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EL JAGUAR (1957)

Ted Hughes

Los monos bostezan y adoran sus pulgas bajo el sol.


Los loros chillan como si ardiesen, o se contonean
Como fulanas para que el paseante les d una nuez.
Cansados de pura indolencia, el tigre y el len
Yacen quietos como el sol. La cola de la boa es un fsil.
Una tras otra, las jaulas parecen vacas, o bien
Cargadas del hedor que rezuma la paja de los que duermen.
Una escena ideal para decorar la pared de una guardera.
Pero, una vez pasadas stas, quien corre como los dems llega
A otra jaula donde la multitud se detiene, observa hipnotizada,
Igual que un nio un sueo, un jaguar circulando rabioso
Por la oscuridad de su prisin, taladrndola con sus ojos.
A punto de estallar. No aburrido La mirada satisfecha de que el ardor la ciegue,
Los odos ensordecidos por el estruendo de la sangre en su cerebro Gira junto a los barrotes, aunque no hay jaula que pueda con l
Como no hay celda que aprese al visionario:
Su zancada es el pramo de la libertad:
El mundo rueda bajo el largo impulso de su taln
Que allega los horizontes al suelo de su jaula.