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REPÓKER DE REINAS
(CINCO MUJERES, CINCO POETAS).
ANTOLOGÍA CON POEMAS DE ANA PATRICIA MOYA, ADA
MENÉNDEZ, ANA VEGA, LUCÍA DE FR AGA Y LAYLA MARTÍNEZ.
© ANA PATRICIA MOYA
© ADA MENÉNDEZ
© ANA VEGA
© LUCÍA DE FR AGA
© LAYLA MARTÍNEZ
© DEL PRÓLOGO: JOSÉ PASTOR GONZÁLEZ
© DE LAS ILUSTR ACIONES: SILVIA LÓPEZ CANO “NOIRE”

ANTOLOGÍA EDITADA DIGITALMENTE CON PERMISO
DE SUS AUTOR AS .

EDITORIAL GROENLANDIA
PROYECTO CULTUR AL SIN ÁNIMO DE LUCRO
ESPECIALIZADO EN PUBLICACIONES DIGITALES .

DIRECTOR A: ANA PATRICIA MOYA
CORRECCIÓN: ANA PATRICIA MOYA
MAQUETACIÓN: ANA PATRICIA MOYA
DISEÑO: SILVIA LÓPEZ CANO “NOIRE”
(PORTADA, CONTR APORTADA, ILUSTR ACIONES DE INTERIOR )
\ ANA PATRICIA MOYA

DEPÓSITO LEGAL: CO 662-2016

CÓRDOBA, 2016
CINCO REINAS
POR JOSÉ PASTOR GONZÁLEZ

C INCO ESCRITORAS DAN JUEGO, VOZ Y VIDA A LA ANTOLOGÍA

”Repóker de Reinas”; cinco escritoras luchadoras,
valientes, soñadoras, apasionadas, cautivadoras,
con estilo y con algo interesante que decir. Cinco
poetas comprometidas y entrometidas, seductoras
y vitalistas, que ponen las cartas, los versos, los
relatos, la piel, la carne... sobre el papel y sobre
la mesa y apuestan fuerte. Una apuesta basada
en una escritura expresiva y precisa, jugando con
pericia, con desparpajo, con sabiduría y con la
vitalidad de activistas de la vida y la poesía. Cinco
jugadoras, cada una con su instinto, su mirada, sus
voces, su juego y sus versos.

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A DA MENÉNDEZ ES DE LAS JUGADORAS QUE “JUEGA A LA
ruleta rusa / con todo el cargador lleno”, de las
que frecuenta garitos donde no hay tiempo para
preguntas ni respuestas, de las que juegan “sin
caretas sin roles sin nombre ni apellidos ni huella
digital / sólo / mi cuerpo desnudo para ti”, de las
que apuestan fuerte hasta dejarte sin blanca y sin
habla; la poeta siempre está dispuesta a doblar la
apuesta, “dispongo de taxímetro siempre a cero”,
no desea lo fácil, ni la victoria f inal, “no deseo lo
que acostumbran a pedirte / sólo quiero verte
como tú te ves / cuando el silencio te rodea”.

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A NA PATRICIA MOYA ES UNA CURRANTA, UNA LUCHADORA

de las que juegan con las cartas que le han tocado,
sin trampa ni cartón, sin faroles, sin juegos de
mano. Una jugadora que fue capaz de asesinar
su inocencia a pedradas y desenmascarar a Walt
Disney, a Adán y Eva, y a todos los cobardes
escondidos en el mundo de Oz. Ana Patricia Moya
juega a cara descubierta, con apuestas certeras y
demoledoras, “hay huecos que ninguna polla jamás
podrá llenar”. Sus bazas son la palabra, la piel y la
honestidad y “hasta que mis nudillos se descarnen
/ hasta que mis ovarios rabiosos estallen / hasta
que mi paciencia agonice en una tumba”, seguirá
con el juego y la poesía “aunque conozca el f inal
exacto de esta historia”.

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A NA VEGA CONOCE LO QUE ES “LA AUSENCIA DEL GESTO”,
el abandono, las batallas perdidas, el “no querer
ver más”, pero es un animal salvaje, una jugadora
de sangre caliente que es capaz de arriesgar
todo como sólo sabe hacerlo un animal salvaje
herido. Ana Vega sabe que con esa fuerza de los
que perdieron pero no se rinden, con esa “lucidez
ciega” de los que conocen el lado oscuro de la
vida, se puede ganar la partida a la derrota. Una
jugadora que con poemas como Nunca es capaz
de desarmar a cualquiera que no quiera disfrutar
de la curvatura perfecta.

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L AYLA MARTÍNEZ SE HA CURTIDO JUGANDO TANTO EN LAS
timbas más caóticas como en los clubs más selectos:
de ahí esa forma tan imprevisible e inclasif icable de
su juego, de ahí ese nihilismo y esa elegancia, de
ahí ese desparpajo y esas agallas. El juego de Layla
en “Repóker de Reinas” es onírico, poético, cruel,
mágico y suicida. Un juego propio, que huye de las
clasif icaciones y de las fronteras, y que bebe del
lenguaje de los insectos, de los tratados antiguos
de botánica, de los venenos que susurran los
poetas mejicanos, de la sabiduría de los locos y los
suicidas. Un juego desplegado en distintos relatos,
perfectamente hilvanados, como una telaraña,
como un círculo vicioso perfecto, donde ha jugado
sin comodín, arriesgando el todo por el todo y
guiándose con el resplandor de una escritura que
alumbra y calienta a todos esos caminantes que se
pierden entre la maleza, la realidad y los sueños.

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L UCÍAFRAGA CON LA MIRADA HIPNÓTICA DE MUJER FATAL,
“con una mirada que hizo temblar el inf ierno”, juega
mirándote a los ojos y exigiéndote que la mires.
Lucía Fraga juega con plena libertad: no hay nadie
ni nada que la ate; corta a navaja, a destajo, sin
piedad, sabiendo lo que quiere. Con su juego tan
frío como ardiente, “soy un témpano que quema
entre tus manos”: sabe que la libertad puede ser
un abismo pero también una carta ganadora. Lucía
juega mordiendo, con hambre, sin respetar reglas
establecidas, sin límite de apuestas, quiere asaltar
la banca y no necesita ni quiere justif icaciones, “si
el contrato lo he incumplido / Groucho Marx es mi
abogado”.

Ahora las cartas están boca arriba; que ustedes lo
disfruten. Para mí, fue todo un placer.

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REPÓQUER DE REINAS
ADA MENÉNDEZ
ANA PATRICIA MOYA
LAYLA MARTÍNEZ
ANA VEGA
LUCÍA DE FRAGA
CON ILUSTRACIONES DE:
SILVIA LÓPEZ CANO “NOIRE”
ADA MENÉNDEZ (XIXÓN, ASTURIES, 1972).

ESTUDIÓ INFORMÁTICA DE GESTIÓN Y EDUCACIÓN
AMBIENTAL. UN BUEN DÍA, DECIDIÓ ABANDONAR
UN BUEN TRABAJO, UNA BUENA NÓMINA Y UNA
BUENA FUTURA JUBILACIÓN PARA DEDICARSE
EXCLUSIVAMENTE, DURANTE DOS AÑOS, A LA
LITERATURA. DESPUÉS ESTUVO TRABAJANDO COMO
MANAGER PARA GRUPOS MUSICALES MADRILEÑOS Y
COLABORANDO COMO REDACTORA PARA DIVERSOS
MEDIOS DE COMUNICACIÓN, HASTA QUE AL FIN
CENTRÓ SUS VOCACIONES EN LA ESCRITURA Y
EN LA DOCENCIA. EN LA ACTUALIDAD, RESIDE EN
ZARAGOZA. FUNDÓ Y DIRIGIÓ LA ESCUELA DE

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CREACIÓN ALTERNATIVA “LITTLE BECKY”. HA
PUBLICADO LOS POEMARIOS “EL DESVESTIR DEL
PULGAR” (EDICIONES VITRUVIO, 2008), “ABIERTA
DE PIERNAS” (EDICIONES BOHODÓN, 2009), EL
POEMARIO DIGITAL DE DESCARGA GRATUITA “TE LO
VERSO A LA CARA” (GROENLANDIA EDICIONES,
2010) Y “LA MUJER ANOCHECÍA” (AMARGORD
EDICIONES, 2010), APARTE DE HABER COLABORADO
COMO COAUTORA EN DIVERSAS ANTOLOGÍAS (“PUTA
POESÍA”, “POETRASTOS”, “ESNIFANDO LETRAS”,
“PAZLESTINA”...). TIENE PENDIENTE DE PUBLICAR UN
CUENTO INFANTIL Y SU PRIMERA NOVELA CORTA.
“TU COSTADO IZQUIERDO ME LLAMÓ A GRITOS
Y ME VOLVISTE HUMANA
AL ASUMIR MIS DEFECTOS
Y SER CAPAZ DE BESARLOS
MI COSTADO IZQUIERDO SE VOLVIÓ LOCO
HIZO MALABARES CON LOS AÑICOS
QUE COBRARON SENTIDO...”
(ISABEL GARCÍA MELLADO)

“NO SOY UN POETA: SOY UN PEATÓN”.
(JAIME SABINES)
JUST A BOY

P UDE CERR ARLE LA PUERTA
cuando me sorprendió con su mirada
/ llena de peces
decirle que se fuera por donde había entrado
que no son tiempos para más preguntas
tiempos sin respuestas.

Pude insistir
hablarle despacio
como sólo se le habla a un niño.

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PEDIRLE UNA SOLUCIÓN

al cubo de Rubik
siendo educada pero contundente
quizás así
él se habría dado la vuelta
y mi ventana no estaría ahora en llamas
por haber jugado a resolver
una invitación al vacío
en los ojos del Mar Muer to.

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LAMBRUSCO
WOODY ALLEN

E STADO FACEBOOK: LAMBRUSCO
/ WOODY ALLEN
a tres pasos de la embriaguez
suena el teléfono con Drinking in L.A.
/ de Bran Van 3000
no eres tú
ni tampoco el otro
experimento conmigo misma por Webcam
diablesa mata moscas

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podría echar te de menos
pero sólo envidio aquello que una vez tuve
leo otra vez el e-mail
ya van cinco
no te hagas ilusiones
no eres tú
ni tampoco el otro
sólo estudio las palabras que una vez tuve
Estado Facebook: def initivamente punki.

21
TE REGALO
MIS TACONES...

...M I TR AJE DE CHAQUETA
todo quédate todo
me desprendo de pendientes pulseras reloj
nada quiero nada
sin caretas sin roles sin nombre ni apellidos
/ ni huella digital.

Sólo
mi cuerpo desnudo para ti.

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27
NO DESEO LO FÁCIL
(AL RAMINO LAPIEDRA DE AFTER-HOURS)

N O DESEO LO FÁCIL NI TUS BR AZOS FUERTES
/ O TUS SUSURROS USADOS
quiero que me hables al oído de Fellini
visualizar en tus ojos la Dolce Vita en blanco
/ y negro
compar tir juntos un plato de cuscús en cualquier
/ terraza de Lavapiés
hablar de por qué a veces la luna se colorea naranja
o se llena cuando debería estar vacía
quiero que me cuentes cuándo caminaste descalzo
/ por primera vez

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si te gusta cobijar te bajo los árboles en los días
/ de tormenta
o enroscar entre tus dedos el pelo
/ de una mujer dormida
dime por qué los relojes de arena ya no se usan
si el tiempo sólo sir ve para el recuerdo.

No deseo lo que acostumbran a pedir te
sólo quiero ver te como tú te ves
cuando el silencio te rodea.

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NO HUBO
UN CANDEM TOWN
PARA NOSOTROS

N O HEMOS COMPR ADO DISCOS
/ EN CANDEM TOWN
ni usado gafas 3D en un cine de verano
jamás llegamos a compar tir un plato de humus
/ en Malasaña
o una risa por vernos caer en patines

demasiado.
No hicimos nada nunca diver tido
demasiado
como para echarnos ahora de menos.

26
27
MIS PIERNAS

L LAMASTE A MI PUERTA SIN HACER
/ MUCHO RUIDO ,
te dejé entrar
y ahora
aporreas cada centímetro de mis surcos.

Tengo el mismo miedo del primer día,
incluso creo que más
miedo de no saber corresponder
tus caricias
tus besos
tus ansias
de conquistar espacios tímidos.

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Insisto en que soy cobarde
miedo de la noche sin penumbra suf iciente
que no me deje
descubrir más tu silueta sobre la mía
ni ver
que tienes la misma pasión
de entrar por esa puer ta trasera aún cerrada.

Aunque tú sabes
que mis piernas
y todas mis puer tas
sólo para ti
están abier tas.

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NO ME DESPIDO
DE TI AÚN...
(A ZUÑIGA)

...L OS ADIOSES SON SÓLO PAR A SIEMPRE
el reencuentro no será en el cielo
/ que se inventaron unos muchos
para el regocijo de unos pocos
tendrá lugar en el bailoteo de un verso
en la carcajada de un brindis

en la hoja en blanco de tu penúltima palabra.

30
27
ESTA ES LA NOCHE
DEL GUATEQUE

E STA ES LA NOCHE DEL GUATEQUE
nene voy a desempolvar las baquetas
me aporrearé al ritmo de mis piernas
/ sobre tus frustraciones
sin remedio vendrás a suplicarme
delirios
duduá duduá duduá
Manolo Tena estaba ardiendo pero tenía frío

32
no era su noche
nene voy a bajar te el pantalón
justo hasta el espacio vacío de tu cresta ilíaca
apoyaré la palma de mi mano
estamos en el guateque de los veteranos
/ del Vietnam
jugando a la ruleta rusa
con todo el cargador lleno.

33
QUERIDOQ, TENGO,
UERIDO
LATENGO
CARTERA LLENA
LA CARTERA
BILLETES...
DEDEBILLETES
LLENA ...

...M UESTR A TU CARTA DE PRECIOS
soy la mejor postora
no tengo miedo a comprar mi alma al diablo
se me dan bien los negocios
estos sucios asuntos en los que tú siempre
/ saldrás perdiendo
no juegues contra mí
te dejaré sin blanca
dime a cuánto están tus besos
los míos serán tu regalo de cumpleaños

34
27
SOY UNA ROSA
SOY UNA ROSA
DISCONTINUA
DISCONTINUA

S OY UNA ROSA DISCONTINUA
líneas longitudinales atraviesan la mediana
de cualquier autopista a medio asfaltar.

Dispongo de taxímetro siempre a cero.

Y trazaré nuevas vías
quizás la 666
pero te voy a confesar algo
sólo queda petróleo
para terminar esta botella y largarme.

36
27
Y MIRA QUE LO
HABÍA BORRADO...

YMIRA QUE LO
HABÍA BORRADO...

...T ODO A CONCIENCIA CENTRIFUGADO
/ Y VACIADO Y MIR A
me trabajé el cero absoluto a golpes con médicos
/ y pastillas y mira
ya no creía en nada a fuerza de llorar caer
/ y fracturarme y mira
ahora estás tú al máximo de mi volumen y mira

38
ahora he vuelto a escribir versos de nubes
/ y columnas y todas de a cinco y mira
ahora creo en todo otra vez y más y mucho más
/ y mira
eres loco y mira
soy loca y miremos
juntos esta locura desde el otro lado.

39
DDICES QUE ESTOY
ICES QUE ESTOY
EN EN
UNO DEDEESOS
UNO ESOS DÍAS
DÍAS
TAN NOSOTRAS...
DEDENOSOTRAS
TAN ...

...T IENES R AZÓN
quiero ahogar te con la almohada
/ dar te un golpe seco
asf ixiar te dejar te sin dientes
estoy en uno de esos días donde la delincuencia
/ se me escapa
f lotar en la bañera con mis ovarios hinchados
/ y doloridos
deseo arrancar el sol del cielo escupir
/ sobre el uniforme a rayas de la cajera

40
mi cuerpo sexy se ha escondido bajo
/ un vestido negro
el pelo está grasiento no hay champú que limpie
/ tanta mala leche
tienes razón estoy en uno de esos días
/ tan de nosotras
uno de esos días
tan míos.

41
CON CAMISA
C
DE FUERZA VIENEN
ON CAMISA
PORQUE SON...
DE FUERZA VIENEN
PORQUE SON...

...D ÉBILES MI AMOR TE JURO QUE LO SON
no decaigas no desfallezcas sé fuer te
/ sé un ejemplo de ira ni se te ocurra llorar
las lágrimas no se derrochan deben guardarse
/ hay momentos mejores
para tu f laqueza hay momentos para nosotros
/ para nuestra casa con
ventanas rotas por donde los locos
huimos

42
27
UN OVNI
EN MI BALCÓN...

UN OVNI EN
MI BALCÓN...

...D EBERÍA ATERRIZAR LE DEJARÍA
/ ESPACIO SUFICIENTE ENTRE
geranios y petunias lo cuidaría con mucho
/ mimo permitiría
al ex traterrestre sumarse a mi mesa
/ siempre lentejas
en su plato y nunca sería un ex tranjero
no le faltaría nada porque a mí todo me sobra

44
el espacio me sobran las mantas me sobran
conversaciones monopolizadas por terrícolas

mi hombre de otro planeta giraría alrededor
/ de mi eje
experimentando
me.

45
SE ME ADELANTARON
SE ME...
ADELANTARON...

...L A REGLA LA PRIMER A VEZ LOS BESOS
/ MAL RECIBIDOS
joder y tú te me atrasaste joder treinta
/ y siete años te me atrasaste
y yo con tantos besos mal dados tantos besos
/ mal recibidos
y yo con tanta regla sin óvulos en fecundación
/ y ya han pasado treinta y siete años
joder treinta y siete años sin ti
pero ahora joder ahora
joderemos el resto de nuestras vidas.

46
27
El crecimiento
El crecimiento
M e echo de menos .

Ser una mujer despreocupada
insensible
rabiosa.

Odiar a la humanidad
aborrecer el cosmos y sus parásitos
caminar por la calle deseando la muer te
/ de los peatones

48
liarme un porro en el autobús
ser más chula que un ocho
estar por encima del bien y del mal
no necesitar de nada ni de nadie
moverme como la puta reina del universo.

Me echo de menos.

Cabrearme por todo
lanzar insultos a quien me toque las narices

49
El crecimiento
asesinar con mis ojos fríos
no tener miedo ni del más pintas
ser una macarra.

Me echo de menos.

Irme sin pagar de un garito
robar cer vezas en el súper
no derramar ni una puta lágrima
así me estén hinchando a hostias
esperar en el despacho del director su reprimenda

50
recibir amonestaciones por faltar a clase
o por fumar en los ser vicios
mientras colegialas uniformadas sólo piensan
/ en sus peinados.

Me echo de menos.

Los años
me han traído demasiada serenidad
todo me afecta
todo me preocupa

51
ya no soy la mejor ni la más fuer te
lloro cuando veo las noticias
adopto gatos abandonados
milito en política
anarquista, eso sí
hasta me he vuelto una jodida vegetariana
porque me apena el hacinamiento de animales.

Me echo de menos.

Ser una delincuente
era mucho más fácil.

52
53
L
LA CAJA
A CAJA

T RÁEME LA CAJA QUE YO
/ LE PONGO LA CERR ADUR A
busca una amplia donde quepa todo
sin esquinas
para echarla a rodar donde alcance el impulso
de mi olvido.

Junta cerillas y dámelas
tengo aquí las llamas dispuestas
será una ceremonia solemne
simple
sólo un epitaf io sobre lo poco que echaré de menos

54
el viento
donde prometen construir habitaciones
/ sin puer tas.

Piensa dónde puedo excavar
necesito un hueco profundo
pero tampoco demasiado
no vaya a ser que también olvide
que una habitación siempre tendrá una entrada
y una salida
de emergencia.

55
NOTA DE EDICIÓN:

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 17, 20, 22, 24,
26, 28, 30, 32, 34 Y 36 SON INÉDITOS.

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 38, 40, 42, 44 Y 46
PERTENECEN “LA MUJER ANOCHECÍA” (EDITORIAL
AMARGORD, 2013).

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 48 Y 54 PERTENECEN
A “ABIERTA DE PIERNAS” (BOHODÓN EDICIONES,
2010).

57
ANA P. MOYA (CÓRDOBA, ESPAÑA, 1982).

ESTUDIÓ RELACIONES LABORALES Y ES LICENCIADA
EN HUMANIDADES. HA TRABAJADO COMO
ARQUEÓLOGA, BIBLIOTECARIA, DOCUMENTALISTA,
PROFESORA, CORRECTORA ORTOTIPOGRÁFICA, ETC;
ACTUALMENTE, SE BUSCA LA VIDA COMO PUEDE Y ES
DIRECTORA DE EDITORIAL GROENLANDIA (PROYECTO
SIN ÁNIMO DE LUCRO ESPECIALIZADO EN PUBLICACIONES
DIGITALES). AUTORA DE LOS POEMARIOS “BOCADITOS
DE REALIDAD”(GROENLANDIA, REEDICIÓN DEL
2012), “MATERIAL DE DESECHO” (EDICIONES
EN HUIDA, 2013) Y “PÍLDORAS DE PAPEL”
(HUERGA & FIERRO EDITORES, EDICIÓN ESPAÑOLA;

58
CINOSARGO EDITORIAL, EDICIÓN CHILENA; 2016)
“CUENTOS DE LA
Y DEL LIBRO DE RELATOS ERÓTICOS
CARNE” (GROENLANDIA, 2009). SUS TEXTOS HAN
APARECIDO EN DISTINTAS PUBLICACIONES DIGITALES E
IMPRESAS, DE EUROPA E HISPANOAMÉRICA; TAMBIÉN HA
SIDO INCLUIDA EN VARIAS ANTOLOGÍAS LITERARIAS. POR
SUS DESPROPÓSITOS LÍRICO-NARRATIVOS HA OBTENIDO
ALGUNA QUE OTRA MENCIÓN. HA SIDO TRADUCIDA
PARCIALMENTE A SEIS IDIOMAS. MISÁNTROPA,
HURAÑA, ERMITAÑA, ANTIPOETA, PROFESIONAL
SUPINA DE LA PACIENCIA Y DE LA COHERENCIA:
UN PERSONAJE MUY ENTRAÑABLE (Y PELIGROSO).
“¿EN QUÉ PENSABA DIOS MIENTRAS
/ FIRMABA EL DECRETO
DE OBSOLENCIA PROGRAMADA DEL AMOR?

¿SUSPIRÓ, CON ALIVIO, AL MENOS?”
(HARKAITZ CANO)

“A DÓNDE VA EL AMOR QUE MUERE
SIN HABER NACIDO...”
(BALLERINA VARGAS TINAJERO)
S
SIN GARANTIAS
IN GARANTIAS

N O NOS ENGAÑEMOS :
la vida no sería más simple
si todos tuviéramos nuestro propio manual
/ de instrucciones:

el inconstante no estaría dispuesto
/ a leer miles
y miles de páginas que se reescriben una
/ y otra vez

el indeciso no se dignará en anotar
sus impresiones en las hojas en blanco

62
el conformista no se preocupará en averiguar
el idioma [cifrado] del corazón

los vagos buscarían rápido
la infalible garantía de devolución

y lo más inquietante

los desesperados acudirían nada más abrirlo
/ al índice
para buscar el apar tado de “uso apropiado
/ del cuerpo”.

63
PESTE
PESTE
Q UÉ AUTORIDAD POSEO
si no hay publicaciones o méritos
que me avalen

si no soy miembro de una élite
ni tengo la bendición del maestro
ni tampoco un cargo relevante

si mis amigos íntimos no tienen of icio
/ de creador

64
si mi universo gira en torno a la épica
del pluriempleo, de las ofer tas del supermercado
y el penetrante olor del amoniaco de entre
/ mis dedos

si escribo sobre la inmundicia humana
las rutinas domésticas, el puto [des]amor
y la ausencia de seguridad

- de lo que me da la real gana, en suma -

65
qué autoridad poseo yo para cuestionar la poesía
de los representantes de la \ su verdad absoluta,
de los señalados que redactan versos acorde
a las exigencias del contrato editorial o a las modas

quién coño soy yo para contradecirlos

yo
que no soy nadie

tan sólo soy

una piedra

en sus zapatos lustrosos.

66
SIMPLE
SIMPLE
S É CONSECUENTE :
tu vida es un puzzle inacabado
de miles de piezas,

si buscas lealtad
recurre a la pieza de los amigos nobles,

si anhelas f idelidad
adopta un perro o un gato,

si requieres pasión y cariño
localiza la del amante siempre disponible
[¿la del amor verdadero?

68
cuando la encuentre quemaré
todos mis cuadernos de poemas]

y siempre faltará algo, o alguien:

no pretendas encajar una pieza cualquiera
sin bordes para sentir te completo

es una tarea abocada al fracaso.

Resígnate a ser imper fecto:

resígnate a ser [in]feliz.

69
IGLÚ
IGLÚ
E NVEJEZCO . M I SEXO SE SECA , COMO LAS HOJAS
de los árboles de este deprimente otoño.
Mis manos son témpanos que ya no rastrean
la ruta entre mi vientre y mis piernas

algo está vacío
y el consolador [de pilas oxidadas] del cajón
ni las intensas car tas de antiguos amores
harán rebosar este hueco que, cada vez,
se hace más y más y más grande,

esta soledad que se extiende como una tundra,

70
y ahora sólo me excito cuando presiento
/ las lágrimas
de mis enemigos, un placer per fecto
/ e indescriptible
que experimento sin que las huellas
/ de mis dedos marquen
lo más recóndito de mis entrañas,
que estoy muy enferma de rencor, y sus desgracias
compensan todo la repugnancia y el hastío
de este cuerpo deforme y torpe que
se
apaga…

71
ENVEJEZCO. LOS DÍAS TR ANSCURREN , SIN PIEDAD .

Estoy muy enferma. Soy consciente.
Mi cuerpo deforme y torpe se apaga.
Y a nadie le impor ta.

Ni siquiera a mí.

72
PAUTAS PARA
PAUTAS
ESCRIBIR PARA
UN POEMA
ESCRIBIR UN POEMA

E XTR AE TU COR AZÓN
-sin delicadeza-

mantenlo entre tus manos ingenuas,
aprecia cuánta belleza en bruto

- la porquería de(l) existir
en cada sístole \ diástole -

y cuando termines de obser var,
ocúltalo en su hueco

74
protégelo: es tu punto débil
(lo que te hace fuer te)

y jamás te permitas
jamás
despreciar o ignorar su ritmo

porque de ahí brota la pureza

el poema desnudo.

75
FINAL DEL TRAYECTO

FINAL
DEL TRAYECTO

S ÓLO TENGO TREINTA EUROS

insuf iciente para construir un futuro,
lo necesario para burlarnos esta madrugada
del desempleo, los falsos poetas
y la deslealtad de los antiguos amores
en un cuar tucho de pensión
con una botella de bourbon barata

76
y espero que me sobre algo para el taxi
y también para seguir conf iando en esa Bonoloto
premiada con muchos ceros que me cambiará
/ la vida

porque hice todo lo que tenía que hacer,

porque ya llegué al f inal del camino honesto.

77
INCAPAZ
INCAPAZ
T US OJOS TR ANSPARENTES LO RUEGAN :
un abrazo inf inito que te ampare
de este perpetuo invierno
y sus huér fanos de costillas vacías,
ese gesto de ternura que te auxilie,
náufraga hambrienta, de los restos
del fracaso que nos maltrata,

buscas una isla que bese tus pies,

78
y me encuentras inhóspita, muda;

y me quedo con las ganas

por miedo a no encontrar[te]
las palabras precisas para cerrar la cicatriz,

por miedo a romper[te]
con estas manos impotentes y torpes.

79
LA LISTA
DE LA COMPRA

E XAMINO EL FRIGORÍFICO :

nada.

Una metáfora burlona
de mi existencia

otra vez,
mi car tera y mi cama igual de vacías,

otra vez,
la ilusión congelada.

80
SÍNTOMAS

L EVANTARSE TEMPR ANO ,
tomarse una taza de leche templada,

pensar en comer te el mundo
a f ieros bocados,

hasta que el temor entumece tu cuerpo
que acaba refugiándose en el colchón,

82
no hacer nada

¿para qué?

A veces, los obstáculos son reales

y es imposible derribarlos
por mucho que perseveres.

83
PORQUE NO SOY
UN EJEMPLO A SEGUIR

M I PADRE ME ENCUENTR A ESCRIBIENDO
bajo la luz tenue del f lexo:

un silencio breve
y la frase esperada de mis labios:

“no, papá, no me pagan por esto”.

Él no replica
- conocedor de mi derrota -;

84
al rato, me entrega una bombilla nueva,

yo la cambio,
resignada a malgastar inútilmente el tiempo
entre estos cuadernos emborronados
y notas de miseria,

él es cómplice de esta miope
que se alimenta de sueños rotos.

85
LA ENFERMEDAD UNE

M I MADRE ,
la que nunca enfermaba,
acabó ingresada
- consecuencias de la dictadura
caprichosa de su páncreas -,

mi hermana,
la que nunca f laquea,
acabó también llorando
en el borde de una cama de hospital,

86
mi padre se derrumba,
mi otra hermana - escéptica - le reza
al destino,

y yo descubro, con asombro,
cuánta fragilidad
en dos pilares
que se agrietan

sin remedio.

87
DOROTHY Y TOTÓ
NO QUIEREN IR A OZ

E L LEÓN , EL ESPANTAPÁJAROS
/ Y EL HOMBRE DE HOJALATA :
tres amantes distintos para la delicada Dorothy,
tres seres estúpidos que convier ten a la muchacha
en una prostituta de sentimientos heridos.

El león, cobarde que jamás se compromete
porque tiene pavor a entregar cariño exclusivo;
el espantapájaros, insensible que jamás
siente compasión por las lágrimas ajenas;

89
y el hombre de hojalata, criatura de carácter brusco,
que sólo comprende la dureza de su entrepierna.

Y luego, está la bruja, que es espécimen único:
mentirosa, hipócrita, retorcida, per versa.
A su lado, el león, el espantapájaros y el hombre
de hojalata son auténticos santurrones.

90
Y, como todas las Dorothys del siglo actual,
yo me quito los zapatos rojos, con las suelas
llenas de mierda, para dejar de ser víctima
y emprender el rumbo hacía el verdadero reino,
esquivando, descalza, los falsos cruces de caminos
que señalizan aquello que, realmente, no existe.

91
NO ME HABLES
DE LOCURA, POETA

S ÓLO LOS DESAMPAR ADOS
que desgarran su carne
y estrujan su corazón
con manos iracundas
y hambrientas de verdad
son dueños de la poesía más pura,
la que brota del dolor.

No te apropies de un don
al que no tiene derecho el farsante.

92
PRÍNCIPES
Y PRINCESAS GRISES

I. EL CUENTO DE LOS CABRONES REALES Y LAS
ZORR AS SEÑORIALES

LOS CUENTOS DE LA INFANCIA , EN LA MADUREZ , SE

convier ten en traumáticas mentiras: dejamos de
ser princesas o príncipes para transformarnos
en mujeres y hombres cobardes que obser van el
amor a través de un espejo roto, que atrapan
una soledad egoísta - con el pretex to de que es
necesaria para estos tiempos modernos - y que
habitan en un reino llamado realidad. La felicidad
f icticia: el triste cuento de las princesitas y los

94
principitos tristes. Ni princesa, ni príncipe, ni bruja,
ni hada: soy pirata misántropa que (re)huye de
mujeres y hombres grises. Quiero conser var la
poca inocencia que me queda en un frasquito,
escondido en lo más profundo de mi pecho. Y
nadie, absolutamente nadie, me va a joder la
niña que llevo dentro…

…y mi escasa fe en el mundo.

95
II. PRÍNCIPES GRISES

LA MAYOR MENTIR A DE MI INFANCIA :

la existencia del principito.

Los principitos que pisan mi suelo
tienen coronas de colmillos de serpiente,
presumen de inocencia en la bragueta
y se visten con capas de promesas mal cosidas;
proclaman madurez para heredar
el paradisíaco reino de los placeres
pero abdican ante la dura batalla del compromiso
ante princesitas no tan frágiles
que se conforman con ser conquistadas
para mitigar capítulos breves de soledad.

96
Yo no quería ser como estos seres terráqueos:
me construí una avioneta de papel arrugado
y volé hasta atravesar las nubes, con destino
a un asteroide sin príncipes ni princesas, ni f lores
ni reyes, ni baobabs, ni zorros, ni faroleros;
no encontré nada superando los límites del cielo,
y sólo cuando caí en la arena del desier to,
magullada y triste, encontré mi lugar en el mundo

en la punta de mis dedos.

97
iii . Princesas grises

En reinos pequeños las princesas grises ador an

las pér tigas lechosas de sus hombres ansían el
aroma a otro sexo desean vecinas compañeras
de trabajo de clase la mejor amiga aquella mujer
tan guapa del Pub tragan hábiles el orgullo
de sus entrepiernas burlándose de la soledad
degustando semen con sabor a amor con sabor
a felicidad f icticia ocultas en paredes sucias de
mentiras de mil nombres cuando su príncipe títere
no está desgarran la presa hipocresía malabares
con sentimientos honestos puñaladas a traición
por capricho el miedo al qué dirán su lema es sólo
mi coño impor ta sonrisas a destiempo emociones
distorsionadas generación degenerada sin más
valor que el de yo disfruto yo gano tú no eres

98
nada justif icaciones de super vivencia en pueblos
de estúpidos borregos sin voluntad dominados
por mentalidad añeja miedo al cura a Dios a la
verdad a ser uno mismo y me miras con malévola
inocencia y yo sufro y estoy sola muy sola joder
y me piensas y me rozas en sueños y sigues
paseándote de su mano y yo me muerdo los
labios para contener tanta rabia y no hacer te
daño soy así de gilipollas soy así de sincera con el
trozo de carne que tengo en el pecho compasión
para ti

No quiero pensar tristeza desazón

misantropía.

99
PETER PAN

I. PETER PAN: UN [ CABRÓN ] CONSENTIDO

EN LA MADRUGADA , ROZABA LAS CORTINAS

y percibía su presencia con nitidez,
como en todos los recuerdos de la infancia.
El maleducado Peter Pan aullaba - el eco
traspasaba los rincones de mi cráneo -,
exigiendo a una tímida Campanilla
el retorno al país de los sueños,
morada eterna de los inocentes;

100
yo, una ex traña mezcla de princesa
(sin pijo vestido de gasa en tonos pastel)
y pirata (sin ridículo parche de pega)
lo atraía con sonrisas para castigarlo
a latigazos de madurez, y él gemía
(le excitaba presumir de marcas rojas
en espalda y nalgas), le susurraba
al oído “te amo, te odio”.

101
UNA NOCHE , EN UN ACTO DE GENEROSIDAD IMPROPIA ,

Peter Pan me regaló su sombra, me juró
que jamás de los jamases sería
/ un adulto responsable.
Yo la escondí debajo de la cama, junto
a mis botas sucias, mis apuntes,
libros viejos y cajitas llenas de retales de memoria.

102
II. NUNCA HAY FINAL [ FELIZ ]

EL CAPRICHOSO DE PETER PAN SE HARTÓ

de sus desventuras en aquella isla de fantasía.
Cuando le devolví la sombra,
se convir tió en lo que más detestaba,
en un madurito agrio y poco interesante,
de traje de chaqueta y corbata por el día,
por la noche, solterón en calzoncillos despintados,
adicto a la bazof ia que exhibe la pantalla
de televisión y a la cer veza de lata en ofer ta;
amante pusilánime, par tidario del sexo esporádico

104
con chicas jóvenes sospechosamente idénticas
a la cursi de Wendy.

Campanilla se hizo prostituta de lujo y escogía,
selectamente, a sus clientes (los que más
se parecían físicamente a su amor platónico),
sobrevivió a sobredosis de estupefacientes,
pero falleció a causa de un atracón de pasteles
(en la autopsia, descubrieron que era diabética).

105
SU SÉQUITO DE HUÉRFANOS DISFR AZADOS

incapaces de continuar sin su líder,
crecieron; algunos abrazaron la religión,
los escépticos hicieron “vida normal”
atiborrándose de ansiolíticos,
y los que no toleraron la realidad del asfalto,
los contratos temporales y las hipotecas,
se encerraron en su imaginación,
rememorando su pasado glorioso de correrías
contra indios, animales salvajes, sirenas y bucaneros
en las plantas de salud mental de los hospitales.

Y Gar f io, que ya no podía consumar su venganza
contra el clan de niños, se reconcilió con el Cocodrilo,
se asociaron para un turbio negocio de drogas,

106
se codearon con famosos del tres al cuar to,
pero al f inal el capitán acabó devorado por su socio
en un programa televisivo, en directo,
a cambio de un suculento cheque con muchos ceros.

Sí, yo le he arruinado la vida a Peter Pan
y a sus secuaces,
pero él me traicionó

me traicionó

porque no existe el refugio de la felicidad eterna

porque no puedo ser niña para siempre.

107
PRINCESA CON BATA
Y PELOS REVUELTOS

D E PEQUEÑA ,
las manos las tenía llenas
de veinte pesetas de chucherías,
los labios manchados de chocolate
- onzas que compraba mi abuelo
/ en el supermercado -,
vestía ropa sucia de la calle,
me escondía debajo de la mesa
con mis hermanas

y reía.

108
Ahora
tengo una caja llena de sueños,
dos sueldos y una licenciatura,
f ilosofía en zapatillas de andar por casa,
(casi) todos los libros y discos deseados,
experiencias de madurez forzada.

No soy feliz.

109
OLVIDADOS EN EL BÁUL
\ TOY (SEX - LIES
- PAIN) STORY

L OS ADULTOS SON ETERNOS NIÑOS
que tratan a hombres y mujeres como
/ muñecos rotos,
exiliados en un sucio trastero,
sólo recuperados cuando se ex travían
/ los juguetes nuevos
y con un previsible destino: el contenedor
/ de basura.

Somos objetos diver tidos en manos

110
de seres mutilados con corazón de trapo,
que sin piedad descosen una fe tierna
que aún resiste, a duras penas

somos blasfemos que albergan la tímida esperanza
de hallar al legítimo propietario de nuestra herida
que nos acurruque en su regazo
/ y nos murmure:

“este es nuestro hogar”.

111
NOTA DE EDICIÓN:

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 62, 64, 68, 70,
74, 76, 78, 80, 82, 84 Y 86 SON INÉDITOS.

LOS POEMAS “LA LISTA DE LA COMPRA” (80) Y
“SÍNTOMAS” (82) PERTENECEN A LA SELECCIÓN
POÉTICA “LAS VÉRTEBRAS DE LA TUNDRA”, QUE
RECIBIERON EL II PREMIO “POR AMOR AL ARTE”
DE REVISTA LITERATTURA (2015).

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 89, 92, 94, 100 Y 108
PERTENECEN A “PÍLDORAS DE PAPEL” (HUERGA Y
FIERRO; CINOSARGO EDITORIAL, AMBOS EN PRENSA).

EL POEMA DE LA PÁGINA 110 PERTENECE AL
CONJUNTO DE POEMAS ESPECIALES PARA LA EDICIÓN
CHILENA DE “PÍLDORAS DE PAPEL” (CINOSARGO
EDITORIAL).

113
LAYLA MARTÍNEZ (MADRID, ESPAÑA, 1987).

LICENCIADA EN CIENCIAS POLÍTICAS Y GRADUADA
EN SEXOLOGÍA. AUTORA DE LOS POEMARIOS “EL
LIBRO DE LA CRUELDAD” (LVR EDICIONES, 2012),
“LA CANCIÓN DE LOS DURMIENTES” (LA GARÚA,
2015), TAMBIÉN DEL ENSAYO “HARTÉMONOS DE
AMOR YA QUE NO PODEMOS HARTANOS DE PAN”
(PIEDRA PAPEL LIBROS, 2013). HA REALIZADO
LABORES DE EDICIÓN Y CORRECCIÓN, ASÍ COMO DE
TRADUCCIÓN INDEPENDIENTE. HA COLABORADO
COMO REDACTORA DE ARTÍCULOS (FILOSÓFICOS,
POLÍTICOS) Y TAMBIÉN HA EJERCIDO COMO CRÍTICA
LITERARIA PARA DIARIOS Y REVISTAS COMO DIAGONAL,

114
CULTURAMAS Y ESTUDIOS. SUS TEXTOS APARECEN
EN DISTINTAS ANTOLOGÍAS LITERARIAS, TALES COMO
“SANGRANTES” (EDITORIAL ORIGAMI, 2013),
“NEGRA FLAMA” (CNT-JAÉN, 2013), “RÉQUIEM
POR LOLITA” (LAS CUATRO ESTACIONES, 2014),
“TUS RAMAS \ MIS HUESOS” (EDICIÓN DIGITAL),
ENTRE OTRAS. FANZINERA DE PRO, FORMA PARTE DEL
PROYECTO ANTIPERSONA. ACTUALMENTE, TRABAJA
EN SU TESIS SOBRE LA FORMA EN QUE SE EJERCE EL
CONTROL SOCIAL A TRAVÉS DEL DISCIPLINAMIENTO DE
LA SEXUALIDAD. MILITANTE CONSUMADA, SOBREVIVE
COMO PUEDE.
“NO SOY NADA.
NUNCA SERÉ NADA.
NO PUEDO QUERER SER NADA.
APARTE DE ESTO, TENGO EN MÍ TODOS
/ LOS SUEÑOS DEL MUNDO”.
(FERNANDO PESSOA)

“ME ENAMORÉ DE TI CUANDO LLORABAS
A TU NOVIO, MOLIDO POR LA MUERTE,
Y ERAS COMO LA ESTRELLA DEL TERROR
QUE ILUMINABA AL MUNDO”.
(GONZÁLO DE ROJAS)

“LA LAMENTABLE HISTORIA DE UN EX PRESIDIARIO
QUE VUELVE A SU PRISIÓN
O INAUGURA OTRA,
A VECES ES TAMBIÉN LA HISTORIA DE QUEMARSE
AL INCENDIAR LA MAYOR DE SUS PRISIONES.
O NI SIQUIERA LA MAYOR:
LA QUE ESTABA EN EL LÍMITE”.
(ROBERTO JUARROZ)
DE LO QUE LE DIJE A
AUGUST STRINDBERG...

“COMO QUIEN CORTA EL CABELLO
DE UN HOMBRE MORIBUNDO ”.

COLECTIVO JUAN DE MADRE

L OS CABALLOS DE LA LOCUR A
cabalgan nuestras noches
pero no los temas, August,
no temas a la noche.

Yo te enseñaré a caminar
con los ojos cerrados
y a odiar los amaneceres.
Los que te aborrecen

118
serán vestidos de confusión
y la habitación de los impíos perecerá.
Cor taremos los cabellos
de los moribundos
y los coseremos a nuestros vestidos
para atraer la tormenta,
y la tormenta vendrá,
pero no la temas, August,
no temas a la tormenta.

119
YO TE LLENARÉ LOS BOLSILLOS DE ALFILERES

y te enseñaré los cincuenta y seis nombres
de las odiadas polillas.
Recogeré para ti los hilos
que se desprenden del verano
y te hablaré de la destrucción
y la destrucción vendrá
pero no la temas, August,
no temas a la destrucción

De ella está hecha la pureza.

120
DE LO QUE LE DIJE A
RENÉ CREVEL...
“LALOCUR A SABE MI NOMBRE :
HAGAMOS UNA TRENZA DE DIEZ CAIMANES ”.

BATANIA

T E HE GUARDADO UN ASIENTO
en la habitación de los insomnes, René,
donde las sillas de la desesperación
giran incesantemente.

Mantén los ojos abier tos
y háblame de las tempestades
que atraviesan la noche,
de los dulces delirios
provocados por la f iebre.

123
NO CIERRES LOS OJOS , RENÉ,
no los cierres.

Si lo haces
verás el polen blanco
que supuran tus pulmones
la tristeza inf inita de tus noches
el oscuro silencio de los tanatorios.
Si lo haces
sabrás que la locura
conoce nuestros nombres.
Si lo haces
me verás abrir la llave del gas
y tumbarme a tu lado.

124
Mantén los ojos abier tos, René,
para que puedas hacerme una trenza
y llenarme el pelo de f lores y caimanes.
Peina mis cabellos
como peinarías los cabellos
de tu amante.

Yo, a cambio,
incendiaré París
y te entregaré sus ruinas.

125
DE LO QUE LE DIJE A
VSÉVOLOD GARSHÍN...

“SÉ QUE VOY A MORIR ANTES
DEL PRÓXIMO INVIERNO ”.

ISLA CORREYERO

S IÉNTATE A MI LADO
y cógeme de la mano, Vsévolod.
Nosotros los abandonados
sabemos la fecha exacta de nuestra muer te.
Yo, por ejemplo,
sé que vas a morir
antes del próximo invierno
y que serás enterrado

126
en el mismo cementerio
que la muchacha sorda
que se alimentó de polillas
durante seis veranos
y que el novio pálido
que se había negado a escuchar
a los adoctrinadores
enviados por el Estado.

127
SÉ QUE VAS A MORIR , VSÉVOLOD,
pero antes de eso
conocerás las f lores de la locura
y escribirás el mismo cuento
durante ciento cincuenta y dos años.
Después serás encarcelado
por las autoridades encargadas
de la ex tensión de la melancolía,
que es dañina como el triste of icio

128
de los envenenadores.
Y mucho antes de eso
- o mucho después, no lo recuerdo -
te sentarás junto a mí
en el borde de la cama
y me cogerás de la mano.

Yo cerraré los ojos
y te hablaré de tu muer te.

129
TODA REVOLUCIÓN
COMIENZA CON UN BAILE

“TODO HA CAMBIADO , CAMBIADO TOTALMENTE :
UNA TERRIBLE BELLEZA HA NACIDO ”.

WILLIAN YEATS

G IR AMOS EN LA NOCHE
y somos consumidos por el fuego
de los bellos santos salvajes.

El día en que abrimos
las puer tas de las jaulas
nació una belleza terrible
y desde entonces

130
nuestros cantos son más puros
y nuestras danzas más extrañas.
Después incendiamos las ruinas
y provocamos la f iebre.

Toda revolución
comienza con un baile.

131
EL FABRICANTE DE
ATAÚDES YUGOSLAVO

L OS FABRICANTES DE ATAÚDES YUGOSLAVOS SE
habían especializado en tallas pequeñas con la
epidemia de f iebre del heno del veintidós de marzo
de 1897. La f iebre del heno es una enfermedad
cruel, como todas las que son producidas por
pequeños parásitos que anidan debajo de la piel.
Ataca sobre todo a los tejidos blandos y suaves
de los niños, más propensos a los coágulos y
a las secreciones lácteas. Las madres escondían
a sus hijos debajo de las camas para que los
sudores helados no pudiesen encontrarlos, pero

132
las esporas de la f iebre se cuelan por los huecos
de las puer tas, como el agua oscura de los pozos
o las membranas del interior de los oídos.

Cuando dejaban de respirar, los niños eran
abandonados en la calle, donde los limpiadores
de botines podían hacer su trabajo sin ser
molestados. Las autoridades estatales habían
prohibido enterrar a los niños por la utilidad de
sus pequeños huesos para fabricar peines, pero el
fabricante de ataúdes era sensible a los procesos

133
de fermentación. Por eso, cuando caía la niebla,
los metía en sacos y los llevaba al bosque. Allí
les tomaba las medidas y les construía ataúdes
con ramas y cor tezas, como pequeños nidos
subterráneos. Después, les arrancaba los botones
del abrigo, con los que fabricaban anillos de latón
que vendían a los cocheros búlgaros a cambio
de agujas y cordones nuevos para los zapatos.
Cuando habían arrancado todos los botones, los
enterraban lo más profundo que podía, para que
los funcionarios de manos diminutas no pudiesen
encontrarlos y arrastrarlos de nuevo a la ciudad.
En los lugares en que habían sido enterrados, la
maleza era densa como el polen de las hor tensias
y emitía gemidos crueles al llegar el verano.

134
LA MUCHACHA CON
EL ESCARABAJO ATADO
A LA MUÑECA

L A MUCHACHA QUE LLEVABA UN ESCAR ABAJO
atado a la muñeca no había sido la responsable
de que las polillas hubiesen muer to de tristeza
encerradas en frascos de cristal

ni de que los enfermos de lepra arrojasen piedras
a los enterradores

ni de la costumbre de los muer tos de murmurar
en la tumba los días de tormenta

136
ni de la excesiva producción de polen de las
adormideras

ni de la domesticación de las babosas en medio
del invierno

ni de las ideas de suicidio que crecían en la cabeza
de las enfermeras.

Sin embargo, las instituciones estatales

137
responsables de la extensión de la tristeza habían
decidido castigarla con inyecciones de cloro para
que a par tir de entonces tuviese que llevar un
escarabajo atado a la muñeca.

El escarabajo era pequeño e insomne como
una comadreja, pero a diferencia de éstas, era
incapaz de dar leche o de roer los cordones de los
ahorcados. En cambio, resultó útil para predecir
la f loración de la angélica, porque media hora
antes del momento señalado, era presa de unas
ex trañas f iebres que le brotaban por el cuerpo
como una enredadera. También resultó útil para
avisar de la proximidad de una decapitación,
pero la falta de af ilación de las cuchillas las volvió

138
predecibles como las aureolas fracturadas de
los cier vos o los setenta y cuatro nombres que
reciben los huesos internos del oído.

Al principio, la muchacha apenas notó la
existencia del escarabajo, porque la cuerda
que los unía era larga como los hilos que se
desprenden del verano o los cabellos de las
monjas que viven entre la maleza. Sin embargo,
pronto llegó el invierno, y el escarabajo no pudo
seguir alimentándose de la leche que cae de los
laureles, así que empezó a masticar la cuerda
que lo unía con la muchacha. Poco a poco la
cuerda fue haciéndose más cor ta, hasta que
sólo lo separaba un palmo de la muñeca de ella.

139
LA EXCESIVA INGESTA DE CUERDA LE HABÍA HECHO

crecer hasta alcanzar el tamaño de las manos
de los cristos por tugueses, que, como todo el
mundo sabe, tienen derecho a estrangular a los
agonizantes desde que la ciudad de Lisboa fue
asolada por una plaga de libélulas el diecisiete
de abril de 1703.

Cuando no quedó cuerda, el escarabajo empezó
a morder la mano de la muchacha.

140
EL FUNCIONARIO DE
MANOS DIMINUTAS

D ESPUÉS DE CASARSE CON LA MUCHACHA QUE
llevaba un escarabajo atado a la muñeca
derecha - señal inequívoca de haber conocido
las inyecciones de cloro o de haber gritado azul
azul azul escondida debajo de la cama o de
haber escupido a los mendigos que pronuncian
palabras incoherentes -, el funcionario de
manos diminutas fue trasladado a un sótano
dedicado a la inspección de plagas. Allí pensó
que sus pequeños dedos podían ser de utilidad,
pero pronto se dio cuenta de que los insectos

142
son demasiado parecidos a los ángeles de alas
membranosas que persiguen a las muchachas.
Que las persiguen y las atan a los pararrayos y
rezan durante días hasta que llega una tormenta
y las ven explotar en miles de destellos blancos.
Rezaban tanto que les salía polen de las rodillas y
sus huesos se volvían frágiles y brillantes como el
papel de aluminio. Por eso las tribus hermafroditas
que acechaban entre los arbustos les adoraban,
porque adoraban todo lo que pudiese brillar
o dormir cómodamente entre las llamas.

143
ANTES DE LA COLOCACIÓN DE LOS PAR ARR AYOS , LOS

ángeles de alas membranosas habían atado a
las muchachas a las vías del tren y antes de eso
a postes bajo los que encendían hogueras. Pero
luego se descubrió que los trenes provocaban
dolores inimaginables a los fabricantes de ataúdes
yugoslavos, por lo que fueron sustituidos por
pararrayos dorados. Un pararrayos en cada
tejado, se dijo entonces, pero ni siquiera eso evitó
el dolor de los fabricantes de ataúdes, que en
realidad era producido por un trabajo demasiado
minucioso. El funcionario de manos diminutas lo

144
sabía, pero no lo dijo, porque así los ángeles
tenían con qué diver tirse. Los funcionarios no
habían estado nunca en la cima de la cadena
alimenticia. Los insectos sí. Los ángeles también.

Los gritos de las muchachas atadas en los tejados
eran molestos como la pureza de la raza o los
charcos de estambres, pero nadie se atrevía
a quitar los pararrayos ni a negar las teorías
hipnóticas de los boy scouts. Por eso los ángeles
de rodillas supurantes seguían corriendo por los
tejados hasta que llegaba una tormenta o morían

145
atrapados en los cables del telégrafo. Cuando
esto sucedía, las tribus hermafroditas salían de
sus madrigueras y se llevaban los cuerpos de los
ángeles envueltos en papel de aluminio. Después
los adoraban hasta la putrefacción.

Los ángeles de alas membranosas no se habían
conver tido en una plaga debido a su incapacidad
para reproducirse, pero la proliferación de
pararrayos los había vuelto obsesivos en sus
conductas antropófagas. Obsesivos como los
abrillantadores de botines o como los cencerros

146
que colgaban de los tobillos de lo suicidas. Sin
embargo, los ángeles guardaban cier ta semejanza
con los gatos, sobre todo en lo frágil de sus huesos
y en lo áspero de su pequeña lengua maliciosa.
Por eso, cuando llegó la epidemia de leucemia
que afectaba a los gatos, los ángeles también
enfermaron. Murieron como insectos enormes
y repulsivos y pronto fueron envueltos en papel
de aluminio por las tribus hermafroditas.

El funcionario de manos diminutas recibió la noticia
con indiferencia, pero al menos su esposa ya no

147
gritaría de terror al ver un agujero en el tejado o
al escuchar el aleteo de una libélula. Ahora podía
concentrarse de nuevo en su trabajo. La primera
plaga que detectó fue la de enterradores. Aplicó
con severidad la estrangulación, pero pronto se
dio cuenta de que sus medidas había producido
otra plaga de cadáveres, y todo el mundo sabe
que las plagas de cadáveres son peores que las
de enterradores. Al menos a los enterradores
no se les oye gemir en lenguas extrañas ni
castañear los dientes constantemente. Las
plagas de cadáveres no pueden ser eliminadas,

148
así que pronto se acostumbraron a convivir con
los muer tos. A escuchar sus murmullos y verles
buscar sus cabellos enterrados debajo de la nieve
y obser var sus pasos vacilantes en la oscuridad
del bosque. Vacilantes como los escritores ciegos
vestidos por sus madres o los ancianos que dejan
crecer sus cabellos y los arrastran por el suelo
y los guardan en los cajones de su mesilla de
noche.

Después de aquello, el funcionario de manos
diminutas fue trasladado de sótano. Su nueva

149
tarea consistía en alimentar a las muchachas que
vivían en el fondo de los pozos, pero sólo tenía
que acudir al trabajo los días de viento. El resto de
los días masticaba las bayas del enebro o gritaba
amarillo amarillo amarillo hasta caer exhausto.
Por eso fue el primero en notar la presencia de
los tentáculos que pudrían los jardines. Por eso se
lo contó a su mujer, que le contestó con palabras

150
incoherentes, af ligida por el peso del escarabajo
que colgaba de su muñeca, que engordaba cada
día. Por eso escribió diminutas anotaciones en
papel milimetrado con sus diminutos dedos, pero
habló de ello con nadie más. Temía los agujeros
en el techo y las costumbres antropófagas, pero
las plantas no corrían por el tejado ni rezaban
durante días para que llegasen las tormentas.

151
EL ENTERRADOR

L OS ENTERR ADORES SE AMARR AN CON CORREAS
para dormir y conocen la duración exacta de
los procesos de descomposición, pero nadie
escucha sus voces a causa del invierno, que les
hiela los dientes y los pone melancólicos como a
las liebres. La carne de las liebres es melancólica,
por eso los que la comen acaban arrodillándose
para rezar por la llegada de un santo que af ile
las guillotinas. Un santo de dientes cor tantes y
piel brillante como el sudor de los tuberculosos
o la saliva de las enfermeras.

152
El enterrador también rezaba a los santos
caníbales, pero sus oraciones eran extrañas y
confusas como el lenguaje de los insectos. El
enterrador hablaba el lenguaje de los insectos
por culpa de su madre, que se había alimentado
de alas de libélulas durante el embarazo. Las
alas de las libélulas se pegaban al paladar, por
eso el niño había nacido raquítico como las crías
de las comadrejas y tenía la lengua azul como
el vino del enebro. Por eso sus ojos brillaban
por la noche como la sangre iridiscente de las

153
enredaderas o como la piel de los cier vos que se
ahogaban en los estanques.

Los santos de dientes cor tantes eran salvajes
como las monjas que vivían en los bosques
y enredaban su pelo en la maleza, por eso
el enterrador los temía como se teme a las
plagas de langostas y murmuraba oraciones
constantemente. Las oraciones alejaban las
f iebres, pero no aplacaban a los santos, así que
el enterrador debía escarbar entre la nieve con
sus propias manos. Cuando encontraba a una de

154
las muchachas que dormía con los ojos abier tos
bajo la escarcha, la arrastraba por los tobillos
hasta lo profundo del bosque y la abandonaba
para que los santos pudiesen alimentarse.

Era tal el terror que el enterrador sentía de
aquellos dientes diminutos y af ilados, que nunca
cerraba los ojos. Por eso sus pupilas se habían
vuelto blancas como el polen que gotea de las
lar vas de los insectos. Por eso no dormía nunca,
y por las noches caminaba entre las tumbas
cantando canciones que hacían sangrar los oídos

155
de los muer tos. Cuando había luna, recogía el
polen de la adormidera, que luego vendía a
las monjas que vivían entre la maleza a cambio
de un puñado de agujas o de algo de yesca
para incendiar las comisarías los días de viento.

A veces vendía el polen de la adormidera al
funcionario de manos diminutas, al que veía
frecuentemente debido a sus numerosos parientes
muer tos, todos ellos fallecidos a la edad de treinta
y cinco años a causa de sucesivos y violentos
brotes de síf ilis. El funcionario de manos diminutas
usaba la adormidera para envenenar poco a
poco al escarabajo que devoraba el brazo de su
esposa, pero ella estaba cada vez más pálida y

156
ojerosa y el escarabajo más gordo y brillante. El
único bien que poseía el funcionario de manos
diminutas era un periódico que leía antes de
acostarse desde hace ciento veintisiete años, así
que el intercambio fue benef icioso para ambos.
Con la excepción de la envenenadora, todos
pensaban que el plan del funcionario era bueno,
porque es sabido que ningún escarabajo puede
alcanzar el tamaño de una cabra sin morir antes
a causa del esfuerzo,

como es sabido que tampoco pueden alcanzar
el tamaño de un físico que se ahoga en un río ni
el de un preso que arrastra sus propios grillos
ni el de una muchacha tor turada por un ángel,

157
como es sabido que tampoco pueden llorar
durante quince años ni llorar los colores que se
caen del cerebro de las mariposas ni llorar sobre
las casas de los ahorcados,

como es sabido que tampoco pueden practicar
vivisecciones sin morir de agotamiento.

La envenenadora, en cambio, conocía las patas
cor tas de la muer te, pero el funcionario ya no

158
poseía ningún periódico que poder intercambiar
por uno de sus venenos. La muchacha murió al
cabo de unos días, dos horas y treinta y siete
minutos antes de que el escarabajo alcanzase el
tamaño de una cabra a causa de la ingesta de
hueso y polen de adormidera. El enterrador y el
fabricante de ataúdes yugoslavo se alegraron
de la noticia, porque las tumbas para insectos
eran caras y aquel invierno apenas habían tenido
trabajo.

159
LA ENVENENADORA

L A ENVENENADOR A TENÍA LOS DEDOS LARGOS Y
delgados como las noches de los insomnes o
como los cordones de las botas de los suicidas.
Los suicidas son obligados a arrastrar decenas
de cencerros atados a sus botas, de ahí que los
médicos practiquen sangrías a los melancólicos
que acarician sogas cuando cae la noche.
Después de las sangrías, los melancólicos olvidan
las sogas y acuden a los entierros, donde lloran
tristemente por la muer te del cochero búlgaro

160
que murió por la picadura de una abeja y por la
enfermera fallecida tras los atentados celestes.

La envenenadora había aprendido su of icio
vagando entre la maleza, donde encontró las
cabezas de los poetas mejicanos guardadas en
sus cestas. Arrastró las cestas hasta su casa y
colocó las cabezas en la repisa de la chimenea
para que no tuviesen frío ni echasen de menos
los incendios.

161
COMO TODO EL MUNDO SABE , LOS POETAS MEJICANOS

conocen todos los venenos, incluida la leche dulce
que se desprende de las raíces de la angélica
y el aroma de los tejos, cuyo veneno es tan
violento que los pájaros caen muer tos cuando
lo sobrevuelan.

Incluido el alcohol de la amapola, que vuelve
sanguinarios a los boy scouts y hace que las
novias vestidas de blanco pierdan las uñas y los
cabellos.

162
Cada noche, las cabezas de los poetas mejicanos
susurraban un veneno distinto a la muchacha, y
ella lo apuntaba cuidadosamente en un cuaderno.
A cambio, ellas les daba un plato de leche y les
peinaba los cabellos cuando había visita. Una
vez que las cabezas de los poetas mejicanos
acabaron de susurrarle todos los venenos que
conocían, ciento setenta y cinco días después
de que las encontrase escondidas debajo de un
rosal, la muchacha cogió las cabezas y las arrojó
al fuego de la chimenea.

163
LA VENDEDORA
DE LÁMPARAS

L A VENDEDOR A DE LÁMPAR AS TENÍA LAS MANOS
frías desde que los poetas mejicanos habían sido
decapitados por violar la ley que prohibía poseer
tratados de botánica. Los poetas mejicanos
despreciaban la agricultura como se desprecia
el alcohol que supuran las amapolas, pero se
negaban a renunciar a cualquier forma de
clasif icación. El funcionario de manos diminutas
se vio obligado a considerarlos una plaga, y, como
todo el mundo sabe, af ilar las guillotinas es la única

164
forma de acabar con las f iebres violentas de la
peste y con las plagas de poetas mejicanos. Las
cabezas había rodado por el suelo entre alaridos
vegetales, y la vendedora de lámparas se había
visto obligada a guardarlas en sus respectivas
cestas. Desde aquel día el frío se le quedó metido
en los huesos como la escarcha del invierno y
comenzó a tener miedo de la oscuridad como
se tiene miedo de las monedas que se colocan
bajo la lengua de los muer tos para que no les

165
castañeen los dientes al ser enterrados. Al día
siguiente, empezó a arrastrar por los caminos
un carro lleno de lámparas para evitar que la
oscuridad lo inundase todo, como sucede con
los alaridos de los ancianos que se pierden en
el bosque o con la ceniza que cae del cielo los
días de tormenta. Las lámparas le calentaban
las manos y la alejaban del lecho blando de la
locura, así que la muchacha comenzó a dormir
debajo del carro y a trenzarse el pelo con los
cabellos que crecían al borde de los caminos.

166
Durante un tiempo llevó también con ella los
cestos con las cabezas de los poetas mejicanos,
pero pronto los alaridos se hicieron insopor tables
y las abandonó bajo un rosal, donde el enterrador
no pudiese encontrarlas. Cuando llegó el tiempo
de las heladas rojas, los caminantes que se
perdían en la maleza comenzaron a rogarle
que les vendiese una lámpara, y la muchacha
lo hizo, porque es sabido que los lamentos de
los caminantes perdidos atraen las tormentas
y provocan el par to de las jóvenes campesinas

167
fecundadas por los estambres silenciosos de las
f lores. Sin embargo, para que alejasen el frío y la
oscuridad debía haber siempre el mismo número
de lámparas, así que cada tarde, antes de que
oscureciese, la muchacha arrastraba el carro
hasta la casa del anciano que las cultivaba. Antes
de aquello, el anciano había cultivado papel de
aluminio, pero el brillo que desprendía cuando le
daba el sol atraía las plagas de langostas y de
ángeles de alas membranosas.

168
Y todo el mundo sabe que los ángeles y las
langostas son crueles y se encuentran en la cima
de la cadena alimenticia, como los novios ciegos
o las babosas amaestradas.

El anciano cambiaba las lámparas por mechones
de cabello de la muchacha, que guardaba hasta
que llegaba la niebla o hasta que los pájaros del
verano aparecían con las patas manchadas de
sangre. Los ancianos entran en la muer te con las

169
manos amputadas por el peso de los candiles,
así que cuando el fabricante de lámparas comió
de las manos de la envenenadora, dejó de
poder ocuparse de su labor. Desde entonces, la
muchacha recorre los bosques buscando a los
caminantes a los que vendió sus lámparas, pero
el lecho de la locura es blando y los lechos de
cabellos son confor tables.

170
MÁQUINAS BULBOSAS
ESCUPEN SOBRE
NOSOTROS SALVAJES...

...T UMOR ACIONES . C ÁNCERES CON FORMA DE
chicle. Asaltemos las facultades de medicina en un
caleidoscópico intento de acabar con la actitud
gerontocrática. Proclamemos la muer te del ar te
a manos de grumos incestuosos. Incendiemos
los centros comerciales y sustituyámoslos por
ganglios linfáticos. Derribemos las instituciones
ilustradas. Inauguremos las instituciones
hermafroditas. Implantemos la juventud
perpetua como régimen teocrático. Instauremos

172
el futuro inf inito. No al bipedismo. No al pulgar
oponible. No a las cacerías de bacterias. No a
los safaris de ancianos de movilidad reducida. No
al método científ ico. Todos los métodos serán
sistemáticamente abolidos. La experimentación
será inútil o no será. Destruyamos la estética.
Socialicemos las sustancias lácteas y los
hologramas parpadeantemente azules. No
a los animalitos sudorosos. No a las salas de
fotocopias. Instauremos los zoológicos de

173
cier vos sintéticos. Destruyamos la botánica.
Nunca nada más será clasif icado. Mastiquemos
la apocalíptica purpurina. Habitemos grotescas
madrigueras. Socialicemos los espasmos
involuntarios. Colectivicemos las infecciones
sórdidas. Destruyamos los libros de instrucciones
y sustituyámoslos por f lemas f luorescentes.

174
Derribemos la Academia. Nunca nada más
será analizado bajo criterios blandamente
per versos. Involucionemos permanentemente.
Conformemos una horda de obesos mórbidos.
De niños per versos. Constituyamos una manada
de turistas violentos. Instauremos el delirio
grotesco. Proclamemos el horror cósmico.

175
LO QUE APRENDIMOS DE
LAS DAMAS PÁLIDAS
Y CAPRICHOSAS

N UESTR AS PROTUBER ANCIAS
son delirios grotescos
de formas tentaculares.

Damas pálidas
y caprichosas
nos enseñaron
que las bacterias

176
deben ser alimentadas
con el amor químico
de los insectos.

Después
nos obligaron
a bailar
bajo la f iebre.

177
SOMOS NIÑOS
ALUCINADOS

S OMOS NIÑOS ALUCINADOS
expuestos a f iebres per versas.
Luces brillantes
nos volvieron salvajes
demasiado pronto:

ahora dormimos
bajo las camas
y nos alimentamos
de animales atrapados

178
en latas de conser va.

Las inter ferencias
del televisor
es lo más parecido a la nieve
que conocemos:

las manchas blancas
nos han vuelto precisos
y desconf iados.

179
LA CIUDAD BABEA

L A CIUDAD BABEA
sobre nosotros
los vinos azules
de los vómitos.

Somos niños feroces
de bocas apestosas
y rótulas violentas.

Tendidos anémicos

180
en colchones prestados
planeamos viajes
de los que volveremos
más delgados
y más crueles.

Las manchas blancas
de los manteles
no nos dejan dormir.

181
NEGÁBAMOS...

...E L TRÁNSITO DEMENTE
de los pájaros en celo
hasta que se estrellaron
contra el cristal
de la ventana.
El vuelo histérico
de las mantis religiosas
hasta que fueron devoradas

182
por niños crueles.

Desde entonces
sólo pudimos andar
de un lado para otro
con las pupilas dilatadas
como animales
recién atropellados.

183
LOS SUICIDAS...

...E NTR AN EN LA MUERTE
con las manos amputadas
por el peso
de los candiles.

Hemos cavado
tantas tumbas
que los leprosos
nos tiran piedras

184
y nos acusan de conocer
las canciones de los muer tos,
pero las tumbas
fueron cavadas
en lugares silenciosos:

los candiles no alumbran
el fondo de los estanques.

185
NO DEJÉIS SOLOS
A LOS NIÑOS...

...O CELEBR ARÁN RITUALES
sádicos y crueles.
No los dejéis solos
o arañarán las paredes
con sus pequeños dientecitos
llenos de odio
y se clavarán agujas
en los genitales

186
y darán de comer insectos
a sus muñecas
y les arrancarán la cabeza.
No dejéis solos a los niños
o jugarán a ser adultos
y les daréis asco
y pena.

187
NOTA DE EDICIÓN:

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 118, 123, 126 Y
130 SON INÉDITOS (EXTRAÍDOS DE SU BLOG). LOS
TÍTULOS ORIGINALES DE LOS TRES PRIMEROS POEMAS
SON “DE AUGUST STRINDBERG
LO QUE LE DIJE A
CUANDO SUPE DE SU MIEDO A LOS ELECTRICISTAS”
(118), “DE LO QUE LE DIJE A RENÉ CREVEL ANTES
DE QUE ABRIESE LA LLAVE DEL GAS” (123) Y “DE
LO QUE LE DIJE A VSÉVOLOD GARSHÍN CUANDO
SUPE QUE IBA A MORIR” (126).

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 132, 136, 142,
152, 160 Y 164 PERTENECEN AL POEMARIO “LAS
CANCIONES DE LOS DURMIENTES” (LA GARÚA
EDITORIAL, 2015).

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 172, 176, 178,
180, 182, 184 Y 186 PERTENECEN AL POEMARIO
“EL LIBRO DE LA CRUELDAD” (LVR EDICIONES,
2012).

189
ANA VEGA (OVIEDO, ASTURIAS, 1977).

POETA, NARRADORA Y CRÍTICA LITERARIA. AUTORA
DE LOS POEMARIOS “EL CUADERNO GRIEGO”
(EDITORIAL UNIVERSOS; ACCÉSIT DEL XXVI PREMIO
NACIONAL HERNÁN ESQUÍO, 2008), “BREVE
TESTIMONIO DE UNA MIRADA” (AMARGORD, 2009),
“LA EDAD DE LOS LAGARTOS” (ORIGAMI, 2011;
GROENLANDIA, REEDICIÓN DEL 2014), “HERRUMBRE”
(EDITORIAL GROENLANDIA, 2012), “AUSCHWITZ
13” (AMARGORD, 2013), “AL XEITO DEL TAMBOR”
(TRABE, 2014); TAMBIÉN HA PUBLICADO LOS LIBROS
DE RELATOS “REALIDAD PARALELA” (GROENLANDIA
2010) Y “LLANQUIHUE” (EDITORIAL HUERGA &

190
FIERRO, 2012). PREMIO DE LA CRÍTICA DE LAS LETRAS
ASTURIANAS (2011). SUS TEXTOS HAN APARECIDO
EN DIFERENTES ANTOLOGÍAS LITERARIAS (“POETAS
ASTURIANOS PARA EL SIGLO XXI”; “LA MANERA
DE RECOGERSE EL PELO”; “PERVERTIDOS”; ETC). HA
COLABORADO EN REVISTAS LITERARIAS Y EN OTROS
MEDIOS DE COMUNICACIÓN COMO LA NUEVA ESPAÑA
Y OVIEDO DIARIO. HA COORDINADO TALLERES
LITERARIOS (ESCUELA DE ESCRITURA SINJANIA) Y
ES PROTAGONISTA DEL DOCUMENTAL “EU SOI QUEN
FUN”, DIRIGIDA POR MELANIA FRAGA (2012). HA
SIDO TRADUCIDA AL INGLÉS.
“DONDE HAY VOLUNTAD HAY CAMINO”.
(GASTON REBUFFAT)

“SI CREES QUE PUEDES AGARRARME, PIENSA OTRA
VEZ: MI HISTORIA FLUYE EN MÁS DE UNA DIRECCIÓN
DELTA QUE SURGE DEL CAUCE CON SUS CINCO
DEDOS EXTENDIDOS”.
(ADRIENNE RICH)
ESTABLECER LA HERIDA...

...C OMO TÉRMINO INDUSTRIAL DEL TERRITORIO
íntimo en que habita mi alma, que los cipreses
aniden en mis piernas y trasladen a éstas cier to
verdor intacto, creciendo la hiedra a través de mí
como el olvido. Tan sólo dejarse ahora. Ascender
en pura rama, hojas de cuya soberbia nace la
construcción del cielo.

194
27
YUN PEDAZO DE TIERRA
LIMPIA EN LAS MANOS...

...E SE MODO DE EXISTIR
/ A PLENA CONCIENCIA Y PULMÓN ABIERTO .
Fundirse con el entorno y salir ilesa.
Que el viento me atraviese desde lo más profundo
hasta limpiarlo todo. Esa posibilidad arrrancada
en toda la tierra.

196
27
ÉL DIJO: NO...

...J AMÁS GOLPEAR A UN ANIMAL HERIDO .
El perro se alejó renqueando mientras el
hombre sonreía botella en mano. Él dijo: No
es de hombres. El hombre sonreía de nuevo
botella en mano. Él dijo: Nunca he pegado a una
mujer. Fue entonces, cuando una niña entró en
el lugar y despacio, muy lentamente, se quitó
el vestido y abrió sus vísceras rotas por dentro.

He ahí el origen de la hipocresía.

198
27
QUÉ HABRÍA OCURRIDO
SI LA SELECCIÓN SE
REALIZASE EN OTRO...

...S ENTIDO . CAMPO DE EXTERMINIO DE
cobardes y verdugos, de quien hiere mirando
hacia otro lado, de quien no teme pegar a un
niño o amputarle un dedo, campo de exterminio
abier to al mundo para arrojar aquellos desechos
que corroen la tierra, minando desde el subsuelo,
mordiendo y rasgando, hasta llegar a invadirlo
todo. Qué habría ocurrido si la selección se llevase

200
a cabo ahora. Nunca el término raza tuvo sentido
alguno para designar más allá que el nombre de
quien rompe la ingenuidad de un niño para siempre.

La raza del cobarde y su impunidad.

Nunca tuvo más sentido acabar con esto de una
vez por todas.

201
CREAMOS MONSTRUOS...

...Y LUEGO LOS EJECUTAMOS . TAMBIÉN
hipocresía interna del inocente. Todos llevamos
las manos manchadas de sangre. Quienes
disfrutan con la crueldad lo aprendieron con
mano f irme ya de niños. Instruyamos bien y
seremos recompensados. De poco sir ve ejecutar
al híbrido creado entre demonio y ángel, la luz
y sombra que todo ser humano esconde y en
quien palpita.

202
27
A VECES OCURRE...

...Q UE EL SER HUMANO SE CONVIERTE EN UN
perro hambriento y entre las propias víctimas se
establece una subdivisión: sigue siendo más fácil
entregar a otro para salvarse uno mismo.

204
27
PREGUNTARSE SI LA
CONCIENCIA...

...A QUEDADO REDUCIDA A CENIZAS . N O HAY
manera posible de mostrar al verdugo, hombre,
mujer o niño que repite la conducta y hechos
y modos y formas adquiridos introduciendo
sus dedos en algún tipo de medio de tor tura
eléctrica. Si en cada descarga, tal vez y sólo tal
vez, la rabia adquiera aún más fuerza, el sopor te
adecuado donde luego hallará la excusa per fecta
para documentar el proceso sereno en el que se
transformó en monstruo.

206
Y el perdón que debería ser arrancado de toda
página, toda doctrina o mostrado su verdadera
relación intrínseca con el poder, el comercio, la
venta de almas y la conveniencia de su existencia.

Toda alma ha de saber si no ha sido iniciada
ya en vida, que todo purgatorio o limbo está
en la tierra ya operativo desde el inicio de esta
ofensiva armada que es la vida a la que nos han
arrojado sedientos.

207
LICUARSE, DESAPARECER,
ES ÉSTA LA HISTORIA...

...D E UNA HUMANIDAD QUE SE VA DILUYENDO EN
nuestras manos, en este campo abier to inf inito
que se convier te en hecho atroz, muesca, huella
del horror infringido a otros. Hay en toda guerra
abier ta un principio de egocentrismo. Y en eso
todo lo invade el hombre, pues del hombre nace y
el mismo mata. Todo conf licto comienza y acaba
donde el ser humano impone su necesidad de
poder, de basar su permanencia en el mundo y

208
su f igura, nombre, ser nombrado, por hazañas
tales como ésta, número de niños muer tos, de
hermanos enfrentados, mujeres violadas, tor turas
o pedestales de cimiento en sangre.

Una torre de Babel extrema construida con
cemento gris y piel, y cemento y piel y más piel
rasgada hasta el cielo.

209
QUÉ EXTRAÑO PODER
EJERCE EL INOCENTE...

...S OBRE LA MIR ADA ASESINA , QUÉ EXTR AÑO
poder ejerce el poder de esa vulnerabilidad
intacta. Qué extraño poder ejerce sobre el mal
la mirada aún blanca. Qué extraño poder ejerce
sobre el ser humano su capacidad ilimitada de
montarse sobre el inocente como sobre un
caballo salvaje y domesticar esa inocencia con
un látigo ardiendo. Qué extraño poder ejerce
sobre el mundo esa inocencia que aún existe y

210
nace y se reproduce cada día para que tantos
hombres y mujeres a lo largo de la historia hayan
puesto tanto empeño en ejecutar su ira sobre
ella. Qué extraño poder el de la inocencia que
aún más allá de la muer te sobrevive al horror
que vivió en vida. Qué extraño poder ejerce
la inocencia que jamás podrá ser borrada del
mundo. Qué ex traño.

211
QUÉ EXTRAÑA LA
CONDICIÓN DEL SER
HUMANO CUANDO YA...

...N O HABITA NADA DENTRO . CUANDO LA
humanidad ha sido arrancada por el otro u otros
de tal modo, con precisión tal, y que el humano
no se permite recordar siquiera la esperanza,
el recuerdo, o algún posible más allá. Sensación
atroz la que siente el niño que ve sus manos
viejas y entrecor tadas y en esa pérdida de piel

212
y manos y humanidad poco más o menos tiene
sentido si lanzarlas a la alambrada o arrodillarse
y tragar tierra. El mundo se ha conver tido en
una tumba abier ta.

Bendito caparazón que nos protegerá algún día
del otro.

213
CUATRO PAREDES,
DOSCIENTAS BALDOSAS...

...D OS OJOS , UNA BOCA , LABIOS SIN NADA ,
números que no sir ven,
que dejan demasiado espacio.
Espacio, por todas par tes,
a bocajarro,
frío, hueco,
como un aliento que te inunda.
Desconocido.
No querer ver más.

214
Herida. Rota.
La lucidez ciega. Quema por dentro.
Oscuridad en las entrañas
mismas
de la casa.
Gritar sin voz.
La ausencia del gesto.
La nada.

215
LA SOLEDAD...

...E S SABER QUE PUEDES ,
que alcanzas,
pero no tener, no ver nada cerca.
La desesperación de una casa entera.
No saber nombrar.
Querer tocar. Desear.
Haber olvidado cómo se quiere.
No sentir.

217
AUSENCIA

I

Y A LA HOR A DE CENAR
un plato solo
y un vaso hueco.
La sombría ausencia
de quien existe tanto
pero no está.
La mancha que lo emborrona todo
con su recuerdo.
La apetencia voraz

218
que se ex tiende por las cosas
y se diluye en un instante
a medio libro,
que se enciende en cada página
y se esconde de nuevo.

El ansia de no tener,
del abandono a secas.

219
II

Y A LA HOR A DE CENAR
un plato solo
y un vaso hueco.
La sombría ausencia
de quien existe tanto
pero no está.
La carencia en sí,
la nada absoluta.
Y el deseo.

Y nada más.
Y todo tanto...

220
27
PORQUE EN TUS
OJOS SIN TIEMPO...

...S E REFLEJAN MIL ABISMOS DE AMOR
del pasado,
porque desnuda sin pies, ni manos,
ni cintura, suplico a la noche
la quietud de tu piel
para conver tir te en mármol,
porque me hieren labios y bocas
que se disfrazan de ti
para olvidar te,
porque moldeada por tus manos,

222
aliento de tu aliento,
arcilla y tierra, ceniza de tus deseos,
con el cáliz de tus besos
te sobrevivo,
porque yo, carne y sangre de tu vida,
guardo la memoria de tu adiós
en mi regazo,
yo,
tu criatura hecha verbo.

223
EN EL VÉRTICE
DE TU FORMA...

...A CUERPO ABIERTO ,
te voy adivinando.
En el lugar menos propicio hallo
la consistencia brutal,
el esqueleto mismo,
la respuesta al hombre, la piel,
esa tenue sugerencia íntima
a la anarquía.

224
Y te repaso, y te comparo,
y te huyo dos pasos
porque así, despier to,
te ves, de veras, grande.
No sé si mirar
o cerrar las puer tas,
si alejarme
o caer despacio.

225
CADA VEZ QUE HAGO...

...E L LEVE INTENTO
de golpear mi mano
contra ese muro
que sólo yo veo,
cada vez que me niego,
entonces, realmente,
me siento solo.
No se puede luchar,
ni esquivar los golpes,
saberse solo
es atravesar ya el muro
pero hacia dentro.

226
27
ME PESA LA PARED...

...L A CASA ENTER A .
Hay tanto espacio.
Me sobra todo.
Me falta
todo.
La casa es un océano desconocido.
El olor de la piel es blanco,
no se parece a nada,

228
no es nada,
ha perdido toda humanidad.
Ya no distingo
entre la pared
y la carne.
El silencio es brutal. Quema.
Sobrevivir no es salvarse.

229
NOTA DE EDICIÓN:

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 194 Y 196
CORRESPONDEN A SU POEMARIO INÉDITO
“NATURALEZA INTERIOR”.

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 198, 200, 202, 204,
206, 208, 210 Y 212 PERTENECEN AL POEMARIO
“AUSCHWITZ 13” (AMARGORD EDITORIAL).
SUS TÍTULOS ORIGINALES SON, RESPECTIVAMENTE,
POEMAS VII, X, XII, XVII, XXII, XXV, XXVIII
Y XXX.

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 214, 217, 218,
222 Y 224 PERTENECEN AL POEMARIO “BREVE
TESTIMONIO DE UNA MIRADA” (AMARGORD, 2011).

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 226
228 Y
PERTENECEN AL POEMARIO “EL CUADERNO GRIEGO”.

231
LUCÍA DE FRAGA (A CORUÑA, GALICIA, 1979).

LICENCIADA EN FILOLOGÍA HISPÁNICA, ESPECIALIZADA
EN EL ÁREA DE TEORÍA DE LA LITERATURA.
NARRADORA, POETA, TRADUCTORA, ASESORA
LINGÜISTICA, PROFESORA Y CRÍTICA LITERARIA; COMO
INVESTIGADORA, SUS TRABAJOS SE ESPECIALIZAN EL
CAMPO DE LA POESÍA, LA LITERATURA COMPARADA, EL
CINE Y EL TEATRO. AUTORA DE “NOSTALGIA DEL ACERO”
(FOLLAS NOVAS, 2006), “LAS ESFERAS CELESTES”
(POLIBEA, 2015) Y LA PLAQUETTE “EL PÉNDULO DE
LAS EMOCIONES” (LA FRAGUA DE METÁFORAS, 2011).
SUS TEXTOS APARECEN EN DISTINTAS PUBLICACIONES
LITERARIAS (“REVISTA GROENLANDIA”, “PIEDRA DE

232
MOLINO”, “COOLCULTURAL GALICIA”, “AL OTRO
LADO DEL ESPEJO”, “ÁUREA”, ETC) ASÍ COMO EN
ANTOLOGÍAS (“OCHENTA VOCES POÉTICAS”, SIAL,
2006; “HILANDERAS”, EDITORIAL AMARGORD,
2006; “LA MANERA DE RECOGERSE EL PELO:
GENERACIÓN BLOGGER”, BARTLEBY EDITORES,
2010; “VISCERALES”, EDICIONES DEL VIENTO, 2011;
“NOCTURNOS: ANTOLOGÍA DE LOS POETAS Y SUS
NOCHES”, EDITORIAL ORIGAMI, 2012; “GUÍA VIVA
DE ORTODOXOS Y HETERODOXOS EN LA POESÍA
GALLEGA CONTEMPORÁNEA” (ENDYMION EDITORIAL,
2012). LUCHADORA Y SUPERVIVIENTE.
“OH, REINO IMPURO DEL HOMBRE
DONDE LOS HOMBRES EMPUÑAN LA TINIEBLA
Y EL DESNUDO CUERPO COMO UN ARMA
PARA HERIR A LA NOCHE,
Y EL POEMA
SEA UN BLANCO SUDARIO
SEA BLANCO COMO LA NADA
COMO EL TIEMPO, ESPERANDO LA NOCHE
PARA TRANSFORMARNOS EN PERROS”.
(LEOPOLDO MARÍA PANERO)

“EL POETA ES UN FINGIDOR.
FINGE TAN COMPLETAMENTE
QUE HASTA FINGE QUE ES DOLOR
EL DOLOR QUE DE VERAS SIENTE”.
(FERNANDO PESSOA)
MÍRAME

LA CAJA
M ÍR AME .
No te avergüences de mi impúdica f igura.
Courbet la pintó como El origen del mundo.
Fons et origo adonde te conduce cada noche
esa voz imper tinente que tira de tu entrepierna.
El deseo, esa voz, que ahora te tiene confundido,
atrapado entre el eunuco y el voyeur.

Mírame,
no ladees la cabeza y clava en mí

236
tu mirada más concupiscente.
Mis piernas se han abier to para ti
como el telón de un gran teatro
para dar te el mayor espectáculo del mundo.
Y tú, privilegiado, estás en primera f ila;
tan cerca, que si quieres, puedes tocarlo.

Mírame así.
Así, con los ojos febriles del adolescente.
Acércate más, que tu pecho late fuera de sí mismo.

237
LA CAJA
Póstrate ante él y olfatea su per fume de sal.
Te ha vencido el veneno de la hermosa f lor abier ta.
Pero, ahora, sacas fuerza de f laqueza
y quieres extender tus dedos al abismo.

Mírame así.
Así, con la boca del sediento en medio del mar.
Dibuja con placer círculos concéntricos sobre él.
Y, orgullosamente, me tienes en tu red de náufrago
que ya sólo quiere saber cuál es el sabor
del agua de la fuente donde todo empezó.

238
NO TENGAS MIEDO

S OLA EN TU CAVERNA DE SOMBR AS
el fuego aviva las llamaradas del terror.
Las lenguas de fuego que te deslumbran
contienen pequeños demonios obscenos
que se ríen de ti, mientras danzan y fornican.

No te dejes cegar por los diablos danzantes
y clava tus ojos en ellos con alf ileres mor tales.
El fuego no es más que uno de los cuatro elementos.
Tú serás el quinto:
el éter del mundo supralunar
/ que los Dioses respiran.

241
CONTINÚA CON TUS OJOS CONJUR ADOS EN LA HOGUER A.
Uno a uno caerán los seraf ines del inf ierno
y los oirás gritar cuando se deshagan
igual que la cera de un simple muñeco
con la piel despegada y sus pupilas secas.

Te has liberado, mujer,
con tu Imperio forjado con esos
/ ojos ultraterrenos.
Has vencido al miedo,
sola, como siempre,
con una mirada que hizo temblar el inf ierno.

242
ESE DÍA

LA CAJ
E L DÍA QUE YO GRITE
hasta los cuer vos perderán las alas
y no tendréis asideros a los que sujetaros.

Ese día,
el día que inf le mis abotargados pulmones
/ de nicotina
con todo ese aire cavernoso de las bocas
/ de alquitrán,
la tierra se abrirá en miles de grietas sedientas

244
que os devorarán eternamente en un disonante
/ inf ierno musical,
mientras del estallido de vuestros tímpanos
cuelguen bonitas lenguas rojas.

Ese día
ni Munch tendrá manos suf icientes para tapar
la demencia de los oídos en colores
/ y cuerpos descompuestos.

245
HAZME UN FAVOR

LA CAJ
N ADA ES ETERNO Y ESTO TAMPOCO .
¿Tuyo es el poder y la gloria?
Si f irmé algún contrato, me olvidé.
Si lo hice, tú te saltaste las cláusulas.
Nada es eterno y esto tampoco, te lo dije.

No puedes disponer a tu antojo
ni de mi vida ni de mi cuerpo
que yo no soy tu tierna mujercita
ni esa esclava de moral sometida
al dictamen de un dios falócrata.

246
Tú solito me has inventado
a par tir de burdas fantasías.
No soy tu pequeña poupée
ni el pasatiempo de nadie
abier to 24 horas 365 días.

Esto se termina, amigo mío,
que ya tengo la mente abier ta
y las piernas cerradas.
Si el contrato lo he incumplido,
Groucho Marx es mi abogado.

247
AQUI TE DEJO MI HORRIBLE ATUENDO

para que vistas a otras muñecas
que, apar te de tetas, tengo un magníf ico cerebro.
Hazme un favor, cariño,
¿por qué no te metes un tiro y, de paso,
/ te vas a la mierda?

248
LIBRE DE
TU ESCLAVITUD

LA CAJA
N UNCA FUI A LA IGLESIA NI A UN COLEGIO
/ DE MONJAS.
El deseo de querer te fue “lo mismo
/ que el fuego fatuo”.
Ya no me encadenas con tus piernas a la cama,
porque soy una sirena que escapa a tus eslabones.
Ni me enciendes las entrañas
/ con calor incombustible,
latido tras latido, aunque me comas el alma.

250
Ya no soy tu esclava, ni tu sumisa amante.
Búscate una Geisha a la que humillar
/ con tus caprichos
o a una gata mansa que se postre a tus pies.
Porque yo ya no siento nada,
cuando con tu mano buscas el milagro
de mis bragas mojadas debajo de la falda.

251
LA CAJA
NUNCA APRENDÍ A OBEDECER

ni a seguir las normas de la escuela.
Mi amor fue como un pretérito rápido y consumado.
Si quieres que alguien te acompañe en el viaje,
átale una cuerda al cuello como a un perro.
Yo no necesito bozal, porque sé morder
/ del mismo modo.

Yo ya no soy tu esclava, ni sumisa amante.

252
Que venga una santita a hincarse de rodillas.
Ahora soy un témpano que quema entre tus manos.
Atrás quedó en el vacío la ser vidumbre,
/ el amor con silicagel.
Ya no puedes tocarme y, mucho menos, desearme.
Porque si me deseas...

....ten por seguro que
seré tu condena.

253
TIEMPO DE COSECHA

LA CAJA
E SCRIBO A TIENTAS EN ESTA
/ MADRUGADA DOLOROSA .
No sé si estas letras quedarán registradas
en algún papel o eternamente en mi memoria.
A estas horas no debería estar aquí,
medio desnuda y tirada contra la pared.

No me asusta que me encuentres en este estado;
ya sé que apesto a tabaco y a melodrama yanqui.
Sí, muy peliculera mi imagen de femme fatale

254
con los rizos sobre la cara y un Bombay en la mano
a punto de mezclarse en un cóctel con Nembutal.

¿Impor ta algo lo que diga a estas alturas?
No, no seas cínico
/ como un predicador nor teamericano.
La coctelera está vacía... era mi último farol.
No queda nada que decir, ¿me equivoco?
Pues, a pesar de todo, yo te podría contar
/ muchas cosas.

255
LA CAJA
LLEGASTE COMO LLEGA TODO QUE SE HA DADO

/ POR PERDIDO .

Me conver tiste en princesa, sin necesidad de besos,
porque nunca he sido un sapo y teníamos La Palabra.
Debimos dar la espalda al orgullo y al amor
como sublime acto de egoísmo.

De vez en cuando me pregunto
qué hubiera pasado si yo siguiese siendo niña.
Aquella misma que recogiste,
inocentemente sola,
cuando llegó el tiempo de cosecha.

256
LLEGAS TARDE, AMOR
LA CAJA
L LEGAS TARDE , AMOR , LA FIESTA HA TERMINADO .
Aunque sólo me veas con las bragas, las ligas
/ y las medias,
no pienses que voy a jugar contigo una nueva partida
de “romanos y sabinas”.
¿Qué impor ta qué ha pasado?
No pusimos reglas y yo no soy tu amor en exclusiva.

“Que has llegado tarde y yo estaba hambrienta”.
De pie y frente a frente, te digo lo que pasa,
con mis hermosos pechos mirándote a la cara,

258
igual que ref lectores de campo, que escrutan
/ en tus ojos
mis pezones la pregunta de por qué están
/ aún erectos.
Y tu pregunta esconde otra sobre el hombre
/ que lo ha hecho.

No soy ni tu mujer, ni tu novia, ni tu hermana
y ni siquiera me has puesto un piso
/ donde follar contigo.

259
LA CAJ
No te ex trañes, entonces, de llegar a mi casa
/ y encontrarme
entre sudores, caliente y aún medio excitada.
¿Creías que esperaría eternamente tuya
/ calentándote la cama?
No me digas que me vista y que parezco una fulana.

Me cansé de esperar tus falsas promesas
/ postcoitales:
”Que ya estabas har to, que la ibas a dejar”.

260
Lo que pasa es que mi coño de veinte años menos
era lo que te gustaba de verdad y después
llegar a casa y tener la comodidad
/ de un hogar per fecto,
aunque tu esposa se limite a cocinar
/ y abrir las piernas sin más.

Sír vase usted mismo, caballero, hay de todo
/ en el mueble-bar.
Le vendrá bien una copa para templar los ner vios.

261
LA CAJ
Whisky doble con agua y sin hielo, creo recordar.
Af lójate la corbata y quítate los zapatos,
/ porque te va a venir bien.
Brindemos por un último homenaje:
aquí tienes mis bragas y su demanda de divorcio.

262
SÓLO DESAPARECER

LA CAJ
N O TENGO FE NI EN LA VIDA NI EN LA MUERTE .
De hecho, se escurrió por completo en el lavabo
un día que me maquillaba para ser otra.
Supongo que tenía el alma demasiado cerca
del espejo y, simplemente, se fue con la fuerza
/ del grifo.

Volví tarde esa noche en la que era otra
- una mujer arrebatadoramente hermosa
/ y temible -

264
y, poco a poco, se me fue deshaciendo la cara
y empecé a vomitar fotografías de la infancia
hasta que me ahogué con un líquido viscoso.

No sé si me quedé dormida o estuve muer ta,
pero sólo desaparecer me trajo un recuerdo
de absoluta plenitud cuando volví a abrir los ojos.
Nada había cambiado. Todo seguía igual.
Lloré porque ya no era otra.

265
LA HUIDA

LA CAJ
A ROMA A CAFÉ DE GÉLIDA MADRUGADA
y entumecido cuerpo.
¿Adónde han huido los niños?
Sus sombras de colores y sus juguetes
se han trasladado a otro continente.
Yo apenas puedo moverme amordazada
por el helado aliento de los desper tares.

266
El cielo está lleno de bocas pequeñas
y las estrellas de miles de manos curiosas.
¿Adónde han huido los niños?
La via láctea es un inmenso tobogán
por donde se deslizan unos pequeños pies.
Adiós al beso infantil, a la mano entre tus manos,
al mes de abril y a la infancia f lorecida.

267
ENTRE RAÍLES

LA CAJ
T ODAS LAS NOCHES COJO EL MISMO TREN .
Este maldito tren que nunca tiene paradas
y en el que el paisaje corre hacia atrás.
Me miro en el ref lejo de la ventanilla
y dejo mis años pegados al cristal.

Aquí, en este maldito vagón sin pasajeros,
ningún revisor me pide el billete
que estrujo en el puño de la mano derecha.
Los túneles son eternos y el sueño una venganza.

268
¿Por qué esto no se para en ninguna par te?

De nuevo se me cuelan los ojos entre los raíles.
Sé que ya no volveré a casa,
que todos los campos están quemados,
que aquí abajo huele a muer to.

Joder, si esto es mi vida oculta,
cómo será el inf ierno.

269
YO, LA MALA
DE LA PELÍCULA

LA CAJ
M E GANÉ A PULSO EL FALSO TÍTULO
/ DE “MUJER FATAL”
- casi sin querer -
y todos me creyeron.
Esquiva, inaccesible, eróticamente desaf iante
para todos los hombres pagados de sí mismos.

Ésos: mendigos patéticos que se achicaban
con mi última palabra, la máxima distancia
/ de seguridad

270
y mis negros ojos clavados en el punto f ijo
de aquella arrogancia que se disolvía
ante la presencia de la mujer con alas de cuer vo.

Sí, “Mujer Fatal” y de insultante juventud.
Una juventud que no debía ser descubier ta
en su desamparo y en su fragilidad.
Antes abrigo feroz y forro de espinas
que aullante doncella de heridas abier tas.

271
LA CAJ
NI EL TACÓN ALTO DE CHAROL , NI EL CRUCE DE PIERNAS ,

ni tan siquiera la ceja erguida y el cuello enhiesto
podían acallar el dolor que destilaba lágrimas
negras y borrosas al f inal de una función sin público.
Ésa que acaba en cualquier retrete sucio
/ y, tú, sin pañuelo.

Tiempo al tiempo, amiga mía.

272
Cualquier día puede desintegrarse esa dura cor teza
en la que te envuelves con medias negras
y ese estudiado maquillaje de luz y sombra.
Que sea lo que tenga que ser.

Sí, hasta las “Mujeres Fatales” crecen
y, curiosamente, al renacer tan sólo son
la sombra de una niña asustada.

273
PESCADO MUERTO

LA CAJ
P ARECE MENTIR A , PERO TODO , TODO
es absolutamente cíclico...
No estoy para que me preguntes
sobre el sexo de los ángeles
o el misterio de la Santísima Trinidad.

Hace apenas unos minutos
estaba agarrada a un timón.
Creo que vomitaba sobre la cubier ta.
¿Lo comprendes?
Todo vuelve a empezar.

274
Ya ha oscurecido: ¿vendrá la calma?
Insopor tables gritos de niños en el parque,
sucios y per versos en horario no permitido.
Papel amarillo, náuseas, capilares reventados
y un árbol mutilado que grita.

Me he deshecho de todo;
me he vaciado por dentro,
me he descamado por fuera.
Todo vuelve, pero con cambios.
Soy un pez destripado en una mesa cualquiera.

275
CUANDO
DIOS TIEMBLA

LA CAJ
D IOS TIEMBLA
alguna que otra noche
que las cuchillas acarician mis venas.

Yo tengo un mapa de carreteras azules en el pecho
por donde circulan los camiones que llevan
los cuerpos a los hornos de cremación.

Dios tiembla
cuando bebo la leche negra
que licua la herida de los árboles.

276
Se ha agotado el alimento de todos los vientres,
sólo tenemos sangre en los labios
y leche negra mojada en pan.

Dios tiembla
al sentir mi sudor contra su pecho
las noches que hace frío.

Desnuda deambulo por el campo
buscando la tumba de mi padre.
Dos palos y cuatro piedras.

277
LA CAJ
DIOS TIEMBLA

cuando camino por un alambre
que es mi vida en un paso mor tal.

Me af ilo las venas con peines de piedra
y tenso el arco de las despedidas
por cada noche de calvario.

Cuando Dios tiembla,
salto las lápidas de dos en dos
en este campo de ex terminio
de Frank a Horowitz,
pasando por los padres de Celan.

Aún quedan niños en los barracones.

278
Niños que huelen a menstruación y a orina.
Niños que tienen la mirada de viejo.

Cuando Dios tiembla,
un tiro en la nuca mata a un pájaro.
Y cae un hombre herido en la nieve.

Aún quedan pájaros en mi celda.
Pájaros negros con dientes blancos
que nacieron con alas inmóviles.

Cuando Dios tiembla
una niña muere en alguna par te
víctima de un pez volador.

279
LA CAJ
APENAS QUEDAN NIÑAS EN EL MUNDO .

Sólo las que tú recor taste de los visillos
y colgaste con alf ileres.

Dios tiembla,
porque no sabe qué hacer con su criatura.

Si los dioses supiesen que el gran Dios
creó a una suicida de tijeras y agujas,
el cielo ardería y las almas
tendrían que regresar a sus tumbas
mientras las risas se oyen desde el Olimpo.

280
EN CANAL

LA CAJ
L A LÍNEA DIVISORIA DEJA UN ENLACE DE SANGRE .
Blanco de hospital, verde de guerrilla.
Alcance en movimiento de la glotis al pubis.
Luces halógenas cuar tean la córnea quemada.
Susurros de vademecum, inmovilidad de correas.

Miles de telarañas mugrientas sobre los ojos.
Un cubo que derrocha entrañas aún despier tas.
Blanco aséptico, verde de mono verde.
Cuerpo lívido delimitado por la delgada línea roja.
Espasmos de cine mudo. Gritos del Music-Hall.

282
Sábana Santa que cubre el cuerpo
/ y una Verónica llorosa.
Ahora mis ester tores. Bórrame la mueca.
/ Bájame los párpados.
Blanco acolchado de catre verde terciopelo.
Belleza desnuda y muer ta en la mesa
/ de operaciones.
Y yo me sobrevuelo par tida en dos dentro
/ del cemento.

283
SÓLO DE CARNE
Y HUESO

LA CAJ
M ANTENEMOS NUESTR AS
/ FACULTADES MENTALES ,
pero, apenas ya, somos seres humanos.
Nos queda la carne y el hueso,
- cáscara primera -,
de la que nos desharemos llegado el día.

Tengo sensaciones, no sentimientos.
He perdido mi capacidad para amar y desamar.
Mi cuerpo es una tabula rasa
y entre las piernas oculto el sexo de los ángeles.

284
Ya no somos más que seres humanos huecos
invadidos por el ar te de la belleza y el horror.
Ex traña conjunción concebida por Rilke
para los ar tistas, hermosos y fracasados.

No entiendo más signif icado que el de la sublimación,
el ar te por el ar te,
la muer te que vendrá para f inalizar
/ esta obra incompleta.
Yo a punto de caer rendida al suelo.
¿Qué nos queda de la vida?

285
LA CAJ
UN PEDAZO DE CARNE Y OBR AS POR HACER .

El éxito no existe, es sólo una falacia
para quienes creen en las siete musas mustias,
pero tan sólo llevan un cuerpo a su cargo.

286
LA BAYETA
LA CAJA
B OCA EN MEDITADA SUSPENSIÓN .
Ojos penetrados por la mística lumbre.
Boca muda que no dice ni sabe.
Niña expectante que nada espera.

Boca boba de pez muer to
que aún f lota en la orilla.
El índice marca los ritmos
sobre unos labios que levitan.

Qué triste es la noche que acopla
al cóncavo con la conversa.

288
¿Tu boca o mi boca?
Nada querrás saber de ellas.

Sólo pensarás en morder y mutilar,
cuando sientas dentro de la tuya,
entre asco y una ex traña inquietud,
el sucio tacto de su húmeda bayeta.

Cor te en seco. De raíz. Sin miramientos.
Nunca tuviste los labios tan rojos
ni aspecto tan triunfante:
un beso por otro.

289
SOBRE TU CADÁVER

LA CAJA
O JOS PENETR ADOS POR LA MÍSTICA LUMBRE .
La noche se vela como un viejo carrete.
Ya no podré encontrar te en ningún negativo.
Todos arden con la luz de una luna rojiza
que advier te del contenido regreso del deseo.

No me queda más remedio que añadir
tu nombre a la lista de “aquello que no fue”.
Pero esta madrugada húmeda,
todo se convier te en papel mojado.

290
Te pienso, te pienso, porque no puedo recordar.
Es en la memoria donde habita lo real pretérito
y no tengo constancia de haber te vivido.
Algo va a ocurrir - sentencia el barómetro -.

Te pienso y pienso en las unidades
sucesivas de hombres que no amé.
Tonta o cobarde. Ya no impor ta.
Me abriré en canal, quejido del Universo,

291
LA CAJA
para recibir te de Gracia plena
con la solemnidad de un violado sacramento.
Estás en mi lista, ¿lo sabes?,
aunque el papel siga mojado.

Qué ex traña humedad empaña mi carne.
No tengo manos suf icientes
para ocultar este secreto a gritos,
esta vergüenza primera que deja cercos

y charcos sobre los que saltar

292
antes de que me pinche el dedo con la rueca.
Sí, no te quiero, por eso estás muer to.
Qué gratif icante es hundir la yema

hasta el fondo y sentir el latido
sanguíneo hasta la ex tenuación.
Prepárate, porque hoy pienso
hacerlo sobre tu cadáver.

Llevaré protección, querido:
contigo lo voy a hacer sin amor.

293
NOTA DE EDICIÓN:

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 236, 241, 244,
246, 250, 254 Y 258 SON INÉDITOS, EXTRAÍDOS
DE SU BLOG.

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 264, 266, 268,
270, 274, 276, 282 Y 284 PERTENECEN A “LAS
ESFERAS CELESTES” (POLIBEA, 2015).

LOS POEMAS DE LAS PÁGINAS 288 Y 290
PERTENECEN A “NOSTALGIA DEL ACERO” (FOLLAS
NOVAS”, 2008).

295
NOTA DE EDICIÓN FINAL

SOBRE LAS ILUSTRACIONES:

TODAS LAS ILUSTRACIONES QUE HAN SIDO
UTILIZADAS PARA EL DISEÑO DE ESTE LIBRO (CUBIERTA;
ILUSTRACIONES INTERIORES, CORRESPONDIENTES A
LAS PÁGINAS 16, 88, 122, 216 Y 240) SON
OBRA DE SILVIA LÓPEZ CANO “NOIRE”.

297
ÍNDICE

CINCO REINAS (PRÓLOGO) 4

ADA MENÉNDEZ
BIOBIBLIOGRAFÍA 12
JUST A BOY 17
LAMBRUSCO WOODY ALLEN 20
TE REGALO MIS TACONES... 22
NO DESEO LO FÁCIL 24
NO HUBO UN CANDEM TOWN PARA NOSOTROS 26
MIS PIERNAS 28
NO ME DESPIDO DE TI AÚN... 30
ESTA ES LA NOCHE DEL GUATEQUE 32
QUERIDO, TENGO LA CARTERA... 34
SOY UNA ROSA DISCONTINUA 36
Y MIRA QUE LO HABÍA BORRADO... 38
DICES QUE ESTOY EN UNO DE ESOS DÍAS... 40
CON CAMISA DE FUERZA VIENEN... 42
UN OVNI EN MI BALCÓN... 44
SE ME ADELANTARON... 46
EL CRECIMIENTO 48
LA CAJA 54

NOTA DE EDICIÓN 57
ANA PATRICIA MOYA
BIOBIBLIOGRAFÍA 58
SIN GARANTÍAS 62
PESTE 64
SIMPLE 68
IGLÚ 70
PAUTAS PARA ESCRIBIR UN POEMA 74
FINAL DEL TRAYECTO 76
INCAPAZ 78
LA LISTA DE LA COMPRA 80
SÍNTOMAS 82
PORQUE NO SOY UN EJEMPLO A SEGUIR 84
LA ENFERMEDAD UNE 86
DOROTHY Y TOTÓ NO QUIEREN IR A OZ 89
NO ME HABLES DE LOCURA, POETA 92
PRÍNCIPES Y PRINCESAS GRISES 94
PETER PAN 100
PRINCESA CON BATA Y PELOS REVUELTOS 108
OLVIDADOS EN EL BAÚL \ TOY (SEX-LIES... 110

NOTA DE EDICIÓN 113
LAYLA MARTÍNEZ
BIOBIBLIOGRAFÍA 114
DE LO QUE LE DIJE A AUGUST... 118
DE LO QUE LE DIJE A RENÉ... 123
DE LO QUE LE DIJE A VSÉVOLOD... 126
TODA REVOLUCIÓN COMIENZA CON UN BAILE 130
EL FABRICANTE DE ATAÚDES YUGOSLAVO 132
LA MUCHACHA CON EL ESCARABAJO... 136
EL FUNCIONARIO DE MANOS DIMINUTAS 142
EL ENTERRADOR 152
LA ENVENENADORA 160
LA VENDEDORA DE LÁMPARAS 164
MÁQUINAS BULBOSAS ESCUPEN... 172
LO QUE APRENDIMOS DE LAS DAMAS... 176
SOMOS NIÑOS ALUCINADOS 178
LA CIUDAD BABEA 180
NEGÁBAMOS... 182
LOS SUICIDAS... 184
NO DEJÉIS SOLOS... 186

NOTA DE EDICIÓN 189
ANA VEGA
BIOBIBLIOGRAFÍA 190
ESTABLECER LA HERIDA... 194
Y UN PEDAZO DE TIERRA... 196
ÉL DIJO: NO... 198
QUÉ HABRÍA OCURRIDO... 200
CREAMOS MONSTRUOS... 202
A VECES OCURRE... 204
PREGUNTARSE SI LA CONCIENCIA... 206
LICUARSE, DESAPARECER... 208
QUÉ EXTRAÑO PODER... 210
QUÉ EXTRAÑA LA CONDICIÓN... 212
CUATRO PAREDES, DOSCIENTAS BALDOSAS... 214
LA SOLEDAD... 217
AUSENCIA 218
PORQUE EN TUS OJOS SIN TIEMPO... 222
EN EL VÉRTICE DE TU FORMA... 224
CADA VEZ QUE HAGO... 226
ME PESA LA PARED... 228

NOTA DE EDICIÓN 231
LUCÍA DE FRAGA
BIOBIBLIOGRAFÍA 232
MÍRAME 236
NO TENGAS MIEDO 241
ESE DÍA 244
HAZME UN FAVOR 246
LIBRE DE TU ESCLAVITUD 250
TIEMPO DE COSECHA 254
LLEGAS TARDE, AMOR 258
SÓLO DESAPARECER 264
LA HUIDA 266
ENTRE RAÍLES 268
YO, LA MALA DE LA PELÍCULA 270
PESCADO MUERTO 274
CUANDO DIOS TIEMBLA 276
EN CANAL 282
SÓLO DE CARNE Y HUESO 284
LA BAYETA 288
SOBRE TU CADÁVER 290

NOTA DE EDICIÓN 295

NOTA DE EDICIÓN FINAL 297
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(ANTOLOGÍA JÓVENES POETAS ESPAÑOLES)
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(COORDINADA POR ANDRÉS RAMÓN PÉREZ)
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ISABEL TEJADA BALSAS
MUERTE EN CONSERVA
JOSÉ ÁNGEL CONDE BLANCO
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ALFONSO VILA FR ANCÉS
SOL ELÉCTRICO AMARILLO
MANUEL ONETTI

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(COORDINADA POR RAMÓN ZARR AGOITIA)
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