Está en la página 1de 281

LA CREENCIA EN

ALLAH
a la luz del Corán y la Sunnah

‘Omar S. al Ashqar

Traducción y revisión
‘Abdul Qader Mouheddine
Muhammad Isa García
Anas Amer Quevedo
Sirhan Sanchez

International Islamic Publishing House

INTRODUCC IÓN
(1) (1) ‘AQÎDAH: DEFINICIÓN Y EXPLICACIÓN
'Aqîdah: significado y uso
La palabra “'aqîdah (creencia o doctrina)” es constantemente repetida en las
conversaciones cotidianas. Oímos decir: “yo creo tal cosa” o “esa creencia es
sana” o “nuestras diferencias son doctrinales” y tantos otros ejemplos.

¿Qué es lo que las personas quieren decir con esta palabra? ¿Qué significa
esta palabra en el idioma árabe? ¿Cuál es el concepto de 'aqîdah según el
Islam?
La palabra 'aqîdah alude a aquellas cosas que las personas afirman en sus
corazones y creen o aceptan como verdaderas. Las creencias son conceptos
que se sostienen como ciertos, sin dudar de ellos.
En el idioma árabe, el significado de la palabra 'aqîdah (o su raíz ‘aqd) gira
entorno al concepto de adhesión, certeza y afirmación.
En el Corán, Allah dice:

(Allah no os castigará por los juramentos [que hagáis] sin
intención, pero sí por los que hayáis hecho deliberadamente
['aqqadtum]) (5:89)
Un juramento deliberado es aquel en el que hay resolución y
determinación, a diferencia del juramento involuntario que
puede expresarse con palabras pero sin verdadera intención.
La 'aqîdah es tan importante como la sharî'ah, porque el Islam
está basado en ambos. La palabra sharî'ah alude a las
obligaciones que nos enseña el Islam, como los actos de culto y
las relaciones sociales.
La 'aqîdah reside en el corazón
La 'aqîdah no es un acto, sino que representa aquellos conceptos
que el musulmán debe conocer y creer en su corazón, porque
Allah los ha revelado en Su Libro a través de Su Profeta (e).
Los principios básicos de la 'aqîdah que Allah nos ordena creer se encuentran
mencionados en el siguiente versículo:
(El Mensajero y sus seguidores creen en lo que le fue revelado por su Señor.
Todos creen en Allah, en Sus Ángeles, en Sus Libros y en Sus Mensajeros.
No hacemos diferencia entre ninguno de Sus Mensajeros. Y dicen: Oímos y
obedecemos. Perdónanos Señor nuestro, pues ciertamente a Ti volveremos.)
(2:285)
El Profeta (e) definió esta creencia en el conocido Ĥadîz de Yibrîl (ángel
Gabriel), donde dijo:
“El Îmân (la fe) es creer en Allah, Sus ángeles, Sus Libros, Sus Mensajeros,
1[1]
y la resurrección”
.

En resumen, la 'aqîdah en el Islam alude a los conocimientos auténticos
transmitidos por Allah y Su Mensajero que el musulmán debe creer en su
corazón.
'Aqîdah es creer sin la más ínfima duda

Para que los principios conformen una doctrina ('aqîdah) se
debe creer en ellos firmemente, sin ninguna duda. Si existe
algún elemento de duda, entonces estos principios son una mera
especulación o idea, pero no una firme creencia. En el
diccionario árabe Al Mu'yam al uasît se menciona: “'Aqîdah:
Dícese de una creencia firme de la que no se duda en absoluto”.
La evidencia (dalîl) de esta afirmación se encuentra en los
versículos siguientes:
(Por cierto que los verdaderos creyentes son quienes creen en Allah y en Su
Mensajero y no dudan… ) (49:15)
(Este Libro [el Corán], en el cual no hay duda, es una guía para los
piadosos.) (2:1-2)
(¡Señor nuestro! Tú eres Quien reunirá a los hombres el Día sobre el cual no
hay dudas.) (3:9)
Allah (U) criticó a los idólatras por sus constantes dudas:

(No creen en Allah ni en el D 僘 del Juicio; sus
corazones est 疣 llenos de dudas, y por ello
vacilan.) (9:45)
Las creencias son parte de lo oculto
Puede notarse que las creencias que todo musulmán debe
obligatoriamente sostener, son intangibles y forman parte de lo
oculto. A este concepto alude Allah (U) cuando elogia a los
creyentes:
(Aquellos que creen en lo oculto…) (2:3)
Allah (U) es para nosotros intangible, así como lo son Sus
ángeles y el Día del Juicio. Con respecto a Sus Libros y
profetas, si bien éstos son visibles, la creencia de que ellos
provienen de Allah, es decir que los Profetas fueron enviados

por Allah y que asimismo los Libros fueron revelados por Él, es
algo también intangible.
Creencias verdaderas y creencias falsas
Todas las religiones y escuelas de pensamiento tienen creencias
que influyen inevitablemente en sus vidas. Esto se aplica a
individuos así como a sociedades.
Desde el principio de la creación hasta el Día del Juicio Final,
las creencias son de dos tipos:
(a)
(a)
La doctrina ('aqîdah) correcta, que es aquella que
difundieron los profetas enviados. Esta doctrina ha sido una sola
a lo largo de los años, porque fue revelada por Allah, el
Sapientísimo, el Omnisciente. No puede siquiera imaginarse
que esta creencia difiera de un Profeta a otro, o de un tiempo a
otro.
(b)
(b)
Doctrinas falsas, que son, de hecho,
numerosísimas. Son falsas por ser el producto del pensamiento e
intelecto humano. No importa qué grado de desarrollo alcance la
humanidad, su conocimiento será siempre limitado e
influenciado por las costumbres, las tradiciones y los
pensamientos que la rodean.
Existen también creencias falsas que son el resultado de la
distorsión, los cambios y la alteración, como es en la actualidad
el caso de las creencias judías y cristianas. Estas doctrinas
fueron tergiversadas hace ya mucho tiempo, y corrompidas
como resultado de dicha distorsión, aunque originalmente ambas
eran doctrinas correctas.
¿Cuál es la verdadera doctrina?
La verdadera doctrina ('Aqîdah) hoy en día no se encuentra sino en el Islam,
porque ésta es la religión que Allah ha garantizado proteger.
Dijo (U):
(Ciertamente Nosotros hemos revelado el Corán y somos Nosotros sus
custodios.) (15:9)

Las creencias de otras religiones, aunque puedan contener ciertos aspectos de
la verdad, no representan la verdad completa en sí misma.
Quienquiera conocer la verdadera creencia ('Aqîdah) no ha de encontrarla en
el judaísmo o el cristianismo, ni en las palabras de los filósofos. Hoy sólo se
encuentra preservada en el Islam, en sus fuentes: el Corán y la Sunnah, pura,
clara y brillante, convincente al intelecto del ser humano, capaz de llenar el
corazón de fe, certeza, luz y vida.
(Te hemos revelado el Corán por Nuestro designio; tú no conocías los Libros
[revelados anteriormente] ni la fe [en los preceptos divinos], pero hicimos
que él fuera una luz con la que guiamos a quienes queremos de entre
Nuestros siervos…) (42:52)
La importancia y necesidad de la doctrina islámica
La doctrina islámica es tan esencial para el ser humano como el agua y el
aire. Sin esta guía estará perdido y desconcertado. ¿Es la doctrina islámica la
única capaz de contestar las preguntas que siempre han preocupado al ser
humano, y que en ocasiones lo frustran? ¿Cuál es mi origen? ¿Cuál es el
origen del Universo? ¿Quién es su Creador? ¿Cuáles son Sus atributos? ¿Con
qué objetivo creó al universo y a la humanidad? ¿Cuál es nuestra función en
este universo? ¿Cuál es nuestra relación con el Creador que nos creó? ¿Hay
otros mundos invisibles más allá de éste que podemos ver? ¿Existen acaso
otros seres inteligentes aparte del ser humano? ¿Existe otra vida después de
ésta? ¿Si la respuesta es positiva, cómo es esa vida?
No existe otra creencia hoy en día aparte del Islam que pueda contestar todas
estas preguntas de manera clara y convincente. Toda persona que no conozca
la doctrina islámica no es diferente de este pobre poeta que declara su
ignorancia:
Vine, no sé de dónde, pero vine
Vi un camino ante mí, y lo seguí
Continuaré marchando por ese camino, me guste o no
¿De dónde provengo? ¿Cómo encontré este camino?
Lo ignoro
¿Soy nuevo o antiguo en este universo?
¿Soy libre o prisionero encadenado?
¿Controlo mi propio destino en esta vida, o soy controlado por él?
Cómo desearía saber, pero
Lo ignoro
¿Mi camino, cuál es mi camino? ¿Será largo o corto?

¿Estoy ascendiendo, o descendiendo?
¿Estoy atravesando esta vida, o es la vida la que está corriendo?
¿O estamos ambos detenidos y es sólo el tiempo lo que transcurre?
Lo ignoro
Me pregunto: Cuando pertenecía al mundo inadvertido, y me encontraba
seguro,
¿Acaso sabía que estaba allí?
... ¿Qué surgiría y sería un ser humano?
O, me pregunto... ¿Será que no sabía nada?
Lo ignoro
Me pregunto, antes de ser un ser humano completo,
¿Pertenecía a la inexistencia, o sólo era una posibilidad, algo?
¿Existe respuesta a este misterio? O he de permanecer eternamente
ignorando ¿Por qué ignoro?
Lo ignoro
¡Qué confusión! ¡Qué ansiedad causa esta incertidumbre que aflige al alma
humana! ¿Acaso los niños de esta generación, que han perdido el
conocimiento de las "grandes verdades" universales sin las cuales sus vidas
no pueden completarse, merecen sufrir estas inquietudes en sus corazones?
Imposible comparar tal situación con la del musulmán que conoce todas estas
verdades, a través de las cuales alcanza la paz y la serenidad, viajando por un
camino recto hacia una meta definida y clara.
Reflexión sobre las palabras de este pobre poeta acerca de la muerte y el
destino final de cada individuo:
¿Si la muerte es un castigo, por qué pecado es castigada el alma santa?
¿Si es un premio, qué bendición merece el alma promiscua?
Si no existe premio o castigo en ella,
¿Entonces cuál es el objetivo de las palabras: pecado y virtud?
Lo ignoro
Si la muerte es un sueño luego de la vida,
¿Por qué no permanecemos despiertos?
¿Por qué el hombre no sabe cuándo ha de partir?
¿Cuándo este secreto se revela?
Lo ignoro

Si la muerte es un sueño para descansar en paz
Y una liberación de las cadenas, un principio en lugar de un fin,
¿Entonces por qué yo no amo ese sueño?
¿Por qué el alma se ahuyenta de ella?
Lo ignoro
Luego de la tumba, tras la muerte, ¿seremos acaso resucitados?
¿Vida y eternidad, o sólo desaparición y olvido?
¿Acaso todos dicen la verdad, o algunos mienten?
¿Es acaso verdad que algunas personas conocen las respuestas?
Lo ignoro
Si soy resucitado luego de mi muerte, física y espiritualmente,
¿Me pregunto, seré resucitado sólo en parte o completo?
¿Me pregunto, seré resucitado niño o adulto?
¿Entonces, acaso me reconoceré al ser resucitado?
Lo ignoro
Este poeta ignora su destino, el destino que todo ser ha de alcanzar, pero
quiere conocerlo. Vemos el dolor del poeta porque no sabe cuál será su
destino y lo qué pasará con su ser. Se aleja de la verdad, su corazón está lleno
de tristeza y pesar. ¡Cuántas personas similares a este poeta hay en el mundo!
Algunos pueden expresar su tristeza y confusión, pero otros sólo sufren, y sus
pensamientos lloran atrapados en sus almas sin respuestas.
‘Lo ignoro’ es su respuesta a estas preguntas eternas. Pero estas no son
palabras exclusivas de este poeta. Sócrates, el gran pensador y filósofo, dijo:
“Si hay algo que no ignoro, es el hecho de que no sé”. De hecho, el
escepticismo es una antigua escuela de pensamiento filosófico.
Sólo a través de la guía del Islam el ser humano alcanza el conocimiento a las
preguntas: ¿de dónde vine? ¿Hacía dónde voy? ¿Cuál es el objetivo del
universo? Sólo así se alcanza la certeza y la fe. Sólo así se diferencia entre
aquellos que saben y aquellos que no saben:
(¿Acaso quien camina cabizbajo y tropezando [sumergido en la incredulidad]
está mejor encaminado que quien transita erguido [firme en la fe] por el
sendero recto?) (67:22)

2. LA RELACIÓN ENTRE 'AQÎDAH, îMÂN Y SHARÎ'AH

La relación entre 'Aqîdah e îmân

En el Corán, Allah (U) elogia al îmân (fe) y a las personas de fe
en los siguientes versículos:
(Se aproxima la hora en que los hombres deberán comparecer [ante Allah
para ser juzgados], mientras que ellos se muestran indiferentes alejados del
Mensaje.) (21:1)
(Esos son quienes siguen la guía de tu Señor y quienes triunfarán.) (2:5)
Allah (U) les promete el Paraíso:
(Todos éstos serán quienes heredarán el Paraíso, en el que morarán
eternamente.) (23:10-11)
El îmân (fe) al que se refieren estos versículos no es la 'aqîdah (creencia). La
'Aqîdah es la base y el cimiento del îmân. El îmân es la fe que firmemente se
establece y se arraiga en el corazón, que se enuncia con palabras y se traduce
en obras.
La creencia que reside en el corazón pero no tiene manifestación visible es
una creencia vacía, nula y fría, que no merece ser llamada 'Aqîdah. Vemos
numerosas personas que conocen la verdad, pero que no viven acorde a ella.
Otros se resisten a la verdad que conocen, de la misma manera que Iblís, que
a pesar de que tuvo acceso a las grandes verdades universales con certeza,
conoció Allah y supo de la veracidad de los Mensajeros y los Libros, se
condenó oponiéndose a ella.
El Faraón se encontraba completamente seguro que los milagros realizados
por Moisés (u) provenían de (U) Allah, pero los negó por orgullo y
arrogancia. Dice Allah (U) sobre él:
(Y a pesar de estar convencidos [de la verdad de los signos], los negaron
injusta y arrogantemente.) (27:14).
Moisés se había dirigido al Faraón diciéndole:

(Tú sabes bien que sólo el Señor de los cielos y de la tierra ha
enviado estos signos claros.) (17:102)
La Gente del Libro sabe que Muhammad es el Mensajero enviado por su
Señor:
(conocen al Mensajero como conocen a sus propios hijos…) (2:146) pero se
niegan a admitirlo y creer en él.

Abû Tâlib dijo al Mensajero de Allah (e) como excusa para no creer:
“Sé que la religión de Muhammad es la religión más pura del mundo, y si no
fuera por el miedo al reproche y la calumnia me verías reconocerla
abiertamente”.
La fe no significa solamente reconocer la existencia de Allah, sino que es
creer en el corazón, corroborar esa creencia mediante las palabras, y adoptar
la forma de vida prescripta por Allah.
Por eso, los Salaf dijeron: “El îmân (fe) es creer en el corazón, proclamar esa
creencia con las palabras, y ponerla en práctica con los miembros del
2[2]
cuerpo” .
La relación entre 'aqîdah y sharî'ah
La fe, como hemos expresado anteriormente, tiene dos condiciones
esenciales: La creencia profundamente arraigada en el corazón, y hechos que
la manifiesten. Si alguno de estos dos componentes esenciales no se
encontrara presente, demostraría la nulidad o desequilibrio de la fe (îmân).
La fe es como un árbol bondadoso, fuerte, firmemente arraigado en la tierra,
con fuertes ramas que se elevan al cielo, cargado de abundantes frutos. La fe
(îmân) es el árbol, sus raíces son la creencia ('aqîdah) profundamente
arraigada en el corazón, y su tronco, ramas y frutos son las obras y acciones.
Indudablemente, si las raíces son arrancadas el árbol morirá. De igual manera
la fe (îmân) dejará de existir si la creencia ('aqîdah) es extirpada. Si el tronco
y las ramas son cortados, el árbol se debilitará, y hasta puede morir, porque la
presencia de ramas y hojas es esencial para la existencia del árbol. De igual
manera, si las obras son abandonadas totalmente o en parte, la fe (îmân)
disminuirá o desaparecerá.
Especial atención a las obras
Es de esencial importancia prestar atención a las obras que Allah nos ha
ordenado o incentivado a realizar, como también abstenerse de cometer
aquello que Él nos ha prohibido, porque esto es parte del îmân (fe). Cometer
lo prohibido, aun cuando sea sólo algo pequeño, disminuye
proporcionalmente el îmân (fe).
Debemos mencionar aquí el peligro que corren aquellos que son descuidados
con sus obras, y se apartan de la Sunnah del Profeta (e), llegando al punto de
describir algunos asuntos de la Sunnah o la religión islámica como
intrascendentes o insignificantes. Le rogamos a Allah (U) que guíe y perdone

a estas personas, porque todo en el Islam es importante y nada es
insignificante, aunque existen distintos asuntos que varían en su grado de
importancia.
Esto no significa que no debemos prestar atención a las prioridades en el
conocimiento, las obras y la difusión del Islam. Sobre esto no caben dudas.
Sino que mi denuncia es hacia la negligencia de quienes abandonan asuntos
tendenciosamente, por considerarlos menores, así como critico a aquellos que
exageran en la aplicación de cada concepto de la Sunnah del Profeta
Escogido (e).
La actitud de ‘Omar Ibn Al Jattâb (t), luego de ser apuñalado, me
impresiona profundamente. Un joven vino a verlo, y al retirarse ‘Omar
observó que arrastraba su vestimenta por el suelo. Entonces le llamó y le dijo:
“Sobrino, alza tu vestido, porque es más higiénico y más agradable a tu
Señor”. La proximidad de la muerte no le impidió decir al joven algo que
muchas personas consideran hoy en día insignificante.
3. îMÂN Y KUFR (Fe e incredulidad)
El rechazo a la creencia
Todos aquellos que nieguen completamente la creencia, como los comunistas
que niegan la existencia de Allah, o rechacen a los Profetas y los Libros
sagrados, y no crean en el Día del Juicio Final y en la recompensa y el castigo
por las obras, o refuten parte de la doctrina islámica, son considerados
incrédulos (kâfirûn) y no musulmanes.
La doctrina islámica no puede ser aceptada en partes, ya que toda se relaciona
e interconecta entre sí.
La creencia en Allah requiere que también se crea en los ángeles, los Libros
sagrados, los Profetas y el Último Día. La creencia en los Libros requiere la
creencia en los principios básicos de la fe (usûl al îmân). La creencia en los
Profetas también implica creer en sus enseñanzas. Por eso es que Allah
consideró a quien cree en un principio de la fe y niega otro como incrédulo
(kâfir).
Allah dice:
(Por cierto que quienes no creen en Allah ni en Sus Mensajeros y pretenden
hacer distinción entre [la fe en] Allah y Sus Mensajeros diciendo: Creemos
en algunos y en otros no, intentando tomar un camino intermedio. Ellos son
los verdaderos incrédulos.) (4:150-151)

Negar alguno de los principios de la doctrina islámica ('aqîdah) que se
encuentran mencionados en el Corán o la Sunnah es considerado un acto de
incredulidad (kufr), como negar alguno de los Profetas o los ángeles.
Dichos y hechos que se consideran incredulidad (kufr)
La incredulidad (Kufr) no significa sólo negar los principios básicos de la
creencia ('aqîdah), sino que existen ciertas acciones y dichos que también son
actos de incredulidad; esto puede resumirse en una frase: “adorar a otro en
vez Allah”. La adoración es un derecho que sólo merece Allah, y por lo tanto
consagrar la adoración a otro en vez de Allah es un acto de incredulidad.
El ser humano puede devenir incrédulo (kâfir) si profiriere palabras que
insultan al Creador (U), al Islam, o al Profeta, o se burla del Islam, o da
preferencia a otros principios, como el comunismo, sobre el Islam, o acusa al
Islam de ser imperfecto o retrógrado.
Nuestra actitud hacia la incredulidad y los incrédulos
El musulmán debe considerar a la incredulidad como su enemigo, debiendo
oponerse a su falsedad y llamar a la verdad. Es necesario declarar
abiertamente la verdad, así como saber que amamos para todo ser humano la
buena guía y la rectitud.
El incrédulo ante Allah (U)
La persona que oye y comprende correctamente el mensaje del Islam, y
concientemente lo niega o rechaza es considerado un incrédulo (kâfir) que ha
de morar eternamente en el Fuego del Infierno, y no ha de tener excusa el Día
de Resurrección.
Pero aquellos que no alcancen a escuchar y comprender el mensaje del Islam
por cualquier razón, como vivir en áreas remotas o porque son sordos o
ciegos, o porque el mensaje del Islam los alcanzó cuando eran demasiado
ancianos para comprender, no serán castigados en el Día de la Resurrección
hasta que hayan sido probados.
Dice Allah (U):
(No hemos castigado a ningún pueblo sin antes haberles enviado un
Mensajero.) (17:15)
Narró Al Asuad Ibn Sarî’ (t): “El Mensajero de Allah (e) dijo: “Existen
cuatro personas que serán excusadas en el Día de Resurrección: El sordo, el
deficiente mental, el anciano, y quien no haya sido alcanzado por el mensaje.
El sordo dirá: “¡Señor! El mensaje del Islam llegó, pero no pude oírlo”. El
deficiente mental dirá: “¡Señor! El Islam llegó, pero los jóvenes se burlaban
de mí”. El anciano dirá: “¡Señor! El Islam llegó, pero yo ya no podía

comprender”. Aquel que no tuvo acceso al mensaje dirá: “¡Señor! Ningún
Mensajero llegó hasta mí”. Entonces Allah les hará jurar obediencia, y luego
les ordenará ingresar al fuego. Y por aquel en cuyas manos se encuentra el
alma de Muhammad, cuando entren en él, éste será fresco y seguro para
3[3]
ellos” .

Las obligaciones y las prohibiciones
(a)
(a)
La actitud de los Salaf hacia aquellos que cometen
pecados mayores
Indudablemente, cuado una persona descuida los deberes y obligaciones que
Allah le ha encomendado, como el Zakât, el ayuno, la realización de la
peregrinación, honrar a los padres, y demás prescripciones, o comete
pecados, como por ejemplo el adulterio (Zinâ) y la usura (Ribâ), su fe se
debilita proporcionalmente a las obligaciones en las que ha sido negligente y
a los pecados que ha cometido. ¿Pero es acaso la persona considerada
incrédula por el sólo hecho de ser negligente con sus obligaciones hacia
Allah y cometer pecados, a pesar de no considerar innecesarias las primeras y
lícitas las segundas?
Los textos a nuestro alcance indican que el musulmán no apostata por el sólo
hecho de cometer un pecado o descuidar sus obligaciones, pero si indican que
su fe disminuye, y que la decisión final respecto a su destino le pertenece a
Allah. Si Él quiere ha de perdonarle, y si no ha de castigarle. Entre los textos
que claramente aluden a este significado encontramos la Aleya:
(Allah no perdona que se Le asocie nada a Él; pero fuera de ello perdona a
quien Le place.) (4:48).
Lo único que Allah no perdona es la incredulidad y la idolatría. En el caso de
los pecados, depende de Allah: Si Él quiere perdona, y si no castiga por ellos.
Existen también numerosos Aĥâdîz que claramente aluden a este mismo
concepto. Se menciona en un ĥâdîz qudsi:
“¡Oh, hijo de Adán! Si te presentaras ante Mí con tantos pecados como el
tamaño del planeta tierra, pero sin haberme asociado nada (sin haber
4[4]
cometido idolatría), Yo te concedería tanto perdón como eso” .

Se relata que ‘Utbân Ibn Mâlik (t) dijo: “El Mensajero de Allah
(e) dijo: “Allah ha salvado del Fuego a todos aquellos que
proclamen que no existe otra divinidad que Él (La ilâha illa
Allah), buscando con ello complacer a Allah” 5[5].
Narró Yâbir (t) que el Mensajero de Allah (e) dijo: “Quien muera sin haber
6[6]
asociando nada a Allah entrará al Paraíso”
.
En el conocido Ĥadîz sobre la intercesión, se registra que Allah dijo: “Por Mi
Gloria, Mi Majestad, Mi Orgullo y Mi Poderío, he de extraer de él (el
Infierno) a todos aquellos que hayan atestiguado que no hay otra divinidad
7[7]
que Allah (La ilâha illa Allah)” .
Narró Abu Sa‘îd Al Judrî (t) que el Mensajero de Allah (e) dijo: “Los
moradores del Paraíso ingresarán en él, y los moradores del Infierno
ingresarán en él, entonces Allah dirá: “Extraed de él a aquellos en cuyos
8[8]
corazones la fe alcanzaba el peso de una semilla de mostaza” .
Dijo Abu Sufiân: “Conviví con Yâbir Ibn ‘Abdullah en Makkah durante seis
meses. Un hombre le preguntó en cierta ocasión: “¿Acaso llamaban a alguna
de las personas de la Qiblah (es decir el musulmán) incrédulo (kâfir)?”.
Respondió: “Allah me proteja de ello”. Preguntó una vez más: “¿Acaso
9[9]
llamaban a alguien idólatra (mushrik)?”. Respondió: “No” .
Estos textos llevaron a los más prominentes sabios de los Salaf de esta
Ummah a decir que aquella persona que comete pecados y abandona sus
obligaciones es: “creyente debido a su fe e inmoral (fâsiq) debido a su
pecado”. Los sabios atribuyeron la fe a esta clase de personas, pero no la fe
completa que es el atributo de aquellos que cumplen con sus obligaciones y
se abstienen de los pecados.
(b)
(b)
La secta “Al Jauâriy” (los jariyitas) considera incrédula
a la persona que comete pecados.
En contraste con los sabios anteriormente mencionados (los Salaf), existe
otro grupo que acusa de incrédulas a las personas que abandonan cualquiera
de sus obligaciones o cometen algún pecado. Inclusive en la actualidad,
podemos ver a muchas personas que se apresuran a condenar a otros como
incrédulos igual que los integrantes de esta secta. Este grupo surgió del

ejército de ‘Ali Ibn Abi Tâlib luego de la mediación de Abû Mûsa Al Ash‘ari
y ‘Amr Ibn Al ‘Âs, quienes no pudieron culminar con la disputa entre ‘Ali y
Mu‘âuiah por el califato.
Este grupo alegó que fijar dos hombres como árbitros era un error según el
Islam, y consideraron tal acto como incredulidad (kufr). Así fue que
consideraron incrédulos a todos los musulmanes que habían aceptado ese
proceso, y testificaron que ellos mismos eran incrédulos [por haber aceptado
el arbitraje inicialmente], pero inmediatamente renovaron su testimonio de fe.
Entonces exigieron a ‘Ali que se considerara incrédulo por dicha acción y
renovara nuevamente su fe, como condición para que ellos volvieran a las
líneas de su ejército. ‘Ali los refutó y les envió al gran sabio de esta nación
Ibn ‘Abbâs, quien les evidenció la verdad y refutó tal punto de vista. Más de
mil de ellos se volvieron sobre sus pasos, pero dos mil persistieron en su
posición y combatieron a ‘Ali (t), quien los derrotó. Pero este pensamiento se
extendió, y fue adoptado por numerosas personas. La idea de denunciar a
otros como incrédulos surge de tiempo en tiempo, y ha emergido hoy en día
una vez más.

Los textos sobre los cuales se basan los adeptos a la secta Al
Jauâriy para considerar incrédulos a quienes cometen
pecados mayores
Los adeptos a la secta Al Jauâriy consideran que quien comete un pecado
mayor deviene incrédulo, y por lo tanto ha de morar eternamente en el
Infierno. Para sustentar tal concepto citan los siguientes textos:
Primero:
Dicen: “Vosotros coincidís con nosotros en que las obras son parte de la fe,
porque la fe se encuentra compuesta por la creencia, su testimonio verbal y
las buenas obras, y por lo tanto si las obras son abandonadas, la fe
desaparece”.
Segundo:
Citan como evidencia el hecho de que Allah describe algunos pecados como
inmoralidad (fisq), como en la Aleya: (¡Oh, creyentes! Si se os presenta
alguien corrupto con alguna noticia corroborad su veracidad…) (49:6). La
palabra “fâsiq” aquí se aplica al mentiroso, lo cual es obvio para quien
observa el contexto de la Aleya. Dijo el Profeta (e): “Insultar a un creyente
10[10]
es una inmoralidad (Fusûq)”
.

Dicen también que Allah denominó a algunos pecados como una terrible
injusticia (dhulm), como es el caso de apropiarse de la riqueza de los
huérfanos: (Quienes se apropien injustamente los bienes de los huérfanos, el
fuego consumirá sus entrañas…) (4:10).
Allah consideró una terrible injusticia expulsar a la viuda de su casa
matrimonial durante el periodo del luto, porque significa transgredir los
límites puestos por Allah: (No las expulséis de sus hogares, a menos que
hayan cometido una indecencia evidente…) (65:1).
Esta secta menciona inmediatamente después que todos aquellos que incurren
en los pecados que implican inmoralidad (fisq) e injusticia (dhulm) son
declarados incrédulos en el Corán: (los incrédulos son los injustos.) (2:254) y
(Y [sabed que] quienes no crean [y no agradezcan Mis gracias] estarán
descarriados.) (24:55)
Dicen: Estos textos indican que quienes cometen estos pecados no son creyentes,
por ejemplo, el ĥâdîz narrado por Muslim donde se menciona que el Profeta (e)
dijo: “Quien comete adulterio (zinâ) no es, en el momento en que comete
adulterio, creyente. Quien roba no es, en el momento en que roba, creyente.
11[11]
Quien bebe alcohol no es, en el momento en que bebe alcohol, creyente”
.
Dijo también el Profeta (e): “Nadie que crea en Allah y Su Mensajero puede
12[12]
odiar a uno de los Ansâr”
. Dijo (e) también: “Por aquel en cuyas manos
se encuentra mi alma, vosotros no ingresaréis al Paraíso hasta que creáis, y no
13[13]
creeréis hasta que os améis mutuamente”
.
Tercero:
Argumentan también que el Mensajero (e) se desentendió de quienes
cometían ciertos pecados, como cuando dijo:
“Quien levanta contra nosotros sus armas no es de los nuestros, y quien nos
14[14]
engaña no es de los nuestros”
.
Asimismo en un ĥâdîz narrado por Al Bujâri y Muslim de Abû Hurairah (t),
el Mensajero de Allah (e) dijo: “Por Allah que no cree; por Allah que no
cree; por Allah que no es creyente”. Dijeron: “¿Quién? ¡Oh, Mensajero de
Allah!”. Dijo: “Aquel cuyo vecino no se encuentra a salvo de su
15[15]
perjuicio”
.

Cuarto:
También argumentan: Algunos pecados fueron descritos como incredulidad
(kufr), como cuando Allah dice: (Es una obligación para los hombres
peregrinar a esta Casa si se encuentran en condiciones de hacerla [físicas y
económicas]. Y quien niegue lo que Allah ha prescripto, sepa que Allah
prescinde de todas las criaturas.) (3:97)
Y el Profeta (e) dijo: “No regreséis a la incredulidad luego de mi muerte,
16[16]
matándoos unos a otros”
.
Dijo también (e): “Si un hombre acusa a su hermano de incrédulo, alguno de
17[17]
ellos dos efectivamente lo es”
.

Refutación a las evidencias citadas por la secta AL Jauâriy

Los textos anteriormente mencionados corresponden a las evidencias y
pruebas presentadas por la secta Al Jaûâriy, sobre las cuales se basan para
acusar de incrédulo a quien comete un pecado mayor. En este apartado
demostraremos que dichos textos fueron erróneamente interpretados y
sacados de contexto:
Primero:
Con respecto a la primera prueba, donde asumen que las obras son parte
integrante de la fe, estamos de acuerdo, pero el error se encuentra en
considerar las obras como una condición indispensable para la existencia de
la fe. En realidad, no es de tal modo, sino que la inexistencia de obras alude a
la inexistencia de la integridad de la fe mínima obligatoria (kamâl al îmân al
uâyib).
Segundo:
En cuanto a la alegación de que la inmoralidad (fisq) y la injusticia (dhulm)
son actos de incredulidad (kufr), es una gran equivocación. El significado de
un acto inmoral (fisq) es un acto en desobediencia a Allah, y los actos de
desobediencia a Allah no pueden ser considerados todos en un mismo nivel.
Algunos actos de desobediencia pueden traer aparejada la incredulidad, y
otros simplemente no. Una persona que niega la existencia de los ángeles
desobedece a Allah de una manera que constituye un acto de incredulidad
(kufr), y una persona que bebe alcohol también desobedece a Allah, pero de
una manera que es considerada un pecado y no un acto de incredulidad (kufr).

De igual manera, las injusticias también varían en su grado de seriedad;
puede que sea gravísimo y alcance el nivel de incredulidad (kufr), o puede
que su grado sea inferior a eso.
Podemos imaginar esto si dibujamos un círculo mayor dentro del cual
dibujaremos un círculo menor. El círculo mayor representa la injusticia y la
inmoralidad, y el círculo menor representa la incredulidad. El círculo de la
incredulidad se encuentra incluido en el círculo de la injusticia y la
inmoralidad, porque ambos comportamientos tienen un alcance más amplio
que la incredulidad, ya que no todo comportamiento inmoral o injusto
implica necesariamente la incredulidad.
[Insertar diagrama]
Otra prueba de que la inmoralidad (fisq) no implica necesariamente la
incredulidad, es que el Profeta (e) dijo en el mismo Ĥadîz: “Calumniar a un
musulmán es una inmoralidad (fusûq), y combatirlo es un acto de
18[18]
incredulidad (kufr)”
. El hecho de que el Profeta (e) haya diferenciado
entre ambos niveles, indica necesariamente una diferencia sustancial entre ambos
casos. Aunque cabe mencionar que el acto de incredulidad al que se hace
mención en el Ĥadîz no implica la apostasía de quien lo comete.
Segundo:
En cuanto a los textos citados para apoyar su concepto de que la fe es anulada
por los pecados, o de que el Mensajero (e) se declaró inocente de las
personas que cometen pecados, o de que ciertos pecados son un acto de
incredulidad, no significan que la fe de quien comete uno de dichos pecados
es anulada y deviene incrédulo, sino que todos estos textos aluden a que los
pecados anulan la perfección y sinceridad de la fe, porque Allah condicionó
esas características numerosas veces en Su Libro. Dice Allah:
(Ciertame
nte A
llah r
ec
ompens
ar_ c
on e
l P
ar
a 﨎 o a l
os
creyente
s que sac
rifica
n sus vid
as y sus biene
s comba
tiend
o
por la causa de A
llah has
ta vence
r o morir. ノs
ta una promes
a
verdader
a que est_ m
encion
ada en la To
r_, el E
vangelio y el
Cor疣; y Allah es Quien mej
or cumple Su
s prom
esas. Alegr
aos
pues,po
restesacri
ficioquehac駟 sporノl,ysabedq
ueas
_
obtend
r 駟 s el t
riunf
o gra
ndioso
. Alb
r 兤 iales [。Oh,
Muhammad
!] a los creyen
tes que se arre
pienta
n, a
doren a Al
lah

fervient
emente
, Le g
lorif
iquen, ayune
n, se i
nclinen y se
prostern
en[
enla
sor
acione
s],ordene
nelbie
nypro
h兊 ane
l
mal,yrespe
tenS
usp
recept
os[q
uein
gresa
r疣 a
lPar
a﨎 o
].)
(9:111-112)
(Por cierto que triunfarán los creyentes que observen sus oraciones con
sumisión, se aparten de las conversaciones vanas, paguen el Zakâh, se
preserven de cometer adulterio o fornicación…) (23:1-5)
(Ciertame
nte l
os c
reyent
es cu
ando les e
s me
ncion
ado el nombr
e
deAllahsusc
orazon
esseestrem
ecen,ycuan
dole
ssonle冝 o
s
Suspre
ceptosrefl
exiona
nacr
ecen
t疣 d
oseleslafe,ysiemp
re
se enco
mienda
n a su S
e r
. ノ stos son q
uiene
s reali
zan l
a
oraci y dan en car
idad part
ed
el
oq
ue les h
emos p
rove冝
o.) (8:2-3)
Luego de citar estas Aleyas Abû ‘Ubaîd Al Qâsim Ibn Salâm dijo: “Estas
Aleyas indican las obligaciones que el Islam ha ordenado cumplir a sus
seguidores. Los Aĥâdîz y la Sunnah describieron los rasgos completos de la
fe (îmân). Cuando los pecados se mezclan con la fe, puede decirse que esto
no es lo que Allah ha ordenado a los creyentes, y que esas no son las señales
por las que se identifica la fe, es decir, que esa no es la realidad de la fe, pero
eso no significa que no haya fe en absoluto.
Luego refutó los argumentos engañosos de aquellos: ¿Cómo puede decirse
que una persona no es creyente y a la vez se afirma que no ha perdido toda su
fe? La explicación es la siguiente: En el idioma árabe se utiliza la expresión:
“No has hecho nada” cuando se quiere decir en realidad que “No lo has
hecho apropiadamente”. Asimismo el Corán fue revelado en idioma árabe, y
por lo tanto utiliza los estilos clásicos de su idioma.
Los textos que niegan la fe de quien comete un pecado se encuentran
expresados en dicho estilo lingüístico.
Podemos observar en el Ĥadîz del hombre que oró mal, narrado por Al Bujâri
y Muslim donde el Mensajero (e) dijo: “Ponte de pie y ora nuevamente,
19[19]
porque no has orado”
. Y repitió esa frase en más de una ocasión, aunque
el hombre había realizado la oración en cada una de las oportunidades, pero
no correctamente.
El significado de los textos en los que el Mensajero (e) se desentendió de
aquellos que cometen pecados

Dijo el Shaij Abû ‘Ubaid: “Que el Mensajero de Allah (e) se
haya desentendido o declarado inocente de ellos no significa que
es ajeno a su religión, sino que, acorde a nuestro juicio, significa
que dicha persona no es de aquellos que le obedecen (e) o
siguen completamente su ejemplo y su legislación”.
El significado de los textos que indicarían la incredulidad y
la idolatría de quienes cometen pecados
“Con respecto a los textos que aluden a que algunos pecados implican la
incredulidad o la idolatría, deben interpretarse de la siguiente manera: Estos
textos no indican que quienes cometen dichos pecados son incrédulos o
idólatras, sino que tales acciones son obras de los incrédulos y los idólatras”.
Encontramos este concepto en textos, como las palabras de Ibn ‘Abbâs (t) al
interpretar la siguiente Aleya: (Quienes no juzgan conforme a lo que Allah ha
revelado, ésos son los incrédulos.) (5:44)
Dijo Ibn ‘Abbâs (t): “Éste no es el tipo de incredulidad (kufr) que deja a la
persona fuera del Islam”. El sabio ‘Atâ' dijo: “Es una forma menor de
20[20]
incredulidad”
.
Juzgar con otra ley diferente a la prescrita por Allah es llamado “incredulidad
(kufr)” pero no implica que quien lo comete apostata del Islam. La fe se
encuentra aún presente, aunque mezclada con ese pecado. El significado de
“juzgar con otra ley diferente a la prescrita por Allah es una modalidad y una
costumbre de los incrédulos. Dice Allah: (¿Acaso pretenden un juicio
pagano?) (5:50)
Los sabios de la exégesis coránica interpretan dicha Aleya como quien juzga
con otra ley distinta a la revelada por Allah es musulmán, pero se asemeja a
las personas de la ignorancia pre-islámica.
A este significado alude el Ĥadîz:
"Tres asuntos pertenecen a la ignorancia pre-islámica: calumniar el linaje de
21[21]
las personas, gritar en los entierros, y la astrología”
.
Dijo el Profeta (e) también: “Las señales del hipócrita son tres: cuando habla
miente; cuando promete no cumple; cuando le es depositada una confianza la
22[22]
traiciona”
.

Dijo Abû ‘Ubaid: “Estas narraciones no significan que quien comete alguna
de estas acciones deviene pagano, incrédulo o hipócrita, siendo que cree en
Allah y en Su Mensajero, y cumple con sus obligaciones. Estas narraciones
evidencian acciones que pertenecen a la incredulidad y que son severamente
prohibidas por el Corán y la Sunnah, para que los musulmanes se aparten de
ellas y no imiten a los incrédulos al cometerlas”.
Quizás cuando Abû ‘Ubaid Al Qâsim Ibn Salâm dijo que “juzgar con otra ley
diferente a la prescrita por Allah no representa incredulidad ni expulsa a su
autor fuera del Islam” se refería a un juez (qâdi), cuando en algunos casos
particulares juzga acorde a su propio parecer, siendo que en el resto de las
situaciones juzga con la legislación revelada por Allah. En cambio gobernar
con leyes legisladas por los incrédulos, y aplicarlas en sociedades islámicas
por la fuerza, persiguiendo a quienes llaman a la aplicación de la legislación
islámica, es una gran injusticia que nada tiene que ver con el Islam.
Dice Allah (U):
(Pero no, [Juro] por tu Señor que no creerán a menos que te acepten como
juez de sus disputas; y no se resistan a aceptar tu decisión y se sometan
completamente.) (4:65)
La afirmación de que quien comete un pecado mayor preserva completa y
perfecta su fe
La secta Al Jauâriy es un extremo, que ha malinterpretado los textos que
mencionan que quien comete un pecado habrá disminuido su fe. Pero en el
extremo opuesto está otra secta: Al Muryi'a, quienes alegan que aquella persona
que comete un pecado mayor conserva su fe intacta. Afirman que “el pecado no
perjudica la fe cuando la persona es creyente”. Afirman que la fe implica sólo
la creencia en el corazón y su testimonio con palabras, y que las obras son
ajenas a la fe. Dicen que la fe en el corazón es idéntica en todas las personas, y
citan evidencias que probarían que aquellos que cometen pecados no dejan de
ser creyentes y han de ingresar al Paraíso.
La refutación a sus afirmaciones es que en numerosos textos del Corán y la
Sunnah se mencionan las obras como parte integrante de la fe. Dijo el Profeta
(e):
"La fe (Al îmân) se manifiesta en más de setenta formas, la más sublime es
testimoniar que no existe nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo
Allah, y la menor es quitar los estorbos del camino. La modestia es una
23[23]
manifestación de la fe”
.

Esta posición puede ser refutada también con aquellas narraciones que
exhortan al musulmán a apartarse de todo pecado, como el Ĥadîz del Profeta
(e):
“Quien comete adulterio (zinâ) no es, en el momento en que comete adulterio,
creyente. Quien roba no es, en el momento en que roba, creyente. Quien bebe
24[24]
alcohol no es, en el momento en que bebe alcohol, creyente”
.
Ambas sectas han dejado efectos negativos. La primera secta acusa a los
musulmanes de incrédulos al cometer un pecado y les hacen desesperar de la
misericordia de Allah, mientras que la segunda secta anima e invita a las
personas a cometer pecados. El camino recto es seguir el equilibrio entre
ambos extremos, considerando a quienes cometen pecados como
musulmanes, aunque su fe sea imperfecta e incompleta, mientras que su
destino se encuentra en las manos de Allah: si quiere ha de castigarlos, y si
quiere ha de perdonarlos.
4. LA 'AQÎDAH (CREENCIA), LA FILOSOFÍA Y LA TEOLOGÍA
ESCOLÁSTICA (‘ILM AL KALÂM)
La diferencia entre la creencia ('aqîdah), la filosofía y la teología ('ilm al
kalâm)
La filosofía trata los mismos temas que la religión. La investigación de los
filósofos apunta a descubrir los orígenes y el propósito del universo,
descubriendo las maneras de lograr la felicidad del ser humano en el corto y
largo plazo. Éstos objetivos forman los dos componentes de la disciplina
filosófica, tanto el teórico como el práctico. Éstos temas son también los
25[25]
objetivos de la religión
. Pero a pesar de esta coincidencia, existe una
diferencia sustancial entre la religión y la filosofía. Ambas difieren en sus
orígenes, fuentes, metodología, influencia, crítica de las evidencias, y en los
efectos finales que cada una de ellas tiene. Intentaré exponer en esta
investigación las diferencias existentes entre ambas: la religión y la filosofía.

Orígenes y fuentes
La filosofía en todas sus manifestaciones es un "desarrollo" humano que se
encuentra sujeto a todas las restricciones, limitaciones y progresos paulatinos
hacia un objetivo desconocido que es i

nherente a la naturaleza humana. Está sujeta al potencial humano para el
cambio, la alternación entre la guía y el desvío, y la cercanía o lejanía a las
metas estipuladas.
Los más prominentes filósofos no pudieron librarse de la influencia de su
ambiente, por lo que finalmente sus ideas y creencias reflejaron la realidad de
26[26]
sus ambientes
.
Por ejemplo, observemos el caso de Platón. Si analizamos su trabajo,
veremos que repite los mitos que prevalecían en su época, llegando él mismo
a producir mitos para transmitir sus ideas y creencias. De hecho, muchas de
sus creencias e ideas son mitos.
Dijo el sabio Al 'Aqqâd sobre Platón: “El ambiente idólatra en que Platón
vivió agobió sus pensamientos, por lo que incluyó en sus creencias la idea de
distintas divinidades y semidioses que no tienen relación alguna con las
27[27]
religiones monoteístas”
.
Luego Al 'Aqqâd discute la posición de Platón acerca del universo, para
demostrar su afirmación anterior: “Según Platón, el universo consiste en dos
niveles contrarios, el nivel de la razón absoluta, y el nivel de la materia
primordial. Todo el poder viene de la razón absoluta, y toda la incapacidad
viene de la materia primordial. Existen seres intermediarios en varios niveles,
siendo que el estado superior es determinado por el grado de razón e
intelecto, y el estado inferior por el apego a la materia primordial. Algunos de

estos seres intermediarios son dioses, otros son semidioses, y otros simples
28[28]
seres humanos”
.
La razón por la cual Platón aceptó que la idea de la existencia de estos dioses
intermediarios es, como dice Al ‘Aqqâd: “Porque quiso explicar la existencia
del mal, la imperfección y el dolor que existen en este mundo. La razón
absoluta es perfecta y no se encuentra limitada por el tiempo y el espacio, y
todo cuanto emana de él es perfecto y beneficioso. Estos dioses
intermediarios toman cuidando de la creación, intermediando entre el Dios
todo poderoso y la creación. Es decir que la imperfección, la maldad y el
29[29]
dolor provienen de estos intermediarios”
.
Es también sabido que Platón creía en la trasmigración de almas o
reencarnación.
Ésta es la filosofía descrita en sus propias fuentes.
La 'Aqîdah (creencia) islámica por el contrario es una Revelación de Allâh, y
tiene todas las cualidades Divinas de la verdad inalterable que no puede ser
30[30]
alterada
.

La metodología 31[31]
La metodología filosófica difiere de la islámica en todos sus aspectos. Los
filósofos comienzan estudiando la psique humana, transformándola en su
base y punto de partida. Cuando hablan del conocimiento, sostienen que en
ocasiones es empírico (basado en la experiencia), en ocasiones es racional
(basado en la razón), y en ocasiones es una combinación de ambos.
Hicieron la base del conocimiento a las ciencias empíricas y naturales, y
alegan que todo proviene de ellas, y sólo a través de ellas es posible
comprender las demás ciencias como la naturaleza, las matemáticas y la ética.
Luego condicionan cualquier premisa a estas tres ciencias, por ejemplo los
teólogos ('ilm Al kalâm) justifican así conceptos tan básicos como que uno es
la mitad de dos, que el cuerpo no puede estar en dos lugares a la vez y que
32[32]
dos contrarios, como el negro y el blanco, no pueden unirse.
Muchas de estas personas no consideran los valores éticos, como la justicia y
la honestidad, como parte de los principios básicos; sino que los ven como
asuntos menores que requieren factores de conveniencia que los sustenten.

Muchos filósofos comienzan sus escritos tratando la lógica, luego la ciencia
empírica y las matemáticas, y por último mencionan la posibilidad del
conocimiento Divino. Quien analice los escritos de los teólogos se
sorprenderá de encontrar el mismo orden de principios, ya que por lo general
examinan evidencias que inducen a la lógica, luego mencionan la creación
del Universo, y finalmente se esfuerzan por demostrar la existencia del
Creador (Dios). Algunos teólogos dividen el conocimiento entre lo existente
y lo inexistente designándoles diferentes sub-categorías, de la misma manera
que hacen los filósofos cuando inician sus tratados sobre el conocimiento de
lo Divino.
La mayoría de los filósofos trata en detalle los temas relativos a la naturaleza
y el instinto, luego se sumergen en contemplaciones sobre las estrellas y los
planetas, recién luego aquellos que creen un dios mencionan la necesidad de
la existencia de Dios. Algunos de ellos intentan demostrar la existencia del
que debe necesariamente existir basados en que este universo debe tener un
creador.
El objetivo de los teólogos escolásticos es demostrar la unicidad del Creador,
y que este no tiene compañero o socio alguno. Estos teólogos consideran que
este es el significado y objetivo del testimonio “No hay divinidad salvo Allâh
(La ilâha il la Allâh)”.
La metodología utilizada por los filósofos y los teólogos puede consumirles
la vida sin que alcancen ninguna conclusión de consideración. Todo principio
presentado se encuentra siempre rodeado de dudas, vacilaciones y confusión.
La metodología de Corán, por el contrario, utiliza como base el mensaje
transmitido por todos los Profetas: la invitación a adorar sólo a Allâh, sin caer
en idolatría o politeísmo:
( Y por cierto que a todos los Mensajeros que envié antes de ti [¡Oh,
Muhammad!] les revelé que no existe más divinidad que Yo, [y les ordené:]
¡Adoradme sólo a Mí!) (21:25)
Todo Profeta instó en principio a su pueblo que adorar sólo a Allâh:
( …¡Oh, pueblo mío! Adorad solamente a Allah, pues no existe otra
divinidad salvo Él ¿Es que no Le teméis?) (23:23). Solicitándoles que lo
adoren con sus corazones, sus lenguas y sus obras. La adoración implica
conocerle y recordarle.
Según esta metodología, la base del conocimiento es el conocimiento de
Allâh, no el conocimiento empírico. Porque Allâh es el Primero, el Creador
de todas las cosas, el Último a quien toda la creación ha de retornar.
Conocerlo es la base de todo conocimiento, recordarlo es la base de todo
recuerdo, y esforzarse en Su causa es la base de todo esfuerzo.

Dijo Ibn Abî Ĥâtim: “Accedimos al conocimiento con la ayuda de Allâh”. Ibn
‘Abbâs fue preguntado: “¿Cómo has alcanzado el conocimiento de tu
Señor?”. Respondió: “Quien intente comprender su religión por analogías
permanecerá desconcertado a lo largo de toda su vida, vagando alejado del
camino correcto. Nosotros conocimos a Allâh de la manera que Él se
describió, con los atributos que Él nos informó”.
Cuando el Profeta (e) envió a Mu'âdh al Yemen, para que invite a las
personas hacia Allâh y su religión, le dijo que iría ante un pueblo de
Cristianos y Judíos, y le aconsejó que a lo primero que debía invitarlos era a
la adoración de Allâh. Si aceptaban su invitación, entonces, y recién entonces
debería enseñarles las obligaciones y prohibiciones. Jamás le dijo que invitara
a la gente a dudar o analizar la existencia de la divinidad, como son las
prioridades de los filósofos y los teólogos.
El Imâm Al Bujârî comenzó su libro de recopilación de Aĥâdîz con aquello
que es la fuente de todo conocimiento y fe, la revelación. Así que tituló el
primer capítulo: “El comienzo de la Revelación” en el que describió cómo le
fue revelado el conocimiento y la fe (Imân) al Profeta (e). Luego de ello
tituló el segundo capítulo “Libro de la Fe” lo que implica la aceptación de
todas las enseñanzas del Profeta (e). Luego tituló el siguiente capítulo “Libro
del Conocimiento” en que se citan y explican cuanto fuera revelado al Profeta
(e). Podemos comprender así que este gran Imâm organizó su libro acorde a
una metodología que indica su conocimiento y sabiduría ¡Que Allâh tenga
misericordia de él!
Cuando Allâh resucite a la humanidad, no ha de preguntarles por su
conocimiento de las ciencias empíricas, la lógica o las ciencias naturales; sino
que les preguntará si respondieron o no al llamado de Sus Mensajeros.
( Toda vez que un grupo sea arrojado en él, sus [Ángeles] guardianes le
preguntarán: ¿Acaso no se les presentó un amonestador?
Dirán: Por cierto que sí; se nos presentó un amonestador pero le
desmentimos, y le dijimos: Allah no ha revelado nada y no estás sino en un
gran error.
Y agregarán: Si hubiéramos oído o razonado, no estaríamos ahora con los
condenados al Fuego.
Entonces reconocerán sus pecados. ¡Qué lejos están de la misericordia de
Allah los condenados al Fuego!) (67:8-11)
La evidencia sólo se establece para la humanidad con el envío de los
Profetas:
( No hemos castigado a ningún pueblo sin antes haberles enviado un
Mensajero.) (17:15)

La invitación a adorar a Allâh es el punto de partida en la metodología
coránica, y el conocimiento de Allâh es el tronco del que han de brotar todos
los otros tipos de conocimiento. También el punto final de esta metodología
es la adoración de Allâh, ya que es la consecuencia directa de conocerlo y
afirmar Su Unicidad (Taûĥîd). Afirmar la existencia y unicidad del Creador
es el objetivo final de los filósofos y teólogos, pero esto es sólo una parte de
la metodología coránica, porque a pesar de su importancia, esta afirmación no
es suficiente. Los idólatras paganos contemporáneos del Profeta (e) también
hacían esta afirmación y sin embargo el fueron invitados a seguir el camino
del Islam.
( Si les preguntas [a los idólatras]: ¿Quién creó los cielos y la Tierra?
Responderán: ¡Allah!...) (31:25)
( Pregúntales: ¿Quién es el creador de los siete cielos, y el Señor del Trono
grandioso?
Sin duda dirán: Allah.) (23:86-87)
Los filósofos examinan la mente y el espíritu humano, adentrándose en un
mundo interminable, tan interminable que aun hoy no ha podido develar la
verdadera naturaleza del ser humano. La humanidad ha realizado un
grandioso esfuerzo para descubrir su naturaleza, pero a pesar de que
poseemos una inmensidad de observaciones realizadas por filósofos,
científicos, poetas y líderes espirituales de todo las eras, sólo podemos
comprender algunos aspectos del ser humano, pero aun no conocemos al ser
humano en su conjunto.
Nuestra ignorancia de la naturaleza del ser humano es casi total, las preguntas
más profundas de aquellos que estudian a la humanidad se encuentran aun sin
respuesta, porque existen áreas ilimitadas en nuestro interior, nuestra alma,
33[33]
nuestro ego que permanecen aun desconocidas
.
¿Si éste es el conocimiento real que se ha obtenido hasta el siglo veintiuno,
¿cómo podría la naturaleza del alma humana ser la base otras ciencias? En
cuanto al conocimiento de asuntos que se encuentran más allá de lo visible,
es evidente que la filosofía ha perdido el rumbo.

La influencia
La 'Aqîdah se distingue por su enorme influencia sobre las almas de sus
seguidores. La filosofía no tiene ninguna esperanza de alcanzar tal nivel de
influencia, y por otra parte sería impropio que alcanzase tal posición debido a
sus constantes contradicciones, ya que la filosofía busca el conocimiento y la

verdad dentro del alcance humano del intelecto. El filósofo es quien mejor
conoce las limitaciones de la mente humana, y el fracaso que significaría para
el ser humano intentar alcanzar el grado de perfección. Esta es la causa de la
tolerancia académica y la modestia entre los más prominentes filósofos.
Sócrates, a pesar de su eximia posición entre los filósofos solía decir: “Lo
único que sé, es que no sé nada.”
En cambio, el creyente encuentra en la doctrina ('Aqîdah) el conocimiento
divino que sólo puede proveer aquel que es Omnisciente.
La creencia ('Aqîdah) implica compromiso, humildad y sumisión, y no acepta
argumento o contradicción en sus estamentos. Si el ser humano duda y
cuestiona algún punto de su creencia, estará, en realidad, filosofando sobre tal
asunto, y no es aún un creyente. Es entonces que dicha reflexión deviene en
creencia. Es aquí que no existe punto de comparación, porque el creyente
encuentra lo que da significado a su vida, llegando al punto de dar su vida por
defender tales ideales y creencias.
El Sheij Muhammad ‘Abdullâh Darrâz explicó el misterio detrás de este
fenómeno cuando dijo: “El misterio detrás de este fenómeno, es el alcance de
la creencia en la esencia humana, lo que establece una diferencia
inexpugnable con la filosofía. La diferencia se centra en el contraste existente
entre la mera información intelectual y la fe. Una persona puede
intelectualizar el significado del amor, pero puede que no llegue a
experimentarlo.
Los conocimientos filosóficos son alcanzados a través de los sentidos, o el
intelecto, o la mera intuición. El alma, por su parte, es extraña a estos
procedimientos superficiales, ya que no le infunden cambios a su estado y
comportamiento. En conclusión: Los pensamientos, ideas y principios de
origen humano no pueden asemejarse a la fe y la creencia.
El îmân - la Fe – es un conocimiento que influencia y repercute
profundamente en la conciencia humana, afianzándose en el corazón,
llenándolo con la tranquilidad y la paz de la certeza, no dejando –así- el más
mínimo espacio para la duda y la vacilación. La fe esta íntimamente
relacionada con los sentimientos y la conciencia, y es la fe que lleva a una
idea del plano de la razón a las profundidades del corazón, como si la idea
fuera la comida y bebida que nutren el alma. Así, la idea se vuelve uno de los
elementos fundamentales de su vida, y la fe convierte a la idea en una fuerza
conductora, vital y creadora que no permite que nada se interponga en su
camino.
Ésta es la diferencia entre la religión y la filosofía. El objetivo de filosofía es
el conocimiento, y el objetivo de religión es la fe. La meta de la filosofía es el

mero conocimiento frío e inerte que toma una forma inanimada, mientras que
la meta de religión es un alma enérgica y llena de energía vital.
Darrâz hace notar que la filosofía se concentra en solamente un aspecto del
alma, mientras que la religión toma control del alma en su integridad. La
filosofía observa, analiza y llega a sus conclusiones; busca disecar la realidad
y matar su espíritu, después intenta reunir los pedazos de una manera
artificial para que pueda ser comprendida por la razón. De esta manera deja la
impresión que el alma es una cáscara seca, vacía. La religión, por otro lado,
es una sinfonía de conceptos que nos provee con una imagen clara y completa
de la realidad, que penetra profundamente en el corazón, por lo que el alma
se le entrega sometiéndosele completamente.
Darrâz ilustra la sutil diferencia entre la filosofía y religión. Él denota que el
objetivo de la filosofía es teórico incluso en su aspecto práctico, mientras que
el objetivo de la religión es práctico incluso en su aspecto teórico. El objetivo
principal de la filosofía es mostrarnos qué es la verdad y qué es el bien, y
donde pueden ser encontrados; aparte de eso, no le preocupa nuestra actitud
para con la verdad y el bien que ha definido. La religión, por otro lado, nos
dice qué es la verdad, no sólo con el objetivo de definírnoslas para que la
conozcamos, sino para que creamos en ella, la amemos y respetemos, y nos
informa de nuestras obligaciones para que las cumplamos y perfeccionemos
nuestras almas al hacerlo.
Para hacer el tema aún más claro, él compara los efectos prácticos de la
religión y la filosofía. Darrâz explica que la religión llama la atención del
hombre hacia Su Creador para que pueda conocerlo y se vuelve a Él,
amándolo y glorificándolo, mientras que el objetivo de la filosofía es
meramente señalar el conocimiento que hace la conexión entre la causa y el
efecto.
Él explica que la creencia religiosa ('aqîdah) influencia positivamente en la
sociedad, ya que motiva al creyente a concretar los objetivos de la misma y a
propagar su mensaje, mientras que la filosofía no se preocupa por difundir su
mensaje; al contrario algunos filósofos hasta la esconden de otros
monopolizándola.
34[34]
(4) El carácter y estilo
La creencia islámica posee estilo, dinámica y ritmo distintivos, un
abordamiento directo que trata verdades universales que no pueden ser
puestas en palabras, pero que las palabras y frases pueden evocar. Se
distingue por el hecho que se dirige a todos los aspectos de la condición

humana, motivando todos sus potenciales y facultades; no se dirige
solamente al aspecto racional de humanidad.
La filosofía, por otro lado, tiene un abordamiento diferente, buscando
contener a la realidad universal en frases, a pesar de que el tipo de realidad
con el que busca tratar no puede definirse con meras palabras. Es más, los
aspectos esenciales de estas realidades van, por su misma naturaleza, más allá
de la arena en que el intelecto humano normalmente opera. El resultado
inevitable de esto es que la filosofía termina siendo excesivamente compleja,
desconcertante y seca. Por consiguiente, la creencia islámica no debe ser
discutida y expresada de una manera filosófica, ya que esto la mataría,
extinguiendo su luz, confinándola a sólo un aspecto de la condición humana.
De aquí que podemos notar la complejidad, sequedad, limitaciones y
desviación que existen en todos los esfuerzos por discutir y presentar a la
creencia de esta manera extraña a su naturaleza. La manera en que el Corán
explica la creencia islámica se caracteriza por su simplicidad y claridad las
cuales hacen posible para todas las personas el entenderla, sin importar cual
es su nivel de entendimiento. Así que cada persona la absorbe según su
propia habilidad de entendimiento y convencimiento. El estilo complejo de la
filosofía –por el contrario- está lleno de terminologías entendidas por muy
pocos.
(5) El método para derivar la evidencia
La manera en que el Corán da la evidencia es diferente a la manera de la
filosofía y 'ilm Al Kalâm. Podemos aclarar esta distinción mencionando los
puntos siguientes:
a) El Corán menciona la evidencia que proveen las distintas y visibles señales
en el universo que indica la Unicidad del Creador. La filosofía y 'ilm Al
Kalâm también lo hacen, pero el enfoque del Corán difiere del enfoque
filosófico. El Corán se refiere a las mismas señales que inevitablemente nos
llevan a reconocer a su Creador, así como saber acerca de los rayos del sol
inevitablemente nos lleva a saber que el sol existe, sin necesidad de plantear
analogías como los filósofos hacen para demostrar que el universo es una
entidad creada.
El saber que este universo fue creado por Allâh y que está bajo Su control es
algo instintivo. No hay necesidad de producir la evidencia y establecer la
prueba. El hombre sabe instintivamente que este universo que él ve necesita
de un Creador, a Quien se somete. Este concepto no necesita de las analogías
que los filósofos producen para demostrar que el universo es una entidad
creada y que hay un Creador. Allâh, el Exaltado, dice:

[¿Acaso los incrédulos no reparan que los cielos y la Tierra formaban una
masa homogénea y la disgregamos, y que creamos del agua a todo ser vivo?
¿Es que aún después de esto no creerán?
Y por cierto que afirmamos las montañas en la Tierra para que no se
sacudiera, y dispusimos caminos para que viajéis por ellos.
E hicimos del cielo un techo, al cual contenemos para que no se desplome
[sobre la Tierra], pero los incrédulos a pesar de ello se niegan a reflexionar en
Sus signos.
Y Él es Quien creó la noche y el día, y dispuso que el sol y la luna recorran
cada uno su órbita.] (Corán 21: 30-33)
35[35]
b) La evidencia racional
que el Corán presenta va deacuerdo con la
majestad y perfección de Allâh, el Exaltado. Cuando el Corán habla de Allâh
no hace uso de analogías vagas y generales que se pueden aplicar a
absolutamente todo, pues esto puede implicar que el Creador y Su creación
son iguales. Más bien, el Corán usa la analogía de "el más sublime" cuando
habla de Allâh, el Exaltado qué significa que si existe cualquier atributo de
perfección que puede aplicarse a cualquier creación mortal, lo más correcto y
apropiado es que el Creador sea descrito de esa manera y con esos atributos,
porque Él es Quien ha concedido esa perfección a Su creación. Allâh, el
Exaltado dice:
[…y Allâh es el más sublime ejemplo…] (Corán 16: 60)
Allâh esta libre de todas las imperfecciones presentes en Sus criaturas.
c) También podemos notar que la evidencia racional presentada por el Corán
indica la verdad de la manera más elocuente y concisa, mientras que gran
parte de la evidencia racional presentada por los filósofos y estudiosos de 'ilm
Al Kalâm no es fuerte. Si la evidencia usada para demostrar la verdad es
débil, esto llevará a la duda, confusión y frustración acerca de la verdad, e
incluso puede llevar al rechazo de la verdad, porque seria fácil para la parte
opositora exponer las limitaciones de la evidencia. Si ellos refutan la
evidencia, entonces habrán refutado la verdad, aunque la verdad sea fuerte en
sí misma, y la debilidad esté en la evidencia (y no en la propia verdad). Por
esta razón nosotros vemos que los estudiosos de 'ilm Al Kalâm son las
personas que cambian con más frecuencia de una opinión a otra; pueden
afirmar una opinión en una ocasión, y la opinión contraria en otra, e incluso
acusan a algunas personas de incredulidad por sostener una opinión que ellos
mismos han afirmado en otra ocasión. Esto contrasta con la evidencia del

Corán y la Sunnah a la que sus seguidores se adhieren y acerca de la cual no
36[36]
sienten la más mínima confusión
.
d) Podemos notar que algunas de las evidencias usadas por los estudiosos de
'ilm Al Kalâm son ineficaces y a veces incluso falsas, porque implican el
rechazar la verdad establecida por el Corán y la Sunnah.
Ellos rechazaron los textos que afirman que Allâh está en el cielo, alegando
que Allâh no puede estar en una dirección en particular, porque eso
significaría ponerle limites. Pero los textos claramente afirman que Él está en
el cielo. Su error residía en que ellos pensaron que si afirmaban que Allâh
estaba en el cielo estaban afirmando que los cielos lo contenían. Ellos
también erraron cuando intentaron aplicar analogías humanas a la naturaleza
Divina.
(6) Los Resultados
Otra diferencia es que el Corán nos informa detalladamente sobre la fe, como
dijera Yundub ibn 'Abdullâh: "Aprendimos sobre el îmán (la Fe), después
aprendimos el Corán, y nuestra fe aumentó."
El Corán nos describe a nuestro Señor, y nos dice que Él tiene Faz y Manos,
y que Él puede oír y puede ver. Nos enseña Sus Nombres y Atributos,
diciéndonos que Él es Ar-Rahmân (el Graciabilísimo), Ar-Rahîm (el
Misericordiosísimo), Al Mâlik (el Soberano), Al Quddûs (el Santisimo), AsSalâm (el Pacificador), Al Mu'min (el Dispensador de seguridad), Al
Muhaîmin (el Celador), Al 'Azîz (el Poderoso), Al Yabbâr (el Compulsor)…
nos informa de Sus acciones y creaciones, y nos describe la Resurrección y
sus horrores, y al Paraíso e Infierno, y es como si los estuviéramos viendo.
Pero en el caso de 'ilm Al Kalâm, lo más que nos presenta es una fe descrita
de la forma más resumida, sin cualquier detalle en absoluto.
No existe conciliación total
No existe conciliación total entre la religión y la filosofía, porque son dos
metodologías diferentes, desde el comienzo hasta el final, en sus métodos y
estilos, en la influencia que ejercen, y - sobre todo - en sus orígenes y fuentes.
El Islam no necesita que nada ni nadie lo quiera completar o perfeccionar,
porque ha sido hecho perfecto por el Omnisapiente, el Omnisciente,:
[Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia sobre
vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión...] (5:3) no
necesitamos reconciliar entre el Islam y la filosofía, o entre el Islam y el
Judaísmo o el Cristianismo, o entre el Islam y el comunismo o socialismo. El
Islam es la verdad, y no hay falsedad en él.

[Es inalterable y no ha sido negado [por ningún libro] que le precediera [ni
podrá ser refutado por ningún libro] que le suceda porque ciertamente es una
revelación del Sabio, Loable.] (Corán 41:42)
Cualquier otra cosa es falsa, o es verdad mezclada con falsedad. El Islam no
vino para ser gobernado por las ideas de las personas; más bien vino para
gobernar la vida de los seres vivientes y a corregir las creencias e ideas
desviadas.
Debemos preservar nuestra creencia y Sharî'ah distinta y pura, como nuestro
Señor quiere:
[…ha quedado claro cual es la buena dirección y cual el extravío…] (Corán
2: 256)
Si se mezcla con algo más, esto lleva a la confusión; confusión por la que
Allâh reprochó a la Gente del Libro cuando dijo:
[¡Oh, Gente del Libro! ¿Por qué mezcláis la verdad con lo falso y ocultáis la
verdad que conocéis? ] (Corán 3: 71)
2) La actitud de los estudiosos para con la filosofía
Los estudiosos se opusieron a las tendencias que llaman hacia mezclar los
temas de la ‘aqîdah - la creencia - con la filosofía y 'ilm Al Kalâm. Los
pioneros de esta tendencia son los llamados "filósofos del Islam," como Ibn
Sînâ (Avicenna), y fue contra las opiniones influenciadas por la filosofía de
estas personas que los sabios se opusieron.
Los más grandes estudiosos eran de dos tipos: un grupo estaba compuesto de
aquéllos que notaron el peligro de esta idea desde el primer momento y se
resistieron a esta tendencia desde su inicio, como el Imâm Ahmad y el Imâm
Ash-Shâfi'î (que la misericordia de Allâh sea con ambos). Ash-Shâfi'î dijo que
aquellos que estudian 'ilm Al Kalâm deberían ser castigados y reprendidos
fuertemente por haber abandonado al Corán y la Sunnah por 'ilm Al Kalâm.
El otro grupo está compuesto de estudiosos que siguieron los pasos de los
filósofos y cuyos esfuerzos fueron consumidos siguiendo sus métodos.
Muchos de estos estudiosos no comprendieron lo que estaba pasando hasta
que alcanzaron los últimos años de sus vidas. Muchos de estos eruditos
cuando descubrieron el error que habían cometido y todo el tiempo que
habían perdido con la filosofía sintieron un gran pesar y se lamentaron
mucho. Se arrepintieron pidiéndole perdón a Allâh y se preocuparon en
advertir a aquellos que vinieron después de ellos de su error, previniéndolos
de seguir el camino de la desviación.

Entre este grupo esta Muhammad ibn Omar Ar-Râzî quien dijo en su libro
37[37]
Aqsâm Al Ladhdhât
:
"Yo estudie las varias escuelas filosóficas de pensamiento y ‘ilm Al Kalâm, y
comprendí que no tienen nada que ofrecerle al corazón enfermo, y que no
pueden saciar la sed del hombre (por el conocimiento)". Él regresó a la
metodología Coránica, y dio un ejemplo de la misma con relación a los
atributos Divinos: "Vi que la mejor manera es la manera del Corán. Leamos
(estos versículos) donde el Corán confirma los atributos de Allâh, el
Exaltado:
[ El Misericordioso se estableció en el Trono. ] (Corán 20: 5)
[ …hacia Él ascienden las buenas palabras [y las glorificaciones]... ] (Corán
35: 10)
Y leamos donde niega cualquier similitud entre los atributos humanos y Sus
atributos:
[ …No hay nada ni nadie semejante a Allâh... ] (Corán 42: 11)
[ …los hombres nunca podrán alcanzar Su conocimiento. ] (Corán 20: 110)."
Entonces él dijo: "Quienquiera que haya pasado por la misma experiencia
38[38]
que yo tuve sabe de lo que estoy hablando."
Ash-Shihristânî dijo la misma cosa, notando que después de haber pasado un
tiempo largo estudiando con los filósofos y estudiosos de 'ilm Al Kalâm, no
39[39]
encontró sino confusión y pesar
:
"Pasé toda mi vida estudiando en las diferentes escuelas de filosofía,
estudiando todas sus opiniones. Y no vi en ellas sino gente confundida o
sumergida en un gran pesar."
Al Yuuaini, uno de los estudiantes más prominentes de la llamada filosofía
islámica ('ilm Al Kalâm), advirtió sobre el estudio de la misma diciendo:
"!Oh amigos míos!, no estudien 'ilm Al Kalâm. Si hubiese sabido lo que el
40[40]
'ilm Al Kalâm haría de mí, no lo hubiera estudiado."
Durante su agonía, él dijo en pesar y dolor: "Yo me sumergí en un inmenso
océano, y olvide a la gente (los sabios) del Islam y su conocimiento. Me
complací en aquello contra lo que ellos me habían advertido, y ahora si Allâh
no me envuelve con Su misericordia, entonces pobre de Ibn Al Yuûaînî.
41[41]
Heme aquí, muriendo afirmando la ‘aqîdah (creencia) de mi madre
."

Abû Hâmid Al Gazâlî (que la misericordia de Allâh sea con el) fue uno de
aquéllos que se pasaron un largo tiempo examinando y estudiando 'ilm Al
Kalâm, moviéndose de un grupo a otro, hasta que al final de su vida se
encontró vacilante y desconcertado sobre los asuntos filosóficos. Él escribió
un libro que tituló Ilyâm Al 'Aûuâm 'an ‘ilm Al Kalâm (Previniendo a las
42[42]
masas de estudiar 'ilm Al Kalâm
). Él consideró como Harâm estudiar la
filosofía excepto en ciertas circunstancias: "La verdad es que 'ilm Al Kalâm
es Harâm salvo para dos tipos de personas."
En los últimos días de su vida, él abandono el estudio de 'ilm Al Kalâm y
volvió a los ahâdiz del Mensajero (que la Paz y las Bendiciones de Allâh
sean con él). Él Gazâlî murió con una copia de Sahîh Al Bujârî sobre su
pecho.
Abûl Hasan Al Ash'arî fue criado como un Mu'tazilî, y continuo siéndolo por
cuarenta años, para después abandonar esta escuela de 'ilm Al Kalâm. Él
declaró claramente que los Mu'tazilah estaban desviados, y los refutó en
43[43]
términos inequívocos
.
Después se formo un grupo que siguió la metodología correcta, y al mismo
tiempo estudiaron el trabajo de los filósofos a manera de saber sus puntos
débiles y refutarlos según la metodología del Corán. Los combatieron con sus
propias armas, señalando los errores que había en sus opiniones. El líder y
principal estandarte de este grupo fue Shaij Al Islâm Ibn Taîmîah (que la
misericordia de Allâh sea con él).
3) Comparación entre el filósofo y el creyente
Antes de concluir este tema, me gustaría decir que lo que nosotros
necesitamos son creyentes, y no filósofos. Necesitamos personas que puedan
tratar con las dolencias y problemas de esta ummah, y los filósofos no pueden
hacer eso.
El Profesor Ahmad Amîn (que la misericordia de Allâh sea con él) hizo una
comparación entre el filósofo y el creyente, y el efecto que ambos tienen en la
vida.
"Hay una gran diferencia entre sostener una opinión y creer en algo. Si usted
tiene una opinión, ésta simplemente se vuelve parte de la información que
usted ha retenido; pero si usted cree en ella, ésta fluye en su sangre y se
introduce profundamente en su corazón y mente."
El filósofo que tiene una opinión o idea dice: ‘Yo pienso que esto es correcto
pero en realidad puede que sea incorrecto; esto es lo que la evidencia indica

hoy, pero mañana la evidencia puede indicar lo contrario; Puedo estar
equivocado sobre esto como puede que tenga razón’.
En cambio el creyente esta seguro y convencido; no tiene ninguna duda y no
especula. Su 'aqîdah es verdad y no cambia, y continuara siendo verdad
mañana. Esta por encima de las dudas y conjeturas.
El que sostiene una idea u opinión es indiferente. Si lo que él piensa se
demuestra correcto, él simplemente sonríe discretamente, y si no se
demuestra correcto, no le importa, porque él ya ha tomado la precaución de
mencionar que aunque él cree que su opinión es correcta, puede que este
equivocado, y que la opinión de la otra persona que él cree esta equivocada,
puede que sea correcta. En cambio el creyente es caluroso y entusiástico, y no
se siente satisfecho a menos que cumpla los postulados de su creencia.
Aquel cuya opinión es filosófica puede cambiar de opinión fácilmente y
adoptar nuevas ideas, porque él sólo sigue la evidencia, o a sus propios
intereses cuando estos vienen en forma de evidencia. En cambio la mejor
manera de describir la posición del seguidor de una creencia es la manera en
que el Mensajero (que la Paz y Bendiciones de Allâh sean con él) describió
su resolución ante la adversidad al decir: "Si colocaran el sol en mi mano
derecha y la luna en mi izquierda, para hacerme desistir de aquello que he
44[44]
traído (el Islam), no lo haría."
La mera opinión es como un cadáver: inanimado a menos que le sea
insuflado el espíritu de la creencia. La mera opinión es como una cueva
oscura que se mantendrá así a menos que la 'aqîdah la ilumine con sus rayos.
La mera opinión es una nebulosa en formación, mientras que la 'Aqîdah es
una estrella brillante.
La mera opinión crea problemas y obstáculos, presta atención al deseo físico,
crea dudas y fomenta la inseguridad, mientras que la creencia no teme, hace
que las montañas tiemblen, cambia el curso de la historia, elimina la duda y
la confusión, y genera fuerza y certeza, colaborando en el cumplimiento de
45[45]
las expectativas del alma
.
5. LA METODOLOGÍA DE LOS SABIOS PARA LA AFIRMACIÓN
DE LAS CREENCIAS
Respuesta a quienes dicen que no pueden utilizarse los aĥâdîz al âĥâd
como prueba con respecto a la ‘aqîdah

Los sabios refutaron desde distintos puntos de vista a aquellos que no aceptan
los aĥâdîz al âĥâd (Término con el que se designa todo ĥadîz en general que
no reúne las condiciones del ĥadîz mutauâtir) como prueba sobre la ‘aqîdah:
1. Decir que no pueden usarse los aĥâdîz al âĥâd para confirmar la ‘aqîdah
es una opinión innovadora que carece de fundamento en la sharî'ah. Este tipo
de opinión es totalmente rechazada.
2. Opinar que los aĥâdîz al âĥâd no pueden usarse como prueba, es en sí
mismo una forma de ‘aqîdah (una doctrina). Según su propia metodología,
esta doctrina requiere de una prueba terminante que prohíba basarse en los
aĥâdîz al âĥâd, pero tal prohibición no existe.
3. Si hubiere una prueba terminante de que no pueden usarse los aĥâdîz al
âĥâd para demostrar temas de la ‘aqîdah, los Saĥâbah habrían sabido esto y
lo habrían declarado abiertamente, igualmente hubieran hecho los salaf
virtuoso que les sucedieron.
4. Esta opinión es contraria a la metodología seguida por los Saĥâbah, cada
uno de ellos aceptaba lo que otro le transmitía acerca de las palabras y
acciones del Mensajero de Allah (e) y las consideraba totalmente ciertas.
Ellos no rechazaban lo que su hermano les había transmitido con el
argumento de que se trataba de un ĥadîz al âĥâd.
5. Las pruebas que indican que es un deber aceptar las evidencias del Corán y
la Sunnah se refieren a la ‘aqîdah y a los preceptos legales (aĥkâm).
Particularizar que estas pruebas mencionadas en los aĥâdîz al âĥâd se
refieren solamente a los aĥkâm y no a la ‘aqîdah carece de total fundamento.
6. Allah le ordenó a Su Mensajero (e) que transmitiera el Mensaje
claramente. Se sabe que la transmisión clara del Mensaje es una prueba firme
que se establece para que aquellos a quienes se les está transmitiendo el
mismo puedan alcanzar el verdadero conocimiento. Si a través de una sola
transmisión no fuese suficiente para alcanzar el conocimiento, no se habría
llevado a cabo la transmisión. La prueba sólo puede establecerse cuando
alcanza el nivel de certeza.
7. La conclusión de esta opinión sería que nosotros no debemos tomar los
aĥâdîz al âĥâd en absoluto como fundamento para temas relacionados con la
‘aqîdah luego de que los Saĥâbah los escucharon directamente del Profeta

(e), porque hasta que los aĥâdîz se compilaran en libros sólo se
transmitieron en forma de aĥâdîz al âĥâd, y los aĥâdîz al mutauâtir eran muy
pocos (ĥadîz transmitidos por numerosos narradores en cada generación,
hecho que imposibilita su falsedad). Incluso también opinaron que los aĥâdîz
al mutauâtir no servían para alcanzar el conocimiento porque al transmitirlo
un sabio pasaba a ser un ĥadîz al âĥâd.
8. Esta opinión implicaría que debemos dejar de obrar acorde a los aĥâdîz al
âĥâd en temas de ‘aqîdah y obras, porque si nosotros los rechazamos para
basarnos en temas de ‘aqîdah ¿cómo podemos aceptarlos para basarnos en
los aĥkâm?
9. Los sabios no estuvieron de acuerdo con esta opinión, como pensaba el
Sheij Shaltût. Dijeron textualmente el Imâm Mâlik y Al Shâfi'i, los seguidores
de Abu Ĥanîfah y Daûd bin ‘Ali y sus seguidores como Ibn Ĥazm: que la
transmisión a través de una sola persona confiable es suficiente para alcanzar
el conocimiento verdadero. Esto también lo afirmaron Al Ĥusain ibn ‘Ali Al
Karâbîsi, Al Ĥâriz bin Asad Al Muĥâsibi y Al Qâdi Abu Ia'la entre otros
sabios Ĥanbalis.
Creencias que son confirmadas por los aĥâdîz al âĥâd:
Antes de concluir esta discusión, nosotros enumeraremos las creencias que
ellos rechazan por que se basan en los aĥâdîz al âĥâd:
1. La Profecía de Adán (u) y otros Profetas de los que sus Profecías no
están mencionadas en el Corán.
2. La supremacía de nuestro Profeta Muhammad (e) por encima de todos los
Profetas y Mensajeros.
3. La intercesión mayor del Profeta (e) en el maĥshar (lugar de reunión en el
Día de Juicio, donde el Profeta (e) intercederá para que comencemos a ser
juzgados).
4. La intercesión del Profeta (e) para los miembros de su nación que hayan
cometido pecados mayores.
5. Todos los milagros del Profeta (e) aparte del Corán, como la partición de
la luna. Aunque esto se menciona en el Corán, ellos lo interpretan de una

manera que contradice a los aĥâdîz correctos (al saĥîĥ) que claramente
mencionan que la luna se partió en dos.
6. Los aĥâdîz que hacen referencia al principio de la creación; los atributos
de los ángeles y genios; el Paraíso y el Infierno, y que ambos fueron creados;
y que la piedra negra (de la Ka‘bah) proviene del Paraíso.
7. Las particularidades del Profeta (e), que Al Suiûti compiló en su libro Al
Jasâ'is al Kubra, como su ingreso al Paraíso, la visión de sus moradores, lo
que Allah tiene reservado para Sus siervos piadosos, el ingreso al Islam de su
qarîn (el genio que nos acompaña toda la vida y que nos susurra hacer el mal,
y que el genio del Profeta abrazó el Islam y no le susurraba sino el bien).
8. La afirmación terminante de los diez a quienes se les albrició con el
Paraíso (al ‘asharah al mubashshira bil yannah) que indudablemente se
contarán entre los moradores del Paraíso.
9. La fe en el interrogatorio de los ángeles Munkar y Nakîr en la tumba.
10. La fe en el tormento de la tumba.
11. La fe en la estrechez (que sufrirán los incrédulos) en la tumba.
12. La fe en la balanza divina, la cual posee dos platos (donde se pesarán las
obras de las personas) en el Día de Resurrección.
13. La fe en Al Sirât (un puente que cruza el Infierno).
14. La fe en el estanque del Profeta (e) (que será dispuesto el Día del Juicio),
y que todo aquel que beba de él nunca volverá a tener sed.
15. La fe en que setenta mil de la nación del Profeta (e) ingresarán en el
Paraíso sin ser juzgados.
16. La fe en todo lo que se ha narrado en los aĥâdîz al saĥîĥ acerca de la
Resurrección, la Congregación y Dispersión (que tendrán lugar el Día del
Juicio) que no están mencionados en el Corán.

17. La fe en el designio y decreto divino (al qadâ' ual qadar), sea bueno o
malo, y que Allah ha predestinado para cada persona si él será feliz o infeliz
(si merecerá ir al Paraíso o al Infierno), su sustento y cuánto tiempo él vivirá.
18. La fe en que el cálamo ha escrito todas las cosas.
19. La fe en que aquellos musulmanes que cometieron pecados mayores no
permanecerán eternamente en el Infierno.
20. La fe en que los espíritus de los mártires (shuhadâ') se encuentran en el
interior de pájaros verdes en el Paraíso.
21. La fe que Allah ha vedado a la tierra descomponer los cuerpos de los
Profetas.
22. La fe en que Allah dispuso ángeles que transitan permanentemente para
transmitir al Profeta (e) las salutaciones (salam) de su nación.
23. La fe en todas las señales que indican la proximidad de la Hora del Juicio,
como la venida del Mahdi, el descenso de Jesús, la aparición del Dayyâl, etc.
No todas las pruebas de estas creencias están mencionadas solamente en los
aĥâdîz al âĥâd; algunas de ellas también están mencionadas en los aĥâdîz al
mutauâtir. Pero como estas personas no tienen conocimiento de la sunnah no
pueden distinguir entre los mutauâtir y los aĥâdîz al âĥâd rechazan todos, o
la mayoría de estas creencias. Por otra parte, los aĥâdîz sobre de la aparición
del Dayyâl, la venida del Mahdi y el descenso de Jesús hijo de María están
mencionados en los aĥâdîz al mutauâtir como los sabios del ĥadîz lo
explicaron claramente.
Lo que es peor aún, es que ellos niegan las creencias que se narran en los
aĥâdîz al mutauâtir e incluso que se narran en el Corán, pensando que las
pruebas de estos textos no son terminantes como lo expresamos arriba.
Nosotros ya nos hemos referido a la opinión del Sheij Shaltût. Por ello
algunos no creen que las personas verán a su Señor en el Día de la
Resurrección, aunque el Corán lo expresa muy claramente: [En ese día habrá
rostros resplandecientes. Contemplando a su Señor] (75:22-23). Y los aĥâdîz
que lo mencionan también tienen el grado de al mutauâtir.

Cómo se considera a aquellos que niegan lo que los aĥâdîz al âĥâd
afirman
Al Safârîni narró que Isĥâq Râhauaih consideró que quienes rechazan los
aĥâdîz al âĥâd son incrédulos. La opinión más correcta es que ellos no son
incrédulos. Pareciera que los consideró incrédulos observando a los aĥâdîz
que se deben aceptar unánimemente por la nación y que el consenso de los
sabios los consideró saĥîĥ.
Nosotros decimos que ellos no son incrédulos, pero quien rechace los aĥâdîz
saĥîĥ del Mensajero (e) y no los utiliza para fundamentar temas relacionados
con la ‘aqîdah está claramente equivocado, y se teme que se descarríen
debido a su rechazo de estos aĥâdîz, y Allah pudiere enviarles desgracias y
desviarlos definitivamente, dice el Altísimo: [Y que aquellos que
desobedezcan las órdenes del Mensajero de Allah [y rechacen su Mensaje]
estén precavidos, no sea que les sobrevenga una desgracia o les azote un
severo castigo] (24:63)

Ésta es la metodología correcta
En este estudio nosotros estamos ratificando lo que se declara en el Corán y
la Sunnah. Por lo tanto debemos examinar la ‘aqîdah según la metodología
del Corán y la Sunnah, y no dejar de lado esta metodología, pues a través de
ella se vivificó los corazones de las primeras generaciones de esta nación.
Ésta es la única forma que el resto de la nación se mantenga recta. El Imâm
Mâlik, que era el Imâm y sabio de Al Madînah, dijo: “Las últimas
generaciones de esta nación no se mantendrán rectas sino a través de lo que
dio rectitud a sus primeras generaciones”.
Ya hemos observado cómo la metodología del Corán difiere de la de la
filosofía en la forma en que trata y confirma temas de la religión y de la fe.
Esta discrepancia significa que nosotros debemos seguir la metodología del
Corán y no otra.

Un tema ambiguo que debe aclararse
Algunos de quienes se autodenominan musulmanes dicen: ¿Cómo podemos
exponer el Corán a aquellos que no creen en Allah? Mejor nos dirigirnos a las
personas en la actualidad con la lógica de las ciencias moderna y a través de
evidencias racionales, entonces si les convence el Islam, les hablamos a
través de lo que dice el Corán.

Nosotros les preguntamos a estas personas: ¿Por Allah, cómo es que Él le
ordenó a Su Mensajero que advirtiera a través del Corán a los incrédulos que
desmentían a Allah, al Corán y al Mensajero? Dice: [Me ha sido revelado
este Corán para advertirles con él, a vosotros y a quienes [también] alcance
[el Mensaje]] (6:19) ¿Cómo Él le ordenó que le recitara el Corán a ellos?
¿Acaso él no se lo recitó a esos obstinados, y ello les conmovía y hacía
temblar sus corazones?
¿Qué efecto produjeron las aleyas del Corán en Umaiiah bin Jalaf, Al Ualîd
bin ‘Utbah, y otros, a pesar de su gran incredulidad y enemistad?
La respuesta a estas personas es que los árabes escuchaban las aleyas que se
les recitaba y penetraba lo más profundo de su corazón porque eran árabes
que entendían mejor los significados de las aleyas, y no había ninguna barrera
entre ellos y el significado de las mismas.
En cambio en la actualidad existen barreras entre las personas y el Sagrado
Corán, algunos están relacionados con el idioma y otros tienen que ver con
las dudas que colman las mentes de la personas y se han vuelto virtualmente
hechos incuestionables.
Por lo tanto, los que saben el Corán deben ocuparse de explicar sus
significados en un nivel comprensible para todos. Ellos tienen que lograr
poner a las personas en contacto con el Corán y al Corán con las personas,
explicarles sus significados, y renovar los significados de este Libro en sus
corazones, para que otra vez puedan apreciarlo y sentirlo… y que sus
significados alcancen también a quienes no creen y quienes niegan esta
manera de hacerlo llegar.
Nosotros ya hemos explicado que el Corán contiene evidencias que se dirigen
a la mente y aplaca la sed del corazón; no se trata meramente de historias.
Una prédica dudosa:
La manera correcta es explicar la metodología que Allah nos ha enviado para
establecer la fe en nuestras almas, para ponerlo en práctica, difundirlo, educar
a los demás y comprenderlo.

Los enemigos de Allah y aquellos de esta nación que han sido engañados
intentan transformar esta metodología, recurriendo a la difusión del
acercamiento con las demás religiones, realizando congresos y seminarios
con este propósito.
Esos musulmanes que asisten a estas conferencias cometen un grave error,
porque ponen al Islam como objeto de análisis al mismo nivel que el
judaísmo y cristianismo.
Nosotros podemos decir que estas personas tenían una excusa si ellos
asistieron y dijeron lo que el Corán dice: [Di: ¡Oh, Gente del Libro!
Convengamos en una creencia común a nosotros y vosotros: No adoraremos
sino a Allah, no Le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre
nosotros como divinidad fuera de Allah. Y si no aceptan decid: Sed testigos
de nuestro sometimiento a Allah] (3:64)
Ellos deben explicar la falsedad de sus creencias de buena manera, y
explicarles la Verdadera religión, estableciendo así una prueba contra ellos, y
no pretender su amistad, y hacer cumplidos a sus creencias falsas y aceptarlos
con los brazos abiertos.
Aquellos que confunden al Islam con otras religiones, ideologías y filosofías,
cometen un error al pensar que están logrando un acuerdo con lo mencionado
en el Corán y las creencias de esas personas, encontrando un camino
intermedio de unión entre el Islam y las otras religiones. Su posición es
errónea y se han descarriado en su metodología. El Islam es la religión de
Allah que organiza la vida y los seres vivos. No necesita ser confirmado por
nadie más; pues otras creencias contienen parte de la verdad y falsedad, pero
Islam es completamente Verdad y beneficioso para la humanidad, y nuestra
misión es hacer prevalecer el Libro de nuestro Señor y Su religión
distinguiéndonos de las demás creencias falsas: [La guía se ha diferenciado
del desvío] (2:256) -para que las personas puedan acudir a él y encontrarlo
puro sin ningún tipo de contaminación.

Allah ha reprobado a este tipo de personas que Intentan
entremezclar el Islam con otras creencias pretendiendo acordar
un camino intermedio. Él nos explica que éste era el accionar de
los hipócritas: [Cuando se les dice: Venid a lo que Allah ha
revelado, y al Mensajero, ves que los hipócritas se apartan de ti

con desdén. ¿Qué será de ellos cuando les aflija una desgracia
por lo que han cometido y vengan a ti jurando por Allah: Sólo
pretendíamos hacer el bien y llegar a un acuerdo] (4:61-62)

LA FE EN ALLAH

La importancia de este principio

El primer principio de la ‘aqîdah es creer en Allah. Éste es el principio más
importante de la fe y la obras, alrededor del cual gira todo el Islam, es el
corazón del Corán. Nosotros no estaríamos exagerando si dijésemos que todo
el Corán hace referencia a este principio, porque el Corán menciona
directamente a Allah, de Su Ser, de sus sublimes nombres y atributos y de
Sus acciones, como en âiah al kursii (la aleya del Trono) y sura Al Ijlâs.
Convoca a la humanidad a rendirle culto a Él solamente, sin asociarle
copartícipes, y a dejar de adorar falsas divinidades. Todo esto nos hace saber
acerca de Allah, evidenciándonos que Él es Quien tiene derecho a ser
adorado y que no se debe rendir culto a nadie más.
Nos ordena que Le obedezcamos y nos prohíbe que Le desobedezcamos, y
esto es un de las obligaciones que requiere la fe.
Nos informa sobre las personas de fe y cómo los ennobleció en este mundo, y
cómo los afirma, por haber creído, en la otra vida, ésta es la recompensa de
las personas que creen en Allah.
Nos informa acerca de los incrédulos enemigos de Allah: cómo Él los
humilló en este mundo, y lo en que Él hará con ellos en la otra vida en la
morada de castigo. Éste es el castigo haber rechazado la fe.
Todo el Corán hace referencia a la fe en Allah. Esto explica por qué nosotros
encontramos que Allah está mencionado en el Corán, por uno u otro de Sus
nombres y atributos, unas diez mil sesenta y dos veces en todo el Corán, Él es
mencionado aproximadamente veinte veces en término medio por página.
Nosotros podemos decir que la fe en Allah, respecto a todos los otros
principios y sus ramificaciones, se asemejan a la raíz de un árbol, a su tronco
y ramas. Es la base de todos los otros principios donde se fundamenta la
religión. Cuanto más compromiso tiene una persona con la fe en Allah, más
estará progresando en el Islam.

Cuestionamientos acerca de la fe en Allah
Los cuestionamientos sobre la fe en Allah hacen que el
investigador deba examinar y discutir los siguientes puntos:

Primero: Las evidencias que indican la existencia de Allah, y la refutación a
los argumentos capciosos que niegan Su existencia.
Segundo: El conocimiento sobre la existencia de Allah, y ello se expone en el
Corán de dos distintas maneras:
1. Exponiendo las maravillas de la creación, que indican la Omnipotencia de
Allah y la perfección de Su creación.
2. El estudio de las aleyas Coránicas que hablan sobre Allah, Su ser, Sus
Nombres, Sus atributos y Sus acciones.
Tercero: Afirmar que Allah es el Único que debe ser adorado, sin copartícipe
alguno, y desechar todo lo que se adora en vez de Él.
Cuarto: Observar la historia de la fe en Allah y debe examinar lo que se ha
dicho sobre este tema.

Capítulo primero
EVIDENCIAS DE LA EXISTENCIA DE UN CREADOR
1 - LA PRIMERA PRUEBA: LA EVIDENCIA DEL
FITRAH (EL INSTINTO HUMANO)
El instinto humano legítimo y puro testifica acerca de la
existencia de Allâh sin necesitar evidencia alguna
El Corán no discute en profundidad el tema de demostrar la
existencia de Allâh, el Exaltado, ya que afirma que el instinto
humano puro y sano, y las mentes que no están contaminadas
con la suciedad del Shirk (politeísmo), afirman Su existencia
(sin necesidad de más evidencia). Más aun, el Taûĥîd o la
afirmación de la Unidad Divina, es algo natural e instintivo.
(Conságrate [¡Oh, Muhammad!] al monoteísmo, que ello es la
inclinación natural (fitrah) con la que Allâh creó a los hombres.
La religión de Allâh es inalterable y ésta es la forma de

adoración verdadera, pero la mayoría de los hombres lo
ignoran.) (Corán 30: 30)
Este instinto o inclinación natural (fitrah) es el factor que
explica el fenómeno que ha sido mencionado por aquéllos que
investigan la historia de las religiones: que todas las naciones
cuya historia se ha estudiado adoptaron dioses a los que se
dirigían y veneraban.46
Esto suscita una interrogante: Si el reconocer y adorar a Allâh es
algo natural e instintivo en el hombre, entonces las personas no
le habrían rendido culto a los diferentes dioses a través de las
diferentes épocas.
La respuesta es: que la fitrah (el instinto natural) llama al
hombre a volverse hacia su Creador, pero el hombre esta
rodeado por muchas otras influencias que lo hacen desviarse
hacia el culto de otros dioses.
Los padres, escritores, maestros y otros, inculcan en las mentes
de los niños ideas que cambian y contaminan esta fitrah,
colocando un velo entre éstos y la fitrah imposibilitándolos de
reconocer la verdad.
El Mensajero (que la Paz y las Bendiciones de Allâh sean con
él) confirmo con sus palabras la veracidad de esta afirmación.
En Sahîh Al Bujârî y Sahîh Muslim se informa que Abû
Huraîrah (que Allâh este complacido con él) dijo que el
Mensajero de Allâh dijo: ' Cada niño nace en un estado de fitrah,
son sus padres los que después lo convierten en judío, cristiano
46

Incluso los comunistas, quiénes quisieron librarse del culto a los dioses – como
alegaban – le rendían culto al fundador de su partido (Lenín), así pues los veíamos
visitando y agachando sus cabezas en humildad ante su cuerpo preservado en la Plaza
Roja durante el aniversario de su muerte. Ellos lo habían hecho un dios; ¡en lugar de
rendirle culto al Creador del hombre ellos le rendían culto a un hombre muerto!
Hoy en día, los otrora defensores del Comunismo acabaron con su propio partido,
destronando a sus líderes y desligándose del cuerpo de su fundador así como lo
hicieron con sus creencias e ideas.

o zoroastriano. '"47 El Profeta no dijo que ellos lo convierten en
musulmán, porque el Islam (la sumisión total a la voluntad
divina) está en armonía con el fitrah.
Puede que alguien argumente: ¿Quiere esto decir que si nosotros
dejásemos a un niño libre de las influencias que afectan su
fitrah, éste llegaría a ser un monoteísta, conciente de su Señor?
La respuesta es que aún si los demonios humanos lo dejan solo,
y no contaminan su fitrah, los demonios entre los Yinn (AshShaiâtîn) nunca lo dejarán solo, ya que Shaîtân (Satanás)
prometió que descaminaría a los hijos de Adán:
(Dijo [Iblîs (Satanás)]: ¡Juro por Tu poder que les descarriaré a
todos,
Excepto a quienes de Tus siervos hayas protegido! ) (Corán 38:
82-83)
A Shaîtân se le ha dado el poder de llegar a los corazones de las
personas, tal y como menciona el Hadîz Sahîh: "Satanás fluye en
el hombre al igual48 que la sangre que fluye por sus venas, y
temo que él pueda alcanzar vuestros corazones con algún mal."49
El Corán describe a Shaîtân de quien nosotros debemos buscar
refugio en Allâh, como uno que,
(…susurra en los corazones de los humanos.) (Corán 114: 5)
Cada persona tiene un compañero (qarîn) de entre los Yinn
(genios) que lo insta y anima a hacer el mal. En el Corán dice:

47

Bujârî, 3/245, no. 1385; también lo narro Muslim, 4/2047, no. 2658.

48

Es decir que Satanás y sus huestes se encuentran acechando y susurrando al ser
humano constantemente, así como la sangre que fluye constantemente por el cuerpo.
49

Muslim, 4/1712, no. 2175.

(Y el demonio 50 que le susurró toda su vida dirá: ¡Oh, Señor
nuestro! Yo no le desvié, sino que él estaba en un profundo
extravío.) (Corán 50: 27)
Nadie puede estar a salvo de esto a menos que se vuelva hacia
Allâh buscando refugio.
(Di [¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el Señor de los
humanos.
El Soberano de los humanos,
La verdadera y única divinidad de los humanos.
Del mal del susurrador [Satanás] que huye [cada vez que Allâh
es invocado],
Que susurra en los corazones de los humanos,
Y existe entre los genios y los humanos.) (Corán 114: 1-6)
Los Shaiâtîn de entre los Yinn51 juegan un papel importantísimo
en corromper y contaminar la naturaleza humana. En Sahîh
Muslim se relata de ‘Iîâd ibn Himâr que el Mensajero de Allâh
(que la Paz y las Bendiciones de Allâh sean con él) pronunció
un sermón (jutbah) cierto día, y una de las cosas que dijo en él
fue: "Mi Señor me ha ordenado que os enseñe lo que ignoráis de
lo que Él me ha enseñado hoy: (Allâh dijo:) toda la riqueza que
he dado a Mis siervos es Halâl52 , y creé a todos Mis siervos
Hunafâ’ [que adoran solamente a Allâh], después los Shaiâtîn
vinieron a ellos y los desviaron en su religión. Los Shaiâtîn les
prohibieron cosas que yo había permitido para ellos, y les
50

Lit. “Su acompañante”.

51

Los Yinn (Genios) pueden ser creyentes o incrédulos (kuffâr). Los Yinn incrédulos
son demonios (Shaiâtîn).
52

Lit. “Licito”. El hadîz indica que todas las cosas con las que Allâh ha agraciado a
sus siervos son licitas (es decir que su utilización y el beneficiarse de ellas esta
permitido) en su origen. Se exceptúa de esta regla todo aquello que ha sido prohibido
por los textos del Corán y la Sunnah.

ordenaron que me atribuyeran copartícipes en la adoración
siendo que Yo no les había ordenado nada al respecto."53
Las calamidades purifican la esencia del fitrah
Muy a menudo se da el caso de que el velo que cubre al fitrah
impidiéndole al hombre ver la verdad es removido cuando éste o
ésta se ven azotados por una calamidad o se ven enfrentados con
problemas en los que no puede ayudarlos ningún ser humano, y
no existe forma de que se salven a sí mismos. ¿Cuántos ateos
han reconocido a su Señor y se han vuelto a Él al verse
agobiados por la calamidad, y cuántos mushrikîn (idólatras y
politeístas) han dirigido su devoción solamente hacia Allâh
cuándo los azota un desastre?
(Él es Quien hizo posible que transitaseis por la tierra y por el
mar. Y cuando os encontráis en los barcos y navegáis con
buenos vientos os contentáis por ello. Mas si os sacude una
fuerte tormenta golpeándoos las olas por todos lados y pensáis
que no tenéis salvación, entonces invocáis a Allâh con toda
sinceridad diciendo: Si nos salvas de ésta nos contaremos entre
los agradecidos.) (Corán 10: 22)
Muchos hemos oído de como los pasajeros de un avión que
estaba cayendo o que se encontraba experimentando fuertes
sacudidas oscilando de un lado a otro, y ante la incapacidad del
piloto de salvarlos -o de salvarse a si mismo- se volvieron hacia
su Señor. Su ateísmo desapareció y elevaron sus plegarias a
gritos, y sus corazones se volvieron hacia su Señor en completa
sinceridad. No había espacio para el shirk (politeísmo) y el
ateísmo ante semejante prueba espantosa.

53

Muslim, 4/2197, no. 2865.

Los mushrikîn (politeístas e idolatras) a quienes fue enviado
el Mensajero de Allâh reconocían la existencia del Creador
Los árabes con los que se confrontó el Mensajero de Allâh (que
la Paz y las Bendiciones de Allâh sean con él) reconocían y
afirmaban la existencia de Allâh y que Él Solo es el Creador del
universo. Ellos también creían que solo Él era el Proveedor y
que solo Él podía beneficiar o perjudicar… pero ellos adoraban
a otros junto con Él, y no le consagraban la adoración.
Cuando el Corán exhorta a los mushrikîn a que le rindan culto a
Allâh únicamente, les pregunta quién es el Creador y Soberano
de los cielos y la tierra, porque ellos sabían eso, y nunca lo
negaron:
(Si les preguntas [a los idólatras]: ¿Quién creó los cielos y la
Tierra? Responderán: ¡Allâh! Di: ¡Alabado sea Allâh! Pero la
mayoría de los hombres por ignorancia caen en la idolatría…]
(Corán 31: 25)
En Sûrat Al Mu'minûn dice:
(Pregúntales [¡Oh, Muhammad!]: ¿A Quien pertenece la Tierra
y todo lo que existe sobre ella, si lo sabéis?
Sin duda dirán: A Allâh. Diles: ¿Cómo entonces no
recapacitáis?
Pregúntales: ¿Quién es el creador de los siete cielos, y el Señor
del Trono grandioso?
Sin duda dirán: Allâh. Diles: ¿Cómo entonces no Le teméis?
Pregúntales: ¿Quién tiene en Sus manos la soberanía de todas
las cosas, y puede amparar a quien Él quiere y nadie puede
protegerse de Su castigo [si así lo decreta], si lo sabéis?
Sin duda que dirán: Allâh. Diles: ¿Cómo entonces desvariáis [y
os apartáis de la verdad]? ) (Corán 23: 84-89)

Es bien sabido que los Árabes veneraba al Ka'bah (el primer
santuario erigido para adorar a Allâh) y peregrinaban hacia el
Ka’bah durante el Hayy, etc.
El kufr (la incredulidad) de las personas en nuestra época es
mayor
No es necesario que desarrollemos el tema de demostrar la
existencia de Allâh, porque la naturaleza humana sana testifica
de Su existencia. En el pasado, pocos han sido los que negaron
la existencia del Creador, y por lo tanto no vale la pena
mencionarlos.
Pero la desviación ha alcanzado sus índices más elevados en
nuestros días. Somos testigos del surgimiento de naciones que
han sido establecidas basadas en este principio desviado,
naciones cuyos habitantes incluyen millones de las personas.
Esta idea se ha extendido por todas partes, libros enteros han
sido escritos sobre élla y ésta ha dado lugar a una filosofía que
es tema de estudio en los diferentes círculos intelectuales. Sus
defensores han intentado desarrollarle una metodología
científica y presentar pruebas que la soporten.
Debido a esto, no nos queda ninguna opción sino de producir
nuestras propias pruebas acerca de este tema.
2 - LA SEGUNDA PRUEBA: EL UNIVERSO DEBE
TENER UN CREADOR
El Corán le ofrece a los incrédulos y a los escépticos negadores
pruebas que la mente racional no puede sino confirmar y qué el
buen juicio no puede rechazar. Allâh, el Exaltado, dice:
(¿Acaso surgieron de la nada [sin Creador] o son ellos sus
propios creadores?

¿O crearon los cielos y la tierra? Ciertamente no tienen fe [para
darse cuenta de la verdad].) (Corán 52: 35-36)
El Corán les dice: ustedes existen, y no pueden negar esto; los
cielos y la tierra también existen, no hay la más mínima duda al
respecto. El más simple sentido común nos indica que las cosas
que existen deben tener una causa para su existencia. El pastor
de camellos en el desierto sabe esto. Él sabe que: "La presencia
de estiércol de camello indica la existencia de un camello y la
presencia de pasos indica que alguien caminó. Por lo tanto, los
cielos con sus estrellas y la tierra con sus montañas y valles
deben indicar la existencia del Omnisapiente, Omnisciente". Los
más grandes científicos que investigan la vida y los seres
vivientes también saben esto.
Lo que se declara en esta aleya (versículo) es conocido por los
científicos como la Ley de causa y efecto. Esta ley afirma que
una cosa no puede ocurrir por si sola sin que otra cosa (la
cause), porque no posee en sí misma el poder para existir por si
sola, y no puede por si sola causar la existencia de otra cosa,
pues ésta no puede dar a otros lo que ella misma no posee.
Permítanos dar un ejemplo para explicar esta ley más
claramente
Hace unos años, las arenas de (cierta parte del) desierto Rub' Al
Jâlî fueron azotadas por fuertes vientos dejando al descubierto
las ruinas de una ciudad que había sido sepultada por las arenas.
Los arqueólogos empezaron a examinar las ruinas de la ciudad
para intentar determinar el periodo en que ésta había sido
construida. Ni uno solo de los arqueólogos sugirió que esta
ciudad pudiera haber aparecido como resultado de las acciones
naturales del viento, lluvia, calor y frío, y no así por la acción
del hombre.
Si alguien hubiese sugerido semejante cosa, las personas lo
habrían considerado loco y hasta habrían sentido pena por él.

¿Cómo seria entonces si alguien hubiera dicho que esta ciudad
se formó en el aire de la nada en el pasado lejano, y que después
apareció -ya establecida- en la tierra? Esta sugerencia es no
menos extraña que la anterior, de hecho es mucho más extraña.
¿Por qué? Porque la nada no puede crear algo, lo cual
simplemente es una cuestión de sentido común, y una cosa no
puede crearse a si misma.
La ciudad según es conocido debe haber aparecido como
consecuencia de la acción de sus constructores. Lo que vemos
en la misma nos dice algo sobre las personas que la hicieron. La
ciudad tiene que haber sido hecha por personas inteligentes que
tenían experiencia en la construcción y planificación.
Si vemos a una persona ir de la parte baja de un edificio hacia la
más alta, no encontramos nada extraño en eso, porque una
persona tiene la habilidad de hacer eso. Pero si vemos que una
piedra que estaba en el patio del edificio se ha movido al techo
del edificio, estaremos seguros que no se movió por si sola.
Alguien tiene que haberla recogido y movido, porque una piedra
no tiene la habilidad para moverse o subir.
Es extraño que (todas) las personas estén seguras que la ciudad
no pudo originarse sin un creador, y que ésta no pudo
construirse a si misma, así como están seguros que alguien bebió
haber llevado la piedra al techo del edificio, pero aún así entre
ellos hay quienes insisten en que este universo vino a existir sin
un creador, siendo que la estructura del universo es
infinitamente más compleja que la de la ciudad.
(Por cierto que la creación de los cielos y la Tierra es más
grandiosa que la creación de los hombres …) (Corán 40: 57)
Cuando estos negadores se ven confrontados con lógica
científica que apela a sus intelectos, no tienen sino dos opciones:
aceptar la evidencia o rechazarla obstinadamente.

Ésta es la evidencia con la que los eruditos del Islam todavía
están confrontando a los negadores. Uno de los eruditos fue
abordado por algunos de estos ateos que niegan al Creador. Él
les preguntó: ¿Qué dirían ustedes sobre un hombre que les dice:
“He visto un barco sobrecargado, lleno de mercancías, en el
medio del océano, siendo azotado por las olas y vientos, y a
pesar de todo esto éste se encuentra navegando tranquilamente y
siguiendo su curso, sin marineros que lo controlen o dirijan.”
¿Les parece esto algo racional?
Ellos dijeron: Esto es irracional.
El estudioso dijo: ¡Subhân Allâh! 54 ¿Si no les parece
racionalmente posible que un barco navegue tranquilamente por
el mar sin cualquier marinero o tripulación, entonces cómo es
posible que este mundo, con todas sus diferentes fuerzas y
factores, con su inmensidad y gran variedad, exista sin un
Creador o Guardián? Los escépticos lloraron y dijeron:
‘Ciertamente has hablado con la verdad’, y se arrepintieron.
Es a esta ley, racionalmente aceptable, que se refiere la aleya:
(¿Acaso surgieron de la nada [sin Creador] o son ellos sus
propios creadores? ) (Corán 52: 35) Ésta es evidencia que obliga
a las mentes racionales a aceptar que hay un Creador y que debe
ser adorado. La aleya fue formulada de una manera tan
elocuente y tocante que cualquiera que la oiga se vera
profundamente conmovido.
Al Bujârî narró en su Sahîh que Yubaîr ibn Mut'im dijo: "Oí al
Mensajero de Allâh (que la Paz y las Bendiciones de Allâh sean
con él) recitando Sûrat At-Tûr durante la oración del Magrib (el
ocaso). Cuando él alcanzó el pasaje que dice:
(¿Acaso surgieron de la nada [sin Creador] o son ellos sus
propios creadores?
54

Alabado sea Allâh.

¿O crearon los cielos y la tierra? Ciertamente no tienen fe [para
darse cuenta de la verdad].
¿Acaso poseen los tesoros de tu Señor o tienen autoridad
absoluta [sobre la creación]? ) (Corán 52: 35-37) - mi corazón
casi empezó a volar."55
Al Baîhaqî dijo: Abû Sulaîmân Al Jattâbî dijo: "La razón de que
él se haya conmovido así al oír estas aleyas es su perfecto
entendimiento del significado de las mismas y la fuerte
evidencia que contienen lo cual toco su naturaleza sensible, y
que su inteligencia supo reconocer…"
Con respecto al significado del verso, (¿Acaso surgieron de la
nada [sin Creador]…? ) (Corán 52: 35), Al Jattâbî dijo: "¿O es
que se originaron sin un creador? Eso no puede pasar, porque la
creación se encuentra inevitablemente conectada al Creador.
Tiene que haber habido un Creador. Si ellos niegan al Creador
Divino -y no pueden haberse originado sin un creador que los
haya creado-, entonces: ¿acaso ellos se crearon? Este es un
argumento aún más engañoso; porque si algo no existe, ¿Cómo
puede describirse como teniendo el poder para crear algo?
¿Cómo podría hacer algo? Si estos dos argumentos son
refutados, entonces queda establecido que ellos tienen un
Creador, ¡que crean en Él pues!.
Después Allâh, el Exaltado, dice:
(¿O crearon los cielos y la tierra? Ciertamente no tienen fe [para
darse cuenta de la verdad]) (Corán 52: 36). Esto es algo sobre lo
que no pueden presentar ninguna demanda. Así, sus argumentos
se han mostrado débiles y la evidencia en su contra ha sido
firmemente establecida."
La intención de Al Jattâbî -al decir que los kuffâr no podrían
presentar ninguna demanda sobre haber creado o poder crear los
cielos y la tierra- era acabar con este argumento, porque existe la
posibilidad de que alguna persona arrogante diga "Yo mismo me
55

Bujârî, 8/603, no. 4854.

creé", al igual que alguien de su tipo que vivió en el pasado. Este
incrédulo alegó tener poder sobre la vida y la muerte:
(¿Acaso no has reparado [¡Oh, Muhammad!] en quien discutió
con Abraham acerca de su Señor valiéndose del poder que Allâh
le había concedido? Dijo Abraham: Mi Señor es Quien da la
vida y la muerte; le replicó: Yo también doy la vida y la muerte.
Dijo Abraham: Por cierto que Allâh hace que el sol salga por el
oriente, haz tú que salga por el occidente. Entonces, el incrédulo
quedó desconcertado. Y Allâh no guía a los inicuos.) (Corán 2:
258) ¿Cuál fue la respuesta de Ibrâhîm? Él contestó con otra
pregunta desafiante que expuso la incapacidad del tirano y su
falsedad:
(…Dijo Abraham: Por cierto que Allâh hace que el sol salga por
el oriente, haz tú que salga por el occidente… ) (Corán 2: 258)
El resultado de eso fue:
(…Entonces, el incrédulo quedó desconcertado. Y Allâh no guía
a los inicuos.) (Corán 2: 258)
Supongamos que alguien diga, "Yo mismo me creé". ¿Podrá
alegar también que creó los cielos y la tierra? Si la nada no creo
los cielos y la tierra, y si los cielos y la tierra no se crearon a si
mismos, y si estas personas no pueden alegar que ellas los
crearon, entonces inevitablemente debe haber un Creador que
creó todo eso, y este Creador es Allâh, glorificado y exaltado
sea.
La posición de las ciencias empíricas (experimentales) con
respecto a esta ley
El esfuerzo humano y la naturaleza de los seres creados son
incapaces de definir y enlistar todas las fases de la ley de causa y
efecto y de estudiarlas de cerca, paso a paso, hasta alcanzar la
fase en la que se originó el universo. Por esto las ciencias

experimentales no tienen ninguna esperanza de averiguar el
origen de las cosas. Estas ciencias han expresado claramente lo
difícil -por no decir imposible- de esta empresa. Todo lo que se
ha conseguido hacer hasta ahora es definir unas pocas fases,
quedando el conocimiento de todo lo que viene antes de estas
relacionado con el reino de lo Oculto.
Una verdad simple que la razón no tiene más opción que
admitir
Esta desesperación humana –pasada y futura- de no poder
descubrir en detalle las etapas de la creación, es contrapesada
por una verdad simple que cada mente debe reconocer, de forma
voluntaria o involuntaria: que no importa que tan larga sea la
lista de causas y efectos, obligatoriamente debe haber algo que
posee el poder de originar la causa. Éste es el verdadero
principio; antes del cual nada existía y sin el cual nada existiría.
Este “originador” debe ser independiente, autosuficiente.
Argumentos engañosos sobre el origen del universo
Hemos oído y leído los argumentos engañosos que fueron
presentados en el pasado, y aquéllos que están siendo propuestos
hoy en día, qué intentan explicar la existencia del universo.
Citaremos algunos de estos argumentos y trataremos de explicar
sus errores.
1) El argumento de que (la vida se originó) por accidente
Después de haber examinado evidencia coránica dirigida a la
mente racional y que la urge a reconocer la existencia del
Creador que debe ser adorado, vemos que la noción de que este
universo se originó por accidente sin un creador no sólo está
lejos de la verdad, sino que también es irracional. Quienquiera
que sostenga este argumento estará simplemente rechazando
obstinadamente la clara e irrefutable evidencia.

Algunos de sus defensores hasta llegaron a decir 56 : "Si seis
monos se sentaran frente a máquinas de escribir y se pusieran a
golpear las teclas de las mismas por billones de años, no sería
improbable que encontremos en las últimas páginas que ellos
escribieron uno de los sonetos de Shakespeare. Éste es el caso
del universo que existente. Ocurrió como el resultado de la
acción accidental de fuerzas que se mantuvieron reaccionando
con la materia por billones de años."
Ûahîd Uddîn Jân 57 dijo, después de citar este párrafo de
Huxley58: "Cualquier proposición de esta naturaleza no es más
que un disparate. Ninguna de las diferentes ramas de nuestras
ciencias - hasta el día de hoy – ha descubierto qué tipo de
accidente podría producir semejante grandiosa realidad (el
universo) con todas sus maravillas y belleza."
Jân cita a otro científico que denunció esta opinión diciendo:
"La idea que la vida se originó como el resultado de un
accidente es como decir que una explosión accidental en una
imprenta podría originar como resultado un diccionario."
Jân también afirma: "Las Matemáticas mismas, que nos han
dado el concepto de las probabilidades, afirman que es
matemáticamente imposible para este universo el haberse
originado por accidente."
Analicemos este ejemplo que Ûahîd Uddîn Jân cita del
estudioso americano Christie Morrisson que explica la
56

Estas palabras son de Huxley.

57

Al Islâm Iatahadda, Pág. 66

58

Huxley es un pensador y escritor ateo autor del famoso libro Man Stands Alone.
Allâh hizo que uno de sus propios compatriotas, A. Christie Morrisson, el director de
la New York Academy of Science y miembro anterior del Comite Ejecutivo del US
National Research Council, escribiera el valioso libro Man Does Not Stand Alone
para refutar a Huxley. Este libro ha sido traducido al árabe bajo el titulo Al-‘Ilm iad’u
ilâ Iîmân (La Ciencia llama hacia la fe).

imposibilidad de que el universo se haya originado por
accidente. Él dijo: "Tome diez monedas, y escriba en ellas los
números del uno al diez, introdúzcalas en su bolsillo y mezclelas
bien, después intente sacarlas de su bolsillo (una por una) en un
orden numérico ascendente (es decir, del uno al diez). La
probabilidad de que usted saque la moneda en que esta escrito el
numero uno en el primer intento es de uno en diez. La
probabilidad de que saque todas las diez monedas en el orden
numérico deseado (1, 2, 3, 4…) es de uno en diez mil
millones."59
Basándonos en esto, ¿cuánto tiempo tomaría para que este
universo tome su forma actual si se hubiera originado por
accidente? Si quisiéramos calcular esto de la misma manera (que
calculamos el orden de las monedas), no podríamos imaginar o
calcular los números, y peor aún comprenderlos.
Todo en el universo nos indica que fue originado por un Creador
omnisciente, sabio, pero el ser humano es injusto consigo mismo
e ignorante.
(Maldito sea el hombre por su ingratitud.
¿Acaso no sabe de qué ha sido creado?
De una gota de esperma, de la cual determinó su fisonomía.
Luego le allanó el camino [y lo puso a prueba].
Luego le hizo morir y lo honró prescribiendo que fuera
enterrado.
Luego le resucitará cuando Él quiera.
Pero a pesar de esto no cumple con los preceptos que se le
ordenan.
Que reflexione el hombre en su alimento.
Nosotros hicimos descender el agua en abundancia.
Luego hendimos la tierra [para que brotase la vegetación].
59

Ver Al ‘Ilm iad’u ilâ Iîmân, pág. 51.

Hicimos surgir de ella granos,
Vides, hierbas,
Olivos, palmeras,
Frondosos huertos,
Frutos y forraje
Para vuestro beneficio y el de vuestros rebaños.) (Corán 80: 1732)
¿Cómo podría el ser humano haber sido creado y formado por
accidente, siendo que su comida es creada de tal perfectamente
planeada manera que requiere la cooperación de los cielos y la
tierra? Allâh el Exaltado, describió acertadamente al hombre
como:
(…en verdad que el hombre es injusto consigo mismo e
ignorante.) (Corán 33: 72)60.
2) El argumento de que la naturaleza es el creador
Ésta es una mentira que se ha extendido en nuestra época, y que
ha engañado incluso a científicos prominentes, muchos de los
cuales explican la creación de las cosas a través de la naturaleza
diciendo: “Es la naturaleza la que crea y origina”.
Nos gustaría que ellos contestaran la pregunta: ¿A que se
refieren con la naturaleza? ¿Quieren decir la esencia de las
cosas? ¿O se refieren a las leyes que gobiernan y controlan al
universo? ¿O se refieren a otras fuerzas más allá de este
universo que lo crearon y originaron?
Si con naturaleza quieren decir el propio universo, entonces no
necesitamos tomarnos la molestia de refutarlos, porque la
falsedad de esta opinión es obvia en vista de lo que hemos dicho
anteriormente. Esta opinión repite el argumento anteriormente
referido: que una cosa puede crearse a si misma. En otras
60

Este tema será tocado cuando analicemos los signos de Allâh en el universo, in shâ
Allâh (si Dios quiere).

palabras, ellos están diciendo que el universo creó al universo,
es decir, los cielos crearon los cielos, la tierra creó a la tierra, el
universo creó al hombre y a los animales. Ya hemos explicado
que la razón humana se niega a aceptar que una cosa pueda
crearse a si misma. Para ser más claros, una cosa no puede crear
algo que sea más desarrollado o avanzado que ella misma. La
naturaleza (los cielos, la tierra, las estrellas, el sol y la luna), no
posee razón o las facultades de oír y ver, entonces ¿cómo puede
crear al hombre que oye, ve y razona? Esto no puede ser.
Si dicen que todo eso se creo por accidente, nosotros les
decimos que sabemos con seguridad que no hubo accidente
alguno involucrado en la creación del universo. Ya hemos
explicado esto anteriormente.
La teoría de la auto-generación (un argumento engañoso que
demostró ser falso)
Una de las cosas que ayudaron extender esta nueva idolatría (la
opinión de que la naturaleza es el creador) fue la observación de
los científicos de la aparición de gusanos en los excrementos
humanos y animales, y la formación de bacterias que se comen
los alimentos y hacen que se pudran. Los científicos dijeron que
éstos son seres vivientes generados exclusivamente por la
naturaleza.
Esta idea le dio peso a la nueva idolatría de la "naturaleza" en
los ojos de aquéllos que se desviaron lejos de la verdadera
religión de Allâh. Pero la guía de Allâh expuso la falsedad de
esta teoría rápidamente a manos del famoso científico francés
Pasteur quien demostró que estos gusanos y bacterias a las que
se refirieron no se generaban a si mismas de la naturaleza, sino
que sus orígenes se encontraban en algo aun más pequeño,
invisible a simple vista. Él produjo evidencia con la que
convenció a otros científicos de la veracidad de su propuesta. Él
colocó alimento en un recipiente al vacio, y mató a las bacterias

hirviendo el alimento; ninguna nueva bacteria se formó en la
comida y ésta tampoco se pudrió. Es en éste hecho científico
que la industria de los alimentos enlatados esta basada61.
La naturaleza (no) es (sino) el conjunto de leyes que
gobiernan el universo
Otro grupo sugiere que la naturaleza es el conjunto de leyes que
gobiernan el universo. Ésta es la opinión de aquéllos que alegan
tener conocimiento y que creen que la naturaleza es el creador.
Ellos dicen que este universo funciona según ciertas leyes que
regulan sus asuntos hasta el último detalle. Todos los eventos
que pasan en este universo ocurren según estas leyes. Es como
un reloj que funciona con exactitud y precisión por un largo
tiempo, funcionando por si solo sin alguien lo controle.
De hecho, estas personas no están contestando la pregunta que
se hizo: ¿quién creó el universo? Ellos nos dicen sobre la
manera en que el universo opera, y nos dicen cómo estas leyes
afectan a las cosas, pero nosotros queremos saber quién creó el
universo y quién creó las leyes que lo gobiernan.
Ûahîd Uddîn Jân dice: "Los hombres de la antigüedad sabían
que la lluvia venia del cielo y hoy en día nosotros sabemos todo
sobre cómo el agua se evapora del mar hasta que las gotas de
lluvia caen sobre la tierra (el ciclo del agua). Todo esto no es
sino una descripción de lo que pasa, pero no es en sí mismo una
explicación. La ciencia no nos dice cómo es que estos
fenómenos se volvieron leyes, o cómo es que estos se dieron
entre el cielo y la tierra de esta forma tan beneficiosa e
impresionante. Es de estos fenómenos que los científicos
derivaron estas leyes.
Cuando el hombre alega que al descubrir las leyes de la
naturaleza ha resuelto el misterio del universo, no está sino
engañándose a si mismo. Al hacer este alegato lo que él está
61

Az-Zindânî, Kitâb At-Taûhîd, 2/74.

haciendo es colocar un eslabón del medio de la cadena en el
lugar del eslabón que va al final de la misma.
La naturaleza no explica nada (acerca del origen del universo),
sino que ella misma está en necesidad de ser explicada.
Analicemos este debate que podría tener lugar entre un hombre
inteligente y un doctor prominente en su campo:
Interrogador: ¿Por qué es roja la sangre?
Doctor: Porque hay células rojas en la sangre. El tamaño
de cada célula es 1/700 de una pulgada.
Interrogador: Bien, pero ¿por qué estas células son rojas?
Doctor: Porque en la sangre hay una substancia llamada
Hemoglobina que se pone roja cuando es
mezclada con el oxígeno en el corazón.
Interrogador: Perfecto, pero ¿de dónde vienen estas células que
transportan la hemoglobina?
Doctor: Estas se fabrican en el hígado.
Interrogador: ¡Maravilloso! Pero ¿cómo es que todas estas cosas
- la
sangre, las células, el hígado etc. – se conectan unas a otras tan
perfectamente, y cómo es que cada parte cumple su cometido
con la tal precisión?
Doctor: Esto es lo que nosotros llamamos de leyes de la
naturaleza.
Interrogador: ¿Pero qué quiere decir con las leyes de la
naturaleza?
Doctor: A lo que nos referimos con leyes es a las operaciones
internas ciegas de las fuerzas naturales y químicas.
Interrogador: Pero ¿por qué es que estas fuerzas siempre
producen el mismo
resultado? ¿Cómo es que las cosas son reguladas para que los
pájaros
vuelen en el aire, los peces vivan en el agua y los hombres
vivan en

este mundo con todos sus asombrosos potenciales y
capacidades?
Doctor: No me pregunte por eso. La ciencia sólo me informa
acerca de que es lo que pasa, y no responde a la interrogante de
porque pasa.
Se hace evidente de estas preguntas hasta que punto la ciencia
moderna puede explicar las causas y efectos que controlan este
universo. El universo es como una máquina que opera bajo un
cobertor, y no sabemos nada sobre ella excepto el hecho que
está funcionando. "Pero si retiramos el cobertor, veremos cómo
las muchas partes y engranajes de esta máquina se conectan
entre si, cómo unas hacen girar a las otras; veremos todos los
movimientos de esta máquina. Pero ¿quiere esto decir que
nosotros sabemos quién creó esta máquina, sólo con observar el
funcionamiento de sus piezas? ¿Cómo puede ser nuestra
observación de cómo funciona la máquina la prueba de que esta
máquina se origino a si misma y que está funcionando por si
sola?"62
La naturaleza es una fuerza
Hay aquéllos que dicen que la naturaleza es una fuerza que creó
el universo, y que es una fuerza viviente, oyente, vidente, sabia
y poderosa… Lo que dicen es correcto por un lado e incorrecto
por otro, el error esta en que ellos llaman a esta fuerza de
"naturaleza". Esta fuerza creativa e innovadora nos ha enseñado
el nombre por el que merece ser llamada, y ése nombre es
"Allâh" o Dios. Allâh nos ha enseñado Sus bellos nombres y
sublimes atributos, por lo tanto debemos llamarlo por los
nombres con los que Él se ha llamado, Exaltado y Elevado sea.
62

Ûahîd Uddîn Jân, Al Islâm iatahaddâ (El Islam desafia), 29-31; él también cita a
varios otros científicos occidentales.

Sus predecesores dijeron algo similar
Aquéllos que le atribuyen la creación a la naturaleza no hacen
sino repetir las palabras de sus predecesores. Éstos eran los
Dahrîah - los ateos, materialistas - quienes atribuyeron los
eventos y fenómenos a Ad-Dahr (el tiempo). Estos observaron
que los niños crecen y se hacen adultos, los adultos crecen y se
hacen viejos y los viejos mueren con el paso del tiempo y el
transcurso de los días, por esta razón le atribuyeron la vida y
muerte al tiempo.
(Y dicen [quienes no creen en la Resurrección]: No existe otra
vida más que la mundanal, viviremos y moriremos una sola vez,
y sólo el transcurso del tiempo es lo que nos hace perecer. Pero
en verdad no poseen un conocimiento certero sobre lo que dicen,
y no hacen más que conjeturar.) (Corán 45: 24) Esas personas le
atribuyeron los eventos y sucesos al tiempo, y estas personas se
los atribuyen a la naturaleza de las cosas; ambos se encuentran
igualmente desviados.
(3) La teoría de Darwin 63
Los partidarios de esta teoría intentaron usarla para explicar la
existencia de los seres vivientes. Esta teoría cuenta con una
amplia difusión; muchas personas intentan difundirla con buena
intención, porque piensan que es un hecho científico, mientras
que otros intentan difundirla con mala intención, porque
satisface sus deseos de demostrar que la religión esta equivocada
al afirmar que el hombre fue creado. Los detractores de la
religión buscan evidencias científicas en que apoyar su posición
y engañar a las personas.

63

Az-Zindânî, Kitâb At-Taûhîd, 3/81.

¿Qué dice esta teoría?
Esta teoría pretende que todas las criaturas se originaron de
pequeños organismos que aparecieron y se desarrollaron en (y
del) agua, posteriormente su medio ambiente los afecto
propiciando en ellos nuevas características. Estas características,
en el transcurso de millones de años, llevaron al desarrollo de
otras características más avanzadas que cambiaron a esa criatura
primitiva en una forma de vida superior. Este desarrollo de
características causado por el medio ambiente y la evolución
continuó hasta que alcanzo la apariencia actual del ser humano.
Las bases de esta teoría
(1) Esta teoría esta basada en las observaciones hechas durante
excavaciones paleontológicas llevadas a cabo en la época de
Darwin. Los investigadores descubrieron que los niveles (capas)
más antiguos presentaban restos de formas de vida primitivas, y
los niveles que venían sobre éstos presentaban formas de vida
progresivamente más desarrolladas. Darwin dijo: "Estos
animales más desarrollados son el resultado de la evolución de
formas de vida más tempranas y primitivas."
(2) También estaba basada en lo que era conocido en época de
Darwin acerca del parecido entre los embriones de animales
diferentes en las fases tempranas de desarrollo lo que daba la
impresión que el origen de todos los animales era el mismo ya
que sus embriones parecen iguales, y que la evolución se dio en
la tierra de manera parecida al desarrollo del embrión en el útero
de los seres vivientes.
(3) Estaba basada también en la existencia del apéndice en los
seres humanos, que es de ayuda en la digestión de la materia
vegetal en otras especies, pero que ya no tiene función alguna en
el hombre. Esto dio la impresión de que se trataba de un resto de
similitud con los primates que no evolucionaron, ya que este
apéndice sí funciona en los primates.

La explicación de Darwin sobre el proceso de la evolución
(1) La selección Natural. Los diferentes factores naturales
eliminan a los especimenes más débiles y deja a los especimenes
más fuertes. Esto es lo que se conoce como el principio de "la
supervivencia del más apto (o el más fuerte)". Solo los
especimenes más fuertes sobreviven y heredan sus
características fuertes a sus descendientes. Estas características
fuertes se combinan entre si con el paso del tiempo para formar
un nuevo rasgo en las especies. Ésta es la "evolución" que hace
al espécimen desarrollarse en un espécimen superior. Este
desarrollo continuado es la evolución.
(2) La selección Sexual. Este postulado indica que tanto los
machos como las hembras de cada especie dan preferencia, al
aparear, a los especímenes más fuertes, para que las
características de los más fuertes sobrevivan y que las
características de los más débiles sean eliminadas debido a la
renuencia de los otros a aparear con ellos.
(3) Cada vez que una nueva característica surge es heredada por
la descendencia.
Refutación de las bases en que esta teoría se funda
La Paleontología no es una ciencia precisa, y nadie puede alegar
el haber llevado a cabo un estudio completo de todos los estratos
de la tierra, incluyendo aquéllos bajo las montañas y océanos, y
no haber encontrado nada nuevo que desafíe los conceptos
sostenidos con anterioridad.
Aun si supusiéramos que las afirmaciones de esta rama de la
ciencia (es decir, la Paleontología) sean correctas, el hecho de
que primero hayan habido formas de vida primitivas a las que
siguieron criaturas más avanzadas no demuestra que las formas
más avanzadas se desarrollaron a partir de sus contrapartes
primitivas. Todo lo que esto demuestra es el orden (cronológico)

de su existencia, el cual puede ser simplemente una reflexión de
los cambios que se dieron en el medio ambiente en el que
vivieron estas diferentes formas de vida en épocas diferentes. La
opinión de la Paleontología en la época de Darwin era que el
hombre apareció hace 600.000 años; los recientes
descubrimientos en el campo de la Paleontología han calculado
la edad del hombre en 10 millones de años.
¿Acaso esto no demuestra que la Paleontología es una ciencia en
constante cambio , cuyas evidencias no son definitivas y en las
cuales no podemos basarnos? ¡Puede ser que el día de mañana
los paleontólogos descubran algo completamente contrario a lo
que suponíamos!
El Dr. Mustafa Shâkir Salîm en su comentario al libro Al Insân
fil Mir'âh (El Hombre en el Espejo) del autor Clyde Colquhoun
el cual habla sobre hombre de Neanderthal que los partidarios de
la teoría de Darwin dicen fue el primer hombre en evolucionar
de los monos y gorilas… dijo: "El Hombre de Neanderthal es
descrito con los siguientes rasgos naturales principales: un
cerebro más grande que el de hombre moderno, y un cráneo
grande y ancho… además de eso, la cadena evolutiva que los
paleontólogos están intentando delinear no está completa; hay
algo conocido como ‘el eslabón perdido’."
El Dr. Surial dijo en su libro Tasaddu' Madhhab Darwin (El
Colapso de la Teoría de Darwin):
(1) Los eslabones perdidos en la cadena evolutiva no sólo están
faltando entre el hombre y las formas de vida anteriores a él,
sino que hay también eslabones perdidos entre las formas de
vida primitivas unicelulares y las formas pluricelulares, entre los
moluscos y los artrópodos, entre los invertebrados y los peces y
anfibios, entre los anteriores y los reptiles, entre los reptiles y los
seres humanos. Los he mencionado según el orden cronológico
de aparición de estos en las eras geológicas.

(2) Las similitudes entre los embriones de especies diferentes:
éste es un serio error que algunos científicos cometieron debido
a que los microscopios de la época no eran lo suficientemente
avanzados como para mostrar las microscópicas diferencias que
existen en la formación de los embriones de las diferentes
especies. Debemos adicionar a esto, la falsificación perpetrada
por el científico evolucionista alemán Ernst Haeckel quien
yuxtapuso los dibujos de embriones similares. Al ser criticado
por algunos embriólogo, él admitió que había tenido que
“retocar” aproximadamente al ocho por ciento de los dibujos
para hacerlos parece similares entre si, ya que eran diferentes.
(3) Con respecto a que el apéndice humano es un ‘residuo’
evolutivo de la fase del mono, esto no demuestra
definitivamente que el hombre haya evolucionado de los monos.
La razón de la presencia del apéndice en el ser humano puede
ser que éste lo haya heredado del primer ser humano -quien se
alimentaba exclusivamente de las plantas- y que haya sido
creado en el para ayudarlo a digerir la materia vegetal. Es más,
es muy posible que la ciencia descubra en un futuro la función
del apéndice humano. La ciencia se encuentra en continuo
avance.
Si el hermafroditismo es una característica propia de las formas
de vida inferiores, y el tener dos géneros es una característica de
las formas de vida más desarrolladas, y si el tener pezones es
una señal de feminidad, entonces ¿por qué es que encontramos
que el elefante macho tienen pezones como el varón humano,
mientras que los machos de animales ungulados 64 como los
caballos y asnos no? Si Darwin pretendía que el hombre
evoluciono de formas de vida inferiores, ¿por qué es que
encontramos este rastro de hermafroditismo en el hombre y no
así en las formas de vida inferiores?
64

Animales con pezuñas.

Refutando la explicación de Darwin de cómo trabaja la
evolución
(1) Darwin dice que hay una ley cuyo objetivo es el exterminio
y extinción de los seres vivos para que sólo los más fuertes o
aptos sobrevivan y ‘pasen’ sus características a sus
descendientes, hasta que las características fuertes se combinen
para formar una nueva especie. Ciertamente hay una ley cuyo
objetivo es la aniquilación de todos los seres vivos, fuertes y
débiles por igual, ya que Allâh ha decretado la muerte para
todos los seres vivientes. Pero hay también una ley paralela, una
simbiosis entre los seres vivientes y su medio ambiente, porque
cuando Allâh creó la vida, también creó los medios para
mantenerla. Así pues, vemos como el sol, los océanos, el viento,
la lluvia, las plantas, la gravedad y otras muchas creaciones
cooperan para mantener la vida humana y animal.
El concentrarse solamente en los factores destructivos pasando
por alto los factores de sustento motiva un desequilibrio en la
manera de pensar. Si hay una ley de muerte o destrucción,
entonces también hay una ley de vida, y cada una juega su papel
en la misma. Si bien las fuerzas naturales tales como el viento,
el trueno, el calor, el agua, las tormentas, etc. pueden causar
daños en las personas o destruir sus realizaciones - dejándolos
ciegos o destruyendo sus construcciones - es imposible creer que
estas irracionales, inanimadas e involuntarias fuerzas naturales
son capaces de crearle un ojo aquel que no tiene uno, o de
regenerar aquello que esta en estado de descomposición.
Es razonable decir que las fuerzas naturales pueden ser
destructivas o fatales, pero es irrazonable decir que estas fuerzas
explican esta perfecta y maravillosa creación en la que todo se
ha formado de una manera perfecta y sistemática tal que sus
partes encajan entre si con una precisión asombrosa, trabajando
en perfecta armonía. Es imposible atribuir esta perfección al
trabajo de fuerzas naturales ciegas e irracionales.

Yamâl Uddîn Al Afgânî dijo en su libro Ar-Radd 'alâ Ad-Dahriîn
- La Refutación a los ateos – al discutir esta teoría: “…Me
permito preguntarles, ¿Cómo es que cada parte separada de un
ser viviente sabe lo que las otras partes están intentando lograr
siendo que cada una de ellas realiza una función diferente? ¿Por
qué medios una parte hace entender a las otras lo que piensa
hacer?... ¿Cómo es que estas partes saben - cuándo se
encuentran todavía dentro del huevo del pájaro por ejemplo- que
deben formar un pájaro que come granos, que debe tener un pico
y alas?
El principio de Darwin de la supervivencia del más fuerte ha
destruido la vida humana, porque ha servido de justificativo para
cada opresor, ya sea este un individuo o un gobierno. Cuando el
opresor comete una injusticia, se apropia de lo que no es suyo,
desata una guerra, etc. él no cree que está haciendo algo malo más bien, cree que está siguiendo una ley natural, según las
pretensiones de Darwin, la ley de la supervivencia del más
fuerte. Esta pretensión llevó a los excesos más feos de
colonialismo.
(2) La selección natural, la tendencia de aparear solo con los
individuos más fuertes lo que motiva la extinción de los
individuos más débiles, no es prueba de que haya ocurrido
evolución en esa especie. Lo qué entendemos de ésta situación
es que individuos más fuertes de una especie dada sobreviven
mientras que los especimenes más débiles desaparecen.
Si un cambio evolutivo se produce en un espécimen tendrá
como efecto una disminución del deseo de apareamiento en el
mismo, pues la atracción entre machos y hembras de una especie
disminuye según aumenta la diferencia física y genética entre
ellos. Esto es lo que sugirió el famoso científico Duwayr Zansky
en 1958, un siglo después de Darwin. Zansky dijo: "La
diferencia física debilita el instinto de reproducción del
espécimen evolucionado, pues el deseo de aparearse disminuye

según aumenta la diferencia entre los especimenes
(evolucionados y los no evolucionados). Y no es cierto que las
características nuevas de un espécimen se puedan heredar
genéticamente a sus descendientes."
Por ejemplo; un herrero musculoso no transmite la fuerza de sus
músculos a sus descendientes, así como el sabio no transmite su
sabiduría genéticamente a sus hijos.
(3) La insinuación de que algunas características surgen
accidentalmente y que después son heredadas por los
descendientes ha sido rechazada por la ciencia de la genética.
Toda característica que no se lleve en los genes es una
característica ganada o adquirida que no puede ser heredada por
la descendencia.
El Profesor Nabel George, un conocido científico en este campo,
dice: "Por esa razón, la selección natural no explica la teoría de
evolución. Sólo explica que los más débiles morirán, y que
algunas características predominarán entre los miembros de la
especie. Aquéllos que hablan de ‘saltos evolutivos’ quieren decir
que a un animal que originalmente no tenía un ojo de repente se
le formó uno debido a la acción de algunos rayos.
Algunos especialistas han demostrado que los Rayos X pueden
causar cambios en el número de genes, pero este cambio ocurre
en algo que ya existe; los rayos no crean nada. El número de
genes de un mono difiere del número de genes de un humano.
Los Rayos X sólo afectan a los genes existentes; ¿cómo
pudieron estos rayos que no poseen cualquier forma de
inteligencia crear la inteligencia en hombre, la cual lo distingue
de los monos y otros animales?
Estos rayos pueden afectar a los genes, pero este efecto en
realidad distorsiona (deforma) en vez de mejorar, como pasa en
el caso de los rayos atómicos (la radiación). Esto además del
hecho que la ciencia de la genética refuta la teoría de Darwin,
como nos lo demuestra la experiencia. Los judíos, y los

musulmanes, han estado circuncidando a sus hijos durante
siglos, pero esto no ha llevado a que alguno de sus niños nazca
ya circuncidado. Mientras más se adelanta la ciencia, la teoría de
Darwin demuestra estar más y más equivocada.
La realidad no apoya a esta teoría
(1) Si esta teoría fuese correcta, seriamos testigos de la aparición
de muchos animales y personas por medio de la evolución, no
sólo a través de la reproducción. Aun siendo que la evolución
requiere de un tiempo largo, esto no quiere decir que no
podemos presenciar a monos evolucionar en hombres.
(2) Aun si aceptáramos que las circunstancias naturales y la
selección natural convirtieron a un mono en hombre, por
ejemplo, no podemos aceptar que estas circunstancias también
dictaron que se haya formado una mujer que acompañe a este
hombre, para que puedan reproducirse y que exista un equilibrio
entre ambos.
(3) La habilidad para adaptarse qué nosotros vemos en criaturas
como el camaleón que cambia su color según el lugar dónde se
encuentra, es una habilidad inherente a la formación de esa
criatura. Esta nace con esta habilidad la cual existe en algunos y
se encuentra escasamente presente en otros. Todas las criaturas
tienen límites que no pueden pasar. La habilidad de adaptarse es
un potencial innato, no es una característica desarrollada
motivada por el medio ambiente como los defensores de esta
teoría dicen. Si fuese así, el medio ambiente habría forzado a las
piedras, la tierra, y otros objetos inanimados a adaptarse.
(4) Las ranas se distinguen del hombre por su habilidad de vivir
tanto en la tierra como en el agua. Las aves se distinguen del
hombre por su habilidad de volar y su velocidad de movimiento.
El olfato de un perro es más sensible que el de un humano - ¿es
el olfato del perro más adelantado que el del ser humano? ¿Son

las ranas y aves más adelantadas que los humanos en algunos
aspectos? Los ojos del camello, el caballo y el asno ven
claramente tanto de día como de noche, mientras que los ojos
humanos son incapaces de ver en la oscuridad. La visión de un
águila es más aguda que la del humano. Entonces, ¿Son las
águilas y asnos más adelantados que el hombre? Si tomamos a la
autosuficiencia como base de la superioridad, entonces las
plantas son superiores al hombre y a todos los animales, porque
ellas fabrican su propio alimento y no necesitan que las
alimenten.
Si tomamos el tamaño como base de la superioridad, entonces
los camellos y elefantes o los animales prehistóricos (los
dinosaurios por ejemplo) serían superiores al hombre.
La actitud de eruditos naturalistas respecto a esta teoría
(1) Aquéllos que apoyan esta teoría. Su razón para apoyarla es
principalmente apoyar la libertad de pensamiento que la Iglesia
prohibía y perseguía. Los científicos naturalistas lanzaron una
guerra contra los sacerdotes de la Iglesia y su pensamiento
después de que el conflicto entre los dos lados tomó un giro
violento.
(2) Aquéllos que la oponen. Estos exigen evidencia tangible de
que la selección natural haya cambiado a cualquier especie, en
especial a la humana. Aquéllos que la oponen porque quieren
pruebas naturales no son menos en número o en su
determinación para resistirla que los teólogos en Europa que
también la oponen.
Éstas son algunas de las opiniones de los científicos que se
oponen a esta teoría citadas por el Prof. Ibrâhîm Hûrânî: "Los
científicos no han podido demostrar la teoría de Darwin; de
hecho ellos la han refutado y criticado…". Entre ellos están los
científicos Nechel y Dallas cuyos comentarios pueden resumirse
como sigue: "La evolución por selección natural no puede

aplicarse en el caso del hombre; éste sólo puede haber sido
creado directamente."
Otro científico, Farkho, dijo: "Se nos hace claro de la vida real
que hay una diferencia grande entre humanos y monos. No
podemos decir con seguridad que el hombre desciende de los
monos o de cualquier otro animal, por lo que no debemos decir
tal cosa."
Otro científico, Mivart, dijo, después de examinar las realidades
de la vida en detalle: "La teoría de Darwin es inaceptable y es
una opinión infantil."
Von Biskoun dijo, después de que él y Farkho realizaron un
estudio comparativo de humanos y monos: "La diferencia entre
los dos es básica y muy grande…"
Agassiz dijo, en un estudio que entregó durante un seminario
sobre ciencia Victoriana, que la teoría de Darwin era falsa y que
estaba de hecho equivocada, sus métodos no tenían nada que ver
con la ciencia, y su teoría no fue de ayuda.
Huxley que era un escéptico y amigo de Darwin dijo que
considerando la evidencia que tenemos, nunca podrá
demostrarse que cualquier tipo de plantas o animales evolucionó
por medio de, ya sea, la selección natural o la selección
artificial.
Tyndall, que era como Haeckel, dijo: "Indudablemente aquéllos
que creen en la evolución no están al tanto del hecho que esta
está basada en principios que no han sido demostrados (es decir,
son principios hipotéticos). Es obvio que la teoría de Darwin
necesita cambios."
Una teoría y no un hecho
Por todas estas razones, lo que Darwin dijo sobre la evolución es
llamado de ‘la teoría de la evolución’. Para los científicos, hay
una gran diferencia entre una teoría y un hecho o ley. Según su

terminología, una teoría es algo que puede ser verdadero o falso,
mientras que un hecho o ley es algo que no puede ser falso.
Entonces, ¿Por qué es que se ha extendido tanto?
La razón de por qué esta teoría se ha extendido tanto es que
apareció en un momento cuando Allah decretó que los círculos
científicos occidentales se rebelaran contra la tiranía intelectual
de la Iglesia y el fundamentalismo cristiano. El adelanto de la
ciencia jugó un papel importantísimo en exponer la falsedad de
ciertos argumentos del fundamentalismo cristiano; lo que llevó a
la erupción de un enfrentamiento vicioso entre la ciencia y el
cristianismo, en el que muchos científicos fueron sentenciados
y ejecutados. En esta acalorada disputa, ambos lados hicieron
uso de toda arma a su disposición, y esta teoría se extendió
como un arma usada por los científicos contra su propia religión,
y posteriormente contra la religión de cada tierra que ellos
colonizaron. Ellos hicieron esto porque creían que la teoría era
correcta, y a manera de vengarse contra la religión cristiana, que
había intentado prohibir el desarrollo de la investigación
científica. Luego, esta teoría fue utilizada como un medio para
destruir a las religiones de las naciones colonizadas, facilitando
así a los colonialistas el dominio sobre sus colonias.
Consecuentemente el sistema de educación colonialista, después
de destruir la religión de las personas, impuso el estudio de esta
teoría en el programa educativo oficial, presentándolo con una
apariencia científica y erudita para que los estudiantes creyeran
que es verdad, inculcando así en las mentes de los estudiantes la
equivocada noción de que la ciencia –o por lo menos su ciencia
falsificada- contradice a la religión, buscando así que las
personas rechacen su religión (y adopten la de sus opresores).
Le basta al lector saber que debido a esta teoría muchos
musulmanes se desviaron de su religión. Por esta razón los
colonialistas insistían en enseñar esta teoría a los niños

musulmanes en sus escuelas siendo que la ley americana
prohibía la enseñanza de esta teoría a en sus escuelas desde
1935.
Pero en Europa, y después de acertarle el tiro de gracia a su
desviada religión, los científicos anunciaron que la teoría de
Darwin –la cual constantemente utilizaban en su lucha contra la
religión- no era un hecho científico; no era más que una teoría, y
mientras más se adelantaba la ciencia, más clara se hacia la
falsedad de la teoría.
El Corán y la teoría de Darwin
Cuando el Corán habla sobre el pasado, las personas deben
escuchar y prestar atención.
(Y cuando el Corán sea leído escuchadlo con atención y
guardad silencio…) (Corán 7: 204) - porque procede del
Omnisapiente, el Omnisciente, Aquél cuyo conocimiento abarca
todas las cosas. ¿Qué es lo que sabe el hombre? Comparado con
el conocimiento de Allâh, éste no sabe nada.
(… Allâh sabe y vosotros no sabéis.) (Corán 2: 216) ¿Y cómo
no va a saber sobre los asuntos de Sus criaturas siendo que Él las
creo?
(¿Acaso no lo va a saber Quien creó todo? Él es Sutil, y está
bien informado de cuanto hacéis.) (Corán 67: 14)
¿Cómo es que las personas son tan audaces e insolentes al hablar
sobre sus orígenes siendo que no fueron testigos del momento
de la creación?
(Sabed que no les hice testigos [ni a Iblîs ni a su descendencia]
de la creación de los cielos y de la tierra ni tampoco de su propia
creación …) (Corán 18: 51).
Es debido a que no fueron testigos de la creación de sus
personas que sus aciertos sobre el tema son pocos y sus errores
muchos.

La verdad es contraria a esta teoría
Lo que el Omnisapiente Omnisciente, Creador del hombre, dice
es diametralmente opuesto a lo que estas personas ignorantes
dijeron. Allâh, el Exaltado, nos dice que Él creó al hombre como
una criatura completa e independiente. Él les informo a Sus
ángeles sobre su creación aun antes de crearlo.
(Y cuando tu Señor le dijo a los Ángeles: He de establecer una
generación tras otra [de hombres] en la tierra…) (Corán 2: 30)65
Allâh, elevado y glorificado sea, nos ha informado sobre la
substancia de la que creó al hombre. Él lo creó a partir de tierra:
(…sabed que Nosotros hemos creado [a Adán a partir] de
tierra…) (Corán 22: 5)
Abû Mûsâ Al Ash'arî dijo: "Oí al Mensajero de Allâh (que la Paz
y las Bendiciones de Allâh sean con él) dijo: ' Allâh creó a Adán
de un puñado de tierra que Él recogió de toda la Tierra, es por
eso que los hijos de Adán varían como la tierra varía; algunos
son rojos, algunos son blancos, algunos son negros, y algunos
son de colores intermedios 66 , algunos son afables, otros son
difíciles, algunos son malos y otros son buenos."67
El agua es (también) uno de los elementos de la creación de
hombre:
(Y Allâh creó todo ser vivo a partir de agua…) (Corán 24: 45)
El hombre fue creado de agua y tierra (es decir; de barro):
(Él es Quien os creó de barro…) (Corán 6: 2)
Este barro se convirtió en arcilla, como la arcilla de alfarería,
(Creó al hombre de arcilla como la cerámica…) (Corán 55: 14)
Allâh, elevado y glorificado sea, creó al hombre con Sus manos:
[So when your Lord told the angels: “I am placing an overlord on earth.”] - T.B.
Irving. [Behold, thy Lord said to the angels: “I will create a vicegerent on earth.”] A. Yusuf Ali.
65

66

Es decir, entre el blanco y el negro, el rojo y el blanco, etc.

67

Ahmad, At-Tirmidhî y Abû Daûud (Mishkât Al Masâbîh, 1/36, no. 100).

(Dijo Allâh: ¡Oh, Iblîs! ¿Qué te impide hacer la reverencia ante
lo que creé con Mis manos?… ) (Corán 38: 75)
Allâh, el Exaltado, creo a Adán hueco al principio. Según el
Hadîz narrado por Anas (que Allâh este complacido con él), el
Mensajero de Allâh (que la Paz y las Bendiciones de Allâh sean
con él) dijo: "Cuando Allâh formó a Adán en el Paraíso, Él lo
dejó dijo allí el tiempo que quiso, e Iblîs empezó a dar vueltas a
su alrededor, observándolo. Cuando Iblîs vio que Adán era
hueco, supo que éste era una criatura que no era sólida (o sea:
fuerte)."68
Allâh, el Exaltado, insufló en esta arcilla de Su Espíritu, y la
vida entró en él, y Adán empezó a oír, ver, hablar, pensar y a ser
consciente. Allâh ordenó a los ángeles que se postren ante Adán
cuando insufló en él de Su Espíritu y la vida entro en él.
(Y cuando lo haya plasmado y haya soplado en él su espíritu,
haced una reverencia ante él.) (Corán 38: 72)
Allâh, el Elevado, nos informa acerca del lugar dónde lo hizo
morar después de haberlo creado:
(Dijimos: ¡Oh, Adán! Habita con tu esposa en el Paraíso …)
(Corán 2: 35)
Tan pronto fue completada su creación, Adán empezó a hablar y
entendía lo que se decía:
(Y enseñó a Adán los nombres de todas las cosas, luego se las
expuso a los Ángeles y dijo: Decidme sus nombres, si es que
decís la verdad.
Dijeron: ¡Glorificado seas! No tenemos más conocimiento que
el que Tú nos has concedido, Tú eres Omnisciente, Sabio.
Dijo: ¡Oh Adán! Infórmales sus nombres..) (Corán 2: 31-33)
Abû Huraîrah (que Allâh este complacido con él) dijo: El
Mensajero de Allâh (que la Paz y las bendiciones de Allâh sean
con él) dijo: "Cuando Allâh creó a Adán e insufló en él Su
Espíritu, Adán estornudó y dijo, 'Al Hamdu lillâh (alabado sea
68

Muslim, 4/2016, no. 2611.

Allâh), ' alabando a Allâh por Su permiso. Su Señor le dijo, '
Que Allâh tenga misericordia de ti, Oh Adán. Ve hacia esos
ángeles – un grupo de ángeles que estaban sentados- 'y diles, AsSalâmu 'alaîkum. ' Ellos dijeron, "Wa 'alaîk As-Salâm ûa
rahmatullâh."69
Este primer hombre era Adán que es el padre de todas las
personas. De Adán, Allâh, el Omnipotente, creó a su esposa
Hauâ' (Eva),
(¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os ha creado a
partir de un solo ser, del que creó a su esposa e hizo descender
de ambos muchos hombres y mujeres…) (Corán 4: 1)
El hombre no fue creado imperfecto, para posteriormente ser
completado como pretenden los defensores de la teoría de la
evolución. Por el contrario, él estaba completo, después su
constitución empezó a disminuir en tamaño y fuerza. Según un
Hadîz narrado por Al Bujârî y Muslim en sus Sahîh de Abû
Huraîrah, el Profeta (que la Paz y las bendiciones de Allâh sean
con él) dijo: "Allâh creó a Adán y su altura era sesenta codos"70.
Por eso los creyentes entrarán en el Paraíso físicamente
perfectos, con la forma de Adán. El resto del Hadîz citado dice:
"Todos los que entren en el Paraíso entraran con la forma de
Adán cuya altura era sesenta codos". Entonces él (Profeta) dijo:
"La forma de hombre ha estado disminuyendo (en la altura)
desde ese tiempo hasta ahora."71
Éste es un breve resumen de lo que el Corán y los Ahâdîz dicen
sobre la creación del hombre. No hemos citado todos los textos
del Corán y la Sunnah relacionados con este tema, pero lo que
69

At-Tirmidhî, Mishkât Al Masâbîh, 2/542, no. 4662. El editor de Al Mishkât dijo: Fue
clasificado como Saĥîĥ por Al Hâkim y Adh-Dhahabî lo secundó. Y lo que ambos
dijeron es correcto.
70

Bujârî, 6/362, no. 3326; Muslim, 4/2183, no. 2841. esta redacción es del Bujârî.

71

Ídem. Aquí la redacción citada es la narrada por Muslim.

hemos expuesto provee una imagen clara no dejando lugar para
la confusión e imaginación. Esto es lo que Islam dice sobre los
nobles orígenes del hombre y de los que debe sentirse orgulloso.
Esta idea acerca del hombre de la antigüedad que fuera y es
enseñada por los estudiosos y profesores de historia, que lo
presentan como un salvaje que no puede hablar y no puede hacer
nada bien, que aprende de los animales, ha desacreditado el
noble origen del hombre.
Conclusión
Ha llegado la hora de que despertemos y volvamos a nuestra
religión basándonos en el Libro de nuestro Señor, que esta lleno
de bondad. Este libro nos informa de lo que pasó antes de
nosotros y de lo que pasará en el futuro. Es una cuestión seria, y
no es un juego, y quien sigua la guía de cualquier otra fuente se
habrá perdido…
Es hora que nos mantengamos alejados de los postulados de las
mentes corruptas en tales áreas, es decir, en asuntos sobre los
que Allâh ha hablado claramente y sin dejar lugar para las
opiniones de las personas.
Debemos poner fin a esta derrota intelectual que ha hecho que
nos apresuremos en aceptar cada cosa nueva sin detenernos a
pensar. Sólo nos damos cuenta de nuestros errores cuando
aquéllos que los originaron y difundieron perecen.

CAPÍTULO 2
DEFINICIÓN DE ALLAH Y LA RELACIÓN DE LOS
CORAZONES CON ÉL
INTRODUCC IÓN
No hubiera habido necesidad de discutir el tema anterior en
profundidad si no fuera por el hecho que son muchas las dudas y
argumentos engañosos que lo rodean, por lo que el investigador
se ve obligado a exponer sus falacias.
Es momento que discutamos en detalle el segundo tema que es
el más importante de este libro, el corazón del asunto.
Ya hemos afirmado que el Corán trata este asunto de dos
maneras para confirmar esta gran realidad,:
(a) Habla de la perfección de la creación de Allâh y describe las
maravillas del universo las cuales indican la grandeza del
Creador.
(b) Habla directamente sobre Allâh, el Exaltado, - Su ser,
nombres, atributos, bendiciones y creaciones. Trataremos de
discutir esto en detalle - in shâ Allâh (si Dios quiere) y es en
Allâh, el Omnipotente, que buscamos ayuda.

1 - LA EVIDENCIA DE LOS MILAGROS NATURALES
QUE INDICAN LA EXISTENCIA DE UN CREADOR E
INICIADOR
1) La Metodología del Corán al usar los milagros naturales
como evidencia

(a) Explorando el universo mediante de la descripción
coránica
El Corán nos lleva en un viaje a través de los confines del
universo y las diferentes partes de la tierra, haciendo una pausa
para que reflexionemos sobre las flores de los prados,
elevándonos hasta las estrellas y sus órbitas. Abriendo de esta
manera nuestros ojos y corazones, mientras nos muestra cómo el
poder y decreto de Allâh operan en Su creación, descubriendo
para nosotros los misterios de la creación, guiándonos hacia la
sabiduría por detrás de la creación, y explicando las inmensas
bendiciones con las que Él nos ha agraciado y al universo
alrededor nuestro.
El Libro de Allâh discute largamente acerca de este tema tanto
en sus capítulos largos como cortos. Es una discusión muy
interesante que cautiva el alma, es un placer de escuchar.
Estimula las emociones y sentidos.
He estudiado mucho acerca de lo que la ciencia y los científicos
han descubierto sobre todos los aspectos de la vida, explicando
los misterios de la creación y cómo la creación indica la
existencia del Creador, pero nunca he encontrado algo como las
bellas descripciones que da el Corán, con tanto detalle que
estimula las emociones y que guían al corazón, alcanzando
conclusiones precisas. ¿Y cómo podría ser de otra manera,
siendo que es la revelación del Omnisapiente, el Más digno de
Alabanza?
Las Acciones de Allâh en el Universo
Acompáñenme en una jornada a través de las aleyas (versos) del
Corán, dónde exploraremos este universo para ver cómo el
poder de Allâh opera en las diferentes áreas: en una semilla
colocada en el interior de la tierra que se divide en dos y cuyas
raíces se hunden en la tierra, para que de una semilla inanimada
surja la vida
representada en su tallo, hojas,

fragantes flores y frutas que nutren a los hombres y bestias …
en el alba cuando despunta… en la quietud de la noche… en los
movimientos del sol y luna…
(Por cierto que Allâh hace que germinen el grano y el hueso del
dátil, y hace surgir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo.
¡Ése es Allâh! ¡Cómo podéis desviaros!
Hace que el alba despunte, dispuso que la noche sea para
descansar, e hizo que el sol y la luna os sirvan para computar [el
tiempo]. Esto es el decreto del Poderoso, Omnisciente.) (Corán
6: 95-96)
Miren las nubes y cómo son formadas por Allâh:
(¿Acaso no observas que Allâh impulsa las nubes lentamente,
luego las agrupa hasta formar cúmulos, y después ves caer la
lluvia de entre ellas? ¿Acaso no reparas que Allâh hace caer del
cielo granizo con el que azota a quien quiere y protege de él a
quien Le place, cuando sólo el resplandor del relámpago podría
enceguecerles?.) (Corán 24: 43)
Allâh, el Altísimo, nos dice sobre la sombra:
(¿No ves [¡Oh, Muhammad!] cómo tu Señor extiende la
sombra? Si Él quisiera, podría dejarla fija, pero pusimos al sol
como guía de ella.
Luego hacemos que ésta vaya desapareciendo gradualmente.)
(Corán 25: 45-46)
Analicemos cómo Él, el Omnipotente, dispone los asuntos de la
vida y los seres vivientes, y la noche y el día:
(Di: ¡Oh, Allâh, Soberano del Reino! Tú concedes el poder a
quien quieres y se lo quitas a quien quieres, dignificas a quien
quieres y humillas a quien quieres. En Tus manos está el bien.
Allâh tiene poder sobre todas las cosas.
Tú insertas la noche en el día y el día en la noche. Tú haces
surgir a lo vivo de lo muerto y a lo muerto de lo vivo. Tú
sustentas sin medida a quien Te place.) (Corán 3: 26-27)

El Corán no sólo nos informa sobre el poder de Allâh y de cómo
opera en el universo, cómo Su conocimiento abarca a todas Sus
criaturas y cómo Él es quien dispone de todos los asuntos también nos dice el propósito con el que Él creó al universo.
Allâh, el Exaltado, creó esta tierra para el ser humano:
(Él es Quien creó para vosotros todo cuanto hay en la tierra…)
(Corán 2: 29)
Él la creó para nosotros de una manera que satisface nuestra
naturaleza y que nos beneficia. Esto es lo que el Corán llama
‘sometimiento’ (tasjîr).
Y él no nos dice esto sólo a manera de información; sino que
nos explica el sometimiento que Allâh ha creado en el universo:
(¿Acaso no veis que Allâh os sometió todo cuanto hay en los
cielos y en la Tierra…) (Corán 31: 20)
La creación de las estrellas nos ayuda a guiarnos por la noche,
ya sea que viajemos por tierra o por mar:
(Y Él es Quien ha creado las estrellas para que vosotros podáis
guiaros por ellas (cuando os encontráis viajando] en las tinieblas
de la tierra y del mar. Por cierto que hemos evidenciado los
signos para quienes reflexionan.) (Corán 6: 97)
La tierra y el cielo, la caída de lluvia del cielo, las naves que
navegan en el mar, los ríos que fluyen a lo largo de la tierra, el
sol y la luna, la sucesión de la noche y el día… todo esto ha sido
creado para nuestro beneficio:
(Allâh es Quien creó los cielos y la Tierra e hizo descender la
lluvia del cielo con la que hace brotar los frutos para vuestro
sustento. Él os sometió las naves para que con ellas surquéis el
mar por Su designio, y os sometió los ríos [para que os
beneficiéis de ellos].
También sometió el sol y la luna, que siguen su curso
incesantemente, y dispuso que la noche suceda al día.

Él os ha dado todo cuanto Le pedisteis. Sabed que si intentarais
contar las gracias de Allâh no podríais enumerarlas; ciertamente
el hombre es injusto, desagradecido.… ) (Corán 14: 32-34)
(2) Las bendiciones de Allâh en el universo
El Corán nos dice que Allâh, el Altísimo, ha creado este
universo y lo ha sometido a nosotros. Lo ha hecho compatible
con nuestra naturaleza, y lo ha ordenado de la tal manera que sea
apropiado para la vida humana. El Corán usa esta explicación a
manera de exhortar al hombre para que agradezca a su Señor, ya
que el hombre tiene la inclinación natural de amar a quien es
bueno con él:
(¿Acaso la recompensa del bien no es el bien mismo? ) (Corán
55: 60)
El Corán habla en detalle sobre las bendiciones con las que
Allâh, el Omnipotente, ha agraciado a Sus siervos:
(Diles [¡Oh, Muhammad!]: Él es Quien os creó, y Quien os
agració con el oído, la vista y los corazones. ¡Qué poco
agradecéis!) (Corán 67: 23) - y la creación alrededor de ellos:
(Él creó a la Tierra como un lecho [propicio para que la
habitaseis], y puso en ella caminos, para que pudierais orientaros
y transitarla.
Él hace descender agua del cielo en la justa medida, y así vuelve
a dar vida a un territorio árido; de la misma manera seréis
resucitados.
Él creó todas las especies [de a pares], y os sometió las
embarcaciones y los animales que montáis.… ) (Corán 43: 1013)
Él, el Omnipotente, ha creado el sol y la luna para nosotros de
una manera que sirve nuestros intereses y nos beneficia:
(Él es Quien hizo que el sol tuviese luz propia y determinó que
la luna reflejase su luz en distintas fases para que podáis
computar el número de años y los meses…) (Corán 10: 5)

Al An'âm - los camellos, el ganado y ovejas - y los caballos, las
mulas y asnos, todos han sido creados para que nos
beneficiemos de ellos, y todos han sido creado de una manera
que satisface nuestra naturaleza:
(Y creó a los ganados, de los cuales obtenéis vuestros abrigos y
otros beneficios y también de ellos os alimentáis.
Vosotros os regocijáis cuando los arreáis por la tarde y cuando
los lleváis a pastar por la mañana.
Llevan vuestras cargas a lugares que vosotros no podríais llegar
sino con mucha dificultad. Por cierto que vuestro Señor es
Compasivo, Misericordioso.
Y [creó] los corceles, las mulas, los asnos como montura y para
que os luzcáis con ellos. Y creó muchas otras cosas que no
conocéis.) (Corán 16: 5-8)
El mar también ha sido creado para nosotros; en su creación y
en los barcos que navegan en él hay muchas cosas que nos
benefician:
(Él es Quien ha sometido el mar para que podáis comer de él
carne fresca y extraer adornos para engalanaros. Las naves
pueden surcarlo, y vosotros podéis beneficiaros con esto para
procurar la gracia de Allâh [vuestro sustento]. ¿Por qué no sois
agradecidos?) (Corán 16: 14)
Allâh, elevado sea, creó a las abejas, las cuales producen para
nosotros deliciosa miel, que nos alimenta y es una fuente de
curación para el hombre,:
(Tu Señor les inspiró a las abejas: Habitad en las moradas que
hayáis construido en las montañas, en los árboles y en las que el
hombre os construya.
Luego comed de todos los frutos y transitad por donde os ha
facilitado vuestro Señor. De su abdomen sale un jarabe de
diferentes colores que es medicina para los hombres. En esto
hay un signo para quienes reflexionan.) (Corán 16: 68-69)

El Corán nos insta a buscar y conocer a Allâh a través de
Sus Señales Universales
El Corán insta a los siervos de Allâh a que observen y
reflexionen acerca de las señales (que indican la existencia de
Allâh) en el universo - la tierra, los cielos, todo lo que hay en y
entre ellos - y ha hecho de esta observación y reflexión acerca de
las mismas un tipo de recordatorio que beneficia a los creyentes.
Me gusta la manera en que algunas personas contemporáneas
llamaron a este método: "La ley de caminar y observar", ya que
el Corán frecuentemente le dice al hombre que viaje por la tierra
y observe y que aprenda de eso. Esto puede entenderse en un
sentido literal, físico o puede significar el pensamiento y
reflexión.
La orden de hacer esto es dada en términos generales:
(Di: Observad lo que hay en los cielos y la tierra.) (Corán 10:
101) - y en términos específicos:
(Que el hombre observe de qué fue creado…) (Corán 86: 5)
(Que reflexione el hombre en su alimento.) (Corán 80: 24)
(3) Cómo el Corán usa sus aleyas (versos) para demostrar
que el Creador es quien merece el Señorío y la Divinidad y la
falsedad de todo lo que es adorado en lugar de Allâh
El Corán usa los fenómenos del universo material como
argumentos para debatir con los mushrikin (los politeístas) y
establece la prueba contra ellos:
(¿Acaso los incrédulos no reparan que los cielos y la Tierra
formaban una masa homogénea y la disgregamos, y que
creamos del agua a todo ser vivo? ¿Es que aún después de esto
no creerán?
Y por cierto que afirmamos las montañas en la Tierra para que
no se sacudiera, y dispusimos caminos para que viajéis por ellos.

E hicimos del cielo un techo, al cual contenemos para que no se
desplome [sobre la Tierra], pero los incrédulos a pesar de ello se
niegan a reflexionar en Sus signos.
Y Él es Quien creó la noche y el día, y dispuso que el sol y la
luna recorran cada uno su órbita.) (Corán 21: 30-33)
Él les muestra la naturaleza corrupta de sus creencias en sus
dioses los cuales no poseen los atributos de la Soberanía o
Dominio (Rubûbîah) y la Divinidad (Ulûhîah) qué los
calificarían como merecedores del culto y de ser tomados como
los dioses en lugar de Allâh, el Altísimo:
(Di [¡Oh, Muhammad!]: ¡Alabado sea Allâh! La paz sea sobre
Sus siervos elegidos. ¿Quién es mejor: Allâh o lo que Le
asocian?
¿Acaso Quién creó los cielos y la tierra e hizo descender para
vosotros agua del cielo, con lo cual hizo surgir jardines
espléndidos cuyos árboles no hubierais podido hacer brotar
vosotros [puede compararse a quien no es capaz de crear nada
de eso]? ¿Acaso puede haber otra divinidad junto con Allâh?
Realmente son desviados.
¿Acaso Quién hizo de la tierra un lugar firme, dispuso en ella los
ríos, fijó las montañas y puso entre los dos mares una barrera
[puede equipararse a quien no es capaz de crear nada de eso]?
¿Acaso puede haber otra divinidad junto con Allâh? Realmente
que la mayoría no saben lo que hacen.
¿Acaso Quién responde al afligido cuando le invoca, alivia los
pesares y hace que vosotros os sucedáis unos a otros en la tierra
[puede equipararse a quien no es capaz de hacer nada de eso]?
¿Acaso puede haber otra divinidad junto con Allâh? Realmente
son pocos los que reflexionan.
¿Acaso Quién os guía en la oscuridad [de la noche] por la tierra
y el mar, y envía los vientos que traen las lluvias como una
misericordia [puede compararse a quien no es capaz de hacer

nada de eso]? ¿Acaso puede haber otra divinidad junto con
Allâh? Allâh está por encima de lo que Le asocian.
¿Quién origina la creación y luego la reproduce, y Quién os
sustenta [con las gracias] del cielo y de la tierra [puede
compararse a quien no es capaz de hacer nada de eso]? ¿Acaso
puede haber otra divinidad junto con Allâh? Di: Presentad
vuestra prueba, si es verdad lo que decís.) (Corán 27: 59-64)
estas aleyas (versos) nos explican como sus supuestos dioses no
merecen ser adorados, ya que Allâh solo es el Creador de los
cielos y la tierra, sólo El es Quien hace descender la lluvia del
cielo y hace brotar los jardines que refrescan el alma y son un
deleite para la vista. Él es Quien ha hecho de la Tierra una
morada estable, ha puesto ríos en su medio, y ha colocado
montañas firmes en ella… Él es quien merece verdaderamente la
adoración.
Debemos usar este tipo de evidencia al confrontar a los
incrédulos y ateos, porque los Mensajeros han usado mucho esta
evidencia. Ibrâhîm (Abraham) (que la Paz de Allâh sea con él),
el amigo íntimo del Más Misericordioso, debatió con aquél ateo
y estableció la prueba contra él usando este tipo de evidencia,
dejándolo perplejo y sin palabras con que refutar:
(¿Acaso no has reparado [¡Oh, Muhammad!] en quien discutió
con Abraham acerca de su Señor valiéndose del poder que Allâh
le había concedido? Dijo Abraham: Mi Señor es Quien da la
vida y la muerte; le replicó: Yo también doy la vida y la muerte.
Dijo Abraham: Por cierto que Allâh hace que el sol salga por el
oriente, haz tú que salga por el occidente. Entonces, el incrédulo
quedó desconcertado. Y Allâh no guía a los inicuos.) (Corán 2:
258)
Mûsâ [Moisés (que la Paz de Allâh sea con él)], el hombre que
habló con Allâh, usó el mismo argumento cuando confrontó al
tirano de su época, Fir’aûn (Faraón). Musa se mantuvo

produciendo evidencia tras evidencia hasta que Faraón se quedo
sin argumentos, y finalmente recurrió al uso de amenazas:
(Preguntó el Faraón: ¿Qué es el Señor del universo?
Dijo [Moisés]: Es el Señor de los cielos, la Tierra y todo lo que
hay entre ellos. ¿Es que no os convencéis de ello?
Dijo [el Faraón] a quienes estaban en torno a él: ¿Habéis oído?
Agregó [Moisés]: Él es vuestro Señor, y también el Señor de
vuestros ancestros.
Dijo [el Faraón a su pueblo]: En verdad, el Mensajero que os ha
sido enviado es un demente [y no responde lo que le pregunto].
[Moisés] Prosiguió: Él es el Señor del oriente y del occidente, y
de lo que hay entre ambos. ¿Es que no razonáis?
Dijo [el Faraón]: Si adoptas otra divinidad que no sea yo te
encarcelaré) (Corán 26: 23-29)
Esta metodología es la que siguieron todos los Mensajeros al
presentar las evidencias. Veamos Sûrat Ibrâhîm [versos 9 y 10]
y leamos acerca de lo que las naciones que desmintieron a sus
mensajeros; el pueblo de Nûh (Noe) y 'Ad y Zamûd, y aquéllos
que vinieron después de ellos, dijeron, y reflexionemos sobre
cómo los Mensajeros les contestaron diciendo:
(Sus Mensajeros les respondieron: ¿Acaso tenéis duda acerca de
Allâh, creador de los cielos y la Tierra?… ) (Corán 14: 10)
Ellos probaron la veracidad de su llamada refiriéndose al hecho
que Allâh, el Altísimo, es el Creador de los cielos y la tierra.
El Kufr (el escepticismo, la incredulidad) es reprensible y
extraño ante tan claras pruebas
De aquí que el Corán haga una pregunta que indica cuan extraña
es la actitud escéptica de los incrédulos siendo que las pruebas y
evidencias son tan claras:
(¿Cómo osáis no creer en Allâh siendo que no existíais y os dio
la vida, luego os hará morir y finalmente os resucitará y a Él
seréis retornados? ) (Corán 2: 28) y en otra aleya, pregunta:

(¡Oh, hombres! ¿Qué os sedujo para que os apartaseis de
vuestro Señor Generoso?
Quien os creó y os dio una bella conformación
Y dispuso para vosotros la figura que quiso.) (Corán 82: 6-8)
El resultado de la observación y meditación del hombre sobre si
mismo y el universo que lo rodea es que éste se vuelve a su
Creador y lo Glorifica. Por esto, es extraña la actitud de los
incrédulos quienes a pesar de las pruebas descreen y niegan eso.
(¿Qué os sucede que no teméis la grandeza de Allâh?
Él os creó en etapas sucesivas.
¿Acaso no habéis visto cómo Allâh ha creado siete cielos
superpuestos?
Puso en ellos la luna para que reflejase la luz y el sol como
lámpara [para que la generase].
Allâh os creó de la tierra.
Después os hará volver a ella [al morir], y os hará surgir
nuevamente de ella [el Día del Juicio]) (Corán 71: 13-18)
(4) Aquellos que se benefician de las señales del universo son
los dotados de intelecto
Las señales de Allâh en el universo sólo se les hacen manifiestas
en toda su realidad inspiradora a los corazones que recuerdan y
le rinden culto a Allâh, porque todos los velos han sido retirados
de estos corazones y los mismos están abiertos a las maravillas
del universo. El Corán establece esta conexión entre los
corazones humanos y el ritmo de este inmenso y hermoso
universo. Esta conexión crea la percepción que descubre el
universo nuevamente. Esta percepción y descubrimiento tiene
un gran impacto en los corazones humanos y se vuelve algo
precioso en las vidas humanas. Esta conexión es establecida por
el Corán entre el entendimiento, el aprendizaje y el hombre que
aprende y entiende. Es por esto que el Corán afirma que ésos
que son guiados por las señales del universo son un cierto tipo
de personas:

(En la creación de los cielos y la tierra y en la sucesión de la
noche y el día hay signos para los dotados de intelecto.
Aquellos que invocan a Allâh estando de pie, sentados o
recostados, y meditan en la creación de los cielos y la tierra, y
dicen: ¡Señor nuestro! No has creado todo esto en vano
¡Glorificado seas! Presérvanos del castigo del Fuego.) (Corán 3:
190-191)
Éstas son las personas que se benefician de las señales del
universo, porque ellos no se detienen en el límite de las cosas
físicas que pueden ver; sino que ven más allá, ven la Mano que
está haciendo funcionar al universo y el Poder que lo creó. Ellos
usan sus ojos, oídos y mentes de la mejor manera posible en este
asunto, y siguen la guía de las aleyas del Corán las cuales
ayudan a que los ojos, oídos y mente comprendan de la mejor
manera que un hombre puede comprender:
(Y entre Sus signos está haberos creado esposas de entre
vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre
vosotros amor y misericordia. Por cierto que en esto hay signos
para quienes reflexionan.
Y entre Sus signos está la creación de los cielos y de la Tierra, la
diversidad de vuestras lenguas y de vuestras razas. Por cierto
que en esto hay signos para quienes lo comprenden.
Y entre Sus signos está [haberos creado] la noche para que
descanséis en ella, y el día para que procuréis Su gracia [el
sustento]. Por cierto que en esto hay signos para quienes
escuchan.
Y entre Sus signos está hacer que el relámpago sea para vosotros
motivo de temor y anhelo [de las lluvias] y hace descender agua
del cielo para vivificar con ella la tierra árida. Por cierto que en
esto hay signos para quienes razonan) (Corán 30: 21-24)
Así, las señales se hacen claras para aquéllos que reflexionan,
escuchan y cuyo entendimiento sigue la dirección correcta que
los lleva hacia su objetivo.

Los kuffâr (los incrédulos), por otro lado, observan (sólo) el
fenómeno, y sus pensamientos no van más allá de él, hacia el
Creador. Ellos no entienden la sabiduría detrás de la creación.
(Sólo conocen [lo aparente] de la vida mundanal, y descuidan la
otra vida.) (Corán 30: 7)
Es por esto que no se benefician de las señales universales, pues
no las ven a través del lente del Corán:
(Diles: Reflexionad en todo cuanto hay en los cielos y en la
tierra; pero [sabe ¡Oh, Muhammad!] que para quienes Allâh
decretó la incredulidad no se beneficiarán de los signos ni de los
Mensajeros.) (Corán 10: 101)
De aquí que el Corán denuncia a los incrédulos y negadores por
no ver y aprender:
(Acaso no reflexionaron en el reino de los cielos y de la tierra y
lo que Allâh creó en él, ni tampoco en que el final de sus vidas
pudiere estar próximo; y si no creían en este Mensaje en qué
otro iban a creer? ) (Corán 7: 185)
(5) Las ciencias modernas han cortado la conexión entre el
ser humano y el resto de la creación
Saied Qutb (que Allâh tenga misericordia de él) dijo:
"La metodología de los llamados estudios ‘cientificos’ modernos
han cortado la conexión que Allâh, el Exaltado, había
establecido entre la humanidad y el universo en que ellos viven.
La humanidad es parte de este universo, y su vida no puede ser
correcta o sana a menos que sus corazones estén conectados y
latiendo al ritmo de este grandioso universo. ¡Tiene que haber
una conexión entre sus corazones y todo lo que ellos aprenden
acerca de una de las estrellas o planetas, o sobre las
características de las plantas y animales, o las características del
universo entero de forma general, y los mundos animados e
inanimados que contiene - si es que hay mundos inanimados este universo!

Todo el ‘conocimiento científico’ debe armonizarse
inmediatamente al ritmo del corazón humano y mantener una
relación amigable con este universo, de tal manera que se
fortalezcan las lazos entre los humanos, los objetos inanimados
y los seres vivientes. Todo conocimiento, ciencia e investigación
que no tenga este objetivo vital e inspirador es un conocimiento
imperfecto, falsa información o una investigación infructuosa.
Este universo es un libro abierto de verdades que puede leerse
en cualquier idioma y puede ser entendido por todos los medios.
Puede ser entendido por las personas comunes que viven en
tiendas y chozas, y por los habitantes de las ciudades que viven
en apartamentos y mansiones. Cada persona puede entenderlo
según su propio nivel y potencial, y encontrar en él alguna
prueba de la verdad cuando ésta investiga con el propósito de
encontrarla. Este libro se encuentra abierto en todo momento,
constituyéndose siempre en:
(…una evidencia y un recuerdo para todo siervo piadoso.)
(Corán 50: 8)
Pero la ciencia moderna prefiere ignorar este entendimiento y
corta los lazos entre los corazones humanos y este universo que
habla con la verdad, porque es el trabajo de las personas que no
tienen ninguna visión y se encuentran dominadas por el mito del
‘método científico’, método que corta los lazos entre el universo
y las criaturas que viven en él.
La metodología de la fe no disminuye el valor e importancia de
los resultados de los ‘métodos científicos’ que nos ayudan a
comprender los fenómenos, sino que añade la idea de conectar
estos hechos o fenómenos entre si y referirlos a realidades
mayores, conectando al corazón humano con ellos, es decir, con
las leyes y realidades del universo, convirtiéndolas en factores
que estimulen las emociones de las personas, no en datos fríos y
sin vida que residen en sus mentes que no revelan nada de sus
maravillosos misterios. La metodología de la fe debe ser tomada

en cuenta en el campo del estudio e investigación de manera que
los hechos que se descubren posean esta fuerte conexión …"72
(6) Evidencias en la creación de los atributos del Creador
Si observamos una máquina bellamente diseñada con gran
precisión, fuerte y sólidamente construida, que hace su trabajo
de la mejor manera posible, descubriremos, con el mínimo
esfuerzo mental, que su fabricante está vivo y es sapiente, y que
tiene poder y voluntad… y otros atributos de los que la máquina
nos informa.
Este universo nos informa acerca de muchos de los atributos
de su Creador, tales como:
Su poder y conocimient o: Este inmenso y grandioso universo
que funciona de acuerdo a un sistema preciso debe de haber sido
creado por Aquél que es Omnipotente y Omnisapiente. Allâh, el
Exaltado, creó al universo con esta forma inmensa y creó este
sistema perfecto para informarnos de Su poder y conocimiento.
(Allâh es Quien creó siete cielos y otras tantas tierras. Su
designio desciende paulatinamente a través de ellos para que
sepáis que Allâh tiene poder sobre todas las cosas y que Allâh
todo lo abarca con Su conocimiento.) (Corán 65: 12)
El conocimiento que controla este universo debe ser perfecto y
abarcarlo todo:
(…Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No hay hoja que
caiga que Él no lo sepa, ni grano en el seno de la tierra, o algo
que esté verde o seco sin que se encuentre registrado en un libro
evidente.) (Corán 6: 59)

72

Fî Dhilâl Al Qur’an, Tafsîr Sûrah Qâf, aleya (versículo) 8.

Él es Sabio: Observando este universo encontramos que esta
perfectamente construido, y que todas sus partes se encuentran
en el lugar correcto, en las proporciones correctas, de la manera
más perfecta y precisa.
(Y veréis las montañas, las cuales creíais firmes, pasar como lo
hacen las nubes. Esto es obra de Allâh, Quien ha hecho todo a la
perfección. Ciertamente Él está informado de lo que hacéis.)
(Corán 27: 88)
(Quien perfeccionó todo lo que ha creado, y comenzó la
creación del hombre [Adán] a partir de barro.) (Corán 32: 7)
Quien observe detalladamente la creación de Allâh no
encontrará sino perfección y precisión, y quien busque cualquier
falta en ella no la encontrará.
(Es Quien creó siete cielos superpuestos. No verás ninguna
discordancia en la creación del Misericordioso. Vuelve la vista y
observa ¿Acaso ves alguna falla?
Luego vuelve la vista [y observa] por segunda vez [y todas las
veces que quieras] que tu mirada volverá a ti cansada y
derrotada [pues no encontrarás falla alguna por mucho que
observes]) (Corán 67: 3-4)
Otros atributos: Los atributos que hemos mencionado a
manera de ejemplo no son sino algunos de los muchos atributos
que nos indica el universo. El universo se encuentra lleno de
señales que indican la grandeza, poderío y bondad de Allâh.
Prestemos atención a los atributos Divinos que Allâh, el
Altísimo, menciona al final de cada una de las siguientes aleyas:
(¿No reparas [¡Oh, Muhammad!] que Allâh envía agua del cielo
y con ella la tierra se reverdece? Allâh es Sutil, Informado.
A Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra, y
ciertamente, Allâh es Opulento, Loable.
¿No sabes que Allâh os sometió cuanto hay en la Tierra, y que
las naves surcan el mar por Su designio, y contiene al cielo para

que no caiga sobre la Tierra sino por Su Voluntad? Ciertamente
Allâh es Compasivo y Misericordioso con los hombres.) (Corán
22: 63-65)
(7) Allâh es el único que merece ser adorado
El observar y contemplar las señales del universo nos conduce a
la adoración exclusiva de Allâh, pues solo Él es el Creador, el
Director, el Sustentador de los cielos y la tierra, el Proveedor, el
Dador de la vida y la muerte. Por eso Él, y nadie más, merece la
adoración.
(¡Oh, humanos! Adorad a vuestro Señor Quien os creó a
vosotros y a quienes os precedieron, para que así seáis piadosos.
Él hizo de la tierra un lugar habitable para vosotros y del cielo
un techo, e hizo descender la lluvia del cielo con la que hace
brotar frutos para vuestro sustento. No asociéis, pues,
copartícipes a Allâh, siendo que sabéis [que Él es el único
Creador]) (Corán 2: 21-22)
(¡Oh, hombres! Recordad las mercedes de Allâh sobre vosotros.
¿Acaso hay otro Creador fuera de Allâh que os sustente del cielo
[con las lluvias] y de la Tierra [con los cultivos]? No hay nada ni
nadie con derecho a ser adorado salvo Allâh ¿Por qué entonces
os apartáis? ) (Corán 35: 3)
De esta manera el Corán demuestra la falsedad de los supuestos
dioses y que los mismos no merecen ningún tipo de adoración.
(Creó los cielos sin columnas, afirmó la Tierra con montañas
para que no se sacuda, diseminó en ella toda clase de animales e
hizo descender del cielo la lluvia para que brote generosamente
toda clase de vegetación.
Ésta es la creación de Allâh, mostradme pues, qué han creado
otros fuera de Allâh. Ciertamente los inicuos están en un
evidente extravío.) (Corán 31: 10-11)
De esta manera Allâh, el Altísimo, hace que Su creación le
recuerde, a través de las señales universales y la manera en que

Él controla todos sus asuntos. En muchas aleyas del Corán, Dios
agrega después del recordatorio: (Ese es Allâh, vuestro Señor)
(Corán 39: 6), es decir, éste es el Dios, el Único que merece la
adoración.
Leamos estas aleyas y después reflexionemos sobre el final de
cada aleya:
(Creó los cielos y la Tierra con un fin justo y verdadero, hizo
que la noche y el día se suceden ininterrumpidamente, y sometió
el sol y la luna haciendo que cada uno recorra [su orbita] por un
plazo prefijado [hasta que llegue el Día del Juicio] ¿Acaso Él no
es Poderoso, Absolvedor?
Él os creó a partir de un solo ser [Adán], luego de él a su esposa
[Eva], y os agració con cuatro parejas de reses [que conforman
el ganado]: del ovino dos [oveja y carnero], del cabrío dos
[cabra y macho cabrío], de los camélidos dos [macho y hembra]
y del bovino dos [vaca y toro]. Os creó en los vientres de
vuestras madres en sucesivos períodos y en tres tinieblas [el
vientre, el útero y la placenta]. Aquel [que os sometió todas las
cosas para vuestro beneficio] es Allâh, vuestro Señor; Él posee
la soberanía [real, en esta vida y en la otra]. No hay nada ni
nadie con derecho a ser adorado salvo Él ¿Cómo entonces os
desviáis? ) (Corán 39: 5-6)
2) Los estudiosos explican las maravillas que Allâh ha hecho
en Su creación
Los estudiosos - del pasado y presente - han explicado las
maravillas de Allâh en Su creación. Al hacer esto ellos se están
exhortando a si mismos y a los demás. Nosotros citaremos más
abajo algunas de las conclusiones alcanzadas por los estudiosos
del pasado y el presente.
Mientras que lee estas citas, el lector debe tener en mente las
palabras de Mûsâ (Moisés) a Fir’aûn (Faraón):

(…Nuestro Señor es Quien creó cada cosa con una naturaleza y
una forma particular, y luego dispuso un orden entre ellas.)
(Corán 20: 50).
Allâh, el Omnipotente, ha dotado a cada cosa que creó con lo
que necesita, y la ha guiado hacia lo que le conviene. A
continuación veremos ejemplos de esta dotación y guía.
(1) Los cuerpos están conformados por células que se
dividen
(a) ¿De qué y cómo están conformados los cuerpos de los
seres vivos?
Un investigador moderno, el Dr. Iûsuf 'Izz Uddîn dice, mientras
explica este asunto:
"Los animales y plantas están formados por un número grande
de estas unidades diminutas que nosotros llamamos células, así
como un edificio está formado por ladrillos colocados uno al
lado del otro."
(b) ¿Por qué es que las células se están dividiendo
continuamente?
El Dr. Iûsuf 'Izz Uddîn explica el secreto detrás de la división de
las células:
"Las células de nuestros cuerpos y los cuerpos de otros animales
siempre se están dividiendo. Esta división hace que el cuerpo
crezca, o reemplaza a células perdidas o que han muerto por
diferentes razones. Cada una de estas células está formada
básicamente por una substancia maravillosa llamada
protoplasma.
Los componentes de cada célula realizan funciones específicas;
entre estos componentes se encuentran diminutos "cuerpos" qué
llevan los factores genéticos. Éstos “cuerpos” son llamados
cromosomas.
El número de cromosomas en las células de cada especie animal
y vegetal es fijo. El número de cromosomas en los gatos, por

ejemplo, es diferente a su número en los perros o elefantes o
zanahorias o frijoles.
En cada célula del cuerpo humano, el número de cromosomas es
cuarenta y seis.
Cuando una célula se divide en dos en nuestros cuerpos, cada
célula debe contener el mismo número de cromosomas, es decir,
cuarenta y seis. Si este número es cambiado, el hombre ya no
sería hombre. Como hemos mencionado, esta división de las
células esta ocurriendo continuamente, todas las horas del día,
incluso cuando estamos durmiendo. Hasta ahora, aún no
sabemos la naturaleza real de las fuerzas que controlan esta
acción asombrosa de división celular. La ciencia simplemente se
limita a describir las diferentes etapas que se han observado a
través de microscopios regulares o microscopios electrónicos los
cuales pueden magnificar el tamaño de las cosas mucho más que
los microscopios regulares."
(c) ¿Por qué las células reproductivas son diferentes a las
otras células?
El Dr. Iûsuf dice: "Todas las células que se producen por la
división celular en nuestros cuerpos deben contener cuarenta y
seis cromosomas, salvo dos tipos de células que son las células
reproductivas es decir, el esperma masculino y el óvulo
femenino. Cuando las células del tejido se dividen para producir
estas células reproductivas, producen células que no contienen
cuarenta y seis cromosomas; en cambio, estas contienen la mitad
del número, así cada célula reproductiva, ya sea masculina o
femenina, contiene veintitrés cromosomas."
Entonces él explica por qué pasa esto, y dice:
"Esto pasa por una gran razón: la célula masculina (el
espermatozoide) debe unirse con la célula femenina (el óvulo)
para formar la primera célula del cuerpo del embrión, que
nosotros llamamos de célula fertilizada, dónde los veintitrés
cromosomas en la célula masculina se unen a los veintitrés

cromosomas en la célula femenina, para que el número de
cromosomas en la nueva célula sea restablecido al número
original de cuarenta y seis cromosomas.
Esta célula fertilizada que ahora contiene cuarenta y seis
cromosomas continúa dividiéndose, en dos células, después en
cuatro, después en ocho, y así sucesivamente, hasta que el feto
se forme totalmente y salga del útero de su madre. (El niño)
continúa creciendo debido a la división celular hasta que se
convierte en un humano totalmente crecido, con cuarenta y seis
cromosomas en cada una de sus células, como en las células de
los cuerpos de su madre, padre, abuelos y todos los otros
miembros de la raza humana."
"Esta división por la mitad del número de cromosomas en las
células reproductivas para que estas puedan reunirse y restaurar
el número original nunca podría pasar como el resultado de
fuerzas ciegas. Tiene que ser el resultado de cálculos precisos
por parte de una fuerza sublime que sabe lo que está haciendo.
Al mismo tiempo, este mecanismo no puede ser el resultado de
ensayos y errores. Si sólo un error hubiera pasado al principio de
la creación, (esto) le habría asestado el golpe de gracia a la
forma de vida antes de que la segunda generación hubiese sido
creada. Este orden tiene que haber sido completado antes de que
el primer feto en aparecer se haya formado. ¿Ésta no es
evidencia suficiente de la existencia de una sabia, capaz y
planeadora fuerza superior?"
(d) ¿Por qué es que las células del cerebro no se dividen?
El otro tipo de células, que es diferente a los demás, es la
neurona cerebral que, al contrario de todas las otras células en el
cuerpo, no se divide. Acerca del por qué de este fenómeno, el
Dr. Iûsuf dice:
"No podría haber ocurrido por medio del método de prueba y
error (que alega el evolucionismo) que las únicas células que no
se dividen son las células nerviosas que forman el cerebro y el

resto del sistema nervioso. Si estas células se dividieran al igual
que otras células, los resultados serían desastrosos. En este caso
las células del cerebro no podrían conservar la personalidad de
una persona y todos los rasgos de su memoria desaparecerían
dentro de unas horas.
El número de células existentes en el cerebro de los humanos o
animales es fijo, y nunca aumenta, mientras que los glóbulos
rojos (que son células) mueren y son reemplazados por células
nuevas cada cien días más o menos. Los glóbulos rojos son
fabricados en la médula del hueso, después son enviados a que
se unan al flujo sanguíneo para que tomen el lugar de las células
muertas."
(e) La razón de por qué varia la fuerza de los músculos del
cuerpo.
El Dr. Iûsuf también dice acerca de este tema:
"Los músculos más fuertes en el cuerpo de ambos humanos y
mamíferos son los músculos del útero en las hembras, los
músculos que empujan al feto fuera del útero de su madre. Si
estos músculos no hubieran sido tan fuertes desde el principio de
la creación, el primer recién nacido nunca habría salido del útero
de su madre.
Los siguientes músculos más fuertes después de aquéllos del
útero son los músculos de la mandíbula, y el corazón. Los
músculos del corazón deben trabajar continuamente, noche y
día, para bombear la sangre alrededor del sistema circulatorio
por un periodo que puede durar más de cien años.
Semejantemente, los músculos de la mandíbula deben
permanecer capaces de juntar los dientes para que mastiquen
toneladas de comida durante toda una vida."

2. CONOCIEND O A ALLAH A TRAVÉS DE LOS
TEXTOS DEL CORÁN Y LA SUNNAH

Investigación sobre los atributos y los nombres divinos
Hemos expuesto con anterioridad que la segunda manera de
conocer a Allah I es a través de los textos del Corán y la
Sunnah, pues éstos describen Sus atributos, nombres y acciones
I.
Éste camino es seguro, porque describe a Allah I a través de
Sus propias palabras y las palabras de Su Mensajero, y no deja
lugar a ambigüedades ni confusión.
He citado los textos en la mayoría de los temas, pues son más
precisos y sólidos que los argumentos de quienes simplemente
utilizan su limitado razonamiento humano para intentar
comprender la naturaleza de Allah, y por lo tanto tergiversan los
significados claros y evidentes por meras conjeturas.
Hasta dónde puede la mente humana comprender los
atributos de Allah
Los atributos divinos que son mencionados en el Corán y la
Sunnah profética pueden ser divididos en dos tipos:
(a)
Atributos que la mente humana jamás podría deducir y
comprender por sí sola, es decir sin ser informado por los textos
sagrados, como el caso del generoso rostro de Allah I.
(b)
Atributos divinos que la mente humana puede deducir,
como los atributos de Omnipotencia y Sabiduría.
No discutiremos aquí todos los atributos de Allah, sino que
mencionaremos algunos de ellos con el fin de explicar el
objetivo de este capítulo, in shâ' Allah.
Resumen de los atributos divinos que son mencionados en
los textos sagrados del Corán y la Sunnah

El Ser o Esencia de Allah (dhât)
Allah, glorificado sea, tiene un ser o una esencia que se
caracteriza por la perfección y no es limitado. Dice Allah I en
el Corán describiéndose a sí mismo:
(¡Allah! No existe divinidad alguna excepto Él, Viviente,
Inmanente, no lo toma somnolencia ni sueño.) (2:255)
(Di [¡Oh, Muhammad!]: Él es Allah, la única divinidad. Allah
es el Absoluto [de Quien todos necesitan, y Él no necesita de
nadie]. No engendró, ni fue engendrado. No hay nada ni nadie
que se asemeje a Él.) (112:1-4)
Cuando los incrédulos intentaron matar a Jubaib, éste compuso
los siguientes versos poéticos:
No me preocupa si soy asesinado por ser musulmán.
Ni me importa cómo he de morir.
Porque puede que la esencia de Allah, si así lo quiere,
bendiga mi cuerpo esparcido.73
El ser de Allah I no tiene la misma naturaleza que la esencia de
Sus criaturas, de la misma manera que Sus atributos divinos
difieren de los atributos de cualquier ser creado. Allah I es
Perfecto como nadie puede serlo, mientras que todo ser creado
es imperfecto de una manera u otra, siendo el menor grado de
imperfección la necesidad de otros seres para la subsistencia.
Dice Allah I en el Corán negando toda similitud entre Él y Su
creación:
73

Sahîh Al Bujâri bi Sharh Fath al Bâri', 13/381

(No hay nada ni nadie semejante a Allah, y Él es Omnioyente,
Omnividente.) (42:11)
Su "Yo" (nafs)
Allah I tiene un "Yo" acorde a Su Perfección y Majestad, un
"Yo" que no es comparable al “yo” de los seres creados.
Dice Allah I en Su Libro:
(Cuando se presenten ante ti aquellos que creen en Nuestros
signos diles: ¡Que la paz sea con vosotros! Vuestro Señor a
decretado a sí mismo (nafsihi) que Su misericordia esté por
encima de Su ira. Quien de vosotros cometa una falta por
ignorancia, y luego se arrepienta y enmiende, [sepa] que
ciertamente Él es Absolvedor, Misericordioso.) (6:54)
Allah I en este versículo nos informa que tiene un “yo” y que
ha prescrito para sí mismo la misericordia.
Esto también se menciona en otra Aleya:
(Pregúntales [a los idólatras]: ¿A quién pertenece cuanto hay en
los cielos y en la tierra? Di: Pertenece a Allah. El ha decretado a
sí mismo (nafsihi) que Su misericordia esté por encima de Su
ira.) (6:12)
El Mensajero de Allah e explicó esta prescripción. En un Hadîz
narrado por Abû Hurairah t, el Profeta e dijo: "Cuando Allah
decretó Su creación, escribió junto a su Trono: “Mi Misericordia
es mayor que Mi ira." 74
74

Mishkâh al Masâbîh, 1/726, no. 2364

Todos los profetas afirmaron la existencia del “yo” o “alma” de
Allah I. Jesús u dijo a Allah:
(Tú conoces lo que encierra mi alma, mientras que yo ignoro lo
que encierra la tuya. Tú eres Quien conoce lo oculto.) (5:116)
Allah I dijo a Su Profeta Moisés u:
(Y luego de permanecer unos años en Madian regresaste por
decreto Nuestro ¡Oh, Moisés! Y ciertamente te he elegido para
Mí.) (20:40-41)
Allah I se acuerda de aquellos que Lo recuerdan siempre. Al
Bujâri y Muslim narraron de Abû Hurairah que el Mensajero de
Allah e dijo:
"Dice Allah: Yo soy con Mi siervo como él cree que soy. Estoy
con él cuando me recuerda. Si Me recuerda a solas lo recuerdo a
solas. Si Me recuerda en una reunión, lo recuerdo en una
reunión mejor." 75
Recordar a Allah complace a la “alma” de nuestro Señor. Según
un Hadîz narrado por Muslim, de Ibn ‘Abbâs t de Yuairiiah que
el Profeta e salió de su morada temprano por la mañana luego
de la oración del amanecer (Fayr), y ella se encontraba en el
lugar de oración que había destinado en su casa. A media
mañana el Profeta regresó, y ella todavía se encontraba sentada
allí. Él le preguntó: "¿Continúas en la misma posición desde que
te dejé?" Ella respondió: “Si.” El Profeta e le dijo: "He repetido
tres veces luego de irme de aquí cuatro frases que si fueran
puestas en un plato de la balanza y en el otro plato todas las
invocaciones que has hecho desde esta mañana, las primeras
75

Mishkâh al Masâbîh, 1/693, no. 2264

pesarían más. Éstas son: “Glorificado y alabado sea Allah como
Le complace a sí mismo, tanta veces como el número de cosas
que ha creado, tanto como el peso de Su Trono y la cantidad de
Sus palabras” (subhânallahi ua bi Hamdihi ‘adada jalqihi ua
rida nafsihi ua zinata ‘arshihi ua midâda kalimâtih)76
El generoso rostro de nuestro Señor
Allah I tiene un rostro que es diferente a los rostros de Su
creación. Nosotros afirmamos su existencia y creemos en él,
porque Allah I nos ha informado sobre ello en Su Libro y Su
Mensajero lo ha declarado en sus dichos.
Dice Allah I:
(Y sólo el majestuoso y noble rostro de tu Señor ha de perdurar
por siempre.) (55:27). El exegeta coránico Ibn Yarîr dijo sobre
esta Aleya: “El rostro es descrito como Majestuoso y Noble”. 77
Algunos escritores antiguos negaron que Allah tuviese rostro, y
alegaron que las palabras "Majestuoso y Noble" aluden
directamente a Allah y no a Su generoso Rostro.
Esta posición fue refutada por Ibn Juzaimah, quien dijo: “Ésta
afirmación sólo puede ser hecha por un ignorante en el idioma
árabe, porque Allah dice: (Y sólo el majestuoso y noble rostro
de tu Señor ha de perdurar por siempre) (55:27) y la palabra
“rostro” es nominativa (marfû’), mientras que la palabra “Señor”
se encuentra en genitivo (mayrûr)...” 78
Otro de los textos que afirman el Rostro de Allah es la Aleya:
(Todo ha de perecer excepto su rostro.) (28:88)
76

Narrado por Muslim, 4/2090, no. 2726
Tafsîr at Tabari. Ver Tafsîr Sûra ar Rahmân 55:27
78
At Tauhîd por Ibn Juzaimah, pág. 21
77

Los efectos de la creencia en el Rostro de Allah
(a) Buscar el encuentro con el Rostro de Allah a través de las
obras virtuosas
Allah I nos ha llamado a obrar buscando encontrar Su Rostro
generoso, así como nos advierte que toda obra que no es hecha
buscando encontrar Su Rostro es falsa:
(Todo ha de perecer excepto su rostro.) (28:88)
Entre estas obras se encuentra gastar dinero en obras de bien
buscando encontrar Su generoso Rostro:
(Aquellos que den en caridad anhelando el rostro de Allah serán
quienes obtengan una doble recompensa.) (30:39)
Allah ha descrito a Sus siervos como aquellos que obran
buscando encontrar Su generoso Rostro, y nada más que Su
Rostro:
(Dijeron: Os damos de comer sólo por el rostro de Allah [para
complacerle].) (76:9)
(Y que cuando hace una obra de bien, no la hace esperando la
retribución de los hombres, sino anhelando la recompensa de su
Señor, el Altísimo.) (92:19-20)
(Reúnete con quienes invocan a su Señor por la mañana y la
tarde anhelando complacerle.) (18:28)

En Al Bujâri y Muslim se ha registrado de ‘Utbân Ibn Mâlik t
que el Mensajero de Allah e dijo: "Allah ha prohibido al Fuego
tocar a aquellos que afirmen que nada ni nadie tiene derecho a
ser adorado salvo Allah, si buscan con ello encontrar el Rostro
de Allah (complacerle sinceramente)."79

Buscar refugio en el Rostro de Allah
Se ha registrado de Yâbir Ibn ‘Abdullâh t que cuando la Aleya
(Diles: Él tiene poder para enviaros un castigo [que os llegue]
del cielo...) (6:65) fue revelada el Profeta e dijo: "busco refugio
en Tu Rostro." Allah dijo: (...o de la tierra...) (6:65). El Profeta
e dijo: "busco refugio en Tu rostro." Allah dijo: (... o dividiros
en sectas y hacer que padezcáis vuestra mutua violencia
[enfrentándoos unos a otros].) (6:65). Entonces el Profeta e
dijo: "Eso es más sencillo." 80
Narró ‘Alî Ibn Abî Tâlib t que el Mensajero de Allah e solía
decir cuando iniciaba su postración: “¡Oh, Allah! Busco refugio
en tu generoso rostro y en tus perfectas palabras del mal de todo
ser que Tú conoces.” (Allahumma inni a‘ûdhu bi uayhik al
karîm, ua bi kalimâtik at tâmmât min sharri kulli dâbbah anta
âjidh bi nâsiatihâ). 81
Atender a quien pide por el Rostro de Allah

79

Sahîh al Bujâri bi Sharh Fath al Bâri, 1/519, no. 425; Muslim 1/455
Sahîh al Bujâri, 13/388, no. 7406
81
Yâmi’ al Usûl, 4/271, no. 2263.
80

Fue transmitido de Ibn ‘Abbâs t que el Mensajero de Allah e
dijo: "Quien pida refugio por Allah, protegedlo, y quien os pida
por el Rostro de Allah, concededle." 82
La esperanza de poder contemplar en el más allá el generoso
Rostro de Allah
Se transmitió de ‘Ammâr Ibn Iâsir t que el Mensajero de Allah
e decía en sus súplicas:
¡Oh, Allah! Con Tu conocimiento de lo oculto y Tu poder sobre
la creación manténme con vida mientras ésta sea beneficiosa
para mi, y toma mi alma cuando la muerte sea lo mejor para mí.
¡Oh, Allah! Te pido ser temeroso de Ti tanto en público como en
privado, consecuente tanto en los momentos de complacencia
como en los de cólera, moderado tanto en tiempos de
prosperidad como en los de pobreza. Te pido gracias que nunca
cesen y alegrías que no terminen. Te pido estar complacido con
lo que has predestinado. Te suplico una vida fresca después de
la muerte, y el deleite de contemplar Tu rostro. Te pido hagas
que mi corazón anhele el encuentro contigo, y que éste no sea en
momentos de desgracias ni tribulaciones y sediciones que me
desvíen. ¡Oh, Allah! Engalánanos con la fe y haznos de aquellos
que son bien guiados y guían a los demás.
(allahumma bi ‘ilmikal gaîbi ua qudratika ‘alal jalqi ahiini ma
‘alimtal haiâta jairan li ua tauaffani idha ‘alimtal uafâta jairan
li. allahumma inni as'aluka jashiataka fil gaibi uash shahâdati
ua as'aluka kalimatal haqqi fir rida ual gadabi ua as'alukal
qasda fil gina ual faqri ua as'aluka na‘îman la ianfadu ua
as'aluka qurrata ‘ainin la tanqati‘u ua as'alukar rida ba‘dal
qadâ'i ua as'aluka bardal ‘aishi ba‘dal mauti ua as'aluka
ladhdhatan nadhari ila uayhika uash shauqa ila liqâ'ika fi gairi
82

Narrado por Abû Dâûd 3/961, no. 4260. Al Albâni dijo: es una narración
Hasan Sahîh. También Ver al Asmâ' ua as Sifât por Al Baihaqi, 1/306

darrâ'a mudirratin ua la fitnatin mudil latin allahumma zaiinnâ
bi zînatil îmâni uay‘alna hudâtan muhtadîn) 83
El Profeta e mencionó que las palabras “una gracia aún mayor”
en la siguiente Aleya (Quienes obren el bien obtendrán la mejor
recompensa [el Paraíso] y una gracia aún mayor.) (10:26)
significan contemplar el rostro de Allah I. Así mismo se narra
que Abû Bakr, Ĥudhaifah y muchos otros Sahâbah interpretaron
la Aleya de igual forma. 84
Transmitió Muslim de Suhaib t que el Profeta e dijo: "Cuando
los moradores del Paraíso ingresen a él, Allah les dirá: '¿Deseáis
algo más?' Ellos dirán: '¿Acaso no nos has purificado, nos has
introducido en el Paraíso, y nos has salvado del Fuego del
Infierno?' Entonces el velo será alzado y jamás disfrutarán de
algo más sublime que la contemplación de su Señor, exaltado
sea." Entonces el Profeta e recitó la siguiente Aleya:
(Quienes obren el bien obtendrán la mejor recompensa [el
Paraíso] y una gracia aún mayor.) (10:26) 85
Se narró en los libros de Al Bujâri y Muslim que el Mensajero de
Allah e dijo: "Dos jardines de plata, sus copas y todo cuanto se
encuentra en ellos, y dos jardines de oro, sus copas y todo
cuanto contienen. Lo único que impide a los habitantes del
Paraíso contemplar a su Señor es el velo." 86

83

Narrado por Ibn Juzaimah en At Tauhîd, pág. 12
Al Asmâ' ua as Sifât por Al Baihaqi, pág. 308
85
Narrado por Muslim, 1/163, no. 180
86
Narrado por al Bujâri, 13/423, no. 7444. También narrado en 8/623, no.
4878, con una redacción similar. Narrado por Muslim, 1/163, no. 180.
Narrado por Ibn Juzaimah, también en al Asmâ' ua as Sifât por Al Baihaqi
pág. 222.
84

El velo que cubre su Rostro
Fue narrado de Abû Mûsâ t que el Mensajero de Allah e dijo:
“Allah no duerme, y no sería propio que lo hiciese. Él sube y
baja la balanza. Las obras realizadas durante la noche Le son
elevadas antes de que comience el día, y las realizadas durante el
día Le son elevadas antes de que comience la noche. Su velo es
luz; si fuera corrido, el esplendor de Su Semblante consumiría
Su creación hasta donde Su vista alcanzase.” 87

Las Manos de Allah
Allah I nos ha informado que posee dos manos acordes a Su
divina majestad y perfección, y por ello no asemejan las manos
de ningún ser creado.
Dijo Allah I en el Corán:
(Sus manos están abiertas y sustentan como Él quiere.) (5:64)
Cuando Iblîs se negó a postrarse ante Adán, Allah I le inquirió
diciendo:
(¿Qué te impide hacer la reverencia ante lo que creé con mis dos
manos?) (38:75)
Glorificar a Allah mencionando Sus Manos
Se han narrado numerosos Ahâdîz donde se glorifica a Allah
mencionando Sus Manos y que toda la bondad se encuentra en
ellas:
“¡El Señor llamará a los habitantes del Paraíso, diciéndoles:
"¡Oh, habitantes del Paraíso!" Ellos responderán: "¡A Tu
87

Narrado por Muslim, 1/161, no. 179

disposición, Oh Señor, toda la bondad descansa en Tus
Manos!"88
Nuestro Señor llamará a Adán u en el Día de Resurrección, y
Adán responderá con las palabras: "A Tu disposición, Oh Señor,
toda la bondad descansa en Tus Manos!" 89
Cuando el Profeta e oraba durante las noches, decía en sus
súplicas: "¡A Tu disposición, Oh Señor, toda la bondad descansa
en Tus manos!"90
Allah I tiene Sus Manos extendidas
Allah I es Generoso y extiende Sus Manos para agraciar y
conceder.
Dijo en Su Libro:
(Sus manos están abiertas y sustentan como Él quiere.) (5:64)
Allah I extiende Sus Manos de noche y de día para aceptar el
arrepentimiento de Sus siervos. Se registra de Abû Mûsâ Al
Ash'arî t que el Mensajero de Allah e dijo: "Allah extiende
Sus Manos de noche para aceptar el arrepentimiento de aquellos
que pecaron durante el día, y extiende Sus Manos de día para
aceptar el arrepentimiento de aquellos que pecaron durante la
noche, y así ha de ser hasta que el sol salga por el poniente."91
88

Narrado por al Bujâri, 13/487, no. 7518
Narrado por al Bujâri, 11/388. Muslim, 1/201, no. 201
90
Narrado por Muslim, 1/534, no. 771
91
Narrado por Muslim, 4/2113, no. 5572
89

Lo que el Misericordioso ha creado con Sus Manos
Nada es imposible para Allah I, cuando Él designa algo
simplemente dice la palabra "¡Sé!" (kun) y es. Pero Él ha creado
algunas cosas con Sus propias Manos, como señal de honor y
elevada posición. Estas cosas han sido mencionadas en el Corán
y la Sunnah de Su Mensajero.
1.

Adán
Dijo Allah a Iblîs:
(¿Qué te impide hacer la reverencia ante lo que creé con mis dos
manos?) (38:75)
En el Hadîz sobre la intercesión en el Día de la Resurrección
dice: "La gente se presentará ante Adán y le dirán: 'Tú eres
Adán, el padre de humanidad. Allah te creó con Sus Manos y te
hizo morar en Su Paraíso." 92
Según el Hadîz que describe el debate entre Adán y Moisés, este
último dijo: "Tú eres quien Allah creó con Sus Manos e insufló
en ti Su Espíritu." 93
Allah I nos informa que creó a Adán con sus Manos, y el
Mensajero Muhammad e nos dice que las personas se dirigirán
a Adán para que interceda por ellos, y éstos mencionarán la
bendición que Allah le concedió al crearlo con Sus Manos. El
Profeta Moisés u también mencionó la mayor bendición que
92
93

Mishkâh al Masâbîh, 3/69, no. 5572
Narrado por Muslim, 4/2043, no. 2652

Allah concedió a Adán. La mención de esta única característica
indica el grado de distinción de Adán sobre el resto de los seres
humanos. Por otra parte, si como alegan aquellos que niegan los
atributos de Allah, el significado de las manos es meramente una
metáfora que alude al poder de Allah, ¿Por qué sería entonces
Adán superior al resto de la humanidad si todos hemos sido
creados por el poder de Allah?
Allah I escribió la Torá con Su Mano

2.

Se narra en algunos Ahâdîz que durante la disputa entre Adán y
Moisés, Adán dice: "Tú eres Moisés, a quienes Allah escogió
para hablarle. Además escribió para ti la Torá con Su Mano." 94
Allah I escribió un libro que guarda junto a Él

3.

Se narró de Abû Hurairah que el Profeta e dijo: "Cuando Allah
culminó Su Creación, escribió en un libro: 'Mi Misericordia es
mayor que Mi ira.' Este escrito se encuentra junto a Él, sobre el
Trono." 95

Allah I sembró el Paraíso del Edén con Sus Manos

4.

Se narra en Sahîh Muslim que el Mensajero de Allah e dijo:
Moisés le preguntó a su Señor: ‘¿Quién de la gente del Paraíso
será la más baja en rango?’ Dijo: Un hombre que será admitido
94

Sahîh Sunan Abû Daud, 3/891, no. 3934; Sahîh Sunan Ibn Mâyah, 1/20,
no. 65
95
Sahîh al Bujârî, 11, no. 6614; Muslim, 4/2042, no. 2652

luego de que el último de los moradores del Paraíso ingrese a él.
Entonces se le dirá: ‘Entra al Paraíso.’ Y él dirá: ‘¡Mi Señor!
¿Cómo, si las personas ya han ocupado sus lugares?’ Se le dirá:
‘¿Te gustaría tener un reino similar al de un rey en la tierra?’ El
dirá: ‘Si mi Señor.’ Se le dirá: ‘Entonces eso es para ti, y (otro
tanto) como eso, y como eso, y como eso, y como eso y a la
quinta vez dirá (el hombre): ‘¡Estoy complacido mi Señor!’ Se
le dirá: ‘Todo eso es para ti, y diez veces eso, y todo lo que tu
ser quiera, y lo que tu vista anhele’. Entonces él dirá: ‘Estoy
complacido mi Señor.’ Dijo (Moisés): ‘¡Mi Señor! ¿Quién será
la gente de más alto rango?’ Él (Allah) dijo: ‘Aquellos con los
que estoy complacido, y para quienes sembré su recompensa
con mi propia mano y puse un sello sobre ella que ningún ojo ha
visto, ningún oído ha escuchado y ninguna mente humana ha
percibido’. Y esto está confirmado por el Libro de Allah,
Poderoso y Majestuoso: (Nadie sabe la frescura de los ojos que
les espera como recompensa por lo que hicieron.) (32:17) 96
5.

La magnitud de las Manos del Señor, glorificado sea
Dice en el Corán:
(No han apreciado a Allah en su verdadera magnitud. El día de
la Resurrección, contendrá la tierra entera en Su puño y los
cielos estarán plegados en Su diestra. ¡Glorificado sea! ¡Está por
encima de lo que Le asocian!) (39:68)
En los libros de Al Bujâri y Muslim se narra de Abû Hurairah t
que el Profeta e dijo: "Allah asirá la tierra en el Día de
Resurrección, y enrollará los cielos en Su Diestra, y dirá: ¡Yo
soy el Rey! ¿dónde están hoy los reyes de la tierra?" 97
96
97

Narrado por Muslim, 1/176, no. 189
Narrado por Al Bujâri, 8/551, no. 4812; Muslim, 4/2148, no. 2787

También se narra en Muslim de 'Abdullah Ibn 'Omar t que el
Profeta e dijo: "Allah enrollará los cielos en el Día de
Resurrección; los sostendrá en Su Mano derecha, y dirá: ¡Yo soy
el Rey! ¿dónde están hoy los tiranos? ¿dónde están los
arrogantes? Luego enrollará las tierras en Su Mano izquierda, y
dirá: ¡Yo soy el Rey! ¿dónde están hoy los tiranos? ¿dónde están
los arrogantes?" 98

6.

Ambas Manos son diestras
Fue registrado en el siguiente Hadîz: “Enrollará la tierra en Su
Mano izquierda”. Pero el sabio Al Baihaqi consideró esta
narración débil (da’îf) debido a su cadena de narradores, ya que
la mano izquierda en este informe sólo fue narrada por ‘Omar
Ibn Ĥamzah, sin embargo en las narraciones del mismo Hadîz
que hicieron Nâfi’ y ‘Ubaidullah Ibn Muqsim de Ibn ‘Omar no
mencionaron la mano izquierda. 99
En cuanto al texto mismo del Hadîz, Al Baihaqi también lo
consideró débil (da'îf) ya que el Profeta e dijo en otros Ahâdîz
auténticos: "Sus ambas manos son diestras”.100
Fue narrado de 'Abdullah Ibn 'Amr t que el Mensajero de Allah
e dijo: "La persona justa que trate con respeto a sus familiares y
cumpla con sus obligaciones respecto a aquellos que están bajo
su responsabilidad estará junto a Allah en tronos de luz, a la
98

Narrado por Muslim, 4/2148, no. 2788
Al Asmâ' ua as Sifât por Al Baihaqi, 1/324
100
Al Asmâ' ua as Sifât por Al Baihaqi, 1/324
99

derecha del Misericordioso; y por cierto que Sus dos Manos son
diestras.101
Los dedos del Misericordioso
Allah I ha mencionado tener dedos, los cuales no se asemejan a
los dedos de ninguno de los seres creados, ya que concuerdan
con Su divinidad y perfección.
En Sahîh Al Bujârî y Sahîh Muslim se registra de 'Abdullah Ibn
Mas'ûd t: “Un rabino se presentó ante el Mensajero de Allah e
y le dijo: “¡Muhammad! Encontramos en nuestros libros que
Allah dispondrá los cielos sobre un dedo, las tierras sobre otro
dedo, los árboles sobre otro dedo, el agua sobre otro dedo, la
superficie de la tierra sobre otro dedo y el resto de las criaturas
sobre otro dedo, y dirá: “Yo soy el Rey”. Entonces el Profeta e
rió de tal manera que se vieron sus dientes, en confirmación de
las palabras del rabino, y luego recitó: (Y no han apreciado a
Allah en Su verdadera magnitud, y la tierra entera estará en Su
puño el Día del Levantamiento y los cielos plegados en Su mano
derecha.)”102
En el libro Sahîh Muslim se registra que 'Abdullah Ibn 'Amr Ibn
al 'Âs t oyó al Profeta e decir: "Los corazones de los seres
humanos se encuentran entre dos dedos del Misericordioso, y Él
los cambia de estado según desea." Solía el Profeta e decir:
"¡Oh, Allah! Tú que modificas los corazones, dirige nuestros
corazones hacia Tu obediencia." 103
La mención de Su Pie
101

Narrado por Muslim, 3/1458, no. 1827
Narrado al Bujâri, 13/393, no. 7414; Muslim, 4/2147, no. 2786
103
Narrado por Muslim, 4/2045, no. 2655
102

El erudito Al Baihaqi utilizó en su libro al Asmâ' ua as Sifât el
mismo título104, y mencionó varios Ahâdîz sobre el tema:
1.

Fue narrado por Al Bujâri y Muslim de Anas Ibn Mâlik
t que el Profeta e dijo: “Cuando las personas sean arrojadas al
Infierno, éste continuará diciendo: ‘¿Hay más?’ hasta que el
Señor, glorificado sea, ponga Su pie en él, y entonces sus partes
se contraigan, y diga: ‘¡Suficiente, suficiente, por Tu gloria y
honor!’”. 105
2.
Narró Abû Hurairah t que el Mensajero de Allah e
dijo: "Discutieron el Paraíso y el Infierno. El infierno dijo: 'Fui
creado para hacerme cargo de los arrogantes y los tiranos.' El
Paraíso dijo: 'Sólo entrará en mí el débil y el humilde'. Allah
dijo al Paraíso: "Tú eres Mi Misericordia, a través de ti se la
concedo a quien quiero entre Mis siervos". Y dijo Allah al
Infierno: "Tú eres Mi castigo; castigaré contigo a quien quiera.
Y ambos tendréis con qué llenaros"; pero el Infierno recién lo
hará cuando Allah I ponga en él Su pie, y éste diga:
“¡Suficiente, suficiente!”. Entonces se llenará, y sus partes se
colmarán. Allah I no será injusto con nadie de Su creación." 106
3.

Fue narrado que Ibn ‘Abbas t dijo acerca del Escabel
del Trono (Al Kursi): “(Su Trono se extiende en los cielos y en la
tierra.) (2:255) es el escabel de los pies”.107
La mención de la pierna

104

pág. 348
Sahîh al Bujâri, 8/594, no. 4848, 4849; Muslim, 4/2187, 2188, no. 2848.
106
Sahîh al Bujâri, 8/595, no. 4850; Muslim, 4/2186, no. 2846.
107
Ver Mujtasar al 'Ulu por Adh Dhahabi, pág. 102.
105

Es obligatorio para el musulmán creer en todo cuanto Allah
haya mencionado en el Corán.
Dice Allah I:
(El día que sea expuesta la pierna y sean invitados a
prosternarse, no podrán.) (68:42)
Fue registrado en los libros de Al Bujârî y Muslim un Hadîz que
explica esta Aleya, evidenciando su significado. Narró Abû
Sa‘îd Al Judri t haber oído al Mensajero de Allah e decir:
"Nuestro Señor expondrá Su pierna, y caerá postrado todo
creyente, excepto los hipócritas que sólo se postraban para
presumir y obtener reputación, y que al intentar postrarse
sentirán sus espaldas como una tabla rígida." 108
Debemos notar que esta afirmación es idéntica a la afirmación
de que Allah ve y oye, o cualquier otro atributo divino. Se ha
registrado que Ibn ‘Abbas t interpretó que la palabra “pierna”
alude a la gravedad de la situación del Día de la Resurrección y
el Juicio, pero esto no contradice lo anteriormente expuesto.
El Erudito Yemení Ash Shaukâni dijo al respecto: “Allah nos ha
informado sobre la verdadera interpretación de la Aleya a través
de las palabras del Mensajero de Allah e; pero debemos
entender que dicha afirmación no encierra una idea
antropomórfica ni compara a Allah con los seres creados, ya que
nada puede asemejársele.”109
El exegeta Ibn Yarîr At Tabari e Ibn Kazîr registraron en sus
exégesis coránicas las palabras de Ibn ‘Abbas, así como el Hadîz
108
109

Narrado por al Bujâri, 8/664, no. 4419; Muslim, 1/167, no. 183.
Fath al Qadîr por Ash Shaukâni, 5/319-320

explicativo de la Aleya, y no interpretaron que las palabras de
Ibn ‘Abbas contradijeran el Hadîz.

Allah se ha establecido sobre Su Trono
El Trono es la creación más grande y colosal. Allah I ha
mencionado en siete oportunidades en el Corán Su
establecimiento sobre el Trono.
(El Misericordioso se ha establecido sobre el Trono.) (20:5)
Dice Allah I evidenciando la grandiosidad de Su Trono:
(Los Ángeles estarán en sus confines, y ocho serán los
[Ángeles] que portarán el Trono de tu Señor ese día.) (69:17).
En el Día de la Resurrección.
(Los [Ángeles] que portan el trono, y los que están a su
alrededor, glorifican con alabanzas a su Señor, creen en Él, y
piden el perdón por los creyentes.) (40:7)
Allah I nos informa que el Trono tiene portadores, y que éstos
piden perdón por los creyentes. Esto refuta la opinión de quienes
afirmaron que el Trono representa la Soberanía o el dominio de
Allah I.
Acorde a un Hadîz registrado en Al Bujâri, el Profeta e dijo:
"Cuando roguéis a Allah, pedid el Firdaus, porque es el centro
del Paraíso y el rango más sublime. Le sigue el Trono del
Misericordioso, y de él brotan los ríos del Paraíso." 110
110

Sahîh al Bujâri, 13/404, no. 7423

Al Bujâri registró de Abû Hurairah t que el Mensajero de Allah
e dijo: “No me pongáis en una posición superior a Moisés u.
Ciertamente los hombres serán fulminados, y yo seré el primero
al que se le entregará su espíritu, y veré a Moisés u
sujetándose al Trono, y no sabré: ¿Será de aquellos que fueron
fulminados y luego resucitados, o será de aquellos a quienes
Allah I ha exceptuado”.111
Según una narración de Abû Sa'îd al Judri: "Moisés estará allí,
aferrándose a uno de los pilares del Trono." 112
¿Cómo puede considerarse que el Trono no es una creación de
Allah, cuando es el techo del Paraíso? ¿Cómo podría Moisés
estar aferrándose de uno de los pilares del Trono si éste fuera tan
sólo una metáfora que alude a la Soberanía de Allah?
El Mensajero de Allah e dijo: "Cuando Allah completó Su
creación, escribió en Su Trono: Mi misericordia es mayor que
Mi ira."113
El descomunal tamaño del Trono
Allah I ha descrito Su Trono en el Corán con la palabra
“grandioso” (‘adhîm):
(Pregúntales: ¿Quién es el creador de los siete cielos, y el Señor
del Trono grandioso?) (23:86)

111

Sahîh al Bujâri, 11/367, no. 6517, 6518; Muslim, 4/1834, no. 2373
Sahîh al Bujâri, 13/405, no. 7427
113
Sahîh al Bujâri, 13/405, no. 7422
112

El Mensajero de Allah e describió la grandeza del Trono de dos
maneras:
(1) Informándonos sobre el enorme tamaño de los ángeles
portadores del Trono. En el libro Sunan Abû Dâûd se registra
con una cadena de narradores auténtica (isnâd sahîh) que el
Mensajero de Allah e dijo: "Me ha sido concedido el permiso
para describiros uno de los ángeles de Allah, un portador del
Trono. El espacio entre el lóbulo de su oreja y su hombro
representa la distancia de setecientos años de viaje."114
(2) Describiéndonos el tamaño del Trono al compararlo con
el tamaño de los cielos y el escabel del Trono. Dijo e: "Los
siete cielos comparado con el escabel son como un anillo
arrojado en el desierto, y el tamaño del Trono respecto al
escabel es como el desierto comparado a ese pequeño anillo.”
115

Allah I se describe a sí mismo en dos instancias: Establecido
sobre el Trono, y como “El Señor del Trono”
( Ta. Ha. No te hemos revelado el Corán para que te agobies [y
sufras por la incredulidad de tu pueblo ¡Oh, Muhammad!], Sino
para que reflexionen con él aquellos que temen a Allah. Esta
revelación procede de Quien creó la Tierra y los altos cielos, el
Misericordioso que se ha establecido sobre el Trono.) (20:1-5)
(Él es Quien creó los cielos y la tierra en seis días. Luego, se
estableció en el Trono.) (57:4)

114

Sahîh Sunan Abû Dâûd, 3/895, no. 3953
Narrado por Muhammad Ibn Abî Shaibah en el libro Kitâb Al 'Arsh, y al
Asmâ' ua as Sifât por Al Baihaqi.
115

(Señor del Trono Majestuoso. Él hace lo que Le place.) (85:1516)
(Diles: Si Allah tuviera copartícipes [que intercedieran por
vosotros] como creéis, estos ídolos intentarían estar más
próximos al Señor del Trono [mediante Su adoración] para así
poder interceder por quienes les adoran [¿Por qué no os acercáis
vosotros a Allah sin intermediarios?].) (17:42)
(Si rechazan [los incrédulos el Mensaje] diles: Me es suficiente
con Allah, no hay otra divinidad salvo Él, a Él me encomiendo y
Él es el Señor del Trono grandioso.) (9:129)
(¡Glorificado sea Allah, Señor del Trono! Él está por encima de
lo que Le atribuyen.) (21:22)
(Pregúntales: ¿Quién es el creador de los siete cielos, y el Señor
del Trono grandioso?) (23:86)
El compañero del Profeta 'Abdullah Ibn Rauuâhah t alabó a su
Señor con los siguientes versos poéticos:
Soy testigo de que Allah ha cumplido Su promesa
y que el Fuego es la morada de los incrédulos
Y que el Trono se encuentra sobre el agua,
y sobre el Trono el Señor del Universo
llevado por nobles ángeles, ángeles del Señor.
El significado de “Establecido sobre del Trono (istiuâ')”
Nosotros ignoramos cómo Allah I se ha establecido sobre Su
Trono, porque ignoramos cómo es la esencia misma de nuestro

Señor, pero sabemos el significado lingüístico de la palabra
“establecerse (istaua)” en el idioma árabe. Cuando los árabes
utilizan el vocablo istaua seguido de la preposición 'ala
expresan cuatro posibles significados: establecerse, subirse,
elevarse y ascender, tal como lo afirmó Ibn al Qaiim.116
Abû Al Hasan al Ash‘ari narró que fue la secta Mu'tazilah la
primera en interpretar la frase (El Misericordioso se ha
establecido sobre el Trono.) (57:4) como “tomó mando del
Trono”. Quien interprete esta frase coránica de esta manera debe
saber que sus predecesores son precisamente la secta Mu'tazilah.
117

Ahl As Sunnah y los sabios del Hadîz afirman que Allah se ha
elevado sobre Su Trono, no niegan el suceso, pero no
mencionan el “cómo” o de “qué forma” sucedió. Así fue
transmitido por Abû Al Hasan al Ash'ari. 118
Los eruditos del idioma árabe nos han narrado que aquellos que
no se han dejado influenciar por la filosofía se niegan a
interpretar la elevación (istaua) como toma de dominio (istaula).
Dijo Dâûd Ibn 'Ali al Asbahâni: “Me encontraba con Ibn al
‘Arabi, y un hombre vino y preguntó el significado de la Aleya:
(El Misericordioso se ha elevado (istaua) sobre el Trono.) (20:5)
Ibn al ‘Arabi le dijo: Él se encuentra sobre Su Trono, tal como
nos ha informado. Éste le dijo: “¡Ibn al ‘Arabi! Significa que ha
tomado el dominio del Trono (istaula)”. Pero Ibn al ‘Arabi le
respondió: “¿Cómo puedes decir eso? Los árabes no dicen que
116

Ver Sharh al Uâsitiiah por Al Harrâs, pág. 80
Maqâlât al Islâmiîn, pág. 157, 211
118
Maqâlât al Islâmiîn, pág. 211, 290,
117

alguien ha tomado el dominio de algo (istaula) a menos que se
lo haya arrebatado a un adversario, y sólo quien vence es aquel
que toma dominio de aquello por lo que luchaba”.
El Imâm Mâlik fue preguntado en cierta ocasión: “Dijo Allah
(El Misericordioso se ha elevado sobre el Trono.) (20:5) ¿Cómo
es que se ha elevado?”. El Imâm hizo una pausa y comenzó a
transpirar. Luego levantó su cabeza y dijo: “El Misericordioso
se ha elevado sobre Su Trono tal cual nos ha informado, y no
debemos preguntarnos: ¿Cómo? Porque el cómo es para
nosotros incomprensible, sin embargo no desconocemos el
significado lingüístico de esa palabra, creer en ello es obligación
y preguntar cómo es una innovación herética”. 119
El exegeta Al Qurtubi dijo: "Las primeras generaciones (As
Salaf) no negaban la dirección (elevada en que se encuentra
Allah), pero tampoco utilizaban esa palabra. Sino que afirmaban
todo esto de la misma forma que Allah o Su Profeta lo habían
descrito. Ninguno de ellos negó que Allah I se hubiese elevado
sobre Su Trono en realidad (y no metafóricamente), y solamente
ignoraban cómo se elevó, porque sabían que ello es inalcanzable
para la mente humana. Dijo el Imâm Mâlik: “La palabra
elevación (istiuâ') es conocida (en su significado lingüístico), el
cómo (su interpretación exacta) es desconocido, y preguntar
sobre ello es una innovación herética”. Esta misma frase fue
pronunciada por Umm Salamah (esposa del Profeta), y eso es
para nosotros suficiente”.120

119

Narrado por al Baihaqi y clasificado como Sahîh por Adh Dhahabi. Ver
Mujtasar al ‘Ulu, pág. 141, Hadîz no. 131.
120
Tafsîr al Qurtubi, 2/219

¿Dónde se encuentra Allah I?
Allah I nos ha informado en el Corán que se encuentra en los
cielos, sobre Su Trono:
(¿Acaso os sentís a salvo de que Quien está en el cielo no os
haga tragar por la tierra cuando ésta tiemble? ¿o estáis seguros
de que Quien está en el cielo no os enviará un fuerte viento? Y
si esto ocurre veréis cómo se cumple lo que os advertí.) (67:1617)
El Mensajero de Allah I afirmó el mismo concepto en sus
dichos. En los libros de Al Bujâri y Muslim se encuentra
registrado de Abû Sa'îd al Judri t que el Mensajero de Allah e
dijo: "¿Acaso no confiáis en mí? Siendo que confía en mí quien
se encuentra en los cielos, y Su revelación me llega por la
mañana y por la tarde." 121
El Profeta e testificó que la esclava era creyente cuando ella
afirmó que Allah se encontraba en el cielo. En Sahîh Muslim y
Sunan Abû Dâûd se registra que Mu'âuiah Ibn al Hakam as
Sulami golpeó a su esclava por haber descuidado sus ovejas. Se
arrepintió de su comportamiento y fue donde el Mensajero de
Allah I para expresar su pesar y consultarlo para dejar en
libertad a la esclava. El Mensajero de Allah e preguntó a la
muchacha: "¿Dónde se encuentra Allah?" Ella respondió: “En el
cielo”. Él preguntó: “¿Quién soy?” Ella dijo: “Tú eres el
Mensajero de Allah.” Entonces el Profeta e dijo: "Dejadla en
libertad, porque es creyente."122
121

Sahîh al Bujâri, 8/66, no. 4351; Sahîh Muslim, 2/742, no. 1064 1/382,
no.537.
122
Narrado por Muslim, 1/382, no. 537

El Mensajero de Allah e enseñó al enfermo a orar para su
beneficio personal y para beneficiar a su hermano en la fe con la
siguiente súplica:
¡Nuestro Señor es Allah, que se encuentra en los cielos.
Exaltado sea Tu Nombre. Tu Orden prevalece en los cielos y en
la tierra. Así como Tu Misericordia está en el cielo, haz que
descienda sobre la tierra. Perdónanos nuestros errores y pecados.
Tú eres el Señor de los bondadosos. Desciende Tu Misericordia
y curación sobre este dolor, y sánalo." 123
Rabbuna Allah alladhi fis samâ'i. Taqaddasa ismuka, Amruka
fis samâ'i ual ard. Kama raĥmatuka fis samâ'i fay’al raĥmatuka
fil ard. igfir lanâ ĥaubana ua jataiâna. anta Rabb at taiibîn,
anzil raĥmatan min raĥmatika ua shifâ'an min shifâ'ika ‘ala
hâdha al uay' fa iabra'
Según un Hadîz narrado por 'Abdullah Ibn 'Amr t, el Mensajero
de Allah e dijo: "Sed misericordiosos con quienes se
encuentran en la tierra, que así será misericordioso con vosotros
quien se encuentra en los cielos." 124
El significado de la frase “Allah se encuentra en el cielo”
La frase "Allah se encuentra en el cielo" no significa que se
encuentra dentro de las dimensiones físicas del universo,
glorificado sea, sino que la palabra “cielo” alude a todo aquello
que es sublime y elevado. Allah I se ha descrito a sí mismo en
el Corán como el Altísimo:

123
124

Sunan Abû Dâûd, 4/16, no. 3892
Narrado por at Tirmidhi. Ver Sahîh Sunan at Tirmidhi, 2/180, no. 1569.

(Glorifica a tu Señor, el Altísimo.) (87:1)
y como el Sublime:
(Él es Sublime, Grandioso.) (2:255)
Allah I nos informa que se encuentra por encima de Sus
siervos:
([Los Ángeles] temen a su Señor que está por encima de ellos, y
ejecutan todo cuanto se les ordena.) (16:50)
(Él tiene total dominio, está sobre Sus siervos, y Él es Sabio y
está informado de lo que hacéis.) (6:18)
Cuando el Mensajero de Allah e alababa a su Señor en las
súplicas decía: "No hay nada más alto que Tú." 125
El musulmán no debe entender en su doctrina cuando dice que
“Allah se encuentra en los cielos” que se encuentra dentro de los
cielos, es decir que éstos Lo contienen y Lo limitan físicamente.
Glorificado sea, lejos está de tal cosa. ¿Cómo podría alguien
comprender de esa manera siendo que los cielos son
insignificantes ante Allah?
(No han apreciado a Allah en su verdadera magnitud. El día de
la Resurrección, contendrá la tierra entera en Su puño y los
cielos estarán plegados en Su diestra. ¡Glorificado sea! ¡Está por
encima de lo que Le asocian!) (39:67)

125

Narrado por Muslim, 4/2084, no. 2713

(Ese día será enrollado el cielo como un pergamino, y así como
os creamos la vez primera vez [de la nada], os resucitaremos.)
(21:104)
Numerosas evidencias
Las evidencias en el Corán y la Sunnah que demuestran que
Allah I se encuentra en los cielos son numerosísimas, citarlas
en su totalidad sería demasiado extenso, pero podríamos
calificar las evidencias en las siguientes categorías:
Evidencias que muestran claramente que Allah I se
encuentra en cielo. Ya hemos mencionado estas evidencias con
anterioridad.
2.
Evidencia que establecen que Allah I se ha elevado
sobre el Trono. También hemos citado esto anteriormente.
3.
Evidencias que enuncian que Allah I es Altísimo y
Sublime. También hemos citado algunos de los textos que
aluden a este significado con anterioridad.
4.
Evidencias que indican que algunas de las cosas que Él
ha creado se encuentran junto a Él.
(Ciertamente, quienes están junto a tu Señor [los Ángeles] no se
ensoberbecen de su adoración, Le glorifican y se prosternan ante
Él.) (7:206)
Allah I dice acerca de los mártires (shuhadâ'):
(Y no creáis que quienes han caído por la causa de Allah están
muertos. Al contrario, están vivos y reciben su sustento junto a
su Señor.) (3:169)
Existen numerosos textos similares.
1.

5.

Los textos que enuncian que algunas cosas son elevadas
hacia Él, como la Aleya que informa sobre la elevación de Jesús:

(Sino que Allah lo ascendió al cielo [en cuerpo y alma]. Allah es
Poderoso, Sabio.) (4:158)
Las buenas obras ascienden a Él:
(...hacia Él ascienden las buenas palabras [y las glorificaciones],
y exalta las obras piadosas.) (35:10)
Las almas de los creyentes ascienden a Él:
(A quienes hayan desmentido Nuestros signos y se hayan
ensoberbecido no se les abrirán las puertas del cielo ni entrarán
en el Paraíso hasta que un camello pase por el ojo de la aguja.)
(7:40) es decir que si serán abiertas a los creyentes.
Los ángeles ascienden a Él:
(Ascenderán hacia Él los Ángeles y las almas en un día que
durará cincuenta mil años ) (70:4)
6.
Los textos que enuncian que los ángeles descienden:
(Hace descender a los Ángeles con la revelación.) (16:2)
Los libros revelados son descendidos:
(Es un libro bendito que descendimos...) (6:92)
7.
Como prueba es posible mencionar que los seres
humanos al dirigirse a Su Señor levantan las miradas y las
manos al cielo. Existen numerosos Ahâdîz que mencionan que el
Profeta e elevaba sus manos al cielo durante las súplicas. Otros
Ahâdîz mencionan que elevaba su vista al cielo luego de realizar
la ablución (Udû’).
8.
Otra evidencia es la manera en que el Profeta e apuntó
con su dedo hacia el cielo, durante la Peregrinación de
despedida, cuando la gente respondió: "Somos testigos de que
has transmitido el mensaje, has cumplido tu misión y nos has
aconsejado el bien." Entonces el Profeta apuntó con su dedo
índice hacia el cielo y dijo: "¡Oh, Allah, sé testigo! ¡Oh, Allah,
sé testigo!" 126

126

Narrado por Abû Dâûd, 1/358, no. 1905.

Que Allah se encuentre en los cielos no contradice que se
encuentre cerca de Sus siervos
Allah I se encuentra cerca de quien le llama. Conoce las ideas y
sentimientos de las personas. Se encuentra más cercano al
hombre que su propia vena yugular. Sabe lo que contienen los
corazones. Conoce cuanto se esconde bajo la tierra, cuanto sale
de ella y lo que desciende de los cielos. Allah I está junto a Su
creación con Su conocimiento y poder. Nada en absoluto Le es
oculto; ni un simple átomo ya sea se encuentre en el cielo o en la
tierra. Él se encuentra cerca aunque es el Altísimo; Él es
Sublime aunque es íntimo. Él es el Primero y el Último, el
Altísimo y el más Cercano.

La sonrisa de nuestro Señor
Allah I sonríe cuando y como Él quiere. Nosotros creemos y
afirmamos que nuestro Señor sonríe, pero no sabemos cómo
sucede, ni se nos exige que lo sepamos o intentemos
averiguarlo.
Se han registrado numerosas narraciones al respecto:
1- Narró Abû Hurairah t que el Mensajero de Allah e dijo:
"Allah ha de sonreír a dos hombres: Uno de ellos mató al otro,
pero ambos ingresarán al Paraíso. El primero luchó por la causa
de Allah y fue muerto. Luego Allah acepta el arrepentimiento de
quien lo había matado, y éste muere mártir por la causa de
Allah." 127
127

Narrado por al Bujâri, 6/39, no. 2826; Muslim, 3/1504, no. 1890.

2- Narró Abû Hurairah t que un hombre vino al Profeta e y
dijo: "¡Mensajero de Allah! Estoy cansado y hambriento."
Entonces el Profeta envió a que buscaran algo de comida en su
casa, pero no encontraron nada para ofrecerle. El Mensajero de
Allah e dijo entonces: "¿Quién puede albergarlo esta noche?
¡Qué Allah lo bendiga!" Un hombre de entre los Ansâr se puso
de pie y dijo: "¡Yo lo haré Mensajero de Allah!" Fue donde su
familia y dijo a su esposa: "Éste es un invitado del Mensajero de
Allah, pon todo sobre la mesa y no guardes nada." Pero ella le
respondió: "¡Por Allah que no poseemos excepto la comida para
los niños!" El hombre dijo: "Cuando los niños pidan su cena,
hazlos dormir, entonces extingue la lámpara 128 , y nosotros
tampoco comeremos nada esta noche." Así lo hicieron.
Al día siguiente, fueron donde el Mensajero de Allah e, quién
les dijo: "Allah sonrió debido al comportamiento de tal y tal
persona [la pareja que alimentó al huésped] y fue revelada la
Aleya (Quienes estaban establecidos en Medina y aceptaron la
fe antes de su llegada, aman a los que emigraron a ellos, no
sienten envidia alguna en sus corazones por lo que se les ha
dado [del botín] y les prefieren a sí mismos aunque estén en
extrema necesidad. Quienes hayan sido preservados de la
avaricia serán los triunfadores.) (59:9)".129
3-

Narró ‘Abdullah Ibn Mas‘ûd t que el Mensajero de Allah e
dijo: “El último en entrar al Paraíso será un hombre. Caminará
una vez y tropezará otra, y será alcanzado por el Fuego. Luego,
cuando se aleje, se volverá hacia el Fuego y dirá: ‘¡Bendito sea
Aquel que me ha salvado de ti! Allah me ha dado algo que no le
ha dado a nadie de los primeros ni de los últimos.’ Entonces un
128
129

Para que el invitado no repare en que sus anfitriones no comían junto a él.
Narrado por al Bujâri, 8/631, no. 4889; Muslim, 3/1625, no. 2054.

árbol se levantará, y él dirá: ‘¡Mi Señor! Acércame a este árbol
para refugiarme bajo su sombra y déjame beber de su agua.’ Y
Allah, Poderoso y Majestuoso, dirá: ‘¡Hijo de Adán! ¿Si te
concedo esto me pedirás algo más?’ Dirá: ‘No, mi Señor.’ Y
prometerá que no Le pedirá nada más. Su Señor lo perdonará
porque verá que no puede dejar de desear, y lo llevará cerca del
árbol bajo el cual se refugiará y beberá de su agua. Luego se
levantará un árbol más hermoso que el anterior, y dirá: ‘¡Mi
Señor! Acércame a este árbol para beber de su agua y
refugiarme bajo su sombra.’ Y Allah, Poderoso y Majestuoso,
dirá: ‘¡Hijo de Adán! ¿Si te concedo esto me pedirás algo más?’
Dirá: ‘No, mi Señor.’ Y prometerá que no Le pedirá nada más.
Su Señor lo perdonará porque verá que no puede dejar de
desear, y lo llevará cerca del árbol donde se refugiará bajo su
sombra y beberá de su agua. Luego se levantará cerca de la
Puerta del Paraíso un árbol más hermoso que los dos anteriores
y él dirá: ‘¡Mi Señor! Acércame a este árbol para refugiarme
bajo su sombra y beber de su agua.’ Y Allah, Poderoso y
Majestuoso, dirá: ‘¡Hijo de Adán! ¿No me habías prometido que
no me pedirías nada más?’ Dirá: ‘Si, mi Señor, pero ya no te
pediré nada más.’ Y prometerá que no Le pedirá nada más. Su
Señor lo perdonará porque verá que no puede dejar de desear, y
lo llevará cerca del árbol, entonces escuchará las voces de la
gente del Paraíso y dirá: ‘¡Mi Señor! ¡Permíteme entrar!’ Y Él
dirá: ‘¡Hijo de Adán! ¿Qué es lo que te dejará satisfecho
finalmente? ¿Estarás satisfecho si te doy todo el mundo y otro
como él?’ Dirá: ‘¡Mi Señor! Te burlas de mí siendo el Señor de
todos los mundos’”. Y se rió Ibn Mas‘ûd y preguntó: “¿Por qué
no me preguntáis de qué me río?” Preguntaron: “¿De qué te
ríes?” Dijo: “Así se rió el Mensajero de Allah e. Y le
preguntaron: ‘¿Por qué te ríes, Mensajero de Allah?’ Dijo: ‘De
la risa del Señor de todos los mundos cuando el hombre dijo:
‘¿Te burlas de mí siendo el Señor de todos los mundos?’ Y Él

dirá: ‘No me estoy burlando de ti, sino que tengo el poder de
hacer lo que quiero.’” 130
Su descenso y venida
En Sahîh Al Bujâri y Sahîh Muslim consta de Abû Huraîrah t
que el Profeta e dijo:
“Allah - Majestuoso y Glorificado- desciende cada noche al
cielo inferior cuando comienza el último tercio de la noche, y
dice: ¿Quién me ruega, para concederle lo solicitado? ¿Quién
me solicita para otorgárselo? ¿Quién me pide perdón, para
perdonarlo?”.131
El Corán menciona que Allah I vendrá en el Día de
Resurrección para juzgar a la gente:
(¿Acaso esperan que Allah se les presente en la sombra de una
nube y vengan a ellos los Ángeles? Entonces, su situación
quedaría decidida [y serían aniquilados]. Todos los asuntos
retornan a Allah.) (2:210)
(Amáis la riqueza insaciablemente. Pero ella no durará para
siempre. [Y deberéis rendir cuenta el Día del Juicio,] cuando la
Tierra sea reducida a polvo. Y llegue tu Señor, y se presenten
los Ángeles en filas.) (89:21-22)
Narró Ibn Mas'ûd t que el Mensajero de Allah e dijo: "Allah
reunirá al primero y al último en el día designado, que durará
cuarenta años. Todos estarán observando los cielos, a la espera

130
131

Narrado por al Bujâri, 13/420, no. 7437; Muslim, 1/175, no.187
Narrado por al Bujâri, 3/29, no. 1145; Muslim, 1/521, no. 758.

de que comience el juicio, y Allah descenderá del Trono al
escabel." 132
El habla de Allah I
Allah I habla cuando desea y como desea. Su habla no se
asemeja al habla de Sus criaturas.
Allah I habló a algunos de Su creación, y éstos hablaron con
Él, como el Profeta Moisés u:
(Te mencionamos [¡Oh, Muhammad!] algunos de los
Mensajeros que enviamos y otros no. Y sabe que ciertamente
Allah habló con Moisés directamente.) (4:164)
(Y cuando Moisés acudió al encuentro y su Señor le habló.)
(7:143)
Allah I nos ha informado del dialogo que mantuvo con Moisés:
(Y cuando Moisés acudió al encuentro y su Señor le habló,
[Moisés] le pidió: Muéstrate para que pueda verte. Dijo [Allah]:
No lo resistirías. Observa la montaña, si permanece firme en su
lugar [después de mostrarme a ella], pues entonces tú también
podrás verme. Pero cuando su Señor se mostró a la montaña,
ésta se convirtió en polvo, y Moisés cayó inconsciente. Cuando
volvió en sí exclamó: ¡Glorificado seas! Me arrepiento y soy el
primero en creer en Ti. Dijo: ¡Oh, Moisés! Ciertamente te he
distinguido entre los hombres con la Profecía y por haberte
132

Narrado por Ibn Mandah. Dijo Adh Dhahabi: “Su cadena de narradores es
aceptable (isnâd hasan).”

hablado directamente. Aférrate a lo que te he revelado y sé de
los agradecidos.) (7:143-144)
Allah I también habló a Adán y Eva:
(Cuando ambos comieron del árbol quedaron desnudos, y
comenzaron a cubrirse con hojas del Paraíso, entonces su Señor
les llamó: ¿No os había prohibido comer de este árbol y
advertido que Satanás era vuestro enemigo declarado?) (7:22)
Allah I habla al ángel Gabriel.
Se registra de Abû Hurairah t que el Mensajero de Allah e
dijo: "Cuando Allah ama a un siervo, convoca a Yibrîl y dice:
'Allah ama a fulano, ámalo.' Entonces Yibrîl lo ama, y convoca a
los habitantes del cielo y dice: ' Allah ama a fulano, amadlo.'
Entonces los habitantes del cielo lo aman, y Allah dispone que
las personas en la tierra lo acepten." 133
Los ángeles oyen a su Señor cuando Él habla.
Narró Abû Huraîrah t que el Profeta e dijo: “Cuando Allah
decide un asunto en los cielos, los Ángeles golpean con sus alas
indicando su completa sumisión, produciendo un sonido como si
fuese una cadena arrastrada sobre una roca. (Hasta que, cuando el
terror haya desaparecido de sus corazones, digan: ¿Qué ha dicho
vuestro Señor? Dirán: La verdad, Él es el Altísimo, el Grande)”.
134

133
134

Narrado por al Bujâri, 13/461, no. 7485; Muslim, 4/2030, no. 2637.
Narrado por al Bujâri, 13/453, no. 7481

Al Bujâri registró un Hadîz transmitido por Yâbir Ibn ‘Abdullah
Ibn Unaîs t donde se menciona que el Mensajero de Allah e
dijo: "Allah ha de resucitar a Sus siervos y los convocará con
una voz que será oída por quienes se encuentran lejos y quienes
se encuentran cerca: 'Yo soy el Soberano, yo soy el Juez." 135
Al Bujâri dijo en su libro, Jalq af'âl al ‘ibâd (la creación de las
obras de los siervos de Allah), haciendo un comentario sobre
este Hadîz: “Esto demuestra que la voz de Allah no se asemeja a
las voces de Su creación, porque la voz de Allah puede oírse
lejos tan claramente como puede oírse de cerca, y los ángeles se
desmayan ante Su voz.” 136
En el Día de Resurrección, Allah I hablará a Sus ángeles:
(Y el día en que congregue a todos [los hombres para juzgarlos],
preguntará a los Ángeles: ¿Éstos [idólatras] eran quienes os
adoraban a vosotros? Responderán [los Ángeles]: ¡Alabado
seas! Tú eres nuestro Protector y no les dijimos que nos tomasen
como protectores; pero [los idólatras, en realidad] adoraban [y
obedecían] a los genios, y la mayoría de los hombres creían en
ellos.) (34:40-41)
Allah I ha de dirigirse a los incrédulos y los desmentidores
reprendiéndolos:
(Y el día que reunamos de cada nación a un grupo de quienes
desmentían Nuestros signos, marcharán uno detrás del otro, y al
llegar [al lugar del juicio, Allah] les dirá: Desmentisteis Mis
signos sin reflexionar sobre ellos...) (27:83-84)
135
136

Narrado por al Bujâri, 13/452
Extraído del libro Jalq Af'âl al 'Ibâd, pág. 149

Allah I saludará con la paz a los habitantes del Paraíso:
(¡La paz sea con vosotros! Serán las palabras del Señor
Misericordioso.) (36:58)
Allah I hablará a los habitantes del Paraíso.
Abû Sa'îd Al Judri t narró que el Mensajero de Allah e dijo:
“Ciertamente Allah dirá a los habitantes del Paraíso: ‘¡Oh
habitantes del Paraíso!’ Ellos dirán: ‘Aquí estamos ¡oh, Señor!
respondiendo a Tu llamada, inmersos en Tu generosidad, y en la
bondad que descansa en Tu Mano’. Él les preguntará: ‘¿Acaso
estáis satisfechos?’. Dirán: ‘¡Cómo no habríamos de estarlo, Oh
Señor! Siendo que nos has concedido lo que a nadie
anteriormente’. Entonces Él dirá: ‘¿Queréis que os conceda
algo mejor que eso?’ Responderán: ‘¡Oh, Señor! ¿Qué podría
ser mejor que esto?’ Dirá: ‘Os concedo mi complacencia
(beneplácito), y nunca jamás he de enojarme’”. 137
Las palabras de Allah I no pueden ser limitadas o
restringidas
Dice Allah I:
(Diles: Si el mar fuese tinta para escribir las palabras de mi
Señor se agotaría antes de que se agotaran las palabras de mi
Señor, aunque se trajese otro mar de tinta.) (18:109)
El Corán es la Palabra de Allah I
El Corán es indudablemente la Palabra de Allah.
137

Narrado por al Bujâri, 13/487, no. 7518; Muslim, 4/2176, no. 2829.

Dice Allah I:
(Si alguno de los idólatras te pidiera protección, ampárale para
que así recapacite y escuche la palabra de Allah.) (9:6)
(Si todos los árboles que hay sobre la Tierra se convirtieran en
cálamos, y el mar junto con otros siete mares en tinta no
bastarían para escribir las palabras de Allah. Ciertamente Allah
es Poderoso, Sabio.) (31:27)
Dijo el exegeta Ibn Kazîr comentando esta Aleya:
“Aquí Allah hace referencia a Su Poderío, Su Orgullo, Su
Majestad, Su bellos Nombres, Sus sublimes Atributos y Sus
Palabras Perfectas que nadie puede abarcar, y cuya naturaleza
nadie puede alcanzar. Tal como dijo el Profeta e: "No puedo
alabarte como mereces; Tú eres tal como te has alabado a Ti
mismo." 138
Dice Allah I:
(Si todos los árboles que hay sobre la Tierra se convirtieran en
cálamos, y el mar junto con otros siete mares en tinta no
bastarían para escribir las palabras de Allah.) (31:27) es decir
que aun cuando todos los árboles de la tierra fueran
transformados en cálamos, y los mares fueran transformados en
tinta, y se agregasen otros siete mares, y se escribieran todos las
descripciones de Allah referentes a Su Poderío, Atributos y
Majestad, los cálamos se romperían y los mares se secarían,
imposibilitados de concluir su tarea”. 139

138
139

Narrado por Muslim, 1/353, no. 486
Ver Tafsîr Ibn Kazîr, 5/394.

El amor de Allah I
Se afirma en el Corán y la Sunnah que Allah I ama ciertas
obras y palabras, y algunos seres de Su creación que tienen las
características que Él ha mencionado amar.
Allah I nos ha informado esto con el fin de que nos esforcemos
en alcanzar las características que Él ama, y realizar aquellas
obras que Le complacen.
Allah I ama a los piadosos que son temerosos de Él:
(Respetad pues, el pacto convenido con ellos hasta su plazo
acordado. Ciertamente Allah ama a los piadosos.) (9:4)
Allah I ama a aquellos que hacen el bien:
(Quienes hacen caridad, tanto en los momentos de holgura
como en la estrechez, controlan su cólera y perdonan a los
hombres, sepan que Allah ama a los benefactores.) (3:134)
Allah I ama a aquellos que se arrepienten y purifican:
(Ciertamente Allah ama a los que se arrepienten y purifican.)
(2:222)
Allah I ama a aquellos que son perseverantes y pacientes:
(Allah ama a los perseverantes.) (3:146)
Allah I ama a aquellos que son justos:

(Si juzgas entre ellos, hazlo con equidad. Allah ama a los
justos.) (5:42)
Allah I ama a aquellos que depositan en Él su confianza:
(Allah ama a quienes se encomiendan a Él.) (3:159)
Allah I ama a aquellos que se esfuerzan por Su causa:
(Ciertamente Allah ama a quienes combaten en filas por Su
causa, como si fueran una edificación sólida.) (61:4)
Se registra en Al Bujâri y Muslim de Abû Hurairah t que el
Mensajero de Allah e dijo: "Dos palabras que son ligeras a la
lengua pero pesadas en la balanza son amadas por el
Misericordioso: “Glorificado y alabado sea Allah, Glorificado
sea Allah el Grandioso (Subĥân Allah ua bi ĥamdihi, Subĥân
Allah al 'Adhîm).” 140
Narró Samurah Ibn Yundub t que el Mensajero de Allah e
dijo: "Las palabras más amadas para Allah son cuatro:
Glorificado sea Allah, Alabado sea Allah, Nada ni nadie merece
ser adorado sino Allah, y Allah es más Grande (Subĥân Allah ua
Al ĥamdulillah ua la ilâha illa Allah ua Allahu akbar), no
importa por cual de ellas se comience." 141
Dijo el Profeta e sobre Ashayy ‘Abd Al Qais: "Posee dos
características que Allah ama: paciencia e indulgencia." 142

140

Narrado por al Bujâri, 11/206, no. 1406; Muslim, 4/2072, no. 2694
Narrado por Muslim, 3/1685, no. 2137
142
Narrado por Muslim, 1/48, no. 17
141

Narró ‘Ubâdah Ibn As Sâmit t que el Profeta e dijo: "Quien
ama encontrarse con Allah, Allah ama encontrarse con él; y
quien detesta encontrarse con Allah, Allah detesta encontrarse
con él." 143
Todas las acciones, actitudes y palabras que Allah ama son las
que el Profeta e nos enseñó. Allah I evidenció en una Aleya
coránica que la manera de alcanzar su amor es seguir al Profeta
e en todas sus enseñanzas y características:
(Di: Si verdaderamente amáis a Allah ¡Seguidme! Y Allah os
amará y os perdonará los pecados. Allah es Absolvedor,
Misericordioso.) (3:31)
La ira de Allah I
Existen acciones que Allah no ama, de hecho Él las detesta y se
enoja con quienes las llevan a cabo. Su ira y enojo tienen una
realidad acorde a Su naturaleza divina.
Entre las acciones y obras que Allah I detesta se encuentra la
corrupción:
(Allah no ama la corrupción.) (2:205)
(Allah no ama a los corruptores.) (5:64)
Se menciona también en diferentes textos del Corán y la Sunnah
que Allah I detesta la incredulidad, la opresión, la agresión, el
derroche, la traición, la vanidad, la desobediencia y el crimen.
Dice el Corán:
143

Narrado por Muslim, 4/2065, no. 2684

(…pero a Allah detestó que salieran [con vosotros], y les
infundió desgano…) (9:46)
Hemos citado anteriormente el Hadîz que enuncia: "Quien
detesta encontrarse con Allah, Allah detesta encontrarse con él."
144

Narró 'A'ishah t que el Profeta e dijo: "La persona más
detestada por Allah es el discutidor empedernido." 145
Contemplar a Allah I
Nadie puede ver a Allah I en este mundo. El Profeta Moisés
u pidió a Allah verle, pero su Señor le dijo que él no podría
verlo en este mundo:
(Y cuando Moisés acudió al encuentro y su Señor le habló,
[Moisés] le pidió: Muéstrate para que pueda verte. Dijo [Allah]:
No lo resistirías. Observa la montaña, si permanece firme en su
lugar [después de mostrarme a ella], pues entonces tú también
podrás verme. Pero cuando su Señor se mostró a la montaña,
ésta se convirtió en polvo, y Moisés cayó inconsciente.) (7:143)
Los sabios y eruditos debaten acerca de si el Mensajero
Muhammad e vio a su Señor cuando ascendió a los cielos (al
Mi'rây). La verdad es que el Profeta e no vio a su Señor, y entre
otras pruebas podemos presentar las palabras de 'A'ishah t:
"Quien afirme que Muhammad e vio a su Señor ha inventado
una terrible mentira." 146
144

Narrado por Muslim, 4/2065, no. 2684
Narrado por al Bujâri, 13/180, no. 7188; Muslim, 4/2054, no. 2668
146
Narrado por Muslim, 1/159, no. 177
145

Éste es el caso en este mundo, pero en el más allá, en la otra
vida, será diferente. Las personas serán resucitadas y creadas
nuevamente con una nueva contextura. En el más allá el sol se
aproximará a las cabezas de las personas en el Día de
Resurrección, no existiendo entre él y ellos ni una milla de
distancia, y a pesar de ello, las personas no se quemarán ni
fundirán. El ser humano, luego de la resurrección ya no ha de
morir.
En el Día de Resurrección, los creyentes podrán ver a su Señor.
El mayor deleite en el Paraíso será contemplar el rostro
generoso de Allah I.
Esta bendición le será negada a los incrédulos:
(Por cierto que ese día se les impedirá ver a su Señor.) (83:15)
Pero aquellos a quienes Allah I ha escogido y purificado no
serán privados del placer de contemplarle:
(Ese día, habrá rostros resplandecientes contemplando a su
Señor,) (75:22-23)
Los virtuosos alcanzarán esta delicia:
(Por cierto que los justos gozarán de las delicias del Paraíso,
recostados sobre lechos, contemplando...) (83:22-23)
La contemplación de su generoso rostro es la "gracia aun
mayor" que Allah I promete a los creyentes:

(Quienes obren el bien obtendrán la mejor recompensa [el
Paraíso] y una gracia aún mayor...) (10:26)
Es la “recompensa aun mayor” al que Allah I alude en la
Aleya:
(Tendréis en él cuanto anheléis, y os tenemos reservado una
recompensa aún mayor.) (50:35)
Narró Abû Hurairah (t) que los Compañeros del Profeta le
preguntaron: “¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Podremos nosotros ver
a nuestro Señor en el Día de Resurrección?” A lo que respondió
el Mensajero de Allah (e): “¿Acaso experimentáis alguna
dificultad para ver la luna en una noche de luna llena cuando no
hay ninguna nube tapándola?” Dijeron: “No, Mensajero de
Allah”. Dijo: “¿Acaso experimentáis alguna dificultad para ver
el sol al mediodía cuando no hay nubes tapándolo?”
Respondieron: “No, Mensajero de Allah”. Dijo: “Ciertamente
así lo veréis”.147
Se registra en Al Bujâri y Muslim que Yâbir Ibn 'Abdullah t
dijo: "Estábamos sentados junto al Profeta e cuando al mirar la
luna llena dijo: "Veréis a vuestro Señor tal como estáis viendo
esta luna. Si podéis evitar perder la oración antes del amanecer
(fayr) y antes del ocaso (‘Asr) hacedlo.”148
Suhaib t relató que el Profeta e dijo: “Cuando la gente del
Paraíso ingrese en él, Allah, Bendito y Exaltado, les dirá:
‘¿Queréis que os dé algo más?’ Y ellos dirán: ‘¿Acaso no has
iluminado con brillante albor nuestros rostros? ¿Acaso no nos
147
148

Narrado por al Bujâri, 13/419, no. 7437; Muslim, 1/163, no. 183.
Narrado por al Bujâri, 13/419, no. 7434

has hecho entrar al Paraíso y nos has salvado del Fuego?’
Entonces Él levantará el velo y no se les habrá dado ninguna
cosa más amada para ellos que la visión del rostro de su Señor,
Poderoso y Majestuoso. Entonces recitó esta Aleya:
(Quienes obren el bien obtendrán la mejor recompensa [el
Paraíso] y una gracia aún mayor.) (10:26)”. 149
Abû Mûsâ Al Ash‘ari t narró que el Mensajero de Allah e dijo:
“Habrá dos jardines de plata, y de plata serán sus recipientes y lo
que haya en ellos; y dos jardines de oro, y de oro serán sus
recipientes y lo que haya en ellos. Y la única cosa que impedirá
a la gente ver a su Señor será el Manto de Grandeza sobre Su
rostro en el Jardín del Edén.” 150

El Conocimient o de Allah
Sabemos que Allah I tiene el atributo divino del conocimiento
total, y que se ha llamado a sí mismo con varios Nombres que
reflejan este atributo, como al 'Alîm (el Omnisciente):
(Ciertamente Él es Omnioyente, Omnisciente.) (26:220)
Otro de estos Nombres es Al Jabîr (el informado) que evidencia
que Él sabe lo que sucederá antes de que ocurra; al Hakîm (el
Sabio) porque conoce los secretos de las cosas; ash Shahîd (el
Testigo) porque conoce lo oculto y lo evidente, es decir que
nada Le es desconocido; al Hâfidh (el Protector), porque no
olvida lo que sabe; al Muhsi (el evaluador) porque el hecho que
sepa tanto no le impide conocer los detalles más diminutos.
149
150

Narrado por Muslim, 1/163, no. 181
Narrado por al Bujâri, 13/423, no.7444; Muslim, 1/163, no. 180

Su Conocimient o abarca generalidades y detalles
Los filósofos afirman que Allah I sólo tiene un conocimiento
general de los asuntos, pero que ignora los detalles menores.
Esta afirmación es errónea, ya que el conocimiento divino
encierra y comprende el todo absoluto de cuanto existe y sucede
en el universo. Él sabe de cada movimiento, ya sea realizado en
la tierra o en las profundidades del mar.
(Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No hay hoja que caiga
que Él no lo sepa, ni grano en el seno de la tierra, o algo que esté
verde o seco sin que se encuentre registrado en un libro
evidente.) (6:59)
Ninguna de las innumerables criaturas existentes en este
insondable universo está oculta a la omnisciencia de Allah I:
(No existe criatura en la Tierra sin que sea Allah Quien la
sustenta; Él conoce su morada y por donde transita, todo está
registrado en un Libro evidente [la Tabla Protegida].) (11:6)
Nada que desciende a la tierra o asciende a los cielos escapa a la
omnisciencia de Allah I:
(Sabe lo que ingresa en la tierra, lo que surge de ella, y lo que
desciende del cielo y lo que sube hacia él.) (34:2)
El ser humano y los profundos secretos de su alma no son ajenos
a la Omnisciencia de Allah I:

(Di: Tanto si ocultáis cuanto hay en vuestros corazones como si
lo manifestáis, Allah lo sabe. Él conoce todo lo que hay en los
cielos y en la tierra. Allah tiene poder sobre todas las cosas.)
(3:29)
(Él es adorado en los cielos y en la tierra. Sabe lo que ocultáis y
lo que manifestáis, y sabe lo que hacéis.) (6:3)
Éste conocimiento abarca los más recónditos e insignificantes
detalles de la vida del ser humano:
(No hay situación en la que os encontréis, ya sea que recitéis el
Corán u otra obra que realicéis, sin que Nosotros seamos
testigos de lo que hacéis. A tu Señor no se Le escapa nada en la
tierra ni en el cielo, ni siquiera algo del tamaño de un átomo. Y
no existe nada menor o mayor aún que no esté registrado en un
libro claro.) (10:61)
Ni siquiera la existencia de un átomo escapa a Su Omnisciencia:
(¡Oh, hijito! Sabe que aunque una mala acción fuere del peso de
un grano de mostaza, y estuviese escondido en una roca o en
[algún otro lugar de] los cielos o la Tierra, Allah la sacará a luz
[y os preguntará por ella]. Ciertamente Allah es Sutil, y está bien
informado de lo que hacéis.) (31:16)
Ante el conocimiento total de Allah I todo es igual, secreto y
evidente, pequeño y grande, inadvertido y manifiesto:
(Allah bien sabe qué se está gestando en el vientre de todas las
hembras, y si completará el ciclo de gestación o no, y Él asignó
a todas las cosas su justa medida. Él conoce lo oculto y
manifiesto, es Grande y Sublime. Por lo tanto es igual que digáis

algo en secreto o en público, y que os ocultéis de noche o os
mostréis de día.) (13:8-10)
Allah I ha sido veraz cuando dijo:
(A tu Señor no se Le escapa nada en la tierra ni en el cielo, ni
siquiera algo del tamaño de un átomo.) (10:61)
La vida y autosuficiencia de Allah I
Allah está vivo y Su vida es eterna:
(Él es el Viviente, no hay nada ni nadie con derecho a ser
adorado salvo Él.) (40:65)
Su vida es diferente a la de los seres creados. Todo ha de morir y
abandonar la existencia, excepto Allah I:
(Todo cuanto existe en la Tierra perecerá, y sólo el majestuoso y
noble rostro de tu Señor perdurará por siempre.) (55:26-27)
En Sahîh Al Bujâri se registra de Ibn ‘Abbâs t que el Profeta e
solía decir: "Me refugio en Tu Gloria, no hay divinidad excepto
Tú, que no mueres, siendo que los seres humanos y los genios
mueren. (A'ûdhu bi ‘izzatika alladhi la ilâha illa anta, alladhi la
iamût ua al yinn ua al ins iamûtûn)." 151
Es por ello que se debe encomendar y depositar la confianza
sólo en Él:

151

Narrado por al Bujâri, 13/368, no. 7383

(Encomiéndate al Viviente Inmortal, y glorifícale. Él está bien
informado.) (25:58)
Él es Autosuficiente, y sustenta a toda la existencia. Todo ser
creado se encuentra en necesidad de Él:
(Y entre sus Signos está que el cielo y la Tierra se sostengan por
Su voluntad.) (30:25)
La perfección de Su Vida y Su autosuficiencia
Uno de los aspectos de la perfección de Su Vida y
autosuficiencia es que no duerme:
(¡Allah! No existe divinidad alguna excepto Él, Viviente,
Autosuficiente, no lo toma somnolencia ni sueño. Suyo es
cuanto hay en los cielos y la tierra.) (2:255)
La somnolencia es producto del cansancio, y antecede al sueño.
La somnolencia y el sueño son limitaciones, y el Creador está
libre de toda limitación. En Sahîh Muslim se registra de Abû
Mûsâ t que el Mensajero de Allah e en cierta ocasión dijo
cinco cosas: “Allah no duerme y no corresponde que lo hiciere.
Él sube y baja la balanza. Las obras realizadas durante la noche
le son elevadas antes de que comience el día, y las obras
realizadas durante el día le son elevadas antes de que comience
la noche." 152
Glorificar a Allah mencionando Su Vida y Autosuficiencia
El Mensajero de Allah e alababa a su Señor mencionando estos
dos atributos. Fue narrado que Ibn ‘Abbâs t dijo: “cuando el
152

Narrado por Muslim, 1/162, no. 179

Profeta e se levantaba para orar durante la noche solía decir:
“¡Oh Allah! Para Ti es la alabanza, Tú eres la luz de los cielos y
la tierra y lo que en ellos existe. Para Ti es la alabanza, Tú eres
el Sustentador de los cielos y la tierra y lo que en ellos existe.
Para Ti es la alabanza, Tú eres el Señor de los cielos y la tierra y
lo que en ellos existe. Para Ti es la alabanza, Tuya es la
soberanía de los cielos y la tierra y lo que en ellos existe.
(allahumma lakal ĥamdu anta nûrus samâuâti ual ardi ua man
fîhinna ua lakal ĥamdu anta qaiimus samâuâti ual ardi ua man
fîhinna ua lakal ĥamdu anta rabbus samâuâti ual ardi ua man
fîhinna ua lakal ĥamdu laka mulkus samâuâti ual ardi ua man
fîhinna)." 153
Allah I oye y ve
Estos dos atributos de Allah son mencionados en el Corán:
(No hay nada ni nadie semejante a Allah, y Él es Omnioyente,
Omnividente.) (42:11)
(En verdad, Allah es Omnioyente, Omnividente.) (22:61)
Allah I dijo a Moisés y Aarón u:
(Dijo [Allah]: No temáis, pues Yo estoy con vosotros
escuchando y observando todo.) (20:46)
La majestad de estos atributos
Dice Allah I:
153

Narrado por al Bujâri, 3/3, no. 1120; Muslim, 1/532, no. 799.

(Diles: Allah es Quien realmente sabe cuánto permanecieron. Él
conoce los secretos de los cielos y de la tierra; Él es
Omnividente, Omnioyente.) (18:26)
Dijo el exegeta Ibn Yarîr t: “El significado lingüístico de esta
Aleya es muy enfático. Es como si estuviese diciendo: Allah I
ve todo cuanto puede ser visto, y oye todo cuanto puede ser
oído; nada en absoluto le es desconocido u oculto.” 154
Allah I oye y ve al virtuoso, y lo premia por sus buenas obras:
( Él te ve cuando oras solo, y cuando lo haces en comunidad.
Ciertamente Él es Omnioyente, Omnisciente.) (26:218-220)
Allah I ve a los desviados y los castiga:
(Allah ha oído las palabras de quienes dijeron: Allah es pobre y
nosotros somos ricos. Registraremos lo que dijeron y también
que hayan matado a los Profetas injustamente. Y les diremos:
Sufrid el castigo del fuego del Infierno.) (3:181)
En Sahîh al Bujâri fue registrado que Abû Mûsâ Al Ash'arî t
dijo: “Nos encontrábamos viajando junto al Profetae, y siempre
que subíamos una colina exclamábamos: Allahu akbar (Allah es
Grande). Él nos dijo: "¡Calma! no os estáis dirigiendo a un sordo
o ausente; os estáis dirigiendo a quien todo lo oye, todo lo ve, y
está cercano a vosotros." 155
La ignorancia de los idólatras sobre los atributos de Allah
154
155

Ver Tafsîr Ibn Yarîr, 15/232
Narrado por al Bujâri, 13/372.

Registró Al Bujâri de 'Abdullah t que dos personas
pertenecientes a la tribu de Zaqîf y otra perteneciente a la tribu
de Quraish se reunieron frente a la Ka’bah. Mucha la grasa de
sus barrigas, pero escasa la comprensión de sus corazones. Uno
de ellos dijo: “¿Acaso creéis que Allah puede oír lo que nosotros
decimos?” uno respondió: “Él puede oír si nosotros levantamos
nuestras voces, pero no si hablamos en secreto”. El otro dijo: “Si
Él puede oírnos cuando levantamos nuestras voces, entonces
también puede oírnos cuando hablamos en secreto”. Entonces
Allah I reveló las palabras: (No os precavisteis [cuando
cometías pecados] de que atestiguarían en contra vuestro los
oídos, ojos y pieles; y pensabais que Allah ignoraba gran parte
de lo que hacíais.) (41:22)”. 156

LOS BELLOS NOMBRES DE ALLAH
Todos los Nombres de Allah son bellos:
[A Allah pertenecen los nombres y atributos más sublimes] (7:
180).
Entre estos nombres aquellos que Él ha mencionado en sura AlĤashr :
[Él es Allah, no hay otra divinidad salvo Él, Soberano,
Santísimo, Pacificador, Dispensador de seguridad, Celador,
156

Narrado por al Bujâri, 8/562, no. 4817

Poderoso, Compulsor y Soberbio. ¡Glorificado sea Allah! Él
está por encima de lo que le atribuyen. Él es Allah, Creador,
Iniciador y Formador. Suyos son los nombres y atributos más
sublimes] (59:22-24)
El número de Sus Nombres
Está registrado en los dos Saĥîĥ: de Al Bujâri y Muslim que Abu
Hurairah (t) narró que el Profeta (e) dijo: “Allah tiene
noventa y nueve nombres. Quien los memorice y cuente entrará
en el Paraíso. Allah es impar (Uno) y ama lo impar”.
Este ĥadîz indica que Allah tiene un número limitado de
nombres, y que ellos son noventa y nueve.
Pero esto difiere con lo narrado por Ibn Mas'ûd que el Profeta
(e) dijo: “No hay ninguna desgracia, ante la que el siervo diga :
Allahumma inni ‘abduka ibna abdika ibna amatika, nasiati bi
iadika, mâdin fi ĥukmika, ‘adlun fîia qadâ'uka, as'aluka bi
kullismin hûa laka, sammaita bihi nafsaka au ‘allamtahu
aĥadan min jalqika, au anzaltahu fi kitâbika, auista'zarta bihi fi
‘ilmil gaibi ‘indaka, an tay'alal Qur'ana rabî'a qalbi ua nûra
sadri, ua yala' ĥuzni ua dhahâba hammi (¡Oh, Allah! Soy tu
siervo, hijo de otro siervo y sierva Tuyos. Mi destino está en Tu
mano, Tu designio está siempre sobre mí, y lo que decretes para
mí siempre será justo. Te imploro a través de los nombres con
los que Te has denominado, o que hayas enseñado a alguno de
Tu creación, o revelado en Tu Libro, o que has conservado en el
conocimiento de lo oculto para Ti mismo, que hagas que el
Sagrado Qur'an sea vida para mi corazón y luz para mi pecho, y
que haga culminar mi tristeza y mis preocupaciones) sin que
Allah haga que se termine su tristeza y preocupación, y ponga
alegría en su lugar” Registrado por Aĥmad y otros.

Y fue narrado que el Mensajero alabó a su Señor diciendo: “Yo
no puedo elogiarte verdaderamente como te mereces; Tú eres
como Te has elogiado a Ti mismo”.
La discrepancia que proviene de este ĥadîz es que indica la
existencia de nombres de Allah que no han sido revelados en Su
Libro, y que Él sólo ha transmitido en particular a algunos de Su
creación, o que Él los ha reservado para Sí mismo y no se los ha
revelado a nadie. En tanto el ĥadîz de Abu Hurairah indica que
los nombres de Allah son noventa y nueve, los cuales han sido
revelados y conocidos, como está indicado al decir: “quien los
memorice y cuente” y esto es imposible si no son revelados y
conocidos. Esto implica que los nombres que Allah ha reservado
para Sí mismo o ha particularizado a algunos de Su creación al
revelárselos, son otros fuera de estos noventa y nueve.
La verdad que debe notarse es que el número de nombres que
Allah nos ha enseñado en Su Libro, o a través de Su Mensajero
(e), es noventa y nueve y ninguno más, porque el Mensajero
(e) especificó este número, y porque él dijo “quien los
memorice y cuente”.
Cualquier nombre adicional es algo que desconocemos, porque
ellos son parte del conocimiento de lo oculto de Allah o que han
sido revelados exclusivamente a algunos de Su creación; Sino
qué sentido tendría limitar el número de los nombres de Allah a
noventa y nueve.
Discrepancia entre los sabios acerca de algunos nombres de
Allah:

El Mensajero (e) nos informó que los nombres de Allah que
han sido revelados y que nosotros podemos saber, contar y
memorizar son noventa y nueve nombres.
No ha sido registrado ningún ĥadîz saĥîĥ, aparte, que los
enumere de tal manera que no deje lugar a discrepancias sobre
cuáles son estos nombres; sino por el contrario, han sido
revelados en forma separada en el Libro de Allah y en la sunnah
del Mensajero de Allah (e). Es mencionado en una aleya uno o
dos nombres, o a veces más, o puede culminar una aleya con
uno o más nombres, o a veces las aleyas enumeran varios de
estos nombres.
Los sabios se ocuparon de compilar los nombres de Allah
mencionados en Su Libro y en la sunnah de Su Mensajero (e),
y ellos también se ocuparon de su interpretación y explicación.
Al Qurtubi escribió un libro llamado Ma'âni Asmâ' Allah al
Ĥusna (Los Significados de los bellos nombres de Allah).
También los enumeraron Ibn Yarîr al Tabari, Abu Bakr bin Al
‘Arabi, Ibn Ĥayar Al ‘Asqalâni y otros. Los sabios estuvieron de
acuerdo en la mayoría de los nombres de Allah, y discreparon
acerca de determinados nombres, algunos consideraron que
pertenecían a los nombres de Allah y otros no157.
La razón para estas diferencias es que algunos sabios pensaron
que todo lo que el Qur'an menciona sobre Allah podría contarse
como uno de Sus sublimes nombres y podría usarse solo como
uno de los nombres de Allah. Abu Bakr ibn Al ‘Arabi consideró
como uno de Sus nombres: Râbí‘uz zalâzh (el Cuarto de tres) y
sâdisu jamsah (el Sexto de cinco), basándose en la aleya:

[¿Acaso no ves [¡Oh, Muhammad!] que Allah bien conoce
cuanto hay en los cielos y en la tierra? No hay confidencia entre
tres personas sin que Él sea el cuarto, ni entre cinco sin que Él
sea el sexto ] (58:7)
Él también consideró a Al Fâ'il (el Hacedor) y Al Zâri' (el
Cultivador) como los nombres de Allah, basándose en la aleya:
[Así como os creamos la vez primera vez [de la nada], os
resucitaremos. Ésta es una promesa que Habremos de cumplir ]
(21:104)
y [¿Habéis reparado en vuestros sembradíos? ¿Sois vosotros
quienes los hacéis brotar o somos Nosotros los germinadores?]
(56:53-64).
La verdad es que éstos no son nombres de Allah, es decir que no
se puede decir que Allah se llama el Cuarto de tres o el Sexto de
cinco o el Hacedor o el Cultivador
En el Sagrado Qur'an se mencionan acciones que Allah se
atribuye a Sí mismo para demostrar que Él es Quien castiga y
hace justicia, que en el contexto mencionados implican elogio y
perfección. Pero no es permisible derivar nombres de Allah de
ellos, o para usarlos en cualquier contexto de otra forma como
han sido mencionados en las aleyas, como:
[Los hipócritas pretenden engañar a Allah, pero es Él Quien les
engaña] (4:142) y [Se confabularon [los incrédulos contra
Jesús], pero Allah desbarató sus planes] (3:54) y [Se olvidaron
de Allah y por ello Él les olvidó [dejándolos fuera de Su
misericordia]] (9:67) y [Cuando están a solas con sus demonios
[líderes de la hipocresía e incredulidad] les afirman: ¡Estamos

con vosotros, sólo nos burlábamos! Allah se burlará de ellos]
(2:14-15)
Allah no puede llamarse el Engañador, Conspirador, el que se
olvida, el que se burla, u otras cualidades de las que Él está muy
por encima. No puede decirse que Allah se burla, que engaña, o
se confabula, o que se olvida fuera del contexto de estas aleyas.
Aquellos que los contaron como Sus nombres más bellos
cometieron un grave error, porque el engaño o la confabulación
pueden implicar un elogio y también algo reprobable; por lo
tanto no es permisible usarlos al hacer referencia a Allah
excepto en un contexto dónde no quepa ninguna posibilidad de
reprobación, como sucede claramente en el contexto de estas
aleyas.
Por la misma razón, no hay ninguna mención de que entre Sus
nombres se cuente: Al Mutakallim (el portavoz), Al Murîd (el
Que lega), Al Fâ'il (el Hacedor), Al Sâni' (el Fabricante), porque
estas palabras también pueden implicar elogio y algo reprobable.
Si fuera permisible derivar los nombres de las acciones de Allah,
como el Engañador, el Conspirador, basándose en que estas
acciones se mencionan en el Qur'an, entonces sería permisible
decir también que se consideran como nombres: El Invitador, el
Visitante, el que viene, el que se olvida, el Divisor, el Enfadado,
el Encolerizado, el Maldecidor, y otras derivaciones de las
acciones que se mencionan en el Qur'an acerca de Allah.
Allah no Se definió a sí mismo como alguien que trama y
engaña excepto para explicar cómo Él castiga a aquellos que
hacen las tales cosas (engañar y tramar) sin motivo. Castigar a
este tipo de personas es considerado algo bueno por las personas
¿Y Cómo más puede ser, si es el Creador Quien castiga a quien
engaña o trama?

Entre los nombres de Allah existen algunos que no pueden ser
atribuidos a Él excepto junto con sus opuestos, porque si dichos
nombre se usan solos, pueden implicar imperfección. El
ejemplos de los nombres que incluyen esto son: Al Mâni‘ (el
Preventor del mal), Al Darr (el Perjudicador), Al Qâbid (el
Retenedor), Al Mudhill (el Humillador), Al Jâfid (el
Empequeñecedor). Estos nombres no pueden aplicarse
individualmente a Allah; ellos deben acompañarse por sus
opuestos, y decir: Al Mu'ti Al Mâni' (el Dador el Preventor del
mal), Al Darr Al Nâfi' (el Perjudicador el Benefactor), Al Qâbid
Al-Bâsit (el Retenedor el Abastecedor), Al Mu'izz Al Mudhill (el
Honrador el Humillador) Al Jâfid Al Râfi' (el Empequeñecedor
el Exaltador).
Otro ejemplo es Al Muntaqim (el Vengador) que se refiere en el
Qur'an a Quien posee el atributo de vengarse porque lo precede
(en árabe) la palabra dhu (el dueño de): [Allah es Poderoso,
Vengador] (5:95)
O en el contexto del trato con los pecadores: [Ciertamente Nos
vengaremos de los pecadores] (32:22)

El Nombre más grandioso de Allah
El Mensajero de Allah (e) nos informó a través de varios
aĥâdîz que Allah posee un nombre que es el más grandioso de
todos Sus nombres. Entre estos aĥâdîz158:

158

Observar

158

Mishkâh al Masâbîĥ 1/407, Saĥîĥ a

1. Buraidah al Aslami narró que el Mensajero de Allah (e) oyó
las súplicas de un hombre que decía: “¡Oh, Allah! Te pido por el
hecho que atestiguo que Tú eres Allah, no hay otra divinidad
excepto Tú, el Único, el Absoluto, que no engendra ni fue
engendrado, y no hay nada comparable a Él” Él Profeta (e)
dijo: “Por Quien tiene mi alma en Sus manos que él ha invocado
a Allah por Su nombre más grandioso, que si se invoca a través
de él, Allah responde, y si se Le ruega a través de él, Allah
concede lo que Le piden”. Registrado Al Tirmidhi, Abu Daûd,
Ibn Ĥibbân y Al Ĥâkim.
2. Anas narró que en una oportunidad estaba sentado con el
Profeta (e) en la mezquita, y un hombre que estaba orando dijo:
“ ¡Oh, Allah! Te suplico porque todas las alabanzas Te
corresponden, no hay otra divinidad excepto Tú, Al Mannân (el
Favorecedor), Creador de los cielos y la tierra, Poseedor de la
majestuosidad y generosidad ¡Oh, Viviente! ¡Oh, Inmanente! El
Profeta (e) dijo: “Él ha invocado a Allah por Su nombre más
grandioso, por el que si se Le invoca, Él responde, y si se Le
pide a través de él, Allah le concede lo que Le piden” Registrado
por Al Tirmidhi, Abu Daûd, Ibn Ĥibbân y Al Ĥâkim.
3. En el Sunan de Ibn Mâyah, el Mustadrak de Al Ĥâkim, y el
Mu‘yam de Al Tabarani al Kabîr se registró que Abu Umâmah
narró que el Mensajero de Allah (e) dijo: “El nombre más
grandioso de Allah está en tres suras del Qur'an, en Al Baqarah,
Âli ‘Imrân y TaHa”.
4. Sobre las dos aleyas de Al Baqarah y Âli ‘Imrân en que se
encuentra el nombre más grandioso de Allah, registraron Al
Tirmidhi, Abu Daûd, Ibn Mâyah, Al Dârimi, que Asmâ' bint
Iazîd (que Allah se complazca de ella) que el Profeta (e) dijo:
“El nombre más grandioso de Allah está en estas dos aleyas:

[Vuestra divinidad es Única, no hay otra salvo Él, Clemente,
Misericordioso] (2:163), y al principio del Âli ‘Imrân: [Alif.
Lam. Mim. Allah, no hay otra divinidad salvo Él, Viviente,
Inmanente] (3:1-2)”.
Comparando estos textos en los que se menciona que el más
nombre más grandioso de Allah sería : Allah, pues este nombre
es el único que se encuentra en todos estos textos en que el
Mensajero de Allah (e) dijo que estaba mencionado.
Lo hace más firme que Allah sea el nombre más grandioso, es
que se repite en el Qur'an mil seiscientas noventa y siete veces
(según el diccionario alfabético del Qur'an) y otro nombre que
es particular de Allah; Al Raĥmân se repite sólo cincuenta y
siete veces. Esta idea que “Allah” es el nombre más grandioso,
también se apoya por el hecho que incluye muchos grandes
significados.
La obligación de creer en Sus Nombres :
Los predecesores virtuosos (salaf) acordaron que es obligatorio
creer en todos los bellos nombres de Allah, en los sublimes
atributos que ellos indican, y en las acciones que provienen de
dichos atributos. Por ejemplo, el poderío divino implica que
nosotros debemos creer que Él tiene poder sobre todas las cosas,
y creer en la perfección de Su poderío, y que debido a Su
poderío fueron creadas todas las cosas que existen.
Qué significa contar los nombres de Allah 159:

l Yâmi' 1/329
159

Ver Ma‘âriy alQabûl

Los aĥâdîz nos exhortan a que contemos los nombres de Allah,
y por ello fue prometido que quien los cuente ingresará al
Paraíso.
Los sabios difirieron acerca del significado de las palabras del
Profeta (e) “quien los cuente”
Al Jattâbi dijo: puede significar varias cosas:
Primero: Que una persona los repite hasta que mencionarlos a
todos, y no se limita a alguno de ellos, entonces invoca a Allah a
través de todos ellos, y Lo alaba por todos ellos, para así
alcanzar la recompensa prometida.
Ésta es la opinión que eligió Al Bujâri, quién interpretó que
contarlos significar su memorización, debido a la existencia de
otra narración que dice: “quien los memorice”.
Segundo: Que contarlos significa soportar, es decir quien
soporta ser aplicado con los deberes y obras que implican Sus
nombres y considera correctamente sus significados. Así si se
dice “Al Razzâq (el Sustentador)”, se debe tener la certeza que la
provisión llegará por Su gracia, y así sucesivamente con los
demás nombres.
Tercero: Que contarlos significa la comprensión de todos sus
significados.
Y se dice que contarlos quiere decir actuar acorde a sus
significados, si alguien dice “Al Ĥakîm (el Sabio) se somete a
todas Sus órdenes y decretos, y cree que ellos suceden por la
sabiduría divina.

Ibn Battâl dijo que la manera de actuar de acuerdo a ellos es la
siguiente:
Lo que es apropiado seguir de los nombres, como Al Raĥîm (el
Misericordioso) y Al Karîm (el Generoso), pretendiendo el
siervo desarrollar estos atributos en él y aplicarlos en su vida
cotidiana.
Aquellos atributos que pertenecen exclusivamente a Allah,
como Al Yabbâr (el Compulsor) y Al ‘Adhîm (el Grandioso), el
siervo debe creer firmemente que Él tiene estos atributos divinos
y debe someterse a ellos, y no pretender desarrollar estos
atributos en él.
Aquellos atributos que implican promesa, el siervo debe tener
anhelo y esperanza de que se cumpla esa promesa.
Aquellos atributos que implican una amenaza, el siervo debe
sentir temor y procurar evitar ser merecedor de que le alcance
aquello con que se lo amenaza.
Externamente el significado sería: “memorizarlos y contarlos”,
realizando todo acto de adoración que ello pueda requerir, del
mismo modo que no hay beneficio en memorizar el Qur'an
simplemente si no se actúa acorde a él.
Enumeración de los nombres de Allah:
Es posible que Ibn Ĥâyar Al ‘Asqalâni sea quien esté más
próximo a lo correcto cuando enumeró los noventa y nueve
nombres tomados del Sagrado Qur'an, y con ello está acorde al
ĥadîz de Abu Huraira en el número. Nosotros los citamos como
él los enumeró:

1. Allah
2. Al Rabb
3. Al Ilâh
4. Al Uâĥid
5. Al Raĥmân
6. Al Raĥîm
7. Al Malik
8. Al Quddûs
9. Al Salâm
10. Al Mu'min
11. Al Muhaimin
12. Al ‘Azîz
13. Al Yabbâr
14. Al Mutakabbir
15. Al Jâliq
16. Al Bâri'
17. Al Musauuir
18. Al Auual
19. Al Âjir
20. Al Dhâhir
21. Al Bâtin
22. Al Ĥaii
23. Al Qaiiûm
y protege todos
24. Al ‘Alii
25. Al ‘Adhîm
26. Al Tauuâb
27. Al Ĥalîm
28. Al Uâsi'
29. Al Ĥakîm
30. Al Shâkir
31. Al ‘Alîm

Allah
El Señor
La divinidad
El Uno
El Clemente
El Misericordioso
El Soberano,
El Santísimo
El Pacificador
El Dispensador de seguridad
El Celador
El Poderoso
El Compulsor
El Soberbio
El Iniciador
El Inventor de todas las cosas
El Formador
El Primero
El Último
El Manifiesto
El Oculto
El Viviente
El Autosuficiente, el Que sostiene
El Sublime
El Grandioso
El Indulgente
El Tolerante
El Vasto
El Omnisciente
El Apreciador
El Omnisciente

32. Al Ganii
33. Al Karîm
34. Al ‘Afuu
35. Al Qadîr
36. Al Latîf
37. Al Jabîr
38. Al Samî'
39. Al Basîr
40. Al Maula
41. Al Nasîr
42. Al Qarîb
Conocimiento)
43. Al Muyîb
44. Al Raqîb
45. Al Ĥasîb
46. Al Qauii
47. Al Shahîd
48. Al Ĥamîd
49. Al Mayîd
50. Al Muĥît
conocimiento todas las cosas
51. Al Ĥafîz
52. Al Ĥaqq
53. Al Mubîn
54. Al Gaffâr
55. Al Qahhâr
56. Al Jallâq
57. Al Fattâh
58. Al Uadûd
59. Al Gafûr
60. Al Ra'ûf
61. Al Shakûr
62. Al Kabîr

El Opulento
El Generoso
El Remisorio
El Todopoderoso
El Sutil
El Informado
El Omnioyente
El Omnividente
El Protector
El Auxiliador
El Cercano (a todos, por Su
El Respondedor
El Veedor
El Computador
El Fortísimo
El Testigo
El Loable
El Glorioso
El
Que
abarca
El Custodio
El Real
El Evidente
El Remisorio
El Victorioso
El Creador
El Conquistador
El Afectuoso
El Absolvedor
El Compasivo
El Agraciador
El Grande

con

Su

63. Al Muta'âli
64. Al Muqît
65. Al Musta'ân
66. Al Uahhâb
67. Al Jafii
68. Al Uâriz
69. Al Ualii
70. Al Qâ'im
asuntos de Su creación
71. Al Qâdir
72. Al Gâlib
controla, el Predominante
73. Al Qâhir
74. Al Barr
75. Al Ĥâfidh
76. Al Aĥad
77. Al Samad
78. Al Malîk
79. Al Muqtadir
80. Al Uakîl
81. Al Hâdi
82. Al Kafîl
83. Al Kâfi
84. Al Akram
85. Al A'la
86. Al Razzâq
87. Dhul Quuuatil Matîn
88. Gâfir al Dhanb
89. Qâbil al Taub
90. Shadîd al ‘Iqâb
91. Dhul Taul
92. Rafî' al Darayât
93. Sarî' al Ĥisâb

El Sublime
El Preponderante
A Quien se le pide ayuda
El Donador
El Oculto
El Heredero
El Próximo
El Que se ocupa de todos los
El Omnipotente
El Que tiene el poder lleno y
El Victorioso
El Bondadoso
El Protector
El Uno
El Absoluto, Autosuficiente
El Soberano,
El Todopoderoso
El Amparador
El Guía
El que brinda la Seguridad
El Suficiente
El más Generoso
El Altísimo
El Sustentador
El poseedor del poder grandioso
El Perdonador de los pecados
El Aceptador de arrepentimiento
El Severo en el castigo
Generoso en conceder Sus gracias
El Exaltador de grados
El Rápido en realizar el cómputo

94. Fâtir al Samauâti ual Ard El Creador de los cielos y de la
Tierra
95.Badî' al Samauâti ual Ard El Originador de los cielos y la
Tierra
96. Nûr al Samauâti ual Ard La Luz de los cielos y la Tierra
97. Mâlik al Mulk
El Soberano del Reino
98 y 99. Dhul Yalâli ual Ikrâm
El
poseedor
de
la
majestuosidad y generosidad
Particularidades de los bellos nombres de Allah:
El Sheij Ĥasan al Banna mencionó en su libro Al ‘Aqâ'id que
algunas personas opinan que cada nombre de Allah tiene una
particularidad y encierra un secreto relacionado con el mismo.
Algunas personas se han extralimitado diciendo que cada
nombre tiene un sirviente espiritual que sirve a quien repite ese
nombre.
Menciona también en su libro que algunas personas dicen que el
nombre más grandioso de Allah es un secreto que sólo se le
concede saberlo a algunos individuos, y que por medio de ellos
superan grandes obstáculos, pueden realizar proezas, y que
poseen particularidades que otros no tienen.
Estas personas a quien el Sheij Al Banna se refirió hablaron sin
conocimiento, hicieron referencia de cosas de las que no hay
ninguna mención en el Libro de nuestro Señor o en la Sunnah de
Su Mensajero (e). Por lo tanto no se debe tener en cuenta pues
no tienen ningún fundamente en qué basarse, y debemos
recordar las palabras del Mensajero de Allah (e): “Toda obra
que no forma parte de mis enseñanzas (es decir, el Islam) será
rechazada”.

Estas peligrosas palabras (que habían pronunciado) abrieron la
puerta de los mitos y supersticiones, esforzándose, malgastando
el tiempo y energía en algo equivocado que los llevó a grandes
desvíos.
La virtud de que el Mensajero (e) mencionó respecto al nombre
más grandioso de Allah es que si se Le invoca a través de este
nombre, Él responderá la súplica, y si se Le pide, Él dará
satisfacción a las necesidades.
El beneficio de saber estos nombres:
Pueden resumirse los beneficios reales que se logran al saber los
sublimes nombres y atributos de Allah bajo los siguientes
puntos:
1. Conseguir conocer Allah, glorificado y exaltado sea, pues los
nombres y atributos de Allah son el único medio para que
nosotros podamos conocer a nuestro Señor. Sin ellos, la fe en
Allah seguirá siendo una idea ambigua que no daría buenos
frutos. Nosotros hemos hecho referencia a los atributos y
nombres anteriormente, la alabanza sea para Allah.
2. Se consigue Alabarlo y elogiarlo por Sus nombres y atributos.
Alabar a Allah por Sus nombres y atributos es la forma más
grande de alabarlo. Ésta es la mejor forma de recordarlo como
nos ha ordenado al decir: [¡Oh, creyentes! Recordad
constantemente a Allah] (33:41).
3. Invocarle a Él, glorificado sea, por Sus nombres y atributos,
como dice: [A Allah pertenecen los nombres y atributos más
sublimes, invocadle pues con ellos] (7:180).

El Mensajero de Allah (e) nos informó en más de una
oportunidad que uno de los Saĥâbah rogó a Allah por Su
nombre más grandioso, con el que si se Le invoca, Él responde a
la súplica.
Ejemplos de cómo el Mensajero de Allah (e) glorificó, alabó
y rogó a su Señor
Quiero citar algunas de las palabras, además de las
anteriormente citadas, conque el Profeta (e) glorificó y alabó
Allah por Sus sublimes nombres y atributos, y Le rogó:
1. En Sunan de Al Tirmidhi se menciona que Abu Hurairah
narró que Abu Bakr Al Siddîq (t) dijo al Mensajero de Allah
(e): “Ordéname algo que yo puedo decir por la mañana y por la
tarde.” Él le dijo: “Di: Allahumma ‘Âlimil gaibi uash shahâdah,
Fâtiris samauâti ual ard, Rabba kulli shai'in ua malîkahu,
ashhadu an la ilâha illa anta, a‘ûdhu bika min sharri nafsi ua
min sharrish shaitâni ua sharakihi (¡Oh, Allah! Conocedor de lo
manifiesto y lo oculto, Creador de los cielos y la Tierra, Señor y
Soberano de todas las cosas, atestiguo que no hay otra divinidad
excepto Tú. Me refugio en Ti del mal de mi propia alma y del
mal y de las trampas de Satanás).” Registrado por Al Tirmidhi.
2. En Saĥîĥ Muslim está el relato de Abu Sa'îd al Judri (t),
quién dijo: cuando el Mensajero de Allah (e) levantaba su
cabeza del rukû', decía: “Allahumma rabbana lakal ĥamd, mil'as
samauâti ual ard, ua mil'a ma bainahuma ua mil'a ma shi'ta min
shai'in ba‘d, ahluz zanâ'i ual mayd, aĥaqqu ma qâla al ‘abd, ua
kulluna laka ‘abd, Allahumma la mâni'a lima a'taita ua la
mu'tia lima mana'ta, ua la ianfa'u dhal yaddi minka al yadd
(Para Ti son las alabanzas que llenan los cielos y la Tierra y lo
que existe entre ellos, y colman todo lo que Tú quieras. Tú eres

digno de alabanza y glorificación, mucho más de lo que un
siervo pueda decir de Ti; y todos somos Tus siervos. ¡Oh Allah!
Nadie puede retener lo que Tú concedes ni dar lo que Tu has
retenido; y no se beneficia el opulento de sus riquezas ante Ti).”
3. En el Saĥîĥ Muslim también vemos que Zaubân (t) dijo:
cuando el Mensajero de Allah (e) completó su oración, pedía
perdón tres veces y decía:: “Allahumma anta as salâm ua
minkas salâm, tabârakta ua ta‘âlaita ia dhal yalâli ual ikrâm
(¡Oh Allah! Tú eres la paz y de Ti proviene la paz. ¡Bendito seas
Poseedor de la majestuosidad y generosidad!).
4. En los dos Saĥîĥ (Al Bujâri y Muslim) se menciona que Ibn
‘Abbâs narró que el Mensajero de Allah (e) decía ante un
sufrimiento: “La ilâha illa Allahul ‘Adhîmul Ĥalîm, la ilâha illa
Allah rabbul ‘Arshil ‘Adhîm, la ilâha illa Allahu Rabbus
samauâti ual ard, Rabbul ‘Arshil karîm (no hay otra divinidad
excepto Allah, el Grandioso, el Tolerante, no hay otra divinidad
excepto Allah, el Señor del Trono grandioso, no hay divinidad
excepto Allah, el Señor de los cielos y el Señor de la Tierra, El
Señor del Trono generoso)”.
5. En el Saĥîĥ Muslim está registrado que Samurah Ibn Yundub
narró que el Mensajero de Allah (e) dijo: “Las palabras más
amadas por Allah son cuatro frases, no perjudica comenzar por
cualquiera de ellas: Subĥânallah, ual ĥamdu lillah, la ilâha illa
Allah, ua Allahu akbar (Glorificado sea Allah, la alabanza es
para Allah, no hay otra divinidad excepto Allaah, y Allah es el
más grande)” Según otra forma de que se registró: “Las mejores
palabras, luego del Qur'an, son cuatro frases: Subĥânallah, ual
ĥamdu lillah, la ilâha illa Allah, ua Allah akbar”.

6. Los dos Saĥîĥ (Al Bujâri y Muslim) mencionan que Abu
Hurairah narró que el Mensajero de Allah (e) dijo: “Dos
palabras que son livianas para la lengua pero pesadas en la
balanza divina, y amadas por el Clemente: Subĥânallah ua bi
ĥamdihi, subĥânallahil ‘Adhîm (Glorificado y alabado sea
Allah, glorificado sea Allah el Grandioso)”.
7. En Saĥîĥ Muslim está registrado que Ibn ´Umar narró que el
Profeta (e) le ordenó a un hombre que cuando se fuese a dormir
dijese: “Allahumma anta jalaqta nafsi, anta tatauaffâha, laka
mamâtuha ua maĥiâha, in aĥiiataha faĥfadh ha, ua in amattaha
fagfirlaha, Allahumma as alukal ´âfiah” (Señor mío, Tú me has
creado, Tú me darás la muerte, a Ti te pertenece mi vida y mi
muerte, si me dejas vivir protégeme, y si me das la muerte
perdona mis faltas, Señor mío te pido salud y bienestar”.
8. En el Saĥîĥ Muslim se menciona que Abu Hurairah narró que
el Profeta (e) al acostarse decía: “Allahumma rabbas samauâti
ua rabbal ard, ua rabbal ´arshil ´adhîm, rabbana ua rabba
kulla shai', fâliqal ĥabbi uan naua, munazzilat Taurâti ual Inyîli
ual Qur'an, a´ûdhu bika min kulli dhi sharr, anta âjidhun
binâsiatihi, antal auualu fa laisa qablaqa shai', ua antal âjiru fa
laisa ba´daka shai', ua antadh dhâhiru fa laisa fauqaka shai', ua
antal bâtinu fa laisa dûnaka shai', iqdi ´annad dain, ua agnina
minal faqr” (Señor mío, Señor de los cielos y Señor de la Tierra,
Señor del Trono grandioso, Señor nuestro y Señor de todas las
cosas, Tú que haces germinar a los granos y las semillas de
dátiles, Revelador de la Torá, el Evangelio y el Qur'an, me
refugio en Ti de todo portador del mal, Tú lo tomarás por su
copete. Tú eres el Primero, pues no hay nada antes que Tu, eres
el Último pues no hay nada después de Ti, Tú eres el Manifiesto
y no hay nada por encima de ti, eres el Oculto nada existe sin Ti.
Salda nuestras deudas y protégenos de la pobreza”

9. Se menciona en los dos Saĥîĥ (Al Bujâri y Muslim) que Ibn
‘Abbâs narró que el Mensajero de Allah (e) solía decir, cuando
se levantaba a orar avanzada la noche: “Allahumma lakal ĥamd,
anta nûrs samauâti ual ard, ua man fîhinna, ua lakal ĥamd, anta
rabbus samauâti ul ard ua man fîhinna, ua lakal ĥamd, ua antal
Ĥaqq, ua ua‘dukal ĥaqq, ua qaulukal ĥaqq, ua liqâ'ukal ĥaqq,
ual yannatu ĥaqq, uan nâru ĥaqq, uan nabiiûna ĥaqq, ua
muĥammadun ĥaqq, uas sâ‘atu ĥaqq. Allahumma laka aslamtu,
ua bika âmantu, ua ‘alaika tauakkaltu, ua ilaika anabtu, ua bika
jâsamtu, ua ilaika ĥâkamtu, fagfir li ma qaddamtu ua ma
ajjartu, ua ma asrartu ua ma a‘lantu, anta ilâhi, la ilâha illa
anta” (Señor mío, para Ti son las alabanzas, Tú eres la luz de los
cielos, la Tierra y de cuantos hay en ellos, Tú eres el Señor de
los cielos, de la Tierra y cuantos habitan en ellos, contigo sean
las alanazas, Tú eres el Real, Tú promesa es verdadera, Tu
palabra es la verdad, el encuentro contigo es verdadero, el
Paraíso es real, el Infierno es real, los Profetas fueron
verdaderos, Muhammad (e) es real, la Hora es real. Señor mío a
Ti me entrego, por Ti discuto, y según Tu ley juzgo, perdóname
lo que haya realizado, malo o bueno, y lo que haya dejado de
hacer, lo que haya ocultado o manifestado, Tú eres mi divinidad,
no hay otra divinidad excepto Tú)

BAJO LA LUZ DE LA METODOLOGÍA POR LA QUE
LOS ATRIBUTOS DE ALLAH PUEDEN SER
ENTENDIDOS
El Sheij Muhammad Al Amîn Al Shanqîti (que Allah lo guarde
en Su misericordia) menciona que el Sagrado Qur'an indica que
la investigación sobre Atributos Divinos se centraliza en tres

principios. Quien los reúna a todos ellos habrá alcanzado lo
correcto al respecto y tendrá la convicción que tenía el Profeta
(e) y sus Compañeros y los Salaf virtuosos. Quien no reúne
estos tres principios se habrá descarriado.
Él mencionó que estos tres principios están indicados en el
Qur'an:
El primer principio: Declara que Allah y cualquiera de Sus
Atributos no se semejan a ninguno de los atributos de Sus
criaturas. Este principio está indicado por Sus palabras:
[No hay nada ni nadie semejante a Allah, y Él es Omnioyente,
Omnividente] (42:11)
[No hay nada ni nadie que se asemeje a Él] (112:4)
[No equiparéis a Allah con nada] (16:74)
El segundo principio: Es la fe en cómo Allah se ha descrito,
porque nadie puede describir a Allah mejor que Él mismo:
[¿Acaso vosotros sabéis más que Allah? (2:140)
Y este principio incluye creer la descripción que realizó el
Mensajero (e) acerca de Allah, porque nadie conoce mejor a
Allah, después que el propio Allah, que Su Mensajero (e), de
quien Allah dijo:
[No habla de acuerdo a sus pasiones. Él sólo transmite lo que ha
sido revelado] (53:3-4)

El desvío de quienes siguen sólo uno de estos dos principios
sin el otro:
El Sheij Al Shanqîti(que Allah lo guarde en Su misericordia)
condenó a aquellos que siguen sólo uno de estos principios. Él
calificó como una osadía negar un Atributo que Allah haya
afirmado de Sí mismo, Allah afirmó tener atributos de
perfección y majestuosidad, por lo tanto no corresponde que un
pobre ignorante se propase y diga: Así como Te has descripto no
es correcto, pues indica determinada imperfección, por lo tanto
yo lo debo interpretar y cambiarlo de acuerdo a mi opinión sin
basarme en el Libro y la sunnah.
Glorificado sea, esto es una calumnia muy grande.
Quien crea que los atributos del Creador se semejan a los
atributos de Sus criaturas es un desviado ignorante.
El que obtendrá el éxito y sigue el camino recto, es el que cree
en los dos principios mencionados, y no distingue entre ellos.
Cree en los atributos que Allah ha afirmado de Sí mismo, y
declara que ninguna de las criaturas de Allah se asemeja a Él en
ninguno de Sus Atributos. Entonces es un creyente a salvo del
abismo de considerar que Allah tiene semejantes o que tiene
alguna característica de imperfección.
Estos dos principios están indicados en una sola aleya del Libro
de Allah:
[No hay nada ni nadie semejante a Allah, y Él es Omnioyente,
Omnividente] (42:11).

En esta aleya, Allah afirma que Él tiene los Atributos de oír y
ver, aunque negando al mismo tiempo la existencia de algo
semejante a Él. Esto indica claramente que no es permisible para
alguien creado negar que Allah pueda oír y ver, basándose en
que las criaturas poseen oído y vista y que indicaría semejanza
con Allah. Todo lo contrario, deben afirmar que Allah tiene los
atributos de oír y ver bajo el principio de que no hay nada
semejante a Él..
El significado a que la aleya apunta es que Allah tiene los
atributos de oír y ver, pero Su oído y vista de ninguna manera se
parecen al sentido del oído y vista de Sus criaturas. Su oído y
vista van acordes a Su Majestad y Perfección, en cambio el
sentido del oído y vista de Sus criaturas son acorde a sus
necesidades. No hay lugar a comparación alguna entre los
atributos de Allah y los atributos de Sus criaturas.
El tercer principio: Dejar de pretender comprender la verdadera
naturaleza de los Atributos divinos, puesto que dicha
comprensión es imposible. Allah afirma esto claramente en sura
Ta ,Ha dónde Él dice:
[Allah bien conoce el pasado y el futuro, y los hombres nunca
podrán alcanzar este conocimiento] (20:110)
Esto significa que es imposible para la mente humana alcanzar
la comprensión de los atributos del Señor de los cielos y la
Tierra.
Lo que el Sheij dijo sobre la imposibilidad de saber la verdadera
naturaleza de Allah o Sus Atributos en esta vida es muy lógico,
porque la mente humana, no importa cuan inteligente sea o cuan

grande sea el poder de comprensión que tenga, es totalmente
incapaz de saber la verdadera naturaleza de las cosas.
El hombre es incapaz de saber la verdadera naturaleza del
espíritu que reside en su cuerpo; él es incapaz de saber la
verdadera naturaleza de la luz, que es lo más claro de cosas; él
es incapaz de comprender la verdadera naturaleza de la materia,
o de los átomos que componen la materia, ¿cómo podría
pretender comprender la verdadera naturaleza del Ser Divino y
Sus Atributos?
Motivos del desvío de la metodología correcta para entender
los nombres y atributos
La desviación de la metodología correcta con respecto a los
Nombres y Atributos de Allah son el resultado de no reunir uno
de los tres principios arriba expresados. Nosotros podemos
dividir la desviación de las personas desde el pasado al presente,
acerca de los Nombres y Atributos de Allah, en tres categorías:
Primero: La desviación de los idólatras
La desviación en la que cayeron los idólatras fue mencionada
por Ibn ‘Abbâs, Ibn Yuraiy y Muyâhid. Los idólatras
interpretaron mal los Nombres de Allah y les cambiaron su
verdadero significado. Ellos los usaron para nombrar sus ídolos,
mermando o aumentando el significado. Así derivaron “Al Lât”
de “Allah”, “Al ‘Uzza” de “Al ‘Azîz” y “Manât” de “Al
Mannân.”.
Otro aspecto de su herejía era que ellos negaron algunos de los
nombres de Allah, como Al Raĥmân:

[Y ellos no creyeron en el Clemente] (13:30)
[Cuando se les dice [a los idólatras]: Prosternaos ante el
Clemente, exclaman: ¿Quién es el Clemente] (25:60)

Segundo: La desviación de quienes consideran que Allah
tiene semejantes
Estas personas atribuyen a Allah lo que Él se atribuyó a Sí
mismo, pero no declaran que Allah no se asemeja a Sus
criaturas. Ellos sólo enfocan el final de la aleya [No hay nada ni
nadie semejante a Allah, y Él es Omnioyente, Omnividente]
(42:11), y ellos pasan por alto el principio mencionado en la
aleya. Si ellos hubieran prestado atención al principio, habrían
comprendido que no hay nada que se asemeje a Allah, y no se
habrían atrevido a decir lo que hace erizar la piel y temblar el
corazón, puesto que sugieren que Allah tiene mano, vista y oído
como nuestras manos, sentido del oído y de la vista. Pero Él,
exaltado sea, está muy por encima de lo que ellos dicen.
Ellos están adorando a un ídolo. Los sabios entre los salaf
dijeron: “Quienes consideran que Allah tiene semejantes, en
verdad le están rindiendo culto a un ídolo”. Ellos han cometido
un acto de incredulidad por estas palabras y han quedado fuera
del Islam. Entre estas personas Daûd al Yauâribi e Hishâm bin
Al Ĥakam al Râfidi. Estos dos grupos cayeron en formas de
herejías opuestas: Los idólatras pensaron que algo creado tenía
del mismo rango que el Creador y lo consideraron igual a Él, y
el segundo grupo pensaba que Allah tiene semejantes,
consideraron que Allah tiene cuerpo, similar a los de Su
creación.

Exaltado sea Allah Quien está muy por encima de sus calumnias
y desvíos.
Tercero: La desviación de los que niegan los atributos
divinos se divide en tres categorías:
1. Un grupo que negó los Nombres y los significados de los
mismos; dijeron que Allah no existe. Este grupo se denomina Al
Yahmiiah. La forma de desvío de este grupo es igual que la de
los idólatras.
2. Otro grupo afirmó los nombres de Allah en su forma
expresiva, sin aceptar los atributos de perfección que ellos
implican. Ellos dijeron, Al Raĥmân (el Clemente), Al Raĥîm (el
Misericordioso), sin misericordia. Al Ĥakîm (el Sabio) sin
sabiduría, Qadîr (Todopoderoso) sin poder, Samî' (Omnioyente)
sin oír, etc. Este grupo se denomina Al Mu'tazilah.
3. Un tercer grupo afirmó sólo siete de los Atributos divinos: la
vida, el conocimiento, el poder, la voluntad, el oído, la vista y la
palabra, pero negaron todos los otros atributos. Éstos se
denominan Ash'aríes.
En el caso de aquellos que desmintieron los Nombres y
Atributos de Allah, de quienes asemejaron Sus Atributos a los
atributos de Sus criaturas y de aquellos que negaron Sus
Nombres y Atributos, el desvío de todos éstos es bastante claro,
porque se oponen a Allah y Su Mensajero, desmienten el Qur'an
y la Sunnah. Su posición está bastante clara y no requiere de una
explicación extensa.
Los que necesitan que se exponga acerca de sus creencias
equivocadas son los escolásticos islámicos, puesto que suponen

declarar que Allah no tiene semejanza alguna con Sus criaturas,
y niegan los atributos de Allah que se han mencionado en el
Qur'an y la Sunnah, se basan en que esto puede llevar a
asemejarlo a Su creación. Así que recurren a la interpretación de
estos atributos de una manera que los aparta de su verdadero
significado.
El Sheij Muhammad Al Amîn Al Shanqîti (que Allah lo guarde
en Su misericordia) explicó que los sabios escolásticos
dividieron su programa de análisis de los atributos divinos,
explicó qué afirmaron de ellos y qué negaron, cayendo así en
graves errores y confusión. Luego explica lo que el Qur'an
indica acerca de los atributos que Allah mencionó de Sí mismo y
que no es permisible negarlos con el argumento de que Sus
criaturas también tienen dichas cualidades, porque los atributos
de Allah son acordes a Su majestuosidad y los de Sus criaturas
acordes a su condición de seres imperfectos.
LAS CATEGORÍAS
FILOSOFOS

DE ATRIBUTOS SEGÚN LOS

El Sheij explicó estas categorías diciendo:
Sabed que los filósofos, aquellos que juegan con las palabras,
produjeron lo que ellos llamaron evidencia racional y las
ordenaron acordes a las analogías racionales, dividieron así los
atributos de Allah en seis categorías:
1. Atributos nafsiiah (que se refieren a “las emociones”, por
ejemplo, amar, odiar, etc.)
2. Atributos ma'na (que son parte del ser de Allah e indican su
existencia)
3. Atributos ma'nauiiah (simbólicos)

4. Atributos fi'liiah (que describen Sus acciones)
5. Atributos salbiiah (negativos)
6. Atributos yâmi'ah (generales)
Con respecto a los demás atributos, éstos los consideraron como
atributos aparentes que no existen en realidad, y ello motivó
grandes confusiones y desvíos.
La metodología del Qur'an:
El Sagrado Qur'an describe al Creador con Sus atributos, y
describe a Sus criaturas con los suyos. El Qur'an declara que los
atributos del Creador de los cielos y la Tierra son verdaderos, y
que los atributos de seres creados también son verdaderos, y que
no se pueden comparar entre los atributos del Creador y los
atributos de Sus seres creados. Los atributos del Creador son
acordes a Su Naturaleza Divina, y los atributos de Sus seres
creados son apropiados a su estado de imperfección y a la
necesidad que tienen de Él. La diferencia entre los atributos
divinos y los atributos de los seres creados es como la diferencia
que hay entre un ser Divino y los seres creados.
Atributos de al ma'âni según los filósofos
(Su número, definición, y la posición de Al Mu'tazilah al
respecto):
Según ellos, los atributos al ma'âni son los que indican un
significado de existencia e independencia; sostienen que son
solamente siete. Los siete atributos que ellos aceptan son: el
poder, la voluntad, el conocimiento, la vida, el oído, la vista y la
palabra; y negaron todo otro atributo. Los Mu'tazilah niegan
estos siete atributos pero aceptan sus implicaciones, ellos dicen:
Él es Omnipotente, Omnioyente, Sapientísimo, Viviente; y no

afirman que Allah tiene poder, conocimiento, vida, oído o vista,
porque ellos pretenden enumerar al Eterno, pero toda persona
racional sabe que ello es un desvío y una contradicción. Porque
si Allah no tuviera conocimiento sería imposible decir que Él
sea es Sapientísimo, lo cual es claramente contradictorio.
Entonces si comprendemos esto, citaremos las pruebas de los
atributos al ma'âni,:
1. Ellos describieron que Allah tiene poder y lo afirmaron. Allah
dice en Su Libro: [Ciertamente Allah tiene poder sobre todas las
cosas] (2:20). Nosotros estamos seguros que Él tiene el poder
acorde a Su Perfección y Majestuosidad. También describe que
algunos de Sus seres creados tienen un determinado poder
diciendo: [Pero quienes se arrepientan y no sean apresados
sepan
que
Allah
es
Absolvedor,
Misericordioso]
(5:34).Nosotros sabemos que todo lo mencionado en el Qur'an
es verdad, que Allah tiene el poder real acorde a Su Perfección y
Majestuosidad, y que algunos seres creados tienen un poder real
acorde a su naturaleza imperfecta, temporal, y que no pueden
prescindir de Allah.
2, 3. Allah se describió que oye y ve en más de una aleya de Su
Libro, Él dice: [Ciertamente Allah es Omnioyente,
Omnividente] (58:1) y [No hay nada ni nadie semejante a
Allah, y Él es Omnioyente, Omnividente] (42:11).
Allah también describió que algunos de Sus seres creados oyen
y ven: [Por cierto que creamos al hombre de una gota de
esperma capaz de reproducirle, y lo pusimos a prueba [para
distinguir al creyente del incrédulo]. Y le agraciamos con el oído
y la vista] (76:2) y: [Oirán y verán muy bien el día que
comparezcan ante Nosotros] (19:38).

Nosotros no dudamos que lo que está mencionado en el Qur'an
es verdad. Allah puede oír y ver en el verdadero sentido, de una
manera acorde a Su Majestuosidad y Perfección, como también
los seres creados pueden oír y pueden realmente, pero de una
forma acorde a su condición de seres imperfectos. La diferencia
entre el atributo del Divino y el atributo de los seres creados es
justamente la diferencia entre el Creador y el ser creado.
4. Allah se describió como un ser vivo en toda la amplitud de la
palabra. Él dice: [¡Allah! No existe divinidad alguna excepto Él,
Viviente, Inmanente] (2:255) y [Él es el Viviente, no hay nada
ni nadie con derecho a ser adorado salvo Él] (40:65) y
[Encomiéndate al Viviente, Inmortal] (25:58).
Él también describió a parte de Su creación como seres vivos:
[Creamos del agua todo ser vivo] (21:30) y [La paz fue con él
el día que nació, el día que falleció y será con él el día que sea
resucitado] (19:15) y [Hace surgir lo vivo de lo muerto y lo
muerto de lo vivo] (30:19).
Nosotros estamos seguros de que Allah tiene el atributo de la
vida en un sentido real y acorde a Su Perfección y
Majestuosidad, así como también concedió la vida a los seres
creados en una forma acorde a su estado de imperfección,
temporales y que necesitan siempre de Allah. La diferencia entre
el atributo del Divino y el atributo de los seres creados está
como la diferencia entre el ser Divino y el ser creado; hay una
diferencia muy evidente entre el Creador y Su creación.
5. Allah se ha descrito que posee voluntad: [Él hace lo que Le
place] (85:16) y [Ciertamente cuando decreta algo di: ¡Sé! Y
es] (36:82).
Y Él también mencionó que algunas de Sus criaturas poseen
voluntad: [Pretendéis así [cobrando su rescate] obtener un
beneficio mundanal] (8:67) y [Sólo querían huir del

enfrentamiento] (33:13) y [Pretenden extinguir la luz de Allah
[el Mensaje]] (61:8).
No cabe dudas que Allah posee una voluntad real acorde a Su
Perfección, y que Sus seres creados tienen voluntad conforme a
su estado de imperfección, naturaleza temporal y a su necesidad
permanente de Allah. La diferencia entre el atributo del Divino y
el atributo de los seres creados es como la diferencia entre el ser
Divino y el ser creado.
6. Allah se describió como poseedor del conocimiento. Él dice:
[Él es Omnisciente] (24:35) y [Allah atestigua que lo que te
reveló [¡Oh, Muhammad!] comprende parte de Su sabiduría]
(4:166) y [Y les informaremos acerca de todos sus actos con
pleno conocimiento, pues nunca estuvimos ausentes] (7:7) y [Y
le albriciaron que tendría un hijo sabio [Isaac]] (51:28) y [Él
tenía sabiduría por todo el conocimiento que le habíamos
concedido] (12:68).
No hay lugar a dudas de que el Creador tiene el conocimiento
real acorde a Su Perfección y Majestuosidad, que y Su
conocimiento abarca todas las cosas, y Sus seres creados tienen
un conocimiento relativo acorde a su condición de seres
imperfectos que necesitan siempre de Allah. La diferencia entre
el conocimiento del Creador y el conocimiento de Sus seres
creados es como la diferencia entre el Creador y los seres
creados.
7. Allah afirmó de Sí mismo que habla. Él dice: [Y habló Allah
con Moisés directamente] (4:164) y [Ampárale para que así
recapacite y escuche el Mensaje de Allah] (9:6)
Y Él ha describió que algunos de Sus seres creados poseen el
don de hablar: [Y cuando hubo hablado con él [acerca del
sueño] le dijo: Por cierto que desde hoy gozas de jerarquía y
confiabilidad] (12:54) y [Nos hablarán sus manos] (36:65)

No hay dudas de que el Creador habla de una manera real
acorde a Su Perfección y Majestuosidad, y Sus criaturas hablan
conforme a su estado temporal, naturaleza imperfecta que
necesita siempre de Allah. La diferencia entre la palabra del
Creador y el don de hablar de Sus criaturas es como la
diferencia entre el ser del Creador y Sus seres creados.
La discusión acerca de los atributos negativos según los
filósofos
(definición y enumeración)
Para los filósofos musulmanes los atributos negativos son
aquellos que indican una ausencia absoluta de los mismos, es
decir, ellos indicarían que Allah no tiene atributos que no sean
acordes a Allah. Ellos dicen que son cinco los atributos
negativos y sin la posibilidad de un sexto. Según ellos, estos
atributos son: la anterioridad (sin principio), perdurabilidad (sin
fin), ser diferente a Sus seres creados, la unicidad, y la
independencia absoluta (prescinde de todo lo creado), ellos lo
llaman autosuficiencia que significa que Él no está sujeto
ninguna limitación de espacio y situación.
1, 2 Para ellos la anterioridad y perdurabilidad significa
que Él es el Primero y el Último
Al conocer esto sabemos que la antigüedad y perdurabilidad con
la que calificaron los filósofos a Allah, Todopoderoso, se debió
a que creyeron que Él se auto calificó así cuando dice: [Él es el
Primero y el Último] (57:3).
Definición de anterioridad:

Según ellos, la antigüedad (al qidam) es una expresión que
significa la negación de una existencia anterior, según su punto
de vista esto sería más específico que la palabra al azl
(eternidad), porque al azl se refiere a algo que no tiene ningún
principio, ya sea algo que exista, como el ser Allah y sus
atributos, o que no exista. En su punto de vista, al qidam se
refiere a algo que no tiene ningún principio, con la condición de
que exista, como Allah que se caracteriza por Sus atributos de
Perfección y Majestuosidad.
Nosotros ahora nos referiremos sobre cómo calificaron a Allah,
Todopoderoso, respecto a la eternidad y la perdurabilidad,
aunque algunos sabios rechazaron el atributo de al qidam como
veremos más adelante. Allah mencionó que Sus seres creados
que poseen atributos de antigüedad: [Ciertamente sigues en un
viejo error] (12:95) y [Parece una rama vieja [seca] de palmera]
(36:39) y [Tanto vosotros como vuestros antiguos ancestros]
(26:76).
Allah mencionó también que algunos de Sus seres creados
tienen el atributo de perdurar: [Hicimos que su decencia fueran
quienes perduraran [sobrevivieran]] (37:77) y [[Sabed que] lo
que vosotros tenéis es temporario y lo que Allah tiene es
perdurable] (16:96)
Indudablemente, los atributos de Allah difieren de la naturaleza
de los atributos de los seres creados.
Los atributos de anterioridad (al qidam) y perdurabilidad (al
baqâ') no están mencionados en el Qur'an ni en la Sunnah
En cuanto a Allah, Él no ha dicho, en el Qur'an, que es
"antiguo-anterior", en referencia a al qidam. Algunos del Salaf
consideraron makrûh (desaconsejable) describirlo con tales
atributos, porque pueden implicar la no-existencia anterior,

como por ejemplo: [Parece una rama vieja [seca] de palmera]
(36:39) y [Ciertamente sigues en un viejo error] (12:95) y
[Tanto vosotros como vuestros antiguos ancestros] (26:76).
Algunos de ellos alegaron que al qidam estaba mencionado en
los aĥâdîz, y algunos sabios opinaron que indican que Allah
puede describirse de esta manera, aunque otros dicen que esto
no ha sido probado.
Con respecto al atributo que dice que Allah es el Primero y el
Último, textualmente está mencionado: [Él es el Primero y el
Último] (57:3)
Y Allah menciona también que algunos de Sus seres creados son
primeros y últimos: [¿Acaso no destruimos a los incrédulos que
os precedieron? Luego les siguieron otros pueblos [de
desmentidores, a quienes también destruimos]] (77:16-17).
Indudablemente, la manera de ser Primero y Último que Allah
se atribuye a Sí mismo es acorde a Su Majestuosidad y
Perfección, así como la manera en que Sus seres creados pueden
ser primeros o últimos son acordes a su estado temporal, a su
naturaleza imperfecta y a la necesidad que tienen siempre de
Allah.
3. Allah mencionó acerca de Sí mismo que es Uno, dice:
[Vuestra divinidad es Única] (2:163).
Y Él también mencionó que algunas de Sus creaciones creadas
tienen la misma condición: [Todo es regado por una misma
agua] (13:4)
4. Allah se describió como Autosuficiente: [Si vosotros y todos
los que habitan en la Tierra no creéis, sabed que Allah es
Opulento [y prescinde de todas las criaturas], Loable] (14:8) y
[Y así se negaron a creer, y se apartaron [de la Verdad]. Pero
Allah no necesita de ellos, ciertamente Él es Opulento, Loable]
(64:6).

Y Él menciona que algunos de Sus seres creados son
autosuficientes (en cuanto a la riqueza se refiere): [El rico que
se abstenga] (4:6) y [Si son pobres, pues Allah les sustentará
con Su gracia] (24:32).
Éstos son los atributos negativos que se mencionan en el Qur'an
para describir al Creador y Sus seres creados. Indudablemente la
naturaleza de estos atributos del Creador son acordes a Su
Perfección y Majestuosidad, y cuando ellos se usan para
describir a Sus seres creados, se limitan a su naturaleza
imperfecta, su condición temporaria y a la necesidad que
siempre tienen de Allah.
La conclusión acerca de los atributos simbólicos (al
ma'nauiiah)
Pasemos ahora a lo que los filósofos llamaron los siete atributos
simbólicos (al ma'nauiiah), que se refieren a que Allah es:
Omnipotente, posee voluntad, Omnisciente, Viviente,
Omnioyente, Omnividente, y pose el atributo de Hablar.
Los filósofos que los enumeraron se basaron en afirmar un
estado simbólico que suponen que es un intermedio inmutable,
que no es inexistente y tampoco es existencial; y en realidad esto
es sólo algo imaginario y desviado, y una mente sana no puede
considerar que haya entre dos cosas contradictorias un
intermedio inmutable, pues toda cosa que no existe
indudablemente no está, y toda cosa que existe está, sin
posibilidad de algo intermedio entre estas dos posibilidades
antagónicas.

Atributos al Af'âl (que describen algunas de las acciones de
Allah)
Estos atributos están frecuentemente mencionados en el Sagrado
Qur'an dónde ellos describen al Creador y a Sus seres creados.
Indudablemente la diferencia entre estos atributos son como la
diferencia que hay entre el Creador y Sus seres creados.
Estos atributos incluye el que Él es Quien sustenta a Su
creación, dice: [No pretendo de ellos ningún sustento, ni quiero
que Me alimenten. Allah es el Sustentador, y Él posee un poder
grandioso] (51:57-58) y [Todo lo que gastéis en caridades Él os
lo compensará. Y Él es el mejor de los sustentadores] (34:39) y
[Diles [¡Oh, Muhammad!]: La recompensa que Allah tiene
reservada [para los piadosos] es mejor que cualquier distracción
o negocio, y Allah es el mejor de los sustentadores] (62:11).
Y Allah mencionó que algunos de Sus seres creados también
aprovisionan: [Si asisten al reparto de la herencia parientes,
huérfanos o pobres, dadles algo] (4:8) y [No confiéis a los
incapaces [de manejar] los bienes cuya administración Allah os
ha confiado. Alimentadlos y vestidles con ellos] (4:5) y [El
padre tiene la obligación de proveer a la madre de su hijo el
sustento diario] (2:233).
Indudablemente que las acciones que Allah se atribuyó difieren
de las de los seres creados.
Entre los atributos que implican acciones Allah se describe que
tiene el atributo de hacer, Él dice: [¿Acaso no recapacitan en

que hemos creamos para ellos [los hombres] los ganados que
poseen?] (36:71).
Y Allah describió que Sus criaturas también pueden hacer:
[Ciertamente se os castiga por vuestras obras que realizáis]
(52:16).
Indudablemente que las acciones de un ser creado difieren de la
Suyas, pues la esencia divina difiere de la esencia de la creación.
Allah se describe que entre Sus acciones está enseñar a Su
creación: [[Allah es] El Clemente. Quien enseñó el Corán. Creó
al ser humano. Y le enseñó la elocuencia] (55:1-4) y [¡Lee! Que
tu Señor es el más Generoso. Enseñó [la escritura] con el
cálamo. Y le enseñó al hombre lo que no sabía] (96:3-5) y [Te
ha enseñado lo que no sabías. El favor de Allah sobre ti es
grandioso] (4:113).
Allah también describió que algunos de Su creación tienen el
atributo de enseñar. Él dice: [Él es Quien eligió de entre los
iletrados [los árabes] un Mensajero para que les recite Sus
preceptos, les purifique y les enseñe el Libro y la sabiduría]
(62:2).
Y se mencionan ambos ejemplos de enseñar (de Allah y de las
personas) juntos: [Los animales de presa que habéis adiestrado
para la caza, tal como Allah os ha enseñado] (5:4)
Allah se describe a Si mismo como que informa y menciona que
Sus criaturas también informan. Las dos situaciones se
mencionan juntas en la siguiente aleya: [Cuando el Profeta
confió un secreto a una de sus esposas [Ĥafsa] y ella lo contó [a
‘Âisha, por lo que ambas se confabularon por celos contra el
Profeta], Allah le reveló [al Profeta] lo ocurrido, y él le refirió [a
Ĥafsa] una parte de lo que ella había hecho. Entonces, ésta le
preguntó: ¿Quién te comunicó esto? Y Él respondió: Me lo ha

revelado el Omnisciente, Él está bien informado de cuanto
hacen Sus siervos] (66:3).
Indudablemente, lo que se describe de esta acción acerca de
Allah es muy diferente de lo que se menciona de Su siervo,
como la diferencia que existe entre el Creador y un ser creado.
Allah se describe a Si mismo que tiene el poder de conceder. Él
dice: [Sabe que Allah es Poderoso, Omnisciente] (2:269) y [Y
recompensará a todo aquel que obre el bien] (11:3).
Él describe que Sus siervos también pueden dar: [Habiéndole
dado una dote cuantiosa] (4:20) y [Dad a vuestras mujeres su
dote con buena predisposición] (4:4).
Indudablemente, esta acción atribuida a Allah es diferente de la
que es atribuida a Sus siervos, así como Su esencia divina
difiere de Sus criaturas.
Atributos al yâmi'ah (generales):
Luego nos referimos a los atributos generales al yâmi'ah, como
al ‘ulûu (la elevación), al ‘idham (Su grandiosidad), al kibar (la
grandeza), al mulk (Su soberanía), al yabarût (la soberbia), al
‘izzah (Su poder), al quuah (la fortaleza) y otros atributos
generales.
Encontramos que Allah se describió con los atributos de al ‘ulûu
(la elevación), al kibar (la grandeza) y al ‘idham (la
grandiosidad), con respecto a la elevación y grandiosidad dice:
[La custodia de ambos no Le agobia. Y Él es Sublime,
Grandioso] (2:255).
Y cuando Él se describe con los atributos de al ‘ulûu (la
elvación) y al kibar (la grandeza): [Allah es Sublime, Grande]
(4:34) y [’El conoce lo oculto y manifiesto, es Grande y
Sublime] (13:9).

Él describió que algunas de las cosas que Él ha creado son
grandiosas: [El mar se dividió en dos, y cada parte del mar
semejaba a una enorme montaña] (26:63) y [Decís, en verdad,
algo muy grave] (17:40) y [Posee un trono majestuoso]
(27:23).
Allah describió que algunas de las cosas que Él ha creado como
elevadas: [Lo elevamos a un lugar digno] (19:57)
Y [Les hicimos que fueran recordados siempre con gran
respeto] 19:50).
Y Él describió que algunas de las cosas que Él ha creado son
grandes: [Éstos obtendrán el perdón y una gran recompensa]
(11:11) y [¡No, fue el mayor de ellos!] (21:63).
Indudablemente, la naturaleza de estos atributos generales, como
la elevación y la grandiosidad de Allah difieren de la naturaleza
de los atributos de los seres creados, así como el Creador difiere
de los seres creados.
Allah se describe a Sí mismo con el atributo de soberanía. Él
dice: [Todo cuanto existe en los cielos y en la Tierra glorifica a
Allah, Soberano, Santísimo] (62:1) y [En un lugar honorable [el
Paraíso], junto al Soberano Todopoderoso] (54:55)
Allah también describió que algunos de Sus seres creados
poseen soberanía: [Y dijo el rey: En verdad he visto siete vacas
gordas] (12:43) y [Dijo el rey [al escuchar la interpretación]:
¡Traedlo ante mí!] (12:50) y [Detrás de ellos venía un rey que
se apoderaba por la fuerza de todas las naves que estuvieran en
perfectas condiciones] (18:79) y [Tú concedes el poder a quien
quieres y se lo quitas a quien quieres] (3:26)

Indudablemente Allah posee la verdadera Soberanía la cual es
acorde a Su Perfección y Majestuosidad, y Sus seres creados
poseen una soberanía relativa conforme a su naturaleza
temporal, imperfecta y a la necesidad que siempre tienen de
Allah.
Allah se describe como el Compulsor (Al Yabbâr) y el Soberbio
(Al Mutakabbir): [Poderoso, Compulsor y Soberbio] (59:23).
Y Él ha descrito que algunas de Sus criaturas como compulsoras
y soberbias: [Allah sella el corazón de todo arrogante, opresor]
(40:35) y [Y cuando arremetéis [para apoderaros de los bienes
ajenos] lo hacéis con soberbia y despiadadamente] (26:130) y
[¿Acaso no es el Infierno la morada para los soberbios?]
(39:60) y [Pidieron el socorro de Allah, y todo prepotente y
rebelde fue destruido] (14:15).
Indudablemente que la naturaleza de estos atributos en el caso
del Creador es muy diferente de la naturaleza de los atributos de
Sus seres creados, así como el ser del Creador es diferente de
Sus criaturas.
Allah se describe como poseedor del poder (al ‘izzah):
[Ciertamente Allah es Poderoso, Sabio] (2:220) y [¿Acaso [los
incrédulos] poseen las llaves de la misericordia de tu Señor,
Poderoso, Dadivoso?] (38:9).
Y Allah también describió que algunos de Sus seres creados
poseen el atributo de poderío: [Entonces la mujer del
administrador exclamó] (12:51) y [Y me convenció con sus
argumentos autoritarios] (38:23)
Y los dos casos se mencionan juntos en la aleya: [El verdadero
poder pertenece a Allah, a Su Mensajero y a los creyentes]
(63:8)

Indudablemente, estos atributos del Creador son diferentes de
los atributos de Sus seres creados, así como el Creador es
diferentes de Sus criaturas.
Allah se describe como poseedor del atributo de la fuerza: [No
pretendo de ellos ningún sustento, ni quiero que Me alimenten.
Allah es el Sustentador, y Él posee un poder grandioso] (51:5758) y [ Ciertamente Allah socorre a quien lucha por Su religión,
y Allah es Fuerte, Poderoso ] (22:40)
Y Allah describe que algunas de Sus criaturas como poseedoras
de fortaleza: [Os aumentará vuestro poderío] (11:52) y [Allah
es Quien os crea débiles, luego os fortalece] (30:54)
Y se mencionan ambos casos en una sola aleya: [En cuanto a
‘Âd, se ensoberbecieron injustamente en la Tierra, y dijeron:
¿Acaso existe alguien más fuerte que nosotros? ¿Es que no
sabían que Allah es Quien los creó y que Él es más fuerte que
ellos? Pero rechazaron Nuestros signos [evidentes]] (41:15)
Los atributos en los que los filósofos difirieron:
Nos referiremos a lo que los filósofos difirieron con respecto a
los atributos: Acaso son atributos de af'âl (que implican
acciones) o atributos de ma'na (que son parte del ser de Allah e
indican su existencia). Y en realidad son atributos ma'âni (la
parte del ser de Allah). Como los atributos de compasión (al
ra'fah), misericordia (al raĥmah) y tolerancia (al ĥilm). Allah se
ha descrito como Compasivo y Misericordioso: [Por cierto que
vuestro Señor es Compasivo, Misericordioso] (16:7)
Y Él también describió que algunos de Sus seres creados tienen
esas cualidades, dice al describir a nuestro Profeta (e):

[Ciertamente se os ha presentado un Mensajero de entre
vosotros que se apena por vuestras adversidades, se preocupa y
desea alcancéis el bien [e ingreséis al Paraíso]; es compasivo y
misericordioso con los creyentes] (9:128)
Allah se atribuyó a Sí mismo la tolerancia, Él dice: [Les
introducirá en el Paraíso y ello les complacerá, y en verdad,
Allah es Omnisciente, Tolerante] (22:59) y [Sabed que Allah
conoce lo que hay en vuestros corazones, cuidaos, pues. Y sabed
que Allah es Absolvedor, Tolerante] (2:235) y [Hablar
correctamente y perdonar es mejor que una caridad seguida de
un agravio. Allah es Opulento, Tolerante] (2:263)
Y Él ha descrito a algunos de Sus seres creados como tolerantes:
[Y le albriciamos con un niño que sería paciente y tolerante]
(37:101) y [Por cierto que Abraham era piadoso, tolerante]
(9:114)
Allah se ha descrito a Sí mismo con el atributo de perdonar:
[Ciertamente Allah es Perdonador, Indulgente] (2:173) y
[Perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere] (2:284)
Y Él describe que algunos de Sus seres creados saben perdonar:
[Sabed que [Allah recompensará a] quien es paciente y sabe
perdonar porque tiene entereza y resolución] (42:43) y [Hablar
correctamente y perdonar] (2:263) y [Diles [¡Oh, Muhammad!]
a los creyentes que [tengan paciencia a las agresiones y]
perdonen a quienes no creen en la comparecencia ante Allah]
(45:14)
Indudablemente, estos atributos del Creador de los cielos y la
Tierra son reales y acordes a Su Perfección y Majestuosidad, y
no es permisible negar alguno de ellos por temor de implicar

semejanza entre Allah y Su creación. Los atributos de Su
creación son reales, pero acordes a su naturaleza temporal,
imperfecta y de permanente necesidad de Allah.
De todas formas no se debe inquirir demasiado de los atributos
que Allah ha afirmado de Sí mismo. Negar uno de Sus atributos
es una injuria hacia el Señor de los cielos y la Tierra, que
implica que el atributo con que Allah se ha descrito no es acorde
a Él, por ello lo niega y pretende decir otros atributos para
describir la perfección de Allah. Esto es un acto de locura
absoluta y un engaño que nadie sugeriría excepto aquellos a
quienes Allah ha enceguecido.
Expondremos un ejemplo que evidenciará a todos que
cualquiera de Sus atributos implican todos los demás, puesto
que no hay diferencia entre un atributo y otro ya que son propios
de la esencia divina de Allah es una sola, no hay nada ni nadie
que se Le asemeje en sus atributos terminantemente.
Al istiuâ' (el establecimiento) de Allah en el Trono
Respecto al atributo de establecerse en el Trono han proliferado
las opiniones y el juego de palabras racionalista, Muchos lo han
negado basándose en la filosofía y la lógica humana, y argucias
dialécticas que intentan demostrar que la verdad es falsa y a la
inversa. Miles de quienes se dicen musulmanes han cometido tal
osadía de negar al Señor de los cielos y la Tierra con
argumentos basados en la lógica humana.
Por ejemplo, ellos dicen: si Él hubiera establecido en el Trono,
entonces se asemejaría a Su creación de alguna manera, pero Él
no se asemeja a Su creación, como resultado de esto dicen:

Allah no se ha establecido en Su Trono. Ésta es una conclusión
falsa, porque es claramente contradice al Qur'an.
Debemos saber que el atributo de establecerse en el Trono (al
istiuâ') es un atributo de Perfección y Majestuosidad, con el que
el Señor del cielo y la Tierra se alaba. La prueba de que éste es
un atributo de Perfección y Majestuosidad es que siempre que se
lo menciona en el Qur'an va acompañado de otros atributos
deslumbrantes que indican la Majestuosidad y Perfección de
Allah. Expondremos algunos ejemplos en los que este atributo
se menciona:
1- En la primera sura donde Allah menciona el atributo del
istiuâ', según el orden de las suras, es en Al A'râf, dónde dice:
[Ciertamente vuestro Señor es Allah Quien creó los cielos y la
Tierra en seis días, luego se estableció en el Trono. Hace que la
noche y el día se sucedan ininterrumpidamente. Y creó el sol, la
luna y las estrellas sometiéndolos a Su voluntad. ¿Acaso no Le
pertenece la creación y Él es Quien dictamina las órdenes según
Le place? ¡Bendito sea Allah, Señor del Universo!] (7:54)
Así pues, ¿Cómo es que alguien puede negar uno de estos
atributos que indican Su Majestuosidad y Perfección?
2- El segundo lugar donde se menciona es en sura Iûnus donde
Allah dice: [Ciertamente vuestro Señor es Allah. Creó los cielos
y la Tierra en seis días, y luego se estableció en el Trono. Él es
Quien decide todos los asuntos; nadie podrá interceder ante Él
sin su permiso. Éste es Allah vuestro Señor, adoradle pues. ¿Es
que no reflexionáis? Ante Él deberán comparecer todos, pues la
promesa de Allah es verdadera. Él es Quien origina la creación y
luego la reproduce [el Día de la Resurrección] para retribuir con
equidad a los creyentes que obraron rectamente. En cambio los
incrédulos beberán agua hirviendo y recibirán un castigo

doloroso por su incredulidad. Él es Quien hizo que el sol tuviese
luz propia y determinó que la luna reflejase su luz en distintas
fases para que podáis computar el número de años y los meses.
Allah no creó esto sino con un fin justo y verdadero; y aclara los
signos para quienes los comprenden. En la sucesión de la noche
y el día y en lo que Allah ha creado en los cielos y en la Tierra
hay signos para los piadosos] (10:3-6)
¿Acaso alguien puede negar alguno de estos atributos que
indican Su Majestuosidad y Perfección?
3- El tercer lugar es en la sura Al Ra‘ad, dónde Allah dice:
[Allah es Quien elevó los cielos sin columnas, luego se
estableció en el Trono; sometió al sol y a la luna haciendo que
cada uno recorra [su orbita] por un plazo prefijado; Él decreta
todos los asuntos y explica detalladamente Sus preceptos para
que tengáis certeza de que ante Él compareceréis. Él fue quien
extendió la tierra, dispuso en ella firmes montañas y ríos, a cada
variedad de frutos los creó de a pares, y hace que la noche
suceda al día. Ciertamente en esto hay señales para quienes
recapacitan] (13:2-4)
¿Cómo es posible que alguien pueda negar uno de estos
atributos que indican Su Majestuosidad y Perfección?
4- El cuarto lugar es en sura Ta, Ha: [Ta. Ha. No te hemos
revelado el Corán para que te agobies [y sufras por la
incredulidad de tu pueblo ¡Oh, Muhammad!], Sino para que
reflexionen con él aquellos que temen a Allah. Esta revelación
procede de Quien creó la Tierra y los altos cielos. El
Misericordioso que se estableció en el Trono. A Él pertenece
cuanto hay en los cielos y en la Tierra, lo que existe entre ellos y
lo que hay bajo la tierra. [Sabe ¡Oh, Muhammad! que] No es
necesario que levantes la voz cuando le invocas, pues Él conoce
los secretos y las intenciones más ocultas. ¡Allah! No hay más

divinidad que Él. A Él pertenecen los nombres y los atributos
más sublimes] (20:1-8)
¿Acaso alguien puede negar alguno de estos atributos que
indican Su Majestuosidad y Perfección?
5- El quinto lugar en donde se lo menciona es en sura Al
Furqân, dónde Allah dice: [Encomiéndate al Viviente Inmortal,
y glorifícale. Él está bien informado de los pecados de Sus
siervos. Él es Quien creó los cielos, la Tierra y todo lo que hay
entre ellos en seis días, luego se estableció en el Trono. Él es
misericordioso, pregúntale [¡Oh, Muhammad! acerca de Sus
atributos] pues Él es Quien realmente los conoce] (25:58-59)
¿Cómo es posible negar alguno de estos atributos que indican Su
Majestuosidad y Perfección?
6- El sexto lugar en donde se lo menciona es sura Al Saydah,
Allah dice: [Sin embargo dicen: Él [Muhammad] lo ha
inventado. Pero éste [el Corán] es la verdad que procede de tu
Señor, para que adviertas a un pueblo al que no se le ha
presentado amonestador alguno antes de ti, y así se encaminen.
Allah es Quien creó los cielos, la Tierra y todo lo que existe
entre ellos en seis días, luego se estableció en el Trono. No
tenéis fuera de Él protector alguno, y nadie podrá interceder por
vosotros [el Día del juicio]. ¿Es que no recapacitáis? Él es Quien
decreta todos los asuntos y hace descender a [los Ángeles con]
ellos de los cielos a la tierra, y luego ascienden a Él en un
mismo día recorriendo una distancia equivalente a transitar mil
años de los vuestros. Él es Quien conoce lo oculto y lo
manifiesto. Él es Poderoso, Misericordioso. Quien perfeccionó
todo lo que ha creado, y comenzó la creación del hombre [Adán]
a partir de barro. Luego hizo que su descendencia surja de una
gota de esperma insignificante. Le dio forma y sopló en él

[Adán] el espíritu. Él os ha dotado de oído, vista e intelecto,
pero poco es lo que le agradecéis] (32:3-9)
¿Cómo es posible que alguien niegue alguno de estos atributos
que indican Su Majestuosidad y Perfección?
7- El séptimo lugar es sura Al Ĥadîd, donde Allah dice: [Él es el
Primero y el Último, el Manifiesto y el Oculto. Y conoce bien
todas las cosas. Él es Quien creó los cielos y la tierra en seis
días. Luego, se estableció en el Trono. Sabe lo que ingresa en la
tierra y cuanto surge de ella, lo que desciende del cielo y cuanto
a él asciende. Está con vosotros doquiera os encontréis. Allah ve
bien cuanto hacéis] (57:3-4)
Estos atributos, que el ignorante piensa que son atributos de
imperfección y tienen la osadía de decir que el Señor de los
cielos y la Tierra se atribuyó a Sí mismo atributos de
imperfección, y como resultado de ello los niegan o los
malinterpretan. Allah, Todopoderoso, se elogia a Sí mismo con
Sus sublimes atributos y los cuenta entre sus cualidades de
Majestuosidad y Perfección. Esto indica la ignorancia y
confusión de aquellos que intentan negar algunos atributos de
Allah a través de la interpretación.

6. IMPORTANTES PRINCIPIOS RELACIONADOS CON
LOS NOMBRES Y ATRIBUTOS DE ALLAH I
Existen numerosos principios importantes que los sabios han
mencionado para comprender correctamente los nombres y
atributos de Allah I. A continuación los cito de manera
resumida:
Primer principio: La aceptación de un atributo implica la

aceptación del resto de los atributos 160
A través de este principio pueden refutarse numerosas
desviaciones de diferentes sectas:
1.
Aquellos que afirman algunos atributos y niegan otros.
Como aquellos que afirman que Allah I tiene vida,
conocimiento, poder, oído, vista, habla y voluntad, porque
consideran éstos como verdaderos atributos divinos, pero
disputan acerca de otros atributos como el amor, la
complacencia, la ira y el enojo, alegando que estos atributos son
sólo metáforas que aluden a la voluntad de bendecir o castigar.
A estas personas respondemos que no existe diferencia alguna
entre los atributos que han afirmado y los que han negado,
porque afirmar uno implica afirmar los otros. Si sostienen que la
vida y el conocimiento de Allah I tienen carácter divino y no
pueden ser comparados con la vida y el conocimiento de los
seres creados, pues de la misma manera, el amor, la
complacencia, la ira y el enojo de Allah también tiene carácter
divino y no se asemejan al amor o la ira de los seres creados.
Estas personas alegan que el enojo implica cambio de ánimo,
indignación y deseo de venganza, pero podríamos responderles
que la voluntad es el deseo del corazón de conseguir algo
beneficioso o prevenir un perjuicio. Ante esto, estas personas
argumentarían que esa es la descripción de la voluntad de un ser
creado, y nosotros podríamos responderles que la descripción de
la ira y el enojo que han realizado corresponde, de igual modo, a
los seres creados y no a la divinidad.
2.

Aquellos que afirman los nombres de Allah I pero niegan
los atributos divinos, porque argumentan que Allah I es Vivo
sin vida, es Omnisciente sin conocimiento, y así sucesivamente.
A estas personas les debemos decir que no existe diferencia
alguna entre afirmar los nombres de Allah I y afirmar la
160

Maymû’ Fatâua Shaij al Islâm Ibn Taimiiah, 3/17

existencia de los atributos divinos. Porque cuando argumentan
que afirmar que Allah I tiene vida, conocimiento y poder
implica asemejarlo a los seres creados (tashbîh) o caer en el
antropomorfismo (taysîm), ya que sólo los cuerpos tienen
atributos, de igual manera nosotros podríamos argumentar que
sólo los cuerpos tienen nombres que los describen. Y si dicen
que estos nombres deben ser comprendidos acorde a Su
divinidad y majestad, les responderemos que de igual modo
deben ser comprendidos Sus atributos.
3.

Aquellos que niegan los Nombres y los Atributos de Allah
I porque argumentan que atribuir nombres y atributos a Allah
I necesariamente implica asemejarlo a los seres creados.
Nuestra respuesta es que si por negar toda semejanza entre Allah
I y Su creación llegaron al punto de negar que Él tenga vida,
conocimiento y poder, entonces han caído en algo aun peor:
asemejarlo y compararlo con la inexistencia.
Segundo principio: La afirmación de los Atributos de Allah
es idéntica a la afirmación de la esencia divina (dhât) 161
Allah I tiene una esencia divina que no se asemeja a la esencia
de los seres creados, de la misma manera los atributos y
acciones de Allah I.
Por consiguiente, si alguien afirma la existencia de Allah y Sus
atributos perfectos e incomparables, debe afirmar que los
atributos divinos de audición, visión y palabra no son
comparables a los mismos atributos de los seres creados.
Si alguien dijera: “niego que Allah se haya elevado sobre Su
trono, por temor a asemejarlo a los seres creados” le
exigimos que niegue la existencia y esencia de Allah I para
no asemejarlo a los seres creados. Pero si responde que Allah
tiene una existencia y esencia que no puede ser asemejada a
161

Maymû’ Fatâua Shaîj al Islâm Ibn Taimiiah, 3/25

la existencia y esencia de los seres creados, pues le decimos
que asimismo la elevación de Allah sobre Su trono y Su
descenso al último cielo tampoco asemejan la elevación o
descenso de los seres creados.
Tercer principio: El hecho que los nombres sean los mismos, no
implica que lo denominado sea igual o idéntico
Sabemos que la promesa de Allah I sobre la leche, la miel y el
vino del Paraíso es verdad, y si bien estas sustancias son
denominadas del mismo modo en este mundo, su esencia no es
igual o siquiera semejante a la de las existentes en el Más Allá.
La similitud entre lo mundano y lo perteneciente al Más Allá
radica específicamente en el nombre, pues su naturaleza es
completamente distinta. De igual manera, la naturaleza de
aquellos términos que se utilizan para describir al Creador no se
asemejan a la naturaleza de los mismos términos utilizados para
describir a los seres creados.
Cuarto principio: Allah I no puede ser descrito con
negaciones absolutas
Allah I ha afirmado ciertos nombres y atributos para
describirse a sí mismo, y ha negado que ciertos nombres y
atributos le puedan pertenecer.
Esta afirmación y negación de nombres y atributos puede ser
general o específica. La afirmación general ocurre en un
contexto de alabanza a Allah I, y como ejemplo podemos citar
las Aleyas:
(Alabado sea Allah, Señor del universo.) (1:2)
(Allah es el más sublime ejemplo.) (16:60)
En cuanto a la afirmación específica, se encuentra relacionada
con cada nombre o atributo mencionado en el Corán y la
Sunnah.

La negación general tiene lugar con todo aquello que implica
limitación o imperfección, y como ejemplo encontramos las
Aleyas:
(No hay nada ni nadie semejante a Allah.) (42:11)
(¿Conoces a alguien similar a Él?) (19:65)
En cuanto a la negación específica, tiene como objetivo mostrar
a Allah I libre de toda limitación e imperfección. Por ello
encontramos que el Corán niega que Allah I tuviera padre, hijo,
socio, esposa, o rival, o que pudiese ignorar algo, dormitar,
dormir, designar asuntos sin ningún propósito, y demás.
Pero la metodología del Corán en la negación de toda
imperfección de Allah I implica no realizar una negación
absoluta, a menos que esta negación este contenida en una
alabanza o glorificación. No se niega nada de manera absoluta,
como hace la secta Yahmiiah162.
Dice Allah I:
(¡Allah! No existe divinidad alguna excepto Él, Viviente,
Autosuficiente, no lo toma somnolencia ni sueño. Suyo es
cuanto hay en los cielos y la tierra. ¿Quién podrá interceder ante
Él sino con Su anuencia? Conoce el pasado y el futuro; y no
abarcan nada de Su conocimiento, salvo lo que Él quiere. Su
Trono se extiende en los cielos y en la tierra, y la custodia de
ambos no Le agobia. Y Él es Sublime, Grandioso.) (2:255)
En esta Aleya Allah I niega que dormite o duerma, pero la
negación de estas dos características implica la afirmación de Su
Vida y Autosuficiencia. Un aspecto de la naturaleza perfecta de
Su vida es que no le alcanza letargo o somnolencia, ni tampoco
el sueño.
Las palabras (Su Trono se extiende en los cielos y en la tierra, y
la custodia de ambos no Le agobia.) implican la perfección de
162

Ver Maymû’ Fatâua Shaîj al Islâm Ibn Taimiiah, 3/39

Su poder, porque alude a que nada le cansa o agota.
Un ejemplo similar es la Aleya:
(...no se le escapa el conocimiento de [la existencia de] una
pequeña partícula en los cielos o en la Tierra..) (34:3). Porque el
rechazo que algo pueda escapar a Su conocimiento, implica Su
Omnisciencia de cuanto contiene los cielos y la tierra.
Dice Allah I:
(Creamos los cielos y la tierra y todo cuanto existe entre ellos en
seis días, y no Nos agotamos en absoluto.) (50:38). El
agotamiento negado, que es cansancio y fatiga, implica la
integridad de Su Omnipotencia.
Dice Allah I:
(No pueden alcanzarlo las miradas.) (6:103) Es decir que ninguna
visión puede abarcarlo. Y aunque Él será visto en el Más Allá,
debido a Su grandeza y Majestad ninguna visión lo abarcará.
Esta es la metodología del Corán, cuando niega que Allah I
tenga un atributo de imperfección, implica al mismo tiempo un
atributo de Glorificación.
Allah I no se describe a sí mismo con negaciones absolutas, a
menos que estas negaciones impliquen un atributo de perfección
y glorificación. Esto evidencia que aquellos que utilizan sólo
negaciones absolutas para describir a Allah I han caido en un
error, porque la negación no implica alabanza o glorificación a
menos que implique un atributo de perfección. La negación
absoluta implica inexistencia absoluta.
La mayoría de las sectas innovadoras utilizan frecuentemente
negaciones absolutas, por ejemplo dicen: ‘Allah no habla, no ve,
no se encuentra en los cielos’. Algunos de ellos van al extremo
de decir: ‘Allah no está dentro del universo ni fuera de él; No se
encuentra separado ni unido a él’, y otros sin sentidos que
describen a Allah I como inexistente. Glorificado y exaltado
sea de cuanto Le atribuyen.

Quinto principio: Las palabras ambiguas que pueden
implicar verdades y falsedades 163
Los atributos divinos mencionados en el Corán y la Sunnah son
verdades en las que debemos creer, aun cuando no
comprendamos su significado.
Pero las descripciones que las personas utilizan que no se
encuentran mencionadas en el Corán o la Sunnah, y que no
tienen una definición consensuada, nosotros ni las afirmamos ni
las negamos hasta que sepamos exactamente el significado al
que aluden.
Por ejemplo, a quienes niegan que Allah I se encuentra en una
dirección determinada, le preguntamos: ¿Qué es lo que queréis
decir con esa palabra? ¿Acaso estáis negando que Allah se
encuentra dentro del cielo físico? Entonces sus palabras son
ciertas, porque no es permisible afirmar que Allah I se
encuentre delimitado por Su creación. Pero si con esa palabra
intenta decir que Allah I no se ha elevado sobre los cielos,
entonces su concepto es equivocado, porque esto es verdad.
Sexto principio: El rechazo de los atributos divinos (ta’tîl) es
debido a la creencia antropomórfica (tashbîh) en primera
instancia
Este principio fue explicado por el Shaij Muhammad al Amîn
Ash Shanqîti, que Allah tenga misericordia de él, quien señaló
que el origen de este problema era la contaminación de los
corazones con conceptos antropomórficos (tashbîh). Por ello es
que cuando una persona con su corazón contaminado por los
conceptos antropomórficos (tashbîh) oye hablar de uno de los
atributos de Allah I, como Su descenso al primer cielo durante
el último tercio de la noche, o Su elevación sobre Su trono, o Su
163

Ver Maymû’ Fatâua Shaîj al Islâm Ibn Taimiiah, 3/41

venida en el Día de Resurrección, y otros atributos de majestad
y perfección, la primera cosa que cruza por su mente es que este
atributo se asemeja a los atributos de los seres creados. Así es
que su corazón se contamina con la suciedad de las ideas
antropomórficas, y no aprecian a Allah I en su verdadera
magnitud. Así es como en primer lugar su corazón sólo
comprende estas ideas y por ello niega los sublimes atributos de
Allah I, pues supone que implican semejanza con los seres
creados. Es decir, que estas personas comienzan cometiendo
antropomorfismo (tashbîh) y finalizan negando los atributos
divinos (ta'tîl); no hacen sino ofender la divinidad de Allah I
negando Sus atributos, y argumentando que esos éstos no
concuerdan con la naturaleza divina de Allah I.
El Shaij, que Allah sea misericordioso con él, mencionó luego
un principio que los sabios y eruditos aceptan de manera
unánime. Éste es que no era permisible para el Profeta e
posponer la enseñanza de algo cuando era necesario, más aun en
los asuntos referidos a la creencia ('aqîdah). Si concordásemos,
por un instante, con el falso argumento de que el significado
literal de las Aleyas que describen a Allah I implican
incredulidad (Kufr), deberíamos notar que el Profeta e no
interpretó atributos como la elevación (istiuâ') como dominación
(istîlâ') o cualquier otra interpretación. Si estas Aleyas
significasen lo que estas personas alegan, el Profeta e se habría
apresurado en explicar su significado, ya que no es lícito para él
posponer la explicación de un asunto tan importante.
El Shaîj, que Allah tenga misericordia de él, explicó que el
musulmán, al oír un atributo que el Creador de los cielos y la
tierra se atribuye a sí mismo, o que el Profeta e menciona sobre
él, debe llenar su corazón de glorificación a Allah y tener certeza
de que este atributo ha alcanzado el sumo de la perfección,
majestad, honor y alteza, siendo de esta manera imposible
considerar cualquier pensamiento antropomórfico (tashbîh). Es

de esta manera que el corazón del creyente glorifica a Allah y
Lo declara lejos de toda semejanza con los seres creados
(tanzîh). Así el corazón será receptivo a la fe y creencia en los
atributos de Allah con los que Él se ha alabado y con los cuales
Su Profeta e Lo glorificó. Dice Allah I:
(No hay nada ni nadie semejante a Allah.) (42:11). El peor
estado es no glorificar ni venerar a Allah I por pensar que los
atributos del Creador son semejantes a los atributos del ser
creado, y luego, en consecuencia, negar los atributos del
Creador a causa de este falso argumento.
Séptimo principio: Las Aleyas que mencionan los atributos
divinos no pertenecen al grupo de las Aleyas de significado
ambiguo (mutashâbihât)
El Shaîj Ash Shanqîti, que Allah sea misericordioso con él,
mencionó que algunas personas consideran las Aleyas que
nombran los atributos divinos como las Aleyas de significado
ambiguo (mutashâbih). Pero esta concepción es un error desde
un ángulo, pero desde otro ángulo podría ser aceptable, acorde a
las palabras del Imâm Mâlik Ibn Anas: "La elevación divina
(istiuâ') no es desconocida, el cómo no es comprensible,
preguntar sobre ello es innovación, pero creer en ello es
obligatorio."
De igual manera puede decirse sobre el descenso de Allah I al
primer cielo durante el último tercio de la noche: El descenso
divino no es desconocido, el cómo no es comprensible,
preguntar sobre ello es una innovación, pero creer en ello es
obligatorio.
El mismo concepto se aplica a todos los atributos divinos,
porque las palabras utilizadas para describir estos atributos
tienen un significado lingüístico conocido, pero en el caso del
Creador de los cielos y la tierra son atributos de perfección,

majestad y divinidad, incomparables a los atributos de los seres
creados.
Octavo principio: El significado literal de los atributos no
implica antropomorfismo (tashbîh) por lo que no existe la
necesidad de buscar significados metafóricos
Según las reglas de la lingüística, si una palabra tiene sólo un
posible significado se denomina ‘texto esclarecido’ (nass), como
es el caso de la Aleya:
(...y si no encuentra qué sacrificar o no dispone de medios
deberá ayunar tres días durante la peregrinación y siete a su
regreso: diez días completos.) (2:196)
Si existen para una palabra dos o más posibles significados, nos
encontramos ante dos posibilidades: que ambas posibilidades
sean factibles, o que una de ellas sea más clara y evidente que la
restante.
Si ambas posibilidades son igualmente posibles, esto se
denomina generalidad (muymal). Un ejemplo de esto podría ser
la frase: ‘ayer los ladrones tomaron el agua de Zaid’. La palabra
‘tomaron’ podría significar que la bebieron o que la arrebataron.
Éste es un ejemplo de generalidad (muymal). La posición que se
debe tomar ante una frase de esta naturaleza es abstenerse de su
interpretación hasta que una evidencia circunstancial nos
permita especificar el significado real.
Pero si el texto es claro e inequívoco, entonces debemos aceptar
su significado literal y evidente, y no buscar interpretaciones
rebuscadas, a menos que haya prueba de que ha sido abrogado.
Si uno de los dos posibles significados es más claro, esto se
llama ‘significado aparente (adh dhâhir)’, mientras que la
segunda opción se denomina ‘posibilidad improbable (muhtamal
maryûh)’. El significado aparente es el que debe tomarse a
menos que exista una evidencia para abandonarlo. Por ejemplo,

ante la frase: ‘He visto un león’ el significado aparente es que se
refiere a un animal salvaje, pero cabe la posibilidad aunque
improbable de que se refiera a un hombre valiente.
Acorde a estas conclusiones, ¿cuando leemos las aleyas que
mencionan los atributos de Allah, como (La mano de Allah está
sobre sus manos...) (48:10) u otra aleya similar, es acaso lo
primero que cruza por nuestra mente comparar los atributos
divinos a los atributos de los seres creados con claros conceptos
antropomórficos, para que nos veamos obligados a
reinterpretarlo dándole un significado metafórico? o ¿el
significado evidente que invade nuestras mentes es glorificar y
venerar a Allah I y comprender dichos textos acorde a Su
divinidad, sin considerar siquiera la posibilidad de semejanza
entre Allah I y Su creación? La respuesta obvia es que lo
primero que irrumpe en la mente del musulmán cuando oye
cualquiera de los atributos del Señor del cielo y la tierra es que
Allah I no es semejante a nada ni nadie de su creación.
La comprensión correcta es aceptar los significados claros y
evidentes de estas aleyas, acorde a la divinidad del Señor de los
cielos y la tierra. ¿Qué persona racional puede negar que lo
primero que irrumpe en la mente cabal del ser humano es que el
Creador difiere de Su creación en Su ser y en todos Sus
atributos?
Noveno principio:
metafórica (ta'uîl)

La

realidad

de

la

interpretación

La palabra ‘interpretación (ta'uîl)’ tiene tres acepciones:
1- Puede significar la manera en que las cosas se desarrollan y
terminan. Como lo expone la siguiente Aleya Coránica:
(¡Oh, creyentes! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a
aquellos de vosotros que tengan autoridad y conocimiento. Y si
discrepáis acerca de un asunto remitidlo al juicio de Allah y del

Mensajero, si es que creéis en Allah y en el Día del Juicio,
porque es lo preferible y el camino correcto (ta'uîl).) (4:59)
(Desmienten lo que no conocen y no pueden comprender, y ya
les azotará el castigo con el que se les amenaza en él [el Corán].
Observa cómo fue el final (ta'uîluhu) de los inicuos.) (10:39) Es
decir, como finalmente concluyen sus asuntos.
2- Con el término ‘interpretación (ta'uîl)’ puede aludirse a la
‘exégesis (tafsîr)’. Éste es un uso conocido de la palabra, tal
como lo utilizaba el exegeta Ibn Yarîr cuando dice: ‘Esta es la
interpretación (ta'uîl) de esta aleya’.
3- En la terminología jurisprudencial (Usûl), la palabra
‘interpretación (ta'uîl) significa: ‘conceder una acepción distinta
al significado evidente (dhâhir) de la palabra, basado en una
evidencia circunstancial.’
Según los sabios y eruditos de la jurisprudencia, conceder a una
palabra una acepción distinta al significado evidente puede ser
hecho de tres maneras distintas:
a)
Puede interpretarse una palabra concediéndole una acepción
distinta al significado evidente basado en una prueba del Corán
o la Sunnah. Este tipo de reinterpretación es correcta y
aceptable; y nadie niega su legalidad. Como ejemplo de esto
podemos citar el Hadîz del Profeta e: "El vecino tiene prioridad
de compra."164 El significado literal de este Hadîz indicaría que
cualquier vecino tiene prioridad de compra absoluta si su vecino
decide vender su propiedad.
Pero este Hadîz ha sido reinterpretado por los sabios y eruditos
de la jurisprudencia islámica, afirmando que se trata sólo del
vecino colindante, es decir aquel cuya propiedad es inmediata, y
por lo tanto se abandona el significado literal del Hadîz para
concederle otra interpretación, que en un principio no parece
164

Narrado por Ahmad, An Nasâ'i e Ibn Mâyah. (Muntaqa al Ajbâr, pág.
492, no. 3177)

evidente, pero se narra en un Hadîz auténtico que el Profeta e
dijo: "Cuando los límites son trazados y los caminos
establecidos no hay prioridad de compra." 165 Esto demuestra
que el vecino con derecho de compra es sólo el vecino
colindante. Este tipo de reinterpretación es aceptable.
b)
Una palabra puede ser interpretada por el jurista de manera
tal que no coincida con el significado literal u evidente de la
palabra basado en una prueba circunstancial, pero que en
realidad no sea una prueba aceptable, sino un error del jurista.
Esto se denomina ‘interpretación improbable (ta'uîl ba‘îd)’ o
interpretación errónea (ta'uîl fâsid).
Como ejemplo podemos citar la interpretación que el sabio Abû
Hanîfah hizo de la palabra 'mujer' en el Hadîz del Profeta e:
"Toda mujer que se case sin el permiso de su tutor, su
matrimonio no es válido." 166 Abû Hanîfah interpretó que la
palabra ‘mujer’ alude específicamente a la esclava que tiene un
contrato escrito de emancipación, siendo esto una interpretación
improbable sin duda alguna, porque la palabra ‘toda’
mencionada en el Hadîz tiene un significando general,
incluyendo a todas las mujeres.
c) Mientras que conceder a palabras o expresiones otro
significado que el literal sin prueba circunstancial alguna no
puede siquiera ser denominado ‘interpretación’ sino que es un
atrevimiento disparatado.
Este tipo de (mal) interpretación también incluye la
reinterpretación de la aleyas que mencionan los atributos de
Allah I, alejándolas de su significado claro y evidente a
significados improbables que Allah I no ha revelado, como
cuando algunos interpretan la elevación sobre el Trono (istaua)
165

Narrado por Al Bujâri, Abû Dâûd, At Tirmîdhi y Ahmad. (Muntaqa al
Ajbâr, pág. 492)
166
Narrado por Abû Dâûd, At Tirmîdhi, Ibn Mâyah y Ahmad (Muntaqa al
Ajbâr, 539, no. 3452)

como toma de dominio (istaula). Esto no puede ser considerado
una interpretación porque carece de toda evidencia. Este tipo de
(mal) interpretación de los textos sagrados no es permisible,
porque representa un ataque contra las palabras del Señor del
Universo. El principio básico que siempre esgrimieron los
sabios y eruditos de las primeras generación (Salaf) es que no es
permitido cambiar el significado literal y evidente de ninguna
palabra del Libro de Allah o la Sunnah de Su Mensajero a
menos que exista una evidencia circunstancial válida que lo
justifique.
7. LA POSICIÓN DE AHL AS SUNNAH UA AL YAMÂ'AH
ACERCA DE LOS ATRIBUTOS DE ALLAH
El Shaij Ibn Taimiiah resumió de esta manera la posición de Ahl
As Sunnah ua Al Yamâ’ah y los Salaf sobre los atributos
divinos:
"El principio básico con respecto a esta materia es que Allah I
debe ser descrito con todo aquel atributo que haya mencionado
sobre sí mismo o haya sido mencionado por Su Mensajero e, ya
sea negando o afirmando. Nosotros afirmamos de Allah I lo
que Él ha afirmado de sí mismo, y negamos de Él todo lo que
haya negado de sí mismo.
Es conocido que la metodología de los Salaf y los sabios de esta
nación es afirmar los atributos que Allah ha afirmado sobre sí
mismo, sin atribuirles una forma, ni asemejarlos a los atributos
de los seres creados, y sin concederles meros significados
metafóricos, ni tampoco negarlos."167
Allah I nos ha advertido en Su libro para no desviarnos en la
metodología empleada para comprender los bellos nombres y
sublimes atributos divinos:
(A Allah pertenecen los nombres y atributos más sublimes,
167

Maymû’ Fatâua Shaîj al Islâm Ibn Taimiiah, 3/3.

invocadle pues con ellos. Y apartaos de quienes blasfeman con
ellos y los niegan; éstos serán castigados por lo que hicieron.)
(7:180)
La raíz de la palabra ‘negación (ilhâd)’ en el idioma árabe alude
a significados como desmentir, rechazar, tergiversar y
adulterar.168
Dice Allah I declarándose inocente y libre de cuanto Le
atribuyen los desviados y los idólatras:
(¡Glorificado sea Allah! Él está por encima de lo que le
atribuyen.) (37:159)
(¡Glorificado sea tu Señor, Señor del poder! Él está por encima
de los que Le atribuyen.) (37:180)

La creencia del Imâm Abû Al Hasan Al Ash'arî acerca de los
atributos de Allah I
Algunos de los que no aceptan la posición de Ahl As Sunnah
intentan avivar los sentimientos contra éstos, argumentando que
la posición de la corriente Ash'ari contradice todas estas
afirmaciones. Alegan que la posición de la corriente Ash’ari es
en realidad la verdadera posición de Ahl As Sunnah. Para
desmentir tales alegaciones hemos de citar aquí la posición de
Ahl As Sunnah y los seguidores del Hadîz (Ahl Al Hadîz) tal
como la mencionara el mismo Abû Al Hasan Al Ash'ari, quien
declaró tener y afirmar dichas creencias.
“Este es un informe sobre la posición de Ahl As Sunnah y los
sabios del Hadîz: “En resumen, la doctrina de Ahl Al Hadîz y
Ahl As Sunnah consite en creen en Allah, Sus ángeles, Sus
Libros y Sus Mensajeros, en lo que Allah reveló, y en lo que se
narró por medio de fuentes fidedignas del Mensajero de Allah
168

Ma'âriy al Qabûl, 1/88

e. No se rechaza nada de ello169. Creen que Allah I es Un Dios
Único, Eterno, Autosuficiente. No hay más divinidad excepto
Él. No tiene esposa ni hijo. Creen que Muhammad es Su Siervo
y Mensajero, que el paraíso es real, que el Infierno es real, y que
la Hora vendrá indudablemente y Allah resucitará a aquellos que
están en las tumbas. Allah, glorificado sea, se encuentra sobre
Su Trono, tal como ha dicho: (El Misericordioso que se ha
establecido sobre el Trono.) (20:5). Tiene dos Manos, pero no
preguntamos cómo son, tal como Él ha dicho: (¿Qué te impide
hacer la reverencia ante lo que creé con Mis dos manos?)
(38:75) (Por el contrario, Sus dos manos están abiertas y
sustentan como Él quiere.) (5:64). Tiene dos ojos, pero no
preguntamos cómo son, tal como dijo: (Que navegó bajo
Nuestros ojos.) (54:14). Y tiene un rostro, tal como ha
enunciado: (Sólo el majestuoso y noble rostro de tu Señor ha de
perdurar por siempre.) (55:27)
Creemos en los nombres de Allah I, pero no opinamos como
las sectas Mu’tazilah y Jauâriy que los nombres son
independientes de Él. Ahl Al Hadîz y Ahl As Sunnah afirman que
Allah, glorificado sea, es Omnisciente y tiene conocimiento de
todo cuanto sucede, como dijo en Su libro: (Allah atestigua que
lo que te reveló ha sido con Su conocimiento.) (4:166) (no
concibe mujer alguna ni da a luz, sino con Su conocimiento...)
(35:11).
Ahl As Sunnah afirma que Allah oye y ve; y no lo niegan como
la secta Mu'tazilah. Afirma que Allah es Omnipotente, tal como
169

Nótese que considera una prueba aceptable la utilización de Ahâdîz
Sahîhah en el campo de la creencia (‘aqîdah), ya que se encuentra
exponiendo sobre asuntos de la creencia y la doctrina, y no asuntos de la
jurisprudencia (Fiqh). Nótese que no hace ninguna diferencia entre los
Ahâdîz mutauâtirah y los Âhâd.

dice: (¿Es que no sabían que Allah es Quien los creó y que Él es
más fuerte que ellos?) (41:15)
Ahl As Sunnah afirma que el Corán es la palabra de Allah y que
no es creado. Las discusiones sobre no emitir juicio al respecto,
o que la recitación (pero no el propio Corán) es creado, todo ello
es una innovación (bid'ah). No debe decirse que la
pronunciación del Corán es creada, pero tampoco puede decirse
que no es creada.
Ahl As Sunnah cree que las personas han de ver a Allah el Día
de la Resurrección, de la misma manera en que ven la luna
cuando se encuentra en plenilunio. Los creyentes Lo verán, pero
los incrédulos serán impedidos de hacerlo, tal como enuncia el
Corán: (Por cierto que ese día se les impedirá ver a su Señor.)
(83:15).
Ahl As Sunnah cree que Moisés u le solicitó a Allah que le
permitiera verlo en este mundo, y entonces Allah I se
manifestó a una montaña y ésta se convirtió en polvo al no
poder resistirlo. Así Allah I mostró a Moisés que él no podría
verlo en este mundo, pero que lo vería en el Más Allá.
Ahl As Sunnah cree en los Ahâdîz en los que se narra del
Mensajero de Allah e que Allah I desciende al cielo más
cercano a la tierra y dice: "¿Quién busca mi perdón?". Afirma
que Allah I ha de venir en el Día de la Resurrección, tal como
enuncia en Su libro: (Y llegue tu Señor, y se presenten los ángeles
en filas.) (89:22). Afirma que Allah I está cercano a Su
creación de la manera que Él quiere, como dice: (Por cierto que
creamos al ser humano y sabemos cuáles son sus debilidades.
Nosotros estamos más cerca de él que su propia vena yugular.)
(50:16).

Esto es en resumen lo que Ahl As Sunnah cree y transmite. Todo
esto que he mencionado es lo que también yo creo y opino.
Nuestro éxito depende de Allah. Él nos es suficiente, y ¡que
excelente Protector! Sólo en Él nos refugiamos y en Él hemos
depositado nuestra confianza. A Él será nuestro retorno."170
Esta cita aclara que la posición y creencia de Abû Al Hasan Al
Ash'ari coincide con las creencias de Ahl As Sunnah ua Al
Yamâ'ah sobre los bellos nombres y sublimes atributos de Allah
I.
CAPÍTULO 3
La unicidad de Allah (Tauhîd)171
1 - Su significado y clasificación
Allah I es un solo ser, y no hay nada que pueda asemejarse a
Él. ¡Exaltado sea Allah! Él está por encima de tener esposa e
hijos.

170

Ver libro Maqâlât al Islâmiîn, pág. 290-297. Sólo hemos citado lo
relacionado a los atributos de Allah I.
171
Creer en el verdadero monoteísmo implica primeramente tener certeza de
que Dios es un solo ser y que posee todos los atributos de perfección, y, en
consecuencia, adorarle sólo a Él. Este concepto ha sido desvirtuado por
algunas personas que sostienen que la unicidad de Allah implica la negación
de todos Sus atributos, porque la afirmación de estos atributos, según su
opinión, determinan la pluralidad de Allah. Algunos sufíes afirman que este
monoteísmo, el que indicamos al comienzo, es solamente para el común de la
gente, y que existe otro tipo de monoteísmo que corresponde sólo a un
determinado grupo de personas que lo descubre a través de las realidades.
También dicen que existe un tercer monoteísmo, al que sólo acceden unos
pocos elegidos, todo esto es falso..

(Di [¡Oh, Muhammad!]: Él es Allah, la única divinidad. Allah
es el Absoluto [de Quien todos necesitan, y Él no necesita de
nadie]. No engendró, ni fue engendrado. No hay nada ni nadie
que se asemeje a Él.) (112:1-4)
Allah I posee todos los atributos de la perfección, y ninguna de
Sus criaturas puede parecerse a Él en alguna de Sus cualidades:
(No hay nada ni nadie semejante a Allah, y Él es Omnioyente,
Omnividente.) (42:11)
Sólo Él es el Creador, Quien da la vida y la muerte, y Quien
sostiene los cielos y la Tierra. Aquella persona que no está
convencida de que sólo Allah posee estas cualidades no es
considerada creyente.
No basta estar convencido de la unicidad de Allah, es necesario
que esta creencia se refleje en nuestras acciones
Creer en la unicidad de Allah sólo en la teoría no basta para que
una persona sea considerada creyente. Es necesario escoger a
Allah como única divinidad y rendirle culto sincero sólo a Él.
Quien es el Creador, el Sustentador, el Dispensador de todas las
gracias y bendiciones, Quien da la vida y la muerte, Quien posee
todos los atributos de la perfección y está exento de cualquier
deficiencia es Quien únicamente merece ser adorado. Todo
cuanto existe fuera de Él está sujeto a Su Soberanía y Designio,
y no tiene poder para perjudicarse ni beneficiarse a sí mismo.
¿Cómo entonces aquello que ha sido creado puede ser adorado
en lugar de Allah?

Las contradicciones de quienes no rinden culto únicamente a
Allah I
Los idólatras árabes y otros incrédulos creían en Allah como
único Creador y Soberano, y aseveraban que sólo Él podía
proveer el sustento y dar la vida y la muerte, pero al mismo
tiempo rehusaban adorarle e invocarle sólo a Él. Esto es una
gran contradicción, pues Quien tiene poder para crear todas las
cosas es Quien únicamente merece ser adorado, enaltecido y
obedecido. El Corán empleó muchas de sus aleyas para
argumentar en contra de los idólatras y aclarar su contradicción,
precisando que por haber reconocido que Allah era el único
Creador, esto les obliga a adorarle y rendirle culto sincero sólo a
Él.
2 - La oración con la que se expresa la unicidad de Allah, su
significado, su virtud y sus condiciones
La oración con la que se expresa la unicidad de Allah es Lâ
ilâha illa Allah (No existe más divinidad que Allah). Esta
oración comprende y abarca todos los aspectos de la fe, y es la
insignia y base de Islam.
El significado de esta oración es que no existe nada ni nadie con
derecho a ser adorado excepto Allah. Quienes interpretan su
significado como que nada existe excepto Allah están
equivocados, porque conociendo que el significado de la palabra
Ilâh es divinidad o aquello que es objeto de culto su
interpretación sería que no existe más divinidad que Allah, y
esto es incorrecto, pues implicaría que todo lo que es adorado,
ya sea con un fundamento válido o sin él, es Allah. Entonces,
podría deducirse que todo aquello que los idólatras adoran,
como el sol, la luna y las estrellas, es Allah. Es como si ellos

dijeran que todo lo que es objeto de adoración es llamado Allah,
y esto es una gran falsedad.
El significado correcto de esta oración es el que mencionamos
primeramente: No existe nada ni nadie con derecho a ser
adorado excepto Allah.
Existen textos que indican la virtud y los grandes beneficios que
tiene la oración Lâ ilâha illa Allah. Anteriormente han sido
citados algunos textos que señalan que quien diga Lâ ilâha illa
Allah con sinceridad entrará al Paraíso. Con esta oración el
siervo de Allah protege su vida y sus bienes, y una persona se
vuelve musulmana.
Pronunciar y repetir esta oración no es suficiente para que quien
la proclame se beneficie de ella ante su Señor. Para ello es
necesario reunir las siguientes siete condiciones:
1. Conocer profundamente su significado. Allah I dice:
(Sabe [¡Oh, Muhammad!] que no hay nada ni nadie con derecho
a ser adorado salvo Allah...) (47:19)
([¡Oh, incrédulos] Aquellos que invocáis en vez de Allah no
poseen la posibilidad de interceder por nadie; sólo la tendrán
[aquellos a quienes Allah se lo permita, pues son quienes]
atestiguan la verdad [que no hay nada ni nadie con derecho a ser
adorado salvo Allah]; y ellos bien los saben.) (43:86)
Fue registrado en Sahîh Muslim de ‘Uzmân Ibn ‘Affân t que el
Mensajero de Allah r dijo: “Quien muera sabiendo que no hay

nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Allah entrará al
Paraíso”.172
2. Estar completamente convencido de lo que encierra esta
oración. La fe sólo es válida cuando existe la certeza no la duda.
Allah I dice:
(Por cierto que los verdaderos creyentes son quienes creen en
Allah y en Su Mensajero, y no dudan...) (49:15)
Allah I estableció como condición para tener una fe sincera no
dudar.
Fue registrado en Sahîh Muslim de Abû Hurairah t que el
Mensajero de Allah r dijo: “Yo atestiguo que no hay nada ni
nadie con derecho a ser adorado excepto Allah y que yo soy el
Mensajero de Allah. Quien se encuentre con Allah habiendo
dudado de esta proclamación será impedido de ingresar al
Paraíso."173
También fue registrado en Sahîh Muslim que el Mensajero de
Allah r le dijo a Abû Hurairah: “A quien encuentres detrás de
esta pared [es decir fuera del jardín en donde se encontraban]
proclamando que no hay nada ni nadie con derecho a ser
adorado excepto Allah con sinceridad y convicción anúnciale
que ha de ingresar al Paraíso”.174

172

1/55, no. 26
1/57, no. 27
174
1/60, no. 31
173

El Profeta r precisó que la condición fundamental para que
quien proclame Lâ ilâha illa Allah ingrese al Paraíso es la
sinceridad y la certeza.
3. Aceptar todo lo que incluye esta oración con el corazón y la
palabra. El Corán nos relata que Allah I castigó a los
incrédulos de las naciones anteriores que rechazaron esta
proclamación y se ensoberbecieron:
(Por cierto que éstos cuando se les decía: No hay nada ni nadie
con derecho a ser adorado salvo Allah, se ensoberbecían, y
decían: ¿Acaso vamos a dejar a nuestros ídolos por las palabras
de un poeta loco?) (37:35-36)
Allah expresó que la razón por la cual los castigó fue porque se
ensoberbecieron negándose a aceptar esta proclamación y
desmintieron a quien se presentó con este mensaje.
4. Someterse a lo que esta oración implica. Allah I dice:
(Arrepentios ante vuestro Señor y someteos a Él...) (39:54)
(A Quien se someta a Allah y haga el bien se habrá aferrado al
asidero más firme...) (31:22)
Hacer el bien aquí significa ser monoteísta, y el asidero más
firme ha sido interpretado como la oración Lâ ilâha illa Allah.
5. Proclamar esta oración con total sinceridad. Allah I dice:
(Entre los hombres hay [hipócritas] quienes dicen: Creemos en
Allah y en el Último Día, pero no creen. Pretenden engañar a

Allah y también a los creyentes pero, sin advertirlo, sólo se
engañan a sí mismos.) (2:8-9)
Éstos son los que mienten; lo que ocultan en sus corazones es
muy diferente a lo que manifiestan.
Fue registrado en Sahîh Muslim y en Sahîh Al Bujâri de Mu‘âdh
Ibn Yabal t que el Mensajero de Allah r dijo: “A quien atestigüe
que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto
Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah con
sinceridad, Allah lo salvará del Fuego”.175
El Profeta r aclaró que la condición para salvarse del Fuego es
proclamar la unicidad de Allah con sinceridad.
6. Purificar las obras de cualquier idolatría con una intención
sincera. Allah I dice:
(¿Acaso no se le debe rendir a Allah el culto sincero?...) (39:3)
(Y se les había ordenado [en sus legislaciones] que adoraran a
Allah con sinceridad, fuesen monoteístas...) (98:5)
Fue registrado en Sahîh Al Bujâri de Abû Hurairah t que el
Mensajero de Allah r dijo: “Los más dichosos por mi intercesión
serán quienes proclamen con sinceridad que no hay nada ni nadie
con derecho a ser adorado excepto Allah”. 176
Fue registrado en Sahîh Al Bujâri de ‘Utbân Ibn Mâlik t que el
Mensajero de Allah r dijo: “Ciertamente Allah salvará del Fuego a
175
176

Narrado por Al Bujârî 1/226, no. 128
1/193, no. 99

quien proclame con sinceridad que no hay nada ni nadie con
derecho a ser adorado excepto Allah”.177
7. Tener amor por esta declaración, por todo lo que esta
proclamación implica, y por quienes actúan acorde a ella y
respetan sus condiciones, y renegar de todo lo que es contrario a
ésta. Allah I dice:
(Hay hombres que toman en lugar de Allah a otras divinidades,
y las aman igual que Allah; pero los creyente aman más a Allah
de lo que ellos aman a sus divinidades....) (2:165)
Allah I nos informa que el amor que Sus siervos creyentes
sienten por Él es mayor que cualquier otro amor, pues ellos no
toman como aliados a nadie fuera de Allah. Cuando un siervo
ama sinceramente a Allah da prioridad a lo que su Señor ama,
aun cuando vaya contra sus propios deseos, y aborrece lo que su
Señor condena, aun cuando sus deseos se inclinan hacia ello. Él
toma como aliados a aquellos a los que Allah y Su Mensajero
tomaron como aliados, considera enemigos a aquellos a los que
Allah y Su Mensajero consideraron sus enemigos, y sigue al
Mensajero de Allah r imitando sus pasos y aceptando su guía.
La indicación de los Salaf acerca de la importancia de estas
condiciones
Al Hasan Al Basri le preguntó a Al Firazdaq, el famoso poeta,
cuando éste se encontraba enterrando a su esposa: ‘¿De qué
manera te has preparado para un día como éste?’ Él respondió:
‘Desde hace setenta años proclamo que no hay nada ni nadie con
derecho a ser adorado excepto Allah’. Al Hasan dijo: ‘Ésa es
una buena preparación. Pero no te olvides que esta proclamación
177

1/519, no. 425

tiene sus condiciones, por eso ten cuidado de difamar a las
mujeres [en tus poesías]’.
Le fue dicho a Al Hasan Al Basri que algunas personas estaban
diciendo que quien proclamase que no hay nada ni nadie con
derecho a ser adorado excepto Allah ingresaría al Paraíso.
Entonces él agregó: ‘Quien proclame que no hay nada ni nadie
con derecho a ser adorado excepto Allah y cumpla con todo lo
que esta proclamación implica entrará al Paraíso’.
Una persona le preguntó a Uahb Ibn Munabbih si la llave del
Paraíso era La ilâha illa Allah, y él respondió: ‘Sí, pero no
olvides que toda llave tiene una serie de dientes. Si intentas con
una llave con todos sus dientes la puerta se abrirá, de lo
contrario no podrás ingresar’.
3 - La adoración
La definición de adoración
La proclamación de la unicidad de Allah sólo se da
verdaderamente cuando se cumplen los dos siguientes
requisitos:
1. Atestiguar que Allah I es un sólo ser, y que posee todos los
atributos más nobles.
2. Buscar la complacencia de Allah I con intención sincera en
todos los actos de adoración.
El término adoración (‘Ibâdah) abarca todas las palabras y
acciones, ocultas y manifiestas, que Allah I ama. Las acciones
manifiestas son, por ejemplo, el testimonio de fe (Ash

Shahâdatân), la oración y el ayuno, y las ocultas son la fe en
Allah, Su Ángeles, Sus Libros y Sus Mensajeros, el temor y la
confianza en Él.
El verdadero creyente es el que siente temor de Allah pero al
mismo tiempo anhela Su misericordia
La verdadera adoración se da cuando los sentimientos del
creyente hacia Allah van alternándose entre el amor, el temor, la
sumisión, la humildad, la esperanza y el anhelo.
La persona cuyos actos de adoración no contengan amor, temor
y esperanza, y sólo sean una práctica sin sentido, en nada se
beneficiará de ellos.
Quien adora a Allah I con amor únicamente, sin un sentimiento
de temor, sumisión o esperanza, a menudo cae en el pecado y la
desobediencia. Ello ocurre cuando piensan que es suficiente con
amar a Allah y empiezan a abandonar los actos de adoración, y
lo que es más grave aun, cometen pecados. Anteriormente hubo
personas que pretendieron amar a Allah sin realizar ninguna
obra, y entonces Allah I los puso en evidencia diciéndoles:
(Diles [¡Oh, Muhammad!]: Si verdaderamente amáis a Allah
¡Seguidme! Y Allah os amará...) (3:31)
Por ello, quien pretenda amar a Allah sin seguir a Su Mensajero es
un mentiroso.
El sabio Ash Shâfi‘i, que Allah tenga misericordia de él, dijo: ‘Si
veis a un hombre caminar sobre el agua o levitar en el aire no le
creáis, a menos que sepáis que sigue la guía del Mensajero de
Allah.’

Así también, quien adora a Allah solamente porque anhela Su
misericordia, y no Le teme, está propenso a caer en el pecado, pues
cree estar a salvo del castigo de Allah.
Dice Allah I: (Sólo se sienten a salvo del designio de Allah los
perdedores que no creen.) (7:99)
Y lo mismo ocurre con quien sólo siente temor de Allah y no
anhela Su misericordia, pues cree que Allah no lo perdonará, y
es entonces cuando pierde todas sus esperanzas y desconfía que
Allah se apiade de él.
Allah I dice: (No desesperéis de la misericordia de Allah, pues
no desesperan de la misericordia de Allah sino los incrédulos.)
(12:87)
La verdadera adoración únicamente se da cuando los
sentimientos de temor a Allah y esperanza en Su misericordia se
funden entre sí. Allah I dice:
(...anhelan Su misericordia y temen Su castigo...) (17:57)
(¿Acaso [tal incrédulo] es como quien se prosterna e inclina [en
la oración] consagrándose [a ella] en la noche, está precavido de
[lo que le aguarda en] la otra vida y anhela la misericordia de su
Señor?...) (39:9)
(Les agraciamos porque siempre se apresuraban a realizar obras
buenas, Nos invocaban con temor y esperanza, y eran sumisos.)
(21:90)
El creyente virtuoso a veces se llena de tantas esperanzas y
deseo que anhela volar rápidamente al encuentro con Allah, y a
veces el miedo lo rodea a tal punto que parece derretirse por el
inmenso temor a Allah. Siempre busca complacer a Allah I y

teme Su castigo en todo lo que hace. Por eso busca refugio en
Allah de Su designio y anhela Su recompensa.
Los pilares de la adoración
La adoración tiene tres pilares:
1. Tener la intención sincera de buscar la complacencia de Allah
y alcanzar la bienaventuranza en la otra vida. El Profeta r dijo:
“Las obras valen por la intención, y toda persona será retribuida
de acuerdo a la intención con la que haya realizado sus obras.
Por ello, a quien verdaderamente haya emigrado por la causa de
Allah y Su Mensajero le será registrado que emigró por la causa
de Allah y Su Mensajero. En cambio, a quien haya emigrado
con el fin de obtener algún beneficio material o casarse con
alguna mujer le será registrado que emigró por ello”.178 La falta
de esta intención sincera invalida los actos de adoración.
2. Tener una resolución sincera y esforzarse en obedecer las
órdenes de Allah, apartarse de lo que Él ha prohibido,
aprovisionarse para su encuentro, y cumplir con los actos de
obediencia a Allah dejando de lado la holgazanería y superando
cualquier incapacidad.
3. Seguir la guía del Mensajero r, pues sólo se puede adorar a
Allah I con aquellos actos que Él a prescrito y que Su
Mensajero nos ha enseñado. Rendir culto a Allah sin conocer
cómo hacerlo es innovar en la adoración, y éste es un acto del
cual el Mensajero r nos advirtió, condenando a quien lo haga e
informándonos que es un extravío. Dijo r: “Todo aquello que
178

Registrado por Al Bujâri y Muslim. Este es un Hadîz muy conocido, por
ello no hay necesidad de mencionar su cadena de trasmisores. Ver el análisis
de su cadena de transmisión en el libro Maqâsid Al Mukallafîn, pág. 519

inventéis para adorar a Allah será una innovación. Sabed que
toda innovación es una perdición y que toda perdición conduce
al Infierno”. A quien innove en sus actos de adoración sus obras
le serán rechazadas, y jamás serán aceptadas.
Fue registrado en Sahîh Muslim y en Sahîh Al Bujâri de ‘Â'ishah
t que el Mensajero de Allah r dijo: “Todo acto de culto que se
innove en nuestra religión será rechazado”. Y según otra versión
registrada sólo por Muslim: “Toda obra que se incluya sin estar
prescrita en nuestra religión será rechazada”. 179
La adoración sólo es válida si reúne estos tres pilares
Cuando la persona no tiene una resolución sincera no realiza
ningún acto de adoración, pues la adoración se torna para ella en
un deseo y un sueño. Siempre que comienza a realizar una
acción su voluntad se debilita y se desvanece. Cuando no hay
intención y no se sigue la guía del Mensajero r la adoración no
es aceptada por Allah.
Los diferentes tipos de adoración
La adoración se clasifica en:
1. La adoración basada en la fe
Ésta es la base para todos los actos de adoración, y consiste en
creer con convicción y certeza que Allah es la única divinidad,
que sólo Él tiene poder para crear todas las cosas, decidir su
destino, y beneficiarlas o perjudicarlas, que Él no tiene
copartícipe alguno, que sólo se podrá interceder ante Él con Su
179

Ibn Al Azîr en su libro Yâmi‘ Al Usûl, 1/289, no. 75 atribuyó este Hadîz a
Al Bujâri, Muslim y Abû Dâûd.

permiso, y que no existe nada ni nadie con derecho a ser
adorado excepto Él.
2. La adoración con el corazón
Este tipo de adoración abarca muchos sentimientos, como por
ejemplo el temor de Allah, la esperanza y el anhelo de obtener
Su recompensa, el amor por Él, el arrepentimiento sincero, la
sumisión y la confianza en Él.
3. La adoración con la palabra
Es decir proclamar la unicidad de Allah, pues no basta con creer
en ella sino que es necesario expresarlo. Este tipo de adoración
también comprende las súplicas, el pedido de auxilio y
protección de Allah, las alabanzas y glorificaciones, y la lectura
de Corán.
4. La adoración con la acción física
Es decir orar, ayunar, hacer la peregrinación, cumplir con las
promesas, y demás actos físicos.
5. La adoración con los bienes
Es decir: pagar el Zakâh, hacer caridades, pagar las expiaciones
por los pecados, comprar animales para ofrendarlos a Allah, y
sostener económicamente a quienes corresponda.
4 - Lo opuesto a la unicidad de Allah, y lo que anula el
monoteísmo

Lo opuesto a la unicidad de Allah (At Tauhîd) es la idolatría
(Ash Shirk). En árabe, el término Shirk significa asociar. Allah
emplea la raíz de la palabra Shirk cuando narra el pedido de
Moisés u para que su hermano Aarón sea designado como
Profeta y le acompañe en su misión. Allah I dice:
(Y asóciale en mi misión [y desígnalo Mensajero igual que a
mí].) (20:32)
Existen dos tipos de idolatría:
1. La idolatría mayor
El idólatra mayor es quien asocia otras divinidades a Allah,
como la idolatría de los cristianos que incluyeron a Allah en una
trinidad, la de los zoroastrianos que atribuyen los
acontecimientos buenos a la luz y los malos a la oscuridad, y la
de los sabeos que creían que los astros controlaban el universo.
Quienes adoran las tumbas también se asemejan a éstos, pues
creen que las almas de los hombres piadosos se trasladan
libremente de un lugar a otro después de la muerte, solucionan
los problemas de la gente, alivian sus aflicciones, socorren a
quienes las invocan y protegen a quienes se refugian en ellas. La
idolatría mayor consiste en atribuirle cualquier copartícipe a
Allah, sea un ángel, un profeta, un hombre piadoso, el sol, la
luna, una piedra o un ser humano cualquiera, y adorarlo como
sólo se debe adorar a Allah, es decir implorándole, pidiendo su
auxilio, haciéndole ofrendas, y demás actos de adoración.
No es condición que aquello que es asociado con Allah I tenga
atributos semejantes a los que Allah posee para que esta
asociación sea llamada idolatría.

No está estipulado que para que una persona sea llamada
idólatra deba asociar a Allah lo que considera semejante a Él en
todos Sus atributos. Al contrario, la legislación islámica
denomina idólatra a quien atribuye el más mínimo copartícipe a
Allah I.
Con respecto al relato que Allah I hace acerca de lo que decían
los idólatras: ([Juramos] Por Allah que ciertamente estábamos
en un evidente error. Pues equiparábamos a los ídolos con el
Señor del universo [y los adorábamos]) (26:97-98), la aleya se
refiere a que ellos equiparaban sus ídolos con Allah en el amor,
el temor, la confianza, la obediencia y la sumisión no en la
facultad para crear, pues ellos afirmaban que sólo Allah tenía el
poder para crear todas las cosas.
El peligro de la idolatría
La idolatría mayor es muy peligrosa, pues ella invalida todas las
obras. Allah I dice:
(Pero si hubieran sido de los que le asocian copartícipes a Allah,
todas sus obras habrían sido en vano.) (6:88)
Allah I dice a Su Mensajero:
(Por cierto que se te ha revelado [¡Oh, Muhammad!], y también
a los [Profetas] que te precedieron, que si atribuyes copartícipes
a Allah tus obras se malograrán y te contarás entre los
perdedores.) (39:65)
El idólatra será condenado a morar en el Infierno eternamente, y
Allah no lo perdonará ni lo admitirá en el Paraíso jamás. Allah
I dice:

(Allah no perdona que se Le asocie nada a Él; pero fuera de ello
perdona a quien Le place...) (4:48)
(Son incrédulos quienes dicen: Allah es el Mesías hijo de María.
El mismo Mesías dijo: ¡Oh, Hijos de Israel! Adorad a Allah,
pues Él es mi Señor y el vuestro. A quien atribuya copartícipes a
Allah, Él le vedará el Paraíso y su morada será el Infierno. Los
inicuos jamás tendrán auxiliadores.) (5:72)
El más terrible crimen y la peor injusticia
Fue registrado en Sahîh Al Bujâri y en Sahîh Muslim que
‘Abdullah Ibn Mas‘ûd t dijo: Le pregunté al Mensajero de
Allah r cuál era el pecado más grande para Allah, y él me
respondió: “Que proclames que Allah tiene copartícipes siendo
que sólo Él te ha creado”.180
Allah I dice:
(La idolatría es una enorme injusticia..) (31:13)
(Quien asocie algo a Allah comete un pecado grave.) (4:48)
2. La idolatría menor
La idolatría menor comprende las acciones que sólo se realizan
para ser visto, o presumir delante de las personas. También
incluye la adoración a Allah sin una intención sincera. Esto
significa que la persona a veces puede hacer alguna obra
motivado sólo por su ego, o con el fin de obtener algún
beneficio mundanal o alcanzar algún rango distinguido. Esta
180

Mishkâh Al Masâbîh, 1/21, no. 49

clase de persona dedica una parte de sus obras para Allah y otra
para los demás. A esta clase de idolatría en las obras le sigue la
idolatría en las expresiones, como por ejemplo jurar por otro que
no sea Allah, o decir: ¡esto es lo que Allah y tú quisieron!, o
¡sólo tengo a Allah y a ti! y según la intención de quien diga
estas expresiones pueden convertirse en idolatría mayor.
Quien cae en este tipo de idolatría, si bien no queda fuera del
Islam, se encuentra en una situación bastante peligrosa, pues la
recompensa de sus obras se ven disminuidas enormemente, y
hasta corren el riesgo de ser invalidadas por completo.
Fue registrado en Sahîh Al Bujâri y en Sahîh Muslim que Abû
Mûsa t dijo: Un hombre se presentó ante el Profeta r y le
preguntó: ¿Entre un hombre que combate para conseguir el
botín, otro que lo hace para ser reconocido como un héroe, y
otro para alcanzar un rango más elevado, quién de éstos se
considera que está combatiendo por la causa de Allah? El
Mensajero de Allah r respondió: “Quien combata para que la
palabra de Allah sea establecida en la Tierra estará combatiendo
por la causa de Allah” 181
Fue registrado en Sahîh Muslim que el Mensajero r narró que
su Señor dijo: “Yo no necesito de ningún copartícipe. A quien
realice una acción sin la intención de complacerme solamente a
Mí sino que también pretenda con ella complacer a quien
considera copartícipe Mío lo abandonaré con su idolatría”.182
Fue registrado en Al Musnad que el Mensajero r dijo: “Lo que
yo más temo de vosotros es que incurráis en la idolatría menor”.
181
182

Al Bujâri, 6/28, no. 281; Muslim, 3/1512, no. 1904
Ver Yâmi‘ Al Usûl, 4/545, no. 2651

Ellos dijeron: ¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Qué es la idolatría
menor? Él respondió: “Obrar sólo para ser visto por la gente”.
En otra versión registrada por Al Baihaqî en su libro Shu‘ab Al
Îmân se agrega: “Allah les dirá a quienes obren de esta manera
el día que juzgue a los hombres por sus obras: ‘Dirigios a
aquellas personas por las cuales obrabais y comprobad si ellos
os recompensarán por vuestras obras’.”183
Allah I prohibió este tipo de idolatría en el siguiente versículo:
(Quien anhele la comparecencia ante su Señor que realice obras
piadosas y que no adore a nadie más que a su Señor.) (18:110)

CAPÍTULO 4
Una breve reseña sobre la historia de la creencia en Allah
1 - ¿Acaso la creencia en Allah ha ido desarrollándose y
progresando con el transcurso del tiempo?
Muchos investigadores occidentales sostienen que lo que los
hombres conocen como doctrina en la actualidad es el resultado
de la evolución y el desarrollo de la creencia religiosa a través
de los siglos.
183

Mishkâh Al Masâbîh, 2/687, no. 5334

No es sorprendente que aquellos que no creen en el Libro de
Allah, el cual relata la historia de la creencia en Allah con
claridad y sin ambigüedades, sostengan esa opinión, pero sí es
insólito que quienes se consideran estudiosos musulmanes sigan
esta corriente.
‘Abbâs Mahmûd Al ‘Aqqâd sostiene en su libro titulado
“Allah”184, libro en el que investiga el desarrollo de la creencia
en Allah y la teología, que el ser humano evoluciona en la
creencia, y considera que esta evolución es muy similar a la
evolución de la ciencia.
Dice: “Las primeras creencias del ser humano eran propias de su
vida primitiva, al igual que sus conocimientos y habilidades.
Estos conocimientos primitivos no estaban más desarrollados
que las creencias religiosas y los actos de adoración, y los
elementos de la verdad que componían cualquiera de estas
creencias no eran superiores a los que componían las demás.”
De hecho, este escritor considera que la evolución de la creencia
religiosa del hombre fue aun más compleja que el desarrollo de
su conocimiento y habilidades. Dice: “Los esfuerzos del hombre
por desarrollar el conocimiento religioso deben haber sido más
complejos y deben haber tomado mucho más tiempo que los
esfuerzos por desarrollar el conocimiento científico y la
producción, pues comprender la realidad entera del universo es
más difícil y requiere más investigación que el estudio de
distintas cosas, algunas de las cuales son materia de ciencia y
otras de tecnología.”
Además cree que la realidad divina no se manifestó de una sola
vez a la humanidad. Dice: “La investigación de las bases de las
diferentes creencias en los primeros tiempos de la ignorancia
184

Publicado por Dâr Al Hilâl, El Cairo. Ver pág. 10.

(Yâhiliiah) nos deja como conclusión que no eran creencias
falsas basadas en algo irreal e imposible. Todos lo contrario,
esta investigación trae a la luz que la verdad es demasiado
grande para manifestarse por completo en una sola época.”
Luego cita las diferentes opiniones de quienes investigan la
evolución de la creencia. Algunos sostienen que la creencia
evolucionó por la debilidad del hombre ante los fenómenos
naturales y la hostilidad de sus enemigos. Otros piensan que la
creencia religiosa es un estado de enfermedad en los individuos
y en las sociedades. Y otros creen que el origen de la creencia
religiosa es el culto a los tótems, basados en la existencia de
algunas tribus que adoptaban a un animal, una planta o una
piedra como tótem, y lo ponderaban creyendo que era su
antepasado.
Lamentablemente, estas teorías agradaron a muchos escritores185
y estudiosos que terminaron adoptándolas. Las razones por las
cuales estas peligrosas teorías fueron sostenidas son las
siguientes:
1. Estos estudiosos sostenían que el primer hombre fue creado
con una insuficiencia, por lo cual no podía comprender en su
totalidad y de una sola vez la esencia de la verdad. Para ellos el
hombre primitivo estaba más cerca de ser un animal que un ser
humano.
2. Creían que el hombre se encaminaba y adoptaba una doctrina
determinada por sí solo, sin ningún maestro o guía que le
transmitiera esa creencia. Por esta razón, así como el hombre
evolucionaba en la ciencia y la tecnología también lo hacía con
el conocimiento de la teología.
185

Quien mostró inclinación por estas teorías es Mustafa Mahmûd en su
libro titulado “Allah”.

3. Cuando investigaron las diferentes creencias para conocer su
evolución, sólo encontraron religiones desviadas y extraviadas,
y esas fueron su objeto de estudio e investigación. ¿Cómo
entonces es que esperan conocer la verdadera esencia a través de
aquellas creencias que sólo representaban la desviación humana
en la creencia religiosa?
Sólo el Corán explica la verdadera historia de la creencia en
Allah
No hay ningún otro libro en la Tierra que explique la verdadera
historia de la creencia religiosa que el Libro de Allah I, el cual
contiene completa información sobre esta historia. El ser
humano no puede con su conocimiento comprender a fondo este
tema por varias razones:
1. Si lo que nosotros conocemos de la historia hace cinco mil
años es ínfimo, entonces mucho menos podemos conocer lo que
ocurrió hace diez mil años. Por ello la ciencia que estudia la
historia no comprende lo ocurrido hace más de diez mil años;
estos sucesos se consideran desconocidos. Esta es la razón por la
cual muchas verdades se perdieron.
2. Muchas de las verdades que la humanidad heredó se
mezclaron con información falsa. De hecho muchas de ellas se
perdieron entre las olas del inmenso océano de la falsedad, el
engaño y la distorsión. Además, si es sumamente difícil escribir
la historia verdadera de una persona o una comunidad en la
actualidad, ¿cómo sería posible acceder a la verdadera historia
del comienzo de la humanidad?
3. Una parte de la historia que tiene ver con la creencia en Allah
no pasó en la Tierra sino en el cielo. De allí que el único que
puede relatarnos ésta historia con la verdad y sin ambigüedades
sea únicamente Allah I.

(No hay nada en la Tierra ni en el cielo que pueda esconderse de
Allah.) (3:5)
2 - La historia de la creencia en Allah como la narra el
Sagrado Corán
Allah I nos relató que Él creó a Adán dotándolo de una
constitución íntegra y completa, y una fisonomía bella. Luego
sopló en él su espíritu dándole vida, y dispuso que morara en el
Paraíso. Allí les permitió a Adán y a su esposa comer cualquier
fruta que desearan menos la de un árbol, pero Satanás los sedujo
y comieron de la fruta prohibida, aceptando lo que el enemigo
de Allah les sugería y desobedeciendo a su Señor. Por ese
motivo Allah I les ordenó descender a la Tierra,
comunicándoles que les enviaría Su guía, a ellos y a sus
descendientes, para que todos los hombres pudieran conocer a
su Señor, Su guía y Su legislación. Prometió que aquellos que
respondieran a Su llamado Él les guiaría en este mundo y les
recompensaría con la bienaventuranza en el más allá, y advirtió
que aquellos que se ensoberbezcan y no acepten Su guía tendrán
una vida mísera en este mundo, y se contarían entre los
desdichados en la vida después de la muerte:
(Dijimos: ¡Descended de él [y habitad vosotros y toda vuestra
descendencia en la Tierra]! Cuando sea que os llegue de Mí una
guía, quienes sigan Mi guía no temerán ni se entristecerán. Y
quienes no crean y desmientan Mis signos serán los condenados
al fuego, donde morarán eternamente.) (2:38-39)
Allah I dice en Sûrah Tâ Hâ:

(Dijo [Allah]: ¡Descended del Paraíso [y habitad vosotros y toda
vuestra descendencia en la Tierra]! Seréis enemigos unos de
otros. Cuando sea que os llegue de Mí una guía, quienes sigan
Mi guía no se extraviarán ni serán desdichados. Mas quien se
aleje de Mi Mensaje llevará una vida mísera, y el Día del Juicio
le resucitaremos ciego. Y entonces dirá: ¡Oh, Señor mío! ¿Por
qué me has resucitado ciego, si antes veía? Dirá [Allah]: Así
como cuando te llegaron Nuestros signos los ignoraste, hoy tú
serás ignorado.) (20:123-126)
La primera generación humana creyó en la unicidad de
Allah y fue monoteísta
Luego de que Adán u descendiera a la Tierra, Allah I
constituyó con sus descendientes una nación que creyó en la
más pura unicidad de Allah. Dice Allah I:
(Era la humanidad una sola comunidad...) (2:213) Todos creían
en la unicidad de Allah y Le rendían culto sincero. Luego
discreparon (...y envió Allah a los Profetas albriciadores y
amonestadores, y les reveló los Libros Sagrados con la verdad
para que juzgaran a los hombres acerca de lo que discrepaban...)
(2:213)
Abû Umâmah narró que un hombre le preguntó al Profeta r:
¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Adán era un Profeta? Y él respondió:
“Sí, y él habló con Allah”. El hombre preguntó: ¿Cuánto tiempo
transcurrió entre Adán y Noe? Y él respondió: “Diez siglos”.186

186

Este Hadîz fue registrado por Abû Hâtim Ibn Hibbân. Ibn Kazîr dijo: Este
Hadîz cumple con las condiciones del Imâm Muslim, aunque él no lo registró.
Al Bidâiah Ua An Nihâiah, 1/101.

Fue registrado en Sahîh Al Bujâri que Ibn ‘Abbâs dijo: “Entre
Adán y Noe transcurrieron diez siglos, y durante todo este
tiempo los hombres tuvieron una vida de sumisión a Allah”.187
Si un siglo son cien años, entonces el tiempo transcurrido entre
Adán y Noe es de mil años. Pero este período entre un Profeta y
otro puede haber sido mayor que mil años, pues Ibn ‘Abbâs
precisó que hubo diez siglos de Islam y ello no niega la
posibilidad de que haya habido entre ambos otros siglos durante
los cuales no se practicó el Islam.
También cabe la posibilidad de que estos diez siglos signifiquen
diez generaciones. Allah I dice:
(Así es como hemos destruido a muchas generaciones luego de
Noé...) (17:17)
(Luego [de la destrucción del pueblo de Noé], hicimos surgir
nuevas generaciones.) (23:31)188
La primera desviación de la creencia correcta en Allah y el
primer Mensajero
Luego de haber sido la humanidad una sola comunidad, y haber
creído todos en la unicidad de Allah, surgió la desviación y el
extravío. La primera desviación que ocurrió fue el resultado de
la veneración exagerada de las personas virtuosas, a quienes
elevaron al rango de divinidades.
Fue registrado en Sahîh Al Bujâri que Ibn Yuraiy transmitió de
‘Atâ' que Ibn ‘Abbâs, en su interpretación del siguiente versículo
187
188

Ídem.
Ídem.

(Y [sus líderes] dijeron: No abandonéis a nuestros ídolos. No
abandonéis a Uadd, a Suuâ‘, a Iagûz, a Ia‘ûq y a Nasr.) (71:23),
dijo: ‘Éstos eran nombres de personas virtuosas que pertenecían
al pueblo de Noe. Cuando estas personas murieron, Satanás
susurró a la gente del pueblo induciéndoles a construir altares de
piedra en los lugares donde estos virtuosos solían sentarse y a
llamar a estos altares por sus respectivos nombres. La gente así
lo hizo, pero no los adoraron. Recién después de que aquellos
que habían construido estos altares perecieron, y el
conocimiento comenzó a perderse, comenzaron a ser estas
piedras objetos de adoración’. 189
Ésta fue la primera desviación del monoteísmo y la unicidad de
Allah en la historia de la humanidad. Allah envió a este pueblo
al Profeta y Mensajero Noe u, el primero de Sus Mensajeros,
en cumplimiento de la promesa que Él le había hecho al padre
de humanidad: Adán, de enviar Mensajeros y revelaciones para
guiar a la humanidad.
La evidencia más clara de que Noe fue el primer Mensajero
enviado por Allah I es el Hadîz sobre la intercesión que se
encuentra registrado en Sahîh Muslim, y en el que se narra: “Los
hombres después de recurrir a Adán se dirigirán a Noe, y entre
las palabras que le dirán se encuentran las siguientes: ¡Oh, Noe!
Tú eres el primero de los Mensajeros enviados a la Tierra, y
Allah te llamó «siervo agradecido»...”190
Los siguientes versículos del Libro de Allah nos evidencian
claramente que Noe divulgó la unicidad de Allah y el culto
sincero. Él dijo a pueblo:
189
190

8/667, no. 4920.
1/185, no. 194.

(¡Oh, pueblo mío! Adorad solamente a Allah, pues no existe
otra divinidad salvo Él. Por cierto que temo que [si no creéis en
Él] os azote un castigo terrible.) (7:59)
(No adoréis sino a Allah, pues temo que os azote el castigo de
un día doloroso [el Día del Juicio].) (11:26)
(¡Oh, pueblo mío! Adorad solamente a Allah, pues no existe
otra divinidad salvo Él ¿Es que no Le teméis?) (23:23)
Los más débiles y pobres respondieron a su llamado. En cambio,
los líderes y los poderosos, quienes se creían inteligentes y
listos, se ensoberbecieron negándose a seguir la verdad:
(Los nobles de su pueblo dijeron [con total soberbia]: Nosotros
consideramos que estás en un evidente error.) (7:60)
Los nobles referidos en el versículo anterior son los líderes y
poderosos. Éstos dijeron:
(No eres más que un mortal como nosotros, y sólo te siguen los
pobres y débiles de nuestro pueblo que no piensan...) (11:27) Es
decir: te siguen sin recapacitar, analizar ni entender
profundamente lo que les dices. Aquello por lo que éstos los
descalificaban en realidad era motivo para honrarlos, porque
cuando la verdad se manifiesta no necesita ser comprendida sino
seguida.
También se sorprendieron que Allah I enviara a un hombre
como Mensajero, y dijeron:
(No eres mas que un mortal como nosotros...) (11:27)

(Y los nobles que no creyeron de su pueblo dijeron [a los más
débiles]: Éste es un mortal como vosotros que sólo pretende
poder. Si Allah hubiera querido [que sólo Le adorásemos a Él]
habría enviado Ángeles [en lugar de hombres]...) (23:24)
Y le pidieron que rechazara a los pobres y a los débiles que
creyeron en él, pero Noe ignoró su demanda:
(No voy a rechazar a los creyentes [como me pedís],
ciertamente ellos se encontrarán con su Señor [Quien los
recompensará por su fe]; y veo que sois un pueblo de
ignorantes.) (11:29)
Y con el transcurso del tiempo la disputa entre Noe u y su
pueblo se intensificó. Allah I dice:
(Por cierto que enviamos a Noé a su pueblo y permaneció entre
ellos novecientos cincuenta años...) (29:14)
Entonces Noe u imprecó contra su pueblo:
(Noé dijo: ¡Oh, Señor mío! No dejes en la Tierra a ningún
incrédulo con vida. Si les dejas, extraviarán a Tus siervos y no
engendrarán sino a pecadores e incrédulos.) (71:26-27)
Y Allah I los destruyó con el diluvio:
(Y al pueblo de Noé, cuando desmintieron a los Profetas, les
ahogamos [aniquilándolos completamente]...) (25:37)
Y salvó a Noe junto con los creyentes por Su misericordia, y la
Tierra quedó libre de opresores y sólo la habitaron hombres

creyentes en la unicidad de Allah. Cuando éstos se desviaron,
Allah I nuevamente envió un Mensajero:
(Luego [de la destrucción del pueblo de Noé], hicimos surgir
nuevas generaciones y les enviamos un Mensajero de entre
ellos...) (23:31-32)
Y les exhortó a creer en la unicidad de Allah:
(Adorad solamente a Allah, pues no existe otra divinidad salvo
Él.) (23:32)
Así continuó la misericordia de Allah I y Su celo por los
descendientes de Adán. Cada vez que ellos se desviaban, Él I
les enviaba Su guía para sacarlos de las tinieblas a la luz:
(Enviamos sucesivamente Nuestros Mensajeros y todos, al
presentarse ante sus pueblos, fueron desmentidos. Por ello les
destruimos unos tras otros e hicimos que se convirtieran en
historia [para la posteridad]. ¡Qué los incrédulos sean
destruidos!) (23:44)
Ésta es la verdadera historia de la humanidad: un largo conflicto
entre la verdad y la falsedad, y entre los Mensajeros que trajeron
la guía y la verdad y los extraviados que se oponían a la
unicidad de Allah, seguían la religión de sus antepasados, y sólo
se sometían a sus pasiones y creencias infundadas:
(¿Acaso no os fue relatado lo que les aconteció a vuestros
predecesores, al pueblo de Noé, 'Âd, Zamûd, y a todos aquellos
que les sucedieron, y que sólo Allah conoce? Cuando sus
Mensajeros se presentaron ante ellos, se mordieron los dedos del
odio (que sentía por ellos] y les dijeron: Nosotros no creemos en

el Mensaje que habéis traído, y por cierto que tenemos una
profunda duda sobre aquello a lo que nos convocáis. Sus
Mensajeros les respondieron: ¿Acaso tenéis duda acerca de
Allah, creador de los cielos y la Tierra? Ciertamente Él os
convoca [a Su adoración] para que así os sean perdonados
vuestros pecados y se os permita vivir hasta el plazo que se os
ha prefijado. Dijeron: Por cierto que sois seres humanos igual
que nosotros y sólo queréis apartarnos de lo que adoraron
nuestros padres; presentad pues una evidencia [que corrobore lo
que decís, si sois veraces]) (14:9-10)
Si reflexionamos sobre la exhortación que los Mensajeros
hacían, y que el Sagrado Corán relata, salen a la luz las
siguientes verdades:
1. Allah I creó al hombre desde un comienzo dotándolo de una
constitución íntegra y completa para un propósito determinado
que es adorarle, y dispuso en él una naturaleza especial para que
pudiera cumplir con ese fin.
2. Le hizo saber al hombre, desde un principio, de la existencia
de su Creador, y no dejó que accediera al conocimiento de la
existencia de su Señor por medio de la reflexión, la
investigación y el razonamiento. Por este motivo envió a
numerosos Mensajeros para que transmitieran Su Mensaje a
toda la humanidad:
(No hubo ninguna nación a la que no se le haya enviado un
amonestador.) (35:24)
Y debido a que los Mensajeros enviados fueron numerosos no
conocemos todos sus nombres:

(Por cierto que enviamos otros Mensajeros antes de ti; de
algunos de ellos te hemos relatado [su historia], y de otros no...)
(40:78)
Una prueba de ello es que el Día del Juicio todos los pueblos
que se negaron a creer afirmarán y reconocerán que los
Mensajeros que les fueron enviados transmitieron el Mensaje.
Allah I dice:
(Toda vez que un grupo sea arrojado en él [Infierno], sus
[Ángeles] guardianes le preguntarán: ¿Acaso no se les presentó
un amonestador? Dirán: Por cierto que sí; se nos presentó un
amonestador pero le desmentimos, y le dijimos: Allah no ha
revelado nada y no estás sino en un gran error.) (67:8-9)
Esta sucesión de Mensajeros, enviados a lo largo de la historia,
es parte de la misericordia de Allah I para con Sus siervos.
También es el cumplimiento de la promesa que Él hizo a Adán,
padre de humanidad, y para que los hombres no puedan
presentar ningún argumento en contra de Allah I el Día del
Juicio Final:
(A éstos Mensajeros les enviamos como albriciadores y
amonestadores, para que los hombres no tuvieran argumento
alguno ante Allah luego de que se les presentasen...) (4:165)
(No hemos castigado a ningún pueblo sin antes haberles enviado
un Mensajero.) (17:15)
3. La misión de todos los Mensajeros es una: transmitir a los
hombres la existencia de su Creador y Su unicidad, y enseñarles
la manera de rendirle adoración.

4. La religión de todos los Mensajeros es el Islam, y ninguno de
ellos trajo otra religión:
(Quien siga una religión diferente al Islam [el sometimiento a
Allah] no se le aceptará, y en la otra vida se contará entre los
perdedores.) (3:85)
Noe u dijo:
(Me ha sido ordenado que me cuente entre quienes se someten a
Él.) (10:72)
Allah I dice acerca de la Torá:
(De acuerdo a ella, los Profetas que se sometieron a Allah
emitían los juicios entre los judíos...) (5:44)
Moisés u dijo a su pueblo:
(¡Oh, pueblo mío! Si verdaderamente creéis y os sometéis a
Allah encomendaos a Él.) (10:84)
Dijo Abraham u cuando Allah le reveló el Islam:
(Me entrego al Señor del universo.) (2:131)
(Y recomendó Abraham lo mismo a sus hijos y Jacob a los
suyos diciendo: ¡Oh, hijos míos! Allah os ha elegido esta
religión y no muráis sino sometidos a Él.) (2:132)
Y cuando Jacob u les preguntó a sus descendientes a quién
adorarían tras su muerte, ellos respondieron:

(Adoraremos lo que tú y tus padres: Abraham, Ismael e Isaac
adoraban, la Única divinidad y a Él nos someteremos.) (2:133)
La reina de Saba dijo:
(¡Señor mío! He sido injusta conmigo misma, me someto junto
con Salomón a Allah Señor del universo.) (27:44)
José u solía decir en sus ruegos:
(Hazme morir sometido a Ti, y reúneme [en la otra vida] con los
justos.) (12:101)
El Mensajero de Allah r dijo: “Los Profetas son hermanos; sus
madres son diferentes pero su religión es una”. 191
Las variaciones que encontramos en las legislaciones de los
diferentes Mensajeros no significan que cada uno de ellos
tuviera una religión diferente. Allah I puede prescribir un
precepto determinado por alguna razón, y en otro momento
puede prescribir otro diferente por algún otro motivo. Incluso,
esto puede ocurrir dentro de una misma legislación. De hecho
ocurrió, pues Allah I en un principio decretó que los
musulmanes para orar se orientaran a Jerusalén, pero luego esto
fue abrogado por otro precepto que ordenaba a los musulmanes
a orientarse a la Ka‘bah. Es decir, que al principio del Islam los
musulmanes se orientaban hacia Jerusalén y luego comenzaron a
orientarse hacia Makkah. Lo mismo ocurre con las legislaciones
de los Profetas: la última legislación abroga a la anterior. Por
este motivo, la legislación que trajo el Profeta Muhammad r
abroga a todas las anteriores.
191

Sahîh Al Bujâri 6/478, no. 3443.

5. La evolución de la creencia religiosa a través de los siglos no
es la causante de la idolatría, como sostiene Al ‘Aqqâd y algunos
occidentales. El motivo que condujo a la idolatría fue la
desviación de quienes seguían a los Mensajeros, la mala
interpretación de sus Mensajes, y el abandono de la guía traída
por ellos.
(Mas quien se aleje de Mi Mensaje llevará una vida mísera...)
(20:124)
Además, ellos siguieron sus propias conjeturas y deseos, e
ignoraron la verdadera guía:
(Ciertamente [estos idólatras] siguen sólo suposiciones
impulsados por sus propias pasiones, a pesar de haberles llegado
la guía de su Señor.) (53:23)
(No sigáis las pasiones de quienes se extraviaron anteriormente
e hicieron que muchos [también] se extraviaran, y se desviaron
del camino recto.) (5:77)
Allah I dice acerca de los judíos:
(Y por haber violado su pacto les maldijimos y endurecimos sus
corazones. Ellos tergiversan las palabras [de la Torá] y olvidan
parte de lo que les fue mencionado [en ella]...) (5:13)
Y dice acerca de los cristianos:
(Y con quienes decían: Somos cristianos, [también]
concertamos el pacto, pero olvidaron parte de lo que les fue
mencionado [en el Evangelio]. Y [por tal motivo] sembramos

entre ellos la enemistad y el odio hasta el Día de la
Resurrección...) (5:14)
Explica como éstos se desviaron de la unicidad de Allah y el
monoteísmo diciendo:
(Tomaron a sus rabinos y a sus monjes por protectores en lugar
de Allah [y llegaron a idolatrarlos], y al Mesías hijo de María
[los cristianos le adoraron también]. Y sólo se les había
ordenado [en la Torá y el Evangelio] adorar a Allah, la única
divinidad. No existe nada ni nadie con derecho a ser adorado
salvo Él ¡Glorificado sea! ¡Cómo pueden atribuirle
copartícipes!) (9:31)
Por este motivo los Mensajeros se desentienden de quienes se
desviaron del Mensaje:
(Y cuando dijo Allah: ¡Oh, Jesús hijo de María! ¿Eres tú quien
ha dicho a los hombres: Tomadnos a mí y a mi madre como
divinidades en vez de Allah? Dijo: ¡Glorificado seas! No me
corresponde decir algo sobre lo que no tengo derecho. Si lo
hubiera dicho Tú lo sabrías. Tú conoces lo que encierra mi alma,
mientras que yo ignoro lo que encierra la tuya. Tú eres Quien
conoce lo oculto. No les he dicho sino lo que Tú me has
ordenado: Adorad a Allah, mi Señor y el vuestro...) (5:116-117)

CAPÍTULO 5

La concepción que las naciones extraviadas tienen de la
divinidad
No es la intención de este análisis escribir la historia completa
de la desviación en la creencia religiosa. Esto es imposible,
debido que existe una inmensa variedad de desviaciones.
Además, ¿qué beneficio tendría esta historia cuando la iniquidad
y la incredulidad son una misma corriente? Nuestro propósito
aquí es conocer algunos de los errores en los que han caído otras
naciones, y así darnos cuenta de cuán valiosa es la creencia
islámica.
Quienes entienden qué es lo falso y lo reconocen pueden
comprender más cabalmente la verdad, siempre que se aferren a
ella estrictamente. Aquellos que siguen el Islam y no conocen la
corriente opuesta, es decir la falsedad, es posible que tengan
algunos deslices. Las palabras de ‘Omar Ibn Al Jattâb fueron
certeras cuando dijo: “Pronto, cuando haya personas que
habiendo crecido en el Islam no sepan reconocer la ignorancia
(Yâhiliiah) la cadena del Islam se romperá eslabón por eslabón”.
Indudablemente, quien conoce la oscuridad de noche sabe
apreciar la luz de día.
Saiid Qutb que comprendió esta realidad dijo: “El hombre no
podrá entender la necesidad de este mensaje (el Islam), la
necesidad de librarse del desvío en el que la humanidad se
encuentra sumergida, y la necesidad de tener una creencia clara
y estar totalmente convencido de ella hasta no haber conocido la
inmensa magnitud de la desviación y haber indagado acerca de
esa confusión de creencias y conceptos, de filosofías y fábulas,
de pensamientos e ilusiones, de rituales y tradiciones, de
situaciones y circunstancias que controlaban la conciencia del
hombre en todo momento antes de que el Islam llegara, y hasta

no haber comprendido la verdadera confusión, ambigüedad y
complejidad que embebían las creencias religiosas que fueron
desvirtuadas y adulteradas, además de los extensos añadidos
colmados de filosofía, idolatría y mitos que los hombres
insertaron en los libros revelados.
A continuación expondré tres modelos: El primero representa
las creencias de una de las naciones que los hombres consideran
como ejemplo de civilización en el mundo antiguo; el segundo
representa la desviación de los seguidores de una religión
revelada; y el último representa la idolatría de los árabes antes
de la llegada del Profeta Muhammad r.
1 - La divinidad según los griegos 192
Los investigadores consideran a los griegos como una de las
naciones más civilizadas del pasado. Veamos cuáles eran,
entonces, las creencias de este pueblo. Ellos creían que Zeus era
el señor de los dioses. Su imagen era más parecida a la de
Satanás que a la de un dios; estaba lleno de odio y enemistad, y
no hacía más que preocuparse por saciar su hambre y sus
deseos. No le importaba la situación de los dioses ni la de los
hombres, y sólo se interesaba por aquellos asuntos que podían
ayudarle a mantener su dominio y tiranía. Solía enfadarse con
Esculapio, dios de la medicina, porque curaba a los enfermos, y
ello lo privaba de recolectar el impuesto que las almas de los
muertos debían pagar para ser transportadas de la faz de la tierra
a la otra vida.
También creían que Zeus se había enfadado con Prometeo, dios
del conocimiento y la industria, porque había enseñado al
hombre cómo usar el fuego para la industria, y cómo del
192

Haqâ'iq Al Islâm Ua Abâtîl Jusûmihi

conocimiento se podía obtener un poder similar al de los dioses.
Entonces Zeus lo condenó al castigo eterno, pues no se
conformaba con su muerte o con quitarle su rango entre los
dioses, y por eso inventó diferentes maneras para torturarlo. Así
fue que Zeus lo encadenó en la cima de una montaña y le envió
águilas que comían su hígado a lo largo del día. Durante la
noche su hígado se reconstituía para que las águilas pudieran, al
día siguiente, seguir comiéndolo. Y todavía continúa siendo
castigado, sin posibilidad alguna de que alguien interceda por él,
o de que sus súplicas sean escuchadas.
El filósofo y poeta griego Hesiodo dijo que Zeus se enfadó con
Prometeo debido a que en uno de los banquetes de los dioses,
Prometeo sirvió a Zeus un plato de comida, el cual estaba lleno
de huesos, y tenía poca carne y grasa. Entonces Zeus pensó que
Prometeo había hecho eso en una actitud de altanería hacia él,
debido a su gran conocimiento, sabiduría e inteligencia, pues era
famoso por ello entre los dioses.
Hesiodo, luego que el concepto de culto en la religión de los
antiguos griegos evolucionara un poco, se esforzó por exaltar a
Zeus y dar una imagen sagrada y poderosa de él a los hombres,
una imagen propia de una divinidad.
No obstante, los estudiosos de la mitología griega narran que
Zeus traicionaba su esposa Hera, y enviaba al dios de las nubes a
que estas cubrieran al sol durante su salida, para que no
comenzara el día y su esposa no regresara y lo descubriera con
sus amantes sobre el trono del Olimpo.
En una ocasión su esposa lo descubrió besando al copero de los
dioses, Ganimedes, el pastor esbelto que Zeus encontró en un
campo y lo secuestró llevándolo al cielo. Zeus no hizo ningún

intentó para ocultar su amor por el copero, y justificó el asombro
de su esposa diciendo que ella no conocía el placer de mezclar el
néctar de una copa con el jugo de los labios.
Éste es un ejemplo representativo de las creencias idólatras que
son producto de las ilusiones y los mitos. Los dioses de los
griegos eran muchos, y luchaban entre ellos, torturándose y
matándose. Al igual que el ser humano, estos dioses comían,
bebían, contraían matrimonio, cometían adulterio, practicaban la
homosexualidad, y como si fuera poco, justificaban su mal
comportamiento. ¿Qué efecto puede tener esta doctrina en los
corazones de quienes creen en ella? ¿Qué resultados pueden
causar estas creencias en el comportamiento de los hombres,
individual y colectivamente? ¿Cuáles son los valores que esta
creencia idólatra, desviada, y falsa establece?
2 - La divinidad según los judíos193
La religión del pueblo de Israel, el judaísmo, está llena de
actitudes idólatras y discriminación étnica. Muchos Mensajeros
fueron enviados al pueblo de Israel - el profeta Israel es Ia‘qûb
Ibn Ishâq Ibn Ibrâhîm u -, y precisamente el primero fue
Israel. Todos ellos predicaron la creencia en la unicidad de
Allah, como anteriormente lo había hecho Abraham. Luego se
presentó ante ellos Moisés u, su más importante Profeta, con el
mismo mensaje de monoteísmo y una legislación propia, pero
con el transcurso del tiempo se desviaron e incurrieron en la
idolatría. Ellos registraron en sus libros sagrados, inclusive la
Torá, fábulas e historias referidas a Allah I que no son
superiores a los principios idólatras de los griegos y de otras
naciones idólatras que no recibieron la guía divina ni tampoco
tenía ningún libro revelado por Allah I.
193

Adaptación de Jasâ'is At Tasauur Al Islâmi por Saiid Qutb, pág. 11.

La doctrina que Allah I reveló a Abraham era la doctrina de la
unicidad de Allah, una creencia completa, monoteísmo íntegro,
claro y puro, con la que él confrontó a los idólatras, como narra
el Sagrado Corán. Abraham recomendó a sus hijos seguir esta
creencia, y así también lo hizo Jacob con los suyos antes de
morir. Allah I dice:
(Relátales [¡Oh, Muhammad!] la historia de Abraham, cuando
dijo a su padre y a su pueblo: ¿Qué es lo que adoráis? Dijeron:
Adoramos a ídolos, y estamos consagrados a ellos. Dijo
[Abraham]: ¿Acaso pueden oír vuestras súplicas? ¿O pueden
beneficiaros o dañaros en algo? Dijeron: No, pero esto es lo que
adoraban nuestros padres [y nosotros les imitamos]. Dijo
[Abraham]: ¿Acaso no habéis reflexionado en lo que adoráis,
tanto vosotros como vuestros ancestros? Ellos [los ídolos] son
mis enemigos, pero no así quien adore al Señor del universo,
pues él es Quien me ha creado y me guía, me da de comer y de
beber, cuando me enfermo Él es Quien me cura, y Él es Quien
me hará morir y luego me resucitará [el Día de la Resurrección],
y es de Quien anhelo que perdone mis pecados el Día del Juicio.
¡Oh, Señor mío! Concédeme sabiduría, y úneme a los justos [en
el Paraíso]. Agráciame con el respeto y el buen recuerdo de las
generaciones venideras.) (26:69-84)
(¿Y quién reniega de la religión de Abraham sino el de espíritu
necio? Le elegimos en este mundo, y en el otro se contará entre
los justos. Y cuando le dijo su Señor: Entrégate [a Mí con total
sinceridad], dijo: Me entrego al Señor del universo. Y
recomendó Abraham lo mismo a sus hijos y Jacobo a los suyos
diciendo: ¡Oh, hijos míos! Allah os ha elegido esta religión y no
muráis sino sometidos a Él. ¿Es que fuisteis testigos de cuando
le llegó a Jacobo la muerte y dijo a sus hijos: ¿Qué adoraréis

después de mí? Dijeron: Adoraremos lo que tú y tus padres:
Abraham, Ismael e Isaac adoraban, la Única divinidad y a Él nos
someteremos.) (2:130-133)
Luego de que esta doctrina pura, que establecía la fe sincera en
la unicidad de Allah y en el Día del Juicio, se instaurara por
muchos años los hombres volvieron a desviarse, y
permanecieron en esa desviación hasta que Moisés u se
presentó ante ellos con el mensaje monoteísta, pero aún así no le
obedecieron y continuaron extraviados.
Encontrándose Moisés u entre ellos, adoraron al becerro que
un samario hizo para ellos fundiendo el oro robado de las
mujeres egipcias. Allah I dice:
(Dijeron: No quebrantamos la promesa que te hicimos
intencionadamente, sino que cuando arrojamos al fuego las
joyas del pueblo del Faraón que teníamos en nuestro poder, el
samaritano, luego de arrojar el polvo [de las huellas del corcel
del Ángel Gabriel enviado por Allah para ejecutar Su orden de
ahogar al Faraón y su ejército, cuando se partieron las aguas del
mar] sobre ellas, fundió las joyas dándoles la forma de un
becerro que emitía un sonido como un mugido, y entonces
exclamamos: Ésta es nuestra divinidad y la de Moisés, pero él
olvidó que está aquí.) (20:87-88)
Anteriormente, le habían pedido a Moisés que les permitiera
adorar a un ídolo. Allah I dice:
(Hicimos que los Hijos de Israel cruzaran el mar, y cuando
llegaron a un pueblo que se prosternaba ante los ídolos dijeron:
¡Oh, Moisés! Permítenos adorar ídolos como lo hacen ellos.
Dijo: Vosotros en verdad, sois un pueblo de ignorantes.) (7:138)

El Sagrado Corán narra el extravío de los Hijos de Israel, las
mentiras que decían acerca de Allah, y su idolatría. Ellos
atribuyeron un hijo a Allah: (Algunos judíos dicen: Esdras es el
hijo de Allah...) (9:30) Además dijeron que Allah era avaro y
pobre: (Los judíos dicen: La mano de Allah está cerrada [y no
concede Sus gracias]. Sus propias manos quedaron cerradas y
fueron maldecidos por lo que dijeron. Por el contrario, Sus
manos están abiertas y sustentan como Él quiere...) (5:64)
(Allah ha oído las palabras de quienes dijeron: Allah es pobre y
nosotros somos ricos. Registraremos lo que dijeron y también
que hayan matado a los Profetas injustamente...) (3:181)
Un ejemplo de la discriminación e intolerancia étnica que
componen su doctrina es la creencia de que su divinidad es sólo
para ellos, por ese motivo sostienen que únicamente serán
juzgados de acuerdo a las leyes éticas en el trato que los judíos
tengan entre ellos. Es decir que los judíos no tendrán que rendir
cuenta por el mal trato que tengan con un no judío. Allah I dice
en el Sagrado Corán:
(Entre la Gente del Libro hay quienes, si les confías una gran
cantidad de dinero te lo devuelven, y quienes si les confías un
solo dinar sólo te lo devuelven después de pedírselo con
insistencia. Eso es porque ellos dicen: No seremos recriminados
por no cumplir con quienes no han recibido ninguna revelación.
Ellos inventan mentiras acerca de Allah a sabiendas.) (3:75)
Sus libros tergiversados contienen descripciones de la divinidad
que no son mejores que las descripciones idólatras de los
griegos.

En el tercer capítulo del Génesis, luego de que Adán cometiera
el pecado de comer del árbol prohibido, y que según el Génesis
era árbol del conocimiento del bien y del mal, se lee lo
siguiente:
“Oyeron a Yahvé Dios, que se paseaba por el jardín al fresco del
día, y se escondieron de Yahvé Dios el hombre y su mujer, en
medio de la arboleda del jardín. Pero llamó Yahvé Dios al
hombre, diciendo: «¿Dónde estás?» Y éste contestó: «Te he oído
en el jardín, y temeroso, porque estaba desnudo, me escondí».
«¿Y quién, le dijo, te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Es
que has comido del árbol que te prohibí comer?»... Díjose
Yahvé Dios: «He aquí el hombre hecho como uno de nosotros,
conocedor del bien y del mal; que no vaya ahora a tender su
mano al árbol de la vida, y comiendo de él, viva para siempre».
Y le arrojó Yahvé Dios del jardín de Edén, a labrar la tierra de
que había sido tomado. Expulsó al hombre y puso delante del
jardín del Edén un querubín, que blandía flameante espada para
guardar el camino del árbol de la vida.”194
En este pasaje se describe claramente a Allah I como ignorante,
pues sólo pudo saber donde se encontraba Adán recién cuando
el mismo Adán se lo dijo. También se Lo iguala al ser humano,
pues menciona que camina al igual que el hombre. Según este
pasaje, la razón por la cual Allah expulsó a Adán del Paraíso no
es su desobediencia al Señor como el Corán declara, sino que es
porque Allah temía que Adán pudiera comer del árbol de la vida
y convertirse en un inmortal. También puede deducirse que
Allah no le enseñó al hombre el bien y el mal, y que éste recién
lo aprendió cuando comió del árbol. Pero todo esto acerca de
Allah I es una gran mentira.
194

Génesis 3:8-11, 22-24 (Versión directa de las lenguas originales)
[Traductor]

Otra conclusión extraída del texto citado anteriormente es que la
eternidad de Allah es por haber comido del árbol de la vida.
¡Glorificado sea Allah! Él está por encima de lo que le
atribuyen.
Así como ellos consideran que Allah es ignorante, también
consideran que Él se entristece y se arrepiente de sus obras.
Ellos mencionan que Allah se entristeció por haber creado al
hombre cuando vio cómo se incrementaba su maldad y su
corrupción durante la época de Noe:
“Viendo Yahvé cuánto había crecido la maldad del hombre
sobre la tierra y que su corazón no tramaba sino aviesos
designios todo el día, se arrepintió de haber hecho al hombre en
la tierra, doliéndose grandemente en su corazón, y dijo: «Voy a
exterminar al hombre que creé de sobre la faz de la tierra; y con
el hombre, a los ganados, reptiles y hasta las aves del cielo, pues
me pesa haberlos hecho». Pero Noé halló gracia a los ojos de
Yahvé.”195
En el undécimo capítulo del Génesis se narra lo siguiente:
“Era la tierra toda de una sola lengua y de unas mismas palabras.
En su marcha desde oriente hallaron una llanura en la tierra de
Senaar, y se establecieron allí. Dijéronse unos a otros: «Vamos a
hacer ladrillos y a cocerlos al fuego». Y se sirvieron de los
ladrillos como de piedras, y el betún les sirvió de cemento; y
dijeron: «Vamos a edificarnos una ciudad y una torre, cuya
cúspide toque a los cielos y nos haga famosos, por si tenemos
que dividirnos por la faz de la tierra». Bajó Yahvé a ver la
ciudad y la torre que estaban haciendo los hijos de los hombres,
195

Génesis 6:5-8 (Versión directa de las lenguas originales) [Traductor]

y se dijo: «Veo aquí un solo pueblo, pues tienen todos una
lengua única. Se han propuesto esto, y nada les impedirá llevarlo
a cabo. Bajemos, pues, y confundamos su lengua, de modo que
no se entiendan unos a otros». Y los dispersó de allí Yahvé por
toda la faz de la tierra, y así cesaron de edificar la ciudad. Por
eso se llamó Babel, porque allí confundió Yahvé la lengua de la
tierra toda, y de allí los dispersó por la faz de toda la tierra.”196
¡Qué clase de narración es ésta que falsifica completamente la
verdad! ¡Qué clase de divinidad relata esta narración! ¡Una que
teme a los humanos y se inquieta por su unión, y para evitar que
se unan lucha contra ellos y los esparce a lo largo del mundo
confundiendo sus idiomas!
Los judíos también atribuyen a Allah malas acciones. En el
capítulo vigésimo cuarto del segundo libro de Samuel se lee lo
siguiente:
“Así, pues, Yahvé envió la peste a Israel desde la mañana hasta
el tiempo fijado. Desde Dan hasta Berseba murieron setenta mil
hombres del pueblo. El ángel de Yahvé tendía ya su mano sobre
Jerusalén para destruirla; pero se arrepintió Yahvé del mal y dijo
al ángel que hacía perecer al pueblo: «Basta; retira ya tu
mano».”197
Luego de analizar resumidamente lo que el Corán dice sobre el
extravío de los judíos y el concepto desviado que tienen de
Allah I, y citar algunas de las mentiras y falsedades que se
encuentran en la Torá tergiversada, nos detendremos ahora a
indagar sobre algunos puntos del Talmud. Éste libro fue escrito
196

Génesis 11:1-9 (Versión directa de las lenguas originales) [Traductor]
2 Samuel 24: 15-16 (Versión directa de las lenguas originales)
[Traductor]
197

por sabios judíos y rabinos, y es para ellos aún más importante
que la Torá. En el Talmud encontramos que la gran desviación
de los judíos no sólo corresponde a su doctrina sino también a su
legislación.
Citaré a continuación algunos párrafos del libro Al Kanz Al
Marsûd Fi Qauâ‘id At Talmûd referidos a lo que el Talmud dice
sobre el poder divino.
Para los judíos, Allah I necesita leer y aprender, y también
bromea y juega. En el Talmud se lee: “El día tiene doce horas.
Durante las primeras tres, (Allah) se sienta y estudia la ley.
Durante las segundas tres horas, Él dicta sentencias. Y durante
las últimas tres Él alimenta (a Sus criaturas). Y durante las tres
últimas, Él se sienta y juega con una ballena, que es el rey de los
peces.”
También se lee lo siguiente: “Dios no tiene otro trabajo que
aprender el Talmud con los ángeles.” ¡Y no sólo con los ángeles
sino que también con Asmodeo, jefe de los demonios en la
escuela de cielo!
¿Y cuál es la ballena con la que Allah juega? Según los judíos,
es una ballena inmensa, tan grande que puede entrar en su
garganta un pez cuyo largo es de mil cuatrocientos cincuenta
kilómetro aproximadamente. Debido al enorme tamaño de esta
ballena, Allah temió que si se reprodujese podría destruir el
mundo. Por ese motivo decidió mantenerlo alejado de su
compañera, para que el mundo no se llenara de estas bestias que
terminarían acabando con quienes lo habitan. Así fue como
Allah I retuvo al macho, y a la hembra la mató y luego la
condimentó y preparó con ella el alimento de los creyentes en el
Paraíso.

Sumados a estos mitos que se convirtieron en parte de su
doctrina, se encuentra la siguiente narración: “Después de la
destrucción del templo Dios no volvió a jugar con la ballena, ni
tampoco quiso volver a bailar con Eva, a quien Él había
adornado su vestimenta y recogido su cabello.”
Tienen las mismas creencias de los incrédulos que les
precedieron, y corroboran las mismas mentiras de los pueblos
idólatras y extraviados. Para ellos Allah I no es diferente al ser
humano, piensa como ellos, actúa como ellos, juega, baila, se
entristece, y llora. ¿y por qué llora? Llora, según ellos, por la
destrucción del templo judío que Salomón construyó para ellos.
Ese templo era el símbolo de la gloria de los judíos, y por ello
dicen que desde que fue destruido Allah I llora tres cuartas
partes de la noche y ruge como un león, diciendo: “Me maldigo
a mí mismo. ¿Cómo pude permitir que mi templo fuera
destruido e incendiado, y mis hijos esparcidos?”
Afirman que Allah I se empequeñeció debido al gran dolor que
sintió por la destrucción del templo: “Dios llenó (sólo) el
espacio de cuatro cielos después de haber llenado, en todo
momento, todos los cielos y la tierra.” ¡Glorificado sea Allah! Él
esta por encima de lo que Le atribuyen.
Ellos consideran que Allah, el Glorioso y el Sublime, se
menosprecia cuando Sus siervos, y obviamente se refieren a los
judíos, lo glorifican: “Cuando el Creador oye a las personas
glorificándole, inclina su cabeza exclamando: «¡Qué feliz es el
rey cuando es ennoblecido y alabado, y él realmente lo merece!
Pero el padre que abandonó a sus propios hijos en la miseria no
merece ser glorificado».”

(¡Que Allah los maldiga! ¡Cómo se desvían!) (9:30)
Otras de sus mentiras es decir que Allah I se golpea las
mejillas, llora, y las lágrimas caen por su rostro, debido a la
desdicha y miseria que azota los judíos: “Dios se lamenta por
haber dejado a los judíos abandonados en la miseria. Él todos
los días golpea sus mejillas y llora, y dos lágrimas caen de sus
ojos al océano. El sonido de su caída puede oírse desde un
extremo del universo al otro, las aguas del océano se agitan, la
tierra se sacude, y ocurre un terremoto.”
Ellos afirman que Allah I se equivoca, reconoce sus faltas, y
expía sus pecados. Además consideran que la luna es un error en
la creación de Allah. En una de sus narraciones, cuentan que la
luna le dijo a Allah I: “Cometiste un error al crearme más
pequeña que el sol, entonces Dios reconoció su error, y dijo:
Sacrificad para mí un animal, que expiaré con él mi falta, pues
creé a la luna más pequeña que el sol.”
¡Cómo pueden proferir tales mentiras! ¡Cómo pueden decir que
Allah expía sus faltas! ¡Cómo pueden decir que Allah se
equivocó en su creación!
Por cierto que quienes inventan estas mentiras y quienes creen
en ellas tienen una mente muy necia. ¡Alabado sea Allah que
nos guía por el sendero de la verdad!
Otras de sus mentiras dice: “A veces Dios se enceguece de
cólera, como le ocurrió el día que se enfadó con los Hijos de
Israel y juró privarlos de la vida eterna. Pero luego que
reaccionó se arrepintió de lo que dijo y no cumplió con su
juramento, porque había prometido algo injusto.”

No se conforman con mentir diciendo que Allah I juró cometer
una injusticia enceguecido por la ira, sino que además dicen que
debió expiar el incumplimiento de su juramento. En el Talmud
se lee lo siguiente: “Cuando Dios jura en vano necesita que
alguien le ayude a expiar su falta para librarse de su voto. Una
vez, un sabio de entre los israelíes oyó a Dios decir: ¿Quién me
ayuda a librarme del juramente que hice? Al enterarse el resto de
los rabinos que éste no libró a Dios de su juramento lo
consideraron un asno, pues no lo había ayudado a expiar su
falta. Por este motivo inventaron un ángel entre los cielos y la
tierra para ayudar a librar a Dios de los juramentos que hace en
vano cuando lo necesita, y lo llamaron Mai.”198
Éstos son algunos ejemplos de las creencias falsas y desviadas
que componen la doctrina de los judíos. Y por cierto que éstas
no son menos decadentes que los mitos que los griegos y los
idólatras tenían de sus deidades.
3 - La desviación de los árabes del monoteísmo
Los árabes creían en la unicidad de Allah, pues seguían la
religión de su padre Abraham u. Cuatrocientos años antes de
que se presentara el Profeta Muhammad r surgió entre los
árabes un líder muy escuchado y respetado que cambió la
religión de su pueblo. Su nombre era ‘Amr Ibn ‘Âmir Al Juzâ‘i.
Fue registrado en Sahîh Al Bujâri, de Abû Hurairah t, que el
Profeta r dijo: “Vi a ‘Amr Ibn ‘Âmir Al Juzâ‘i arrastrando sus

198

Esto simplemente es un resumen muy pequeño de lo que los judíos han
escrito en su Talmud.

entrañas en el Infierno. Él fue el primero en consagrar una
camella a los ídolos dejándola pastar libremente”.199
También fue registrado en Sahîh Al Bujâri de ‘Â'ishah t que el
Profeta r dijo: “Vi todo lo que hay en el Infierno consumirse en
llamas, y allí observe a ‘Amr Ibn ‘Âmir Al Juzâ‘i arrastrando sus
entrañas. Él fue el primero en consagrar una camella a los ídolos
dejándola pastar libremente”.200
‘Amr Ibn ‘Âmir Al Juzâ‘i instó a los árabes a adorar a los ídolos
introduciendo numerosas innovaciones en la religión de Allah, y
prohibiendo y permitiendo las cosas según su antojo, así fue
como logró cambiar la religión. Allah I dice en Su Libro:
(Allah no prescribió ni bahîrah [nombre dado a la camella que
se consagraba a los ídolos por lo que no debía ser ordeñada] ni
sâ'ibah [nombre dado a la camella que se consagraba a los
ídolos por lo que se la dejaba pastar libremente] ni uasîlah
[nombre dado a la oveja o cabra que en su séptimo parto paría
un macho y una hembra por lo que se la consagraba a los ídolos
y no se la sacrificaba] ni hâm [nombre dado al camello semental
que luego de servir diez veces se consagraba a los ídolos por lo
que no se lo podía utilizar para montura]. Son los incrédulos
quienes han inventado estos ritos, mintiendo acerca de Allah. La
mayoría de ellos no razonan.) (5:103)
Existen diferentes registros acerca de cómo ‘Amr Ibn ‘Âmir Al
Juzâ‘i esparció los ídolos a lo largo de toda la península árabe.
Algunos dicen que él tenía un genio (Yinn) que le mostraba
donde estaban enterrados los ídolos que fueron adorados en la
199
200

8/283, no. 4623
8/283, no. 4624

época de Noe. Entonces los desenterraba y los distribuía entre
los árabes. Otro registro dice que trajo los ídolos de Siria, y
cuando vieron que él los adoraba le pidieron uno y lo llevaron a
Makkah.201
La razón por la cual los árabes siguieron a ‘Amr Ibn Luhai era
que éste tenía una posición muy alta entre ellos. Él era el líder
de la tribu de Juzâ‘ah cuando éstos tomaron Makkah y la
Ka‘bah, después de expulsar a la tribu de Yurhum. Los árabes lo
consideraban su señor, y por eso siempre que él introducía una
innovación ellos la adoptaban como una ley. ‘Amr alimentaba y
vestía a la gente durante la peregrinación, y a veces sacrificaba
diez mil camellos para esa época y distribuía diez mil
vestimentas entre los peregrinos.202
Se dice que él fue quien llamó a las personas a adorar a Lât.
Según una narración, había un hombre en la ciudad de At Tâ'if
que molía el trigo en una gran piedra para preparar el pan a los
peregrinos. Cuando éste murió, ‘Amr Ibn Luhai creyó que en
realidad no había muerto sino que había entrado en la piedra en
la que solía moler el trigo, y entonces ordenó a la gente que la
adoraran.
También se dice que fue él quien cambió la declaración de la
unicidad de Allah que se dice durante la peregrinación
(Talbiah). En la época de Abraham u ésta era: “Heme aquí
¡Oh, Allah! Heme aquí. Heme aquí, y Tú no tienes ningún
copartícipe. Heme aquí”. Esta proclama continuó así hasta que
llegó ‘Amr Ibn ‘Âmir. Según se narra, éste se encontraba
circunvalando la Ka‘bah y proclamando la declaración de la
201
202

Ver As Sîrah An Nabauiiah de Ibn Hishâm, 1/121.
Al Bidâiah Ua An Nihâiah, 2/187.

unicidad de Allah, cuando Satanás se le apareció en la figura de
un anciano. Cuando ‘Amr dijo: “Heme aquí, y Tú no tienes
ningún copartícipe”, el anciano replicó: “Tú no tienes más que
un solo copartícipe”. Entonces ‘Amr lo increpó, y le dijo:
¿Cómo te atreves a decir eso? Y el anciano le respondió: Agrega
al final: “Tú eres dueño de él y de todo lo que él posea”, pues no
hay nada de malo en estas palabras. Así fue como ‘Amr
modificó esta declaración de unicidad, y luego su pueblo lo
siguió.
El principio de la desviación
El historiador Ibn Ishâq nos narra cuál fue el principio de la
desviación entre los árabes descendientes de Ismael u, y cómo
comenzaron a adorar ídolos de piedra: “Debido a que los árabes
veneraban la ciudad de Makkah, todos querían vivir cerca de
ella. Esta situación trajo como consecuencia una superpoblación
en la ciudad, y muchos se vieron obligados a emigrar a otras
tierras menos pobladas en busca de mayor espacio y progreso.
Todos los que se marchaban llevaban una piedra de Makkah y la
colocaban en el lugar donde se asentaban, con el fin de
circunvalar alrededor de ella como lo hacían con la Ka‘bah y así
seguir venerando Makkah. Este acto los condujo a adorar esas
piedras, y finalmente terminaron rindiéndole culto a cualquier
piedra que encontraban atractiva”. 203
Abû Rayâ' Al ‘Utâridi dijo: “En la época de la ignorancia
(Yâhiliiah) adorábamos piedras. Cada vez que encontrábamos
una piedra más bella arrojábamos la anterior. Cuando no
encontrábamos ninguna, recogíamos tierra y ordeñábamos una
oveja encima de ella, luego circunvalábamos a su alrededor”.
Otra actitud sorprendente durante la época de la ignorancia era
203

Ver As Sîrah An Nabauiiah de Ibn Hishâm, 1/122.

que cuando un hombre viajaba llevaba cuatro piedras, tres para
sostener su olla y una para rendirle culto.
Los ídolos de los árabes
Los árabes adoraban ídolos. Hishâm Ibn Muhammad Ibn As
Sâ'ib Al Kalbi dijo: Uno de los ídolos más antiguos de los árabes
era llamado Manâh, y se encontraba erigido a la orilla del Mar
Rojo, cerca de Al Mushallal, en un lugar llamado Qadîd, entre
Makkah y Al Madînah. Todos los árabes lo veneraban. Las
tribus Al Aus y Al Jazray, y aquellos que se establecieron en las
ciudades de Al Madînah y Makkah y en las regiones aledañas a
éstas, veneraban este ídolo y le ofrecían diferentes oblaciones.
Pero nadie honró más a este ídolo que las tribus de Al Aus y Al
Jazray. Tanto lo amaba la tribu de Al Aus y quienes vivían cerca
de ellos que peregrinaban en su nombre, y cumplían con todos
los ritos de la peregrinación. Cuando dejaban Makkah, se
dirigían hacia donde se encontraba Manâh y recién allí afeitaban
sus cabezas y permanecían un tiempo junto a él. Ésta era la
condición para que su peregrinación tuviera validez.
El ídolo Manâh pertenecía a las tribus de Hudhail y Juzâ‘ah. El
año de la conquista de Makkah, el Mensajero de Allah r ordenó
a ‘Ali destruirlo.
Luego comenzaron a venerar a otro ídolo llamado Lât que se
encontraba en la ciudad de At Tâ'if. Este ídolo era de piedra y
tenía forma cuadrada. Sus guardianes eran de la tribu de Zaqîf, y
habían construido una lápida sobre él. Tanto Quraish como el
resto de las tribus árabes lo veneraban, y solían llamar a sus
hijos con su nombre, como por ejemplo Zaid Al Lât y Taim Al
Lât. Este ídolo estaba erigido donde hoy se encuentra el
minarete izquierdo de la mezquita de At Tâ'if. Allí fue donde

permaneció hasta que el Mensajero de Allah r ordenó a Al
Mughîrah Ibn Shu‘bah y a Abû Sufiân Ibn Harb destruirlo y
quemarlo, luego que toda la tribu de Zaqîf abrazó el Islam.
Ibn Yarîr en su exégesis del siguiente versículo: (¡Cómo es que
adoráis a Lât, a ‘Uzza...) (53:19) cita a Muyâhid, quien dice al
respecto: Lât era el nombre de una persona que preparaba el pan
para los peregrinos, y, cuando éste murió, los hombres se
aferraron a su tumba. Abû Al Yauzâ' transmitió lo mismo de Ibn
‘Abbâs. También fue registrado por Al Bujâri un Hadîz similar.
Luego comenzaron a venerar a un nuevo ídolo llamado ‘Uzza.
Este ídolo fue adoptado por Dhâlim Ibn Sa‘d en el valle Najlah
situado sobre Dhât ‘Irq. Fue erigida una construcción en su
nombre, de la cual provenía un sonido que los hombres podían
escuchar. Al Kalbi registró que Ibn ‘Abbâs dijo: “Había un
demonio que frecuentaba a ‘Uzza y solía aparecerse en tres
palmeras ubicadas en el centro del valle Najlah”.
Cuando el Mensajero de Allah r conquistó Makkah, le dijo a
Jâlid Ibn Al Ualîd: “Dirígete al centro del valle Najlah, y allí
encontrarás tres palmeras. ¡Tala la primera!” Entonces fue hasta
el centro del valle y la taló. Cuando regresó, el Profeta r le
preguntó: “¿Acaso viste algo?” Y él respondió: No. El Profeta le
dijo: ¡Ve, y tala la segunda! Entonces fue hasta el centro del
valle y la taló. Cuando regresó, el Profeta r le preguntó:
“¿Acaso viste algo?” Y él respondió: No. El Profeta le dijo: ¡Ve,
y tala la tercera! Entonces fue hasta el centro del valle, y
encontró junto a la palmera una mujer etíope con el pelo
desaliñado, las manos sobre sus hombros, y rechinando sus
dientes. Detrás de ella, estaba de pie el guardián del ídolo. Al
ver esto Jâlid exclamó: Yo no creo en ti, ni te venero, y estoy
convencido que Allah te ha envilecido. Inmediatamente cortó su
cabeza, y la mujer se convirtió en cenizas. Luego taló la palmera

y mató al guardián. Cuando regresó, le contó al Profeta r lo
sucedido, y éste: “Ella era ‘Uzza, y a partir de ahora los árabes
no tendrán otra ‘Uzzah”. Éste ídolo pertenecía a los habitantes
de Makkah, y se encontraba en un lugar cerca de ‘Arafât. ‘Uzzah
era un árbol bajo el cual los idólatras ofrecían sus sacrificios y
sus imploraciones.
Al Kalbi dijo en su libro titulado Al Asnâm: “Quraish tenía
varios ídolos, dentro y fuera de la Ka‘bah. El más grande de
ellos y más venerado era llamado Hubal. Según los datos que
pude recoger, estaba tallado en una piedra preciosa de color rojo
y tenía figura humana. Cuando la gente disputaba por alguna
cuestión o querían viajar, se presentaban ante él y decidían de
acuerdo a lo que el lanzamiento de sus flechas, hecho frente al
ídolo, les decía.
También entre sus ídolos se encontraban Isâf y Nâ'ilah. Algunos
narradores transmitieron la historia de un hombre y una mujer
que cometieron adulterio dentro de la Casa Sagrada, y Allah los
convirtió en dos piedras. Entonces los líderes de Quraish las
pusieron dentro de la Ka‘bah con la intención de que la gente
escarmentara, pero cuando pasó el tiempo y las personas
empezaron a rendirle culto a los ídolos, adoraron a estas dos
piedras también.
Cuando el Mensajero r conquistó Makkah, encontró trescientos
sesenta ídolos alrededor de la Ka‘bah. Entonces empezó a
golpear sus rostros y sus ojos con su arco mientras recitaba: (Ha
triunfado la verdad y se ha disipado lo falso, pues lo falso
siempre se desvanece.) (17:81) y (Se os ha presentado la
Verdad y se ha desvanecido lo falso, y no retornará.) (34:49).
Los ídolos cayeron al suelo junto con sus cabezas, y el Profeta
ordenó sacarlos de la mezquita y quemarlos. Fue registrado en

Sahîh Al Bujâri y en Sahîh Muslim un Hadîz similar transmitido
por Ibn Mas‘ûd, pero no mencionaron que los ídolos cayeron al
suelo junto con sus cabezas, y registraron que lo que utilizó el
Profeta para romper los ídolos fue una vara que llevaba en la
mano.”
Tanto se propagó la idolatría que en todas las casas de Makkah
había un ídolo, al que sus habitantes adoraban. Cada vez que una
persona se disponía a viajar, antes de emprender la partida
tocaba el ídolo y se frotaba las manos por su cuerpo pidiendo su
bendición. Lo mismo hacía cuando regresaba de su viaje.
Ibn Ishâq Al Kalbi dijo: Dhû Al Jalasah era un ídolo que
pertenecía a Daus, Jaz‘am, Bayîlah, y quienes vivían en sus
tierras. Era una piedra blanca tallada con la imagen de una
corona, y se encontraba dentro de una construcción erigida
especialmente para él. El Mensajero de Allah r le dijo a Yarîr
Ibn ‘Abdullah Al Bayali: “¿Puedes destruir a Dhû Al Jalasah por
mí?” Entonces se dirigió junto con los hombres de la tribu de
Ahmas hacia la casa donde se encontraba el ídolo, y en el
camino se enfrentaron con Jaz‘am y Bâhilah, pero los
derrotaron. Finalmente pudo destruir la casa de Dhû Al Jalasah,
y prenderle fuego.
Fue registrado en Sahîh Al Bujâri y en Sahîh Muslim que Yarîr
Ibn ‘Abdullah dijo: El Mensajero de Allah r me dijo: “¿Podrías
ayudarme a descansar de Dhû Al Jalasah?” Había una casa en
tierras de Jaz‘am llamada la Ka‘bah del Yemen, así que me
dirigí hacia allá con ciento cincuenta jinetes de la tribu de
Ahmas. Le dije al Profeta r: ¡Oh, Mensajero de Allah! No
puedo montar bien un caballo. Entonces él golpeó tan
fuertemente mi pecho con su mano que pude ver las marcas de
sus dedos en mi cuerpo, y dijo: “¡Oh, Allah! Concédele firmeza,

guíalo, y haz que sea motivo de guía para muchas personas”.
Luego de este suceso se dirigió a donde se encontraba Dhû Al
Jalasah y lo destruyó.
El número de ídolos que había en la época de la ignorancia
(Yâhiliiah) es mayor que el mencionado en este capítulo.
La profunda oscuridad que existía cuando el Profeta r fue
enviado
Cuando el Mensajero r fue enviado, no quedaba de la guía
divina que trajeron los Profetas precedentes sino una luz muy
débil que no alcanzaba para guiar a las personas y mostrarle el
sendero recto de Allah I, pues ese camino se había perdido
rodeado de tanta falsedad.
Los textos que han conservado la historia nos relatan que cuatro
hombres sabios de Quraish se apartaron de su pueblo durante
una fiesta celebrada en nombre de uno de sus ídolos. Ellos eran
Uaraqah Ibn Naufal, ‘Ubaidullah Ibn Yahsh, ‘Uzmân Ibn Al
Huairiz Ibn Asad Ibn ‘Abd ‘Uzza y Zaid Ibn ‘Amr Ibn Nufail.
Éstos se dijeron unos a otros: “Sabemos, por Allah, que nuestro
pueblo no está aferrado a ninguna verdad. Ellos se han desviado
de la religión de su padre Abraham. ¡Cómo pueden adorar a
piedras que no oyen ni ven, y tampoco pueden perjudicar ni
beneficiar a nadie! Sigamos nosotros una religión, pues nuestra
gente no quiere seguir ninguna”. Entonces cada uno de ellos
viajó a una tierra diferente en busca de la religión de Abraham.
Uaraqah Ibn Naufal se aferró firmemente al cristianismo, y
luego de estudiar profundamente sus libros se convirtió en una
de las personas de más conocimiento entre la Gente del Libro.

‘Ubaidullah Ibn Yahsh permaneció en su estado de confusión
hasta que abrazó el Islam. Entonces emigró con los musulmanes
a Abisinia junto con su esposa, también musulmana, Umm
Habîbah Bint Abû Sufiân. Luego de habitar en Abisinia, él se
convirtió al cristianismo y renegó del Islam. Murió siendo
cristiano.
‘Uzmân Ibn Al Huairiz se presentó ante César, gobernante de los
romanos, y se convirtió al cristianismo. Llegó a ser muy
estimado por el gobernante.
Zaid no se convirtió ni al cristianismo ni al judaísmo. Pero se
alejó por un tiempo de su pueblo y de sus ídolos, dejó de comer
la carne del animal muerto naturalmente, la sangre y la carne de
los animales sacrificados a los ídolos, y se opuso a que los
hombres de su pueblo siguieran con la costumbre de enterrar
vivas a las niñas. Decidió adorar al Señor de Abraham, y criticó
fuertemente las acciones de su pueblo.
Fue registrado en Sahîh Al Bujâri que ‘Abdullah Ibn ‘Omar t
dijo: “El Profeta r se encontró con Zaid Ibn ‘Amr Ibn Nufail en
el valle de Baldah, al oeste de Makkah, antes de recibir la
revelación. Allí le fue ofrecida una comida al Profeta r pero se
negó a comerla. Entonces Zaid dijo: ¿Acaso no sabéis que yo no
como la carne del animal que sacrificáis a los ídolos? Yo sólo
como la carne del animal sacrificado en nombre de Allah.
¿Acaso no recordáis que yo, Zaid Ibn ‘Amr, rechazaba los
animales sacrificados por Quraish? Y agregó, en repudio a lo
que su pueblo hacía: Allah I es Quien crea la oveja, y hace
descender agua del cielo para que con ella brote de la tierra su

alimento, y luego vosotros, al momento de sacrificarla,
mencionáis otro nombre diferente a Allah”. 204
Mûsa Ibn ‘Uqbah dijo: Sâlim Ibn ‘Abdullah – que siempre narra
lo que le transmitió Ibn ‘Omar – me relató lo siguiente: “Cuando
Zaid Ibn ‘Amr Ibn Nufail viajó a Siria en busca de una religión a
la cual seguir encontró a un sabio judío y le preguntó acerca de
su religión, diciéndole: Quizás yo sigua vuestra religión.
¡Infórmame sobre ella! El sabio respondió: No podrás seguir
nuestra religión a menos que aceptes cargar con una parte de la
ira de Allah. Zaid dijo: Estoy buscando escapar de la ira de
Allah y no quiero cargar con ella. ¡Cómo podría aceptar lo que
me propones! ¿Acaso conoces otra religión? El judío dijo: Sólo
conozco la religión de Abraham. Zaid preguntó: ¿Cuál es la
religión de Abraham? Y el sabio respondió: Abraham no era ni
judío ni cristiano, él sólo adoraba a Allah.
Entonces Zaid se marchó, y en su camino encontró a un sabio
cristiano y le preguntó lo mismo que anteriormente le había
preguntado al judío, y éste respondió: No podrás seguir nuestra
religión a menos que aceptes cargar con una parte de la
maldición de Allah. Zaid dijo: Estoy buscando escapar de la
maldición de Allah y no quiero cargar con ella. ¡Cómo podría
aceptar lo que me propones! ¿Acaso conoces otra religión? El
cristiano dijo: Sólo conozco la religión de Abraham. Zaid
preguntó: ¿Cuál es la religión de Abraham? Y el sabio
respondió: Abraham no era ni judío ni cristiano.
Luego de oír lo que el judío y el cristiano le dijeron acerca de
Abraham u, Zaid se marchó, y en su camino de regreso
levantó sus manos al cielo y exclamó: ¡Oh, Allah! Atestiguo que
sólo sigo la religión de Abraham”. 205
204
205

7/142, no. 3826
Sahîh Al Bujâri, 7/142, no. 3827

Al Laiz dijo: Hishâm Ibn ‘Uruah me escribió para contarme que
su padre le había transmitido que Asmâ' Bint Abû Bakr t dijo:
“Vi a Zaid Ibn ‘Amr Ibn Nufail de pie, con su espalda apoyada
sobre la Ka‘bah, diciendo: ¡Oh, Quraish! Por Allah, no hay
entre vosotros nadie que, al igual que yo, siga la religión de
Abraham. Él no permitía que las niñas fueran enterradas vivas.
Cuando un hombre quería matar a su hija él le decía: ¡No la
mates! Yo me haré cargo de ella. Entonces la llevaba con él, y
cuando la niña crecía le decía a su padre: Si quieres te la
devuelvo, de lo contrario yo cuidaré de ella.206
Le fue preguntado al Mensajero de Allah r acerca de Zaid, y
dijo: “Él será resucitado como un sola nación, entre ‘Îsa Ibn
Mariam y yo”. 207
Fue registrado que ‘Â'ishah t narró que el Mensajero r dijo:
“Cuando entré al Paraíso vi dos inmensos árboles reservados
para Zaid Ibn ‘Amr Ibn Nufail”. 208
Luego de que la humanidad se encontrara inmersa en esta
profunda oscuridad, Allah I envió al Islam para guiar a los
hombres con su luz. ¡Alabado sea Allah! Suyas son todas las
gracias.

‫ﯾﺠﺐ اﻋﺎدة ﺗﺮﺟﻤﺔ ﻛﻞ ﻣﻘﻄﻊ أﺷﺮت اﻟﯿﮫ ﺑﺎﻟﺨﻠﻔﯿﺔ اﻟﺴﻤﺎوﯾﺔ‬
Retraducir las partes con fondo celeste
206

Sahîh Al Bujâri, 7/143, no. 3828
Ibn Kazîr clasificó su cadena de narradores Yaiid Hasan.
208
Ibn Kazîr clasificó su cadena de narradores como Isnâd Yaiid.
207

‫ﯾﺠﺐ ﺗﻮﺣﯿﺪ اﻷﺳﻠﻮب و اﻟﻨﻘﺤﺮة ﻓﻲ ﻛﻠﻤﺎت ﻋﺪّ ة ﺧﺎﺻﺔ أﺳﻤﺎء اﻷﻧﺒﯿﺎء و ﻛﻠﻤﺔ ﻗﺮآن‬
Revisar y unificar los términos y la naqhara, en especial los
nombres de los profetas y Qur'an.
Isa

Intereses relacionados