Está en la página 1de 19
"4 r TODOS PORUN @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA NUEVO PAIS PAI QUi0A8. COUEACION 0F116-00047538 / JMSC 112000 Bogoté D.C. viernes, 31 de mayo de 2016 “~ sie Sefior Magistrado er es JORGE IVAN PALACIO PALACIO : Corte Constitucional re) Ref: Intervencién del Gobierno Nadional en el Expediente 00011329. Solicitud de déclaratoria. de la constitucionalidad condicionada | de la _expresién “acuerdo”, del Acuerdo General para la terminacién de! conflicto y la construccién de una paz estable y duradera contenido en Resolucién 339 de 2012, Actor: Eduardo ‘Montealegre Lynett. El Gobierno Nacional presenta intervencién ante la Honorable Corte Constitucional en el expediente de la referencia. La accién que fundamenta este proceso es la demanda de inconstitucionalidad instaurada por Eduardo Montealegre Lynett contra la palabra “acuerdo” contenida en el Acuerdo General para la Terminacién del Conflicto y la Construccién de una Paz Estable y Duradera, que hace parte de los considerandos de la Resolucién 339 de 2012 de la Presidencia de la Republica. £1 accionante solicita que la Honorable Corte Constitucional condicione la interpretacién de la palabra “acuerdo” a que se entienda como un Acuerdo Especial de Derecho Internacional Humanitario (DIK) en los términos del articulo 3 comin de los Convenios de Ginebra. Como fundamento de su solicitud el actor sefiala que existen tres interpretaciones posibles de dicha palabra, de la cual solamente es constitucional la que entiende la palabra “acuerdo” como un Acuerdo Especial de DIH. Asi mismo, precisa que la Corte Constitucional es competente para emitir el pronunciamiento que solicita en virtud de que: i) es posible instaurar una demanda de inconstitucionalidad contra la interpretacién de una norma; y ii) los Acuerdos Especiales son desarrollos del Derecho Internacional Humanitario y, en consecuencia, hacen parte del bloque de constitucionalidad. En el concepto del Gobierno Nacional la Honorable Corte Constitucional debe inhibirse de emitir pronunciamiento de fondo sobre la demanda en mencién. Para sustentar esta posicién se mostraré que i) no es clara la competencia de la Corte para conocer esta controversia y ii) la demanda es inepta pues no cumple los requisitos establecidos por la jurisprudencia constitucional OFICIO INFORMACION PUBLICA ‘Codigo Postal 111711 www presidencia gov co Calle 7 No, 6.54, Bogots, Colombia PBK (57 1) 62 9300, g S (@) Wore 7'® ogee | @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA RvOPAR PAE (QuieHD C200 para la instauracién de acciones de inconstitucionalidad en contra de interpretaciones de las rnormas. Con el fin de argumentar la ineptitud de la demanda esta intervencién tendra cuatro componentes. Una seccién preliminar que mostrara la sintesis del argumento, la orientacién del Gobierno Nacional respecto a la naturaleza del Acuerdo Final y unas breves precisiones metodolégicas. En la segunda seccidn se evidenciard la falta de competencia de la Corte Constitucional para conocer de este asunto tal como fue planteado por el accionante, y la falta de certeza, claridad, especificidad, pertinencia y suficiencia del cargo formulado. En la tercera seccién, ya manera de ilustracién, se expondré la visién del Gobierno Nacional con respecto ala materializacién juridica del Acuerdo Final para la Construccién de una Paz Estable y Duradera. Finalmente, presentaremos unas breves conclusiones y nuestra solicitud a la Honorable Corte Constitucional. Consideraciones preliminares Esta intervencién tiene como objetivo mostrar las razones por las cuales la demanda de la referencia no puede ser estudiada de fondo. No obstante, para el Gobierno Nacional es de vital importancia dar a conocer cual es su visidn con respecto a la naturaleza del Acuerdo Final para la terminacién del conflicto y la construccién de una paz estable y duradera (en adelante Acuerdo Final), y el proceso para su incorporacién al ordenamiento juridico una vez sea suscrito por las partes en la Mesa de conversaciones en La Habana, Cuba. Seccién 2: Ineptitud sustantiva de la demanda En primer lugar, en esta seccién nos referiremos exclusivamente al Acuerdo General para la terminacién del contlicto y la construccion de una paz estable y duradera (en adelante Acuerdo General) ', pues ese es el acuerdo contenido en los considerandos de la Resolucién 339 de 2012 EI motivo de precisar esto es que la referencia a los “acuerdos tematicos” y al “acuerdo final” no €@ precisa, pues estos no se han alcanzado ain y estén condicionados para su plena existencia a ue concluyan las conversaciones en la Habana bajo el principio orientador de las conversaciones. de que “nada esté acordado, hasta que todo esté acordado” ” Segundo, al precisar los motivos que sustentan la ineptitud sustantiva de a demanda, ‘mostraremos que las premisas de partida del actor son equivocadas: i) el Acuerdo General no es tuna norma juridica y no existe en el ordenamiento juridico en virtud de la Resolucién 339 de 2012; ii) el Acuerdo General es eminentemente politico pues es el resultado de la voluntad de dos partes sentadas en una mesa de conversaciones que buscan llegar a puntos comunes para poner ‘Acuerdo General para la terminacién del conflicto y la construccién de una paz estable y duraderafirmado el 26 de agosto de 2012 en La Habana, Cuba, es la hoja de ruta del Proceso de Conversaciones entre el Gobierno Nacional y las FARC. En él se encuentra la agenda temética que seria objeto de discusiin y las reglas de funcionamiento dela Mesa— de Conversaciones. Se encuentra disponible en hyp /wvealtocomisionadoparalapaz-gov.co/procesos-y-conversaciones /acuerdo-general/Paginas/iniloaspx Apartado Vi, 10 del Acuerdo General para la terminacion del conficto y la construccién de una paz estable y duradera frmado el 26 de agosto de 2012 en La Habana, Cuba. COFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogotd, Colombia PBX (67 1) 562 9300 Codigo Postal 111711 wow residencia gov.co > TODOS PORUN @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA NUEVO PAIS fin al conflicto armado; yi) la determinacién del Acuerdo Final como un Acuerdo Especial de DIH es una competencia de las partes en un conflicto armado, bajo los procedimientos de! Derecho Internacional Publico, y no un asunto de interpretacién constitucional. Seccién 3: Naturaleza politica del acuerdo de paz e incorporacién al ordenamiento juridico En esta seccién se presentard la visién del Gobierno con respecto a la naturaleza del acuerdo que se alcance en la Habana y cOmo se espera que sea su incorporacién al ordenamiento juridico. Primero, en esta seccién nos referiremos al Acuerdo Final para la terminaci6n del conflicto y la construccién de una paz estable y duradera, recordando que éste sera el resultado del Proceso de Conversaciones entre el Gobierno Nacional y las FARC y contendra los acuerdos tematicos (en palabras del demandante), que son hoy los borradores conjuntos de acuerdo. Esto no obsta para precisar que el Acuerdo General también es de caracter politico pues es la hoja de ruta de las conversaciones y por lo tanto no tiene ninguna fuerza juridica. Segundo, esta seccién tiene como fundamento dos premisas: i) el Acuerdo General y el Acuerdo. Final son acuerdos politicos, no juridicos;y ii los efectos juridicos del Acuerdo Final estarén dados por el procedimiento de incorporacién al ordenamiento juridico que se activa con la refrendacion popular. 1. Falta de competencia de la Corte Constitucional e incumplimiento de los requisitos para formular acciones de inconstitucionalidad contra interpretaciones de las normas 1.1 Falta de competencia de la Corte Constitucionol para conocer de la controversia ‘Como un primer punto hay que precisar que en esta intervencién no se esté desconociendo que la Corte Constitucional es competente para conocer de las demandas de inconstitucionalidad que se den contra interpretaciones de las normas, pues esto permite garantizar la prevalencia de la Constitucién. No obstante, la controversia que suscita esta demanda sale de la competencia de la Corte Constitucional, como pasaremos a ver. En la seccién que sigue se muestra que la demanda no acusa un contenido normativo claro, esto tiene repercusiones en la aptitud de la demanda, pero también en la competencia de la Honorable Corte Constitucional. En principio se advierte que lo que el demandante acusa se encuentra en una resolucién, es decir, en un acto administrativo; no obstante, es insistente en sefialar que no demanda la resolucién si no las interpretaciones de una palabra contenida en dicho instrumento; pero esta precision deja la accién de inconstitucionalidad sin piso normativo y sin elementos para determinar la competencia material. Por lo tanto es legitimo preguntar écual es el vehiculo normativo de la disposicién? Y la respuesta salta a la vista: la Resolucién 339 de 2012. Desconocer esto e insistir en que la Honorable Corte Constitucional es la competente equivaldria a decir que el maximo Tribunal de lo constitucional tiene competencia residual, afirmacién que es a todas luces inaceptable. Esto lleva a concluir que por un asunto de OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogota, Colombia PBX (67 1) 562 9300 Codigo Postal 111711 www presidencia.gov co @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA competencia material es claro que, sila controversia juridica propuesta fuera pertinente y apta, seria la jurisdicci6n contencioso administrativa la llamada a conocer de ella (claro, haciendo la salvedad de los decretos expresamente sefialados en el articulo 241 de la Constitucién) pues que el “vehiculo normativo” que lleva la disposicién acusada es a todas luces un acto administrativo Ahora bien, en gracia de discusién, si aceptamos que la Corte Constitucional es la competente para conocer el asunto, los argumentos del demandante para exigir el condicionamiento apuntan a definir que el “acuerdo” no es un acto administrativo. Si la discusién gira en torno a la naturaleza juridica del “acuerdo” y las dos supuestas interpretaciones inconstitucionales son i) que no es un acto administrativo y ii) que no es un decreto constitucional auténomo, ambas versan sobre actos de naturaleza administrativa, entonces es preciso cuestionarse équién mejor que la maxima corporacién de lo contencioso administrativo para fijar la existencia 0 no de un acto administrative? Bien sea por via de la accién de nulidad o de nulidad por inconstitucionalidad, las dos acciones son de competencia de la jurisdiccién contencioso administrativa (art. 237 de la Constitucién).” 1.2 Incumplimiento de los requisitos de procedencio de demandas contra interpretaciones A continuacién se evidenciara que el actor no cumplié con los requisitos necesarios para instaurar acciones de inconstitucionalidad contra interpretaciones de las normas. A saber, desconocid los requisitos de certeza, claridad, especificidad, pertinencia y suficiencia en los fundamentos del cargo de inconstitucionalidad. Estos requisitos son fundamentales pues el caracter excepcional de las acciones de inconstitucionalidad contra interpretaciones exige una carga argumentativa mayor por parte del demandante' 1.2.1 Falta de certezo, claridad y especificided en el cargo formulado El demandante solicita que se declare la constitucionalidad condicionada de la expresién “acuerdo”, contenida en el Acuerdo General para la terminacién del conflicto y la construccion de una paz estable y duradera que hace parte del aparte motivo de la Resolucién No. 339 de 2012 "Por la cual se autoriza la instalacién y desarrollo de una mesa de didlogo, se designan delegados del Gobierno Nacional y se dictan otras disposiciones”, No obstante la identificacion de la “norma acusada” y la fundamentacién de! cargo no cumplen con los requisitos minimos de claridad, certeza y especificidad exigidos por la jurisprudencia de la Corte Constitucional, como pasamos a demostrar. * Adicionalmente cabe precisar que en la actualidad el Consejo de Estado estudia una accién de nulidad contra la resolucién en comento, Ademas este tribunal ha sefalado en los ditimos dias que elconocimiento dela demanda de la referencia es su competencia, La noticia fue emitida en varios medios. Entre otros, disponible en Intp://www-elpais.com.co/elpais/colombia/praceso-pav /noticias/dos-demandas-hay-curso-contra-proceso-pa: ‘En este sentido, Corte Constitucional. Sentencia C-#02 de 2008. M.P Clara Inés Vargas y Sentencia 259/15. M.P: Gloria Stella Orti Delgado, OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogota, Colombia PBX (57 1) 562 9300 Codigo Postal 111711 www presidencia gov co @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA NUEVO PAIS 2 EQUIAE COUEACDN la Corte constitucional ha sefialado con respecto a los requisitos de claridad, certeza y especificidad para instaurar acciones de inconstitucionalidad contra interpretaciones de las normas que: (oo) es necesario indicar con absoluta precisién cudl es el contenido normativo o “norma” derivada de la disposicién acusada. (..) S]élo habré lugar a un pronunciamiento de fondo cuando se establezca claramente el enunciado 0 enunciados normativos que segin el demandante generan la presunta situacidn de inconstitucionalidad. Asi, el ciudadano debe indicar, de manera suficientemente comprensible, cual es a interpretacién de la disposicién ‘acusada que considera contraria a la Constitucién, dejando de lado todo tipo de ambigedades 0 anfibologias en la identificacién de la norma impugnada”. Por otro lado, respecto al requisito de certeza, la Corte Constitucional ha establecido que: *[la certeza en] las demandas contra interpretaciones judiciales comprenden al menos tres dimensiones. Por un lado, (i) debe tratarse de una interpretacién que realmente fije un contenido normativo derivado de la disposicién impugnada. (..) De otro lado, (ii) no puede considerarse satisfecho el requisito de certeza cuando el reproche de inconstitucionalidad se sustenta en simples “hipdtesis hermenéuticas” que no hallan sustento en una real y cierta interpretacién judicial, 0 donde la interpretacién no conduce a las implicaciones reprochadas, sino que responden a una proposicidn juridica inferida por el actor o que recaiga sobre disposiciones que no han sido acusadas. (..) Finalmente, (ii) no se cumple el requisito de certeza cuando la interpretaci6n no se deriva de normas con fuerza material de ley, sino de otro tipo de disposiciones como actos administrativos, contratos estatales 0 cualquier otra fuente de derecho. (..)"* En relacién con la especificidad, la Corte ha sostenido que se exige es que las razones de inconstitucionalidad sean puntuales y recaigan sobre el contenido normativo cuyo alcance especifico ha sido fijado por la interpretacién acusada, pero no sobre la base de argumentos “vagos, indeterminados, indirectos, abstractos y globales’ En el presente caso, no se satisface ninguno de los anteriores requisitos. En primer lugar, no hay claridad sobre el contenido normativo acusado, pues el texto demandado no es una norma juridica, Segundo, el cargo carece de certeza puesto que el demandante ataca interpretaciones que no fijan un alcance normativo de la disposicién, se basa en hipdtesis hermenéuticas que promueve el accionante sin que ningun operador juridico las haya manifestado, y no recae sobre normas con fuerza material de ley. Finalmente, tampoco se cumple con el requisito de especificidad puesto que los argumentos no recaen sobre el contenido normativo fijado por la interpretacién que demanda. A continuacién analizamos cada uno de estos elementos en mayor profundidad. dem, “ldem. (fr Sentencia (-1052 de 2001, MP. Manuel José Cepeda Espinosa OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogota, Colombia PBX (57 1) 562 9300. rR (@ Cédigo Postal 111711 www presidencia gov co 2 @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA Primero, la demanda no logra identificar claramente la existencia de la norma. €l demandante ‘acusa la palabra “acuerdo” contenida en el texto del Acuerdo General y para ello vincula la existencia de este acuerdo a la Resolucién 339 de 2012, sin embargo de esto no se desprende la identificacién de la norma atacada pues el Acuerdo General es un acuerdo politico, no es una norma juridica. Por otro lado, la distincién que hace el actor de “acuerdo general”, “acuerdo final” y “acuerdos tematicos” dificulta més la identificacién de la norma, pues las dos ultimas categorias solo son hipotéticas, pues solo existiran luego de que se logre un Acuerdo Final entre las partes en la Mesa de Conversaciones de La Habana. De hecho, la supuesta norma ni siquiera podria existir sila honorable Corte Constitucional llegara a admitir la tesis del demandante, pues un “acuerdo” como el sentido mas elemental de la palabra lo indica requiere esencialmente la manifestaciGn expresa de la voluntad de quienes se obligan a través de él. Sumado a esto, a la fecha, ni la norma acusada ni ninguna otra disposicion legal definen la naturaleza juridica del Acuerdo General, en consecuencia, acusar la expresion “acuerdo” con el argumento de que el mismo no puede tener una naturaleza juridica especifica implica asignarle a dicha expresién un contenido juridico que no tiene. Segundo, de la mano de lo anterior, la expresién “acuerdo” no es una norma juridica, y en consecuencia, su interpretacién no fija un alcance normativo. El actor alega que Ia expresion demandada es prescriptiva y tiene una relevancia normativa, sin embargo falla en demostrar esta afirmacin. Por el contrario, de un argumento circular, deriva y condiciona el supuesto contenido normativo de la palabra “acuerdo” a que, en efecto, se reconozca su pretension, esto es a que se entienda como un Acuerdo Especial de DIH. Este error en la argumentacién demuestra no solo la falta de claridad de la demanda, sino la ausencia de certeza sobre el cardcter normativo de la expresin demandada, requisitos indispensables de aptitud de esta accién publica contra interpretaciones de las normas. Ademiés, si bien el Acuerdo General esté incluido en la Resolucién No. 339 de 2012, este no se incluye en dicha resolucién con miras a ordenar, garantizar, permitir 0 prohibir algo, como se exige de los contenidos normativos. Sumado a esto, el Acuerdo General ni siquiera hace parte de la seccién dispositiva de la Resolucién 339 de 2012, est contenida en los considerandos. Asi, dentro de la mencionada Resolucién el acuerdo cumple con la funcién de fijar el marco contextual para sefialar las razones por las cuales es necesario autorizar la instalacién y desarrollo de una mesa de conversaciones, y designar delegados del Gobierno Nacional, pero, en sentido estricto, el Acuerdo no produce ningun efecto mas allé de los relacionados con establecer las guias metodolégicas para conducir un proceso de paz. Esto devela su naturaleza estrictamente politica implica que sus efectos estan limitados a la voluntad de las partes que lo pactan, Tercero, no existe claridad frente al cardcter univoco de la expresién demandada, incumpliendo asi la tercera dimensin del requisite de certeza y la exigencia de especificidad. E! actor alude a interpretaciones hipotéticas y se sustenta en argumentos vagos y generales. En la demanda usa indiscriminadamente tres expresiones que no dan muestra de ser las Unicas interpretaciones posibles frente a la palabra “acuerdo”. Por el contrario, el objeto de la interpretacién difiere en su naturaleza y contenido, pues distingue entre “acuerdo generat”, “acuerdos tematicos” alcanzados OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogota, Colombia om PBX (57 1) 562 9300 C=) Codigo Postal 111711 ‘ww presidencia gov co " TODOS PORUN @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA NUEVO PAIS entre las partes y el “acuerdo final’, fijando el mismo alcance para todos incluso, cuando, como se afirmé previamente, los dos tltimos son hipotéticos. El demandante presenta un cargo unico de Solicitud de declaratoria de constitucionalidad condicionada de la expresién “acuerdo” sustentado en que, la expresién demandada es prescriptiva y que de ella se desprenden tres interpretaciones diferentes que son el resultado de su propio ejercicio hermenéutico sin que exista justficacién argumentativa, ni factica de su exhaustividad. Afirma el demandante que la palabra “acuerdo” puede tener las siguientes interpretaciones respecto a su naturaleza juridica: (1) que tiene la fuerza normativa de un acto ‘administrativo, (2) se trata de un decreto constitucional auténomo y (3) se trata de un acuerdo especial, en los términos del articulo 3 comiin a los Convenios de Ginebra. Estas tres hipdtesis de interpretacién son solo algunas de las miltiples posibles interpretaciones que admite la expresién “acuerdo” De hecho, ninguna de esas interpretaciones goza de plena certeza, puesto que la mejor interpretacién de la palabra “acuerdo” fue desconocida por el demandante y es aquella que designa un instrumento de cardcter politico y no juridico de entendimiento por escrito, realizado por dos 0 mas partes, para alcanzar la terminacién del conflicto entre los mismos (como veremos en la seccién 3). Interpretacién no solo plausible sino con amplia aceptacién social, que no tiene ‘efectos juridicos automaticos y que de ninguna manera podria ser considerada inconstitucional. Este cardcter hipotético de las interpretaciones da cuenta de la falta de certeza, Sin embargo, en gracia de discusién, si se aceptara que la interpretacién de Acuerdo Especial de DIH vence a las interpretaciones alternativas y da cuenta de su inconstitucionalidad, ninguna de esas tres interpretaciones cumple con los requisitos de consistencia, consolidacién y relevancia ‘que exige la Corte Constitucional respecto de las interpretaciones que se pueden atacar por via de la acci6n de inconstitucionalidad. La Corte Constitucional ha precisado sobre dichos requisitos que la interpretacién debe ser: i) consistente, aun cuando no sea idéntica y uniforme, y salvo que resulte abiertamente contradictoria, caso en el cual no puede hablarse de una regia normativa generalmente acogida; ii) debe estar plenamente consolidada o ofianzada, pues una sola apinién doctrinal o una decision judicial de los 6rganos de cierre de la respectiva jurisdiccién -Corte Suprema de Justicia y Consejo de Estado-, no alcanza a conformar un criterio dominante de interpretacion; il) debe ser relevante © significative, en cuanto permita sefialar el verdadero espiritu de la norma o determinar sus alcances y efectos", Respecto a los requisitos que se acaban de reseifar llama la atencidn que a lo largo de la demanda no se hace una sola mencién a normas derivadas de la aplicacién judicial o administrativa de la disposicién mencionada, en cambio, si se observa que las posibles interpretaciones incluidas en el escrito -consideradas por e! demandante como Unicas interpretaciones posibles-, son resultado de su inventiva, un ejercicio de interpretacién realizado por €! mismo. Olvida entonces el demandante que, ante la solicitud de declarar la exequebilidad condicionada de la disposicién por "Corte Constitucional.Sentencia C-102 de 2001 M.P. Manuel José Cepeda Espinosa, Ver también. Sentencia C259 de 15. MP Gloria Stella Ortiz Delgado, Pig. 39 OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogota, Colombia PBX (57 1) 562 $300 c (@) Cédigo Postal 111711 vu presidencia gov co . Fz TODOS PORUN @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA NUEVO mr (uN 61 sefialada, debié mencionar y argumentar qué regla(s) jurisprudencial(es) aplicada(s) 0 qué normas constantemente quebrantan los articulo 22 y 189-4 de la Constitucién, asi como también el articulo 3 de los Convenios de Ginebra. Adicionalmente, la falta de especificidad también est dada en virtud de que la demanda de la referencia tiene la peculiaridad de confundir los dos niveles de argumentacién y de disfrazar el anilisis de la competencia de la Corte para hacerlo pasar por el andlisis de constitucionalidad del ‘Acuerdo. En efecto, si se repara en el sentido general de la demanda, se tiene que el debate entero gira en torno a la naturaleza juridica de la disposicién acusada, con miras a determinar la competencia de la Corte Constitucional para examinar el “acuerdo”, pero jamés se formulan cargos de inconstitucionalidad contra el contenido del acuerdo o contra la decisién de la Resolucién 339 de 2012 de incorporarlo. La demanda toma por la justificacién de la inconstitucionalidad de la norma, lo que apenas es justificacién de la competencia de la Corte para examinarla. Esto redunda en argumentos generales y vagos que no atacan de manera especifica la supuesta inconstitucionalidad de las dos interpretaciones y, como se vers mas adelante, afectan también el requisito de suficiencia. 1.2.2 Falta de pertinencia y suficiencia en el cargo formulado En esta seccién se abordaré la ausencia de los requisitos de pertinencia y suficiencia del cargo formulado en la demanda de la referencia. La ausencia de estos requisitos se evidencia en tanto que el cargo presentado por el demandante, como vimos anteriormente, se centra en el andlisis de la competencia de la Corte Constitucional, mas no en la relevancia constitucional sustantiva, ni en argumentos suficientes que den cuenta de la inconstitucionalidad de las interpretaciones. Al respecto la Corte Constitucional ha precisado que’ “d.- En cuanto al requisito de pertinencia, es necesario que el demandante sefiale como y ‘en qué medida la interpretacién judicial impugnada plantea al menos un problema de relevancia constitucional, "y no razones de orden legal, personal, doctrinal o de simple conveniencia” La jurisprudencia de esta Corporacién ha sido particularmente cuidadosa al examinar el requisito de pertinencia en demandas contra interpretaciones judiciales. De manera insistente ha selalado que el control por esta via no es procedente si se involucran controversias hermenéuticas 0 discusiones puramente legales, por cuanto “no le corresponde al juez constitucional resolver aquellos debates suscitados en torno al proceso de aplicacién 0 interpretacién de la ley”, a menos que la controversia “trascienda el ambito estrictamente legal y adquiera relevancia constitucional”.. En la misma direccién ha explicado que no compete a la Corte determinar la manera como deben interpretarse los textos legales, ni adelantar una suerte de “correccién hermenéutica” de las decisiones judiciales que fijan el sentido de las leyes, a menos que la decisién implique una problemética de orden constitucional.” * Corte Constitueional. Sentencia C-802 de 2008, MP Clara Inés Vargas ‘OFIGIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogota, Colombia PBX (57 1) 562 9300 Cédigo Postal 111711 www presidencia gov co O% a TODOS PORUN @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA NUEVO PAIS Con respecto a la suficiencia, la Honorable Corte Constitucional ha establecido lo siguiente: “e- Por ultimo, el requisito de suficiencia exige, en demandas contra interpretaciones judiciales, demostrar que se esta ante una posicién consistente y reiterada del operador juridico y no producto de un caso en particular, pues “una sola decisién judicial en la que se interprete una norma no constituye per se una doctrina del derecho viviente y en caso de serlo debe demostrarse”. Mas alld de una cuestidn relativa a la certeza de la interpretacién, el criterio de suficiencia exige aportar los elementos fécticos y argumentativos para demostrar que la interpretacién no sélo existe, sino que plantea una verdadera problemstica constitucional.” Sobre Ia pertinencia del cargo formulado el Gobierno advierte que el demandante sugiere a la Corte Constitucional que el valor normativo del Acuerdo General contenido en la Resolucién 339 de 2012 no puede ser distinto al citado en el articulo 3 comin de los Convenios de Ginebra y por lo tanto, no podria recibir trato distinto al de una norma de DIM, lo que en consecuencia representa un asunto de relevancia constitucional y faculta a la Corte para realizar el correspondiente anélisis de constitucionalidad. No obstante, el demandante no logra demostrar que la interpretacién sugerida es de relevancia constitucional y no una controversia meramente hermenéutica, Como se precisé anteriormente, al no ser exhaustivo en las posibles interpretaciones y al carecer de certeza en el cargo formulado, no puede desprenderse de éste que el asunto es de relevancia constitucional pues faltan elementos fundamentales para definir este caracter. En concreto: i} falta el reconocimiento de! acuerdo como politico; i) no existe un objeto sobre el cual se pueda predicar una interpretacién que fije alcance normativo con relevancia constitucional; y ii) no hay certeza en que las interpretaciones propuestas sean las unicas y no sean solo hipotéticas. La ausencia de reconocimiento del Acuerdo General como un acuerdo politico desconoce que este tipo de actos salen del control de constitucionalidad pues, al no tener naturaleza juridica, no hhay un contenido de relevancia constitucional susceptible de ser revisado. Asi mismo, el caracter politico del acuerdo esta condicionado a que, como en cualquier acuerdo, se llegue al fin de las conversaciones entre las partes para que, Unicamente después de esto, exista un acuerdo final, que solo tendra fuerza juridica una ver se refrende popularmente y se se surta su incorporacién al ordenamiento juridico. Finalmente, al no haber certeza sobre las interpretaciones posibles, no se puede determinar que sea un asunto de relevancia constitucional y no solamente un desacuerdo hermenéutico. Finalmente, con respecto a la suficiencia el nico argumento que fundamenta el cargo formulado es que en virtud del contenido material del Acuerdo General no puede ser considerado como un mero acto administrativo 0 un decreto constitucional auténomo, Dada la relevancia del contenido del Acuerdo General, el actor afirma que es justamente el contenido lo que determina el rango de la norma y no la forma mediante la cual fue expedida. No obstante este argumento es insuficiente pues ofrece respuesta a la naturaleza juridica de ese tipo de actos juridicos, pero no arroja razones precisas sobre su inconstitucionalidad OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogota, Colombi PBX (57 1) 562 9300 Cédigo Postal 111711 ww presidencia gov co @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA En primer lugar porque, nuevamente, dota de cardcter juridico a un instrumento que no lo tiene. El Acuerdo General no es una norma juridica desde el punto de vista de la validez de las normas, pues no ha surtido ningiin procedimiento para tal, ni siquiera hace parte de la seccién dispositiva de la Resolucién 339 de 2012. Adicionalmente, en términos materiales, como hemos reiterado, su contenido es de carécter politico pues es el resultado del acuerdo entre dos partes para establecer las reglas metodolégicas para conducir un proceso de paz. Por lo tanto el punto de partida de su argumento es insuficiente pues no permite dar el paso siguiente para justificar la inconstitucionalidad de las interpretaciones alternativas. En segundo lugar y estrictamente ligado con la suficiencia de los motivos para dar cuenta de la inconstitucionalidad, el actor nunca sustenta por qué las dos interpretaciones alternativas (como acto administrativo y decreto constitucional auténomo) son contrarias a los articulo 22 y 189-4 de la ConstituciOn, y 3 comiin de los Convenios de Ginebra. Los argumentos no estan directamente relacionados con el contenido de los mismos, son globales y de consecuencia indirecta. £1 demandante no argumenta con certeza y de manera suficiente cémo y por qué las interpretaciones juridicas por él propuestas infringen los articulos en mencién. Contrario a esto, el actor usa las disposiciones presuntamente vulneradas para justificar por qué la interpretacién de Acuerdos Especiales de DIH es constitucional, pero la exigencia jurisprudencial es de sustentar por qué se alega a inconstitucionalidad de las otras posibles interpretaciones juridicas de la disposicién demandada, pues ese es el objetivo mismo de una accién de inconstitucionalidad. Adicionalmente, si bien el demandante también invoca el articulo 3 comin de los Convenios de Ginebra como norma constitucional por ser parte integral del Derecho internacional Humanitario, es preciso destacar que el aparte invocado por el accionante establece: “{aldemas, las Partes en conflicto haran lo posible por poner en vigor, mediante acuerdos especiales, la totalidad o parte de las otras disposiciones del presente Convenio”, de lo que se concluye que un Acuerdo Especial proviene de la voluntad de las partes, no de una interpretacién normativa. Quiere decir Io anterior que, en efecto las partes del conflicto armado colombiano pueden celebrar acuerdos especiales en aplicacién de las normas del DIH. Sin embargo, ello no explica por qué la unica interpretacién constitucional para el término acuerdo dentro del Acuerdo General sea el acuerdo especial y no otra, y por qué las interpretaciones alternativas son inconstitucionales. Lo anterior resulta fundamental en tanto la Corte Constitucional ha establecido que “el! control de constitucionalidad debe realizarse sobre normas que se encuentran produciendo efectos juridicos y no sobre contenidos normativos eventuales 0 hipotéticos considerados por el actor, [pues] solo asi se evita el riesgo de declarar inexequibles disposiciones cuyo significado viviente es ‘compatible con la Carta, lo contrario representaria un ejercicio inadecuado de las funciones de la Corte”. En conclusién, el demandante carece de argumentos que demuestren una verdadera inconstitucionalidad de las interpretaciones juridicas por 6! propuestas, pues no expone “echt, Ver. Gorte Consttucional. Sentencia C-426 de 2002 M.P, Rodrigo Escobar Gil, Bogots, D.C, veintinueve (29) «de mayo de dos mil dos (2002) OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogoté, Colombia PBX (57 1) 562 $300 Codigo Postal 111711 ‘ww presidencia gov co @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA 7" EVO PAIS Pan AgUiOAD 10UCAC0n fundamentos ni razones directas de la supuesta violacin respecto de los aticulos 22 y 189.4 de la Constitucién, Lo que en efecto genera que sus argumentos sean inciertos, vagos y poco especificos, maxime cuando, como ha sido sefalado, no es cierto que las interpretaciones cuestionadas sean las tnicas alternativas posibles y, sean ademas inconstitucionales. Por lo tanto, ‘no habiendo establecido los argumentos especificos que generan la presunta constitucionalidad condicionada de la expresién acuerdo contenida en el Acuerdo General, no debe haber lugar 8 pronunciamientos de fondo, En suma, la demanda es inepta sustancialmente en tanto el demandante no identifica el contenido normativo acusado, pues la norma no existe; tampoco sustenta sus argumentos en interpretaciones ciertas sobre la palabra “acuerdo”; no fundamenta de forma suficiente la inconstitucionalidad de las interpretaciones alternativas, y en virtud de todo lo anterior, no sustenta la relevancia constitucional del asunto en cuestién, pues esto es materialmente imposible si la disposicién acusada no tiene cardcter normativo. 2. Naturaleza de los Acuerdos de paz y proceso para su incorporacién en el ordenamiento juridico Mas alld de las consideraciones formales antes mencionadas, el Gobierno Nacional quisiera presentar ante la Corte Constitucional su visi6n sobre la naturaleza politica de los Acuerdos de paz yy sobre el proceso de incorporacién al ordenamiento juridico nacional. Se trata de una cuestién tan importante para el pais que trasciende la discusién sobre el cumplimiento 0 no de los requisitos de una demanda de constitucionalidad. 2.1. Naturalezo politica de los Acuerdos de paz Los acuerdos de paz son documentos eminentemente politicos. Asi lo han sido en la historia de los procesos de paz en Colombia'” y asi lo han sido también internacionalmente™. Las decisiones Todos los Acuerdos de paz en Colombia han sido acuerdos politicos. Los Acuerdos dela Uribe de 1984 y 1986 fueron acuerdos politicos firmados por el Gobierno y guerillas. El Acuerdo de Paz del 9 de marzo de 1990 entre el eno y el M-19 fue un simple acuerdo politico. La Internacional Socalista participo en este acuerdo como ‘testigo" y la Iglesia Catdlica como “tutora moral y espiritual del acuerdo”. La Declaracidn de Caracas de 1991 fue ‘un acuerdo politic firmado por la Coordinadora Guerriller y el Gobierno Nacional. También participaron como “observadoras” algunas personalidades.E] Acuerdo entre la Sociedad Colombiana y el ELN de 1998 fue un acuerdo centre la “sociedad civil" e] ELN y el Comité Nacional de Pa, com la fa ‘Alemania y Colombia. El Acuerdo det Nudo de Paramillo de 1998 fue frmado por representantes del Consejo Nacional de Paz, miembros de la sociedad civily las AUC. El Acuerdo de Derecho Internacional Humanitario de 2001 celebrado entre el Gobierno Nacional y las FARC parala fue un acuerdo politico, El Acuerdo de Santa Fede Ralito fue firmado entre el Gobierno y las AUC, con la supervisin de la OBA el apoyo dela Iglesia Calica, OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogot’, Colombia PBX (57 1) 562 $300 (@) Codigo Postal 111711 www presidencia.gov.co = acion de las conferencias episcopales de entrega mutua de soldados y guerrilleros enfermos @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA NUEVO PS Pals PAE CQuiEHD COUEACION de dos partes en un conflicto armado de entablar una Mesa de conversaciones, llegar a acuerdos para el proceso de desarme y reincorporacién a la vida civil de las guerrillas, y para implementar una serie de reformas de cardcter politico y social, entre otras, son decisiones politicas. En el caso de las FARC, se trata de la decisién de desistir en la biisqueda de la toma del poder por via de la lucha armada. En el caso del Gobierno, se trata de la decisién de que la mejor forma de cumplir su mandato constitucional de proteger a los ciudadanos, es lograr un acuerdo que ponga fin al conflicto armado. Ambas son decisiones politicas, que en ningin caso tienen consecuencias juridicas automaticas. El dia de mafiana, aunque esperamos que ello no sea asi, tanto el Gobierno ‘como las FARC podrian pararse de la Mesa, y de ello no se desprenderia ninguna consecuencia juridica, porque las partes no estan obligadas juridicamente a negociar. Asi lo ha reconocido la Corte Constitucional al sefialar que las decisiones de firmar acuerdos de paz constituyen “decisiciones de alta politica reservadas, por tanto, al fuero presidencial’.”* Asi, la Corte ha consdierado que los érganos politicos tienen amplio margen de discrecionalidad para disefiar los mecanismos de solucién pacifica de los conflictos y en ese orden de ideas, que los didlogos de paz con grupos guerrileros y la firma de acuerdos para el logro de la convivencia pacifica, constituyen instrumentos constitucionalmente validos con los que cuenta el Presidente de la Republica, como responsable constitucional del orden publico."* De igual forma la Corte ha considerado que el legislador goza de amplio margen de configuracién politica en la escogencia de los mecanismos tendientes a la solucién del conflicto armado en Colombia ya que la Constitucién no sefiala férmulas precisas para ello, porque aquellas decisiones corresponden a momentos histéricos, sociales y politicos que deben ser evaluados por los érganos politicos."* Dicho lo anterior, la pregunta es si un acuerdo politico puede tener efectos juridicos. Se trata de tuna discusién supremamente relevante si se tiene en cuenta que la voluntad de las partes de firmar un acuerdo de paz depende en gran medida de las garantias de que la otra parte cumplira su lado del trato. Si lo acordado tiene algin efecto vinculante, no sélo para las partes sino también para terceros (como futuros gobiernos, las cortes, la rama legislativa, el futuro liderazgo politico del grupo desmovilizado, etc.), entonces la confianza en que el otro va a cumplir aumentan. Si bien la decisin de cumplir 0 no un acuerdo de paz depende mucho mas de factores politicos y morales que juridicos, la decisién de firmar un acuerdo de paz si puede responder en gran medida a que sea posible dilucidar claramente garantias juridicas de que lo pactado sera ‘cumplido, 2.2. Incorporacién de un acuerdo politico a! ordenamiento juridico ® Los acuerdo politicos en Surafrica, Bosnia y Kosovo tuvieron materializacionesjuriicas através de su incorporacién posterior en disposiciones constitucionales y acuerdos politics como los de Afganistan Irak y ‘Timor Oriental fueron posteriormente incorporados en resoluciones de las Naciones Unidas "CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia C- 214 de 1993, MP. José Gregorio Herninder Galindo, CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia C- 048 de 2001. MP. Eduardo Montealegre: "5 CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia C047 de 2001. MP. Eduardo Montealegre Lynett OFICIO INFORMACION PUBLICA Calle 7 No. 6-54, Bogota, Colombia PBX (57 1) 562 9300 Cédigo Postal 111711 wow presidencia gov co -O® @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA La discusion sobre los efectos juridicos de los acuerdos de paz ha sido muy poco estudiada por la literatura académica. Christine Bell” es la principal autora que se ha referido al tema de manera integral, y sélo algunos otros académicos han estudiado los efectos juridicos de acuerdos de cese al fuego o armisticios.” Para Bell as categorias juridicas existentes son limitadas y los acuerdos de paz entre Estados y grupos no estatales no encajan dentro de éstas."* El reto al que se enfrenta Colombia consiste entonces en disefiar una propuesta legitima y que dé sostenibilidad juridica de largo plazo sobre cémo incorporar un acuerdo politico de paz al ordenamiento juridico nacional, de tal forma que lo acordado, siempre y cuando se respete el principio democratico, no sustituya la esencia de la Constitucién, y no sea contrario a las obligaciones internacionales del Estado colombiano, en efecto se cumpla. El reto no es menor. Si Colombia logra culminar el proceso de paz con éxito y poner en marcha el proceso inédito de materializacién juridica de los acuerdos que se describiré a continuacién, sera un referente obligado para todos los procesos de paz en el mundo. EI Gobierno Nacional considera que el proceso de incorporacién del Acuerdo Final al ‘ordenamiento juridico nacional e internacional sera un proceso complejo que debers involucrar a autoridades internacionales y a todos los poderes puilicos nacionales. Esta visién supone la puesta en marcha de un proceso de siete elementos, a través de los cuales serd posible pasar de tun acuerdo meramente politico a un acuerdo politico con efectos juridicos a nivel nacional: i) Refrendacién popular; i) Incorporacién al ordenamiento juridico nacional a través del Congreso de la Repiblica; ii) Revisién previa por parte de la Corte Constitucional; iv) Incorporacién al bloque de constitucionalidad; y v) Procedimiento Legislativo Especial para la Paz. i) Refrendacién Popular En Ia visién del Gobierno Nacional, el primer paso en el proceso de incorporacién juridica del Acuerdo Final deberd ser la refrendacién popular por parte de los ciudadanos colombianos. Para el Gobierno Nacional es esencial que los acuerdos finales fruto de las negociaciones sean ampliamente conocidos, difundidos, discutidos y aceptados de forma democratica por todos los ciudadanos de Colombia antes de ser incorporados al ordenamiento juridico nacional Dados los complejos dilemas éticos, politicos y juridicos que estén en juego en un contexto de terminacién de conflicto armado, e inspirados en la expansién del principio democratico tantas veces mencionado por la Corte Constitucional, el Gobierno ha reiterado su compromiso de someter a refrendacién popular el Acuerdo Final, para que sean los ciudadanos quienes tengan la Liltima palabra sobre su adopcién o no. Para el Gobierno, una decisién histérica de este tipo, y el despliegue de una serie de mecanismos excepcionales como la incorporacién del Acuerdo Final al bloque de constitucionalidad o la activacién de un procedimiento especial de aprobacién de normas en el Congreso de la Republica, debe tener todas las garantias para asegurar una amplia y °s Christine Bell, Peace Agreements: Their Nature and Legal Status, 10 AM. INT'L L.373 (2006) Ver: Yoram Dinstein, David Morvss, Christopher Greenwood, Sydney Bailey y Howard Levi. Christine Bell. dem. OFICIO INFORMACION PUBLICA cate na 44 B24 Caton panera 5 ® Ee ar ae ce @ PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA profunda participacién de toda la ciudadania. Sélo asi sera posible garantizar la sostenibilidad de la implementacion del Acuerdo y sélo asi sera posible justificar constitucionalmente la aplicacién de una serie de medidas transicionales. Si bien el mecanismo de refrendacidn popular no se ha pactado aiin en la Mesa de conversaciones de La Habana (hace parte del punto 6 de la Agenda que atin esta siendo discutido), el Congreso de la Republica tramité el proyecto de ley estatutaria 94 de 2015-Senado y 156 de 2015- Camara “por medio del cual se regula el plebiscito para la refrendacién del Acuerdo Final para la Terminacién del Conflicto y la Construccién de una Paz Estable y Duradera”. Este proyecto de Ley desarrolla un nuevo tipo de plebiscito a través del cual se podrd someter a refrendacién popular el Acuerdo Final Elarticulo 3 de del mencionado proyecto de ley se refiere al “caracter vinculante para efectos de! desarrollo constitucional y legal del Acuerdo” y en consecuencia al deber de “el Congreso, el Presidente de la Repiiblica y los demas érganos, instituciones y funcionarios del Estado dentro de la drbita de sus respectivas competencias” de “{dictar] las disposiciones que les correspondan para acatar el mandato proveniente del veredicto del pueblo expresado en las urnas”. Como se seftalé en la intervencién del Gobierno en el proceso de constitucionalidad de tal proyecto de Ley, la vinculatoriedad en este caso no significa que de la refrendacién popular de! Acuerdo Final de paz se desprendan de manera automética una serie de normas juridicas. £1 cardcter vinculante implica, en cambio, que una vez refrendados los acuerdos, estos deberan irradiar todo el proceso de implementacién, es decir que deberdn ser tenidos en cuenta de manera prevalente como parémetros de interpretacién por parte de todos los poderes piblicos. Esa es justamente la garantia que tienen las partes en un acuerdo de paz de que lo pactado sera cumplido. Asi pues, en la visién del Gobierno el plebiscito como mecanismo de refrendacién popular ‘garantiza la prevalencia del principio democratico. En consecuencia, lo que se acuerde en la Mesa de Conversaciones no puede ser incorporado automaticamente al ordenamiento juridico” sino que, para gozar de fuerza normativa, requiere surtir un procedimiento que respete el Estado de Derecho y la democracia, y por sobretodo, respete la voluntad popular sobre el tipo de acuerdo que los ciudadanos estan dispuestos a aceptar para lograr la paz. ii) Incorporacién del Acuerdo al ordenamiento juridico nacional por parte del Congreso de la Republica En la visién del Gobierno Nacional, y de conformidad con el Acuerdo logrado en la Mesa de Conversaciones el 12 de Mayo de 2016, el siguiente paso sera la incorporacién explicita al 1a Calle Lombana, Declaracin sobre mecanismos que han sid fe se acuerdle en La Habana. 4 de mayo de 2016. Disponible en: http://www altocomisionadoparalapaz gov.co/procesos-y-conversaciones/pronunciamientos-jefe-de-la rnacion/Paginas/2016/Mayo /Declaracion-