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Incluye DVD con videos: Conceptos Graficos computarizados devas anatomicas Tecnicas ELSEVIER MASSON’ CHURCHILL, LIVINGSTONE : manuales y del Meridianos miofasciales para terapeutas movimiento Apéndice 1 Apéndice 2 Apéndice 3 indice de capitulos Prefacio Prefacio a la primera edicién Agradecimientos ‘Como utilizar este libro Introduccién: colocacién de los railes El mundo segiin la fascia Las reglas del juego Linea posterior superficial Linea frontal superficial Linea lateral Linea espiral Lineas del brazo Lineas funcionales Linea frontal profunda Vias anatémicas en movimiento Analisis estructural Comentario sobre los meridianos de latitud: el trabajo det Dr. Louis Schultz (1927-2007) Integracién estructural Meridianos miofasciales y medicina oriental Terminologia de vias anatémicas Bibliografia Indice alfabético Prefacio ‘Desde su primera publicacién en 2001, el aleance y la ‘puesta en practica de las ideas contenidas en este libro han, Sobrepasado con creces las expectativas de este autor. Se ‘nos ha invitado a presentar estas ideas y sus aplicaciones ln todos los continentes, con excepcién de la Antartida, a tuna gran diversidad de profesionales, incluidos médicos schabilitadores, fsioterapeutas, quiropracticos, oste6patas, ‘psicélogos, entrenadores deportivos, instructores de youa, ‘profesionales de las artes marciales, asesores de tendi- ‘miento, masajistas terapéuticos y terapeutas somiéticos de todo tipo. Una sencilla busqueda de la expresion vias ana- témicns en Google arroja cerca de 200.000 entradas, ya que ‘multitud de terapeutas y educadores han encontrado apli- ‘eaciones que sobrepasan nuestras ideas originales. Esta segunda edicién incluye numerosas actualizacio- ines y correcciones, producto de la préctica y la docencia ‘continuada, asi como los primeros resultados de las disee- ciones que iniciamos tras la primera edicién con Todd Garcia y los Laboratories of Anatomical Enlightenment. Hemos podido incluir algunos de los iltimos descubri- ‘mientos que se han hecho en el campo de las fascias y las iiofascias desde la primera publicacién (muchos de ellos resumidos en la Fascial Research Conference de octubre de 2007-www.Fascia2007.com) y completar otras dreas, rectif- ccandio asi nuestra ignorancia inicial de tan amplio mundo. Esta edicién se beneficia de a labor artistica, absolu- tamente novedosa, de Debbie Maizels y Philip Wilson, y de la adicion de color al trabajo de Graeme Chambers, Las nuevas fotografias de evaluacién de los pacientes han sido realizadas por Michael Frenchman y Videograf. Fl inno vador disefo a todo calor permite el acceso a la informa cid mediante un e6digo cromatico, lo que posbibita llegar rapicamente a los conceptos mds relevantes para el lector que dispone de poco tiempo o un analisis detallado para el més curios. Como la mayoria de los libros de texto actuales, esta edicién hace uso de los medios electrinicos. Fl texto esta salpicado de direcciones de paginas web donde ampliar la ‘materia; ademés, nuestra propia pégina, wuwanatomytra- ins.com, se encuentra en constante actualizacién. También hay repetidas referencias a mas de una docena de DVD que nosotros mismos hemos elaborado para reforzar la aplicacin practica de los conceptos de las vias anatémicas. E] DVD que acompaia a este libro proporciona material que no se encuentra disponible en el texto, como fragmen- tos de esta serie de DVD mencionadlos, grificos de las vias anatémicas generados por ordenador, videos e imégenes adicionales de disecciones y més fotografias de pacientes para practicar la evaluacion visual. Tanto el conocimiento de la funcién de la fascia como las implicaciones y aplicaciones de las vias anatémicas se estén desarrollando rapidamente. Esta nueva edicién y sus enlaces a Internet aseguran tn enfoque actualizado de [a fascia, elemento largamente olvidado en el estudio del movimiento, ‘Thomas W. Myers ‘Maine 2008 Me siento absolutamente maravillado ante ol milagro de la vida. Mi asombro y curiosidad han ido en aumento durante las mis de tres décadas que llevo profundizando en el estudio del movimiento humano, Nuestro cuerpo, fen constante evolucion, puede haber sido modelado ppor el omnisciente aunque malicioso Creador © por un sgen basicamente egoista que escalaba a ciegas el monte Improbable,! pero en cualquier caso, la ingeniosa varie- dad y la flexibilidad mostradas en el disefo y el desarro- Io del cuerpo dejan al observador negando con la cabeza mientras mantiene una pasmada mueca de asombro. {Uno busca en vano, en el interior del 6vulo fecundado, cl foto de un billén de células en el que se convertiré Incluso la exploracién mas somera de las complejidades de la embriologsa nos deja perplejos ante la frecuencia con la que produce un bebé sano. Al sostener a un bebe lloroso « indefenso parece casi imposible que lantos esquiven los pposibles obstaculos del camino y se conviertan en adultos sanos y productivos. A pesar del éxito biologico, el experimento hurmano en. su conjuntonuestra algunos signos preocupantes. Cuando leo las periddicos, confieso que tengo dudas sobre si la raza humana puede, o incluso si deberia, permanecer en el planeta, dado nuestro efecto acumulativo sobre la flora y Ja fauna terrestre, y la forma en la que tratamos a nuestros semejantes. Sin embargo, mi compromiso con el potencial ‘humano se renova cuando sostengo a uno de esos bebés, Este libro (y los seminarios y cursos de formacion de los que ha surgido) esta dedicado al resquicio de esperanza de que nosotros, como especie, podamos superar nuestra actual dedicacién a la avaricia colectiva ~y ala tecnocracia ¥ la alienacién que de ella se derivan- y alcancemos una relacién més humana y colaboradora con nosotros mis- ‘mos, nuestros semejantes y nuestro entorno. Uno espera que el desarrollo de una visién «integral» de la anato- ‘mia, como la que se presenta en este texto, sea de utilidad ppara los terapeutas manuales a la hora de aliviar et dolor ¥y resolver las dificultades de los pacientes que buscan su ayuda, No obstante, la premisa intrinseca de esta obra es {que un contacto més sensible y global con nuestra «sensa- ida sentida» -esto es, nuestro sentido cinestésico, propio- ceptivo y espacial de la orientacion y el movimiento~ es tun frente de importancia vital desde el que librar la bata- Ta por una condicién mas humanizada del ser humano ¥y una mejor integracin con ef munclo que nos rodea. La progresiva desaparicion de esta «sensacién sentida» en ‘nuestros niflos, ya sea por simple ignorancia o por volun- tad educativa, lleva a una disociacién colectiva que, a st vvez, conduce al declive social y ambiental. Hace tiempo _que conocemos el cociente intelectual (CI) y, mas reciente- mente, hemos descubierto la inteligencia emocional (IE) Unicamente recuperando el aicance y el potencial educa- dor de nuestra inteligencia cinestésica (IC) tenemos alguna posibilidaci de encontrar una relacién equilibrada con los ‘extensos sistemas del mundo que nos rodeea para cumplir lo que Thomas Berry denomin6 «el suefo de la Tierra»? La visién mecénica tradicional de la anatomia, aunque ‘til, ha cosificado Tas relaciones de nuestro interior en Prefacio a la primera edicion lugar de humanizarias. Esperamos que la visin relacio- ral propuestaen este trabajo inicie el camino hacia el esta- blecimiento de un vinculo entre la vision de Descartes del ‘cuerpo como una «maquina blanda» y la experiencia vita, de exist en un cuerpo que crece, aprende, madura y, por ikimo, muere. Aunque las ideas de las vias anatémicas consttuyen tinicamente un pequeio detalle en la imagen ‘lobal del desarrollo humano mediante el movimiento, la consideracicn de la re fascial y de equilibrio de los meri- dianos miofasciales puede contribuir de forma definitiva ‘a nuestra percepcicn ce nosotros mismos como seres inte- {rales Fsto, combinado con otros conceptos que se presen- tardn en futuros trabajos, conduce a una educacin fisica mis acorde can las necesidades del siglo xxi" En este sentido, Vias anatémicas constituye un trabajo ‘antstco inmerso en una metéfora centitia. Este texto tras ‘iende la ciencia para proponer un punto de vista que ain ‘std tomando forma y definiéndose. Mi esposa, mis esti lantes y mis colegas me han reprendlde con frecuencia por formula mis hipétesis sin radeos, con algunos adje- tivos calificativos que, si bien son necesarios para la preci- sign cintifia, restan fuerza a un argumento. Como Evelyn, Waugh escribié: «La humildad no es una virtud favorable para cl artista. A menuclo son el orgullo la emulacion, la avarica la malcia todas las cualidades odiosas~las que evan a un hombre a completar, elaborar, defini, desir ¥y renovar su trabajo hasta obtener algo que satsfaga su ‘orgullo, su envidia y su codicia. De esta forma, enriquece ‘el mundo mas que el generos0 y el bondadoso. En esto ‘consiste la paradoja de logroaztstico».” ‘sin ser un académico ni un investigador, solo puedo ‘esperar que est trabajo de «artfciow sea wil para aportar nuevas ideas a aquellos individuos que slo on. or titimo, espero haber honrado a Veslioy al resto de exploradores que me antecedieron presentando corecta- mente la anatomia ‘Maine 2001 Thomas W. Myers Bibliografia 1. Davekins R The selfish gene. Oxford: Oxford University Press 1990, 2 Dawkins R, The bind watchmaker New York: WB Norton: 198%, 3. Dawkins R, Climbing Mount Improbable: New York: WB Norton; 1997, 4. Gsikzentimihalyi M. Flow. New York: Harper de Row; 1990 5. Berry T. The dream ofthe eat, San Francisco: Siera Club; 1990 6. Myers: Kinesthetic dystonia. Journal of Bodywork and Movement Therapies 1998; 22} 101-114. 7. Myers. Kinesthetic dystonia. Journal of Bodywork and Movement Therapies 1998; 2(4) 231-247 8 Myers. Kinesthatic dystonia Jourral of Bodywork and “Movement Therapies 199; (1) 36-13, 9. Myers'l. Kinesthote dystonia. Journal of Bodywork and ‘Movement Therapies 199, 3(2).107-116 10, Waugh F- Private letter, quoted inthe New Yorker, 4 Oct 1998, Agradecimientos Quisiera expresar mi gratituel més sincera a varias personas, aque me han guiado y me han ayudado a llegar al concepto de los emeridianos miofasciales», A Buckminster Fuller, cuyo enfoque del diserio por sistemas y su amplia vision e la manera en la que funciona el mundo ha documentado ‘mi trabajo desde el mismo comienzo, y que me insté a no ‘modifica al individuo sino al entono que lo rodeaba.! Ala ddoctora da Rolfy al doctor Moshe Feldenkrais, quienes mar- caron el camino hacia formas literales y practices ce mocifi- Carel entorno mis inmediato del individuo, su cuerpo y sa ppercepcidn del mismo;** tengo con estos pioneros una gran eda de gratitud por el regalo de tan valioso trabajo, ‘Alddoctor James Oschman y a Raymond Dart por trans- imitieme la ingpiracién original acerca de las cadenas ciné ticas conectadas a nivel fascial Al doctor Louis Schult, primer presente de la Rolf Institute's Anatomy Faculty, Iuchas de cuyas ideas se evidencian en nuestra obra.® EL doctor Schultz me introdjo en el mas amplio de los cam- ppos conceptuales en el que jugar al iniciarme en et camino el aprendizaje de la anatomia fascial. A mis colegas del Rolf Institute's Life Sciences Faculty, concretamente a Paul Gorsion, Michael Murphy y, en especial, a Robert Schlep, uienes aportaron una critica célida pero firme a estas fdas y, de esta forma, as mejoraron A Deane Juhan, cuya’ compicta vision de la funcionaliclad humana, tan elegante- ‘mente expuesta en Jobs Body, ha sido una inspiracion para ii y para muchos otros.” A Michael Frenchman, mi viejo amigo, quien desde el principio demostrd fe en nuestras {ideas dedicando muchas horas a plasmarlas en video. AL innovador Gil Hedley de Somanaustics y a Todd Garcia de Laboratories of Anatomical Enlightenment, cuyas habiica- des en la diseccién pueden apreciarse en este libro gracias ala cimara de Averill Lehan y al microseopio de Eric Root Quisiera econocer la dedicacin de todos ellos para expo- ner la naturaleza real de la morfologia humana, compro- bbando nuevas ideas, como las expuesias en este volumen, Reciban también nuestro reconocimiento los patrocinado- res, cuya generosidad hace posible estos avances del saber “Muchos ofres instructores del movimiento, a una cierta distancia de los anteriores, son también merecedores de crédito por inspirar este trabajo: el yoga de Iyengar, tal y como lo aprendé de algunos de sus habiles estudiantes, como Arthur Kilmurray, Patricia Walden y Francois Raoult; el trabajo tremendamente original de Judith Aston sobre el movimiento humano mediante el Aston Patterning, las contribuciones de Emilie Conrad. y Susan Harper, con su trabajo sobre el continuo, y Bonnie Bainbridge-Cohen y su escuela Body-Mind Centering,*!! Estoy en deuda con Caryn Metfose y Deborah Raoult por hacer mas comprensible parte ce este trabajo y, también, con Frank Hatch y Lenny Maietta, por su sintesis del movimiento durante el desart0- io, plasmado en su programa tinio, Touch-in Parenting. = De todos ellos y muchos mis he aprendido mucho, aunque cuanto més sé, mas profundo parece el horizonte de mi ignorancia. Se dice que robar ideas de una persona constituye un plagio, de diez, erudicion y de cien, inves- ligacion original. Pues bien, no hay nada completamente original en esta muestra de espléndido latrocinio, No obs- tante, aungue todos estos profesionales son responsables de transmit ideas excitantes, nadie excepto yo es respon- sable de los errores, que espero subsanar en futuras entre gas de este taba. ‘A mis Avicos estulintes, cuyas preguntas han impul- sado mi aprendizaje, mais de lo que hubiera sido posible solamente por mi mismo. A Annie Wyman, por su apoyo inicial y sus contibuciones maitimas a mi salud menial A rms profesores de a escuela Kinesis y, por su apoyo inci, especialmente a Lou Benson, Jo Avison, David Lesondak y Michael Morrison, cuya tenacidad al mangjar mis excentici- ddades y mi tratamiento postico del hecho (asi como mis retos ‘secténicos) ha contribuido en gran medica a esta obra Los profesores actuaes, incluyendo (por orden alfabstico) 2 Lauren Christman, James Fars, Peter Ehlers, Mark Finch, Ron Floyd, Yaron Gal, Carre Gaynor, Michael Janasea, Simone Lindner, Lawrence Phipps y El Thompson, tambien han contibuido a la precision y aleance de esta edicion. ‘Al doctor Leon Chaitow y el personal de la editorial "sever, ineluyendo a Mary Law y'la comprensiva Mais MeCubin, quien gui inicialmente este proyecto hasta el mercado. A Sarena Wolfaard, Claire Wilson, Sheila Black, ‘Charlotte Murray Stewart Larking y Joannah Duncan, que mejoraron notablemente a primera edicion con esta nueva version mas amplia y compleja. A Debbie Maizels, Philip Wilson y Graeme Chambers, los cuales dieron vide al con- cepto de forma artistica y metic con sus astraciones Amis correcores, Felicity Myers y Edward Myers, cuyo jportano ¢ incansable trabajo ha aumentado el sentido y la sensibilidad de este libro ‘Ari hij Mistral ya su madee, Giselle, que han tolerado con humor y entusasmo mi faseinacién por el mundo del ‘movimiento humano, que con frecuencia me ha aljado de casa y me ha robado un tiempo que, en otras crcunstan- cias, hubiera sido suyo. Y por ultimo, a Quan, mi amige, “principal compatiera> y musa, que ha alimentado las potentes y silereiosas cortintes del amos, la profundidad Y una conexion con una realidad mayor que corre bajo si Supertvie y todos mis trabajos, Bibliografia 1. Faller 8, Utopia or oblivion. New York: Bantam Books; 1968 (Se puede obtener nforacién y publiaciones adicionales del Buckminster Puller Institute, se fcom) Rolf Rolling, Rochester VT Healing Arts Pres; 1977 Feldenkrais M. The case of Noza. New York: Harper and Row; 1977 Oschman J. Energy medicine. Bainburgh: Churchill Livingstone; 200. Schult L, Fotis R. The endless wel. Berkley: Nowth Atlantic Books; 1996 Schleip R Talking to fascia, changing the brain. Boulder, CO: Rolf Institute 1992, Juhan D. Jobs body. Taerytown, NY: Station Hil Pres; 1987. 88. Iyengar BKS. Light on yoga. New York Schocken Books: 1095, Silva M, Mehta S. Yoga the Iyengar way: New York: Alfred 12, Kopf: 190, ‘Cohen B. Sensing feeling, and action. Northampion, MA: 13, Contact Editions 1983, [Aston |. Aston postural assessment workbook, San Antonio, “Te Therapy Skil Bilders: 1998. MetoseC, Prank K. How life moves. Berkeley: North “Atlantic Books; 2006, ‘atch F; Maat L Role of kinesthesia in pre-and perinatal ‘bonding. Pre-anci Perinatal Psychology 1; 5(3).(Se puede obtener informacion y pubiaciones adios de: Touch in Parenting, Rt9, Box 86HM, Santa Fe, NM 87505) Como utilizar este libro Vias anatimicas esta diseftado para permitir que el tera- ppeuta o el gran puiblico asimile rpidamente la idea gene- tal, al tiempo que ofrece la posibilidad de una lectura mas detallada sobre cada area determinada. La obra contiene introducciones a diversas cuestiones relacionadas, sefia- ladas en el margen de los encabezamientos con distintos iconos: TTecnicas manuales © notas para el terapeuta manual ‘Técnicas del movimiento © notas para el tera ppeuta del movimiento Herramientas para la evaluacién visual Ideas y concepts relacionadas con la educacion cinestésica Material audiovisual en el DVD que acompaa al libro. La numeracidn hace referencia a las entradas del DVD. Material audiovisual en los DVD educativos dis ponibles en wwezuatomytrans.com O66 497 Volver al texto principal Los capitulos se acompaaan de un cédigo de color para si {facil localizacion. Los dos primeros exploran la fascia y el cconcepto de los meridianos miofasciales y explican el enfo- {que de las «vias anatémicas» en las estructuras anatémicas del cuerpo. Los eapitulos 3 a9 profundizan en cada una de las doce «lineas» corporales principales que se observan en los patrones posturales y del movimiento. ‘Cada uno de los capitulos sobre «lineas» comienza con ilustreciones, descripciones, diagramas y tablas que rest- men lo que el lector necesita saber para entender rapida- mente el concepto. Los uiltimos dos capitulos aplican el concepto de las «vias anatomicas» a algunos tipos habitua- Jes de movimiento y proporcionan un método para anali- vara postura. Daclo que los distintos muisculos y otras estructuras pueden aparecer en diferentes lineas, es posible utilizar el indice para encontrar todas las menciones a una estructura concreta. También se incluye un glosario de términos de las «vias anatémicas». El inal del libro cuenta con tes apéndices. Estos inclu- ‘yen una discusin sobre los meridianas latitudinales de! doctor Louis Schultz, una nueva explicacién del modo en ‘que el planteamiento de las vies puede aplicarse al pro- ‘tocolo de integracién estructural de Ida Rolf y una com- pparacion entre los meridianos de la acupuntura y eslos ‘meridianos miofasciales. EI DVD que acompana al libro también incluye varios ‘videos de utilidad para el lector, el docente o el conferen- iante interesados. La base de este libro es muy sencilla: independientemente de sus funciones individuales, los musculos tambien inf yen en los continuos corporales que desempefian una ‘misma funcion dentco de la red fascial. Estos planos y lineas siguen la urdimore y la trama del tejido conjuntivo del cuerpo humano, formando «meridianos» de fascia muscular que pueden seguirse (Hig In. 1. La estabilidad, el esfuerzo, 1a tensin, la fjacion a resiliencia y, lo més pertinente para este texto, Ia compensacion postural se distrbuyen con- forme a estas lneas. (Sin embargo, no se proclama la exclu sividad de estas ineas, Las conexiones funcionales, como Jas que se deseriben al final ce esta introcuecion, el echo ligamentoso escrito como el vsaco interno» en ol capitulo 1 ¥ el reparto latitudinal de la tension detallado en el trabajo de Huijng, también en el capitulo 2, som vias alternatives ppaa la distibucin de ia tesién y para la compensacién,) ‘isicamente, el mapa de las vias anatGmicas muestra tuna sanatom‘a longitudinal, un bosquejo de las largas correas y bandas musculares del cuerpo constituye un ppunto de vista general que se ofrece como complemento {y, en algunos casos, como alternativa) al andliss conven ional dela accion muscular Fl estudio convencional podria denominarse la steoria de los miisculos aislados». Précticamente todos los tex- tos presentan Ia funcién muscular aislando un muisculo esquelético conereto escindido por sus conexiones supe ‘ores e inferiores, separado de sus inervaciones y vascu- larizaciones y divorciado de las estructuras adyacentes de la zona. Esta forma habitual de presentacién define Ja funcién de un misculo exclusivamente por lo. que sucede al aprosimar sus inserciones proximal y distal {tig 2. El punto de vista masivamente aceptado plan- tea que los misculos se insertan en los huesos y que st tinica funcién es aproximar los dos extremos 0 resistir su separacion. En ocasiones, se describe la funcién de la (como el papel que desempena el vasto lateral al empujer ¥, Por tanto, pretensar el tracto ilitibial). Casi munca se mencionan las conexiones longitudinales entre los mii culos y las fascias, ni se explica su funcién (como, por Introduccion: colocacion de los railes ejemplo, la extensa insercién entre el misculo iliaco, el tabique intermuscular medial del muslo y el vasto medial; fig. in. 2), EI claro dominio de la presentacién aislada de cada ‘msculo como la primera y la ultima palabra en la anato- zmia muscular (junto con la vision reduccionista e ingenva de que la complejidad de la estabilidad y el movimiento ‘humano puede explicarse por la suma de la accién de los muisculos individuales) convierte en poco probable que Ja actual generacidn de terapeutas tenga una idea diferente. No obstante, esta manera ce ver y definir los muisculos cs simplemente una conclusién ervonea de nuestro método de diseccién -bisturi en mano, es fécil separar cada tno de los misculos de los planos fasciales circuncantes-, lo que no significa que canstituya ef modo en la que el ‘cuerpo «piensa» o en el que esta biolégicamente ensam- lado. Uno podria preguntarse si el «mdsculo» es tan siquiera una division util para la cinesiologia del cuerpo humano. Si la eliminactén del misculo como una unidad fisio- logica resulta demasiado radical para la mayorla de nosotros, podemos modularlo de esta forma: con objeto de evolucionar, los terapeutas actuales deben cambi manera de pensar con respecto al concepto del misealo aislado. Las investigaciones que apayan este tipo de pen- ‘samiento globalizador se iran citando a medida que teco- rremos las repercusiones de superar ol «rmisculo aislado» [para acercamos a sus efectos sistémicos. Este libro con- forma un intento de avanzar ~no de negar, sino de eom- pplementar el enfoque clasico~ reuniendo en la imagen de los «meridianos miofasciales» las estritcturas miofasciales| ‘conectadas. Dobemos dejar claro que las «vias anatémicas» no representan una clencia confirmada ~este libeo supera los limites de Ta investigacién- pero, al mismo tiempo, ‘estamos muy satisfechos del modo en que estos conceplos funcionan en la préctica clinica. Una vex reconocidos los patrones esperificos de estos mmeridianos miofasciales y comprendidas sus conexiones, pueden utilizarse para Ia evaluacién y el tratamiento en tuna gran diversidad de técnicas terapéuticas y educati- ‘vas, con el fin de favorecer el movimiento. Los conceplos Fig. tn. 2 Fi método haba! ‘empiesdo pera dete fon de un mage Consist en aario sre ff esqueltoy deterninar lo que pasaras fos dos ‘e«temos so aproximaran, coma an esta representacion Gel Boop. Aunque desde lbego ee rata de un eric ‘muy at, cltelmante es defintvo, ya que dea ce lado ol festa ce el miscy miscuos advacentes al ‘ensaro presiona su facia, a fascia en ambos extroT08 las efectos do sta (on sobre las esructeras ‘proxmalos 0 cists. i cimas conenicnes autonzacén de Grundy 4982) Fig. in. 3 Biilaco cuenta con una fuerte inser en el tablave Intermiscuer mec dl musty por tart, probablemente parioipe en la tension de eta fasoia para aporarestabied ‘81 ualo a adr. El cancepta acapiado enos tretados ‘nakémnicos -que log misculos actin Unicamente sobre los hhueso2- gnora estas interaclenes iascales, dose ncampeto a persamente de os actuals trapeutas maruales y da movimiento, Sin embargo, al tomar en conederaccn las conewenes fasoialng suger nuevas esrateges. (nslatinea de un video por cortsta ‘el autor: diseccion e Laboratories of Anatomical Enigtenenent) (OVD ret: Early Dissective Evidence) pueden presentarse de miiltiples formas; este texto intenta lograr un equilibrio que cubra las necesidaces del tera- ppeuta instruido al tiempo que se mantiene al alcance del deportista, el paciente 0 el estudiante interesado, lalmente, la compronsién del esquema de las vias anatémicas conduciré a una apreciaci6n tridimensional de la anatomia musculoesquelética y de los patrones corpora- Jes compensatorios en la actividad daria y el rendimiento, Desde el punto de vista clinico, permite comprender el modo en que un dolor en un area del cuerpo puede estar relacionado con otra drea «silente» localizada a cierta dis- tancia, lo que puede aplicarse directamente en la préctica. De la utllizacin de esta perspectiva de la «anatomia conectada» en los desafios diarios que surgen durante la pprictica de la terapia manual y de movimiento emergen nuevas inesperadas estrategias de tratamiento, ‘Aunque en esta edicién se presenta algunas prucbas pre- liminares de diseccin, ain le queda ala investigacién mucho camino por recorrer antes ce podterafirmar la realidad obje- tiva de estas linens, Sera especialmente necesario un examen, ins detenido de los mecanismes ce comumicacién a lo largo 0 mas recientemente como glucosaminaglucanos 0 proteogluca- ros. Gray denomina este complejo proteica de mucopoli- sacdridos matriz extracelular: El término matrizextracelular (MEC)seaplica ale sume total de sustanciasextraclulares del tejido conjuntioo. En esencia, se trata de wn sistema de fibrils protons insfahes 1 complejossolublesformados por poimeros de cavinkasaios tunidos a moléculas de proteinas (es decir, son protenglucaies) que captan agua. Mecinicamente, la MEC ha evoluciouae ara distibuir las tensiones del movimiento y dela gamed ‘mismo tiempo que mantiene la forma de tos stints components del ogantsin. demas, propariona el meso ambiente fscogutmico idéneo para las céula inmersas en ella, formando na troma al que aguells eaahiereny sobre {e cual puedert movers, consttuyenco asi um medio iénico Ihidratao y poroso, a tras del culos metabolitos y los elementos nutrition pueden dif ficitmente” ‘Aunque un poco densa, esta afitmacion es sabrosa y el resto del capitulo sera una ampliacin de estas pocas fra- ses, cuya representacion puede verse en la figura 13. El doctor James Oschman se refiere a la MEC como Ja matriz viva, sefalando que «la matriz viva es una red «supermolecular» continua y dindmica que se extiende hasta el sltimo incon del cuerpo: una matriz nuclear dentro de una matriz celular incluida en una matriz de tejido conjuntivo. En esencia, cuando tocamos un cuerpo hhumano, estamos tocando un sistema intimamente inter- conectado compuesto por la union de la pricticatotalidad de las moléculas del organismo»." Todas junta, las células del tejdo conjuntivo y sus pro- ductos actian como un continuo, como nuestro «érgaN0 de la forma». Nuestra ciencia ha dedicado mas tiempo a las interacciones moleculares que comprenden nuestro funcionamiento, prestando menos atencién a cémo adqui rimos nuestra forma, nes movemos en nuestro entomo absorbemos y distribuimos el impacto en todas sus formas. (endogeno y ex6geno}. Se dice que la anatomia describe correctamente nuestra forma, pero nuestra coneepeién de Ja forma es en parte el resultado de los instrumentos de los que disponemos. Para los primeros anatomistas, el cuchi- lo, fundamentalmente. La «anatomia» es al fin y al cabo, la separacién de las partes con tna cuchilla, Desde Galeno hasta Vesalio, y aun después, fueron Ios instrumentos de Ia caza y la camiceria los que se usaron en el cuerpo hhumano para presentarnas las distincfones fundamentales que ahora damas por descontadbo (i. 14). Estos cuchillos (ands tarde el bist y después el ser) cortan con bastante facilidad las barreras de tejido conjuntivo, a menudo bile- rminares, que se disponen entre los distintos tejidos, des- tacando las distinciones logicas de la matriz extracelulat, peto oscureciendo el papel del sinitio de teido conjuntivo ten su conjunto (igs. 1.5, 7.15 y 7.29), Si imaginamos que en lugar de usar un filo, sumergi- ‘mos un animal o un cadaver en algtin tipo de detergente 0 disolvente que arrastrara todo el material celular y dejara Sinicamente la estructura de tejido conjuntivo (MEC), veriamas el continuo al completo, desde la capa basal de Ia piel, pasando por el tejido fbroso que rodea y reviste los iisculos y los Organos hasta el recio andamiaje de cart lagos y huesos fig. 1.6 y 8) Para mostramos la continu dad de este érgano fascial, seria muy util poner de relieve su unidad y definir su naturaleza, en lugar de verla sim- plemente como una linea de separacion (tig. 1.2), Fst libro parte de esa idea y este capitulo trata de completar esa imagen. ‘Vamos a referimos a este complejo corporal, de forma tun tanto inapropiada, como la fascia o la red. fascial Aunque, en medicina la palabra «fascia» suele aplicarse 2198€} &) UNBOS anatomist que tueron la oporturidad numano, eee eles Vesao,exponian las lo. pen: ‘es un concept que tiene su ongen en lucdo con sutotzacn de Saunders B, ula peice ‘ustance tndamertal Intertbrar(proteoaminogh 08 (Reprosucide con autoizacion ce Willers 1995) rs continadad en el braze on las figuras dle forma més conciss alas amplias liminas y al entramado ‘que revisten o rodean los miisculos individuales, nosotros To usaremos de una forma mas general. Cualquier deno- ‘minacién de partes corporales supone un enfogu artificial segtin la percepcién humana de un hecho que es univoco. Dadlo que nuestros esfuerzos en este libro se centran en no percier de vista la naturaleza integrada, indivisible y gene- ralizada de esta red, hemos decidido denominarla la red fascial. (Silo prefiere, sustitiyalo por «red de colégeno» 0 sentramado de tejido conjuntivo» o por la «mate? extra celular» de Gray; aqui optaremos por con el término mas seneillo «fascia»,) La denominacién del tejido conjuntivo es claramente acertada. $i bien es cierto que las paredes de tejido actian 5 Fig. 1.6 Corto vensvercal dl uso, estado del Visble Huma Projoct de a Natonal Lp ne por detrey Urn. La osica 0 (A) nok el miscuo yl fascia enrisa pero ro eras Files capas de teido conto xo que se mucstan al fig. 1.24) La stad (B) nos de us pier dea (que prose sister tacos ce alse loony terra del resto det cuerpo. aac Leary of para dirigi ls liquidos y crear bolsillos y tubos diferencia dos, las funciones dirigidas ala vineulacisn sobrepasan cla ramente a sus funciones diferenciadoras. Une cada célula del organismo a las células vecinas e incluso conecta, como vveremes, la red interna de cada célula al estada mecénico de todo el cuerpo. 4 nivel fisiologico, segtin Snycler,” tam- bin sconecta las numerosas ramas de Ia medicina» Fs posible que parte de su naturaleza conectiva radique fen su capacidad de almacenar y transmitir informacion a través de todo el cuerpo. Cada cambio de presion (y a ten- sion acomparnante) en la MEC provoca que el entramado semiconductor liquido y cristalino del coligeno humeco ¥ otras proteinas generen se’ales biceléctricas que refle- jan de forma precisa la informacién mecénica original." Segiin Becker, el sistema perineural es un antiguo paralelo, importante para el concepto, mas moderno, de la conduc ign a lo largo de las membranas nerviosas.” Aunque existe una cierta diversidad celular dentro del sistema del tejido conjuntive, donde encontramos Peter Hing, PD. Facute ceritrocits, leucocitos, fibroblastos, mastocitos, neuroglio- tos, melanocitos, adipocitos y osteocitos, entre ottos, son los fibroblastos y Jas células relacionadas los que producen Ia mayoria de los elementos fibrosos e intefibrilares de cesta asombrosa y funcional variedad. Y es a la naturaleza dle estos elementos intercelulares a la que ahora dirigimos nuestra atencion, El elenco de actores del tejido canjuntivo se recoge en tuna lista corta, dado que no vamos a analizar la quimica dle sus multiples variantes menores. Existen tres tipos bisicos de fibras: el colageno, la elastina y la reticulina (fig. 1.9), La reticulina es ana fibra muy fina, una forma inmaduira de coligeno que predomina en el embrién, pero que en el adulto se ve reemplazada en gran medida por el colageno. La elastina, como indica su nombre, se emplea fen areas donde es necesaria la clasticidad, como la orej, la piel o ligamentos especificos. El coldgeno, con mucho, la proteina mas abundante del organismo, predomina en la red fascial y es facilmente visible ~ de hecho, inevitable en cualquier diseccién incluso en cualquier pieza de arne. Existen alrededor de 20 tipos de fibras de coldgeno, pero no nos interesan sus diferencias, sino el tipo I, que es, con mucho, el més generalizado en las estructuras que nas interesan. Estas fibras estan compuestas por aminodcidos que se ensamblan como piezas de Lego® en el reticulo cendoplismico y en el aparato de Golgi del fbroblasto para luego salir al espacio intercelular, donde adoptan espontineamente (en las condiciones que se describen a ccontinuacién) diversas disposiciones. El hecho de que la transparente cémnea del oj, los fuertes tendones del pie, tejido espongiforme del pulmén y las delicadas membra- nas que rodean el cerebro estén todas hechas de coligeno nos da tna pista acerca de sus mltiples utlidades, ”