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Alfredo Gomez Cerda Las palabras mdgicas._. J S° x30 Las i palabras madgicas Finaliva del Premio El Barco de Paper 1982 Alfredo Gomez Cerda ediciones SMP na wess a0: Prom iin mage RE gene gute ee: mabe 2001 Picci toi Noa eit Gil Isis Galeton asda poe Marne Teri Tstasenes Pubes Nagra Bunce 1 Alle (mer Cad, 1983 1 Taciones SM jag Tanna 39-284 Madd Gamers: CESMA, SA -Agunate, 43 28084 Madrid Isy, seas 1004 Bat Neat 201 spa! Pd Spam Tonquin Turin, 0928048 Madrid 1 A qué podemos Jugar esta tarde? La awwvan doride Ramon vivia era, més 0 menos. como todas. Ya sabéis: mucha gente, muchos automéviles, mu- chas chimeneas, mucho ruido... Era una de esas ciudades que tienen mucho de todo y que, sin embargo, carecen de cosas tan elementales como unos poquitos arbo- les, una cigiiehia anidando en lo alto de una torre, un rio limpio... Si, era una ciudad normal y corriente. De todas for- mas, da lo mismo cémo fuese su ciudad y, slime apurils. ni siqulera cs importants que se trate de una ciudad. La casa donde Ramén vivia también era normal y corriente, como casi todas, tal vez como la tuya y la mia. Fra una de esas casas grandotas, con muchisimos vecinos: 5 y Ramén estaba encantado de tener tan- tos vecinos. sobre todo porque entre ellos estaban el Cipri y Ruiper, sus dos mejores “amigos. Ramén era un nifio alto y grande, muy crecido para su edad; de ojos grandes, a veces incisivos, a veces distantes; un largo flequillo castafo le legaba hasta las cejas Yan. You No Se me ocurre nada més. iA, sil Resulta que era malisimo, rematadamente malo. Bueno... no exactamente. ¢Cémo podria explicaroslo? Lo que quiero decir es ‘que Margarita, su madre, decia eso a todo el mundi —Tengo el peor hijo de todos los hijos —solia comentar con cualquiera—. Me va a matar a disgustos. —Mujer, e3 s6lo un muchacho —solia disculparle el interlocutor de turno. —Es travieso, desobediente, mentiroso, respondén, holgazén... Es, es, es... Acaba- r con mi paciencia y con mis nervios. Es brato, sucio, vago... y meén. —eMeén? —Rnuresis infantil, dice el doctor. ;Pam- plinas, digo yo! Lo que me faltaba. Si, a pesar de lo grande que le ves. jRamén, déjate la nariz! ;Cochino! Margarita era una de esas madres que hablan tanto, tanto, que a menud olvidan de escuchar.” oe Pero... écomo era Ramén? Pues, la ver- dad, yo creo que era un nitio como ti 0 como yo. 0 como el Cipri 0 como Raper, © como cualquiera de los muchos amigos del barrio y el colegio que por las tardes Menaban de polvo y estrépito el pequeio jardin de la plaza del Arbol Solitario. Er alegre, juguetén, carifioso, simpético, lis tejo —s6lo habia sacado un insuficiente en la primera evaluacién— y devorador de cuentos y televisién. Sobre todo, era un nifio con una imaginacién... (Bull {Qué imaginacion! (Fabulosal Su mente estaba siempre preparando algo verdaderamente extraordinario. Y eso, digo yo, no puede ser malo, Fijaos si era grande su imaginaci6n, que todos los amigos le buscaban siempre due querian divertirse de verdad. Y es que los. Juegos que inventaba Ramén eran fenome. nales. —iBh, Ramén! —Ie gritaba el Cipri—. 2A qué podemos jugar esta tarde? —Pues... pues... —arrugaba la nariz Para pensar mejor—. :Qué os parece si jugamos a los piratas? —