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SÍNDROME ASCITIS

Es una enfermedad del aparto circulatorio que puede ser definida como una acumulo de
trasudados que se coleccionan en la cavidad corporal y más concretamente en el abdomen.
A veces alcanzan gran volumen, afectando a las vísceras abdominales y produciendo
hepatosis, edema pulmonar y congestión general de la canal.

El síndrome de ascitis presenta un cuadro caracterizado por: hidropericardio,


cardiomegalia, hipertrofia cardíaca derecha, congestión crónica pasiva generalizada,
aumento de la presión hidrostática venosa, edema pulmonar o fluido con baja gravedad
específica. Hoy en día se sabe que el síndrome de ascitis es un resultado de la presión de
selección destinada a obtener más carne en menos tiempo, lo que produce un desequilibrio
entre las tasas metabólicas y la capacidad de aporte de oxígeno del sistema
cardiorespiratorio, junto con factores ambientales, nutricionales e infecciosos.

El punto central de la ascitis es la hipoxia (deficiencia de oxigeno) que se produce por el


desequilibrio entre las necesidades de los tejidos y la capacidad respiratoria del animal.

Cualquier factor que predisponga a los pollos a una situación de hipoxia, tal como elevada
altitud, falta de ventilación, bajas temperaturas ambientales, mala combustión de las
estufas, altas concentraciones de amoníaco, problemas en la incubadora, daño en el tejido
pulmonar por reacciones postvacunales, causas infecciosas, o lesiones cardíacas, pueden
favorecer la presentación de cuadro de ascitis.

La hipoxia produce una hipoxemia (reducción de la tensión de oxigeno en la sangre)


acompañada de un incremento en la presión parcial de CO2. Como respuesta a esta
hipoxemia, la hormona eritropoyetina promueve un incremento en la producción de
glóbulos rojos, con lo que se incrementa el hematocrito. Esta policitemia aumenta la
viscosidad de la sangre, complicando el cuadro de hipertensión.

El corazón de las aves no está diseñado para bombear esta sangre más espesa, por lo que se
produce un incremento en el tamaño del corazón derecho. Esta alteración puede ser o no
contemporánea de una lesión pulmonar, que bloquearía el tránsito de sangre. Si esto se
produce, se eleva la presión sanguínea en la arteria pulmonar, impidiendo el adecuado
cierre de las válvulas cardíacas, por lo que se produce un reflujo de sangre.

Este reflujo produce un incremento de la presión en todo el sistema venoso, los órganos se
congestionan y, para reducir la presión sale líquido de los tejidos, principalmente del
hígado y del intestino, produciendo su acumulación en la cavidad abdominal. Esto
contribuye a incrementar la presión sobre los pulmones empeorando el cuadro.

El sistema respiratorio de las aves de engorde es muy sensible a las modificaciones de las
condiciones ambientales debido entre otras cosas a la escasa eficiencia de los mismos para
el intercambio gaseoso. Esta menor eficiencia se debe a que la capacidad de difusión de O2
en la barrera tisular aerohemática de los pollos de carne es un 25% menor que la del gallo
silvestre, la barrera aerohemática es más gruesa ya que el volumen pulmonar del gallo
doméstico es un 20% inferior al del gallo silvestre. Por estas razones, el mantenimiento de
la integridad del tejido pulmonar es fundamental para reducir la incidencia de ascitis.

Los factores relacionados con la aparición de ascitis son los siguientes:

• Velocidad de crecimiento y composición corporal: Aparentemente, es el peso


metabólico de los pollos el que tienen una mayor incidencia en la aparición de
ascitis. Esto explica la aparición de ascitis a edades en las que no se ha alcanzado el
pico de crecimiento corporal, pues el máximo de peso metabólico se alcanza antes
que el de peso vivo. Debido a la proporción relativa de agua en la composición
corporal, mayor en los tejidos magros que en los grasos, cuanto más grasos son los
pollos, la incidencia es mayor.
• Altitud: Por incrementar la demanda de O2
• Medio ambiente: Relacionado con la temperatura de crianza y los niveles de O2 y
amoníaco del aire.
• Genético.
• Nutricional.

La presentación de esta enfermedad se acentúa en épocas frías, en ambientes confinados y


en hábitats que pueden crear unas condiciones de escasa oxigenación, en cuyo caso no es
preciso hallarse en situaciones de altitud.

Patogenia

Las aves, por su propia anatomía y fisiología circulatoria son muy susceptibles a tratornos
miocárdicos o vasculares. La clave del trastorno reside en que la hipoxia ambiental conduce
a una constricción arterial, elevación de la resistencia vascular y sobrecarga cardíaca. Las
formas de sobrecarga cardíaca y vascular determinan una distensión del ventrículo derecho,
con hipertrófia de los grandes vasos y dificultades para la circulación de retorno. Esta
situación acaba en un amumento de la presión venosa, congestión del sistema porta,
hiperemia crónica y trasudación de líquidos a la cavidad corporal. La presencia de
trasudados a nivel de la cavidad corporal ocasiona a su vez alteraciones hepáticas y renales
generales.

Curso

La enfermedad cursa de forma crónica, siendo muy variables en cada caso los porcentajes
de aves afectadas. La enfermedad se suele iniciar a veces en los primeros días de vida,
evolucionando lentamente a modo de un círculo vicioso –a más edema y más insuficiencia,
mayor presión venosa, mayor trasudación y más ascitis- hasta llegar a ser irreversible.

Síntomas
Presencia de un abdomen abultado, dificultad en la marcha, postura del pingüino y palidez
o cianosis de la cresta y barbillas. A la palpación, abdomen blando. En fases avanzadas,
disnea marcada y cianosis preagónica.

Lesiones

Al proceder a la apertura de la cavidad corporal de los pollos ascéticos se aprecia una


notable colección de líquido en la misma. El examen de los órganos permite apreciar una
serie de anomalías que pueden variar en función de la gravedad de las ascitis y su
antigüedad.

Diagnóstico

La enfermedad se reconoce perfectamente por su evolución y por la naturaleza de sus


lesiones. Se presenta de forma muy desigual en las manadas.

Pronóstico

Es desfavorable desde el punto de vista económico, pues la presencia de esta afección


determina un buen número de descalificaciones de las canales, y por parte, el tratamiento es
lento e inseguro, dada la variabilidad de las causas que concurren en la misma.

Prevención

Desde el punto de vista de la prevención de la ascitis, las medidas deben pasar por evitar en
lo posible procesos que puedan dar como consecuencia una disminución de la capacidad
pulmonar (reducción de los niveles de amoníaco, polvo o humedad, prevención de procesos
respiratorios, eliminación de la aspergilosis, reducción de micoplasmas, etc.) o un
incremento en la demanda de O2 (vigilancia de las temperaturas de cría, control del
crecimiento, selección de estirpes, etc.). Desde el punto de vista de la nutrición, parece que
el control de los niveles de Na es una de las formas de control de este proceso, así como la
adición de algunos micronutrientes, que en estos momentos están en fase de
experimentación

Desgraciadamente, la ascitis, al igual que el resto de los procesos metabólicos solo se


controla de una forma realmente eficaz mediante un cambio genético, fuera de nuestro
alcance, o de sistemas de control de crecimiento que, son poco interesantes desde el punto
de vista económico.

• JOSÉ IGNACIO BARRAGAN, Trow Nutrition España, Jornadas de Producción de


Carne, de la Real Escuela de Avicultura, mayo 2000.
• ALBERT GURRI LLOVERAS y col., “Higiene y patología aviares”, Real Escuela
de Avicultura, 1991.