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La semilla no se traga

La verdad no siempre es lo que queremos escuchar, por ahí dicen que las verdades
duelen y las mentiras matan.

Pero para ser sinceros a veces no preferiríamos que nos mientan ya que las
verdades serian demasiado para afrontar?

No siempre estamos dispuestos a que nos digan la verdad, la mera ilusión de que
nos quiten una idea es para desalentarnos, para matar al niño que sigue esperando
a los reyes magos. Morir en la verdad, o sufrir en la mentira?

No estoy tratando de ponerme lastimoso, pero es así y es lo que es.

Somos una manzana de las más jugosas, esas que todos quieren, rojas, rebosantes de
vida que nos dio la tierra y el aire.

Listos para ser devorados por un huracán de sensaciones y pensamientos que nos
elevan a las más puras y dulces verdades.

Pero aun así, después de ser despojados de nuestra protectora piel, de nuestra
sabrosa carme las semillas son arrojadas al cesto de la basura, cual inútiles
despojos de lo que fuimos, incapaces de reaccionar ante una verdad de lo más
cruda.

Eso es lo que somos, somos lo que dejamos, esperando que nuestra semilla florezca
en este mundo pétreo para que una vez carnosas las manzanas sean arrojadas contra
las verdades que imperan nuestra existencia y descubran lo que nuestros padres no
nos dijeron y nosotros tratamos de no aprender.

Pero siempre ahí alguien que puede exceder la visión de nuestras vidas, se dedica
a desafiar los deseos de la gente común y nos enseña como evitar el sufrimiento,
Vos sabes como?