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El TERRITORIO ARGENTINO Y MISIONERO HACIA 1810

1810, año clave para las colonias españolas en América, los estallidos
revolucionarios se sucedían a lo largo de América del Sur y en México;
Caracas, Bogotá, Quito, Santiago, México fueron capitales de la Revolución
Hispanoamericana, y lo fue también la Buenos Aires del 25 de Mayo, ¿pero
como era nuestro territorio en esos tiempos?

Cuando se inician los sucesos de Mayo de 1810, el territorio que iba a


conformar el Estado Nacional presentaba importantes particularidades en su
espacio geográfico. Existían dos grandes áreas anecuménicas desde el punto
de vista de la ocupación por el hombre blanco: una al norte y la otra al sur,
ambas habitadas por el indio nómada que practicaba una economía de
subsistencia fundamentada en la caza y la pesca.

El interior constituía, contrariamente a lo que ocurre en la actualidad, la parte


más poblada y rica y el Litoral la más atrasada y pobre. El 50% de la población

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total del país, que para 1809 fue calculada en 406.000 habitantes, se
encontraba en el Noroeste, el 35% en el Litoral y el 15% restante distribuido en
el resto del país. Los caminos que estructuraban el territorio argentino en los
comienzos de su historia como tal, tenían dos direcciones principales: el Alto
Perú y Cuyo. El camino de Buenos Aires al Perú sigue la histórica ruta de
entrada y recorre las tierras en cuyo curso se forma el principal poblamiento
histórico. Los núcleo poblacionales iniciales habían surgido durante la
conquista española respondiendo a los intereses geopolíticos de la corona y el
Río de la Plata se había constituido en un conglomerado de gobernaciones
escasamente evolucionadas y con algunas rudimentarias producciones
artesanales.

El otro camino al norte corría paralelo a la frontera del Chaco y era menos
transitado debido al mayor peligro que representaba en él la proximidad del
indígena. En las primeras décadas del siglo XIX la principal función de los
caminos era la comercial, aunque también los transitaban los correos y los
arreos de mulas.

En estrecha relación con los caminos fueron surgiendo los poblados. Las
primitivas aldeas fueron puestos de comunicación entre las minas del Perú,
verdadera fuente de riqueza colonial, y el Río de la Plata, única entrada
española por el Atlántico sur.

Al producirse la Revolución de Mayo, comienza el proceso de desintegración


del Virreinato del Río de la Plata, algunas de sus unidades administrativas se
constituyeron en Estados independientes como fue el caso de Paraguay,
Uruguay y Bolivia, la Argentina inicia un largo camino hacia la independencia
que la llevaría a la conformación de la Provincias Unidas del Río de la Plata en
1816.

Misiones hacia 1810


Por Real Orden del 18 de agosto de 1776 se crea el Virreinato del Río de la
Plata, la nueva unidad política-administrativa en América estaba dividida en
ocho intendencia y cuatro gobernaciones. Misiones era una de esas
gobernaciones. Todas las intendencias y gobernaciones eran independiente
pero subordinadas políticamente al Virrey con asiento en la capital del
Virreinato: Buenos Aires.

En 1810 se produce un nuevo desmembramiento de la Gobernación de


Misiones (anteriormente los lusitanos con gran maniobra política se apoderan
de los 7 pueblos de las misiones orientales sobre el río Uruguay), al no
reconocer el Paraguay a la Junta de Mayo de Buenos Aires, quedan anexadas
a su jurisdicción territorial y política trece pueblos Misioneros. A partir de ese
momento, de las aproximadamente sesenta reducciones, quedan diez en lo
que mas adelante sería el territorio de la República Argentina

El gobernador de Misiones Tomás de Rocamora, reconoce a la junta de Mayo


adhiriendo prácticamente los diez pueblos a los ideales de la revolución: San
José, San Carlos, Santo Tomé, La Cruz, Yapeyú – en la actual provincia de

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Corrientes-, y Mártires, Santa María la Mayor, San Javier, Apóstoles,
Concepción – en la provincia de Misiones-, nuestro territorio pasa a
denominarse “Provincia Revolucionaria de Misiones”.

Al no reconocer el Paraguay a la Junta de Mayo, Misiones se encontraba


amenazada pues el Paraguay la consideraba dentro de su jurisdicción, por lo
tanto Misiones quedó entro dos núcleos opuestos a la revolución (Paraguay y
Montevideo), a los que había que sumar la siempre peligrosa vecindad luso-
brasileña. Ante esta situación Tomás de Rocamora ideó un Plan de Defensa
para los pueblos de las Misiones; este era el panorama político y territorial de la
actual provincia de Misiones hacia 1810.

Los 30 Pueblos Jesuíticos en los actuales territorios de Argentina, Brasil y Paraguay

Licenciado Sergio Luis Alberto Páez


Departamento en Geografía
Instituto Superior “Antonio Ruiz de Montoya”