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Hacia una praxeologia social: La estructura y la ldgica de la sociologia de Bourdieu Loic Wacquant Lo que resulta ardvo es captar profunda- ‘mente la dficultad. Debido a que se la ‘omprende al r35 dela superficie, sigue Slendo simplemente la misma dficltad {que era Tene que ser arrancada de ra; y {30 implica que comencemos a persar de tuna manera nueva. El eambio estan dec sive como, por ejemplo, el que ve del pen Samiento alquimico al pensamiento aut rico. sa nueva manera de pensar lo que resulta tan dif de establecer. Una vez ‘que a nueva manerade pensar hasido es “ablecida los visio problemas se desvane- ‘cen; de hecho, se vuelve difces de ‘opturar. Pues van con nuestra manera de ‘expresarnosysi nos vestims con una nve- ‘a forma de expresin, los vejos proble- ‘mas son descartados junto con os viejo, ‘opajes. Luding Wittgenstein, casiones loses La polifacética obra producida por Pierre Bourdieu en Ins Gtimas tes décadas emerge como uno de los cuerpos te<- Ficos y de investigacién social mas imaginativos y fértiles de JInera de posguerra. Tras un prolongado periodo de incuba- ‘46n, su influencia comenz6 a crecer considerablemente y se Ja extendido sin pausa: entre disciplinas (desde la antropo- Jogia, la sociologia y la educacién hasta la historia, la lings lica, la ciencia politica, la filosofia la estética y los estudios Iiterarios) como asi también geogrificamente (desde los paf- ses lim{trofes de Francia hasta Europa del Este, los paises es- eandinavos, Asia, América Latina y los Estados Unidos).! Su " Para una amplia muestra de a recientes dicusionesacerea dela 20: ologia de Bourdieu, véae el apéndice 8. Es posible encontrar Hbrosexpo- ‘oso erticos dedicados asu obra en francés (Snyders 1975, Acardo 1983, (Collectif ‘Revoles Loyiques’ 1984, Cale 1987 y Ansart 1990, entre ots), seman (Eder 1080, Bohn 1990, Gebauery Wulf en prensa), espaol (Sin- ‘her de Horeajo 1979), japonés (amamoto 1983), sueco (Brondy 1990), 6 Una lnvitacion & 0. una praxeologta soci a reflexiva pra otras dos dicotomfas que hace poco reclamaran el cen- oe la escena en el foro te6rico: las de estructura y delegae sn, por una parte, y micro y macroanalisis, por ott, al poner jpunto un conjunto de mecanismos conceptatesy metodol6- eos capaces de disolver tales dstinciones? Desentendliéndose J os caprichos de la moda intelectual, ha sostenido tenazmen- Ia posibildad de una economia politica unificada de las prt- } del poder simbélico en particular, ue combine efectva- wnt abordajesfenomenologicos y estructurales en el marco un modo de investigacién social inegrado y epistemolégi- jente coherente, de aplicacion universal: una Antopologia yeni Rana dl rin, per ques singe at- ljamente por abarcar de manera explicta también las activi [ites delanalina que enuncia desrpciones tbc de la ricticas de los otros (Bourdieu 1982a y 1988), Sin embargo, este trabajo tan universal y sstemitico tanto ss alcance como en sus propéstos ha sido tipicamente in- jorporado y comprendido “de a pedacitos” La advertencia de word cuasienciclopédica lanza un desafio mille alas divi siones y modos de pensar la ciencia social actualmente aceptattos, fn virtud de su toal desdén por las fronteras dseiplinaras, el =) pectro de dominios de indagacién especializada inusualinente amplio (desde el estudio de os campesinos, el arte, el empleo a ‘scolaridad, la ley la ciencia ya iteraura hasta el ands del pa} rentesco, las clases, la religion a politica, los deportes, el lengua. Je, la vivienda, los intelectuates y el Estado) y su capacidad de Combinar distintos estilossociolégieos, de la meticulosa descrip ci6n etnogrifica y los modelos estadisticos al argumento mets tedrico o filoséfico. No obstante, y con mayor profundidad, el caricter pertur- bador de la empresa de Bourdieit reside en su tentativa de sus Perar algunas antinomias profundamente asentad.as en lacien, «ia socal, entre ells el antagonismo, en apariencia iresoluble, entre modos de conocimiento subjeivistas y objetivistas, la se, paracin del anaisis de lo simbélico del de lo material ye sos tenido divorcio entre investigacion y eoria (Bourdieu 197%, 1977a, 1990a). Tal esfuerzo Hlev6 a Bourdieu a echar por la » ease Giddens 184, Alecande 1988, Setompha 1001: p. 527, Sell Brubaker Waequant en prepare, wt cl probe de ext Ycegacin, y Colina 19859199, y Alexander y oben 187 sober aheras miromacro Por ines ques oraran ins lars neg, eer ® inhi a Bourdieu ene aqueon que proponent "cola de Ta caracién’ como acen Mant (180 D1) Wiley (100: p. 03). Yeoria dela earucturacin como lo raya ss progenitor (cide 1990 10), sees de manera central a ccntone de onologia soy oneep. lain. Elimpent ders de ls evimientor cco de Bodie re un deseo de lucha rao par cos lov vor objeto cmpico, nosed ecaso interes por refinar un euros concept. Po a pa seo dela praca de Boutin antcede scorn delat ocurason Giddens cuanto menos por una dead, ysc raga en un conn fe se dectesone lnegrekrnene is [80 he fjuo cna openiion ene oben y sjeriame que conforma ep nro el proyecio de Bourn), Por tna expose condensate tea dl habitus ye camp, o oncom y dapsone meant cul Iurtcu busca borrar demas nir/macwoy median estore yee Jeliurien 1980 88, Karp 1905 pp. 18294 Nilery Branson 187 Coe fe 1989 Harker eos 190, ySoel i dceten algunas des ilerencas Pima ene hddensy Bourdieu logs Hark, Mahar Wiles 1900; Robbins 198; Cahoun, LiPumay Pow tone 182; varios okimenes ms em ingle encuentra eae nls kins dos aor reaizaron confrencin areca ‘vba en Estados Unidos Japa, Mexcoy Alemania broad ears "Bourdieu ex autor de unoe 25 Hors aproximadament 60a (sn inchs eaducionesy coleiones nna docenade pe ore gus ran dent el hngaro el rae yl pons hana hake sy el coat) La bibliog fil deca ean ess publcacionesprinipales on exec Ena ec see en inglés. = % ‘ PE ‘una praxeologia social 29 Garnham y Williams (1980: p. 209) de que la “absorci6n frag ‘mentaria y parcial de lo que es un cuerpo teérico rico y unift ‘eado y un trabajo empitico asociado sobre un espectro de cam- pos... puede llevar al peligro de malinterpretar gravemente la teoria” result ser clarividente. Si bien un ndmero selecto de sus concepts (tales como el de capital cultural) ha sido utili zado extensa y muchas veces fructiferamente por cientificos 5- ales estadounidenses que trabajan en areas especificas de in- vestigacién o teorizacién, “Ia obra de Bourdieu en conjunto es ‘ain ampliamente malentendida, ysu economia general y su 16- gica interna siguen resultando esquivas, La confusa variedad de: ‘nterpretaciones, crticas mutuamente excluyentes y reacciones, ‘contradictorias que ha suscitado dan testimonio de ello, asi como. la fragmentacién y el cercenamiento que han acompafiado su importaci6n transatlintica. Deeste modo, para simplificarlo groseramente, hasta el mo- mento la asimilacién de los escritos de Bourdieu en el mundo angloparlante ha tenido lugar alrededor de tres nodos, cada ‘uno de ellos anclado en tuno de sus libros fundamentales! Los ‘specialists en educacién se retinen en torno a La renoduccin, los antropélogos prestan atencién a las etnografias de Argelia, yl exposicién de la teoria del habitus y el capital simbélico ‘contenida en Outline of Theory of Practice, y los sociblogos de la ‘cultura, la estética y la clases se aferran a La distinién (Bour- diewy Passeron 1979; Bourdieu 197a, 1984a). Cada grupo de {ntérpretes ignora alos otros, de manera tal que muy pocos han. snido ls conexiones orginica,teéricasy sustanciales que flan el ampli espectro de indagaciones de Bourdiew en yy otros dominios. Como resultado, a pesar de la reciente uta ce tradueciones ybibiografia secundaria que ha brot- itededor de sus escrtos, Bourdieu sigue teniendo algo de sma inteleetval Mt modo de prolegomeno al cuerpo central del libro, en- es, me propongo esborar a gruesas pinceladas los postu- 1 propdsitos centrales que otorgan su unidad integral pio al emprendimiento de Bourdieu. Para antcipar: Mio en una ontologia social no cartesiana que rechaza la hion entre objeto ysujeto, intencién y causa, materialidad presentacion simbética, Bourdieu busca superar la reduc- re Iz sociologia ya sea a wna fisica objetvita de las e5- iuras materiales 0a una fenomenologia constructivista Ins formas cogaitivas, mediante un estructuralismo gené- ‘apaz de ineluir a ambas. Lo hace por medio del desa- lo sstematico no tanto de una teoria stricto sensu como de Intodssociologico que consist, bésicamente, en wna for- Tie plantear los problemas, un conjunto parsimonioso de tas conceptuales y procedimientos para construir tos ytransferir eonocimiento recogido en un rea de in- see otra? “No importa eudn importante sa, el obje- Mipecttico de [esta 0 aquella) investigaci6n, de hecho Mita menos [.~] que el método que le ha sido aplicado y podria ser aplicado a una infinidad de objetos diferentes” sirdiew y de Saint Martin 1982: p,50)7 porque se inscribe en. 4 Entre lor unarios més prominentes de la nocién de “capital eulural™ ‘en Estador Unidos y Gran Bret, se puede mencionar a Akin Gouldner (1979), Randall Cline (1979 y 1987), Cookson y Pesell (1985), Ivan See lenyi (1988 y tri Martin ySreleny 1987), Prul DiMaggio (1982) Mike Featherstone (1987 yb) y John Urry (1900) Para ejemplos mis recientes, ‘eanse Eyerman, tension ySoderqvt 1987, area 1987, Laamb 1080 Fat- ry ouos 1900, Kaaliy Rubinson 19, Bes! 1990 yDiNlaggso 1901a:con- silse Lamont Larea 1988 para un bosquso parcial ® Un boxgujo mae dealado y matvado puede encontatse en “Bout die in Ameria: Notes on the Transatlantic Importation of Socal Theory (Waequant 1992). La soologi rel are de pensar coms fenoménicament ifeents +e caructray fenctonarient, de wanserraqullo qe ee eaie eres de un jer consid, Sigunoselcampo rigo- ae ir cen vc eeamposrtica ol pos a farm Bote 08 pp.) ce ea (151 p. 168 consider que “l gan interés de Bou ee esse sada de our po Bay eka concaion de que no ofece una teria gene des” Se son cambla construc en pincpe come wna sors Se 30 ‘Una invitacion a ta sociologla refte serra de habit pera se Gabe hacer dos advertencis La primers, que exit Coniradicin, tna fuerte tenon a memos coe ae Bourdieu yl modo “otogriico” de expoin recen seo do. La primera est tempreen progress Pome Bonnin revisandoyrevistando interminablementeel mismo rae iano de preguntas objctonyhignes,amedida uc sums curtenteyeprlado de pontar se despegn sic lase cate poya és del espacio analicn® La enseade npn al ulzad en fo que sigue por spare tend acon” ‘movimiento, sineronzanoarticalinente forme enesg cortesponden a diferentes xaos de su dearallo niece Por tats evidencing arable de cabana § en la ntencion prinepal linens de Raga del posse de Rourdie stern finenene eaten lose an By prodcen amon oy prs Aininicaintera dems ctrucrs eee ee Ia formacisn del conocimiento socio i to socolgico que sera anioga, en ele sa lnc sociales ala radeon dea eptemologa ate Geto enamine de Bach, Cnguthem Gea) ene lela iencas naturales matertes 'Como lo seal Roger Brubaker (1080s p, 2) Sag per teeta cere on shot ait er cm mg eq aaa oe Mpnn rt ton = i uns praxzologia social 3 Jn segunda, que sugerir contrastes, paralelos o afinidades fe Bourdieu y las posiciones preponderantes en el campo Wiciencia social britinica y estadounidense puede estimular ‘querer la misma clase de lecturas apresuradas y reduccio- lis que a menudo han estropeado su importacién (véase squant 1992). La dialéctica de familiarizacion y extrafia- into implicada en la “waduecién” de productos intelectua- A través de las fronteras de los campos nacionales tiene sus 0s. Existe una linea muy delgada entre la asimilacion for- iy las homologias iluminadoras, un comercio sensible en- Clarida y accesibilidad, por un lado, y fidelidad y exactitud Ju forma, el contenido y la genealogia, por otro. Como re- | he favorecido lo primero en desmedro de lo tiltimo, con- \do.en que el lector tendra en mente que la significacion de lieu yace en ef movimiento real de su prictica cientifica, js que en la deseripcién sincrénica de un exégeta, por muy snocedor y habilidoso que sea. Mis alla de la antinomia entre fisica social y fenomenologia social Ja tarea de la sociologfa,segiin Pierre Bourdieu (1989p. 7), *escubrir las estructuras mas profundamente enterradas de diversos mundos sociales que constituyen el universo social, como los ‘mecanismos' que tienden aasegurar su reproduc (On o su transformacién”, Este universo tiene la peculiari- \ de que sus estructuras llevan, por decirlo asi, una “doble ila". Son dos veces existentes:en la “objetividad del primer aciones insigificants 6 aparentemente decoraias en el vocabulaio informacional,o, mas recentemente de habits cont) sea nts efinamientos y cambios analiicos, ""Lanocin de la "doble objeividad” del sociedad ha sido elaborada ‘elu manera ms completa en Bourdieu 1990a (capo 9, "La objetidad Meo subjetio"), 1848 (conclusion) y 19784 una proxeotogia social orden" consti por I disribuin de recursos mati medio de apropiacin de biencs valores socalmente ea 408 (especies dl capital enelenguaje nico de Boden om as también ela “objedvidad del segurd orden, bal lord tema de carn exqsemss mene porales que funcionana manera de patrones snd por Actividades practieas—condcin, pensamienton sentiment yucioe— de losagentessociales-Loshechos soils ton ad in obj de ancien dent de ead mana jo que los seres humans oman significative mu Jos conforma.!? a a i nal Una ciencia de a soceda as entendida como un “i bidimensional “de rel: de ead aciones de poder yrelaciones de sig cado entre grapory clase" debe necesriamente eects on detector para ser ms precio, debe elaborar un con Jn!" Romper con las pereepeiones del sentido comiin le nite descubrir las “relaciones determinadas” en las que bres y mujeres entran necesariamente para “producir su Irencia social” (Marx). Gracias alas herramicntas de Ia es- nia, la desripcion etnografiea oel modelado formal, el jervador externo puede decodificar la “partcura musical toertasegin la cual se organizan ls acciones de los agentes, Inuna de las cuales cree que est improvisando su propia me- i" (Bourdieu 1980bx p. 89) y averiguar ls regularidades vasa las que obedecen. 1 principal peligro del punto de vista objetvista es que, lus de un principio de generacion de dichas regularidades, mide‘ deslizarse del modelo ala realidad, a reificar las esrue- ts que construye tratindotas como entidadles auténomas do- os de la habilidad de “actuar” ala manera de agentes histé- cos: Incapaz de captar la préctica si no es negativamente, pino la mera geauién del modelo construido por et analista, objetivismo termina por proyectar en las mentes de Tos gen- una vision (académica) de su prctca que, paradgjicamen- slo pudo descubrir dejando metédicamente de lado la ex- friencia que los agentes tienen de ella. Destruye de este vodo fa parte de la realidad que proclama captar en el mismo novimiento mediante el ual la capura, Levado hast su Kimites 1a primera lectra trata a sociedad aa manera dena ‘caso como una etructia objet, eaplads desde a "3, euyasardcuacionespuoden ser mateialiente ober ‘mensuradasycrtgraiadasindependientemente dea ep sentacones que s haan aquellos queen ella vive. La een za de exe punto de sa objetivo “estructura” ow epitome es Fl wc de Dutcim ycayen ejemplos en Sea ci, cuando Bourdeesbora as propuesan contra de nto] tia, son angen sssreana, el estructuralmo de Lee Strauss de manera secundaria, el mars altesans) reside en socavar la "union de In ransparenla del made ¥ Bourdieu, Chamboredon y Pazseron (1973: pp. 3294 fen espaol 205216} estan qu, maa deta ciferencis que separa sso Pee aetna soca Mare Dural y Weber convergen ens teotasdel Tonscimiento seiolgic. En parcul toes esti de acuerdo ene “prin Aipio de no conciencis” que poxtla contra a “usin de wransparenia” a Me todos ls miembros de a sociedad etn espontincamente inclinados~ ya tavde sociale explica por catia reductblesa as eas incenciones shdsles, “Stl sorblogts como cenetaobjetia ex posible" explica our sree porque “ts suet no extn en poseion de Ea oad del signif sce Se Riscomportamientos como n dato inmediato dea concienciay ecpiesubarean sempre mas sigieado defo que saben 0 proponen” Toone y otro 1968: p18 a traduccion es mi) Tea faacla academic” que ace en e tceo de I epistemolog del sscrveturaliomo ae eseute en Bourten 19902: pp. 8-4 Te expaol pp. 55 Sh, 188e,y mx abajo, n a parte 2, sce 1 eee oe ee -segiin el precepto durkheimiano, sin dejar escapar asi eine Base sine mete Cage Te telat eso) coca staeans crete aaa fear dein dc “ormedin nce aas on RAB en yyPasseron (1977p. 5, a wadecion mi) en La oma 4 38 Uns invitacion ia soclologia reflexiv {yuienes el mundo se les presenta como inmediatamente fami- Jlary significativo. Su valor reside en reconocer el papel que e! gonocimiento mundano, la significacién subjetiva y la compe- Joncia prictica juegan en la producciéa continua de la socie- Jad; otorga mayor importancia al agenciamiento y al “sistema ‘socialmente aprobado de tpificaciones y relevancias” por medio ‘el cual fas personas dotan al “mundo en que viven" de sentido «1 objetivismo no pues producir sino un sujet susiutoy retra ‘ara los individuos o grupos como soportes pasivos de fuerzas que ‘mecinicamente operan segiin su légica independiente, Salvo que caiga en tal reduccionismo, una ciencia materia lista de la sociedad debe reconocer que la concienciay las in- terpretaciones de los agentes son un componente esencial de Ja reatidad del mundo social Sin duda ta sociedad tiene una es! teuctura objtia, pero no es menos cierto que tambien se come (Suz 1970). pone, de modo decisvo, de “representaciSn y voluntad” sega Pero una fenomenologia no reeonstruida de la vida social Ia famosa expresion de Schopenhauer (Dastalung und Wild). fue wdolece, de acuerdo con Bourdieu, cuanto menos de dos de- Es importante que ls inlvduos tengan un conoetmiento pric Pt Primero, concibe alas estructura sociales como la me- tico del mundo ¢ inviertan este conocimiento prictico en su ac ge gTegacion de estrategias y actos de clasificacion individua- tividad habitual, “A diferencia de las ciencias naturales, una and cama eee ce tropologia total no puede limitarse a la construccién. del as configuraciones emergentes y objetivas que estas estrate- relaciones objetivas porque la experiencia de los signficados fy its Petpettian o desafian. Esta especie de marginalismo social 8 parte integrante del significado total de Ia experiencia" fy fl*P9C0 puede explicar por qué y de acuerdo con qué princi (Bourdieu y otros 1965: p. 20).!" ios se produce el trabajo de la produecién social de realidad El punto de vista subjeuivisa 0 “constructivista”(expresado fi fl! “Si es bueno recordar, contra ciertasvsiones mecanici de forma hiperbolca por Sarre en Else y la nada y mejor de la accién, que los agentes sociales construyen realidad presentado hoy dia por la etnometodologia en su variarte cul gma, individualmente también colectiamente, debemos te- tural, asi como en ciertas ramificaciones de la tcoria de laclec- jug Mt" Cuidado de no olvidar, como a menudo lo hacen los inte- ci6n racional) se interesa por esta “objetividad de segundo fu Mciouistas y los ctnometodologistas, que ellos no han cons- orden”. En contraste con el objetivismo estructuralistac acer ido las categorias que ponen en funcionamiento en este ra que Ia realidad sociales una “realizaciGn aleatoriamente de- bajo de construccion” (Bourdieu 1989: p. 47) sarrollada” por actores sociales competentes que construyen Vina cleicia toal de la sociedad debe desembarezarve fanla ? Esto tie- ne por consecuencia el bloquear la investigacién de la relaciGn de dos vias entre la comprensién subjetivista del jugador y la configuraci6n y reglas subyacentes, objetivas, del juego jugado. Una vez mas, como ocurria con el objetivismo durkheimiano, Ia ilosoffa de Merleau-Ponty adolece de una incapacidad de "También se psa usar esa inmedita copresencayentendinen- ‘0 mutuo del ewerpo ya palabra con laos jmple del aril qu da Heidegger en Sry tenpr eo co de un mart presspone ney me nos que a comprensn consclente de st intrumentaliad; imply ua tmactrta dew fnen especies sin comocimientotemaico de i extract 1 Las indagacionesetsometodogieas de Sudnom (1978) en lg de la improvise de jar, el ani de Lor (1960) del encrenatlento del gsr (Cardo jugetave en ner ce improniain pt, ancopologi cle {ee (8 soles ts dus mca en adr ay esnograi le Wacquane (1980 p42) dengue deste dl tose proporcionan itacionescmpiias de dca maesa picts fs habe zon mesa njerencia en un eampo de demo; a traés 4e su funcionamento hay una conerecin del pasado el presente ye fate to" Kestenbaum 1977 p91) 5 Ag er preci ser cuadon para no confindi osin de campo 4e Mertens Pont que simplemente rere una cancha de tbl aia fen faneés) yeacce de estas creo, con el concepta de Boule (cham). 52 Una invitacion a Ia sociologiaretlexiva construir un vineulo analitico slide entre las estructaras in- terna y externa, aqui entre el sentido del juego del jugador y la constelaci6n real del campo. Ademas, en el fithol los coer- citivos mandatos del 4rbitro no son objeto de contienda, ni tampoco son los limites de la eancha el sujeto de contencion centre equipos (0 entre jugadores espectadores que podrian ceirar en el juego). En resumen, Merleau-Ponty guardasilen- cio sobre la doble génesis social de las estructuras subjetiva y objetiva del juego, ())_ Esimportante enfatizat,finalmente, que las ineas de accin ~engendradas por el habitus no tenen, y de hecho no pueden te ner la cara regularidad cle conducta deducida de un principio rnormativo o judicial, Esto es porque “el habius tiene parte ligada ‘om lo imprecia con lo wag. Espontaneidad [generadora] que se afirma en la confiontacin improvisada con stuaciones sin ce sar renovadas, obedece a una ligica pricy, la de To imprecso, Ja del mas o menos, que define a relacién habitual con el mun- do.” En consecuencia, deberiamos abstenernos de explorar las prodlucciones del habitus en busca de mas Kigica de la que real ‘mente contienen: “la lpia de la préctca es ser Iigica hasta el punto donde ser logico cesaria de ser prictico” (Bourdieu, 19872: p. 96 [en espafok pp. 84y 86). La dilicuiad peculiar de Ja sociologia, entonces, es product una ciencia precisa a partir de una realidad imprecisa,difusa y embrollada. Para ello es me- {jor que sus conceptos sean polimorfos, lexiblesyadaptables, en lugar de defini, clibradosy de rigida aplicacion.* Venue “El dablo de la analogia” (Rowrdiew 1990: pp- 200-70) para ‘una apasionada argumentacion en contra de la persecueign de cherencla ntropologica ali donde no existe. Como lo ha sehalado Don Levine (1985: p.[Djcel toler iaambighedad puede ser producvo nose lotoma como jmicacn den pensar chapucero sino como iviaciGn a att tesponsa- Tremontc romios do gaan coneplidad.* P "A aguelloe qe se quejan de que ss concepiosson "borrs0s (por elem plo Joppke [1985p 61), en considera que el habs es un "mons com pala menudo aplcao dena manera borosay metalic"), Bourdie por {di responderlescon Witgenstein (1080p. 658) ques un coneepto depende ‘decom patron de avid, entonces debe haber una iertaindefiniion en él" acl una praxeologia social 53 Los conceptos de habitus y campo le permiten a Bourdieu abandonar los falsos problemas de la esponteneidad personal yl compulsiGn social, libertad y necesidad, eleecién y obliga- cién, y dar un paso al costado desde las alternativas comunes de individuo y estructura, micro (Blumer, Coleman) y macros nlisis (Blau, Skocpol)*® a las que fuerza una ontologia social polarizada, dualist: "Uno no tiene que elegir entre estructura yagentes, entre el campo, que hace al significado y valor de las propiedades objetivadas en las cosas 6 encarnadas en las per- sonas, y los agentes, que juegan con sus propiedades en el es: pacio de juego asi definido” (Bourdieu 1989a: p. 448), 0 entre las posiciones dentro de un espacio de recursos y las urgencias, ‘motivos e “intenciones” socializadas de sus ocupantes, Asi como se aparta del debate entre microrracionalidad y ‘macrofuncionalismo, Bourdieu rechaza la alternancia de sumi- sion y resistencia en la que tradicionalmente se ha enmarcado la cuestién de las culturas dominadas y que, a sus ojos, impide ‘comprender adecuadamente pricticasy situaciones que a me- rnudo se definen por su naturaleza intrinsecamente doble, ses- ¢gada, Si para resisir no se dispone de otro medio que hacer ppropios y proclamar en voz alta propiedades que caracterizan ‘uno como dominado (de acuerdo con el paradigma “black is beautiful”, lo negro es hermoso), a la manera de los hijos de los proletarios ingleses orgullosos dle excluirse a si mismos de laes- cuela en nombre del ideal de masculinidad sustentado por st ccultura de clase (Willis 1977), zes ello resistencia? El esferzo, por otro lado, de borrar todo aquello que pudiera delatar los ropios origenes o entrampar al agente en su posicién social (un acento, la complexi6n fisica, las relaciones de parentesco) edeberia ser considerado sumisién? Desde la perspectiva de Bourdieu, se trata de una “contradiecién irresoluble”inscripta cen la ldgica misma de la dominacién simbélica, “La resistencia La diada conceptual de habitus y campo sire dems una posible sada de las recurrentesaporasydebidades estructrales det -teovia de roles" (Wacquane 19900), sa Una invitacion a puede ser alienante ylasumision pede ser iberadora, Tal es Inparadoa de los dominadosy no wesale deel (Bourdieu, 1b: p 14 fen espaol: pp. 15657) Tero Bourdieu no se limita seal colabor dominados en su propia exclusion y subordinacion.Explica Sema ea connitenca de un modo que evita el picologim ingenuo oe esencialsmo dea servdumnbrevluntaria” de La Bette La soluion al enigma es daa por un ands dela g& testa de ponones qe apisonny os dom tados pore, endo homélogas alas exructra objets del mundo del que han srgido, exponen las bases dela inequidad Tteralmente invibles en arbitaridad " in de los Si es adecundo recordar que los dominados sempre contrib yen as propia dominacin, es necsrio que se nos recuerde de inmediato que la dxpscons que ls nna xt cmpic dad sm tain l ofe, encarnae, dla dominacén (Bourien 189: p. 12, a raduecin ye desacado son mio). Asi la sumision de los trabajadores, las mujeres, as mino- as y los universitarios suele no ser una concesion deliberada fo conciente a la fuerza bruta de los directores, los hombres, los blancos y los profesores; reside, mis bien, en la inconsciente adecuacién entre su habitus y el campo en que operan. El cuer- po socializado lo lleva profundamente enraizado. En realidad, expresa la “somatizacién de las relaciones sociales de domina- cin” (Bourdieu 19901) Deberia quedar claro a estas alturas que aquellos que com- prenden la economia de la prictica de Bourdieu como una teo- ria generalizada del determinismo econémico (eg: Jenkins 1982, ‘Honneth 1986, Caillé 1987a, Miller 1989, Gartman 1991) 0, peor aun, como tna variante dela teoria de la eleccion racional,!*son, 4514 aierencia entre Bourn yea kim no es los agentes tienen po- sided electon come se sitlene ayes en sterpretaconeswlgares que Icon de au perspective una forma mecinica de exructuralsmo, como deplora ss victimas de una doble malinterpretacién de su sociologia. En primer lugar, inyectan dentro del concepto de estrategia las ideas de intencionalidad y objetivo conciente, transformando luna acci6n congruentecon, y potencialmente actuada por, cier {os “intereses” en una conducta racionalmente organizada y deliberadamente dirigida hacia metas claramente percibi- das. En segundo término, restringen la nocién hist6rica- mente variable de interés, entendida como la inquietud que despiertan determinados juegos sociales y el deseo de partic? par en ellos —inquietud y deseo socialmente constituidos—, ‘una propensi6n invariable en pro de la ganancia econémi. ca o material. Esta doble reduecidn, intencionalista en un ‘caso, utilitaria en la otra, esconde el movimiento analitico pa- radgjico que Bourdieu lleva a cabo por medio de la triada conceptual de habitus, capital y campo, que consiste en expan- dir ta esfera de interés al mismo tiempo que se reduce la de wildad y “an Pas (198), poste det "arse analiico” Bourdieu no ioga que loragentesalfoncn elecones cess niin omen decionen ue Alsat esque lo Hagan dle maners consent sme cintencnal fon Suma, ints) como posta lo teoicos da leconracona Sse por el contaro en qe la toma de cin deer oq sigue a agit "munca cs mis que un expedient prota qu apna cubs com etment fla de go dl abies Bours 197,209) ‘As pra Lash y Uy (1987p 208). El argument cel de Bou iu es que no consamimos producto sino sinks con la fen de cat ‘ece dstincone” (lsat ee mio; ue tambien Etter 1984). Zac eran (1588p. 59) lee de manecs snr cocilofa de la lenin de Bourdie como tn andl del inspect especie de coma 30 brevis mejor a competencia po lor econ ls Fecerpensa (le brapado es mi). °° Un emo deca redcin ria: de acuerdo con a imerpret «ion de Ory Snell (1986 p29) del He cadens Borde“ Yee ls crates de carrer rea samp, osimeree carat ered Sir as crc cnc moras en en {tiveso de confi sland por mils increas de oresy copie ‘at ede de dominaci.” Otra acon er yeducion de Wpper (80) el capital etal encanto en una cise esp de capital mano aa eck, queen lat destryela gia de a arptectara ea de Bouri. na invitacion ala sociologia reflexiva Bourdicu sostiene enfitcamente que ss economia de la prc- tica no es intencionalista ni utlitaria. Como se ha sefialado mis arriba, se opone le manera acérrima al finalismo de las filoso- fias dela coneiencia que sittian el origen primero de laacci6n en tas clecciones voluntaristas de los ndividuos. Por estrategia no se reffere la biiqueda intencional o premeditada de metas cales- Tadas (como lo hace Coleman {1986]), sino al despliegue activo de “Iineas de acci6n” objetivamente orientadas que obedecen & regularidadesy conforman patrones coherentesy sodalmente in- teligibles, aun cuando no siguen reglas conscientes o apuntan a tas metas premeditadas determinadas por un estratega."® Con el ‘concepto de interés —una nocién que en los iltimos tiempos ha ido reemplazando de manera creciente por lade illusioy, ms re- ‘Gentemente atin, porla de filide— Bourdieu busca dos cosas. En. primer lugar, romper con la visin “encanta” de la accién so- Cal que se adhiere a la frontera artificial entre el comportamien- to instrumental y el comportamiento expresivo o normativo y 5° rehitsa a reconocer las diversas formas de ventaja escondida, in- material, que guia alos agentes que parecen “desinteresados”. En egund lugar, quiere expresarla idea de que la gente es motiva- ‘da forzada, arrancada de un estado de in-diferencia y movida por Jos extimulos de ciertos campos, y no de otros. Pues cada campo Tena la botela vacia del interés con un vino diferente. Un acadé- ‘mico de clase media que nunca estuvo en un gimnasio de los st- burbios ni asistié a combates en un modesto club dificilmente pueda, a primera vista, captar el interés pugilistico (libido pugs fica) que leva alos jovencitos subproletarios a valorar ¢ ingress Noluntariamente en la autodestructiva ocupacién del boxeo. Re- “iprocamente, un desertor de la escucla media de los suburbios para una hatracin empiric, véase of ands de Bourdiew (19728) de tos ena de honor La concep de “erate i eatga" no et Minne de ae Foucault (ase Dre y Rabin 1888p. 187) excepto i unm careee del concept dsposcional de habits para incur Fe SeeLilsobjeestramiuda por la hora as prctios isin de aoe ano, eum mc para dar events del moda soc erica obj das esate. Hacla una praxeologla social 37 no puede comprender qué motiva el interés del intelectual en. los cripticos debates acerca de Ia teoria social, o s4 pasion por las Ultimas innovaciones del arte conceptual, porque no ha sido so-