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ey ( ry caras aN del oats eee ed aes | Fernando Peralta Alejo de Dovitiis indice general Bibliografia Prélogo CAPITULO 1: Metodologia de entrenamiento Introduccion |. Mentalidad formativa y mentalidad competitiva II. Requisitos del entrenamiento Ill. El entrenamiento fisico y mental El entrenamiento fisico El entrenamiento psicolégico La mentalidad ganadora IV. Toma de decisiones en momentos criticos CAPITULO 2: El andlisis de las propias partidas £Cémo analizar una partida? {Qué cosas son importantes? La prueba del tiempo Acerca de ciertas posiciones malignas Tropezones con la misma piedra CAPITULO 3: Pautas para el entrenamiento en las distintas fases del juego Introduccion |. Entrenamiento de la apertura eCual es mi estilo? Estilo ambicioso Estilo conformista Estilo sélido Estilo arriesgado Un método integral de estudio de una apertura I. Entrenamiento del medio juego Ill. Entrenamiento del final IV. La preparacién puntual de la partida CAPITULO 4: Las aperturas |. Estudiando la apertura 1 1 11 14 23 23 24 25 28 31 3 32 32 34 37 39 39 39 39 40 ra 42 44 45 50 54 59 63 63 Las dos caras del entrenamiento Seleccién de! material a estudiar iCuidado, no pierda el tiempo! Identifique lo que es importante y util Los libros de aperturas no se leen como las novelas {Qué muevo? II. Jugando la apertura La tutina es mala gLe suena familiar? CAPITULO 5: La conexién de la apertura con el medio juego y el final |. Pensando en el final desde el principio El final en la mente de ambos competidores Il._La estrategia del final en el juego de las blancas éJugar a ganar con blancas? lll. El plan de ir al final velozmente de parte de las negras idugar a entablar con negras? IV. Experiencia propia sobre el tema CAPITULO 6: El calculo de variantes EI "Arbol de variantes” Seleccién de jugadas candidatas Las nuevas candidatas {Qué rama podar primero? zEmpezamos por la mas facil? Empezamos por la mejor? Acercamiento a una conclusion CAPITULO 7: El universo de los finales |. La génesis del final El final tematico El final sin patrones El final con patrones falsos Il. Los finales tedricos y sus procedimiento tacticos Las leyes de los finales tipicos Posicién de Philidor Posicién de Cochrane Posicién de Szen Métodos de entrenamiento en los finales tipicos. Ill. Los finales técnicos y sus procedimientos estratégicos Los principios de los finales atipicos Métodos de entrenamiento en los finales atipicos IV. Experiencias enriquecedoras sobre el tema {Quién dijo que todo esta perdido? CAPITULO 8: Experiencias en los finales 63 64 65 68 70 72 72 73 79 79 80 87 89 92 92 98 101 101 104 105 106 107 107 108 109 109 115 121 125 127 127 127 129 130 132 132 132 135, 135, 139 1441 Imitando al gran Viktor 141 Los problemas de la defensa benoni 146 {Contraataque o defensa? 150 Mas que exactitud 154 Ejercicios 161 Soluciones de los ejercicios 165 Simbolos ajedrecisticos Pequefia ventaja blanca. Pequefia ventaja negra. Clara ventaja blanca. Clara ventaja negra. Decisiva ventaja blanca. Decisiva ventaja negra. Mate. Juego incierto. Compensacion. Iniciativa. Ataque. Contrajuego. Ventaja de desarrollo. Ventaja de espacio. Zugzwang, Buena jugada. Mala jugada. Excelente jugada. Muy mala jugada. Jugada interesante. Jugada dudosa. Con la idea de. Debilidad / Mal ubicado. Jugada tinica. Mejor es. Centro. Diagonal. Columna. Flanco de rey. Flanco de dama. Final. Pareja de alfiles. Alfiles de color opuesto. Alfiles del mismo color. Pen pasado. Tiempo. # co 5 1 + 2 Cc ° O° U 2 O° m@ar* © tSHBDO*p233: 8 Las dos caras del entrenamiento Bibliografia Kasparov G.: Alburt L., Chernin A.: Kotov A. Kortchnoi V.: Dvoretsky M. Valerga D., Scarella E., de Dovitiis A. de Dovitis A. Zlotnik B.: Valerga D. Yermolinsky A.: Shereshevsky LM., Slutsky K.: Karpov A., Guik E.: Sahovski Informator 1-98. New in Chess Yearbook 82 Mis geniales predecesores | (2003) Pirc Alert! (2001) Piense como un gran maestro (1982) Practical rook endings (1999) Dvoretsky’s Endgame Manual (2003) El ajedrez practico (2003) Pensar la apertura (2005) Chess knowledge training mastery (2001) El cambio de piezas (2005) El camino hacia el progreso en ajedrez (2002) Mastering the endgame | y Il (1996) Mis finales favoritos (1992) Prologo Alejo de Dovitiis Desde hace afios me tiene fascinado la inmensa aventura de escribir libros. Con mis amigos los maestros internacionales Enrique Scarella y Diego Valerga hice la primera experiencia en ese aspecto la que dio nacimiento al Ajedrez Practico. Luego tuve la oportunidad mediante Alvarez Castillo editor de realizar una obra individual denominada Pensar la apertura. Al vernos con Fernando en ocasién de entrenarse para el Campeonato Argentino del afio 2006 -que por cierto gané él- nos propusimos darle forma a esta idea de hacer un libro con dos miradas: una la del gran maestro en plena actividad que lucha constantemente por crecer y otra la del entrenador (con coraz6n de jugador atin) que por medio de muchas experiencias de prepa~ racién con jugadores de fuerte nivel quiere trasmitir todas sus experiencias en esta obra En el capitulo uno busco analizar los requisitos del entrenamiento y la mentalidad que se necesita para que el trabajo de preparacién sea fructifero en cuanto a los resultados deportivos que se obtengan a futuro. Una seria labor preparativa viene de la mano de una mentalidad fuerte, decidida en cuanto a las metas que se pretenden alcanzar. En el capitulo tres intento sugerir métodos de estudio de las distintas etapas de la partida, donde cada una tiene sus particularidades pero la interrelacién entre ellas tiene una clara signi- ficacién que no puede ser pasada por alto. Ademas, en una época informatica con tantos datos disponibles, no podia dejar de tener en cuenta a la preparacion individual de una partida. En el quinto capitulo trato de ver a la partida de ajedrez como un todo integrado donde desde el inicio del juego el ajedrecista avezado debe ir previendo hasta el final de la batalla teniendo en consideracion distintos aspectos dinamicos y estaticos de la posicién. En el capitulo séptimo intento explorar el extenso mundo de los finales de partida donde hay tan pocos efectivos sobre las sesenta y cuatro casillas pero enorme cantidad de recursos ocultos. La idea es estudiar distintas clases de finales y reflexionar sobre las complejidades de los mis~ mos, muchas veces inaccesibles a la mente humana. Dentro de esta tematica de trabajo incorporo ejemplos propios donde puedo analizar con mayor profundidad y conocimiento de causa las numerosas carencias que poseo y alguna que otra virtud. Por iiltimo espero que esta obra donde se plasman dos posturas distintas de un mismo libro sea enriquecedora para los lectores que esperan entrenar y progresar en el maravilloso escenario de los trebejos. Es mi profundo deseo y con seguridad también el de mi amigo Fernando. Alejo de Dovitiis 10 Las dos caras del entrenamiento Prdlogo Fernando Peralta Pasé mucho tiempo antes de que se plasmara en realidad el deseo que teniamos con Alejo de escribir un libro juntos, Después de discutirlo bastante llegamos a la conclusion de que la mejor manera de hacerlo era que cada uno escriba sus capitulos separadamente. Los diferentes puntos de vista e incluso las contradicciones que puede el lector encontrar en las siguientes paginas son creo una buena ilustracién de las diferencias de percepcién del ajedrez entre un jugador practi- co (aunque a ratos también ensefio ajedrez es asi como me considero) y un entrenador. EI objeto que persigo en mis capitulos es describir algunos aspectos de la partida viva y del estudio del juego donde encontré grandes diferencias entre lo que lei en los libros de cabecera y mi practica personal. Con respecto al entrenamiento y los excelentes libros escritos a este respecto (en particular los del renombrado entrenador Dvoretsky) en general dependen de la figura del entrenador. Y son pocos los ajedrecistas que tienen uno, la mayoria deben al esfuerzo propio sus progresos. Mis capitulos estardn basados en el trabajo individual Elandlisis de las propias partidas es la base del aprendizaje del jugador. El capitulo referen— te a este tema trata de describir este trabajo y las muchas dificultades que surgen al realizarlo. La preparacién de las aperturas es un tema tratado adecuadamente en muchos libros. Sin embargo creo que una perspectiva moderna no le viene nada mal. En la actualidad la abundan— cia de informacion es un obstaculo tan grande como lo era antes la escasez de ésta. Espero principalmente que el lector encuentre en este capitulo una ayuda para orientarse con coherencia entre la jungla de partidas que se pueden encontrar en una base de datos. La parte dedicada al cdlculo de variantes es seguramente la menos didactica. Trata de algunas cuestiones donde el autor sencillamente no sabe la solucién a los problemas, aunque si entiende que las recetas sugeridas en otros libros son insuficientes. El lector tendra algunos elementos para concluir qué es lo mas correcto (suponiendo que lo "més correcto" exista). El capitulo dedicado a los finales es esencialmente una pequefia coleccién de experiencias que se proponen sugerir al lector algunas maneras para trabajar en este campo. Espero que el lector considere la seleccion de los temas y el material interesantes, y que se sienta identificado con los problemas que se tratan en las siguiente paginas. Fernando Peralta Metodologia de entrenamiento 11 1. Metodologia de entrenamiento Alejo de Dovitiis "La ciencia es solo un ideal. La de hoy corrige a la ayer y la de mafiana a la de hoy" Ortega y Gasset Introduccion El ajedrez es considerado un juego cienti- fico donde se contrastan hipotesis, teorias y resultados los cuales no se experimentan en laboratorios sino dentro de torneos en los cua~ les los resultados de las partidas mas el anali~ sis posterior de las mas mismas busca arrojar la mayor claridad sobre lo que ha sucedido en esos cotejos, es por ello que podemos afirmar que el ajedrez tiene su faceta competitiva entremezclada con la labor de investigacion. Al tener esos matices entra en su orbita la idea del entrenamiento. |. Mentalidad formativa y mentalidad competitiva La tactica, la estrategia y distintos tipos de conceptos son ensefiados por los profesores quienes inculcan a sus alumnos una mentali- dad formativa pero los entrenadores son mucho més que eso y tienen una misién con— creta basada en inculcar al ajedrecista que dirigen una mentalidad competitiva para que cada dia juegue y rinda mejor. 1. Shiroy A. — Radjabov T. Linares, 2004 Pasemos a ver una vibrante partida desde la mirada de un profesor que pretende inculcar una mentalidad formativa en su alumno como, también desde la optica de un entrenador que infunde a sus entrenados una mentalidad competitiva. 1.d4 f6 2.04 g6 3.0c3 Bg7 4.04 d6 5.22 0-0 6.013 e5 7.0-0 Deb 8.dS El agudo ataque Yugoslavo. 8...De7 9.b4 Dh5 10.Bel £5 11.45 Df6 12.813 c6 13.8b2 h6 14.2e6 Sxe6 15.dxe6 fxed 16.Dxe4 Axed 17.xed dS 18.cxd5 exdS 19.ixe5 Bxe5 20.2xe5 (D) Y, was AW Tras una secuencia de jugadas muy dind— micas debemos evaluar la posicion: las blancas poseen una muy buena pareja de alfiles, un peon de més y un enroque adversario bastante dafiado mientras que su oponente tiene como contrapartida la ventaja de calidad y la chance de poder deshacerse del molesto infante de "eo". Un profesor sefialaria que estas situaciones de compensacién por el material requieren de un juego enérgico por parte del bando que se halla en desventaja de material y un planteo sdlido del lado de quien tiene la supremacia material aunque sin que ello signifique dejar de luchar por Ja toma de la iniciativa. 12 Las dos caras del entrenamiento Un entrenador acotaria que estos tipos de posiciones requieren de mucha seguridad para ser jugadas ya que son muy arriesgadas y no son jugables por cualquier ajedrecista. Sin lugar a dudas se trata de una situacion digna para estilos emprendedores que necesitan pre~ parar una variante de este tenor con suma rigurosidad dado lo compleja de la coyuntura que se presenta sobre el tablero. 20...!b6 21.2b2! EI signo ha sido puesto por el conductor de las blancas y con el correr del tiempo y nuevos hallazgos de la teoria de aperturas puede cam— biar. 21.2d4 era otra opcién vista. 21...8h7!2 21...Wxe6?! 22.84 oef7 23. g7+ e8 24.8'xh6+ (segiin Shirov) pero no se ve una continuacién contundente frente a 24...ced7 25.Wd2 Bac8 26.8d4%; 21...Y!xb4 22.8618 da mas miedo pero puede jugarse. 22.We2 22.Wel es interesante. 22.041? 22...Wxb4? 23.We5 Bg8 24.8c1 Bac8 25.8xc8 Dxc8 26.2xd5 De7 27.213 ALS 28.g4 Dg? 29.07 Ae8 30.h4!+— luce como una secuencia contundente indicada por el propio conductor de las piezas. 23.h4! Un aire grande con ansias de ataque. 23.d1 Bad8 24, Wed DfS~. 23...8f6! 24.8e1 Wxb4 25.23! 25.h5?! Exf3! 26.gxf3 Sg8!; 25.Hd1!? Bd8 26.n5! (26.WeS Exf3! (26.85 27.Yc7%) 27.gxf3 Wxb2 28.86 Wa3=) 26...We5!? a) 26...gxh5 27.Wd3+! [ 27.AxhS Ago! 28.2d3 (28.We4 We7!) 28...Wedl] 27..Dg6 28.223 Wb6 29.e7 He8 30.Hxd4 Wad 31.2xd4 Be6 32.8xhS B8xe7 33.2xe7 Bxe7 34.f4e b) 26...Wb6!? 27.hxg6+ sog8 (27...2g7!? 28.hg4 WeSe) 28.2e4 Hxg6~; 27.Le4! (27,4?! Dc6 28.hxg6+ wg7F) 27...dg8 (27...2g7 28.2xg6! Axg6 29.hxg6 Exg6 30.e7 Wc6 31.g3 Be8 32.8xd4 dh7 33.8432) 28.2xg6! Axg6 29.hxg6 We7 30.2xd4 Bxe6 (30...Exg6 31.WeS seh7 32.8e12) 31.44! bS 32.8b3% Estas variantes aportadas por Shirov en el Informador 90, partida 497 muestran que el blanco tiene juego en todos los casos, mientras pueda mantener el pedn e6 0 por lo menos seguir hostigando al rey negro, pero mas alla de esa conclusién hay que tener una persona lidad acorde para jugar con fluidez este tipo de posiciones tanto para las blancas como con las negras. 25...1Hd6! 25.1462! 26,WeS (26.h5 BafB) 26...38f5 27. Wxd4 Wxd4 28.2xd4 Ac6 29.203! (29.463 Sxf3! 30.gxf3 Be8 318d] Bxe6 32.b¢2=) 29...8c5 30.2b2! A hS, A g4, h5. 26.h5! El blanco debe perseverar 0 la iniciativa se Je esfuma. 26...8af8!? (D) Z Y ye, 2 Vile Wi YY 26...He8 27.875! (27.d3 Dc6 28.hxg6+ chg8t A29.0g4 WH 30.8 hS! 31.Be4 Wes 32.0h3 eS 33.HxeS WxeS 34.0xd4 Wd5) 27.848 28.hxg6+ Dxg6 29.Yxb7+ We7 30.a4!! (30.te4? Bd6; 30.Yxe7+2! Axe7 31.He4 Sxf3 32.gxf3 d3 33.Hel tg6=) 30...Wxb7 (30...He8? 31.2xd4 Bxb7 32.2xb7 Bixe6 33.Hxe6 Bxe6 34.a5 a6 35.2b6+; 30...2d6 31.Wxe7+ Oxe7 32.2¢4 Bg6 33.8h32) 31.8xb7 De7 32.4032. 27.441? 27.hxg6+?! Dxge 28.le4 Be8!; 27.Ya3 Hd8 28.hxg6+ Axg6~; 27.844)? Exf3! a) 27...Bf4 28.204 2c6 (28...thd 29.2x96 Axg6 30.hxg6+ Vxge 31.93 Bed 32.!d3+ chg7 33.Hed!+) 29.bxgo+ &g7 30.2xc6 bxc6 Metodologia de entrenamiento 13 31.7 He8 32.Hed!+; b) 27..Hd8 28.hxg6+ Axg6 (28...s2xg6 29.8e44; 28..8g7 29.Bd1 Wxe6 30.Exd4 Wred 31.Exed) 29.2xb7! Yb6 30.23 ©) 27...65 cl) 28.hxg6+ Exg6 29.8xb7 3 (29...8e8 30.803 WE4 31.2d5+) 30.2051; c2) 28.gxf3 gxhS! (28..2x132 29.Wxdd Wxd4 30.Oxd4 b6 31.Hcl+-; 28...2f4? 29.Hed Hxed 30.fxed Bc6 31.Wd5+-; 28...8f5 29.Wxdd Bg5+ 30.cbf1 Wxd4 31 bxg6+ dhxge 32.Axd4t) 29.2xd4 b6 30.23 Wds=. 27...Ac6! 27..Hd8 28.bxg6+ Dxg 29.2h5! Web 30.Bxd4 Wxed 31.Exed Hf5 32.g4!4; 27.08 28.Yxb7 (28.Uxdd? Wxdd 29.2xd4 EXf3 30.gxf3 Dc6!F) 28...Exe6 29.Hxe6 Wxeé 30.hxg6+ dxg6 31.2xdde 28.hxg6+ 7 28...22g8 29.Bcl! (29.845 Hxd5 30.8xd5 Be8; 29.Wed Be8 30.WhS Hfxe6 31.4d5 bg7 32.axe6 Hxe6 33.He3! Sxg6 34.He4~) 29...He8 30.824 d3 (30...Ad8 31.Hdl! Dxe6 32.Bixdd!) 31.2xh6! Wad 32.265! 29.1! Ye7 29.85 30.8xhS WeS 31.268 Bxg6 32.2621. 30.8xh6+! Qxh6 31.hd+ bxg6 32.2xe6! 3204+ HFS 33.Wxe7 Dxe7 34.g4 of6 35.gxf5 bS=. 32.bxe6 32...2xe6 33.Wgd+ hef6 34.Wxd4t++—. 33.8e5 Hxe6?? Un grave error en una posicién muy difi- cil: 33...Bxe6! 34.WhS+ chg7 35.8g5+ Wxgs 36.Wxg5+ Bg6 37.WeS+ gs 38.Wxd4 B17 39.93 Big7!= Nuevamente aqui un profesor y un entre~ nador podrian dar dos versiones sobre el mismo yerro: el primero diria que se trato de un error tactico provocado por el poco tiempo que seguramente contaban ambos bandos; el segundo enfatizaria que el hecho de poseer la iniciativa el blanco desde hace muchas movi— das ha puesto al negro en situacién de rendir examen permanentemente y esa presion cons— tante en cierto momento propicia el error del jugador que se halla jugando a la defensiva. 34.8xe6 Exe6 35.Wg4+! £7 36.Wxd4+— El resto ya es cuestion de técnica que por supuesto Shirov la tiene y de sobra por cierto. 36...a6 37.94 Hg8 38.13 B16 39.bf2 He8 40.¥8c4+ chg7 41.8xa6 BefS 42.43 c5 43.04 8 44.83 hg6 45.Wxc5 fab 46.293 Bxad 47.89d6+ S17 48.95! B8a6 49,.8d7+ bg6 50.f4 Hal 51.Wd3+ g7 52.Wd4+ gs 53.cbg4 Bla? 54.Wd8+ hg7 55.8e7+ hgs 56.65 Ba7 57.Wd8+ g7 58.f6+ bh7 59.4d3+ Lh8 60.2f5 Ba8 61.Wh3+ gs 62.2g6 H2a7 63.He6+ bf8 64.8d6+ hgs 65.4d5+ Ph8 66.Hh1+ 1-0 Los profesores deben enseiiar las tacticas y estrategias del ajedrez, mejorar la capacidad de pensamiento de los nifios y hacerles ver el valor del estudio, del esfuerzo en pos del pro~ greso personal. Ese es el real sentido y alean— ce de la palabra formar. Entrenar en ajedrez significa estudiar de manera sistematica distintos aspectos del juego complementando esa ardua labor con ejercicios fisicos que brindan mayor agilidad fisica y mental, una resistencia superior para el supuesto de largas partidas y un canal de rela— jacion para el cuerpo y la mente del ajedrecista. La nocién de preparacién puede tener varias ideas rectoras pero siempre el objetivo final es el de mejorar el nivel de juego para obtener en un futuro lo més cercano posible resultados superiores a los obtenidos hasta el momento. Algunos entrenadores hacen hincapié en un trabajo de tipo tactico intenso, otros utili- zan partidas modelos de donde extraen y com— ponen cuadros posicionales, etc, En nuestro caso utilizaremos distintos métodos e ideas segiin sea la etapa de la partida que se encuen— tre como objeto de estudio. El reconocido entrenador cubano (radicado en México) Ramon Huertas en su libro "Ajedrez e Identidad" denomina con la palabra entrenamiento al proceso de generar auto informacién pero ese proceso no es tan senci- Ilo de ser generado sistematicamente por un ajedrecista, es por ello que la presencia de un 14 Las dos caras del entrenamiento entrenador ayuda mucho a que la planifica~ cin, la mecanizacion y el cumplimiento de las tareas encomendadas sean efectivas de la forma mas optima. Como hemos anticipado daremos en este capitulo pautas para realizar labores de entre- namiento en la apertura, en el medio juego y en el final de la partida de ajedrez las cuales tendra oportunidad de profundizar en los capi— tulos especificos. Il. Requisitos del entrenamiento Para que una rutina de entrenamiento sea productiva aquel debe ser metédico, regular, intensivo y progresivo cualesquiera sean las fases del juego que se estan ejercitando, Metédico ya que solamente existe el correcto trabajo de entrenamiento si se cuenta con un método de labores pensado para cada sesion de entrenamiento el cual se ira pulien- do ha medida que vayan pasando las jornadas. Regular debido a que es imperioso que las labores de preparacién se hagan en forma constante y no de manera esporadica. Intensivo en tanto y en cuanto la exigencia de las tareas de entrenamiento deben ser cada vez mas fuertes, arduas y duras de realizar. La intensidad se relaciona con el objetivo comin de cualquier entrenamiento: ejercitar duro para poder trabajar cada dia un poco més que el anterior hasta obtener una labor optima en cuanto a carga de horas y descanso diarios. Progresivo se refiere especificamente a aumentar la dosis diaria de complejidad res~ pecto a los temas a ser estudiados, es decir “aumentar la carga cualitativa" del entrena~ miento. Este topico es de vital importancia, ya que no tiene sentido productivo estudiar cada vez mas intensamente (referidos a horas) si no se inyecta un aumento en la dificultad de los temas que se analizan. Ante todo —como sefialabamos lineas mas arriba~ es imposible pensar en una ejercita— ci6n seria si no se tiene un método de estudio que contribuya a extraer lo maximo de cada sesion de entrenamiento. Todo método de estudio consistente debe tener cohereneia (no se pueden abarcar varios temas en forma simultanea) y resulta clave poder extraer una conclusion de lo estudiado al finalizar cada jornada de tareas ajedrecisti~ cas. Veamos al respecto una maniobra inusual en la apertura ideada por el ex campeén mun- dial Mikhail Botvinnik, un verdadero maestro en lo que a cuestiones de métodos de estudio ajedrecisticos se refiere. 2. Botvinnik M. — Smyslov V. Most, 1954 Toda partida que origina una maniobra o idea tiene que ser analizada como partida modelo antes que cualquier otra. Es el caso de este notable juego. L.d4 Af6 2.c4 e6 3.0c3 Bb4 4.e3 b6 5.Dge2 La6 6.03 Le7 6...8xc3+ 7.)xc3 d5 8.b3 otorga una leve pero duradera ventaja al color blanco. 7.Of4 dS 8.cxd5 2xfl 9.2xfl exd5 10.g4! () ane We 7B La creacién del laboratorio de Botvinnik. Una jugada punzante con la idea de molestar al placido caballo de {6 y de restringir el juego de piezas negro en general, 10,..06 10...h6 11.2413 c6 12.h4 y gS llegara. 10...g5 11.2h5! (11.2d3 Sélida, pero no aleanza para obtener la iniciativa por comple— to para las blancas. 11...n5!? Una idea que luego veremos en partidas modernas. 12.¢xh5 ExhS 13.De5 c6 14.463 We8 15.h3 Abd7 Metodologia de entrenamiento 15 16.4 DxeS 17.dxeS g4 18.Wi4 Dxe4 19.Axe4 dxe4 20.txed4 We6 21.2f4 gxh3 22.8c1 Wd5 23.Wxd5 cxd5 24.83 ed7 1/2- 1/2 Filip— Pachman, Praga 1954) 11...AxhS 12.gxh5 c6 13.¥f3 si concede la iniciativa a las blancas segtin Kasparov. 11.5 Dfd7 11...Be4 12.Axe4 dxe4 13.h4. 12.n4 ‘Aqui se empieza a vislumbrar el objetivo del plan blanco: limitar el accionar de las pie~ zas menores negras. Encontrar y resumir la meta principal de una jugada o maniobra forma parte esencial de un entrenamiento serio. 12.246? 12...0-0 13.8 g4 Da 14.4 dxe4 15.Axe4 £5 16.gxf6 Axf6 17.We6+ Gh8 18.h5! Brinda excelentes chances de ataque al primer bando. 13.e4! El dominio territorial invita a la ruptura central, otro tema para tomar apunte dentro del esquema de juego de las blancas. 13...dxe4 14.Axe4 Q&xf4 15.2xf4 0-0 16.h5! Como las negras no tienen una reaccién central efectiva este avance es muy bueno. 16...Be8 16...2a6 17.h6 g6 18.Ya4 Dab8 19.Hel He8 20.Wedt 17.Ad6 Be6 18.d5! Bxd6 18...cxd5 19.4xd5 a6 20.26 es desolador para las negras. 19.2xd6 Wxg5 20.83! Yds Las alternativas negras no son alentadoras: 20...cxd5 21.8g1 Wd2 22.8d1 Yxb2 23.Wxds. 21.Wxd5 exd5 22.8c1 Da6 23.b4!+— h6 24.8h3 &h7 25.8d3 Df6 26.b5 DcS 27.2xc5 bxc5 28.2xc5 2b8 29.a4 Bb7 30.8dc3 1-0 Primera prueba de la fuerza del movimien— to g4 en estas formaciones. La regularidad en el esfuerzo de estudiar en pos del progreso ajedrecistico es funda~ mental ya que es inutil estudiar ajedrez de tanto en tanto ya que los conceptos e ideas elaboradas suelen evaporarse por su escasa practica. Continuemos estudiando la idea creada por el refundador de la Escuela Soviética en manos suyas frente a otro grande del tablero. 3. Botvinnik M. ~ Petrosian T. Moscui, 1963, Quien es el inventor de una idea debe ser un experto en su aplicacién, por ello es dese- able siempre buscar mas partidas modelo del creador de una idea ajedrecistica. 1.04 d5 2.c4 e6 3.23 Se7 Como sefiala Kasparov, esta jugada impide el desarrollo normal del sistema Carlsbad y leva la posicion a otras variantes del Gambito de dama rehusado donde el blanco ya ha des~ arrollado su caballo a £3 y por tanto ya no tiene la chance de desarrollarlo por e2, donde exis— ten interesantes esquemas para el primer bando. 4.cxd5 exd5 5.2f4 c6 6.e3 &f5 (D) 7.4! Una idea analoga a la utilizada contra Smyslov nueve afios antes. La analogia es una herramienta sumamente itil para extrapolar ideas 0 aplicar conocimientos de situaciones similares. Funkhe6 La mejor retirada del alfil. 7...8g6 8.h4! Oxhd? (8...hS 9.85; 8...n6 9.DF3 Dd7 10.5 2h7 11.243 &xd3 12.Yxd3 Dgfo 13.221 con buena ventaja de espacio de las blancas) 9.63 b6 10.Af3 Sf6 11.g5 Be7 12.2xb8! Bxb8 13.e5 Bc8 14.Axc6! Bxc6 15.2b5 Wd6 16.Wxds WxdS 17.Dxd5 &d7 18.8cl Bed 16 Las dos caras del entrenamiento 19.2xc6+ sd6 20.Axe7 &xh1 21.AfS+ be 22.Axg7++-. 8.h3 La jugada estindar del esquema blanco, tomada como la més légica ya que el blanco ante todo pretende limitar el juego de los efec~ tivos negros, aunque continuaciones mas agresivas se han visto en la practica magistral: 8.n4!? (Fue jugada por Spassky en un encuentro con Botvinnik) 8...8xh4?! [Era mejor 8...2d7 9.h5 Dgf6 (9...h6!? 10.63 £5) 10.f3] 9.23 b6 10.Af3 Se7 11.2xb8 Bxb8 12.Be5 &d7 (12...8c8 13.f4%) 13.e4! En cualquier caso el blanco tiene una muy buena partida por delante, 8...D16 9.243 c5 10.213 2e6 (D) Lf! El mejor camino para el rey. Nuevamente en medio del entrenamiento ajedrecistico se deben ir apuntando estos detalles. 11...0-0 12.c6g2 exd4 12...8c8 13.8cl He8 14.dxc5! 15.2bS otorga supremacia al blanco. 13.Oxd4 Dxd4 14.exd4 Un detalle posicional de relevancia que va dando el progreso en el estudio: usualmente la simetria de peones en el centro favorece al blanco quien puede usar la casilla e5 mientras su riyal no puede acceder a e4. 14...2d7 15.We2 Df6 16.13 Lo dicho, la batalla por el centro esta sien— do ganada por las blancas. 16...2¢8 17.2e5! 2d6 18.Baelt Sxe5 19.2Bxe5 g6 20.612 Dd7 21.Be2 Db6 2: Ded 23.Axc4 Bxed 24.8d2 Bxe5 Se inicia otra lucha probable: un caballo de 3 que puede evolucionar contra un alfil de e6 que no puede activarse. 24...Be8 25.83 a6 26.b3 He6 27.Da4 b6 28.Db2 a5 29.4d3 £6 30.h4! Con paciencia, ahora el blanco preparard la ruptura g5. 30.817 31,Bxe8+ Bxe8 32.We3 B17 33.g5 Posicionalmente hablando la partida ha concluido, veamos como el conductor de las piezas bancas impone su dominio posicional. 33...2e6 34.014 217 35.0d3 £6 36.gxf6 Bxf6 37.8gs! Bxg5+ 38hxgs a4 39.bxad ed 40.05! La sutileza final para obtener la casilla c5. 40...bxa5 40...8xd4 41.axb6+—. 41.De5 B15 42.0293 a4 43.0084 a3 44,cb05 Demasiado rey en comparacién con su colega negro, 44...Bb4 45.Dd3 Bb5 46.246 17 47.26 Bxd3 48.8xd3 Bb2 49.8xa3 Bg? 50.exd5 Bxg5+ S1.€c6 hS 52.d5 Bg2 53.6 He2+ 54.207 hd 55.14 La torre vigila toda la tercera fila. 55.812 56.2c8 Bxf4 57.2a7+ 1-0 4, Botvinnik M. ~ Petrosian T. Moscit, 1963 Todo esquema de juego tiene una etapa de crecimiento para un color a la que le sigue otra de refuerzo de los planes del otro bando, caso contrario se deja de jugar hasta "la proxima novedad". 1.04 d5 2.c4 e6 3.Dc3 Be7 4.cxd5 4.4 dxed 5.Dxe4 Of6 6.Axf6+ 2xf6 7.2.83 c5 con igualdad. 4...exd5 5.214 c6 6.e3 &f5 7.241? 26 7...226? 8.0f3 Qd7 9.h4 hS 10.g5+ 8.h3 Df6 9.13 Abd7 9.652 10.8634; 9...0-0!? 10.2d3 Db6 11.42 Ac4 12.hf1 12.2xc4! dxe4 13.e4 con idea de 0-0-0; 12.Be5 DxeS 13.2xe5 £d6 alivia un poco al segundo bando. 12...Ad6 13.Dd2 He8! Las negras, con justa raz6n, quieren des— truir la formacién del peén g4. Metodologia de entrenamiento 17 14.2g2 DAT 15.13 26 16.Eacl 16.¢4!? Recomendada por Tal era digna de consideracién. 16...Db6 17.b3 WAT 18.e2 Ddc8 19.a4 a5 20.223 246 21.014 De7 22.f1 h5! (D) El golpe que las negras deben estar siem~ pre listas para realizar y su contrincante pre— suroso a neutralizar. 23.Qe2 h4 24.2h2 g5!? El negro ha ganado espacio, casi como una revancha frente al plan de las blancas. 25.03 25.2h5 Dg8. Unica y buena: al equino de hS slo le queda cambiarse por el pobre Le6. 25...We7! 25...2xh2? 26.@xh2 We7 27.f4! para jugar 28.8 26.d2 26.£e5!? SxeS (26...4g8 27.f4!) 27.dxeS d4! 28.exd4 0-0-0! con compensacion. La variante aportada por Kasparov tiene una total dosis de realismo: el negro obtiene la casilla d5 y por ende b4, aparte de la columna d semiabierta. 26...0d7 27.2g1 Era mejor 27.2d1, con idea de e4, fal. 27.226 28.2h2 De7 29.2d1 b6 30.1 6 31.e4 &xh2+ 32.8xh2?! 32.8xh2 Habia que conservar las damas. 32...Wxh2+ 33.8xh2 £d8 34.012 &f7 35.%e3 Bhe8 EI blanco tiene lo que pocas veces sucede en este tipo de posiciones: una tension desfa- vorable en el centro del tablero. 36.8d2 sog7 37.bf2 dxed! Las negras pasan a fustigar a los endebles peones colgantes de su adversario. 38.fxe4 DfS 39.Del Dfg6 40.Dg2 Bd7 41.22 41.Dh2!? Bed8 42.0f3 Des 43.Agel!= 41...2f7! 42.4fe3? Grave fallo posicional. 42.2cd1 A Dfe3= 42...05! 43.45 De5 44,261? Era mejor 44.2c4 Dc8 45.Age3 2g6 46.Ze1 y el blanco se mantiene en pie. 44..0¢6 45.%e1 Dc8 46.8df2 Sf7 47.chd2 DdGF 48.0f5+ QxfS 49.exf5 cd! 50.2b1 bS! 51.b4 c3+! 52.2xc3 52.hcl axb4 (52...Dxg4 53.hxg4 h3F es muy valida también) 53.8xb4 a7 54.axbS Bal+ 55.8b1 (55.2b12? Qd3+) 55...8a2 56.8e2 DAd3+ 57.2xd3 Bexe2 58.2xe2 Hxe2. 52..8e7+ 53.2d2 Decd+ 54.hd1 Da3-+ 55.8b2 ded 56.22 axb4 57.axb5 DxbS Tremendos corceles. 58.8a6 De3+ 59.21 AxdS 60.2a4 Zec8 61.Del Afs 0-1 61...0f4 62.8h2 He7 63.Dc2 (63.ed1 Hd8+) 63...ad3+ y tras BcS las blancas se encuentran perdidas, Si la sesidn de ejercitacién no es intensa en cuanto al tiempo de trabajo ni progresiva en cuanto a la dificultad de los temas que se van estudiando entonces ser poco lo que se pueda esperar de ella. Al estudiar una idea 0 maniobra no pode— mos quedarnos solamente con el ejemplo basico; debemos intensificar nuestra investi- gacién y reflexionar sobre posibles aplicacio- nes en situaciones diferentes. Pasemos a ver como varios grandes maes— tros entre los que se encuentran el ex campeon mundial Gary Kasparov hacen uso de g4 en coyunturas parecidas con el mismo objetivo a la vista: restringir la accion de las piezas negras. 5. Korchnoi V. — Karpov A. Merano, 1981 L.c4 e6 2.2c3 d5 3.d4 Be7 4.cxd5 exdS 5.24 c6 6.e3 215 6...2d6!? con idea Se7 tiende a evitar la siguiente maniobra de las blancas. 7.2412 La idea andloga de Botvinnik. 7806 8.b3 D6 9.2d3 0-0 10.013 cS 1. Una vez que se ha sido intensivo y progre- sivo en el estudio de una maniobra, una juga— da como ésta debe ser natural y por ende hecha con rapidez. 11...2c6 12.cbg2 Be8 13.21 Be8 Segiin el propio Korchnoi era mejor 13...a6=. 14.dxc5 Oxc5 15.bSz 218 15...e7!? 16.Afd4 Dxd4 16..b6!2 17.Axe6 Exe6!? (17...fxeb 18.25 Dd7 (18...ed 19.2xe4 dxed 20.Wadi) 19.WhS g6 20.2xg6 como sefiala el Gran Victor, es muy prometedor para las blancas). 17.8xe8 Bxe8 17...8xc8 18.exd4 WaS (18...a6 19.Dc7 He7 20.We2 Hd7 21.Ecl d6 22.De6 fxe6 23.8xd6 Hxd6 24.Yxc8+) 19.03 A Bc7, b4t. 18.exd4 (D) G yy Y), YY Up Yj iNuevamente la simetria en el centro va en favor del blanco! 18...d7 18...6 19.2d6 con ligera ventaja. 19.7 19.2xa7!? Za8 20.AbS Sxa2 21.43 (A Dc7 Xb7) 21...Ra5 22.81 hS 23.8c7. 19...8¢8 20.Axe6 fxe6 21.Be1 a6?! wGd6 22.d2+ 22.85 Ded 22... De8 23.!e4 Bc6 24.h4+ ya que el negro no posee contrajuego a mano como para preocupar a su oponente. 23.Wgd Sb4 24.8e2 HIB 25.13 25.hxe4!? 25...€17 26.2e5 Dd2 27.03 27.f4 para a3, deja con buenas chances de victoria al blanco. 27...x13 28.262 Una jugada tentadora que Korchnoi consi- dera un error, 28,axb4?? Sel+-+. 28.293!+ Oh4+! 29,hh2 (29.8xh4 WHl+ 30.¢¢h2 (30.932? 2d6+ (30...!gl+ 31.822 2d6+) 31.He5 WH) 30...8d6+ 31.8g3 B+ 32.8xf2 Wxf2+ 33.dh1 Wxg3 34.lxg3= (34.Yxe6+ £8 35.He2 (35.Mc8+ Le7 36.xb7+ Sc7 37.b4+ St7 38.Md2 2F4 39.Me2 Wxh3+ 40.shg1 Be3+-+) )) 29... 3+ 30.bh1 fd2 (30...8e7 31.8f24-; 30..ah4 31.Sxh7+!+-) 31.Bf2 Sel 32.66 Wf 33.gxh7+ Gh8 34.Hf1 xg} 35.Wxg3 We 36.Wxfd Ext 37.B62 Axdd 38.Exf4 Dxe2 No sirve. 29.2x96? Wxg6 30.8xg6 Dh4-+ 29...2e7? Devolucion de gentilezas, aunque no es tan sencillo mover con negras: 29...h4+! 30.@h2 DB+ 31.eh1 Dh4! (31. + 32.Wixh4 (32.2122? AfS-+) 32...W3+ 33.Hg2 (33.@h2 Wxd3) 33...Wxd3 34.axb4 Efl+ 35.8gl WA+ 36.¢h2 We2+ 37.8g2 Wal 38.25 Bhi+ 39.ceg3 Wd3+ 40.224 WES+ 41.2g3 Yd3+ conduce a tablas. 30.8f2+ Del+ 31.h1 Wxf2 No hay caminos salvadores. 32.8xf2 Oxd3 33.Uxe6+ HIT 34.2g3 xb? 35.xd5 266 35...b5 para rescatar al caballo era mejor. 36.2d6+— g5 37.8b3 37.Med 96 38.Wxg6+ 2e7 39.2e5+- ya que las negras estan maniatadas. 37...2xd4 38.He6 g6 39.We8+ bg7 40.2e5+ Sxe5 41.YxeS+ bh7 42.Wxb2 1-0 6. Beliavsky A. — Geller E. URSS, 1983 1.44 d5 2.c4 6 3.0c3 Se7 4.cxd5 exdS Metodologia de entrenamiento 19 5.24 6 Otra posibilidad es 5...Df6 6.e3 &f5 (tam— bién 6...0-0 7.2d3 c5) 7.Age2! 0-0 8.2g3 se consigue cambiar de diagonal al 2 negro, ya que si 8...2g6? (8...8e6 9.243) 9.h4 h6 10.5 £h7 11.243 es favorable a las blancas. 6.e3 Bf5 La alternativa es 6...2d6!? con la idea de seguir 7.2xd6 Wxd6 8.243 De7. T.gA! Este procedimiento popularizado por Botvinnik vuelve a ver la luz. Las blancas ganan espacio en el flanco de rey restringien— do las piezas negras. 78.06 8.h4 También es posible 8.243. 8..4d7 8...c5 9.8e5!; 8...Wb6; 8.06 9.25; 8...8d6 9.Dh3; 8...2xh4 9.!¥b3! b6 10.13 Se7 11,De5 con compensacién. 9.h5 Wb6 Una medida profilactica importante, las negras evitan un posible enroque largo de las blancas. 10.8b1 Dgf6 11.f3 (D) [11.g5 Ded] 11...0-0!2 Geller se esfuerza por no brindar a las blancas un punto de contacto y planea retirar su & Hlegado el caso a e8. De lo que ms se aprende es del andlisis de las partidas propias y el conductor de las pie~ zas negras habia tenido una mala experiencia frenando g5 de las blancas: 1L.h6 12.8d3 c5 13.Age2 Bc8 14.hf1 0-0 15.g5 hxgs 16.2xg5 Bfe8 17.Wel exd4 18.exd4 Dh7 19.2xe7 Hxe7 20.8%g3 Adf8 21.Bf2 £6 22.8c2!! Sf7 23.2b3 Bce8 24.2bd1 Ags 25.44 Wd6 26.2d3 con ventaja decisiva; Knaak-Geller, Mosct 1982. 12.243 5 13.Age2 Bac8 14.21! Es interesante notar la mala posicién de las piezas menores de las negras y la constante recurrencia de las blancas a la maniobra &f1, (23.8f1 Exd5 24.8c4! Be6 25.8xf6o+ (25.83) 25...2xf6 26.8xd5 &xd5 27.Wes+ &g6 28.exd5+). 22...8xd4 23.2f1+ g7 24.8xh6! Exh6 (24...Wxh6?? 25.8c7+ gS 26.8f7#) 25.W4xg4 Bah8 26.0h3! con idea de Sxh3 27.Yxgs+ We6 28.Yxg6+ cxg6 29.0f4+ ganando la torre y la partida. 23.Dxf6 Df5! Los golpes tacticos, producto de una posi- cién muy abierta, se suceden como una cata— rata. 23...0xf6 24.fl+ g6 (24...0e7 25.8xh6!; 24...Df5 25. WeS+) 25.d5+-. 24.8xh8. 24.8xg5! (con idea de Hag8. 24...8xh! 25.4f3!5) 25.Hh7+! &f8 26.8xh8 Exhs 27.d5+-. 24...Oxg3 25.8xa8 DES!? 25...2xf6 26.exg3+— 26.45 Dha+ 26...De3+ 27.2f3+- 27.2h1 Wd6 28.2f1 28.dxe6+ &xf6 29.e5+!! Wxe5 (29...oxe5 30.8el+ A e7++-) 30.Bf1+ the7 (30...cexe6 31.He8+; 30...eg7 31.Ef7+ who 32.2h7#) 31.Hf7+ thd 32.8d8+ hc6 33.e7+-. 28...2f5! Vallejo encuentra jugadas para complicar! 29.057! No es sencillo acertar en estas situaciones: 29.Qh5! Wh6 30.8c2 g4 31.axg4 Wes (31...Wd2 32.8h3+-) 32.8 f4+—. 29...Wxe5 30.218+! &g7 30...2x18?? 31.Dd7+ 31.2xf5 Axf5 32.8131? Wxb2! 32...Dg3+ 33.fxg3! 33.8xf5? 33.2d7 Dh4 34.82 Wadd 35.887+ chgo 36.87f6+ bg7 37.46 gdt; 33.Bg8+! bxfo 34.8 f8+ che7 35.23xf5+-. 33...2xf8 34.46 dd 34,..Wxa2 35.BxcS+-; 34...c4 35.8c5! Wxf6 36.Bc8+ &f7 37.d7+-; 34...b6 35.Dg4+! (35.d7 she7 36.8d5 eds 37.8d6! WbS 38.86 wc7! 39.8d6 ds 40.Ah7 Wxd7 41.8xd7+ &xd7 42.Axg5 ho6t) 35...8e8 36.De5 Wxa2 37.d7+ he7 38.ExgS+ 34... BE7!! 35.De4+ (35.d7 ke7) 35...he6 36.8xc5 gd! 35.03 Wdl+t 36.Dg1 36.92g227 We2t 36...04? 36...2f7! La mejor chance practica. 37.8d5 Wxd5+ 38.Qxd5 ke6 39.c7+!? (39.8g2!? xd6 —-40.Bc3) 39.27! (39...2xd6 40.Ab5+ &c6 (40...2d5 41.Axa7 hed 42.041! hb4 43.De2 dxad 44.Dc3+ Yb3 45.Dab5+-) 41.Dxa7+ whb6 42.Ac8+ was 43.De2 b5 (43...ba4 44.d6 had 45.Dc3+—-; 43...8b4 44.Ab6 a3 45.2c3 hb? 46.Dbad+ a3 47.AxcS bS 48.Ad3 b4 49.Dxb4 coxb4 50.a4+-) 44.2d6 b4 (44...2b4 45.cbg2 a3 46.c3 b4 47.Ac4# Por ende las negras no pueden sacarse el ultimo escollo: el pedn a2) 45.Ac1+—) 40.cbg2 a6 41.213 coxd6 42.Ae8+ chdS (42.206 43.he3 hbS 44.hd3 chad 45.2c2 ha3 46.2b1+-) 43.e3 ded 44.chd2 chb4 45.s2c2 had 46.cbb1 bS 47.d6 24 48.De2 c4 49.hal!+-. 37.8d5!+— Wxd5+ 38.0xd5 &f7 39.Ac7 Era mas expeditiva: 39.d7+— . 39...3 40.De2 2 1-0 El rey blanco entra en escena y el juego se decide en favor del primer bando. 9. Krush I. — Bruzon L. Buenos Aires, 2003 L.d4 d5 2.c4 e6 3.23 2e7 4.cxd5 exd5 Metodologia de entrenamiento 23 5.214 6 6.03 215 7.94 £e6 8.3 Dd7 9.843 g5 10.223 hs La complejidad de la posicién se va vol- viendo natural con el transcurso de las partidas disputadas, por eso debemos estar preparados de antemano para "la irracionalidad habitual” del esquema. 11.8 Las blancas mantienen la estructura firme en g4 pero el poder limitante de esa formacién ya ha disminuido, 11.gxh3 Yb6 12.8b1 Ogf6 con contrajuego. 11...Dgf6 Un desvio a la partida anterior. 12.2h2 Dbo! Para £2d6, un cambio muchas veces visto. 13.We2 13.Dge2 2d6t 13...206 14.252! (D) La tensi6n fabricada por el negro obliga al primer bando a ser preciso en el juego, cosa que aqui se demuestra dificil de lograr. 14.812 We7 (14...2xg3 15.¥¥xg3 Hos 16.8xb8+ Exb8 17.4 hxg4 18.fxgs @fd7 19.h4 g3 20.8h1 khe7=) 15.Dge2 y la partida se encuentra pareja. 14...8xe5 15.dxe5 Dfd7F 16.14 gxf4 f4 Wh4+ 18.82 hxg4 19.f5 Unica opcién, inhabitual en este esquema. 19...gxh3 20.013 8g3?! 20.2! 21,Oxh2 BeS 22.fe2 (22.0-0-0 Qxd3+ 23,8xd3 &xfSF) 22...847 Donde las blancas no logran compensar el pedn de menos. 21.0-0-0 17. 21.fxe6 h2 22.exd7+ Oxd7 23.Oxh2 Bxh2 con compensacién, ya que viene un tercer peon para las negras. 21...0-0-0 22.fxe6 fxe6F 23.8g1 Wi4+ 24.d2 DxeS 25.Oxe5 WreSF 26.8f1 d4 27.@d1 Bh4? 27...4d5! 28.%b1 Wedt! 29.hal (29.243? h2-+) 29...2d5-+ Para el caso son cuatro peones amenazantes. 28.2h1 Wd5 29.8xh3 Bxh3 30.axh3 Wxa2 31.84! Las blancas logran contrajuego. 31...d5 32.We7 Wd6 33.2xe6+ bbs 34.8xd6+ Bxd6 35.2f8+ whe7 36.2f7+ bbs 37. 818+ La opcién mas sensata. 37...2e7 38.217+ Lb8 39.818+ ke7 4-% Ill. El entrenamiento fisico y mental Toda labor de entrenamiento debe dividir— se para ser integral en tareas fisicas y tareas mentales. En el caso del ajedrez es por demas evidente que los trabajos fisicos resultan indispensables para lo que vulgarmente se denomina "la oxigenacién de la mente", esto es hacer que el cerebro como organo y miscu- lo del pensamiento se vea aliviado de tanta labor intelectual por medio de la descarga de tensiones a través del ejercicio fisico. Por su parte, los trabajos mentales potencian las habilidades de reflexion que cada ajedrecista por su naturaleza posee. El entrenamiento fisico Se trata de las labores relacionadas con el cuidado del cuerpo en pos de obtener una mayor resistencia fisica durante las partidas de un torneo y también para conseguir una rela— jacion adecuada en los momentos de descanso entre dos juegos. Mientras algunos ajedrecistas gustan de un deporte en particular, otros prefieren hacer musculacién, mas lo vital en todos los casos es mover el esqueleto para que el cuerpo acom— pafie al esfuerzo que realiza la mente. Los cuatro componentes de la preparacién fisica son: una correcta respiracién, que hace 24 Las dos caras del entrenamiento fluir de mejor forma la sangre hacia el cerebro y permite estar mas relajada a la persona; una buena y balanceada alimentacién, la que favorece la generacién de energia y facilita el buen dormir; el ejercicio fisico propiamente dicho y el deseanso ordenado en cuanto a la cantidad de horas y los horarios para dormir. Procedo a exhibir un ejemplo propio ya que en aquella época, con motivo de estar cursan~ do mis estudios de abogacia, eran pocos los torneos de ajedrez a los cuales concurria. Sin embargo, solia realizar una buena rutina de ejercicios fisicos de manera diaria lo que me otorgaba una resistencia corporal suficiente para grandes esfuuerzos intelectuales: 10. de Dovitiis A. - Chow Man Yee Panamericano Interclubes, 1992 U8 Tras més de cuatro horas de juego y tras una partida que les fue siempre desfavorable las blancas empiezan a torcer Ia historia, Mi juego no habia sido el mejor, pero yo me sen— tia como si estuviéramos en la apertura... 40.8e5! Centralizacién y clavada. 40.2h2? £f3. 40...2xh3 41.8d5e £4 42.2h2 We8? Era mejor 42...2f5 43.We8+ 2g8 44.Wxa8 Bxa8 45.BeeS ExeS 46.GxeS 2d7 47.0c4 Qxa4 48.He4 Bc8 49.8xf4 &b3 50.2d2 y el blanco no deberia perder, 43.13! sbg8 44.85 WaT 45.06 Las blancas van rearmando su ejército. 45...h6? 46.De7+ Bh7 47.87! Yd2+ 47...Wixa4 48.oxh3+— 48.He2! 48.exh3 W12! 48...Wd1 49.045! 49.15 Wxe2+ 50.Yxe2 Hxc7 51.Wes ea7! 49...807 49...Bxe7 50.Wxe7+ g8 S1.Be7!+-) 51.De7+. 50.812 Hgf7 $1.8b7? Las blancas son ahora las que se equivo~ can. Era mejor 51.25. (50...2h8 1d3 52.a5 g5 53.2b6 g4?? (D) Parece bastante mejor 53...Wf5, aunque tras 54.WxfS+ Bxf5 (54...2xf5 55.a6) 55.c4 el dominio blanco es mas que claro. Parece que el negro ataca, pero habia pre- visto un golpe contra 24. 54.Whs!! Entregando Ia torre pero irrumpiendo de forma letal en h6. 54...93+ 55.92 WIS, 55...gxf2 56.Exh6+ &g7 (56...2g8 57.£h8+ tg7 58.Wh6i) 57.We5+ y se llega al mate. 56.8xh6+ bg8 57.8 g6+ Hxg6 58.8 xg6+ 8g7 59.De7+! 1-0 59.e7+ Hh8 60.Wh6+ Bh7 61.Wx fH. La resistencia fisica ha colaborado con el cdlculo en el momento més preciso: en el mutuo apuro de tiempo. El entrenamiento psicolégico Es la ejercitacion del cerebro a los efectos de optimizar los recursos mentales con el fin de desarrollar sobre el tablero el mejor nivel Metodologia de entrenamiento 25 ajedrecistico posible. Un buen estado de la psiquis es primordial en el rendimiento depor— tivo de cualquier disciplina deportiva, mas aun en el caso del juego de los trebejos. La labor mental requiere contar con la fiiacién de metas realistas de progreso, la deteccién de fortalezas y debilidades en el propio juego y una constante actitud positiva, tema que a continuacién pasaremos a ampliar. La mentalidad ganadora Es una forma de actuar que debes hacer presente siempre, inyectando confianza en cada una de las tareas que se realiza. Significa un proceder proactivo en busqueda constante de la superacién personal como ajedrecista. Recuerdo en una ocasién estando frente al televisor viendo el Master de Augusta de golf escuchar decir al gran Jack Nicklaus que la diferencia entre un coloso y un muy buen jugador radicaba en que al llegar a momentos. decisivos de la competencia el primero de ellos no dudaba, pensaba y ejecutaba su juego. Ya se ha escrito en numerosos libros de psicolo— gia deportiva que la velocidad en la toma de decisiones es una de las caracteristicas de los grandes exponentes de cada deporte. Dentro de esta beneficiosa forma de men— talidad hallamos al proceso de viswalizacién, por el cual, mediante la creacién de imagenes pasadas (partidas decisivas ganadas, grandes actuaciones en torneos, etc.) o futuras (recre~ acion de su proximo gran juego: por ejemplo, imaginar y sentirse como un gladiador roma- no en el mismisimo Coliseo) se busca apren— der mas velozmente ciertas habilidades o ren~ dir en mejor medida durante una competencia. La visualizacién ayuda a encausar las emociones hacia una lado positivo, donde el ajedrecista prioriza su amor por la batalla y el desafio de la competicién por encima de cua~ lesquiera de los resultados. De hecho, esta téc— nica colabora para que el jugador de ajedrez asocie al éxito con el esfuerzo y el aprendiza~ je. Seguramente un comercial radial sobre un Maratén de Supermercados Carrefour nos hara ver la luz sobre el asunto: "Si se pierde y no es capaz de recuperarse, se pierde". "Recuperarse después de haber perdido, es ganar”. "Si piensas si fuiste el mejor, ten presente que ser el mejor es, ser el mejor que puedas ser". La tan mentada actitud ganadora puede tener dos caras, cual una moneda. La primera ya simple vista mas sencilla es cuando un aje— drecista marcha en la punta de un gran certa— men y pretende mantenerse alli, en la cima, donde todos le apuntan para derrumbarlo. En esta hipdtesis su confianza se halla intacta pero es imposible abstraerse totalmente de la presién de ser el puntero. De alli que es traba— joso mantenerse en el sitial de privilegio. Observemos a Topalov en el Campeonato de San Luis, que lo consagré Campeon Mundial, de la forma agresiva, preactiva con que salia a buscar el punto entero aun con las piezas negras: 11. Svidler P. — Topalov V. San Luis, 2005 EI gran maestro biilgaro marchaba puntero pero se enfrentaba con negras frente a un duro rival. La forma en la que Topalov juega ~mas alla de preparaciones puntuales- es realmente asombrosa y demuestra como él sostuvo durante ese evento que no temia a perder. 1.e4 c5 2.013 d6 3.d4 exd4 4.0xd4 Df6 5.Dc3 a6 6.83 Dgd 7.2g5 h6 8.2h4 g5 9.23 2g7 10.h3 10.8e2 hS 11.8xg4 Axed 12.13 8d7 13.22 Ac6 Se ha jugado infinidad de veces. 10...He5 11.AS SxfS 12.exf5 Abc6 13.Ad5 e6 14.2¢3 14.fxe6 fxe6 15.2e3 (15.8hS+ cd? No aporta nada a las blancas) 15...0-0 (15...WaS+ 16.c3 @f3+N jLa misma idea que usara Topalov! Evidentemente Cheparinov tomé nota de la idea al vivirla en carne propia. 17.%4xf3 &xc3+ 18.ed1 Sxb2 19.Bcl Sxcl 20.2c4 Wxa2 21.46 Wbl 22.Yxe6+ hfs 23.Wxd6+ hg? 24.203 S4+ 25.Axb1 Sxd6 26 Las dos caras del entrenamiento 26.Axd6 1-0 Cheparinov-Ibarra Jerez, Roquetas de Mar 2004) 16.2e2 Ye7 17.0-0 Bad8 18.2h5! Hh8 19.8el d5 20.a4+ se jugo en Kashimdzanov—Anand, San Luis 2005: 14...Was+ 14...WeT7 15.2e2 0-0 16.0-0 d5 17.c3 Bad 18.fxe6 Wxe6 (18...fxe6) 19.2c2 d4 20.cxd4 Axd4 21.Dxd4 Exd4 y las negras se encuen- tran bien. Spasov-Elsness, Gothenburg 2005. 15.c3 15.82 Era la variante tranquila, pero es de pensar que Svidler también tenia ambicio— nes de triunfo. 15...f3+! (D) La idea analoga a la de Ibarra. 16.8xf3 16.gxf3. @xc3+ 17.bxc3 Wxc3+ 18.he2 Dd4+-+, 16...8xe3+ 17.21 17.bxc3 Wxc3+ 18.hd1 Wxal+ 19.cbd2 Wxa2+ 20.ed1 Wb1+ 21.ced2 Wb2+ 22.bd1 d4 con un virulento ataque de las negras. 17...Wadt+ 17...2xb2 18.fxe6 Wad+ 19.d2 Wb4+ 20.2d1 fxe6 21.2b1 Wa4t+ 22.ed2 Yo4+ (22...Mxa2 23.8d3+) 23.@d1 Wad+ conduce al jaque continuo. 18.22 18.2c1 &xb2+ 19.2xb2 Wh4+ 20.be1 Od4% 21.Wd1 (21.8c2 Bc8>) 21...We3+ (21..808+ 22.2c4 Wo3t+ 23.eb1 Bxc4 24.Axc4 Wxcd4 25.a3+) 22.b1 (22.0c2 Axc2 23.8xc2 Wxalt+) 22...!b4+= ;Svidler no queria tablas? Desde el punto de vista de la mentalidad ganadora su actitud es loable, bajo una Optica practica considero que no tanto. 18...2xb2 19.fxe6 fxe6 20.83! La mejor opcién: erradicar las damas del tablero. 20...Wxb3 21.axb3 &xal 22.Axal? he7 23.203 Bac8 24.8e1 24.Qc2 Da5 25.0d4 e5 26.0f5+ bf6 27.b4 Ded 28.cve2 de 24...0d4 25.13 25.2c2 Axb3 26.25 eS 27.2xc8 Bxc8F Los peones negros se hallan muy compactos y las piezas blancas bastante inactivas. 25...He3 26.242 Ehe8 27.2b1 27.204!? B8xc4 28.bxc4 Exc4? 27...83¢5! 28.b4 28.2f2 Bd5 29.2b2 AbS 28...8d5 29.22 29.204? AxfB+! 30.he2 Hd2+ 31.xf3 Bc3+ 32.chg4 Bd4 33.8e1 Exb4!-+ La varian— te aportada por el gran maestro Ftacnick deja al descubierto el magro papel del caballo blanco. 29...2d7 30.2€3 30.Ab3 Ac6 31.e2 Axb4 32.hc4 BeS (32...0a2 33.8xd5 Ac3+ 34.e1 Axb1 35.2xb7 Eb8F) 33.83 Bb5 34.04 Bb6 35.2f2 d5 36.226 a5. 30...Df5 31.212 Dh4!? 31...Ad4 32.203 OFS= 32.2xh4 gxh4 33.2c2 h5 34.2e1 34.b5!£ 34...8g8 35.8¢3? Las blancas debieron ponerse solidas con: 35.He2 Bdgs 36.Del=. 35...a5! 35...Hxg2 36.0e3 Bxd3+ 37.2xd3 Bh27. 36.24? Grave error en apremio de tiempo. Era mejor 36.bxa5! xg? 37.Ad4 Be5+ (37...HxaS 38.)xe6 Las piezas blancas levantan vuelo) 38.chb4 Bb2+ 39.cha3 (39.3 Hg5) 39...212 40.8b5+ y es el blanco quien se halla leve- mente mejor. 36...88! 37.De3 37.83 ad4+ 38.c2xa4 Bxc4 39.23 no alcanza por 39...Be5-+; 37.bxa5 BdcS 38.3 d5-+. 37...8b5! 38.2d3 Exb4 39.2xe6+ Metodologia de entrenamiento 27 Recurso insuficiente en una posicién per~ dedora 39..c2x06 40,De2+ tedS 41.Dxb4+ axb4 42.He7 bS 43.8h7 Be3+ 44.2 Hed! 0-1 Cortado el rey blanco, los peones "b2" deciden el pleito, Un premio, quizas excesivo, a la conduccién arriesgada de las negras desde la apertura. Un caso bien diferente acontece cuando el puntero es derrotado y su lugar de privilegio se ve asediado por varios oponentes. Es alli cuando mas que nunca debe aflorar la menta~ Tidad ganadora para que la debacle no sea total. Mi amigo y coautor de este libro vivid esa angustiante situacién en el campeonato Argentino del 2006, tras seis rondas era pun tero comodo y en solitario pero su derrota en un largo final y tras una mejor posicién frente al gran maestro Daniel Campora hizo que lo acecharan varios fuertes jugadores, entre ellos el gran maestro Pablo Ricardi penta campeon argentino y su siguiente rival. analicemos bajo la lupa del propio protagonista los hechos de una partida vibrante: 12. Ricardi P. ~ Peralta F. San Luis, 2006 1e4 d6 2.d4 Df6 3.2c3 g6 4.0g5 £97 5.Ye2 0-0 Una linea rara pero que requiere de recau~ dos. 5...e5 6.dxeS dxeS 7.8d1 We7? (Q7...Abd7) 8.2d5+— Gukasian—Weasley, playchess.com 2004. 6.0-0-0 06 7.Df3 Las blancas despliegan sus piezas. 7.£4 b5 8.e5 b4 9.Ae4 Axed 10.txed £6 LLexf6 exf6 12.2h4 He8e Steiner—Rogetzer, Austria 2002. 7.h4 bS 8.e5 b4 Horvath~Jansa, Naestved 1988. 7.e5 dxeS 8.dxe5 dS 9.Axd5 cxdS 10.Yb5 Be6 11.8c4 We7 12.8xd5 Bxd5 13.YixdS 2xe5 14.013 S4+ 15.2xf4 Uxfar 16,¥/d2= Canal~Masera, Benedetto del Tron 1966. 7..Wa5 8.03 2g4 Amenaza &xfy Wxgs. 9.8d2 We7 10.h3 &xf3 10...8e6 11.Dgs. 11.8xf3 Dbd7 12.g41 bS 13.h4 h5!? 14.gxh5 Para abrir la posicién, comienza la carrera de peones en ambos flancos. 14...xh5 15.2h3 Una entrega de pedn incisiva a la cual Ricardi nos tiene acostumbrados, veremos si Peralta, hipersdlido hasta el momento, logra aguantar la envestida del penta campeon. 15...8xd4 16.Zhgl 2g7 17.8g5 b4! EI negro también sabe que debe "quemar las naves" para no ser arrollado en el sector opuesto. 18.axb4 Efb8 19.Bdgl Ddf6 20.b5 a6 21.bxe6 Wxe6 22.b3 aS 23.0d5 AxdS 24,exd5 We5 (D) Una posicién critica. 25.8xh5? Todo o nada en medio del apuro de tiempo donde cualquier cosa puede suceder. Pero resulta que un gran tactico como Ricardi estaba bien rumbeado pero fallé en la intensificacién de la ofensiva: 25.8xhS!! Exb3 [25...gxhS 26.8xg7+ dah8 (26...c2f8 27. gH) 27.87g5 Wa3+ 28.ced1 Wal+ 29.cve2 (29.2c1 Wd4+ 30.842 Wal+ con igualdad. —30...!xh4 31.2c3+ f6 32.896 Wd 33.2d2 WE3+ 34.chc1 ‘Wed 35.2h6-) 29...Wxgl 30.8xgl a4 31.bxa4 xad 32.f4+-] 26.8xg6 fxg6 27.Lc6+ bf 28.Exg6 Eb1+ 29.coxb1 Bb8+ 30.hel+~. 25..gxh5 26.8f5 Wa3+ 27.bd1 Walt 28.he1 d4+