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Los oficios de Zacaras

Zacaras ley el peridico y encontr un aviso que solicitaba "peluquero


experimentado". Lo ley varias veces y, a pesar de que no saba lo que significaba
"experimentado", decidi pedir el trabajo y all fue...
Lo contrataron y le dieron un delantal blanco, un peine y una tijera y, as, Zacaras se
puso a esperar la llegada del primer cliente.
Al poco rato entr en la peluquera un desprevenido seor que deseaba un corte de
pelo.
Zacaras, muy contento, comenz a cortar un poco por aqu... otro poco por all... pero
no lograba un corte parejo y, entonces, se dio cuenta de que no era tan fcil ser
peluquero. Y sigui emparejando, hasta que el pobre seor qued totalmente pelado.
Tuvo que correr ms de cinco cuadras para escapar del enfurecido cliente y del dueo
de la peluquera.
Pero como Zacaras necesitaba trabajar, decidi intentar otro oficio y, esta vez, se
convirti en "albail".
"Esto s que es fcil", pens, "slo hay que poner ladrillos uno sobre otro... y listo!
As lo hizo; slo que cuando termin de levantar las cuatro paredes, se haba olvidado
de hacer el hueco de las ventanas y de la puerta y, lo peor, fue que l haba quedado
atrapado dentro.
Hubo que derrumbar media casa para rescatarlo y, por supuesto, perdi el empleo.
En fin, un completo fracaso!
Esta vez s que Zacaras se encontraba verdaderamente desalentado, pero muuuy,
muy desalentado!
Y fue su abuelito el que con mucha sabidura y cario le encontr la solucin del
problema:
-Pero Zacaras, por qu te empeas en realizar oficios que no conoces? -pregunt el
abuelo.
-Lo que pasa es que yo no s hacer nada bien -contest muy triste Zacaras.
-No es verdad; lo que pasa es que no sabes buscar trabajo porque hay algo que haces
muy bien y que te gusta -dijo el abuelo.
Y era cierto porque a Zacaras le gustaban las plantas y tena un hermoso jardn.
Ahora, gracias a su abuelo, saba que poda convertirse en un buen "jardinero".