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Capítulo I

Escribir para internet

Internet como medio de comunicación pública es aún joven, pero ya ha demostrado que requiere de un lenguaje propio que se encuentra en la actualidad en plena construcción. Vamos a aprender cómo escribir para internet teniendo en cuenta numerosos factores que no nos plantearíamos si lo hiciéramos para el papel. Cuando hablamos de «escribir» para internet no solo nos referimos a encadenar palabras. Se trata en cambio de aprender a combinar palabras, enlaces, imágenes y todo tipo de elementos multimedia que se ordenan en pro de una comunicación más rica y eficaz. Entenderemos qué caracteriza al nuevo soporte, cuáles son sus nuevas reglas y sus condicionantes. Y no podemos pasar por alto las preferencias y usos de los usuarios de internet:

cómo leen en internet y cómo consumen medios digitales. Todo ello influirá en cómo escribimos para la web.

1.1. Características del medio en línea

Cuando empezamos a escribir en internet los periodistas tenemos el impulso de repetir el esquema de trabajo que utilizaríamos en el medio impreso. Pero al igual que en los inicios de la radio los primeros programas se limitaban a la lectura de noticias, también internet está construyendo su propia narrativa. Internet es un nuevo medio con unas características comunes con otros medios, pero con otras que lo diferencian en gran medida con el soporte papel. Se habla de internet como un medio multimedia, interactivo e hipertextual. Como mostraba el profesor Ramon Salaverría en su libro Periodismo integrado 1 , éstas son cualidades que también tienen otros medios de comunicación pero en diferente grado.

 

Diario

Radio

Televisión

 

Baja/

   

artículos

Hipertextualidad

relacionados

Ninguna

Ninguna

en

las

páginas

 

Baja/

 

Alta/Combinaci dinámica imágenes, soni breves textos

Multimedialidad

Combinación

de

estática

Ninguna/Sólo

sonido

textos

e

imágenes

Interactividad

Baja/ Cartas al director y contenidos remitidos

Media/ Intervenciones telefónicas en directo de los oyentes

Media/Interven telefónicas televidentes participación vía

por

los

lectores

 

Comparación de las posibilidades expresivas de la prensa, la radio, la televisión y los medios en línea. Fuente: Ramon Salaverría, Periodismo integrado 2008.

¿En qué se diferencian entonces? Veamos en qué:

• Multimedia: entendemos por multimedialidad la cualidad que consiste en combinar distintos códigos informativos en un mismo discurso informativo. En este sentido podría decirse que un medio impreso es también multimedia ya que

integra más de un código, el texto y la imagen,

mientras que la radio sólo utiliza un único código, el auditivo. Sin embargo es solamente internet el medio que tiene la mayor capacidad de albergar diferentes códigos informativos (audio, texto,

imagen, video, gráficos

combinación de estos códigos son los que irán configurando una narrativa propia de la web como veremos más adelante. • Hipertextual: entendemos por hipertextualidad como la cualidad de un texto de albergar otro. Permite unir y dar profundidad temática a la escritura. Permite textos con varias dimensiones, no lineales, y su organización mediante relaciones jerárquicas o bien de igualdad. Esta característica permitirá el nacimiento de estructuras hipertextuales para el discurso. La tecnología posibilitó el nacimiento del texto hipertextual, pero como explica el profesor Ramón Salaverría 2 , la cualidad hipertextual, como forma de organizar un discurso por partes, también existe en la prensa escrita. Muchos reportajes se organizan en piezas informativas relacionadas: un texto central, despieces, fotografías y gráficos que aportan información y que forman parte de una

De hecho, la

).

estructura de un mismo discurso. Se trata de diferentes nodos informativos que construyen una unidad informativa compleja. Pero solo en internet esta hipertextualidad puede ofrecer profundidad a los textos e incluso nuevos sentidos explícitos sobre la forma en que se utiliza el enlace, por ejemplo, cuando un enlace nos remite a los antecedentes de una historia. En este caso el hipertexto nos da la posibilidad de omitir parte del discurso previo si es ya conocido por el lector (por ejemplo los antecedentes de la historia), o por el contrario, lo invita a ir a otro texto si éste no los conoce. Como veremos más adelante, esta utilización del hipertexto es ya una convención nativa del medio en línea que el usuario/lector conoce y tiene interiorizada. • Interactividad: por interactividad se entiende la capacidad que tiene el usuario de relacionarse con el emisor o la de interactuar con un contenido. En los medios se ha utilizado como sinónimo de participación, pero la interactividad es también una cualidad técnica que se refiere a la capacidad de elegir una ruta de navegación –hacer clic en una noticia, ir a un enlace del texto, volver a la noticia y volver a la página principal si se desea–.

Se trata, pues, de diferentes niveles de interactividad: desde elegir una ruta de navegación, que es una forma de consumir contenidos, llegar a relacionarse con otros e intercambiar mensajes con el emisor u otros usuarios, hasta un máximo nivel ofreciendo al usuario poder modificar (cambiar o personalizar) el propio contenido. Así, volviendo a la tabla de Salaverría (página 20), una forma básica de interactividad sería desde cambiar de canal en la televisión hasta poder navegar por una noticia a través de diferentes enlaces. El teletexto es también interactivo. Pero solo internet permitiría al usuario sostener una forma de interactividad como la conversación entre dos o más emisores, ya sea en el correo electrónico, en los comentarios de una noticia, o personalizar contenidos de una página web.

1.2. El papel y la web no son lo mismo

Una vez hemos entendido qué cosas tienen en común y en qué se diferencia internet del resto de medios vamos a acercarnos a cómo los usuarios consumen internet, qué hacen y cómo se relacionan.

En primer lugar, debido a la propia naturaleza interactiva del medio, los usuarios se ven forzados a tener una actitud activa, decidiendo en cada momento hacia dónde quieren ir, qué quieren ver. Esto se contrapone a medios como la televisión donde la actitud del espectador es mucho más pasiva, pues su única forma de interacción es la de cambiar de canal. Ya desde los inicios de internet 3 se extendió la idea de que los usuarios en internet no leen, sino más bien escanean visualmente textos para extraer sus ideas principales. Posteriores estudios de Eyetraking, que monitorizan los recorridos visuales que los usuarios realizan sobre las páginas web, han descubierto que nuestra lectura se rige por un patrón en forma de letra «F» 4 . De esta manera los usuarios entran por la parte superior izquierda y se mueven hacia la derecha. Acto seguido dan un salto a la izquierda y realizan de nuevo un movimiento horizontal pero más corto para de nuevo saltar a la izquierda y realizar un movimiento vertical recorriendo la página de forma vertical. Siguiendo este patrón de lectura los dos primeros párrafos son generalmente los más leídos, mientras que el resto de documentos son

escaneados visualmente en busca de palabras claves que llamen suficientemente la atención del usuario como para leerlos con detenimiento. El tamaño de la pantalla es otro condicionante a tener en cuenta. Las imágenes y gráficos serán elementos que podrán atraer a los usuarios modificando este patrón de lectura en forma de «F». Sin embargo no todas las imágenes son iguales. 5 Aquellas que son decorativas y que no tienen una función informativa, como por ejemplo las que provienen de stocks comerciales de imágenes, son ignoradas por los usuarios. Los estudios revelan que los usuarios muestran especial interés por imágenes de productos y por las fotos de personas reales. De todas formas, los estudios indican que los titulares atraen mucho más que las imágenes 6 ya que ayudan a entender el contexto de la foto. Por otro lado hay que tener en cuenta que en internet los artículos se muestran aislados del resto de contenidos de un sitio web y que los usuarios pueden llegar a una página de un sitio web sin haber pasado por la página de inicio. Así mismo, cada página suele tener una dirección única, la llamada URL (acrónimo del inglés unique resource

locator), que es la que hace posible recuperar y consultar en el tiempo ese mismo contenido.

Internet hace posible una comunicación asincrónica, es decir, es posible mantener una conversación en momentos y desde lugares distintos, por ejemplo a través del correo electrónico o en los comentarios de una noticia.

1.2.1 Cómo se consumen los medios en línea Ahora que entendemos cómo la lectura en línea es más ágil y rápida, vamos a aproximarnos a cómo los usuarios consumen los medios de comunicación en línea. Un estudio de la Universidad de Stirling 7 sobre por qué preferíamos las noticias en soporte digital señalaba como mayores razones la inmediatez, junto a la profundidad y calidad de las noticias. Aunque pueda parecer contradictorio los usuarios valoran enormemente los enlaces por la profundidad que otorgan a las informaciones y a la vez aprecian la actualización constante. Otros factores valorados son la personalización de las noticias, la capacidad de leerlas mientras buscamos otras informaciones en internet, la llamada multitarea, y la posibilidad de acceder a diferentes puntos de vista sobre las mismas informaciones.

Por la naturaleza de los medios en línea y de la información que albergan, los usuarios leen más texto en los medios que en el resto de páginas y gozan de mayor credibilidad que otros tipos de sitios webs. Pero los lectores de los medios en línea son también altamente infieles a las cabeceras. Consumen diferentes medios al mismo tiempo, como demuestra un estudio del Pew Internet Center Research 8 , que ha analizado el comportamiento de los usuarios de los 25 sitios de noticias más visitados de EE.UU. Las grandes marcas offline informativas siguen encabezando en internet los rankings de medios más visitados y 14 de los 25 son marcas tradicionales. El resto son marcas de internet, varios agregadores y medios que combinan la producción propia con la agregación de contenidos de terceros. Según este estudio no hay un solo tipo de usuarios, sino diferentes tipos de usuarios con necesidades y usos diferentes. Gran parte de la audiencia de las grandes marcas son usuarios ocasionales que visitan el medio entre una y tres veces al mes. Sin embargo, existe un pequeño grupo de usuarios que vuelven más de diez veces al mes y

que pasan más de una hora mensual en el sitio. Este grupo con un uso más intensivo representa un 7% de los visitantes, pero en algún caso puede llegar a doblar esa cifra. La balanza está por ahora a favor de las marcas tradicionales. Entre las principales fuentes de tráfico de los medios digitales, Google sigue siendo la web que envía más usuarios, pero redes sociales como Facebook están creciendo en importancia en los últimos años. Por último, este estudio revela que la página principal de los medios sigue siendo la más popular en los 21 de los 25 medios estudiados (no hay que olvidar que muchos usuarios llegan a los medios introduciendo el nombre de la marca en los buscadores). Incluso para muchos usuarios el uso que hacen de los medios se limita a ver los titulares de la página principal para tener una visión general de la actualidad informativa.

1.3. Tipologías básicas de sitios webs en internet

Aparte de la clásica web corporativa de una empresa o un portal de noticias, podemos encontrar

otros formatos. Redes sociales, blogs, microblogs,

foros o agregadores de noticias son algunos de los formatos más populares de sitios webs que hoy podemos encontrar en internet.

• Redes sociales

Plataformas de comunicación que se organizan alrededor de los perfiles personales (públicos o privados) de los usuarios, que se conforman en nodos y que articulan una lista de otros usuarios como contactos para poder establecer relaciones

entre sí normalmente de reciprocidad. Facebook es hoy la más popular.

• Blogs

El blog es un tipo de publicación donde los artículos se presentan, no por orden de importancia sino que se muestran los más recientes en primer lugar en forma de cuaderno de bitácora. Generalizando mucho diremos que hay un autor, el bloguero, que escribe con regularidad artículos (entradas o posts), que suelen centrarse en un tema concreto, y que interacciona habitualmente con sus lectores y otros blogueros a través de los comentarios del blog o de los propios artículos. Las plataformas más populares para la publicación hoy son Blogger y Wordpress.

• Microblogs

Otro de los nuevos formatos surgidos en internet es el llamado microblogging, que parte de la misma forma de publicación de los blogs, pero limita sus artículos a un pequeño número de caracteres lo cual obliga a la economía informativa. Comparte algunas características con la red social al establecer vínculos entre los usuarios. El más popular es hoy Twitter.

• Tumbleblogs

Son un híbrido entre el blog y el microblog, con entradas más breves, pero no limitadas en

caracteres. La plataforma más conocida es Tumblr.

• Foros

Los foros son también una forma de publicación muy popular desde los inicios de internet. Se trata de espacios de discusión asincrónica donde los usuarios preguntan, responden y debaten sobre temas concretos. Suelen ser espacios de conversación informal y cuentan normalmente con un moderador que introduce temas, invita al debate o llama la atención en caso de comportamiento inadecuado por parte de algún miembro.

• Agregadores de noticias

Son sitios webs que enlazan a noticias de otros

medios de comunicación en línea o blogs. Con esos contenidos de terceros forman portadas de noticias que el sitio web no aloja en su servidor, sino que solo se limita a enlazar. Cuando se hace clic sobre el titular, o bien se visualiza un primer fragmento de la noticia o bien te redirige directamente a la fuente original de la noticia. La selección de noticias puede hacerla un robot de manera automática o editores humanos. Uno de los más populares es Google News. Hay una variante de los agregadores que combina los enlaces a noticias de otros con contenido propio como es hoy The Huffington Post.

1.4. Claves para la redacción en línea

La mayoría de reglas tradicionales para escribir son válidas para el medio digital: sencillez, concisión, corrección, claridad y saber captar la atención del lector. Escribimos para ser leídos en una pantalla y en internet entran en juego nuevos elementos: cómo leen los usuarios y cómo nos encuentran en el mar de información que es la Red. Como ya hemos visto, ser conciso y directo es muy valorado por los usuarios de internet que, más que leer, escanean el texto. Los textos cortos son

más digeribles y por tanto más leídos. No quiere decir que no vayan a ser leídos los textos largos, pero si quieres asegurarte ser leído, es recomendable ser breve y muy conciso. Es por eso que la pirámide invertida del «lead del sumario» (las 5 W) sigue vigente pero por otros motivos. Su voluntad sintética encaja bien en internet. Sin embargo, algunos creen que carece de tensión narrativa, ya que al principio se desvelan todas las claves de la noticia y el lector no tiene necesidad de continuar leyendo. Dependerá del autor encontrar una fórmula equilibrada para ser conciso en la entradilla pero dejar algún aspecto sin desvelar para enganchar al usuario hasta el final de la noticia. Las habituales referencias temporales subjetivas como «ayer», «hoy», «mañana» no sirven de la misma manera que en la prensa escrita, ya que debido al carácter asincrónico de internet nosotros no sabemos cuándo el usuario leerá el contenido. Con cierta frecuencia algunas noticias resucitan años después de ser publicadas gracias a las redes sociales y algunos usuarios pueden no percatarse de que es una noticia antigua. A la hora de ponernos a escribir hay que tener en cuenta si es visible la fecha de publicación, y en función de ello

utilizar referencias temporales también válidas para un tiempo futuro. Así mismo, el lenguaje publicitario genera desconfianza. Es mejor optar por narrativas que combinen el estilo directo, objetivo y de fácil lectura. Ante estos nuevos retos os propongo que nos fijemos en seis elementos para hacer más eficaz nuestra redacción en internet.

1.4.1. Palabras claves Con palabras claves nos referimos a nombres propios, topónimos u otras palabras que describan específicamente el ámbito del contenido de la noticia. Antes de empezar a escribir conviene reflexionar un momento. ¿Con qué palabras buscaríamos nosotros esa información en un buscador? Pensemos en las palabras más comunes y no en sinónimos válidos pero poco habituales. Pensemos en «coche» en vez de «automóvil», o en «fútbol» en vez de «balompié».

Antes de ponernos a escribir puede ser útil hacer una búsqueda con las palabras que queremos utilizar para ver si los resultados que muestra el buscador coinciden con la temática de nuestro

contenido.

Como decíamos, las palabras clave ayudan a describir los contenidos y son un reclamo tanto para los usuarios interesados como para los buscadores como Google. En internet, la presencia de estas palabras así como su repetición en el texto permite hacer visible nuestro contenido a usuarios y buscadores. Es por eso por lo que es recomendable repetir las palabras claves en diferentes partes de nuestro texto, pero sin que su uso llegue a ser abusivo ni provoquen una lectura que pueda resultar forzada. Especialmente deben colocarse en los títulos, subtítulos, ladillos y al inicio del primer párrafo.

Ejemplo: En una crónica taurina de Las Ventas publicada en la web de un diario el titular era:

«Insultante suficiencia». No solo no había palabras claves en el titular sino que en el primer párrafo tan solo se mencionaba al final la palabra «toro» y ni una sola vez «Las Ventas». Otras palabras claves de esta crónica podrían ser los nombres de los toreros y rejoneadores. Se trata de nuevo de una noticia elaborada para el papel que se muestra junto a una imagen. En internet si se muestra aislado ese titular no tendremos ni la más remota idea de lo que trata el artículo.

El gran protagonismo que tienen las palabras claves en internet implica que no podamos dar nada por supuesto cuando escribimos un texto, esperando por ejemplo que todo el mundo conozca un mote que recibe un lugar o persona, u omitiendo la palabra clave porque el contenido va acompañado de una fotografía como ocurre con frecuencia en el medio escrito.

1.4.2. Titulares El titular de las noticias en el medio impreso ha tenido tres funciones: la informativa, la de atraer a la lectura, y la de identificar y diferenciar esa noticia de otras. Pero en internet se le suman nuevas funciones: es enlace a la noticia y tiene un componente de registro para los motores de búsqueda. A la vez, los titulares se sitúan y se visualizan en pantallas y contextos distintos, con frecuencia aislados de su cuerpo. Los titulares en internet tienen que ser informativos y cortos. Tienen que ser claros respecto a lo que el lector va a encontrar. No hay lugar para la utilización de metáforas –tan habituales en los diarios– que puedan llevar a la confusión sobre el contenido del mismo.

titular incluya palabras

claves que describan el contenido de la noticia, especialmente al inicio del titular.

Ejemplo: El titular «El arquitecto de Dios» que publicaba en el sitio web un medio español, no es una buena opción para el posicionamiento de un artículo que en realidad trata sobre Gaudí, palabra clave. Este era el titular que llevaba en la edición de papel del diario junto a una imagen. Por tanto era explícito que se trataba de Gaudí. En cambio es necesario introducir la palabra «Gaudí» en el titular para la versión web:

«Gaudí, el arquitecto de Dios» como finalmente fue modificada.

Dentro de las palabras claves, destacan especialmente por su especificidad los nombres propios, topónimos u otras palabras que describan inequívocamente el ámbito del contenido de la noticia. Si seguimos estas reglas, titular informativo, corto e inequívoco para el lector, también estamos ayudando a mejorar el posicionamiento de este contenido en los buscadores, es decir, que encuentren nuestra información cuando buscan información sobre ese tema en los buscadores como Google.

Es

obligatorio

que

el

En el capítulo 3 incluimos más consejos para

mejorar el posicionamiento en los motores de búsqueda, también conocido con el acrónimo SEO (search engine optimization).

¿Escribimos para personas o para los buscadores? La cuestión de los titulares en internet ha levantado muchas discusiones. Algunos argumentan que es absurdo preocuparse solo por los buscadores y no por los usuarios, verdaderos destinatarios de la información que publicamos. Esto podría llevar a publicar titulares poco atractivos para el usuario. En el equilibrio puede estar la respuesta. Pero esta vez se trata de algo técnico. Cada vez es más habitual que los medios y otras páginas en internet utilicen diferentes titulares para el mismo texto dependiendo de dónde vayan a difundirse: pueden poner un titular informativo en la página de la noticia que favorezca su posicionamiento en buscadores y poner otro distinto más atractivo en la portada del medio o en una red social. En concreto, el título que se inserta en el código de la página es el que acabarán leyendo los buscadores, así que ya hay medios 9 que escriben en el código de la página un titular informativo y con gran densidad de palabras claves y otro diferente,

con más atractivo, que es el que finalmente leerán los usuarios. Más adelante explicaremos esta técnica.

Ejemplo: Un medio digital publicaba la siguiente noticia: «El gobierno aprueba la Ley de Servicios Funerarios para abaratar los costes de los decesos». Sin embargo en su portada el titular que enlazaba a esta noticia era: «Morir será más barato». En este caso el titular de la portada del medio quería provocar el clic del usuario con un titular más inquietante, privado de imagen y de subtítulo.

Cada vez los medios se muestran más flexibles utilizando varios titulares para una misma noticia. Además del titular de la página de la noticia, retocan el que se muestra en la página principal del medio y muestran otro distinto cuando la distribuyen en las redes sociales. También puede ocurrir lo contrario: que se mantenga el titular informativo en una portada de un medio en línea y la metáfora quede en el original fruto de la voluntad del propio autor o porque proviene de la edición de papel de un diario. Esto último es muy habitual. Otros como la BBC mantienen un modelo de titular muy breve –rara vez supera las siete palabras–, conciso e informativo. Eso se debe a que

se adaptan al límite de caracteres que tiene Google para mostrar titulares y evitar así que el buscador los corte cuando los muestra en la página de resultados. Lo que sí hace es modificarlos un poco cuando son mostrados en su página principal.

Ejemplo: «Grande y rápida» no es un titular informativo para internet ya que carece de palabras claves. Se reproducía en internet y era un texto hecho para la edición impresa. Se refería a un modelo de tableta que acababa de salir al mercado. En la portada de la versión digital de un diario se mostraba con una imagen, pero si se prescindiera de ella, ni usuarios ni buscadores podrían entender el contenido de la noticia a través del titular.

Mi recomendación es saber en cada momento qué queremos priorizar, si un posicionamiento web o atraer a nuestro lector con el gancho de un buen titular, aún arriesgando que algunos sean defraudados. Pero como hemos visto, cada vez hay más posibilidades para adaptar la forma de titular y que satisfaga las diferentes necesidades dependiendo de los lugares o contextos donde vayan a mostrarse sin renunciar al posicionamiento en los buscadores. En general reservemos los titulares más informativos y concisos para la página de la noticia,

especialmente porque en muchos sistemas de edición corresponde al titular que reconocen los buscadores en la estructura de la página y al que acudirá el motor de búsqueda del propio archivo del medio.

1.4.3. Enlaces El enlace es uno de los elementos más importantes en internet: es su misma esencia. Los titulares se convierten en enlace para ser la puerta de entrada a la noticia. Pero la utilización dentro de los textos otorga nuevos sentidos documentales. Los enlaces en un texto aportan profundidad y evitan repeticiones o explicaciones innecesarias. Como explica el profesor José Luis Orihuela, «más allá de su función asociada al diseño de la navegación estructural de los espacios digitales, el hipertexto tiene una más compleja dimensión semántica al aportar referencia y contexto (campos semánticos) a los términos enlazados. En consecuencia, al programar enlaces de hipertexto en un documento digital, mucho más que establecer arquitecturas de la información, se definen contextos y contrastes documentales y semánticos. 10 »

Los enlaces en los textos tienen una función documental muy importante que es además muy valorada por los usuarios. Periodísticamente enlazar a las fuentes o documentos originales otorga credibilidad al texto así como transparencia al proceso informativo que lleva a cabo el periodista. Si se cita a otro blog o medio como fuente lo lógico es no solo citar sino enlazar también a la fuente. Otra función habitual de los enlaces son aquellos que remiten a información sobre antecedentes de la noticia o a otra información de contexto. Su uso nos ayudará a prescindir de varios párrafos y permitirá que el lector decida por sí mismo si necesita recuperar los antecedentes que no conoce o si desea más información de contexto. Solo debemos asegurarnos de que los enlaces que ofrecemos son relevantes para el lector y de que estamos enriqueciendo el producto final regidos siempre por el criterio periodístico.

No hay que abusar de los enlaces ya que podrían llegar a dificultar la lectura.

¿Cuál es la mejor forma de enlazar? En internet se recomienda colocar el enlace en las palabras que mejor describen el destino de ese enlace. Pero no

debería ocupar más de un tercio de una línea, ya que podría resultar visualmente muy molesto. Sin embargo, en lo referente al estilo tipográfico, es muy recomendable que los enlaces se muestren de manera diferente al texto para que el lector se percate fácilmente de su presencia. Normalmente suelen mostrarse con un color diferente o como texto subrayado. Es preferible no enlazar palabras vacías de contenido como «pincha aquí» o «ver más», y enlazar en cambio palabras con sentido semántico relacionadas directamente con el lugar de destino del hiperenlace.

1.4.4. Imágenes Las imágenes son elementos informativos que se suman a la narración del texto. En internet encontramos principalmente cuatro tipos de formatos de archivos de imagen: JPEG(.jpg), TIFF(.tif), GIF (.gif) y PNG (.png). • JPEG (.jpg) es el más utilizado en internet, ya que reproduce imágenes de alta calidad con un tamaño de archivo reducido, pero las comprime automáticamente al guardarlas, lo que reduce un poco su calidad. Es útil para almacenar y compartir

imágenes en la web y la mayoría de navegadores no tienen problemas para mostrarlas. • El formato TIFF (.tif) ofrece una mejor calidad y, al contrario, que las JPEG, no va perdiendo calidad cuando las guardas. Sin embargo TIFF ocupa mucho espacio en nuestro disco duro y algunos navegadores de la Red pueden no mostrar este tipo de archivos. También suelen ser demasiado grandes para enviarlas por correo electrónico. • GIF (.gif) es uno de los formatos más antiguos de la Red. No pierde calidad, pero su paleta de colores está limitada a 256. Permite mostrar imágenes en movimiento y transparencias. Fue muy popular en los inicios de internet cuando las webs eran muy estáticas y los archivos GIF eran una forma de mostrar cierto dinamismo en las páginas. Hoy en día se utilizan en banners o en caricaturas o formatos humorísticos. • PNG (.png) es un formato más reciente desarrollado en parte para superar las limitaciones del GIF. Soporta hasta 16 millones de colores pero el tamaño de los archivos es muy grande, más que GIF y JPG, y algunos navegadores más antiguos pueden tener problemas para mostrarlos.

A la hora de subir una foto a internet tenemos que tener en cuenta su tamaño. Las imágenes que utilizamos para imprimir en papel o las que obtenemos de nuestras cámaras digitales suelen tener resoluciones muy grandes que resultan excesivas para internet y ocupan mucho espacio en la memoria. Es por eso por lo que cuando vamos a subir una foto a internet, si esta tiene un gran resolución es necesario redimensionarla.

Como orientación, una foto realizada con una cámara digital no profesional puede tener un tamaño de 2739 x 1826 píxeles. En la pantalla de un ordenador, una imagen de 1024 x 768 ya se considera grande. Para blogs y sitios webs las más comunes son las de tamaño mediano, de unos 480 x 359 píxeles, y las pequeñas estarían alrededor de 240 x 180.

Hay muchos software de tratamiento de imagen que pueden ayudarnos a reducir sus tamaños (Photoshop y Gimp son unos de los más utilizados, pero hay otros mucho más sencillos de utilizar, en los que solo hay que buscar la opción «cambiar tamaño» o «redimensionar»). Por último, las imágenes también deberían tener pies de foto con información semántica y palabras claves. Los buscadores utilizan esa información

para conocer el contenido de una imagen. Si es posible, es mejor nombrar a los archivos de imagen con información semántica, «nombre.jpg» y huir de los nombres numéricos que otorgan las cámaras digitales por defecto. No debe olvidarse titular la imagen si nuestro sistema de edición nos permite introducirlo así como el campo «texto alternativo» (también conocido como atributo ALT). Este último se muestra cuando pasamos el ratón sobre la imagen y cuando el navegador no ha podido reproducirla. También es utilizado por los programas que leen los contenidos de una página web para personas discapacitadas. De ahí que sea importante que las imágenes estén nombradas y se utilice su atributo «ALT».

1.4.5. Otros elementos formales del contenido Finalmente veremos ciertas normas estilísticas formales que pueden mejorar la legibilidad de los textos. Así como en el papel el diseño de los textos y párrafos facilita y aligera la lectura, en la web también es necesario cuidar el formato en el que presentamos los textos para no disuadir a los

lectores. Un texto de más de 25 líneas tendrá más oportunidades de ser leído si se divide en tres párrafos. También en las pantallas los espacios en blanco entre párrafos ayudan a «aligerar» visualmente los textos. En la medida de lo posible, los párrafos deberían ser cortos, espaciados entre sí y responder a una estructura narrativa. Debido a la lectura rápida que practican los usuarios, hay un tipo de formatos que favorecen su lectura y tienen muy buena aceptación por parte de los usuarios. Es el caso de las listas o enumeraciones, muy poco habituales en la prensa escrita pero que sin embargo gozan de una gran popularidad en el medio en línea. Facilitan la comprensión de las principales ideas del contenido para un lector, que suele ir de un lado a otro buscando información de utilidad. Así mismo, los subtítulos y los tradicionales ladillos de los reportajes de la prensa se han revelado muy útiles en el medio en línea, ya que crean nuevos puntos de entrada al texto y facilitan el escaneado visual sobre el contenido. Las negritas, no muy utilizadas en los medios en

línea, sí que son populares en blogs y en otro tipo de sitios webs. Ayudan a destacar visualmente las ideas importantes y es preferible usarla en palabras claves. Es además un recurso que agiliza la lectura en línea, siempre que no se abuse de él y no llegue a dificultar la lectura.

Evita utilizar textos en mayúscula, ya que se asocia a la idea de grito o de alarma. Si deseas destacar una idea, es mejor utilizar negritas o itálicas. En muy pocos casos las mayúsculas son una buena opción en internet.

Fuentes y recursos

- Redacción periodística en Internet, Ramón Salaverría, 2005, Eunsa. - Redacción Informativa en prensa, José Ignacio Armentia Vizuete, 2009, Ariel. - Writting for the web (guía en PDF) http://www.gerrymcgovern.com/guide_toc.html

writting

http://www.macloo.com/webwriting/ Los artículos de Jakob Nielsen sobre escritura en línea y usabilidad http://www.useit.com/alertbox/

Web

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