffer, General Hans
Oster, Dr. Karl Sack, Ludwig Gehre y Wilhelm Canaris fueron ahorcados en Flossenbürg dos semanas antes de la
liberación del campo.
El estado de Israel lo reconoció como uno de los Justos entre las naciones y su nombre fue inscripto en las paredes
del monumento del Holocausto en Yad Vashem, Jerusalén.
Anexo:Personas que ayudaron a los judíos durante el Holocausto

Este artículo es sólo un listado parcial de las personas o grupos que ayudaron a refugiados judíos y otros a huir del
Holocausto nazi durante la Segunda Guerra Mundial. La lista no es exhaustiva, concentrándose en casos famosos o
personas que salvaron las vidas de muchas víctimas potenciales. Yad Vashem, el memorial del Holocausto en Israel,
ha reconocido a más de 20.000 Justos entre las Naciones1 desde 1963. Una comisión bajo el nombre de Autoridad
de Israel para el Recuerdo de los Héroes y Mártires del Holocausto, organizada por Yad Vashem y dirigida por la
Corte Suprema de Israel, ha recibido el encargo de recompensar a las personas que ayudaron a los judíos y de
honrarlos con el título de “Justos entre las naciones”. En enero del año 2007, 21.758 habían recibido ese honor.

Polonia
Hasta el fín del período comunista gran parte de la historia de Polonia durante el Holocausto estuvo oculta tras el
velo del “Telón de Acero”. Durante la Segunda Guerra Mundial Polonia fue el único país donde ayudar a un judío era
un crimen castigable con la muerte. Aunque 6.066 hombres y mujeres (más que cualquier otro país del mundo) han
sido reconocidos como rescatadores por Yad Vashem en Israel, sus experiencias e historias de coraje han pasado
desapercibidas hasta hace poco. Muchos de los rescatadores polacos fueron mujeres, adolescentes y niños. Durante
la Segunda Guerra Mundial Polonia fue ocupada por invasores extranjeros, un hecho a menudo subestimado. La
mitad de Polonia ocupada por los alemanes estaba bajo el control de un Gobierno General y de un
Reichskomissariat; la mitad ocupada por los soviéticos, junto con los territorios actuales de Bielorrusia y Ucrania
estaba bajo la ocupación soviética. Entre los ciudadanos polacos oficialmente reconocidos como Justos se incluyen
700 nombres de personas que murieron mientras trataban de ayudar a sus vecinos judíos. También hubo algunos
grupos, como la organización polaca Zegota, que tomaron medidas drásticas y peligrosas para rescatar a las
víctimas. Witold Pilecki, miembro del Armia Krajowa (Ejército de Cracovia), organizó un movimiento de resistencia en
Auschwitz desde 1940, y Jan Karski trató de dar a conocer la existencia del Holocausto. Durante el alzamiento del
ghetto de Varsovia Henryk Iwanski dirigió las acciones más arriesgadas del Armia Krajowa en apoyo de los
resistentes judíos.

Francia
La ciudad francesa de Le Chambon-sur-Lignon acogió a varios miles de judíos, un acto que se repitió en varias
localidades europeas, como ilustra el famoso caso de Ana Frank, un acto que a menudo suponía un gran riesgo para
los rescatadores.
El diplomático mexicano Luis Martins de Souza Danasta emitió legalmente visados para cientos de judíos franceses
durante el gobierno del régimen de Vichy, salvándolos de una muerte segura.

Bélgica
En abril de 1943, los miembros de la resistencia belga retuvieron el convoy nº 20 del tren que se dirigía a Auschwitz y
liberaron a 231 personas. Varios funcionarios locales hicieron lo que pudieron para entorpecer o bloquear los
procesos de registro de los judíos que estaban obligados a realizar por orden de los ocupantes nazis. Muchos
ciudadanos belgas salvaron a niños judíos ocultándolos en hogares privados y escuelas. De los aproximadamente
50.000 judíos que se encontraban en Bélgica en 1940, 25.000 fueron deportados, y de ellos sólo 1.250 sobrevivieron
al Holocausto.

Dinamarca
La comunidad judía de Dinamarca permaneció relativamente a salvo de la ocupación nazi del país desde el 9 de abril
de 1940. Los alemanes permitieron que el gobierno danés permaneciera activo y este mismo gobierno rechazó que
la cuestión judía existiera en Dinamarca. No se emitió ningún tipo de legislación contra los judíos y la banda amarilla
para identificarlos no fue introducida en Dinamarca. A partir de agosto de 1943 la situación cambió pues el gobierno
danés se negó a introducir la pena de muerte tal y como exigían los nazis tras una serie de huelgas y protestas
populares. Durante estos acontecimientos. Durante estos acontecimientos, el diplomático alemán Georg Ferdinand
Duckwitz trasmitió confidencialmente al político danés Hans Hedtoft la información de que los judíos daneses serían
deportados después de que el gobierno danés fuera disuelto. Hedtoft alertó a la resistencia danesa y a los líderes
judíos C.B. Henriques y Marcus Melchior, que alertaron a la comunidad judía para que se ocultaran a partir del 29 de
agosto de 1943. Durante los dos meses siguientes más de 6.000 de los 7.500 judíos daneses fueron transportados
clandestinamente en barcos de pesca a la vecina Suecia, que había declarado su neutralidad en la guerra. Algunos
judíos daneses fueron capturados por los nazis y enviados al campo de concentración de Theresienstadt. Sin
embargo, los oficiales daneses se encargaron de que estos prisioneros no fueran enviados a los campos de
exterminio y la Cruz Roja danesa se aseguró de mantener la alimentación y ciertos cuidados. El Conde Folke
Bernadotte aseguró el transporte de regreso de los judíos daneses al final de la guerra.

Bulgaria
El gobierno de Bulgaria, dirigido por Bogdan Filov, y posteriormente por Dobri Bozhilov se encontraba aliado con los
nazis y colaboró activamente con los alemanes en el Holocausto en las zonas de la Macedonia yugoslava y de
Grecia que los búlgaros habían ocupado. Hacia 1943 Bulgaria había reunido a la mayor parte de los judíos presentes
en esas zonas, fueron transportados a Bulgaria, y allí fueron entregados a los nazis, que los llevaron al campo de
concentración de Treblinka, donde casi todos fueron asesinados. Sin embargo, los aproximadamente 50.000 judíos
de ciudadanía búlgara no fueron deportados, gracias a las presiones de una parte del parlamento dirigida por Dimitar
Peshev y del Arzobispo Stefan de Sofía, líder espiritual de la Iglesia Ortodoxa de Bulgaria.

España
Ángel Sanz Briz (Zaragoza, 28 de septiembre de 1910 – Roma, 11 de junio de 1980) fue un diplomático español. En
1944 contribuyó a salvar la vida de unos cinco mil judíos húngaros durante el Holocausto, proporcionando pasaportes
españoles, en un principio a judíos que alegaban origen sefardí, y posteriormente, a cualquier judío perseguido. Por
estos hechos, fue reconocido como Justo entre las Naciones.
Eduardo Propper de Callejón (1895 - 1972) fue un diplomático español. Mientras estuvo destacado en la embajada
de París, prestó su ayuda para la huida de miles de judíos perseguidos durante la Segunda Guerra Mundial, desde la
Francia ocupada hacia España, hechos por los que fue distinguido como Justo entre las Naciones en octubre de
2007.
Bernardo Rolland de Miota, diplomático español que, desde su posición de Cónsul General de España en París
(1939-1943) evitó la confiscación de los bienes de un puñado de judíos sefarditas. Intercedió por 14 judíos españoles
enviados al campo de Drancy y organizó la repatriación de otros 77, trabajo que terminó Alfonso Fiscowich. Su
actuación en favor de los judíos provocó graves tensiones con las autoridades alemanas de la Francia ocupada y con
el entonces Embajador de España, Félix de Lequerica.
José Rojas Moreno, fue un diplomático español que, desde su posición como Embajador de España en Bucarest
(Rumanía) (1941-43) consiguió que se revocasen los decretos de expulsión dictados contra un grupo de judíos
sefarditas y la promesa formal que, en el futuro, ninguno de ellos sería expulsado.
Miguel Ángel de Muguiro, diplomático español que, desde su lugar a la Embajada de España en Budapest (Hungría),
contribuyó a la salvación de judíos perseguidos por el gobierno pro-alemán de Miklós Horthy. En un ambiente de
pogromos, persecuciones por las calles y campos de tránsito organizados por los nazis húngaros de la Cruz
Flechada para concentrar a los judíos antes de su envío a los campos de exterminio, Miguel Angel de Muguiro, como
Encargado de negocios, escribió a Madrid escandalizado por los registros y las palizas que practicaban los miembros
de las SS.
Sebastián Romero Radigales, fue un diplomático español que desde su lugar como Cónsul General de España en
Atenas (1943-1944) organizó la repatriación por tierra, mar y aire de los judíos de origen sefardita. Ante las
objeciones para su entrada en España, propuso Marruecos. Entre marzo y junio de 1943 48.000 judíos de Salónica
fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Romero Radigales actuó para intentar liberar a los
deportados sefardíes. Saltándose a las autoridades alemanas, consiguió trasladar 150 sefardíes desde Salónica a
Atenas.
Julio Palencia Tubau, fue un diplomático español que, desde su lugar como Ministro de la Embajada de España en
Sofía (1940-1943) denunció la legislación antisemita del gobierno búlgaro - que afectaba a 50.000 judíos - y va
interceder ante Bulgaria y Alemana para proteger los derechos y bienes de 150 judíos sefardíes. Se enfrentó sin éxito
con las autoridades nazis para evitar la ejecución del judío Leon Arie, los hijos del cual adoptó para que pudiesen
salir del país y reencontrarse con su madre. El embajador de Alemania en Sofía calificó a Julio Palencia de «fanático
anti-alemán» y «amigo de los judíos».
Juan Schwartz Díaz-Flores, diplomático español que, desde su lugar como Cónsul de España en Viena (Austria)
contribuyó a la salvación de judíos perseguidos por los nazis.
José Ruiz Santaella, funcionario español del cuerpo diplomático. Como agregado en la embajada de Berlín en los
años 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, contribuyó, con la ayuda de su esposa Carmen Schrader, a salvar la
vida de Gertrud Neumann, Ruth Arndt y Lina Arndt, perseguidas por su condición de judías por el Tercer Reich.

Portugal
El diplomático portugués Aristides de Sousa Mendes emitió más de 30.000 visados a los judíos y otras minorías
perseguidas por los nazis, pero sus actividades le costaron su carrera. En 1941 António de Oliveira Salazar, el
dictador gobernante de Portugal, lo retiró de su puesto de embajador. Arístides murió enloquecido y en la pobreza en
1954.

Lituania
Chiune Sempo Sugihara, cónsul japonés en Lituania entre 1939-1940, emitió miles de visados a los judíos que huían
de Polonia desafiando las órdenes explícitas del Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón. Fue el último diplomático
extranjero que abandonó Kaunas y continuó emitiendo visados desde el tren en que se marchaba. Después de la
guerra Sugihara fue despedido de su carrera diplomática, bajo la excusa de su baja estatura. En 1985 la mujer de
Sugihara y su hijo recibieron el título honorífico de Justos entre las Naciones en Jerusalén, en nombre del propio
Sugihara, que se encontraba muy enfermo, y que murió en 1986.

Albania
Albania consiguió no sólo salvar a todos los judíos albaneses, sino también a varios cientos de otros judíos
refugiados procedentes de otros países como Serbia, Grecia y Austria, aunque algunos investigadores discrepan con
esta visión optimista.9 En 1997 el albanés Shyqyri Myrto fue honrado por el rescate de judíos con el premio “Coraje
para Proteger” de la Liga Antidifamación de Albania, que fue recogido por su hijo, Arian Myrto.10 En el año 2006, una
placa en homenaje a la compasión y la valentía de Albania durante el Holocausto fue inaugurada en el Holocaust
Memorial Park de Sheepshead Bay en Brooklyn, Nueva York, con la presencia del embajador albanés ante la ONU:
En 1943, los nazis pidieron a las autoridades albanesas una lista de los judíos presentes en el país, que les fue
negada. "Los judíos fueron sacados de las ciudades y escondidos en el campo" explicó Goldfarb. "Los albaneses
robaban documentos de identidad en las comisarías [para que los judíos los utilizaran]. La resistencia albanesa
incluso advirtió que cualquiera que entregara a un judío a los nazis sería ejecutado"…"Actualmente hay más judíos
en el país que antes de la guerra –gracias a las tradiciones albanesas de tolerancia religiosa y hospitalidad.”

Finlandia
El gobierno de Finlandia rechazó repetidamente las peticiones de Alemania de la entrega de los judíos finlandeses,
reafirmando que "Finlandia no tiene Problema Judío".

Italia
En Roma, unos 4.000 judíos italianos y prisioneros de guerra evitaron la deportación, muchos de ellos escondidos en
casas particulares o evacuados de Italia por un grupo organizado por un sacerdote irlandés, Hugh O'Flaherty, que
había sido embajador del Vaticano en Egipto y utilizó sus contactos diplomáticos para proporcionar santuario a los
refugiados judíos.

Noruega
Las peticiones de Alemania para que los judíos de Noruega fueran deportados fueron rechazadas o ignoradas por el
gobierno noruego.

China
Entre 1933 y 1941 la ciudad china de Shanghái aceptó sin condiciones la llegada de más de 30.000 refugiados judíos
que huían del Holocausto en Europa, un número mucho mayor que cualquier otro país, y superior al de los judíos
refugiados conjuntamente en Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y la India durante la Segunda Guerra
Mundial. Después de 1941, cuando los japoneses ocuparon la ciudad, encerraron a los judíos refugiados en una
zona conocida como “ghetto de Shanghai”. Algunos de estos refugiados ayudaron a la resistencia china contra los
invasores japoneses. Después de 1948 muchos de los judíos de Shanghai emigraron a los Estados Unidos e Israel
debido al estallido de la Guerra Civil China (1946-1950).

Líderes y diplomáticos
Per Anger, embajador sueco en Budapest, fue uno de los primeros diplomáticos que adoptaron la idea de emitir
pasaportes a los judíos húngaros para protegerlos del arresto y la deportación. Anger colaboró con Raoul Wallenberg
para salvar las vidas de miles de judíos.
Wladyslaw Bartoszewski – Activista polaco del Zegota.
Conde Folke Bernadotte de Wisborg- diplomático sueco, que negoció el traslado de una 27.000 personas (con un
número significante de judíos) a varios hospitales de Suecia.
Jacob (Jack) Benardout – embajador británico en la República Dominicana antes y durante la Segunda Guerra
Mundial. Emitió numerosos visados dominicanos a los judíos de Alemania. Sólo 16 familias judías llegaron a la
República Dominicana (los demás se dispersaron por otros países), de las que desciende la mayor parte de la actual
comunidad judía del país.
Hiram Bingham IV, vice-cónsul estadounidense en Marsella, 1940-1941.
José Castellanos Contreras –diplomático y coronel del ejército de El Salvador, que mientras trabajaba como cónsul
en Ginebra entre 1942-1945 y en colaboración con George Mantello, ayudó a salvar al menos 40.000 judíos de la
persecución nazi proporcionándoles papeles falsos y la nacionalidad salvadoreña.
Georg Ferdinand Duckwitz, embajador alemán en Dinamarca. Alertó al político danés Hans Hedtoft de los planes de
los nazis para deportar a la comunidad judía danesa, permitiendo su rescate y traslado a la vecina Suecia.
Frank Foley – agente de los servicios secretos británicos en Berlín salvó a unas 10.000 entregándoles visados y
pasaportes falsos para Gran Bretaña y Palestina.
Varian Fry – periodista estadounidense, que salvó a entre 2.000 y 4.000 judíos, incluyendo a muchos destacados
artistas e intelectuales.
Albert Göring – empresario alemán y hermano menor del líder nazi Hermann Göring, que ayudó a varios judíos y
disidentes a sobrevivir en Alemania.
Paul Grüninger – comisario de policía suizo que proporcionó papeles falsos a más de 3.000 refugiados para que
pudieran escapar de Austria tras el Anschluss.
Kiichiro Higuchi – teniente general del Ejército Imperial japonés.
Wilm Hosenfeld – oficial alemán que ayudó al pianista Wladyslaw Szpilman, un judío polaco, entre muchos otros.
El príncipe Constantin Karadja –diplomático rumano, que salvó a más de 51.000 judíos de la deportación y el
exterminio, como acreditó el Yad Vashem en el año 2005.
Jan Karski – emisario polaco del Armia Krajowa a los Aliados occidentales y testigo del Holocausto.
Necdet Kent – Cónsul de Turquía en Marsella, que proporcionó la ciudadanía turca a cientos de judíos. En una
ocasión entró personalmente en un tren enviado a Auschwitz con gran riesgo personal para salvar a 70 judíos, a los
que proporcionó la ciudadanía turca para evitar su deportación.
Turkish Consul General at Marseille, who granted Turkish citizenship to hundreds
Zofia Kossak-Szczucka – fundadora polaca del Zegota.
Carl Lutz –consul suizo en Budapest, que consiguió proporcionar salvoconducto a Palestina a miles de judíos
húngaros.
Luis Martins de Souza Dantas – embajador brasileño en Francia. Proporcionado visados brasileños a varios judíos y
otras minorías perseguidas por los nazis. Fue proclamado Justo entre las Naciones en el año 2003.
George Mantello – Cónsul honorario de El Salvador para Hungría, Rumania y Checoslovaquia, que proporcionó
papeles falsos de ciudadanía salvadoreña a miles de judíos e inició una campaña de publicidad que finalmente
detuvo las deportaciones de judíos de Hungría a Auschwitz.
Paul V. McNutt – Alto Comisionado de Filipinas del gobierno de los Estados Unidos, que facilitó la entrada de
refugiados judíos en las islas Filipinas entre 1937-1939.
Helmuth James Graf von Moltke – consejero del Tercer Reich en leyes internacionales, miembro del grupo de
resistencia Kreisau, envió a varios judíos a países seguros.
Delia Murphy –, esposa del Dr. Thomas J. Ciernan, ministro irlandés presente en Roma entre 1941-1946, que
colaboró con el padre Hugo O´Flaherty y formó parte de una red que salvó las vidas de judíos y disidentes políticos
de las manos de la Gestapo.
Giovanni Palatucci –policía italiano que salvó a varios cientos de judíos.
Giorgio Perlasca – comerciante italiano en Hungría. Cuando Ángel Sanz Briz, el embajador de España recibió
órdenes de abandonar Hungría, continuó con la labor del embajador español de ayudar a los judíos. Durante un
tiempo Perlasca incluso afirmó ser su sustituto.
Dimitar Peshev – Portavoz del Parlamento de Bulgaria.
Frits Philips – empresario holandés que salvó a 382 contratándolos en su empresa e insistiendo a los nazis de que
eran indispensables.
Witold Pilecki – Este ciudadano polaco y miembro del Armia Krajowa se prestó voluntario para ser aprisionado en
Auschwitz, donde organizó una resistencia dentro del campo y envió los primeros informes sobre las atrocidades
nazis al gobierno polaco en el exilio, donde fueron transmitidos al resto de los Aliados occidentales.
Karl Plagge – Un Mayor de la Wehrmacht que emitió permisos de trabajo para salvar a casi 1.000 judíos.
Eduardo Propper de Callejón – secretario de la embajada española en París que selló y firmó pasaportes casi
ininterrumpidamente durante cuatro días en 1940 para permitir que los refugiados judíos huyeran a España y
Portugal.
Traian Popovici – alcalde rumano de Cernauti (Chernivtsi), que salvó a 20.000 judíos de Bucovina.
Manuel L. Quezon – Presidente de Filipinas (1935-1941), ayudó a los refugiados judíos a reinstalarse en la isla de
Mindanao.
Florencio Rivas – cónsul de Uruguay en Alemania, que supuestamente ocultó a ciento cincuenta judíos durante la
“Noche de los Cristales Rotos” y posteriormente les proporcionó pasaportes para que salieran del país.
Ángel Sanz Briz – embajador español en Hungría. Junto con el embajador italiano Giorgio Perlasca, salvó a más de
5.000 judíos de Budapest proporcionándoles pasaportes españoles.
Abdol-Hossein Sardari – Diplomático iraní en París. Salvó a muchos judíos iraníes y entregó más de 500 pasaportes
en blanco para que fueran utilizados por judíos no iraníes de Francia.
Oskar Schindler – empresario alemán cuyos esfuerzos salvaron a más de 1.200 trabajadores judíos. Su vida dio
lugar al libro “El Arca de Schindler” y la película “La Lista de Schindler”.
Eduard Schulte – empresario alemán, que fue el primero que informó a los Aliados sobre el exterminio sistemático de
judíos realizado por los nazis.
Irena Sendler – líder polaca del departamento infantil del Zegota: salvó a 2.500 niños judíos.
Ho Feng Shan – consul chino en Viena, que emitió numerosos visados a los judíos.
Henryk Slawik – diplomático polaco, que salvó a unas 5.000-10.000 personas en Hungría.
Aristides de Sousa Mendes – embajador portugués en Burdeos, que emitió más de 30.000 visados para ayudar a los
judíos y otras minorías perseguidas a huir de los nazis.
Chiune Sugihara –consul japonés en Lituania, que emitió pasaportes falsos sin la autorización de su país para 2.140
judíos y sus familias en 1940.
Selâhattin Ülkümen – diplomático turco que salvó la vida de 42 familias de judíos turcos, más de 200 personas de la
comunidad judía de la isla de Rodas en 1944, durante la ocupación alemana.
Raoul Wallenberg –diplomático sueco, que salvó a unos 100.000 judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
Desapareció en enero de 1945, después de ser capturado por las tropas soviéticas que ocuparon Budapest.
Sir Nicholas Winton – financiero británico que envió a 669 niños (en su mayoría judíos) a casas de adopción en
Inglaterra y Suecia desde Checoslovaquia y Austria tras la Noche de los Cristales Rotos. Sir Nicholas fue nominado
al Premio Nobel de la Paz en el año 2008.
Namik Kemal Yolga – vice-cónsul de turco en París, que salvó a numerosos judíos turcos de la deportación.
Gilberto Bosques Saldívar – Cónsul de México en Marsella. Emitió visados mexicanos para unos 40.000 judíos y
refugiados políticos, permitiéndoles huir a México y otros países. Posteriormente fue encarcelado por los nazis.

Figuras religiosas
Metropolitano Crisóstomo de Zante quien, cuando los invasores nazis de Grecia le ordenaron entregar una lista de
todos los judíos de la isla de Zakynthos, entregó un papel con sólo dos nombres: el suyo y el del líder nazi de los
ocupantes.
Arzobispo Damaskinos- Arzobispo de Atenas durante la ocupación alemana. Protestó formalmente ante la
deportación de judíos y ordenó discretamente a las iglesias bajo su jurisdicción que emitieran falsos certificados de
bautismo a los judíos que huían de los nazis. Miles de judíos griegos se salvaron haciéndose pasar por cristianos.
Arzobispo Johannes de Jong de Utrecht (posteriormente cardenal)- que escribió junto a Titus Brandsma (monje
carmelita) una carta que leyó públicamente el domingo 26 de enero de 1942 en la que pedía a todos los católicos
holandeses que ayudaran a los judíos perseguidos y condenaba abiertamente la "deportación de nuestros hermanos
y ciudadanos judíos" por parte de los nazis.
Alfred Delp- sacerdote jesuita que ayudó a los judíos a escapar a Suiza mientras era rector de la Iglesia de St. Georg
en Múnich. También colaboró con la resistencia de Kreisau. Fue ejecutado en Berlín el 2 de febrero de 1945.
Maximilian Kolbe – fraile franciscano polaco. Durante la Segunda Guerra Mundial proporcionó refugia a los
refugiados en su monasterio, incluyendo a 2.000 judíos. También fue un destacado radioaficionado, condenando y
despreciando las actividades de los nazis en sus emisiones de radio.
Bernhard Lichtenberg – sacerdote católico alemán en la catedral de Berlín. Fue enviado al campo de concentración
de Dachau por rezar por los judíos deportados.
Hugh O'Flaherty –un sacerdote católico irlandés que salvó a más de 4.000 judíos y soldados aliados. Fue conocido
como “La Pimpinela Escarlata del Vaticano.
Sára Salkaházi – una monja católica húngara, que acogió a unos 100 judíos en Budapest.Posteriormente fue
beatificada. Otra Hermanas del Servicio Social también permitieron la salvación de miles de judíos húngaros.
Andrey Sheptytsky – Arzobispo Metropolitano de la Iglesia Greco-Católica de Ucrania, que acogió a cientos de judíos
en su residencia y en monasterios ucranianos. También escribió una carta pastoral "No matarás" para protestar ante
las atrocidades nazis.
Arzobispo Stefan de Sofía- Arzobispo de Sofía y líder de la Iglesia Ortodoxa de Bulgaria.
André y Magda Trocmé – Un pastor francés y su esposa, que dirigieron el movimiento popular de Le Chambon-sur-
Lignon y salvaron a unos 3.000-5.000 judíos.
Omelian Kovch – sacerdote greco-católico de Ucrania que fue deportado a Treblinka por ayudar a miles de judíos.
Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II.

Individuos destacados
Khaled Abdul-Wahab administrador de Mahdia, Túnez, durante la ocupación alemana; primer árabe nominado para
“Justo entre las Naciones”.
Maria Gräfin von Maltzan, noble alemana que escondió y salvó judios en Berlin.
Maria Leenderts y Petrus Johannes Jacobus Kleiss, comerciantes holandeses que con la colaboración de sus
empleados y del club de fútbol y un pastor local proporcionaron alojamiento y escondrijos a muchas familias judías
durante la guerra.
Albert Battel – un oficial alemán de la Wehrmacht.
Albert Bedane – proporcionó refugio a una mujer judía y a otros refugiados perseguidos por los ocupantes alemanas
de las Islas del Canal.
Victor Bodson ayudó a los judíos a escapar de Alemania mediante una ruta de huida clandestina en Luxemburgo.
Corrie ten Boom, rescató a muchos judíos de los Países Bajos y les dio alojamiento en su propia casa. Fue enviada
al campo de Ravensbrück.
Stefania Podgorska Burzminski y Helena Podgorska- Con 16 y 7 años respectivamente, se infiltraron en los ghettos y
ayudaron a escapar a 13 judíos de la destrucción de los barrios judíos.
Sgt.-Mayor Charles Coward fue un agente británico que sacó a más de 400 judíos del campo de trabajo de Monowitz.
Miep Gies, Jan Gies, Bep Voskuijl, Victor Kugler, y Johannes Kleiman ocultaron a Ana Frank y a otros siete judíos en
Ámsterdam durante dos años.
Alexandre Glasberg- sacerdote franco-ucraniano, que ayudó a cientos de judíos franceses a escapar a la
deportación.
Friedrich Kellner, inspector de justicia, que ayudó a Julius y Lucie Abt, y a su hijo John Peter, a escapar de Laubach.
Stanislaw Kielar – ayudaron a sobrevivir a dos niñas judías de la familia Reisenbach.
Janis Lipke- de Letonia, protegió y ocultó a unos 40 judíos de los nazis en Riga.
Heralda Luxin, una joven que ocultó a varios niños judíos.
Józef y Stefania Macugowscy, ocultaron a seis miembros de la familia Radza y a varios otros en Nowy Korczyn,
Polonia.
Dorothea Neff, actriz de teatro austriaca, que ocultó a su amiga judía, Lilli Schiff.
Algoth Niska – contrabandista finlandés, que transportó a numerosos judíos a través del Báltico.
Irene Gut Opdyke, una mujer polaca, que ocultó a doce judíos en el sótano de un alemán.
Jaap Penraat – arquitecto holandés que falsificó documentos de identidad para los judíos y ayudó a muchos a
escapar a España.
Tim Pickert rescató a docenas de judíos de los ghettos de Polonia y los ocultó en los molinos de su propiedad al
noroeste de La Haya, en los Países Bajos.
Nicolaus Rossini, que ayudó a muchos huérfanos judíos y fue ejecutado en el campo de concentración de Kraków-
Plaszów.
Irena Sendler, trabajadora social polaca, que salvó a unos 2.500 niños judíos del ghetto de Varsovia.
Suzanne Spaak, millonaria que salvo a muchos niños judíos de Francia.
Marie Taquet-Martens y Major Emile Taquet ocultaron a 75 niños judíos en un hospicio para niños discapacitados en
Jamoigne-sur-Semois, Bélgica.
Gabrielle Weidner yJohan Hendrik Weidner, ayudaron a escapar a 800 judíos.
Bertha Marx y Eugen Marx ayudaron a salvar judíos con la Resistencia francesa.
Rudolf Štursa, un abogado, y Jan Martin Vochoc, un sacerdote católico de Praga bautizaron y emitieron certificados
falsos de bautismo a más de 1.500 judíos.
Hans von Dohnanyi, jurista cuñado del pastor Dietrich Bonhoeffer hizo posible el escape de las familias de Julius
Fliess y Friedrich Arnold hacia Suiza en la llamada "Operación U-7"

Algunas localidades que ayudaron a los judíos


Yaruga, Ucrania
Le Chambon-sur-Lignon, en el Alto Loira Francia, donde se salvaron unos 5.000 judíos.which
Markowa, Polonia, donde 17 judíos sobrevivieron a la guerra. Muchas familias ocultaron a sus vecinos judíos y
algunos vecinos fueron ejecutados por ello.
Wiktoria y Józef Ulm, sus seis hijos y un bebé nonato fueron fusilados por los alemanes por ocultar a las familias
Szall y Goldman.
Dorota y Antoni Szylar – ocultaron a siete miembros de la familia Weltz.
Julia y Józef Bar – ocultaron a 5 miembros de la familia Reisenbach
Michal Bar – ocultaron a Jakub Lorbenfeld.
Jan y Weronika Przybylak – ocultaron a Jakub Einhorn.
Tršice, República Checa, mucha gente de esta localidad ayudó a ocultar familias judías, y seis personas recibieron el
título honorífico de Justos entre las Naciones.
Nieuwlande, los Países Bajos – Durante la guerra esta pequeña aldea de 117 habitantes decidió por unanimidad en
1942 y 1943 dar refugio en cada casa a los judíos, haciendo imposible la traición. Así
Moissac, Francia – En esta localidad había una casa de acogida y un orfanato para los judíos. Cuando el alcalde fue
alertado de la llegada de los nazis, los mayores se ocultaban en los bosques acampando durante varios días, los
más jóvenes eran dispersados entre las familias de la zona y tratados como parientes. Cuando se hizo demasiado
peligroso para los judíos continuar en la localidad, todos fueron progresivamente enviados a lugares seguros y otros
países.