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TENER NUESTRO PROPIO SANTUARIO

Todas las maanas mis queridos estudiantes, vemos que el sol se levanta dominando
las colinas y los picos de las montaas, cada maana es distinta de otra. Si vosotros os
tomarais la molestia de contemplar una salida de sol, constatarais que esto es as: las
nubes de cada maana se presentan con tonalidades y formas diversas, pero siempre de
una hermosura incomparable, porque son pintadas con las manos del mejor de los
pintores: Dios. Cada brochazo de Esa mano tiene el toque de eternidad, de belleza, de
grandeza, de hermosura.
Esto mismo mis queridos estudiantes, debiera ser para nosotros cuando nos reunimos
para la meditacin, o cuando en nuestras casas nos retiramos a ese lugarcito apartado en
donde dialogamos con Dios.
En el libro Las llaves de tu Reino, se recomienda una y otra vez insistentemente, el
tener en la casa, sino un cuarto especial por lo menos un biombo que separe la sala de ese
lugar de oracin, o el dormitorio de ese lugar de la de oracin.
Desventuradamente las costumbres que se han introducido posteriormente, esas
costumbres que nacen de ese hedonismo sin freno, caracterizado por lo que se llama
avances de este siglo, eso ha hecho que olvidemos de las cosas de Dios y que nos
preocupemos ms bien de las cosas del orden meramente temporal.
En nuestras casas, los arquitectos y los ingenieros quienes tienen siempre en miente el
dotar a esa casa, desde el lugar en donde tiene que colocarse el sombrero o los sombreros,
la ropa cuando uno va de visita, la sala de visita, el comedor, los dormitorios, la sala de
estar, baos, etc.; pero no hay un lugar de la casa que diga en este lugar puedo
encontrarme con Dios.
Esto mis queridos estudiantes, tenemos nosotros que suplirlo. Antes que nada primero
l, ya que l es el dueo de todo, absolutamente de todo.
Para que nosotros podamos pedir que l bendiga nuestra habitacin, para que l
bendiga nuestros trabajos, nuestras inquietudes, nuestros problemas; y para tener la
seguridad de que esto es as, tambin hagamos el pequeo esfuerzo de tener en nuestra
casa ese pequeo lugarcito en donde encontrarnos diariamente con Dios.
Padre CSAR AUGUSTO DVILA GAVILANES
Gua Espiritual y Fundador de la Asociacin Escuela de Auto-Realizacin

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