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Montevideo, 26 de mayo de 2016 Señor Presidente de la Cámara de Senadores Raúl Sendic

Montevideo, 26 de mayo de 2016

Señor Presidente de la Cámara de Senadores Raúl Sendic Presente

De mi mayor consideración:

Quien suscribe, Senador de esta Cámara, se dirige a Ud. con el fin de poner en su conocimiento los hechos que pasará a detallar, alertando sobre lo que dirá y solicitando tomar las medidas que correspondan.

Hechos

El día de ayer un medio de comunicación informó sobre presuntos gastos que se habrían realizado por el suscrito en su despacho.

Dado que ni el suscrito, ni ningún Senador, realizamos contrataciones o disponemos de fondos para reparaciones, redecorados o cualquier otro gasto relacionado con los despachos, es que solicité información sobre los procedimientos y los gastos referidos.

Los Procedimientos

Sobre los procedimientos me fue informado que existen dos grandes formas de trabajar. Por un lado se realizan trabajados de mantenimiento en todo el edificio, incluyendo los despachos de los Senadores, secretarios y funcionarios, así como los Salones, Salas, y demás espacios.

Por otro lado, si existe una rotura o deterioro ya sea de paredes, bienes muebles, equipamiento de trabajo, se comunica por las Secretarias de los Senadores de los mismos a la Oficina correspondiente.

En cualquiera de los dos casos, concurre la Dirección de Arquitectura que evalúa los trabajos a realizar, determina luego cuáles deben ser y realiza la solicitud de contratación al departamento de compras y adquisiciones.

Este realiza los procedimientos de compra o de contratación que correspondan.

NI el Senador ni el Departamento de Arquitectura manejan presupuestos o contrataciones. Tampoco conocen el monto de la contratación que se realiza.

Los Gastos Referidos.

Al solicitar información sobre los gastos de que se daba cuenta en la prensa me encontré con que figuraban como gastos efectuados por mi persona, sumas que en momento alguno he autorizado. Sencillamente porque el proceso establece que no es el Senador el que contrata, adjudica o lo que sea.

Además encontré que se me adjudicaba un gasto por una cifra importante en mobiliario

que me había sido enviado a mi oficina el año pasado pero que había sido rechazado por

mi.

El motivo de tal rechazo fue que entiendo que los Senadores no debemos tener muebles nuevos. Por ello solicité, en junio del año pasado, que los referidos muebles no fueran aceptados, se devolvieran y fueran sustituidos por muebles usados que se encontraran en el inventario de este Poder Legislativo.

Grande fue mi sorpresa cuando me enteré que se me adjudicaba un gasto de bienes cuya compra no había dispuesto, cuyo precio no se me había consultado y que, además, no se encontraban en mi poder.

El punto fue rápidamente aclarado por escrito por los departamentos correspondientes que corroboraron lo que se viene de relatar.

Otros Gastos. Preocupación.

El enojoso incidente en que me vi envuelto de forma injustificada me llevó a realizar averiguaciones sobre la forma de contratación y gastos que se realizan en el Senado y la Asamblea General.

Lo que me fue informado me lleva a hacerle saber algunos hechos de los que he tomado conocimiento para que tome las medidas que entienda del caso.

A diferencia del suscrito y de los otros Senadores, Ud. es el jerarca máximo de este Poder Legislativo y de la Cámara de Senadores, al presidirla. Por lo que tiene la responsabilidad y la potestad para hacerlo.

Nosotros no tenemos injerencia ni en las decisiones de pedidos de precios, licitaciones o compras. No intervenimos ni nos es informado acerca de los montos y conveniencia de los gastos.

Nuestra participación, a través de nuestras secretarías, es solamente informar cuando, por ejemplo, una silla se rompe, una computadora no funciona o se necesitan útiles o bienes que necesitan ser reparados o sustituidos.

Son las Direcciones o departamentos que dependen de Ud y de la Comisión Administradora los que evalúan lo que se necesita, disponen y ordenan las reparaciones o compras. También los que contratan.

Como Senadores no nos ocupamos de esos temas que lógicamente están a cargo de quienes dependen de Usted como jerarca. Es más, es indudable que Ud tampoco se ocupa de las contrataciones. Ni siquiera de las vinculadas a su propio despacho. No es lógico que el Presidente del Senado se esté ocupando personalmente de esos temas.

Por eso es que viene a alertar sobre el tema para que se tomen las medidas que se estimen necesarias.

Ayer, al averiguar sobre los gastos asignados a mi persona, como se dijo ut-supra, consulté sobre el sistema y los gastos.

Sobre el procedimiento y sistema de contratación quedó claro que no somos los Senadores ni nuestras Secretarías los que decidimos tareas de mantenimiento, amoblamiento o lo que sea en nuestros despachos. Nos limitamos a señalar roturas, desperfectos o necesidades y son los departamentos correspondientes los que intervienen y contratan.

Respecto de los gastos, en estas 24 horas en que busqué información, me encontré con algunos hechos que me llamaron la atención y pongo en su conocimiento.

En primer lugar, que se me adjudique la compra de bienes para mi despacho. Incluso de bienes que ni siquiera se encuentran en el mismo. No intervine en momento alguno en decisiones sobre montos, compras, o lo que sea. Debe corregirse el sistema de control e inventario.

El punto fue aclarado por la división correspondiente ante consulta que le formulé donde claramente se reconoce que los bienes fueron rechazados.

En segundo lugar, tomé conocimiento de otras compras, en mi despacho pero también en otros despachos que me llamaron poderosamente la atención por lo alto de los mismos. Por ello solicité pedidos de cotizaciones por los mismos trabajos y me encontré con grandes diferencias entre lo que se la ha cobrado al Poder Legislativo y lo que son los precios en plaza.

Obviamente que la calidad de los servicios o los bienes puede variar. Pese a ello, las diferencias son importantes.

Por ejemplo se pagaron $ 54.450 por pulir y encerar su despacho Señor Presidente. Solicité a través de mi secretaría cotización por ello y se cotizó $ 20.300. Menos de la mitad de lo pago.

Otro ejemplo fue la compra de escritorios. Se compraron dos escritorios para su secretaría a un costo de $ 82.900.

Mi secretaría solicitó dos cotizaciones. Una de ellas fue por $ 9.990 (o sea los dos $

19.980) y la otra por $ 5.990 (o sea los dos $ 11.980). Una diferencia muy grande con

los $ 82.900.

Se podrá decir que estos montos no son importantes y creo que se tiene razón. Más allá de eso creo que se debe ser cuidadoso con todos los gastos. Eso puede ser señal de otras diferencias por contrataciones por montos mayores.

Por ejemplo se realizaron por parte de la Dirección correspondiente diversos trabajos de

empapelado de algunos despachos. Trabajos que, obviamente, su necesidad no es determinada por cada Senador sino por el estado de las paredes de cada sala.

Se hicieron esos trabajos en los despachos de las Senadores Mónica Xavier y Verónica Alonso, y en las de mi secretaría (no en mi despacho).

Extraoficialmente se me informó que el gasto por el empapelado en el despacho de la Senadora Xavier fue de más de $ 200.000. Algo similar habría sucedido en los otros.

Ninguna de estas Señoras Senadoras ni el suscrito fuimos informados de estos costos ni

los montos. Sencillamente porque no tenemos potestad para ello. Sé que en su momento

la Senadora Alonso ofreció costearse de su propio peculio los trabajos en su despacho y le fue informado que eso no estaba permitido puesto que existe una dirección que se

ocupa de ello con las orientaciones generales del edificio.

Lo cierto es que mi secretaría solicitó cotización por esos trabajos de empapelado y la

respuesta fue $ 61.100. Contra los más de $ 200.000 que se habrían pago.

200 mil pesos por empapelar despachos, 54 mil por encerar el suyo, 80 mil por dos escritorios para secretarios, entre otros muchos otros gastos que se realizaron deben llamar a la reflexión.

Sabemos que el Estado, debido a sus procedimientos y la seguridad de la contratación pública termina pagando mucho más dinero.

Pero también sabemos que si a cualquier Senador se le dice que empapelar su despacho cuesta $ 200.000 se opondrá.

Estos son temas en los que no me he involucrado en los seis años que llevo en el

Parlamento. Me he concentrado en mi trabajo como legislador

los

y

no

en

administrativos internos. Lo he hecho exclusivamente a partir del involucramiento del que fui objeto el día de ayer que me llevó a enterarme de estas cosas.

Como Senador no tengo injerencia en estos procedimientos de contratación o decisión ni quiero tenerla. Mi única potestad es poner todo esto en conocimiento suyo para que como jerarca de este Parlamento investigue, analice y tome las medidas que correspondan.

Atentamente,

Pedro Bordaberry

Senador