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La perinola

La noticia en los tiempos de Twitter


Álex Ramírez-Arballo

Me enteré del secuestro de Diego Fernández de Cevallos a través de Twitter, y estoy


seguro que muchas personas más junto conmigo estuvieron siguiendo todo el chismorreo en
tiempo real. Y digo chismorreo no de forma peyorativa, sino para aclarar el tono en el que la
noticia es tratada en estos medios relámpago. Es decir, en Twitter y en otras redes sociales la
informalidad es la ley y la autoridad se diluye de modo absoluto. Algunos han querido ver en
esto una falencia -una debilidad- pero yo no creo que sea así; es más, me atrevería a decir que en
esta dispersión se encuentra su fortaleza.
Los medios tradicionales se asumen (todavía) como potestad encargada de la verdad y
son unilaterales y fuertemente impositivos. Durante el siglo XX vimos crecer a figuras de la
información que se convirtieron en iconos de la comunicación de masas y ante ellos el ciudadano
se convertía en una hormiga, un mero receptor de información procesada. Así, el poder
institucional tenía en esos señores de "los medios" uno de los hilos más firmes y efectivos de
control; es por ello que la expresión popular quedaba reducida a las expresiones callejeras,
solamente.
Las redes sociales abrieron nuevas avenidas para que la gente, sin importar el calado o la
sapiencia de su decir, tuviera un alcance insospechado, una penetración que jamás se había
siquiera imaginado. El caso de el "Jefe Diego" es paradigmático porque ha demostrado cómo en
minutos una noticia puede difundirse y cómo también es que las personas, desde sus celulares o
sus computadoras, fueron capaces de generar una verdad dentro de la esfera pública; ni los
medios, con su ya impostergable acceso al sutil arte del "twitteo" pudieron sobresalir entre la
marabunta. Las redes sociales nos igualan, nos asemejan y en su abigarrado conjunto de voces
son, al menos así me lo parece, la experiencia más democrática que jamás haya existido en la
historia de la humanidad.

P.S. Existe un concepto dentro de las nuevas reglas del mercadeo, es decir, aquél que se basa
estrictamente en la red mundial de computadoras; pero decía, existe un concepto de difusión que
se denomina viral, y se le llama así porque en todo imita a los mecanismo de diseminación que
poseen los virus. Si bien los hombres de negocios utilizan estas herramientas para la difusión de
productos y servicios, la realidad es que estas leyes de mercadeo han venido a imponerse
también en otras esferas, como la información y la política. En estos tiempos posmodernos
cualquier cosa, cualquier acto y palabra es susceptible de someterse a los reglamentos de la
compraventa y así, un periodista de nuestro tiempo no debería olvidarse del poder global de las
nuevas tecnologías informáticas. Creo que uno de los periodistas mexicanos que mejor ha
entendido esto es Javier Solorzano, quien no cesa de "colgar" cuanta cosa se le ocurra y esté
donde esté. Aquí les dejo la liga a su blog: http://www.javiersolorzano.com/

Álex Ramírez-Arballo es doctor en literaturas hispánicas por la University of Arizona y actualmente


trabaja como profesor en el departamento de Español, Italiano y Portugués de la Pennsylvania State
University. Su correo electrónico es alexrama@orbired.com y su página web www.orbired.com