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LAS PRESCRIPCIONES DE EDWARD BACH Como formulaba y preparaba sus esencias el creador de la Terapia Floral EDUARDO H. GRECCO LLUIS JUAN BAUTISTA LUIS JIMENEZ = diciones Conti - CE [fel fols 7 ape # ol za LAS PRESCRIPCIONES DE EDWARD BACH Es curioso que en el arte terapéutico del trabajo con esencias flo- rales casi no existan, hasta el momento, textos que habien de los fundamentos sobre los cuales se basan sus procedimientos prescriptivos. Y esto resulta alin mas revelador si se piensa que Edward Bach, el creador de la Terapia Floral, no desarroll6é ningun estudio sistematico sobre este tema. eCual es la razon de la ausencia de reflexién sobre !a técnica prescriptiva? A partir de esta pregunta, tres maestros de la Terapia Floral, codirectores del Circulo Synthesis y autores de este libro, se ani- man a la aventura de explorar en este territorio, tratando de dar cuenta del modo como Bach prescribia. Esto los lleva a rastrear todo lo que €] sostuvo al respecto, a io largo de sus escritos, y a realizar un exhaustivo analisis de las consecuencias que sus afirmaciones suponen para la clinica. Una obra que, sin duda, viene a cubrir un vacio y que plantea una perspectiva no sélo formativa sino también polémica, y que no soslaya transitar por ese otro aspecto del arte de Edward Bach: su dimensi6n alquimica. il l Eduardo H. Greeco Lluis Juan Bautista Luis Jiménez LAS PRESCRIPCIONES DE EDWARD BACH Como formulaba y preparaba Sus esencias el creador de la Terapia Floral Las prescripciones de Edward Bach 1" edicién ISBN: 978-950-754-299-2 Correccién y cuidado de edicién: Susana Rabbufeti Pezzoni Disefio de tapa: Estudio Tango Disefio de interior: Carlos Almar 7 _y proparaba sus esen- is el ereador de la Terapia Floral / Eduardo Horacio Greco; Lluis Juan Bautista ; Luis Jiménez. - 18 ed, - Buenos Aires : Continente, 2010. 192 p.; 23x16 em. ISBN 978.950-754-299-2 1. Terapias Florales I Bautista, Llufs Juan IL Jiménez, Luis 111. Titulo cD 633.88 © Guiciones Continente Pavén 2229 (C1248AAE) Buenos Aires, Argentina Tel.: (6411) 4308-3535 - Fax: (5411) 4308-4800 wwwedicontinente.com.ar e-mail: info@edicontinente.com.ar ‘Queda hecho el depésito que marea la ley 11.723. Libro de edicién argentina No se permite la reproduccién parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmi- sién o la transformacién de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea elec- trénico 0 mecénico, mediante fotocopias, digitalizacién u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. Su infraccién esté penada por las leyes 11723 y 25446, Este libro se terminé de imprimir en el mes de mayo de 2010, en los Talleres Gréficos Color Efe, Paso 192, Avellaneda, Buenos Aires, Argentina. Encuadernado en Cooperativa de Trabajo La Nueva Unién Ltda. (Empresa recuperada y autogestionada por sus trabajadores) Patagones 2746/48 (1437) Capital Federal - 4911-1586 - cooplanuevaunion@yahoo.com.ar Los que formamos el Circulo Synthesis hemos dedicado una gran parte de nuestra labor, en el campo de la Terapia Floral, a profundizar e investigar en el trabajo del Dr. Edward Bach. Cada uno de nosotros se ha centrado en diferentes as- pectos de su legado, y por caminos diversos, hemos llegado a espacios ¢ ideas afines. Esta convergencia nos decidié a unir esfuerzos ¢ intereses en la tarea comun de investigacion, ense- jianza y difusién del sistema, el método y los remedios que el Dr. Bach creara. Queremos compartir la experiencia y conocimientos que estan en nuestras manos y también ponerlos al servicio de la obra que motiva nuestros caminos terapéuticos. Este es nues- to deseo. Y este libro es un momento del fascinante viaje que hemos emprendido para volver a Bach, descubrir a Bach, comprender a Bach. Eduardo H. Grecco Lluis Juan Bautista Luis Jiménez indice Prélogo, por Eduardo H. Grecco 9 Capitulo I: EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH / EDUARDO H. GRECCO.... 13 Capitulo 1: METODOS, DILUCIONES, DOSIFICACION / Liuis JUAN BAUTIST/ 85 Capitulo Ill: ¢Y S| BACH HUBIERA SIDO ALQUIMISTA? / Luis JIMENEZ Capitulo IV: METODO SOLAR: UN ANTIGUO SABER / Epuarbo H. GRECCO.... 169 Bibliografia.... . 189 Prologo Probablemente, la leccion mds grande de nuestra vida sea aprender a ser libres; libres de las circunstancias de nuestro entorno, de otras personalidades, , sobre todas las cosas, libres de nosotros mismos, Ya que, hasta que no lo seamos, seremos incapaces de brindarnos abiertamente y de servir a nuestros semejantes. Edward Bach Mis ultimos afios de trabajo, en el campo de la Terapia Floral, los he dedicado a reflexionar sobre el legado y la obra del Dr. Edward Bach. Si bien esta indagacion ha sido amplia y se extendio por diversos paisajes, resulta claro que el interés estuvo enfocado, de manera pri- mordial, en los aspectos terapéuticos del arte curativo que él creara. Sin embargo, puede resultar curioso que, hasta hace muy poco, los textos de mi autoria referidos al creador de la Terapia Floral hayan sido de una naturaleza doctrinaria y te6rica mas que especificamente clinicos. Esto tiene cierta légica que se basa en mi comprensién inicial de que el aporte del Dr. Bach no consiste, de modo central, en el legado de una herramienta técnica, sino en el rescate de un camino de transfor- macion para que la persona aprenda a ver en la oscuridad de su sombra y no deje de comprometerse con la enfermedad como una experiencia espiritual. Del mismo modo, en esta mirada, el terapeuta es colocado en la practica de un servicio que no radica en curar sintomas 0 resolver pro- blemas, sino en ayudar al alma a cumplir con su destino y a la persona- lidad a darse cuenta del significado de su vida. Lo enunciado en los parrafos anteriores se aleja, bastante, de arrai- gos técnicos y esta mas centrado en la posicién que debe asumir el tera- PROLOGO 9 peuta como compromiso existencial. En una época en que la fe est pues- ta en la técnica, tales afirmaciones resultan ser escandalosas y cuestionan a quien se refugia en el cobijo de los procedimientos y las formulas, ol- vidando aquello que dijo Bach que es esencial a la Terapia Floral. La escritura de El legado del Dr. Edward Bach y de Edward Bach: la luz que nunca se apaga y, en especial, Hecho y proceso prescriptivo en la Te- rapia Floral, me llevé a tener que hacer la relectura de los textos florales y no florales del Dr. Bach, estudio que me hizo imaginar la posibilidad de ordenar, de una manera critica e historica, los diversos aportes que el creador de la Terapia Floral hace al capitulo prescriptivo y técnico en sus distintas dimensiones, en tanto éste venfaa ser un drea relativamente au- sente en su obra. La tarea supuso un triple desafio. El primero, era lograr un disefio homogéneo de una realidad que se presenta como dispersa y, por mo- mentos, contradictoria. Si esta contradiccién es aparente o si por detras hay una logica, es algo sobre lo cual se profundizara a lo largo de este tex- to; pero, lo que se percibe en lo inmediato es una falta de preocupacion de Bach por estructurar el espacio técnico de su propuesta terapéutica de un modo significativo. El segundo desafio era conseguir que la reflexion acerca de la técni- ca no Hevara a perder de vista el hecho de que la técnica es, para Bach, un instrumento y no un fin en si mismo. Finalmente, el tercer reto consistio en diferenciar lo que Bach apor- ta de modo textual o por deduccion de sus escritos y lo que se ha agre- gado, con el correr de los aftos, a su discurso, que hoy conforma un apa- rato conceptual de un peso muy significativo. En relacion a este ultimo punto, la cuestion radica en no considerar los desarrollos posteriores a Bach como no validos —sobre todo, si la clinica permite acreditarlos—, sino en distinguir entre lo que Bach sefala y aporta de primera mano, y lo que no pertenece a su pluma; mas aun, con respecto a esto ultimo, hay que sealar lo que no resulta congruen- te con su doctrina y su orientacion terapéutica. Pero no deseamos que esta postura se vea como un dogma. La in- tencion que nos anima aqui es poner en blanco y negro, de un modo sis- tematico y cronologico, lo que Bach postula sobre cuestiones de la téc- nica de preparacion y prescripcién; es decir, no abrimos juicio alguno sobre otras formas que puedan aplicarse en la actualidad. La escritura de este libro no fue continua. Hubo momentos en los cuales el texto que se iba construyendo permanecié dormido, aunque, 10 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO también, madurando. En otros, la tentacion de abandonar la labor fue muy fuerte. Al indagar sobre la naturaleza de la causa de tal disposicion, percibi que el punto en el cual estaba detenido era en la cuestion misma de que aquello que plasmaba en palabras ponia en tela de juicio muchas de las creencias sostenidas hoy en la practica floral. Y, por supuesto, no dejaba de estar involucrado en elias. Al ir hilvanando los hilos del tejido de conceptos y herramientas que Bach fue instalando, el mapa del relieve de la realidad que investi- gaba fue adquiriendo una forma que, a su modo, daba cuenta de la prac- tica con esencias florales, tal como é] Ja Hevaba a cabo. Si este libro po- see algun mérito es justamente éste. Casi al concluir este texto me crucé con un desarrollo que el maes- tro Llufs Juan Bautista habia realizado sobre el mismo tema, pero desde un enfoque metodologico distinto. La complementariedad de su trabajo y el mio hizo natural que naciera la idea y el deseo de publicarlos juntos. La perspectiva de este autor es como los cuadros de Fra Angélico, que al decir de Juan Ramon Jiménez, “pintaba la gloria de rodillas”. Fren- te a su texto uno tiene la sensacion de que, como Fra Angélico, combi- na la elegancia con un estilo realista, que destaca Jos detalles significati- vos (que asi dejan de ser detalles) sin perder fuerza emotiva en su presentacién. Su maestria en la creacion de relaciones intratextuales en Ja obra de Bach, le permite edificar una estructura conceptual precisa, pe- ro con movimiento y con la plena capacidad de generar planos diversos de profundidad de lectura. De todos modos, tanto su trabajo como el mio estan centrados en Bach y su letra, aunque deslizan algunas perspectivas que, si bien no in- dagan a fondo —y no por falta de interés 0 mérito, sino por la propia li- mitacion de lo que buscamos aqui trasmitir—, quizds despierten en otros colegas el deseo de aventurarse por elas. Por su parte, el trabajo del maestro Luis Jiménez incluido en este li- bro va mas alla, pues trata de responder a la pregunta sobre la trama al- quimica de Bach y como, desde este arte, pueden repensarse algunas cuestiones técnicas del Sistema Bach. De este modo, y para continuar con Ja comparaci6n pictorica, la vi- sion del maestro Jiménez se asemeja mas al ideal de la percepcion cos- molégica de Leonardo da Vinci, cuya busqueda tendia hacia el encuen- tro de leyes, funciones y armonfas para toda la macro naturaleza, concebida como unidad. Y si Bautista nos hace ver con total evidencia, a través de su pintura-escritura, la posicion y caracteristicas de la reali- PRroLoco 11 dad que enfrentamos, su esencia real, Jiménez, a través de la suya, le otorga a esa realidad la cualidad de ser cifra entre otras cifras. Entre los espacios que teje la reflexion inmanente e intratextual de Lluis Juan Bautista y la trascendente y transtextual de Luis Jiménez, sien- to que mi propia reflexién es como la columna que une los cimientos con la boveda de la “casa de Bach” que estamos construyendo entre todos. Un comentario final. Hace tiempo que los tres autores de este libro tratamos de disefiar y construir un espacio de reflexion comun sobre la obra del Dr. Edward Bach. Nuestros intereses diferentes convergen en una tarea comin, y 1a diversidad desde la cual abordamos el legado del creador de la Terapia Floral hace de nuestra labor mancomunada una experiencia mutuamente enriquecedora. , El Circulo Synthesis, que hemos fundado, esta dedicado, entre otras cosas, a dar cuerpo, precisamente, a este intercambio de ideas y cavila- ciones, en produccién bibliografica. Esperamos que los lectores de este libro se acerquen a él como si fue- ra un diario de viaje de tres navegantes que van dando cuenta de lo que ca- da uno va descubriendo en el derrotero coman. En muchas oportunidades, los relatos de lo que van viendo en el recorrido concuerdan; otras veces, reiteran, y en ocasiones, difieren. Porque se trata de un recorrido que no es el itinerario de tres turistas, sino el transitar de tres exploradores. Eduardo H. Grecco Cuernavaca, febrero de 2010 12 EDwarb BACH PRESCRIPTIVO Capitulo I EL ARTE PRESCRIPTIV' DEL DR. BACH Eduardo H. Grecco En este mundo todos estamos en el mismo sendero, somos caminantes del camino hacia la perfeccién. ALfinal obtendremos todo e! conocimiento y experiencia que podamos aprender en la tierra: cambiaremos asi por completo egotsmo por generosidad, y desarrollaremos todas las virtudes hasta su mayor pureza Edward Bach Bach fue el primer comentarista prescriptivo de la Terapia Floral. Si bien pueden observarse, a lo largo de los seis afios de desarrollo de su sis- tema y su método, algunos cambios de posicion en las propuestas que formula, existe, sin embargo, un hilo conductor en toda la trama que te- je sobre este tema. Si situamos el nacimiento de la Terapia Floral no sdlo en su teoria sino en la forma de la preparacién de los remedios florales, a partir de ju- lio de 1930, tal mojén temporal nos permitiria establecer un antes y un. después de este evento e incluir algunas observaciones de Bach en la pre- historia (como las que formula en el texto Algunos remedios y nuevas apli- caciones) y otras en la historia de la evolucién del arte prescriptivo. Un texto de transicion en este punto (entre pre e historia) es Algu- nas consideraciones fundamentales sobre la enfermedad y la curacion. Alli EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 13 Bach plantea ciertas cuestiones para guiar la practica prescriptiva, que por otra parte las mantiene a lo largo de toda su investigacion, aunque agregando renovados matices, nuevas maneras de presentarlas y, en oca- siones, podriamos senalar, con creciente contundencia. La primera de ellas es proponer la necesidad, en el trabajo con el pa- ciente, de no combatir el mal sino hacer crecer el bien.' “El método per- Secta —dice Bach— no consiste tanto en apartar la influencia adversa, si- no en atraer la virtud opuesta; y por medio de la virtud hacer desaparecer el defecto; ésta es la ley de opuestos, de lo positivo y lo negativo.” Esta idea, que se entronca con toda una larga tradicion en el arte de curar, es, ademas, un concepto de raices evangélicas. Por ejemplo, en Romanos 12:21, San Pablo afirma: “No te dejes vencer por el mal, antes vence al mal con el bien”; por su parte, Bach rematca: “Por esto, juzgamos los defectos y errores de las circunstancias adversas de un paciente como in- dicadores de lo mucho que se esfuerza en desarrollar la virtud opuesta. Por el contrario, debemos buscar afanosamente lo positivamente bueno, buscar cualquier tipo de virtud, especialmente una virtud predominante que posea nuestro paciente cuando saca lo mejor de si y prescribirle el remedio que au- mente su virtud...”. Todas estas apreciaciones estan vinculadas, ademas, con una con- cepcion de la enfermedad y de su cura basada en principios dialécticos aplicados a este campo particular. A medida que su obra va madurando, se va haciendo mas clara esta perspectiva para Bach y se va delineando la manera en que esto puede llevarse a la practica. A éste se le agrega un segundo criterio: “...la curacién va de dentro ha- cia fuera. Primero debe ser curada la mente, luego el cuerpo. (...) Por ese motivo la labor del médico se compone de dos aspectos: ayudar a su pacien- te a corregir sus caidas espirituales, y darle los remedios que lo ayudaran a actuar sobre el plano fisico; de este modo, la mente sana efectuard una cura sobre el cuerpo”. Si el primer precepto de curar por lo opuesto lo aleja de Hahnemann, éste, sin lugar a dudas, lo acerca y hasta puede afirmarse que se trata de una maxima compartida por ambos. Una idea esencial de Bach, contenida en esta frase, pero que suele de- jarse de lado, es la referida a que la labor del terapeuta consiste en ayu- 1 Esta idea va a ser uno de los pilares fundamentales de su conferencia de febrero de 1931, ante un auditorio de médicos homedpatas, publicada con el nombre de Uste- des provocan su propio sufrimiento (otra version es Ustedes son los responsables de su propia enfermedad). 14 Epwarp BACH PRESCRIPTIVO dar a su paciente a corregir sus caidas espirituales. Por “caida” debe en- tenderse aqui: falta, error, tropiezo, pecado, descarrio, falla, defecto; es decir, alejamiento de la persona del disefio de su alma para la presente encarnadura (leccion para aprender, misién para cumplir y camino por transitar). De modo tal, que la preocupacién de Bach no radica en los sintomas 0 en las enfermedades clinicas, sino en los desvios de la perso- nalidad de los mandatos del alma. En tercer lugar, cada persona, sefiala Bach, “...puede equivocarse de acuerdo con la leccidn en particular que debe aprender en cualquiera de los siguientes principios fundamentales: poder, conocimiento intelectual, amor, equilibrio, servicio, sabiduria y perfeccion espiritual”. El terapeuta, a los fi- nes diagnosticos y prescriptivos, debe ubicar a cada paciente en uno de estos siete grupos, teniendo en cuenta que “las cualidades y las virtudes son relativas y lo que es una virtud para alguno puede ser un defecto para otro. Aspirar al poder puede ser lo correcto en un alma joven, y esto no provoca nin- guin tipo de conflicto entre la personalidad y el alma, pero lo que es correcto en ese caso estaria fuera de lugar y seria un error en una etapa mds avanza- da de discipulado, cande el alma ha decidido para la personalidad que es me- jor dar que tomar. Por ese motivo no podemos definir como buena o mala una cualidad en si misma, sin considerar el nivel evolutivo del individuo”. Aqui nos encontramos con un punto critico de) trabajo prescripti- vo que Bach propone. No solo esta insistiendo en identificar primero lo que el maestro Lluis Juan Bautista denomina con toda justeza “enfer- medades primarias”* para recomendar esencias a partir de esta conside- racion, sino que estas virtudes y defectos hay que contextuarlos en el marco del proceso de evolucion del alma de cada quien. La pregunta l6- gica que sigue, y que dejamos pendiente, es: {Como reconocer el nivel evolutiva espiritual de un individuo? Un cuarto criterio es que la enfermedad indica la presencia de erro- res que el alma intenta corregir y que se expresan en el cuerpo porque el paciente se niega a escuchar —dice Bach— “la voz de la conciencia, ob- tener experiencias a nivel mental, y por lo tanto, aparece la necesidad de una leccion mds severa, que es la que imparte la enfermedad. Podemos re- conocer, a partir de la mentalidad de nuestros pacientes, el error que ha pro- vocado el fallo particular de la personalidad que le impide moverse con el ni- vel evolutivo deseado por el alma. (...) siempre es esencial comprender 2 Vease: Bautista, Lluis Juan, Bach esencial - De las enfermedades primarias al objetivo de vida, Indigo, Barcelona, 2005, EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 15 exactamente el error fundamental, aunque sea muy leve, para garantizar un tratamiento exitoso”. Finalmente, en quinto lugar, Bach apunta como objetivo prescripti- vo esencial el despertar las fuerzas autocurativas del paciente y, a partir de alli, que éste avance por su propio esfuerzo. En esa direccién Bach comenta: “Asi debemos utilizar estas potencias: son generosas y benditas para el padecimiento, pero, tal como Hahnemann previd, incluso el enfermo debe luchar sus propias batallas y no depender ni siquiera de un remedio be- neficioso; y en cuanto esté mejor, es preciso que contintie la lucha solo, tan- to como le sea posible, sin reclamar ayuda en tanto que no le sea realmente necesaria”. Todas estas proposiciones son Ilaves que abren la puerta del buen ar- te prescriptivo floral. Pensar en sintonia con ellas nos permite formular desde un esquema referencial acorde con la doctrina bachiana, pero, por otra parte, no dejan de ser axiomas operativos, ya que facilitan decidir rumbos en la practica clinica. Ya en el orden no tanto de postulados sino de procedimientos y re- comendaciones, Bach da, en este texto, algunas pautas sobre los “méto- dos de dosificacién”. El concepto de dosis floral ya tiene en si mismo una significacion —sobre la que volveremos mas adelante— muy alejada de lo que se entiende por caso, en la alopatia.> Pero, ¢qué cosas dice Bach sobre la dosificacion y otros aspectos relacionados con ella? 1. Respecto al remedio: a) “Estdn preparados en la tercera, cuarta y séptima potencia.” La des- cripcion que da Bach, en Algunas consideraciones..., de como se prepa- ran los remedios florales deja entrever que se trata de un sistema de po- tenciacién diferente del homeopatico que venia usando hasta ese momento. “Se Ilena una fuente de cristal, tan fina como sea posible, hasta el borde con agua pura, de preferencia de manantial. A continuacion se in- troducen todas las flores de la planta en cuestion que sean necesarias para que la superficie del agua esté completamente cubierta. Debe elegirse un dia despejado y recolectar las flores después de que el sol haya brillado al me- nos dos horas sobre ellas. El recipiente debe ser colocado al sol y su posicion cambiada cada tanto, de modo que la luz del sol baie por completo su con- 3 En la dosificacion floral lo prevalente no es la cantidad sino el ritmo de la ingesta. 16 EDwarp BACH PREScRIPTIVo tenido. Después de tres, cuatro y siete horas el contenido debe ser extraido y se anade 20% de alcohol puro. Estos preparados pueden ser utilizados a la tercera, cuarta y séptima potencia.” Esta técnica de preparacin la usaba Bach en ese momento, salvo con Impatiens, Clematis y Cotiledon (que luego descarta) que primero debian ser triturados. Tal descripcién conlleva el hecho de que Bach potenciaba sus re- medios mediante un método de solarizacion que puede encontrarse en algunos textos espagiricos* y en las técnicas de solarizacion del agua, muy en boga en esa época en Inglaterra. b) “Los remedios descritos son de reaccion benéfica, y no provocan agra- vamiento ni reaccion, ya que su funcion es elevar.” Creo que este punto merece ciertas precisiones. Por otros textos y por el contexto del que estamos comentando y, ademas, por el peso que tiene, en este momento inicial de la obra floral de Bach, el pensamiento de Hahnemann en estos t6picos, es posible que él se esté refiriendo a que las flores actuan “sin mayores perturbaciones o reacciones negativas significativas sobre el paciente” (Hahnemann). En suma, los remedios elevarian los movimientos, las pulsaciones, las ondulaciones y oscilaciones de la personalidad, que se tornaria mas receptiva y sintonizada con el plan del alma. 4 “Espagirica, Arte de depurar los metales” (Marfa Moliner, Diccionario de uso del es- panol). Etimologicamente, del griego spao (“separar”) y ageiro (“juntar”). También se denomina “espagiria” a este procedimiento alquimico mediante el cual se extrae la esencia o energfa sutil de la materia. Esta energia, una vez liberada, puede admi- nistrarse en forma de remedios y unirse a la energia del hombre. Los remedios es- pagtricos se preparan mediante una técnica llamada “iatroquimica” y son medica- mentos altamente asimilables, en el plano energético, por el organismo en el que se introducen, Para la espagiria la enfermedad es concebida como un desequilibrio vi- bratorio en alguno de los tres aspectos del hombre: fisico, psiquico o espiritual. Al tomar los remedios espagiricos se introduce la “nota correcta” en la que el organis- mo ha olvidado “vibrar”. La espagiria confia en las potencialidades del hombre, ya que es el propio organismo el que reacciona y vuelve a su armonia original cuando se le proporciona la energia adecuada, a través de los remedios portadores de “luz” La medicina espagirica no es una medicina nueva. Paracelso postuld sus principios y el método del tratamiento que consiste en relacionar cada afeccion con el des- equilibrio de una u otra actividad vital. Por lo tanto, el método espagirico consiste en determinar cual o cudles de estas actividades estin desarmonizadas, y adminis- trar la preparacion espagirica que, por presentar la misma similitud de actividad, restablecera la armonia perdida. EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 17, Una personalidad receptiva es aquella que tiene capacidad de reci- bir estimulos y de escuchar o aceptar con facilidad e interés lo que al- guien expresa o propone; es decir, la que es sensible y esta abierta, en es- te caso, a la voz del alma. Por su parte, una personalidad sintonizada con elalma es aquella que se encuentra en la misma frecuencia que ella, que conjuga los mismos intereses. c) “....esas henéficos remedios que elevardn las vibractones de la per- sonalidad, y la haran mas aceptable como morada del alma...” De cierta manera, Bach esti sustentando la idea de que los remedios abren la conciencia, le dan mas luz, la enaltecen, la hacen mas noble, mas dispuesta a aceptar los mandatos del alma y a facilitar que ésta rea- lice su misién. Pero, al mismo tiempo, seiiala algo que no se debe dejar pasar desapereibido: la personalidad como morada, casa, hogar y estan- cia del alma. Que la personalidad pueda llega a ser solar del alma implica una vin- culacion alquimica significauiva, Mientras, por ejemplo, el hinduismo y varias versiones cristianas sostienen la idea de disolver la personalidad como una estructura que obstaculiza la labor del alma, por lo menos en este texto Bach se acerca mas a una mirada singularmente alquimica: de lo que se trata en la vida es de hacer de la personalidad un hogar para el alma, almaiizar la personalidad Fsta propuesta, ademas, puede hacerse extensiva a la tierta. Es cier- to que el alma esta “desterrada” en la escuela de la tis pero, hasta que no se reconeilte con ella y la vuelva campo de realizacion, no puede lle- var a cabo su aprendizaje. 2. Respecto al inicio del tratamiento: a) “Para comengar un tratamiento, administrar una dosis a ker tercera potencta, dos o tres veces por dia, hasta que haya una mejoria bien marcada.” 3, Mejoria y recaida: a) “Aqui encontramos que la ley de Hahnemann se encuentra atin vi- gente: no repelir dosis mientras se produzca una mejoria del paciente.” b) *Fn tanto haya wna mejoria ex mejor no continuar con ningtin trata- mienio ulterior; pero si aparece una recatda, administrar tres o cuatro dosis mais; prosiguienda asi, cada vez se deberta necesitar una dosis mds pequena,” 18 Eowarp Bact PRESCRIPTIVO: 4. Potencia: a) “S6lo se debe recurrir a una potencia cuarta o séptima cuando las potencias mds bajas no causan efecto positivo.” b) “Como es natural, cuanto mds anhele un paciente corregir los errores que yacen tras su enfermedad, tanto mds se le ofrecera la potencia necesaria.” 5. Criterios de seleccion de remedios: Al elegir el remedio adecuado hay que tener en cuenta el tipo al cual cada paciente pertenece. Para eso, Bach aporta, en este texto, algunas precisiones que nos pueden orientar en como detectarlo: a) “La leccién particular del presente es la clave de nuestro tipo.” b) “Las circunstancias, el ambiente y las personas que nos rodean, to- do deberia ser indicaciones, al sabio médico, para la batalla que el enfermo debe afrontar. (...) nosotros estamos colocados entre los que tienen nuestros mismos defectos, pero mucho mds marcados, de forma tal que podamos re- conocer en detalle qué provocan estas acciones adversas. (...) para vencer el odio, deberemos nacer entre personas que son crueles.” c) “Nuestros errores y faltas son el reverso de las virtudes a las que as- piramos.” d) “De hecho, con frecuencia, las cualidades adversas que hemos reci- bido por herencia, son las que, en particular, se deben eliminar.” e) “En el tratamiento es esencial diagnosticar el tipo de individualidad y las virtudes que el paciente debe esforzarse por perfeccionar...” En esta ci- ta pueden apreciarse los dos objetivos que Bach marca como basicos: el trabajo floral prescriptivo y terapéutico. Y si bien en otros textos alude a que “...los médicos debemos fijarnos en los aspectos negativos...”, tal en- foque es para detectar la virtud sobre la que hay que centrar la eleccion del remedio. Esto implica pensar que Mimulus, por caso, no es equiva- lente a miedo, sino a la esencia capaz de desarrollar la valentia para en- frentar nuestros temores. Tal como sefala Lluis Juan Bautista: “Quizds seria conveniente acla- rar que esto es especialmente asf cuando se trata de los Doce Curadores para los que establecié un error y una virtud correspondiente, pero que no se mantiene, al menos con claridad, a lo largo de su trabajo con las siguientes flores”. Hasta aqui estamos tratando Algunas consideraciones fundamentales sobre la enfermedad y la curacion. Pero a partir de aqui figuran otros tex- EL ARTE PRESCRIP7IVO DEL DR. BACH 19 tos que estan ordenados cronoldgicamente, y Algunas... es posterior, en realidad, a Cuirate a ti mismo (thyself, también: “ustedes mismos”). En la mayoria de sitios, el orden que se establece es el que aqui esta puesto, pe- ro es que tienen en cuenta la fecha de publicacion del Curate (1931) y no la fecha en que Bach lo escribi6 (1930), y Algunas... —aunque sola- mente sabemos que se publico también en 1930—, por las Flores que nombra, debié de escribirlo entre agosto y septiembre de ese aio. Sin embargo, este orden me permite desarrollar los distintos aspec- tos de “las llaves”, aunque aqui salen claramente cinco y en Curate... s6- lo tres, quizds por las razones que estamos comentando. A. CURENSE A USTEDES MISMOS Entre junio y julio de 1930 Bach le dicta a Nora Weeks el texto que viene a constituirse en el manifiesto de fundacién de [a Terapia Floral: Ciirense a ustedes mismos. En este libro, mas que cuestiones técnicas, se re- fuerzan y afinan fundamentos tesricos. Su proposito inicial es “...que sir- va de guia para que aquellos que sufren puedan buscar dentro de si mismos el verdadero origen de su dolencia, y asi contribuir a su propia curacion”. Respecto a la primera Ilave (prescribir por la polaridad), Bach rea- firma en este texto el hecho de que “...debemos buscar los defectos de nuestra naturaleza y librarnos de ellos mediante el ejercicio de la virtud opuesta, erradicando asi de nuestra vida el conflicto entre el alma y la per- sonalidad, causa primigenia de la enfermedad”. “La prevencion y cura de la enfermedad pueden determinarse descubriendo el error dentro de nosotros mismos, y erradicando la falta mediante el activo desarrollo de la virtud que To destruya; no luchando contra la equivocacion, sino aportando un flujo tal de cualidades opuestas que la barran para siempre de nuestra naturaleza.” Con relacion a la segunda llave (la curacion va desde adentro hacia fuera), comenta que “...la curacién total y absoluta solo llega en ultima instancia desde el interior, desde el alma misma, que por su benevolencia irradia armonia hacia toda la personalidad, cuando permitimos que asi sea”. Aqui Bach agrega un signo importante: que la cura proviene del alma y que la personalidad es la que se resiste a ella, de lo cual se podria dedu- cir la consecuencia de que habria que prescribir pensando en vencer la oposicion de la personalidad a la entrada, en ella, de la luz del alma. En referencia a la tercera Ilave (prescribir teniendo en cuenta el tipo de defecto dominante en una persona), comenta que “en la mayoria de nosotros existen uno o mds defectos que estdn especificamente obstruyendo 20 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO nuestro proceso, y son estos defectos los que debemos buscar en nuestro in- terior”. Por otra parte machaca sobre el hecho de que “...lo que llamamos defecto es, en realidad, lo bueno fuera de lugar”. Las llaves cuarta y quinta (observar las reacciones mentales del pa- ciente para prescribir y apuntar a despertar las fuerzas autocurativas) no estan especificamente citadas, pero todo el libro gira en torno de ellas, y el estudio que alli hace Bach sobre los diferentes defectos y virtudes y la insistencia en la necesidad del trabajo personal, que no puede ser rele- vado por nadie, es suficiente puntuacién. Hay una cuesti6n adicional. En este texto Bach establece la cone- xidn entre fracasos espirituales y la enfermedad, asi como el hecho de que es perfeccionando el psiquismo como puede lograrse la sanacion. Si bien estas afirmaciones no constituyen reglas ni criterios prescriptivos, es posible, sin embargo, que alcancen a ser, si se lo piensa un poco, Ila- ves con bastante peso a la hora de elegir una formula floral. Por qué? Bach senala la existencia de un vinculo entre la incapacidad del al- ma para realizar su aprendizaje, cumplir su mision o caminar por su pro- pio camino (esto implicaria un fracaso espiritual) y la aparicién de la en- fermedad como clave simbélica mediante la cual el alma manifiesta tal condicion de naufragio (descarrio o falla) a la conciencia. De este modo, la enfermedad se conforma, por excelencia, como el lenguaje del alma y - esto conlleva la posibilidad de imaginar que Bach esta suponiendo la existencia de una teologia de la enfermedad, es decir, una comprension es- piritual de ésta. Ahora bien, jpor qué el alma fracasa? Antes que nada, hay que entender el concepto de fracaso como des- vio del correcto camino del alma, en su acepcion de caida, y no en el sentido de rendimientos que salen mal. En esta linea, el alma se equivo- ca (fracasa) en la medida en que la personalidad se resiste a abrirle la puerta a la experiencia que necesita. Es decir, el “fracaso” del alma con- siste en no lograr persuadir y alinear a la personalidad para que siga la ruta que ella requiere en cada encarnadura. Y, en este contexto, se en- tiende el comentario de Bach —que le sigue a éste del “fracaso espiri- tual”— sobre el hecho de perfeccionar la mente para alcanzar la sanacion, porque un psiquismo perfeccionado es un psiquismo que se sujeta a la ley y las demandas del alma. Todo esto tiene consecuencias prescriptivas. Por una parte, porque obliga al terapeuta a identificar la naturaleza de los “fracasos del alma” del paciente a la hora de disefar su estrategia prescriptiva y, por otra, EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL Dr. BACH 21 porque dirige su atencion a formular esencias florales teniendo en cuen- ta la necesidad de “perfeccionar” la personalidad para llevarla a ser una herramienta correcta para el trabajo del alma. B. SOMOS LOS RESPONSABLES DE NUESTRO PROPIO SUFRIMIENTO Se trata de una conferencia que Bach pronuncia en febrero de 1931 frente a un auditorio de médicos homeopatas. A veces traducido como Us- tedes provocan su propia enfermedad (0 sufrimiento) o, inclusive, como Us- tedes son los culpables de su propio sufrimiento o Sufren por ustedes mismos, constituye, éste, un texto medular en torno del tema de la concepcién prescriptiva, aunque no abunda en detalles normativos sino doctrinarios. La primera Ilave (curar port lo opuesto) es aqui donde encuentra su mayor desarrollo y un claro deslinde de la estrategia propuesta por la homeopatia como criterio prescriptivo. En este texto, Bach afirma, por ejemplo, que “lo similar puede fortalecer lo similar; lo similar puede repe- ler lo similar; pero en el verdadero sentido de la curacion, lo similar no pue- de curar lo similar. (...) debemos siempre buscar lo bueno para liberarnos de lo malo, el amor para vencer el odio y la luz para dispersar las tinieblas. (...) la verdadera curacion puede lograrse, no repeliendo un error con otro error, sino reemplazando el error por lo correcto; 1o bueno reemplazando lo malo; la luz reemplazando la oscuridad. Y asi llegamos a comprender que no es necesario luchar mds contra la enfermedad con la enfermedad; no com- batiremos mds a la enfermedad con sus propios productos; no intentaremos mds librarnos de las dolencias con las mismas sustancias que puedan pro- vocarlas; por el contrario, recurriremos a la virtud opuesta, que eliminara el defecto”. En relacin a la segunda lave, sefala un matiz: “Paracelso y Hahne- mann nos ensefaron a no prestar atencion a los detalles de la enfermedad, sino a mirar la personalidad, al hombre interior, comprendiendo que si nues- tras naturalezas espiritual y mental se encuentran en total armonia, la en- fermedad desaparece”. Por otra parte, vuelve a insistir en el hecho de que “...toda curacién que no provenga del interior es nociva, y que la cura apa- rente del cuerpo lograda mediante medios materialistas, y obtenida sélo a través de la accién de agentes externos, sin autoayuda, puede ciertamente aportar alivio orgdnico, pero dafia nuestras Naturalezas Superiores, ya que la leccion ha quedado sin aprender, y el defecto no ha sido erradicado”. La tercera llave se refiere a la propuesta de considerar, a los fines diagnosticos y prescriptivos, el tipo de defecto a corregir. Bach no vuel- 22 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO ve sobre las consideraciones ya expuestas en otros textos anteriores, pe- ro si agrega un interesante comentario que puede servir de guia en el proceso terapéutico. Dice: “Al mismo tiempo, los errores del paciente, una vez diagnosticados, le serdn senalados, mientras se le proporciona la asis- tencia y el estimulo necesarios para que pueda vencerlos”. La cuarta llave, el caracter simbélico e indicativo de la enfermedad, encuentra en este texto puntuaciones concretas. Por ejemplo: “Al médi- co que comprende verdaderamente la enfermedad, ella misma le senala la naturaleza de! conflicto. (...) El dolor es el resultado de la crueldad que cau- sa dolor a otros y puede ser tanto mental como fisico, pero pueden estar se- guros de que si ustedes sufren dolor, es porque alguna accién 0 pensamiento mezquino se encuentra presente en sus naturalezas; aléjenlos y el dolor ce- sara. Si padecen rigidez o endurecimiento de articulaciones 0 miembros, pue- den estar igualmente seguros de que la mima rigidez esta presente en vues- tras mentes; se estan aferrando inflexiblemente a alguna idea, algun principio, o quizd a algun convencionalismo que no deberian tener...”. Asi sigue Bach dando lecturas respecto del asma, la debilidad fisica y otros sintomas para agregar: “Incluso la zona del cuerpo afectada indica la na- turaleza del defecto: las manos, senalan un fracaso o una equivocacion al ac- tuar (...) y asi exactamente, podemos descubrir la razon y la naturaleza de cada dolencia...”. Este es otro punto de separacion entre Bach y Hahne- mann, en tanto el primero va convirtiendo su arte en una lectura sim- bolica de la enfermedad y no sdlo fenomenologica tal como queda cir- cunscrita en la homeopatia. En cuanto a la quinta llave, Bach refuerza dichos anteriores: “La cu- racién debe emanar de nuestro propio interior, por medio del conocimiento y la correccion de nuestras faltas y la armonizacion de nuestro ser con el Plan Divino. (...) En la curacion correcta no debe utilizarse absolutamente nada que releve al paciente de su propia responsabilidad: por el contrario, s6- lo deben utilizarse aquellos recursos que lo ayuden a sobreponerse a sus de- fectos”. Creo que aqui Bach produce un aporte significativo al acentuar, por un lado, la responsabilidad de cada quien en su propia enfermedad y en la necesidad de promover que el paciente despierte sus propias fuerzas autocurativas para sanarse, y, por otro, sittia el interior desde el cual par- tir no como una estructura mental sino en torno de la relacién del alma con la personalidad. Por otra parte, hay otra cita sobre la cual vale la pena detenerse. Bach comenta que “el paciente del manana deberd comprender que, aunque pue- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 23, da obtener consejo o ayuda de un hermano mayor que lo asista en su es- fuerzo, él, y solamente él, puede lograr el alivio de sus sufrimientos”. Esto podria traducirse en el sentido de que todo trabajo terapéutico requiere, al mismo tiempo, la convergencia de la gracia y el coraje, de la ayuda y del esfuerzo, del don y la labor personal y que, en tiltima instancia, Dios ayuda a quien se ayuda. Veamos ahora algunas cuestiones técnicas. 1. Respecto a los remedios: a) “La farmacopea de un futuro cercano contendra sélo los remedios que tengan el poder de proporcionar el bien, descartando aquellos cuya tni- ca cualidad sea resistir al mal.” 'b) “...y los remedios que usa son meros instrumentos y agentes del Plan Divino para ayudar a los que sufren a regresar a la senda de la Ley divina (...) para encauzarnos de vuelta por el sendero de la Verdad y la Luz del que nunca deberiamos habernos apartado.” c) “Ademds de esto, se le suministrardn esos excelentes remedios que han sido divinamente enriquecidos con poderes curativos, para hacerle co- nocer los canales que admitan la Luz del Alma, para que asi pueda ser in- undado por sus virtudes curativas.” d) “La accion de estos remedios se basa en elevar nuestras vibraciones, hacernos conocer los canales de recepcion de nuestro Yo espiritual, colmar nuestra naturaleza con las virtudes que necesitamos, y hacer desaparecer de nosotros el defecto que nos esta perjudicando. Ellos son capaces, como la musica hermosa, 0 como cualquier otra cosa gloriosamente excelsa que nos brinda inspiracion, de elevar nuestras naturalezas y aproximarlas a nuestras Almas, y por ese simple acto, traernos paz y alivio a nuestros sufrimientos.” e) “Los remedios curan no atacando la enfermedad sino colmando nues- tros cuerpos con hermosas vibraciones de Nuestra Naturaleza Superior, en presencia de la cual la enfermedad se funde como la nieve bajo el sol.” En este texto el remedio floral aparece ligado a tres ideas centrales. La primera de ellas es que no se trata de cualquier tipo de remedio, sino de unos determinados y especificos, que tienen la propiedad de desple- gar los talentos antes que revertir los males y que han sido “divinamente enriquecidos con poderes curativos”. La segunda, es que estos remedios son portadores de luz y su gestion consiste en abrir los canales de la per- sonalidad para recibir la luz del alma. La tercera, es que no son fines en 24 Epwarp BACH PRESCRIPTIVO si mismos sino instrumentos, herramientas que estan al servicio de una estrategia mayor: la de la evolucién, Todo esto puede ser trasladado a recomendaciones prescriptivas con- cretas; pero tal vez lo mas significativo sea rescatar, nuevamente, la op- cin que planteabamos en otros textos (Hecho y proceso prescriptivo en la terapia Floral, El legado del Dr. Edward Bach, ya mencionados): prescri- bir luz para ayudar al alma del paciente a realizar su diseno o prescribir remedios para erradicar sintomas de la personalidad. 2. Respecto al tratamiento: a) “El tratamiento del manana consistira esencialmente en despertar y estimular cuatro cualidades en el paciente. Primero, paz; segundo; esperan- za; tercero, alegria, y cuarto, fe.” b) “Toda curacion verdadera debe apuntar a ayudar al paciente a poner en armonia su Alma, su mente y su cuerpo. Y esto solamente lo puede hacer por si mismo, aunque el consejo y la asistencia de un hermano mds experi- mentado puede apoyarlo considerablemente.” c) “La verdadera curacién, sin embargo, esta un escalén mds arriba que esto: es el amor, con todos sus atributos, echando fuera el error.” d) En cita ya mencionada: “En la curaci6n correcta no debe utilizarse absolutamente nada que releve al paciente de su propia responsabilidad; por el contrario, solo deben utilizarse aquellos recursos que lo ayuden a sobre- ponerse a sus defectos”. Bach est asentando, aqui, por una parte, un principio esencial sobre la estrategia prescriptiva: ésta no debe ser paliativa y siempre debe buscar fa expansién de la conciencia por la via de hacer crecer cualidades en el al- ma y lograr el equilibrio entre ella y la personalidad. Pero, ademas, su fuer- za reside, en lo esencial, en un acto de amor. Finalmente, esta el hecho de que toda prescripcion debe estar dirigida a hacer al paciente mas inde- pendiente, mas responsable y mas capaz de valerse por s{ mismo. 3. Respecto al criterio de seleccion: a) “Los médicos experimentados, seleccionando entre las benéficas plan- tas de la naturaleza los remedios mas adecuados, estardn capacitados para ayudar a los pacientes a abrir esos canales que les permitan una nueva co- municacion entre el alma y el cuerpo, y de esta forma desarvollar las virtu- des necesarias para borrar sus defectos.” EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 25 Aqui vale la pena detenerse y reflexionar sobre la cuestién de vi- sualizar la tarea prescriptiva como el restablecer la comunicacion fluida y auténtica entre alma y personalidad. Creo que no se trata de la circu- lacion de energia sino de informacion (luz, sabiduria, amor, verdad) que la conciencia se resiste a aceptar como conocimiento que el Alma le pro- vee para poder realizar su labor. Estos “canales” estan cerrados, bloqueados o interferidos, en la en- fermedad, de manera que el Yo no puede escuchar la voz del Ser Supe- rior; entonces, éste se la hace oir bajo la forma de sintomas. Esta dificultad para escuchar la voz del alma puede ser el resultado de la negaci6n activa, por parte de la personalidad, a cumplir los dicta- dos de su naturaleza divina. Negacion motivada por querer evitar el do- lor que el aprendizaje requerido puede implicar 0 el tener que dejar atras los apegos en los cuales la personalidad esta atrapada. 4. Respecto al pronostic a) “El prondstico de la enfermedad ya no dependerd de signos y sinto- mas fisicos, sino de la habilidad del paciente para corregir sus defectos y ar- monizarse con su vida espiritual.” Como resulta obvio, este planteo esta muy distante de lo que el uso consagra como indicadores para evaluar la evolucién posible de la en- fermedad del paciente, y también muy alejado del hecho de recurrir a los marcadores materiales para determinar un pronéstico. Esto implica un pasaje de lo objetivo a lo subjetivo, de lo exterior a lo interior y de lo visible a lo invisible. Claro esta que la pregunta clinica seria: ¢Cémo ha- ce un terapeuta floral para saber el grado de habilidad de un paciente para corregir sus errores y para ponerse en el sendero de la direccion del alma? C. LIBERENSE A USTEDES MISMOS Este texto, uno de los mas importantes escritos tedricos de Bach, fue redactado en 1932 y completa, de algun modo, lo expuesto en Cii- rense a ustedes mismos y en Ustedes provocan su propio sufrimiento. Mas alla de la doctrina floral que este texto desarrolla, hay un con- junto de cuestiones atinentes a la técnica que representan un paso ade- lante en relacion a las obras anteriores de Bach. Por este motivo nos apar- tamos del esquema seguido hasta ahora en torno de las Ilaves, para poner 26 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO. el énfasis en otros aspectos que me parecen relevantes. Igualmente, hay que sefialar que los criterios puntualizados anteriormente, al comentar Somos responsables de nuestro propio sufrimiento, se mantienen vigentes y estan presentes a lo largo de todo el espiritu de la ensefanza que Bach quiere trasmitir en Libérense a ustedes mismos, si bien no muy explicita- mente definidos en la letra. El primer aspecto a destacar esta referido al hecho de que “nuestra al- ma (esa voz de Dios) nos habla a través de nuestra intuicion, de nuestros ins- tintos, a través de nuestras aspiraciones ¢ ideales, nuestras simpatias y nues- tras antipatias cotidianas; en cualquier forma, es facil para nosotros escucharla individualmente. Ademas, cde que otra forma podria hablarnos El? Nuestros verdaderos instintos, deseos, simpatias y antipatias nos han si- do dados para que podamos interpretar los mandatos espirituales de nues- tra alma por medio de nuestra limitada percepcién fisica, ya que, para mu- chos de nosotros, atin no es posible estar en comunicacion directa con nuestro Yo Superior. Pero estos mandatos estan destinados a ser obedecidos implici- tamente, porque solo el alma sabe cudles son las experiencias necesarias pa- ra cada personalidad en particular”. Esta afirmacién es literalmente cierta, también, para el terapeuta que debe estar en contacto con su alma para asi saber en qué medida y por qué sendero puede asistir al alma del paciente, que, en su tarea de que- rer aprender, lleva a su personalidad a demandar una consulta. En este sentido, es bueno tener presente que el alma del terapeuta le habla a su conciencia no en términos intelectuales 0 logicos sino por intermedio de todas las manifestaciones que Bach sefiala en la cita pre- cedente, y que forman un tejido de sentires, vivencias y comprensiones que configuran mas una condicion de gracia y sabiduria experiencial, que reflejo de conocimientos técnicos. Este didlogo de almas constituye la posicion basica del terapeuta flo- ral frente a su paciente y requiere, de su parte, apertura, entrega y una disposicion libre de prejuicios y preconceptos, actitud muy semejante a Jo que Freud denominara “atenci6n flotante” que, para él, significaba que el psicoanalista debia estar en contacto con su propio inconsciente libre del control de la raz6n y el Yo, y, para nosotros, que el terapeuta floral debe estar en comunicacion permanente y en sintonia con su al- ma, para desde allf escuchar resonar al alma del paciente. Los recursos de los cuales se vale el alma para esta gestion (intuicion, instinto, etc.) representan, en la dimension de la conciencia del tera- peuta, un factor que puede ser instrumentado, con mayor soltura y cer- EL ARTE PRESCRIPTIVO Det Dr. BACH 27 lidumbre, en la medida en que él haya avanzado sobre si mismo en el tra- bajo de crradicar su propia ignorancia. De owo modo, sino ha buceado lo suficiente en los repliegues de su sombra y despejado los obstaculos que cerraban los canales de comunicacién con su alma, puede interpre- tar erréneamente las senales que reciba, quedar enredado en sus propios conflictos, interferir en ¢l real proceso del paciente o involucrarse en ac- ciones prescriptivas que contribuyan mds a la resistencia de la persona- lidad y a que la conciencia evite lo que debe experimentar, Sin embargo, hay que resaltar que el hecho de escuchar desde el al- ma y ser empatico con el paciente ne implica ninguna pasividad por par- te del terapeuta. Comprender lo que sucede en el mundo inierior de al- guien que tiene un padecimiento demanda identificarse activamente con él y dejar que su dolor penetre en nosotros hasta repicar con él. Esta sin- tonia es el paso necesario para que exista una auléntica comunicacion, que dé lugar a que la compasion (simpatia) s¢ haga carne en la relacion, y en consecuencia, que el amor requerido para la ejecucion del acto te- rapéutico sanador emerja libremente. La segunda cuestidn es el principio de la saciedad como guia hacia la cura verdadera y como esirategia del trabajo prescriptive. Bach dice: “Cualesquiera pudiesen ser los mandatos, triviales o importantes —el deseo de olra tage de té, oun cambio radical en todos nuestros habitos de vida deberan ser ohedecidos con agrado. Fl alma sabe que ta sactedad es 1a tini- ca cura verdadera para todo lo que nosotros consideramos en este mundo come pecade y errar, puesto que hasta que nuestro ser no se rebele contra cierto acte, esas faltas no sercn erradicadas. sino simplemente mantenidas latentes, dé la misma manera que no se puede evitar seguir metiendo e] de- do en el frasco de mermelada, hasta que uno se cuferma tanto que la mer- melada deja de tener atraceton”. Esto presupone que Bach esta planteando que s6lo se puede dejar atrds lo que se vive primero intensamente (Freud decia que no se puede sanar en ausencia o en ésfinge) y que el trabajo prescriptive puede estar destinado a facilitar esta experiencia para poder, asi, disolver los apegos que nos atan a determinados comportamicntos, pensamientos o afectos. El tercer aspecto esta vinculado con la ley de la no interferencia, En este sentido, el terapeuta debe tener mucha claridad en torno de que su mision es respetar el camino del alma del paciente sin interferir y sin caer en falsos cuidados. Aqut se ineluye, ademas, la referencia de no pres- tar atencidn a las interpretaciones que de nuestros actos hace el mundo y, en este caso, el paciente. 28 Epwagn BACH pRESCRIPTIVO Del mismo modo que no tenemos derecho a implantar en la mente del paciente nuestros ideales, aspiraciones y deseos, ni tampoco a con- trolar o gobernar su vida, del mismo modo no estamos habilitados para traicionar nuestra labor al querer agradar 0 conformar al paciente 0 con- seguir su reconocimiento. Vale recordar lo que Bach dice al respecto: “Cuanto mds nos liberemos de las influencias externas y de otras personalidades, tanto mejor puede usar- nos nuestra alma para hacer su trabajo”. El cuarto aspecto es una importante articulacion que Bach hace en- tre cualidades y obstaculos que la vida nos proporciona a cada paso, pe- ro considerando que ambos son parte del Plan Divino. Los obstaculos se presentan “...para que aprendamos a superarlos re- sueltamente. En realidad, podemos considerarlos como oponentes realmen- te utiles, puestos alli para ayudarnos a aumentar nuestras fuerzas y a com- prender nuestra divinidad y nuestra invencibilidad. También debemos saber que s6lo cuando permitimos que estos obstaculos nos afecten, es cuando cre- cen en importancia y tienden a impedir nuestro desarrollo”. Aqui, ademas de la evidente alusién a Job, en cuya vida las duras pruebas que debe su- perar estén para reafirmar su fe, hay un buen ejemplo del pensamiento dialéctico de Bach. Pero lo realmente crucial, a los fines prescriptivos, es el desarrollo del modelo de los doce defectos y doce virtudes y su re- lacién con el concepto de tipo, al cual se le asocia una esencia floral en particular. Bach afirma que en el camino hacia la perfeccion se dispone de cua- lidades que nos ayudan a avanzar por él y también de obstaculos que nos plantean desafios que nos obligan a crecer por el aprendizaje. Todo esto esta relacionado con el disefio que el alma trae, al encarnar, como tarea para esta vida. Este plan supone una leccion particular para apren- der, una misién que realizar y un camino por donde transitar. Para llevar a cabo este programa, el alma dispone de cualidades que debe desarrollar en el tiempo que le toca habitar el mundo. Del mismo modo ocurre con los defectos o imperfecciones que el alma trae. Este di- seiio se refleja en un tipo de personalidad especifica que Dios regala y que el alma elige como la mejor herramienta para cumplir sus procesos. Ahora bien, como sabe la conciencia cual es este disefio? Por los signos por los cuales el alma le habla. Estos signos son Ilamados (como la zarza ardiente de Moisés), pruebas (como los trabajos de Hércules), revelaciones (como el mensaje de Tiresias a Edipo) o correctivos (como las plagas de Egipto). EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 29 Muchas veces son varias cosas a un mismo tiempo y el primer es- pacio en el cual se expresan son las relaciones vinculares. Cuando los vinculos fracasan en su labor de hacernos aprender, cumplir una mision © seguir un camino, la enfermedad aparece como una forma de hacernos tomar conciencia de ello. Quien no aprende en las relaciones aprende en la enfermedad. Todo esto converge, para Bach, en el nombre de una flor que al mis- mo tiempo de denominar un remedio, designa un tipo de personalidad, un delecto a eliminar, una virtud a desarrollar, una leccion para apren- der, una mision que realizar y un sendero por donde transitar. Si ponemos eso en un cuadro, lo que resulta es lo siguiente: Virtud Defecto Esencia Amor Restriccion Chicory Compasion Miedo Mimulus Paz Tortura Agrimony Firmeza Indecision Scleranthus Bondad Indiferencia Clematis Fortaleza Debilidad Centaury Comprension Duda Gentian Tolerancia Fanatismo Vervain Sabiduria Ignorancia Cerata Perdon Impaciencia Impatiens Valor Terror Rock Rose Alegria Pena Water Violet Si pensamos cada flor en particular —en funcién del planteo pro- puesto por Bach— como estructura, podriamos decir, por ejemplo, que Chicory tiene que aprender a amar a los otros sin poseer ni controlar, que su camino es el desapego y que su mision (en general) es dar, parti- cipando en la vida en actividades de servicio. El defecto que tiene que co- tregir, desarrollando la virtud del amor (generosidad, entrega, donacion, libertad), es el egoismo. (El maestro Lluis Juan Bautista senala que el de- fecto para Chicory tiene mas que ver con la codicia que con el egoismo, ya que el egoismo es mds unipersonal —“yo sf y tii no”— y la codicia im- plica mas al otro —“yo asi y tu como yo creo”—.) En Chicory, los sintomas que van a reflejar en su cuerpo los errores o imperfecciones, sus no aprendizajes y los desvios de su senda, son 30 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO. aquellos que tienen que ver, principalmente, con el estancamiento y la retencion en todos los planos. Por tiltimo, digamos que la personalidad Chicory describe a indivi- duos que se preocupan mucho por los demas (como se encuentran, por ejemplo, y por complacerlos, etc.) pero, al mismo tiempo, disfrutan en corregirlos y son controladores, dan pero siempre esperando algo a cam- bio, exigen mucha atencion para si mismos, son proclives a la autocom- pasion y a sentirse, a veces, excluidos y no suficientemente considerados por los otros. Se trata de personas que creen no merecer los sufrimien- tos que padecen, son muy posesivas y permiten que las influencias ex- ternas controlen el flujo de su amor. (Tal como sefala el maestro Lluis Juan, aqui se esta tocando a Willow.) Esta misma metodologia descriptiva puede aplicarse a la totalidad de los remedios que Bach presenta en el libro Libérense a ustedes mismos. El quinto aspecto enfrenta al terapeuta a una tarea prescriptiva sin- gular. Bach senala: “Descubramos aquello que nos atrae mds en la vida y Tevémoslo a cabo; hagamos que forme parte de nosotros hasta el punto de ser tan natural como respirar. (...) Con respecto a la tarea especifica, cuan- do la descubrimos, nos pertenece tanto y se integra de tal manera a nosotros, que la ejecutamos sin esfuerzo, facilmente y con alegria, jamas nos cansa- mos de ella y se transforma en una adiccion. Ella saca a la luz nuestra ver- dadera personalidad: los talentos y las capacidades que esperan dentro de cada uno de nosotros para manifestarse. En ella nos sentimos felices y a gusto, y solo cuando somos felices (es decir, cuando obedecemos los man- datos de nuestra alma) podemos hacer nuestro mejor trabajo”. Conse- cuentemente, la tarea de ayudar al paciente, por medio de los remedios florales, a darse cuenta de cudl es su tarea en la vida parece ser una al- ternativa prescriptiva significativa. Bach nos da pistas sobre los indicadores a tener en cuenta para sa- ber si se est acorde con los planes del alma, pero, también, nos ensena que lo que vale no es el éxito de un logro concreto sino el estar alenta- do por el deseo correcto y el motivo correcto. De manera que, al mo- mento de formular esencias florales, empujados por el interés de ayudar al paciente a tomar conciencia de “aquello que lo atrae en la vida", si nuestro proceder esta fundado en rectitud de intencién lo que se alcan- ce sera bueno para el alma del paciente. El aspecto se vincula a la propuesta de Bach de que “.. cada uno de nos- otros es un terapeuta, porque cada uno de nosotros, en su corazon, siente amor por algo, ya sea por sus semejantes, por la naturaleza o por alguna forma de EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL Dr. BACH 31 belleza. (...) Asimismo, todos sentimos compasién por los que sufren, y eso es naturalmente asi, porque todos hemos sufrido alguna vez en nuestras vidas. De modo que no sdlo podemos curarnos a nosotros mismos, sino que tenemos el gran privilegio de ser capaces de ayudar a otros a curarse a si mismos, y los tinicos requisitos necesarios para ello son el amor y la misericordia”. Trasladado esto al tema prescriptivo, podriamos aproximar la idea de la importancia de la conexion del terapeuta con su propio dolor y la comprensién del significado de éste en su vida, como un conoci- miento adecuado a la hora de hacer una formulacion, ya que esto le permitira entender mejor el sufrimiento ajeno. Pero, ademas, Bach se- fala los requerimientos morales para un buen trabajo terapéutico: amor y misericordia. El sexto aspecto es la insistencia en que el objetivo de la verdadera cu- racin es eliminar las causas de la enfermedad. Entonces, las preguntas son: jCudles son las causas? ;Prescribimos teniendo en cuenta las cau- sas 0 los sintomas? El séptimo aspecto se refiere a que hay que tomar en cuenta el estado mental del paciente y no su condicion fisica. Esto merece una aclaracion, porque en otros segmentos de su obra Bach insiste en el hecho de que la forma y la naturaleza material de la enfermedad nos muestra la sustancia del conflicto entre el alma y la personalidad que hay que resolver. En este sentido, hay que aclarar que cuando Bach dice que no hay que tomar en cuenta el cuerpo se refiere al cuerpo como organizacién material, quimica y fisica, y no al cuerpo como portador de significados y territorio donde se expresan nuestras emociones. En relacion a cuestiones mds ligadas a la dosificacion Bach comenta: 1. Respecto a los remedios: a) “Cada una de estas hierbas se corresponde respectivamente con las cualidades mencionadas en los capitulos anteriores, y su objetivo es fortale- cer cada una de ellas, de modo tal que la personalidad pueda superar la fa- lla que provoca el obstaculo.” 2. Respecto a la seleccion del remedio: a) “Para encontrar la hierba que puede ayudarnos, debemos encontrar primero el propdsito de nuestras vidas, la razén por la que realmente esta- mos luchando, y también comprender los obstaculos en nuestro camino. 32. EDWARD BACH PRESCRIPTIVO. b) “Para la verdadera curacion no se debe pensar en la enfermedad: s6- lo se debe tener en cuenta el estado mental, el obstaculo mental. Lo que im- porta es saber en qué parte del Plan Divino ha fracasado.” c) “...ignoremos por completo la enfermedad que padecemos; inica- mente necesitamos saber a cual de los tipos mencionados pertenecemos.” d) “Si encuentran alguna dificultad en elegir sus propios remedios, se- rd de gran ayuda que se pregunten a ustedes mismos cudles son las virtudes que mds admiran en otras personas, 0 cudl de sus defectos les produce ma- ‘yor rechazo, porque cualquier falla de las que nos queda una huella y de la que estamos tratando especialmente de liberarnos, es la que mas odiamos en los demas.” Si bien, como se desprende de la lectura de las citas, este texto esta mas dirigido a dar referencias para el intento de curarnos por nuestros propios medios, las observaciones de Bach pueden retomarse en el mar- co del ejercicio del trabajo terapéutico prescriptivo con otros. De esta manera, los comentarios que se apuntan sirven de criterios de seleccion de remedios, criterios que podrian presentarse de este modo: a) Lo primero a tomar en cuenta es el propésito del alma del pa- ciente y los defectos que le impiden realizarlo. b) La enfermedad nos da claves simbolicas para deducir la natura- leza del conflicto entre el alma y la personalidad y el tipo de defecto que debe corregirse. c) Es importante observar las reacciones psiquicas frente a la enfer- medad y el tipo de personalidad del paciente. d) Los otros con los cuales el paciente convive son una referencia prescriptiva que le muestran, en espejo, al terapeuta, lo que el paciente no ve de si mismo. D. Mis Doce REMEDIOS Es un breve texto de 1933 que surge como respuesta a preguntas for- muladas en Heal Thyself (revista mensual que se Ilamaba con anterioridad Homeopathic World) por los médicos Emil Schleger y Petrie Hoyle. Al fi- nal de este texto encontramos una referencia al metodo solar de prepara- cién de los remedios florales y unos pocos comentarios prescriptivos. Respecto al modo de preparacion, Bach dice: “Los remedios deberian ser preparados cerca del lugar donde crece la planta, asi como las flores de- berian ponerse directamente en el agua después de recogerlas, mientras es- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH = 33. tén frescas y lenas de vida. Se toma una fuente de vidrio delgado, lena con agua clara, preferentemente tomada de un manantial o vertiente puros. Se ponen a flotar en el agua una cantidad suficiente de flores de la planta, has- ta cubrir la superficie, tantas como sea posible sin poner las flores unas so- bre otras. Luego se exponen a la luz brillante del sol hasta que las flores muestren senales de marchitarse. El tiempo de exposicion varia de dos a sie- te horas aproximadamente, segiin la planta y la intensidad del sol. Luego las flores son cuidadosamente extraidas y el agua se vierte en frascos, con igual cantidad de brandy, agregado como conservante”. En relacion a los aspectos prescriptivos, dice: “Dos 0 tres gotas de es- te remedio son suficientes para activar un frasco comun de boticario lleno de agua, del cual se pueden tomar las dosis necesarias con una cucharilla”. E. DOCE GRANDES REMEDIOS En el mismo afio que el texto anterior, Bach escribe otro, muy breve, sobre sus doce remedios, en el cual se encuentran algunos comentarios in- teresantes y también relatos clinicos en los que puede verse con claridad como prescribia el creador de la Terapia Floral. Lo mas notable que se de- duce es el hecho de estar apegado al estado mental del paciente en el mo- mento de prescribir y el cambio de remedio ante cualquier cambio que se producta en esta area. Por otra parte, es muy clara Ja cercania de Bach con los pacientes y la presencia constante hasta su recuperacion. Teniendo estos datos en cuenta, se pueden retomar algunas ideas del texto a los fines de la practica prescriptiva. 1. Respecto al remedio: a) Lo primero que se destaca es la advertencia acerca de que estos re- medios “...nunca desencadenan por si reacciones fuertes, ya que jamds ha- cen dano, independientemente de las cantidades ingeridas, y tampoco hay efectos negativos cuando se administra el remedio equivocado, ya que sélo cuando se ingiere el remedio adecuado se obtienen los beneficios curativos”. b) “Ninguna de las plantas de las que se extraen los remedios es vene- nosa. Todas son benefactoras.” 2. Urgencias e inconsciencia: a) “En casos urgentes, cada cuarto de hora; en casos graves, cada ho- ra; en casos ordinarios, tres 0 cuatro veces por dia.” 34 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO b) “En casos de inconsciencia, humedecer los labios del paciente con el remedio.” 3. Mejoria: a) “Si el paciente mejora, con frecuencia sera conveniente cambiar el re- medio cuando su estado de dnimo cambie, y en algunos casos puede llegar a ser necesaria hasta media docena de hierbas.” 4. Dosificacién: a) “...échense dos o tres gotas del remedio madre a un frasco de botica- rio normal, Ileno de agua, sacidaselo bien, luego administrense las cucha- raditas que sean necesarias.” 5. Criterios de seleccién de remedios: a) “El principio en su totalidad es el siguiente: hay doce estados men- tales, y cada uno de estos estados mentales corresponde a una hierba. Da lo mismo si la enfermedad es extremadamente grave o sélo un ligero resfriado, si dura unas horas 0 se remonta a muchos afios; es el estado mental, tinica- mente éste, el que determina la eleccién del remedio adecuado.” E Los Doce Curapores También en 1933 Bach escribe otro breve optisculo que lleva por ti- tulo Los Doce Curadores. Un elemento significativo es la aparicién del concepto de curadores con el que designa a su primer grupo de reme- dios. A mi entender —y esto sélo es una apreciacion subjetiva—, Bach est4 gestando un nueva manera de pensar los remedios y su prescrip- cion, y ya ha advertido la necesidad de investigar otras nuevas esencias que acttien sobre los pacientes en cuestiones tales como las enfermeda- des cr6nicas, que les impiden conectarse con sus propias personalida- des, Esta consolidandose la idea, en Bach, de que los Doce Curadores son remedios destinados a retornar la personalidad a su forma original, y toda su teoria prescriptiva gira, aqui, en relacion con esos tipos de personalidad. Otra cuestién particular es la relacion que Bach establece entre tipos y lunas natales, relacin que luego va a cuestionar y dejar en suspenso. EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL. DR. BACH 35 1. Criterio de seleccion de los remedios: a) “Estos remedios se prescriben en funcidn del estado mental del pa- ciente ignorandose, completa y enteramente la enfermedad fisica.” b) “Nosotros, come sanadores, sdlo estamos atendiendo a los aspectos negativos de los doce tipos.” c) “Las doce indicaciones son las siguientes (Bach se refiere a los in- dicadores de los aspectos negativos de los doce tipos) ”ATORMENTADO. TERROR... MIEDO.... INDIFERENCIA DOLOR.... INDECISION EL ENTUSIASTA DESALIENTO.. EL FELPUDO. EL TONTO. PESAR...... CONGESTION... Agrimony Rock Rose . Mimulus . Clematis Lo que Bach afirma en el punto a) se trata de una reiteracion de un principio que ya habia establecido anteriormente pero que est expre- sado, tal vez, de un modo mas rotundo que lo habitual. Este estado men- tal —véase punto b)— no es cualquiera, sino que la mirada debe orien- tarse a los aspectos negativos que se ordenan en doce patrones, cada uno de ellos relacionados con alguno de los Doce Curadores, tal como el cuadro anterior lo ilustra. Lo novedoso, en relacion a este planteo, es lo que a continuacién sostiene Bach respecto a la luna natal (posiblemen- te motivado por la labor de Nora Weeks). En esa direccion, él senala lo siguiente: d) “Fundamentalmente, hay doce tipos primarios de personalidad, y hay un positivo y un negativo de cada uno. Estos tipos de personalidad se nos in- dican por la luna segun en qué signo del Zodiaco se encuentra al momento de nuestro nacimiento, y un estudio de esto nos dard los siguientes puntos: 1. El tipo de personalidad. 2. Su objetivo y su trabajo de vida. 3. El remedio que lo ayudard en ese trabajo.” 36 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO e) “Aprendemos nuestra personalidad a partir de la posicién de ta lu- na al nacer, nuestros peligros de interferencia a partir de los planetas. Pero los astrologos hacen demasiado énfasis en las planetas; pero, si podemos mantener nuestra personalidad, ser honestos con nosotros mismos, no ne- cesitamos temer por las influencias planetarias ni externas. Los remedios nos ayudan a mantener nuestra personalidad. Es sélo durante las primeras etapas de nuestra evolucién que somos directamente ayudados y guiados por uno o mas planetas. Una vez que hemos desarrollado e| amor, que es el gran amor de nuestros semejantes, nos liberamos de nuestras estrellas, per- demos nuestra linea de destino, y para mejor 0 para peor, conducimos nues- tro propio barco.” A pesar de lo sustentado por varios autores, queda claro aqui y en otros textos que Bach no daba al factor astrolégico un peso absoluto (por ejemplo, en Libérense a ustedes mismos cuando dice: “Nuestras faltas no residen en las estrellas, sino en nosotros mismos”) y que bien pueden to- marse estas alusiones a estrellas y lunas con un sentido mas metaférico o simbélico que literal. lgualmente, pensar el tema lunar como marca identificatoria de la personalidad resulta muy interesante a luz de la per- sonalidad como signatura lunar. Esto significa modes 0 patrones afecti- vos de buscar seguridad, sostén, proteccion, nutricion y amor. De manera que la luna natal seria como una carta de navegacion que sefala el tipo de personalidad que el alma eligié en esta encarnadura para cumplir con su meta y mision en esta vida, y el remedio asociado con ella. Si unimos esto al hecho de que hoy sabemos que Bach, en afios an- teriores, habia desarrollado un modelo de doce tipos de personalidad ba- sados en la signatura corporal y, con este criterio en mente, es que va a buscar sus primeros doce remedios en plantas que —tal como ensefa el maestro Julian Barnard— son semejantes en sus signaturas con las de las personalidades tipificadas, se puede deducir que hay en su modelo un triangulo de relaciones: signatura corporal = signatura de plantas? = sig- natura lunar. Mientras que la luna fincaria la personalidad, los planetas jugarian aqui la funcion de interferencias u cbstaculos para el cumplimiento de su labor (pero también pruebas u oportunidades para hacernos aprender) 5 Signatura de una planta es la descripcién semiologica que permite, a través de los ritmos, forma, color, movimientos, espacio donde habita y demas componentes de ta vida de aquella, deducir su naturaleza y funci6n, y de tal modo, deducir también sus posibles aplicaciones en la clinica mediante la preparacion de remedios. EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL Dr. BACH 37, y podrian vincularse con los Siete Ayudantes de Bach (si tenemos en mente los siete planetas tradicionales), mientras que los 19 tiltimos re- medios de su sistema aludirian a los transitos planetarios y a los aspec- tos que, como las cuadraturas, complican la existencia. Otra cuestidn interesante es la relacion entre luna e iniciacion. La personalidad como herramienta de iniciacién a los misterios de la luna no deja de ser una atrayente linea de investigaciOn en su confluencia con esta estructura y la del mundo emocional, y el poder pensar que Bach imaginaba que la encarnacion del alma en la personalidad era, de algin modo, una iniciacion, es decir, el inicio de un camino que conlleva una modificacién ontoldgica del Ser. Este sendero posee doce estaciones 0 grados, cada uno de ellos identificado con un nivel de conciencia y una leccién para aprender que es sefialada por la posicion de la luna en el nacimiento. El punto que sigue da cuenta de esta ultima consideracion: f) “Si ahora pensamos en los doce atributos de Cristo que aspiramos a conseguir y que El vino a ensenarnos, encontramos las doce grandes leccio- nes de la vida. Y mientras estamos, por supuesto, aprendiéndolas, sin duda nos estamos concentrando en una en particular. Esto estd indicado por ta lu- na en el momento de nuestro nacimiento, que nos muestra el objetivo prin- cipal de nuestra vida.” Remedio Cualidad a desarrollar Falta Agrimony Paz Atormentado Scleranthus Firmeza Indecision Vervain Tolerancia El Entusiasta Clematis Amabilidad Indiferencia Chicory Amor Congestion Gentian Entendimiento Desaliento Water Violet — Alegria Pesar Centaury Fuerza El Felpudo Impatiens Perdon Dolor Cerato Sabiduria El Tonto Rock Rose Valor Terror Mimulus Compasion Miedo g) “Tenemos doce remedios; qué simple es ahora prescribirlos con pre- cision y explicar a nuestros pacientes la razon de su desarmonia, su diso- nancia, su enfermedad, y sefalarles el mensaje simple, la leccién para po- 38> EDWARD BACH PRESCRIPTIVO, nerlos nuevamente en sintonia con el Infinito de sus almas, y restablecerles Ia salud mental y fisica.” Por una parte, Bach reitera el caracter preciso, con el uso de esta es- trategia, que adquiere la prescripcion floral. Al mismo tiempo, establece un programa de accion: explicar al paciente la razon y naturaleza del conflicto entre el alma y la personalidad que se expresa en sus sintomas; qué significa y qué quiere ensefarle la enfermedad que padece, y facili- tarle el reencuentro con su alma para que, con esto, retorne al estado de bienestar que da la salud. h) “Existen siete pasos de sanacién en el siguiente orden: paz, esperan- za, alegria, fe, certeza, sabiduria y amor. Y una vez que el amor entra en el paciente, no el amor por si mismo, sino el amor del Universo, entonces él le ha dado la espalda a lo que hemos llamado enfermedad.” Esta propuesta marca un sendero que Bach propone de siete etapas en el trabajo con el paciente que deben recorrerse, paso a paso, hasta lle- gar al punto final. i) “El secreto de la vida es ser veraces con nuestra personalidad, no su- frir interferencias de influencias externas.” Este es un punto importante como criterio prescriptivo para estos doce remedios, en donde la idea es que cada uno de ellos nos retorna a nuestra auténtica personalidad, y perseguir este fin es un objetivo del trabajo terapéutico. 2. Método de preparacion de los remedios: a) “Las farmacias homeopaticas lideres de preferencia pueden suministrar estos remedios, aunque cualquier interesado en preparar sus propios remedios, puede hacerlo siguiendo las instrucciones que se detallan a continuacion.” b) “Tome una fuente delgada de vidrio, lénela con agua, preferentemen- te de un arroyo o vertiente, y haga flotar las flores de la planta en cantidad su- Jiciente para cubrir la superficie. Déjela expuesta a la luz del sol hasta que las flores comiencen a marchitarse. Saque muy suavemente las flores, vierta el agua en botellas y agregue igual cantidad de brandy como preservante.” 3. Método de dosificacion: a) “Solo una gota de ésta [preparacién] es suficiente para potenciar un frasco de agua de ocho onzas, del que pueden tomarse dosis con una cucha- ria de té segun se necesite.” EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 39) b) “Las dosis deberian ser tomadas toda vez que el paciente las sienta necesarias; cada hora, en los casos agudos; tres o cuatro veces al dia, en los casos crénicos, hasta que se produzca alivio, al punto de que puedan pres- cindir de él [del remedio].” No hace falta mucho comentario sobre los aspectos practicos de c6- mo implementar la prescripci6n, tanto en la preparacion del frasco de do- sis para el paciente como en la frecuencia. Pero si es necesario hacer no- tar varias cosas: una, que el paciente se escuche a si mismo y que el terapeuta respete este ritmo (“las dosis deberian ser tomadas toda vez que el paciente las sienta necesarias”): dos, la diferencia de frecuencia en cua- dros agudos y cronicos, y, tres, la suspension de la ingesta del remedio cuando se obtiene el alivio (“...cuando puedan prescindir de él”). G. Los Doce CuRADORES Y LOS CUATRO AYUDANTES Este texto, publicado en 1933, es un interesante escrito en el cual Bach hace un elogio rotundo de las hierbas de la naturaleza como he- rramientas de curacién: “...para aquellos que deseen estar realmente bien no hay enfermedad que pueda resistir el poder del antidoto escondido en la planta adecuada, y la enfermedad no tiene fuerzas para resistir en presencia de la hierba adecuada, al igual que la oscuridad en una habitacion cuando las ventanas se abren a la luz del sol”. Tal afirmacion, y otras semejantes, convergen hacia el siguiente pos- tulado de Bach: “Hemos tenido que sufrir slo porque hemos abandonado la via de la Naturaleza por la via del hombre, y solo retornando a ella nos li- braremos de nuestras tribulaciones. En presencia de la via de la Naturale- za, la enfermedad no tiene poder alguno; todo miedo, depresion, toda deses- peranza pueden se apartados. No existe ninguna enfermedad que sea incurable”. Alejarnos de la naturaleza y de sus dones constituye, entonces, la fuente de la enfermedad. Las hierbas curadoras que Bach propone en es- te libro, y “...que tienen el poder de curar todo tipo de enfermedades”, ac- tuan sobre la naturaleza del hombre. “No importa que esié enferma nues- tra mano o nuestro pie o cualquier otra parte del cuerpo, incluso tampoco importa qué tipo de enfermedad suframos. La enfermedad solo nos puede afectar cuando en nuestra naturaleza hay algun desarreglo, y este desarre- glo es corregido con la hierba adecuada, que no sélo cura nuestros cuerpos, sino que nos hace mds sanos y felices en todos los sentidos, trayendo alegria en nuestras vidas.” 40 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO De todo esto, Bach saca algunas conclusiones prescriptivas: 1) “Una vez encontrada la hierba necesaria, no debemos pensar ni por un minuto en la enfermedad que sufrimos, ni siquiera si es grave o leve, 0 si nos acompaia desde hace unas pocas horas 0 muchos aitos. Todo lo que te- nemos que hacer es encontrar lo que no funciona en nuestra naturaleza y to- mar la hierba que corresponda a este estado. Luego viene la constatacion de cudnto mds importante es este método en vez de pensar sdlo en la afliccion corporal. Ya no nos preocuparemos si un dolor se presenta en la cabeza o el brazo, o si hay una hinchaz6n aqut o un tumor alld, sino de un estado de ani- mo que puede ser tratado y de ese modo eliminar la causa real, porque esos estados indican nuestros problemas y nos guian en la utilizacion de las hier- bas que pueden hacernos recuperar la salud y la alegria de vivir.” Bach es aqui muy taxativo y lo curioso es que diga semejante cosa en un escrito en el cual introduce la problematica de la cronicidad. Tal vez, él queria insistir en la esencia de la nueva terapéutica que estaba formulando, que debia apuntar a comprender la estructura de la rela~ cion entre el alma y la personalidad, y no detenerse en las manifestacio- nes accidentales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los conflic- tos y desavenencias que puedan nacer entre el alma y la personalidad tienen su espacio de expresion en el cuerpo y en el psiquismo. Tal vez se- rfa conveniente volver a suponer que Bach se esta refiriendo a no tomar en cuenta estos aspectos en su materialidad, pero si en su valor simbo- * lico de significantes 0 indicadores de “desarreglos” en la naturaleza. 2) “No es posible estar enfermo sin perder la armonia con nuestra ver- dadera naturaleza. Pero sea cual sea el estado que se encuentra detrds de nuestro problema, sea cual fuera la falta en nuestra naturaleza, no son im- portantes, ya que estos remedios nos ayudaran a corvegir esa falta, curando la causa, la raiz de nuestra enfermedad, devolviéndonos asi la salud corpo- ral y mental.” Tal como Bach lo describe en varios textos, la verdadera naturaleza del hombre, su ser real, es su Alma. De modo que él esta diciendo que la enfermedad refleja una falta de armonia de la personalidad con el alma, desarmonia que puede ser subsanada, siempre, con los remedios florales. 3) “Estos remedios aportan un estado armonioso a todo nuestro ser y, con frecuencia, incluso, una alegria vital, nos liberan de preocupaciones y an- siedades...” Esto puede ser considerado un criterio de evaluaci6n de los efectos de la accién floral sobre la persona de mayor importancia que el poner en la mira lo que sucede con los sintomas. EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 41 4) "Como ya hemos mencionado, fas Jaltas de nuestra naturaleza estan expresadas por doce diferentes estados de animo, cada uno de los cuales tie- ne una hierba correspondiente que restablece nuestra salud. Los doce esta- dos de dnimo son: "Debilidad . . Centaury Desesperacion. Rock Rose Miedo Mimulus Tormento Agrimony Indecision . Scleranthus Indiferencia. Clematis Desasosiego Chicory Falta de confianza... .. Cerato Desaliento. Gentian Entusiasmo Vervain Impaciencic Retraimiento.... Impatiens .. Water Violet” Aqui, dos comentarios. El primero, es recordar la necesidad de seguir el recorrido de Bach en torno de la forma en la cual expresa, a lo largo de su obra, cada uno de estos doce diferentes estados de dnimo y el hecho de que los denomine, en este texto, “estados de animo” y no defectos, ya que, co- mo tales, son ellos los que hacen manifiestos los defectos. Esto pone en evi- dencia que, por lo menos en ese tiempo, Bach pensaba que cada uno de los curadores estaba identificado con un estado de animo, y que era ese esta- do, precisamente, la propiedad que sefalaba la estructura del remedio. El segundo, se refiere al concepto de estado de animo en si mismo. Me gustaria analizar esta cuestion desde la perspectiva del diagnés- tico. El diagnéstico de personalidad responde a la pregunta existencial del ser. Existen numerosos modelos de diagnostico de personalidad y tipo- logias que ordenan la diversidad de las variaciones individuales en un grupo reducido en funcién de ciertos principios. En el caso especifico de las flores, hay un modelo —ya planteado por Bach— de ciertos tipos flo- rales arquetipicos: los doce sanadores. Ahora bien, esta ultima afirmacion tiene una serie de consideracio- nes preliminares; entre ellas, una de las mas importantes es que habria que discutir primero la cuestion misma del problema del concepto de “tipo” aplicado al camipo floral, que es posible que, en Bach, se derive de la morfologia idealista de Goethe. 42 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO En el terreno propio de la clinica floral, el diagndstico de persona- lidad consiste en identificar el patron estructurante en torno al cual se or- ganizan los modos habituales de ver, comprender y responder de una persona. En suma, la forma como se mueve en procura de seguridad, se sostiene, se protege, se comunica, busca ser amado y ama. Este concep- to se parece bastante al de “temple”, que deriva de la medicina de los cuatro elementos y al que Bach alude, por ejemplo, cuando dice: “Como ya lo hemos mencionado, las faltas de nuestra naturaleza estan expresadas por doce diferentes estados de dnimo, cada uno de los cuales tiene una hier- ba correspondiente que restablece nuestra salud”. La negrita es mia e in- tenia resaltar la expresion de Bach: estado de dnimo, no emociones, no afectos. Tal expresin se corresponde con el concepto de temple animi- co, sobre todo si incluimos la referencia acerca de que se puede deter- minar la personalidad segun la posicién de la luna natal. Y la luna, jus- tamente, marca esto en una carta. {Qué es, entonces, un temple animico? Brevemente, podriamos definirlo como un estado de animo por el cual un individuo se siente y vive de una forma determinada frente a si mis- mo y ante el mundo. En suma, un modo de ser que tife con su tonali- dad cualquier manifestacion de la persona. “Todos nosotros —dice Bach— poseemos un cardcter propio ¢ individual, integrado por nuestras preferen- cias, nuestras apatias, nuestras ideas, pensamientos, deseos, ambiciones, la Jorma en que tratamos a los demas, etcétera.” Este patron de estado de animo se estructura en una personalidad que tiene marcas originales —el alma elige el tipo mas adecuado para la leccién que tiene que aprender—; al respecto, en Libérense a ustedes mis- mos Bach expresa que “Dios ha otorgado a cada uno de nosotros, como de- recho de nacimiento, una personalidad muy propia, también nos ha dado una tarea especifica para realizar, que nadie mds puede hacer, y un camino particular que seguir, que nadie debe interferir”. Mas adelante, observa que “todo lo que tenemos que hacer es preservar nuestra personalidad, vivir nues- tra propia vida, ser capitanes de nuestro propio barco, y todo estard bien”. Esto implica que si se deja que “las influencias mundanas interfieran so- bre nuestra auténtica individualidad”, la estructura correcta para hacer el trabajo que haya que hacer, aprender lo que haya que aprender y seguir el sendero adecuado, se distorsiona y pierde su valor como herramienta para la labor del alma. Es decir, la personalidad se ha descarriado y por eso entra en conflicto con los mandatos del alma. Y esto es lo que en- contramos en la clfnica, no la verdadera personalidad en estado “origi- nal”, sino una organizacion que se ha desviado (distorsionado, defor- mado, desfigurado, retorcido, encubierto...). Si fuera lo contrario (la EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 43 personalidad preservada —resguardada, salvada, conservada, original, au- téntica—), la persona no tendria motivos para una consulta terapéutica porque su personalidad estaria en armonia con su alma y cumpliendo su funcién. Ahora bien, ;por qué se desvia la personalidad? Porque se resiste al dolor y al esfuerzo que a veces le implica el aprendizaje del alma. En otro texto, Seamos nosotros mismos, Bach insiste: “Alguna vez se te ocurrio que Dios te dio una individualidad? Quizds no, pero El realmen- te lo hizo: te proporcioné una personalidad exclusivamente tuya; un tesoro para ser conservado uinicamente por ti mismo”. Si seguimos por este derrotero, se puede agregar lo que Bach afirma acerca de que “hay grupos definidos dentro de la humanidad, cada uno de los cuales cumple su propia funcion, es decir, pone de manifiesto en el mun- do material Ia leccion especifica que ha aprendido. Cada individuo de esos grupos tiene una personalidad propia bien definida, una tarea particular, y una forma determinada de llevarla a cabo. También, existen causas de des- armonizacion, que a menos que nos aferremos a nuestra propia personalidad y ala tarea encomendada, pueden reaccionar sobre el cuerpo en forma de en- Sermedades. (...) El secreto de la vida consiste en ser honrados con nuestra personalidad, en no permitir interferencias de influencias externas sobre ella. (...) Los remedios nos ayudan a mantener nuestra propia personalidad”. De manera que si la personalidad se descarria, esto da lugar a la en- fermedad (como un correctivo) y los Doce Curadores (dado que Bach en las citas precedentes esta hablando en ese contexto) tienen la finalidad de restaurarla en su forma de ser original, alejando las interferencias e in- fluencias ajenas. El descarrio se inicia en la nifiez. En Curense a ustedes mismos, en re- lacion a la funci6n paterna, Bach senala lo siguiente: “Dado que la falta de individualidad (es decir, permitir la interferencia ajena sobre nuestra per- sonalidad, lo que impide cumplimentar los mandatos del Yo Superior) es de tanta importancia en la produccion de la enfermedad, y como con frecuen- Cia comienza muy temprano en la vida...”. Muchas veces, ocurre que las circunstancias distractivas se han con- gelado como un rasgo caracterolégico en el sujeto, y confunden al ob- servador y lo llevan a diagnosticar como atributo de la personalidad al- go ajeno a ella. Hay que recordar que, desde el punto de vista de la Terapia Floral, la estabilidad de una pauta no es razon suficiente para pensarla como cualidad de personalidad, dado que este concepto en Bach alude a algo distinto de lo que habla la psicologia, comenzando por el he- 44° EDWARD BACH PRESCRIPTIVO cho de que, para esta ciencia, la personalidad es fruto de una conver- gencia de disposiciones y experiencias (especialmente, de identificacio- nes con las figuras significativas de la infancia) y, en cambio, para la doc- trina basada en las ensefianzas bachianas es un sello, marca o traza que Dios nos regala y que el Alma elige. Regalo y eleccion concordantes con una necesidad de aprendizaje, una mision que cumplir y un camino que transitar. Aqui me parece oportuno sugerir la incorporacién de una distincion conceptual: estructura de personalidad y armadura. Esta claro lo que es- iructura de personalidad es para Bach, y como tal, existe dentro de su conceptualizacién. En cambio, el concepto de armadura, que alude a las cronicidades con las cuales nos revestimos y hacia las cuales profesamos la creencia de que asi somos, es un concepto que se puede deducir, pe- ro que es un agregado necesario —pero un agregado, al fin— al pensa- miento de Bach. Si forzamos la definicién, podriamos decir que la armadura es una forma de ocultamiento de la conciencia que no quiere enfrentar el des- afio que la evolucion le propone y se niega a aprender, tratando de ha- cer desaparecer todo vestigio de la herramienta propia del aprendizaje: la personalidad. En este sentido, la personalidad es un canal de mani- festacion constructiva, mientras que la armadura limita el movimiento, la sensibilidad y la expresion de los afectos y, en suma, impide la evolu- cion del alma. Hay aqui todo un territorio a explorar que pasa por relacionar este concepto con el de Ayudantes; con las corazas musculares que dramati- zan la parte de la reaccion de la persona ante la enfermedad, que no puede darla a conocer psiquicamente, y con la posibilidad de suponer que si Bach hubiera seguido con el modelo de pensar los remedios en tres grupos clinicos (personalidad, cronicidad, crisis), tal vez algunos de los ultimos 19 descubiertos bien podrian presentarse como Ayudantes y, por lo tanto, como armaduras. Un ejemplo de esto es Beech, pero no el unico. Lluis Juan hace un interesante aporte en su libro El Sistema Bach. Alli se muestra esta condicién de Beech y de Crab Apple, Red Chestnut, Mus- tard, Honeysuckle, Cherry Plum y Holly, que serian los “Ayudantes” de las tiltimas diecinueve, en correspondencia con los siete Ayudantes de las primeras diecinueve. Faltarfa agregar en este punto de la personalidad que su diagnosti- 0 tenia una funcién muy significativa en la perspectiva de Bach, al pun- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 45 to de que él comenta, entre muchas otras citas parecidas, lo siguiente: “En el tratamiento es esencial diagnosticar el tipo de individualidad, y las virtudes que el paciente debe esforzarse por perfeccionar. * Cuestiones técnicas La primera cuestion técnica es lo referido a la preparacion de los re- medios concentrados. Al respecto, las indicaciones que alli Bach nos da son las siguientes: “Los remedios deberdn ser preparados cerca del lugar donde la planta crece, y las flores deberan ser utilizadas inmediatamente después de ser recogidas. Llenar con agua clara, de modo preferente de una fuente o manantial puros, un bol de fino cristal. Se dejan flotar sobre el agua las suficientes flores de la planta cuidando que no se encimen unas sobre otras; luego se deja el bol expuesto a la luz directa del sol hasta que los ca- pullos muestren sintomas de decaimiento. El tiempo a emplear puede ser de dos a siete horas, de acuerdo con la planta y con la intensidad del sol. Mas tarde se extraen suavemente las flores, y el agua se vierte en frascos, con igual cantidad de brandy para su conservacion. Estos son nuestros frascos de concentrados, 0 frascos madres, de los remedios”. La segunda cuestion técnica esta vinculada a la dosificacién y la pre- paracion del remedio para el paciente. Respecto a la forma de preparacion del remedio para el paciente, Bach dice: “Cuando se requiere una dosificacién para un paciente, tomese un frasco comun de unas cuatro onzas, viértase en él cuatro gotas del frasco madre del remedio requerido, llénese de agua y agitese bien”. Los comentarios que naturalmente surgen es que —por lo menos, en este texto— del concentrado o tintura madre, Bach pasa al frasco para el paciente. Partiendo de la idea de que una onza equivale a 30 ml, los fras- cos que propone para usar son de una capacidad de 120 ml. Esto signi- fica que en los habituales frascos de uso actual (30 ml) la proporcion equivaldria a una sola gota del concentrado. Luego de preparado el re- medio debe ser agitado. “Esta es la medicina que se le dara al paciente en dosis de una cucharita, tantas veces como sea necesario.” Claro que esta ultima frase de Bach ya esta ligada con el modo de in- gesta para el paciente, que se sustenta no en un criterio unico y estan- darizado sino en algo muy preciso, individual y variable de acuerdo con lo que sea requerido para cada caso particular. Aqui Bach agrega ciertos criterios: “En casos urgentes las dosis pueden ser aplicadas muy seguidas, con una frecuencia de un cuarto de hora. Si el pa- 46 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO ciente estd inconsciente, es suficiente humedecerle los labios con el remedio. En casos graves, puede aplicarse cada hora. En casos comunes, donde el pa- ciente tiene un mal crénico, la regla a seguir es dar una dosis cuando el pa- ciente siente la necesidad, sea ésta ocho o diez veces por dia, 0 sdlo una dos veces”. De modo que aunque Bach haya afirmado otra cosa, a la hora de prescribir los rasgos del mal del paciente deben tomarse en cuenta. Otras cuestiones que especifica Bach en este libro son: 1) “No existe peligro alguno de sobredosis o un remedio equivocado. Nin- guna de estas hierbas maravillosas puede hacer algtin mal, simplemente ha- bra una mejoria si el paciente necesita la administracion de esa hierba.” 2) “Si se duda entre una o dos, dar ambas; pueden ser colocadas en el mismo frasco. Esto se aplica también si el paciente tiene dos estados de ani- mo definidos al mismo tiempo, sean ésos miedo o impaciencia.” 3) “Durante una enfermedad pueden estar presentes mds de un estado de dnimo, o uno puede seguir al otro, entonces cada estado se tratara cuan- do aparezca. En enfermedades graves, puede haber desesperacion 0 miedo; al recuperarse, indiferencia o desaliento; durante la convalecencia, impa- ciencia o debilidad. En tales casos, tratar cada etapa hasta que ésta desapa- rezca y se recupere la perfecta salud.” 4) “Cada uno de los enfermos sufre uno 0 mds estados de dnimo, y los remedios los curaran.” Los puntos 2, 3 y 4 nos plantean una interesante cuestion en torno de lo que hemos hablado antes acerca de estado de animo y personalidad, que en este tiempo Bach no lo tenia totalmente delineado. Tal vez la pa- labra clave sea la que se halla en la frase del punto 4: sufre. Es decir, no se trata de un estado que es (personalidad), sino que le acontece. Esto leva a diferenciar en los Doce Curadores los estados de animo como per- sonalidad, de aquellos que son expresion del repertorio posible del jar- din emocional de los seres humanos y que todos los podemos sentir. H. Los Doce CURADORES Y LOS SIETE AYUDANTES Publicado en el afto 1934, se trata de un texto revisado a partir del libro Los Doce Curadores y los Cuatro Ayudantes. Hay en sus paginas in- teresantes comentarios de Bach sobre aspectos doctrinarios y técnicos, que agregan ciertos matices importantes si se tiene en cuenta el camino que su obra toma, a partir de esta fecha, en términos del ordenamiento de la presentacion de los remedios florales. Del mismo modo, Bach agre- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 47 ga, en este trabajo, algunas consideraciones para el arte de la prescrip- cion, sobre las cuales quiero insistir y que pueden agruparse en cuatro t6picos: la via de la naturaleza, el cardcter de la enfermedad, remedios y es- tados de dnimo. 1. La via de la naturaleza: La primera idea que Bach desarrolla en este texto gira en torno de al- go sobre lo cual ya habia formulado sus apreciaciones anteriormente: la via de la naturaleza. En este sentido, los puntos a destacar aqui son los siguientes: 1) “Como se ha sabido a través de todas las épocas, la cura de la en- fermedad yace en las hierbas sanadoras del campo; de manera que todos los que estan enfermos sepan esto: la enfermedad nunca habria obtenido el po- der que tiene hoy si el hombre no hubiera abandonado la proteccién natural contra la enfermedad, concretamente las hierbas sanadoras.” 2) “Ademads, para aquellos que realmente desean mejorarse, no existe enfermedad que pueda resistir el poder del antidoto que se halla en la plan- ta apropiada. La enfermedad no es mas poderosa para persistir, en presen- cia de la planta correcta, como lo es la oscuridad para permanecer en una habitacion cuando se abren las ventanas a la luz del sol.” 3) “Aunque, al olvidar la cura de la Naturaleza, hemos pagado muy caro con el vasto numero de enfermedades, la Naturaleza espera paciente- mente, y nosotros s6lo tenemos que volver a ella para encontrar alivio a nuestro sufrimiento.” 4) “Es sélo porque hemos abandonado el camino de la Naturaleza, por el camino del hombre, que hemos sufrido, y s6lo tenemos que retornar para ser liberados de nuestros padecimientos.” Es de suponer que Bach se refiere a que el hombre desacata la ley na- tural, que es la ley, también, del alma, y que en este alejamiento reside la causa de su malestar. Esto recuerda la caida del hombre que derivo en su expulsion del paraiso. Sia la rebeldia le sigue la caida, a ésta la redencién, siendo esos los tres tiempos existenciales del proceso de evolucion. Si el hombre no peca (se desvia), no hay caida y no hay aprendizaje posible, que es la esencia de la evolucion. 5) “En presencia del camino de la Naturaleza, la enfermedad no tiene poder; todo miedo, toda depresion, toda desesperanza puede ser apartada.” 48 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO 2. El caracter de la enfermedad: La siguiente cuestion que Bach aborda es la naturaleza de la enfer- medad y asevera lo siguiente: “No existe ninguna enfermedad en si misma que sea incurable (...) de manera que los que de verdad quieran ser curados, ninguna enfermedad existe mds alld de la esperanza de recuperarse.” 3. Remedios: La tercera cuesti6n que Bach trata es sobre los remedios. Al respec- to, dice: 1) “Este libro describe las diecinueve hierbas, que por la Providencia Divina, han sido enriquecidas con los poderes sanadores...” 2) “Doce de estas hierbas, denominadas los Doce Sanadores, estan desti- nadas a enfermedades que estan comenzando o han durado un corto tiempo.” Hay que reparar en que Bach agrega aqui una recomendacion pres- criptiva de los Doce Curadores que va mas alla del tema de indicarlos co- mo adecuados para regresar la personalidad a su forma original: enfer- medades que estan iniciando o que han durado un tiempo breve. Por el contrario, cuando se trata de cronicidades hay que recurrir a los Siete Ayudantes. 3) “Y siete hierbas, llamadas los Siete Ayudantes, sirven para ayudar a aquellos que han estado enfermos por muchas semanas, meses e incluso afos.” 4. Estados de animo: El cuarto tema versa sobre el concepto de estado de dnimo y su rela- cion con la enfermedad y la prescripcin. Bach senala: 1) “Todos sabemos que en la enfermedad tenemos diferentes estados de nimo al de todos los dias; y estos estados de dnimo son para nosotros la guia para entender el remedio que necesitamos.” Esto significa que la enfermedad implica un cambio en la vivencia afectiva dominante de la persona. Sobre tales modificaciones hay que poner atencién, por el hecho de que 2) “...gran parte de una enfermedad se puede prevenir si interpretamos correctamente esas sefiales que constituyen advertencias de la enfermedad.” A lo que se agrega: 3) “Ademas, las personas que han estado enfermas por un tiempo lar- go, o muy largo, pueden recuperar la salud si reciben las hierbas correctas, EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 49 y esto nuevamente podemos saberlo a partir del estado de dnimo o condi- cin que experimentan durante su sufrimiento.” 4) “Todos sabemos que el dolor, por ejemplo, tiene un efecto diferente en diferentes personas; algunas estan asustadas, otras deprimidas, algunas mal- humoradas, otras desean que las dejen solas, algunas desean ser mimadas, otras estan Ilenas de vida y alegres, a pesar de su sufrimiento; y este estado de dnimo es el que nos dice qué remedio necesitan para curarse de verdad, no el simple hecho de que padecen dolor.” Este comentario de Bach constituye un sefialamiento prescriptivo basico: el estado afectivo indica el remedio a seleccionar. Aun mas, ya que: 5) “Si tratamos el estado de dnimo y no la enfermedad, estamos tra- tando a la yerdadera persona, y estamos suministrando al paciente lo que es realmente necesario para devolverle la salud.” Tampoco hay que olvidar el valor preventivo de los remedios flora- les y el criterio anticipatorio y tutelar con que se pueden aplicar. Al res- pecto Bach dice: 6) “En la vida cotidiana estos remedios son también utiles para dolen- cias pequefias tales como cansancio, dolores de cabeza, preocupacion, de- presion, irritabilidad, etc., porque éstas son advertencias y, si nosotros ale- jamos y tratamos estos pequetios problemas, nos estamos manteniendo en un estado de salud realmente bueno y protegiéndonos de la enfermedad.” 7) “Sabemos que a veces, quizds muchos meses antes de una enferme- dad grave, las personas no estan realmente bien, y si ellas s6lo pudievan ser tratadas en ese momento, se evitaria todo el sufrimiento posterior. Por otra parte, toda madre sabe que un hijo puede llegar del colegio a casa no sien- do el mismo, y ella dice «él no esta bien, se estd por enfermar de algo». Cudn- to mejor es tratar esto de manera inmediata, asi ala mafana siguiente el ni- fio estd bien y fuerte, en lugar de esperar un dia o dos para ver qué sucederd.” 8) “Todo aquel que observe se dara cuenta de que el cambio de estado de dnimo estd presente en todos los que no estan bien, y si se da el remedio apropiado de acuerdo con el cambio de estado de dnimo, la enfermedad se re- ducira y el paciente habra recuperado la salud.” 9) “No importa qué enfermedad es; el estado de dnimo en si es lo que tie- ne que Ser tratado.” 10) “Solamente hay doce estados de dnimo diferentes y existe una hier- ba para cada uno de ellos, de manera que no es dificil decidir cudl remedio se necesita.” 50 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO, I. Los Doce Curabores Y OTROS REMEDIOS Este texto representa, junto con el conocido como “Conferencia Ma- sonica” y la “Conferencia de Wallingford”, el punto final del trabajo del Dr. Edward Bach. Su vida terrenal estaba terminando, aunque él sentia que a su trabajo aun le restaba mucho. Los Doce Curadores y otros remedios es un libro curioso, en el cual su autor trata de sintetizar y simplificar su obra, y esto supone efectuar cier- tos recortes importantes de pensamiento. Comencemos por sefialar que en la edicién de 1941 —la primera luego de la muerte del Dr. Bach— se agrega una introduccién no publi- cada hasta ese momento y que parece ser un legado postumo, tal como lo implica la carta de Bach a su equipo fechada el 1 de noviembre de 1936, en donde dice: “Lo que he intentado escribir debe agregarse a la in- troduccion de la proxima edicion de Los Doce Curadores”. Esto nos lleva a bucear entre lo que Bach habia expuesto antes y lo nuevo, para tratar de ver qué es lo que le urgia como necesario agregar a este texto. En las introducciones a las ediciones previas (1933, 1934 y 1936), Bach plantea, como punto de partida, la idea de que la naturaleza “...ha colecado Medios Providenciales para la prevencion y la curacion de la en- fermedad por medio de las hierbas, plantas y drboles divinamente enrique- cidos. Los remedios de la Naturaleza expuestos en este libro han demostra- do estar bendecidos por encima de otros en su obra de misericordia, y les ha sido dado el poder de sanar todo tipo de enfermedades y sufrimientos”. Una primera aproximacion nos hace ver que Bach establecia una di- ferencia entre remedios curadores y sanadores. Sus flores son consideradas como pertenecientes a esta ultima categoria. No le bastaba con que fueran curadoras, debian, ademés, sanar; es decir, ayudar al proceso de evolucion de la persona, abrir las puertas de la personalidad a la luz del alma. Si comparamos este comienzo con el contenido en la introduccién publicada en 1941, vemos que el acento esta puesto en la propuesta te- rapéutica. “Este método de tratamiento es el sistema terapéutico mds per- fecto que se le haya concedido al hombre desde los tiempos mds remotos, ya que tiene el poder de curar la enfermedad en forma absoluta y permanente, y por ser sencillo puede ser utilizado en el seno del hogar. Y es esta misma sencillez la que lo convierte en un maravilloso auxiliar de la humanidad.” Esto ya me parece una diferencia significativa, y ésta se hace mayor cuando Bach pasa a describir lo esencial de su sistema. Pero antes de se- guir por este curso, volvamos a los prologos previos al de 1941. EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 51. Luego de afirmar el regalo que la naturaleza nos hace con tos remedios, con todo lo que supone en términos de volver a ella a buscar respuestas a nuestros males y seguir sus leyes, Bach entra en el terreno de puntualizar c6- mo hay que usar estos remedios y qué es la enfermedad. ;Qué nos dice? 1. No hay que tener en cuenta la naturaleza de la enfermedad. “Al tratar los casos con estos remedios, no se tiene en cuenta la natura- leza de la enfermedad. Se trata al individuo, y al mejorar éste, su enferme- dad se marcha, expulsada por el aumento de la salud.” Esto significa decir que para prescribir los remedios florales no po- nemos el acento en el foco (sintoma) sino en la totalidad de la persona, y que los remedios no actuan sobre la enfermedad en si misma sino ha- ciendo crecer la fuerza curativa que al fallar en su labor ha hecho posi- ble la presencia del malestar. 2. Una misma enfermedad puede provocar efectos diversos. 3. Hay que tratar los efectos que nos llevan a la causa real de la en- fermedad. 4. El psiquismo es la parte mas sensible de la personalidad y hay que usar sus manifestaciones para guiar la tarea prescriptiva. 5. Los cambios de animo son wna indicacién que anuncia el surgi- miento de la enfermedad. “En la enfermedad se produce un cambio de estado de dnimo respecto a la vida cotidiana, y las personas observadoras notardn este cambio incluso antes, y algunas veces mucho antes, de que la enfermedad aparezca.” 6. El estado de animo es el indicador presctiptivo. “Cuando ésta [la enfermedad] ha estado presente durante cierto tiem- po, nuevamente el estado de animo del paciente nos guiard hacia el remedio correcto.” 7. Hay que observar el sistema de creencias del paciente. Cuando Bach senala: “No consideréis la enfermedad, pensad sdlo en c6- mo ve la vida el enfermo”, creo que no sélo se refiere al mundo afectivo y mental, sino al aspecto creencia, que nos conduce a retomar otros anti- guos comentarios suyos en torno de que la enfermedad es el fruto —di- cho en palabras nuestras— de creencias equivocadas. 8. Aplicacion. “Se describen sencillamente treinta y ocho estados diferentes; y no debe resultar dificil para uno mismo, 0 para otro, encontrar el estado o la combi- nacion de estados que se presentan, y de este modo aplicar los remedios re- queridos para efectuar una cura. 52 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO 9. Los remedios como sistema. “El alivio del sufrimiento era tan cierto y beneficioso que, incluso cuan- do s6lo habia doce remedios, se creyé necesario ofrecer estos conocimientos al publico, sin esperar el descubrimiento de los restantes veintiséis, que com- pletan la serie.” Mas alla de preguntarnos por el hecho de si Bach tenia ya un plan en mente de todos los remedios cuando empez6 a buscarlos —porque asi parece desprenderse de sus dichos—, él nos dice que sus remedios son una serie (suma de los términos de una sucesién) completa. Es decir, que forman un sistema y que el orden de presentacién de aquéllos tiene una cierta légica. Un ejemplo de indagacion adecuada en este sentido es la que hace el maestro Luis Jiménez en su libro Humanidad y Flores de Bach. Si ahora volvemos al prélogo de 1941, lo primero que Bach insiste en remarcar es la naturaleza de su sistema, para luego senalar en qué consiste la enfermedad y cémo tratarla con los remedios florales. Veamos qué nos dice: 1. No hacen falta teoria ni conocimientos especiales. “Para ello, no son necesarios ninguna teoria ni conocimientos especia- les, fuera de los sencillos métodos descritos. Aquellos que lo mantengan pu- ro como es, libre de toda influencia de ciencias y teorias, y tan simple como lo es toda la Naturaleza, serdn quienes obtengan los mayores beneficios de esta gracia enviada.” En otros libros —El legado del Dr. Edward Bach y Edward Bach: la luz que nunca se apaga (mencionados anteriormente)— ya hemos efec- tuado reflexiones sobre esta cuestion de la simplicidad aparente del mé- todo floral y de la complejidad de los seres humanos, y también sobre el hecho de que —a pesar de lo que Bach suponia— la naturaleza no es na- da simple, sino, por el contrario, es un sistema integrado y dindmico de alta complejidad, y aunque su estructura pueda reducirse a un conjun- to de elementos que alientan toda la vida, los procesos de sus combina- ciones son de tal magnitud que la palabra “simple” no creo que sea una buena descripcin de los hechos. Sin embargo, creo que aqui hay que agregar una cuestion mas de or- den espiritual que terapéutica. Creo que Bach esté aludiendo a la sim- plicidad del corazén, que nos permite ver con empatia el dolor del otro, mas que a una mera simplicidad material 0 incluso intelectual de su sis- EL. ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 53, tema. Creo que nos habla de conectarnos con los pacientes desde la in- tuicién y no desde la raz6n. Creo, finalmente, que Bach esta apelando a la simplicidad del alma como indicador de comprension prescriptiva. Mahatma Gandhi decia: “Necesitamos vivir simplemente para que otros puedan simplemente vivir.” Lapidaria frase que me recuerda otra de otro maestro hindu: “Ser feliz es sencillo. Lo dificil es ser sencillo”. ¥ alli esta el punto de la vision terapéutica de Bach: set, como terapeuta, sencillo. 2. Es fruto de una revelacion. “Este sistema terapéutico, que nos ha sido revelado por la Gracia Divina...” 3. Son las emociones conflictivas las que abren paso a la enfermedad. 4. Tratando estas emociones, no sdlo se produce la cura sino que se erradican los temores y las preocupaciones y se logra mayor felicidad y plenitud interior. 5. Las hierbas (remedios florales) son las que curan nuestras emocio- nes conflictivas y por lo tanto erradican definitivamente la enfermedad. 6. Lo que yace tras la enfermedad. “Detrds de toda enfermedad yacen nuestros miedos, nuestras ansieda- des, nuestra codicia, nuestras simpatias y antipatias; investiguemos estas emociones y curémoslas, puesto que con ellas desapareceran, también, las do- lencias que padecemos.” 7. Los remedios son un regalo de la divinidad en la naturaleza. “....la Divina Providencia ha puesto en la Naturaleza los recursos ne- cesarios para prevenir y curar la enfermedad por medio de hierbas, drboles y plantas enriquecidos por el Creador.” 8. Lo especifico de las flores de Bach. “Los remedios naturales mencionados en este libro demuestran que han sido escogidos entre otros por su trabajo de misericordia, y que les ha sido otorgado el poder de curar todo tipo de enfermedades y padecimientos.” 9. La enfermedad no es importante para el tratamiento floral. “En el tratamiento de casos con estos remedios no se presta ninguna atencion a la naturaleza de la enfermedad. Se trata al individuo, y cuando mejora, la enfermedad simplemente desaparece, eliminada por el avance de la salud. Todos sabemos que la misma enfermedad puede tener efectos dife- rentes en personas distintas; sin embargo, no todos comprenden que son los efectos los que necesitan ser tratados, porque son ellos los que nos guian ha- Cia la verdadera causa de la enfermedad.” 54 Epwarp BACH PRESCRIPTIVO 10. La atencién debe estar centrada en lo psiquico. “La mente, por ser la parte mds delicada y sensible del cuerpo, muestra el principio y el desarrollo de ta enfermedad con mayor exactitud que el cuer- po; por lo tanto, es el estado de la mente el que debe ser elegido para deter- minar qué remedio o remedios son necesarios.” 11. Los cambios del estado de animo de la persona son la guia para elegir el o los remedios necesarios. “Durante la enfermedad se genera un estado de animo distinto del que se experimenta habitualmente, y las personas observadoras pueden, con fre- cuencia, darse cuenta de este cambio antes —y, a veces, largo tiempo an- tes— de que surja la enfermedad, anticipando el tratamiento, de forma de evitar su aparicion. De la misma forma, cuando la enfermedad ya ha esta- do presente por algun tiempo, también serd el estado de animo del paciente el que debera servir de guia hacia el remedio correcto.” 12. Fijarse en las cteencias. “No presten atenci6n a la enfermedad en si, piensen tinicamente en la pers- pectiva y el punto de vista que la persona angustiada tiene de su propia vida.” Si ahora comparamos ambas introducciones, vemos que el punto central que se agrega es que los remedios florales son un sistema revela- do por la Divinidad, sencillo y holistico, que parte de la naturaleza, pe- ro de una naturaleza enriquecida por la Gracia de Dios; se trata de re- medias destinados no solo a curar, sino también a proporcionar, de manera fundamental, dicha y felicidad a los seres humanos. No quiero entrar en muchas consideraciones, pero si destacar que esto coloca al terapeuta floral en el lugar de un oficiante mas que en el de un curador; en el sitio de puente entre la personalidad y el alma del pa- ciente, mas que en el de alguien que procura restablecer un equilibrio perdido. * Comentarios prescriptivos y dosificacion Hacia el final de este texto, Bach entra en el tema de las cuestiones técnicas de uso de los remedios. Al respecto sefiala: 1. “...los remedios mencionados en este libro son absolutamente no t6- xicos, no existe contraindicacion alguna en tomarlos en exceso, 0 con de- masiada frecuencia, aunque incluso la minima cantidad puede constituir una dosis.” EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 55 2. “Por la misma razon, ninguno de los remedios puede causar dafio, en caso de no ser el que verdaderamente requiere el caso.” Ahora bien, el hecho de que no cause dafio si damos un remedio in- adecuado al caso no significa que no produzca efectos, que es otra cuestion diferente. A mi entender clinico, los remedios siempre producen conse- cuencias, por lo cual, la ingesta “alegre” de remedios florales sin medir sus acciones no es un criterio de uso correcto. 3. “Para prepararlos, vierta un par de gotas del frasco de concentrado en una botellita casi lena de agua; si se requiere que dure algun tiempo, se puede anadir un poco de brandy como conservante.” Sobre este punto del uso directo del concentrado por parte de Bach, nos extenderemos més adelante, en el apartado: L. Una visién de con- junto. 4. ‘Esta botellita se utiliza para administrar las dosis, y unas gotas de su contenido, tomadas con un poco de agua, leche o de alguna otra forma conveniente, es todo lo necesario.” También aqui se puede apreciar la distinta forma que Bach tenia, en comparacion con la tecomendacion actual de utilizacion de la dosis, de como administrar el remedio. La pregunta a formular es si esta nueva dilucién del remedio agrega una mayor accion o sélo indica una mane- ra de uso. 5. “En casos urgentes se puede dar la dosis cada pocos minutos, hasta que aparezca mejoria; en casos graves, aproximadamente cada media hora, y en casos crénicos, cada dos 0 tres horas, con mayor o menor frecuencia segun la necesidad del paciente.” Bach parece diferenciar lo urgente, lo grave y lo cronico, y cada una de estas situaciones amerita una forma de dosificacién particular. Pero una orientacion que no hay que perder de vista, en todo caso, es “la ne- cesidad del paciente”. 6. “En casos de inconsciencia, humedézcanse, con frecuencia, los labios.” En algunos textos florales se insiste en la necesidad de la intencién consciente en la ingesta de los remedios florales como un factor decisi- vo para su acci6n. Queda claro con esta indicacion de Bach que las flo- tes actuian con independencia del compromiso consciente de la persona. 7. “Siempre que exista dolor, rigidez, inflamacion, o cualquier tipo de molestia local, aplicar ademds una locion. Echar unas gotas de la medicina enun bol con agua y empdpese un pano con el que se cubrird la parte afec- tada; puede humedecerse de vez en cuando, siempre que sea necesario.” 56 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO Todo el tema de las aplicaciones locales se encuentra muy en boga hoy dia en el campo floral. Inclusive, en muchos casos, los terapeutas sustituyen la ingesta por la aplicacién local. Creo que Bach es claro con el “ademas”. No dice “en lugar de” sino “ademas de”, En Hecho y proce- so prescriptivo en la Terapia Floral (ya mencionado) senalo la circuns- tancia segun la cual las aplicaciones locales no sustituyen a la ingesta, y que, en varios casos, es posible constatar que la sola aplicacion local pue- de ser supresiva. 8. “A veces, puede ser util lavarse con una esponja o bafarse en agua agregando unas gotas de los remedios.” * Métodos de preparacién de los remedios florales Aqui Bach presenta las dos formas en las cuales preparaba sus re- medios: el método solar y el método de ebullicion. (Sobre el primero, véa- se, mas adelante, el capitulo IV.) 1. Método solar: Bach da precisas indicaciones sobre este procedimiento en los si- guientes términos: a. “Llenar un cuenco de cristal transparente con el agua mds pura que se pueda conseguir, si es posible de algun manantial cercano.” Asumimos que Bach no se refiere, cuando habla de cristal en este texto, al krystallos griego, el material del cual se habla en fisica del esta- do s6lido y en quimica para referirse a un slido homogéneo que pre- senta una estructura interna ordenada de sus particulas reticulares (ato- mos, iones o moléculas), sino al vidrio. El vidrio no posee las propiedades moleculares necesarias para ser considerado un cristal, ya que, al contrario de éste, es amorfo. Mientras que en un cristal los atomos y iones se encuentran organizados de for- ma simétrica en celdas elementales, que se repiten indefinidamente for- mando una estructura cristalina, el vidrio carece de esta presentacion. Sin embargo, hay mas. Los cristales se distinguen de los sdlidos amorfos no solo por su geometria regular, sino también por la anisotro- pia de sus propiedades y por la existencia de elementos de simetria. Co- mo lo demuestran los estudios de difraccion de rayos X, los cristales es- tan formados por la union de particulas dispuestas de forma regular siguiendo un esquema determinado que se reproduce, en forma y orien- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 57 tacién, en todo ej cristal y que crea una ted tridimensional llamada es- tructura reticular, El vidrio transparente es un material que permite un aislamiento térmico y eléctrico adecuado, pero que facilita el paso del sol y los foto- nes, accion que gestiona el registro de la informacion contenida en el ro- cio de la flor. Por otra parte, el vidrio transparente no agrega ninguna cualidad cromatica al agua. Que el agua deba ser lo mas pura posible significa lo mas natural, vi- va y no contaminada para que mantenga el mayor indice de absorcion de informacion. El agua acta como un papel donde el pincel del sol escri- be y fija las cualidades de informacion contenidas en el rocio de la flor. En este sentido, el agua es memoria de patrones de informacion. b. “Se recogen las floraciones de las plantas y de inmediato se las de- posita en la superficie del agua, hasta cubrirla, y luego se las deja expues- tas aun sol brillante durante tres 0 cuatro horas, 0 menos tiempo si las flo- res muestran signos de marchitarse.” (Esta metodologia y sus consideraciones alquimicas son tratadas en el capitulo IV de este libro.) c. “Entonces se apartan cuidadosamente las flores y se vierte el agua en frascos, llenandolos casi hasta la mitad. La mitad restante se completa con brandy para conservar el remedio.” d. “Estos son los frascos de remedio concentrado y no se utilizan para preparar las dosis. Luego se toman unas gotas y se traspasan a otro frasco, con el que luego se trata al paciente, de modo que los frascos de concentra- do contienen un gran abastecimiento. Los suministrados por los farmacéu- ticos se deben utilizar de la misma manera.” Aqui hay un cambio en torno al uso directo de la tintura madre en la preparacion de los remedios para el consumo del paciente. Mas ade- lante, en el apartado L. Una vision de conjunto, se aborda este tema, y también en el articulo de Lluis Juan Bautista. e. “De este modo se preparan los siguientes remedios: Agrimony, Cen- taury, Cerato, Chicory, Clematis, Gentian, Gorse, Heather, Impatiens, Mi- mulus, Oak, Olive, Rack Rose, Rock Water; Scleranthus, Wild Oat, Vervain, Vine, Water Violet y White Chestnut.” 58 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO f, “Rock Water. Se sabe desde hace mucho tiempo que ciertos pozos 0 manantiales tienen el poder de curar a algunas personas, siendo muchos de estos pozos o manantiales muy renombrados por sus propiedades. Puede uti- lizarse cualquier pozo o manantial del que se sepa que ha tenido poderes cu- rativos y que atin permanezca libre en su estado natural, no perturbado por los santuarios del hombre.” 2. Método de ebullicién: Si los Doce Curadores y los Siete Ayudantes se preparan con el mé- todo solar, el resto, con excepcion de White Chestnut, se lo hace por el método de ebullicion, es decir, no por el fuego del sol sino por el fuego de la tierra, como dice Bach. a. “Los especimenes, como los antes descriptos, se hierven media hora en agua limpia y pura.” b. “Se cuela el liquido resultante, se vierte en frascos y a éstos se los lle- na hasta la mitad, y luego, una vez frio, se lena la otra mitad con brandy para conservarlo.” c. “Chestnut Bud. Para este remedio se recolectan los brotes del casta- iio de Indias, justo antes de que aparezcan las hojas.” d. “En los demas, las flores se deben utilizar conjuntamente con peque- ios trozos de pedtinculo o tallo y, cuando las haya, hojitas frescas.” Al igual que el método solar, su par, el métode de ebullicion, posee un antiguo linaje en la preparacion de remedios alquimicos y herbarios. Si el fuego del sol se vincula con la energia descendente que facilita el proceso de la encarnadura, el fuego de la tierra colabora con el ascenso, la excarnacion. Por otra parte, el fuego solar es recomendado en la Al- quimia para los remedios que actuan en los procesos de una manera len- ta, progresiva y estructural, mientras que el fuego de la tierra le agrega al remedio la cualidad de una accién mas enérgica, catalitica y también mas espiritual. EL. ARTE PRESCRIPTIVO DEL Dr. BACH 59. J. CONFERENCIA DE WALLINGFORD: LA CURACION POR LAS HIERBAS Un jueves 24 de septiembre de 1936 —en el dia de su cumpleanos— Bach pronuncia una conferencia que lleva por titulo: “La curacion por las hierbas”. En ella, luego de detallar la genealogia de la curacion con hier- bas en la historia de la humanidad, Bach destaca que “en lo profundo de nuestro interior existe seguramente algo acerca de él [método de curacion por las hierbas] que nos llama la atencion, algo que nos dice: «Es un medio natural y por lo tanto, es el correcto»”. Una vez mas, a lo largo de su obra, Bach reafirma el principio de ajuste a la naturaleza como procedimien- to curativo. Por otra parte, define su propuesta como un sistema y destaca las ventajas comparativas que posee en relacién a otros, y en lo que hace de modo especifico a lo que estamos tratando, senala: “Tercero: el método para seleccionar el remedio a administrarse es suficientemente simple como para que la mayoria de la gente pueda comprenderlo facilmente”. Esto se re- fuerza con un comentario posterior, en donde dice: “...el método puede comprenderse sin ningun tipo de conocimientos médicos, y resulta tan sen- cillo, que puede utilizarse en el seno del hogar”. Y en esta misma linea de razonamiento agrega: “Es preciso apreciar en su justo valor el hecho de que no se necesita ningun conocimiento cientifico para efectuar un tratamiento con estas hierbas; ni siquiera se requiere conocer el nombre de la enferme- dad. No es la enfermedad lo que importa: es el paciente; no es lo que el pa- ciente tiene; no es la ast llamada ‘enfermedad’ lo que realmente necesita tra- tar, porque una misma enfermedad puede provocar distintos resultados en diferentes personas. Si los efectos fueran siempre los mismos en todas las personas, seria facil saber el nombre de la enfermedad, pero no es asi; y és- ta es la raz6n por la cual, con mucha frecuencia, la ciencia médica encuen- tra dificil dar un nombre especifico a la dolencia que afecta a un paciente. No es la enfermedad lo importante; es el paciente: la forma en que se ve afec- tado, y que es nuestra verdadera guia para su curacion”. Como ya lo habia anunciado en otros textos, Bach reafirma aqui una serie de principios clinicos, terapéuticos y prescriptivos de suma impor- tancia: la enfermedad no importa, lo que importa es la reaccion del pa- ciente ante ella; ésta es la razon que fundamenta la tarea prescriptiva. En este sentido, dice: “De modo que no es arriesgado suponer que la mente, con su talante variable, sea la primera en mostrar los sintomas de la enfermedad; y siendo tan sensitiva, constituye una guia mucho mds segura para nosotros hacia la enfermedad que tener que depender de los sintomas 60 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO fisicos. Los cambios de nuestra mente nos guiaran claramente hacia el re- medio que necesitamos, aun cuando el organismo muestre muy pocos signos de alteracién”. Si bien ya estaba marcado en otros escritos, Bach insiste en el hecho de los “cambios” no tanto en los estados fisicos sino en los psiquicos. Lo crucial no es el padecimiento, sino como éste afecta a cada quien. Y esto Bach lo explica aqui no solo como un factor propio a tenerse en cuenta en la enfermedad, sino también en la prevencion: “Lo mismo su- cede con todos nosotros antes de declararse cualquier enfermedad, usual- mente se produce un periodo en el cual uno no se siente del todo bien, o se encuentra cansado o desganado; éste es el momento para tratar la enferme- dad en ciernes, mejorarnos y evitar que las cosas vayan mas alla”. Esto supone entrar ya en lo que Bach concebia como criterio diag- néstico y prescriptivo, ya que “...todo lo que se requiere es darse cuenta de la forma en que la enfermedad ha afectado al paciente; si lo ha deprimido, si le ha quitado la esperanza de recuperarse, si le atemoriza empeorar, si ¢: td irritable, deseoso de compaiita o de estar solo y tranquilo, etc. (...) y lue- go seleccionar el o los remedios adecuados para esos diferentes estados de animo”. Claro que a pesar de lo que Bach dice queda una cuestion en vilo: c6- mo reconocer los estados de animo con total claridad y como dejar de la- do que muchas de las reacciones animicas de las personas se expresan en el cuerpo. Sin embargo, el punto central sigue siendo valido: hay que di- rigir la mirada a los cambios psiquicos que se producen en los pacientes. Por mi parte, reforzaria la idea de que el estado mental en si mismo no es clave para prescribir, sino el cambio que en esta esfera se produce en el transcurrir de la vida de una persona. Y éste es el concepto de afec- cin al cual Bach parece dirigirse para sustituir el de enfermedad, y que puede ser visto como el emerger de algo nuevo en el curso de una bio- grafia, una reaccion ante un suceso que acontece o ante un proceso que preanuncia un evento y frente al cual la persona no logra integrarlo a su toria ni darle pieno sentido. Y tal desagregacion es lo que se vive co- mo malestar. Desde el punto de vista filoséfico —tan caro a Bach—, el término “afeccién” abarca al conjunto de fendmenos de la sensibilidad que se dis- tinguen del resto de los otros hechos psiquicos por su caracter afectivo. Sin embargo, es conveniente tener presente, para ser fieles al modelo es- piritual de Bach, que la afeccion puede concebirse como la impresi6n re- cibida por el alma y la disposicion que se deriva de tal huella, que se ma- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 61 nifiesta en el plano de la personalidad. De ahi la importancia de tener presente este hecho al momento de prescribir, ya que al escuchar la afec- cion es como si escucharamos la voz del alma. En el campo de la Psicologia se utiliza este concepto de afeccién pa- ra expresar las distintas maneras por las cuales la sensibilidad se reviste, tanto de modo consciente como inconsciente, para dar a conocer el im- pacto que sucesos 0 cosas le provocan. Pero, en lo particular de lo que nos interesa, afeccion se refiere al cambio, alteracion 0 modificacion de Ja estructura timica y creencial de la persona. De modo que la esencia misma de la afeccion es la transformacién, el movimiento de la organi- zacion de la conciencia hacia alguna direccion. Mientras escribia estas ultimas lineas, levanté con mi mano una ta- za llena de té. Estaba distraido reflexionado sobre el texto y no percibi que la taza estaba caliente y, por lo tanto, me quemé, de modo leve, la lengua. {Qué sucedio a consecuencia de este evento? Las papilas de las terminaciones nerviosas se modificaron (afectaron) por ese roce de un liquido caliente y tal alteracion se transmitio al cere- bro, que inmediatamente reaccion6. No sole dejé la taza sobre el escrito- tio de modo brusco, sino que hice una serie de movimientos attomaticos, entre ellos sacudir la boca, para aliviar la quemadura. Me dije: como pu- de ser tan torpe, siempre me pasa lo mismo. Noté un cambio en mi aten- cion y en mi sentir, el texto pas6 a segundo plano, mi boca me dolia, me levanté a enjuagarme con agua fria en busca de calmar la dolencia. Es que frente a ciertas condiciones sensoriales siempre se produce un cambio de estado, que es lo que expresamos con la palabra “afeccion”. Si intentamos comprender este ejemplo de afeccion dolorosa, vemos que a ella se vincula, de manera inmediata, una percepcion primaria, una advertencia o un aviso de la accién que produjo el objeto. El primer as- pecto es sensitivo, es un placer o un dolor; el segundo, se relaciona a otro orden del pensamiento, que sin ser propiamente un conocimiento, es su comienzo, materia primera o antecedente. Asi, la conciencia per- cibe, representa cualidades de los objetos y los sucesos, y en medio de to- da esta dinamica, los afectos van y vienen. Estas dos experiencias (sensacion y representacion) se encuentran unidas y no se pueden separar una de la otra, asi como \a vivencia actual no puede desligarse de otras semejantes ya acaecidas. De tal manera, que en un mismo hecho (quemarse con el té) convergen y la persona reac- ciona como una unidad en todas sus dimensiones. 62 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO Esta relacion entre sensacion y representacion no es un lazo de co- nexion causal. Al observar tal fenémeno, en verdad, solo podemos sos- tener lo siguiente: 1) sensacion y representacion coinciden temporal- mente; 2) se hallan en una proporcion inversa, de modo que la afeccion mas viva y mAs intensa es la menos representativa, y reciprocamente, la sensacion mejor percibida y conocida es la que pierde intensidad, y 3) no existe sensacion sin afecto, asi como sensacion sin representacion 0 Te- presentacion sin sentimiento. Aristoteles insiste en que “se puede pre- guntar si las afecciones animicas son comunes con las del cuerpo o si existe alguna que sea exclusivamente propia del alma. Aunque esta indagacion no sea facil, parece indudable que el alma no siente, ni hace nada sin el cuerpo. Sila funcién mas propia del alma es el pensar, el pensamiento mismo es una especie de imaginacion, y no puede producirse nunca sin la imaginacion o sin el cuerpo”. No sé si Bach estaria de acuerdo cou todo lo que Aristoteles senala en esta cita, pero lo que aqui esta en juego es la aceptacién de la unidad psico-corporal de la personalidad y, por lo tanto, de la estrecha conexion de sensacion y afecto. Esta consideracion es de tal significacion que po- ne sobre la mesa la cuestion olvidada de la comunidad existente entre la sensibilidad corporal y la psiquica, ya que, por ejemplo, en el origen los afectos, las emociones, fueron cuerpo. Fl amor, para el bebé, es sacie- dad; el desamor, hambre; el abandono, frio, y el calor, cobijo. La persona desde el vientre materno esta sujeta a la ley del cambio evolutivo. Asi, en la personalidad se reflejan los afanes del alma, y ast ne Anta har oma low de evnlician mie enia su camino. del mismo Esta relacion entre sensacion y representacién no es un lazo de co- nexion causal. Al observar tal fendmeno, en verdad, s6lo podemos sos- tener lo siguiente: 1) sensacion y representacion coinciden temporal- mente; 2) se hallan en una proporci6n inversa, de modo que la afeccién mas viva y més intensa es la menos representativa, y teciprocamente, la sensacion mejor percibida y conocida es la que pierde intensidad, y 3) no existe sensacion sin afecto, asi como sensacién sin representacién 0 re- presentacion sin sentimiento. Aristételes insiste en que “se puede pre- guntar si las afecciones animicas son comunes con las del cuerpo o si existe alguna que sea exclusivamente propia del alma. Aunque esta indagacién no sea facil, parece indudable que el alma no siente, ni hace nada sin el cuerpo. Sila funcién mds propia del alma es el pensar, el pensamiento mismo es una especie de imaginacion, y no puede producirse nunca sin la imaginacion o sin el cuerpo”. No sé si Bach estarfa de acuerdo con todo lo que Aristoteles senala en esia cita, pero lo que aqui esta en juego es la aceptacion de la unidad psico-corporal de la personalidad y, por lo tanto, de la estrecha conexion de sensacion y afecto. Esta consideracion es de tal significacion que po- ne sobre la mesa la cuestién olvidada de la comunidad existente entre la sensibilidad corporal y la psiquica, ya que, por ejemplo, en el origen los afectos, las emociones, fueron cuerpo. El amor, para el bebé, es sacie- dad; el desamor, hambre; el abandono, frio, y el calor, cobijo. La persona desde el vientre materno esta sujeta a la ley del cambio evolutivo. Asi, en la personalidad se reflejan los afanes del alma, y asi como en ésta hay una ley de evolucion que guia su camino, del mismo modo ocurre en la personalidad. Pero lo que es intuicion como testimo- nio de su paso por el alma, es sensacion y afecto en la personalidad. La transformacion es la ley de Io vivo y de la vida. Del mismo mo- do que la luz hace nacer al ojo y el oxigeno a los pulmones, las excita- ciones y las sensaciones empujan la vida. El ser humano necesita estar en movimiento; consciente 0 no, esta afectado de modo permanente, y, aunque no siempre se dé cuenta de esto, vive renovando y reestructu- rando todo aquello que lo afecta para, de algtin modo, integrarlo a su mundo y coparticipar de su naturaleza. Lo dicho es tan asf que podriamos decir que al hombre no le suce- den las cosas, sino que él les sucede a las cosas; que lo que lo afecta se afecta de tal modo que el grado de colaboracién, en el hombre, entre lo interno y lo externo, entre lo fisico y lo psiquico y entre la personalidad y elalma, en cada afecci6n, se hace evidente al punto de que todo el ser EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL Dr, BACH 63 se revela en ella. La cuestion es: como se manifiesta? La respuesta es: en. equilibrio, o bien, en desequilibrio. En este punto, podriamos decir que la incertidumbre, el miedo, etc., de los cuales nos habla Bach, son afecciones en desequilibrio: se ha per- dido la proporcién. Dominados por el terror, por ejemplo, a veces nos pa- ralizamos; otras veces, ante lo que nos produce una situacion limite, po- demos llegar a reaccionar de un modo tan temerario que ponemos en riesgo nuestra vida, en vez de actuar adecuadamente para intentar pre- servarla. Es decir, que determinadas circunstancias externas a veces pueden afectarnos de un cierto modo, y otras, de una manera diferente. Este he- cho —tan verificable en nuestra realidad cotidiana si no estamos inhabi- litados para que la vida nos afecte— esta expresado con maravillosa suti- leza en este poema taoista que quiero compartir con ustedes: TORMENTA Maldije a la Iluvia que, azotando mi techo, no me dejaba dormir. Maldije al viento que me robaba las flores de mis jardines. Pero tu Ilegaste y alabé a la Iluvia. La alabé cuando te quitaste la tunica empapada. Pero tu Ilegaste y alabé al viento, lo alabé porque apagé la lampara. ‘Wu Kieng (poeta chino del siglo XIX) Si imaginamos asi la afeccion, vemos que ésta se convierte en mo- tor de la vida por ser la respuesta natural al cambio y la evolucion. La fal- ta de afeccion, el estancamiento, es lo realmente patolégico. De forma que nuestras afecciones, asi comprendidas, son el reflejo de la vida, de la personalidad y del alma, y de la relacion entre estas dos esferas. Es posible que por esto, Bach le diera tanta importancia diag- nostica y prescriptiva al modo de reaccionar de la persona frente a la en- fermedad. La enfermedad es un evento que pone en evidencia un desca- rrio; por lo tanto, lo que hay que corregir no es sdlo ese desvio sino también la manera inadecuada como la persona reacciona ante esta cir- 64 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO cunstancia. En suma, la afecci6n habla de la singularidad bajo la cual ca- da persona expresa los conflictos que rodean su vida. Otros seis puntos —expuestos hacia el final de esta conferencia que estamos comentando— sobre los cuales vale prestar atencion, ya que trasmiten una vision particular de Bach sobre el lugar que ocupa su arte, son los siguientes: 1. El primero, se refiere al cuerpo en un triple sentido. Uno: “...su ayuda [la de las hierbas] no sdlo cura nuestros cuerpos, sino que también lleva a nuestras vidas, a nuestras personalidades, los atri- butos de nuestra divinidad”. En muchos textos de autores florales se reniega de la accion del re- medio floral sobre el cuerpo. Sin embargo, Bach es taxativo en este pun- to: no sélo cura nuestros cuerpos. Por otros textos suyos y por los mar- cos doctrinarios de su obra, podemos incluir en el concepto de personalidad tanto sus aspectos fisicos, energéticos, como psiquicos. Y lo que Bach esta diciendo —si esto es asi— es que no se trata de aniqui- lar el psiquismo 0 ignorar el cuerpo sino poner alma en ellos: “...llevaa nuestras vidas, a nuestras personalidades, los atributos de nuestra divini- dad”. Esto es compatible, por otra parte, con la reiterada marcacion de abrir la puerta de la personalidad a la luz del alma. Este proceso es el que hemos llamado almatizar la personalidad, “coser” el alma a la per- sonalidad en todas sus dimensiones. Dos: “Asi, al curarnos con estas hierbas, el cuerpo no es tomado en cuenta en absoluto, cualquier cosa que pueda estar mal en él no se conside- ra para nada; todo lo que buscamos son esas caracteristicas del paciente que se encuentran en disonancia con el Manantial de paz de su Alma”. Creo que, por otras referencias, este comentario como otros sobre el cuerpo, no solo tiene el sentido de enfocar la mirada terapéutica hacia el lugar prescriptivo crucial, sino también que el cuerpo al que Bach des- considera aqui es el cuerpo como “cosa”. Por nuestra parte, al mirar en conjunto la realidad del hombre, ad- vertimos una serie de datos esenciales de su naturaleza como personali- dad. Uno de ellos se refiere al hecho de que los seres humanos somos existentes encarnados. Que el cuerpo es el pivote de nuestra existencia y lo que da posibilidad de construir un mundo y situarnos en él. Esto sig- nifica que el cuerpo no es una carcel, ni un limite, sino la posibilidad de EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 65 ser en el mundo, que no tenemos un cuerpo, sino que somos cuerpo. En esta direccién se puede pensar el cuerpo como wna estructura subjetiva capaz de ser, al mismo tiempo, el territorio donde expresamos nuestras emociones, la memoria de nuestra historia personal (la biografia se ins- cribe en el cuerpo, sin cuerpo no hay historia), el lenguaje mediante el cual manifestamos lo que la palabra calla y un medio general de inter- actuar con el mundo. De manera que el cuerpo —tal como lo entendemos aqui— consti- tuye no una extension espacial anatomica, sino el fruto de la actividad simbolica del hombre, muy lejano del modelo de “cuerpo maquina” o “cuerpo prisin”. La importancia que esta vision implica en la practica clinica es muy significativa en la Terapia Floral por el hecho de que las emociones se sienten en el cuerpo (son cuerpo), al mismo tiempo que vivencian y de alguna manera funcionan como la bisagra que da testimanio de la uni- dad primordial cuerpo-psiquismo. Al respecto, las perspectivas de Gabriel Marcel, Maurice Merleau Ponty y Alexander Lowen representan para- metros valiosos para el entendimiento del cuerpo y la corporalidad co- mo dato cardinal de una comprensi6n holistica del hombre. Tres: los sintomas ordinarios de la carne son ignorados, y todos los pensamientos se orientan hacia sentimientos como depresion, impaciencia, preocupacion, temores, indecision, ansiedad, duda, intolerancia, etc.; en de- finitiva, hacia todas esas cualidades adversas que pueden estar afectando la calma, la serenidad y la compasion de nuestro Yo Interior. "Ahora bien, dado que con el tratamiento con estas Divinas Hierbas Cu- rativas estas cualidades adversas son erradicadas, su desaparicién nos de- vuelve la salud, sea cual fuere la enfermedad que nos aqueja”. Bach insiste aqui sobre el hecho de no mirar los sintomas corpora- les sino los emocionales y mentales como cualidades adversas. Sin em- bargo, unos son tan sintomas como otros y ambos rdenes son reaccio- nes 0 afecciones en el sentido de que hemos hablado antes; esto genera una cierta perplejidad en la medida en que penetramos en los caminos de la clinica y, por to tanto, se necesita desarrollar alguna idea que nos permita armonizar los dichos de Bach con otras tealidades terapéuticas. Bach sefiala que “al tratar los casos con estos remedios, no se debe tener en cuenta la naturaleza de la enfermedad; se trata al individuo, y cuando és- te mejora, su enfermedad se va, expulsada por la restauracion de su salud”. Si situamos esta afirmacién en la época en que fue escrita, parece claro que, ademas de ser una conviccion con una larga tradicion en la 66 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO Medicina Natural, era una franca reaccion de Bach ante el espiritu mé- dico de su época. Sin embargo, si consideramos que toda enfermedad posee un doble caracter simbolico y arquetipico, universal y singular, y que se pueden encontrar regularidades en todos los pacientes con una misma figura clinica, podriamos repensar esta cuestiOn y sostener que hay enfermedad y que hay enfermos, ya que asi como la enfermedad po- see un valor y un sentido universal y arquetipico, su significado simbo- lico es propio de cada paciente. Como arquetipo, imprime en la perso- nalidad una cierta direccion de sentido propia de su naturaleza y de las zonas corporales comprometidas, pero la personalidad la expresa dan- dole una marca y un tono acorde con su historia. La lectura de los textos de Bach es ilustrativa al respecto, ya que los presupuestos encuentran limites ante la practica clinica. Asi, por ejem- plo, al hablar de Rock Rose acota que “quizds sea necesario complemen- tar con otros remedios, como Clematis, si la persona se encuentra incons- ciente 0 en un estado profundo de somnolencia”. No hay aqui alusion a una persona individual, pero si al trabajo con una formacién clinica particular. Otro elemento que debe ponerse en linea en relaciOn a este tema es la propuesta de Bach sobre el hecho de que “en la verdadera curacién no se debe pensar en la enfermedad; sdlo se debe tener en cuenta el estado men- tal, el obstaculo mental”, comentario que tiene una inequivoca resonan- cia de planteos homeopaticos. Creo que es necesario repensar esta posicion en términos de que mente y cuerpo son conceptos para hablar de un mismo ser que se en- ferma, y que el cuerpo humano es siempre un cuerpo sujeto, emocional y simbolico, y no lo que describe como tal la anatom{a médica (por eso, la fuerza de estos versos del poeta ruso Maiakovski: “Conmigo se ha vuel- to loca la anatomia. Soy todo corazén”). ¥ que, al mismo tiempo, la men- te es la parte mas sensible de nuestra personalidad, y sobre ella debemos dirigir nuestra mirada en la clinica. Hay un ultimo comentario que creo pertinente. Bach seriala que “no nos fijemos en la enfermedad, pensemos slo en como ve la vida el enfermo”. Esto indica un desplazamiento terapéutico, dado que convoca a no mi- rar el sintoma en si mismo, sino como lo vive el paciente, y a no cen- trarnos en la enfermedad, sino en el modo en que cada persona que su- fre percibe el sentido o sinsentido de su existencia. Por otra parte, alude al hecho de que la enfermedad es tambien el fruto de creencias equivocadas, y que al cambiar el modo como miramos el mundo y nuestro propio EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL Dr. BACH 67 acontecer, les quitamos fuerza a dichas creencias y, sobre todo, expulsa- mos sus efectos nocivos de nuestro “dia de colegio”. 2. El segundo tema es lo que Bach destaca como aquello que es re- almente sanador. “...el torbellino ha llegado a tal punto que nos ha apar- tado enormemente de la verdadera Fuente de Curaci6n: nuestra propia Di- vinidad. No obstante, nuesiro Creador, sabiéndolo, tuvo piedad de nosotros, y en su misericordia, nos proporcioné un agente sustituto para paliar nues- tras debilidades y nuestras dolencias, hasta que el tiempo o las circunstan- cias restauren el medio genuino y directo. ”Pero atin ast, estos medios sustitutivos son maravillosos en su ayuda, porque ver la alegria, la felicidad y la ternura que llegan a nuestras vidas a medida que las hierbas nos curan, prueba mas alld de toda duda que no s6- lo el cuerpo ha recibido sus bendiciones. Mas ain, es evidente que la cura- cion ha sido posible gracias a la armonizacion entre el Yo Superior y el cuer- po exterior, que ellas han proporcionado.” Es evidente que a pesar del valor que Bach daa las hierbas curativas reconoce a éstas como sustitutivas de la sanacién espiritual. De modo que la Terapia Floral puede concebirse como un puente, como un tran- sito hacia el dominio de un poder que hemos perdido pero que se espe- ra recuperar como fruto del proceso de evolucion. 3. El tercer punto alude a los patrones emocionales de cada remedio. ..existe un remedio para cada estado de dnimo que pueda oponerse a nues- tra felicidad y paz interior, y todo lo que se necesita saber es qué disposicion negativa presenta el paciente, para poder aplicar el remedio que la neutra- lice.” 4. El cuarto, refiere al tiempo de la enfermedad. “No importa si la enfermedad se ha presentado hace sélo unos minutos, o si se viene sopor- tando desde hace afos; el principio es el mismo.’ 5. El quinto, al caracter preventivo y no sélo curativo de las flores. -lo que esto significa en la vida cotidiana, casi todos nosotros poseemos al- gun rasgo de desarmonia, tal como depresion, preocupacion, miedos, etc., que estas hierbas pueden erradicar. Y lo mds importante es que, al hacerlo, no solo cierran la puerta a la entrada de la enfermedad, sino que hacen que nuestras vidas sean mds felices, mds gozosas y mds titiles.” 6. El sexto, enaltece el arte terapéutico como el mas noble entre las. artes nobles y remarca que “estos remedios ponen esta posibilidad aliviar a los que sufren] en las manos de cada uno de nosotros, no por nuestro pro- pio poder, sino por el Poder investido por el Gran Creador a sus hierbas cu- rativas”. En suma, todos podemos ser terapeutas, pero no por nosotros 68 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO. mismos sino porque somos canales de la divinidad en esta labor de ser- vicio y luz. K. CONFERENCIA MASONICA Esta conferencia la pronuncié Bach en octubre de 1936 en una reu- nién mas6nica. De alguna manera replica, en mucho, lo dicho en la con- ferencia anterior, de manera que s6lo vamos a citar lo que Bach considera los cinco principios esenciales de su sistema y método. “1. Primero: No se requiere en absoluto ningun conocimiento médico. 2. Segundo: La enfermedad en si misma no tiene ninguna importancia. 3. Tercero: La mente es la parte mds sensible de nuestro cuerpo, y por ello, la mejor guta para indicarnos qué remedio se requiere. 4. Cuarto: Solo se debe tener en cuenta la manera como un paciente re- acciona a la enfermedad. No ia enfermedad en si misma. 5. Por ello, el miedo, la depresion, la duda, la desesperacién, la irrita- bilidad, el deseo de compahia, o de estar solo, la indecisién, son las verda- deras guias hacia la manera en que un paciente esta afectado por la enfer- medad y hacia el remedio que necesita.” Estos puntos constituyen una plena estrategia diagndstica y pres- criptiva. Claro que supone volver a las varias reflexiones que hemos for- mulado en comentarios precedentes para tratar de darles contexto co- rrecto. Hoy la realidad de Ja practica clinica y terapéutica nos permite incluir otras perspectivas a las aportadas por Bach y situar sus comenta- rios en el horizonte adecuado. Pero asi como proponemos leer a Bach holisticamente, es decir, conectando en una totalidad estructural en don- de cada segmento de ensefanza se realimenta de las demas, también su- gerimos comprender la presente aventura de indagacion en vinculacion a otras ya realizadas y volcadas en distintos libros, como por ejemplo en El legado del Dr. Edward Bach; Edward Bach: la luz que nunca se apaga, He- cho y proceso prescriptivo en la Terapia Floral, ya citados, puesto que en- tendemos que son como eslabones de una cadena que se resignifican y completan unos a los otros. Del mismo modo, los libros de los maestros Lluis Juan Bautista y Luis Jiménez forman parte de esta misma linea de pensamiento y su lec- tura da marco adecuado a este trabajo que, tal como senalé en la intro- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 69. duccién, es mas del orden de un diario de viaje, que un texto doctrina- tio y cerrado. L. UNA VISION DE CONJUNTO Habiendo expuesto como un recorrido sobre las cuestiones pres- criptivas el camino que puede seguirse en los textos de Bach, ahora to- ca hacer una presentacién de conjunto sobre la materia. No queremos in- sistir sobre las cuestiones doctrinales; por lo tanto, solo nos referiremos a los aspectos puramente técnicos de la preparacién y dosificacion de los remedios florales. 1. Preparacion de la tintura madre, del stock y del frasco de dosis Tal como estan planteadas las cosas en la actualidad, existen tres es- tadios en la preparaci6n de las esencias florales. El primero de ellos ocu- tre en el mismo lugar donde se recogen las flores en las condiciones que ya se han destacado. El segundo, cuando se prepara el stock a partir de algunas gotas de la tintura madre con el agregado de agua y brandy. El tercero, cuando de este stock se hace la preparacion para el paciente con dos gotas de remedio en agua y con algunas gotas de brandy como con- servante. Existe un debate en torno a si esto fue asf siempre. No es posible pensar que Bach tuviera todo claro desde el inicio, y no admitir la exis- tencia de un cierto tanteo presente en sus investigaciones. La consolida- cién de una practica requiere del desarrollo de una experiencia a lo lar- go de un tiempo. Bach sélo tuvo seis afios para arribar a su sistema y, a medida que iba produciendo saber, modificaba con toda honestidad lo que la evidencia le indicaba cambiar. Pero tal vez el principal problema en este tertitorio no sea el de los cambios que Bach iba generando, ya que siempre existe la posibili- dad de repensar sus idas y vueltas sobre este tema a la luz de sus mis- mos escritos, sino tratar de encontrar una postulacién que dé unidad de criterio a las formas de la practica clinica, no tanto desde la técnica sino desde la doctrina. La doctrina —conocer cémo pensaba Bach los problemas— es lo que nos puede orientar en la busqueda de soluciones para la técnica. Me parece que la razon que complica no es la de las contradicciones textuales de Bach, sino todo el andamiaje que se le fue sobreponiendo a sus textos, los aportes que al respecto hicieron sus legatarios y muchos 70 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO. otros, de manera que se ha formado un manto de creencias que no per- mite distinguir entre lo que Bach dijo y lo que se le hace decir. Esto ha da- do como consecuencia que muchos terapeutas florales ignoren lo que en realidad afirmaba el creador del sistema al que adhieren. Vamos a abordar aqui dos cuestiones por separado. La primera de ellas es sobre lo sefialado en parrafos anteriores acerca de los estadios en la preparacion de los remedios florales. La segunda, sobre los dos méto- dos que Bach disefiara para hacerlo. 1.1. Dos 0 tres tiempos En un hermoso libro, Remedios Florales de Bach - Forma y funcion, su autor, el maestro Julian Barnard, hace una serie de consideraciones, que aparecen en el Apéndice 1V —denominado “Homeopatia, diluciones y juego de numeros”—, a las cuales el maestro Lluis Juan Bautista, a su vez, les agrega algunas precisiones que las enriquecen (véase Capitulo Il del presente trabajo). Si bien una gran parte de la cita que se leerd a continuacion se apli- ca a otro problema —;son las esencias florales remedios homeopati- cos?—, las respuestas que se derivan enmarcan el tema de interés en es- te punto: dos o tres operaciones en la prepatacién de los remedios florales. En un fragmento de su texto, Barnard dice: Cuando el Dr. Bach descubrié sus nuevos remedios los distribuy6 a través de las principales farmacias homeopaticas en Londres: Keane & As- hwell, Epps y Nelsons. De la misma forma que habia desarrollado los no- sodes y los habia distribuido al publico en general, hizo lo mismo con sus remedios florales. No pens6 en patentarlos como una nueva medicina sino que hizo que sus descubrimientos fueran conocidos inmediata y amplia- mente por aquellos que pudieran hacer uso de éstos: los doctores. Los far- macéuticos (los publicé en Los Doce Curadores) «accedieron muy benévo- lamente a la distribucion de estos remedios a un precio moderado». (...) En los precios actuales (...) un solo remedio costaria £1.08. Un juego com- pleto de los doce remedios costaba 5 chelines: realmente moderado. Trabajando a través de las farmacias homeopaticas, Bach empleé los mejores medios disponibles —no habia tiendas de productos naturales en 1930—. Los remedios homeopaticos representaban la unica alternativa a la medicina convencional. Pero por el hecho de que utilizara estos servicios no debemos llegar a la conclusién de que los remedios florales de Bach eran medicinas homeopaticas, ni entonces ni posteriormente. Esto fue por con- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 71 veniencia, nada mas. En sus escritos, Bach dejé claro que los remedios flo- rales no eran homeopaticos. Al comienzo, el Centro Bach apoyaba este punto de vista. En Bach Re- medy News Letter (septiembre, 1951), Frances Wheeler escribio: «estos re- medios no son homeopaticos ni estan preparados por métodos homeopa- ticos». Incluso después de la muerte de Nora Weeks, John Ramsell escribio en junio de 1978: «...a veces etiquetamos nuestros envases como “Tinturas Homeopaticas”. Esta referencia no se debe tomar literalmente... No se apli- can los métodos homeopaticos de sucusion y trituracién (agitacion y dilu- cin). Esto significa que no puede haber determinados niveles potencia- dos como 6x, 12x 0 30x, etc., en relacion con los Remedios de Bach» Podemos estar de acuerdo con esto. Pero si los remedios de Bach no son homeopaticos, {por qué etiquetarlos asi? El error de llamarlos remedios homeopaticos qued6 confirmado en 1980 cuando se colocé un anuncio en Ia Revista Americana de Homeopatia (American Homeopathic Journal) que dio efectivamente la clasificacin de homeopaticos a los remedios de Bach en los Estados Unidos. Significativamente, Richard Katz y Patricia Kaminski, de la Sociedad Norteamericana de Esencias Florales (North American Flower Essence So- ciety), rechazaron este cambio. En una monografia titulada “Flower Es- sences & Homeopathy” (1983), realizaron un anilisis forense de estas cues- tiones. Concluyeron que la homeopatia y la terapia de esencias florales estaban relacionadas, pero eran esencialmente diferentes. Las primeras etiquetas nombraban simplemente el remedio: Estrella de Belén, Agua de Roca, sin ninguna indicacion de la potencia. Un anuncio, fechado en junio de 1933, en Ciirate a ti mismo (Heal Thyself, la revista pro- ducida por J. Ellis Barker, que con anterioridad se titulaba The Homeeopa- thic World), ofrecié Los Doce Remedios de Bach en forma de “disco”. Pre- sumiblemente era un tipo de tableta. El anuncio lo colocé 1a Farmacia Nelson de la calle Duke Street 73, en Londres. Los remedios se ofrecieron al precio de doce chelines, correo aparte, mas del doble del precio que Bach habia anunciado. No esta claro, exactamente, cuando el Centro Bach comenz6 a embo- tellar y vender directamente al puiblico. Si bien la nota informativa ofrecia varios libros a la venta, nunca promocion6 directamente los remedios, pues preferia estimular a las personas para que hicieran sus preparados ellas mis- mas. Pero en algiin momento, John Ainsworth, farmacéutico jefe de Nelson, le aconsejé a Nora Weeks que los remedios de Bach estarian mejor prote- gidos si las autoridades los consideraran homeopaticos Con vistas a dar una dudosa dilucién homeopatica, las etiquetas in- dicaban: «ingredientes activos: 1-240 por ciento de una infusion acuosa de las flores de...». En marzo de 1963, el Bach Remedy News Letter sacaba un corto escrito respecto al etiquetado. Aqui Nora Weeks escribié: «hemos de- cidido aceptar estas regulaciones (farmacéuticas) y anotar en las etiquetas 72 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO de las botellas de reserva (stock bottle) las cantidades y porcentajes de las flores que contienen». No obstante, la cantidad 1:240 por ciento no tiene sentido. Es posible tener 1:240; es posible el 1 por ciento (esto es: 1:100), pero no 1:240 por ciento. Era una soluicién seudo-homeopatica, aparente- mente, disefiada para representar la cantidad de las flores originales pre- sentes en la botella. En el método del sol, en todo caso esta cantidad hubiera sido cero. En el método de la ebullicién una prueba de ceniza seca hubie- ra podido establecer una cifra, pero no hubiera tenido un significado real puesto que los remedios de Bach estaban y estan basados en la calidad y no en la cantidad. La etiqueta Agua de Roca, incidentalmente, dice «ingre- dientes activos: 1-240 por ciento de Aqua Petra solarizada» En el trabajo de Weeks y Bullen titulado Ilustracion y Preparacion de los Remedios Florales de Bach (Bach Flower Remedies Illustration & Prepa- ration, 1964), podemos leer que la diluci6n real empleada en aque! tiempo era de dos gotas de la tintura madre en una onza de brandy (30 ml). Los ni- veles exactos de dilucion han variado. En 1933 Bach habia recomendado que una gota de tintura madre potenciaba ocho onzas de agua (250 ml), «de la cual deben tomarse {as dosis con una cucharadita de té cuando sea ne- cesario» (Collected Writings, p. 81). Posteriormente, en el mismo afo llamo a la tintura madre «stock» (Collected Writings, p. 67), y por «método de dosificacion» se refirié a aia- dir cuatro gotas a una botella de cuatro onzas (125 ml). Dijo: «las botellas del remedio suministradas por e] farmacéutico son de “stock” y deben usar- se para preparar botellas de cuatro onzas tal como se describe aqui». Repi- tid la misma formula en 1934 (Collected Writings, p. 57). {Queria esto de- cit que Keane & Ashwell, Nelsons y Epps estaban suministrando a los clientes tintura madre? En 1936, Bach escribio en Los Doce Sanadores y Otros Remedios (The Twelve Healers & Other Remedies) que debian tomarse dos gotas de las bo- tellas de “stock” y afiadirlas a una «botellita casi lena con agua; si se ne- cesita conservaria durante un tiempo puede afiadirse un poco de brandy co- mo conservante» (Collected Writings, p. 46). De modo que ahora bajaba a dos gotas en una pequefia botella. Esto podia tomarse directamente por via oral o diluirla nuevamente «en un poco de agua, leche o de cualquier otra manera conveniente» En el Bach Remedy News Letter de junio de 1950, Weeks hizo un cla- ro recuento de como se preparaban los remedios. Esto se repitié en Bach Flower Remedies Illustration & Preparation. Aqui, por lo menos, no habia confusi6n. Hay tres etapas - La preparacion de la esencia madre - La preparacion de la botella de stock (dos gotas en 30 ml) - El frasco de medicina para la dosificacion del paciente EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 73 Parece poco probable que Nora estuviera actuando en contra de las instrucciones de Bach. Las primeras contradicciones parecen haber sido experimentales. El etiquetado y la “potencia” declarada es otra cuestion. Dos gotas de la tintura madre en 30 ml de brandy, para preparar el stock, suena facil. Pero tan pronto como los volimenes de produccién co- mienzan a subir debié de haber sido necesario preparar cantidades mayo- res de stock antes de verterlas en pequeiios frascos. (En 1981 el Centro Bach vendia frascos de stock de los siguientes tamafios: 5 ml, 8 ml, 10 ml, 30 ml, 35 ml.) Si dos gotas en 30 ml son correctas, entonces se deduce que se necesitan treinta y seis gotas para un litro. ;Pero qué dilucién real era ésa? Las gotas y los mililitros no son medidas equivalentes. Una gota es una cantidad variable dependiendo del tamaiio del gotere (0 boca) y de la gravedad (;densidad?) especifica del liquido. Este punto fue sefialado por Hahnemann, quien condujo los experimentos para establecer que cien go- tas de alcohol (52.6 por ciento) = 2.7 ml, 100 gotas de agua = 6.28 ml (P. Bartel, Hahnemann’ Legacy). Experimentos similares han establecido que 100 gotas de brandy al 40 % de alcohol = 2.91ml. Un frasco de 30 ml de brandy, por lo tanto, contiene unas mil gotas. Esto da una dilucién de dos gotas por 1,000 o 1:500. La esencia madre es brandy y agua (20% de alco- hol) y 100 gotas = 3.80 ml, lo que da una dilucion de 1:395. Debe sefialar- se que esto esta calculado sobre la base de la pipeta que da la gota mayor; las diluciones del nivel de 1:800 se producen con gotas menores, de pipe- tas diferentes. Estas cifras no tienen relacion con el 1:240 por ciento comentado an- teriormente. John Ainswoth no dejé explicacin y hay dudas acerca de si Nora Weeks comprendié el calculo. Este probablemente haya estado basa- do en las antiguas medidas del dracma, una gota y un minimo. Debido a las variaciones en el volumen de las gotas, los farmacéuticos adoptaron hace ya un tiempo una medida estandar: 60 gotas o minimos = 1 dracma = 1/8 de onza de fluido Una onza liquida contenfa 480 de tales gotas “estandares”. De ello se deriva una dilucién de 1:240 para los remedios de Bach. Pero esto no es 1:240 por ciento, Cuando vendieron 'a Farmacia Nelson, John Ainsworth establecié la Farmacia Ainsworth, en los locales de Keane & Ashwell en la calle New Cavendish. Unos afios después, Nelson compré el negocio de Bach Flower Remedies Ltd. En su intento por registrar los remedios de Bach como ho- meopaticos, revivieron la vieja dilucién de 1:240 por ciento explicandola asi: 1:240 por ciento es una escala de medida desactualizada. Los remedios Florales de Bach son afines a los remedios homeopaticos; por lo tanto, se emplean las mismas convenciones en el etiquetado y ta dilucion se expre- sa mediante el uso de decimales o la escala x. La dilucién 5x se calcula de la forma siguiente: 74 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO Primer paso —la tintura madre basica produce un residuo seco de 1%; 0 sea: 1 en 100. Segundo paso ~ ésta se mezcla con igual cantidad de brandy, 1 en 2. ‘Tercer Paso — hay 1,000 gotas de alcohol de uva (brandy) 27% en 30 ml. Se afiaden dos gotas de Tintura madre, a ésta 2 en 1,000 0 1 en 500. 5x se calcula como sigue: 1/100 x % x 1/500 = 1/1000,000 0 10° = 5x Esto es ingenioso, pero tiene poco que ver con la verdad. No hay re- siduo seco del 1%; el 27% de alcohol de uva no puede Ilamarse brandy. EI mismo folleto continuaba diciendo que los remedios de Bach fun- cionaban homeopaticamente porque: 1. Estan potenciados. 2. El stock esta diluido, sin un ingrediente activo detectable. 3. No contienen la planta fisica sino el patron de energia. 4. Los métodos del sol y de la ebullicion son reconocidos por la Far- macopea Homeopatica Britanica. Para responder a los puntos ordenadamente 1, No hay dilucion en serie, sucusién u otro proceso homeopatico in- volucrado en la preparacién de los remedios de Bach. 2. No se encuentra ningtin ingrediente activo detectable en la tintura madre antes de la dilucion —no asi en la homeopatia donde la tintura ma- dre se prepara a partir del material fisico. 3. Ver 2; no hay cambio de polaridad (pagina 57 del original) como en la homeopatia clasica. 4. La Farmacopea Homeopatica Britanica incluyé los remedios de Bach s6lo ante la insistencia de Nelson, quien empleaba a dos de los cinco miem- bros del Comité Cientifico (1993). En julio del 2000, Nelson abandoné su intento de registrar los reme- dios de Bach como homeopaticos en el Reino Unido. En otros paises con- tintan promocionandolos como medicinas homeopiticas, Todo este tema de la dilucién puede cemprenderse facilmente una vez que se acepte que los remedios de Bach son cualitativos y no cuantitativos. De nuevo hay un claro contraste con la homeopatia que emplea altas po- tencias multiples para los diferentes efectos. La sorpresa en homeopatia vie- ne cuando nos damos cuenta de que la dilucién seriada no conduce a una cantidad medible del material original en el remedio. Con las esencias flo- rales de Bach nunca hubo una cantidad medible. Desde el inicio la tintura madre y el remedio eran sélo cualidades: un patron que no podia ser me- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL Dr. BACH 75, dido, al menos por medios fisicos. Esta cualidad es un medio de reconoci- miento, el caracter que hace del remedio lo que es. Una cualidad se recono- ce como una signatura, 0 como un gesto, y al igual que una frase de musi- ca no se mejora por virtud del volumen. La signatura estampada en el agua de manantial de una esencia madre es como la firma que prueba su identi- dad, y ésta no se hace mas clara porque se escriba con una letra mayor. La diluci6n, por lo tanto, no se maneja como una cantidad sino como cualidad. Cuando Bach experimentaba en los aiios 30, vario las medidas. En la época en que murio habia establecido una {6rmula que funcionaba. No hay necesidad de imaginar que el remedio tiene una fortaleza mayor en stock o, incluso, al nivel de la tintura madre, con tal que el patron sea apro- piado y su integridad se mantenga. Del mismo modo no es necesario au- mentar la dosis para obtener mayor beneficio. Es la repeticion del patron lo que determina la dosis, no el tamano del cuerpo fisico 0 la intensidad de Ja dificultad. Los ultimos parrafos del texto de Julian Barnard dejan muy en cla- ro algo sobre lo cual he insistido abundantemente en otros libros: las esencias florales tienen que ver con cualidad y no con cantidad, con rit- mos y no con intensidad, y, en ultima instancia, no se reducen a ser un patron energético sino que son un patr6n de informaci6n. Lo primero ha- rfa de los remedios florales territorio de las ciencias fisicas, lo segundo los Ilevaria al campo en el cual Bach los imagin6. 1.2. Dos métedos de preparacion Hacia final de la década del 30 Bach habia Ilegado a tres conclusio- nes a las cuales ajustaba su exploracién. La primera, que si bien existi an plantas que aliviaban los padeceres, él necesitaba plantas auténtica- mente curativas, es decir, que no sélo mitigaran sino que sanaran. La segunda, habia inferido que los remedios que buscaba debian preparar- se no con cualquier parte de la planta sino con su segmento mas eleva- do, la flor, ya que en ella se concentraba su mayor vitalidad y sus patro- nes sanadores. Finalmente, las flores con las cuales se prepararian los remedios debian obtenerse en un momento particular del afio y del di Evidentemente, se habia producido una revolucién en el pensa- miento de Bach en torno de la naturaleza de la calidad de remedios que requeria. Ya no se trataba de utilizar semillas, del modo como habia pre- parado inicialmente el Clematis, 0 cualquier otra parte de la planta, sino tomar de ella la quintaesencia contenida en la simplicidad de una flor. Hay que recordar, ademas, que para los alquimistas el concepto de “flor” 76 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO representaba a los espiritus encerrados en la materia, un campo de in- formacion susceptible de ser capturado siguiendo el intento por la via co- rrecta. (La flor es también la representacion de un mandala; pensemos, por ejemplo, en la flor de loto en Oriente.) Todo esto se produce durante los ultimos meses del afio 29 y los pri- meros del 30, y es posible que este cambio esté motivado por el interés de Bach por las emociones arquetipicas del hombre, el rol de éstas en la enfermedad y por el hecho de que las flores representan, en el mundo ve- getal, esta misma dimensién de la experiencia que Steiner denomina “mundo astral”. En este punto, Bach avanza otro paso que Nora Weeks narra de esta manera: Una mafana de mayo, cuando caminaba a horas tempranas por un cam- po cubierto todavia de abundante rocio, le cruzé de repente la idea de que ca- da gota de rocio debia contener algunas de fas propiedades de la planta don- de se apoyaba, pues el calor del sol, actuando a través del liquido, serviria para extraer dichas propiedades hasta que cada gota estuviera imantada con ener- gia. Entonces Bach advirtio que, de poder obtener de esta manera las pro- piedades medicinales de las plantas que é] buscaba, los remedios resultantes contendrfan la energia perfecta y no contaminada de las plantas, y segura- mente curarian como no habia curado antes preparacién médica alguna. (...) Decidio poner a prueba su teoria recogiendo el rocio de ciertas flores antes que el sol las evaporara, y experimentarlas en si mismo. En primer términa vertio dentro de pequetios frascos las gotas provenientes de diversas plantas con flores, llenando algunos con el rocio de flores que habian estado ex- puestas a la plena luz solar, y otros con aquellas que se encontraban todavia en la sombra. (...) El hecho importante que averigué a partir de este experi- mento era que el calor del sol era esencial en el proceso de extracci6n, ya que el rocio recogido en las plantas en los lugares sombreados no era tan poten- te como el de las plantas a pleno sol. (...) Habiendo probado que el rocio ca- lentado por el sol absorbia las propiedades de la planta sobre la que se en- contraba, se dedicé a perfeccionar el nuevo método de preparar remedios curativos. Recolectar suficiente rocio de cada flor serfa demasiado trabajoso y demandaria demasiado tiempo, de modo que decidié recoger algunas flo- res de una planta escogida y colocarlas en un bol de vidrio lleno de agua pro- veniente de un arroyo limpido y colocarlo en el campo a pleno sol durante varias horas. Hizo esto y descubrié con gran satisfaccién que el agua estaba impregnada de energia de la planta, y que era muy potente. Este descubrimiento —que voy a comentar en seguida— genero en Bach mucha alegria porque por fin habia hallado un método que cum- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 77. plia sus exigencias de ser sencillo, natural y que no producia destruc- cién o dano a las plantas. Pero habia, ademas, un agregado de singular jerarquia en este proceder: implicaba la participacion combinada de tos cuatro elementos de la Naturaleza. “Hacemos notar —dice Bach— que aqui estan comprendidos los cuatro elementos: la tierra que nutre la planta, el aire del cual se alimenta, el sol 0 fuego que le imparte su energia y el agua en la que se recolectan, todo lo cual enriquece sus benéficas y magné- ticas propiedades curativas” (la letra en negrita es mia). La anterior cita de Bach esta tomada de su articulo publicado en The Homeopathic World en 1930; en otro articulo anterior, también en la mis- ma revista y en el mismo ario, titulado “Algunos remedios y nuevas apli- caciones”, manifiesta: “Tenemos mucho que aprender en lo que respecta a la recoleccion y preparacion de las hierbas; debemos tomar en consideracin muchos puntos si queremos obtener un resultado maximo, en lugar de uno mediocre: el habitat natural, la edad, el estado y la parte en particular de ca- da planta, las influencias planetarias, la hora del dia y, no por tiltimo me- nos importante, la actitud mental del médico, que deberia ser de absoluta devocién a la obra que tiene entre manos en beneficio de la humanidad” (la letra en negrita es mia). Esta idea de fusion de fuerzas y elementos en un mismo proceso de metamorfosis, bajo influencias planetarias, en la preparacion de los re- medios florales tiene fuertes resonancias alquimicas, cabalistas y gnosti- cas que conviene no perder de vista para establecer, en el trabajo de Bach, la continuidad de una corriente de pensamiento en la historia de las ide- as terapéuticas y que seguramente fluian en su mente. Por otra parte, resulta interesante observar que esta idea de con- juncion alquimica de los cuatro elementos esta presente en el pensa- miento metafisico de la Masoneria con un sentido semejante al que le da Bach. Los elementos trascienden la idea de sustancia para concebirse co- mo fuerzas 0 modalidades vibratorias que se hacen manifiestas en los cuatro estados de la materia y en los cuatro humores del organismo. Del mismo modo, los cuatro brazos de las divinidades indicas simbolizaban el cuaternario de estas fuerzas basicas y cada una de ellas posee tres cua- lidades (esencia, conciencia y beatitud), de donde surge el numero do- ce, cuatro elementos por tres cualidades, que se encarna en multiples fi- guras, tales como: doce signos del zodiaco, doce trabajos de Hércules, doce Apostoles, doce tribus de Israel, los doce Caballeros de la Mesa Re- donda, los doce curadores, etc.; por su parte, en Psicologia y Alquimia, Jung dice: “El cuatro tiene la significacion de lo femenino, de lo maternal, 78 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO de lo fisico; tres equivale a masculino, paternal y espiritual”. En el pensa- miento masonico este cuaternario se representa por medio de la cruz, que considera, también, el quinto elemento (el centro) quinta esencia: origen, sostén y principio de los otros, y que se refiere (entre otras cosas) al hombre, la conciencia y la humanidad (“[...] la actitud mental del mé- dico que deberia ser de absoluta devocién a la obra que tiene entre manos en beneficio de la humanidad”, segun palabras recién citadas de Bach). Observemos, entonces, que el proceso de establecimiento del modo de preparaci6n de las esencias florales por el método solar es fruto de la aplicacion de un doble movimiento: de la flor al rocio y del rocio de la Alor al agua, con un paso intermedio de la accion solar como activadora. Logicamente, también pudo haber influido en Bach la técnica de la so- larizacion del agua, que estaba muy en boga en ese momento en Ingla- terra; pero lo cierto es que para los alquimistas, gndsticos y hermetistas el rocio (especialmente de mayo a septiembre) era considerado el reser- vorio del espiritu universal de la Naturaleza, de modo que en él anidaba el poder curativo que ésta posefa, y, a partir de este principio, se prepa- raban remedios sanadores; por lo tanto, me parece muy probable que Bach estuviera muy fuertemente amarrado a estas tradiciones. Hagamos un alto en la historia para volver a referirnos al método solar que Bach utiliza para preparar los doce curadores. Es importan- te concebir que este método es, en él, tan significativo como la estra- tegia de seleccion de las hierbas para conformar su sistema. Que los Doce Curadores y los Siete Ayudantes estén preparados por el método solar nos habla del uso de un principio alquimico por parte de Bach que, aunque no esté expuesto explicitamente como tal, no deja por ello de estar presente. Para la alquimia, el sol es la sustancia que genera todas las reaccio- nes (agente), en el seno del fuego secreto (paciente), rompiendo su equi- librio quimico y haciendo que éste actie como motor de todas las reac- ciones en el seno de un compuesto. Sin el sol seria imposible cualquier trabajo alquimico, pues el sol provoca todas las metamorfosis, cataliza las reacciones y libera la informacion que se incorpora al preparado floral. Un arbol nace de una semilla y comienza a manifestarse desde el mismo momento en que ésta ha sido hundida en la tierra, su matriz na- tural. No obstante, la tierra por si sola es una matriz pasiva y no se bas- ta por si misma para desarrollar la chispa vital de la semilla a fin de que los principios aiquimicos de la vida (azufre, mercurio y sal) se manifies- EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 79 ten en ella. Es la luz y el calor del sol los que hacen que esto suceda y uni- camente por medio de ellos se animen las latencias contenidas en un grano. Entonces éste, llevado por la fuerza del sol, evoluciona hasta ha- cerse arbol. Del mismo modo, las flores con su rocio, contenidas en un bol con agua, sdlo pueden liberar sus arcanos curativos cuando la ener- gia del sol les provee de esa chispa transmutadora. El sol, fuego que, en este caso, proviene del “cielo” y no de la tierra, como es en el método de ebullicion. Posiblemente, los dos métodos de preparacién de esencias florales que Bach desarrollé aludan, en su dualidad, a las vias seca y hu- meda de la alquimia, a las energias celestes y terrestres.. La energia del sol es expansiva, radiante y efusiva y se relaciona con la conciencia y la creatividad, con la fuerza que acelera las corrientes de la vida. En el método solar la energia del fuego es el espiritu que se tras- mite por medio del agua y que se impregna, al despertarla, con la infor- macion guardada en el rocio de una flor. Hay que recordar que el sol (como el vientre de la tierra) represen- ta el calor natural que hace madurar progresivamente las cosas (en este caso, el arcano de un remedio), mientras que el calor del fuego, como se da en el método de ebullicion, ayuda a precipitar los procesos (y el apren- dizaje “de prisa”), en suma, a intervenir en el proceso de la Naturaleza acelerando sus tiempos, tal como lo hace la fragua con el metal. El fue- go, entonces, aparece como una herramienta para lograr alcanzar las me- tas de una manera mas pronta, pero, también, para hacer algo distinto de lo que existe en la Naturaleza (por ejemplo, convertir lo crudo en coci- do). Es, por consiguiente, la manifestacion de una fuerza capaz de mo- dificar el mundo y ésta es la raz6n de por qué en las culturas mas anti- guas y ancestrales se imagina al especialista de \o sagrado como un “senior del fuego” (alquimista, médico, chaman, alfarero, herrero...). Tomando lo dicho al respecto, podemos formular la hipotesis de que los remedios prepatados por el método solar estan dirigidos, esencial- mente, a un trabajo lento y progresivo, sobre estructuras profundas de la personalidad y sus cronicidades, mientras que los preparades por el mé- todo de ebullicién apuntan mas a situaciones criticas, traumaticas 0 que necesitan un cambio rapido y que no son propias de la configuracién in- tima de la persona. Dicho en una metafora no excluyente, el solar es mas propio de un orden transformador, mientras que el de ebullicién, mas pro- pio de un orden purificador. éY qué hay del método de ebullicion? En primer lugar, lo apropia- do seria llamarlo “método de coccion 0 hervor”, ya que ebullicion su- 80 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO pone un proceso fisico en el cual un liquido pasa a estado gaseoso. Co- mo tal, es un procedimiento inverso a la condensacion. En este sentido, el método solar condensa (encarna-apega), mientras que el de ebullicion sutiliza (desencarna-desapega). En esta misma direccion se podria sefialar que el método solar pro- voca el fluir de la energia descendente, mientras que el del hervor la as- cendente. Si planteamos asi las cosas, es posible aventurar la razon de la pre- paracion de los primeros 19 remedios por el método solar y los otros, con el excepcién del White Chestnut, por el de ebullicion. La idea seria que los remedios florales son escalones en el sendero iniciatico. La primera parte de este recorrido consiste en reconciliarse con las condiciones de la existencia y liberarse de los falsos Yo que nos impiden conectarnos con nuestra verdadera naturaleza. Los Doce Curadores y los Siete Ayudantes cumplen esta tarea que implica estar profundamente arraigado y compenetrado con la herramienta (personalidad) que el al- ma eligid como la mejor para realizar un aprendizaje en la escuela de la tierra. La segunda parte requiere del contacto con fuerzas mas espirituales. Vamos de regreso a casa, a nuestro hogar espiritual, y nos toca ahora des- prendernos, “evaporar” nuestros apegos. Como tal, el método de ebullicién era usado en la preparacion de remedios herbolarios y en procedimientos alquimicos. Por este sistema se logra extraer los principios activos de la planta al ser hervida en agua. Es posible que Bach lo tomara tanto de la herbolaria como del le- gado paracélsico. 2. Formas de prescripcion Elestablecer criterios sobre la forma de prescripcién implica distin- guir, previamente, algunos aspectos mds generales como, por ejemplo, desde qué lugar estamos pensando la prescripcién. Todos los textos ci- tados de Bach ilustran al respecto, pero, al mismo tiempo, generan un es- pacio posible de reflexion dado que establecen perspectivas diversas en el arte prescriptivo. Sin embargo, hay un punto de partida comtin que consiste en ima- ginar que no hay formulas unicas sino que las formas prescriptivas se deben adaptar a las necesidades del paciente, tanto en sus maneras de aplicacion (ingesta, locales, etc.) como en su frecuencia y potencia, y EL ARTE PRESCRIPTIVO DEL DR. BACH 81. que la observacion central del terapeuta debe estar puesta en el modo como la persona reacciona mental y emocionalmente a la enfermedad y no en la enfermedad en si misma. Si bien esto mereceria algunas puntualizaciones en relacion al hecho de que, por ejemplo, las manifestaciones de los estados de animo, en muchos casos, no se expresan como tales sino que lo hacen por la via corporal, puede aceptarse la regla general sustentada por Bach y aplicar a las expresiones fisicas un criterio de interpretacién simbélica como él lo hace —para hacer slo una referencia— en Ustedes provocan su propio sufrimiento. El tema de la potencia implica un trabajo muy particular que prefiero dejar de lado en esta ocasion; por lo tanto, sélo voy a hacer valer los co- mentarios ya expuestos por Bach y citados previamente, en especial en torno al hecho de que cuando un paciente manifiesta un regreso a la en- fermedad, al terapeuta se le presenta un momento propicio para aplicar el criterio de usar el mismo remedio a una potencia mayor. También resulta practico trabajar con la esencia propia de la personalidad del paciente aumentando la potencia, para ir, cada vez mas, hacia aspectos mas pro- fundos de su estructura de cardcter. Si bien me abstengo de desarrollar aqui el tema de la potencia, so- bre la cuestion de la frecuencia y la cantidad de remedios a combinar voy a explayarme un poco a continuacion. Si uno toma la obra de Bach en relacion con sus remedios, observa que hay tres grandes maneras de presentarlos como sistema. La primera de ellas resulta de seguir el proceso clinico de investiga- cion de Bach, de lo cual surgirian tres grandes grupos: los Doce Sanado- res (personalidad), los Siete Ayudantes (cronicidad) y los 19 Otros Nue- vos Remedios (crisis, estados transitorios, traumas, etc.). La segunda es la referida a la lista que vincula los 19 primeros con los 19 segundos remedios y que constituye un verdadero mapa para po- der seguir el proceso de armado de una formula y de identificacin de los estados emocionales que van surgiendo. (Sobre este tema de las listas ha realizado un trabajo excelente el maestro Lluis Juan Bautista.) La tercera manera de presentar los remedios es la que se desprende del texto de Bach Los Doce Curadores y Otros Nuevos Remedios, en don- de las esencias aparecen organizadas en siete grupos emocionales. Aqui nuevamente el libro de Liufs Juan Bach esencial es un aporte significati- vo, al igual que el libro del maestro Luis Jiménez Humanidad y Flores Bach. 82 EDWARD BACH PRESCRIPTIVO.

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