Está en la página 1de 24

El Arte del Combate Espiritual

1ra Parte: Signo

(+) Persignarse Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de

Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió

al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a

vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con

el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

*** Acto de Contriccion (Reflexion y Confesion con Dios) ***

Señor mío y Dios mío, me reconozco pecador, te pido perdón por mis faltas pasadas y presentes, ten misericordia de mi, te pido perdón por mis pecados y los agravios hacia a ti Dios Padre, hacia ti Dios Hijo, hacia ti Dios Espíritu Santo, hacia ti Santa y Siempre Virgen María y a mi prójimo, te reconozco Jesucristo como mi único Señor y Salvador, me rindo ante ti Señor, acepto la salvación, amor y amistad que me ofreces, me entrego completa y definitivamente a ti, te pido sanes y santifiques mi cuerpo, mi corazón, mi mente, mis pensamientos, mis emociones, mis sentimientos, mis intenciones, mi voluntad, mi espíritu y mi alma. Dios Todopoderoso, te entrego lo bueno y lo malo que hay en mí, toma todo lo que soy y tengo, haz en mi tu voluntad, líbrame de la servidumbre y del egoísmo, líbrame de mis defectos, pecados y tentaciones, te entrego mis enfermedades, mis necesidades, preocupaciones, anhelos y planes, miedos, temores y ansiedades, mis problemas y adversidades, te entrego mis debilidades, líbrame de mis dificultades y al vencer todos mis obstáculos, el triunfo sirva de testimonio y ejemplo de tu gran poder, de tu inmenso amor, de tus normas y de la manera que tu quieres que vivamos, para aquellos a quienes ayude en tu nombre y poder mi Señor Jesucristo, permite que logre todo esto y que en mi siempre se cumpla tu voluntad y yo la acepte con sumisión, amor y confianza, Amen.

Padre Dios, acepto que Tú seas mi Padre, Jesucristo mi Hermano, mi Señor y Salvador, la Virgen María mi Madre, porque hoy, yo (dí tu nombre completo) les pertenezco para siempre.

A través de Tu Santo Espíritu, guíame para la reparación de todas las faltas que cometí y

enséñame a amar Tu Voluntad. Gracias Padre.

*** Ofrecimiento de la Oracion por (N) o Situacion ***

2da Parte: Renuncia y Sanacion

En tu nombre Jesucristo, yo (dí tu nombre completo) de manera personal y a nombre de mis antepasados, de mi familia y desendencia.

Renuncio a satanás, a todas sus fascinaciones, seducciones y mentiras, renuncio al mal y al pecado.

Renuncio a toda práctica de brujería, magia blanca, negra, de cualquier color, santería, hechicería o vudú.

Renuncio a toda limpia con huevo, yerbas, bálsamos, aceites, vino, sangre o fuego.

Renuncio a todo pacto, reto, sello, alianza o consagración al demonio; a conjuros, perjuros, maleficios e invocaciones diabólicas.

Renuncio a toda maldición, mal deseo, envidia, odio, rencor, resentimiento, codicia, avaricia, soborno, robo, fraude, despojo o enriquecimiento ilícito.

Renuncio a todo acto de orgullo, soberbia, prepotencia, vanidad y egolatría.

Renuncio a todo rito de iniciación chamánica, espiritista, espiritualista, masonería, gnosis, teosofia, satanismo, luciferismo, cienciologia, filosofía rosacruz, dianética y a toda secta o sociedad secreta.

Renuncio a todo conocimiento de la nueva era, creencia en la reencarnación, esoterismo, metafísica, meditación trascendental, yoga, a todo acto de curanderismo, a las operaciones espirituales, hipnotismo con regresiones, baños con flores, especies, yerbas, sangre de animales o humana o con otras substancias con fines mágicos.

Renuncio a toda lujuria, aborto, adulterio, homosexualidad, bisexualidad, incesto, violación, pornografía, bestialismo, promiscuidad y prostitución. A todo lo que yo u otras personas hayan hecho ilícitamente para controlar, nulificar o desbordar mi sexualidad.

En el nombre de Jesucristo, renuncio al culto y veneración a la llamada “santa muerte” o al vampirismo, a todo encantamiento, invocación y evocación de muertos, a espíritus custodios, incubos, sucubos, guardianes cósmicos, protectores, espías, vigilantes, a seres espirituales nombrados “maestros de sabiduría”, o a cualquier otro ser maléfico en forma oculta o manifiesta.

Renuncio a todo acto o juego de mediumnidad, a la ouija, al control mental, al manejo del péndulo, a instrumentos para encontrar “tesoros ocultos” o dinero enterrado.

Renuncio también a toda clase de adivinación, sortilegio, lectura de cartas, café y caracoles, a toda forma de astrología, viajes astrales, horóscopos o cartas astrales.

Renuncio a los amuletos y talismanes, a las herraduras, pirámides, cuarzos, imanes, agujas, sábilas o ajos con moños rojos, imágenes de santos mezcladas con tierra de panteón, velas y veladoras de colores “curadas”, fetiches y representaciones de mi persona de cualquier material y forma que se encuentren enterrados o sean manipulados por mí mismo u otras personas.

Renuncio a toda forma equivocada de “medicina alternativa” que bajo engaños haya ritualizado mi ser al demonio.

En el nombre de Jesús, renuncio a toda comida o bebida mezclada con brujería que haya yo ingerido, y a todo lo que haya sido tirado, rociado o untado en mi cuerpo, ropa, zapatos, casa, trabajo, negocio o cualquier pertenencia u objeto que esté cercano a mí, que haya sido maldecido o consagrado al mal.

En el nombre de Jesucristo denuncio, renuncio y echo fuera de mí a todo espíritu de traición, destrucción, muerte, ruina, esclavitud, ausencia de Dios, miseria, reniego, apostacia, mendicidad, soltería, infelicidad matrimonial, viudez, orfandad, amargura, envejecimiento o muerte prematura, persecución, problemas con las leyes o la justicia humana, esterilidad, humillación, rechazo, insomnio, deseos de suicidio, aislamiento, locura, soledad, neurosis, depresión, obsesión, miedo, angustia, ansiedad, fobia, panico, trasntornos emocionales, transtornos mentales, debilidad, enfermedades crónicas, invalidez, ceguera, sordera, mudez, falta de olfato, imposibilidad de saborear la comida, insensibilidad, celos, inconformidad, incapacidad para vivir, conseguir o conservar un trabajo y prosperar, tener y conservar una casa, una pareja, un matrimonio, una familia.

En el nombre de Jesús denuncio, renuncio y echo fuera de mí todo espíritu de alcoholismo, drogadiccion o de cualquier otra adicción, de mal carácter, de falta de memoria, de falta de control y dominio de mi ser, irrealidad, inconsciencia, envidia, abandono, gula, suciedad, desorden, malos olores crónicos en mi cuerpo, ropa o casa, de falta de fe, esperanza y caridad, de falta de interés en la vida, de desprecio a la eucaristía y de aborrecimiento o flojera para tener vida de oración. Corto, destruyo y nulifico los medios a través de los cuales fueron hechos los daños antes mencionados, si fueron veladoras, fotos, ropa, tijeras, agujas, fetiches, entierros, lo que haya sido.

Renuncio a lo que en forma consciente o inconsciente haya yo hecho o haya sido hecho por otra persona en mi nombre para obtener poderes, dinero, éxito, buena suerte o pretender saber el futuro, o bien para conseguir el amor y la salud propios o ajenos, o tener dominio y control sobre personas, objetos, animales, lugares, espíritus y fuerzas de la naturaleza.

Nulifico los efectos de cualquier práctica contraria al compromiso adquirido a través de mi bautismo, de fidelidad y reconocimiento a Jesucristo como mi único Señor y Salvador, a los Sacramentos, a la Virgen María y a la iglesia católica.

A lo que impida el ejercicio de mi sentido común, capacidad de juicio, entendimiento y

voluntad.

Echo fuera de mí todo aquello con lo que haya intentado sustituir el amor y la confianza de

Jesús. Renuncio al rechazo de mis padres, familiares u otras personas, desde el instante de

mi concepción y durante mi vida en el seno materno.

Renuncio al mal que me causaron por intentar abortarme,: con yerbas, sustancias químicas

o

con objetos punzo cortantes. Renuncio a todo el rencor que tengo si fui dado en adopción

o

abandonado sin haber conocido a mis padres biológicos o a maldiciones recibidas durante

mi gestación.

Nulifico por las llagas de Jesús todo mandato de fracaso, ruina, muerte en vida y suicidio que hay en mí por estas causas, la incapacidad para aceptar el amor de Dios, para aceptarme a mí mismo o a las personas, para estudiar, trabajar, prosperar, tener una casa, una familia, un matrimonio, un hogar y ser feliz.

Renuncio a todo lo que sea contrario a la salud, el respeto y la dignidad que como templo del Espíritu Santo, necesita todo mi ser y que esté impidiendo relacionarme con Dios,

conmigo mismo, con mi entorno en una forma sana, tener una familia unida y un trabajo digno y bien remunerado, un negocio prospero, una casa propia, un hogar con mi familia.

Renuncio a todo pecado sexual con el que haya estado involucrado en el pasado, incluyendo fornicación, masturbación, pornografia, perversion, fantasía y adulterio en el nombre de Jesucristo, por el poder de la palabra

Porque escrito está que tengo potestad sobre el cuerpo de mi pareja.

En el nombre de Jesucristo, rompo toda maldicion de adulterio, perversión, fornicación, lujuria, incesto, violación, abuso sexual contra menores, ilegitimidad, promiscuidad y poligamia.

Tomo autoridad por la potestad que tengo sobre el cuerpo de mi pareja (N).

En el nombre de Jesucristo, ordeno a todo espiritu de lujuria y perversión sexual que salga

de

mi estómago, de mis genitales, de mis ojos, de mi mente, de mi boca, de mis manos y de

mi

sangre y la sangre de mi pareja (N).

En este momento, tomo autoridad sobre mis miembros los cuales los declaro propiedad de Jesucristo y niego para siempre que sean miembros de una ramera.

En el nombre de Jesucristo, desato el fuego de Dios para quemar toda lujuria impura de mi vida y en la vida de mi pareja (N).

En el nombre de Jesucristo, rompo todo vinculo impio de mi alma con antiguos amantes y parejas sexuales.

En el nombre de Jesucristo, echo fuera todo espiritu de soledad o aburrimiento que me pudiera llevar a relaciones sexuales impias.

En el nombre de Cristo Jesus, ordeno a todo espiritu hereditario de lujuria y malicia que provenga de mis antepasados, que salga de mi y de mi pareja (N).

En el nombre de Jesucristo, ordeno a todo espiritu de hechicería que obre con la lujuria que huya.

En el nombre de Jesuscristo, tomo autoridad sobre mis pensamientos y ato a todo espiritu

de malicia, fantasia sexual y pensamientos lujuriosos y lascivos.

En el nombre de Jesucristo, reprendo, ato y echo fuera de mi todo espiritu de malicia, doble sentido y palabras sucias.

En el nombre de Cristo Jesus, limpio mis manos e invoco sobre ellas la sangre de Jesucristo y agua de manantial abierto para limpiarlas y purificarlas de toda caricia impia o inmunda que haya realizado en el pasado.

En el nombre de Jesucristo, echo fuera a todo espiritu de lujuria destructora, todo espiritu de

maldad, que pueda romper mi relacion con mi pareja (N).

En el nombre de Jesucristo, echo fuera y por el poder de la palabra me declaro libre de todo

conyugue espiritual e hijos de fornicacion espiritual, libre de toda relacion y vinculo con espiritus incubos y sucubos.

En el nombre de Jesucristo, reprendo y echo fuera todo espiritu Moabita y Amonita de lujuria e incesto.

En el nombre de Jesuscristo, abro mi corazon y mi alma y recibo un Espiritu de santidad para caminar en pureza sexual de aqui en adelante.

Con el poder del Espiritu Santo y el Nombre de Jesucristo, venzo al mundo, me libero del espiritu de este mundo, de los deseos de la carne, de los deseos de los ojos y de la vanagloria de la vida.

Soy crucificado con Cristo y mortifico mis miembros no dejo que el pecado reine en mi vida y no obedezco su lujuria.

Renuncio, echo fuera y nulifico a cualquier maldicion generacional, pecados y cualquier enfermedad espiritual, fisica, emocional y mental que haya heredado de mis antepasados.

Porque Jesucristo se manifestó para deshacer las obras del diablo: habiendo denunciado, renunciado y echado fuera de mí todos los espíritus del mal, los envío atados y amordazados a los pies de la Santa Cruz y les prohíbo regresar.

Habiendo nulificado todos los efectos, causas y consecuencias, tomo autoridad, en el nombre de Jesús, para que caigan todos los bloqueos, maldiciones, brujerias, ataduras, obstaculos, tinieblas y barreras, las que satanás construyó a mi alrededor y le ordenó a todo ser demoníaco que despojó a mi familia, a mi pareja (N), a nuestros hijos (N), o a mí mismo, que nos devuelva, lo que nos quitó, Amen.

Padre Santo, te lo ruego, sana toda mi vida, toda mi historia personal, perdóname, ayúdame, libérame, bendíceme, te pido Padre por mi pareja (N), por nuestros hijos (N), te pido bendicion para nuestro hogar, nuestros planes, nuestro trabajo y negocio, te pido nos prosperes y bendigas para tener los medios para vivir dignamente y estar libres de deudas, tener un hogar, casa propia, y administremos de manera adecuada los recursos que nos des, llevanos por buen camino, y libranos de todo mal, ayudanos con nuestras necesidades personales, familiares, materiales, temporales y espirituales, y gozar tambien de una morada contigo en la vida eterna, te lo pido en nombre de tu hijo y Señor Nuestro Jesucristo.

En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, por el poder de su Preciosa Sangre y de su Santa Cruz, rompo, desato y disuelvo toda envidia, maldición o maleficio que haya recaído sobre mi economía a causa de la maldad de mis enemigos, o por los pecados e injusticias de mis antepasados que puedan estar impidiendo las bendiciones económicas que Dios tenga para mí, para mi pareja (N), para nuestros hijos (N).

Lavo con la sangre de Nuestro Señor Jesucristo toda contaminación espiritual que haya recaído sobre mis bienes económicos a causa de los pecados que con ellos hayan cometido las personas que me los dieron o los que yo he cometido con ellos.

Invoco la Providencia de Dios sobre mi patrimonio, para que la bendición de Dios lo multiplique y lo haga rendir, nombro a la Santísima Virgen María administradora de todas mis pertenencias para que con ellas me alcance la riqueza eterna del reino de su Hijo, Amén.

Con la Espada del Espíritu Santo, rompo, corto y deshago toda atadura, todo nudo, todo impedimento, todo obstaculo para trabajar, prosperar y progresar, para tener y conservar un trabajo digno y bien remunerado, para tener y conservar un negocio prospero, para tener y conservar un hogar, una casa propia, un matrimonio y una familia unida, Amen.

Padre, Amado Dios, altísimo en el nombre de tu hijo amado Jesus, me levanto hoy con

Atar todo espíritu de brujería, hechizeria, santeria o

cosa parecida a estas, ato toda obra hecha o levantada en contra mía, en contra de mi familia, en contra de mi pareja (N) y nuestra relacion, en contra de nuestros hijos (N) y nuestra relacion, en contra de mi ministerio, en contra de mi salud, en contra de mi trabajo, negocio y finanzas, contra nuestro presente y futuro.

autoridad y poder para atar y desatar

Desató confusión en contra de todo enemigo oculto, como en contra de toda conspiración satanica y demoníaca que quiera afectar mi vida por completo. Qué él secreto de los malvados en esta hora se convierta en necedad para ellos, que se dispersen y terminen destruidos todos aquellos que mi mal desean.

Declaró que ninguna arma forjada contra mi prosperará, ni ninguna cosa motifera me hara daño, ni ninguna plaga tocara mi morada, porque yo hábito al abrigó del altísimo, y moró bajo la sombra del omnipotente. Él me librará del lazo del cazador y de la peste destructora con sus plumas me cubrirá y debajo de sus alas estaré seguro. Venzo en el nombre de Jesus toda estrategia del infierno, todo espíritu, principado, gobernante y hueste de las tinieblas con las armas de nuestra milicia que no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.

Ato al hombre fuerte que quiere saquear mi casa, y lo envió a las profundidades del infierno, encarcelado en prisiones de tormento. Desato confusion sobre estas alianzas que se levantan buscando mi derrota, desato confusion entre mis enemigos, que se ataquen y destruyan unos con otros. Ato, inmovilizo, paralizo, desactivo, bloqueo y cancelo a todas las tropas enemigas y ejércitos enviados por satanas para atacar mi vida personal, emocional, familiar, matrimonial, ministerial, laboral, financiera, espiritual y de salud.

Hazlos Dios quedar en verguenza y sus obras sean manifiestas a la luz del dia, queden al descubierto su maldad. Ato con autoridad toda tarea, obra, plan, actividad, trampa, lazo y

trabajo y son cancelados para siempre en el nombre de Jesus

lugar, parte, ni suerte conmigo, ni los mios, porque mi alma le pertenece a Cristo y yo y mi

Oyelo satanas tu no tienes,

casa serviremos a Jesucristo. Asi que toda semilla o ligadura sembrada por satanas sea seca desde la raiz y queda cortada a filo de espada sin dejar huella alguna.

Riego la sangre del cordero de Cristo y la derramo contra todo acto demoniaco, la sangre del cordero nos cubre, limpia y protege. Renuncio a toda maldicion generacional, como a toda maldicion mediante confesiòn negativa, imagenes y pensamientos. Renuncio a toda puerta que yo haya abierto en mi ignorancia, a toda complicidad con el pecado, a todo espiritu contrario a Dios. Renuncio a todo espiritu de cobardia, temor, inseguridad, depresion, vanidad, falta de perdon, raiz de amargura, desanimo, desaliento, duda, frialdad, orgullo, enojo y a todo aquello que pueda darle lugar a satanas en mi vida y no agrada a Dios.

Renuncio y cierro toda ventana y puerta, muevo todo espiritu bloqueador que me impide cumplir con el proposito de Dios en mi. Pido perdon por mis pecados y los de mi familia, pido perdon por todo pensamiento negativo o inicuo y toda palabra corrompida salida de mi boca. Declaro que ningun plan ejecutado tendra funciòn en mi, ni en los mios, porque quedaran en verguenza y confusion. Declaro que ningun plan podra ejecutarse ni efectuarse porque queda nulo e inoperante por los refuerzos de mi Dios y sus angeles que acampan alrededor de aquellos que a Dios sirven y temen, en el nombre de Jesus, Amen.

En el nombre del Padre, de Hijo y del Espiritu Santo, me fortalezco en el Señor, y en el poder de su fuerza. Señor santificame en la verdad; tu palabra es la verdad, llevo todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo, porque no me ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio, renuncio al temor a la vida, al temor a

los problemas, al miedo al fracaso, renuncio al desanimo y a la desesperanza, renuncio al cansancio fisico, mental, emocional y espiritual, renuncio a la mentira que soy indigno, inadecuado, inútil o desamparado, renuncio a toda mentira que viene del diablo, todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

En el nombre y autoridad del Señor Jesucristo, ordeno a Satanás y a todo espíritu malo que me dejen libre para tener libertad de elegir la voluntad de Dios. Señor tu estas en control de

mi vida, de mi mente, de mi cuerpo, de mi presente, de mi futuro, tu estas en control de este

dia. Declaro mi completa dependencia de ti y tomo posición contra Satanás y contra todos sus caminos de mentira. Decido creer la verdad de la Palabra de Dios a pesar de lo que me digan mis sentimientos. Me niego a ser desalentado; tú eres el Dios de toda esperanza, nada es dificil para ti. Tengo confianza en que satisfarás todas mis necesidades y las de mi familia, mientras procure vivir de acuerdo con tu Palabra. Te doy gracias que puedo estar contento y vivir responsablemente por medio de Cristo que me fortalece. Ahora estoy firme

contra Satanás y le ordeno que él y todos sus espíritus malos se aparten de mí y de mi familia.

Señor Jesús, yo sé que en algún lugar del pasado el ADN de mi familia fue dañado por lo cual la depresión y la ansiedad se ha transmitido de generación en generación. También sé que Satanás ha sabido aprovechar esta vulnerabilidad para atormentar mi línea familiar.

Reconozco y confieso que mis antepasados han pecado, y como resultado de eso, mi ADN

ha sido dañado y ahora soy vulnerable a los ataques de parte de Satanás sobre mi mente.

Jesús, como actual representante de mi familia, me arrepiento en nombre de mis antepasados por sus pecados que trajeron como resultado la depresión y ansiedad como una maldición o iniquidad en mi línea familiar, dañando así nuestro ADN.

Específicamente, me arrepiento por cualquier participación de mis antepasados en la brujería o prácticas ocultas, tales como sesiones de espiritismo, lectura de cartas o adivinación. Me arrepiento por sus membrecías en ciertas asociaciones que requieren juramentos y prometen maldiciones por romper con esos juramentos. Me arrepiento por cualquier voto impío que hayan hecho. Me arrepiento por mis acciones que han permitido que estas maldiciones o iniquidades continúen.

Yo perdono a mis antepasados por sus pecados y por la forma en que abrieron la puerta a la depresión, ansiedad y a otras maldiciones e iniquidades en mi familia. Ahora renuncio a todos los acuerdos impíos que fueron hechos por mi o por mis antepasados. Yo renuncio a cualquier acuerdo que he hecho con esta maldición e iniquidad.

Ahora mismo, interrumpo cualquiera y todas las maldiciones generacionales e iniquidades que pudieron haber llegado hasta mi vida. Yo rompo con todos los lazos generacionales con el ocultismo y la brujería, y corto su influencia sobre mi familia y sobre mi vida. Yo pongo la cruz de Cristo entre mi vida, el pecado y el daño genético que ha estado corriendo en mi familia.

Señor Jesús, yo retomo el suelo y la autoridad que se le ha dado al enemigo. Cancelo todas las misiones y las ataduras del enemigo en contra de mi línea generacional y de mi vida. Yo me retracto de toda autoridad y control sobre mi vida y te la entrego de nuevo a Ti Señor Jesus.

Señor Jesús, te pido por favor que laves cada generación con Tu sangre. Yo llamo a las bendiciones que habían sido bloqueadas que vengan a todas las generaciones; pasadas, presentes y futuras.

Yo reconozco que nuestro ADN familiar pudo haber sido dañado como resultado de los eventos traumáticos en la vida de mis antepasados.

Yo perdono a la gente que causó cada trauma. Perdono a mis antepasados por estar de acuerdo con el temor causado por el trauma y por creer en la mentira de que sus mentes fueron dañadas permanentemente. Yo me perdono por creer que no puedo escapar de la maldición o la maldad de la depresión y la ansiedad. Yo me arrepiento por todo lo que mis antepasados hicieron en respuesta a este trauma abriendo la puerta a la depresión y ansiedad en mis generaciones.

Recibo la verdad de que Tú, Jesús, me has hecho a Tu imagen, yo soy totalmente aceptado, totalmente amado, y creado con un destino y un propósito.

Yo decido perdonar a mi mente por no trabajar correctamente al no ser capaz de controlar mis propios pensamientos.

Yo me arrepiento por creer las mentiras de que Tu Jesús no me sanarías, y de que siempre estaría deprimido y con ansiedad, y que siempre estaría la depresión en mi familia. Yo me arrepiento por estar de acuerdo con las expectativas de que mi enfermedad es una sentencia de cadena perpetua. Me arrepiento por cualquier decreto que he hecho o maldiciones que me dije a mi mismo en respuesta a esta enfermedad. Jesús, perdóname

por creer las mentiras y estar de acuerdo con ellas, dándoles el poder en mi vida. Instruyo a

mi alma y a mi espíritu para abrazar la verdad de que no siempre voy a estar enfermo.

Yo me arrepiento por todo lo que he hecho, dicho o pensado en base a esas mentiras. Me arrepiento por usar la depresión y la ansiedad como una excusa para tener un comportamiento pecaminoso. Me arrepiento por cada vez que he herido a alguien física o emocionalmente, incluso hiriéndome a mí mismo por la depresión y la ansiedad.

Yo renuncio a todo acuerdo que he hecho con los espíritus de la depresión y ansiedad y ordeno que sean desatados de mí vida y vayan al pie de la cruz en el nombre del Señor Jesucristo. Y Jesús te entrego la identidad asumida por la depresión y la ansiedad.

Señor Jesús te pido me regreses el territorio y la autoridad que yo mismo le di al enemigo. Yo cancelo todas las misiones y las ataduras de parte del enemigo que tiene contra cualquiera en mi línea generacional en el pasado, presente y futuro. Me retracto de todo control y autoridad de mi vida y me vuelvo a Ti, Señor Jesús.

En el nombre de Jesús y en el poder del Espíritu Santo, y en la autoridad de la sangre de

Cristo, ordeno a todos los espíritus atados a la depresión, a la ansiedad y a las mentiras que

he creído que me suelten ahora en nombre de Jesús. Específicamente, les ordeno a cada

uno de los espíritus de la depresión y ansiedad, el miedo, la locura, la muerte, el suicidio, las adicciones, el tormento, la auto mutilación, auto odio, la vergüenza, la humillación, la inferioridad, la baja autoestima, el desaliento, el rechazo y la autocompasión que me suelten y me dejen ahora mismo.

Ahora, yo le digo a mi ADN: “Se sano en el nombre de Jesús.” Les hablo ahora a las células nerviosas en el cerebro, “Sean sanas en el nombre de Jesús.” Declaro que tengo la mente

de Cristo.

Ahora, Jesús, yo recibo Tu sanidad en mi cuerpo, en mi mente, en mis pensamientos, en mis emociones, en mi alma y espíritu. Soy libre de la depresion y ansiedad en tu nombre Señor Jesus. Amén.

3ra Parte: Consagración

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano; mírame humildemente postrado ante ti. Tuyo Soy y tuyos queremos ser; y, para que podamos hoy unirnos más íntimamente contigo, consagro a tu pueblo, a tu iglesia, a todos los pueblos y al mundo entero, a tu Sagrado Corazón.

Es verdad que muchos jamás te conocieron, que muchos te abandonaron después de haber despreciado tus mandamientos; ten misericordia de unos y de otros, benignísimo Jesús, y atráelos a todos a tu santísimo Corazón. Reina, Señor, no solamente sobre los fieles que jamás se apartaron de ti, sino también sobre los hijos pródigos que te abandonaron, y haz que estos prontamente regresen a la casa paterna, para que no perezcan de hambre y de miseria.

Reina sobre aquellos a quienes traen engañados las falsas doctrinas o se hallan divididos por la discordia, y vuélvelos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que en breve no haya sino un solo redil y un solo Pastor.

Concede, Señor, a tu Iglesia, segura y completa libertad; otorga la paz a las naciones y haz que del uno al otro polo de la tierra resuene esta sola voz: Alabado sea el divino Corazón, por quien nos vino la salud: a el sea la gloria y le honor por los siglos de los siglos, Amen.

Padre Nuestro…

Santa Virgen María, Madre mía, te reconozco como Madre de Dios, Madre de Jesucristo, Madre de la Iglesia, Madre Nuestra, Hija de Dios Padre y Esposa del Espíritu Santo, Siempre Virgen antes, durante y después del parto, Inmaculada y sin mancha, sin pecado original, llena de Gracia, todas la generaciones te llamaran bienaventurada, que fuiste asunta al Cielo en cuerpo y alma, eres la Reyna de los Ángeles, de todos los Santos, eres Reina del Cielo y del Universo, eres la Reyna todos los Pueblos, eres Corredentora, Medianera y Abogada nuestra, creo en tu promesa del triunfo de tu corazón inmaculado.

Dios te Salve Maria

Santísimos corazones de Jesús y María, unidos en el amor perfecto, como nos miran con misericordia y cariño, Yo (N), como representante de mi familia, de mi Pareja (N), de Nuestros Hijos (N), me consagro y consagro nuestros corazones, vidas y familias a Ustedes. Sabemos que el ejemplo bello de Su hogar en Nazaret, es un modelo para cada una de nuestras familias. Esperamos obtener, con Su ayuda, la unión y el amor fuerte y perdurable que Ustedes vivieron.

Que nuestro hogar sea lleno de gozo. Que el afecto sincero, la paciencia, la tolerancia y el respeto mutuo sean dados libremente a todos. Que nuestras oraciones incluyan las necesidades de los otros, no solamente las nuestras. Que siempre estemos cerca de los sacramentos. Bendigan a todos los presentes y también a los ausentes, tanto los difuntos como los vivientes; Que la paz esté con nosotros, y cuando seamos probados, concédannos la resignación cristiana a la voluntad de Dios.

Mantengan nuestras familias cerca de Sus Corazones; y que Su protección especial esté siempre con nosotros.

Señor Jesus, Fortaleceme mi fe, la fe de mi pareja (N) y a la de nuestros hijos (N), que si creemos, pero aumenta nuestra fe, principalmente en los momentos de duda, prueba, adversidad y tribulacion.

Oh Jesús Redentor, autor y consumador de nuestra fe, te suplico desde lo profundo de mi corazón contrito y humillado no permitas, se extinga la hermosa luz de nuestra fe.

Acuérdate de tus antiguas misericordias; mira compasivo la viña que tú mismo plantaste con tu diestra, que ha sido regada con la sangre de miles y miles de mártires, con las lágrimas de generosos penitentes y las fatigas de celosos apóstoles y fecunda oración de tantos cristianos fieles.

Que no nos falte la fe; porque ricos con este don precioso, soportaremos el dolor y nada podrá alterar nuestra felicidad. Por el contrario, sin la gracia de la fe, nuestra desventura no tendría límites.

Oh Jesús, autor y consumador de nuestra fe, consérvanos dentro de la nave de Pedro,

fieles a su sucesor, para que se construya la unidad de la Iglesia, se promueva su santidad

y se dilate en bien de todos los pueblos. Concédenos la paz y la unidad. Confórtanos y consérvanos en tu santo servicio, para que por Ti y en Ti vivamos siempre. Amén.

Oh divino Espíritu Santo, Amor eterno del Padre y del Hijo, te adoro, te doy gracias, te amo, desciende con abundancia de gracias en las sagradas ordenaciones de los obispos y sacerdotes, en las consagraciones de los religiosos y religiosas; en las confirmaciones de todos los fieles: se luz, santidad y celo.

A ti, Santo Espíritu de Verdad, consagro mi mente, mi fantasía, mi memoria, mi cuerpo y mi

alma; así como también consagro a ti a mi pareja (N.), a nuestros hijos (N.), a (N.), junto con todo lo que somos y tenemos, a todos y cada uno por los que intercedo, consagro a ti a tu pueblo, a tu iglesia, a todos los pueblos y al mundo entero.

Ilumínanos, Haz que conozcamos a Jesucristo, nuestro Maestro, y comprendamos su Evangelio y la doctrina de la santa Iglesia.

Aumenta en cada uno de nosotros el don de sabiduría, de ciencia, de inteligencia y de consejo, el don de discernimiento.

A ti, Espíritu Santificador, consagro nuestra voluntad, guíanos para hacer lo que te agrada,

danos fuerzas para cumplir con los mandamientos y nuestros deberes contigo, con el prójimo, con la familia, con la iglesia, con la sociedad y el mundo, para ser por el influjo de tu gracia, sal de la tierra y luz del mundo. Concédenos el don de fortaleza y el santo temor de Dios. A ti, Espíritu vivificador consagro nuestros corazones: protege y aumenta en nosotros la gracia divina.

Concédenos el don de piedad, Amen.

San Gabriel Arcángel, San Rafael Arcángel, Santos Ángeles Custodios. Confórtenos, asístanos, defiéndanos, a mí, a mi pareja (N.), a nuestros hijos (N.), a (N.), a nuestros familiares, a nuestros padres, abuelos, hermanos, tíos, primos, sobrinos, suegros, cuñados, compañeros de escuela y trabajo, conocidos, seres queridos y adversarios, a nuestros hogares y familias, a todos y cada uno por los que intercedo, guárdenos sanos y libres de todo peligro para nuestra alma, corazón, mente y cuerpo, líbrenos de malas intenciones, de malas influencias, de gente violenta, de delincuentes, de malas lenguas, pleitos, divisiones y accidentes, líbrenos de nuestros enemigos visibles e invisibles, deshagan sus planes con los que buscan perjudicarnos, custodien nuestro camino, nuestra entrada y nuestra salida, Amen.

Oh Glorioso San Rafael Arcángel, Medicina de Dios, intercede por mi relacion con mi pareja

(N) hoy en día.

Ven y trae a nuestra relacion los mismos dones celestiales que le diste a Tobías y a Sara,

las gracias de sanación, liberación y de unidad.

Infunde en nuestros corazones la paz y la seguridad de que nada es imposible para Dios con respecto a la renovación de nuestra relacion.

Ven, reaviva y dale a nuestra relacion un nuevo perdón, una nueva humildad, una gracia nueva, una nueva paz, una pureza nueva, una confianza nueva y un nuevo amor.

Oh San Rafael Arcángel, uno de los siete que están delante del trono de Dios, intercede al

Padre Misericordioso por el milagro de la paz y la reconciliación en nuestra relacion ante

cualquier division y ataque que afecte nuestro amor, unidad y fidelidad, por los méritos infinitos de Nuestro Señor, Jesucristo, y el poder de la fuerza consoladora del Espíritu Santo.

Oh bendito San Rafael Arcángel, guíanos en el camino de la paz y la unidad. Amantísimo

arcángel de la sanación, creo en ti, en tu protección y en el poder de tu intercesión. Amén.

Santo Ángel de mi Guarda, ven en mi auxilio, dulce compañía, no me desampares, ahora, ni

de noche, ni de día, a ti me encomiendo cada día, pues la bondad divina me ha

encomendado a tu custodia, ilumíname, y guárdame. Ángel Santo, que velas por mi alma y

por mi vida, no me dejes, soy pecador, y no me desampares a causa de mis manchas. No

dejes que se me acerque el mal espíritu, líbrame de cualquier mal oculto y peligro. Dirígeme poderoso preservando mi cuerpo mortal. Toma mi mano débil y condúceme por el camino de la salvación, no me dejes solo, que me perdería. Ni vivir ni morir en pecado mortal. Jesús en la vida, Jesús en la muerte, Jesús para siempre, amen Jesús.

Santos Apóstoles, San Pedro, San Pablo, Santiago y San Juan, rueguen por nosotros, vengan en nuestro auxilio, líbrenos toda ruina, riesgo, peligro, desvió y perdición, Amen.

San Juan Bosco, intercede por todos los niños y jóvenes a los que tanto amas, y por nuestros hijos (N), para que no se pierdan, ven en su auxilio de cada uno de ellos, para que vayan por el camino de la verdad y del amor, conozcan y sigan a Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, Amen.

"¡Quién es como Dios! Nadie es como Dios” San Miguel Arcángel, invoco tu protección y

amparo, a ti encomiendo mi vida, a mi pareja (N.), a nuestros hijos (N.), a (N.), a nuestras familias y seres queridos, así como todos y cada uno por los que intercedo, pidiéndote, Príncipe de la milicia celestial, que nos cuides, nos guardes y defiendas de las asechanzas

del maligno, de sus incidías, ataques, tentaciones, engaños y venganzas, de sus conductos,

intenciones y medios, Amen.

Mi Jesús reconozco y creo en tu presencia real en el Santísimo Sacramento de la

Eucaristía, en la Santa Eucaristía esta tu cuerpo, tu sangre, tu alma, toda tu humanidad y toda tu divinidad.

Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Pero como ahora no puedo

recibirte sacramentado, ven a lo menos espiritualmente a mi corazón y al corazon de mi familia y de cada uno por los que intercedo.

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del enemigo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti.

Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén.

Señor Jesús, yo te amo, te adoro y confío en Ti

(+ Con el dedo pulgar de la mano derecha haz el signo de la Cruz en tu frente y repite)

Con la Sangre Preciosa de Jesús, sello esta sanación que Tú Padre Dios acabas de hacer en mí y en mi familia, en mi pareja (N), en nuestros Hijos (N), para que no vuelvan más estos males y espíritus a mi vida, ni a la vida de mis familiares, ni en número de uno, ni en ningún otro número, ni de la misma naturaleza, ni de naturaleza parecida.

Te ruego Padre Dios que el Espíritu Santo ocupe todo nuestro ser y restaure las virtudes que estos males han destruido. Desato en nosotros todos los dones y frutos de Tu Santo Espíritu.

Envianos tus ángeles administradores de paz, unidad, salud y prosperidad.

Espíritu Santo de Dios recibe la consagración perfecta y absoluta de todo nuestro ser, dígnate ser en adelante nuestro Director, nuestra Luz, nuestra Guía, nuestra Fuerza y todo el amor de nuestro corazón. Amen.

Decido ponerme y blindar a mi familia con toda la armadura de Dios a fin de estar firme contra todas las asechanzas del diablo. Someto mi cuerpo como sacrificio vivo y santo para Dios y decido renovar mi mente por la Palabra viva de Dios. En el nombre de mi Señor y Salvador Jesucristo. “Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con su energía y su fuerza. Lleven con ustedes todas las armas de Dios, para que puedan resistir las maniobras del diablo. Pues no nos estamos enfrentando a fuerzas humanas, sino a los poderes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras, los espíritus y fuerzas malas del mundo de arriba. Por eso pónganse la armadura de Dios, para que en el día malo puedan resistir y mantenerse en la fila valiéndose de todas sus armas. Tomen la verdad como cinturón, la justicia como coraza; tengan buen calzado, estando listos para propagar el Evangelio de la paz. Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, y así podrán atajar las flechas incendiarias del demonio. Por último, usen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, o sea, la Palabra de Dios. Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu. Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca, intercediendo en favor de todos los santos, sus hermanos”. Así sea, (+) en el

nombre de Dios Padre, en el Nombre de Dios Hijo y en el Nombre de Dios Espíritu Santo, Amen.

4ta Parte: Intercesion

Jesús y María, háganos participes del triunfo de sus corazones, de su victoria sobre todo mal, ayuden y santifiquen al Papa y la Iglesia, al clero, a todas las comunidades, congregaciones y grupos cristianos, a los cardenales, obispos, arzobispos, sacerdotes, pastores, misioneros, teólogos, exorcistas, diáconos y presbíteros, capellanes, religiosos y religiosas, monaguillos, catequistas, seminarios y seminaristas, grupos de estudio bíblico, oración y adoración, retiros espirituales, grupos de autoayuda, a todos los laicos que reconocemos a Cristo Jesús como Nuestro Señor y Salvador, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a todos los que buscan la verdad, a mi pueblo y nación, al pueblo Judío y su nación, a todos los pueblos, a todas las familias, a los mandatarios, gobernantes, autoridades, asociaciones, instituciones, maestros, políticos, a los empresarios, patrones, empleados, comunicadores, periodistas, magistrados y abogados, a los médicos y enfermeras, a todos los que están en posición de autoridad y poder, a los migrantes, a los que están en la cárcel, a los desamparados, a los necesitados, a los indigentes, a los vagabundos, a los niños y jóvenes, a los padres y madres, a los ancianos y abandonados, a los que sufren de soledad, a los incrédulos, les pido por la conversión y salvación de los pecadores y sean rescatados de todo engaño e influencia maligna, por la conversión de los que promueven y practican el aborto y la unión entre homosexuales, la eutanasia, la legalización de las drogas y otras aberraciones, por la conversión de los que atacan a la iglesia y promueven su ruina, por la conversión de los falsos maestros y falsos profetas, y de nuestros adversarios, por la conversión de los apostatas, por todos aquellos que en el mundo sufren a causa de la injusticia, la carencia, las adiciones, la delincuencia, la corrupción, la persecución, la violencia, la división, la esclavitud, la enfermedad, la perdida, la discriminación y la guerra, por los moribundos, por el eterno descanso de las animas del purgatorio y nuestros difuntos, les pido por las almas de todos los bebes abortados, para que estén con ustedes en la Gloria del paraíso. Amén.

Padre eterno, yo te ofrezco la preciosísima Sangre de tu Divino Hijo Jesús, en unión con las misas celebradas hoy día a través del mundo por todas las benditas ánimas del purgatorio y nuestros difuntos.

Por todos los pecadores del mundo. Por los pecadores en la Iglesia universal, por aquellos en propia casa y dentro de mi familia. Amén.

Señor, ten piedad Cristo, ten piedad Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros. Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros

Santa María, Ruega por nosotros. Santa Madre de Dios, Ruega por nosotros. Santa Virgen de las Vírgenes, Ruega por nosotros.

Madre de Cristo, Ruega por nosotros. Madre de la Iglesia, Ruega por nosotros. Madre de la divina gracia, Ruega por nosotros.

Madre purísima, Ruega por nosotros. Madre castísima, Ruega por nosotros. Madre siempre virgen, Ruega por nosotros.

Madre inmaculada, Ruega por nosotros. Madre amable, Ruega por nosotros. Madre admirable, Ruega por nosotros.

Madre del buen consejo, Ruega por nosotros. Madre del Creador, Ruega por nosotros. Madre del Salvador, Ruega por nosotros.

Madre de misericordia, Ruega por nosotros. Virgen prudentísima, Ruega por nosotros. Virgen digna de veneración, Ruega por nosotros.

Virgen digna de alabanza, Ruega por nosotros. Virgen poderosa, Ruega por nosotros. Virgen clemente, Ruega por nosotros.

Virgen fiel, Ruega por nosotros. Espejo de justicia, Ruega por nosotros. Trono de la sabiduría, Ruega por nosotros.

Causa de nuestra alegría, Ruega por nosotros. Vaso espiritual, Ruega por nosotros. Vaso digno de honor, Ruega por nosotros.

Vaso de insigne devoción, Ruega por nosotros. Rosa mística, Ruega por nosotros. Torre de David, Ruega por nosotros.

Torre de marfil, Ruega por nosotros. Casa de oro, Ruega por nosotros. Arca de la Alianza, Ruega por nosotros.

Puerta del cielo, Ruega por nosotros. Estrella de la mañana, Ruega por nosotros. Salud de los enfermos, Ruega por nosotros.

Refugio de los pecadores, Ruega por nosotros. Consoladora de los afligidos, Ruega por nosotros. Auxilio de los cristianos, Ruega por nosotros.

Reina de los Ángeles, Ruega por nosotros. Reina de los Patriarcas, Ruega por nosotros. Reina de los Profetas, Ruega por nosotros.

Reina de los Apóstoles, Ruega por nosotros. Reina de los Mártires, Ruega por nosotros. Reina de los Confesores, Ruega por nosotros.

Reina de las Vírgenes, Ruega por nosotros. Reina de todos los Santos, Ruega por nosotros. Reina concebida sin pecado original, Ruega por nosotros.

Reina asunta a los Cielos, Ruega por nosotros. Reina del Santísimo Rosario, Ruega por nosotros. Reina de la familia, Ruega por nosotros.

Reina de la paz. Ruega por nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

San José, ruega por nosotros.

Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros. Luz de los Patriarcas, ruega por nosotros. Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros.

Casto guardián de la Virgen, ruega por nosotros. Padre nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros. Celoso defensor de Cristo, ruega por nosotros.

Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros. José, justísimo, ruega por nosotros. José, castísimo, ruega por nosotros.

José, prudentísimo, ruega por nosotros. José, valentísimo, ruega por nosotros. José, fidelísimo, ruega por nosotros.

Espejo de paciencia, ruega por nosotros. Amante de la pobreza, ruega por nosotros. Modelo de trabajadores, ruega por nosotros.

Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros. Custodio de Vírgenes, ruega por nosotros. Sostén de las familias, ruega por nosotros.

Consuelo de los desgraciados, ruega por nosotros. Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros. Patrón de los moribundos, ruega por nosotros.

Terror de los demonios, ruega por nosotros. Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.

San Miguel Arcangel, ruega por nosotros

San Gabriel Arcangel, ruega por Nosotros San Rafael Arcangel, ruega por Nosotros Santos Angeles Custodios, ruegen por Nosotros

Santos ángeles de Dios, ruegen por nosotros. San Juan Bautista, ruega por nosotros.

Santos Pedro y Pablo, ruegen por nosotros. San Andrés, ruega por nosotros. San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Santiago y San Juan, ruegen por nosotros.

Santa María Magdalena, ruega por nosotros. San Esteban, ruega por nosotros. San Ignacio de Antioquía, ruega por nosotros.

San Lorenzo, ruega por nosotros. Santas Perpetua y Felicidad, ruegen por nosotros. Santa Inés, ruega por nosotros.

San Gregorio, ruega por nosotros. San Agustín, ruega por nosotros. San Jeronimo, ruega por nosotros. San Atanasio, ruega por nosotros.

San Basilio, ruega por nosotros. San Martín, ruega por nosotros. San Juan Bosco, ruega por nosotros. San Benito, ruega por nosotros.

Santos Francisco y Domingo, ruegen por nosotros. San Francisco Javier, ruega por nosotros. San Juan María Vianney, ruega por nosotros.

Santo Tomas de Aquino, ruega por Nosotros. Santa Catalina de Siena, ruega por nosotros. Santa Teresa de Avila, ruega por nosotros. San Raimundo de Peñarfort, ruega por nosotros. San Patricio, ruega por nosotros.

Santos y Santas de Dios, Ruegen por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.

Muéstrate propicio, Líbranos, Señor. De todo mal, Líbranos, Señor. De todo pecado, Líbranos, Señor. De la muerte eterna, Líbranos, Señor. Por tu encarnación, Líbranos, Señor. Por tu muerte y resurrección, Líbranos, Señor. Por el envío del Espíritu Santo, Líbranos, Señor.

Nosotros, que somos pecadores, Te rogamos, óyenos. Jesús, Hijo de Dios vivo, Te rogamos, óyenos Cristo, óyenos Cristo, escúchanos.

Te pedimos, Señor, que seas nuestro socorro y protector. Salva a aquellos de entre nosotros que están en tribulación, apiádate de los humildes, levanta a los que han caído, muéstrate a los necesitados, cura a los enfermos, convierte a los extraviados de tu pueblo, sacia a los que tienen hambre, redime a nuestros cautivos, restablece a los que están débiles, alienta a los pusilánimes. Que todos los pueblos conozcan que Tú eres el único Dios, que Jesucristo es tu Siervo y que nosotros somos tu pueblo y ovejas de tu rebaño.

Señor Misericordioso y compasivo, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, perdónanos nuestras injusticias, faltas, pecados y errores. No tengas en cuenta ningún pecado de tus siervos y siervas, sino purifícanos con la purificación de tu verdad y endereza nuestros pasos para que caminemos en santidad de corazón y hagamos lo que es bueno y grato en tu presencia.

Sí, Señor, muestra tu rostro sobre nosotros para concedernos los bienes de la paz, para que seamos protegidos por tu mano poderosa, para que tu excelso brazo nos libre de todo pecado, y para que nos protejas de todos los que nos odian injustamente. Da concordia y paz a nosotros y a todos los habitantes de la tierra, como se la diste a nuestros padres cuando te invocaron santamente en fe y en verdad.

Que seamos obedientes a tu omnipotente y santo Nombre. Tú, Señor, les diste el poder del

Dales, Señor, salud, paz, concordia, firmeza

Tú, Señor, endereza su voluntad

hacia lo bueno y agradable en tu presencia, para que ejerciendo piadosamente, con paz y

reino por tu magnífica e indescriptible fuerza

para que atiendan sin falta al gobierno que les has dado

mansedumbre, el poder que les has dado, alcancen de Ti misericordia.

Tú eres el único capaz de hacer estas cosas e incluso bienes muy superiores entre nosotros. A ti te confesamos por medio de Jesucristo, el Sumo Sacerdote y protector de nuestras almas, por medio del cual sea dada a Ti la gloria y la magnificencia, ahora y de generación en generación, por los siglos de los siglos. Amén

Perdona y convierte a aquellos que están a favor de la muerte, la fornicación y perversiones, del robo, del secuestro, tráfico de personas, tráfico de órganos, de drogas, de armas, de la corrupción, el reniego, la violencia y la guerra, la idolatría y la injusticia, a los que te ofenden con leyes y costumbres de hombres olvidándose de tus mandamientos. Perdónanos y sálvanos. Señor mio, mi Jesus, no soy digno, ni santo, soy un pecador muy grande y aunque soy debil y no quiero sufrir, me cuesta cargar, aceptar y amar la cruz y seguirte, me cuesta aceptar la adversidad y la prueba, siento que no puedo con ello, ayudame, ayudanos, te ofrezco mis sufrimientos pasados y presentes, todo lo que soy y tengo, todos los momentos dificiles que he vivido y el dolor que he sentido, mis carencias,

mi soledad, mis problemas familiares, de trabajo y economicos, mi hambre, mis lagrimas,

mis enfermedades, te lo ofrezo todo como una ofrenda, como sacrificio vivo y consuelo para ti Mi Jesus, te los ofrezco para el perdon de mis pecados, los de mi familia, de mis seres

queridos, los de las animas del purgatorio, de nuestros difuntos y de todos los pecadores, te ofrezco mi adversidades y pruebas, pasadas y presentes para la conversion y salvacion de

mi familia y de cada uno por los que intecedo, pidiendote fuerza ante las pruebas, paciencia

y no perder la fe, ni perderme en la noche oscura, dame de ti para hacer tu voluntad bajo cualquier circunstancia y que nada ni nadie me separe de ti, fortaleceme en la fe, en la esperanza y en la caridad, ten piedad de mi, santificame para estar firme en el dia malo, ten piedad de mi familia, de mi pareja (N.), de nuestros Hijos (N.) y de nuestros seres queridos, ten piedad de aquellos que se han alejado o se encuentran confudidos, hagase en mi, en mi familia y en cada uno por los que intercedo tu Santa Voluntad. Oh Jesús mío me uno a ti, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas,

especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo,

por nuestros pecados y los del mundo entero. Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros. Amén.

Virgen María, en tu Corazón Inmaculado confiamos en esta hora trágica de la historia humana. Te entregamos y consagramos no solo la santa Iglesia, Cuerpo místico de tu Jesús, que pena y sangra en tantas partes, de tantos modos atribulada, sino también a todo el mundo, dilacerado por discordias profundas, abrasado en incendios de odio, víctima de sus propias iniquidades. Como la Iglesia y todo el género humano fueron consagrados al Corazón de tu Jesús, así desde hoy te sean perpetuamente consagrados también a ti y a tu Corazón Inmaculado, Madre nuestra y Reina del mundo, para que tu amor y ayuda apresuren el triunfo del Reino de Dios. Amén.

San Miguel Arcángel, Defiéndenos en la pelea contra Satanás y sus demonios; se nuestro amparo y protección; que el Altísimo te dé el poder y el permiso para que nos asistáis y que Dios haga oír su voz imperiosa para que expulse a Satanás y sus demonios que quieren hacer perder a la humanidad. Que tu grito: "Quién como Dios, nadie es como Dios", someta a Satanás y sus demonios bajo nuestros pies.

Defiéndenos en la lucha que mantenemos combatiendo “contra los principados y potestades, contra los caudillos de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos por los aires”. Ven en auxilio de los hombres que Dios creó incorruptibles a su imagen y semejanza, y a tan “alto precio rescatados” de la tiranía del demonio. Con las huestes de los ángeles buenos pelea hoy los combates del Señor, como antaño luchaste contra Lucifer, corifeo de la soberbia y contra sus ángeles apóstatas. Ellos no pudieron vencer, y perdieron su lugar en el Cielo. “Fue precipitado el gran dragón, la antigua serpiente el denominado diablo y Satanás, el seductor del universo: fue precipitado a la tierra y con él fueron arrojados sus ángeles”.

He aquí que el antiguo enemigo y homicida se ha erguido con vehemencia. Disfrazado de “ángel de luz” con la escolta de todos los espíritus malignos rodea e invade la tierra entera, y se instala en todo lugar, con el designio de borrar allí el nombre de Dios y de su Cristo, de arrebatar las almas destinadas a la corona de la gloria eterna, de destruirlas y perderlas para siempre. Como el más inmundo torrente, el maligno dragón derramó sobre los hombres de mente depravada y corrompido corazón, el veneno de su maldad: el espíritu de la mentira, de la impiedad y de la blasfemia; el letal soplo de la lujuria, de todos los vicios e iniquidades.

Los más taimados enemigos han llenado de amargura a la Iglesia, esposa del Cordero Inmaculado, le han dado a beber ajenjo, han puesto sus manos impías sobre todo lo que para Ella es más querido. Donde fueron establecidas la Sede de San Pedro y la Cátedra de la Verdad como luz para las naciones, ellos han erigido el trono de la abominación de la impiedad, de suerte que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse la grey. Oh invencible adalid, ayuda al pueblo de Dios contra la perversidad de los espíritus que le atacan y dale la victoria.

La Iglesia te venera como su guardián y patrono, se gloría que eres su defensor contra los poderes nocivos terrenales e infernales; Dios te confió las almas de los redimidos para colocarlos en el estado de la suprema felicidad. Ruega al Dios de la paz que aplaste al demonio bajo nuestros pies, para que ya no pueda retener cautivos a los hombres y dañar a tu Iglesia. Ofrece nuestras oraciones al Altísimo, para que cuanto antes desciendan sobre nosotros las misericordias del Señor, y sujeta al dragón, la antigua serpiente, que es el diablo y Satanás, y, una vez encadenado, precipítalo en el abismo, para que nunca jamás pueda seducir a las naciones.

Después de esto, confiados en tu protección y patrocinio, con la sagrada autoridad de la Santa Madre Iglesia, nos disponemos a rechazar la peste de los fraudes diabólicos, confiados y seguros en el Nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, Amen.

5ta Parte: Liberación

Me levanto hoy por medio de la poderosa fuerza, la invocacion de la Santisima Trinidad, por medio de la fe en sus tres personas, por medio de la confesion de la Unidad del Creador del Universo.

Me levanto hoy, por medio de la fuerza del nacimiento de Cristo y su bautismo, por medio de la fuerza de su crucifixion y de su sepulcro, por medio de la fuerza de su resurreccion y su asuncion, por medio de la fuerza de su descenso para juzgar el mal.

Me levanto hoy por medio de la fuerza del amor de Querubines, en obediencia de los angeles, en servicio de Arcangeles, en la esperanza que la resurreccion encuentra recompensa, en las oraciones de los Patricarcas, en las palabras de los Profetas, en las predicas de los Apostoles, en la inocencia de las Santas Virgenes, en las obras de todos los hombres de bien.

Me levanto hoy por medio del poder del cielo: Luz del sol, Esplendor del fuego, Rapidez del rayo, Ligereza del viento, Profundidad de los mares, Estabilidad de la tierra, Firmeza de la roca.

Me levanto hoy por medio de la fuerza de Dios que me conduce: Poder de Dios que me sostiene, Sabiduria de Dios que me guia, Mirada de Dios que me vigila, Oido de Dios que me escucha, Palabra de Dios que habla por mi, Escudo de Dios que me protege, Legiones de Dios para salvarme de trampas del demonio, de tentaciones de vicios, de cualquiera que me desee mal, lejanos y cercanos, solos o en multitud.

Yo invoco este dia todos estos poderes entre mi y el maligno, contra despiadados poderes que se opongan a mi cuerpo y alma, contra conjuros de falsos profetas, contra las leyes negras de paganos, contra las falsas leyes de los herejes, contra las obras y astucia de la idolatria, contra los encantamientos de brujas, forjas y hechiceros, contra cualquier conocimiento corruptor del cuerpo y del alma.

Cristo se mi escudo hoy, contra venenos, contra quemaduras, contra sofocacion, contra heridas, de tal forma que pueda yo recibir recompensa en abundancia.

Cristo conmigo, Cristo delante de mi, Cristo detras de mi, Cristo dentro de mi, Cristo debajo de mi, Cristo sobre mi, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo cuando me acuesto, Cristo cuando duermo, Cristo cuando me siento, Cristo cuando me levanto, Cristo en la anchura, Cristo en la longitud, Cristo en la altura, Cristo en el corazon de todo hombre que piensa en mi, Cristo en la boca de todo hombre que hable de mi, Cristo en los ojos de todos los que me ven, Cristo en los oidos de todos los que me escuchan.

Me levanto hoy por medio de la poderoza fuerza, la invocacion de la Santisima Trinidad, por medio de la fe en sus tres personas, por medio de la confesion de la Unidad del Creador del Universo, Amen.

Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu santo Nombre y suplicantes imploramos tu clemencia, para que, por la intercesión de la Inmaculada siempre Virgen María Madre de Dios, del Arcángel San Miguel, de San José Esposo de la Santísima Virgen, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, te dignes prestarnos

tu auxilio contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos que vagan por el mundo para dañar al género humano y para la perdición de las almas. Amén.

Señor y protector nuestro, atiende nuestra aflicción, porque se Han multiplicado quienes atormentan a tu hijo/a (N.) Tú que sostienes al que persevera, derrama tu bendición Abundante (+) sobre él/ella para que conozca a tu Salvador, Jesucristo, que venció las insidias del diablo. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Señor, tú eres nuestra defensa y nuestro refugio; te pedimos que (+) libres a tu hijo/a (N.) de la trampa de los demonios y de la palabra cruel de los perseguidores. Protégelo/a bajo la sombra de tus alas, rodéalo/a con el escudo de tu fortaleza y muéstrale la clemencia de tu salvación. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

La Santa Cruz (+) será nuestra luz, no será el demonio nuestro guía. ¡Apártate, Satanás! no nos sugieras cosas vanas, maldad es lo que brindas, bebe tu mismo tu veneno. Te exorcizamos todo espíritu maligno, poder satánico, ataque del infernal adversario, legión, concentración y secta diabólica, en el nombre y virtud de Nuestro Señor Jesucristo, para que salgas y huyas de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a imagen de Dios y redimidas por la preciosa Sangre del Divino Cordero. En adelante no oses, perfidísima serpiente, engañar al género humano, perseguir a la Iglesia de Dios, zarandear a los elegidos y cribarlos como el trigo. Te lo manda Dios Altísimo, a quien en tu insolente soberbia aún pretendes asemejarte, “el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.

Te lo manda Dios Padre te lo manda Dios Hijo; te lo manda Dios Espíritu Santo. Te lo manda la majestad de Cristo, el Verbo eterno de Dios hecho hombre, quien para salvar a la estirpe perdida por tu envidia, “se humilló a sí mismo hecho obediente hasta la muerte”; el cual edificó su Iglesia sobre roca firme, y reveló que los “poderes del infierno nunca prevalecerían contra ella, Él mismo había de permanecer con ella todos los días hasta el fin de los tiempos”. Te lo manda el santo signo de la Cruz y la virtud de todos los Misterios de la fe cristiana. Te lo manda la excelsa Madre de Dios, la Virgen María, quien con su humildad desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu orgullosa cabeza.

Te lo manda la fe de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de los demás Apóstoles. Te lo manda la sangre de los mártires y la piadosa intercesión de todos los Santos y Santas. Por tanto, maldito dragón y toda legión diabólica, te conjuramos por Dios vivo, por Dios verdadero, por Dios santo, que “de tal modo amó al mundo que entregó a su unigénito Hijo, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que viva la vida eterna”; cesa de engañar a las criaturas humanas y deja de suministrarles el veneno de la eterna perdición; deja de dañar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad. Huye Satanás, inventor y maestro de toda falacia, enemigo de la salvación de los hombres. Retrocede ante Cristo, en quien nada has hallado semejante a tus obras. Retrocede ante la Iglesia una, santa, católica y apostólica, la que el mismo Cristo adquirió con su Sangre. Humíllate bajo la poderosa mano de Dios. Tiembla y huye de nosotros, Tiembla y huye de (N,) que pertenece solo a Jesucristo que lo adquirió con su sangre y sacrificio en el calvario, huye por el sello del Espíritu Santo en su Bautismo, Tiembla y huye al ser invocado por nosotros el santo y terrible Nombre de Jesús, ante el que se estremecen los infiernos, a quien están sometidas las Virtudes de los cielos, las Potestades y las Dominaciones; a quien los Querubines y Serafines alaban con incesantes voces diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios de los Ejércitos.

Dios del Cielo y de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las Vírgenes, Dios que tienes el poder de dar la vida después de la muerte, el descanso después del trabajo, porque no hay otro Dios fuera de Ti, ni puede haber otros sino Tú mismo, Creador de todo lo visible y lo invisible, cuyo reino no tendrá fin:

humildemente te suplicamos que tu gloriosa Majestad se digne libramos eficazmente y guardamos sanos de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus infernales. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

6ta Parte: Invocación

Ven Espíritu Santo, ilumina los corazones de tus fieles y Enciende en ellos el fuego de tu amor (3 Veces)

Espíritu Santo, renueva nuestra vida, nuestra familia, nuestros corazones, a toda la iglesia y la faz de la tierra.

“Glorioso Dios, ilumina las tinieblas de nuestro corazón y danos fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta, sentido y conocimiento, Señor, para que cumplamos tu santo y verdadero mandamiento, Amen.

Ven, Espíritu Santo, fuente de toda bondad, de toda pureza, de todo amor, de todo consuelo, de toda verdad e invade con tu santa presencia todo nuestro ser. Vengan, ángeles del cielo, para rodear, proteger y limpiar con la santa luz de Dios toda área desocupada por las fuerzas del mal. Te pido, Espíritu Santo, que penetres en todo nuestro ser, creando en cada uno de nosotros la imagen de Jesucristo, concédenos tus dones, virtudes y carismas, despierta en cada uno de nosotros hambre y sed de la santa Palabra de Dios y conocer por tu revelación tu santo misterio.

Conságranos en la verdad y danos el discernimiento espiritual para distinguir entre lo falso y lo verdadero, interpretar las sagradas escrituras y los signos de los tiempos, nos reveles tu santa voluntad y la cumplamos como tú lo quieres, inspira nuestros pensamientos, sentimientos, palabras, y actos, santifica nuestros labios para anunciar el evangelio, guíanos y llénanos hasta rebosar de la vida y amor de mi Señor Jesucristo. Danos la gracia santificadora, concedemos los medios para hacer lo que tú quieres y querer lo que tú haces. Ven, Espiritu Santo sobre cada uno de nosotros por los que intecedo y sobre (N.)

Ven, Espíritu Santo, y desde el cielo envía los rayos de tu virtud. Ven, Padre de los pobres; ven, dador de tus dones; ven, de las almas Luz. Consolador magnífico, del alma dulce huésped, suavísimo dulzor. Descanso en la fatiga, brisa en ardiente estío, consuelo en el dolor. Oh lumbre dichosísima, inunda en resplandores el corazón del fiel. Sin tu divina gracia nada hay puro en el hombre pobre de todo bien. Lava el corazón sórdido; riega el que está marchito; sana el que enfermo está. Doblega al duro y rígido; inflama al tibio y rige al que extraviado va. Da a tus oyentes súbditos que sólo en ti confían el septiforme Don. Danos preciosos méritos, danos dichosos tránsito y eterno galardón.

7ma Parte: Sello

(+) Con del dedo pulgar en alto hacer la señal de la Cruz diciendo a uno mismo y los demas: Sangre Preciosa de Cristo Cubrenos, Salvanos, Liberanos, Protegenos, Sananos

Señor Jesús, en tu nombre y poder, sello en este momento con tu sangre preciosísima Señor Jesucristo y con tu Santa Cruz (+) a mí, a mi pareja (N.), a nuestros hijos (N.), a (N.), a nuestros familiares, a todos y cada uno por los que intercedo.

Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de tu Sangre Preciosa sellamos toda persona, hechos o acontecimientos a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos del infierno, y en el mundo en el cual nos movemos hoy.

Con el Poder de la Sangre de Jesús rompemos toda interferencia y acción del maligno. Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares

y lugares de trabajo a la Santísima Virgen

acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestra casa, todos los que la habitan (nombrar a cada una de ellas), las personas que el Señor enviará a ella, así como los alimentos y los bienes que Él generosamente nos envía para nuestro sustento.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos, y en fe colocamos un círculo de Su Sangre alrededor de toda nuestra familia.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos los lugares en donde vamos

a

estar este día, y las personas, empresas

o

instituciones con quienes vamos a tratar

(nombrar a cada una de ellas).

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestro trabajo material y espiritual, los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos, las carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.

Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes y dirigentes de nuestra Patria a fin de que Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.

Te agradecemos Señor por Tu Sangre y por Tu Vida, ya que gracias a Ellas hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo.

Coloco en nosotros y entre nosotros, tu Santa Cruz y Sangre Bendita Señor Jesús como sello de protección para que no vuelvan mas ninguno de estos males, ni espíritus malignos, ni almas condenadas, ni fantasmas, ni demonios, ni en el presente, ni en el futuro, ni del mismo tipo, ni clase, ni de naturaleza parecida, ni de uno o más de ellos. Así sea, (+) en el nombre del Padre, en el Nombre del Hijo y en el Nombre del Espíritu Santo, Amen.

«Bendito el Señor, que escuchó mi voz suplicante; el Señor es mi fuerza y mi escudo: en él confió mi corazón; me socorrió, y mi corazón se alegra y le canta agradecido»

Ha triunfado el León de la tribu de Judá, el Retoño de David

Soy hijo de Dios Soy amigo de Cristo Estoy unido con el Señor y soy un espíritu con Él

He sido comprado por precio: pertenezco a Dios Estoy completo en Cristo Estoy seguro que todas las cosas ayudan a bien

Estoy libre de toda acusación condenatoria No puedo ser separado del amor de Dios He sido confirmado, ungido y sellado por Dios

Confío en que la buena obra que Dios comenzó en mí será perfeccionada Estoy escondido con Cristo en Dios El Señor es mi unico Dios

Puedo hallar gracia y misericordia en tiempo de necesidad He nacido de Dios y el mal no me toca Fui elegido y designado por Dios para llevar fruto

Soy templo de Dios Soy colaborador de Dios

Estoy sentado con Cristo en los lugares celestiales

Soy hecho de Dios, creado para buenas obras Tengo acceso a Dios con seguridad y confianza Estoy bajo el amparo del Altisimo, debajo de sus alas estoy seguro

Señor en tu voluntad esta, mi paz. El Señor es mi pastor, nada me faltara Hagase en mi conforme a tu palabra

Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo Amén, Amen, Amen.