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La muerte es personal e intransferible, nadie puede morir por nosotros, como no

podemos retrasar ni cambiar la muerte de una persona por la de otra, la muerte es


a la vez lo ms individualizador e igualitario: en ese momento nadie es ms ni
menos que nadie.

La suposicin que todos tenemos acerca de lo que podra haber despus de la


muerte, se la tuvieron que inventar nuestros antepasados al observar el parecido
entre una persona dormida y una muerte, por lo que las ideas del paraso, el
infierno y dems vienen dadas por los sueos, como la obra de Caldern de la
Barca, la Vida es Sueo .

Aunque la muerte nos convierte en pensadores ya que nos obliga a pensar


todava no sabemos que pensar de la muerte, Rochefoucauld (escritor,
aristcrata) dijo que nuestra inaugurada vocacin de pensar se ve estrellada por
la muerte ya que no sabemos por dnde cogerla. Vladimir Janklevitch, un
pensador contemporneo, nos indica que a la hora de plantearse la muerte hay
dos posturas: la siesta y la angustia.

Segn Scrates; el sabio es aquel que conoce por el afn de conocer, el amor al
saber por el saber. Es por ello que afirma que Temer a la muerte no es otra cosa
que creer ser sabio sin serlo, pues es creer saber lo que no se sabe.

La filosofa entonces nos prepara para la muerte debido a que nos hace ms
conscientes acerca de nuestra propia vida, tener una conciencia acerca de los
lmites puede ser un punto de partida para la bsqueda de la verdad y el bien,
para la riqueza del alma.