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SHAY VIDA DESPUES DE LA MUERTE? AUS TT CesT B FN aL EZEQUIEL -NESS-EL MONSTRUO DE LA PLAVA INVISIBLE Portada: EL RETO DE LA CALAVERA Hemos elegido como tema para nuestra primera portada la enigméttca calavera, tallads en un solo bloque de purisimo cristal de roca, que se conserva en el British Museum de Londres, y cuya reproduccién en color constituye une verdadera primicia, Hallada entre las ruinas de Lubaantun, en lo que hoy es Honduras britanica, pesa 5,3kg, y se ha querido ver en ella una pieza de arte mays, azteca 0 mixteca, segin el criterio de los diversos investigadores. Lo cierto es que no conocemos ninguna herramienta cepaz de esculpir una calavera semejante. Ese es su misterio. Uno més de nuestro mundo desconocido. Por ello la elegimos como simbolo de esta revista que acaba de nacer. SUMARIO. Editorial Primer “Premio internacional ‘Mundo desconocido’ PARAPSICOLOGIA ¢Hay vida después de la muerte? por |. Dreecken y W. Schneider LA REALIDAD FANTASTICA © Erich von Déniken/ Mundo desconocido 2 3 N21 Junio 1976 Cremaciones esponténeas ee eentari por Alejandro Vignati y A. Faber Kaiser 4 MOVIMIENTOS ACTUALES EI"boom” del alma por Jean-Marie Schiff (equipo Louis Pauwels) 28 Jost Dalmau Salvia DIRECTOR EDITORIAL Anulreas Faber Kaiser ‘COORDINADORA DE REDACCION Mervegen Castellanos ASESOR PRINCIPAL Algjandro Vignati COLABORACIONES Eduardo Arcuy, Vieente-Juan_ Ballester Olniis, Jeeques Bergler, Alejo Carpemier, Erich vou Diiniken, W. Raymon! Droke Inge Dreecken, René Foucré, Oswaldo Guayasamin, Marius Lleget, Aimé Michel, Louis Pauwels, Elia Razzi, Jean-Marie Sckifl, Walter Schneider, DISERO GRAFICO tive Mild EDITA ATE. Beriein 28.130, Baecefana 6. Tel 2479133 IMPRESION Fingraf, o/ Pavia, 22, Sardafola. Tel. 292.65 00, LA BIBLIA EXTRATERRESTRE Lo que vio Ezequiel por Erich von Dainiken 41 EC GRAN SAFARI CIENTIFICO Trabaje mientras duerme por Elia Riazzi 56 ENVIADO ESPECIAL Ness - el monstruo de la playa invisible por Alejandro Vignati 61 RESCATE BIBLIOGRAFICO El Jibro negra 75 EC PRODLEMA NUMERO UND DELA CIENCIA MODERNA pri Alguien nos vigila por A. Faber Kaiser 82 EXTRATERRESTRES EN LA ANTIGUEDAD La Sociedad de Astronautas de !a Antigiledad por A. Faber Kaiser 84 Los extraterrastres, ayudaron a Carlomage por W. Raymond Drake 86 ARCHIVO/ACTUALIDAD Noticiario fantastico 90 Los conquistadores det siglo 20 por Marius Lleget 92 Libros 94 ‘Mundo desconocido” mantiene contacto con: Alemania: Deutsche UFO/IFO Studienceselischatt (DUIST) “UFO-nachrichten, “Esotera"; Brasil: "Planeta"; Espafie: Agr ; de Estudios Interplanetarios (CEi)/“Stendek’'; Francia: Grouper}o/ VERSION DEGE PAL: «prs (GEPA)/"Phénornenes Spatiaux”, “L'inconnu”, “Kadath”, “Lum es~ tion de”; USA: Aerial Phenomena Research Organization (APR) Mundo-Desconnaida: Fo ren Studies (CUFOS), National Aeronautics and Space Administratior ‘on Aerial Phenomena (NICAP)/‘"The UFO Investigator”, Tittp://andreas.faber.cat Queda prohibida Ja reproduccién total o parcial de los textos, dibujos, grabados y fotogratias publicados en este niimero. Reservados todos los derechos de reproduccién y de traduccién. EDITORIAL “Para muchas personas, 1a imagi nacion y la investigacién son in- compatibles. La imaginacién les parece la antitesis del trabajo cien- tifico porque la consideran incon- trolable, inaprehensible @ incierta. Pero si se examina con més deta- Ne el proceso del descubrimiento cientifico se veré que el safto de lo conocido a lo desconocido, de lo verificable a lo supuesto no se efectia mediante un cé/culo sino gracias a las facultades de intui- cién y de imaginacién. “Esto se desprende claramente de jas ideas de muchos grandes in- ventores. Por supuesto, ef camino que siguen es ef de fa razén pura que les lleva hasta ef borde de lo nuevo y lo diferente, pero @ partir de all la imaginacién debe condu- cirles a otra regién, a une nueva pista”. Cuando, tras estas reflexiones de Robert Jungk, leemos su afirma- clén de que “los descubrimientos de las ditimas décades —desde los rayos de Réntgen hasta el psicoa- nélisis, desde fe aparicién de la asimetria en las mateméticas hasta of desmoronamiento det principio de paridad en ia fisica nuclear— han mostrada continuamente que a opinion establecida y académica no siempre se halla en condiciones de captar corretamente la realidad porque fa concibe de manera de- masiado estrecha y dogmética”, y oimos ademés a Wernher von Braun manifestando que cree “que no solamente hay vide vegetal y animal en el inmenso universo, sing también seres inteligentes”, ¥ que “el descubrimiento de esta vide es un trabajo fascinante”, se nos plantea muy clara, una vez més, la presencia de una fuerza activa que —@ mitad de camino entre la pura fantasia y la ciencia pura—, acompefia, marca e_in- fiuencia ta existencia del hombre en el universo. Siempre ha habido estudiosos ais- lados, grupos reducidos, entidades poco menos que marginadas que han visto clara esta realidad para- lela en la que nunca ha tenido la audacia de penetrar la ciencia co- legioda. Pero los tiempos estén cambiando y no sélo la ciencia sino también el hombre de a calle estén mostrando un interés cada vez mayor en el conocimiento de fo que atin llamamos “paracien- clas”. Creemos que ha llegado el Momento de mantenetle mensual- mente informado de la realidad Paralela a la que la ciencia acadé- mica no le deja acceder. Lo cree- ‘mos asi porque la falta de informe- ci6n es la condicién aue por lo ge- neral hace al hombre escéptico. La ignorancia lleva a considerar como Gnicamente crefble aquélio que su- cede dentro de la dimensién redu- cida de una, dos 0 tres genera- ciones, y siempre que ese aconte- cer se adapte a lo que en aquel momento aceptamos como cosa normal. No obstante, muchas veces et hombre pierde sti adquirida seguri- dad y se siente asustado o atraldo Por lo aperentemente inexplicable En esos casos, la natural curios dad lo lleva a desear una informa- cién que lo documente, lo tranqui- live © lo proyecte, pero general- mente no encuentra sino un afén sensacionalista que desvirtia el verdadero valor del hecho y lo frustra nuevamente, Lo que corresponde es darle a hombre una clara y completa visién de su verdadera dimensién como parte de un acontecer que no dura el limitado tiempo de una vida, sino que se desarrolla a tra- vés de una larga ¢ importante his- toria que cuenta millones de afios de antigiiedad. Una historia que revela al hombre, actuaimente habitante de! planeta Tierra, como un elemento més inmerso en el grandioso engranaje césmico, acerca del cual ni noso- tos, ni la ciencia académica, sabe- mos précticamente nadi Para llegar a saber hay que invertir audacia, y la audacia siempre comporta un riesgo. Queremos saber més de lo que nos dice la ciencia pura, demasiado lenta para las prisas humanas, y por lo tanto vamos @ correr un riesgo que los académicos no corren: por enési- ma vez, vamos a caminar peligro ‘samente por las cornisas extremas: de la imaginacién, con tal de no perder de vista una sola realidad posible, por fantistica que ésta nos pueda parecer. Lo haremos siempre de la forma més amena pero al mismo tiempo rigurosamente seria y honesta, Por ditimo, queremos testimoniar nuestro agradecimiento @ las per- sonas que nos han asistido en este empefio, a todos los especialistas que ya escriben en este ndmero y también @ aquellos que nos han prometido su colaboracién futura. Y a titulo personal, quiero desde aqu! agradecerle pablicamente a mi buen amigo y colega Erich von Déniken su apoyo, sinceramente desinteresado y entusiasta, para el buen logro de los propésitos de “Mundo desconocida”. Andreas Faber Kaiser 1 Pueden optar al Premio Internacionai Rela Rune ES CCR ee LCT [Lod eke Re Tees cele een okeL a eee 1) Relea ao COR Ra AMR lala oe Sask eecoutt: Macnee cai ee U RN Ce Ur ecolc RC Poesia Petcare RoR RN er Cool atthe een Caria C can Se cy Sen Oe Cat ec Peel Ue mete eels a oa SRC ere rea ee ee Rue ee Rte BRS ap nT apa fete ieee ee Ree oT] 7 em sinc eae nacionalidad, que presenten su obra dentro CeCe Ket eee ren tar) desconocido”, Bertran 128-130, Barcelona OR ror rote emcee kd PR Ou ces Pre i anrainer eee CRE Re ees! error eran Ct a aa) eee CR mane ecu) CO ene een ic ang Pere Roca cara Cat eat Cerca enero al leh me Eat see Ree cy bases. enter Ta ue uRe a ieee) Pome Rent at ee uae ic Deane ue Ceo Mee as etn Cee SMR ec cairn ee UR aes ee Tac Re} Pee Ce UC UR RC UL ela RA CURR en er sU RCo el AO ae ORCC aceRe Rheem aero aed lal en ol ome lle se entreguen en estas condiciones serén Eke Cer SUC CH ne) Fue eu ee De eee ett RRC Cy Cle OROt toca acm id Pune ROR Cure UR Role Urcky eure Meee eo em ae PC Musee ae eet a te Rar cee) (Ronee eu eee en ee el Red PICU oot eC WMC eee oon Prelate CB Mea Rel el et Rea) eM ous telat ete ee aa eS re 15 de enero de 1977 y durante el plazo de Cea RRR Cure ean eS SN Mee UC oar Cen ne a eC U er ean eee eee ee i) POU OM Re Ca rete ds Celera Cran al derecho preferente sobre aquellas obras 10 Pewee Ie oleae Memelee alee gece) CCUM col cul Lela fe) eo M ete Rs aL oe me a ory Cee mea Uke ay Ce RM aaa Cnc ome ea Coen Cees eee ny por INGE DREECKEN Y WALTER SCHNEIDER jHay vida después de la muerte? ~DE QUE MECONOCES, IMAD ELAWAR? Durante miles de afios ha persistido la creencia de que el hombre no sélo nace, sino que vuelve a nacer. Que nuestra consciencia no se extingue con la muerte, sino que continda existiendo en otra persona. Que nuestra alma vaga por el tiempo y el espacio, en lugar de extinguirse o dormir sin recuerdos por toda la eterni- dad. Hay numerosos informes al respecto y buenos motivos para dudar de ellos. La mayor parte puede dese- charse como alucinacién o fantasia, cuando no engafio deliberado. Muchos estafa- dores han sido desenmasca- rados. Pero también el ino- cente autoengafio es a me- nudo la causa de supuestos vagabundeos del alma; asi- mismo, los suefios particular- mente intensos se antojan a veces una realidad vivida en una existencia anterior. Sin embargo, la cantidad de testigos y de material es de- masiado grande, y la fuerza de muchas pruebas convin- cente en exceso, para des- preciar sin comentarios esta cuesti6n. Lo que médicos, psicélogos y parapsicélogos nos dicen sobre las experien- cias de la reencarnacién nos parece muy enigmético. La raz6n no puede comprender- Traducci6n: Pilar Giralt Extraldo del libro “Seitales del Més Alié", (Editorial Bruguera) Col, “Libro amigo” N° 369, Barcelona, 1976 4 MUNDO DESCONOCIDO: lo gO acaso sabemos dema- siado poco acerca de todo ello? En 1962, el psiquiatra profe- sor lan Stevenson, médico jefe de la Clinica Universitaria de Charlotteville, Virginia, se encontraba en Brasil. El in- vestigador, uno de los prin- cipales parapsicélogos de América, se interesaba en testigos de la reencarnacién. Un df conocié a un libanés. —En mi pueblo natal, Korna- yel —refirid el joven—, hay varios nifios que se acuerdan de su vida anterior. Stevenson presté atencién. Solicité una carta de reco- mendacién, y dos afios més tarde viajé a Kornayel, situa- do en las montafias de Bei- rut. La comarca esta habita- da por drusos, una secta islé- mica cuyos partidarios viven principalmente en el sur del Libano y en los montes sirios de Hauran. Los drusos creen en la reencarnacién del hom- bre. El hermano del informador de Stevenson no residia ya en Kornayel, pero el profesor pudo conocer a su primo, un hombre llamado Elawar. Su hijo Imad, de cinco afios, era uno de aquellos nifios que recuerdan tan intensamente u “vida antes de la muerte”, afioran con fuerza a personas que no conocen y describen con exactitud lugares sin ha- berlos visto nunca. “ANTES DE MORIR VIVI EN KHRIBY” Esta es la historia de Imad Elawar: Nacié en Kornayel en diciem- bre de 1958. En cuanto empe- 26 a hablar inicié el relato de historias que en opinién de sus padres, eran espeluznan- tes. —Tiene mucha fantasia, debe usted saberlo, sefior profesor —observd el padre de Imad—. Creo que es un pe- quefio y maldito embustero, Dice que una vez vivid en Khriby. —2En Khriby? —SI, un pueblo a treinta kilé- metros de aqui. ~2Y ya ha estado alll alguna vez? —Claro que no. Ir por las montafias hasta Khriby es ca- si como dar media vuelta al mundo, aunque parezca estar a tiro de piedra. Pero jquién hace el dificil viaje por el es- trecho y empinado sendero de la montafial El profesor Stevenson asintié. — Usted sf ha estado en Khriby, sefior Elawar? ~Un dfa, el afio pasado, y por primera vez. —gindagé usted alll si hay al- go de verdad en la historia de Imad? Elawar se eché a refr. — Dios me libre, sefior profe- sor! No quiero hacer el ridicu- lo delante de todo el mundo s6lo porque el nifio dice ton- terfas. Los primeros nombres que pronunciara el “‘pequefio y maldito embustero” fueron Mahmoud y Jamile, nombres que no existian entre la pa- rentela y los conocidos de Elawar. Sobre todo, Jamile parecia gustarle mucho. —Jamile es muy hermosa —decia a su madre una y otra vez—, mucho mas que tu, y viste mucho mejor. Es una dama distinguida, gcompren- des? Esbelta y muy elegante. Sélo me quiere a mi, y yo la quiero mucho. —jEstés mintiendo, Imad! —replicaba, airada, su ma- dre—. Deja de decir esas ton- terlas. Me haces avergonzar ante la gente. RECUERDOS DE LA OTRA VIDA De hecho, segun el psiquiatra sueco Nils-Olof Jacobson, ‘los recuerdos atribuidos a una vida anterior son mucho més frecuentes de lo que ge- Neralmente se supone, tam- bién en Europa y América. Si raramente se oye hablar de ellos, es porque las personas que poseen tales recuerdos han sido obligadas a callar 0 ridiculizadas en cuanto em- pezaban a contarlos, por lo que se habituaron a mante- nerlos en secreto”’. También Imad renunciéd pronto a hablar de Khriby con su padre, aunque el asun- to no acabé ahi. Cuando tenia cuatro afios, un dia salié de paseo con su tia por la calle principal de Kor- nayel, En cierto momento, cuando se cruzaban con un hombre desconocido, Imad eché a correr hacia él, dio un salto, le abrazé y demostré mucha alegrfa de verle. —eAcaso | me conoces? —pregunté el hombre, asom- brado. Imad asintis con seriedad. —Claro. Eres mi vecino. —éY dénde soy tu vecino? —En Khriby. Pertenezco a la familia Bouhamzy, El desconocido meneé la ca- beza muy extrafiado. —Pero si hace mucho tiempo que ya no habita nadie en la casa —replicé. Sea lo que fuere, lo cierto es que el hombre procedia de Khriby. Imad siguié afirman- do obstinadamente que per- tenecia a los Bouhamzy. —Me gustarfa tanto visitar de nuevo Khriby —repetia. —é¥ por qué? —Para ver a Jamile. Os digo que es indescriptiblemente hermosa. Era como un adulto entu- siasmado por los encantos de una mujer muy bella, Imad no se cansaba de hablar de Khriby y de Jamile. Una vez dijo: —Un dia ocurrié un acciden- te. Un camién pasé sobre sus piernas. E| médico le operd en el hospital. Pero no sirvid de nada. —Me imagino —explicé el padre de Imad al profesor Stevenson— que cree haber sido atropellado por un ca- mi6n. Tiene un terror extrafio por los camiones y autobu- ses. Y habla a menudo de Mahmoud Bouhamzy. Proba- blemente él fue Mahmoud, y Jamile, su esposa. En una vida anterior, zcomprende? Aunque todo esto no son més que tonterlas. Stevenson decidié estudiar a fondo el asunto. —Pero usted es druso, sefior Elawar —contest6—, y cree en la trasmigracion del alma. El padre de Imad se volvid. —Ciertamente. Pero el nifio me desespera con sus maldi- tas mentiras. Incluso en sue- fios habla de Jamile y me pide que le lleve a Khriby. MUNDO DESCONOCIDO 5 —Pues le llevaremos mafiana —propuso Stevenson. DESCRIBIR LO DESCONOCIDO Al dla siguiente se dirigieron a Khriby en el coche, dando un gran rodeo, ya que el sendero de la montafia era impracticable para los auto- méviles. Durante ef viaje, el cientifico interrogs a Imad sobre su vida anterior: sobre el pueblo, la casa de los Bouhamzy, los parientes y vecinos y otros numerosos détalles. La visita a Khriby deparé una sorpresa tras otre. El doctor Stevenson consigné por es- crito tedo lo ocurrido, Con ayuda de Imad pudo encon- trar a todas las personas que el nifio habfa descrito. Aun vivian en el pueblo o habfan vivido anteriormente. Steven- son convers6 con ellos. Com- probé todos los pormenores que Imad mencionaba desde hacia afios. Entre ellos estaba la historia del accidente, que concernia a un tal Said Bouhamzy. Cuando contaba més de veinte afios, en 1943, el joven fue arrollado por un camién y sufrié la fractura de ambas piernas. Le llevaron al hospi- tal y le operaron, pero poco después Said mora a conse- cuancla de sus heridas. Imad dio muchos detalles sobre Said que posteriormen- te fueron comprobados; to- dos correspondfan a los he- chos. —~Ast que ti fuiste Said Bouhamzy en tu vida ante- rior? —pregunté Stevenson al nifio. Imad neg6 con la cabeza. —Era mi primo. Nosotros vi- 6 MUNDO DESCONOCIDO viamos cerca de su casa. —2Y quién eras ta? —Yo era Ibrahim Bouhamzy. —jLiévanos a tu casal —le pidi6 el profesor. Sin titubear, Imad cruzé6 el pueblo hasta llegar a “'su’” casa, que ya habla descrito. No podia ser otra. Imad se movia por las habitaciones con seguridad de sonémbulo. Jamés habla estado allf y no podia haber averiguado lo que sabla por conducto de otras personas. La casa tuvo que ser abierta, pues estaba deshabitada desde hacla afios. Imad dijo: —Pero ahora todo tiene otro aspecto. Y después: —2Por qué se han llevado el armario que estaba en aquel rincén? No debian hacerlo. Antes, en vida de Ibrahim, ha~ bfa un armario en aquel mis- mo lugar. MI AMANTE ME CUIDO HASTA MI MUERTE Ibrahim Bouhamzy tenfa una amante, que vivla en su casa. Todo el pueblo censuraba que no se hubiesen casado. La joven se llamaba Jamile, y su belleza era extraordinaria, como atestiguaron todos los habitantes del pueblo. Ibra- him —o Imad, como quiera— la améba con idolatria. Said e Ibrahim Bouhamzy, ambos conductores de ca- mién, eran muy amigos. Por este motivo, la muerte de Said afecté mucho a su pri- mo, También explica por qué Imad hablaba tan a menudo del accidente de Said. Ibrahim enfermé de tubercu- losis. Durante los ultimos seis meses de su vida —murié en 1949 a la edad de veinticinco afios— no pudo abandonar el lecho. Jamile cuidé de él con abnegacién. Ibrahim era im- paciente, colérico, irascible, un paciente dificil. Una y otra vez se referla al accidente de Said, ocurrido afios atras. El propio Ibraim habfa causado dos graves accidentes, y fan- tase6 al respecto hasta sus ltimas horas. También el pequefio Imad tenfa el temperamento vio- lento del difunto Ibrahim. Y durante mucho tiempo, des- de su primera infancia, Imad temblaba de miedo cuando vefa un camién o un autobiis, aunque fuera de lejos. Una rara coincidencia. yverdad? Imad habla mencionado mu- chas veces el nombre Mah- moud. Dicha persona existia realmente: era un tio de Ibra- him, que al parecer le queria mucho. Se tratarla de una casualidad? Y el hombre con quien Imad se tropezé en la calle de Kor- nayel result6 ser realmente ‘un vecino, que todavia vivia cerca de la antigua casa de los Bouhamzy. No sabla cémo explicarse aquella ex- trafia coincidencia. —El nifio me conocié inme- diatamente —relaté—. Yo me asusté, aunque después no pude més que refrme. Nunca habla visto a aquel mocoso. Tampoco habia es- tado antes en Kornayel. ¢Ser4 realmente Ibrahim? 2Qué otra explicacién podia haber para este misteriosos caso? “LE REGALE UN VESTIDO ROJO” Imad mostré desde sus pri- meros afios un extraordinario interés por todo Io relaciona- do con armas y caza. E Ibra- him, como aseguré la familia Bouhamzy, era un cazador apasionado. —Poseia dos escopetas —dijo Imad—, una de ellas de dos cafiones. Esté ente- trada, Imad describié el lugar con exactitud, y el arma desapa- recida durante tanto tiempo fue hallada efectivamente allf. En la escuela, Imad aprendié el francés con tanta facilidad que lograba superar a su her- mana mayor, incluso en los ejercicios més complicados. Ni los padres ni los parientes de Imad hablaban el francés; en cuanto a la familia Bou- hamzy, ninguno de sus miembros conocia dicha len- gua a excepcién del difunto Ibrahim, que habla servido en el Ejército francés. El profesor Stevenson tomo nota de cincuenta y siete pormenores citados por Imad acerca de su vida anterior. Cincuenta y uno de ellos pu- dieron ser comprobados en Khriby. El resto, segan dedu- jo el cientifico, concernia probabimente a sucesos ocu- rridos en la vida actual de Imad, que éste mezclé con los anteriores en su excita- cién de poder viajar finalmen- te a Khriby. El doctor Stevenson fue con- zienzudo. Quiso asegurarse de que el “nifio renacido” de Khriby no era un caso de “memoria falsificada’’. El es- pecialista lo llama criptomen- sia: cuando alguien acumula conocimientos —_inconscien- temente —de relatos, libros, peliculas— y después no re- cuerda las fuentes de que proceden. La ciencia ha de- mostrado que esto puede ori- ginar la ilusién de que dichos sucesos han ocurrido, bien en realidad o bien en una vida anterior. En el caso de Imad, Steven- son se vio obligado a excluir esta posibilidad. Habla dema- siadas concordancias, sobre todo en detalles aparente- mente superfluos, que no podian atribuirse a la memo- ria falsificada, Por ejemplo, zcémo sabia el nifio de cinco afios de Kor- nayel los nombres de Adil, Talal, Toufic, Kamel, Dalil y Mehib, entre muchos otros; todos ellos habitantes de Khriby que nadie conocia en Kornayel? éPor qué Imad hablaba repe- tidamente de circunstancias muy personales de un tal Yussuf el Halibi, que results ser amigo del infortunado Ibrahim? zCémo podia el “pequefio y maldito embustero” afirmar con tanta obstinacién que habja tenido una hermana lla- mada Huda, la cual, efectiva- mente, era hermana de Ibra- him Bouhamzy y que des- pués recorrié la casa paterna con Imad cuando Stevenson le levé a Khriby? 2Cémo podia el pequefio de cinco afios describir con ex- presién exaltada a la hermosa y para él desconocida Jamile, sus sedosos cabellos, sus enormes ojos, su elegante porte? —Le regalé un vestido rojo —afirmaba Imad— y unos Zapatos de tacén alto que le entusiasmaron y que le -sen- taban maravillosamente. Podria considerarse precoz, pero en modo alguno excep- cional, que un nifio de cinco afios se enamorase de Soffa Loren, una modelo fotogrdfi- ca © su hermana mayor por- que viste con gran elegancia, Pero el hecho es que Jamile, como se comprobé sin lugar a dudas, preferfa los vestidos rojos y los zapatos de tacén alto. Imad cometié varios errores al describir las casas de Khri- by. Reconocié las calles y no confundié las direcciones, pero la casa vecina le resulté desconocida, y también mu- chas otras casas. No las re- cordaba. Sin embargo, los habitantes de Khriby dijeron que el pueblo habla cambia- do mucho en los Ultimos afios pues muchos edificios habfan sido derribados para construir otros nuevos. E MUNDO DESCONOCIDO 7 Imad, en caso de que fuese la reencarnacién de Ibrahim Bouhamzy, habla muerto ha- cla quince afios. aNo se orientarfa con dificul- tad cualquier persona que volviese al cabo de muchos afios al lugar donde habia pasado su infancia y juven- tud? gPor qué no debia ocu- rrirle lo mismo a una persona en su reencarnacién? PRUEBAS DE LA TRANSMIGRACION DEL ALMA Stevenson no es un hombre crédulo que se deje engafiar por cualquier embuste, sino un cientifico meticuloso capaz de aceptar pruebas dudosas para establecer una idea determinada. Hacia afios que se ocupaba de los pro- blemas de la trasmigracién del alma. Habia investigado a fondo cientos de casos, pro- bado Ia falsedad de muchos y su escepticismo no era poco. En 1966 publicé su libro Vein- te casos que sugieren Ia tras- migracién; casos asombro- sos, inexplicables desde cierta éptica. La Sociedad Ameri- cana de Investigaci6n Psiqi ca lo incluyé en su expedien- te. El caso de Imad Elawar est4 contenido en dicho libro. 2Quedaba probada con ello la trasmigracién del alma? De ser asi, qué ocurria y ocurre con el alma, con nuestra consciencia, cuando aban- dona el cuerpo en el momen- to de la muerte? LA VIDA DESPUES DE LA MUERTE, DOGMA DE FE La fe en la reencarnaci6n procede de Extremo Oriente. Los miembros de muchas re- ligiones estén convencidos 8 MUNDO DESCONOCIDO: de que el alma, tras la muerte corporal, va en busca de un nuevo cuerpo. Lleva consigo sus recuerdos, que estén ocultos, pero no perdidos, los cuales reaparecen en la nue- va existencia, Todo esto es enigmético e inexplicable de manera nor- mal. Sin embargo, no puede desecharse como un engafio © una ilusién. No sélo las confesiones cris- tianas, el Islam y el Budismo, sino también las religiones naturales han convertido en dogma la vida después de la muerte, que nadie puede ne- gar sin repudiar el fundamen- to de su fe. Gran parte de la doctrina de Buda gira alrededor de la “rueda del Karma’: una su- cesié6n continuada de reen- carnacién y muerte hasta que el hombre consiga por fin in- tegrarse en la divinidad eter- na e interrumpir con ello la cadena de la reencarnacién. Esto parece extremadamente dificil. Hay que ascender por e! camino éctuplo de los tres anhelos: el placer, la sabidu- ria y la vida, hasta que el alma esta totalmente libre y puede perseverar para siem- pre en el estado del Nada absoluto: el Nirvana. Es preciso creerlo, ya que no se puede probar. Pero mu- chos de los casos investiga- dos nos indican, por lo me- nos, la posibilidad de que es- tén basados en hechos cier- tos ENCUENTRO CON LA MADRE MUERTA Este sensacional caso de trasmigracién del alma tuvo lugar no hace mucho tismpo en la India, pais donde po- demos situar el origen de la creencia en la reencarnacién. Shanti Devi, hija de una fami- lia acomodada de Nueva Del- hi, se cri6 coma los demaés nifios. No habia nada espe- cial en aquella nifia bonita, modesta y completamente normal. Todo cambié cuando cumplié los cinco afios y anunciéd de repente que se lamaba Shanti Nath. Sus padres no hicieron nin- gtin caso. :Por qué tomar en serio las diabluras de una nifia de cinco afios? Todo el mundo sabe que los nifios tienen mucha imaginacién. ‘Su fantasia necesita materi convierten a los gatos en leones, a los vigilantes noc- turnos en gigantes y a las moscas en siefantes blancos. {Por qué no podia Shanti ad judicarse otro nombre? Pero ella ingistio, —Tenéis que saber —declaré seriamente a sus padres— que no soy de aqui. —De dénde eres enton- ces? —preguntaron a Devi. —De Mathura. —Esté bien, de Mathura —contest6, riendo, su ma- dre—. Cuéntanos qué aspec- to tiene. Shanti no habla estado nun- ca en Mathura, ni siquiera habia ofdo hablar mucho de aquella ciudad de la provincia de Uttar Pradesh, situada a trescientos cincuenta kiléme- tros de Delhi. Naturalmente, sabia que Mathura fue el lu- gar de nacimiento del legen- dariorey-dios. “negro” Krishna, la octava encarna- cién de Vishnu, muy venera- do por los hinddes. Pero esto lo saben todos los nifios de fa india, A LOS 5 ANOS DE EDAD: CASADA, CON UN NINO Y CON ESTUDIOS UNIVERSITARIOS Shanti sabia més. Al parecer, conocia muy bien las orillas del rio Jumna, y describié los templos y la gran mezuita, Habi6 de las esculturas de arenisca, de dos mil afios de antigliedad, que aseguraba haber visto. Relaté su época de estudios en la Universidad nombré calles y plazas y des- cribié la visita a una fabrica de algod6n. —1Cémo es que fuiste a visi- tarla? —pregunt6 su padre. —Mi marido tenfa nego- cios relacionados con la fé- brica, —¢Tu marido? —Kedar Nath. 2No os he ha- blado de él? Tiene un comer- clo de telas. 20s extrafia? Les extrafiaba muchisimo, — Asi que est4s casada? —Claro, con Kedar Nath. Ya os lo he dicho. —{Y... tienes hijos? —Un nifio. Me gustarfa vol- ver a verle. Por favor, dejad- me ir a Mathura. Os ensefiaré la ciudad, la casa de Kedar Nath y la casa de mis padres. Os gustaran. Los padres de Shanti Devi encontraron muy rara esta historia. Tal vez lo més curio- so era que Devi, en cuanto empezaba a hablar de su vida anterior, usaba inconscien- temente el dialecto de las gentes de Uttar Pradesh, que es la lengua de los habitantes de Mathura. AL MORIR YO, Mi MARIDO SE VOLVIO A CASAR Todo esto impresioné a los padres de Shanti Devi, pero les parecié desagradable, cuando no peligroso. La India es uno de los paises donde predomina la conviccién de que los nifios que recuerdan sucesos de una existencia anterior mueren muy jévenes. Esta supersticién tiene hon- das raices. Qué padres no desearfan proteger a sus hijos de tan graves consecuen- cias? jQuién calla no corre peligro! Los castigos y otros métodos pueden obligar al si- lencio: vendar la boca, llenar- la de jabén verde o inspirar temores que hagan olvidar los recuerdos. Los padres de Shanti se mostraron comprensivos con la nifia, pero estaban decidi- dos a detener sus visiones. No lo consiguieron; Shanti tenla que hablar. En ella era una necesidad referirse a su existencia anterior, real o imaginada, como si ello for- mase parte del desarrollo de ‘su personalidad. Shanti Devi cumplié nueve afios. Sus recuerdos de Ma- thura se intensificaron, y la inquietud de sus padres se sintié renovada. El padre de Sahnti ordené hacer averi- guaciones en Mathura; el re- sultado fue alarmante. Alli efectivamente, vivia un co- merciante en telas llamado Kedar Nath, que habia con- traido segundas nupcias. Su primera esposa habia muerto de parto hacia diez afios, de- MUNDO DESCONOCIDO 9 jAndole un hijo. Todos los de- talles citados por Sahnti con- cordaban exactamente con la persona de la difunta sefiora Nath. Algunos cientificos oyeron hablar del misterioso caso. El profesor Hemandra Banarjee nombré una comisién que incluia a un médico, un psi- célogo y un parapsicélogo. Investigaron el fenémeno y se pusieron al habla con Sahnti Devi. —¢Cémo es tu marido? —Alto, esbelto. —,Qué altura tiene? —Un metro setenta y seis. —,Alguna caracterfstica es- pecial? —La frente despejada. Bi- gote. —¢Tiene oculta? —Una cicatriz en el brazo de- recho. Todos los pormenores con- cordaban. —Queremos poner fin a esto —explicé el padre de la nifia—. Temo que a la larga sea muy perjudicial para Shanti. 2Existe alguna solu- alguna = marca 10 MUNDO DESCONOCIDO cién para resolver el misterio y liberar a Shanti de su pesa- dilla? Ayddenos, se lo ruego. COMO UNA PELICULA DE HORROR El profesor Banarjee propuso un experimento: el encuentro de Shanti con Kedar Nath y su familia. El y sus colegas Pensaban obtener con ello conclusiones definitivas so- bre el cardcter de las visiones de Shanti. El plan era llevar a Nueva Delhi a la familia Nath y presentarlos ante la nifia, que no sabria nada de la identidad de los visitantes. Poco tiempo después se rea- liz6 el experimento, que se desarrollé como una pelicula de horror, con una légica in- quietante. Shanti se encontraba en su habitacién. Estaba sentada enel suelo y jugaba con pali- tos de colores. Los cientfficos se hallaban en sus puestos de observaci6n. La puerta se abrié, y un hombre aparecié ante Shanti, Ella levanté la vista y se qued6 mirdndole fijamente. Un destello ilumi- né su rostro. Se puso en pie y abraz6 a Kedar Nath, rebo- sante de alegria. —|Estés aqui, Kedar! |Por fin has venido a verme! Soy tan feliz. zAsi que atin te acuer- das de mi? Shanti habla de nuevo en el dialecto de la gente de Ma- thura. Nath comprende que todo cuanto Shanti dice y cémo lo dice le recuerda a su esposa difunta. Conversa con ella sobre {fa familia, sobre acontecimientos pasados. Todos los detalles concuer- dan. ESCENA MACABRA: EL HIJO, DIEZ ANOS; LA MADRE, NUEVE. El comerciante no sale de su asombro. Esté seguro de en- contrarse ante la reencarna- cién de su primera mujer. Se siente impresionado y enter- necido. Ya no quiere volver a perder Shanti. Esta dirige la mirada hacia el hijo de Nath. Tiene diez afios, casi un afio ms que Shanti. Los ojos de la nifia se llenan de lagrimas. Se acerca a él y le acaricia el rostro, los cabe- llos. —Mi nifio —murmura—, jal fin te he recobrado! El nifio es timido, ignora lo que est4 ocurriendo. Shanti se porta como una madre que no ha visto a su hijo durante largo tiempo. Incluso los profesores se impresionan ante esta escena, una escena macabra, en realidad. Shanti pide a sus padres: —Dejadme ir a Mathura con mi esposo y mi hijo. Quiero vivir all. La segunda esposa de Nath contempla la escena con ho- rror, Ama a su marido y esté segura de que su amor es correspondido. Pero es evi- dente que est4 presenciando algo que no puede compren- der. Sabe que a Kedar le costé6 mucho tiempo sobre- ponerse a la muerte de su primera mujer, y ahora obser- va que no puede quitar la vista de esta nifia. ~Es ella —balbucea el co- merciante—, es ella, no cabe duda. ‘Su actual esposa también es- té emocionada. De pronto, un hombre se encuentra en- tre sus dos esposas, 2 una de las cuales ha dado por muer- ta durante diez afios. Y, al mismo tiempo, una madre, que todavia es una nifia, se encuentra ante su hijo, que tiene un afio més que ella. “ANTES DE MORIR ESCONDI DINERO EN ESTA CAJA” El profesor Banarjee no se dio por satisfecho con este enfrentamiento. Decidié con- continuar las pruebas con una inspeccién ocular en Ma- thura. Siempre cabia la posi- bilidad de que Shanti Devi, por via telepdtica, hubiese obtenido de Kedar Nath sus conocimientos sobre las cir- cunstancias familiares y otros Pormenores, en cuyo caso habria extraido de las fuentes ocultas del inconsciente una existencia anterior ficticia. Muchos casos de trasmigra- cién del alma tenian esta causa. Llegaban a los titula- res de la prensa, llamaban mucho la atencién general y caian répidamente en el olvi- do. El parapsicélogo no que- rfa dejar nada sin investigar; pretendla una seguridad completa. Uno de los princi- pios de la explicacién cientifi- ca de fenémenos extrasenso- riales supranormales es el si- guiente: s6lo puede servir de prueba lo que es comparable y concordante y que es im- posible de explicar con la percepcién normal. EI equipo de profesores con- vencié a los Devi para que fueran a Mathura en compa- fiia de Shanti. Un coche les esperaba en la estacién. —Siéntate junto al chéfer Banarjee a la nifia—, y gufale hasta la casa de tu ma- rido. Shanti no titubeé. Los demas guardaron silencio. Las ins- trucciones de Shanti fueron breves y precisas. Mientras se dirigian a la casa dijo: —Este era el camino que to- maba para ir a la escuela. Y poco después: —Por aqui paseamos un dia Kedar y yo. De vez en cuando se relia. Profirié algunos gritos de sor- presa. Hizo parar el coche delante de la casa de Nath el comerciante en telas, y entré en ella, Al parecer se sentia como en su propia casa. Fue de aposento en aposento, acaricié los muebles y con- templé pensativamente un reloj. En su antiguo dormito- tio, ocupado ahora por la se- fiora Nath, meneé la cabeza. Parecia decepcionada porque se habian introducido algunos cambios. —Quiero ensefiaros una cosa —dijo a sus padres. Sacé de un rincén una caja tallada, con adornos de oro—. Antes de morir escondi dinero en esta caja —explicé—, porque queria ofrecerlo en el templo después del nacimiento de mi hijo. La caja estaba vaca, Shanti se asustd. —No es posible —dijo con desencanto—. Sé_positiva- mente que puse el dinero aqui. Kedar Nath aclaré la circuns- tancia. Tras la muerte de su esposa encontré la caja y guardé el dinero. REENCUENTRO CON LA HIJA MUERTA Nath sabia que los padres de su difunta mujer adn vivian, El profesor Banarjee convocé a un grupo de cincuenta per- sonas, entre las cuales se ha- llaban los padres de Shanti. MUNDO DESCONOCIDO 11 Condujo a ésta a la habita- cién, y la nifia fue mirando a todos los presentes. De pron- to se adelanté y se inclind ante el matrimonio. —Madre —dijo, emociona- da—. 2Estds triste? Has enve- jecido, padre. Cudnto me ale- gro de volver a veros. Abraz6 a sus “padres”. gLo eran realmente? Los dos ancianos lloraban. No comprendfan nada. Nun- ca habian aceptado la muerte 12 MUNDO DESCONOCIDO de su hija, y ahora se encon- traban en una situacién in- comprensible. Muchos de los presentes llo- raban, sin avergonzarse de su emocién. Eran testigos del Feencuentro con una muerta. 2Quedaba todavia alguna du- da? Shanti Devi no regateé es- fuerzos para dar cumplida respuesta acerca de su exis- tencia anterior como esposa del rico comerciante en telas Kedar Nath. Banarjee y sus colegas procuraron, median- te preguntas capciosas, tru- cos y controles, sorprender a la nifia en una mentira o por lo menos en un engafio in- consciente. Pero nada indica- ba que Shanti Devi fuese cul- pable victima de una ma- niobra embaucadora. Uevé a los cientificos a su casa paterna, que encontré sin ayuda de nadie, También aqui parecia haliarse comple- tamente a sus anchas. Era indudable que conocia la ciu- dad como la conoceria al- guien que hubiese nacido y vivido en ella, Menciond nombres de parientes y co- nocidos, de antiguas condis- cipulas y amigas. Las reco- nocié a casi todas, e inter- cambié recuerdos con elias. Ningdn indicio sefialaba que se tratase de una comedia. Todos quedaron convencidos de que slo la difunta sefiora Nath podia saber las cosas que sabia Shanti Devi. ¢Habla vuelto a nacer la muerta? gHabfa encontrado su alma un nuevo cuerpo en Shanti Devi? Frangois-Marie Arouet dijo: “No es mds asombroso nacer dos veces que nacer una sola vez. En la naturaleza, todo es resurrecci6n.” El que pronuncié esta frase era librepensador, enemigo de la especulacion y defensor de {a razén. Un pensador ra- cionalista y un ateo. En su tiempo fue la mayor autori- dad intelectual de Europa. Su seud6nimo: Voltaire. RRR | COMO muvomnnnnens OFIENtar el futuro de sus hijos E. Bayo Dr. E. Cerda TODAS LAS CARRERAS Y PROFESIONES EN ESPAI Un comentario general sobre cada rama profesional, su proysccién dentro de la socid lad, sus posibilidades, ventajas e inconvenientes en nuestro pais y en ef momento actual. Un estudio de las aptitudes y cualidades personales que requieren ciertas carreras rofesiones tipicas, concretado en cuadros de facil lectura y comprensién {los profesiag! nas), que permiten al lector interesado en una profesién concreta apreciar !as posibilidad le éxito dentro de ella o de otras afines. 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No son muchos los casos, pero de tanto en tanto se registran, causan estupor y tratan de olvidarse. Nadie ha podido expli- carlos con precisién. Las teorfas cambian a medida que pasan las épocas. Se eS lur Uy las palabras que Emel pretan, pero la terrible impresién que producen sigue siendo la misma. Las cremaciones esponténeas no son ficcién ni fan- tasia, son realidad, tremenda realidad. Expondremos varios casos y los conceptos utilizados para dar consistencia ldgica a las circunstancias en que se produjeron. 14 MUNDO DESCONOCIDO. Corria el sho 1908. Las hermanas Guillermina y eae Ue Nec ley Bay, Inglaterra. Ambas eran maestras jubila- Cmca ee Menuet are tr) eae i ete tee iicus ner emis eee at eau ee ear) Ser een ae a Ree en ee ee ce aa Been Bie een est een seem ad disgusto del forense. Margarita insistia en que asi rls MU ee Oe a ado eo Lal Peete ed ered Pe ee ee eed Reet uer CnC Meu oe aan ae? eee ee ae eset anos? eet Tete (tom i ocean en i ee en Nea ae ee ue mr rr een ae amen re ‘Su muerte dio origen a comentarios de todo tipo. ue els lL Meee ay eco lel CU Ma or eke Cri t et cestc eae Pee eet eta SE acc Sesion el te Re ae RCM Cl Eien se oe ema ammo omen TEM bia encontrado a su hermana todavia viva en la Pee eee en Re Mee) cama, donde murid. ee Ue oe explicara por qué mintié al comienzo. Ni se men- CR Me ee Re ee Te ee CN ca ae eae Ran Tc EE Rea Ante estos casos de muerte por combustién Pea ae enue Mati uate ace caban que seguramente las victimas se quema Pence entree ier Se et ae Rae ae Belt eee RL el Mt ML Oe ae ao sed CORN Rie a eee) mee ey me re en eee a aed ee ee AU ee Meer eM lee MmLeeRa laelL ee aCe Cet Ci eee Sema) Cre CU een cua ee ecole Ce a mes nc Ree Ure a elem egeme e CMe al mei aL eMC Pete reitedale Mela RCO) 0 Re eRe Le Rea aN ae ea ma ra, CP eR eek ead del afio 1938 cita un caso ocurrido en Chelms- Cece sae eee kee a convirtié de pronto en una pira de llamas azula- Ce OR eo fees £ El forense L.F, Caccles resumié: “En toda mi larga vida es fa primera vez que veo algo tan misterioso.”” Rusell comprob6 que el 27 de diciembre los diarios de Londres informaban sobre tres casos: dos mujeres, una en Downham y otra en Brixton, y un hombre en Ballina, Irlanda, Ninguna Ge las victimas —decian las crénicas— estaba cerca del fuego o fumaba. Los tres casos sucedieron en tan distintos lugares simulténea- mente. La misma simuftaneidad habia tenido lugar el 7 de abril, cuando tres hombres situados en puntos distantes unos de otros, habfan tenido una muer- te similar por incineracién. Un caso revelador se produjo a bordo del navio Ulrich, frente a la costa irlandesa. El contramaestre advirtié que el barco iba a la deriva y se dirigié al puente de mando. Alli se encontré con el timonel converti- do en una pila de cenizas. Sorprendido, constaté que alrededor de é/ nada registraba los efectos del fuego. El piso, los compases, el timén e ‘incluso las botas del ditunto no registraban dao afguno. Ninguno de los marineros cercanos escuché el menor grito. Una vez en el puerto, los médicos se pusieron a meditar. La carne habia sido con- sumida por un fuego de poder excepcional y el timonel seguramente habla muerto de forma ins- tanténea. Pero, cémo se explicaba la inmunidad de los objetos circundantes? Uno de los profesio- 6 MUNDO DESCONOCIDO: nales dijo que tal vez habia sido alcanzado por un rayo. Pero la tarde habia sido de pleno sol y nadie de! barco oyé nada anormal, Esa misma tarde a varios centenares de kiléme- trosal Este, un camién se habla despefiado por una ladera. La policia abrié la cabina y descubrio que el conductor, George Turner, de Birkenhead, ha- bia cortido la misma suerte que el timonel John Greeley: era un montén de cenizas. Las ventani- llas estaban intactas, lo mismo que el asiento, e incluso una mancha de grasa junto al asiento de! conductor no habia ardido. Igual sucedié con el tanque de gasolina. El vere- dicto fue: “Muerte accidental por fuego de ori- gen misterioso.”” Y también esa misma tarde, més al Este, sucedi6 otro “accidente”. Cerca de Nijmegen (Holandal, el joven Will Ten Bruik fue hallado carbonizado dentro de su coche, Los defios sufridos por el automévil eran leves, y el tenque de gasolina estaba intacto, Si bien la victima “estaba quemada al punto de resultar irreconocible”, nada alrededor indicaba a existencia de algin fuego. Varios afios des- pués, refiriéndose a estos tres casos simultineos, Michel Mac Dougall escribia en et Sunday Star Legder, de Newark (marzo 13, 1966): “fue como si algtin ser galéctico de increible tamafio hubie- se pinchado la Tierra con un tenedor de tres agujas, tres dedos de fuego que s6lo quemaban carne”. Fl agua no es pacitica El siglo pasado no fue menos espectacular en este tipo de situaciones. En el diario norteameri- cano Daily Republican Times, de \linois (1885), esté registrado el caso de la sefiora John Rooney. El informe del forense, doctor Floyd Clendens, fue tan espeluznante que la commision investiga- dora desistié de hallar una explicacién. Se hallaron los restos de la infortunada mujer junto a la mesa de su cocina: un créneo calcina- do, un trozo de vértebra y un pufiado de cenizas. La temperatura debié alcanzar unos 2.000°. Ni la silla ni la mesa habian sufrido dafios. Apenas un leve chamuscamiento del mantel y el hueco dal piso donde se hallaron los despojos. £1 misterio de las combustiones humanas espon- taneas se planteaba alli en toda su medida. Las explicaciones de la época acusaban un des- tacado primitivismo. En 1833 M.J. Fontenelle habia leido un trabajo ante la Academia Francesa. El cientifico decia haber estudiado numerosos casos y llegé a las siguientes conciusiones: 1) El proceso de cremacién esponténea en seres humanos sucede generalmente a aquellos que beben licores con exceso. 2) Las victimas son, en su mayoria, mujeres de edad. 3) En ciertos casos, la combustién es parcial, pero frecuentemente es general. Las partes més resistentes 8 la destruccién son los pies, manos y porcién superior de la cabeza 4) Esta combusti6n por lo general no se extiende a las sustancias inflamables cercanas 0 que estén en contacto con el cuerpo. 5) En lugar de atenuar las llamas, el agua las incrementa. La teoria de Fontenelle se basaba en que el alcohol producia gases inflamables, 0 que im- pregnaba las membranas celulares del cuerpo. Combinado ello con el gas de hidrégeno sutfuro- 80 formado frecuentemente en el canal intestinal Y con otros componentes inflamables hidrogena- dos que pueden darse en la cavidad interna se producia fuego en determinadas condiciones, Cierto doctor Jacobs (como consta en el libro Anomalias y curiosidades de la Medicina) aven- turaba razones estrictas: 1) Ocurre a veces en personas ancianas. 2) Siempre se produce en cuerpos humanos vi- vientes, 3) Se observa con mayor frecuencia en mujeres que en hombres. 4) Los sujetos suelen estar a solas cuando se produce la combustién. 6) Son corpulentos o inmoderados. 7) Frecuentemente, al producirse el hecho, hay una lémpara y sustancias igneas en el cuarto, 8) La combustién es veloz, y tiene lugar entre un lapso de tiempo que va de una a siete horas. 9) En la habitacién se acumula vapor espeso y las paredes aparecen recubiertas por una sus- tancia carbonosa. 10) La parte més destruida es el tronco; prevale- cen parte de la cabeza y extremidades. 11) Excepto en dos casos, las combustiones han ‘ocurrido en invierno en regiones nortefias. Otro francés, el escritor H. de Duvergier, aventu- 16 la siguiente explicacién del fendémeno: “La combustién esponténea comienza con una llama azulada que se extiende poco a poco, pero con extrema rapidez sobre todas las partes afec: tadas del cuerpo. Ello persiste hasta que esas partes se enegrecen, y generalmente no cesa hasta que se han convertido en cenizas. Las veces que se ha intentado apagarlas con agua no se ha obtenido éxito, Si se tocan las partes, se adhiere al dedo una sustancia grasosa que no cesa de arder. Al mismo tiempo se llena él am- biente de un olor desagradable, parecido al cuer- no quemado. El humo espeso emena del cuerpo y se adhiere a los muebles, paredes, etc., como una especie de sudor, untuoso al tacto. En mu- chos casos sélo se extingue el fuego cuando la carne se ha convertido en ceniza y los huesos en polvo. En general no se queman las extremidades Y un trozo de la cabeza. Basta una hora y media para que todo ello se produzca. Es raro que se MUNDO DESCONOCIDO 17

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