Está en la página 1de 6
Letras Hispanicas Consayo eprron Francisco Rico Domingo Vaduelin Gustavo Dominguez re aa aaa aU a ee a ok ae Pe nd ee al Fernando Arrabal Teatro Panico Edicién de Francisco Torres Monreal CATEDRA LETRAS HISPANICAS MAvaido Toss; 2eo2.- EL ACTOR A baja el cubo 4 del eubo 3, luego el 2 del 1. (De nuevo los cuatro cubs forman wna horizontal.) Mira para todas lados. (Pausa.) El Actor A tevanta ta tapadera del aubo 4. Mira en su interior, La El Acton B entra por la taguierda. Se coloca com cuidada detris det Actor A EI Actor A levanta ta tapadera del eubo 3, Mira en su interior. La sierra El Acton A levanta la tapadera del cubo 2. Mira en su interior, La ierra, EI Acton A levanta la tapadera del eubo 1. Mira en su interior. La cir. EL cron B toca tres notas en 1a flauta, Luego mira a la derecha. Se ruelve. Mira al AcvoR A. Lo toca El Actor A, sin dejar de mirar al Actor B, saca una cuerda. Se ponen les das a saltar a la comba con la misma cuerda. Dejan de sattar a ta contra. El Acton A se sube en el cubo 1. ELActOR B se sube on el cabo 4. Annbos actores saltan de un eubo al otro, Se entreerzan, El Actor A salta al aco 2. La tapailera se bunde. Se cuca. La ta- ‘padera vuelve a su posiciin primera y definitina: el ACTOR A ha desa pareide El Actor B salta al cubo 3. La tapadera se bunde. El Acron B se cuela, La tapadera vuelve a su pasicin primera y definitioa: el ACTOR B ha desaparecido, Pausa, En esena silo los cuatro eubos. TELON Paris, 1960, 190 La primera comunion Ceremonia panica 192 De La primera comuniin: pucsta en escena le Vitor Garcia (Pari) PERSONAJES: La ApuELA La Nisa Et. Necrdrio Los Dos Hommes (Ex de noche. En escena, a la ieauierda, un ataid vacie, dos candelabros y una cruz de bierro; a la derecha, en un banco', toda la ropa necesaria para la primera comunitn de Ls Nusa. Traje inceiblemente barreeo Entran en eseena Los Dos Hownes. Llevan und mujer muerta y completamente desnuda. La calocan dentro del atauid. Se arrodillan y comienzan a reaar. Se aye una especie de siseo, De pronta, uno de Los omnes deja de rezar y mira bacia la derecha. El otro también deja de revar y también mira bacia la derecha. Gests de horror en Los Dos Homes. Gierran precipitadamente e atasidy Io colocan sobre sus cabezas @ la manera africana. Salen deprisa, por la inguierda, con el atasid. Passa Entra por la derecha Ex. NECROFILO que persigue a Los Dos Howpres. Lieva un traje de acuerdo con sus inclinacones? Crean el escenario y sale por la inguierda ellano se trata de un manip, en la segunda de ana pila Ey la vers francesa aparece el bare, Con C desig face castllana, entendiendo por segunda version ls coer las haya, operadas en este mecinograiado >" Ein un taj absolutamente excepcional pero de acuerdo con sus incina 193 Pawsa. Entran en escena La NwS, vestida tan sélo con unas braguitas, La Apuria. Van al banc. Durante toda la obra, LA "ABUELA ird vistiendo a La NuSa de primera comunién, prew- dda tras prenda, con gran mimo.) La AsueLa. Hoy, hija mfa, es el dia mas importante de tu vida, El Sefior se ha dignado venir hasta ti La Niwa. Si, abuelita® La Anueza. Ya eres una mujercita. A partir de hoy tienes que dar ejemplo a todo el mundo con tu conducta. Ya te he en- seftado todas las cosas que tiene que conocer una mujer. Un dia te casaris.. La Nisa. S? La ABveza. Si, hija mia, un dia te casaris y serds la gloria de tu marido... No hay nada que tanto aprecie un hombre como una mujer de su casa, como tui lo eres. Menuda alhaja serds para un hombre. Porque tienes que saber que los hombres les gusta tener por las mafianas, cuando se levan- tan, la camisa bien blanca y bien planchada, los calcetines sin agujeros y la raya del pantalén bien hecha, Serés una perla para tu marido. Ti ya sabes planchar y remendar los calcetines ¢ incluso hacer la cocina. Hoy, que recibirés la primera comunion, te convertiras en una perfecta cristiana. Yo sé bicn que seris un modelo de ama de casa, éverdad aque si, hija mia? La Nisa. Si, abuelita La Aave.a. La cocina es lo mds importante. Una cocina sucia convierte Ia casa més limpia en una pocilga. Ya te he ense- fhado cémo debes ordenarlo todo: los platos siempre en el cubreplatos, los cubiertos en el cajén correspondiente del armario, los trapos de la limpieza cada uno en su sitio, El desorden cs el principio de la suciedad, Y sobre todo, lavar Ia loza inmediatamente después de comer. No hay nada que cause peor impresién que entrar en una cocina donde los patos sucios se acumulan en la pila y en las mesas. Qué ‘cucsta lavar bien la loza? Nada, unos minutos. Y el resulta- 3 Tras esta frase, C-coloca ls acotacién: La abla besa alana 194 cdo ya ves por mit casa lo bonito que resulta. Y eso que, des- graciadamente, yo ya soy vieja y no puedo tener las cosas todo lo bien que yo quisiera. Me comprendes, éverdad? La Nisa. Si, abuelita, Ta Aaveta. Los hombres son muy exigentes, parece que no les interesan esas cosas, pero cusintas veces la causa de que haya disputas en un matrimonio tiene como origen la falta dle limpieza de la mujer. (Entran por la derecha Los Dos Hompnes Uevando ef atavid. La Apveta y La Nia se callan y observa, Los Dos Homanes eruzan el escenario de derecha a izguierda, Salen Pause. Entra por la derecha Et. NecrGri.o. que dos persigne. Se le distingue perfecamente un but en las ingles. Ex Necrorito eruza el escenario y sale por la izguierda,) LA ABUELA‘. Por eso, hija mia, tu debes ser siempre muy lim- pia y muy ordenada. Lo primero, como te digo, ¢s la cocina, pero no por eso se deben descuidar las dems habitaciones.. Nada cuesta pasar por las mafanas el aspirador. Ya ves, yo, ami edad, ast lo hago. Ademés, ahora, que por la crisis de viviendas las casas son tan pequefias, no cuesta ningun tra- bajo tener toda a casa limpia. Qué efecto tan desastroso ‘causa entrar en una casa en la que hay polvo sobre el apara- dor o cn la que los cristales no estén limpios. Pero yo sé que tii sabris llevar tu casa, éverdad, hija mfa? La NIWA. Sf, abuelita. (Pausa. Friamente)) éQué era ese bulto que llevaba en el vientre el hombre que ha pasado? La Anueta (friamente). Era su sexo. (Pansa)*, Los cris las ventanas, cuando estén sucios, causan una impresién ‘maltsima. Es tan fécil limpiarlos. Deberds hacerlo dos o tres veces, a Jo menos, por semana. No te costar nada mis que tunos minutos. Y mas barato no puede ser. Con unas hojas de periddico empapadas en agua se frotan los cristales y ya tales de * Acotacion iniial en C: Habland siempre con calmna mientras conrinia vistiendo a su nits. * Acotacin inicial en C: 1. abuela sigue vistiendo ala nina 195 vers... como mano de santo, Asf da gusto mirar a la calle. Eso un marido no lo olvida nunca. Ya te digo que los hom- bres, a pesar de las apariencias, estén pendientes de todos estos detallitos. Tii eres muy nifia atin para poder saber de Jo que es capaz un hombre. La mayoria de las veces si un hombre abandona a su mujer no es ni mds ni menos que porque no encuentra en su casa el hogar limpio y ordenado que quisiera encontrar cuando vuelve de su trabajo, Pero bien sé que tu serés como yo. La Nina. Si, abuelita La Aaveta. Lo que tampoco tienes que olvidar es limpiar el polvo todos los dias. Eso no lleva ningsin tiempo. Se puede muy ficilmente pasar todos los dias la bayeta por todos los muebles. Solo las mujeres sucias y vagas tienen los muebles Ienos de polvo. Me acuerdo que, siendo nifia, mi madre me evo a la casa de una vecina sucisima. Me entretuve dibu- jando un gato en el aparador: era tal la cantidad de polvo que habia... Qué vergiienza para aquella mujer! (La Nisa se rée) LA AnvELA. Bien sé que tti no seris asi. En tu casa las camas starén siempre hechas, las sabanas limpias, el retrete no oler4 mal, el suelo estard brillante, los cubiertos estarin siempre en orden y la loza hecha, las mudas preparadas, los cristales transparentes, los muebles sin un dpice de polvo, y Ia basura en su cajén correspondiente. Pero esto no debe hacer olvidar a una mujer de su casa® que, para tener sujeto a su marido, no hay nada como hacer una buena comida Un hombre que, al entrar en su casa, se encuentra con una comida que le place hard todo lo que la mujer le diga. Ahora Ia vida esté tan carisima que, naturalmente, no se pueden hacer los buenos platos que se hacfan en mi tiempo, pero una mujer de su casa es capaz de hacer milagros cuando sabe cocinar. TW eres una nifa y ya sabes guisar, cuando te cases seras una verdadera joya’. La NINA. Si, abuelita, © En G.como seris ti. 7 En Guna verdaders joys, para tu mado, 196 La AaveLs. Una mujer que sabe bien cocinar puede estar tranquila: su marido nunca se ira de su lado, Esto no lo de- bes olvidar nunca. (Entran por fa derecha L.os Dos Homans con el atauid. Cra- ‘zan el escenario y salen por la inguierda Pause, Entra por la derecha Ex. Necrdru.o. Una especie de serpiente Ue emerge de la entrepierna. Cruca el extenaria de dereda a iz ‘quierda. Sale por la inquierda,) La Asueta. Ya ves, hija mia, que no es dificil llegar a ser una mujer de su casa. Sobre todo si tienes en cuenta mis conse- jos. Ya ves, yo, a pesar de lo vieja que estoy y de lo mucho ‘que me cuesta moverme tengo la casa como una tacita de plata. Créeme, hija mia, no tienen disculpa las mujeres su- ccias, Admito que no se tengan muebles Iujosos, porque eso cuesta dinero, y mucho mas en los tiempos que corren; pero Jo que no puedo admitir es que los muebles estén sucios 0 con polvo. La limpieza no cuesta dinero. Pero hay mujeres tan cochinas y tan holgazanas... €Cémo no sc les cae Ia cara de vergiienza? Yo no me atreverfa a dejar entrar a nadie en casa si fuera como ellas. éMe comprendes? La NiSa. Si, abuelita. (Panta. Friamente, sin apenas euriosidad.) Por qué al hombre se le ha puesto el sexo tan largo? LA AnUELA (idem), Porque esti excitado. (Pausa)®, Hay una "El discurso de la abuela en esta y la siguiente replica diflre bastante en cada una de las versiones. La versin del mecanografiado castellano es la $i ‘uiente Hay una cosa que debes rener muy presente: e retrete. Ninguin cuarto de la casa estard mis limpio que é. Lz madera la limpiaris todos los das eon le iia. Cadntas enfermedades se pueden coger por fata de cuidados. Y tendis siempre colgada una pastlla de desodorante que buena falta hace en ese so. La ventana del retret la tendeds siempre abierta tanto en invierno como en ve rano, Y acostumbrards a tu maride a que no pase al las horas muertss, Tis si- bes, hia mia, que los hombres tienen ls maldita manta de ler en exe custo, y, cen vista de ello se pasan all las horas y las horas sin tirar de la cadena. Las pare ds terminan por oler mal. Mi mario, tu abuelo que en paz descanse (i sani gua), tenia tambien esa mania, Yo se la suprimy en menos que canta un gall: ‘upim la calefaecién eh el retrete y quité el cristal superior dela ventana. Era tal el fio que por la cuenta que le tenia pasaba all el tiempo indispensable Qué te parece? 'Y nada de orinales, Si tu marido tiene necesidad de orinar por la noche, que 197 cosa que no debes nunca soportar: que tu marido fume. No hay nada que estropec tanto las cortinas, sobre todo si son blancas: se ponen amarillas. Y las paredes y toda la casa ter- minan oliendo mal. Ademés, es un gasto innecesario. Mi marido, tu abuelo, que en paz descanse (se santigua), tenia también esa mania. Yo se la suprimi en menos que canta un gallo. Cada vez que le cogfa con un cigarrillo en la boca abrfa de par en par las ventanas para ventilar la casa, ya ne- vara © ya hiciese viento, para acabar con el humo. Tenia tanto frio que prefiri6 dejar poco a poco de fumar. A veces, al principio, se bajaba al s6tano a fumar, pero también aca- bs dejindolo.