Está en la página 1de 2

CESAR RITZ

Nació en Niederwald el 23 de febrero de 1850. Fue el
fundador del hotel Ritz de París, sinónimo de elegancia y

lujo.

Fue el menor de los trece hijos de un campesino. Su
personalidad se caracterizó por la paciencia, capacidad de
trabajo, ambición, ingenio, adaptabilidad y energía
inagotable. Estudió en la capital del cantón de Valais, y
pasó luego a trabajar en pequeños hoteles.
Se estableció en Francia para aprender el negocio
de los restaurantes trabajando como camarero en
el establecimiento más elegante de París, el Voisin.
En 1870 trabajó de jefe en el hotel Splendide. De París
pasó a
Viena, templo gastronómico de los postres y la confitería, donde conoció al
príncipe de Gales que le promocionó hasta convertirle en el favorito de la
aristocracia europea. La alta sociedad siguió en esas décadas a Ritz, convertido
en el promotor y máximo representante de la industria del lujo.
De Viena pasó a Niza, Suiza y San Remo. Allí conoció a un hotelero suizo que le
propuso relanzar su hotel de Lucerna, el “Gran Hotel National”. Después se
convirtió en director general del “Gran Hotel” de Montecarlo, dónde conoció a
Auguste Escoffier, el mejor chef de todos los tiempos. Juntos formaron un
equipo inigualable, el tándem Ritz-Escoffier, que hizo de la dirección y la
cocina de un hotel de lujo el signo de la época.
Ritz y Escoffier abrieron en 1887 un restaurante en Baden-Baden. Richard D
´Oyly, dueño del Hotel Savoy de Londres, impresionado por una fiesta que
dieron en él, ofreció a Ritz su dirección. Es así que se convirtió en uno de los
mejores hoteles de Europa. Ritz puso de moda cenar fuera de casa en el seno
de la alta sociedad inglesa. Fueron precisamente sus clientes los que le
animaron a abrir un hotel en París. Para hacer realidad este proyecto, Ritz
compró en 1896 un viejo y noble edificio que luego amplió. El hotel unió tres
edificios en uno.
Durante dos años, Ritz dirigió los trabajos de dotación y decoración de las 210
habitaciones y cuidó personalmente de todos los detalles. Desde la apertura
del hotel, en 1898, se hicieron famosas las cenas de los lunes, en las que era
muy difícil conseguir mesa. Fueron el punto de encuentro de la mejor sociedad
europea de principio de siglo.
El proyecto parisino no distrajo a Ritz del resto de establecimientos europeos
que había inspirado, ya que continuó ocupándose personalmente de nueve
restaurantes y hoteles en diversos países. El Hotel Ritz de Londres abrió en
1906 y el de Madrid en 1910.
En junio de 1902 César Ritz sufrió una crisis nerviosa de la que nunca se
recuperó del todo. Había perdido la memoria y tuvo que ser internado en un
sanatorio de Suiza. Murió inválido el 26 de octubre de 1918 en Küssnacht,

después de 16 años de enfermedad que soportó con la discreción que había considerado la clave del éxito en el negocio hotelero. .