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FRIEDRICH NIETZSCHE SOBRE VERDAD Y MENTIRA EN SENTIDO EXTRAMORAL LA VOLUNTAD DE ILUSION EN NIETZSCHE “Traduccion de LUIS ML. VALDES y TERESA ORDUSA TERCERA EDICION ws ta dana an ales rein deca Cris Main Seictkeomnename a aaa Semerotrs series ee eee Setieti marcas Jeter nk 92007 ans ipa Lage MSSI996 Peete Recends Q fnpice -PROLOGO, po Manse Grito Pie “FRA EN SENTIDO EXTRAMORAL Hays Vaasa: LA VOLUNTAD DE ILUSION i fem eae de iso on Nee Lead snes is del pea {en de cn en ln orl ve pedo, ‘apes ot ln cerns pee, Soe ay need Ge a eons r- © PROLOGO (Cuando en 1873 el joven Nietzsche dité su amigo Gersdoff el fragmento «Sobre verdad y ‘entra en semdo exramoraly, se halla en ran- ce de abandonar Ia influenia de la flosofia de Schopenhauer por el modelo de ibrepensamien- to de los moralistasfranceses yun postvismo al estilo de Lange. Peo, independientemente desu ‘lrcanstanciahistria, est fragmento (ae vio lt Juz como péstumo en 1903) merece se leido por simismo, por la orignalidad des vison y lb Io de sus imgenes, por la failidadretrica de sus argumentos, y porque ese a su cortaexten- sin nos muestra a Nietzsche ejercitando ya, con Ja misma macstria que en sus obras de madiren, l andisispeneadgico del senimiento, que es el larte por élinventado de desenmascarar las oul {as rales emotivas de nuestra actitudesyjusios “de valor —un arte que luego cltvara el psico- ‘andlissy que hoy Michel Foucault, en su ruta de Ie arquclogia de saber a penealoin del poder, ‘adialzar— El fragmento «Sobre verdad y mentra» dedica Ja primera de sus dos scciones ala rics de len- fguajey de a idea de verdad. Un inicial booeto de Ja condicién humana —Iaefimerairrelevancia del animal cognitive en el cosmos y su necesidad bio- [ogica de fingr para sobrevivi srve al autor de ° base para sostener com la actanca de un Epimé rides que la verdad es una mentre colectva y el, Impalso de verdad un olvido y represién icons. cente de esa mentira, or detras dl hecho empirio de la uniform dad social de! lenguajey el setimiento del deber de ser veraces, Niewsche formula una doble de- ‘nunca. Ea primer lugar observa que son slo ra- ones 6 necesidades de ulidad social —un con Seaso 0 contrato ala manera de Rousseau, ome jor de Hobbet~ las que dan lugar ala codifica ‘in social del lenguaje y a que a sociedad pre tie a verdad penalice la mentria. Pero esa codiicacidn, insite Niewsche, sfctiia no slo ‘porque dimana dena convencicn de grupo, sino ‘orduetene por base el vacio, la radial falta de Conexi6a que separa, en el orgen del lenguaje y ‘el conociiento cientiico, a los estimulos Msi ‘cosdelas imagenes piquicas, yasu vez alas ima- ‘Benes, que son intermas, de las palabras, que son ‘externas: wentre el sueto ye objeto, no hay nin- ‘puna causaldad, ninguna exactitu, sino alo su- ‘mo un etrapoar abusivo, un radu balbucien- tea un lenguaje exrano, para lo ques necesita tna fuerea mediadoran, que gs.tuestra fantasia Lafuente original de lenguafey del eonocimien- tomo estden la logica (uel origen del lenguaje no sigue un proceso ligico), sino en la imaginacén, fla capacidad radical einnovadora que tiene mente humana de crear meafors, analogs ¥ mo: dels, Eledifiio dela cencia se iva sobre ls are- ras movedizas de ese orien, Esto es lo que quiso decir Ortega a defini al hombre como animal Jantéstco*-¥ esas una de as esis fundamenta- les dl fragmento «Sobre verdad y mentian,con- fenidas en ese famoso pasajeen el que, alvando las diferencias propas el estoy el instrumental ret6rco del fildlogo profesional que era entonces [Nictsche, comenarstascontemporincos (Heller, ‘Warnock, Stern) han sefalado un anticipo de los , pero st ‘de una serie numerosa de acciones individuals, por lo tanto desemejantes, que igualamos ovidan 4o las desemejanzas, y,entonces, las denomina- ‘mos aciones honestas al final formulamos apa tir de ells una qualtes occulta con el nombre de shonestidad ‘La omisin de lo individual y defo eal nos pro- porciona el concepto del mismo modo que tam bite nos proporciona la forma, mientras que la ‘aturalera no conoce formas ni Conceptos, ac: ‘no tampoco ning ipo de géneros, sino solamen- {eunaxquees para nosotros inaccesble inde ible. También la oposcin que hacemos entre i Aividuo y especie es antropomdrfica yo procede u 4e la exencia de as cosas, aun cuando tampoco ‘os aventuramos a decir que no le corresponde: en efecto, seria una afirmacion dogmatic y, en ‘cuanto tai tan indemostrable como su contraria {QUE es entonces a verdad? Una hueste eh m= imiento de metéforas, metonimias, antropomor- smos, en resumidas cuentas, na sums de rela- cones humanas que han sido realzadas,extrapo- Jadas y adornadas pdticay retéricamente¥ que, después de un prolongado uso, un pueblo cons era frmes,candnicasy vinculantes; as verdades- son usiones de las que se ha olvidado que lo son: ‘metéforas que se han Wueltogastadas sin fuerza Sensible, monedas que han perdido su roquelado 1.0 son ahora ya consideradas como monedas, fing como metal. 'No sabemos todavia de dénde procede el im- pulso hacia la verdad, pues hasta ahora solaen- te hemos prestado atencon al compromiso que la sociedad establece para exis: ser veraz, es de, ir, utilizar las metiforasusuales; por tanto, so- Jamente hemos prestado atencin, dicho en ri ‘nos morales, al compromiso de menir de acuer- 4o con una convencion firme, mente boregul- ‘mente, de acuerdo con un estilo vinculante para todos. Ciertament, el hombre se olvda de que su situscion es éta; por tanto, miente dela m ‘era sefaladainconcientementey en vit de hd- bitosseculares ~y precisament en virtud de esta inconscenca, recsamente en vrtud de ete ol- ido, adquiere el sentimiento dela verdad. A partir del sentimiento de estar comprometido a de- as -signar una cosa como «rojay, otra cosa como “via y una tercera como umd, se despierta ‘un movimiento moral hacia la verdad; a pari del ‘contrast del mentioso, en quien nadie conta y ‘quien todo el mundo exclue, el hombre se de- muestra asi mismo lo honesto, Jo fable yo pro ‘echoso dela verdad. En ee instante el hombre ne sus actos como ser raciona bajo el dominio 4delas abstracciones; ya no tolera mis el ser aras: trad por ls impresiones repentinas, por las in- ‘wiciones;genealiza en primer lugar todas esas Iimpresiones en conceptos més descoloides, mis fri, para uncilo al earro de 9s vida y de su ac, cn. Todo lo que eleva al hombre por encima de ‘animal depende de esa capacidad de volaliza las ‘metaforasintitivasen un esquema; en suma, de Ta eapacidad dedisolver una figura en un concep- to, Enel émbito de esos esquemas es posible algo ‘que jams podria conseguitse bajo as primiivas Imnpesione inutivas:costrir un orden pram ddl or casas y grado institut un mundo aue- ‘vo de lees, pivlegios,subordinacionesy delimi- {aciones, que ahora se eontrapone al otro mundo de las primitivasimpresionesinuitivas como lo ‘ms firme, lo mas general, lo mejor conocido y To mds humana y, por tanto, como una instania imperativa, Mientras que toda me individual y no tiene otra idén- ‘be slempre ponerse a salvo de toda clasiticacin, el gran efi de los concep tos ostenta la rigida regularidad de un cofumba- rium romano © Insufa en la Lica el rigor y la ‘ialdad pecullares dela matemstica. Aquel quien envuelve el lite de er fraldad resist aeeet ‘ue también el concepto,dse0y octogonal como tun dado y, como tal, vers, no sea mas que el residuo de wna metafora, yquelailsion dela x {rapolacién artsticn de un impulso nervioso en lindgenes es, sno la madre, sin embargo la abv Ja de cualquier concepto. Ahora bien, dentro de ‘5e juego de dados de los conceptos se denomina ‘everday al uso de cada dado segin su desgna- ‘in; contr exatamente sus puntos, formar las tlasfcacionescorrectas no viola eh ning ca foel orden de las casas nila sucsion jerdrauica, ‘Asl como ls romanos y los etrucos dviian el ‘lelo mediante rigidaslinas matematicasy con- Juraban en es espacio asi deimitado, como en un Templum, aun dies, cada pucblo iene sobre él un ‘elo conceptual semejante matemsticamentere- partido y en ess circunstanciasentiende por mor {ela verdad, que todo dios conceptual ha de bus- ‘arse solamente en su propia esfers. Cabe adm ‘aren este aso al hombre como poderoso genio constructor, que acierta a levanar sobre imien- {0s inetabes y, por as decirlo, sobre agua en mo- vmiento una catedral de concepts infnitamente , ‘compel: iertamente, para encontrar apoyo en {ale cimientos debe tratarse de un edifice hecho ‘como detelaraas, suicentemente liviano pa Ser transportado por las os, suficientementefir- ‘me para no desinterarse ane cualquier sopo de Viento. Como genio de a arquitectura el hombre sereleva muy por encima de la abeja Eta cone n truye con la cera que recoge de la natraleza; aul con la materia bastante ms delicada de os ‘concepfos que, desde el principio, tene que fabri far por si mismo. Au él es aereedor de admira- ‘idm profunda ~pero no ciertamente por sui tlinacién ala verdad, al conocimiento pure dels ‘cosas, Salguen esconde una cosa ders de un ‘matorral, a coninuacion la busca en ese mismo sitio y, ademas la encuentra, no hay mucho de ‘qué vanagloriareen esa blued y exe descubs ‘meno; sin embargo, esto eso que sucede con la Disqueda y descubrimiento de la werdad» den tro del recinto dela raz6n, Sido la definicién de ‘mamifeo ya contnuacion, despus de haber ex ‘minado un camello, dela: whe abi un mamife- no cabe duda de que con ello se ha taido a lz una nueva verdad, pero es de valor lmita- do; qulero decir antropomeéfica de cabo ara- ‘boy no contiene un solo punto que sea wverdade 0 en si, realy universal, prescindiendo de los hhombres, Elque busca tales verdades ene fondo solamente busca a metamorTosis del mundo ens Ihombres aspiraa una comprensin de mundo en tanto que cosa humanizaday consgue, en l me jr de los casos el secimiento de una asimilacin, Del mismo modo que el astrélogo considera alas estrellas l servicio de los hombres yen conexion fon su felicidad y con su desgracia, asi tambien ‘um investigador tl considera que el mundo en su totaldad est ligado alos hombres; como infintamente repeido de un sonido org hombre; como le imagen multiplicada de una Ey ‘uetino l hombre, Su procedimientoconssteen tomar al hombre come medida de todas las co- sas; pero entonces parte del error de creer que tie ‘ne estas cosas ante sf de manera inmedita, como objets puros. Por tanto, olvida que las metato- + intuitvas originales no son mis que metafo- "a y las toma por las cosas mismas ‘Solo mediante el olvdo de este mundo primiti= vo de metifors, solo mediante el endurecimien- toy perificacign de un fogoso torrente primor- dial compuesto por una masa de imagenes que surgen dela capacidad originaia de a fantasia hu ‘mana, slo mediante la invencbl ereencaen que ‘ste sol, sta ventana, esta mesa son una verdad en ies resumen: gracias solamente al hecho de {ue cl hombres olvida de st mismo como sueto 9, por cierto, como sujeto artsticamente crear, ive con cirta calma, seguridad y consecuencia; Sipudiera slr, aunque slo fueseun instante, fue falde los muros de esacreenia que lo tiene pri sionero, seterminaraen el actosu wconciencia de ‘Simismon. Le cust abajo reconoce antes mis smo que el insesto o el pdjaro perciben otro mun- do completamente diferente al del hombe y que lacurstin de cual de as dos percepiones dl mun do es la correcta carece totalmente de sentido, ya ‘ate para decidir sobre ello tendriamos que medi con la medida de a pereepcion correcta, es det, ‘on una medida de la que no se dspone. Pero, po To demds, la epercepeiin correctan —es decir, a cexpresién adecuada de un objeto ene sujeto— me patese un absurdo eno decontradicions, puesto » * que entre ds esferasabsolutamente distintas,co- 1mo le son el sujetoy el objeto, no hay ninguna ausalidad, ninguna exact‘, ninguna expresin, Sino, ao sumo, una conductaesteice, quiero de- ‘Gr: un extrapolaralusivo, un taduci babucien- * tea un lenguaje completamente exrano, para aque, en todo caso, se necesita una esfea interme. dia yuna fuerza mediadora, bres ambas para poe- tizareinventar. La palabra wendmeno encierra ‘muchas seducciones, por lo que, en lo posible, po- ‘euro evitaria, puesto que noes cierto quel esen- ‘ia de las coras se manifisteen ef mundo empiri 0. Un pintor que careiese de manos » quisiera ‘expresar por medio del canto el cundro qu hacon- ‘ebido,revelard siempre, en ese paso de una esfe- otra, mucho mas sobre la esencia de as cosas ‘Que el mando empirco, La misma relacion de un Fmmpulso nervioro con la imagen producida no es, ‘en si, necesaria pero cuando la misma imagea se ha producido millones de veces yseha transmit do hereditariamente a través de muchas genera- ‘ines de hombres, aparsiendo inalmente en oda Tathumanidad como consecvencia cada vez del mis- ‘mo motivo, acaba por legar a tener para el hom bre el mismo significado qu i fese ania ima ‘en necesaria, como sla relacién del impulsoner- ‘oso original con la imagen producida fuse una Felacién de causalidad estricta; det mismo modo ‘que un suefo eteramente epetido seria percibi- ‘doy juzgado como algo absolutamente real. Pe roclendurecimient y la petrifiecion de na me ‘fora no garantizan para nada enabsoluolane- x0 ‘tsdad y la leptimacion exclusiva de esa metd- fora Sin duda, todo hombre que est famiirizado «on tales considersciones ha sentido una profun- 4a desconfianza hacia todo idealismo de ene te 'o, cada vez ques ha convencido con la claridad ‘ecesria de la consecuencia, ubiculdad einfal- bilidad de las eyes dela naturaleza;y ha sacado sta conclusion: aul, cuanto aleanzamos en las lturas del mundo tlespic yen ls abismos de ‘unde mirosedpico, todos an sequro, tan ela- borado, tan infinio, tan regular, tan exen de l= incavardeternamente con éxito en ‘310s pozos, todo lo queencuentehabrd de con- onda entry no se contradiré. Que poco se ase- Imeja esto a un producto de la imaginaci fo fuse, tendria que queda al descubierto en al na pare la aparienciay la iealidad. A cont rio, cabe decir por lo pronto qu, si cada uno de nosotros tuviese una pecepcion senoril dferen: te, podrlamos petcbir unas veces como pjaros, ‘otras como gusanos, tras como planta, o # a ‘uno de nosotos viete ef mismo estimio como ‘ojo, otro como azul e incluso un tercero lo per. cibiese como un sonido, entonces nadie hablaria etal regularidad de a naturalers, sino que sola. ‘mente sla conebiria como una creaciénaltamen- {esubjeiva. Entonces, que es, en suma, para no- soos una ley de la naturaleza? No noses cone ‘ida ens, sino solamente por sus efectos, es de- ‘ir en sus relaciones com otras lees de la natura- Jeza que, a su vez, s6lo nos son conocides como au ‘summas de relaciones. Por consiguient, todas ess Felaciones no hacen mds que rei contnmente tas a otra y nos resultan completamente incom prensbls en su eenca; en realidad slo conoce- mos de ella lo que nosotros aportamos: el tiem- po, el espacio, por tanto las relaciones de sce ‘i y los nimeros. Pero todo lo maraviloso, 10 ‘que pressamente nos asombra de las lye de a ‘aturaleza, lo que relama nuestra explicacén ¥ To que podria intreducir en nosotros la desconfia _zarespecto al ideaismo, reside nica y exclusiva: ‘mente en e rigor materdtico y en lainviolabili- ddad de las representaciones del espacio dal ie ‘po. Sin embargo, ess nociones as producimas ea ‘osotrosy a pari de nosotros con la misma ne exsidad que la ara tee su tla si estamos oi- fados a conceir todas las cosas solamente bajo ‘as formas, entonces no es ninguna maravila el. ‘ue, a decir verdad, solo captemos en todas las cosas precisamente esas formas, puesto que todas ella deben llevar consgo las lees del nimero y ‘el nimero es precsamente lo mas asombroso de Tas cosas. Toda la epularidad de las 6rbtas de los _strosy de os procesosqulmicos, egularidad que tanto respeto nos infunde, coincide en el fondo ‘con aquellas propiedades que nosotros introduci- mos en las cosas, de modo que, con esto, nos i fundimos respeto a nosotros mismos. En efecto, . ‘Que, en particular, la teoria de Lange acerca de la metaiica como una forma justificada de «poe sia» produjo una honda impresin en Nietzsche, ‘st bastante claro en la cata de Rohde del 4 de noviembre de 1868, Que esta notable obra con tinud por larg tiempo inluyendo en Nietzsche, ‘schace tambien evidente a juzear por ris ob. Strvacones polemicas sobre ella que pueden en- ‘ontrarseenel vol. XII p. 339, yen el vol. XIV, . 14 ef. p. 171) de sus Cartas compleas. La si ‘uiente cxposicion dela teoras de Nietzache, en ‘comparacion con las de Lange, mvesia que, en Toque respect la usin, Nietzsche debe ser de- finvamente coniderada cont un dsp cssor de Lange "Nietzsche, como Lange, subraya la gran sign- ‘cacién els wapariencia» en lo diferentes cam- pos dla ciencia ya vida, y, lo mismo que dl se- ‘ala la fundamental y vasa Func dela win- ‘venein» ylaefaliicacion, como también la in- ‘uencia falsiicadora de Ia wcreacién poeta, con llo el valor ylajustiiacion de emito» 00 slo en religién— Al igual ue Lange, mantene ‘ie, frenteal mundo del acambiantery wevanes- SP enconrs cas Gemma Brfe de Nett sche Sd cente»deveni, se establec, en interés de la com prensién la satisfaccién estzica dela ofantasiay, ‘un mundo del wsern, en el que todo aparece wre dondo» y completo; que de esta forma surge unal ntteis?, un «conflict», entre aconacimiento» Yate», wcenciayy wsabiduriay, que sé sre sueierevonociendo que este mundo winventado» sun emit justfcadoe windspensablen; de 10 ue finalment sigue que «falso» y «verdadero» fon conceptoserelativons Todo eto Nietasche pa} ‘ia haberlo encontrado ya en Lange. Este origen ‘kantiano o,s se prefiere, neokantiano dela doc- tina de Nictsche ha sido hasta ahora completa ‘mente ignorado, porque Nietzsche, levado desu ‘natural temperament, ata reptdayTeroamen- tea Kant, quien malentendié en buena medida. {Como sno hubieraatacado también a Schopen- hhauer ya Darwin, alos que debia macho mist En realidad, hay mucho de Kant en Nietsche; no, ~ ‘don 205) son ayudes consciente: wandamios». 81 LA IDEA DE FICCION EN LOS ESCRITOS DEL PERIODO "MEDIO Losec det period mei ode rans, ave on, convene advert, den caicter me tos drab, round Ia somprension ya fanaa en coy panton” La ceeagane oe rain crite cure shore sent, 163 (ls pegs reneeron tencoanlnent ‘ida con entra 103 (ls Maas somo Intros, lara coaro un enbeo>) 1, Ti aa mens yor eng de asec) 109 ls educa etnias men: ‘aay S80, 48. Obvervaptecanente {OR AH cA, bora demos areal fae [ Sh eleorseconens por nen entiayen. foes ntton snore a mcd | van Lida de que debemos hae consentemente io dele efedady en nus penameto to Savini hee ui tay ona rans ue ‘ec par como plomo ste susan {ie munca soba gn todavia arcuate Tig ets non Mens Amen Ha nao es hol ogee ao. [Stumene so or ste pemectn 7, 2 ‘gunta desi podemos permanecer consientemen- {eens falsdad y de i, supuesto que debemos Iiero, no seria preferible la muerte?» (II 31), De nuevo en V, 142 wel reconocimiento del del. Foy el error como uti condicin del conocer cl sentirn, sin el art, «sera intolerable» y debe ‘condi al suicidion. Pero la compreasion del hecho de que las ideas, de cuy falsedad somos onsciente; son nevesidades biol6gicasy tedricas st hace cada vez mas clara, Al principio Gta com. rons se manifesta en el econocimiento de que los errores y equivocaciones de la fantasia son los inicos medios con los que ta maniad, Vduslmente a sido capa deelevarse a i an (7, TL, 228 ef ambien IV, 97, XI, 36) EL hombre debe, sin embargo, wentender no slo la legitimidad hstéricay, sino también wl pscolo- sia que, por tanto, sé aplica también al vive de ‘ales conceptos» (38); debe comprender que lama dquinaia hombre wclene que alimentarse con». ones, verdades pails (236), Nietesche ecuers da el dicho de Voltaire: «Croyezmol, man am, erreur aussi a son mite (It, 19) por estat 26n no debemos «desir» tales iusiones (368), es son necesaras incluso para las mentes svat 2adas, y tan necesrias, por cierto, como 10 son los cuentos de hadasy ios juegos inventados por nino (139) (y tambien para el io son sus joe 808 auto-engarios conscientes)". En la mente ‘ posemon aprender a sonsdear nme yl Flin st avanzada se desrola cadaver mis la consin Sia dea usin» (¥, 8, efctvamente un culo elastin, ae nad, por mds Uempo, sprue ba serving except io que error, en's tmentiran, pee sobre eo ha sido organza a widen (V, 27) Esa wmpentable ed de er) fesn es necesara para la vida (XIL, 39 5). Para una mente sfcentemente avanzada does consetinrisareulos dea creznla inchs en lx convene de a cenla 4 cone tern en eficsonesrepuladoras (V. 78).Las © Feconoce como werore pico sinplemene ne: ‘Srrion necro 5 no preoapamos alg0 Po eres mea no dela penpetva debe, pos tral, 5 fsroes Xl 42) En et sen habla Nahe fn inp, 46 delet vaults flsdades ven tein, dels aerfres vente, yaad! ee gl 3 ue debomos permit vr aor rors ¥o- porconarier un amplio domino», Resumiendo, ice en a8 wpara que pueda haber algn grado Tjpo tena de x mage ¥simiarnent pote, Seer ae see ‘eres cms eX hen conidia Pes ae Pl sis eo pacar A ‘SEitetenoemanenessn ies aa) Eno pase ‘SI prec reports once a Ser WobierttimitEcomet 4 conta en mundo, den que surat ‘mundo irreal de error: seres con una creencia en itpemanencn cn os invidos, ee Mens tin vrgdo am undo magia, en ene Sictn con Majo alto 0 ai pote trig sbre tas sent ua strstr ec. Sotimlento;y shore nines podamen vr Cor undef een en pean Shred que decane to dew poate {ror si poe er denld oni de misma uss dgsnoret afta leer aa ies, sug anh en hombre sil conrad Sie nr aay ins determine ? veae tambien 11,198, Xl, 179 (Gf patecidas manifestaciones en Lange). No di- nada mis sobre los conceptos generale, ero ‘nos brn eta excelente observaion(XIL, 28) 50- bre el warquetipo», es decir, la idea que corres- pponde al concepto universal: we arquetip es una Ficcién, como la ntencon, la linea, ets.» (f. 33: senuesttos concepts son invenciones»). 2 Las eyes de la naturalezay son ls restos del ‘esueho mitelgico» (Il, 18; XI, 30 en XI, 42, fencontramos, con tan honda reminiscencia de ‘Kant, lo siguiente: «Son nuestras leyesy nus ‘onformidad alas leyes lo que leemos e el mun: do de los fendmenos; aunque lo contrario parez ‘ser certo» La causalidad es una imagen, algo ‘cea lo que lems»; lo que Hamamos wexperimen: | {arm een este sentido, sun imaginar» (IV, 124) scLas suposiciones dela mecdnica» también ‘baan en invenciones ideals, especialmente acon- cepcion de «fuerza que reside en puntos matems- {cos y lineas matematicasy; das cencias som, en ‘kima nstanca, cienias précis, y paren de los ‘rrores fundamentals dl hombre, sus creenias en cosas e identdades» (XI, 23) "Nueva es su comprensin del naturalezafeti- SSR temmem e emt , ‘a pemanecia, contibuye, seg dice, al dearoi ela » «ia de muchos canceptos matemsics (tl, 26: en Ta natualeza no hay lineas exactamenteretas ni vetdaderos ciculos» (36; «ls signos numéricos se basan en cl error de que erste mds de una cosa détia... aut ya rena el eror, por agu ya es- ‘amos imaginando entdades y unidades que n0 ‘xsten.adntroducimos une lines media mate ‘tia en el movimiento absolut yen general, introducimos lines y superficies en la base dein teleto, es decir, del error, el error de suponer iguldad yconstancia» Xi, 30) «Nuestra supo- Sleign de que hay uerpos, superficie, linea ‘Simplemente una consecuencia de nuestra supos idm de que hay sustencas y coast permanen- ‘pa y demo Soe fla, pues, 3s ls vere con {Geen ean» wotaicons tc Eo nes ‘Sis cto operamer iets conus fp ia Iara, pn dade esc {is ane de emp yep for esd ei ‘ounce etre Enc pa, * Nitta fonepln epi det mondo por unos ‘ogronpots lanl emit ‘Meche tne ereamene Kan eaanco Kan ie (Rata ede a deen me ur | Sceurain,conptanetvedasons Eeairac ir, {Som poses inte ru leretes suai el, | gosseuopei Noch wt a | pea ace i Kia tenon | Sia Teeimene: Hat puer en Seach macho ma | S°Kae eto ge aerate se ons, cia, Tan cierto como que nuestros conceptos son invencioes, lo son tambien, sin dada, las cons: tmucciones de invenciones matemétcasy (33). ‘La idea de cosas permanentes tambien figu aqui, «Probablemente se debe a nuestra falta de desarrollo el que ereamosen cosas y supongamos fig permanente ene deveni, que ereamos en yor OXI, 185): y una vez mas en XI, 23: «La ni a existenca dela que tenemos alguna garant 5 mudable, no idénicaen st misma, y poste re- laciones.. Ahora bien el pensamiento firma jus tamente lo opuesto con respect aa realidad. NO ‘necesita sin embargo, por esa raz6n, ser veda ero. En efecto, esta afirmacin de lo contrrio representa, tl vez, slo una condicion de nuestra concepcidn. Fl pensamiento seria imposible sno tuvier,fandamentalmente, una concepsin er rea de ia naturaleca del ser debe predicarsusta ‘ae igualdad, porque un conocimiento del vo, ‘otal s imposible: debe adscibiratributs a rex lida, par exit mismo. Ninn sjeto nin sin objeto precisan, por necesidad,exstir para | — hacer posible al pensamiento, pero pensamien- to debe creer en ambos». «El intlecto no ha sido ‘onganizado para comprender el devenit. Se esfuer- zen probar la rigidez universal [eterna perma: rnencia}, debido a su orgen, en imagenes.» La ‘reenca en la permanenca, en la duraci, ea fo incondicionado, no ela ereeneia que ex mas ver. dadera, sno la que es mis uel» (XI, 2427, 30) Nuestra concepeldn dl espacio se basa también ‘en la reenca en lo permanente: «Nuestro espa “ so es adecuado para un mundo imaginario» (3). ‘La ereenca en la permanencia, que sure de por sien nuestro interior y que la ciencia mantene @ propio modo, es la base de toda creencia en la ‘realidad (como los cuerpos, a permanencia de la sustancia, ct.) (44 stp. indviduo pee ‘manente y su unidad es, de modo similar, algo ne- cesariamenteimaginado (12). Lalibertady la responsabilidad son rata fre- ‘cuentemente como errores necesarios: as, por ‘jemplo, I, 65,93, 101,108, 109 (ela usin de ln eleccinibren; IML, 31: eNosotrs solo pode: ‘mes sonarnos libres, no hacernos a» (190, 198) ‘or esta raztin inelaso wun tea integral que ss. tiene frmemente el carcter irresponsible y no- mertorio de toda acién humana, puede experi- ‘mentar un senimiento de vergdenza cuando se10 {tata como simereciera eto 0 aquello»;entoncet Sse aparece asf mismo como si uhubiera sido for ‘zadoa entrar en un mas alto orden de seres» (23%; EV, 149). En ese sentido debe entenderse el ‘nunciado (XL, 31): «una cos al come el ardc- {er no tine exstencia rea, et s6lo una abtrac- «im ib; y especialmente la siguiente frase mor- daz (4) «La reprobacion slo tiene significado ‘como un medio de dsuason y de subsiguientein- ‘uencia en calidad de motivo; el objeto dea ala- banca es estimulr, instar aa iitacia en lame dda en que ambas se dan como si hubieran sido mmeretidas pr agin acto, la falsedad yl sion presents en toda alabanzaytodarepeobacin son Inevitabls; son, en efeto, ef medio satifieado e por el mis alto propésito.» Pero estas «ventas ‘morales son todavia indspensables» (XI, 195) 3 del mismo modo las establevemos «com si mos tedramos el camino ala nauraleza» en nusstos actos, mienras en verdad somos conducids por ‘la Gxt, 203,213). Nuestra libertad, nesta auto: homia, es una sinterpretacin» es deci, algo ele. ‘do en» 216; Xl, 40). Muy caracteisicamente, Dede lerseen XI, 224: «Pondré en orden de wn ‘er por todas tod lo que niego: No hay recom- pensa o castigo, ni sabidura, ni bondad, i pro Pst, voluntad, [Pero] para actuar debes creer ‘enelerror ycontinuarsscomportindate de acer {40 con estos errores incluso cuando hayas reco nocido en ellos que son errors.» ‘También el sujeto es un conceptoautoforjado el que no podemos prescinit: «nos stuamos & ‘nosotros mismos como una unidad en medio de ‘te autoforjado mundo de imagenes, como aque- To que permanece en medio del cambio. Pero {o.s un error». (Xl, 185). Oportunamente dice [Nietzsche en X1, 291, que el yo wes un itento de very entender nuestra natralza infnitamente ‘complica de wna manera smplifcads: una ima’ fen para representar una cosa» Este es el wertor ‘rain (XI, 26). La completa woposicin entre Sujetoy objeto es una divsn artificial (V, 294) ‘Nietzsche reconocetambié la distinc entre CCosa-ensly Apariencia como artificial” yn com 5 Api doa sin, ap, XVIL4e Par ve rir de it Poop dt as 08 o & ‘erdadera eenca de Ia cosas 6 una inven de fer pensante oconcipiente, sna cual no sera és- te capaz de representarse las cosas a sf mismo» (Ox, 22y V, 294) La totalided del mundo feo: Indico e¢ una concepcionwteida de erroresinte- Teetualesy (1,33) eel mundo com ideay es lo mismo que wel mundo como exrer» (37, 47; IV, 119, 120): wel mundo defantasmas en el gue viv roth, «Nuestro mundo externo es un producto de la fentsiay (XH, 36). «La ceencia.en Jas Ss externas es uno de los etoresnecesarios de “la umanidad (0) «Materia, material, es una for- ‘ma subjetivay (7); wel mundo sensibe ypercep- 1 ibe es, en su toxalidad, el poema primordial de } ta humanidad» (170). La lusion estédca, naturalmente,retora una y otra vez (por ejemplo, Il, 157) y por dos veces ‘ena forma del wcomo siv (178; XI, 23 y 115), Nietzsche habla del wengado artistico» en ML, 118; V, 311 y XI, 72. ELare, wana especie ‘voluntad de ‘ara mil Seg: ‘amente n lo contrario de ningin Ser real. ;Que puedo yo decir de Ser alguno excepto los meros mos arse amine 7, e980 wn acc ts ey ny 53) coma ana ‘ove esc Se Eady contra 6052, or sonata ia arma de una Notes o predicados de su aparieni! ;Sepuramente no una ‘mascara muerta que se pueda poner sobre la cara {ealgin desconocido,y tambien, prsumiblemen- te, volver a gut! Aparna para mf aque actia y mueve..» «6 LA IDEA DE FICCION EN LAS OBRAS DEL TERCER PERIODO, ESPECIALMENTE EN LOS ESCRITOS POSTUMOS Las obras de tercerpetodo de Nietzsche ro sidas en los vols. VI-VII continen (aparte de los capitulosintroducorios de Jenseits von Gu un ‘Base [Mas allé del bien y del mal) ene vol. Vi} menos pasajs referees al tema aqui considerado ‘que los eseitaspastumas pertenesentes a ese mi ‘mo periodo 9 reogidos en los vols. XI, 2358, XII, XIV, XV; los dos ltimos volimenes mere- ‘en nuestra particular atencion. Es bien eomprensibl, de acuerdo con cuanto antecede, que wel problema del valor de verdad, ‘eremoniosamentsitrodueidoen vol. VII, IX. (Cr 471,482), pueda ser ahora establecido; aqul [Nietzsche se sitia a 81 mismo no sélo mds alls “del bien y del maby, sino también mas allé de la ‘verdad y la faltedad "an es nada mas que un Ya, Zr aural, ee om Gat we ose si et en» ml, Nr emi aa Vi a Pease mente il fl ecw eee manne ‘Sued poser quo abs vr sna, om o breho mara el considera aa vera como mis Wallon que la sion no habria vida en bso Ito no fuera sobre i sete peapetva de SC ‘alone aparincas» (cla pespectva ‘la condi bis de toda vidan (4, 11). Esta ‘presi, raramenteencomada basa momen toy deahora en adelante curr con mis freer ‘Sa propecvacsunengato nesario qe pe Iman RD SES de que hayamoe econo {dos faseda En ee sentido Nietsce abla lado ya en V 254, a flora cl apopiad tuo de sperspestvismon™. ste c tambien Sendo nel qu bay qu extendere! pase de VI, 2a con fecvena: ahora amp desis Gtr a pregunta kantiana como son pois Jos ulios sna a prio? por cra pega {a:"gPor qi e neces crtncn en ale clon afin de que ecomprenda gut, para la Spervvenla de sees como noslon fhe - Sp etn (x, 2, mi eons fa (ip XS el Pace Brera Di Ppa er ‘tO sre ls Verda come forma mis comet ee "ee Ril eonemor eet por co-patico ecm pens eto cet ee ree on ivan yn ay ae SS asta aera nln rs a o reencia en la verdad de tales julio: ira- 26n por la cual pueden, sin dudarincheso-ee jue los fas... Ys en eft, todos son falss jui- ‘os: Per la creenia ens verdad es necesariaco- ‘mo una superficial lusin Spica caracersia de la perspectiva pica dela via.» Ls jucios mas falsos (entre ls qu se clasifican os juicossnté “Tor a prior so Tos ms apensables para no- dar valiesa flcione logicas, realidad por el mundo puramente imagina- ‘0 de lo incondicionada, lo "ideation en st m= ‘mo, sn una contin falfcain del mundo me- ianie el numero, el hombre no puede Vivi: ls ‘enuncia alos fleas jucos seria una eenunia a Ja vidan! (2 sf. XIV, 191, 210) «La volun-~ TF nel hic on atin ‘sis, sino tambien toga vid organica: ola Wai. co ‘ene conc undo crncon (Il, 21) va han be ‘ho a handy tts a sts ohio ban powe Pataca oer pone ire copl gern oats 5} sac increas, tent, aap ‘dental demand erp Guy ween es et renal ‘Sic Sano 0s iai nee Iatcasoers mayors hs inrpetaions fat ep. i sm ep elo (3). Ea ‘Senn lama yu Sethe cn XIU, ome oc ‘Steno faa lmprtacin dea etna 0 tad deengafton se entiende ai (105, qu es efee- tivamente et alma del arte (84, 123, 472). «Cush Auiera que sea el punto de vst filosético que tlloptemos hoy, cualquiera que sea el lado pore {ue lo miremos, lo erténeo del mundo en et que eemos estar vviendo es la cosa mas determing: dday més cierta ante nuestros ojos... Y por qué ‘no habia de ser na flecibn et mundo en que vi mos?» (4-5) ncusolaciencia mis exatay mds Postva trata de manteneros en este mundo sim- Dlificado, completamente artificial, inventado ¥ false para stsfacernoe y,quiera ono auic- 1, al cena le gusta el exnc porque vie pe usta la vida» (41-42). En est sentido, por ejem lo, la fsea hace uso de la teoraatdiiea, aun ‘qu sta aes una de las cosas mis profundamente Fefutadas que existen; pero la teoriaatomica sr- ‘eal cientfico como una herramienta convenicn- te, como una abreviatura de sus meds de expre- sign (2,27 y siguiente} la totalidad de la sca ‘una especie de wordenaci6ny " artifical, fsa Faas Xt, 36 de a surge nes sain de hace ee esa cee see (Gud wa tin embargo, ome tents come (Sie atinest eos ia XV 20). ‘eno rents pstumes det oh a ease Ses est ama So prefers hapten {Blsdenn doe pss clo en Lane ‘Srnec’ Ad fer cate br Homa endo. Por medio de (Dhpuess mca bacon mando nse tas » -ytemporalmente il (24), Sujetoy objeto son con ‘eptosatfciales aunque coyuniuralmente indi- ‘ensables;e «yon ye ello» 28-30) som también ‘izziones» ($6), como lo son Cassa y Efecto ‘Spas ehaa Cette erate cnn ‘2ltory sm embsrpaconlvar masini om ‘plete emma S395 80,8S 4 a Andean ecm ce triers, epecmente [Scone dn prestn impinge ‘Seder ver slo dete topes pans puted mano cen spren sora a cep “Erin ste er cone como princi rena ‘Sono ted Neer ec iS come ane meee rnscrs, 9 cm cs: ie praia enesteoners Si looesecaees imams carer Fete inn igemdigere tir Rei Se eee eee aie Seen eeeme ame fade iinpemamrnseterens, i a i eer ge eee merlot Siramean ne mee ame = Soomoreeenee eee eS eee Seiler Soa) Ta triad Paes €*Causa" y "Efecto" no deben hacers errénea- mente coneretos.. deberian ser usados solamen- ‘te como conceptos puros, eto es, como feciones {ico no sigue en lo mas mimo el esquema de fic- ‘nde Ia Vics; wE pensar légico representa € fjemplar arquetipico de una fiecin pefertan: ‘Asi Ta operacion del inteleto es considerada co- ‘mo sse corespondiera realmente con este esque- ‘ma regulador del pensamiento de cciGn» 425.) Cf tambita las observaciones de VII, 788. 50- ‘bre la Lica (y la matematica) como «conven- ciones-de-signos»,y tambien sobre aqullas for- ‘mas gramaticales que dominan el pensamiento ‘ico, In emetaisica del lenguajes. Ct. XII, 47, 60,85. El propio Platén concibd a us «ldeas» cenclalmente de esta manera (bid, 323); es de- fir, como simples «ficionesreguladoras». En una parte de los fragments del ol. XV se ‘concede particular importancia aun aspecto del pensamicnto de Nietzsche que ya hemos vislam- brado ants ocasionalmente el dato que ets fe cones rguladoras causa cuando n0 soa usadas ‘como tales, sino cuando se les adsribeerrOnes ‘mente un cardter de realidad, como, en efecto, «ex generalmente el caso. Desde este punto devise ta ess reguladoras ayudas conceptuales son i Clones in malo sensu, wsmplementen eciones™, ‘As wel suet, el oer solamente na fis (32), 3 Ta apni isin aus nbn cesonatnen SSS ASUS HPSS nace sobre ase eansaa liner, yen V9 oe Radin S Sp ptt can Jamente en cuanto agente del pensamieno es fe tia, 0, mejor dicho, el pensamiento puramente logico de la mente, pestulado por los teéricos de ‘conocimienco, es una fleci6n absolutamenteaf- Y btrarian 26): «Menten y wrazdnm on wate: sis yunidades de fiecidm» (272), e incluso son de Sapeobadas (275) como ufecones ines «Si jeto” es una fccién que implica que muchas con Aiciones similares en nosotros son el efecto de un substratum... Esco hay que negation 282), we {eto noes una cosa que tiene um efecto, sino si plemente una ficcidn» (286; en el hombre whe ‘mos imaginado un primum mobile que no existe en absolut» (368) «ta arial iberacion yen plicacén del yo como algo en y para st mismo» ha tend malas consecuenlas (68), entre ie les este supuesto de una inherent «causalidad spiritual» que es también solo una efcsin» (613), y, com i, el supuesto ude las aciones Ii bres», que luego son separadas en morales ein tmorsies: todo exo es «imaginaio ieealy fit {oy (369): especialmente los concepts en que + basa la moralidad 233, 385). Pero el gems, 505: tiene Nietzsche e tan iusrioyfalso somo el yo Gat); en los conceptos de gems, idea, propésio, fc. se ha leido una iccion, una falsa realidad (284), y por ello se torman en malas fccones; en tste sentido los conceptos genicos son «falas ‘nidades que han sido inventadas» (330), yl mis ‘mo es certo tambig dela wfccién caus, el wes: ‘quematismo de la cosa» (271, 281) y, en general, de todo wlo que es pensado» (281). En especial, 1a totalidad del mundo de las Cosas-en se ver: dadero mundo de lo eternamente existenteen con traste con el mundo dl devenir, es «una simple Fecidn» (305; ef. tambien 288, 291,294, 304, 310, 311, 408); nosotros wimaginamos» un Dios en c= ‘temundo Q88), relizamos nuestras aciones «co ‘mo sfueran los mandats de Dios» 26), yas le {gamos alas «malas y mezquinasficiones» de la ‘isin crstiana (OD, a las wficiones del mundo {el mas alli (478), Beroadebemos lucha contra todos lor supuestor sobre ls que se ha constr do Fetiiamente un “mundo verdadero" (308) Esta oposcion al mal uso de las iesiones, que data de fos agitados tiempos del Gorzendamme ‘ung [Crepusculo de las ols] y el Amici [An tieristo]™ 90 debe se malinterpretada € om plemento necesario al respecto lo proporcionan fos ‘otros numerosos pasajes que mucsran que Nietz- ‘Sees Sabon dnc. Ieianjey asin nisin» un tpemanete 2b solos ¥9 Vat bei Cone A os ‘Seen nal ents (99) danas ‘of mac toda nner Snapotin, a tad el ‘ss mun ess yn lea), Saree Sade deharmens te gsi a ‘encom oe qo ef hombre wi por sa pr, stad 3a ‘Souci dees doponcesnpataneociesencns sche ha comprendido auld y necsidad de las figciones, sta comprensin es evidente tambien muchos Trapmentos del vol. XV: asi Nitasche Fala en lap. 175 dela enecesidad de los falsos de acuerdo con lap 338, enecesida, conveninciay son wlusiones utiles, ‘ue tales wlusiones son una necesidad x tene mos que vive»; da iusén tiene un valorde ‘supervivencia® para nosotros» (303). La logics, ‘Que, como la geometia y la aitmética, se man tiene scl por las wentidader» fcticias (278), es, sin embargo, una invencin will», una buena ayuday (273, 275,288). Las ctegorias son uf Siicaiones», pero medios wintlgentes yw les paraintroducir orden ene! mundo» (274, 298, 301) el sistema de caegorias el wsistema de fal> Sifcacén en principio», es, empero, wun esque ‘ma prictico y manejable», un sistema de emai pulacionesy necesarias (300), un «perspectivis- snc singe at ess 8 A, 6 'bosbny sls smenracenettuen undo tcresatn Sz msn Compires Nil Sen see Nite oe Silo rer au eof debe er cone antes Pee Rea ln Ra a ‘130 die ca a aera de Kat stam fattadoe rvs Spee» peewee nos pean le “int eewsan Poy of he ae 18) Sh ‘rss ena so eae poco See fo SERS aici depres sean 0 ‘mo necesarion. Con esto sucede como con elcon- cepto de tome: alli como aqui e trata de una uestion de senitica pura, peo no etéen noes {to poder cambiar a voluntad nuestros medios de cexpresién. «La eigencia de un metodo de expre- sin adecuad es un sinsentidg; xn a natu Tera. de un medio de expresion el expresar sim ‘plemeie una relaciny (324). Estos coneptos son, Dor tanto, fccionesinadecuadas pero ites. Esto ‘Ss especialmente verdadero de a categoria de ca- salidad (318 5.) y lo que es mas, dela catego Fla de sustanci; el existent es una «simplii> i tide deen sn maint ip ‘or ve como io del" {any del "mater en ll) =} poser ite ue eg ory cri ea Eeeiueoeaa ene Se a pe Sie oe Ss Eee rate tin tt paTeesee eee eeeas epee dieting rae Se Seaaiadantontes Genuine Pee orale erecting a sheet ait Geeta ith Tecronny terior cacién para propésitospricicos» (305), basada ‘ena creacibn artical de esos dics 291,304, 5319); es «una imagen» introducida por nosotros por razones de perspctiva yprticamente ites (G22), pues aresde en norotras un poder deorde- ar, falsiiar, eparar-arifiialmente» 279), cu- Yor productos estas numerosas «faificaio- eso son, no obstante, les ynecesarios: pues ‘la Vida est asada en estos presapueston» 27) {El fieticio mundo de sujet, sustancia, razén, ec, es necesarion (279) ate plrrao nos lleva dirccamente a aquellos pensamientos de Nietzsche que pudizramos lamar fos incios de una Metafsiea del Comos; de Ia ‘uestién de saber qué part juega la iusién en la lotaidad de os sucess edsmicosy como estes su- ‘esos césmicos, apatir de los cuales se desarro- lia necesariamente la sion, han de ser observa~ dos yevaluados; de esta cuestidn ya se ocupé el joven Nietsche! en los esettos péstumos, inl s0€n los del primer periodo, encontramos la a Imiable observacion! wi filosofla es un platonis- ‘mo invert: cvanto mas se slejade [a realidad ‘erdaders, Tori mis purs, mis belay mejor. ~ ‘Vivir en lus como el ideal 1X, 190); ene ‘ism lugar (198-199) encontramos @ Niewsche Tuchando con el problema metaiseo dela pa "enc y concluyendo 208): Lo Uno, en un es- piri griego de alegra, crea usin devde dentro est misma » Enel segundo periodo encontramos profundizado el problemas «Nuestro edificio-de- Fantasia idealist es tambien parte deta realidad 2 9 de aps en cre, Noo I en tnasporeaeportogucetal» Qa, 3)«NO- Serene we Coocemor Ser gu oe hw con uated fasdor, O88 pre oe fp ee Se acta nel Ser goal Sires, necsmenteun Ser qu conse, omens an aad? De ur mo Er omcar coe, 7 cOFaTG eee pero seicancrsnomenfaeosonaso, eee Scincbls dela natunera del Ene eee ‘cada condnatn en gee Xt 2629, Ex ‘Santon deepen pan papel aloe pes, deena manera scenes Niche Shetinas tear auc haces ene a probes mado or Deca Jovn Dinembaseaor {revit encode meso mundo sonal See Seno un tech egconie a ape ‘ahumtancla de ends rape ae posts Siocrne sheer suomcoac te et Femara “ts does» 3) oy ane paris Diu apa de Cans, tae oh embaucadorty Gx, TOF «Sa. SDnguo gue yageegstovo 9 fawn vitae et conta En semen cx Scocno emosna ea edramor ge para x tga media ena ngs Fauna be er oar not scat ki sbs) ceca roe aan Sa Ame de dent oese sno ‘ose engatado" xno pei: por aie oh Gd 366) cE punt depron ConraDecrc dao gor bial este s 2 juntad de aparenca, de usin, de engaio. ‘ns profunda, "ms metafsica™, que la volun ad de verdad (bid, 369), y wel cardter pers Deciivo y-engahoso pertenece a la exvTncii» of S50 en a base de as cosas de las que hemos sursi- ¥ valisay al mismo tempo estéticamenteinob- do, jqué bueno seria de omnibus dititare! Podia Jetabl, debe ser afirmada, deseaday justiicada. 55 vaerelmejor modo de engatarnos a nosotros mis- [El eperspectivismen nos es unscesario» OV, 32). 44 mos» (XIV, 326). De esto se sigue que: «La vo- 1 t “Gi que podriamor vemos tenis a suponer Que no hay nada ms que forjadoresde-conceptos, v- Te decir, sujet falificadores. En el mismo pa sje resume Nieasche su doctriaa en las siguien {ery monuments palabras: «Parménie io “"Nopensamor geno oxtros enero creme, desma: "Lo qe plese er pena de ter ceamente una feo” Lae pest pasaeuy Sale be valor osc, sn embargo, pesado cc ce In spaiends Dede ete puto de vista, a apa ena. aa debe sx cnsaday ala por fos {ésofoe. come lo ba endo endo hata ahora (eVil 9), ylasin- mientras pre ser bn. dada aun ee ratte ce Lane “ as SOBRE LA UTILIDAD Y NECESIDAD DE LAS FICCIONES RELIGIOSAS Esta comprensidn dea atlidad y necesidad de las ficcionesseguramenteabriaevado a Niet sche, con el iempo, a reconocer también lawl ‘day necesidod dels fleionesrligiasas. Con tre- ‘uencia se ha planteado la cuestin de hacia dén- de se habria visto digido Nietzsche en el curso 4esu desarrollo sa premarura catésrofe de 1888, ro hubiera puesto fin este timo. La respuesta fs que Nieasche, después de haber revelado tan Drédigamente el fado malo dels conceptos rl loos, necesarlamente se habria dirgido a subi yar también su lado bueno, y areconocerios una ‘ez mds como tiles incluso como fisiones ne ‘aris, Estaba en el camino diteto al respecte En lo que ha precedi, hemos encontrado una serie de expresiones que sefalan en xa deze, texpresiones en as que el reconoce a necesidad his {rica del mundo conceptual religioso™. Ante cece garg te dnt om Zeenat Eesussieeneateee oe riormente(p. 46, nota 16) nos eneontramos con fbstante, actuar de acuerdo con ellos y omatlos somo regulativosy, es decir, raters ama Sic ‘lanes ceguladoras. Tambien es ésta ia tendencia Ae otras evantasexpresionesdignas de nota en el ‘ol. XVinos6lo recone Nietsche que debemos Sa wenn amit nin Fe aemnncsinerhen ier ten nlc pews ee tame por ran or cue ls "ramines religion ten tt coms ene Se Smee ese popstar oncicas cy tio ce ‘Minion rst pogwe depose earls Se tecacadietsone a Lec eh ey aa er {Sle Zan ann spss ue Ns ‘Seccsaermeme. rene tensa ‘ues com dogma, po, lal, Gano pares haber ‘Secs dnp tsagem tin ene SPR pneu ner eke en iri tae a ocr Seeker ce econ etter: Seeds arate Sah aie cisteumnercpnss la isin» religiosa un «fortalecimiemto acti. ‘lab (429), sino que encuentra ala wespecie hom bre» empobrecida ahora que no estéyaen pose tn del poder de iayetar Tal TESA en Ta reali- dad, que no est en posesén dl poder de afore ficciones»", que, en otras palabras, se ha con- vertigo en «nihilistay 294). En la p. 34 dice en su cxagerado lenguaje: «Catstrofe: jy sia fal: Seda es algo divino? JEs que no puede consistir el valor de todas las cosas en el hecho de que son falsas?;No debtramos creer en Dios no porgue ‘6 verdadero, sino poraue e fal0?.. ¥ sino ‘ems que la mentra, la flsificacién, la lectra ‘de signifcados fo que consituye un valor, un sen {ido, un propésito» Y en un notable aforismo la cuenta del siglo XIX, por oposicion ‘uy wespectron era la rezda, Ia afer” ‘zap de que do prucbaal hacerse «mis tolerante» para con la eign: «No nos esforcemos en oe tara cara opuesta de las cosas malar a into lerancia para con los sacerdotsy la Iglesia» ha