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Capituto XV. ~ MUSICA Y PENSAMIENTO POSTMODERNO 1. Garcia Canclini y las culturas hibridas amplia, pero a la hora de proponer un texto introductorio al tema, parece perti- nente eles a gaat paragon ea edad, del sociélogo Néstor Garcia Canclini porque presenta una sintesis critica de los pro- blemas y fetos planteados en este ambito, E! autor desarrolla los contenidos que su- giere el titulo a partir de su andlisis de las sociedades latinoamericanas, en las que “las tradiciones no se han ido y la modernidad no acaba de llegar”. En algunos senti- des, sus‘observaciones son aplicables a a realidad espafiola, cuya sociedad ha expe- rimentado en estas dltimas décadas un proceso de veloz transformacion estructural, en parte motivada por los mismos fendmenos que el socialista argentino menciona 4: bibliografia sobre pensamiento postmoderno en ciencias sociales es muy en su libro. Por este motivo, y sin parar mientes en las inevitables diferencias que . separan la realidad de un pais como Espafia, de las sociedades latinoamericanas, se presentan a continuaci6n algunas de las ideas de este libro: Para abordar el tema de las “estrategias"” mencionaco en el titulo, el autor parte de las siguientes hipotes: 1. “La incertidumbre acerca del sentido y valor de la modernidad deriva no sélo de lo que separa a naciones, etnias o clases, sino de los cruces socioculturales en que se mezclan lo moderno y lo tradicional... Los medios de comunicacién electro- nica, que parecian dedicados a sustituir arte y folklore, los difunden rapidamente El rock y Jam ‘erudita’ se renuevan con melodias asiaticas y afroamericanas.. Los migrantes campesi adaptan sus saberes para vivir en la ciudad (y sus arte- sanias para interesar a los consumidores urbanos) por medio de una reconversién econdmiea y simbdlica. Las oposiciones tradicional/moderno y culto/popular ya no son abruptas”! 2. El trabajo conjunto de las ciencias sociales (que deben ser némadas) puede generar otro modo de concebir la modernizacion latinoamericana; mas que una fuer- za ajena y dominante que sustituye lo tradicional y propio, se trata de intentos de 1 Néstor Garcia Canclini: Culturas hibridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad (Buenos Aires Editorial Sudamericana, 1995) (I* Ed. 1992), p. 14. Errowusiconocts dio de los cuales algunos se go de la heteroge- de cada nacidn. s ria sobre los circuitos hibri estudio de la hete- Hevan a explicar los poderes oblicuos que mezclan las institu- ciones liberales y los habitos autoritarios, los movimientos sociales igualitarios y los regimenes paternalistas. Tradicionalistas y conservadores qguisieron construir obje tos puros (culturas-nacionales y populares auténticas, arte por el arte, innovacién autonoma). Hoy hay que preocuparse menos por lo que se extingue que por lo que se transforma. El autor afirma que, para representar esta heterogeneidad cultural, de la que pro- porciona ejemplos. jovacin por f. Es Gtil la reflexién antievolucionista del postmodernismo, mas radical que cualquier otra anterior. Su critica a los relatos omnicomprensivos sobre la historia puede servir para detec- tar Jas pretenstones fundamentalistas del tradicionalismo, el etnicismo y el nacionalismo, ara entender las derivaciones autoritarias del liberalismo y el socialismo... La relativizecién postmoderna de todo fundamentalismo 0 evolucionismo facilita la tarea de revisar la sepa- aci6n entre lo culto, lo popular y lo masivo sobre la que alin simula asentarse la moderni- dad, elaborando un pensamiento més abierto para abercar las interacciones e integraciones entre los niveles, géneros y formas de la sensibilidad colectiva?. Hay cuatro movimientos basicos en la modernidad: un Proyecto.emancipador, un proyecto expansivo, un proyecto renovador y un proyecto democratizador (y el autor Tetoma esta taxonomia al final del libro para sefialar en qué medida se han cumplido en Latinoamérica). Las sociedades modernas necesitan a la vez de la divulgacién -ampliar el mercado y el consumo de los bienes para acrecentar la tasa de ganancia- y la distincién que, para enfrentar los efectos masificadores de la divulgacidn, recrea los signos que diferencian a los sectores hegemonicos. Se han terminado las van- guerdias artisticas y en su lugar han quedado los rituales de innovacion: hay un momento en que los gestos de ruptura de los artistas, que no logran convertirse en actos (intervenciones eficaces en procesos sociales) se vuelven ritos}. La sociedad incorpora las transgresiones limitandolas, controla el riesgo del cambio, promueve rituales de ingreso 0 de pasaje‘. El arte culto ya no es un comercio minorista; en cine, discos, radio, TV y video, las relaciones entre artistas, intermediarios y publico implican una estética distinta de la que sostuvo a las bellas artes: los artistas no conocen al piiblico, ni pueden reci- bir directamente sus juicios sobre sus obras, los empresarios adquieren un papel mas decisivo que cualquier otro mediador estéticamente especializado (critico o historia- ? Néstor Garcia Canclint: Culturas hibridas..., p. 23 * Ritos no sBlo en euanto practicas de reproduccién social en Jas que la sociedad afima su identidad, orden y homogeneidad, sino también como movitnientos hacia un arden distinto que le sociedad aun resiste 0 prosctibe 4 El autor ejemplifica este fendmeno a través del andlists de la arquitectura de los museos, con sus itinerarios, codigos ¢ insinuacidn de diferencias sociales (quiénes pueden entrar y quiénes quedan fuera porque no com, prenden lo que s® muestra, por ejemplo). Musica y pensamiento postmoderne dor del arte) y toman decisiones claves sobre lo que debe 0 no debe reproducirse-o comunicarse. De aqui la paradoja: en el momento en que los artistas y Jos especta- dores “cultos” abandonan la estética de las bellas artes y de las vanguardias porque saben que la realidad funciona de otro moda, las industrias culturales -las mismas que clausuraron esas ilusiones en la produccién artistica- las rehabilitan en un sis- —tema paralélo de publicidad y difusion (manteniendo.topoi del pasado como elangus- tioso trabajo de creacién o.el mito romantico del artista solo e incomprendido). He aqui -escribe Canclini- un desencuentro entre la sociologia de la cultura moderna y las practicas artisticas de los tiltimos veinte afios3, Con respecto hla expansién del consumo y al voluntarismo cultural, el autor comenta: “La nueva mirada sobre la comunicacion de la cultura que se construye en los tltimos anos strge de dos tendencias basicas de la logica social: por una part ve indaciones privadas Y mas adelante, se pregunta: “Para qué sirve una politica que trata de abolir la heteggeneidad cultural?”, a lo que responde: Pardfsuprimalr algunas diferencias y marcar otras. Divulgar masivamente Jo que algunos entendemos por “cultura” no siempre es la mejor manera de fomentar le participacién demo. cralica y la sensibilizacion artistica, Porque la divulgacién masiva del arte “selecto”, al ~ mismo tiempo que una accién socializadora, es un procedimiento para afianzar la distincion de-quienes lo conocen, los que son capaces de separar forma y funcién, los que saben usar el Lnusen Los mecanisis de reforzamiento de la distincién suelen ser recursos para repro- cit la hegemonia... Si-revisamos los discursos de esos-movimientos de democratizacion radical, aparece en muchos una concepciGn homogeneizadora de la igualded que se parece a Ios proyectos de expansion ilimitada del mercado comunicacional... Lo que queremos Cuestiondr es el supuesto de que los museos y otras instituciones culturales cumpliran mejor su funcién cuando mayor cantidad de piiblico reciban, y que la television y la radio Son exitosas porque alcanzan audiencias millonarias”, Pero, por-otra parte... Tampoco se trata solo de buscar una comunidad cultural cooperativa y plural. Las dife- Fenclas: basadas en desigualdades no se arreglan con democracia formal. Une politica democratizadore no es s6lo la que socializa ios bienes “legitimos’, sino la que cuestiona lo que debe entenderse por cultura y cuales son ios derechos de lo heterogéneo. Una politica ¢8 democratica tanto por construir espacios para el reconocimiento y al desarrollo colecti. Vos como por suscitar las condiciones reflexivas, criticas y sensibles para pensar sobre lo ue obstaculiza ese reconocimiento. Quizas