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Teatro Alquimia / Orquesta de Señoritas

El teatro en la función de convivir.

Orquesta de señoritas: un cuadro de época relacionado con la mujer 60 años atrás. En otro plano del oído, metáforas del lugar del arte en la vida cotidiana.

Protagonizada por Liliana Corredera, Mario Carpinetti, Darío Piedrabuena, Rubén Ciale, Gustavo Valenziano y Ariel Martinez, con dirección de Lili Bucay, muestra a Francia de 1947 donde una orquesta de músicas presentan su número en el palco de un restaurante en un balneario. La coloquialidad, la parodia y el humor de aquella fotografía por entonces caricaturesca, lleva a pensar en el teatro del absurdo; aunque prevalece alguna linealidad propia de la comedia humorística. Escrita por Jean Anouilh, fue presentada en numerosos teatros del mundo.

En Argentina, esta representación también se conoció en diversos teatros y se destacó la obra de Jorge Petraglia - quien adaptó la versión original como uno de sus máximos éxitos profesionales. Aquella obra estuvo en cartel desde 1974 hasta 1981 (ver recuadro). También Pacini y Gonzalez Gil tomaron la idea de Petraglia de llevar la obra de teatro a la actuación con hombres. En cine, la historia estuvo a cargo de Luis César Amadori, con protagonización de Nini Larshall, Francisco Álvarez y Zully Moreno; su estreno en blanco y negro fue en 1941. María Elena Walsh adaptó la obra y compuso el tema musical con el mismo nombre; canción también interpretada por por Chico Novarro y Joan Manuel Serrat.

En términos generales, la obra tiene algunos tips en común con Confesiones de mujeres, en cuanto a que permite conocer el modo en que la mujer se veía en cada período histórico, su lugar en las relaciones sociales, en el plano afectivo, sus actividades, prioridades, y los personajes que componían sus escenas diarias de lo cual es posible conocer la forma en que está representada su visión de mundo.

Si consideramos que hace poco más de 100 años la voz de la mujer casi no tenía estatuto, y cuanto dijera sólo podía tener el efecto de la influencia paciente y sutil; podemos observar que ambas obras traen esa voz a un primer plano. Y la representan. De modo que desde esa perspectiva, el tema que reúne es la “actuación” de la inclusión social de la mujer en la estructura de relaciones, discursivas.

La diferencia entre ambas obras de tiempos históricos relativamente cercanos, es que en una de ellas el arte aparece también como espacio discursivo, espacio de labor

recreativa y sustento (Orquesta); a la vez que muestra las vidas reales de cada una de esas artistas. Mientras que en la obra posterior (Confesiones) es el trabajo de oficina el que ingresa no como espacio de sustento.

En uno y otro caso, el objetivo de las producciones artísticas sigue teniendo en común la función social de aglutinar representaciones culturales, como un modo de fortalecer los lazos colectivos en las relaciones con los otros; mediante el decir - actuar - escuchar, y las conversaciones que se generan a partir de las obras de teatro.

Todos ellos son aglutinadores de oficio humano.

Son amalgamadores de la función de estar con otros, desde donde se aprenden y cultivan los valores de convivencia, comprensión mutua, crecimiento conjunto y, en definitiva, de paz. O sea: en la supervivencia de la especie.

Jorge Petraglia Actor y director de teatro argentino. Tuvo una larga trayectoria en la vanguardia teatral de su país, y se encargó de adaptar piezas de Samuel Beckett y Harold Pinter, además de autores coterráneos, como Griselda Gambaro. Fundó en el Teatro Universitario de Arquitectura en 1949, debutó como director con "Edipo Rey" y "Antígona" de Jean Cocteau y en 1956 estrenó en Buenos Aires "Esperando a Godot" con Roberto Villanueva y su amigo Leal Rey. Debutó como actor en un brevísimo papel en El proceso de Franz Kafka adaptada por André Gide durante la visita de la compañía de Jean-Louis Barrault y Madeleine Renaud en 1950 en el Teatro Odeón. Dirigió "Los días felices" de Samuel Beckett con Luisa Vehil, "Krapp

o La última cinta magnética" y en 1962 el estreno mundial de "El cuidador" de Harold Pinter y otras piezas

luego como El montaplatos, Los enanos o Viejos tiempos. En 1959 dirigió a Delia Garcés en El octavo día de Alberto de Zavalía seguido por Santa Juana de Bernard Shaw y en 1966 en "El jardín de los cerezos" de Antón Chéjov, obra en la que en 1998 actuó dirigido por Agustín Alezzo repitiendo su interpretación de Gaiev de 1966. Durante la era del Instituto Di Tella estrenó el teatro del instituto en 1964 con "Lutero", de John Osborne y en 1965 estrenó "El desatino" y "Los siameses" de Griselda Gambaro, de la que luego estreno Nada que ver en el Teatro San Martín donde fue asesor por décadas. Su mayor éxito fue la adaptación libre de Orquesta de señoritas de Jean Anouilh donde hombres hacían el papel de la

señoritas y que se mantuvo en cartel entre 1974 y 1981. En cine debutó dirigido por Leopoldo Torre Nilsson, en "Piedra libre" en 1975, participó luego en "La historia oficial" (1984), "Malayunta" (1985), "Historias breves" (1995), "Caballos Salvajes" (1995), "Moebius" (1996) y "Eva Perón" (1996). En 1964 dirigió el estreno mundial de la ópera Don Rodrigo de Alberto Ginastera en el Teatro Colón y en

el Teatro Argentino de La Plata dirigió Nabucco y Don Giovanni.

Carlos Ianni, https://plus.google.com/+CarlosIanni/posts/PUSCumNSxfy

CM, 3 de abril de 2016