NO MÁS CÁRCEL PARA LOS LUCHADORES SOCIALES

¡PAZ ES LIBERTAD!
¿Cómo ser optimistas frente a los avances del Proceso de Paz, si en la práctica el Estado
sigue utilizando la “justicia” como instrumento para aniquilar el pensamiento crítico, la
defensa de los Derechos Humanos y las luchas sociales?
Hoy una vez más, quedó demostrada la arrogancia y el sesgo político que reviste el
aparato de la justicia en cabeza de jueces y fiscales. En desarrollo de la audiencia
adelantada en el proceso que se sigue contra los jóvenes estudiantes y defensores de
Derechos Humanos Oscar Gasca, Fabián González, Roger Murcia y William Cruz, se
profirió sentido de fallo condenatorio, pese a la ausencia de hechos reales constitutivos
de los delitos que se les imputaron, y la evidente falta de pruebas.
El Juez que decidió en el caso desestimó todos los argumentos de la defensa,
condenándolos por el delito de “porte, tráfico, uso y fabricación de armas y municiones de
uso privativo de las FF.MM. o explosivos”, aun cuando las sustancias presuntamente
halladas en su poder, como lo probó la defensa, no se enmarcan dentro de los elementos
que constituyen este tipo de delitos. Esto, sumado a la falla en el proceso de custodia de
dichos materiales, hecho que por sí sólo convierte en ilegal y arbitraria la acusación de la
Fiscalía.
Para nosotros es absolutamente claro que esta decisión se sustenta en motivaciones
políticas que pretenden deslegitimar la defensa de los Derechos Humanos y la protesta
social. A los cuatro jóvenes no se les condena por ser responsables de un delito; Oscar,
Fabián, Roger y William, están siendo castigados por su participación en el Paro Nacional
Agrario y Popular del año 2013.
Desde la indignación que hoy embarga nuestros corazones, apelamos a la solidaridad de
los miles de hombres y mujeres que hoy se encuentran en calles y carreteras del país
exigiendo el cumplimiento de los acuerdos entre comunidades y gobierno nacional. La
protesta social no puede seguir siendo criminalizada y perseguida, pues su legitimidad se
soporta en las condiciones de pobreza y exclusión a la que nos vemos sometidos la gran
mayoría de colombianos.
La exigencia de la libertad de los prisioneros del Movimiento Social y Popular, debe ser
elemento fundamental de todas y cada una de nuestras batallas por la Paz y la esperanza.
Exigimos al gobierno nacional la materialización de su voluntad de brindar garantías
políticas para el legítimo ejercicio de la protesta y la movilización, por ello esperamos un
fallo de segunda instancia que haga honor a la verdad y ponga en inmediata libertad a
nuestros compañeros.
¡No descansaremos hasta reunirnos con ellos en libertad, para seguir soñándonos y
haciendo posible un país distinto, porque soñar no es un delito!