Frente a la implementación de la “gratuidad” y nuevas movilizaciones, declaramos

:
1. Concebimos que la tan bullada “gratuidad” planteada por el gobierno de la Nueva Mayoría no es
más que una profundización de modelo neoliberal chileno al plantearse como un beneficio que no
cuestiona la lógica actual de financiamiento estatal en la educación. A su vez, esta medida tampoco
apunta a otros aspectos como la democratización de las instituciones de educación superior, pues,
este subsidio del Estado sólo hace énfasis en el sentido economicista de la reforma.
2. El gobierno pretende que el movimiento estudiantil se despolitice al encerrarse en discusiones
técnicas que, lejos de ser neutrales, evitan cuestionar el trasfondo político del problema en una
educación precarizada y de dudosa calidad. En relación a esto, existe un esfuerzo consciente por
cooptar las demandas del Movimiento Estudiantil, quitándole todo contenido de crítica hacia la
educación mercantil, que constituye la base de aquellos principios que el discurso neoliberal
pretende imponer en todas las esferas de vida social.
3. De lo anterior, comprendemos que la gratuidad en estos momentos se muestra como una
constatación fidedigna de la continuidad en las improvisaciones y el desinterés por parte de los
partidos del bloque dominante hacia el movimiento estudiantil. Con este actuar se menoscaba la
demanda de la educación entendida como un derecho social y no un bien de consumo transable en
el mercado. Actualmente, muchas/os compañeras/os se encuentran en la incertidumbre respecto al
beneficio, lo que demuestra la mediocridad del gobierno en esta materia. La gratuidad de la Nueva
Mayoría no es más que una beca, y por lo mismo, existe una nula intención de resquebrajar los
cimientos que sostienen este sistema de educación neoliberal.
4. Por otra parte, en ningún momento se cuestiona realmente la estructura actual de financiamiento
del sistema educación superior, pues el debate se centra en función de aspectos como las
modalidades de pago del arancel universitario.
Medidas reales que comprometan la
democratización de las instituciones de educación superior quedan al margen, y se busca a todo
costo cerrar parte del ciclo político que desacreditó la actual institucionalidad neoliberal. Con lo
anterior, se busca posicionar al movimiento estudiantil como un actor pasivo y subalterno.
5. Lo improvisado de la medida provoca graves desajustes presupuestarios en las instituciones de
educación superior, ya que deben “parchar” las diferencias entre el arancel real y el arancel de
referencia. Estos desajustes impactan en el bienestar de todas las comunidades educativas y también
en los proyectos de cada universidad, perjudicando así a funcionarios, académicos y trabajadores en
general, en cada institución, de diversas maneras.
6. Hacemos un llamado a que como universidad dotemos nuestros espacios de organización con
demandas claras y discusiones con contenido frente a las coyunturas que se nos plantean para este
año: la democratización de las instituciones de educación superior, el financiamiento y el rol de las
instituciones privadas dentro del sistema educativo. Debemos salir a repletar las calles, con más
fuerza y convicción, para decir con claridad que esta reforma no es coherente en lo más mínimo
con los principios de una educación pública, gratuita, democrática y transformadora.

¡Es momento de seguir luchando y trabajando por nuestros derechos con más energía, y
potenciar la unidad y coordinación para así conquistar la educación que soñamos y nos
pertenece!

RD Usach - FEL Usach – CIZQ Usach – MIR Usach