Está en la página 1de 2

El Secreto

La Vaca

Existe un secreto que se conoce desde hace miles de años,
y ha pasado de generación en generación. Muchos líderes y
personajes de la historia lo conocían y lo aprovecharon,
logrando
éxito,
poder
y
prosperidad.
El Secreto es la “Ley de la atracción”, tesis que postula que
los pensamientos positivos atraen riqueza, salud, felicidad y
relaciones. La ley de la atracción es una ley natural, como
lo es por ejemplo la Ley de la gravedad. Como tal, es
imparcial.
Nada aparecerá en su vida a menos que la invoque a través
de pensamientos persistentes.
Los pensamientos son magnéticos y tienen una frecuencia.
Cuando usted tiene un pensamiento, este es enviado hacia
el universo, y magnéticamente atrae aquellas cosas que
están
en
la
misma
frecuencia.
En consecuencia, si usted quiere cambiar algo en su vida,
cambie la frecuencia, al cambiar sus pensamientos.
Sus pensamientos actuales están creando su vida futura.
Aquello en lo que piensa más a menudo, aquello en lo que
más se enfoca, aparecerá en su vida. Su pensamiento se
convierte en cosas. Repítalo y grábelo en su consciencia y
sub-consciente: sus pensamientos se convierten en cosas.
Las personas exitosas, las que han atraído la abundancia a
su vida, han usado El Secreto para hacerlo, en forma
consciente o inconsciente. Ellos sólo tienen pensamientos
de riqueza y abundancia, y no se permiten tener ideas
contradictorias
en
sus
mentes.
Por el contrario, quienes no tienen lo que desean, es
simplemente porque pasan más tiempo pensando en lo que
no quieren que en lo que realmente quieren.
Nos demos cuenta o no, siempre estamos pensando. Para
la mayoría, el único momento en el que no pensamos es
cuando dormimos. Sin embargo, la ley de la atracción sigue
funcionando con el último pensamiento antes de ir a la
cama. Asegúrese entonces que sus últimos pensamientos
antes de dormir sean buenos pensamientos.
Para saber lo que usted está pensando, pregúntese cómo se
siente. Las emociones son herramientas valiosas para
conocer instantáneamente lo que está pensando. Es
imposible sentirse mal y a la vez tener buenos
pensamientos.
Cuando usted se siente mal, está en la frecuencia de atraer
más cosas malas. Si se siente bien, estará atrayendo en
forma poderosa cosas buenas.
El sentimiento de amor produce la frecuencia más alta que
puede cualquier persona emitir. Mientras mayor es el amor
que siente y proyecta, estará atrayendo mayor poder.

La historia cuenta que un viejo maestro deseaba enseñar a
uno de sus discípulos que la vida de conformismo y
mediocridad no permite superar los obstáculos que impiden
triunfar.
Para impartir su lección al joven, el maestro decidió que
aquella tarde visitaran juntos algunos de los parajes más
pobres de la provincia. Después de caminar un largo rato
encontraron el vecindario más triste y desolador de la
comarca y se dispusieron a buscar la más humilde de todas
las viviendas.
En una casucha a medio derrumbarse de apenas seis
metros cuadrados vivían ocho personas. El padre, la madre,
cuatro hijos y dos abuelos todos se las arreglaban para
acomodarse de cualquier manera en aquel reducido
espacio.
Sus ropas viejas y remendadas, y la suciedad y el mal olor
que envolvía a sus cuerpos, eran la mejor prueba de la
profunda miseria que ahí reinaba.
Curiosamente, en medio de este estado de penuria y
pobreza total, la familia contaba con una sola posesión,
extraordinaria bajo tales circunstancias, una vaca.. una
flacuchenta vaca cuya escasa leche proveía a la familia un
poco de alimento para sobrevivir.
Y allí, el maestro y su discípulo pasaron la noche. Al día
siguiente, muy temprano, asegurándose de no despertar a
nadie, el anciano maestro le dijo en voz baja a su discípulo:
“Es hora de que aprendas la lección que nos trajo a estos
parajes”.
Ante la incrédula mirada del joven, y sin que éste pudiera
hacer algo para evitarlo, súbitamente el anciano sacó una
daga que llevaba en su bolsa y de un solo tajo degolló a la
pobre vaca que se encontraba atada en la puerta de la
vivienda.
¿Qué has hecho maestro? – dijo el joven susurrando para
no despertar a la familia. ¿Qué lección es ésta que deja a
una familia en la ruina total? ¿Cómo has podido matar esa
pobre vaca que era su única posesión?
Un año más tarde los dos hombres decidieron pasar por
aquel paraje para ver qué había ocurrido con la familia.
Buscaron en vano la humilde vivienda, pero donde se
encontraba la ruinosa casucha ahora se levantaba una casa
grande. Se detuvieron por un momento para observarla a
distancia, cual sería su sorpresa cuando, del interior de la
casa, vieron salir al mismo hombre que un año atrás les
había dado posada. Sin embargo, su aspecto era totalmente
distinto. Sus ojos brillaban, vestía ropas limpias, iba aseado
y su amplia sonrisa mostraba que algo significativo había
sucedido.
Rápidamente se dispusieron a saludarlo para averiguar qué
había ocasionado tal cambio en la vida de esta familia. El
hombre que ignoraba que el joven y su maestro habían sido
los causantes de la muerte de la vaca les contó cómo,
casualmente el mismo día de su partida, algún maleante,
envidioso de su escasa fortuna, había degollado
salvajemente al pobre animal.
Por mucho tiempo, la leche que producía la vaca había sido
su única fuente de sustento. Más aún, poseer este animal
les había ganado el respeto de los vecinos. Sin embargo –
continuó el hombre de aquel trágico día, nos dimos cuenta
que nuestra propia supervivencia se vería amenazada,
entonces decidimos limpiar el patio en la parte de atrás de
la casucha.. conseguimos algunas semillas y sembramos
hortalizas y legumbres para alimentarnos
Pasado algún tiempo, nos dimos cuenta que la improvisada
granja producía mucho más de lo que necesitábamos para
nuestro sustento, así que comenzamos a venderle algunos
vegetales que nos sobraban a nuestros vecinos y con esa
ganancia compramos más semillas.
El joven, quien escuchaba atónito la increíble historia,
entendió finalmente la lección que su sabio maestro quería
enseñarle. La vaca, además de ser su única posesión, era
también la cadena que los mantenía atados a una vida de
conformismo y mediocridad.
Conclusión: “Que el verdadero enemigo del éxito no es el
fracaso, como muchos piensan, sino el conformismo y la
mediocridad”.

Intereses relacionados