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TÉCNICA PARA RESTOS RADICULARES

El primer paso es proveer una adecuada visualización y acceso realizando un
colgajo mucoperióstico. En la mayoría de los casos un colgajo tipo sobre es
extendido dos dientes anterior y uno posterior al diente a extraer. Si es necesario
realizar una incisión liberatriz, deberá ser realizada al menos un diente anterior al
lugar de la extracción.
Una vez realizado un adecuado colgajo y sostenido en una correcta posición con
un elevador de periósteo, se debe determinar la necesidad de remover hueso.
Varias opciones son disponibles. Primero se debe intentar colocar el fórceps y
realizar la extracción sin necesidad de remoción de hueso.
La segunda opción es tomar una pequeña cantidad de hueso vestibular con el
fórceps lo cual es una ventaja mecánica y permite una mejor sujeción del resto
radicular. Esto debe permitir luxar lo suficiente el diente para extraerlo sin
necesidad de remover mas hueso. Una pequeña cantidad de hueso vestibular es
removida con el resto radicular.
La tercera opción es usar un elevador recto presionándolo en el espacio del
ligamento periodontal del resto radicular y realizar movimientos para expandir el
espacio del ligamento periodontal, lo que permite que un elevador recto pequeño
entre al espacio y actúe como una cuña para desplazar la raíz oclusalmente.
La cuarta opción es proceder a realizar la remoción de hueso en el área de la raíz
con una fresa. El ancho del hueso vestibular removido es el mismo ancho de la
raíz en una dirección mesiodistal. En una dimensión vertical, el hueso debe ser
removido aproximadamente la mitad o dos tercios del largo de la raíz. La cantidad
de hueso removido disminuye la cantidad de fuerza necesaria para desplazar el
diente y facilita la extracción con un elevador recto pequeño o un fórceps.
OPCIÓN 1

OPCIÓN 2 OPCIÓN 3 .

OPCIÓN 4 .