'/ ueQt os del Ála neo

Historias de vida oral ra lamuri

8 ueQt os del Alerrx:
¡¿~1L'I){\""'~ del AI(\11lQ
Histerias de \~J.1 oral r,:¡!.mmrt

Historias de vida oral ralamuri

Coordinación Genera l
Luz Belém Mnrtin cz Aguilcra
Lorcna Parra Parra
Idea O rtg lual
Luz Belém Marttncz Aguilera
Corrección, Dlscño y Ed ición
Elisamnrín Bnlder ram a Moreno
Colaboraciones
Ben ito Par ra

1rauicl Ch .ivcz Co rpus
Ramón Ch ávez Corpus
Lucio Mo rales Ch ávcz

Mírcya Mo rales Ch ávcz
lilvira Chávez Fuent es

Lorena Parra Parra

Belém Martínez Aguilera

ll éctor López Par ra

Susuua l.úpex PiUTa
Patricio Parra
Gu stavo Adol fo Ma ldonado Mar tinez
Do min go Rito Maldon ad o R.
Fotografía
Elisam aria Balderrama Moreno

1a. Edici ón.
20 .~ J

Agosto

Chíhuuhua, Chih.

C
..-I::J=_.

~
. ~: alas y ra rees ~E1~

Presentación
Los pueblos indígenas generalmente tra nsmiten sus conocim íentos
a través de la oralidad. En este sentido, el libro Cuentos del Álamo:
histor ias de vida oral rarámuri plasma el esfuerzo de los y las rarámur
migrantes, quienes a través de la llamada "literatura oral" dan a conocer
elementos medulares de su cosm ovisi ón, así como pasajes de la vida
cotidiana en diferentes contextos.

COMO UN TEMBLOR DE V1DA
c o x io

t.:~

T EMBLOR DE VI[)A SE S IE~T E N SUS PISADAS

S( lN I.OS I1mIBRES TARAIIl.:,\IARAS CO~ Sl.:S PIES ALADOS
COMO

U~

TEMBLOR DE VIDA

RECORRE~ CUEVAS MOKTAÑAS y CAÑADAS

La realización del presente libro se logró gracias al trabajo de jóvenes,
adultos y ancianos del asentamiento Pino Alto, ubicado en la ciudad
de Chihuahua, quienes se organ izaron - bajo la dirección de la
goberna dora tradicional- Lorena Parra Parra para la recolección de
las historias, mismas que fueron obtenidas en diversas rancherías del
muni cipio de Nonoava, Chihuahua. Es importante señalar que esta
recopilación se realizó ahí, debido a que en los contextos urbanos se
ha ido perdiendo la tradición oral, y para este trabajo era importante
que los jóvenes acudieran a sus lugares de origen para acercarse a los
elementos culturales que en las ciudades han ido cambiando.

A pesar de que no contaban con experiencia empírica en la escritura
de textos, después de un año de intenso trabajo, los y las rarámuri del
asentamiento Pino Alto -favorecidos con el estímulo del Programa para
el Desarrollo Integral de las Culturas de los Pueblos y Comu nidad es
Ind ígenas (PRODlCJ) para la realización del proyecto - lograro:
cristalizar su esfuerzo, lo que se retleja a lo largo de los relatos que a
continuación se presentan.

C OMO

U~

TE,\IBLO R DE VIDA

l :ASI FORJADO El HIE RRO

E~

SU OBSCURA PIEL,

SU PORT E D1Gl\O y EL ,\II STERIO DE Sl.:S ROSTRO S
COMO UN T EMBLOR DE VIDA
( U( " ' A,\ IOS SUS TAMBORES REPLICAR El' LOS ECOS DE
I.AS CAMPIÑAS Y LAS FLORES
CO MO UN TEMBLOR DE VIDA
1I

, "' 1( IS EN U¡'; BOSQUE DE FRAGA~CIAS RECO RREN LAS
,. IN ' ,\ N,\ S () UE S OSTI E~ F.~ EL AZ UL DEL UNIVERSO.
( :l )~ I()

U~

TEMBLOR DE VIDA

" ' 1II IS I.ADO S ENVUE I:rOS EN LAS BRUM AS DEL OLVIDO

Cabe señalar que la presente pub licación , además de contar con e
financiamiento del PRODl CI, también obtuvo el apoyo del program
Alas y Raíces, ambos dependientes del Instituto Chihuahuensc d
la Cultura y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Los dr
programas tienen el objetivo de p romocionar y fortalecer la diversida
cultural presente en nuestro estado.

6

'1

I N li lA ,\ I M~ A N A VEREMOS SU GRANDEZA EN ¡';UE ST RO
C () R A Z O ~ ?

.111 /" ": .\ /i" IIJ! SÉ ARf:lIJ!.

0 1.11,\)

Arq, Fermín Gutiérrez Galind

7

Agraaedmlentos
( ucntcn con nuestro más profundo agradecimiento todas aquellas
1" '1souas e institu ciones que creyeron en nu estro proyecto, que creen en
1" W,lIldeza del ralamuri de ch ihuahua y de qu ienes siempre recibimos
11 , unlcnci ón necesaria para seguir adelante,
111 lodo, ustedes no hub iera sido posible que estuviésemos hoy aquí
011'1',11 1icndo este espacio con nuestros herman os tarahuma ras,
1" lo vobrc todo, cambiando esa mirada estigmatizada hacia nuestro s
1111 111,11 ,0' I'0r una mirada hoy y mañana de inclusión solidaridad y
1I1ll lh 111

humano .

AlU )' ESPECIA LMENTE REFERIMOS NUESTRO

AGRADECIMIENTO A:

'1 11I

LIC. CESAR DUARTE JAQUEZ
\ 1)( lR <:O:S:STITUCIONAL DEL ESTADO DE CH IHUAHUA
1.1 <: JORGE QUIN'IANA SILVEYRA
1I 11I . l'tl RIO DE EDUCACION CU¡;ruRA y DEPORTE

1.1 <:' JAVIER RAMIREZ BENITEZ
I I 1 11 ' 1 N m .\ IAGISTRADO DEL SUPREMO TRIBUNAL DE
JUSTICIA
IN\ IIT UTO CHIHUAHUENSE DE LA CULTURA
,\ IU), FER:\lI N GUT IERREZ GALINDO
I 1I11 111 1,\ 1 NII)A iJ REGIONAL CHIHUAHUA CU¡;rURAS
POPULARES
1111 11 '1 ' 11)( ;0 ( ;USTAVO PALACIOS FLORES
1\ i(I I ) AIlAN QUEZADA MARTf:-lEZ
I' III ,SII lE:S:TE MUNICIPAL

9

LIe. OFELIA CONTERE RAS H .
''ALAS Y RAlCES"
ANTROPOLOGO SERGIO CARREON
AT E;-.JC lO ;-.J CIU DADANA PRESIDENCIA M U NICI PAL
LIC ERIKA PA:-<DO, LIC ROSARIO ANGUIA:\O
PRESIDENTE :-'1Ul\ICIPAL DE NONOAVA SR. HO:l-1ERO CARM ONA
DIRECTOR Y DO C ENTES DE LA FACULTAD DE I'l LOSOFIA y
LETRAS
CO ORDINA DORA ESTATAL DE LA TARAHUMA RA OFIC l;-.JA
CH IH UHAUA
LIe. JESUS VELAZQ UE Z RODRIG UEZ
ASO CIACION DE ASENTAMIENTO S TARAH UMARA A.e.
LIe. JOSE Ll) IS UGA LDE. SR. JOSE LUIS ESTRADA SR. FELIPE RUIZ.
e. ESTELA PARRA Y MA RIA LUISA CHACARITO
ASOCIACION DE EGRESADAS DE TRABAJO SOCIAL DE LA UACJ
ASOC IACION MEXICANA DE INSTIT UCIONES EDUCATIVAS DE
TRABAJO SOCIAL
LORENA MOLINA MO LINA
PRESIDENTA ALAEITS SEDE COSTA RICA
LIC RO GELlO AVI:'iA MEDINA
RECT OR CLAUSTRO UNIVERSITARIO DE CH IH UAHUA.
A TODOS NUE ST ROS INTERLOCUTORES
A MTRA CARM EN ZUECK, DELIA jAQ UEZ V. REFUGIO PRIETO
G.DALlA CAM PA, ALEJAND RINA RlOS

JO

índice
1'" eu tuci ón
,.I,I,·<: ilnientos
11"" «lucció n
1 1I 111' " úame y el Sunnun
1
, uclu
I I 1'11111
u rrc r, correr
" " d.. mi sangre
11111" , I .ll'alochi

I lJI l1 1, .

I 1'" I11
I 11h' "I" ..l juicio
I" l '
11, ola

'''1
"

1

I'¡

1'.I l1 lalol1cs

1", '11.,

1"'1' 11' ,1.. (;arolil1a
I

1"

d cvnlcucins

6
9
15
23
29
37
41

45
.49

55
61

67
71
77

83
84

13

Introducción
I le libro es resultado de un proceso de inserción que pr io rizó la
1'" "o" ,'i"'n hum an a, la participación organi zada , los valores y el resp eto
• 1", 11I luJ'a ind ígena Ral ámuri, se desarrolló no libre de obstáculos
1I 1.. tcn cias que se enfrentaron a través de una tarea
realizada
"IIJo lIl,lI oenle con un gru po de personas entre ad ultos y adolescentes
I ," 11'" 'm ies a la etni a tarahumara, dirigidos y organizad os po r su
,1" 1I.,,,I,,ra tra d iciona l Seño ra Loren a Parra, to do s ellos habitant es
1,. « uuunidad Ralamuri "Pino Alto", que se enc ue nt ra ubicada
I
1 ,1. 1'1'111 en un sector urb ano de la colonia Dale, en la Ciudad de
1 h,hlll lll',I, Chih. Tambi én se contó con la parti cipación de diferentes
'111 . , .1" r.rr.uuuri qu e habitan en el municipio de Nono ava y Carichi
I
1",,,1, , ,, n ori ginarios la gente de Pino Alto, las comun ida des
'1, l . dui .mtc el pro ceso de este trabajo fueron: Nonoava, Arroyo
It "01,, 11 tI 1.11 \1" , José la Mora, Wue po, Sitanachi, Huag uachcrare,
1 I 11111 11,11'," se llaman a sí mismos Ral ámuri qu e traducen al
1 " 11 1" 1',1I'I[,ra "gell le" ; y a los mes tizos- les llaman hombre
,l. '1 "" ,'11 su lengua qui ere decir - "El chabochi, - también
11 '" '" y", i "v.Por eso siem pre escucha mos a Jos gobernado res
'" ' 11," '.1" ' " di rigen a los ralámuri que les ha blan con la frase:
I 1',1 ", I" "I1 11/" ("l/ o/tI, qué tal, gente} ".

111.

I

h,,, r,lInilias ralámuri siguen emi grando de la sierra
I , I " II I,lIl l'lI cualquier lugar con un familiar, en un terreno
h. l ' 01, -1.,,,,, de IIn puente, llegan vislumbrando una nu eva
dlll 1 1111 11 11 poco de dinero, pinole, y algún wuare para
"l . II U ~ ', " i úu a la ciuda d no significa el aban do no de su
1"' 111." 1I ,,, I.•dan al nuevo contexto sus practicas, valores
1111 1<

"

, .lId 11 1.1" 1" cu ltura urbana los con diciona a una vida
1'1 I t , l ' \', 1 I',l' 1u-rando un indígena discriminado por los
1, 111 01 ,,, 1. ,,,1"1:,,,1,, en la vor ágine de violencia y vicios de
11 dOll d,' l.. m,lyoría de la gente los excluye y no les da
I

11 pI l.ulo... l"O11l0 persona, de este mod o,

15

la cultura ur bana a veces los despe rsonaliza. Sin emba rgo a estas familias,
las define, un a un idad de sentires con lenguaje, vestime nta , autorida des
y patrones culturales que ellos luchan por seguir con servando dentro de
la cultura urbana occide ntal.

Como dice Lorena Parra, orgullosa de 511 raza: "ralámllri ..ale".
Se identi fican y sienten a través de su lengua ral ámuri, pues todo s la
hablan, la madre de familia ocupa un lugar central, po rque es la que
per manece y se enca rga de tr an smitir a sus hijos la importancia de
conservar en el diario vivir su leng uaje, vestime nta y tradiciones como
su patrimon io cultura l.
Toda s las mujere s ralámllri usan sus vestid os tr ad icion ales qu e e
conside rado un diseño desde la época de la colonia, con sus faldas
siplÍc1wca-, de colores vivos amplias y holgadas y su blusa - map áchn
acompañando a su falda con la faja-plÍlaka -tejída de colores qu e lleva,
ce ñida a su cintura, este ropaje esta cocido de man era que se pued
voltear y usar igual por ambos lados.
En sus valores y costum bres culturales siguen con ese apego a la tierr
qu e viene a con figura r su vinculación al trabajo en la ciud ad, pues lo
empleos en los que los hombres adultos y jóven es se desemp eñan tiene
qu e ver con la tierr a (como si cargara n aun su h istoria indígena desd
la épo ca de la colonia). Trabajan en albañ ilería, la mina, y la pizca en .
campo, estas actividades los vincu lan al trabajo asalariado, con sueldo
bajos, sin pre staciones y sin serv icios de seguri da d prop or cion ad os po
su patrón; las mujeres solo so n ocupadas en labores domésticas co
sueldos bajo s y estigma tizadas.

,1.,1",nlexto familiar, ralamllri de Lor ena v de su comunida d, en las
'1'11' vicm pre se plant eaban situaciones problema .
1, "'1,,, se fuero n convirtiendo en socias conve rsacion ales.

I " d i OI I1'crsar construimos nuestra realida d eDil el otr o, es UI1 modo

1'01 , 1/ , ulnr de vivirjuntos coordillalldo el hacer y el emocionar, por eso el
,'' ' " , , " U' ,'s constructor de realidades, hacerlo a través de la pregu nta
,I1J' JI 11" " pu erta para ap render con el otro". *
I I1
"

« mvcrsactones se ihan configurando el senti miento r el
dc do s cu lturas. Las pláticas sobre los diferentes pro blem as
1 .,tI" " ,,idad ralarn uri ya eran parte de su tare a, mismas, q ue se
1 111 ," nl" rl il'ndo pr imero en un a relación de colabo ración y luego
1I

ti

1111

1

ti 11 "

11 1l 1l 1" tlllI iso entre ambas,

empezaron a constr uir también

'tI' I" " II II'" co n la comun ida d Ralamuri y con las fam ilias de
111 11 1'lIr ( ' SI ' , d ice Belem, -"cuando, Loren a y yo cam ina mos por
11
perso na me pregunta- ¿ella trabaja con usted?.. yo
1,
110, ) '0 trabajo con ella"¡ desde una resonancia histórica,
It ,1, .1" 1., gllla de sangre ralamuri que to dos los chihuahue nses

"K""'\

1111 l ~ tI

111101' ¡, 11 , ellas

se plantearo n el objetivo de involu crar
I '"111 ' l' " 1", jóve nes en una tarea, a tr avés de un proyecto,
I 1"' 1I 11 11;lJ I:I'- CONACULTA a través del Programa para el
11.11110 1' ,,11 '''' Ias Cultur as de Los Pueblos y las Comun idades
l. l . 11 ,11 ," \(' libro es el resultad o.

dc ('.. le libro, se hace un juego con la fantasía y la
I q Ul "II 11Il·. .l m a través de cuentos, narrativa e historias
1 " ' "' '''I'I'<'I IIS q ue fund am ent an la cultura Ralamuri
11 .01 10 111 '" " , 'l'}'t'lldas y cosmovisi ón, yen respeto a ello
, '" 11, " I'"',illlles y palabras tal como lo hablan ellos,
I
1I11111t 111 1' 1 l' lIl' 1I10 de "La Escuela': el cual narra las
1 1II I te plll }'t'l' l o ; así como también se transcriben
1 111 .111 ', 11 "dlls de los cuade rnos en los que Jos
1 lit 1'1 11 111 .11 11 11 MIS experiencias vividas en el viaje.

I 111 .1..
I

Una perso na perteneciente a estas fam ilias migrantes que buscan en
ciudad mejores oportunidades para sus hijos es Lorena Parra, mu
ralamu ri honesta, trabajad or a y orgullosa de su cu ltura.
Lorena y Belem se conocen de sde hace mas de 8 años, cua nd o Lore
ella llegó a casa de Belem , a pa rti r de ese mom en to iniciaro n pl átir
qu e surgiero n pr im ero esp on taneas, y qu e luego se fueron convirtien
en largas y continuas con versacio nes referidas a los hechos y vivencl

y así

','/1,' R. '"111'11 tI(· ( ,'m ~i fm llfos " p. 29 y /,.38. 1999

16

17

"El OnOnítlllle y SWlIlun," nos narra una mezcla de creencias que rigen
su vida, pues para ellos "Rayenari" el sol y " Metzaka" la diosa lun a
crearon e! mu ndo por eso hacen yumari, como una celebració n, en la
que agradecen al Dios- ollo,.,íam e- por que les dio la vida, la lluvia, el
maíz y e! tesgui no, ell sus creetlcias , ellos dicen qu e el hombre tiene tres
almas y la mujer cuatro, porq ue la mujer 1'OIe más, po rque da vida a los
hijos y por eso hacen rituales sagrados en la pareja para la fecundidad.
En "El Alamo?» "Correr, Correr", se describe en el sentir .del ralamuri
esa vinculació~ que los liga con la nat uraleza Y co n sus bosques a
sentirlos como manos extend idas abrazándolos, v su lazo con la tierr:
al sentirla en sus pies ligeros cor riendo por los montes.

"Sangre de mi sangre") La matern idad y la co nservación de su raza tien
un valor mu y espec ial para ellas, y como un símbolo, a la sombra de
Álamo( o de los pinos) se cobijan cual si fueran sem illas de la tierra

"l'l v! ,\/ orella" form a parte de an écdotas vivídas en la vida cotidia na, y,
ultimo: "El Equipaj e de Carolina" es un a retlexión sobre la vida, la
¡," ," II", el amor y el respeto a nu estros niños, rakunuri o chaboch i, son
111 11 110 ... niñ os.
1' 0 1

I lo Iih,o también contiene en la mayoria de sus cuentos vivencias

, igllillcativas, con las que se preten de, que a través de ellas
lectores ralámuri y cha bochi, busquen protege r, rescatar,
11111111 111 }' li,rtalecer los valores de la cultura Ralamuri ; que los adultos
IlIhll llll" esa mirada estigmatizada haci a los ralam u";, po r una
11 ,,1, .11' inclusi ón y solida ridad a través del cont acto humano.

1 ,"

11'

}'

Je l\ t' lIt' S

111111" 1.11 .ihumarus? Convivimos
IIlth lll lt '...
11 111 1,1

" 1

"Murió el apa lochi,' nos dice como celebran el fune ral, para ellos e
co mo un viaje en el que tienen retorno en la naturaleza.

En "p erdiendo el juicio" vemos como su sistema de justicia se basa en G
juici o publ ico, que es una form a cotidiana para resolver los pro blema
en la comunidad de robo, agresion es físicas, tenencia de la tien..
violencia famili ar, adulterio y otros qu e se presenten en su convlvenci

social.,

dl' noso tros creemos cono cer de cerca la cultura de nuestros

I \1111111

Ill Ud H1S

día a d ía con ellos, y sin embargo,
rasgos interesantes de su vida y de sus

l lllidianas.

drl "

es precisamente, un breve compendio de historias
basado s en tradiciones y experiencias de vida
.11 1111 grupo de indígenas. Surge C0 l110 idea, crece co mo
(' tI,·"".,."II" con viajes, recolección de histor ias y cl relato
11 1I1t 'dL 1l111.' en trev istas de jóvenes rat átnurt , que viven en la
1 1/.11 1 h," I.1" SIIS comunidades de origen , que pertenecen a
Ijll ll di' N OII Oi\ Va y Carichic,
1,111 ' "

IIll1 1.1 11l 1,IIl Il'S

11

111

I

1

ll¡l\ 1". tic ,"'IIS ideas y creencias, de su lenguaje, de su forma
ut.u ~ I ' . de SlI actuar y de otros aspec tos como su familia,

111 111

Dos de estos cuentos, "Maria Agricola" y "Ramón", plant ean de alg ú
mod o ese choque de la cultura Ralamur í y sus t radiciones con
cultura urb ana occidental , y también dan una perspectiva desde I
más sencillos rasgos de su vida diaria, y cómo se van dejand o llev
bajo la influencia de la cultura de la ciudad.

"Mujer de pnntalon es" es la historia real de una mujer ralamuri que
el transcurso de su vida con una clara decisión , orgullo y valent ía,
rompiendo para digmas que la sujeta n para seguir creciendo.
"Crecer en la vida es un asunto de t raspasar limites persona les, pro
capacidades qu e uno no cree poseer"
18

11

di 'lo

Desde el coraz óll de la cultu ra rat ámuri
para lodo s los chihuahue nses:

Cuentos del Álamo.

19

U-Hoy en d ía compartimos nuestro
tcrri lorio con ot ros pueblos (los blancos); por
1''' ', aunque sea entre no sot ros, debem os gu ard ar
1II II'sll'as leyes y no desearle el mal a nadi e ni
d,', irlc que no es de este suelo, para que de esta
m.uu- ru. po niendo el ejemplo, podamos ser
1'11"' lI d idos y a la vez, podamos vivir en paz.., _ u
" Ji/'e' rOn'é kot« el isenl yua eper é, -chabochi- kite be/a
.1 '¡I

l,k, II,.; ,liSI; aré tanJuséabon; kv ba, ke wesi su wclésa

,", ", /,t/c' je' "lIel,O. kemu tasi wakiná si beham iju, echiregá
'·./11 AII1I/ I / II 'll d , i ll tl mlámo/i neráa a per élipo alé...-"

Anó nimo

~l.I.:nll."'I=:' del

Alc\!l x"'I

Htst"~s de \~da ora: ra!ámu~

El Onorúame y el Sunnun
l ' 11.1 \'(:1. esta ba el Ono r úame, Di os de la tier ra, muy preocu pad o po rque
I

ItI'> rll ltímur ; no tenían qu e comer d espu és del d iluvio .

'ltll

tle ene ro yel bu en Onor úame llamó a tr es hom b res: a Bawi, el agu a;
y a Eka, el air e, Tam bién llamó a t res mu jeres: a Ucucha n i, la
\Ve t\ la tierra ; y a Nooriquc la nube,

11111

II 1I l l leg o ;
1t

I

I 111 ' 11

IIIisián para ustedes. Tendrán que bajar a la tierra, en pa reja s

\' niujcr. Allí encontrarán la Sierra Tarahumara y buscará" tres

"

,'"1''HIedes elijan".
I

Id,1 p"r ej., tr es sem illas de diferente colo r, pero de igu al ta maño y

l' 11' 1 1,111 .1 10 '" d ien tes de Noorique .
1 I I III luui les di o un as sem illas mu y blanquizcas y blanditas. A Xai
I " 111 1111 .1'> semillas med io am arillas pero m uy duras. Finalm en te a
I

1

I k.1)' u Noo rique les di o unas sem illas de co lor amarillo, ca si

I 1'111

1 ~ lI i ú:

, 1I1 n. r Otl 1 '.~lo 1'llII

a llevar vida y alimento a Los ralámu ri. Sólo
" 111 d,'1'1',,(11/) 0 Y de la capacidad que les he otorgado, tienen que
"" ,1l/o"
1 Y 11, 11<
II
111

1I

11

.1,

luui "

1111

lugar llamado Ojachichi. Llevaban en un

tiempo y no sabían q ue h acer.
",1I.lItl.lr l.,,> semillita s y fuero n a bus ca r un lugar p ara

p.1

111 11 1

1'1 1I\IIdlO

Il h l

d

1,1 11('lIdicnl c de un a lader a donde h abía m ucha
nulu \ , ' 1dt' r fresco. Hici eron u n mawcchi , una terraza
mlu 11 ) 1' 11I1\'gl ' (' lit siem bra co n piedra. s áca tc, m agu eyes
I 111 111 t1 1111t1 d ijo Ucucha ni: - ¡Án da le , Bawi p on ahí las
1
111 1 1111111'11' '>¡ 1.\,> ve un cue rvo se las comer á tod as juntas.

11.111 ¡I

li t

II

I 11 1,1 111' 11, \

l' u 1 ' 1'11 '

l.,,> scm illitas cubr iénd olas po r encima con

tl l ll ' t LII'i1n

escond idas. En segui da dij er on :

23

-Luego pen saremos q ue hacer con ellas, mientra s aquí las dejam os, ya está
segu ras. Después volvem os,
Por o tro rumbo se enco nt raban Naí y \Ve Ellos se diri gieron a Nonoava
m ien tras iban cam inando por ent re los pino s y los encinos, se encont raron UI
an o}'o, Se senta ro n en la orilla a p ensar en lo que harían, pero tambi én pasarOl
los días y los meses y no sabían q ue hacer con aq uellas sernillitas.
é .

rudos pen saron que ah í abajo se morir ía la plantita. La ho rm iga Reyna
1111.1 \ 11111

I

é

pl.uu itus co mo el aire r la luz, nos pert enecen a tod os, vam os a llevarlas
t''>! .i ll unos hom br es pa ra comp artirlas con ellos.

IlIude

II lh-v.un n cerca de una ranch erí a do nde habí a una planicie fértil y un
11 ) 1,1'> pusteron de nuevo en la tierra. Las hormiguitas regresaro n a su
lid I N,u r \Ve é regre saron a su fo rma hum ana y fuero n a sentarse cerca
I 1'111111 1,1'> para vigilar las r saber que pasaba co n ellas.

I

Llegó el m es de abril }' Naí, durmiendo en un campiro bajo la so mbra d
un ár bo l, dejó sus pertenencias a lad o de él. De pro nto apareci ó un a fila d
horm igas rojas y negras qu e se m et ieron a su mo rr al y fueron llevándo se ent
sus d ientes las semillitas, Cuando Naí despertó, vio abierto el morral y 1
semillas ya no estaban. Volteó asusta do en todas direcciones y miró la lar
fila de horm igas tr an sportan do su tesoro. En ton ces co rrió impaciente a busca
a \\'e para cont arle. Ésta, muy aso mb rada , le dijo : -¿Q ué vam os a ha cer?
perdim os toda s la s sem illas. No podremos defraudar al buen Onor úam c.

1I

I

t.mtu, 1:1 " r Xoonque tardaron meses en llegar a un a ranchería, hasta
lugar llam ad o el Álamo . Se toparon con un as persona s
1I 11111 t'I' rulúmuri. Les conta ro n qu e llevaban esas sem illas pero que no
I Ilh Ihlt \' 1 t 'C1I1 ellas. Los ralám uri les dije ro n:

I11 I

11 111111,111111 UI1

I1I

Muy pr eo cupados se qu ed aron p en sando. En ese instante

nuevamente:

We de scubrió I
fila de hormigas qu e pa sab a junto a don de est aba Nai y d ijo: -Ya sé, tenem
qu e hablar con las horm iguitas, ha cernos sus amigos y pregu nta rles lo qu e I
pasado co n las sem illas- Y para hace rlo , se co nvir tiero n en dos hormigas,

1111111 1t1 11l lL' ten emo s ,

siemp re se lo encargamos

a

la tierr a para q ue

uoh 111It''> t'lIa junto con el cielo, el agu a y el sol so n sagrados para

é

pro tegen .
ios y gua rdaro n las sem illitas den tro de una gra n c ueva
1I 1l ,.lh.lI1 los rayo s d el sol, pe ro estaba me dio ob scura r muy

1 11\11 ' 1111 "

I Illllln 11111 d

l'
I

\ Ve era u na ju gu eton a hormi gu ita roja qu e co rría pa ra todos lados y Naí
co nvirtió en un a horm iga negra r pensativa qu e cam inaba derechit o y bi
formada en la línea d e las demás ho rmi guitas, qu e co mo soldad itos, pared
una fina lín ea de colores oscuro s y roji zo qu e resaltaban entre los verd es
amarillos de las flores y de las h ojas del camp o. Así llegaron al refugio de I
hormigas y vieron qu e abajo de la t ierra ellas trabajaban y trabajaban tud
juntas y m uy de acuerdo.
é

Al cabo de un rato y desp ués d e haber hecho am ista d con alguna s de
compañeras, les pr egu ntaron si sa bían de unas semill itas blanquecinas y n
blanditas.
- Las llevamos a un lugar donde está plan ito y la tierra es hú med a y suave. I
esco nd imo s ahí ab ajo para que no las enco ntraran las arañas, los alacr anes¡
ciempiés y los gu sano s que son los que entran a nu estros domini os y mu e]
veces no s quitan lo que traemos d e arriba - resp ondió la hormiga Rcyna - d
que las trajimo s, las esco ndimos aquí.
Una vo cecita se escu chó desde lo lejos: -¡Vengan! ¡ven gan! , vean lo qu e b
del lugar donde las pu simos, parece magia.
Llegaro n al lugar y vieron una plan tita muy p equeñita verde y co n un as ho]

24

1.1.. vcm illns. cuíde nlas has ta nuestro reg reso- dijeron Eka y

I lit ,

,

I

Ill l, l h ln

11

11 111

1 1I 1

indígenas,

11 ' 11110

,1 1

de la cueva y las cubrieron con h ojas y tierra del
con el bu en Onor úamc .

1I' ¡: It ''> .lI"t111

II '111111 ~ 1 1I,IIlt lcl

se llegó el otoño, Bawí

r Uc ucha ni, regresaron a

I lid. 1I.d ' I,1I1 t'Cl Il,>ll"uido el mawechi pa ra ver qu e hab ía pasado
,11 \' \\'l' l', t l ll C seguían en Nonoava, se aso maron a ver
I'll lllli,,,,, lu trc ta nto, Eka y Noorique regresaro n al Ála mo

11

1
II1

I I -111 1'"

Ic'" \ un tara n qu e habí a pasado co n las sem illitas .

1l11 111ll l. 1111lg ,l l' donde

habían dejad o las scmillitas, quedaron
plan tas ba sta s, m uy ver des, con un tronco
11111 11"1.1" \ 1' 1 tll''>, g randes y largas q ue caían a sus lados, y
ltu , 11 1. 'I'!'' .il .thrlrlo, tenia muchas sem illitas com o las que
1 I 111 Ip lll , 1' .111'1 i.11I d im inutos di ent es muy bien formados r
1111 11 11" " l' I .1I1 l1l1' \S

11 .111

l., 111 .1 tlt' hormigas con las que se ha bían topa do.

25

Enseguida cortaron esos bultito s, los tomaron y se los llevaron al poderos
O norúamc. Este las abrió. las molió, formó una masa y la coció. La repartió
cada uno de ellos y les d ijo:

-T. l évenselas a los mlámurj" .
Obedeciendo al genero so Dios, fueron a cada lugar r las pusieron en las boca
de las gentes . que sintieron gusto y fuerza al comerla.
Fue así como el gra n y buen O norúa me mando al ral ánutri las tres especie
básicas del Su nnun, mejor conocido por el chaboche como el maíz: el tierno, e
duro y el ama rillo. Y los ral ámuri pa ra agradecer a Dios su regalo, se lo ofrecer
en cada un a de las ceremonias que hacen , la de sema na santa que marca e
inicio de la siembra del maíz. y la del otoño que es cuando se cosecha. I.
esparcen a los cuatro puntos ca rdi nales y lo ofrecen en ceremonia para ped ir!
la lluvia, para curar las tierras, el man antial, los animales, las enfermedad
y agradecerle la cosecha. Así celebra n r bailan durante tres d ías para que
On orúame que está arr iba siga d ándoles la vida, el maíz y el tesguino.

Por esto, dentro de las comunidadesy fo1milias ralámuri las muieres tienen un lugar de igu.d f OIl
hombre, porquesegúllsus teyendesjuntos trajeran elmaíz a la tierra.planta sagrada pllm elralám
y Sil aumento más importante con él hacen el pinole, /11 tortilla, el esquite. el atole j - sobre tod
íesguíno.
Así qlle la mujer, partícípa cn el trabajo del hombre, cuando venden algo. tienen que contar COtl
aprobaci ónde la mujer y la mujer igual que el marido tiene derecho a asistir alas juntas, a íasfie
y de la misma manera, tomar tesguitlo.

26

t:1Jcnh.. .~ dd A Ic\ Il AJ
H.sbn~~ dey~d,l Clral ralamuri

La escuda
mes de m arzo, tod avía se sien te frío. me despierta el ru ido de
subiendo y bajando las escaleras, con el bulto de las
IIIII 1, I~, l (C I I,l g U i \ S) ru mbo al lava dero, Escu cho el chapaleo d e sus cha nclas y
I I 1 I1 \ ,11/11'" \11IC pisan con fuerza el ceme n to duro del patio y los cuar to s;
1 11 ti " 1 11II1 t l se ca mi na en la sierra sobre el m on te, dond e el ruido de tus
I
Ill ll lu lltle con el canto de las aves los ruidos de los an imales tus
I n h 11 h~lTll'" Ycobijados por la tierra fresca del cam po.
11

¡

...rlí cndo.

11111111 1

r

y

l-v.uua nn c. pero ya viene m i nana: - ¡Teto ! ¡Levántate! ¡Teto !
h 1I1'1.I , li i! (lcváutate tienes ir ala esc uela).

IIn]1 1,1

I

1

mi cuerpo tambaleante aú n por el sabroso horm igueo de l
t1hijas a un lad o que caen sobre la cara de Ram ón y le grito:
I 111 11,' h' ! pnaha! (jvámonosl).
l '

t il l O

11111 1111 '"

111

apilados en el patio. frente a la puerta del cuarto de
.ulcnu» 110 cabemo s, solo hay un a cama donde duerme m i
1III 111 .1 It ll v,1 con sus tres niños, Karina de tres años , Joaquín de dos
IIlUI! '111 1' .lp" II.\<" nació. Tam bién adent ro duerm e en un rincó n mi
1111 II1 1111.1 (su muje r) y el Mlguelito su niño que tien e do s año s.
11 d ll ll l11I' 1I lIl is otros dos herm anos Ben ito y Polo, apretados
111 h 1II 11'11' 1\0 -, regularo n y qu e solo le sirve un a hornill a.
1

t111 111l1.IIll OS

' p ll t

,--

111 111111"', \ lI lT l ' 1l10 S

11 1111

,,1ba ño p ara lavarn os.

n-m- r h;1I10 pa ' los hombres sin que tengas que
le vean -, dice mi nana qu e gracia s a la
(gobernadora) ahora ten emo s buen os
lI 'g.ldn.ls, pal"l hombres r para mujeres. lo qu e no
11 1' It ' h'\ l o p a r ;1 1l0 bañarm e, ni m odo.

¡1I1! 11 , 11 11,\ )' ' llIC

1 1.1, 1I11I' >¡ I I.I -,iri.unc
I 1I

I \

111111 11

29

Salimos co rriendo con la moch ila rumbo a la esc uela, en el cam ino siento m '
estomago co mo un a pelea de perro s. " [Ah! Es que ayer solo co m í un vaso co n
agua r tan tito pinole r po s or a d ijo m i nana qu e ya no hay q ue co me r, así qu
co n la panza de farol no s vamos co r riendo, bue no a veces en la escuela se no
olvida el hambre si tom amos m uch a agua de los beb ede ros.

I 111 III .III 0'i ...

I

I ck- tilla ida en el camión, en troca, en burro y cam ina ndo a la sier ra,
111"1 loc ucnte Te to, él si sabe d ecirlo.
t1 1t l'.1Teto: -¡Ándale, habla! ¡Cuenta ! Si no no s van a gana r o tro s.

111 11111

I \ .In l,1 de su banca con esa son risa picara que lo iden tifica y m ueve

-O ye Ram ón, o ra d ijo la mae stra q uibarnos a con ta r de lo q ue hicimos en la
vacaci o nes... íjole, ¿qué vamos a decirle? . . . -decía Hécto r.

11,11.1 todos lados, junto con sus grande s y exp resivo s ojos negros qu e
que su redond a ca ra .

11 ~ 1l , 11

I 11

-Pos que to nto eres Ramó n podemos platicar del viaje al q ue fuimos a Nonoav
co n nuestro s ami gos y fa mil iares quesq ue pa ' recono cer nuest ra tierra, \ 'C
nuestras familias r saber cómo viven allá nuestro s hermanos ral ámuri, ya v
que nosotro s na cimos acá en la ciudad.
- Si, es cierto- contesta Ramón , -Sí nos pr egunt a la maestr a pu es plat icamos d
ese viaje tan "chí do" A mi me gustó mu cho, bueno hub o cosas qu e no , co m
ver la siem bra seca, qué los animales se mueren y qu e nuestra gente no tie
co mida .

1l,lllit.'1 I.o rena , Pat ricio Benito Ram ón , Lucio, M ircya, Eh-ira y
' H,lI" r.ullos el cam ión allá p or la vialid á, bien temprano q ue nos
1 II I 1 ti .uni ón sa lió a las siete de la maña na , en el cami no juimos bie n
litI1 'JUt' llevamos hart o la nch e p a comer, p an , jugos, fruta, salchicha.
11 " \ t hocomilcs, Pos nomas com imos y todos a roncar pa llegar

¡ 1tI1l

1I
I

11

1

I
Así entre risas, pr isas y aven tones llegaro n a la escuela. En la puer ta el co nser
llam aba a todos los ni ño s que corrían para entrar pron to al pa tio de la esc ue
y dirigir se a sus salones de clase. Teto y Ramó n entraro n a su salón de clas
dond e las platicas gritos y ru idos de las bancas se apagaro n de pron to cuan
m iraron venir a la m aestra, a tr avés del grande venta nal qu e los ilumi n a. "

nl l (l

11

uuqur

Entra la maest ra al saló n, una se ñora joven y con gesto bon ach on .
-¡Buenos días niños! (jkwir a kuruwil l). -¡Buen os d ías m aestra! (¡l\\
ben eri am e!). -¿A ver? ¿Q uién se aco rdó de la tareat .; - un abso luto silenct
respo nde... -¿Q ué ya no recuerdan el tema qu e tenían qu e traer?
Benito con su ca ra de susto y at revim iento a la vez cont esta:

/I t1'i

1110111 ,1 \

en don de vende n los boletos, a ese Da ni el lo co nocen
d ijeron que espera m os aqu í a la gober nado ra (Siriame) .

dt' I'i 'i ilr tu tierra te sien tes com o el gavllan que vuela libre':

metern os al agua ¡ah qu e agusto! De esto no hay en
y la Tr abajado ra Social por nosotros
1 1111 1,1 tl1 rvich-n tc de Nonoava, a dicirle pa que íbamos. Me sent í
t Hit I 1l,1I 1dll t'IlI,'¡1tl1 0S a la Presidenci a con el señor Ho mero , Dijo
t I qll1 I lunn-ru L'S una persona q ue sab e resp eta rno s y ayuda r nos,
1 111 'llll ll ,lh,da hlcu por toda la comun ida d, co n nosot ro s los
1 1"1 1\ 1'111 ' 11 den tro del monte,
I 111

,1

del día, hace mucha s pa rad as el

hajamos en la plaza del pueblo, dejamos la co m ida y las

11 11 .l d ,l'i

I 11I

-Shcluss.i. shhch htss.. . ¡ahí viene la maest ra, cállense, cállense, siénten
gr itab a Martita, la alumna prefrerida de la mae stra, q ue cual si fuera su 1
asiste nte llam aba la atenció n a sus compañeros,

Nouovn co mo a las doce

,1

11 11m

1111 .1

11 1111 ' 11111 lit goberna dora

, d al a!' las viven cias qu e tuviero n en su viaje él y
I I d l,1 I'n q ue llegamos -d ice Teto- .. ," (En los siguientes
llhl h tu.rlmcn tc algunas de las expresio nes escritas por
I 1111 Ip ,IIIIII. m ivmus q ue cada uno escribió en su cuade r no

111111 11 / 11 ,1

.1. 1\i1.ll¡o),
-Si...
I( uuon

-A ver Ben ito. .. dime. . .

I
Co mo un susur ro Ben ito contesta: pue s 10 que h icimos cuando no and aba
aquí en la esc uela ,

30

'''IH

t I dl'! .!O/ 2. l Ucimosjunta pa acordar como vamos
tt, / 'I'l tll" ." obedecer a Lorena para es la gobernadora
" t.u.«, t 'ltll/l/l,.)' hacer toda la tarea, cumplir

'1

31

y hacer toda la tarea a pa que venimos, portarse con respeto y co1'l seriedad delant
de la persona que hamos a platicar y con las autoridades. no peliar con nadie.

di

\ilmos a trabajar así: Patricio se encarga de la grabadora, Daniel y Patrici
toman lasf otos. Lorena M íreyay Ram ón escriben en español lo que ba a platica
Lorcna y Daniel con los ral ámuri de aquí de la sierra. Que lucio y Elvira escribei
y preguntan a como se llaman cada el lugar al que l'amos, Benito va a decir com
son las casas, todos vamos a dicír a la jen te quienes somos, porqué vinimos;somo
tarahumara ral ámurivenimos de Chihuahua a),á vivimos de acentam iento Pin
Alto, venimos para platicar con ustedes y con nuestrasfa milias, sentir como vive
ellos en la sierra y que nos platiquen sus a problemas.

, 01,' 1/1'//1'

111,1 1/ 11,

1 11/1 1,

"Ale ihito la presidente de Nonoava y atados que j uimos en el grupo ptl
tarollo ondo (una comunidad que espun to de encuentro de varias rancherias
pobladores mlámuri del Mu nicipio de Nonoava), Y tabien lo invitaron a mue}
ral ámuri de aquí en la sierra de todas las rancherias.
Estabamos muy acontentos por que nuestros hermanos mu chos jueron )
f amilia me salure, muchos llegaron por todos los caminos y las lomas con su ) ('11
hibanos ju nto con la presidente pa esperar despensas, repartieron comida y el
de botellas, a nosotros tabien nos toco y todo el equipo la llevamos pa m/{' r
ranchos, yo la lleve a mi nana y mi hermanita pa guaguachemré.
17 de Marzo. Ramón:

':.\ mi me gusta mucho aquí. la rollohondo, por que puedo correr por el ,,1<
ver los arbóles, los pinos, el agua del río. los pajaros y vi arboles de manZ,l1l
rurazno. tabien vi de cerquitita a un gávilan volando, luego nos juin os tod
una troca po la Mesa del A lom o."

32

I orcna:

'1 OIlr'1 l' fllli(O a gobernadores y domingo stuvi mos todos en la j unta del
" IIIIII'I'.(,lri (sermón), yo aprenti a platicar con mi jente ralámuri sobre
'111 • ontumn fl Ima reunión quefalt aba mu cho apoyo, estaba todo seco.
, mor/llIl J' tenían ham bre.
I¡III0 11I 11.1' tristes por nuestros hermanos, ala nochi icimos lum bre staba
'1 J'If' II I' Y 110 dej aba la fogata. pero así compartimos todos ju ntos
, 1I nt« dI' fll run íon, lo otros rai ámuri de la mesadel alamocomimos
I 1'11, .111 ./" e nosotros llevavamos (huevofrijolesgalletas,maseca hacer
, 111/1, l'I'I'tls )' chile)."
1

I

11

l tu 111:

en la sierra guepó y estamos con los hermanos
e! seJior lose A ntonio era el gobernador pero ya se lo
j/ ,,1 1/ l, ( ,'S , I de Ramony estaba medio triste y no esta el ochipare
1111 ) l' d.·1iriutos l/ef uimos a lotro lado y su casa es un acuartito re
1I ,,/t u. o

l'
16 de Marzo. Larena:

l'l:~lI l/( lo

el grupo con los ralá",,,"; en la sierra, tamos ablando con lose
sesenta año. ~'h'e aquí la mesa del Alama. su casa es de adobe, un
1111' IIlI /il'IICluz ni agua. ni cama tiene cinco ni ños y lll1a niria, Wl corral de
1 j I ¡'PIII II Otiene comida."
'.U/lII\

Luego Larena la gobernadora nos dijo: -la otra l'ez 'Ille ven í ti Nonoava, en agast
con Hector (teto) y Benito les platico así pues que llegué a .\'onoa"a entregu
una carta a la Precidente señor Homero pa dicir del cuento y pedir su ay ru
pa cuando vini éramos todos, después yegamos en citanachi, mi tierra cont
m ubien mis f amilias fui abisitar a jente en el pueblo. abisite a gobernadores. b
bauticios en Sahuerar é, lo yso tonaré, había tesjuino y amataron vaca. antabll
los capitanes. el chapeyoco, el monarca y uno gultarista con beolin, tabien much
indígenas ralámuri y repartieon tonari y bailaron humari que ponen en med
una cruz re marera y bailan alrededor los matachines. otros y las mujeres bail
con sonaj a wicarami asi bailan dando vueltas y vueltas y pasando en fila".

I lec tor (Teto):

$ IO III OS

J II,r/O . OIJ

!I" 1,/, 1/' (0/ /

ocho árboles."

1111 11

• / 1,/1111'1

.\ /l,ha yorando y centramos a un niño staba con su

se murió y dice siente mucho afeo por que le
1'l//'i1, .'\/.' f1~"c10 es aguelo de Ramón y tabien de Daniel, el

lid 1111 ttcn« l'IIJlfl
11

viven solos en wepo. la aguela se murió hace dos
trujimos pa Chihuahua pa curarlo".

f'II' /..c' ""a sCliora rat ámu ri staba cantando a hermano s
111'''''''11 (.,111111111 muy triste... l'amos a scrihir uno cuento.

I IIllIr' / 411 105

1/11//111 t' 1111 fo

"'j'

t

a rnosv« que soñaba
SI' ¡'IIcontraha volando mucho lej os y lento,
"'OIllc.'l1 tos mu acontenta, pasado un tiempo
l ' litio 1'(1)' fl cambiar cuerpo, seré murciélago,

, "'1 11 11 'I / h '

t III /" " /1,'1, 1.(

"lI/'I"""

33

rochaca.i lagartign) o león, ¡no! Mejor popotamo as; soy grande gran de en es

¡pacatelas! Le pegaron y cayo muerta [pobre mosca! Solo so ñaba que cragrand
pero amejor seria l'olar rápido J' cuidarse de que no amataral1 ... PIS,"
y así term ina Teto platicando en su salón de clase a la maestra y sus compa ñeros
~ Soy Teto... ya regresamos d el viaje el lun es y yo d igo lo que más me gusto de
viaje. nunca lo voy olvida, pues fue aba mi aguclita, pasiar en el monte a nda
atrabajando en equipo, no m e gustó ver a ralám uri rll ll}' tr iste.
Y.. . yo lo que ap rendi fu e Hablar con mi gente compar tir con ellos co m id
y platicar, aser café, parti r leña en la mañanita mu y atc mprano y aplat íca
pregu ntando a la gente. cua ndo llege a m i sierra me sen tí bien acontento d
baña rme en rlo, y cuan do llegue a suelo co rri endo por el m onte como venad
tán rápido com o lo pájaro.

.Me gusta ser m l ámur í r va ya seguir siendo ral ámur í m e gusta hablar co m
tara humara por que como d ice mi na na "mlámuri vale': si mlámuri va]
much o -o

34

1.::~lC'r~t,,-",~ del Á I¿\ llX",
11~!"riasde\'ida eral ra ~m uri

El Ála1110
1'11.1 lo-, mltímu"¡ oriundos de la regió n de Nonoava, el Alama es un
I

l.

I Ih

1111 Ilh

h

neu tro,

1l1<1.5

~ ,p,i no los

allá del hecho de qu e haya álamos en el lugar, porqu e

hay, es un lugar de p aso, pero de paso de n tro de lo

1111

lit ",I,íll"' ''; q ue viven en los alre dedores, convergen hab itant es de
11 1 uu uu ud adc s (l luepó, José la Mora, Guag uache ra, Arroyo Hondo,
,h 1, l)u i<.' Ill'S llegan al Álamo , van de paso, se reún en en su anda r, si
IIrl 1,1 dela ho la. o al trueque de chivo por maíz o tela o frijol, a su vez
I h 11.111 Y MIS fiestas llevan do to nar e, a sus fam iliares y sin olvidarse
111111, cu.uu lo va n a las celebra ciones, a los ba utizos, y a la siembra; el
nllllh c" 1111 punt o de encuen tro y reun ión, tam bién de partida para
111 I 1 1I l.w cu muuida des, po rque a partir del Álam o ya no hay camin os
1111 I , lIl.l" quc a pie r en burro.

••
..

~

, dt ' pl'l ll·. Record é la última vez que estuve bajo la cálid a somb ra
1.\,> llores en la llanura acariciadas po r la fina lluvia. mi ré

..........

11111 11\11,u ld o

m.mn v cxtcndidns llam ándome.

111111

111

I I

11

ti

.rq ui. }',I 1\O siento esa soledad que me pen etra en los ruid os de

I 11 ,1\ 'l ll l ' Il\ C

m iran y me ju zgan po r m i apa riencia, ése quem ar

,1111 11\1 '" en el ver..1I1o y gélid as co mo sombras escondidas en el
h I ll l l l .l lll i n M entre ellas.

ntu .1l'1I11'O de ella co mo un a caricia de savia r de vida, tocar
sentir su piel gruesa y blanquizca.
1 d t11/ lll. mir.u al ciclo y bu scar al buen Onorú ame (Dios ), en
11 111 111 ' 11 110, " l ' me pierde entre el caserío, el ruido y las caras
h

111

-'

.,
".
lO

-

11" lIt , 11,'" .ílamos,

1I 11

H111

1111.1 vid.\ apresurada,

11 1It111 111 1

,

.lp.lltld li (abuelo) no s contaba la histor ia de Juan

1I 1111,i"' '' , I qu e le gustaba salir al campo por las tardes y siempre
l' h1 1111 11'''', 111... en cin os y los t ázcates, anda ba dand o achazos a
1I

1111.1111111(' 11 "'11 camino

tlll Ih UI I., )'

ped azos de ram as que cortaba': hasta

lt' dio ,.. cnu ón.

37

- "Xosotros usamos del árbol, solo sus ramas secaspara Ctllentarnos cuando hac
mucho frio. Los árboles nos dan vida por eso los respetamos, nosotros hablamo
con los árboles, así como platicando con ellos, si le cortas una rama le pide
permiso )' si otro lo hizo sin perm iso corno tú lo haces; otros tenemos que pedirl
perdón. Son hijosdel O1lOrÚam e.
Cuan do tú mueres Id "'ida no acaba; desp ués de muerto, tu pue des vivir 01
ve:- )' ser árbol. ¿qué te gustaría ser? ¿pino, táscate, álamo? Dime que sentírí
si tu f ueras un árbol lleno de nidos de pájaros. serías responsable de la vida t
ésos animalitos; pero si pasara un ralámu ri dándo achazos cóm o tú, entone
sentirías miedo de los seres humanos.
Nosotros los habitantes de la sierra somos igual que los círboles, co11'w la semill
de la tierra. Los árboles marcan nuestras vidas desde t.luC nacemos, cuando
muj éque ya )'a a parir se mete baj o su sombra y busca su juerza, la juerza (
álamo, es como nuestro propio calendario, como nuestra vida, el ra/amuli tUl
de la tierra )' )'uelt'c a Hacer en ella, una )' otra ~'cz, se siente habitado entre I
árboles COmo si j uera su propia casa, como si viviera desde su com zán con
cuerpo dentro de sus ramas.

El árbol, crl el resguardo de su sombra, se dá como el punto de encuentro de
vida, de la alegría, del compartir del sufr ir y del vivir de! mlcimurí-",
Acordarme de mi abuelo me pone tris te, la vida en la sierra ya no es igual.
Pien so si algun a vez nuestra tierra nos dará la bienven ida a la luz, )' d esearia q
nun ca más la sombra de sus árb oles se acabe, ni sus rama s como bra zos dL'J
de abraza rme, ni la br isa de sus hojas como una llovizna fina y perfum ada 1;.
olores de pino, laurel, yerban ís, hierba de la víbora, o chuchupa ste,
El aire cruza por mi cara, es tan su ave. Emp iezo a respirar, mi mente
conectada con todo lo que ro pienso y qui ero soñar, siento mucha alegría,
mucho s pensamientos en mí cabe za.
Pienso en mi mismo, en mi p ueblo aman le del maí z, de las fiestas a la In
la lun a, mi raza de cantos y tejidos de tod os los colores que cngalan mi sien
Volveremos a la tierra, desde d onde nuevo naceremos y viviremos, pob lare
de frutos un aire de tiempos nuevos, d anzaremo s con nuestra col!
viviremos el crepúsc ulo de cada día con toda nu estra alegría, en el am aneo r
las cañadas r sus precipicios.
Nadie que ama su tie rra muere jamás, vive par a siempre dent ro de ella.

38

Lupi ta y C hon ito estaban parados cerca de don de empezaba la carrera r Lup i
le dice a s u hijo: -M ira bien, fíjate co mo Lor ena y Eng raci a corre n con la ariwe
que llevan en la mano r em puja ndo una pelota.
De pron to Lupita hace un gesto de asombro r lleván dose las manos a la ca
d ice emociona da: -¿::\1ira!, ¿.M ira! Si van a co rrer los ho mbres ve tu Pap á va
correr, y ellos como lo hacen preg unta Cho nito.

Le contesta s u mamá Con un aire de gran import anci a.
- Rupert o r tu pa pá van a COrre r con g uarache de llanta y le pegan a una pel o
de m ade ra q ue hace n del p ino . Le dan y le dan co n la pun ta del h uarach
Ic\'ant ánd ola para que avance y seguir co rriendo t ras ella hasta la lo ma d ond
está la otra ge nte, ¿la ves? Ig ual qu e las mujer es van y vienen much as mucha
veces, hasta que un o de ellos n o agu ante y en ton ces el otro ga na la carrera .
En eso C ho n lta mira pasar la carrera de hombres p atean d o co n su hu arache d
llanta la bola. disting ue a su Pap á y le gr ita:

hUI 11

hun chc- dec ía Lup ita - 'o ra si gané.

1 11111 11 10 1\ de las apue stas tam bién se ve ían má s. vestidos, hua res, cas ettes,
una chiva v• un marrarutn.
I Il .h 1"
\ t1, telas
... . . , v
. hasta
'
1

. m uru'da• l I •v tod os siguiero n la fiesta,
sin olvidar
1ucro n a su co
, 1
t d .
.. . . . . I O ior úame tesg uino y to nar e. Ahí uu raron o os ,

tlll l: I. ~1

I 111 11
a
l
. .
.ontent os , hasta qu e la luna de shizo su lu z
I l lhlldll, b.\Ilando matu\"'hme. 1.
. 11
~
1 .:.. ito fresco del
" " ".
. , 1 di o »ermi so al sol p ara ega r. co n e \Il:1
111Jll,lll\l:. } e
J
. , 1010.',1 de un lado para o tro, com o SI les
II q Ul' los m ueve como mc cienc
hn-nvc nida a ot ro d ía más...

-¡Tata! Recu érd atc [cor rer l, ¡corred , [correr], ipa q ue ganes!
Ta m bién pa sa n las d os m ujeres Con la ariweta, a pesar de q ue las dos p arejas d
co mpe tido res ya llevan varias vuelt as, ya ni las ca nte, no se ven ca nsados, vn
fuertes. Ligero s. erg uid os r orgulloso s jugan do su juego.
Pro nto llega la noch e y Chon ito d ice a su n an a: - y 'ora ¿cómo le hacen ?
-Mi ra , allá tien en mu chos bot es de tres litros, ade ntro pon emos ocotes o vcl

y las ponem os p or to d o el cam ino que corren, así parece p oquito al d ía y e11
sig uen co rriendo, co rriendo.
Al fin los co rredores van dando una v uelta, pero ya sin alcan zar resucll

Engracía se de tiene, se sienta en la tierra y se q ueda exlen uad a. M icnuu
Lo ren a sigue corriendo, dá ot ra vuelta y regresa d onde Eng racia y le d ice _¿'I
bien ?- Y esta le d ice: -es vano ya no sigo car rera, tu ganaste, p ero que bueno p
que yo te aposte a ti, así q ue tam bién ro gano.
En tanto Rup erto jadeand o, ja lan do aire y apret ánd ose la panza de ese dolo r ~
caballo q ue da de tan to co rr er se d etiene, Lo ren zo el Papá de C ho n ím sigue ot
vuelta y lu ego se det iene, al m ism o tiem p o q ue la gente gritaba: -¡ganó, gan
Papá de Chon ito ga nó !

42

43

C ,c ,¡los cid,unn?,'
H:.stor.u de:v.da cr,¡!rn!á.n¡¡.ri

Sangre de mi sangre

't

en Citanach i d el ranc ho d e guaguacherare hace catorce años.
y que me cortaron el
I 111 l UII 11 11 olote de maí z bien limpio y afiladíto, luego lo en terraron en el
I d. 1.1 l.l ...a de mi aguelita. Yo creo que por eso me gus ta tanto la sier ra.
11 I 11Itlllll'II porque soy ralámuri.
I 1I.It"í

1111 11I.11 11.\ que fue con mi abuela con quién nací

puso el nom bre d e Susana, pero a m i me gusta para que me digan
,,!1I1 1'1l.111 do yo tenía cinco años nos fuimos a la ciudad. mis papás, Jorge
uluuuunu mayor y el mas chiquito, que en ton ces era Daniel, porq ue luego

1I

111111 11\('

I lun l t éctor

11

y Benito.

II n lugar dond e vivían much os ral ámuri como nosotro s. y nos
un cuartito chiquit o para los siete. Yo estudié hasta termina r la
111I 11I 1 11 1.1 d udad , r cuand o tuve catorce años me casé con el Daniel que
I 1 ¡l ll o .., luego me embarace.
Illn

.1

I It ll l

.h,11 0 1110 seis meses de la pa nza palívíarm e cuando un a mañana b ien
1111 ruc despert ó un llor ido, parecía uno de beb é recién nacido . Salí al
lIu ) 111'\1 ubri que en uno de los cuartos donde vivía una mu chacha con la
1I
11 1111 ' llevaba bien, estaba sola, ella no ten ía marido.
11

ti 1'1

I 1h l 111,1" pro nto que pude las escaleras, aun qu e ya me pesaba

bastante el bebé
dent ro. Cuando llegué a la puerta me qu ede azorada. Efectivamente
l ah.run beb é acostadito sobre unas cobijas en el suelo, pero bien enguelto.

l '

11 111

1I

1111 III, le por él y lo levanté. Le dije -No llores, yo le voy a cuidar-, y

pesar de estar embara zada y pasar bastant es prem ur as por su
PUl", enton ces su Papá se iba por mu cho s meses a la sierra y su Mam á
1111 que 11I1-,e.ir trabajo en casas pa ra tener com ida, llegó con su nana y ésta
1 11 1111 1,\. ,\
111 1

I

1,

IIIIt
Ilu lI .l l .l g .ll' I" I 'i l c

I

1

al bebé?, no es tuyo.

.I'ln I mi queta, la qu e vive arr iba, dicen que muy temprano salió con su
IIr )' )"\ se fue a la sierra, lo dejó solito.

11I\ ' 11

45

-¿Pero que hacemos co n él?- Contest ó su mamá- yo no sé cómo. pero yo lo v
a cuida r; tal vez diosito me lo mandó corno tarea.
Pasaron casi dos meses y Susa nita , ya muy gord ita de su embarazo. segu
cu ida ndo al bebé, al que le hab ía comprado un a tete ra para darle de come r,
dab a la leche q ue les llevab a la cordin adora, la rebaj ab a con agua , paque no
hi ciera daño al estómago.
Hub o do s ocasiones qu e do s señoras cha bochi que ría n llevar al bebé pa
adoptarlo, pero cua ndo ellas llegaban, Susanita salía afuera a esco nderse ent
o tras casas que ha bía en el lugar. Su Mamá la regañaba porque regresaba (
afuera cansada de cargar al bebé bien envuelto en el reb ozo sobre su espalda. 1
fin. un dí a dis cuti endo po r la criat ura, Susanita le dijo a su nan a:
-No pod em os dejar al bebé con chab ochi, Diosito Onorúa me dice que lo
raltÍrtwri siempre estemo s ju ntos ayudándonos, somos todos hermanos, est
ni ño es sangre de mi sangre nana, es nu estra raza y deb emos protege rlo.
Asi fue como Susa nita convenció a su nan a, que se quedó callada co n el ejempl
que su hija tan joven le daba.
Pasaron unos pocos días y se apareció en la casa de Susan ita una muje ral ámut
que venía de la sierra, se t rataba de Toma sa, u na prima de la madre vcrdade
del niño, la cual se dio cuent a que su prima lo había dejad o sólo en la ciuda d
dec id ió ir por él.
Susanita mu y con form e se lo ent regó, pues Tornasa, a pesar de tener otro
niños y de vivir en la sierra con muc ha pob reza, le dijo que lo cuidaría com
su h ijo, ade más se lo llevaría pa' la sierra para que apr en di era su mod o de vid
de ralámuri. Despué s, cua ndo el niñ o estuviera gra nd e. si el qu ería venir a I
ciudad, lo po dría hacer ya que estaría bien ama rra dito co n su cultura y no ser!
tan fácil que se olvida ra de su cultu ra.
Ha n p asad o varios añ os y Susan íta, ent re sollozos y suspiros sigue rccord and
aqu él bebé que mecía y arrullaba entre sus brazos. Q uizás algún día regrcs
quizás no. m ien tr as tant o. como ma dre fiel, le sigue arropando en su
pensamie nto s.
Lasmujeres ra/ámurj tienen un alto valor, como ellas dicen, con los niños de su raZll. Si una de ellll
abandona un niño,siempre la que está cerca lo recibe concari,io y fa cuida comosu hijo, 10 -doptll
y 10 cuida, porque es su sangre, su raza...

46

10LJ('t ?l (~=, (l-I Ál(\Il?,-"
I l isl M'..1 ~ de\~.-ia or.U raLinl>lf'i

Murió el apalochí
11.11I d ías de marzo cerca de la se mana sa nta, la primavera iba ya
11 Ildo 10\ valles r los cerros)' no s d irig íamos a Gu aguachcra. Hab íamos
I 1 Illllr tem prano mi m am á r yo ju nto con mi herman o me no r Julio.
11 I I \ C1 a m¡ su sú (abuela mat erna) Soco rro porque mi apalc chi (abuelo
I 11 111 ) Il llll.í... había mu erto. i':o sabíamos ni de qu é. Ml tío Ramón quien va
I 111 ' )411 itlo de la dudad a la sie rra porqu e Lrabaja en los ra nchos cerca no s,
dlll 1.1 no ticlu y solo dijo qu e m i apa loch i tenía días en fermo, que tosía
I 11.. ~ '1 11l' se quejaba del pech o,

ni

cuumces qu e llegar h asta donde vive mi su s ú, Pri mero llegamos
ruuún a Nonoava y deb íamo s cam inar un a hora pa ra llegar al Álamo
11 11 de P,'\i1l" po r ahí. un día entero de cam ino para poder llegar a nuestro
I 111111 , 111l,lguachera. Tod o esto a pi e porque no h ay caminos para las tr ocas,
lll lltll' 11,,, hubiera, no tenemos para pagar, ad emás no s gusta cam inar, ver y
1I d 11 111 que vivimos alguna vez en la tierra que no s vio nacer. Bueno, por lo
1\11 1I uu, porqu e Julio es más chico, tien e once años , él nació en la ciudad .
I 11 I1 1 ,' 11 1.\ sierra.
11111

1111

¡

11I1tllll ll ll l ll l í

seis añ os nos fuim os a la ciu da d porque éra mos muy pobres;

I p .1 "(' h.r bia ido allá y logró co nseg ui r trabajo en "la obra", sin emba rgo ,
1 I l h 11 1It ' 1ll p tl de estar en la ciu da d. al cabo de unos do s año s, nos dejó y
I
11\0111 l ' " cuando mi mam á y yo tuvimos que tr ab ajar. Xo por ello dejé de
1" 1111 , III1I lJue hacía el esfu erzo de hac er ambas cosas,
I

1 11 " 0 IIt·g.1I1l0S al Álamo no s encontramos con varios con oci do s ralál1lur;
Ih 111 r vcnfun de paso a otras co mu nidad es en la sierr a, Ahí nos topamos
11 11 1111 11 1{ ,1l\I\'lI\, quien venía de La mora, que tam bién iba a ver a mi su sú y a
11 11 ' dtl \ Id till e había mu ert o, Dijo que unas horas antes de vern os , ahí mi sm o
I I ' LUlltl, M~ había encontrado con m i tía Luisa , quien ya había visto a la
1 11 ~ h.lhi,1estado con ella an tcs de que m urie ra apalochi Tomás. pero com o
11 I LI 1'11 1,1mora. ha bía regresado con su fam ilia y cua ndo el tío Ramón la
111 \. 1Ib,1 rumbo a Gu aguachera.
11 1I111{,1111ÚII IHlScome n tó qu e apaloch i Tomas hab ía caído muerto cerca de su
lI lt l.l h.1 ( 0 11 los chivos- dijo.

49

Apaloch i Tomás tenía unos cuatro chivos y una vaca. Hacía tiempo que hab
estado tratando de semb rar pero como no llovía por la sequía no se le dio nad
Era muy necio r cuan do se en ferm aba trataba de d isimular r fingir que no
pasaba nada , además siempre conservó la costumbre de salir por las ma ñanas
llevarse a los chivos al cerro y caminar. pero esta vez al regresar, por el esfuerz
que había hecho, más días de estar enfermo y lo tlaco que estaba, no soportó 1
pudo ter minar su camino. A su regreso se cayó y tosía mu cho.
Dicen que lo encontró Jorge, un ralámur; vecino de su SÚ, y que cuando 1
enco ntró, Tomás ya no podía ni hablar, así que lo levantó pero seguía to síend
y luego. de un momento a otro, dejó de toser, así nada más, Jorge y otro seña
lo llevaron pronto a casa pero ya llegó muerto.

t'

' O... otros

nos enteramos porque n OS CO,I,l o

és de todo aque o,
11111 1-, cuatro meses ctcspu

I 1
111111

it ó _

la tía 1 u ísa un a vez que
. ,

'o tenuimos encobijado Y le

hh 111111" un funeral a Alonso, -condl~ l 'detener la man o" (refiriéndose
, uo".. . "1\:0
HIIIl
üu te vayas enoja
, pu irnos

ti'

.
d
' m UY rápido. El viejo Don José,
' ' la lía LUisa to o paso
,
,
In q Ul' nos p1at ico
, 1 d íjero n \ 0 que le teman que
'1 , dio el sermon, e l
.r I
I 1111 tll' .Iqud la comuml al,
.
r }'a nada sobre la muert e ue
.
'idas
sin
mencrone
<
11
I l\ll.' r o n a seguir sus \
11 lo l\I .l lú) .

111

luu

tl

un idus frente al cuerpo del apalochi, ent ró
1.lh.lInos en el cuarto re
1"
ás viejos de la com uni dad.
,
'1 un o de los f a atJlu rt mas v -e,
11 '
11 1 1 1\ l ,I",\~ venia con e .
lochi Tom as, se llamaba Canc e ano ,
1 1 1\Il' ...1ri.\me vera muy anugo de apa,
,lh tl de un rato comenzó el sermo n:
I 11 11 1,
l\llll 1

Mientras m i tío Ramón nos con taba lo sucedido, hab íamos dejado atrás e
Alama y cam inábamos rumbo a Guaguachera, se nos hizo no che y tuvímo
que queda rnos en el cam ino cerca de unos frondosos pinos.
Muy al inicio del amanecer despert amos y seguimos caminando pa ra hora
más tard e llegar a Guaguachcra,
Tenía años sin recorrer esos caminos. El tr ayecto fue muy agradable. más qu
nada ver amanecer, y cuand o Julio me decía que había visto mu liki (tor tuga
cerca de las piedras. ahí estaba, a paso lent o, casi como el sol saliendo.
Cuando llegamos por fin a Guaguachera, Julio jugaba con un gato que no
había seguido.. ,- ¡mussa! (gato) - gritaba y se reía.
Ento nces llegamos a la casa de su sú, ahí nos dieron de comer remeke (tortilla)
y muni (fr ijol) porqu e no habíamos com ido desde qu e salimos de la ciud ad,
Julio es mu y inqu ieto, quería jugar, así que se salió de la casa. Decía haber visto
un rowi (conejo). Era tod avía un niño y como tení a uno s dos o tres año s sin
estar en la sier ra y ver animales, estaba alborotado.
Los demás nos reunimos en un cuarto do nde estaba apalochi tendi do }'
envuelto en cobijas entre cuatro estacas y un a cruz clavada en el suelo. En
el lugar se encontraban algunos primos. los siriames y uno s pocos vecinos )'
amigos de mi apalochi.

egaste }' no te vayas a regresar po rque
... . r solo por que so\o lln e ga. , es tu
11 ", que \ 1<\Jíl
'
.
'1 sin tristeza m pereza, }a
ll " es tu deber irte con e ,
d
'
I1 Illnlll.l11\l.' ya te amo}
' 11 nes a nadie de este mu n 0 , mas
'
ás
no
espantes
m
al
,
di
"
d
1111 11111 Yno 1la) m , ,, .
.
c.,» -continuo lrtglen ose
do
'
vamos
al
mismo
11n
."
,
, Illl "Ill:ontraremos, to
s
I
" la vida en la natur aleza, en e
.
'no que va vemos a
I1 Il u Id" ,..'No mO nlUOS, SI
ba todo en la muert e, volvemos
a a
1 II l 11 1'\ venado, en el co nejo .v. nO,se nos(D: )"
con Onoruame lOS .
1 11 Y11 0" encontramos
' 11 sú le habló a apalochi y le dijo que se fuera tranquil o Yque luego
11 1 1\11 11
' "
d
1 , I d1l .ll rato que ella fuera llama a.

,,,,1<-. 1,,, slriames (gobern adores) ,q uieneS ~::nbién estahan ahí , Uevaron
I 11 lltlll .lld o

de un os chivos que hablan mata

.

, to a a alochí. cerca de la cruz, ella le estaba rezand o
11111 111\.1 l ,-,t.\ha parada Jlln
p
,
.
.
. ' U sú v la ha LUisa.
hlll l ll. l l\l e jun to con mi s
,
1 t í Ramón prendi ó una lumbrada Y
, '1 los malachm es Ye \O
"
1
1 '1Illll/.ll o n a 1;11 ar
k ( rllademaíz) ytesgllinoJunto a e
' ( Ido de carne) reme e tor 1
10
' e
1\1 11 1111\ 10 11•.\1" 1, ca
. 1 ' tambi én como ofrenda a noruarn
Illlll l u q~o bailaron para despedir O}

'1

1 11 1'1"1' \0 rl'd biera,
Fue mu y distint o a cua ndo murió Alonso. el espo so de la tía Luisa. Era muy
tom ador y lo mataron en un pleito de una tcsguinada, allá en Nararachi.
Cuando )0 mataro n casi nadie supo hasta mucho después, porqu e allá los
ral ámuri tienen costumbres distintas. No avisan cuando alguien muere, solo a
la familia cercana, pues creen que si se avisa, es como si se tratara de algo para
alegrarse

50

. . l ' tes ulno a la gente, otro remeke
, 1\l1.1r It'" -, h-iantes em pezó a repartir pmo e} g
h 11 \ 111'

51

La celebració n duró 3 d ías, y ya era mome nto de enterrar al apalochí. Fuim
todo s juntos e hicimos el hoyo donde lo pusieron envuelto en cobijas y tapar
el hoyo con tierra. Al term inar todos callaron. un silencio breve reinó ent
los presen tes r se man tuvo hasta que se fueron la mu chedu mbre se había i
dcllugar. Al final no s fuim os nosotros, era temp ran o por la ma ñana y toda
teníamos que caminar un día entero hasta el Álamo .

52

~~lI.:'l ? k"l,:"- \..kl Á1c:\11?1.."I
Ibl,'r~\S .j ~ \~.-G. ('ro! r.llall:l,n

Ramón
I I 1 tud.rvia un ni ño. Apenas o nce y recié n cum plidos doce, La escu ela
una carga, nos aburr ía pero tratába mos de pasa rla bien; eran
I III II~ 11 11 sol y nad a qu e hacer, pronto saldríam os de la primaria, ya
IIIn 1'11 \,,1 ú lt i m o aúo.
1111 U l ll lt l

H.lli\ la y Ern esto, y yo, solíamos pasarnos los d ías junt os. Salíam os
I.ls casas don de vivíamos todos los raltílJluTi, cami nábam os al
I
11l)l,.lh.\I 110 S a las maquinitas; luego nos íbamos y pedíam os di nero en
11111111(" r ot r..IS veces en los crucero s. Tamb ién una qu e otra vez pasába mos
1 lt 11,1' ti restaurantes pa pedi r com ida .
1111

II

I 1I 111 1 tl l '
I

1 qlll " - n-ruprc no s íbamos de casa sin un peso en la bolsa man teníamo s

1,\ -,onrlsu. A veces lográbamo s volver a casa con uno s cincuenta, si
r nos parecía un juego
I 1 I I I r t, histes, pero lo qu e nu nca fue novedad fue qu e tu viéramos ham br e.
111 1',1",lh.1I1 Y aunq ue casi todos era n iguales, no parecían cansarn os.
"1!' 11.1 d m ismo andar: ir a la escuela por la mañana. luego salir a la calle
I I I ¡ olllida y pasar el rato de no tener nad a q ue h acer y reg resar a nuestro
I l'!'! 1,1 noc he en el últi m o cam ión de la ruta, al qu e le pedíam os "ra it"
t 1111\ lu-, pL'm había veces que no lo alcanzábamo s y teníamos que volver
1 Illt

I 1111

Ih,l, un poco más. Cada día tení a algo nu evo

1l111l 1l1t1 11.

mis amigos y yo caminá bamos por la calle, cerca de casa r
I HUn
el .\rroyo que queda por ahí. Del otro lado se encon tr aban un os
I h 11 11m r 0 1ros hombres más grandes qu e vivían cerca de dond e vivíamos
.Ilt l " ,11i.in reun irse allí frecuent em ent e, unos días to mando y otros tan tos
111 IIdll m.u-i huuna. Tam bién sacaban el "cherno" y el "spray",
la gasolina
lt lllld " . . u olo r. No enten díamo s p orq ue h acía n eso. pero nos llen ab a de
1111 11 1,111verlos, pues se reían m ucho y parecían pasarl a bien aunque estuvie ran
hl 1I I I Il' I.} basu ra y abajo del puente. donde olía verdade ramen te m al.
11 ,1 I h' 1l1P O nos di o más curios idad po rque Ca milo y Evelio, algu nos
111 ti un pot.."(l mayores que vivían en n uestra comun idad, se juntaban ahí.
11l1l 1,liJ .1Il que ellos se habían salido de la secund aria cuando empe zaron a
l u \ 1_1
po nerse "locos", pero como n ecesitaban din ero pa ra comprar sus
ti I 1 I um cn zurun a tra bajar solo para m antener su diversión .
I UIII lh .l ,,¡ú n

ó

r .\

55

~os decían que "era algo mu y chido'; que lo .l,a mo s a disfru tar ent re risas q
no acaban, y que dormi rí amo s bien cont entos y relajados cuando mellos
esp erára mos: -Ah í donde caigas te pu edes queda r tirado- decían. mien tras 1
recue rdos invadían sus memorias y comentaban que era una gran sensació n

,
h blaban solo me ve ían fijamente. Me fui, y
l., g.¡so hna, no a
" . . ) 1) hac ían . Me sentí algo
' li I
preguntaba pO! que ( ,
111 h 1 ¡ on l undic o; m e
d
mer 1 as situaciones en
. I d hambre pero na a que co
. .
. d
1 1 Itl lI , len ta
a go e
,
.
con
ellos, , pero, ,'do n e
, q uena Irme
111111 nu- ab ru maban. yo tam bilen

1 111

,
,
l i JOS Sent ía los d ías distint os, yo quería
vela a mis an g ' "
. o al arroyo, me salud aron
I fui a buscar Los \ 1 cam m
1111 1 11 11-, ¡¡'<I que os
. 1 h
ralámuri como nosotros,
'1
la señora Iv art a, una
1
dllllllll q ue. .roanElla
con
en nuestr a comunid ad. pero 1es
I o
nunca h abila \"1\ .'d
111
1 Yll l ' r .l vlcJa. ,
.
1
liria v dem ás dro gas, luego se as
11 1 h ,l 1.\.. latas del spray, el tiner, a gasa I
,
11 '111 ,\ l .rras de 10 que realmente costaban.

.

hi de las tiend as no nos ven dían nad a de
ch ico s, los chab oc l S
_ o }' rnuv sucio. Una vieja
.
d M rtha un cuarto pequ en
I la IIllI I ... .1 casa e a
,
de olvido como de una
'1..
• pecto cn su rost ro como
,
111 1 11tl', rcci no : tem a as
S . , 1vernos v mencionó que
da v
chada de mu gre. e n o a
s
.
I
di p.qle! .1I I uga a ) man
'
b Isa con latas y mis am igos e
I bl id hacía rato' saco una o
111 1(1) 1\ clio la ian 1 o
>
mbo a las rocas del ar royo
I 111 IIKiI tll' din ero, luego nos echamos a correr ru
111 111 111 tll'l pue nte.
11 I

aquella deu da.

l\la nu ell\.la tó a Fernand o a go lpe s COI1 una pied ra . Los veci nos al o ír los grito s
tod o el zafa rrancho, se asom aron a ver qu é pasaba , p ero ya era d em asiad o rard
Y solo vie ro n a .M an uel d and o d e golpes a Fernando . ya muert o r de sa ng ra d

deb ajo del p uente.

Por 10 tanto nos d ab a m ied o ir a ese lugar; sin em bargo, la cu r ios id ad no

" Ernesto sacó un bote con ün er y 10 estuvimos
las an~las. . asaba lento pero era solo una ilusión. no s
1I 11IItl ll UlI b uen rato. El tiempo p
das v 1 bocas flojas con la baba
.1 11111 .. dorm idos con las cabezas pesa as ) as
11 ,
1111111 )' IIO S ( OI111an

r co mp rar u n "chem n" o algo, con lo q ue sacába mo s al ped ir p ar a come

Batista y yo nos negamos, puesto que Y3 estábamos por acabar el año escola

Y qu eríamos salir bien d e la escuela, ade m ás <'lu er íamos ir a la sec u nda r ia)' a
m ismo tiem po bu scar alg ún tr ab ajo. Pero Ern esto, necio, ya n o quer ía seg uir J
esc uela r el só lo q uería pasarl a bien como los muchachos más grandes.

Al otro día salí a la calle. Busq ué a Batista y a Ernes to en la com unidad ante
de irme, pero no los encon tré y pensé que estarían en el arroyo. Así fue. Allí

1.1111 11'<

,

mataba p ues nos invitaban seguido. Ernesto dijo que podíamos ir un d ía eo

Cuando por fin estábamos de vacacio nes, habíam os terminado la primaria
estábamos listos para entrar a la secunda ria, pero Erne sto no, él se tiró al vici
Y ya no salía de lo mismo . Empezó a salir más Con el propósito de conseguir
di nero para su chemo y ya casi ni comía por estar pe gado a eso, llegando al
pu nto de qued arase tirad o debajo del puente, entre las piedras del arroy
riéndose con la baba de fuera, acompañado de con Camil o y Evelío,

( osas?

111 1l1,\-, i.ude ya no

Hu bo un a vez qu e u n m uch acho llamad o Man uel, de los q ue ahí se juntab a
antes, and ab a m uy d roga d o. Era d e esos qu e no qu erí an tr ab ajar y p edía d in e
a o tro s; le d ebía di nero a Fern ando. o tro d e lo s ralámnri qu e también se d ro ga
pero que si trabajaba . Ferna ndo ten ia mucho tiempo pidiendo a Manuel qtl
le pagara, )' en una de esas cuando estaban juntos y drogados, se pelearon l'

Los días pasaron r Ernesto dejó de ir a la escuela. 1.0veíamos m uy poco, y ya ,
juntaba con otros de los muchachos más grandes, en tre ellos Cam ilo y Evcll
quienes le conseguían tincr y Jatas de spray.

Ull

111111 1,1'<

Pero nos d aba algo d e m iedo, porq ue n uestras m adres siempre nos alertaban (
la gente que se juntaba en el arroyo ya que tam bién se ponían muy agresivo
Entre ellos era com ún las ri ñas y los pleitos en su loquera. No medían nada
cuand o se pel eaban qued ab an muy golpead os .

ellos

1

.,

. áb:

os de la escu e1a, so Io Ilatist
1, a y l'o, y eso no
.
h
Igún trabajo para más tarde
din ero o acer a

11,1 111 1ina cambi ó, Pasa am.
1II 111 d í.I" , a la calle a conseg Ui r

I

1,

1111 1",

. iam
. os en nu estra
comunidad. La
1 no co nvrv
,
I lod.\h.1I 110Sbien en la escue a y
d'
a conseguir algo de d inero,
t
nd ar nu estro m e 10 par
,
11. 1 1.1 .thora nues ro a
,
'
1 que creíam os nos hacía un
1 • • 11 .Ihi pasar a nues t ro escape }' cam ino a o

"
era nos consumía no ches enteras y día s en los
11 101 • .1 ',1' en los que la loquera
N d
ábam os y si nos qued aba algo
'1
nuestras
casas. ! os rog
. .
1
11 1111 llq~.\ uunos a
s Conseguir V ICIO no era
ib
ezcal o unas caguama . .
,
1 . 11 111111, comp ra amos un m
, 1 aro hasta nos dejaba quedarnos ah í
,h
lllll,I,
1
.\
scñ
o
Mart
ha
nos
hacía
e
p
y
1
111 1.10 111 11 10 a la puert a de su casa,
l ' nh' .h- mi comunida d me miraba diferent e y mi mamá m e rega ñab a

56
57

mucho porque nunca sabía dón de an d b
a a, aunque ya lo sospechab a.

,k decepci ón y ang ust ia, en espe cial de mi fami lia. Poco a poco esa
, eu tir, hacer algo que no era propio de mi. de mi cultura de mi raza,
I 1110'11 que no conocía y que ni siquie ra era lo que pen saba, todas esas
111111 IIlt' enfurecieron y me decid í en dejar eso s vicios.
1111

Un día
á
. co mo tantos, an dabamos
con el s rav

r fuunos Con dalla Martha a que no s venPd ICT
"} en

un parq ue, pero se nos aca
.
< <
' E'
,
tom ando un m ezca] Lleg.
a m as. n el c a Jl11l10 no s íl)'H11
,
am os y no s queda
11' e

estaba pisteando senta da en ti . '11'
< m a s a 1 afu era, m ientras la dOJ
h
na SI a junto a su puc t· L h' ,
asta que da rno s lirados mi , d
.
r a. e term os cornpañ
'
ran a nos v riend tl
j
f utu ro, en aquella salida de m ala
' b
o, otan c o en nuestra r utina s
cos tum re • en tre 10 S \ ,"retos
' v n.sas volub!
.
es.

(lindaría porqu e ya me ha bía atrasado un año y la logré termi nar,
nc mpo qu e conseguí un trabajo con un cha hoc hi en una tien da del
I 111 W1 me empecé a trabajar en la obra porqu e quería juntar d inero pa ra
11 I 111 una pre pa. Alrededor de unos dos año s de tr abajar. jun té algo de
I I ~ l.-: uí estud iando y tr abajan do.
I

Xo~ habíam os metido un laberinto donde no su .
.
Sollamos pon ern os tristes 11 iba mr
. pu n e s ni Co m o en tra mo
, lá
,
' ora amos y nos p I áb
1(1 amur¡ de la comu nid d
' 1
. e ea amos él golpes con otr
a o con os qu e louue b
h'
d e otr a parte .
'"1
a an a 1 tam bién . aunque fuera

l .:

. .

. i
o e e \.IClO malVl\rlente D ~ 11 h
gr ítanr () ya m uy horracha y d r da v
' Olla art a salió al qu ít
g
sacaron de ah í v nos llevaro n a ¡lO a a >, amenazan do a la sirium e, p ero n
,

, a com um dad.

Nos regañaron m ucho v nos dijeron
,
.
que ya no fué ramo
I
mujer; que mejor nos pu siéra mo s a t d '
s a ese ugar COn esa mal
' es u la r pues ya ni a la escuela asistía mo
o qu e hasta a tr abajar no s fu '
b
eram os, pero que ah í va
no era ueno y cada día nos mataha m ás.
' no, qu e eso qu e hacíamo
Era ve rdad. Noso tro s n i p en sábamos e
'
a la mu ert e r a los ¡)eligros p
n eso, ya h anlamas perdido el temo
,
ib amos.
' ero no por haberlo s supera d o sino porq ue J
Ignora
Nuestra siriame nos dijo qu e eso de d
p or desgracia nuestra gente habí j rogarse era una mala costumbre qu
la a, optado de 1
b
'
cua nd o llegam os a sus ciud d E
as cos tum res del cha bochJ
a es, so era algo que I h I '
a nuestra gente, pu es el m lámurí el l. '
1 e a 1 (3 causado m ucho dañn
1 a sierra y as e
id d
eIe I a región , no and a co
.
om um ¿ a es m ás recónditll
n esas COsas del spray
I
' j
( peyo te) para cu rar como
di ,
Y e resistcl: se USa el J'íclll
un
a
me
rein
a
r
se
t
I
h
cej ebraciones. Esas so n COsas a j
oma e tes uino en las fiestas \1
1 d
as que nu estra gen t I r
'
,
as rogas que nosotros lIsába mo
'
e e len e CIerto valor, pero
s, mismas que las 1 ' 1 h
cosas. no de bían de usarse par h
_
tacra e e abochi para otrn
a ace rnos dan o a nosotros m ismo s.
Me fue d ifícil dejar todo aquello de l I
e as urogas. Lo seguí haciendo aunq ue no

58

I

" IIln 'l Ut' una vez qu e venía de tr ab ajar ya estah a anocheci end o y yo iba
1 I 111111111 ru mbo a mi casa . Me top é a Ernes to, - ¡Kwira! - le dije y me
I
11111 valudo, Ya casi no lo veía, po rqu e él ya no vivía en la comunida d y
I I I \ Ido . Me dijo que vení a de tr abajar de u n rancho, y ya tenía un hijo
h hl,1 n.rctdo recient ement e; ha blamos poco, él se veía cansado. Su mirada
1 Idh l,l. su Cara como muy apretada y con cicatr ices que no te nía. Ca rgaba
Ilnl ,1 y un bot e ade más de su mo ch ila; en la bolsa traí a un mczcalito. lo
I \ 11 ditl un trago, Me ofreció, le di un trag o, él se rió, luego nos bajamos

Al cae r la noche seguíamos ah í . va se h '
nuestro s nom bres en un grit } .
~bla h ech o tar de, de pron to oím
'
b
o com o enojado pero I
asom ro y cor aje. Eran nue stras madr ' _, S' .
a a vez en un tono ti
com unida d.
es} a mame (gobernadora) de nuest
Fuero n a sacarnos de ese ni d

I

11111

1 111111111 ,
1111 I c.unln ábamos le pregu nté por Batista, le con té qu e le había perdid o
1 I 1 1 desde que acaba mos la secundaria, que una que otra vez lo veía
1 jo I',¡v,U" en bicicl eta . él también se había ido de la comu nidad pero
I Itu lllll,hl.ullcnte no pu do dejar de drogarse, po r lo menos trab ajaba. Segú n
111 11 \11, lt.nistu tra bajaba en una s gr anjas a las afue ras de la ciud ad, qui tando
11 " Yh.rcicu do zanjas, él lo veía antes cua ndo trabajaba ahí , pe ro el patrón lo
rrlu ¡'1I 1" drogarse.
11 11110'" l am inando, yo le co ntaba lo que había sido de mi vida cuando de
'111n .ll I') de su moch ila un bote con gasolina, Ernesto no había cambiado,
I 11 ' 1I 1l1é por Ca m ilo y Evelio. Me respondió que Evelio esta ba mu ert o, en el
I Ii Ill tl muri ó de frío en la ca lle porqu e no ten ía don de vivir n i que com er; y
I I 11 111111 , y..\ no eran am igos puesto qu e se habían peleado, quien se había ido
1111, !I,lI conlos menones.

1

l"!' de decirm e eso dejam os de h ablar y le dio otro trago a su mezcal, me
hil ito Il UCVO, yo no qu ise. Se echó a reír m ient ras se amarraba su palia cate a
1I1tltl 1111(' .. 0 10 se le veían los ojo s, y debajo de éste. se ponía el bo te de gaso lina
1'1 lb I dl'll' niendo con una m an o. Co rté camino porque ten ía que dar vue lta
11 Ulll t ,II It, p..i ra llegar a mi comun ida d, creo que Ernesto seguía viviendo e n
I (1111 . >, ,1 110 me decía nad a, ya no platicab a. Le d ije adioshíba pero ya no me
111" lo, lha cam ina ndo como en otra parte y sin detenerse, pero en realidad
I 1 It,lhi,l detenido much o an tes que yo.

11

II

59

~LK'I ?f0~ dd

AInn?o

H¡s("rias .~t: vida ora: ra!ámur.

Perdlendo d jUlclO
\ll.ll'll Citanachi vivía Candelar ío, un mu chacho de un os treint a a ños,
trabajar, bebía mu cho y no ob edecía a las autoridad es ralcímuri,

lll lllllLlt' IÚ

'1 .h l' Il'ni'l papá, pero si a su muj er, y a Pablo y a Ca rlitas , sus dos hijos.

en su rutina di aria de flojera y desga no, se preguntó p or qu é
chiva y Policarpo tenía muchas. Co mo era muy rebelde y
, 1'11 .lh.I ..\ nad ie cuando llegó la med ianoche salió decidido y enfurecido
lllhU I! 1.1 r asa de Policarpo.
111 IlIlIltT SO

11 I

h 11 1.1 ninguna

h 11 lIl'p/ 1 Yagazapado entre la pen umbra de la noche se dio cuenta de qu e
h l lllt l.lha el corral r tod os dormían. Apurado, viendo el reba ño de ch ivos,
11.1. un» y salió corriendo al tiempo que se arm ó el albo roto del b ram ar de los
I 1 11 ) 10\ ladridos de los perros de Policar po, los cuales eran m uy veloces y
11 • ) .. . 11 icron corriendo tras él.
111 apenas podía correr entre el cerro con la carga del chivo y entre
lt' -oltaha un huar ache, pues era mu y descuidado con su p ersona . Para
1 IIIII IO}' debido al mi edo, el cin to del pantalón se le cayó. Entre perip ecias y
u I 1 I elladro n zuelo iba corriendo, agarrando al chivo, jalandose el guarache
11 1lI'IIIl." lldose el panta lón.
11 .11 1.11

11

I

1111t

IIl' era tan ob scu ra que no pod ía ver ni donde pisaba, asi que en esas

11 , 11 11

t.mclas tan difí ciles los perros lo alcanzaro n y de un a fuerte mordi da

I

II lllohill o lo tiraron . Candclario cayó de fre nte aplastando al ch ivo pero sin
111 1I111, l'1 I,." hivo lanzó un grande br amido - "Bee, Bee"

al oír el escándalo de los perros y los ch ivos salió al solar, quien
cerrar de ojos se dio cuenta de lo que pasaba. y corrió tras ellos.
I 11, g.u' ,,1 lugar de los hecho s, los per ros tenían jalon cando a Cand elario
I 1..\ p.nu alones r de un huar ache, mientr as el chivo seguía aplastado
11 uu.uu]o "Bce, Bee" Se detu vo y lo mi ró mu y en ojad o. Lo tom ó de la camisa
ti I Ii .uu lose a su rostro le dijo:
I .II!

11 l'"

11 11 11 .Ili r i l' )'

I

un h-l.u-io, ¿po rqué te agarraste este ch ívo], es mío, de mi corral.

61

Luego, enju ndioso, lo avent ó a fin de po der a libera r al chivo y cami nó rápi
a su casa Con el an im al en los brazos. Al llegar. la mujer le pregu ntó asusta d,
su ma rid o: -¡¿POS que pasó Policarpo?!

.
. fin He aro n todos, se formó el tribun al del ju icio,
Cuando pOi
g I b
dar y los capitan es, el mayora
I I di 1I (' l1t l ' V forma dos estaban e go ehrna l alawasi (alguacil). Tamb ién
. I t , . Ent re ellos p anc o e ,
id I
111\1.1 , ...11.. aYlll.. an cs.
1"
ás viejo de la comuru al ,
. j D 1 C hon el ra amllrr m,
I
I
11 1, I' ll·...cuera l e
01
d i" . . » como acostumbran 1 amar a
1111 I"" Pl'I.lIl mucho la palabra e VIeJO ,
I 1I11 111t1.ld,

Policarp o bien enm uinado y jadeante por la carrera le contestó: -¡Ah muj
pu es ese CandeJario, el que vive en la loma rumbo pa José la Mora, es 1
lad rón , se agarró un chivo mío. de mi corra l, pero m añan a tempran ito aviso
siriame ( gobernador de su comu nidad ralámuri).

111 1) tll

1

• [ lldl l " ' l'

y as í Po]icarp o cump liendo su pa labra, a pesar de la trasnochad a, se levan¡
muy tempran ito rumbo p ácasa del Go bernador Alfon so. Llegó y toc óla puert

,

. ~e se na
'.
I ~lIhlTnador le dic
) efusivamente a Cand elaria:
I'!' ,1~~.IIT.lS tC chi vo de Policarpo?

I 11 l

I

-Pos mira, verás, vengo al reporte de qu e ese Candelar io, el que vive en la Ion
rumbo p á José La Mora. anoche ju é a m i casa, a m i corral mío r se agar ro un
chi vo mío, corrió p or la noche que staba tan OSCura co mo boca de lobo, pe
mis p erros tan gucnos y cuidadores que tengo lo alcanzaron y lo tu mbaron, .
le quite m i chivo y me jui p a mi casa bien enc restado.

1 . 1 . sPondi ó enva lentonado :
an~l e l e, h" • Policarpo tiene munchos.
h' llgo III uno so Io e I \ O }

IUI ( .ll l d l·
1 1111

" 11

II l "

robar! -in sistió el gobernador.

,
ue d itera lo que pasó, quien pasó al fren te
k- pidiero n a Policarpo q
) "d lando santo y se ña has ta del
. f Relat ó todo lo ocurri O "
11
1 11 uun l lIL' tnu n o.
,
les se si tía sum ame nte orgu oso.
I , lu .ivura de sus per ros de los cua es se sien
.
111 11.1

-¡Valgame !~ contestó molesto elgobernado r -esto si que cs problem a. Tendrem o
que hacer juicio en la junta de hoy domi ngo. para ver este problem a. Buen
pos ya me dijites. ora vete p a tu casa qu e voy habl ar a mi s ayuda ntes.

Al rato los capitanes y el m ayor a regres aron y le infor m aro n que todo era ciert
Ensegu ida muy serio y forma l en su p ap el, Alfonso salió a bu scar a Pedro
Juan que era n los so ntárasi de la com un ida d (solda dos) y les orde nó : _Vayan
buscar a Ca ndclario y le dicen que lo qui ero aqu¡ en el kumeraeh i (atrio de I
iglesia del pueblo) a las cu atro de la tard e, que no falte porque es la junta d I
nawesarí. se rm ón qu e acos tum bran dar los goberna dores a su gen te en jU1l1
cad a do mingo.

II

h litio llIuy scn. amente a s li S autorida des.

- Kwira b á Policarpo , ¿Q ué pasa que vienes a co nta rm e que c~tor com iend
mis gorda s Con el rn un í (frijoles) pa irm e a echarle un ojo a mis ani malitos.

El Go be rnador Alfonso ap urado se dispuso y fue en busca de los capitanes y ,
m ayora . Al encont rar los les contó lo sucedido: -Pos m iren que ése Candelarl
n o q uere en tende r y ya ro bó a Policar po. Tene mos q ue hacer juicio, Como es s
tar ea. ustede s vayan , pregunten . esculquen y m iren , Juego vienen y me dice
qu e jalla ron.

. e1que 10
. b o· v, el que fu e
I
1 J fre nte al conseJo:
sentaron en e suc l b
' , . ti 'ado agrupados observan do y

1" I 1u-v to dc la comunidad esta a .mas te

11 II 11 1..

I

mej,ores perros d e1 pu eblo- concluyó

y se retiró a su luga r.

:t. sus" ayuda ntes
se incorporo, con tOlOS
. " y con el viejo Don Chon,
Il"hcr platicado en voz b aja tomaron la decisión .

111 11 1 u.ulo r

t 11 1

ndido s y a retujados ent re todo aquel gent~o,
ti nll.1 1.II Ho en el fondo. esco " . '. P d s hijo s co n la cab eza abaj o,
. . d Candelario, Silvia, } sus o.
I I 11 1 1.1 mujer
e
id ti or la conduc ta de su pa dre.
1I1I/ . h l ll " an te la comum a p
II

. del J.
iuicio, El
de dar la sentencia
.. ,Go b erna d or cam inó h acia
IIl l1 1.11 111 v m irándo lo fijamen te a los ojo s le d ijo:
I1

111 1110

I «l I l.,v ,urtorida des te dici
icun o:s culpable por robar.

. , con Ia m ira
. da al gobe rn ador, pateó la tierra toy
1'
fulminó
l.uro, ru uoso,
t -idad El gobe rna dor con un ges
1'
la cara de su autorr
. .
, darl
111\ 11 pied ras y p o \0 a
I
1 en frentó y comenz óa al e
d
·d d ero con mucha ca ma, se e
111 I n de .i u tori a , p
bl é
fuerte v clara para que to a su
.
. 1) ha o, con yoz . '
I 1,l- r.1 tk' nawesan. (serm or
I1tl tic 1.\ comunida d lo esc uchara.
11th

Ca ía la ta rda po co a p oco fue llegan do toda la gent e de l pu eblo al atr io de I
iglesia. El go bernador ya estaba en su lugar, portand o orgull oso su bastón d
mando, sím bolo más sagra do que signi fica respeto y obediencia de la gen te

62

63

-Tú sabes qu e la autorida d se respe ta. El ral átn ur t no deb e rob ar, ni con t
mentiras; sabes que tenemos que respetarnos entre no sotros r las COsas
cada quien, no pIcita r, cuidar bien los an imales, el agua y los ár boles qu e
Onorúame no s dá pa tener vida . Sabes bien q ue el mayora te aconseja si p el
con mujer o no la cuidas, si mandas los hijos a la escuela, que debes asistir a J
ceremonias y ofrenda s j un to Con el baile, ir a la iglesia, no toma r mucbo porq
tienes que ser ejemplo para tu familia y la comunidad.
Desp ués de esto, Candelar ia, a hora Con la ca beza ab ajo, se qu edó p ensan.
m ucho pa de nt ro y pe nsó: "todos me van a sefi alar, ya estoy regaliado
público y si me pongo más bravo hasta azotes m e pueden dar, mejor ya v
como hacer pa no meterme en más problemas': Levantó su cabeza r buscand
ent re la gent e a su fami lia, los encontró y los miró, siempre Con un dejo (
tristeza y arrepentimiento hacia sus hijos.

- Ta bien voy a portar bien- Dij o al gobernad or en voz alta , pero ya ap aciguad
Fina lmente Alfonso le pid ió que n o volviera a ro bar, que tom ara el bue
camino, ya que eran las leyes morales que habían dejado en su tradición st
anayá\-\'ari (antepasados),
Como si no bubier a p asad o na da , proseguicron COn la reu rno n de aqu é
domingo en la com un idad de citanac hi. Termin an do de resolver, como es s
costum bre. los problemas que surgen en la convivencia social.

64

€~lCl? I ..."'I~ (1-.:-1Á1t\Il?,--"
Historias ,le \;J~ eral ,a:iÍ.man

María AgVlCOla
Fr,\ un día como cualqu iera del mes de Agosto en la ciudad. Maria
acababa de llegar de \\'epó, su comun idad raramurí, emp ujada
1"1 1.1-, cq ui n y el hambr e, pues si no llu eve no hay frijol ni tortilla para come r.
1111 110... ,lgua para beber.
II I t 11.\ que

''!'"-, lÚ bajo un gran puen te con el bulto de su ropa. jalando de la mano a
11\ 1.1 de tres años y cargand o sobre la espalda en su rebozo. al recién nacido de
lllh 11 -,111 0 sobresalía su pequeña cabecita tup ida de un herm oso cabello color
11 " 111.

~ l.\ri a Agrícola se le acababa de morir su marido y tuvo que salir d e su
.uuuuidad, como lo mand aba su t radición. porque para ellos "la mujer
I r.nnur] con hijos r sin marido n o vale r no pue de seguir viviendo entre su
1I1l''',

,\ tolría Agrícola atravesaba las calles, sudorosa y polvorienta en su anda r
ohre el pavimen to qu e parecía echar lumb re. .Muy callad ita se acercaba a la
' 1 1I1l' y a los carro s por la calle. tímid am ent e extend ía su mano esperando
11 t rhi r algo. Uno que otro transeúnt e conmov ido. pero escudriñand o
r
JlI/g.llldo su apariencia, pon ía en su mano una moneda r ella volvía corr iend o
,¡ IlIg.lfcito donde dejaba a sus peq ueños bajo el puente.
\ I

de las veces en que el semáforo se puso en rojo y los carro s se det uvieron .
11 ,1 ~e enc aminó a un carro que parecía recién salido de agenci a r de los más
hll""'os que había visto. el cual lo man ejaba una señora rica r encopetada .
¡\I,lri" pensó: "ella tiene mucho din ero tal vez me pueda dar u na moneda
uuui cla, a lo mejo r hasta trab ajo" En tonces se acercó. se paró con timi dez•
.qll'n as asomó su figura cerca de la ventanilla d el carro, cuando la señ o ra que
m.mejab a, retirándose de la ventana. con un gesto d e enojo y sin oc ultar su
l'\ presión de asco }' rechazo. le dijo:
1111 ,1

t

ó

¡Pero mi ra tú. como andas de cochina! ¿Por qué pides d inero ? [Ponte a
Il,lh,ljar!
,\ 1,1I"Ía Agrícola le contestó en voz baja: - Es que no me d an tr abajo. me
t u-nen descon fianza, no me conocen, pero yo soy buena pal trabajo.

67

- j Ah! Pues claro. ¿cómo les vamos a dar trabajo? tan cochinos que andan,
muchos les gusta lo ajeno, amén de que ni saben trabajar bien. ¡mejor vete a t
tierra)' no vengas por aquí! Las calles se ven muy feas con ustedes pidiend o.

María Agrícola bajó su cabeza. silenciosamente y arrastrando sus pies s
regresó, llorosa y avergonzada hasta su rinconcito. Abrazó fuerte a sus hijo
diciéndose a ella misma: "¿ Porqué si todos somos iguales no podemos vivir e
el mismo lugar. ser tratados bien y trabajar como ellos?"
Mientras Man a Agricola tomaba a sus criaturas entre sus brazos pa
emprender su camino, una lágrima rodó por su mejilla.

La realidad de la cultura urbana los condiciona a II lIa vida de extrema pobreza, se m generan,
un indígena discriminado por los habitantes de la ciudad, humiítado por 1.1 cultura chaixxiu,
illdígenll relegado en Id vorágine de víolenciay vicios de la cultura urbana en donde 111 m")' llrícll/t
gente los excluye)' 110 les da oportunidad de ser respetados como personas. La cultura ¡¡rhall.l .11'.
deepen onaliza.

68

~i.K'nL....~ dd Á[i\rn ..")
Ilist,)ri~s df'Vik oralra!ámuri

Mujer de pantalones
Llegué a la ciudad siendo una bebé. Nací en Pan alachi, en el municipio
.Ir Ilo( oyna, un mes de abril, el me s más alegre y floreado del campo de m i
11'11 ,1. Permanecí en la ciudad co n mi s padres hasta los cin co años. Todavía
It ,lI t lt ) recuerdos muy gratos y cla ros d e cuando estába mos en [u árez. Ten ia un
1I11l1lt'lO qu e quería mucho, un mic ky mouse. En su panza cargaba un reloj qu e
1 1I,1IIdo se movían sus man ecillas, su pancita sub ía y bajaba . También recu erdo
1I\II' l h .\ sobre la espa lda de m i herman a, en rcda dita con su rebozo am arillo cual
I l ul' r'l un ta ma l.

11' gustan mu cho toda clase de baile s, po r eso reco rría junto co n mi Mam á
11 l.II!CS. Mientras ella vend ía wares yo mi rab a a los much ach os qu e en ese
1 Illo l l(CS se les llamaba "pac hucos": los veía bailar tipo brcak e-dancc.
\ m. unos por la calle cua renta junto al puent e donde estaba el asenta m iento
d " ' 0 '\ cam ilos': La vida co n m is pa dres siempre fue un ir y venir con stante de
1, vn-rm a la ciudad. Mi papá siempre estaba tomad o, y a p esar de que sab ía
11,1 111,11', leer y escribir muy bien, puesto qu e había ter mi nado la secundaria co n
I II ~ tr.iiles jesu itas en la sierra , no perm itía que sus h ijos fueran a la esc uela.
1u.md o en la ciudad, m am á lavaba ropa por las casas y siempre le pagaban solo
1 111 \ U I1 plato de sopa o frijoles, no le daban d inero. En una oc asión qu e lavó
II lt h 11.\ ropa en una casa, allá por la Ponce de León , la seño ra le dio un plato de
11.11',1' . Yo tenía po co menos de seis años pero ya sabía qu e eso no estaba bien ,
I I 'lile le reclame a la doñ a su ac titud, y ella muy enoj ada nos miro y le dijo a

nu m.rdrc:
1,\ lI r.1!, qu e h ija tan malc riada tienes, no resp eta a sus mayo res.
j l l' \ l ll'

ese momento mi m am á ya no vo lvió a tr abajar co n ella. En esa época

mi 1'.lp..i me llevó a la casa de su familia en la sierra. Ahí fue dó nde conocí a la

,hud.l, quien me insultó diciendo que yo n o era rul ámurl porque no habl aba
u h-ngua, ni me vestía co mo ellos . No p ude evitar sentir un cor aje que m e
I n 111Tiú todo el cuerpo, sentir el rechazo de mi pr opia raza, de m i gente. Nu nca

IUlll vidé.

71

i.:

' ~i

"1

~.'. 1111 J
:-.·:ad.

j

n1ell'

,eh

]' I

¡

~\Ii !l1a .... .asta cuanc o c m n p la os seis pa sad itos y me regresaron
d ejo co n una seño ra cha bochí para que fuera a la
U

:\l~f tar. rr.~~ me

In uu tiempo nadie en el rancho sabía que papá ten ía otra hija; a m í no
unu ctan sino com o su h ijo. Él me decía: -N acíste aquí, ya te atravesaste

l'~\

r

~ era t~~ e%- ~aluc me decía .qu e ya no iba a volver a ver a mi mam á } 1
l
l. ,aque" íi. y')
!1 ella. Por obvias r a zones yo no acep tab a ser la hija lit, 11

~i~chi. ' .un d l~ltaba
a mi mamá
a 1

ral ámuri. Afortunadamente mi hCfl~1"""
a.a escuela y me regresó a la sierra con m i Mam á.

1',

,

.~.." ,

¿-;' 1]0 5

~me u :

.

de' b

di

tamb ién te lleve a la ciudad. Ahora en la sierra tienes que
II d" 1 dl' lo~10 pues'n , Mañ ana ya no voy a estar y tú tienes que seguir la
uutluc de la lengua matern a.
11

1 •1 v

ent re asambleas de mu chas comunidades, las borracheras de mi
pleitos violentos con mi Mam á y m is herman os. Pero ya en la
I I :'nd a me enfrente a mi Papá y decidí ser ralá",,,r;. Me puse enaguas
1111 1.1" que usan las mujeres de mi gente r me preocu pe por hablar bien mi

.

H I1

':. ca no ) UlJ,)s .la a pe Ir cim ero, para mantern crno s vendí a wares )' Ijll
,.. '""
rnn¡
"
dí r ·
h
'~. rez, l ' .,os Ma:n ' os nos mvuaro n a pe Ir y rurmos mi errn ana r yo; C11.11
,~es:ma:'{" o"
nos pegó r d i!o no and~viéramos pidiend o, que ll1
::, aJaran _nq;¡ sde aquella ocasIon yo pense en vend er cosas útiles pal',1 I
"l,
,- . " b
.
r au r f e tOd'
avia era un a l1In3, un cia a HU carrera en las ventas.

111

ri;'

,

,' ,

~;-';i

/ ho, n'

unlrcit . \, como a los dieciséis años, fuimos a Cuauh t émo c a la pizca de la
Durante cl tierupo que estuvimos allí, salió un seño r que me qu ería
Hll ' l un novio; yo pa ra defenderme le dije que yo soñaba que, si tenía relación
111 hombre, tomaría un mal camino. Al fin me dejó en pa z, pero por un tiempo
t4 IH I volvimos a la pizc a.
1

l/ I/ ,U\.\.

",date¡ í '"i er~s t:Ilafloja j, vete a ver los chivos.

'...

e

~.~ Corrie' ~e iq o~ los chivos y en eso mi mamá aprovecho para salir; se ¡
"'t,amenl

aqudad, sin mí. As í d ejé otra vez la escuela.

'" , f alos d'

_

l

,

~, '-plIenl.- fl ll lel anos regre se a la escuela y terminé el segundo a ño eh
" , ,
0 S'g\.]1' el tercero. Desp u 'és de un ano
- se me olvidó lo aprend íd
o

l~!':lehab': ~trf;' ro

, ,
.1l:1
1\).1
.' J

CUen ta de cIlo hasta qu e un a vez caminando con mi herrnann
grande y ella m e p regu ntó qué decía ahí. Simplemente 11

le gu

pap"~
IJ\' Staba qlle YO estuviera con él en la sierra pero como siempr
I 'j
aról}
;
.
._ .
'

un

11

I1l~ II . empezo a vestir me C0l11 0 runo, SIempre con pantalones, f~/1

"' 1 tte 1 el"o a una Junta
,
d e i a com un n' Iad , e') era curandero reconocido
_~'0casior
~cha geI IUge teuia respeto a p esar d e su lomada.

~:<~rnos <l.,' }Venal' dond
e sería la reunión , el problema a tratar era so bre los é
I
'

'~i' <Icho .1 .. le s~ e cu~l había robado elotes de una,milpa. Los gobernadoro,
,~"on dí P'lpá CastIgo era ~agar elot~s que hab ía robado , Al finalizar la

~" ..blea. n'" Ilteste·. trie
.

}~

~e r¡ a

e

pregun to que ha bla en tendido de la junta, a 10 que

.

\ '0

,

tle l'ob

~~ten ía 4,¡;-es 1~1t> porque de algu no forma .después lo tenía que pagar.

\ e ento! 110
e llevaba cada vez a reun iones, r vestida de homb re me
""
,
1
Sil
i A unq ue 1uego pensé si yo era la hija de mi
\ , ~Ia ce¡ío ele i ? tel'Ig; nte hiIJO.
, o el }1 ,
lQ¡ popa.

muicr joven scguí en la sierra, pen sé que viviría a gusto, pero se me
ot ros p roblem as. Las familias escogían para n uera a la mu chacha

ltl ven taro n

1111' k s gustará

~ -·arIa; J/ a dad

t~llJs un J
'l eer,

"'lI S

r.udc mur ió mi Papá; tend ría yo entre doce y trece años.

a un alberg ue -escuela en d (1
~~dI a l '~l r~Cib~ lJ~garse las vacaciones, en abril, regresé a la casa de mi aburI
'I[ue el
1ll11en to que o, en t rar ella me gritó;

,,/ld{J

v

I II ,\.

'
?C,1 ' eer. A." me man daron :1la sierra

\(,

It ' IT a, V

par a su hijo, y empezó la pcdidera de nuera para mi.

1 'o!- Dije - Yo no me voy a casar, le prometí a mi padre que yo no tend ría un
m,1I ido golpea do r ni tom ado r, mejor sola.

no sabía que hacer para que no me casaran, record é quc a las m ujeres
ll" t' tomaban tcsguino ya no las querían para sus hijos. "Aquí me ro': pensé y
. umcnc éa tom ar. Me dejaron tranquila, pero luego me d i cuenta que el alcohol
1'1 .1 malo porque d a ñaba mi cuerpo y mi ment e, así qu e lo dejé.
I

un to

¡\ \ poco tiempo empezaro n a pedirm e de nuevo para nuera. «¿Ahora que me
iuvcnto? No voy a dejar que me casen" Inventé que mi cabeza estaba mal por
d icsguino que tom é. Co mo nad ie quiere una loca en la familia, desecharon la

«lea de que fuera su nu era.
y as¡ rompí , como se me iba ocurriendo, ciertas reglas de mi cultura que m e
.u.iuan. Primero la de los pant alone s que me obligaba a usar mi padre, y después
de muerto, la d e la pedid era de nuera para obligarme al matrimonio. Siempre
sentí que no estaba lista para casarm e y cuan to mas años tenía, más lo pensaba.

l'asados uno s años de que mu rió mi papá, mi Mam á se volvió a casar )' tuve

73

más herm anitos, pero también tuve ue lu h
pad rastro que era muv violcnr
q
e ar p ara defender a mi ma m.i ti
<

,

11I \l · lli eicron el reg lamento, p ero el pad rccito siempre co ns ultaba primero
11111.1 mi palabra po r qu e la m lámuri era yo.

o,

Después
de var ios int ent os • al ti n la convenc 'í de
.
1 d '
la ciudad junto co n mis he rmano Ah
que o ejara r nos n .'n 1l111
s. o ra •m era< la responsa ble d e mi fill11 lll

1 11 di a años po r m i co muni dad co mo gobern ado ra, luego me fu e
111.10 till a idea 'i pensé ya es ti empo de q ue dejara aq uello, de q ue buscar a
I ~, l l ll i l1 () .

Llegamos a vivir un tiempo p or la ca lle U
"
.
estaba debajo de un pu ente E
rqui d í en una casita prestad,1 ql
Espe ranza. h abía ya u n asenta' n. unt terreno bald io • po r arra' s d e la PI<1 i'.1 1
.
ro ren o mllr grande de fam ilia s ral ámnrt
Cuando , regresé d e una c.Ie esas veces en qoe
ib
'
en contre a m i famili a Se ] ¡ b ían Il
me 1 a a lrahajar él luán..' 1 I
.
os tatuan cvad . t
'
Esp eran za a otro asentam iento ue le Ilam ' O) UIl o C~11 los de la Plil i',¡
llegarnos a vivir ahí que en t q
l
aban Pad re Dfnz In fan te': Fue ~ 0 11
, b

onces so o era un plen t
b
teja an muy grand e. v con Casa todavi d
, o erren¿ aldío, ( 0 11 I
,
S al av la e car to n.
Los pro blem as p ara mi sig uieron U
1
de p arir v el hom bre la dCJ'ó E~ 1 na ve.z en a comunid ad , una mujer acahoil
.
a manan a sig uien te el
'
go b crna d or, un señor llam ado R e l
'
, q ue era enton fl '\ I
arae • entr ó don de esta b 1
..
'
Ie IIevo a un hom bre como m id
a a recren alivind.l
,
an o. ya q ue alli no ac t b
Y Sin mar ido. La mujer sola no valía.
ep a an m uje res con hl

Yo escucha ba 10 qu e él decía v pen sé ue va .
' .
seg uía sin casarme. Me decídt ' d í
q
, cra la sigurente p uesto (1
e
¡ 1 a eíende r a esta p o b
'
d efenderme yo tam oién Así Jo hi h bl 1
re mujer para de pas.nl
.
ICe a anlO con la senI:r
.
d e L a C.oonJinado ra p ero era t
.
ora x em a, enca n ratl

<
an necia que n h .
o
o acm m ucho caso a las mujl'H
Tení a que llevar un hom bre por lo q ue me llev éa . .
acuerdo con su nor ma 10dcrna ti
. m i tID. Como no está ba mos eh
"
,
n amos. ca m bIaron al go b
d
er na or, nomb ra ror
a rru en tID en reemplazo v como v
,
o \0 era siempre su ayuda t
I d
o
n e. e pa reci to '1 11
n os ayud a b a d ijo q ue deberían ' d
'
ser os go er nadores
'
" aSI qu e me nombramj¡
go b erna d ora ta mbién a m í fui 1 .' ,
.
a prrmcr m ujer gob er nad onl.
En un me s d e agosto hicimos en la arro u '
.
pro blem as del ase ntam ien to po
p I qb ,¡a un a Jun ta para habla r de /0
,
'
rque s us la rtan tes hac í
h
h
Jan m uc o escanda In
co n m úsica, llegaban tarde tomab
E
'

an mue o y no mand aba
"
1
.n esa Junta el Pad reci to m e preguntó:
n runos a a escllc/n
-Tú Maria, ¿q ué opin as que podem os ha cer ?

1.1 decisión y renu nci é co mo gobernado ra. Nunc a tuve bastón de mando,
n ui.mdé a hacer uno y se los en tregué a los nuevos gober na do res para q ue
1'1 t.u.in la co mu nida d.
111

111 dejar el pasado atrás, quiero ten er un terr eno propi o y un a casa qu e me
mi y a mi s hermanos. par a q ue ellos valoren. Q u iero q ue m i fam ilia
lI P II'l._l' de sd e abajo, que vivan en casa de ca rtón , que vea n que cuesta mucho
1111 .ulelante.
tlh

k .1

II

que mu chos he rman os m íos no valoran su cultura y no respetan a los

Iht·l lI.ldo res; los quieren qu itar y po ne r a su antojo. Yosiempre trabajé porque
uu-r.un os nue str as tradiciones r nue stra lengua m aterna . Ahora paso por las
¡ ,¡, de m i co mu nidad r escucho a los h ijos y a los pad res hab lan cha boc hi :
1111 quie ren hab lar raMmuri, ya no quie ren jugar ariweta ni ca rrera de la bola.
1

vez estoy enrolada, pues somos como sesent a fam ilias apostadas hace
1111'\1"" en terr enos y me no mb raro n para que los represente. A veces me dan
11I.1 \ de volver a vivir en la sierra pero no pued o abando nar a m is he rmanos.

1111.1

t Jnicro

llevar a mi familia a la sierra, que recon ozcan su tierr a, q ue vivan

d.mza original, lo que se sien te estar entre los pino s m eciéndo m e co n el
murmullo de l vie nto. cuan do arra sa en tre el follaje y silva, q ue pa rece qu e
11

h,¡hl,¡ y nos llama,
l}llk'ro qu e esc uchen aullar a los coyotes, y el canta r de los gallos al aman ecer.
en el dí a vea n com o un ni ño va cu id ando los chivos en el monte, para
qll L' piense n que son afor tunados , q ue tien en oportun ida des de estud io, y q ue
\ unstruyan bien su camin o, pero sin olvidar a su gente de la sierra .
1) L1l.'

Por ahora sigo t rabajan do, soy art esan a y som os siete del grup o. A donde nos
mvitan vamos a ve nder y en realidad nos gusta mucho est e trabajo pues es
con ocer otro s lugares, o tras ca ras y aprende r algo más de la vida.

- Pos tene mos q ue ha cer un reglam en
.
I to par a qu e la gen te respe te y tenua
resp on sabilid ades así Com o ticn d
e cree lOS.
/:)

"r n-cer el! la vida es un

asunto de traspasar límites personales. probar capacidades que uno no cree

I' ,'~ ('er "

74
75

12'-~lI:l)h.'~ dd

Alé\n"X.'"

H.st.m.:s de \'i.u or,¡! r,¡!,¡mari

Piel Morena
Se ace rca ban las vacaciones y todos los habit an tes de Bahuich ivo estaban
que era precisam ente la temporada vacacion al, la más fr uctífera de
h 1-(11'111. Cient os de turistas de todas las pa rles del m undo viajab an desde sus
I U l ' " de orige n para dar un recorrido por la sier ra tarahum ara, y aun q ue este
1I11 hlon o era precisam ent e de los m ás pintorescos, se encont raba en el co razón
I 1,1 ..icrra , lo q ue lo convertía en un tesoro de riquezas naturales par a to do
111('1que lo visitaba.

lit 1'\

)'.\

,1"lt1 llalmente se insta laba un circo en el ce ntro d el pueblo qu e ofrecí a
d o nes sen cillas, pero entreten idas para los lugare ños, Pero esta vez
11\ I'd iú algo jamás antes visto. El suelo empezó a temblar.

lit

11,11

lo uiñ os qu e se enc o ntraban jugando a los ca r ritos en med io d e la calle,
. uu.m co mo el piso se cimb raba y co mo las piedritas saltaba n de un lado a
11110 . Volteaba n a verse ent re ellos m ism os, r m ien tras un os salían asustados
111riendo a sus hogares, ot ros trataban de hacerse los valientes.
11(' 111'4 ))1to se escuchó u n eco desde lo alto del mon te q ue sac udió y estrem eció al
put'hlo entero. Era el m ism ísimo rugido de un tigre. Un rugido ta n estruendo so
qll l' podía escuch arse dentro de las cas as. Gente de todas las eda de s salieron
p.II ,1 trata r de divisar de dó nde proven ía exactamente el ru gido, pero cuan do
hubiero n salido de sus cas as, el ru gido se esc uchaba cada vez m ás cerca , y esta
\ l'/ In aco mp añaba el ba rr ito de un elefante.
tw escucharon ca rcajadas entre todos los presentes y son risas de orej a a or eja
Iluminaro n sus ro stros. Sus ojos pu dieron aprecia r lo inimaginable cuando
\ u- ron acercarse un a enorme caravan a de ja ulas d e diferentes ta ma ñ os y colores,
) vob re todo con animales exót icos de to dos los tip os. Pericos parlan tes, m onos,
pllnis, ce br as, un elefante, una jira fa y la m aravilla de todos, u n tig re.

¡\ 'cnga, acér qu ese y conozca el nuevo circo! ¡El circo del sol! [Un espectáculo
m.uu villoso jam ás antes visto, jamás co noci do ! [Con ozca a Puqu i , el per rito
h.\i1 arin; a Hércul es, el elefante má s viejo del mundo; a Lol u, la jirafa co n el
l ud io m ás la rgo de todas, a los elegan tes po nis siberia nos , a los pericos
" ,u"lantes de Brasil y claro, no se puede n p erd er a Zeus , el tigr e d ien tes de sable!
¡I'.\se y d isfrute, dos fu ncio nes . . ..!

77

Aquél día la alegría sucumbió a los pob lado res de Bahuich ivo, quienes corricie
a comprar sus boletos ya espera r ansiosos la hora del primer espec táculo.
Primera llamada.. . segunda llamada... tercera llamada y al fin el show COrnel1 1.1
Los animales se luciero n, como de bía de ser y los acróbatas impac taro n con ~I
brincos y color idos vestu arios.

. ada v vendida por el cirqu ero,
Mor~na, res~gnl\.'
d: upo nada más de ellos

di ("1 .\ mane ra fue como Piel
'
' d ad (Je Eugenio
11111111 1 Siendo
prople
.

Gama, ,"a. le s
puv de qu c ambos pa rtieron a los Estado s Unidos.

1II 1.1 1,\

, 1 t g 'ande y tan duradero como
fech a no ha regresado un espectac~ u an, 1 1 ecordar aquella VCl. en

dI'! Circo del SoI.ha u nque tod~relpm
le~I~1~)r;~:I:p:r:cicron
de la nada para
t¡ ' re r una ermosa mUJ e ,
!
,
11I11t'lUI1
l~ sus
. IU. tiIna nos
'os día .s con un inolvidable circo, maroma r teatro.
l' IlCI
111

- Con ustedes, el fi nal sorpresa esperado po r todos, queridos amigos yamig,
- grito el cond uctor con una voz mister iosa y macabra - con ustedes, nucsua
prestigiadas hailarinas. c démosle un fuerte aplauso a Luna y Piel Morenn.
Los ho mbres que se encontraban entre el público aplau diero n eufóricos y
levant aron in mediata mente de sus asientos al ver a dos herm osas mujeres .sall
de entre las cortinas del escena rio. Se trataba de Luna, una mujer ru bia (
menos peli teñid a) alta, y ojos cafés; y de Piel More na, como su no mbre lo d i I
una mujer morena, piern as largas y marcadas, exageradame nte curvilínen
cabello largo r rizado. Amba s hermosas, con un vestid o negro, cor to y d
lent ejuela. Pero la sensación entre los presentes, en su mayoría ral ámuri de J
región , era obviame nte Piel Morena, no sólo por su color de piel. sino po r lo
rasgos étnicos que compartía con ellos.
Así el circo pasó a ser, de un espectáculo para toda la familia, a un show de do
ba ílannas exó ticas. Sin embargo, durante 3 meses, hombres y muj eres, j óvene
ad ultos y n í ños iban a ver, no al circo, ni al tigrc, sino a Piel More na.
¡Oh Piel Moren a], fue la desgracia no só lo para las mujeres del pueblo, qu iene
opa cadas por su belleza, fueron dejadas por sus novios y enga ñados po r su
maridos, sino del mi smo cirquero, que cobraba por los bailes privados de I
bailarina en lugar de atender los anima les, tan to así que un d ía se que dó sin
com ida par a el tigre.
Primero compró un burr ito para alimentarlo, pero sólo le du ró cuatro semana s
Despu és inte ntó viajar Con una parte de su caravan a a Urique , uno de lo
pueblos más cercanos, pero nadie asistió al espectáculo ya que lo habían visto
mu chas veces y se hab ían abu rrido de lo m ism o. Qu iso regresar a Bahuichivn y
la jaula del tigre se que dó atascada en el cam ino. Al no po derla mover, tuviero n
q ue quedarse un par se semanas ahí, en medio camino, y a causa de esto, el
ham bre r las malas condiciones, el tigre mu rió. No quedó más rem edio (IUt'
tirar sus restos por el barranco y aceptar una generosa can tida d de din ero que'
u n jove n rico de la región ofreció por llevarse a Piel Morena. Con ese dinero ,
el cirquero po d ría tr asladarse al pueblo nuevam ente, recoger las carpas, 1m
anima les y regresar al lugar de do nde alguna vez llegó.

78

79

8i..ICI?lt.)=' LkI Ali\n20
H,sk.rias de \da eral ra:.imuri

El equtpaje de Carolina
Había una vez un a niña que se llamaba Caro lina. No ten ía padres ni
vivía solita en un as tapias. La pob re Carolina se conformaba con mirar
ti l-Icmcnte a los niño s jugando en el parque acomp añados de sus padres; ni
'1"(' decir de los jugu etes que solo los miraba apretando su cara y su naricita,
1111 11\1 las vidrieras de los grandes almacenes don de los exhibían.
1\ .1,

ll.lhí.l un juguete en especial que a ella le parecía el m ás lind o de tod os, un oso
di' Iclpa que tenía los ojitos verdes y cuerpecito color naranja; parecía siempre
«nrcir y Carolina lo contemplaba soñando y teniendo largas platicas con él.
1!1I.1 noche Carolina tuvo un sueno muy hermoso: el oso de la juguetería fue

buscarla y se la llevó al bosque; ahí estaban reunidos todo s los anim alitos en
gran fiesta porque era el cumpleaños de Lito, un viejo y sabio león a quien
n.ul ic le tenía m iedo porque jamás se enojaba r era amigo de todos.

,1

11 11.1

I utonces todos formaro n una rueda alrededor de Lito y le cantaron "Feliz
umpleaños" Luego partieron la gran tort a de pastel. Lito se acercó a Carolina
r k preguntó si alguna vez había tenido una fiesta en su cumpleaños; ella con
ui vtcza le comentó cómo era su vida, solitaria, sin casa ni familia. Luego Lito
le dijo:
Te voy a conceder un deseo.. .¿cuál es tu sueño?,., tend rás casas, riqu ezas,
muchos juguetes, ropa y todos los bienes que tu desees, anda Ca rolina arma tu
equipaje e inicia el viaje de tus sueños.

I

i. Yqué creen ? Carolina armó su equipaje ¿Y saben cuáles fueron los deseos que
( 'urolina puso en su equipaje?
l 'na familia - dijo Carolina - quiero un a mamá que con sus manos de seda me
acaricie por las noches y m e arru lle entre sus brazos - con tinu ó - quiero un
p.lpá que me brindé cariñosos consejos y que me diga que el trabajo y el amo r
« m los mejo res amigos del hom bre; qu iero tambi én herma nitos que sean mis
l"11mpañeros para jugar. hacer travesuras, llorar, pelear y sentir su cari ño, y UI1 .1
.ibuclita con su pelo blanco blanco que me siente en sus piernas y me cucu t«
historias; por supuesto quiero tíos que me mim en y me lleven a pascar,l illllhi¡'1l
quiero amigos que pasen las tardes conm igo y me den alegrías de niilO""
Por último pido que todas las niñas y los ni ños gocen de verdad de l'SI" 1II'II'l llll\
especialmente elaborados para ellos, considera ndo su condición )' Sll l ,11111.111

HI

de per sonas; qué gocen de protección r seguridad física. de educación; tI
todos puedan estudiar, qué tengan el amor de todos los adultos; qué recíl»
auxilio contra el abandono, el abuso y la explotación; qué sean dignos sicmpr,
de respeto y sobre tod o mucho amor.

y así Carolina, siendo tan solo una ni ña con este equipaje, inició el camim
en su nueva vida, porq ue todos caminamo s por la vida con nuestro equipaje 1
cuestas. Pero 10impor tante es que como Carolina, dicho equipaje no conten
bienes materia les ni r iquezas. porqu e hoy son niños, luego serán j óvcne
adultos y tam bién será n papás. Pero si desde ahora arman su equipaje couu
Carolina, verán en cada camino qu e busquen , las enseñanzas de sus padres, d
sus maestros y el cariño de sus compañero s de juego y estud io.
Mirand o a tu alrededor, la natu raleza, el amor }'la obra de los hombres, sentlm
a Dios y enriquecerás tu alma sien do cada día más bueno. Deseo que en ~11
equipaje siempre lleven una lucha por un mañana mejor.

H2

Ga[eYla de eVldendas
Las siguientes fo tografias fueron
tomadas por los mismos jóvenes
ralámllri del gr upo qu e participaron
en el proyecto du rante su viaje a
Nonoava y rancherí:l S periféricas.

84

Cuen tos del Alamo terminó de imprimir se en la ciudad de Chihuahua,
Chih. en agosto de 2012, con un tiraje de 1000 ejemplares. Todos los
lugares, las personas y las circunstancias reales han sido modificadas
fic ticiamen te co n el mot ivo de no afectar a ningun a de las partes. Cuen tos

del Alamo no se responsabiliza por errores u omi siones cometidos
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