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Dorwinh Gartwright«'Alvin'Zander @ # ®@ Dinamica de grupos Investigacion y teoria BIBLIOTECA TEGNIGADE PSICOLOGIA trillas [I Dorwin Cartwright « Alvin Zander Investigacion y teoria (oat. Agosto 2014 a. Catalogacién en la fuente Cartwright, Dorwin Dindmica de grupos : investigacién y teoria. ~ México Tillas, 1971 (reimp. 2005). 624 p.; 25 om. ~ (Biblioteca técnica de psicoloa'a) Traduccién de: Group dynamics: research and theory Incluye bidlografias e incices ISBN 968-24-0164-4 1. Grupos pequefios, 2. Grupos sociales. |. Zander, ‘Alvin Frederick. Ht Ml. Ser 0. 301.15'C133d LOH SS'CS.S 266 Titulo de esta obra en inglés: Group Dynamics. Research And Theory Version autorizada en espafol de fa tercera edicion publicada en inglés por © Harper & Row, Publisher, inc, Mueva York © Dorin Cartwright y Ain Zander La presentacidn y disposicién en conjunto de GINAMICA OE GRUPOS, Investigaciin y teoria ‘son propiedad del editor inguna parte de esta obra uede ser reproducida 0 trasmitiée, mediante ningun sistema método, electrénico © mecénico (inctuyendo el fotocopiedo. Brgrabacién 0 custquier sistema de recuperacién y almacenarniento (dé informacion), sin consentiniento por escrito cel ettor Derechos reservados en lengua espafiole © 1971, Edltoria' Tiles, 5. A. de CU, Division Adminisvatva, Av. Rio Churubusco 585, Co), Pedro Maria Anaya, C. 03540, Ménico, D. F Tel 56884255, FAX 50041 564 Division Comercial, Cale. de le Viga 1152, C. f. 09439 México, ©. F. Tel. 56530995, FAX 56550870 wurs.trillas.com.mx Miembro de fa Cémara Nacional de (a Industria Editorial. Reg. nim, 158 Primera edicisn en espafol, 1971 (SBN 968-24-0184-4) eimpresiones, 1972, 1974, 1975, 1976, 1977, 1979, 1980, 1983, 1984, 1986, 1989, 1990, 1992, 1994, 1997, 1999, 2001 y 2005 a Decimonovena reimpresion, enero 2005* Impreso en México Printed in Mexico Esta obra 3e termind de imprimir y encuadernar ef 5 de enero de 2005, fen los talieres de Rotodiseiio y Color, 5. A. de C. AQ 75 TW INDICE GENERAL PROLOGO Primera Parte INTRODUCCIGN A LA DINAMICA DE GRUPOS 1. 2 Otipenes de ta dinémica de grupo (Cartwright y Zander) Temas y suposiciones fundamentales (Carswright y Zander) Segunda Parte GRUPOS Y MEMBRECIA DE GRUPOS 3. 4. 5. 10, Grapes y membrecia de grupo: introduccién (Cartwright y Zander) Facilitacién social (Zajonc) Grupos de referencia, grupos de membrecia y cambio de actitud (Siege! ¥ Siegel) + Mentificacién de grupo ea condiciones de peligro estero (Panis) Neturaleza de Ia cohesiéa de grupo (Cartwright) Eyaluacién de Ia opiai6n y la afiliaci6n (Radloff) Efectos sobre Iu severidad de Ia iniciacién sobre 1a preferencia por el gtupo (Aronson y Mills) Activacion y reduccién de la disonancia en cootextos sociales (Festinger ¥ Aronson) Tercera Parte PRESIONES PARA UNIFORMARSE AL GRUPO Mn. 12, 13, 14, 15, 16, Presiones para Ia uniformidad de grupos: introducciéa (Cartwright y Zander) Funcionamiento de los estindares de grupo (Festinger, Schachter y Back) Desviacia, rechazo y comunicacién (Schachter) Comunicacién social informal (Festinger) Un ‘estudio experimental de ta cohesion y I productividad (Schachter, Ellertson, MeBride y Gregory) Los estindares politicos en los grupos secundarios (Converse y Campbell) Cuarta Parte PODER E INFLUENCIA DE LOS GRUPOS 7. FL poder y Ia influencia en los grupos: introduccién (Cartwright y Zander) rt B 34 7 59 90 96 108 129 139 14s 215 223, 237 239 10 Indice general 18, Dindmica’ det poder (Lippitt, Polansky, Red! y Rosen) 261 19, El poder en el sal6n de clases (Gold) 21 20. Bases del poder social (French y Raven) 285 , 3N, Comparacion entre aumento y reduccién como formas de influencis: (Ring y Kelley) 298 22, Algunas condiciones que afectan el uso del congraciamiento Pome influir wepre ta evaluacion de a ejecucién, (Jones, Gergen, Gumpert ¥ Thibaut) 307 23, Algunos efectos del poder sobre las relaciones entre Tos miembros de ‘grupo (Hurwitz, Zander y Hymovitch) 321 Quinta Parte LIDERAZGO Y EJECUCION DE LAS FUNCIONES DE GRUPO 329 94, Liderazgo y ejectcién de las funciones de grupo: introduccién (Cartwright y Zander) 331 25, Conduct del Hider y reaceién del miembro en tes “elimas sociales” OR fe (White y Lippitt) 349 26. Venciendo ia resistencia al cambio (Coch y French, Ir) 368 36: Melsrminantes de situaci6n en Ja estructura del liderazyo (Korter) 385 27. Determimind y determinantes de situacién de la efectividad del lide- razgo (Fiedler) 397 29. Condit de los tideres y de otros miembros del grupo (Carter, Haythors, Shriver y Lavzetta) 418 . 0. Fasoe en Ta soluci6n de problemas de grupo (Boles y Strodtbeck) 426 Sexta Parte PROCESOS MOTIVACIONALES EN LOS GRUPOS 437 ‘1, Procesos motivacionales en fos grupos: intzoducei6n: (Cartwright y Zander) 439 32, Aspiraciones de grupo (Zander) 457 Sa ermcnn del grupo ea 14 aceptacién individual de slesgos (Wallach, Kogan y Bem) 470 BA. Recondat’ tarens Ge. grupo interrumpidas:, estudio experimental des ode acon individual en relacién con les metas de grupo (Horwitz) 485 95, Bfestos Ue la cooperacién y la competiciGn sobre el proceso de grupo (Deutsch) 503 ‘Séptima Parte PROPIEDADES DE LOS GRUPOS 327 ‘36. Propiedades estructuralgs de los grupos: introduecién (Cartwright ¥ Zander) 529 Pa neh convunicacién en grupes orientados a Ja tarea (Bavelas), 88 Patrons toa de los roles en Tos grupos orientados a Ja tarea (Guctzkow) $98 ; euctetmenton sobre. 14 alferacion de a extruture de grupo (Bavelass ‘Hastor}, Gross y Kite) 574 40, Sobie el “tiesgo de status” (Wiggins, Dill, y Schwartz) 386 40. soPmpindades que sirven de base a cambios en J atracei6n interpersonsl (Newcomb) 595 42. Una teoria formal del poder social (French Jr) 606 INDICE DE NOMBRES . 619 623 INDICE DE MATERIAS PRIMERA PARTE INTRODUCCION A LA DINAMICA DE GRUPO Origenes de la dinamica de grupo Sr a un ocupadisimo marciano hipotético le fuera posible echar una nueva mirada a la ente de Ja Tierra, probablemente le impre- sionarfa el tiempo que la gente ocupa en hacer cosas en grupo. Notarfa que las perso- nas, en su mayorfa, se rednen en grupos rela- tivamente pequefios, cuyos miembros residen juntos en la misma vivienda, satisfaciendo sus necesidades bioldgicas fundamentales den- tro det grupo, dependiendo de la misma fuen- ie para obtener apoyo econdmico, criar a los nifios y cuidar mutuamente de la salud, Ob- servaria que la educacién y Ia socializacién de los nifios tienden a ocurrir en otros gru- pos, generalmente mayores, en iglesias, es- cuelas u otras instituciones sociales. Veria cOmo gran parte del trabajo mundial lo reali- za gente que Heva a cabo sus actividades en intima interdependencia, dentro de asocia- ciones relativamente durables. Tal vez lo entristeciera encontrar grupos dedicados a Ja guerra, que adquieren valor y fuerza mo- ral de enorgullecerse de su unidad y de saber que pueden depender de sus camaradas Podria alegrarlo el ver grupos de gente di- virtiéndose con recreaciones y deportes de varios tipos. Finalmente, le intrigaria saber por qué tanta gente pasa tanto tiempo en pequefios grupos que hablan, planean y estén “en conferencia”. De seguro sacaria como conclusin la necesidad de examiner con cuidado los modos en que se forman, funcio- nan y se disuelven los grupos, para asi com- prender gran parte de Jo que esta sucediendo en Ia Tierra, B 14 Intreduccién a In dindmica de grupo Ahora, si se toma una perspectiva més co- min y se contempla nuestra sociedad a través de los ojos de los habitantes terrestres, se descubriré que se considera cada vez mis al buen o mal funcionamiento de los grupos como uno de los principales problemas de la sociedad. Existe gran interés en los negocios, el gobierno y el ejército por mejorar la pro- ductividad de los grupos. Muchos pensadores se alarman ante el aparente debilitamiento y la aparente desintegracién de la familia. Los educadores han Megado a creer que no podrén realizar a fondo sus responsabilida- des de no entender mejor cémo funciona el salén de clase como grupo social. Quienes se preocupan del bienestar social, estén bus- cando diligentemente formas de reducir los conflictos intergrupo entre obreros y admi- nistradores y entre grupos religiosos y étnicos. E! funcionamiento de pandillas juveniles es un obstaculo dificilisimo de superar en los inten- tos de prevenir el crimen. Cada vez queda més claro que muchas enfermedades mentales se derivan, de algtin modo, de las relaciones del individuo con los distintos grupos y que pueden usarse con efectividad los grupos en la psicoterapia. Ya sea que se desee entender o mejorar la conducta humana, es necesario conocer mu- cho sobre la naturaleza de los grupos. Es im- posible tener un enfoque coherente del hom bre o una tecnologia social avanzada sin poser respuestas confiables a un sinntimero de preguntas sobre c6mo funcionan los gru- pos, c6mo se relacionan los individuos con los grupos y cémo los grupos se telscionan con sociedades mayores. {Cuando y en qué condi- ciones se forman los grupos?, ¢qué con- diciones se necesitan para su crecimiento y funcionamiento efectivo?, zqué factores pro~ mwueven Ia caida y desintegracién de los gru- pos? ,cémo afecta a los grupos la conducta, el pensamiento, la motivacién y el ajuste de los individuos? Por qué algunos grupos ejercen una po- dorosa influencia sobre sus miembros, mien- tras otros apenas la ejercen o no la ejercen en absolute?, gqué caracteristicas del in vido son importantes para determinar las propiedades de los grupos?, ¢qué determina Ta naturaleza de las relaciones entre grupos? Cuando los grupos forman parte de un siste- ma social mis amplio, gqué circunstancias los hacen vigorizar o debilitar la organizacién PARTE superior?, Zen qué forma el ambiente social de un grupo afecia sus propiedades? Es nece- sario responder preguntas de este tipo antes de poder Ieger a comprender realmente 1e naturaleza y la conducta humanas. También debe respondérselas antes de confiar en poder planear una sociedad éptima y hacerla fun- cionar. Quien estudie la dinémica de grupo se if- teresa por adquirir conocimientos sobre la naturaleza de los grupos y, especialmente, sobre las fuerzas psicoldgicas y sociales aso- ciadas a ellos. Desde luego, tal interés ha motivado por siglos Ja actividad intelectual de muchos pensadores. La literatura filos6- fica més antigua que se posee contiene ya muchos conocimientos sobre la naturaleza de los grupos y sobre las relaciones entre individuos y grupos. También contiene va- rias especificaciones respecto a las “mejores” formas de manejar la vida en grupo. Desde el siglo xvr hasta el xix se cred en Europa una impresionante literatura dedicada a la naturaleza del hombre y su papel en la socie- dad, En esa literatura puede encontrarse gran parte de los principales enfoques, o “supo: ciones fundamentales”, que guian la inyes- tigacién y el pensamiento actuales sobre gtupos. Es obvio que el estudiante moderno de la dinémica de grupo no se distingue en esencia, por sus intereses, de los intelectuales que escribieron en Jas distintas épocas pa- sadas. Sin embargo, también esté igualmente claro que el enfoque para estudiar grupos, conocido como “dinémica de grupo”, se ha desarrollado estrictamente en el siglo xx, y es de modo significativo diferente del de los siglos precedentes. Entonces, gqué es dindmica de grupo? La frase gand popularidad desde a segunda Guerra Mundial; pero infortunadamente, al aumentar su us0, el significado se hizo im- preciso, Segdn un empleo bastante frecuente, la dinémica de grupo se refiere a una especie de ideologia politica preocupada por las for- mas en que debieran organizarse y manejarse los grupos. Esta ideologia hace hincapié en Ia importancia de una guia democratica, la par- ticipacién de los miembros en las decisiones y en las yentajas que sociedad e individe: ‘obtienen de cooperar en grupos. Quienes er tican este enfoque a veces 10 caricaturizan por hacer de la “unin” virtud suprema, pi- diendo que todo se realice reunidos en grupos car. 1 que no tienen ni necesitan Iideres, pues todos participan en forma total e igualitaria. Un se- gundo uso popular del término dindmica de grupo se refiere a una serie de técnicas —interpretar papeles, sesiones con zumba- dor, observacién y rettoalimentacién de pro- ceso de grupo y decisiones en grupo— que se han usado ampliamente en las dltimas dos décadas en programas de entrenamiento, planeados para mejorar Ia habilidad en las relaciones humanas y en el manejo de confe- rencias y comités. Se han identificado estas técnicas de un modo muy particular con los Iaboratorios nacionales de entrenamiento, ct- yos programas anvales de entrenamiento de Bethel y Maine han Hegado a ser muy cono- cidos. El tercer uso del térinino se refiere ‘a un campo de investigaciones dedicado a obtener conocimientos sobre la naturaleza de los grupos, Jas leyes de su desarrollo y sus interrelaciones con los individuos, otros gru- pos € instituciones mas amplias. Desde luego, es imposible legislar cémo van de usarse los términos en el lenguaj Ao obstante es importante distinguir, para sna mejor comunicacién y modo de pensar, entre estas tres cosas por completo distintas, a las que se ha dado ef mismo nombre en las iscusiones populares. Toda persona tiene una ideologia, aunque sea incapaz de expo- nerla en forma muy explicita, respecto del modo como debiera organizarse la vida en grupo. Quienes responden del manejo de gru- pos y del entrenamiento de las personas que participarén en grupos, solo pueden cumplir sus responsabilidades usando t6e- nicas de algdn tipo, Pero no existe una corres- pondencia rigidamente fija entre la natura- Teza “ideal” de los grupos y el uso de técnicas particulares de manejo y entrenamiento. Y debe quedar claro que buscar un mejor enten- dimiento de Ja naturaleza de la vida en grupo no necesita estar relacionado a una ideologia particular o adherido a ciertas técnicas de manejo. En este libro se limitaré el uso del término dinémica de grupo para hacer refe- rencia al campo de investigaciones dedicado a alcanzar los conocimientos sobre ta. natu- raleza de la vida en grupo, En este sentido dindmica de grupo es una rama del conocimiento © una especializacién intelectual, Por dedicarse a la conducta hu- mana y a las relaciones sociales, puede si- tudtsela entre tas ciencias sociales. Y sin Origenes de la dinimica de grupo 15 embargo no puede identificdrsela sin més como una subdivisién de cualquiera de las disciplinas académicas tradicionales. Para me- jor entender c6mo se diferencia Ia dindmica de grupo de otros campos familiares, se consi- derarén brevemente algunas de sus caracte- risticas.distintivas: 1. Hace hincapié en una investigacién em- pirica tedricamente significativa, Se dijo antes que toda Ja historia humana mostré interés, por los grupos y que, por lo tanto, tal interés no puede distinguir la dinémica de grupo de sus predecesores. La diferencia esta, més bien, en Ja forma en que se explota tal inte- rés. Hasta principios del presente siglo, quie~ nes sentian curiosidad por la naturaleza de los grupos se basaban ante todo en Ia experiencia personal y en los documentos histéricos para dar respuesta a sus preguntas. No acosadas por la necesidad de explicar una acumula- cién de datos empiricos cuidadosamente re- unidos, los escritores de esta época especu- lativa dedicaban sus energias a creat un tratamiento tedrico comprensivo de los gru- pos. Esos sistemas te6ricos, especialmente los, producidos durante ef siglo xtx, eran com- plejos y de amplio alcance, pues los crearon. hombres de sobresaliente capacidad intelec- tual. La lista de nombres tomados de esta era contiene pensadores de tanto peso como Cooley, Durkheim, Freud, Giddings, LeBon, McDougall, Ross, Tarde, Ténnies y Wundt, Sus ideas todavia surgen en las discusiones actuales sobre Ja vida en grupo. En la segunda década de este siglo ya se habfa iniciado una rebelién empirica en las ciencias sociales, principalmente en los Esta- dos Unidos y especialmente en la psicologia y en la sociologia, En Iugar de contentarse con especular sobre Ja naturaleza de Jos gru- pos, varias personas empezaron a buscar hechos y a intentar distinguir entre datos objetivos e impresiones subjetivas. Aunque en un principio guiaron a las investigaciones preguntas empiricas mas bien sencillas, se establecid un criterio fundamentalmente nue- yo para evaluar el conocimiento sobre grupos. En lugar de preguntar simplemente si alguna proposicidn sobre la naturaleza de los grupos era plausible y lgicamente consistente, quie- nes se interesaban por los grupos comenzaron a exigir que se diera a la proposicién el apoyo de datos confiables, que pudiera reproducir un investigador independiente. Se dedicaron 16 Introduccién a la dindmica de grupo improbos esfuerzos a planear y mejorar téc- nicas de investigacién empirica que propor- cionaran medidas confiables, estandarizacién de la observacién, disefios experimentales efec- tivos y el anilisis estadistico de los datos. Cuando, a finales de los afios treinta, empez6 ‘ surgit la dinémica de grupo como campo jidentificable, la rebelidn empirica habfa avan- zado mucho en Ia psicologia social y en la sociologia, y desde sus inicios Ja dinémica de grupo pudo utilizar los métodos de inves- tigacin caracteristicos de una ciencia empf- Hea, De hecho, Ia dindmica de grupo se distingue de sus predecesores intelectuales por confiar fundamentalmente, ante todo, en tna observacién, cuantificacién, medicién y experimentaciGn cuidadosas, Pero no debe identificarse demasiado la dinémica de grupo con un empirismo extre- mo, Incluso en sus primeros dias la dinémica de grupo manifestaba interés por construir teorias y derivar hipétesis comprobables de tales teorias, y cada vez més ha venido a mantener un intercambio intimo entre la re- unin de datos y el desarrollo de Ja teoria. 2. Interés por ta dindmica e interdepen- dencia de los fendmenos, Aunque la frase dinémica de grupo especifica a los grupos como objeto de estudio, también centra su atencién con mayor intensided o agudeza en los problemas sobre la dinémica de la yida en grupo, Quien estudia la dinémica de grupo no se satisface con una simple des- cripcién de las propiedades de tos grupos ‘© de las contingencias asociadas a ellos. Tam- poco se contenta con una clasificacién de tipos de grupos o de formas de conducta de grupo, Desea saber cémo Jos fenémenos ‘observados dependen unos de otros y qué nuevos fenémenos resultarfan de crear con- diciones nunca observedas antes. En resumen, busca descubrir nuevos principios generales respecto a las condiciones que producen los efectos. Tal investigacién exige plantear muchos problemas detallados sobre la interdependen- cia entre fenémenos especfficos. Si ocurre un cambio en los miembros del grupo, {qué otros rasgos del grupo cambiarén y cufles perma- necerén estables?, gen qué condiciones el grupo tiende a sufrir un cambio de lider?, Zqué presiones ocurridas en el grupo crean uniformidad de pensamiento entre sus miem- bros?, gqué condiciones inhiben el aspecto PARTE 1 creador entre los miembros del grupo?, equé cambios habidos en el grupo aumentaran Ia productividad, Ja disminuirén ono la afec- tarén en absolute? Si se eleva la cohesién del grupo, {qué otros rasgos cambiarén? El responder preguntas como éstas revela e6mo ciertas propiedades y procesos dependen en- tre sf. Las teorfas sobre dindmica de grupo in- tentan formular relaciones regidas por leyes entre fendmenos como los mencionados., Dada Ia elaboracién de tales teorfas, hicieron que los irabajos sobre dinémica de grupo investiga- ran intensivamente cosas como el cambio, 1a resistencia al cambio, las presiones sociales, Ja influencia, la coercién, el poder, la cohe- sin, Ta atraccién, el rechazo, la interdepen- dencia, el equilibrio y 1a inestabilidad. Estos términos, al sugerir ef funcionamiento de fuerzas psicolégicas y sociales, se refieren a Jos aspectos dindmicos de los grupos y jue- gan un importante papel en las teorias de fe dinémica de grupo. 3, Relevancia interdisciplinaria, Es impor- tante reconocer que la investigacién de Ia dindmica de grupo no se ha asociado excl sivamente a alguna de las disciplinas cien- tificas sociales. Desde luego, los sociélogos han dedicado mucha energia a estudiar los arupos, segin Jo ejemplifican las investiga- ciones sobre Ia familia, las pandillas, los gru- pos de trabajo, las unidades militares y las asociaciones voluntarias. Los psicélogos han dirigido su atencién a muchos grupos de! mis- mo tipo, concentrndose principalmente en la forma en que los grupos influyen sobre la con- ducta, las actitudes y las personalidades de los individuos y los efectos de las caracteris- ticas individuales sobre el funcionamiento del grupo. Los antropdlogos dedicados a la cultu- ra, aunque investigan muchos temas de los soci6logos y psicdlogos, han contribuido con datos sobre grupos que viven en circunstan- cias muy diferentes a las de la sociedad in- dustrial moderna. Quienes estudian Ia politica han ampliado su interés tradicional por las instituciones mayores, para incluir estudios sobre el funcionamiento de grupos legislati- vos, grupos de presién, y cémo afecta a la in el pertenecer a un grupo. Los ecu nomistas rednen cada vez mds datos sobre cémo se toman decisiones en la familia para gastar 0 ahorrar dinero, cémo afectan las necesidades y relaciones de la familia’el grado CAR. 1 de la fuerza de Iabor, cémo las metas de los sindicatos afectan la politica de los negocios y cémo en negocios de varios tipos se to- man decisiones de consecuencias econdmicas. Como varias disciplinas cientificas sociales comparten el interés por los grupos, es obvio que cualquier conocimiento general sobre ia dinémica de grupo es de importancia general en todas las ciencias sociales. 4. Aplicabilidad potencial de los hallazgos @ la préctica social. Cualquiera que se sienta responsable de mejorar el funcionamiento de grupos y Ia calidad de sus consecuencias para los individuos y la sociedad, debe basar sus acciones en algiin enfoque mas o menos expli- cito sobre los efectos que produciran condi ciones y procedimientos diferentes. Cualquiera preocupado en mejorar la calidad del trabajo en un equipo de investigadores, la efectivi- dad de una clase dominical, la moral de una unidad militar disminuyendo las consecuen- cias desttuctivas de conflictos ocurtides den: tro det grupo, 0 que desee alcanzar cualquier objetivo socialmente deseable mediante gru- pos, puede hacer mas efectivos sus esfuerzos hasdndolos en un firme conocimiento de las leyes que rigen la vida en grupo. Las varias profesiones especializadas en manejar lag necesidades particulares de los individuos y de 1a sociedad, tienen mucho que ganar con Tos avances logrados en el es- tudio cientifico de los grupos. La oreciente diferenciacién sufrida por las profesiones tra- dicionales como Ia medicina, las leyes, 1a educacién y la teologia, ocurrida durante el siglo pasado en las sociedades més avan- zadas, constituye un desarrollo sobresaliente, Hoy existe genie que recibe un minucioso en- trenamiento en especialidades profesionales a las que dedican Ia vida, como mediacién obrero-patronal, educacién en salud publica, consejero matrimonial, entrenamiento en re- Jaciones humanas, relaciones intergrupales, trabajo en grupos sociales, consejero religioso, administracién de hospitales, educacién de adultos, administracién pablica, psiquiatria y psicologia clinica, por solo mencionar algu- nas. La profesionalizacién de la practica en estas variadas zonas ha provocado el deseo autoconsciente de mejorar los esténdares y de establecer requisites para recibir un entre: namiento apropiado. Las principales uni- versidades tienen ya escuelas profesionales dedicadas a yarios de estos campos que pro- Origenes de Ja dindmica de grupo 47 poreionan tal entrenamiento. Como se_ha extendido y racionalizado dicho entrenamien- to, quienes pertenecen a tales profesiones estin cada vez més conscientes de le necesi- dad de conocer los hallazgos y prineipios fundamentales producidos por las cienciss sociales. Todos estos profesionistas trabajan con gente; no simplemente como individuos, sino en grupos y mediante instituciones so- ciales. Por consiguiente, no debe sorprender que los cursos sobre dindmica de grupo sean cada vez mis comunes en las escuelas profe- sionales, que agencias dedicadas a la prictica profesional empleen gente entrenada en di- ndmica de grupos y que las investigaciones sobre dindmica de grupo a menudo se reali- cen en relacién con ef trabajo de tales agen- cias Hemos propuesto entonces, en resumen, que se defina la dindmica de grupo como un campa de investigacién dedicado a incremen- tar los conocimientos sobre la naturaleza de los grupos, las leyes de su desarrollo y sus jnierrelaciones con individuos, otros grupos @ instituciones superiores. Puede identificarse por cuatro caracteristicas distintivas: @) su hincapié en Ia investigacién empirica tedrica- mente significativa; 8) su interés por la dind- mica y la interdependencia entre fendmenos; c} por dar importancia a todas las ciencias sociales, y d) la aplicabilided potencial de sus hallazgos @ los esfuerzos de mejorar el fun- cionamiento de los grupos y sus consecuencias sobre los individuos y la sociedad, Si se la concibe asi, no es necesario asociar Ia dindn ca de grupo con ninguna ideologia particular preocupada por las formas en que deben or- ganizarse y manejarse los grupos, ni con el uso de ninguna técnica particular de manejo de grupo. De hecho, un objetivo fundamen- tal de la dinémica de grupo es proporcionar mejores bases cientificas a la ideologia y a Ja practica. CONDICIONES QUE PROPICIARON EL SURGIMIENTO DE LA DINAMICA DE GRUPO Como campo identificable de investigacién, la dinamica de grupo empezd en los EUA, hacia fines de los aftos treinta. Se asocia su origen como distinta especialidad ante todo con Kurt Lewin (1890-1947), quien popu- 18 Introduecién a Ja dinémica de grupo lariz6 el término dinémica de grupo, aports significativas contribuciones a la investiga- cién y a la tcorfa de la dinémica de grupo y en 1945 establecié la primera organizacién dedicada exclusivamente a investigar la dind- mica de grupo. La contribucién de Lewin fue muy importante; pero, como se verd en detalle, Ia dinémica de grupo no fue creacién de una sola persona. De hecho, fue resul- tado de muchos avances ocurridos en un periodo de varios aiios y en varias disciplinas y profesiones diferentes, Desde una perspec- tiva hist6rica puede considerarse la dindmica de grupo como convergencia de varias pro- yecciones de las ciencias sociales y, con mayor ‘amplitud como producto de la sociedad par- ticular en que surgié. Desde luego, el momento y el lugar en que surgié Ia dindmica de grupo no fueron acci- dentales. La sociedad norteamericana de 1930 proporcioné el tipo de condiciones necesarias para que surgiera tal movimiento intelectual. Y desde esa época, solo ciertos pafses han podido crear el ambiente necesario para su crecimiento. Precisando: 1a dindmica de grupo eché rafces, ante todo, en los Estados Unidos y los paises del noroeste europeo, aunque también ha habido importantes avances en Israel, Japén e Indie. Al parecer, tres con- diciones principales parecen haber sido nece- sarias para su surgimiento y subsecuente desarrollo. Una sociedad que le diera apoyo Para.que prospere cualquier campo de in- vestigaciones debe existir una sociedad envol- vente que proporcione el suficiente apoyo para aportar Ios recursos institucionales ne- cesatios. Hacia finales de los afios treinta, las condiciones culturales y econémicas de los Es- tados Unidos eran favorables al surgimiento y crecimiento de la dindmica de grupo. Se evaluaba altamente la ciencia, la tecnologia, Ja solucién racional de problemas y el pro- greso. Se tenfa la conviccién fundamental de que, en una democracia, puede mejorarse deliberadamente la naturaleza humana sociedad mediante la educaci Ja legislacién y el trabajo duro, Se creia que la industria notteamericana habia cre- cido con tanta rapidez no solo a causa de los abundantes productos naturales, sino especial- mente por haber adquitido un “saber hacer” PARTE | tecnolégico y administrative. Los héroes ¢ progreso_norteamericano fueron invent como Bell, Edison, Franklin, Fulton y V ney, ¢ industriales que modelazon’ nue organizaciones sociales para lograr una : ciente produccién en masa. Aunque exis el mito del inventor como lobo solitario aue trabaja en su propio taller, Ja investigacién ya se estaba convirtiendo en un proceso de ‘gran envergadura; cudn grande era lo demucs- tra el que Jos gastos privados y ptiblicos para la investigacién Iegaron en los Estados Us! dos a mas de $ 160000000 en 1930 aumentaron, incluso durante los aiios de dc presidn, a casi $ 350000 000 hacia 1940. Desde luego, se realizaba gran parte de le: investigaciones en las ciencias naturales y biolégicas, en Ja ingenieria y la medicina. La idea de dirigir las investigaciones a fin de resolver los problemas sociales se acepté mucho mas lentamente, embargo, aun en los afios treinta se concedian signifi tivos recursos a las ciencias sociales. El dra- mético uso de las pruebas de inteligen durante la primera Guerra Mundial hal estimulado la investigacién de las habilidades humanas y la aplicacién de los procedimien- tos de prueba en sistemas escolares, la in- dustria y el gobierno, La “administracin cientifica”, aunque lenta en reconocer la im- portancia de los factores sociales, ponia los cimientos de un enfoque cientifico del mane- jo de organizaciones. Cada vez se aceptabe mas la creencia de que el sistemitico descv- brimiento de hechos facilitaria la soluciés de “problemas sociales”. Para 1920, Thomas y Znaniecki (45) habian demostrado Ja posi- bilidad de investigar sistemAticamente las dificultades presentadas por la absorcién de inmigrantes en la sociedad norteamericana; se habfan creado varios centros de investi- gacién para hacer avanzar los conocimientas y para mejorar la practica respecto al bien: estar de los nifios; para principios de los afios treinta se iban modificando las practicas de trabajo social y en las cortes juveniles, apo yados en los hallazgos hechos en una impre sionante serie de estudios sobre pandillas juveniles de Chicago, realizado por Thra sher (46) y Shaw (40); y para 1939 ya se habfan completado suficientes investigaciones sobre relaciones intergrupo, de modo que Myrdal (81) pudo escribir ‘un comprensive ensayo del “problema negro” en los Estados +. CAP. 1 Unidos. El establecimiento, en 1936, de la Sociedad para el Estudio Psicolégico de Te- mas Sociales, con 333 miembros de creden- cial, fue sintomético de Ia fe en la postbifidad de investigar empiricamente los problemas sociales. Ast, cuando tras la segunda Guerra Mundial empez6 Ja répida expansién de Ia dindmica de. grupo, importantes segmentos de Ja sociedad norieamericana estaban pre parados para dar apoyo financier a dicha investigacién. El apoyo no solo vino de insti- tuciones y fundaciones académicas, sino tam- bién de negociaciones, del gobierno federal y otras organizaciones preocupadas por me- jorar las relaciones humanes Profesiones que se desarrollaron La curiosidad intelectual o el deseo de mejorar la préctica social pueden motivar Jos intentos de formular un enfoque cohe- rente de la naturaleza de la vida en grupo. Estadiar Jas condiciones que hicieron nacer a dinémica de grupo revela que ambas mo- tivaciones tuviercn un importante papel. inte- resarse por los grupos y reconocer su impor tancia en la sociedad fueron puntos obvios entre los cientificos sociales, quienes, segiin un estereotipo comin, estén motivados por una curiosidad ociosa. Pero debe indicarse tam- bién que parte de los primeros escrites siste- méticos més influyentes sobre Ia naturaleza de los grupos surgieron de las plumas de gente que desempefiaba profesiones, gente Cuya motivacién se ha dicho que es pure mente préctica, Antes de examina los antece- dentes cientificos sociales de Ia dinémica de gtupo, se describirin brevemente algunos desartollos ocurridos en dichas profesiones, gue facilitaron st surgimicnto, Para los afios treinta un gran mimero de profesiones definidas habfan surgido en los Estados Unidos; quizé mis que en cualquier ‘otro pais, Muchas de ellas se_relacionaben directamente con grupos de gente, y segiin se preocupaban por mejorar Ja calidad de su prictica, se dedicaron a codificar procedi mientos’y a descubrir principios generales que les sirvieran para manejar grupos. Se fue haciendo gradualmenie obvio, en algunas pro- esiones mas ripido que en otras, que el hacer generalizaciones de acuerdo con la experien- Cia slo podia Heger a un punto, y que se necesitaban investigaciones sisteméticas para Origenes de In dinémica de grupo 19 poder comprender més a fondo Ja vida en grupo. Asf, cuando la dinémica de grupo comenz6 2 surgir como campo definido, los lideres de algunas profesiones estaban bien preparados para fomentar Ia idea de que una investigacién sistemdtica de la vida en grupo podria contribuir en forma significativa a sus profesiones. Como resultado de ello varias profesiones ayudaron a crear una atmésfera favorable al financiamiento de las invest ciones sobre dindmica de grupo, proporcio- naron de acuerdo con su experiencia acumu: lada una amplia concepeién sistemética del funcionamiento de grupo, para que de alli se elaboraran hipotesis de investigacién; dieron facilidades para realizar investigaciones y proporcionaron un principio de tecnologia que creara y manipulara variables al exper mentar con grupos. Cuatro profesiones tuvie- ron un papel especialmente importante en el origen y crecimiento de la dinamica de grupo. ‘Trabajo con grupos sociales. Debe men: cionarse ante todo esta profesién por ser de Jas primeras en reconocer explicitamente que pueden manejarse grupos para lograr cambios deseables en sus miembros. Por ser respon- sables del funcionamiento de clubes, grupos recreativos, campos y equipos atléticos, los trabajadores de grupo se dieron cuenta de que sus técnicas para manejar grupos pro- ducfan importantes efectos en los procesos de grupo y en las conductas, actitudes y personalidades de quienes participaban_ en esos grupos. Aunque el objetivo del trabajo de grupo inclufa propésites tan diversos como “construir el cardeter”, ““proporcionar recrea- ciones constructivas”, “mantener a los mu- chachos alejados de Ia calle y evitar que se metan en los” y, més tarde, la “psicotera- pia”, gradualmente se hizo evidente que, no importa cual fuera el objetivo, algunas técni- cas de manejo de grupo tenian mas éxito que otras. Uno de los primeros estudios experi- mentales sobre grupos se referia a los efectos de varias practicas de liderazgo cn la ada tacién de los muchachos a sus cabaiias de veraneo (33). Busch (9), Coyle (A) y Wil: son y Ryland (54) sistematizaron la rica experiencia adguirida por los trabajadores de grupo. La dinémica de grupo empled a Tondo esta experiencia en sus principios, y el especialista en dindmica de grupo ha seguido 20 Introduccion a ta dindmiea do grupo colaborando con los trabajadores de grupo en varios proyectos de investigacién. Psicoterapia de grupo. Aunque por Io general se considera a la psicoterapia de gru- po tna rama de la psiquiatria, el usar grupos con propésites psicoterapéuticos surgié en campos no estrictamente médicos; un ejem- plo sobresaliente lo constituye el’ movimiento de los aleohdlicos anénimos. La teorfa psico- analitica ha ejercido una influencia central, aunque no exclusiva, en el desarrollo de un enfoque profesional al trabajo psicoterapéu- tico en grupos. Los escritos de Freud (espe- cialmente su Psicologia de grupo y el andlisis del ego) dispusieron el tono,, pero muchas técnicas para manejar grupos y gran parte del hincapié hecho en los procesos de grupo son contribuciones de gente que se basé en el trabajo de grupo; ver, por ejemplo, las obras do Redl (87), Scheidlinger (39) y Slav- son (43). Una ttadicidn mas bien diferente, aunque muy psicoanalitica por su orientacién, ha surgido en Inglaterra bajo la influencia de Bion (7) y un grupo de gente asociado con el Tavistock Institute of Human Relations (58). Un rasgo importante de tal enfoque es apli car el trabajo de grupo psicoanalitico a grupos “naturales” de la organizacién militar, Ia in- dustria y la comunidad. EF trabajo pionero y excepeionalmente creador de Moreno (30) establecis otro enfoque de Ia psicoterapia de grupo, Sus técnicas de interpretar papeles (con mayor precisién, el psicodrama y el sociodrama) y la sociometria fueron de las primeras contribuciones al campo, y han teni- do gran valor para la psicoterapia de grupo y para las investigaciones de la dindmica de grupo. Aunque muchos desartollos habidos en la psicoterapia de grupo y en la dindmica de grupo han sido simulténeos, Jos primeros trabajos en psicoterapia de grupo influyeron clara y distintamente en los trabajos iniciales de Ia dindmica de grupo. ¥ las dos lineas de estudio han seguido influyéndose una a otra, como puede verse, por ejemplo, en el trata- miento sistematico de la psicoterapia de grupo de Bach (3). Educacién. La revolucién en la educa- cién publica norteamericana, ocurrida en el primer cuarto de este siglo, fuertemente in- fluida por los escritos de Dewey, amplié el concepto de los propésitas y los. procedi- PARTE mientos de la educacién. Preparar a los nifios para vivir en Ja sociedad, mas bien que trans- mitirles simplemente conocimientos, se hizo la meta educativa de las’ escuelas piblices. “Aprender haciendo” se volvié el tema po- pular, y se Je complementé con cosas tal: como proyectos'de grupo, actividades extra- curriculum y gobierno estudiantil. Los pro- fesores se interesaron por instilar en sus alumnos las habilidades del liderazgo, Ia co- operacién, la membrecfa responsable y las relaciones humanas. Gradualmente Se hizo aparente que log maestros, como los trabaja- dores de grupo, se vefan-obligados a tomar decisiones que afectaban el curso de los acor tecimientos en Jos grupos de nifios y que necesitaban principios para conducir tales acontecimientos-hacia fines constructivos, Une linea similar se desarrollaba simulténeamente en la educaciém de adultos, donde lo volun- tario ‘de la pafticipacién en los programas de esta educacién hacia mas obvios los pro- blemas. Empez6 a crearse Ja ider del maestro como lider de grupo, que afecta el aprendi- zaje de sus alimnos no. solo mediante su capacidad en la materia, sino también por su habilidad para elevar la motivaci6n, estimu- far Ia participacién y generar moral. Aunque la controversia;sobre este enfoque general de Ia educacién ha persistido hasta nuestros, dias, la profesién educativa, para finales de Jos afios treinta, habia acumulado conside- rables conocimientos sobre la vida en grupo. La dindmica de. grupo aprovechd esta expe~ riencia para formular hipétesis de investiga- cién, y los especialistas en dindmica de grupo establecieron estrechas relaciones de trabajo con educadoresiy escuielas de educacién. Tanto Ia prictica educativa como las investigacio- nes en la dindmica de grupo se beneficiaron de tal asociaciga Administracién. Con esta denominacién se cubre un sinntimero de especialidades, to- das relacionadas con el manejo de grandes organizaciones:Se incluyen_ profesiones espe- cificas como la administracin de empresas, Ja administracién publica, La administracién de hospitales yjla administracién educative ‘Aunque cada ia de ellas debe elaborar un experiencia propia en su_ particular esfers de actividad, todas comparten Ia necesidad de planeat procedjmientos efectivos para coor dinar la condugta.de la gente. Por tal raz6 CAP. 1 tienen un interés comin en los hallazgos de la cieneia social. Por consiguiente, podria esperarse que los {ratamientos sisteméticos de la administracién reconocerian pronto la importancia de los grupos en las grandes organizaciones, y que las précticas de manejo de grupo se desarrollarian en grado. sumo. ‘A decir verdad, los hechos histéricos son un tanto diferentes. Hasta los esfuerzos realiza- dos en los afos treinta para desarrollar los principios de administracién ignoraban curio- samente la existencia de los grupos. Una ex- cepeién notable son los escritos de Mary P. Follet (13, 14), quien, tras de la primera Guerra Mundial, intent6 elaborar un enfoque sistemético de la administracién y, en forma més general, del gobierno, donde se reconocia a los grupos como elementos importantes: ‘Sin embargo, las ideas de M. P. Follet fueron poco aceptadas, De hecho, la orientacién individualista es- tuvo en boga hasta mds o menos 1933, cuando recié el primero de varias libros escritos por Mayo y colaboradores (27, 38). Estas publicaciones informaben de un amplio pro- flame de investigaciones, empezado en 1927 ev la planta Hawthorne de la Western Elec- Git Company. EL objetivo inicial de estes Investigaciones era estudiar las relaciones en- tre condiciones de trabajo y la incidencia de fatiga entre los trabajadores. Se introdujeron algunas variaciones experimentales —frecuen- cia de las pausas de descanso, mimero de horas de trabajo, naturaleza de los incentivos monetarios— con la intencién de descubrir su influencia sobre la fatiga y la producti- vidad. El gran mérito de esos investigadores es haber estado alertas a la existencia de efectos no anticipados, pues los carabios im- portantes producidos por sus experimentos ccurrieron en Jas relaciones interpersonales entre los trabajadores y entre los trabajadores y a empresa, Los resultados de este progra- ma de investigaciones dieron lugar @ que Mayo y sus colaboradores hicieran mayor hincapié en la organizacién social del grupo de trabajo, en las relaciones sociales entre el spector y sus subordinados, en los estén- dares informales que gobiernan Ja conducta de miembros del grupo de trabajo, y en las actitudes y motives de los trabajadores exis- jentes en un contexto de grupo. No se han exagerado las consecuencias de estas investigaciones en todas las ramas de la Origenes de Ia dinamica de grupo 21 administraci6n. Haire lo ha descrito del si- guiente modo (17, 376): ‘Tras _publicarse estas investigaciones, cambis radical e irrevocablemente ia forma de penser sobre los problemas industriales. Ya no. era posible buscar explicaciones de cambio simple mente en términos de un hombre econémico que aumentara el ingreso de ddlares. El papel del Tider empezé a cambiar, ya no dirigia el trabajo, sino que conseguia cooperacién, Ya no se vein el incentivo de trabajo como sencillo ¥ unitario, sino més bien como. infinitamente variado, complejo y cambiante, El nuevo enfo- que abrié camino a més investigaciones y a una nueva conceptualizacién para manejar proble- mas, y también las exigis. Otra importante contribucidn a este nuevo enfoque de la administracién fue la teoria sis- temdtica de la administracién, publicada en 1938 por Barnard (5), producto de sus mu- chos aiios de experiencia como eiecutive de negocios. Aungue el libro no acentuaba en primer lugar los grupos como tales, situaba las necesidades humanas y Jos procesos so- ciales al frente de sus consideraciones. Bar- nard hizo ver que Ja prictica administrativa solo podia ser satisfactoriamente entendida y efectivamente modelads si se coneebfan las grandes organizaciones como instituciones so- ciales compuestas por gente en interrelacién social. Enfonces, el surgimiento de la dindmica de grupo, a finales de los afios treinta, ocurris én el momento mismo en que los teéricos de la administracién y la organizacion empezaban ‘a hacer hincapié en la importancia de los grupos y en tener “relaciones humanas” en Ta administracion. En los afios subsiguientes se fueron incorporando cada vez més los hallazgos hechas en las investigaciones de dindmica de grupo a los tratamientos siste maticos de Ja administracién, y un creciente néimero de adminisiradores ha dado apoyo fen varias formas a las investigaciones de Ja dinamica de grupo. ‘Anies de abandonar esta exposicién sobre ei papel de Jas profesiones en el origen y crecimiento de la.dindmica de grupo, debe indicarse que los desarrollos aqui dados tie- hen contrapartes de distinto grado en otras zonas de la practica social, muchas de las 22 Introduccién a Ja dindimiea de grupo estaban muy profesionalizedas Debe hacerse mencién especial del apoyo que ofrecieron quienes se preocupaben p dar una base cientifica al trabajo con rel ciones intergrupo, salud pablica, lo militar, a educacién religiosa, la organizacién comu nitaria y el habla cuales Ciencia social desarrollada, Al considerar las condiciones que estimu- laron el actual enfoque de la dinémica de grupo en las ciencias sociales, es esencial reconocer que tal enfoque solo pudo origi- narse a causa de ciertos avances logrados en las ciencias sociales como un todo. Asi, el surgimiento de la dindmica de grupo no solo requeria una sociedad de apoyo y profesion: ya evolucionadas, sino también ciencias so- ciales desarrolladas. Una premisa fundamental de la dindmica de grupo es qué pueden emplearse métodos cientificos para estudiar los grupos. Solo fue posible abrigar seriamente esta suposicién cuando se acept6 la creencia general de que el hombre, su conducta y sus relaciones sociales pueden sujetarse adecuadamente a investiga- ciones cientificas. Y desde luego, no podia plantearse ninguna pregunta sobre la utiliza- cién de métodos cientificos para el apren- dizaje de la conducta humana y las relaciones sociales sin haberse desartollado a fondo los métodos cientificos. Solo en el siglo xix se iniciaron discusiones serias sobre esta posibi- lidad. El amplio estudio del positivismo des- arrollado por Comte en 1830, dio un impulso importante al examen autoconsciente de supo- siciones fundamentales sobre la posibilidad de sujetar los fendmenos humanos y sociales a la investigacién cientifica; las controversias sobre las teorias evolutivas del hombre, en la segunda mitad del siglo, dieron como resul- > Por ejemplo, en el momento de establecer Lewin el Research Center for Group Dynamics en MILT. el American Jewish Congress creé tuna organizacién relacionada, conocida como ta Comision para Interrelaciones Comunitarias, que investigase activamente Ios problemas de ‘rela ciones intergrupos. El National Institute of Mental Health, la Fuerza Aétea y la Marina de los Estados Unidos y varias graniles orga nizaciones de negocios han dado un s6lido apoyo financiero a las investigaciones en dinémica de grupo. PARTE 1 tado un enfoque extremadamente nuevo sobre a posibilidad de extender el cometido ciei- tifico a la conducta humana, Solo en les timas décadas del siglo x1x se dedic muci gente a observar, medir o realizar ex: mentos sobre Ia conducta humana. Ape en 1879 se establecié el primer laboratorio psicolégico. Es dificil imaginar cémo la dinémica de grupo pudo haber existido antes de echar la creencia de poder conducir 1a invs in empitica con grupos de gente, « fenémenos sociales importantes son factib de medicién, qué variables de grupo pue? ser manipuladas con propdsitos experim tales y qué leyes pueden descubrirse pe gobernar Ja vida en grupo. Solo en afios cientes se aceptaron eses creencias, atngu desde el siglo xvitt Jas defendian de vez ¢ cuando algunos escritores; ¢ incluso hoy « no se aceptan universalmente. Hay quien afirman que la conducta humana no funcior segiin leyes, que no pueden cuantificarse lo fenémenos sociales importantes y que el expe rimentar con grupos es imposible o inmoral o ambas cosas. William H. Whyte (52), en su taque al “hombre-organizacién”, ha hablado de modo muy elocuente a nombre de quienes son escépticos respecto a aplicar métodos cien- tificos al estudio del hombre. Define cienti- fismo como “la promesa de que con las mis- mas técnicas que han tenido éxito en las ciencias fisicas puede crearse, con el tiempo, una ciencia exacta del hombre”. Identifica ef cientifismo como un componente principal de la ética social que, en su opinién, esta debilitando a 1a sociedad norteamericana. Y sostiene que la tragedia del cientifismo es estar basado en una ilusidn, pues “una ciencia del hombre no puede funcionar en Ia forma que creen sus seguidores”. De prevalecer estos puntos de vista, la dinimica de grupo no prosperaria. La realidad de los grupos. Una parte importante de los primeros progresos log dos en Ja ciencia social consistié en ciertas supasiciones fundamentales sobre la realidad de los fenémenos sociales. La. pri- meta ampliacién del método cientifico de la conducta humana ocurrié en intima relacién con la biologia. Primero se aplicaton técnicas de experimentacién y medicién para inves- tigar cémo respondian los organismos a le car. 1 estimulacién de los Srganos sensorios y a Ia modificacién de respuestas debidas a Ja es- timulacién repetida. Nunca se dudé a fondo de que “existieran” organismos individuales, pero al dirigir la atencidn a Jos grupos de gente y a las instituciones sociales, hubo una gran confusién, Al discutir estos temas surgic- ron términos como “mente de grupo”, “re- presentaciones colectivas” y “cultura”. Y la gente discutia acaloradamente si tales térmi- nos s¢ referfan a fenémenos reales o si eran simples “abstracefones” o “analogias”. En ge- reral, las diseiplinas relacionadas con institu- ciones (antropologia, economia, ciencias po- liticas y sociologfa) han atribuido, con entera libertad, realidad concreta a entidades supra- individuo, mientras que la psicologia, dado su interés por las bases fisioldgicas de la con- ducta, se ha mostrado reacia a admitir Ja existencia de todo Io que no sea conducta de organismos. Pero en todas estas disciplinas han surgido conilictos entre “institucionalis- tas” y “‘cientificos conductistas”. La divisién més tajante ocurrié en los primeros dias de Ia psicologia social, cosa natural por ser una disciplina conectada di- rectamente con Jas relaciones entre el inc viduo y Ia sociedad. El gran debate sobre Ia “mente de grupo” alcanz6 su climax en los afios veinté. Aungue tomé parte mucha gente, Jos nombres de William McDougall y Floyd Allport estan intimamente asociados con la controversia, Estaban en un extremo los que opinaban que los grupos, las instituciones y Ia cultura tienen una realidad por completo separada de los individuos particulates que participan en ellos. Se aseguraba que un gru- po podia seguir existiendo incluso tras de haber ocurrido un cambio total de sus miem- bros; que tiene propiedades —como la divi- sién del trabajo, un sistema de valores y una estructura de oficios— que no pueden consi- derarse como propiedades de individuos, y que las leyes que gobiernan esas propiedades del nivel de grupo deben ser expuestas a nivel de grupo. Un lema que refleja este enfoque es Ja afirmacién atribuida a Durk- heim: “Siempre que se explique directamente un fenémeno social mediante un fenémeno psicelégico, puede tenerse la seguridad de que la explicacién es falsa.” Una violenta reaccién a todo esto fue ef enfoque, apoyado de modo muy efectivo por Allport, de que solo los individuos son reales y que los grupos Origenes de Ia dindmica de grupo 28 © instituciones son “grupos de ideales, pensa- mienios y hébitos que se repiten en cada mente individual y que dnicamente existen en esas mentes” (1, 9). Por lo tanto, los gru- pos son abstracciones de colecciones de orga- nismos individuales. “Mente de grupo” se refiere a similitudes entre mentes individua- les, y los individuos no pueden ser partes de grupos, pues los grupos solo existen en Ja mente de los hombres. Pudiera parecer extrafio que los cientificos sociales se mezclaran en consideraciones filo- s6ficas sobre Ia naturaleza de Ja realidad. ‘A decir verdad, sin embargo, el enfoque de la realidad de los cientificos sociales pesa mu- cho sobre su conducta cientifica. En primer lugar, determina las cosas para les que esté preparado para sujetar a la investigacién em- pitica, En Ja siguiente afirmacién Lewin ex: puso este hecho sucintamente (22, 190) Tildar a algo de “inexistente” equivale a que ef cientifico Jo declare “fuers de limites”. Atribuir “existencia” a un item automaticamente convier- te en deber del cientifico considerarlo como objeto de investigacién; incluye Ia necesidad de considerar como “hechos” sus propiedades y no dejarlas de lado en el sistema total de teo- rias; finalmente, implica gue los términos apli- cados al item soa aceptables come “conceptos” cientificos (mas bien que como "simples pa- labras”) En segundo luger, la historia de fa ciencia manifiesta una intima interaccidn entre las téenicas de investigacién disponibles en cual- quier momento y Iss suposiciones prevale- cientes sobre fa realidad. Insistir en Ia exis- tencia de fenémenos que en ese momento no pueden ser observados objetivamente, medi- pulados experimentalmente aporta poco de valor cientifico si no conduce a la invencion de técnicas apropiadas de investi- gaciGn empirica. Desde un punto de vista practico, se justitica que el cientifico excluya de sus consideraciones entidades supuesta- ‘mente reales cuya investigacin empitica pa- rece imposible, Y sin embargo, en cuanto una nueva técnica posibilita el manejar erupt ricamente alguna entidad nueva, diche entida” de inmediato adquiere “realidad” para ef cientifico. Como indicara Lewin (22, 195), “BI tabi de no creer en la existencia de una 24 Introduccion a la dinamica de grupo entidad social puede probablemente romperse de un modo efectivo al manejar de modo experimental esa entidad.” Ejemplifica bien tales puntos la historia de la controversia sobre “mente de grupo”; antes de que se desarrollaran técnicas para investigar tales fenémenos, contribuyé poco avsu estudio cientifico. El negar Allport la realidad del grupo ejercié, de hecho, una influencia fuertemente liberadora sobre los psicdlogos sociales, pues estaba diciendo, en efecto: “No nos inmovilicemos al insistir on Ia realidad de cosas que, por el momento, no podemos manejar mediante las técnicas existentes de investigacién.” Por ello, él y otros psicdlogos que pensaban igual pudieron dedicarse a un programa de investigacién notablemente fructifero sobre Jas actitudes de Jos individuas hacia las instituciones y sobre Ia conducta de los individuos en.el am- hiente social. Aunque este enfoque de la realidad era demasiado limitado para alentar el estudio empirico de las propiedades de grupo, si estimulé ef desarrollo de técnicas de investigacién que, subsecuentemente, hi- cieron cientificamente posible un punto de vista. més amplio de Ia realidad. Hasta no existir estas téenicas, quienes persistfan en atribuir realidad a grupos ¢ instituciones estaban forzados a atenerse a estudios pura: mente descriptivos 0 a especulaciones sacadas de la experiencia personal, y se criticaba legi- timamente dichos trabajos por ser “subjeti- vyos”, pues rara vez se aplicaban a tales fe- némenos las técnicas objetivas de Ja ciencia, Desarrollo de las téenicas de investiga- cién. Por Io tanto, fue de extrema impor tancia para los origenes de la dinémica de grupo el crear técnicas de investigacién que padieran aplicarse a Ja investigacién de gru- pos. Desde luego, tal proceso tomé tiempo. Enipez6 en la segunda mitad del siglo x1x, al surgit la psicologia experimental. En afios subsecuentes mas y mas aspectos de la, expe- riencia y Ia conducta humanas quedaron su- jetos a técnicas de medicién y experimenta- cién, Asi por ejemplo, durante el primer tercio de este siglo se lograron impresionantes avances en Ia medicisn de actitudes. Notables entre ellos fueron 1a escala de, “distancia so- cial” desarrollada por Bogardus (8), el com- prensivo tratamiento de problemas de medi- cin hecho por Thurstone (47) y Thurstone PARTE 1 y Chave (48) y la mucho més sencilla té&- nica de medicién de Likert (24). Paralelos a esas evoluciones, e interactuando con ellss, hhubo importantes avances estadisticos. Para finales de Jos afios treinta se habfan creado poderosos métodos estadisticos, que permitic~ ron hacer planes experimentales eficientes y evaluar a significaciOn de los hallazgos cuan- titativos. Desde luego, tales avances fueron importantes no solo para el surgimiento de la dinémica de grupo, sino para el progreso de todas Jas ciencias conductistas. En este desarrollo general pueden indicarse tres triunfos metodolégicos, que contribuye- ron especificamente al surgimiento de la di- némica de grupo: 1, Experimentos con la conducta individual en grupos. Como se indicé antes, Ja investi- gacién de la dinémica de grupo debe mucho a la psicologia experimental por inventar tée- nicas para realizar experimentos sobre las condiciones que afectan Ja conducta humana Pero al principio la psicologia experimental no se preocupé de las variables sociales; solo al iniciarse el presente siglo algunos investi- gadores emprendieron investigaciones experi- mentales destinadas a estudiar los efectos de las variables sociales sobre la conducta de los ividuos. G. W. Allport (2, 46) describis de Ia siguiente manera Ja naturaleza de esa primera psicologia social experimental El primer problema experimental —de hecho, el nico problema durante as tres primeras déca- das de Ja investigacién experimental— se formu- 13 como sigue: :Qué cambio ocurre en la con- ducta solitaria normal de un individuo cuando estén presentes otras personas? Y, segiin Allport, Triplett (49) dio la pri- mera respuesta de laboratorio a esta pregunta; Triplett comparé Ja ejecucién de nifios que enrollaban sedales de pesca por si solos y en compafiia de otros nifios. Triplett sacé en con clusin, de este experimento, que la situacién de grupo tendia a hacer aumentar el egreso de energia y logro. De mayor significacién para el desarrollo de la psicologia social experimental fue la obra de Moede (28), empezada en Leipzig en 1913; Moede se dedicé a investigar siste- maticamente los efectos ocurridos cuando va- rias personas tomaban parte simulténcamente CAR. 1 en varios experimenios psicol6gicos entonces estindar. Esta obra influyd en el desarrollo de la psicologia social porque, ante todo, Miinsterberg Ja present6 a F. H. Allport y Jo animé a repetirla y ampliarla. Allport (1) no solo realizé varios experimentos impre- sionantes sino que también proporcioné un matco te6rico para interpretar los hallazgos. Por 1935, Dashiell (12) pudo escribir un largo resumen de a obra, comparando la con- ducta mianifiesta cuando el sujeto trabajaba aislado y cuando lo hace en presencia de otros. Un importante estudio de esta época fue el de Moore (29), quien experimental- mente demostré Ia influencia de Ja opinién de “expertos” y de la “‘mayoria” sobre los juicios morales y estéticas de los individuos. Estos tempranos ensayos no solo mostraron Ia posi- bilidad de realizar experimentos sobre la in- fluencia de los grupos en Ja conducta indivi- dual; sino que también desarrollaron ténicas atin en uso. Una linea de investigacién acaso diferente, pero intimament relacionada con la anterior intenté comparar Ja ejecucién de individuos y grupos. En estos estudios, ejemplificados por las obras de Gordo (16), Watson (50) y Shaw (41), se emplearon tareas que pudie~ ran realizar individuos y grupos de gente, y la pregunta fue: 2Quién hace mejor el trabajo? dLos individuos o los grupos? Result que no se podia contestarla sin especificar mas las, condiciones, aunque se aprendié mucho al buscar la respuesta. Todos estos trabajos allanaron el desarrollo de la dinamica de grupo al llevar los grupos al laboratorio, Aunque estos tempranos expe- rimentos no manejaron, estrictamente hablan- do, propiedades de grupo, evidenciaron que podia estudiarse experimentalmente la influen- cia de los grupos sobre los individuos. ¥ f cilitaron el concebir Ia idea de variar expe mentalmente en el laboratorio fas propiedades del grupo. 2, Observacién controtada de ta inter ci6n social, Podria pensarse que el medio mas obvio de aprender cosas sobre Ja naturaleza del funcionamiento de grupo seria, sencilla- mente, observar grupos en accién, A decir verdad, durante toda la historia los eronist ¢ informadores han empleado constantemen- te las mismas fuentes de datos; tal vez su uso mils impresionante sea el que le dan los antro- pélogos sociales en sus informes sobre con. Origenes de Ia dinimica de grupo 25 ducta, cultura y estructura social de las socie- dades primitivas. El mayor inconveniente det procedimiento como técnica cientifica es que Jos informes proporeionados por los observa- dores (los datos cientificos) dependen en grado muy alto de'la habilidad, sensibilidad y predilecciones interpretativas del observa- dor. Los primeros intentos setios de refinar Jos métodos de observacién, para obtener datos objetivos y cuantitativos, ocurrieron hacia 1930 en el campo de la psicologia in- fantil. Se dedicaron muchos esfuerzos a cons- truir categorias de observacién que permitie- ran al observador indicar simplemente ia presencia 0 ausencia de un tipo particular de conducia o interaccién social durante el periodo de observacién. Fue caracteristico que se aumentara la confiabilidad restrin- giendo Ia observacin e interacciones mas bien francas, cuyo “significado” podria reve: arse en un’ corto espacio de tiempo y cu- ya interpretacida exigiera del observador poca interpretacién. También se desarrollaron mé- todos para obiener muestras de interacciones de un grupo grande de gente por largos pe- riodos de tiempo, de modo de lograr estima- ciones eficientes de la interaccién total segin observaciones més Timitadas, Con tales pro- cedimientos y mediante el cuidadoso entrena- miento de ios observadores se oblavieron datos cuantitativos de suma confiabilidad Goodenough (15), Jack (19), Olson (34), Parten (35) y Thomas (441) fueron los prin cipales investigadores responsables de esos importantes avances. . Sociometria. Un enfoue algo diferente al estudio de los grupos es hacer preguntas acerca de [os miembros. Desde luego, los da- tos asi obienidos pudieran solo reflejar las costs que el individuo es capaz de informar y tiene deseos de hacerlo. No obstante, es posible que esos informes subjetivos de los miembros del grupo aportaran valiosa infor- macién a las observaciones més objetivas de la conducta, De los muchos recursos para obtener informacion de los miembros de grupo, uno de Jos primeros y mds comin: mente usados es la prueba sociométrica, ventada por Moreno (30). Durante Ia prime- ra Guorra Mundial, Moreno estuvo a cargo de wn campo para tiroleses desplazados, y observS que el ajuste de Ia gente parecia resuitar mejor si se Ie permitfa Farmar sus propios grupos dentro del campo. Mas tarde, 26 Introduceién a Ia dinmica de grupo en los Estados Unidos, se dedieé a comprobar esta suposicién mediante un estudio més sis- temético de grupos de gente en instituciones tales como escuelas y reformatorios. Con ese propésito elaboré tn sencillo cuestionario, en el que cada persona indicaba otras per- sonas con las que preferirfa compartir alguna actividad especifica. Pronto fue aparente que tal recurso, y otros modificados de acuerdo con éste, podria proporcionar informaciones valiosas ‘sobre Jas atracciones y repulsiones interpersonales en cualquier conjunto o gru- po de gente. Podrfan convertirse los datos respecto a “quigén escoge a quién” en un “sociograma” 0 cuadro en el que los circulos sepresentan a los individuos y las Iineas sus clecciones, Al inspeccionar tales sociogramas se vio que algunos grupos estaban ms inti- ‘mamente unidos que otros, que los individuos ‘Yvatiaban muchisimo en su expansividad social y en el nimero de elecciones recibidas, y {que las camarillas se formaban en torno 2 ¢a- racterfsticas como la edad, el sexo y la raza. En resumen, Ja prueba sociométrica prometia dar informaciones valiosas sobre los indi- viduos y Jas relaciones interpersonales en los grupos. Aunque en esencia se basa en infor~ mes subjetivos de los individuos, la prueba sociométtice proporciona datos cuantificables sobre patrones de atraccién y rechazo exis- tentes en un grupo. El publicar Moreno (30), en 1934, un importante libro basado en sus experiencias con Ia prueba y el establecer en 1937 una revista, Sociometria, provovs un prodigioso volumen de investigaciones que empleaban 1a prueba sociométrica y nume- rosas variantes. La importancia de Ia sociometria para la dinémica de grupo es haber proporcionado una Util técnica para investigar grupos y en haber dirigido la atencién a rasgos de grupo como la posicién social, los patrones de amis- tad, la formacién de subgrupos y, de modo més general, Ja estructura informal. ORIGENES DE LA DINAMICA DE GRUPO. Para mediados de los afios treinta fas condi ciones estaban maduras en las ciencias socia- Jes para permitir un rapido avance en la investigacin empfrica en grupos. Y, de he- cho, una explosién de actividad ocurrié en PARTE 1 Norteamérica justo antes de entrar los Esta- dos Unidos en la segunda Guerra Mundial ‘Ademés, tales investigaciones empezaron manifestar con toda claridad las caracteris- ticas hoy asociadas con el trabajo en dinémica de grupo. Por un periodo de aproximada- mente cinco afios se iniciaron varios proyec- tos de investigacién importantes, més 0 menos independientes unos de otros, pero todos compattiendo esos rasgos distintivos. Ahora consideraremos brevemente cuatro de los més influyentes. Creacién experimental de normas sociales En 1936, Sherif (42) publied un libro qu: contenfa un anélisis tedrico sistematico del concepto norma social y una ingeniosa inves- tigacién experimental sobre los orfgenes de lac normas sociales en los grupos de gente. Pro- bablemente el rasgo més importante de este libro fue reunir las ideas y observaciones de la sociologia y la antropologia, y técnicas de experimentacién de laboratorio de Ia psi- cologia experimental. Sherif empez6 aceptan- do la existencia de costumbres, tradiciones, estdndares, reglas, valores, modas y otros criterios de conducta (que resumié bajo el nombre general de norma social). Mas atin, coincidié con Durkheim en que tales “repre- sentaciones colectivas” tienen, desde el puntc de vista del individuo, propiedades de exte: Hiorizacién y restriccién. Sin embargo, y ai mismo tiempo, est de acuerdo con F. H. All- port en que muy a menudo se han tratado las normas sociales como algo mistico, y que solo puede lograrse el progreso cientifico sujetando los fendmenos a técnicas aceptables de investigacién empirica. Propuso analizar las normas sociales simulténeamente en dos formas: a) como producto de la interaccién social y b) como estimulo social que gravita sobre determinado individuo que sea miem- bro de un grupo con tales normas. Asi conce- bidas, seria posible estudiar experimentalmen- te los origenes de las normas sociales y su influencia sobre los individuos. Al formular sus problemas de investigacién, Shetif recitrtié a fondo a los hallazgos de la psicologia de Ja gestalt en el campo de la per- cepcién. Not6 gue esos estudios habian esta- blecido que no necesariamente debe existir una correlacién punto por punto entre ef e cap. 1 timulo fisico y la experiencia y 1a conducta que alerta. El marco de referencia que una persona trae a una situacién tiene no poca influencia’en c6mo tal persona percibiré esa situaciéa, Sherif propuso que una norma so- cial funcionaria psicolégicamente como dicho marco de referencia. Asf, si dos personas con diferentes normas se enfrentan a una misma situacién (por ejemplo, un mahometano y un cristiano ante una comida que incluye costi Ilas de cerdo), la verén y reaccionarén a ella en formas por completo distintas. Sin em- bargo, para cada uno de ellos la norma da significado al hecho y proporciona un modo estable de reaccionar ante el medio. Habiendo asi relacionado las normas so- ciales a la psicologia de la percepcidn, Sherif procedié a preguntar cémo surgen las nor- mas. Se le ocurrié que podria comprender se problema al situar gente en una situacién sin estructura clara, y a Ja que no pudieran plicar ningtin marco previo de referencia o _xma social, Sherif expuso el objetivo gene- wi de su investigacin como sigue (42, O91): - {Qué hard un individuo al ponérsele en una situacién objetivamente inestable, en Ia que toda base de comparacién, hasta donde concieme al campo externo de estimulacién, esté ausente? En otras palabras, qué haré cuando se climine el marco externo de referencia, respect de los aspectos que nos interesan? {Dard un enredijo de juicios erréticos? 0 establecera un punto de referencia propio? Pueden tomarse como indice de un marco de referencia subjetivamente des- arrollado los resultados consistentes obtenidos en esta situacién Al Tlegar al nivel social, es posible llevar mas alla nuesiro problema. Qué haré un grupo de gente en la misma situacién inestable? {Darin los diferentes individuos del grupo juicios c fasos? {0 se estableceré una norma comin peculiar a Ia particular situacién de grupo, de- pendiendo de la presencia de esos individuos juntos y Is influencia de unos sobre otros? Si perciben a tiempo Ia situacién incierta e inestable que enfrentan juntos de tal modo que le den alguna orden, percibiéndola como orde- nada por un marco’ de referencia desarrollado eatie ellos en el curso del experimento, y si este marco de referencia es poculiar del grupo, entonces puede decirse que por lo menos se tiene et prototipo del proceso psicolégico impli- cado en la formacién de una norma en un grupo. Origenes de Ia dinémica de grupo Para sujetar estas preguntas a investiga. ciones experimentales, Sherif us6 Io que en psicologia se conoce como efecto autocinético, Con anterioridad se habfa demostrado en 1a investigacién perceptual que si un sujeto contempla un punto estacionario de luz en un cuarto oscuro, pronto lo veré moverse. ‘Més atin, existen considerables diferencias individuales en el grado del movimiento per- cibido. El experimento de Sherif consistié en situar sujetos individualmente en el cuarto oscurecido y pedir juicios respecto al grado de movimiento aparente. Hallé que en prue- bas repetidas el sujeto establece una amplitud para sus juicios y que tal amplitud es peculiar de cada individuo. Sherif repitié entonces el experimenio, pero haciendo que grupos de sujetos abservaran Ia luz y expusieran en voz alta sus juicios. Ast descubrid que las varia- ciones individuales de juicio convergian en una amplitud de grupo peculiar al grupo. En subsecuentes variaciones del experimento Sherif pudo mostrar que (42, 104) Cuando el individuo en quien una amplitud y tuna norma dentro de esa amplitud se desarrollan primero en una situacién individual pasa a for- mar parte de una situacién de grupo, junto con otros individuos que también llegan 2 la situa- cién con sus amplitudes y normas propios, esta Dlecidos en sesiones individuales propias, las amplitudes y normas tienden a convergir. Més atin, “cuando el miembro de un grupo se enfrenta a la misma situacién subsecuente- mente solo, ya establecida Ja amplitud y la norma de su grupo, percibe fa sitwacién segin Ja amplitud y [a norma que trae de Ja situa- cidn de grupo”. (42, 105). EL estudio de Sherif hizo mucho por esta~ blecer la posibilidad de sujetar los fenémenos de grupo a investigaciones experimentales. Noétese que no escogié estudiar normas so- ciales existentes en algdn grupo natural. En ugar de ello, formé nuevos grupos en el labo- ratorio y observe el desarrollo de una norma por completo nueva, Aunque la situacién ex- perimental de Sherif podria parecer artificial ¢ incluso trivial, al antropélogo y al socidlogo, esta misma artificialidad dio a los hallazgos una generalidad que de ordinario no se logra cn Jas investigaciones naturales. AI sujetar un concepto de nivel de grupo, como la norma 28 Introduceién a la dinimica de grupo social, al anélisis psicoldgico, Sherif ayudé a climinar lo que él consideraba una infortu- nada y categ6rica separacién del individuo y el grupo. Sus investigaciones ayudaron a establecer entre los psicdlogos el punto de vista de que ciertas propiedades de grupo tienen realidad, pues, como él saca en con- clusién, “el que Ia norma ast establecida sea peculiar al grupo sugiere la existencia de una base psicologica de hechos en las afirmacio- nes de psicdlogos sociales y sociélogos que sostienen que surgen cualidades nuevas y supraindividuales en las situaciones de gru- po” (42, 105) Anclaje social de las actitudes Entre 1935 y 1939, Newcomb (32) realizé una intensiva investigecién del mismo tipo general de problemas que interesaban a She- rif, pero con métods por completo diferentes. Newcomb seleccioné un ambiente “natural” mas bien que de “laboratorio”, y alli estudid el funcionamiento de las normas sociales y los procesos de influencia social, y confié ante todo en técnicas de medicién de actitudes, Ia sociometria y las entrevistas para obtener datos. Bennington College fue su lugar de es- tuidio, todo el cuerpo de estudiantes sus suje- tos y las actitudes hacia los asuntos politicos proporcionaron el contenido de las normes sociales. Primero se establecié que la atmésfera po- litica prevaleciente en el campus era “liberal” y que los estudiantes de nuevo ingreso, pro- venientes de hogares “conservadores”, trafan actitudes distintas de Ia cultura de ese centro de ensefianza. Se demostré el poder de Ja comunidad escolar para cambiar las actitu- des de los estudiantes, pues cada aio los estudiantes antiguos eran més liberales que los de reciente ingreso. Sin embargo, el rasgo de mayor significacién en este estudio fue su cuidadosa documentacién sobre las formas en que funcionan esas influencias. Por ejem- plo, Newcomb demostré cémo la comunidad “recompensaba” a los estudiantes que adop- taban las actitudes aprobadas. Asi, una prue- ba tipo sociométrico, en la que los estudiantes escogian a quienes “mejar habrian de repre- sentar st centro de estudios en una reunién interestudiantil” revelé que los estudiantes asi seleccionades en cada clase eran notable- mente menos conservadores que los no selec- PARTE 1 cionados. Y aquellos estudiantes reputados por identificarse intimamente con el estable cimiento, por ser “buenos ciudadanos”, tar bién eran relativamente mas liberales en suis actitudes politicas. Mediante varias técnics ingeniosas Newcomb pudo descubrir el “'pa- pel subjetivo” de los estudiantes o el auto- enfoque de su propia relacién con Ia comu- nidad estudiantil. El andlisis de estos datos revelé diferentes formas en que los estudian- tes se acomodaban a las presiones sociales de la comunidad. Fue de particular interés en el anélisis, probar lealtades de grupo con- ‘as entre Ia membrecia en Ia comunidad escolar y Ia membrecfa en el grupo familiar y algunas condiciones que determinaban la relativa influencia de cada una. El estudio de Newcomb demostré que las actitudes de los individuos estan fuertemente enraizadas en los grupos a que pertenecen, que la influencia de un grupo sobre las actitudes de un individuo depende de Ja na- turaleza de la relacién entre el individuo y el grupo, y que los grupos evalian a sus miembros, al menos parcialmente, segdn su conformidad con las normas de grupo. Aun- que en la época especulativa de la ciencia social algunos escritores mencionaron Ia ma- yoria de estos puntos, el estudio fue especial- mente significative por proporcionar pruchas detalladas, objetivas y cuantitativas. Demos- trd por consiguiente, como lo hizo el estu- dio de Sherif en forma distinta, la posibilidad de realizar investigaciones cientificas de im- portantes rasgos de la vida en grupo Grupos sociales callejeros Los antecedentes sociolégicos y antropolé- gicos de Ia dindmica de grupos son del todo aparentes en el tercer estudio importante de esta época. En 1937, W. F. Whyte pasé a vivir en un barrio bajo de Boston, para iniciar un estudio de tres aiios y medio sobre los clubes, las organizaciones politicas y el pan- dillerismo, Su método eta el del “observador participante”, que habia sido sumamente des- arrollado en’ las investigaciones antropoli- gicas. Mas exactamente, se basé en la expe- riencia de Warner y Arensberg, a su vez derivada de los estudios “Ciudad Yanqui”. De distintos modos se hizo aceptar en Ia vida social y politica de la comunidad y tomé fiel- mente notas de los distintos sucesos que halifa CAP. 1 observado o de lo que habia ofdo. En el libro resultante Whyte (51) habla con vivos deta- lies sobre la estructura, la cultura y el fun- cionamiento de Ia pandilla de la calle Norton y del Club de la Comunidad Italiana. Se ha- ibfa documentado ampliamente sobre la impor- tancia de esos grupos sociales en la vida de sus miembros y en Ja estructura politica de la sociedad mayor. ‘Al interpretar y sistematizar sus hallez- gos, Whyte fue muy influido por el enfoque “interaccionista” que entonces desarrollaban Arensberg y Chapple, y que subsecuentemen- te presentaron escritores como Chapple (10), Bales (4) y Homans (18). También se nota en el anillisis que Whyte hizo de sus datos la orientacién derivada por Mayo y sus colegas de los estudios de la Western Electric. Aun- que no se esforz6 por cuantificar la intera cién que observara, el enorme cuidado de Whyte por los detalles dio un fuerte aire de objetividad a su explicacién de las inter acciones entre Ia gente que observ, Sus con- ceplos de orden superior, como estructura social, cohesidn, liderazgo y sfatus esteban claramenie relacionados con las més direc- tantente observables interacciones entre la gente, lo que los cefiia mucho a Ia realidad empirica. La importancia principal de este estudio para cl subsecuente trabajo en dinémica de grupo fue triple: a) dramatiza y describe mi nuciosamente Ia gran significacién de los gru- jen en la vida de los individuos y el funcio- he ‘iento de sistemas sociales mas amplios; b) dio impetu a la interpretacién de pro- piedades de grupo y procesos de grupo, segin las interacciones entre individuos; c) generé diversas hipétesis sobre tas relaciones entre variables tales como iniciacién de la inter- accién, liderazgo, sfatus, obligaciones mutuas y cohesién de grupo. Estas hipétesis sirvieron pata guiar gran parte del trabajo posterior de Whyte sobre grupos, asi como las inves: tigaciones de muchos otros, Manipulacién experimental de Ta atmésfera de grupo La obra de Lewin, Lippitt y White (23, 25, cap. 25) fue, con mucho, la de mayor influencia en ef emergente estudio de la di- ndmica de grupo. Realizada entre 1937 y 1940 ca el Towa Child Welfare Research Origenes de Ia dinimiea de grupo 29 Station, estas investigaciones de la atmésfera de grupo y les estilos de Tiderazgo lograron una sintesis creadora de Ias tendencias y de Jos desarrollos antes considerados. Al des- cribir los antecedentes de esta investigaci6n, Lippitt noté que el Iamado “buen” liderazeo ha venido a primer plano en las profesiones conectadas con el trabajo de grupo social, la educacién y la administracién, y observé que, a excepcién de los estudios de la Western Electric, eran notables Tas pocas investiga- ciones realizadas para ayudar a guiar la préc- fica de esas profesiones. Al disponer su pro- blema tedrico, se basd explicitamente en los trabajos anteriores en psicologta social, elt nica ¢ infantil, sociologia, antropologia cultu- ral y ciencias politicas. Y al planear sus Investigaciones us6, aunque con importantes modificaciones, las técnicas disponibles de la psicologia experimental, la observacién con- trolada y la sociometrfa. Por lo tanto, este trabajo se apayaba mucho en los avances an- teridres logrados en a ciencia y en tas pro! siones sociales, pera tuvo una originalidad y significacién que de inmedisto produjo resultados en todos esos campos. EI objetivo fundamental de estas investiga- ciones fue estudiar las influencias de cierlas “atmésferas de grupo” 0 “estilos de lide- razgos”” experimentalmente inducidos. sobre os grupos como un todo y sobre miembros dividuales. Se formaron grupos de_nifios de diez y once afios, que se reunfan regular- mente por un periodo de varias semanas bajo el liderazgo de un adulto, quien inducia las diferentes atmdsferas de grupo. Al crearse los grupos se tuvo cuidado de asegurar su comparabilidad inicial. Mediante Ia prueba sociométrica, observaciones en cl patio de recreo y entrevistas con ef profesor se hicie ron tan similares como fue posible las propie- dades estructurales de los diferentes. grupos. Mediante el archivo escolar y entrevistas con los nifios, se igualaron en todos los grupos los antecedentes y las caracteristicas individuales de los miembros. En cada grupo se usaron las mismas actividades de grupo y ef mismo am: biente fisico. La manipulacién experimental consisti en que los lideres adultos se condujeran de un modo prescrito en cada tratamiento experi- mental y, para evitar los efectos de las dife- rentes personalidades de los Iideres, cada uno de ellos guié un grupo en cada una de Jas 30 Introduceién a Ja dindmtex de grupo condiciones experimentales. Se investigaron tres tipos de liderazgo 0 atmdsfera de grupo: Ja democratica, la autoeratica y el laissez faire. Dados los conocimientos actuales, es obvio que se combina un considerable némero de Variables separables en cada estilo de lide- razgo. Sin embargo, tal vez por esa misma razén los efectos ejercidos sobre 1a conducta de los miembros del grupo fueron amplios y draméticos, Por ejemplo, en los grupos auto- criticos hubo severas formas de “chivo expia- torismo”, y al terminar el experimento los nifios de algunos grupos autocréticos proce- dieron a destruir las cosas que habian cons- truido, Més adn, cada grupo adquirié un nivel caracterfstico de agresividad, y se de- mostré que al transferir miembros individua- les de un grupo a otro, su agresividad cam- biaba, para acercarse al nuevo nivel de grupo. Se adquirié una interesante perspectiva de la dindmica de agresién gracias a las violentas “explosiones” emocionales ocurridas cuando algunos de los grupos que habian sido sumi- sos al liderazgo autocxitico recibieron un lider nuevo y mas liberal. Como cabria esperar, dado que estas inves- tigaciones eran originales y se preocupaban de temas emocionalmente cargados de ideo- logia politica, se sujetaron de inmediato a critica, tanto justificada como injustificada, Pero su efecto principal sobre las_ciencias sociales y las profesiones pertinentes fue abrir nuevas perspectivas y elevar el nivel de aspi- raci6n. Creat “sistemas politicos en miniatu- ra” en el laboratorio y demostrar su poder para influir sobre la conducta y las relaciones sociales de Ia gente aclaré que los problemas précticos del manejo de grupos podfan que- dar sujetos a métodos experimentales y que os cientificos sociales podian emplear los métodos cientifieos para resolver problemas de vital significacién para la sociedad. De mayor importancia para las subsecuen- tes investigaciones en la dindmica de grupo fue el modo en que Lewin formuld el pro- pésito esencial de esos experimentos. Em parte fe escogié para investigar el problema del liderazgo por su importancia en la educaci6n, trabajo de grupo social, Ja administracién y la politica. Sin embargo, al crear en ol laboratorio distintos tipos de liderazgo, ne se intentaba copiar o simular ningén “tipo puro” que pudiera existir en Ia sociedad. El pro- pésito era exponer algunas formas impor PARTS tantes en que pueden variar la conducta de! lider y descubrir cémo los distintos es de liderazgo influyen sobre las propiedade: jos grupos y Ia conducta de los mieml Sepiin Io explicé Lewin (24, 74) el propésito ‘eno era duplicar ninguna autocracia 0 dei cracia o estudiar una autocracia 0 democraci deal’, sino crear ambientes que permitiera~ comprender la dinamica de grupo fundamen tals, Esta afirmacién, publicada en 1939, pa: rece ser el primer caso en que Lewin us6 la frase dinimica de grupo ‘Vale la pena notar cuidadosamente c6ni~ generaliz6 Lewin en problemas de la inves! gacion. Pudo haberlo considerado ante todo como una contribucién a la tecnologia ¢.! manejo de grupos en el trabajo social o en Ja educacién. © pudo haberlo situado en el con- texto de las investigaciones del liderazgo. Sin embargo, de hecho expuso el problema de un modo por completo abstracto: aprender Ja dindmica basica de la vida en grupo. Crefa en la posibilidad de construir un cuerpo co- herente de conocimiento empitico sobre la naturaleza de Ia vida en grupo que tendria gnificado al aplicarlo a cualquier tipo par- ticular de grupo. De este modo, previé una teorfa general de grupos que pudiera servic para problemas aparentemente diversos como la vida familiar, los grupos de trabajo, los salones de clase, comités, unidades mi y Ja comunidad. Mas atin, creia que parte del problema general para entender la natura- leza de Ja dinémica de grupo eran problemas especificos como el liderazgo, el status, Ia comunicacién, las normas sociales, la atmés- fera de grupo y las relaciones intergrupo. Casi de inmediaio Lewin y sus colaboradores iniciaron varios proyectos de investigacién planeados para contribuir con informacién pertinente a uma teoria general de la dinémica de grupo. Asi, French realiz6 un experimen- to de laboratorio planeado para comparar los efectos del miedo y la frustracién sobre geu- pos organizados en oposicidn a grupos no organizados. Bavelas (6) dedicé su experi mento a determinar si podia modificarse si nificativamente la conducta real de los Ifdere de grupos juveniles mediante el entrenamien. to! Més tarde Bavelas sugirid a Lewin reunir esas ideas, que se conocieron como “decisidi de grupo”. Al entrar Norteamérica en Ie guerra, él y French, junto con Marrow (26 exploraron la decisién de grupo y Ins técr CAR. 1 cas relacionadas como medios de mejorar la produccién industrial. Margaret Mead inte- resé a Lewin en el estudio de problemas re- lacionados con la escasez de alimentos en Origenes de la dinamica de grupo 31 tiempo de guerra, resultando que Radke, junto con otros investigadores (20, 36), realiz6 experimentos sobre decisién de grupo como medio de cambiar los habitos alimenticios. RESUMEN La dindmica de grupo es un campo’ de investigaciones dedicado a incrementar los conocimientos sobre la naturaleza de los grupos, las leyes de su desarrollo y sus interrelaciones con individuos, otros grupos e instituciones més amplias. Puede identificérsela por basarse en Ia investigacién empirica para obtener datos de significacién tedrica, por su hincapié en Ja investigacién y teoria de los aspee- tos dindmicos de la vida de grupo. Su amplia conexién con todas las ciencias sociales y la potencial aplicabilidad de sus hallazgos a Ia mejoria de Ja préctica social. Se volvié un campo identificable hacia fines de los afios treinta, en los Estados Unidos, y experimenté desde entonces un rapido crecimiento, Permitieron su surgimiento ciertas condiciones que eran particularmente favorables en los Esta- dos Unidos justo antes de iniciarse Ia segunda Guerra Mundial. Las mismas condiciones faciliteron su crecimiento en los Estados Unidos y en otros paises. De particular importancia entre ellas fue que segmentos significativos de la so- ciedad aceptaran Ja creencia de que Je investigacién de grupos era posible y, en tltima instancia, Gti. En sus principios animé esta creencia el fuerte interés que por los grupos mostraron profesiones tales como los grupos de trabajo so- ciales, 1a psicoterapia de grupo, la educacién y la administracién. Fue posible porque las ciencias sociales habfan logrado el progreso suficiente, habjan aclarado suposiciones fundamentales sobre la realidad de los grupos y planeado técnicas de investigacién para estudiar lus grupos, para permitir investigaciones empi- ricas del funcionamiento de los grupos. A finales de los afios treinta varias tendencias convergieron, de modo que empez6 a formarse un nuevo campo de Ia dindmica de grupo. Para entonces la importancia tedrica y practica de los grupos estaba empiricamente documen- ada. Ya no se discutia la posibilidad de realizar investigaciones objetivas y cuantitativas sobre a dindmica de la vida en grupo. Ademas, se habia desligado la realidad sobre los grupos del misticismo para situarla abiertamente en los dominios de la ciencia social empirica. Podian medirse con objetividad las nor- mas de grupo, incluso credrselas experimentalmente en el laboratorio, y se habian determinado algunos procesos por los que influfan sobre 1a conducta y las acti- tudes de los individuos. Se habia establecido la dependencia de ciertos estados emocionales de individuos a la atmésfera prevaleciente del grupo. Y se habian creado experimentalmente diferentes estilos de liderazgo, para mostrar que produ- cfan notables consecuencias en el funcionamiento de los grupos. Tras la inte- rrupcién impuesta por Ia segunda Guerra Mundial, se lograron répidos avances en Ia construccién de un cuerpo de conocimiento sistemiitica y empiricamente fundamentado, que se preocupara por Ja dindmica de Ia vida en grupo. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS 1. Allport, F. H. Social prychology. Bos- En Ja obra de G. Lindzey (Dir.), ton: Houghton Mifflin, 1924. Handbook of social psychology. Car: 2. Allport, G. W. 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(Serie de suplemento 5.) Wilson, G., y Ryland, G. Social group work practice. Boston: Houghton Mil- flin, 1949, 46. 47. 48, 2. 50. 31 52. 54. Temas y suposiciones fundamentales UN entendimiento adecuado del trabai zado sobre dindmica de grupo exig: desde una amplia perspectiva. Deben se en cuenta principalmente tres hechc mero, solo en afios recientes la dinér: grupo se convirtiS en campo especie: Su historia ha sido breve, y aunque i cido con rapidez, atin no aleanza la m- completa, Segundo, Ia dindmica de giv preocupa de problemas intelectuales qu inquietado al hombre desde principios + historia. Las actuales discusiones sobre mica de grupo tienden a invocar, cons." ‘0 inconscientemente, una u otra solucié. sica a tales problemas. Mas todavia, « material de que se componen las ideo: sociales y Ia politica, y pocas personas cionan 2 ellas con indiferencia, Tercero, i: dindmica de grupo tiene rafces en una 2: gama de campos tradicionalmente separ: Coniribuyen a Ia literatura sobre din de grupo genie con antecedentes y enti mientos notablemente distintos. Todo au trae consigo ciertos valores que titud hacia los grupos, ciertas concepe: sobre qué variables son las mas importantes, ciertas creencias sobre ios métodos aprop’ dos de investigacién y wn vocabulario » ticular para Ia descripcién de grupos y ex: car por qué las cosas pasan como pasan en Jos grupos. Dada la juventud del campo y sus orfgenes helerogéneos, es necesario preparatse para encontrar en él un amplio conjunto de valo- res, orientaciones te6rieas, suposiciones 34 CAP. 2 damentales, conceptos y métodos. En cierto sentido, la’ dindmica de grupo esté en su adolescencia y, como muchos adolescentes, prueba sus capacidades, practica las habili- dades recientemente adquiridas y, ante todo, busca un sentido coherente de autoidenti- ficacién. En este capitulo se examinaran algunos temas fundamentales a los que se enfrentan los especialistas en dindmica de grupo en sus esfuerzos por lograr un cuerpo sistemético de conocimiento sobre los grupos. PRECONCEPCIONES SOBRE GRUPOS: En las discusiones clisicas de le filosofia social y politica persisten dos puntos de vista opuestos respecto a Ia relacién del hombre con la sociedad. En uno, el hombre individual es imperfecto e incluso maligno, y se re- quiere la organizacin social para lograr hacer cosas que é1 no puede hacer solo o para controlar sus tendencias agresivas, egoistas y explotadoras. Sin cooperacién, organiza cién social y grupos de varias clases, ef hom- bre no sobreviviria bioldgicamente, y sin las condiciones de grupo, los valores sociales y Tas Ieyes u otros medios de controlar Ia con- ducta, Ia civilizacién serfa imposible. De acuerdo con el enfoque contrario, el hombre es intrinsecamente bueno en Ia a- mada condicién “natural”, y Ia organizacién social de cualquier tipo es ‘mala. El Estado, a organizacién o el grupo tan solo inhiben y corrompen al individuo. Los grupos exigen ‘una conformidad ciega, animan la mediocri- dad, generan una dependencia regresiva y se atienen terca e irracionalmente al statu quo. Ejemplifica el sabor emocional de este enfo- que extremo Ia afirmacién de C. G. Jung: “Cuando cien cabezas inteligentes forman un grupo, resulta una gran tonterfa, pues cada individuo es obstaculizado por la otredad de Tos otros” (24, 80) Las discusiones actuales sobre Ia sociedad moderna revelan esas dos evaluaciones opues- tas del hombre y los grupos. Y por desgracia se ha asociado el té:mino dinémica de grupo, en algunos escritos populares, con Ta primera evaluacién. Por ejemplo, en su ctitica al “hombre-organizacién”, William H. Whyte hijo (44) afirma que Tos especialistas en dinémica de grupo animaron la creacién de esta odiosa criatura, pues deificaron el grupo. ‘Temas y suposiciones fundamentales 85 ‘Segiin esos criticos, los especialistas en diné- ica de grupo creen que todo deberia hacer- se en grupo y todo deberfan hacerlo grupos, pues la responsabilidad individual siempre es mala, la vigilancia de hombre a hombre es mala e incluso Ia terapia individual es mal Jo tinico bueno son las reuniones de comi tés, las decisiones en grupo, Ia terapia de grupo, el pensamiento de grupo y el estar unidos. En resumen, se dice que los especia- listas en dindmica ‘de grupo mantienen el punto de vista clésico de que el individuo es imperfecto e impotente, mientras que el grupo es bueno, Aunque indudablemente al- gunas personas que se Haman a sf mismos “especialistas en dinémica de grupo” han apoyado esta posicién extrema, no_refleja con precisién los puntos de vista de gran parte de la gente que trabaja en este campo. Cualguier persona responsable de manejar Ja vida en grupo debe tener algunos principios de trabajo respecto a los valores que se ga- narin o perderén a resultas de cualquier tipo particular de actividad de grupo. Pero Io esencial en Ia tarea de los investigadores es intentar determinar en forma empirica cules son, en realidad, tales efectos. El especialista en dindmica de grupos dedicado a la investi- gacién rehusa comenzar sus investigaciones presumiendo que conoce Jas respuestas. Des- de luego, no puede evitar hacer ex su trabajo suposiciones fundamentales de varios tipos, pero éstas simplemente deberian guiar su in- vestigaciéa, para poder descubrir_ mejor ta verdadera naturaleza de la vida en grupo. Las bases fundamentales apoyadas por gran parte de los especialistas en dinémica de gTupos pueden resumirse mediante las cuatro proposiciones siguientes 1, Los grupos son inevitables y ubicwos. Ello no quiere decir que los grupos deban mantener las propiedades que manifiestan en cualquier momento determinado en una socie~ dad determinada, ni que todo grupo hoy en existencia deba perpetuarse a si mismo; pero casi no puede pensarse en un conjunto de seres humanos que vivan en proximidad geogréfica, en condiciones tales que seria correcta. suponer que no existen grupos y que no hay cosa parecida a Ia membrecia de grupo, Incluso los individualistas més extre~ mosos, como los beamniks, forman grupos que tienen lenguaje, héroes, lugares de es- tancia y vestidos distintivos propios. De he- 36 Introduccion a Ia dinémiea de grupo cho, para los cientificos sociales es obvio que la conformidad es tan extrema entre tales grupos de no conformistas como en cualquier otro nivel social. 2, Los grupos moyilizan fuerzas poderosas que producen efectos de la mayor importancia para los individuos. El sentido mismo de iden- tidad de una persona esté formado por los grupos que le son importantes: su familia, su iglesia, su profesién u ocupacién. Mas ain, la posicién de una persona en un grupo puede afectar la forma en que otros se con- Gucen hacia ella y hacia cualidades persona- Jes como su nivel de aspiracién y su auto- estima. La membrecia en si puede ser una posesién preciada 0 una carga opresiva; han ocurrido tragedias de proporciones importan- tes por excluir individuos de grupos y por forzar la membrecia en otros. 3. Los grupos pueden producir consecuen- cigs buenas y malas. Pensar que los grupos son por compléto buenos 0 por completo malos se basa en pruebas convincentes, La nica falla esté en considerar el aspecto de un solo Jado. Un enfoque exclusivo de las pa- tologias o de los aspectos constructivos con- duce a un panorama de la realidad seriamente distorsionado, 4. Un correcto entendimiento de la dind- mica de grupo (obtenible mediante investiga ciones) posibilita el aumentar deliberadamen- te las consecuencias deseables en los grupos. Conociendo 1a dindmica de grupo puede hracerse que los grupos sirvan a mejores fines, pues el conocimiento da poder para mod Ja conducta humana y las instituciones so- ciales. Por lo tanto, los especialistas en dindmica de grupo que parten de estas supos estén de acuerdo con los individualistas en gue los grupos si ejercen poderosas influen- cias sobre la gente, y que dichas influencias pueden ser dafiinas para los individuos, para el grupo mismo y para la sociedad como un todo. Pero también mantienen que la coope- racidn es esencial para lograr objetivos im- portantes, y que los grupos pueden ser bene- ficiosos para los individuos y para la sociedad. En lugar de concentrarse exclusivamente en Jos rasgos restrictivos e inhibidores de los ‘grupos, los especialistas en dindmica de grupo abogan por un estudio cientifico de los gru- pos y de las relaciones del individuo con los grupos, pues creen que el entender mejor la PARTE naturaleza de estos iiltimos posibilitara el pla- near grupos y procedimientos que puedan lograr mejor los fines legitimos de los grupos, aumentar Jos mejores valores de la sociedad y entiquecer los recursos personales de los individuos. PROBLEMAS DE DELIMITAR EL CAMPO Aunque los especialistas de dinémica ‘de. gru- po estén de acuerdo en esas suposiciones fundamentales, quedan atin por resolver los problemas sobre las mejores formas de proce- der a efectuar las investigaciones y sobre cémo organizar los hallazgos en un ctterpo coherente de conocimiento. Todo estudio par- ticular debe realizar tipos especificos de ob- servaciones, clasificarlas de ciertas formas, emplear una serie definitiva de términos al describir Jos hallazgos y ptoponer algunos principios que expliquen las relaciones entre variables. Las elecciones hechas entre estas va- riables reflejan Ia orientacién teérica del investigador. Quien estudie la dindmica de grupo comprenderé pronto que existe atin poco acuerdo general respecto a esos temas y que, de hecho, la dindmica de grupo posee, afortunada o infortunadamente, una multited de conceptos, teorfas y proposiciones para relacionar Ia teoria de ta dinémica de grupo con teorias més generales sobre la conducta humana Quienes ocasionalmente se inquietan por esta anonadante variedad de enfoques y por el amplio campo de la dinémica de grupo han pedido que se reduzca el campo de algin modo. Se han propuesto tres criterios prin- cipales para limitarlo. Tipos de grupos Los socidlogos se preocuparon muy pronto por el problema de clasificar los grupos, Confiaban en poder proporcionar una forma de localizar y especificar grupos bajo cate- gorias distintivas, de modo que se aplicarfan autométicamente a ese grupo especifico las generalizaciones sobre Ia categoria. Con Jos afios se han propuesto muy diferentes esque- mas de clasificacién. Un procedimiento coméin ha sido seleccionar algunas propiedades y definir “tipos” de grupos segiin se presenten CAP. 2 ‘© no tales propiedades. Entre las propiedades més @ menudo utilizadas se encuentran: t@ ‘maiio (ntimero de miembros), grado de inter- accién fisica entre Jos miembros, grado de intimidad, nivel de solidaridad, lugar donde se controlan las actividades del grupo, hasta donde estin formalizadas las reglas que go- biernan las relaciones entre los miembros y tendencia de los miembros a reaccionar entre si como personas individuales 0 como ocu- pantes de papeles. Aunque seria posible cons- truir un nimero considerable de tipos de grupo combinando esas propiedades de modos distintos, por Io comin solo han resultado dicotomfas: formal-informal, primario-secun dario, pequeiio-largo. Gemeinschaft-Gesells- chajt, aut6nomo-dependiente, temporal-per- manente, consensual-simbidtico. A veces se ha abogado por un procedimiento més bien dife- rente, en que se clasifican Ios grupos de acuerdo a sus objetivos 0 ambientes sociales. Segtin esto, se dice que hay grupos de trabajo, grupos de terapia, grupos sociales, comités, clubes, pandillas, equipos, grupos de coardi- nacién, grupos religiosos y asf por el estilo Nos parece poco afortunado el identificar Ia dindmica de grupo con el estudio de cual- quiera de estos tips de grupos o con un neimero limitado de ellos. Nuestra oposicién a restringir asi el campo no surge de ningtin deseo de minimizar la importancia de cosas como el tamaiio del grupo, 12 oportunidad de interaccién fisica, ef grado de intimidad y el resto como determinantes de lo que pasa en Jos grupos. De hecho, la importancia de esos rasgos indican que no debe usarse para definir los limites de un campo de investiga- cién. {Tales variables tan importantes debe- rian ser el centro de atencién! Para ilustrar este punto de vista puede to- marse el tamaiio del grupo. {Seria fructifero construir una rama separada de conocimiento preocupada, digamos, por los grupos de dos personas? Los problemas de investigacién que’ seria posible investigar respecto a tales grupos son casi ilimitados, y un investigador individual podria desear estudiarlos intensi- vamente, incluso especializindose de por vida en lal trabajo. Pero de seguro que se estaria insatisfecho con una tworfa sélo aplicable a grupos de dos personas. Los principios gene rales de esta teorie, se aplicarian @ grupos de tres personas? De ser asi, {par qué re tringir de modo tan arbitrario Ia teoria? De ‘Temas y suposiciones fundamentales $7 no serlo, algo muy importante respecto a los grupos habria sido descuidado al concentrarse exclusivamente en los grupos de dos y de tres personas, ¢qué tamaiio puede escogerse que sea menos arbitrario? Solo es posible respon- der a esta pregunta con seguridad segiin los datos actuales. Solo si se determina empirica- mente que una serie de leyes se aplica a grupos mayores habré justificacién para esta- blecer un limite en este punto critico. Sorprende sin embargo que fundados en Jos hallazgos disponibles se tendria. mayor razén de trazar limites entre grupos de dos y grupos de tres que en otto tamafio critico cualquiera. Hace aiios Simmel (38) indicé al- gunos rasgos no compartidos por grupos de dos y de tres personas (por ejemplo, la pos bilidad de formar coaliciones), y se ha reali- zado bastante trabajo empirico en tales pro- piedades distintas de las triadas (véase, por ejemplo, Caplow [7]). Sin embargo, estas Investigaciones actaran, asi como las hechas en diadas por Thibaut y Kelley (42) y por Foa (15) que pueden manejarse efectivamen- te diadas y irfadas en términos de una teoria claborada de investigaciones hechas con gru- pos mayores. Mis atin, segiin muestran Con- verse y Campbell en el capitulo 16, pueden aplicarse con éxito a grupos que tienen hasta millones de miembros las concepciones de dindmica de grupo derivadas de investigacio- nes hechas con grupos pequeiios. Hasta no existir mejores pruebas empiricas que esta- blezcan una discontinuidad fundamental en el Ambito del tamafio, no es aconsejable usar el tamafio para definir el campo de la dindémica de grupo. La misma linea de razonamiento puede aplicarse cuando se consideran todos los otros, criterios propuestos. Asi, no deberfa supo- nerse sin tener pruebas sdlidas que una serie de leyes se aplica a grupos informales mien- tras que otra se aplica a los formales, 0 que un solo sistema tedrico no puede abarcar grupos frente-a-frente y organizaciones. Igual mente, no deberia darse por supuesto que se necesita un campo especial de conocimientos para los grupos que tienen un objetivo par- ticular. Una suposicién fundamental de la dindmica de grupo es que pyeden descubrirse leyes ge nerales respecto a la vida en grupo que ser- virin para grupos aparentemente tan diferen- tes como J idiflas juveniles, la junta 38 Introduccion a Ia dinémiea de grupo srado y un equipo rrasgo esen- directiva de la YMCA, un ferroviario de mantenimiento, al de este punto de vista es su insistencia en que los varios criterios usados para iden- tificar “tipos” de grupos deberfan ser consi- derados como variables que podrian entrar en una teorfa general nica sobre los grupos. Visto ast el campo de Ja dinémica de grupo, se investigaria para descubrir c6mo afectan tales variables la vida en grupo. Por ejemplo, {eémo el tamafio de un grupo afecta su Cohesividad, el grado de especializacién de s actividades, la formalidad de su organi zacién o la naturaleza de su liderazgo? ¢Cémo influye el objetivo de un grupo sobre wna motivacién de sus miembros y la naturaleza Je sus interacciones? Al estudiar tales varia- bles el investigador también se interesa por la varianza y Ia no varianza. Le es impor- tante conocer qué cosas cambian y cuéles srmanecen igugles al variar el tamafio de os grupos o sus objetivos. Obviamente esta concepcién de fa dinémica de grupo es amplia, y la tarea de construi una teorfa general basada empiricamente Pp cia parecer casi agobiadora. No es necesario aclarar que apenas se ha comenzado. El mi mero de variables por estudiar es grande y el niimero de sus combinaciones enorme. Debido a Ja magnitud de la tarea, las investigaciones realizadas hasta el momentoo se han con trado més en unos aspectos que en otros Por ello, debe distinguirse entre el domi del conocimiento al que se aspira y la natu ‘aleza de las investigaciones completadas ‘Afitmar que la dinémica de grupo se dedica a grupos pequefios, informales, primarios 0 frente-afrente solo serfa exacto como des- cripeién de Iineas de investigacién prevale- cientes seguidas hasta el momento, ¢ incluso ial descripeién seria incorrecta si implicase que el trabajo se ha realizado exclusivamente con tales grupos. Los estudios presentados en este libro estén dedicados a una amplia gama de grupos. Sistemas conceptuales Otro mado de limitar el campo seria usan: do un sistema conceptual particular. A yeces se ha propuesto que, debido a la intima aso- ciacién de Kurt Lewin con el surgimiento de la dinémica de grupo, deberia tomarse como caracteristica definidora del campo el PA: enfoque teérico que él apoyara. Sin « go, es facil rechazar tal propuesta, hacerse se excluirfan arbitrariamenie 1 de las mas importantes contribuciozes a. tendimiento de Ia vida en grupo. FI en .> general y los conceptos especificos de Levit han ejereido una gran influencia sobre el estudio de la dinamica de grupo y es de espe- rarse que sigan ejerciéndola, pero es antité a Ja naturaleza de la realizacién cientifica forzar cualquier serie particular de conceptos y teorfas en un campo de investigacio: De definirse asi la dinémica de grupo, «! resultado serfa crear una multitud de campo: cada uno de los cuales manejarfa grupos, pe: mediante conceptos diferentes. Y, lo que ¢ peor, se desalentaria la innovacién concep tual ‘dentro de cada campo, pues cualquier cambio importante del enfoque tedrico que definiera al campo significaria abandona dicho campo e iniciar otra nueva area d especializacién. En principio, deberia defi nitse un campo de investigaciones de acue: do con los problemas sustantivos que des resolver, y no de acuerdo a las soluciones parciales logradas o a los conceptos emplez dos en un momento determinado Métodos de investigacin Uno de los aspectos mis draméticos del surgimiento de la dindmica de grupo fue de- mostrar que pueden Ievarse al laboratorie y sujetarse a experimentaciones controladas importantes aspectos de la vida en gtupo Pronto se reconocié la originalidad y poderio de algunos de esos iniciales experimentos d Jaboratorio sobre grupos “artificiales”, y mu chos investigadores comenzaron a utiliza téenicas similares. La popularidad de los ex- perimentes de Iaboratorio ha hecho que algu- nas personas identifiquen la dinamica de grv con tales investigaciones. Pero también: debe rechazarse este criterio para limitar ef campo. Los métodos de investigacién son me- dios de lograr algtin objetivo cientifico; cae’ método esté particularmente adaptado a re velar ciertos rasgos de Ja natural a definirse un campo de investigacién segin el uso de un método limitado, resullaria un pu to de vista sumamente parcial de 1a materia en si, De hecho, y afortunadamente, los espe cialistas en dinémica de grupo han empleaco CAR. 2 una gran variedad de métodos y estén inven- tando nuevos constantemente. En conclusién, ninguna de estas formas de limitar el campo es satisfactoria, Debe iden- tificarse la dindmica de grupo por su deseo de ilegar a comprender ta naturaleza de Ia vida en grupo. Més bien que intentar limitar el campo de algin modo arbitrario, debe concentrarse Ia atencién en los problemas teGricos y empiricos esenciales implicados en la creacién de tal entendimiento. ORIENTACIONES TEORICAS Quien estudie Ia dindmica de grupo debe estar preparado a encontrar y usar de modo constructivo una amplia yariedad de enfoques tedricos. Es imposible resumir aqui las varia~ disimas orientaciones tedricas que componen el campo. Los diferentes puntos de vista se derivan de todas las ciencias sociales y refle- jan Ias muchas escuelas que se encuentran en cada una de ellas. Para ayudar a identificar los puntos de vista y “situar” estudios particu- ares, se dard la lista de algunas de las orien- taciones més importantes y que més han influido sobre la dinémica de grupo. Después se discutirdin varias razones de que exista esta diversidad de orientaciones y conceptos y, finalmente, se intentaré identificar los te- mas tedricos de mayor importancia, que sitven de base a las diferentes orientaciones. Al leerse la siguiente lista deberd recordarse que no son escuelas a las que pertenezcan indi- viduos; varias de estas orientaciones pueden influir sobre un investigador incluso en un solo proyecto de investigacién. Una lista de orientaciones 1, Teoria del campo. Este es el nombre dado al enfoque tedrico originado por Le- win (29). Deriva su nombre de Ia tesis fun- damental de que la conducta es producto de un campo de terminantes interdependien- tes (llamado espacio vital o espacio social) Representan las propiedades estructurales de este campo conceptos topoldgicas y_teorfas de la predisposicién a la actividad y las pro- piedades dindmicas mediante conceptos de las fuerzas psicoldgicas sociales. Para re- visar este enfoque pueden hallarse referen- cias en los articulos de Cartwright (8, 9) y Temas y suposiciones fundamentales 39 Deutsch (11). Los capitulos que introducen cada seccién del presente libro reflejan el punto de vista de Ja teoria del campo. 2. Teoria de la interaccién. Segtin la des- arrollaron en especial Bales (3, cap. 30), Homans (23) y W. F. Whyte (43), esta teoria concibe ios grupos como un sistema de individuos que interactéan. Los concep- tos fundamentales de este enfoque son la actividad, la interaccién y el sentimiento, y se hace el intento de construir todo concepto de orden superior en funcién a esos términos. 3. Teoria de sistemas. En otros escritos, en una amplia variedad de formas, también se encuentra el punto de vista de que el gru- po es un sistema; Io adoptan los tedricos de Ia interacci6n. Podrfe amdrscle teorfa de siste- ‘mas. Asf, son conceptos esenciales del trabajo estimulado por Newcomb (35) los “‘sistemas de orientacién” y los “sistemas de posiciones y papeles intercambiables”; se ha empleado profusamente la nocién de “sistema de co- municacién” en las investigaciones de acuer- do con Ia iniciativa de la ingenieria de la comunicacién (caps. 37 y 38); y en los escri- tos de Miller (33) y Stogdill (41) puede hallarse la concepeién de grupo como “siste- ma abierto”, derivada de la biologfa. Las teorias de sistemas hacen mucho hincapié en varios tipos de “ingresos” y “egresos” del sistema, y comparten con la ieoria del cam- po un interés fundamental por los procesos equilibradores, 4. Orientacién sociométrica. Originada por Moreno (34) y elaborada por Jennings (25), se preocupa ante todo por las elecciones in- terpersonales que mantienen unidos los gru- pos de gente. Es notable el volumen de inves- tigaciones realizadas en esta orientacién, que Lindzey y Borgata (31) han revisado efecti- vamente, encontrando que hasta hoy se ha obtenido muy poca teoria sistemética. 5. Teoria psicoanatitica. La teoria psico- analitica se centra en ciertos procesos moti- vacionales y defensivos que ocurren en el individuo, y Freud (17) fue el primero en aplicarla ala vida de grupo. En afios mas recientes, especialmente como resultado del creciente interés por la psicoterapia de grupo, escritores como Bach (2), Bion (4, 5), Ez- riel (12), Scheidlinger (37) y Stock y The- len (40) se han significado de distintas formas. De especial importancia para la dinamica de grupo son sus conceptos de identificacién, 40 Introduccién a Ia dinémica de grupo regresién, mecanismos de defensa y el incons- ciente. Aunque dentro de esta orientacién se han realizado comparativamente pocas inves- gaciones experimentales o cuantitativas, han influido en muchos trabajos sobre dindmica de grupo conceptos ¢ hipétesis venidos de la tooria psicoanalitica, 6. Orientacién de la psicologia general. Como los grupos consisten de individuos, es de esperarse que los conceptos de conducta humana elaborados en la psicologia general formarén parte de la dinémica de grupo. De hecho, puede notarse Ia influencia de cada una de las grandes teorias de la moti- vacién, el aprendizaje y la percepcién. Tal vez Ja'més influyente hasta Ia fecha sea ese enfoque amplio conocido como teoria cognos- citiva. Estrictamente hablando, no es una teorfa, sino un punto de vista que insiste en la importancia de entender cémo los indi- yiduos reciben e integran la informacién sobre el mundo social, y emo esta informa- cién afecta su. conducta. Asch (1), Festin- ger (13, cap. 10), Heider (21) y Krech y Crutchfield (27) han hecho importantes con ttibuciones al estudio de grupos dentro de esta orientacién. 7. Orientacién empirico-estadistica: Sostie- ne que deberfan descubrirse los conceptos de la dinémica de grupo de conformidad con procesos estadisticos, como el anilisis facto- rial, y mo porque un teorico los construya a priori, Quienes utilizan tal orientacién em- plean bastante los procedimientos claborados en el campo de las pruebas de personalidad. ‘Aportan buenos ejemplos de este enfoque los escritos de Borgata, Cottrell y Meyer (6), Cattell (10) y Hemphill (22), quienes se han concentrado en determinar las dimensiones ortogonales que sirven para caracterizar los grupos. 8. Orientacién de los modelos formales. En tajante contraste con la anterior orienta cién esté la obra de un grupo de escritores que ha intentado construir modelos formales con ayuda de las mateméticas, para asi ma- nejar rigurosamente ciertos aspectos més bien limitados de los grupos. Aunque por lo co- main esos modelos contienen algunas suposi- ciones tomadas de una u otra de las ciencias sociales, se hace mis hincapié en el rigor formal que en una teor‘a sustantiva compren- siva. Pueden encontrarse ejemplos de este enfoque en publicaciones de French (16) PARTE + (cap, 42), Harary, Norman y Cartwright (18), Hays y Bush (20), Rapoport (36) y Simon (39). Algunas fuentes de variacién Estos son, entonces, algunos enfoques portantes del estudio de grupos, y existen muchos otros que podrian enumerarse. Aun- que varios parecen competir entre si, un cuidadoso estudio revelaré que en realidad Jas diferentes teorfas y explicaciones no se contradicen, sino que, por lo contrario, se au- mentan y amplifican unas a otras. Para mejor entender estos varios enfoques y sus interre- aciones, deberdn conocerse Jas razones por las que existen tantas orientaciones te6ricas. Variedad de grupos y ambientes sociales investigados, No puede decirse de los espe- cialistas en dinémica de grupo que hayan confinado sus investigaciones a una amplitud estrecha de grupos 0 a un segmento limitado de la sociedad. Aunque es cierto que han realizado muchos estudios en estudiantes, también han utilizade una variedad de am- bientes sociales. Asi, se han realizado estu- dios en aulas y campos de veraneo, en unida- des militares, en comités y juntas en todo nivel del mundo comercial y del gobierno, en grupos del mismo barrio, en grupos vo- Juntarios tan diferentes entre si como sind catos y la Liga de Mujeres Votantes, en equi pos atléticos, en grupos de terapia, en equipos de investigacién, en conferencias internacio- nales y en grupos de trabajo industriales. Dada esta gran diversidad, es légico esperar que diferentes investigadores haran hincapié, en sus teorfas, en fendmenos y principios explicatives. distintos. Diferencias en los problemas sociales gue motivan la investigacién. Un proyecto estimu- lado por el interés en algiin problema social tiende a concentrarse en fendmenos y situa: ciones sociales particulares. Un investigador que busque formas de mejorar la eficiencia del grupo puede limitar su atencién a los grupos de trabajo y preocuparse en especial por la divisidn de responsabilidades entre los miembros, su aceptacién de las metas del gru- po y lo adecuado de su comunicacién. Una persona que desee reducir los conflictos inter- grupo puede centrarse en Tas fuentes de frus- iracién, la hostilidad autistica y la transmi- eo CAP. 2 sién de estereotipos entre los miembros del grupo. Y el investigador que desee aprender c6mo hacer de los grupos un medio mas efec- tivo de cambiar las actitudes, la conducta o el ajuste personal puede prestar especial aten- cin a la cohesividad del grupo, a las presio- nes sociales que generan conformidad y a la atmésfera emocional creada por entrenado- res 0 terapeutas. Niimero de disciplinas que contribuyen en este campo. La gente que viene a estudiar los grupos desde disciplinas diferentes trae consigo los vocabularios especiales de tales disciplinas y ciertas suposiciones sobre la re- lativa importancia de varios aspectos de la vida en grupo. Asi, un cientifico politico puede interesarse en especial por el poder social y desear explicarlo, hasta donde sea posible, de acuerdo con esta variable, Un eco: nomista puede creer que las determinantes sobtesalientes son los recursos econémicos y les habilidades tecnoldgicas. Un socidlogo podria hacer hincapié en el lugar que ocupa el grupo en una sociedad organizada, Un an- tropélogo subrayaria la importancia de la cultura, Un psicoanalista puede afirmar que Tos procesos inconscientes y las defensas del ego entre los miembros del grupo son de la mayor significacién. Un psicélogo puede insis- tir en que los acontecimientos ocurrides en un grupo dependen fundamentalmente de la forma en que los miembros consideren el gru- po y las relaciones existentes. Las varias circunstancias que rodean Ia realizacién de investigaciones generan una vatiedad de terminologias y concepciones respecto a cudles son Jas determinantes de importancia en la vida de grupo. Sin duda que al estandarizarse mas las técnicas de investigacién y segdn la gente que procede de distintas disciplinas se acostumbre a co- municarse entre si al hablar del mismo mate- tial de investigacién se eliminarén gran parte de las disparidades mas obvias de la termi- nologia derivadas de los lenguajes especiales aportados al estudio de grupos. Y gran parte del desacuerdo existente sobre qué variables son las més importantes desaparecers cuando se comprenda que distintos escritores se estén refiriendo a distintos tipos de grupos y am ientes sociales. Otra fuente de confusién es la compren: sible tendencia de los investigadores a gene ‘Temas y supostciones fundamentales 44 ralizar Jos hallazgos hechos en un ambiente particular a los “grupos en general”, Es ob- jetivo legitimo de tos especialistas en diné- mica de grupo elaborar una teorfa general aplicable a cualquier hallazgo particular de cualquier grupo, en todos los ambientes eon- cebibles. El derivar principios generales de hallazgos diversos es una tarea de lo més dificil. Es naturaleza esencial de una ley general especificar qué efectos pueden anti- ciparse en condiciones especificadas. Por con- siguiente, lograr tal ley exige tener un gran cuidado al especificar las condiciones gue generan cualquier hallazgo particular. Solo resultardn confusiones si no se cuida de determinar qué limites es necesario imponer a los hallazgos hechos en un tipo especial de investigaciones 0 en un tipo particular de gr po. Si se les concibe adecuadamente, esos hallazgos diferentes pueden suplementarse uno 2 otro en una teorfa comprensiva Algunas afirmaciones tedrieas fundamentales Sin embargo, no pueden eliminarse todos Jos enfoques contradictorios de a dinémica de grupo terminando con los malentendidos terminoldgicos 0 con el excesivo colo por generalizar segiin estudios particulares. Siguen sin respuesta ciertos problemas fundamenta- les respecto al mejor modo de proceder en Ia investigacién y Ia teoria. Muchas diferen- cias genuinas que existen entre los varios enfoques se deben a las distintas respuestas que le gente da a esos problemas. Cuatro preguntas son de Ia mayor importancia a) ¢cuil es Ia relacién adecuada entre Ja reunién de datos y la elaboracién de Ia teo rfa?; b) joules son Tos objetos adecuados de estudio y Jas técnicas de observacidn ade- cuadas?; ¢) ¢qué variables fundamentales determinan lo que ocurre en Tos grupos?: d) jc6mo pueden combinarse los muchos factores que afectan la vida en grupo para crear un sistema conceptual comprensive? El desarrollo de cualquier ciencia parece encaminado a responder satisfactoriamente la pregunta de cémo debe relacionarse la reunién de datos y la elaboracién de una teorfa. AL parecer, todas las ciencias surgie- ron en un principio de especulaciones infor- males. Puede Mevarse el origen de muchas hasta una definida tradicion filosdfica, Es po- 42 Introduccién a Ta dindmica de grapo sible decir de toda ciencia ya desarrollada que, en algin momento de su historia, alguien se sinti6 insatisfecho con la simple especu- lacién y se dedieé a observar cuidadosa y objetivamente los fendmenos relativos. A me- nudo el rebelarse contra la especulacién creé una posicién extrema, que ignoraba la teoria ¥ dejaba que los datos “hablaran por sf mis: jnos”, Finalmente, al it madurando una rama de Ia ciencia, la elaboracién de Ja teoria y la reunién de datos asumieron una relacién mutua més interdependiente. En su etapa avanzada, Ia labor cientifica consiste en des- arrollar hipétesis y teorias a partir de obser- vaciones, comprobar tales formulaciones te6- ricas mediante observaciones y experimentos nuevos, revisar las hipstesis, comprobar esas nuevas hipotesis con nuevas investigaciones, y asi una y otra vez. En el proceso surgen sistemas teéricos mas y més comprensivos, cada una de cuyas pertes tiene una firme base empirica. Como se vio en ef capitulo 1, las investi- gaciones y teorizaciones de la dindmica de grupo ejemplificen muy bien esta tendencia Hasta principios del presente siglo el estu de grupos estaba en la etapa especulativa. Luego vino Ia rebelidn empirica, en que se dedicé gran parte de Ja energia a “encontrar hhechos” y mejorar las técnicas de investiga- cién, Finalmente, durante Jas tres iltimas ‘décadas, la dindmica de grupo ha entrado pro- gresivamente en su tercera etapa de desarro- Ilo, en que cada vez mas sus investigaciones estin motivadas por un interés en probar las hipétesis “derivadas” de un cuerpo de teoria més amplio, Sin embargo, si persisten des- acuerdos genuinos entre quienes trabajan en Ja tercera etapa respecto a la manera exacta de elaborar hipétesis comprobables. ‘Algunos investigadores creen que proble- mas metodolégicas tales como desarrollar ins- trumentos de medicién y demostrar su confia- bilidad deben ser resueltos mucho antes que Ta teoria. Afirman que no debe abandonarse con demasiada rapidez la era empitica por temor a que un teorizar prematuro lleve las investigaciones hacia callejones sin salida. Por ejemplo, quienes se dedican a la orien- tacién empirico-estadistica opinan que deben revelatse las dimensiones fundamentales de Jos grupos mediante procedimientos como el andlisis factorial, en que se analizan_una mfestra de mediciones confiables de fend- PARTE I menos de grupo para determinar factores homogéneos. También los sociometristas han tendido a concentrarse en la evolucién de les pruebas sociométricas antes de construir una teorfa elaborada sobre la esiructura de Jos grupos. Y los interaccionistas han dedicado su energia a crear sistemas estandarizados, para registrar y clasificar varios tipos de in- teraccién, pues suponen que el teorizar se Gesarrollaré con mayor rapidez. al elaborar un cuerpo de “‘hechos” estandarizados. Fuerte contraste ofrecen quienes creen que Ja reunién de datos en el pasado ha sido inefieaz, pues pocos hallazgos pueden sumar- se para lograr una formulacién comprensiva. Prefieren dejar que la teorfa ejerza sobre el disefio experimental una influencia més con- ductora. De acuerdo con este segundo enfo- que, no deberian seleccionarse medios para registrar y medir sin que antes se sepa qué es Jo que necesita estudio. Hasta no definir las variables necesarias para desarrollar una teo- ria dada o probar una hipétesis, afirman estos investigadores, no se tienen bases reales para decidir si usar un crondgrafo de interaccién, una prueba sociométrica, una prueba de per- sonalidad, determinado cuestionario 0 alguna otra técnica. Si aceptamos que Ja dinémica de grupo estd lista para la tercera etapa de desarrollo cientifico, en que el teorizar y el reunir datos conttibuyen mutuamente a hacernos compren- der mediante un proceso de aproximacién, el conflicto entre estos dos enfoques no. parece inreconciliable. Los datos estandarizados re- unidos pueden ayudar a formular Ja teoria, pero siempre que no se Jes acumule simple- mente porque se dispone del instrumento estandarizador. De igual modo, toda nueva formulacién de una hipétesis puede necesitar que se refinen 0 revisen los. instrumentos para reunir datos. Y desde luego es de esperar que los investigadores no inventen nuevos pro- Cedimientos mientras sean satisfactorios los existentes, pues tales innovaciones solo difi- cultan comparar los hallazgos de un estudio al siguiente. Es claro, entonces, que la forma en que ‘una persona intente resolver el problema de seunir datos y elaborar una teorfa influiré mucho en st eleccién de fenémenos espect- ficos por investigar y en sus métodos de in- vestigacién, Asi por ejemplo, el investigador que crea en Ja peligrosidad de un teorizar car, 2 riguroso en la etapa actual de desarrollo podré preferir amplios estudios exploratorios de campo, para lograr una comprensién més in- tuitiva de las variables que deberé manejar en Ia subsecuente teorizacién, Por otra parte, un investigador que desee probar alguna hipétesis restringida derivada de una teorfa © de un modelo conceptual, se inclinaré por realizar un experimento rigidamente contro- lado, en que se modifiquen de manera sis- temética un mimero limitado de variables. EI mismo investigador puede escoger un mé- todo en un estudio y otro muy distinto en el siguiente, segiin juzgue cudn’ bien desatro- ada esté una zona tedrica determinada: Dado los antecedentes heterogéneos de 1a dindmica de grupo y su reciente historia como entidad en [a época empitica, los fend- menos seleccionados para observacién y me- dicién son diversos por completo. Resulta de ello que diferentes investigadores pueden observar, digamos, el mismo grupo de dis- cusién, y sin embargo dar descripciones to- talmente distintas de lo ocurrido. Quien se adhiera a Ia orientacin interaccionista pre- sentard una distribucién de frecuencia de las interacciones para cada serie de categorias de interaccidn. Otro, ante todo interesado en la sociometria y en’ Ja estructura del grupo relacionara sus observaciones con Ia estruc- tura sociométrica del grupo. Otro que apoye Ja orientacién psicoanalitica intentaré captar de distintos modos los determinantes incons- cientes y emocionales prevalecientes, Y otro mas que adopta el enfoque de los tedricos cognoscitives; es decir, que las percepeiones y Jas cogniciones determinan Jos acontecimien- tos que ocurren en los grupos, describiré el contenido de la comunicacidn y las creencias sostenidas por varios miembros. De ser evi- dente, como generalmente ocurre al estudiar distintos tipos de grupos, que todas esas dife- rentes descripciones de hecho indican fené- menos distintos, no existirfan dificultades insuperables. Entonces Ja tarea principal con- sistitia en determinar 1a forma en que cada uno de tales aspectos se relaciona con los demés, tanto conceptual como empiricamente. Pero por desgracia no siempre esté claro en qué grado tales descripciones diferentes pue- den ser modos distintos de hablar’ sobre las mismas cosas exactamenic. Mucho trabajo queda por hacer antes de poder resolverse este problema, y se ganaré mucho de ampliat ‘Temas y suposiciones fundamentales 43 la extensién de datos reunidos de acuerdo con los mismos grupos. No surgirfan muchas confusiones innecesarias si se emplearan los registros de interaccién, las pruebas sociomé- tricas, las entrevistas y las pruebas proyec- tivas, digamos, en el mismo proyecto de in- vestigacién. Entonces serfa evidente que todos estos recursos contribuyen a entender un gtupo determinado, y también seria posible descubrir c6mo estos tipos variados de datos se relacionan empfricamente entre si. La tarea més importante de la dinémica de grupo en la tercera etapa de desarrollo cientifico es establecer una serie generalmen- te aceptada de variables y conceptos funda- mentales, que tuvieran uns clara significacién empirica y conceptual. Puede expresarse asi el problema esencial. Deben exponerse las eyes fundamentales de la dindmica de grupo que buscan todos los investigadores en rela- ciones funcionales del tipo: x = f(y); x es cierta funcién de y. ¢Cémo seleccionar y nom- brar las x e y de nuestra investigacién? AL buscar solucién a este asunto convendria separar dos aspectos que son mis bien dife- rentes. Una parte del problema consiste en aislar las variables 0 dimensiones realmente unitarias que provocan diferencias discerni- bles. La otra parte consisie en dar a dichas variables nombres apropiados y propiedades conceptuales, Sélo puede lograrse Ia determinacién de variables unitarias mediante ensayos empi- icos que descubran las regularidades inva- riablemente halladas en mediciones y obser- vaciones. Pueden ser de ayuda aqui el andlisis factorial y otros métodos de captar asocia- ciones empfricas invariables. Es més dificil Jograr un lenguaje comin de conceptos que permita ordenar Jas variables en un sistema conceptual coherente. Si han de usarse las variables en un sistema conceptual de tal modo que puedan crearse desviaciones hacia nuevos datos y nuevas relaciones empiricas, entonces deben especificarse claramente sus propicdades conceptuales. Esas_propiedades indican el lugar de cada variable en el sis- tema conceptual y los tipos de operaciones légicas 0 mateméticas que pueden realizarse con ella, A pesar de Ia importancia de los sistemas y modelos conceptuales, por ahora no existe tun lenguaje tinico que acepten todos los te6- ricos. Mas atin, pocas perspectivas existen 44 Introduccion a la diniimica de grupo, de que emerja pronto tal Ienguaje. Sin em- argo, y pot fortuna, los sistemas conceptuales hoy en uso no son por completo incompa. tibles entre si. En un sentido general, quienes emplean una serie de térininos pueden “en- tender” a quienes usan otro, incluso sin ha- berselescrito un diccionario de traducciones. La posibilidad de sentir citfindo dos teGricos orientados-diferentemente estén hablando en esencia de:la misma cosa proporciona el me- dio de lograr una serie de términos general snente aceptados, Cuando dos tedricos coine! fen én estar-hablando de la misma cosa lo. bastante para que la mistha definicién fun- cional pueda darse a los términos desiguales, entonees. es posible lograr una traduccién Tigurosa-entre Jos dos lenguajes y, con el tiempo, tat: vez, los dos se amalgamaran en ano solo. ~ ‘Actualmente gran parte’ de, las. investigay cionés-orientadas tedricamente en la dindmica de grupo consiste en investigaciones espect- ficas¢sobre. c6mo se relacionan entre si dos, (6 tres variables. Asf, un eStudio puede inves- ligar* cdmo las yariacioné§ ocurridas en la cohetivided de los grupos’ afecta la fuerza de lis.presiones-en los shiembros del grupo para‘llégat a la homogeneidad de opiniones. Otro: puede intentar determinar, cémo afectan las Variaciones de cohesividad Ia prontitud de B%s miembros para Gipresar hostilidad. Y otto més puede examiniir edmo el grado de similitud We opiniones aft’cta 1a cohesividad del grupo Hasta ahora pdéos esfuierzos se han hecho para reunir estas ‘variables en un sis- tema’ tesri¢o coherente. Sin embargo, March y Simon2{82), han propdtcionado una pro: metedora’guia al desarrolfar varios “mapas” donde se’muestra eémo “pueden combinarse relaciones entre variables: ofrecidas por dife- rentes investigadores. Esos mapas dejan bien claro que un entendimiento por completo adedtiadaide los determinantes de la vida en grupo implicard el especifitar una red de rela~ # Glories causales. Por ejéinplo, uno de tales mapas indica el grado eft que se perciben las metals comio compartidas'y'el ntimero de nece- sidades individuales satigfechas en el grupo dewiminan en conjunto"ta frecuencia de in- teraeeiénicen el grupo, Id"que influye sobre la Buerzaisle identificacién con él, Io que sind vervaleons el grado en ‘que se perciben Jas metas comrio compartidas, Yel niimero de nece- sidades individuales satisfechas en el grupo. PARI En otras palabras, existe una cadena circule: de interacciones causales. Al parecer, la dinémica de grupo pare: estar lista para un rapido progreso en 1a co: truccién de tales mapas. Segdn cambie le atencién de relaciones causales aisladas variables consideradas dos a un mismo tiein- po, a configuraciones de relaciones, surginé con mayor rapidez un entendimiento ms penetrante sobre la naturaleza de Ia vida en grupo. Y, como resultado, el valor préctico de {a teorfa de la dinmica de grupo aumen- tard en gran medida, ya que quienes la acep- ten deben preocuparse de todas las ramif caciones derivadas de modificar cualquier variable determinada, y no de simples rela- ciones. TIPOS DE METODOS EMPLEADOS Segén se revisa Ja literatura sobre dindmica de grupo, impresiona el gran ingenio em- -pleado al planear las investigaciones. Se han sujetado a estudio los fenémenos de la vida en grupo por medio de muchas técnicas dife- Srentes, y toda nueva publicacidn anuncia ‘alguna innovacién metodolégica. Por cons “ guiente, serd util el clasificar los varios méto- dos mas comtinmente empleados y describir Jas relativas ventajas y desventajas de cada uno. Como se vera, ningdin método en st Spuede ser considerado “el mejor”, ya que debe guiar la eleccién’de método los objetivos especiales de cada investigaci6n. Por ello, la stinica conclusién genuina respecto a los mé- ‘todos es saber si uno determinado es 6p- vtimamente adecaado a los objetivos de un - proyecto de investigacién. Para resolver el pro- (ablema debe hacerse un detallado examen de © cada objetivo y de cada método. c! Wstudio de campo yar Con este éncubezado se nombran investi Incgaciones que sujetan a ciertos grupos existen- nudes a estudio sin intentar influirlos de ningtin entmodo. De hecho, a menudo se tiene sumo pi cuidado de asegutar que la presencia del in- jvestigador afecte Io menos posible et funcio- namiento del grupo. El estudio de W. F. Whyte sobre la vida callejera, y el esti de Newcomb hecho en el Bennington College, CAP. 2 dos tempranas investigaciones sobre la vida en grupo, representan el estudio de campo y ejemplifican algunas variedades que pueden dentro del método general. Asi como el objetivo principal de Whyte fue registrar cuidadosamente los acontecimientos obser- vados e informar sobre ellos con toda fideli- dad, Newcomb intentaba obtener datos cuan- titativos sobre variables diferentes y descubrir por métodos estadisticos cémo estas variables se relacionaban entre sf, Resultado del estudio de Whyte fue una vivida explicacién sobre Ja naturaleza de la vida de grupos reunidos en las calles, un colorido caso de estudio para el interesado en Ia dinémica de grupo. El infor. me de Newcomb, aunque describia ciertos rasgos de la vida estudiantil en Bennington, se concentraba més en mostrar las relaciones existentes entre las variables (por ejempio, ‘emo se asociaba la popularidad con la ten- dencia a cambiar actitudes). En el capitulo 12 se da otro ejemplo de estudio de campo; en él Festinger, Schachter y Back informan de los resultados de su estu- dio sobre cl manejo de normas de grupos en un proyecto de vivienda. Se encontré en tal estudio que ciertas actitudes y conductas tendian a ser homogéneas entre la gente que vivia en Ia misma vecindad, que eran més homogéneas a mayor informacién por parte de los residentes de que sus amigos vivien en el mismo vecindario; y los individuos dis- tintos a otros del mismo vecindario tendian a no ser elegidos como amigos por los demés. De acuerdo con tales hallazgos los autores presentan la hipétesis de que en cada yecin- dad existen estindares de grupo, en que la fuerza de cada estindar depende de la cohe- vidad del grupo de gente que vive en vecin- dad y que se paga con el rechazo el desviarse del estindar. Pueden verse en estos estudios las princi pales ventajas y desventajas del estudio de campo. En el lado positive puede emplearse sin interrumpir mayormente al grupo y puede proporcionar una gran variedad de datos De reunirse esos datos sin preferencia alguna, pocas dudas resultarén sobre la aplicabilidad de los hallazgos a la “vide real”. La informa- cidn asi obtenida es especialmente valiosa para sugerir generalizaciones sobre la natu- raleza de la vida en grupo. Es obvia una importante desventaja del estudio de campo en problemas que deben surgir respecto a lo ‘Temas y suposiciones fundamentales 45 tipico del grupo estudiado. Por ejemplo, gpue- de sostenerse en relacién a un estudio de proyecto de vivienda que el estindar de grupo funcionaré de igual modo en grupos diferen- tes como comités, familias y equipos atléti e incluso en todos Jos proyectos de vivi Es posible superar el problema de Jo tipico si se logra estudiar una serie de grupos to- mados de la multitud de grupos al que han de aplicarse las generalizaciones. Pero tales procedimientos son costosos y rara vez se utilizan. Una limitacién més seria del estudio de campo es la dificultad de interpreter Ia direc- cién de la causalidad aparte de las correla ciones. {Indica la correlacién enire el grado de homogeneidad de las actitudes en una ve- cindad y el ntmero de amigos que alli residen una tendencia en la gente que gusta de in fluirse entre si para llegar a parecerse, o una tendencia entre la gente similar para hacerse amiga, 0 ambas cosas? Para responder, Fes- tinger, Schachter y Back sujetaron subsecuen: temente sus hipétesis a una experimentacién, més controlada, en que sc vari experimen- talmente Ja atraccién interpersonal, a modo de poder determinar sus efectos sobre los procesos de influencia. Aunque a menudo puede inferirse la direccién de Ja causalidad con arreglo a ciertas configuraciones de corre- Taciones y a informaciones sobre secuencias temporales, se necesita un estudio mas direc- to sobre los efectos producidos al manipular experimentalmente las variables para estable- cer una interpretacién confiable de cualquier correlacién obtenida en un estudio de campo. Experimento natural Dadas Jas limitaciones inherentes a los procedimientos correlacionales, todas Jas cien- ias intentan, siempre que es posible, sujetar sus generalizaciones a pruebas experimental Aunque se aplica la misma consideracién a la acién de grupos, existen_ciertas Aificaltades al manipular con propésitos ex: perimentales cualquier variable que pudiera interrumpit Ia vide en grupo. Sin embargo, y por fortuna, en ocasiones es posible apro- vechar cambios no producidos por el inves- tigador, sino ocurridos en el curso normal de los acontecimientos. Cuando se introduce una nueva politica o un nuevo procedimiento © cuando ocurre algiin acontecimiento erf- 46 Introduectén a Ja dindmica de grupo tico en ef ambiente de grupo, se da oportu- nidad al inyestigador de descubrir qué otras cosas han cambiado como resultado de este “experimento de la naturaleza”. Un estudio ofrecido por Lieberman (30) permite ver el valor potencial de los expe- rimentos naturales. En él se usaron datos de tin estudio de campo que proporcionara la Hinea base para evaluar los cambios genera- dos por un experimento natural en una fé- brica de articulos eléctricos. En el estudio de campo original se pidié a los obreros lenar cuestionarios de actitud sobre el sindicato y Ja administracién. En el curso del siguiente afio se ascendié a 23 de esos trabajadores a capataces y 35 quedaron elegidos como ayu- dantes del sindicato. Unos quince meses des- puss del estudio original se readministraron Jos cuestionarios a los obreros ascendidos y a un grupo control de trabajadores que no hhabian cambiado de posicién, Pudieron deter- minarse los efectos de actitud causados al ser capataz o ayudante comparando los cambios de actitud ocurridos entre los sujetos “expe- mentales” y los de “control”. Tales compa taciones mostraron que quienes hal bindo de posicién sufricron modi sistematicas en sus actitudes, en cambio quie- ines no expetimentaron modificaciones en stt actitud manifestaron pocos cambios 0 nin- guno. Los trabajadores ascendidos a capataces tendieron a ser mas favorables con Ia admi- nistracién, mientras que los nombrados ayu- dentes tendieron a volverse més favorables con el sindicato. Se notaron més los cambios entre los capataces que entre los ayudantes. Puede interpretarse la correlacién entre posi- cién en Ta organizacién y actitudes hacia Ia ‘compaiifa y sindicato encontrada en la segun- da serie de mediciones como indicadora de la influencia de la posicién social sobre las acti- tudes, mas bien que como manifestacién de que se eligié a la gente segiin sus actitudes. Que os datos yengan de un experimento na- tural y no de un simple estudio de campo da mayor apoyo a tal interpretacién. [Las mayores ventajas del experimento na- tural son que los investigadores no imponen cambios bruscos al grupo bajo estudio, que pueden estudiarse cambios significativos y que puede inferirse con suficiente certeza la direccién de la causalidad. Una desventaja es que el investigador sdlo puede estudiar aquellos cambios ocurtidos por cualesquiera PARTS I circunstancias. Otra limitacién son las cultades que por lo comtin se encuentran para establecer controles experimentales adecua- dos. Pudieron aplicarse tales controles con bastante éxito en el estudio ya expuesto, pero 2 menudo no pueden establecerse con facili- dad. Un problema general es que a menudo os cambios introducidos por la naturaleza son obra de otros factores que por si mismos pueden influir en el curso de los aconteci- Imientos resultantes. En particular se necesita tun gran cuidado, cuando la introduccién de cualquier cambio queda a discrecién de algdn individuo 0 grupo de gente, para interpretar las consecuencias producidas por ese cambio. Los requerimientos esenciales para tener éxito en un experimento natural consisten en reunir Jos datos apropiados antes y des- pués de evaluar el cambio y hacer compara- ciones adecuadas de la condicién experimen- tal y de la de control, Como en los grupos constantemente estén ocurriendo cambios, es obvio que puede aprenderse mucho sobre el funcionamiento de los grupos si se pre- para una compilacién sistematica de los datos mportantes. Dado lo mucho que promete este tipo de investigaciones, es sorprendente que se las haya usado tan poco. Segcin esta- lezcan los especialistas en dinémica de gru- po relaciones més duraderas con varios grupos sociales, puede esperarse una mayor explo- tacidn de Jos experimentos naturales. Experimento de campo Para introducir mayor control sobre las variables que se estén estudiando, los inves- tigadores sociales han elaborado una técnica conocida como experimento de campo. Se distingue del experimento natural ante todo porque ahora se introducen cambios en el grupo con el propésito explicito de probar alguna hipotesis o de evaluar Jo efzctivo de alguna innovacién en los métodos de ma- nejo de grupo. Se planea cuidadosamente el cambio para que Tene los requisitos de! pro- blema de investigacién y se le pone a funcio- nar en condiciones que permitan controlar y comparar grupos adectadamente compara~ bles. Fs obvio que se necesita Ja cooperacién del grupo estudiado para que el investigador pueda introducir dichos cambios. Los experimentos expuestos por Coch y French y por Siegel y Siegel en los capits- CAR. 2 los 26 y 5 son ejemplos de experimento de campo, En el experimento de Coch y French se estimuld el problema de investigecién me- diante dificultades comunes a la industria cuando se introducen cambios técnicos. La préctica generalmente usada en la fabrica de ropa donde se realizé este experimento habia sido introducir el nuevo procedimiento técnico, explicarlo a los empleados, propor- cionar una ‘“bonificacién de reentrenamiento” en el precio de la pieza y entrenar emplea- dos en el nuevo método. La respuesta usual de los empleados era sospechar, resistirse y mostrarse hostiles. Los investigadores desarrollaron In hipé- tesis de que introducir nuevos métodos hacia al empleado sentirse inseguro, preocuparse de si el nuevo precio por pieza era justo y resentir la interferencia de a administracion. Esto, a su vez, hacia que se establecieran estdndares de grupo informales para restrin- gir Ia produccisn. Los investigadores pensa. ron. que de permitir a los trabajadores pari cipar en el planeo de los nuevos métodos, se resistirian menos a la introduccién de nuevos métodos. Se eligieron varios grupos para participar en el experimento. Se hicieron coincidir esos gtupos en el nivel de ejecucién que tenian antes del experimento y en Ja magnitud del cambio que se introduciria en el trabajo. Se establecieron tres condiciones experimen- tales. La primera, Ia no participacién, consis- tia del procedimiento usual empleado por la compafifa. En la segunda, participacién por tepresentacion, se reunfa a todos los trabaja- dores, se les informaba sobre la necesidad del cambio y se les pedia elegir de entre ellos, representantes que trabajaran con los inge- nieros en el diseio de los procedimientos nuevos. En la tereera, participacién total, se pidi6 a todos los miembros del grupo trabajar con los ingenieros en la planeacién del nuevo procedimiento, Antes del tratamiento experimental todos los grupos manifestaron una tasa de pro- duccién promedio que fluctuaba ligeramente en 60 unidades y se mantuvo en ese nivel por seis semanas, sin ninguna mejora signi ficativa, El grupo de participacién por repre- sentacién cay6 hasta unas 45 unidades, pero volvié # 60 unidades, al cabo de tres sema- nas, y de ahi en adelante se nivel en unas 65 unidades. El grupo de participacién total ‘Temas y suposiciones fundamentales 47 tuvo una caida inicial hasta 55 unidades y, al finalizar tres semanas, logré un nivel ligera- mente superior a 70 unidades, que se mantuvo indefinidamente. Tiempo después los. inte- grantes del grupo no-participacién fueron cambiados a otro método nuevo mediante el procedimiento de la participacién total. En esta ocasién dichas personas mostraron el répido aumento de produccién que manifes- taron los que inicialmente formaron el grupo de participacién total. Como se planearon Jas manipulaciones ex- perimentales para probar la hipétesis sobre participacién y como se administraron para evitar influencias espurias, puede concluirse con bastante seguridad que los tratamientos experimentales determinaron, de hecho, los cambios observados en la produccién. En principio, ef experimento de campo tie- ne pocas desventajas; combina todas las ven- tajas del método experimental y del estudio de campo, Pero en realidad existen muchos problemas al realizar experimentos en am. bientes de campo. Una cosa es hablar en abstracto de ““manipulacién de variables” y otra por completo diferente poner en préctica os cambios necesarios. En primer lugar, no se puede ir simplemente a un grupo e introducir cambios experimentales; debe obtenerse per- miso para investigar. Como las condiciones que hacen conceder tales permisos no estin distribuidas al azar en todos los tipos de grupos, debe tenerse sumo cuidado al gene- ralizar los hallazgos de experimentos de cam- po a todos los grupos. Pero incluso tras de obtener permiso para realizar un experimento de campo, el investigador se enfrenta a otro serio problema, gcdmo lograr los cambios exigidos por los objetivos de su investiga- cidn? A veces, como en el experimento de campo de Siegel y Siegel, pueden producirse los cambios mediante una modificacién menor de los procedimientos usuales empleados por Ja administracién. Pero mas a menudo los cambios exigen alterar la conducta acostum- brada de gente clave. Por ejemplo, puede cambiarse el estilo de mandar en un grupo, simplemente diciendo al Iider que actie de forma diferente? Es aqui donde el cientifico social necesita la colaboracién de practicantes expertos y gente entrenada en Jas profesiones correspondientes. Pero, por desaracia, ef ela- borar una tecnologia social efectiva depende en grado considerable de la acumulacién de 48 Introducci6n a Ta dinimiea de grupo conocimiento obtenido en investigaciones. Ast, fen Jas mejores condiciones, deberan reali zarse os experimentos de campo mediante fina manipulacién y un control de variables imperfectos, hasta que no s¢ sepa mds sobre Ja dinémica de grupo. La posibilidad de 1a experimentacién en el campo debe aumentar al ir progresando el trabajo de todo tipo so- bre dinémica de grupo. Grupos naturales en el Jaboratorio ‘Una modificacién del experimento de cam- po es sacar Jos grupos naturales de su am- biente usual y situarlos en condiciones muchi- simo més controladas 0 artificiales de lo que es posible en el experimento de campo nor- mal. Para ejemplificar este procedimiento se describird brevemente un estudio realizado por French y Snyder (16) sobre el mante- nimiento de tripulaciones en la Fuerza Aérea. TEL objetivo general de este estudio era de- torminar algunos factores que afectan el grado de influencia que tiene en realidad un oficial subalterno sobre las acciones de sus hombres. EE] factor de preocupacién es el grado en que Jos hombres aprecian al oficial. Se adminis- traron cuestionarios a miembros de varias tripulaciones de una base de la Fuerza Aérea; en ellos se les pedia indicat sus sentimientos personales hacia sus oficiales. Las respuestas proporcionaban informacién sobre el grado de afecto que cada hombre habia desarrollado respecto de su oficial en el vivir normal de la base. Un poco mas tarde cada oficial con tres de sus subordinados participaron en un experimento, trabajando juntos en dos tareas controladas. Se planeé Ja primera tarea para que el oficial subalterno estuviera en desacuerdo en un principio con sus hombres respecto a la solucidn que el grupo deberia dar al proble- ma. Registrando cuidadosamente las interac- ciones de la discusién y midiendo los cambios. provocados por ésta, fue posible determinar Cuénta influencia intentaba tener el oficial subalterno y cuanto éxito tenia en influir sobre sus hombres. Los resultados indicaron gue intentaba influir més sobre sus hombres y tenfan mayor éxito en ellos los oficiales PARE: mas queridos, en comparacién con aquel: menos apreciados. La segunda tarea fue disefiada de de posibilitar el mantener constante, 2 grupo, el grado de influencia buscedo por et oficial subalterno. gLograrian mayor inf} ia los oficiales mas apreciados, incluso ix ciendo el mismo némero y tipo de intentos para influir que los oficiales menos apre- Giados? Para responder a tal pregunta, c2ct oficial abandoné el cuarto, aunque se comu- nicaba con sus hombres mediante notes © Critas en que les pedia modificar su conduci fen ciertas formas. Aunque los hombres no s Gaban cuenta de ello, las notas enviadas por {os oficiales erari idénticas en todos los ¢> pos. Los resultados de esta parte del ex -- Fimento revelaron que tn intento estén’ de influencia recibido de tn oficial aprecia” Causaba mayor influencia que el mismo inte to recibido de un oficial menos apreciado Habria sido virtualmente imposible de! minar la influencia real ejercida por inter: esttictamente equivalentes sin introducir | fipos de control solo posibles en condicio de laboratorio, Y sin embargo, por usar & pos naturales, fue posible permitir a la t= taleza generar diferencias més fuertes en ! relaciones interpersonales de las que se loz: < rian por lo comin en grupos artificiales. Uh yentaja importante de este método es < permite investigar variables no féeiln Creables en el laboratorio, Como sus 4° ventajas son on esencia las mismas de Variaciones del_método experimental, 1 repetiran aqui. Sin embargo, debe subray tun problema. El grado de apreciacién dido de cada hombre por su oficial no re indudablemente, la historia completa d- relaciones entre ambos hombres. Asi, los pos que muestren mucha apreciacién el oficial muy bien pueden haber sido rentes de los que mostraron baja apreci en otras formas también. La correlaci6: tenida entre apreciaci6n e influencia psc reflejar, por consiguiente, el funcionamien' de algunos de estos rasgos asociados, «+ bien que el nexo en si. Siempre que s¢ j mita a la “naturaleza” generar variables indy pendiontes, surgird este problema de inter- pretacién. 50 Introduect6n a ta dinémica de grupo dificultades encontraran equipos que trabajen en circunstancias reales, y ptobar varios mé- todos para resoiverlas. Las posibilidades de simulacién son casi infinitas, pero, como indi- cara Guetzkow (18), al describir el posible empleo de Ja simulacién para estudiar rela- ciones internacionales, poco se ha usado atin, excepto en ciertos ambitos militares y de negocios. La simulacién se adapta bien a las “investigaciones de desarrollo”, donde se bus- ca determinar los efectos que podrian espe- rarse de combinar un buen ndmero de va- riables en una situacin Gnica. Atin no se ha establecido hasta qué grado la calidad de juego de tales ambientes afecta la habilidad de generalizarlo a la vida real. Conclusiones Seria erréneo sostener que cualquiera de estos tipos diferentes de métodos es el mejor. Los hallazgos y tas hipstesis derivados de un estudio que empleara un método deberia ser- vir para guiar los subsecuentes estudios que utilizara cada uno de los otros métodos. As Jos estudios de campo y los experimentos na- turales proporcionan conclusiones tentativas que pueden sujetarse a pruebas muy rigurosas inte experimentos més controlados. Y, al mismo tiempo, se necesitan los estudios y experimentos de campo para determinar si las generalizaciones obtenidas de situaciones y ‘grupos artificiales pueden aplicarse con segu- Tidad a ambientes naturales. Los t6picos ge- nuinos de la metodologia se dedican en esencia a las tcticas: ¢Cual es el mejor método para un objetivo particular? Dada cierta etapa de desarrollo, Zeudnto esfuerzo debe dedicarse a estudios exploratorios generales y cuanto debe dedicarse a controlar variables y a una cuantificacién precisa? Esos aspectos son ma- teria de juicio, y solo la experiencia puede determinar qué resoluciones son las mejores. LA DINAMICA DE GRUPO Y LA SOCIEDAD Todas las ramas de Ia ciencia, en el mundo moderno, estén fntimamente relacionadas con Ja sociedad, como la construccién de la bomba atémica demostré de modo tan dramiitico a los fisicos; pero la dindmica de grupo tiene una relacién especialmente cercana. Desde PARTE 1 Iuego, comparte con las ciencias naturales el que puedan usarse sus hallazgos con bue- nos 0 malos propésites. Se diferencia de ella, sin embargo, porque sus materiales de inves- tigacién son seres humanos y grupos sociales. Esta diferencia tiene consecuencias técnicas y éticas. Por ejemplo, el especialista en dind- mica de grupo no puede mantener grupos de gente almacenada como un quimico guarda Jos materiales quimicos en su estanteria 0 como un bidlogo mantiene una colonia de animales experimentales. Tampoco puede to- mar un grupo de gente y sujetarlo a todo tipo de condiciones solo para descubrir qué ocurre. Y los resultados practicos de la investigacién en dindmica de grupo no son una pieza de ferteterfa que pueda instalarse siguiendo un ‘manual; por Io contrario, es una serie de prin- cipios respecto a la forma en que la gente debe organizar los procedimientos de grupo si desea obtener ciertos resultados. En resu- men, los métodos y productos de los espe- cialistas en dinémica de grupo constante e inevitablemente los involucran con ta socie- dad, lo deseen 0 no (26). Algunos problemas inquietantes surgen de este hecho, Ahora se considerarin brevemen- te tres aspectos del trabajo en dinémica de grupo que dependen en especial de sus rela- ciones con la sociedad: a) formular proble- mas de investigacién; 6) realizar la investi- gacién, y c) convertir el conocimiento en practica. Formulacién de problemas de investigacion Muchos factores influyen sobre cémo elige el investigador un problema de investigacién y la manera en que lo formula. Como se ha su disciplina anterior y su orientac te6rica general afectarén sus puntos de vista sobre qué variables son importantes, qué tipos de datos deberdn reunitse, qué métodos son mis apropiados y qué conceptos deberdn em- plearse en sus formulaciones tedricas. Pero ademds debe reconocerse que realize su inves- tigacidn en yna sociedad. Asi por ejemplo, cree en ciertos valores y es poco probable que planee un proyecto de investigacién cuyo propésito central sea comprender mejor cémo minar esos valores, Y como investigar cuesta dinero, depende de las opiniones de quienes cuidan las finanzas de la sociedad respecto CAP. 2 Grupos artificiales en el laboratorio El deseo de aislar variables y manipulerles bajo condiciones ten controladas como sea posible, ha hecho que los investigadores so- clales creen grupos en el laboratorio y los hagan funcionar en condiciones dispuestas por el experimentador. Se recordaré que en los trabajos iniciales de Sherif y Lewin, Lip- pitt y White se useron grupos creados con propésito de investigar. Mas adn, estos inves- ligadores tuvieron cuidado de sujetar los gru- pos a condiciones dispuestas por ellos. En los siguientes se hicieron muchas ampliaciones y elaboraciones de este método fundamental. Zomo se han hecho esfuerzos por ejercer vada vez mayor control sobre las variables, as condiciones en que funcionan los grupos mm el Jeboratorio se han hecho més y més “artificiales”, hasta no parecerse a ninguna sondicién de la “vida real”. Asf, para evitar feetos no controlados de anteriores relacio- 1es entre miembros, se han. formado los gru- 20s de extrafios, Y, para estudiar varios efec os de comunicacién entre los miembros, se tan restringido Ios mensajes a notas escritas, 1 modo de interceptarlos subrepticiamente y ubstituirlos por otros preparados previemen- e. Tal vez se haya ejercido el grado de control nds extremo en aquellos experimentos en que © hace creer al sujeto que es miembro de un. stupo con el que solo se puede comunicar vor un sistema de intercomunicacién electré- tica, pero en el que, de hecho, escucha na inta grabada de una interaccién preparada ‘vase, por ejemplo, cap. 9). En todos estos xperimentos no se intenta crear una réplica xacta de algiin tipo de circunstancias haila- as en a sociedad, sino descubrir los efectos roducidos sobre variables abstractamente de- inidas por variciones. Las principales ventajas de realizar expe- imentos con grupos artificiales en condicio- es de laboratorio surgen de la posibilidad e controlar las variables. Cuando apoyados n investigaciones én ambientes de campo en grupos naturales atin quedan preguntas or resolver, sobre la direccién de la causa- dad 0 sobre cul de varias condiciones que arfan simulténeamente son responsables ge vs efectos observados, el investigar grupos ttificiales en. condiciones de laboratorio pue- e proporcionar respuestas mucho més claras. ‘Temas y suposiefones fandamentales 49 Solo deficiencias en la habilidad del experi- mentador o restricciones éticas evitan que se manipule alguna variable importante para la vida de los grupos, y Jas limitaciones del mé- todo residen precisamente en esas considera- ciones.!Quienes realizan tales investigaciones ho aceptan como valida la critica a menudo exprestida, de que los'éxperimentos de labo- ratorio'son “artificiales”, pues sélo mediante tal attificialidad pueden estudiarse en aisla- miento variables coménmente asociadas. Y, en réplica a las criticas de artificialidad, quienes apoyan este método indican que los experi- mentos de las ciencias fisicas son igual de artificiales, en este sentido, como cualquiera realizado en la dinémica de grupo. Sin embargo, queda’ una importante difi cultad por resolver al generalizar los resul- tados de la investigacién en laboratorio a los grupos sociales. En el experimento de labo- ratorio solo se manipulan ciertas variables en un tiempo dado, mientras que el resto permanece constente en algin nivel. Hasta no completarse un buen numero de inves- tigaciones, serd imposible conocer los efectos ejercidos por todas las combinaciones posibles de variables. Por esta razén se necesita cau- tela para generalizar hallazgos de situaciones donde existen condiciones que no han sido investigadas. Asi, para dar un ejemplo obvio, se ha realizado gran parte de los experimen- tos de laboratorio con grupos de los que se tiene un historial muy corto. Si la edad de un grupo influye sobre los efectos de otras variables, Jo adecuado es generalizar de los experimentos de labordtorio a solo grupos j6venes. En un intento de vercer tal dificultad, se hha introdugido en algunos'experimentos’ de laboratorio una técnica: llamada simulacién. El propésito es simular ‘condiciones reales, 0 potencialmente reales, en que los grupos ver- daderos' se encuentren a sf mismos. Asi, po- rfan crearse condiciones para imitar un refu- gio antiaéréo o una nave espacial. O podrian formarse grupos y sittiarlos en un edificio planeado para simular tedios de interceptar aviones. Sé proporcionhrfa a cada equipo experimental todo el material electrénico de ie disponen los equipos reales. Después se iptroducivien varios' programas de mensajes, ara imitar distintas circunstancias que pu- dieran enfrentar los equipos reales. De este modo es ‘posible determinar, por ejemplo, qué CAP. 2 a qué problemas merecen apoyo. Finalmente, dado que debe investigar grupos de gente, solo podra investigar aquellos problemas que dichos grupos le permitan estudiar. Por Io tanto, debe ser obvio: los especialistas en di- ndmica de grupo no pueden formular sus pro- blemas de investigacién en un vacio social; los aspectos escogidos para investigar dependen en gran medida de le sociedad en que el i vestigador trabaja. Y como se vio en el ca- pitulo 1, la dinémica de grupo solo ha floreci- do en ciertos paises. Pueden verse claramente esas_influencias en las investigaciones sobre la dinémica de grupo ya acumuladas. Apenas puede consi- derarse accidental que se haya realizado tanta investigacién respecto al problema de la con- formidad en los Estados Unidos, durante la época de las controversias McCarthy. Tam- poco es accidental que en las sociedades democriticas se haya hecho tanto hincapié en el problema del liderazgo. Pueden cap- tarse influencias similares en los muchos tra- bajos hechos sobre eficiencia de grupo, el grupo como fuente de resistencia al cambio y las consecuencias de los grupos sobre Ia salud menial. Sin embargo, no debe suponerse que fos especialistas en dinémica de grupo no ejercen influencia en los puntos de vista de la socie- dad respecto al papel de los grupos en ella En grado considerable el generoso apoyo fi- nanciero dado a las investigaciones en dind- mica de grupo por las instituciones militares, las organizaciones industriales y las agencias gubernamentales dedicadas a la salud mental son resultado de que los especialistas en di- némica de grupo han demostrado cémo los grupos ejercen profunda influencia en temas de importancia para dichas agencias y que investigar grupos puede ser productive, Mas atin, como los especialistas en dindémica de grupo trabajaron con profesionales y practi- cantes de distinto tipo, han ayudado a que esta gente comprenda las formas en que la investigacién de grupos puede serles, en dlti- ma instancia, beneficiosa. Dada la intima interaccién que existe entre Ja investigacién de la dindmica de grupo y aquellos segmentos sociales preocupados de mejorar la préctica social, es necesario que se entienda claramente la naturaleza de la con- tribuci6n hecha por los investigadores. Si investigar la dinémica de grupo va a ser una ‘Temas ¥ suposiciones fundamentales 51 ayuda genuina para mejorar Ia préctica social, debe realizarse de modo de crear un enten- dimiento significativamente nuevo de la natu- raleza de Ja vida en grupo. Lograr ese tipo de entendimiento exige al especialista en di- némica de grupo enfocar los fenémenos $0 les de un modo esencialmente diferente al del practicante y a concentrarse en un problema para considerarlo desde muchos ngulos di ferentes hasta Megar a comprenderlo, y no simplemente hasta que haya pasado la ne- cesidad de alguna actividad administrativa dada, Una preocupacién demasiado grande 0 demasiado impaciente por cosechar los frutos pricticos de la investigacién solo reduciré las oportunidades de cosechar algo. Al examinar las relaciones entre el inves- tigador y el practicante se descubre una para- doja desconcertante: el hecho mismo que hace al investigador social especialmente valioso, le oecasiona gran dificultad de ganarse el tipo de apoyo requerido de la gente de mente prictica. El investigador competente se dife- rencia del practicante competente principal- mente por su forma de formular problemas y conceptualizar los fendmenos sociales. En esta falta de convencionalismo peculiar se encuentra el valor préctico del especialista en dinémica de grupo. Pero también aqui surgen sus. dificultades. Lewin (28), ejemplifica este requerimiento sugiriendo que para lograr una comprensién fundamental de problemas de las minorias seria necesario investigar temas aparentemer te distintos como la interrelacién entre los ciegos y los videntes y entre los adultos y los nifios, ast como entre negras y blancos © entre catélicos y protestantes. Afirmé que deben verse los problemas de las minorfas solo como un ejemplo de! modo que afecta el status de grupo la vida en grupo. De tener razén, quienes se preocupen por mejorar la suerte de los negros, los ciegos o Ios nifios tienen participaciGn en un programa de in- vestigaciGn coordinado sobre ef problema abs- tracto del status de grupo, como lo tienen quienes se preocupan por el bienestar de la mujer profesionista, el departamento de per- sonal 0 el equipo de investigaciones de una organizacin de negocios, los psicdlogos clani- cos en una clinica de salud mental o el cien tifico social en el mundo de Ja cien Por estas razones el especialista en dind- mica de grupo aspira a claborar una teoria 52 _Introducelén a Ia dinémtca de grupo general de grupos y resiste todo intento de definir la dinémica de grupo mediante un tipo particular de grupo o de problema social La dingmica de grupo lograré tal enfoque fundamental sobre la vida en grupo y haré tina contribucién préctica importante a Ie sociedad hasta donde se formulen sus proble- mas de investigacién de acuerdo con los dic- tados de los problemas en sf y en consonancia con las exigencias de 1a eiaboracién de la teorfa. Sin embargo, tal camino significa que ci especialista en dindmica de grupo deberé investigar de modo integro fenémenos y pro- blemes que para el practicante parecerdn no tener relacién entre sf, Més adn, el valor Gefinitivo de su investigacién ir a campos précticos comtinmente considerados ajenos el ‘uno al otro. Cémo efectuar In investigacién En Ie realizaci6n efectiva de la investiga- cién el especialista en dinémica de grupo podria ejercer influencias de uno u otto tipo cobre los grupos estudiados. Incluso en ef estudio de campo, donde intenta minimizar esta influencia, el investigadot establece yela- ciones capacer de crear diferencias, Por ejem- plo, si hace entrevistas o preguntas, dirige le atencién a ciertos fenémenos, y es poco pro- bable que Ja gente reaccione a éstos de igual manera, tras de realizarse la investigacién. Pero algo més importante: debe plantearse Ja cuestién de qué hacer con Jos hallazgos Si el investigador aprende algo de impor- tancia vital sobre los grupos, los miembros tendrén un interés legftimo en saber omo se va a usar esa informacién. Al no poder soslayar esta pregunta, el investigador debe aclarar desde el principio qué entendimiento, implicito 0 explicito, existe respecto al papel de su investigacién en la administracién det grupo. Cuando el plan de investigacién pida ma- nejar variables, el investigador impone al grupo exigencias especialmente duras, Por ejemplo, supdngase que desea investigar los efectos de distintos grados de participacién de los miembros de grupo en decisiones de importancia para el grupo, y que desea reali zarlo conduciendo experimentos de campo en los locales de una unién sindical. Por qué iba a dar permiso un sindicato para introducit variaciones en la forma de tomar decisiones? Si la préctica acostumbrada ¢ que toda la membrecia haga de: experimento pide hacer decisiones en fo centralizada, entonces el experimentador j dria estar pidiendo el sindicato ir contra una clara ideologla democrética. Si la préctica prevaleciente es que algunas personas tomen decisiones 2 nombre del grupo y el experi- ‘mento exige una participacién total en Jas decisiones, entonces el experimentador puede estar amenazando el poder politico de Ia ca- marilla gobernante. De cualquier modo, si los cambios experimentales son importantes, el experimento esté destinado a interrumpir e, incluso, a amenazar. Para justificar tales efec- tos debe haber en Ia investigacién una ga- nancia compensatoria pare los participantes Al intentar obtener la cooperacién de grupo, el jnvestigador aparentemente puede ofrecer dos cosas: tratar de persuadir al grupo, oa quie- nes tienen el poder de conceder permiso, de que se beneficiarén al compartir el conoc miento resultante del experimento, o prometer que los cambios introducidos por el experi- mento producirén consecuencias de valor in- mediato, Aunque en ciertas circunstancias ambas consideraciones pueden justificarse y ser persuasivas, debe ser obvio que solo se realizarén experimentos en grupos cuyas con- diciones alienten a cooperar con el experi- mentador. EI problema de poder llegar a los fenéme- nos que desea estudiar crea ciertos problemas éticos al especialista en dinémica de grupo. Puede decirse que cualquier persona conven- Gré en que no deben realizarse los experi- mentos, sean de Iaboratorio o de campo, cuando existe la posibilidad de dafiar a los sujetos. Pero, .quién resuelve qué es “dafio"”? Y {quién puede otorgar permiso para reali- zat experimentos con grupos de gente? Aun- que pocos objetarfan realizar investigaciones aprobadas por todos los participantes confor me al conocimiento total de los posibles re- sultados, obtener tal aprobacién harfa a veces imposible realizar el tipo de investigacién requerida. 2Es Ifeito que la direccién de un grupo dé permiso para investigarlo? Alguns: personas responderian sf, pues la direccién constantemente est tomando decisiones © instituyendo procedimientos que afectan a todos los miembros; pero otros opinan que nadie tiene derecho de autorizar la experi- mentaci6n con otra gente, o reunir datos sobre CAP, 2 ella. Una controversia surgida hace algunos afios ejemplifica lo complejo del tema; se revel que, se habjan registrado as delibera- ciones de un jurado sin el conocimiento de Jos jurados, pero con permiso del juez. A pe- sar de que abogados zesponsables erefan que tal investigacién contribuiria, en iltima ins- tancia, a fortalecer el sistema de jurado, serias dudas’existen respecto a si se justifica el gtabar datos ocultamente. El problema parecido de usar el engafio surge en muchas investigaciones. Es en espe- cial dificil, pues existen buenas razones para creer que, de saber la gente los propésitos del investigador, tal conocimiento puede in- fluir sobre los resultados de la investigacién. Ejemplifica el problema Ia investigacién de Festinger, Riecken y Schachter (14), quienes deseaben estudiar ios distintos efectos causa- dos por una dramitica no confirmacién de las creencias sustentadas en comin por un gru- po de gente. Descubrieron un pequefio grupo que proporcionaria la oportunidad tnica de estudiar esos efectos, pues los miembros augu- raban el final del mundo. Los investigadores deseaban evitar toda influencia sobre el grupo y resentian la imposibilidad de revelar cén- didamente sus intereses a los miembros, Por consiguiente, decidieron unirse al grupo en calidad de creyentes. Asi, estarian en contacto con los fenémenos que deseaban observar. El problema ético era si se justificaba empleat este engafio, incluso teniendo gran cuidado, al informar de sus hallazgos, de ocultar Ja iden- tidad del grupo y de los individuos implica- dos. EI mismo problema surge de modo més general en muchos experimentos de labora- torio (véase, por ejemplo, capitulo 13), don- de se hace creer a los sujetos que otros no esti de acuerdo con ellos en ciertos hechos 1 opiniones, Aqui se usa el engafio como medio de manipular una variable, {Se justi- fica el engafio, incluso si se explica la verda- dera naturaleza del experimento a los sujet tras de terminar dicho experimento? Es obvia la imposibilidad de lograr con- sensos universales sobre esos aspectos, pero el investigador debe estar consciente de tales problemas éticos y prepararse para renunciar a Ia investigecién cuando estén implicadas serias cuestiones de esta indole, El investigar variables importantes para la gente y para la sociedad exige habilidad, diplomacia y es- tandares éticos elevados. No basta Ja habili- ‘Temas y suposiciones fundamentales 53 dad intelectual y la capacidad de pensamiento abstracto, que en cualquier otra ciencia son requisitos, Convertir el conocimiento en prictica La dinémica de grupo se dedica a hacer avanzar los conocimientos fundamentales so- bre Ia vida en grupo. Como se indicé antes, para triunfar en tal esfuerzo debe formular sus problemas de investigecién segtin las de- mandas de la teorfa abstracta, mas bien que de acuerdo con las necesidades prdcticas inmediatas. A pesar de las formas distintas en que el investigador y el practicante en- focan los grupos, los conocimientos ya acumu- lados sobre dindmica de grupo deben pro- porcionar desmedida informacién titil para el manejo de la vide en grupo. Sin embargo, queda mucho por aprender sobre les formas més efectivas de convertir el conocimiento fundamental en préctica mejorada, Desde luego, el especialista en’ dindmica de grupo puede influir sobre la préctica social en muchas formas. Por ejemplo, pro- porcionando datos valiosos a quienes realizan acciones sociales. Sus técnicas para reunir datos, como la prueba sociométrica, el registro de Ia interaccién y las entrevistas, pueden emplearse con ventaja como herramienta para mejorar la eficiencia del funcionamiento de grupo. Y sus conceptos, como cohesividad, estructura y papel, pueden ayudar al practi cante a pensar en acontecimientos que ocurren en los grupos con que trabaja, El ensefier Ja dinémica de grupo @ gente relacionada no con la investigacién, sino con la préctica, se basa en la suposicién de que conocer os hallazgos hechos en las investigaciones ayudaré en los asuntos pricticos de los grupos, Poca duda puede haber de que la préctica social se ha beneficiado de tener un ndmero creciente de personas relacionadas con los hallazgos hechos al investigar los grupos. No obstante, existen razones para creer que se necesitarén nuevos procedimientos antes de lograr hacer un uso 6ptimo del-cono- cimiento sobre dinémica de grupo. Como los conocimientos fundamentales se han ido acu- mulando con los afios, cada vez es mds ev dente que no puede tomarse simplemente de lo almacenado Jos hallazgos hechos en las investigeciones fundamentales para usarlos. 54 Introduccién a Ja dinimica de grupo Deben convertirse los principios en précticas y procedimientos. En la esfera social existe gran necesidad de prestar atencién explicita ‘al proceso de invencin y a la investigacion de desarrollo. El problema de convertir cono- cimientos fundamentales en préctica social no esté en que quienes trabajan con grupos hayan sido timidos 0 conservadores cuando se trata de probar nuevos métodos de adminis- tracién. El problema es que ni investigadores ni practicantes han reconocido suficiente~ meite la necesidad de dedicar mucho trabajo duro al proceso de hacer titiles los conoci- mientos fundamentales. De servir las ex: periencias de las ciencias naturales y la PARTE 1 ingenierfa, se necesita un largo periodo de desarrollo —pruebas piloto, evaluaciones y replaneaciones— antes de poder obtener un producto confiable. Muy a menudo, en el mundo de la administracién social, se pone en practica cualquier procedimiento nuevo y plausible sin probar o evaluat los resultados. Es de esperar que en los préximos afios se presencie el surgimiento de una nueva espe- Cialidad dedicada directamente los proble- mas pendientes de cémo inventar, conforme f firmes principios generales, nuevas técnicas de la vida en grupo, y cémo evaluar sus con- secuencias reales antes de ponerlas en préc- tica. RESUMEN, La dindmica de grupo es un campo relativamente joven, y manifiesta Jas carac- teristicas de la juventud, Pasa por un répido crecimiento y busca un sentido de identidad. Podran entenderse mejor los temas de este campo si s¢ enfocan en tel perspectiva. ‘Los temas principales de la dinémica de grupo estudian Ios siguientes aspectos: 4a) preconcepciones sobre los valores que se ganan o se picrden mediante las fotividades de grupo; 6) formas en que debe distinguirse la dinémica de grupo de otras especializaciones de Ja cieneia social; c) Ia mejor orientacién teérica por usar al estudiar los grupos; d) uso de los métodos de investigacién més apropia~ dos para los abjetivos de [a investigacidn, y e) relaciones que deben mantenerse entre dinémica de grupo y sociedad, ‘Se ha sugerido que quien estudie la dindmica de grupo no debe traer a su investigacién ninguna preconcepcién de que los grupos son universalmente “bue~ nos” 0 "malos”, Lo mas adecuado es suponer que los grupos pueden facilitar 0 inhibir el logro de objetivos sociales deseables, y que 1a tarea de la investigacion ts lograr comprender [a naturaleza de la vida en grupo, de modo de buscar con mayor razonamiento los objetivos deseables mediante los conocimientos propor- cionados por la investigacin. "Aunque las investigaciones propiamente Ilamedas dinémica de grupo han tendido a concentrarse en grupos pequefios, informales 0 primarios, ¢s poco aconsejable definir el campo como el estudio de cualquier “tipo” particular de grupo. Por lo mismo, es poco aconsejable cefir el campo segtin el uso de un tipo particular de método investigador o por adherirse a una orientacién teGrica dinica. ‘tin no se ha establecido ningdn criterio satisfactorio para delimitar el campo, y solo puede identificarse la dindmica de grupo por su propésito central de lograr entender la naturaleza de la vida en grupo, ‘Una gran variedad de otientaciones teéricas ha guiado el estudio de Ia dinémica de grupo. Aunque tal diversidad de enfoques y de esquemas conceptuales pueda a veces parecer confusa, refleja la juventud y el vigor de este campo. Los esfuerzos por lograr un cuerpo eoherente de conocimiento sobre tos grupos deben contestar Pitistactoriamente a cuatro preguntas: a) cudl es la relacién adecuada entre reunir datos y elaborar una teoria?, ) zcudles son los objetivos adecuados de studio y las técnicas adecuadas de observacién?, c) eudles son las variables fundamentales que determinan Io que ocurre en los grupos?, y d) Ze6mo pueden Pa CAR. 2 ‘Temas y suposiciones fundamentales 55. combinarse los muchos factores que afectan la vida en grupo para lograr un sis tema conceptual comprensivo? Segin continten los trabajos en dindmica do grupo, cada vex habré respuestas més satisfactorias a esas preguntas. Quienes investigan Ia dindmica de grupo han mostrado mucho ingenio para ventar métodos de investigacién. Seria erréneo insistir en que cualquiera de ellos es el “mejor”. Cada uno tiene ventajas y limitaciones, y el problema funda. mental es elegir el método mas adecuado al objetivo de la investigacién y a la etapa de desarrollo te6rico en cada zona del problema. Los métodos y productos del especialista en dindmica de grupo constante inevitablemente fo involucran con fa sociedad, lo desee asi 0 no. La intima rela- cin entre dindmica de grupo y sociedad se refleja en la formulacién de problemas de investigacién, en cémo se conduce la investigacién y en la conversin de cono- cimientos fundamentales a le préctica. Respecto a cada uno de esos temas, la sociedad influye sobre el especialista en dindmica de grupo, quien a su vez influye sobre la sociedad. No obstante, al realizar su trabajo el especialista en dindmica de grupo no sélo debe poser habilidad intelectual y Ia capacidad para el pensa- miento abstracto, sino también destreza social, sensibilidad y elevados principios Eticos. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS 1. Asch, S. E. Social psychology. Nueva ity. 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Las mismas preguntas, hechas a otfas personas, pronto producirian una larga lista de referencias para el término grupo segin se le emplea en el Ienguaje diario. Entidades sociales de ese tipo constituyen el tema de Ia dindmica de grupo. Obviamen- te, el tema es amplio, pues los grupos mani- fiestan gran variedad de propiedades. Se di- ferencian por el tamafo, por su duracién, sus objetivos, sus actividades, el grado de forma- lizacién, Ja estructura interna, la importancia de sus miembros y muchos otros aspectos. Las teorfas de Ia dindmica de grupo se de- dican a las interrelaciones existentes entre las propiedades de los grupos, al modo como surgen y cambian las propiedades particulares y al modo como aféctan el funcionamiento del grupo las relaciones intergrupo y la vida de Jos miembros. 59 60 Grupos y membrecia de grupo Dade Je multiplicidad de propiedades que poseen los grupos, es dificil formular una definicién de grupo que abarque todos existentes en la sociedad y pueda proporcio- nar una clara distincién entre esas entidades sociales Hamadas “grupo” y aquellas que merecen otro nombre. Empieza el capftulo con una discusién del problema de Ja defi- nicién, Después se toman en cuenta las rela- ciones que pudieran existir entre una persona y un grupo. A continuacién se examinan al- gunas condiciones que provocan la formacin de grupos. Y se concluye estudiando los ti- pos de propiedades que pueden atribuirse legitimamente a los grupos. DEFINICION DE GRUPO La siguiente definicién, aportada por Brod- beck, sirve pata identificar esa amplia clase de entidades sociales comtinmente Tlamadas grupos (5, 2) Grupo es una suma de individuos situados en ciertas relaciones descriptivas (es decir, obser- vables) entre sf, Desde luego, Jos tipos de rela~ Clones. ejemplificadas dependerdn del tipo de 10 0 fo determinarén, sea una familia, un suditorio, un comité, un sindicato de traba) dores o ‘una sultitud, Deben subrayarse ciertos rasgos de esta definicién, Los elementos de un grupo son individuos; una serie de personas constituyen Ja membrecfa del grupo. Pero es mentira que cualquier coleccién arbitraria de gente, como todos los estudiantes cuyos apellidos comien- cen con una letra determinada, constituyan fun grupo. Para que una serie de personas califiquen como grupo, deben relacionarse entre si de algiin modo definido. Lewin ha desarrollado més a fondo este punto de vista (27, 184). La similitud entre personas solo permite clas ficazlas, reunirlas bajo el mismo concepto abs- racto, mientras que pertenecer all mismo grupo social’ implica 1a existencia de interrelaciones coneretas y dinémicas entre las personas. Un es- poso, la mujer y el niio son menos parecidos Entre si, a pesar de constituir un fuerte grupo atural, que lo es el nifio respecto @ otros nitios, PARTE It © el esposo a otros hombres o la mujer a otras mujeres, Los grupos fuertes y bien organizados, lejos de ser por completo homogéneos, contienen una variedad de diferentes subgrupos € in vyiduos. No es la similitud o 1a disimilitud lo que decide si dos individuos pertenecen al mismo 0 2 diferentes grupos; lo decide la interaccidn social u otros tipos de interdependencia. Se define mejor un grupo como un todo dindmico basado mds bien en le interdependencia que en la si- miilitud. Respetando el enfoque propuesto por Brod- beck y Lewin, se adopta la siguiente defini- cién: grupo es un conjunto de individuos cuyas relaciones mutuas hacen a éstas interde- pendientes en algdn grado significativ. Asi definido, el término grupo se refiere a una clase de entidades sociales que tienen en comin la propiedad de la interdependencia entre sus micmbros constitutivos. Los grupos yarian mucho por la naturaleza y la magnitud de Ja interdependencia que existe entre sus miembros. El pablico asis- tenie a un concierto es un grupo, bien que Agbil y transitorio, pues les reacciones de cada miembro (por ejemplo, los aplausos, las risas, la inquietud) dependen en cierto grado de las reacciones de los demés. ‘Tal ay ditorio se yolverfa un grupo interdependiente en alto grado, por cierto tiempo, si alguien gritara “fuego”. Una reunién de personas que luchan por obtener una meta comin también constituyen un grupo, pues la conducta pro- pia de la meta que manifiesta cada persona afecta la posibilidad de que los otros Heguen a tal meta, Y si la sociedad trata de modo homogéneo a esta serie de personas a causa de la raza, Ia religién o alguna otra razén, pueden llegar a identificarse entre si y vol- yerse, por lo tanto, un grupo interdependien- te. En fin, los miembros de una familia por lo general componen un grupo especialmente fuerte dado el sumo grado de interdependencia respecto a varios temas que son de gran im- portaneia para todos ellos. Gran parte de les definiciones que da la Jiteratura de dinémica de grupo son més res- trictivas ja adoptada aqui. Es caracte: ristico de un autor elegir ciertas relaciones u otras propiedades de especial interés para 4 y tomarlas como criterio para decidir s0- bre la existencia de un grupo. De ello resultan muchas definiciones aparentemente antagéni- CAP. 8 cas. Desde nuestro punto de vista, esas varias definiciones simplemente identifican diferen- tes tipos de grupos, y poco se ganaré de estar discutiendo cudl es Ja “verdadera”, No obs- tante, ser instructivo examinar algunas de esas definiciones, pues revelan varios atribu- tos de los grupos que los investigadores han considerado de particular importancia, Muchos te6ricos se han interesado en es- pecial por una forma de interdependencia conocida como interaccién y Ia han hecho parte esencial de su definicién de grupo. Se dice que dos personas Ilegan a la interaccién si la conducta de cada una afecia directa- mente a la de Ja otra. La siguiente definicién, propuesta por Homans, hace de la interaccién criterio tinico para 1a existencia de un grupo y proporciona medios funcionales de deci si dos personas son miembros del mismo grupo (21, 84): Se define un grupo por Ia interaccién de sus miembros. Si decimos que los individuos A, B, C, D, B, forman un grupo, ello significaré que por lo menos se tienen Jas siguientes circuns- fancies, En cierto tiempo, A interactiia més con B, C, D, E... que con M,N, L, 0, P... a quienes proferimos considerar ‘como extrafios © miembros de otros grupos, B también inter- acttia més a menudo con A, C, D, E... que con los extrafios y asf por el estifo con los otros miembros de} grupo. Es posible, por el simple hecho de contar las interacciones, sefialar a un grupo cuentitativamente distinto de los otros, Si un conjunto de gente interacttia con frecuencia y por largos periodos de tiempo, es probable que sus interacciones adquieran un patrén, que desarrollen esperanzes res pecto a la conducta mutua y que Ieguen a identificarse entre sf como miembros de la misma entidad social, Como indicara Merton, a menudo se han incorporado tales conse: cuencias de la interaccién en la definicién de grupo (88, 285-286): Por Jo general se comprende que el concepto socioldgico de grupo se refiere al nimero de personas que interactéan entze sf segtin patrones establecidos. A veces se enuncia esto como un néimero de personas que tienen relaciones socia- les establecidas y caracteristicas, Sin embargo, les dos afirmaciones son equivalentes, pues las “rela- Grupos y membrecfa de grupo: Introducctén GL. siones sociales” son en s{ formas encasilladas de interaccién social que duran Io suficiente para volverse partes identificables de una estructura social. Un criterio objetivo de grupo (es)... Ia ‘frecuencia de interaccién”, Un segundo eriterio de grupo ... es que las personas interactuantes se definen @ si mis- ‘mas como “miembros”; esto es, que tienen supo- siciones formadas sobre las formas de interac- ién que moralmente los unen a ellos y a otros ‘miembros”, pero no a aquellos considerados como “ajenos” al grupo. EL tercer criterio correlativo es que otros defi nan a Jas personas interactuantes como “‘perie- necientes al grupo"; esos otros incluyen miem- bros y no miembros. Una orientacidn en esencia similar, aunque expresada en distinta terminologia, fue ofre- cida por Newcomb (84, 3); Por lo menos para los propésitos de la psicologia social, distingue a un grupo el que sus miembros sompartan normas respecto a algo. La exten- si6n quo abarquen las normas compartidas puede ser grande 0 pequefia, pero a nivel minimo in- cluyen cualquier cosa’ que distings los intereses comunes de los miembros del grupo, sea la poli- tica © el poker. También incluyen necesaria- mente normas sobre los papeles de los miembros del grupo, papeles entrelazados, pues se definen en términos reciprocos. ...Esos rasgos distin. tivos del grupo —normas compartidas y papeles entrelazados— presuponen una relacién de in- teraccién y comunicacién més que transitoria Ciertos esoritores de Ia tradicién psicoana- litica, més preocupados por los aspectos psi- coldgicos de los grupos que por la interaccién © sus productos, han hecho hincapié en un lipo diferente de interdependencia. La siguien- te exposici6n de Scheidlinger describe esa orientacién (87, 137-138) : Sogin (Freud), dos o més personas constituyen un grupo psicolégico si han escogido el mismo objeto-modelo (lider) 0 Ios mismos ideales 0 ambos, en sus superegos y, por consiguiente, se han identificado entre sf. Redl postulé que la formscién de grupos también ocurre cuando varios individuos han usado los mismos objetos como medios de liberar similares conflicts in- ternos. Mas atin, el Iider podrfa ser objeto de 62 Grupos y membrecia de grupo identificacién en base al amor o al miedo que por él tienen los miembros del grupo; es un Dbjeto de las pulsiones de amor o agresién, © ambas, de los miembros del grupo. Como resultado de esos nexos comunes con el lider, todos los cuales pueden funcionar juntos en cualquier grupo, surgen los lazos afectivos entre os. individues, Otros psiedlogos han centrado su atencién en la gratificacién que los miembros obtie- nen de pertenecer al grupo. Afirman que @ menos que una reunién de personas, en sus relaciones, proporcionen algiin grado de satis- faccién a cada miembro, dicha reunién no permaneceré como entidad social distintiva. Pa siguiente definicién de Bass expresa ese punto de vista (4, 39): Definimos “grupo” como un conjunto de indi viduos cuya existencia como conjunto recom- pensa a tos individuos. Deutsch, en un cuidadoso anélisis de les interrelaciones cooperativas _y competitivas (véase cap. 35), también hizo hincapié en Jos aspectos motivacionales de los grupos. Deutsch supone que los individuos tienen metas cuya obtencién podria depender de las aeciones de otros, y distingue dos tipos de tales interdependencias motivacionales, a los que llama “promovedor” y “constrictive” Segiin Deutsch, dos personas son promovedo- ramente interdependientes si el avance de cada una hacia su meta facilita que la otra alcance la suya; son constrictivamente inter- dependientes si el progreso de una reduce Ia posibilidad de que le otra aleance su me- fa. Habiendo desarrollado esas distinciones, Deutsch ofrece las siguientes definiciones (cap. 35, 467-468): Un grupo sociolégico existe (tiene unidad) hasta donde los individuos que lo componen persigan metas promovedoramente interdependientes. ‘Un grupo psicoldgico existe (tiene unided) hasta donde los individuos que lo componen se perciban a si mismos como buscadores de metas promovedoramente interdependientes La distincién de Deutsch entre grupos so- ciolégicos y psicoligicos indica otro rasgo PARTE 3 importante que los grupos pueden pos Es obvio que si un conjunto de gente bastante independiente, los miembros personas pueden percibir la unidad 1: te, Esté claro que los grupos pueden exis como objetos en las percepciones y cogn nes de los individuos. A veces se han pleado tales cogniciones como criterio pare x existencia de un grupo, segén Jo ejemplifica la siguiente definicién de Smith (40, 227): Puede definirse un grupo social como una dad consistente de un ndmero plural de ots. rnismos separados (agentes) que tienen una pe: Cepcién colectiva de su unidad y que tienen hhabilidad o Ia tendencia de actuar 0 que esté actuando de un modo unitario hacia el ambiente Tal vez la definicién més restrictiva de toda la literatura sea la ofrecida por Bales, quien deseaba identificar precisamente el tipo de entidad social que estaba estudiando en su laboratorio y alentar la restriccién de gene- ralizar hallazgos a entidades sociales que no posean esas propiedades especificadas (8; 33): ‘Se define un grupo pequefio como cualquier niimero de personas que interactian entre