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Filosofía y Revolución

De Hegel a Sartre y de Marx a Mao
de Raya Dunayevskaya

F ilosofía y Revolución: D e H egel a M ao y de M a rx a Sartre
Título original en inglés: P hilosophy a n d Revolution
Traducción de: Ofelia Castillo, A níbal L ea l y M arcela Suárez.
R evisión y Transcripción: de F ernando A lan L ópez Bonifacio 2012.

Im preso en M éxico.

... Cuando la estrecha form a burguesa h a sido arrancada, ¿qué es la riqueza,
sino la universalidad de las necesidades, capacidades, goces, poderes
productivos, etc., de los individuos, producidos por el intercam bio
universal? ¿Qué sino el pleno desarrollo del control hum ano sobre las
fuerzas de la naturaleza — tanto las de su propia naturaleza com o las de la
llam ada "naturaleza"? ¿Qué sino la elaboración absoluta de sus
disposiciones creadoras, sin otra condición previa que su evolución
histórica antecedente que hace de la totalidad de esta evolución — o sea la
evolución de todos los poderes hum anos com o tales, sin que hayan sido
m edidos p o r ninguna vara de m edir previam ente adoptada— un fin en si
m ism o? ¿Qué es, sino una situación en la que el hom bre no se reproduce a
sí m ism o en form a determ inada alguna, pero sí produce su totalidad? ¿En la
que no busca seguir siendo algo form ado por el pasado, sino que está en el
m ovim iento absoluto de lo por venir?
Karl M arx

PREFACIO A LA EDICIÓN ALEMANA
Erich From m
Pocos sistem as de pensam iento han sido tan desvirtuados, convirtiéndose a
veces en su opuesto, com o el de Karl M arx. Joseph Schum peter — el gran
teórico conservador de la econom ía política— expresó en cierta ocasión
este desvirtuam iento m ediante una analogía hipotética: si alguien hubiera
descubierto E uropa en tiem pos de la Inquisición y conjeturara por ello que
en tal organización se reflejaba el espíritu de los Evangelios, se estaría
com portando com o aquellos que ven cristalizadas las ideas de M arx en el
com unism o soviético.
Si sem ejante deform ación sólo aflorara entre los detractores del
m arxism o, difícilm ente sorprendería. Lo insólito es que surja entre sus
"propugnadores", quienes convencen al resto del m undo de que su
ideología expresa las ideas de M arx. Esto h a llegado a un grado tal en
N orteam érica y Europa, m erced a lo eficaz de la propaganda soviética, que
no sólo se cree hallar en el sistem a ruso el cum plim iento del socialism o,
sino que se piensa estar frente a un régim en revolucionario que se propone
la subversión m undial, en lugar de ante una form a reaccionaria y
burocrática de capitalism o de Estado.
Las ideas de M arx únicam ente pueden com prenderse cuando se
conocen al m enos los fundam entos de la filosofía hegeliana. Em pero, es
reducido el núm ero de quienes están siquiera fam iliarizados con ellos,
sucediendo que en el m ejor de los casos se adoptan unos cuantos lemas
com o sucedáneos de un saber genuino. ¿Y qué ocurre con los epígonos de
M arx, quienes además de hablar en su nom bre plantean una propuesta m ás
seria que la de Stalin? Nos referim os a Lenin, Trotsky, M ao o incluso al
"intruso" Sartre. Lo cierto es que poco se encontrará en sus textos que
ayude a u na com prensión objetiva del problem a, pues bastante de lo ahí
expuesto aparece subordinado a las posturas políticas del autor.
El resultado de todo esto es que aquellos que buscan acercarse a las
teorías que influyen en gran parte del m undo actual se enfrentan a graves
dificultades para form arse una im agen correcta de las m ismas.
R aya D unayevskaya se halla extraordinariam ente dotada para cerrar
este hiato en nuestro acervo cognoscitivo. Se trata de una autora que no
sólo posee una gran erudición y aptitud respecto del tem a — cualidades de
suyo desusadas, sin ser por eso únicas— , adem ás de una incorruptible
objetividad com o debe convenir a todo estudioso, sino que — algo m ucho

m ás raro— alienta en ella una apasionada actitud política jam ás rayana en
la irracionalidad o el fanatism o. Em pero, quizás lo m ás im portante es que
su pensam iento está im pregnado de la convicción de que el socialism o y la
libertad se entrelazan de m anera indivisible y no pueden sino existir juntos.
P or lo tanto, surge ante nosotros la figura de una hum anista radical que cree
profundam ente que el m ejoram iento y el bienestar de la especie pueden
lograrse sin la pérdida de la libertad individual, es decir, a través de un
nuevo hum anism o.
Este libro se ha visto considerablem ente enriquecido con la exposición
acerca de las revoluciones africanas, las revueltas en E uropa Oriental, el
m ovim iento de los jóvenes y el M ovim iento de Liberación Fem enina.
A todo aquel que se interese seriam ente en las fuerzas que form an — y
deform an— el presente y el futuro, esta obra h a de serle recom endada
encarecidam ente.

INTRODUCCIÓN
Puesto que la transform ación de la realidad es básica para la dialéctica
hegeliana, la filosofía hegeliana vuelve a la vida, una y otra vez, en todos
los períodos de crisis y transición, en el m om ento de alcanzarse un nuevo
punto recurrente histórico, en el m om ento en que la sociedad establecida ha
sido m inada y se construyen los cim ientos para un nuevo orden social. El
hecho de que hubiera un núm ero antes nunca alcanzado de estudios sobre
Hegel, de ediciones de H egel, de traducciones de Hegel y de congresos
sobre H egel en 1970, entrecruzándose con celebraciones de Lenin como
filósofo, puede haber parecido una pura coincidencia: era el bicentenario
del nacim iento de H egel y el centenario del de Lenin. Sin em bargo, el
hecho burdo es que la crisis m undial — económ ica, política, racial,
educativa, filosófica, social— todo lo penetra. N inguna faceta de la vida,
incluidas las cárceles, se salvó de la opresión de la crisis — y de su opuesto
absoluto en pensam iento. B rotó un ham bre apasionada por una filosofía de
la liberación.
N o m uchos profesores de filosofía se sintieron vinculados al Soledad
B rother que fue m uerto a tiros en 1971. Pero la dim ensión negra está tan
profundam ente asentada en la "negatividad absoluta", en el deseo por
nuevos com ienzos a través de la solución "silogística" a la enajenación, que
el descubrim iento de la dialéctica de la liberación por G eorge Jackson en
ese agujero infernal, la cárcel de San Quintín, de ninguna m anera puede bo­
rrarse m otejándolo de "accidental", o com o una reducción blackpantheriana de la filosofía a m aoísm os políticos tales com o "el poder surge
de la boca del fusil". Después de todo, el propio H egel vivió en un punto
recurrente de la historia m undial, conform e la B astilla fue tom ada por
asalto y la gran revolución francesa se inició com o una expansión tan nueva
en ideas com o en la libertad del pueblo. De m anera term inante, la dialéctica
de H egel h a sido llam ada "el álgebra de la revolución".
Cierto que el interés público por Hegel, extraordinariam ente difundido
(tanto en los rincones m ás rem otos del globo com o en las m etrópolis),
brotó vía M arx, Lenin y M ao. Tam bién es cierto que las "nuevas pasiones y
nuevas fuerzas" — los negros y las liberacionistas, la juventud antibelicista
y los trabajadores de base, esforzándose por unir filosofía y revolución, sin
lo cual el "sistema" no puede ser arrancado de raíz y liberado el poder
creador hum ano— explican la actualidad del hum anism o de Marx. Pero no
es cierto, com o lo verem os m ás tarde, que este nuevo auditorio haya sido

no era una fuerza que atrajera a las m asas. pudieran encontrarse. el intelectual y el obrero. No fue sino con el surgim iento y el crecim iento de un m ovim iento a p a rtir de la práctica. ninguna revolución proletaria surgió que se equiparara con la revolución rusa surgida de la Prim era G uerra M undial. el concepto de la población com o "un solo hom bre" — todo hom bre.parado en seco p or estas y otras interpretaciones de H egel sin siquiera preocuparse por leer algo del propio Hegel. no suelta el conocim iento ab ­ soluto. im pulsa. Sea lo que fuere lo que de nuevo ten ía el existencialism o sartreano com o filosofía. D ebido a que el enraizam iento de M arx en H egel y el "regreso" de Lenin a H egel en los m om entos recurrentes de la historia ilum inan los problem as de nuestros días. no pudo labrar la nueva tierra. y. A unque estos absolutos son analizados p or lo com ún com o "fines". intenta ver por qué dos revo­ lucionarios m arxistas — León Trotsky y M ao Tse-tung— y un filósofo no m arxista. desde el punto ventajoso de las necesidades de hoy. el descubridor de un continente de ideas totalm ente nuevo — el m aterialism o histórico— basó su filosofía de la liberación en la praxis del proletariado tanto com o en la dialéctica de Hegel. un extraño que m ira hacia adentro porque está deseoso de cam biar y no solam ente de interpretar el m undo. aislado de éstas. A l inicio de la prim era guerra m undial y ante el colapso trem endo de la socialdem ocracia alem ana. nada pudieron hacer para llenar el vacío teórico del m ovim iento m arxista que persistía desde la m uerte de Lenin. Jean-Paul Sartre. que . a m ediados de la sexta década — que em pezó con las revoluciones de la Europa oriental y continuó con la revolución africana. L a objetividad de la actual sed de teoría h a llevado a esta autora a exam inar. esta autora los considera com o nuevos puntos de partida. m ujer y niño— que habría de abatir el capitalism o y establecer una sociedad totalm ente nueva. "A lternativas". A pesar del holocausto de la Segunda G uerra M undial. Lenin sintió un im pulso súbito por volver a la dialéctica hegeliana conform e cavaba cada vez m ás hondo en busca de un nuevo "concreto universal". la idea absoluta. "¿Por qué H egel? ¿Por qué hoy?" L a segunda parte. Fue necesario un nuevo punto recurrente de la historia para que estos opuestos. com o si la negatividad absoluta no fuera inherente a ellos. tanto los análisis de M arx sobre la "búsqueda de universalidad" proletaria com o el "en sí" de los absolutos hegelianos. la m ism a que abanderó a la revolución negra de los Estados Unidos— . M arx. el pensam iento absoluto. L a negatividad absoluta im pregna. sus elaboraciones filosóficas son tan nucleares com o las propias obras de Hegel para la parte prim era de este libro.

U na nueva generación com pleta de revolucionarios. L a verdad am arga es que no existe una vía para lograr nuevos com ienzos sin pasar por lo que H egel llam ó "la seriedad. Debo confesar que la tentación de em pezar por el final. el sufrim iento. Siem pre he creído que en nuestra época la teoría sólo puede desarrollarse plenam ente cuando se asienta en lo que las propias m asas hacen y piensan. quienes atravesando los cincuentas m acartistas. blancos y negros. haber em pezado por el fin habría hecho im posible com prender el "¿por qué ahora?" del "¿por qué Hegel?" L a preocupación p or lo que León Trotsky llam ó "la m oneda m enuda de las preguntas concretas" siem pre h a sido el cam ino a seguir. fueron despertados rudam ente de su letargo. m ucho después de haber roto con el "hegelism o". de hecho. . R ehusaron separar sus propios sentim ientos de enajenación en las torres de m arfil de la educación respecto de su oposición tanto al racism o com o a la guerra im perialista de Estados U nidos en V ietnam . Incluso los intelectuales norteam ericanos. . o de revoluciones abortadas en París y Checoslovaquia. cuando el activism o insensato cree que es la respuesta al ham bre actual de teoría. En una palabra. se d elei­ taban en la euforia de la ilusión de un "fin de la ideología". la paciencia y el trabajo de lo negativo". en África. Son estas "nuevas pasiones y nuevas fuerzas" — en Europa oriental o en África. Así fue durante la vida de la Segunda Internacional.una nueva etapa del conocim iento se hizo real. en París o Berkeley— las que form an el eje de la parte tercera: "La realidad económ ica y la dialéctica de la liberación". o de revueltas en Japón y en Estados U nidos— rehusó ser acallado tanto en la prá ctica com o en la teoría. aunque sí tengo la satisfacción en este sentido de expresar mi deuda de gratitud hacia el jo v en estudioso de Pekín. el m ovim iento a partir de la práctica — tuviera la form a de revoluciones francas en Europa Oriental. de toda dialéctica". El vacío teórico del m ovim iento m arxista h a persistido hasta ahora. no a partir de los absolutos m ísticos de H egel sino de los principios revolucionarios de M arx. en A sia o en el sur de Estados Unidos. por las inquietudes inm ediatas de nuestro período crítico. fue difícil de resistir para quien vive en un país cuyo em pirism o form a parte de su propio organism o. D eploro profundam ente el no poder agradecer por su nom bre a los m arxistas-hum anistas euroorientales que colaboraron en el capítulo 8 sobre las revueltas de la Europa oriental. Pero. Caracterizó a la Tercera Internacional que siguió a la m uerte de Lenin. P or eso m ism o fue por lo que el M arx m aduro persistió en repetir. había nacido. que la dialéctica de H egel era "la fuente. en Cuba. . Lo m ism o es válido para algunos jóvenes chinos que ayudaron en la concepción de "El pensam iento de M ao Tse-tung".

abril de 1973. así com o en conferencias liberacionistas. a jóvenes. Considero que Filosofía y revolución es tanto su obra como la mía. a quien entrevisté en H ong Kong en 1966 y quien ayudó entonces tam bién con la investigación para ese capítulo. a negros e indios. M ichigan. . R aya D unayevskaya Detroit. Dos borradores del libro com pleto fueron som etidos para su discusión y corrección a trabajadores de base.Chiu-Chao.

Primera Parte ¿Por qué Hegel? ¿Por qué Hoy? .

Bookman. Sartre L a historia tiene su propia m anera de ilum inar una obra filosófica seria. m etafísico. y en este libro utilizo mi propia traducción." 1 1 Yo fui la primera en traducir los comentarios filosóficos de Lenin a las obras de Hegel. y. el colapso del m arxism o oficial (la Social D em ocracia A lem ana). M arx [. Lenin. a un nuevo estudio del idealism o hegeliano— contiene lecciones aplicables a nuestra época. sino un esfuerzo vivo por abarcar desde adentro la condición hum ana en su totalidad. m uerto. Y la historia de la Prim era G uerra M undial — que causó. por una parte. así la filosofía. por otra parte. diré que todos som os escritores m etafísicos. [. . tosco. Sus estudios le indujeron a Lenin a concluir que: "El idealism o inteligente está m ás cerca del m aterialism o inteligente que el m aterialism o estúpido. . en lugar de estúpido . . El lector puede consultar la traducción "oficial" publicada . Tal lo que sucede ahora con la filosofía hegeliana. 354. Idealism o dialéctico en lugar de inteligente. 1958). se vuelve contra el m undo aparente. que apareció como el Apéndice B de la primera edición de mi obra Marxism and freedom (Nueva York.] en la m edida en que [nuestra época] nos h a hecho tocar nuestros lím ites. com ienza a construir casas y a poblar la tierra. p.] Porque la m etafísica no es una estéril discusión acerca de nociones abstractas que nada tienen que ver con la experiencia. no desarrollado. . A sí com o Prom eteo. condujo al m aterialista m ás m ilitante de todos. habiéndose proyectado hacia el m undo.Capítulo 1 La Negatividad Absoluta como Nuevo Comienzo E l in cesan te m ovim iento de las ideas y de la h isto ria La dialéctica de la negatividad [es] el principio im pulsor y creador. habiendo robado el fuego del cielo.

No obstante. Así. y se vuelva a la dialéctica com o "el álgebra de la revolución". 268]. sea que uno piense que la filosofía hegeliana es una ontología cerrada e im penetrable. Jean H yppolite consideró natural que en Italia. durante la depresión.Paradójicam ente. H egel. quieren conservar a Hegel en un m undo ontológico cerrado. Los absolutos de H egel han ejercido siem pre u na fuerza sim ultánea de atracción y repulsión. Editorial Cartago. 1960. p. N o obstante. p. en Obras Completas. P or lo contrario. I. en la F rancia cartesiana. se destaca la razón de esta actitud am bivalente. perm aneció casi desconocido hasta la crisis. prim ero de M arx y después de Lenin. B enedetto Croce considerase que había llegado el m om ento de un "ajuste final de cuentas" con H egel (Lo vivo y lo m uerto de la filo so fía de H egel). cada vez que una crisis profunda envuelve al m undo. no sólo pragm atistas sino tam bién neocartesianos. 276 [V. . 38. arrojasen una verdadera m ortaja sobre la "negatividad absoluta". Charles A. por ejem plo. De todas m aneras. en su ensayo sobre H egel para la Encyclopaedia o f Social Sciences. hay en nuestros días académ icos hegelianos que están tan ansiosos p o r enviar a H egel a la academ ia. tanto m ás cuanto que las sucesivas "m anifestaciones del espíritu universal" com prueban siem pre su propia incapacidad para realizar este principio y "perecer". Lenin. tan im previsible era la "extraña paradoja de que se por Moscú en 1961: Lenin. que había "traducido" el m ovim iento de la gran revolución francesa al m étodo dialéctico. la influencia de la historia objetiva afirm ó a la filosofía hegeliana en el principio de la libertad. Cuadernos filosóficos. Así. E sta doble relación de odio-am or h a hecho que no sólo m aterialistas sino tam bién idealistas. 38. sobre todo en los países "com unistas". en 1907. Collected works. desde entonces H egel exhibió u na vida m uy intensa. señaló que no fue M arx quien "atribuyó" una interpretación revolucionaria a la dialéctica hegeliana sino que la naturaleza m ism a de ésta era "revolucionaria". o que se la considere com o la vía abierta a partir de la cual se puede contem plar el desarrollo de la hum anidad com o totalidad. que concuerdan m uy bien con los "com unistas" que. Beard. por sus propias razones. vol. donde constante­ m ente se ocupan de separar al "m aterialism o científico" de M arx de los "absolutos m ísticos" de Hegel. Buenos Aires. lo cierto es que Hegel m ismo no descartó la realidad cuando entró en el reino del "pensam iento puro". Pero m ientras m ás perecen las diversas m anifestaciones. vol. la m ente enciclopédica m ás profunda del siglo XIX . purificado de las "subversiones". m ás vuelve a reaparecer la "Idea autoconsciente".

pasando por E l ser y el tiempo ontológico de H eidegger hasta el élan revolucionario de Sartre. Pero Sartre. vols. vol. Nueva York. 3 Jean-Paul Sartre. edic. 954 [Karl Marx. el verdadero reino de la libertad" 4 M ás adelante analizarem os por qué el existencialism o no se enfrentó con las afirm aciones de M arx en el sentido de que el com unism o no era "la m eta del desarrollo hum ano. Nueva York." 3 Por lo tanto. especialm ente desde que el M arx m aduro la expresó com o "el desarrollo de la potencia hum ana que es su propio fin. fue una revuelta contra el "sistema" de Hegel. 8 ]. el existencialism o debía verse im pulsado a form ular la clara distinción de M arx entre soluciones económ icas — abolición de la propiedad privada— y relaciones hum anas creadoras. alguien pueda afirm ar que lo absoluto no es el hom bre . La "carencia" que el existencialism o sentía no estaba tanto en su relación con H egel-M arx sino en su relación con la realidad existente. 1969.hubiese llegado a asociar a Hegel con la corriente existencialista cuyos precursores habían sido críticos del sistem a hegeliano " . Baste con señalar aquí que durante la turbulenta década de 1960 no bastaba ya con actuar com o si la afirm ación de que "el hom bre es absoluto" significase sólo el individuo y no los hom bres y las m ujeres sociales. al inglés por Benita Eisler.. 5. 1906. trad. por Charles H. desde sus orígenes en la religiosidad de Kierkegaard.2 Es cierto que el existencialism o. Siglo XXI. diríam os que tanto subjetiva com o objetivam ente (la resistencia). Chicago). edic. George Braziller. después de sus experiencias en la resistencia y en los debates del período de posguerra con los ideólogos com unistas. 2. aún hoy. 1965. Situations. 4 Karl Marx. El capital. consideró necesario expresar su indignación ante las trivialidades form uladas acerca de lo absoluto: "Es lam entable que. Capital (vol. p. Basic Books. México. hasta tal punto form a parte de "lo am ericano" com o organism o. 1. la form a de la sociedad hum ana". p. 8 vols. . traducido al inglés por John O'Neill. Tan integral es el em pirism o. Kerr and Company. Y fue tam bién esta carencia la que caracterizó a la nueva generación de revolucionarios de los Estados Unidos. p. históricos. 3. vol. que aun aquellos que quieren erradicar el capitalism o — los jóvenes que han tom ado conciencia de sí m ism os com o revolucionarios vinculando su sentim iento de la alienación académ ica con la teoría de M arx de la alienación de clase— siguen separando lo que la historia h a unido: los com ienzos de M arx com o un "nuevo hum anism o" y la culm inación de la filosofía hegeliana en la Idea 2 Véase el Prefacio de Jean Hyppolite a su libro Studies on Marx and Hegel. después de E l ser y la nada. 315. 1909. 1975-1977. 3.

Ciencia de la lógica. Nueva York. que siguen relegados al ám bito académ ico. G. F. directa del alemán por Augusta y Rodolfo Mondolfo. si el descubridor de la negatividad absoluta incluso hubiese afirm ado que era capaz de hacer "m ilagros". H. Struthers. p. ¿cómo habría podido detener el incesante m ovim iento de la dialéctica sim plem ente porque su plum a había term inado de escribir la E nciclopedia de tas ciencias filosóficas? En todo caso. Pero el principio general no explica el problem a concreto: ¿Por qué. p. lo que tenem os que hacer es exam inar la filosofía hegeliana tal com o es. vol. (Todas las citas remiten a esta edición. vol.) [G. cuando no un retroceso al concepto platónico del filósofo-rey.Absoluta. com o lo expresara el m ism o Hegel. The science o f logic. trad. su idea absoluta. 2.. F.5 ¿por qué no som eter sus absolutos a dicho m étodo? ¿Por qué no revertir la película de los absolutos de H egel hasta su prim era crucial aparición en público en la Fenom enología del espíritu y som eter el conocim iento absoluto a la prueba? ¿Por qué no verificar la lógica de la Ciencia de la L ógica de Hegel. Hegel. teodicea especulativa— . 2. es decir. Hegel. 562]. Esto no equivale a decir que podam os descartar inm ediatam ente la afirm ación de que los absolutos de H egel son una m era reform ulación de los absolutos de A ristóteles. Johnston y L. la m adurez de la época obliga a una confrontación. y tam bién para la "gestación" de la historia en que 5 G. y especialm ente a la nuestra. no sólo con la realidad existente sino tam bién con la dialéctica hegeliano-m arxista. S. que reflejaba a la sociedad griega. su m ovim iento. por W. H egel es constantem ente objeto de nuevos y m últiples estudios? Si. W. Maemillan. trad. 2 vols. W. Librería Hachette. "cualquier cosa es concebida y conocida en verdad sólo cuando está totalm ente som etida al m étodo". 468. en la cual los esclavos hacían todo el trabajo y la clase intelectual — que no trabajaba— concebía to d a la filosofía. Buenos Aires. Lo que convierte a H egel en nuestro contem poráneo es lo m ism o que le confiere tanta vida a los ojos de Marx: la coherencia de la dialéctica de la negatividad para un período de revolución proletaria. . Al m ism o tiem po. 1956. 1951. A. a diferencia de los filósofos griegos. N osotros necesitam os una filosofía que nos ayude a enfrentar el desafío de la época. Es indiscutible que la división entre trabajo intelectual y trabajo m anual h a caracterizado a todas las sociedades. el espíritu absoluto? Independientem ente de las intenciones del propio H egel — conservadorism o político. y no necesitam os hacerlo en beneficio de H egel sino en nuestro propio beneficio. y su "autoliberación" en la cúspide de su sistem a.

porque pese a la "idea enajenada" del m ism o Hegel h abía penetrado profundam ente en el m ovim iento real de la historia. A. Baillie. p. la autoactividad. México-Buenos Aires. El m étodo absoluto de H egel se torna irresistible porque nuestra sed de teoría surge de la totalidad de la actual crisis m undial. George Allen & Unwin. el autom ovim iento. 1966]. Londres. El espíritu del hom bre h a roto con el antiguo orden de cosas hasta ahora dom inante. inglesa de J. Fenomenología del espíritu. Fondo de Cultura Económica. Y ello es así. L a fen o m en o logía del e sp íritu o las ex p erien cias de la conciencia V ivim os en una época de gestación y en un período de transición. está sim ultáneam ente en constante m ovim iento y es tan reflexible que se niega a inclinarse ante ninguna sustancia absoluta. Hegel. 1931 (mencionada en lo sucesivo como Phenomenology). Hegel. precisam ente. y con los antiguos m odos de pensam iento. W. trad. F. de Wenceslao Roces. trad. Fenom enología del espíritu.vivió Hegel. Hegel. 12 L a F enom enología del espíritu y la Ciencia de la L ógica — el "viaje de descubrim iento" de H egel y su lógica de las categorías abstractas— son una exhortación a los hom bres para que "dejen que los m uertos entierren a sus m uertos " 6 m ientras los vivos siguen adelante para responder al desafío de 6 G. p. . la autotrascendencia del m étodo de la "negatividad absoluta". porque es la dialéctica del sujeto. M arx nunca se cansó de repetir que era im posible dar la espalda a la filosofía hegeliana. The phenomenology o f mind. 130 [G. el continuo proceso de transform ación. W. El hecho de que hasta los sim ples análisis periodísticos apelen a absolutos — com o la descripción de nuestra era com o una época tanto de "revolución en la revolución" com o de " contra-revolución en la revolución— refleja el objetivo aprem io que nos urge a em prender un nuevo exam en del concepto de "negatividad absoluta" de Hegel. B. Es tiem po ya de enfrentar a H egel en su propio terreno — el m étodo absoluto— que según se afirma.

la llegada de una nueva época penetra a toda la F enom enología. «práctico-crítica». precisam ente cuando Hegel estaba term inando la F enom enología. sino también porque incluye un capítulo que contiene una crítica de la "cuestionable manera de proceder" de Sidney Hook en todo el problema de los Manuscritos económico-filosóficos de Marx. Lo seguim os desde el nacim iento de la filosofía en G recia alrededor del año 500 a. México. El descubridor del m aterialism o histórico. la realidad. pero no como actividad sensorial humana. Feuerbach quiere objetos sensibles. inglesa por E. 8Phenomenology. p. criticó al antiguo m aterialism o por su incapacidad para abordar la realidad. tan excitantes son estas "experiencias de la conciencia". históricas y "absolutas". la sensorialidad. cuando N apoleón entró en Prusia a caballo. 583 [Hegel.. C. ] Por lo tanto. Simson. una lucha a m uerte. no porque Hegel haya im puesto al segundo sobre la prim era sino porque el espíritu es inm anente a la realidad. Es im posible separar a la realidad del espíritu. la excitación de lo real. 518]. con el O tro. Nueva York. no comprende la importancia de la actuación «revolucionaria». FCE.los tiem pos y para "prestar oídos" a los latidos [del espíritu ] " . por oposición al materialismo [. p." He usado la traducción de Nicholas Lobkowicz de las Tesis sobre Feuerbach de Marx..conciencia. que el lector se siente dispuesto a seguir a Hegel a lo largo de la tortuosa peregrinación a través de 2 500 años de filosofía occidental. vol. Véase: Nicholas . p. im buidas todas del "espíritu universal" cuyo "tiempo h a llegado". A lo largo de los 166 años de existencia de la Fenom enología. Haldane y Francis H. 3. no sólo porque es excelente. lo que determ inó que el "lado activo " 9 fuese desarrollado p or el idealismo: 7 Hegel's lectures on the history o f philosophy. hasta su salto hacia la libertad total durante la gran revolución francesa de 1789 a 1806. 1955. con la auto. 117. [. "el ritm o inm anente del m om ento del pensam iento conceptual " 8 fascinó tanto a críticos com o a seguidores. de la conciencia con el m undo objetivo. Lecciones sobre la historia de la filosofía. De aquí que el lado activo fuese desarrollado por el idealismo. no de un modo subjetivo. pero tampoco él concibe la actividad humana como un actividad objetiva [gegenstándliche Tatigkeit]. trad. S. 9 "El defecto fundamental de todo el materialismo anterior —incluyendo el de Feuerbach— es que sólo concibe el objeto. Humanities Press.. 7 pero m ientras a la C iencia de la Lógica le falta "concreción de sentido". vol. bajo la forma de objeto [Objekt] o de contemplación [Anschauung]. realmente distintos de los objetos conceptuales. Karl M arx. como práctica.]. individuales y universales.. Tan viva es esta "presencia" en la lucha. 1955. ya sea entre "señorío y servidum bre" o entre la autoconciencia y su propia desventura. 3.

409. Adem ás M arx estaba cuestionando a los m aterialistas lim itados. 11 Hegel. la lucha entre la conciencia "noble" y la conciencia "vil". cuando com prendió que ninguna fuerza exterior im pulsa un m ovim iento hacia adelante.. en la medida en que afirma la alienación del hombre —aun cuando el hombre sólo aparezca en forma de espíritu— en esa medida todos los elementos de la crítica están ocultos en ella y se encuentran a menudo ya preparados y elaborados en una forma que trasciende el punto de vista hegeliano. 1844. lógica y especulativa del m ovim iento de la historia". México. etc. 425.] la filosofía crítica oculta. pese a que el hom bre no aparece en la Fenom enología. Theory and practice: history o f a concept from Aristotle to Marx. Lecciones sobre ta historia de la filosofía. 3. Las secciones sobre "la conciencia desventurada". edición de 1958. de la conciencia y de la autoconciencia.. el Estado. etc. 3. mixtificadora y confusa aun hasta para ella misma. M arx llega a la conclusión de que la dialéctica revela "la trascendencia com o un m ovim iento objetivo". 547 [G. Hegel pudo ver el desarrollo del pensam iento com o "paralelo " 11 a la historia universal. p. Desde entonces se han publicado muchas traducciones. Grijalbo. pese a que la libertad y la razón aparecen tam bién com o actividades del espíritu. Notre Dame. 309.: University of Notre Dame Press. 423. Critique o f the Hegelian dialectic. Ind. p. F. Lectures on the history o f philosophy. Fui la primera que tradujo al inglés los actualmente famosos Manuscritos económico-filosóficos. de la razón y de la revolución. y las citas corresponden a mi traducción.10 En una palabra. . P or lo contrario.. que no habían sido capaces de ver el autodesarrollo en la realidad. del Lobkowicz. 1967. p. 19681. la vida civil. del m ism o m odo que no habían podido verlo en las luchas de la conciencia. Hegel. 10 Marx. y a que la "idea enajenada" de H egel sólo h a percibido "la expresión abstracta. Manuscritos económicofilosóficos de 1844. vol. Sin embargo. M arx no caracterizó a la trascendencia com o un m ovim iento objetivo sim plem ente con el fin de m ostrar lo que estaba "detrás" de las luchas de la conciencia y la autoconciencia: la historia real de la hum anidad. vol. pp.La Fenomenología es [. El problem a no es que uno acepte la crítica de M arx y considere las m últiples etapas de la alienación — alienación del sujeto y del objeto. contienen elementos críticos —aunque todavía en forma alienada— de esferas como la religión.. la "buena conciencia". véase la bibliografía [Carlos Marx. que aparece en el Apéndice A de Marxism and freedom. pese a que H egel analiza el desarrollo de la conciencia y de la autoconciencia com o espíritus descarnados. W. etcétera. 480].

¿Cuántas exégesis — desde la preocupación religiosa de Josiah Royce por la "conciencia contrita" hasta la preocupación de H erbert M arcuse por la "realidad tecnológica" y su pretendida "conquista de la conciencia desgraciada " — 13 no han dependido acaso del alm a alienada o de la conciencia desventurada de H egel? L a constante reaparición de uno y el m ism o m ovim iento — la dialéctica com o un proceso continuo de autodesarrollo. J. para no m encionar la división dentro del absoluto m ism o— com o una visión "enajenada" del autodesarrollo del trabajo y sus relaciones de producción. La historia sigue siendo el m eollo m ás profundo de todas las categorías filosóficas de Hegel. 56-83 [H. el prefacio de 1960 a esa obra (Boston. o que uno se quede con Hegel. N. Dado que analizó los universales com o inseparables de la "experiencia" del individuo. Publicado también como The philosophy o f Hegel. Beacon Press. Nueva York. Es el desarrollo de la historia de la hum anidad desde la servidum bre hasta la libertad. 1966. m arxistas y no m arxistas han percibido por igual la verdad. Hegel: a re-examination (1958). Marcuse. 13 Herbert Marcuse. One-dimensional man. el análisis de la alienación hecho por Marcuse en 1941 en Reason and revolution como así también "A note on the dialectic". éstos tam poco se "superponen" a las etapas de la conciencia. un proceso de desarrollo a través de la contradicción. El problem a no es sólo que para cada etapa del desarrollo fenom enológico hay una correspondiente etapa histórica sino tam bién que el pensam iento m oldea su experiencia de m anera tal que ya nunca volverá a ser posible m antener a estos dos opuestos en reinos separados. a través de la alienación. Es el desarrollo del pensam iento desde la 12 J. a través de la doble negación— com ienza con la certeza sensible y no detiene nunca su incesante m ovim iento. Findlay tiene absoluta razón cuando escribe que "gran parte de la densa oscuridad del texto de Hegel en esta parte [sección sobre: El espíritu extrañado de sí m ism o] se debe a la oculta presencia de una arm azón histórica " . 1968. 118. México. Cf. 1962. El m étodo de unificarlos dialécticam ente es irresistible porque surge de dentro. Joaquín Mor. ni siquiera en su culm inación. o que uno acepte el concepto sartriano del "otro": "el infierno son los otros". cada etapa de la alienación se ilum ina tanto com o la alienación en su conjunto. Collier.tiz. pp. p. pp. el contenido histórico que está profundam ente arraigado en la filosofía hegeliana. confinado en el reino del pensam iento. el conocim iento absoluto. Aunque H egel no especifica los períodos históricos. Boston. 86-1131. . El hombre unidimensional. N. Ed. 12 En una palabra. Beacon Press). Findlav. 1964.espíritu enajenado.

en la filosofía com o en la literatura. Lecciones sobre filosofía de la historia universal. 1971. Es especialmente importante en esta edición el trabajo de Gustav Emil Mueller. o m ejor aún. trad. Hegel. el encabezam iento de la conciencia. p. 15 14 Véase New studies in Hegel'sphilosophy. F. Para H egel. L a plenitud (y el sufrim iento) de la conciencia en su autodesarrollo. A unque quisiéram os extrem ar las cosas e im poner sólo dos divisiones al conjunto de la Fenom enología. 1944. F. Porque es el autodesarrollo lo que constituye la sum a y la sustancia. que H egel reunió para su "ciencia de la experiencia de la conciencia " 14 perm ite una gran diversidad de interpretaciones (m uy a m enudo por la m ism a perspicaz lectura de cada relectura de un pasaje). logic and encyclopaedia". tanto en el pensam iento com o en la vida. Pero estos diferentes análisis pueden hacerse porque. The philosophy o f history. Steinkraus. no adoptaríam os una actitud "errada". Sibree. y las restantes etapas del desarrollo — el espíritu. Madrid.revolución francesa hasta la filosofía idealista alem ana. que Karl Korsch. la religión y la idea absoluta— corresponderían al siguiente título: "¿Qué sucede después de la revolución?" A un esta sim plificación excesiva. Nueva York. P or ejem plo. Holt. por W. por J. por así decirlo. Rinehart & Winston. y sólo porque H egel creó su dialéctica a partir de un penoso y riguroso exam en del m ovim iento de no m enos de 2 500 años de historia. 19531. Wiley. en la forma misma del pensamiento de aquellos filósofos"—. Es Hegel transform ando la dialéctica de la revolución francesa en el "método absoluto". en la historia com o en la sociedad. 15 G. W. siempre que se hiciese con el propósito de com prender el análisis de H egel de la dialéctica del desarrollo. W. la autoconciencia y la razón podría ser: "¿Qué sucede hasta el día de la revolución?". del m étodo com o autom ovim iento. esta vulgarización. Nueva York. El hecho de que este laborioso desarrollo de la hum anidad culm inase en el período de la revolución francesa llevó al genio a rom per con la introversión de sus contem poráneos filosóficos. cuando cita a Hegel desde el punto de vista del idealismo alemán como un todo — "la revolución estaba contenida y expresada. 12 [G. Hegel. comp. el alm a y el espíritu de la dialéctica. destacó apasionadamente el hecho de que Hegel "no hablaba de aquello que los actuales historiadores burgueses de la filosofía gustan de llamar . toda la historia universal era una historia dentro del "progreso y la conciencia de la libertad " . "The interdependence of the phenomenology. no im plicaría una violación del espíritu de Hegel. S. Revista de Occidente. Tan naturalmente se piensa en las revoluciones reales cuando se escribe en un período tan crítico como la Alemania de comienzos de la década de 1920.

tan ricas de experiencias y de profunda penetración filosófica. volveremos a la obra de Maurer al ocuparnos de ese libro. Era. y. una y otra vez". hasta el "espíritu extrañado de sí"— a m edida que se atraviesa toda la historia de la cultura universal. el escepticism o. "El saber absoluto". Hegel und das Ende der Geschichte: Interpretationen zur Phánomenologie. 1971. la Fenom enología aparece com o una "teodicea especulativa en la form a esencial de una m etafísica del proceso y el m étodo " . pasando por "el vértigo de un desorden que se produce constantem ente. un bello y tranquilo proceso que tiene lugar en el reino puro del estudio. no com o un resultado final. muy lejos del crudo ámbito de las luchas reales. L a im portancia atribuida a la enum eración de todas las etapas del desarrollo filosófico responde a exigencias de m étodo. M arx. Penetrem os entonces en ese sacrosanto reducto intelectual y veam os por nosotros m ism os. 16 Véase Reinhart Klemens Maurer. aunque la visión era "abstracta" y "extrañada". esta vez no en líneas generales sino en detalle: Hegel arriba al capítulo final. 1965. caracterizó a la negatividad absoluta com o un "resultado" tan arrollador que. 39) [Marxismo y filosofía. que indudablem ente no dejó de advertir que este capítulo contiene "tanto el resum en com o la quintaesencia de la Fenom enología". si hem os de atenernos a lo sostenido p or los académ icos. que es im posible en este punto seguir el m últiple desarrollo de Hegel. Marxism and philosophy [1923]. 27]. Por lo tanto. México. p.T an im pregnadas de historia. si es que hem os de creer a los "m aterialistas". (Karl Korsch. aunque H egel com ienza su enum eración con la "experiencia sensible" inm ediata. edic. El mayor pensador que produjo la sociedad burguesa en su período revolucionario consideraba a la «revolución bajo la forma del pensamiento» como un componente objetivo del proceso social total de una verdadera revolución". p. tan individuales y universales al m ism o tiem po son las interm inables form as de la alienación — desde la "conciencia desventurada". p. Para nuestros propósitos bastará con que intentem os habérnoslas con el saber absoluto en el cual. Dado que la parte que nos interesa es el inteligente análisis de los tres últimos parágrafos de la Filosofía del espíritu. sino com o el interm inable proceso de la trasform ación. 16 Lo cierto es que en parte alguna se evidencia m ás el carácter histórico de las categorías filosóficas de Hegel que en el saber absoluto. era im posible sustraerse al "m ovim iento de la historia". ni siquiera en líneas generales. lo absoluto devoró a lo real dejándolo convertido en una m era noción de libertad. 8 6 . es decir. 1970 de New Left Books. Stuttgart-Berlín-Colonia-Mainz. . el problem a no está sólo en su vinculación con el una revolución del pensamiento.

estoicism o o escepticism o. [Ibid] 19 Para una elaboración concreta de la relación entre la revolución francesa y la Fenomenología. m ás exactam ente.. Barcelona. p. Genése et structure de la phenomenologie de Hegel: Introduction á la philosophie de l'histoire de Hegel [Jean Hyppolite. ninguna es reductible a la otra. a la inversa. H egel subestim a el hecho de que la doble negación. en vez de pasar a la secuencia siguiente — la autoconciencia. eso es lo que caracteriza a toda la F en o m en o lo g ía }9 17 Phenomenology. Fenomenología del espíritu. H egel dem uestra que ello es así en cada una de las etapas del desarrollo. y por lo tanto. caracteriza tam bién "a la inversa. 790 [G. 462]. y a com o conciencia desventurada— H egel se detiene para extraer lo que es fundam ental no sólo en la sección 1 sino tam bién en toda la Fenom enología. sigue siendo válida tam bién cuando se invierte el proceso. la negación de la negación. Teniéndolo en cuenta. al m ovim iento de la singularidad hacia lo universal " . W. Hegel. que caracteriza al m ovim iento desde lo abstracto (lo universal) hacia lo concreto (lo individual) "a través de la determ inación" (lo particular). el silogismo o el movimiento de lo universal hacia la singularidad a través de la determinación y. cada una sigue siendo ella m ism a o. Génesis y estructura de la fenomenología de Hegel. véase: Jean Hyppolite. lo particular y lo individual— de la C iencia de la lógica todavía no escrita. el movimiento de la singularidad hacia lo universal a través de la singularidad como superada o de la determinación. sino tam bién y sobre todo en ver cóm o la oposición entre la autoconciencia y su objeto se trasciende en la vida. aunque estas categorías están unidas en un silogism o. cit. desde la prim era sección hasta la últim a. Península]. y por cierto en todo el "sistem a". 18 En su resum en. He aquí lo que dice Hegel: El objeto es. Es digno de señalarse que. como todo. En una palabra. 18Ibid. en parte com o percepción y fundam entalm ente com o com prensión. ninguna de cuyas páginas había sido escrita todavía. especialmente los capítulos sobre "The significance of the French Revolution in Hegel's phenomenology" y sobre "The concept of life and existence in Hegel": .17 L a engañosa sim plicidad de esta conclusión lógica tiende a hacer que el lector no se dé cuenta de que Hegel está introduciendo aquí las tres categorías centrales — lo universal. no la "síntesis". de Hyppolite. y a sea que se exprese como señorío y servidum bre. p."otro". Los que no leen francés podrían consultar Studies on Marx and Hegel.

Él señala que "el m om ento" — la etapa del autodesarrollo— se "Aquí podemos ver la significación concreta del principio hegeliano de la negatividad.. como una forma cuádruple. Independientem ente de lo que los fenóm enos sean. es también el tercero con respecto al primer negativo. insistiendo en que se trata en realidad de cuadruplicidad: "Este segundo inmediato. o a la Enciclopedia de las ciencias filosóficas. o a la Fenom enología. Tam poco es la negación de la negación una "nulidad". U na vez esbozado "este m étodo de aprehensión del objeto". porque es un hecho tanto de la historia com o de la vida. Es el alm a de la dialéctica. y no considerarlo com o si adhiriese a una suerte de form a trivalente estática. y respecto a la negatividad absoluta. esta form ulación h a sido tom ada a m enudo. el pensam iento m oldea la form a de la experiencia de una m anera que determ ina tanto a la experiencia com o a "las m aneras en que la conciencia debe conocer al objeto com o sí m ism o". 574]. H egel lleva una vez m ás al lector a la rem em oración del pasado.20 ni una síntesis. sino porque es la naturaleza del desarrollo. 20 Más adelante. sino tam bién a la vida. Sin embargo. en lugar de una forma triple. p. Es el m ovim iento incesante. o sea al negativo formal. 478) [Ciencia de la lógica. es un m ovim iento de la L ógica. El sistema de Hegel. Y ello no es así porque H egel lo "atribuyese" a su Lógica. Lo positivo está contenido en lo negativo que es la vía para un nuevo com ienzo. cit.Es fundam ental aprehender este m ovim iento desde lo abstracto hacia lo concreto com o un autom ovim iento. sino la dialéctica del autodesarrollo a través de una doble negación. vol. en la etapa de la razón en la cual él había form ulado su crítica de las filosofías basadas en el "puro ego". com o expresión de la dialéctica hegeliana." (The science o f logic. es una lógica de la vida del pensamiento" (p. vol. resulta en todo el recorrido el tercero con respecto al primer inmediato y a lo mediato. lejos de ser una logomaquia. A unque la idea de la filosofía com o un desarrollo de la form a tesis. 2. cuando nos enfrentemos con la Lógica. p. ni una cognición sintética. o sea al segundo negativo. o. y la forma abstracta puede considerarse. de la F enom enología y de la dialéctica en general. 2. un hecho vital. En este punto debem os detenernos un m om ento para dem ostrar que las tres categorías aquí m encionadas no son una "triplicidad " . erróneam ente. si en general se quiere contar. Ello caracteriza no sólo a la Lógica. sino a Fichte y a Schelling. el término contado como tercero puede también ser contado como el cuarto.antítesis-síntesis no pertenece a H egel. Dado que ahora aquel primer negativo es ya el segundo término. oiremos a Hegel burlarse de todo el concepto de triplicidad. una verdadera revolución continua. . m ás exactam ente. 2 1 ).

p. la cuestión del método filosófico había sido tratada en formas absolutamente obsoletas. Detroit. hasta entonces. 21 21 Esta [Ilustración] consuma el extrañamiento también en aquel reino a que va a refugiarse. su total extrañam iento mutuo": Lo que se observa en esta esfera es que ni las realidades concretas. Véase: Black/red conference.. y debe sufrir una segunda negación. porque su conciencia pertenece igualmente al mundo del más acá . 106) [Fenomenología del espíritu. É sta resulta no ser m ás que la prim era negación. expresa su temor de que su descripción del método como algo que "no es nada más que la estructura del todo en su forma pura y esencial". el poder del Estado y la riqueza. descubrí que la siguiente cita no sólo está entre las secciones más conocidas sino que también destaca los ejemplos más convincentes de sus propias vidas. News & Letters. ni la conciencia de lo bueno y lo malo (la conciencia que es noble y la conciencia que es vil) poseen verdad real.presentó ante la conciencia com o la pura intelección y la Ilustración. pp. se observa que todos estos momentos se invierten y trasmutan mutuamente. lo cual tiene m ás im portancia para nuestra época. 288-289]. p. p. 512 [Fenomenología del espíritu. le trastorna a este espíritu el orden doméstico implantado aquí por él. "pudiese parecer algo jactanciosa o revolucionaria" [. la "cultura pura" no pudo negar la "inversión universal de la realidad y el pensam iento.. p. cit. pero él mismo. ni sus concepciones determinadas. 24 Quizás Hegel hubiese objetado la palabra revolución. al ser comparada con su observación de que. lo bueno y lo malo. en el Prólogo a la Fenomenología (Phenomenology. Él siempre lo negó. 541. aunque la Ilustración "trastorna el orden dom éstico del reino de la fe" y aunque logró introducir "los instrum entos del m undo del m ás acá".. Hegel m ism o lo expresa en sus Lecciones sobre la historia de la filo so fía : 21 Al hablar ante audiencias obreras (especialmente negras).22 El hecho es que en cada caso no hubo resolución de la contradicción. 7]. 22Phenomenology. introduciendo en aquel reino los instrumentos del mundo del más acá de que el espíritu no puede renegar como propiedad suya. Las revoluciones necesarias 24 no term inan nunca. cit. 1969. el espíritu extrañado de sí se vuelve como a la conciencia de la quietud igual a sí misma. en la . P or tanto.23 N o se alcanza cielo alguno al final del cam ino de todas las otras etapas de la alienación. y cada uno es el opuesto de sí mismo .. No obstante.]. 23Ib id .

p. p. Las constituciones fueron víctimas del pensamiento: la religión fue tomada por asalto por el pensamiento.323. 27 del ser hum ano que piensa. sin excluir a lo absoluto. L a superación de la oposición sólo puede ocurrir a través de la acción. uniéndose en una relación más verdadera. 463]. Si finalm ente h a de haber "una liberación " . Enciclopedia. aunque se haya alcanzado el objetivo y logrado u na nueva unidad de los opuestos. en el Apéndice A de Marxism and freedom. com o lo expresó el jo v en M arx. no se puede dejar de sentir la presión de la existencia: el tiem po y la realidad. no menos en las ciencias que en la historia general. . y señala que la ciencia no se m anifiesta en el tiem po y en la realidad m ientras el espíritu no h a llegado a esta etapa de la conciencia respecto de sí. "El obrar — escribe H egel— es la prim era separación que es en sí de la sim plicidad del concepto y el retorno desde esta separación ..." 26 Parecería que esto significa acción sólo en el pensam iento. 793 [p. ha alterado ahora sus categorías. H egel. aun dentro de las abstracciones de Hegel. desterrados o ajusticiados como revolucionarios" (Encyclopaedia. m ientras que éste sólo puede ser abolido por los actos de personas reales. 26 Ibid. para la posesión de sí. A unque la referencia es sólo a la actividad del pensam iento. p. 472]. [.Todas las revoluciones. 808 [p. N o obstante. en consecuencia. y p o r m edio de esta "deshum anización" de las ideas creó la ilusión de que las actividades del conocim iento pueden trascender el m undo alienado. éste sólo podrá producirse a través de la superación de la oposición interna. com o así tam bién a la totalidad de la "ciencia de la experiencia de la conciencia". H egel considera que estos últim os son elem entos integrales de "la últim a encarnación del espíritu.25 un salto a la libertad. 25 Phenomenology. C ada nueva unidad de los opuestos re­ vela que la oposición está dentro. el Saber Absoluto".] Los filósofos fueron. más profunda y más intrínseca consigo mismo.. § 19). El enigm a de la cuestión es que este m ovim iento a través de la doble negación caracteriza a la trascendencia de cada etapa de la alienación. 27 Véase “Critique of the Hegelian dialectic". "separó el pensar del sujeto " . Hegel se jactó de que "el pensamiento privó de su fuerza a las instituciones existentes. sólo se originan en esto: que el espíritu del hombre. para la comprensión y aprehensión de sí mismo. aquí la práctica se torna fundam ental.

W. p. la nueva traducción del Prólogo.. precisam ente porque hem os alcanzado el saber absoluto: "[.469]. en este punto. Leibniz y Spinoza h asta Kant. junto con la traducción corriente de Baillie que citamos aquí. es el principio que subyace en lo A bsoluto. tratan en realidad de períodos históricos específicos. Por otra parte. Nueva York. el Sujeto autocreado. el tiem po hace cosas. H egel m ism o nos recom ienda no olvidar los sentim ientos sensibles. F. Doubleday. Este movimiento es un ciclo [.. Saber su 28 Phenomenology. 107. 800 [G. en el concepto.] nada se sabe que no provenga de la experiencia o (como tam bién se expresa) que no aparezca com o verdad sentida [ . la trasformación de aquel en sí en el para sí. En oposición a este "arbitrario capricho"." 30 De m odo que todas las oscuras frases de la página siguiente. 29 Ib id . el lector serio no puede dejar de recordar que. Hegel. el sufrim iento... 30 Ibid. Fichte y Schelling. del objeto de la conciencia en objeto de la autoconciencia.Es cierto que Hegel perm anece en el reino del pensam iento e idealiza al tiem po com o "el destino y la necesidad del espíritu". cit. p. H egel nos enfrenta directam ente con una nueva negatividad: "El saber no se conoce solam ente a sí. 28 A donde uno m ire. en un objeto asimismo trascendido o. la paciencia y el trabajo de lo negativo". "El arbitrario capricho de la expresión profética " 32 no era el concepto de H egel acerca de "la seriedad. 468]. . p. 32 Phenomenology. que parecen aludir a filósofos. Fenomenología del espíritu. distinguiéndolo así de los "Absolutos vacíos" de otros filósofos.] 31 El lector debiera consultar. desde D escartes. en otras palabras. 801 [p. pp. 386-458. .. p. es decir.. H egel destaca que: El proceso de conocimiento es intrínsecamente movimiento. el m ovim iento. De todas m aneras. realizada por Walter Kaufmann: Hegel a reinterpretation: texts and commentary. 1965. [Ibid. U na y otra vez. sino que conoce tam bién lo negativo de sí m ism o o su límite.] " .]29 R esulta entonces que este "proceso de trasform ación" no es otra cosa que la historia misma: "El proceso de hacer brotar esta form a de su saber de sí es el trabajo que el espíritu lleva a cabo com o historia rea l . los ataques de H egel a la "intuición vacía" se insinuaban y a en el Prólogo 31 (que en realidad fue escrito después de term inada la obra). de la sustancia en el sujeto.

Fenomenología del espíritu. o la historia (intelectualmente) concebida [begriffen] forman el recuerdo y el Gólgota del espíritu absoluto. p. p.lím ite quiere decir saber sacrificarse.] Este últim o devenir del espíritu. la naturaleza. Sin embargo. Hyppolite cita a Hegel de los Dokumente zu Hegels Entwicklung: "El impuesto fijado por el Parlamento inglés al té que se . cit.. ] . 806 [G.. com o vem os.47. H egel dem uestra inm ediatam ente que el otro aspecto del espíritu es la historia.34 ¡En verdad. . sin el cual el espíritu absoluto sería la soledad sin vida . pero Hegel. al hablar de una nueva form a del espíritu universal que h a "renacido desde el seno del saber y es la nueva etapa de la existencia. A hora. [. Entre otras cosas. 35 Ib id . p. W. Hegel.. Pero pese a que están equivocados. F. es su devenir vivo e inm ediato [ . 36 Ibid. com o si la naturaleza "saliese" del espíritu. A quí la teología h a sido rem plazada por la filosofía. p. 473]. N aturalm ente que los teólogos. entre otros. la realidad. Se dice allí que el saber absoluto . 34 Ib id . 806 [p. la verdad y la certeza de su trono. Esta concepción de H egel es verdadera y falsa al m ism o tiem po. 806 [p.35 se refirió a algo m ás que a nuevas "encarnaciones" del "espíritu. 473]. . 806 [p. no carece de interés para el lector norteamericano la atención que Hegel prestaba a un verdadero nuevo mundo. no hem os alcanzado el cielo sino el G ólgota del espíritu absoluto! Hegel trata de suavizar el choque que es encontrar la m uerte en el pináculo m ism o. no dejaron de señalar que H egel estaba rem plazando la teología cristiana por su propia filosofía. a m edida que nos acercam os al culm inante párrafo final. 472]. p. el saber absoluto. p. universal” . T odo el capítulo h a sido una efusión de la "simple m ediación como pensam iento " 36 que condujo a esta "liberación" del espíritu en la historia y 33 Phenomenology. " 33 P or cierto que es ésta una m anera invertida de presentar a la naturaleza. la verdad de la afirm ación no está sim plem ente en dar vuelta a Hegel. En su libro Estudios sobre Marx y Hegel. Los com entaristas actuales no com eten tan burdos errores de interpretación. un nuevo m undo y una nueva encarnación o figura del espíritu " . [.. A lgunos filósofos fam osos la interpretaron literalm ente. 473]. .. . tiene como su camino el recuerdo de los espíritus [Geister] como son en ellos mismos y como llevan a cabo la organización de su reino.] Uno y otro juntos. la dificultad surge porque H egel parece cerrar aquí la puerta a toda realidad.

sino que la negación de éste se convertirá en la base para un nuevo nivel de verdad que él elaborará en la C iencia de la lógica. de la "trasform ación" de la sustancia en sujeto." 37 Phenomenology. H egel sigue reiterando constantem ente. que ha sufrido ya su calvario. com o hem os visto. una separación entre los "absolutos vacíos" y sus contem poráneos filosóficos. C iencia de la lógica. un nuevo p u n to de partida. sino un nuevo com ienzo. im plicaba.. En una palabra. p. sim ultáneam ente. M erleau-Ponty El concepto hegeliano de la filosofía com o "el pensam iento de su época". Lo "último" resulta ser no lo absoluto. y se prolongará com o las puras categorías conceptuales del pensam iento de la Ciencia de la lógica. L a filosofía no es una ilusión. estaban renunciando también a sus preciados derechos. 80 [G. sino tam bién y en la m ism a m edida... el tem a del "m ovim iento". 15].""’1 Y ahora que hem os llegado al capítulo final. Hegel. H egel destaca la singularidad de su punto de vista: "Según mi m odo de ver [. D esde el com ienzo m ism o de la Fenom enología. provocó la revolución americana. H egel no perm anece totalm ente inm óvil porque haya alcanzado lo absoluto. pero la creencia de los norteamericanos de que al aceptar el pago de esa suma. en el Prólogo. B. Hegel. W. el saber absoluto no era el fin. o las posiciones resp ecto de la o b jetiv id a d La idea existe sólo en ésta su propia determ inación de entenderse. en u na form a que absorbería las filosofías del pasado sin dejar exportaba a Norteamérica fue mínimo. después de todo. Es cierto que este "nuevo m undo" no es tangible. El m ovim iento es incesante. Fenomenología del espíritu. p. en la naturaleza y el recuerdo y en el nacim iento de un "nuevo m undo". . vol. de la cual la Fenom enología fue la "introducción". p. com o sujeto. 560. com o así tam bién una respuesta al desafío de la época. Pero esto no puede oscurecer el hecho de que. ] todo depende de que lo verdadero no se aprehenda y se exprese como sustancia. F. es el álgebra de la historia. L a ciencia de la lógica.la ciencia. cit. 2. aunque fuese en sí insignificante. El m undo objetivo y la idea autoconsciente no se han detenido.

o en lugar alguno. tan nueva com o la era de las revoluciones.de ser al m ism o tiem po una continuidad histórica que fuese totalm ente nueva. ésta tam bién se convierte en la base de otras "m anifestaciones": la naturaleza y el espíritu. A unque. y cada uno de los dom inios — ser. "N ada hay en la realidad ni en el pensam iento que sea tan sim ple com o por lo general se im agina. que si buscam os un algo inm ediato y blando. 40 Se usa aquí la palabra notion (noción) en vez de concept (concepto). C uando llegam os a la idea absoluta. concepto— em pieza otra vez con nuevas categorías y sobre nuevas bases. se ocupa de las categorías filosóficas abstractas. vol. 39 El m ism o tem a se repetirá en el final m ism o de la doctrina de la noción 40 — la idea absoluta— cuando volvam os a enfrentarnos con la necesidad de nuevos com ienzos. en com paración con las luchas m ás tangibles de la conciencia y la autoconciencia que aparecen en la F enom enología. p. la estructura de la L ógica se revela a sí m ism a y revela a cada uno de sus dom inios com o un círculo."41 De la Lógica surgen dos m ovim ientos. la naturaleza o el espíritu. en lo sucesivo seguiremos usando el término "concepto". A unque es un solo proceso dialéctico el que contiene al pensam iento y a la realidad. 1. en la C iencia de la lógica. adem ás. p. esencia. por ser una traducción más precisa de Begriff y porque es la que se usa en las traducciones de Wallace y Baillie. que no perm ite ni a la "cosa en sí" ni a los absolutos vacíos escapar a la prueba de esta nueva dialéctica. A dem ás. vol. no se aparta nunca del principio de la libertad en el cual se b asa todo su sistem a filosófico. 38 39 Ibid. . debem os saber que "nada hay en el cielo. que no haya sufrido todavía ninguna m ediación. hem os atravesado y a to d a la Fenom enología y alcanzado el saber absoluto. p. En lugar de presentarse com o una escala hacia lo absoluto. 180. para encontrarnos con que Hegel pregunta: "¿Con qué debe com enzar la ciencia?" Y se nos dice. desde el principio H egel aclara que la aceptación de cualquier categoría al pie de la letra es un "procedim iento inculto y bárbaro " . para ajustamos a la terminología adoptada en las ediciones españolas. De la realidad y del pensam iento surge un único proceso dialéctico. H egel. que no contenga tanto a la inm ediatez com o a lo m ediato " . 49. el lector debe enfrentarse tam bién — y ello inm ediatam ente— con un m ovim iento The science o f logic. N. Tal entidad sim ple es una m era ilusión . del T..] 41 The science o f logic. 2.38 L a prim era cuestión que H egel plantea es la siguiente: "¿Con qué debe com enzar la ciencia?" H enos aquí en plena C iencia de la lógica-. [No obstante. 471.

L a tercera posición respecto de la objetividad. por lo tanto. a cuyas abstracciones se refiere así: "los hindúes [.. Lo hizo prim ero en sus observaciones sobre el ser.polém ico. señala un desm em bram iento. y dado que. la doctrina hegeliana del ser es una doctrina de la trasform ación. aunque en 1812 Hegel dijo que las ideas de Jacobi "quizás se habían olvidado y a " . cit. así lo haremos al referirnos a cualquiera de los tres libros. V Miller en 1970. y los parágrafos 377-577. verdaderam ente "bolchevi­ que". es la Lógica tal como Hegel la reescribió para incorporarla como el primer libro de su Encyclopaedia o f philosophical sciences. la antigua m etafísica. tanto en inglés como en otros idiomas. lejos de significar una suerte de "síntesis". siguen no m enos de veintidós páginas de "Observaciones". dos de los cuales — el ser y la nada (¡en una sola página!)— sucum ben en el devenir. es el ser " . que abarca los parágrafos 1-244. de H egel con sus contem poráneos.. 43Ib id . en el proceso de lucha de la contradicción. por cierto. Para com prender cabalm ente el m ovim iento del "pensam iento puro" debem os ver p o r qué Hegel escogió a Jacobi. después de tres breves párrafos. Es así que...43 hacia 1827 él había decidido que tal posición respecto de la objetividad se presentaría siempre q ue. Desde 1970 se dispone. E sta conciencia torpe y vacía. 107.] tenían un solo nom bre para todos estos conceptos: Brahm a. Esta designación neutral no puede ocultar la intransigente im paciencia. dedicó toda la tercera posición respecto de la objetividad al intuicionism o de Jacobi. traducida por William Wallace en 1892 [Smaller Logic]. el sujeto se im pacienta con las etapas aparentem ente interm inables que debe atravesar y. Evidentem ente.] que recitan su Om Om Om [. Oxford). trad. el conocim iento 42Ibid. retrocede hacia la intuición. p. por A. el hilo rojo que recorre toda la L ógica. nos volverem os en este punto hacia la Pequeña lógica . y luego. 109.44 en la cual H egel dedicó no m enos de tres capítulos a las "Posiciones del pensam iento respecto del m undo objetivo". p.. 44 La obra a la que a menudo se ha hecho referencia como la Pequeña lógica. m ás de diez años después. las referencias a la Enciclopedia se facilitan enormemente citando el número de parágrafo en vez de la página. que completan la Enciclopedia. Éste es.42 N aturalm ente. tom ada com o conciencia. H ay un m ovim iento de avance a partir de la prim era posición. 1. forman la Filosofía del espíritu. Com o nada hay m ás convincente para los im pacientes de nuestra época que la tercera posición respecto de la objetividad. finalmente. de los tres libros en inglés (publicados por Clarendon Press. vol.] . los parágrafos 245-376 constituyen la Filosofía de la naturaleza. Enciclopedia de las ciencias filosóficas. [Guillermo Federico Hegel. que abarca todo el pensam iento prekantiano — la fe simple.

48 Ib id . la expresión 'o bien. donde trato de mostrar cómo este aspecto se aplica a nuestra época. el escolasticism o y el dogm atism o— hacia la segunda posición. El lector sensible oye crecer la ira de H egel ante la "unilateralidad" de los intuicionalistas que. por consiguiente. 46 Ib id . a un puro subjetivism o: Como se pone por criterio de la verdad. reducen la verdad m ism a. de la cual partiera".. 47 Ib id . "El pensamiento de Mao Tse-tung". §71. §77.form ación de la conciencia p erso n a l en "cosa que se encuentra en la conciencia de todos y sancionada por la naturaleza m ism a de la conciencia" 49 Com o H egel lo expresó desde el principio. en las observaciones que siguen a los prim eros tres parágrafos sobre el ser. . dedicada al em pirism o y el kantism o. toda supuesta verdad no tiene otra base que el saber subjetivo y la certidumbre de que yo en mi conciencia encuentro un contenido determinado. § 76. la tram pa que aguarda a todos los que no logran percibir ni lo que trasform a a la filosofía en una ciencia. sostiene Hegel. o' ".. 49 Véase el capítulo 5. lo que obligó a Jacobi a volver a la "m etafísica dogm ática del pasado. En vez de un avance ininterrum pido desde el em pirism o y la filosofía crítica hacia la dialéctica hegeliana. que él considera en general com o "un exam en de la unidad intrínsecam ente autoafirm adora de la inm ediatez y la m ediación". con "su contraseña.abstracto. Este proceso se advierte en el hecho de que Jacobi redujo "la m ediación a la inm ediatez. Tan profundam ente se arraiga el pensam iento hegeliano en el m undo objetivo. ni cóm o todo surge de la realidad — el proceso histórico— es la de la tras. a cosa que se encuentra en la conciencia de todos y sancionada por la naturaleza misma de la conciencia. H egel rastrea un retroceso hacia la intuición. § 66. Es esto. "la escuela de Jacobi que rechaza todos los m étodos". 45 N ada le parece a H egel m ás incom prensible que la falta de m étodo.47 H egel traza u na clara línea divisoria entre este reduccionism o y su propia doctrina de la esencia. según él. que nada le indigna m ás que la intuición "descarriada".48 En resum en. la nada y la 45 Encyclopaedia. de algo que surge de la "naturaleza del contenido". Lo que yo encuentro ya en mi conciencia es elevado. no la naturaleza del contenido sino el hecho de la conciencia. a lo intuitivo". En ello se reveló su "naturaleza 46 reaccionaria .

vol. Esto es lo que quizás haya querido decir Sartre cuando afirm ó que la originalidad de los existencialistas estaba en que la guerra y la ocupación "nos han hecho descubrir de nuevo. la contradicción se agudiza. 1966. 1. no "alcanza la esencia " . la apariencia. o como etapas separadas de desarrollo dentro de una sociedad dada (como. ¿Qué es la literatura?. What is literature?. cuando M arx abandonó el m ercado. se considera "insuficiente" el absoluto que surge en todo reino específico. por ejem plo. la esencia. p. el concepto— tiene. en la filosofía o en las relaciones de producción "económ icas". y nos volvem os hacia esencialidades tales com o la identidad. p. por así decir. p. . p. Incluso cuando arribam os al terreno de la esencia. 1. De este m odo. 460. la contradicción. Washington Square Press. por ejem plo en la doctrina del ser. lo absoluto en el seno de la m ism a relatividad " . 214].52 pese a que es una transición hacia ella. Editorial Losada. es de un tipo m ás bien inferior — la indiferencia absoluta— y com o tal. H egel dem uestra que cada reino — el ser. vol. había 50 The science o f logic. 1. así com o sus categorías — calidad. 53 Capital. o com o las prim eras etapas del desarrollo de la libertad de la hum anidad. 193]. A hora bien. consideró M arx a la m ercancía en el capitalism o). la igualdad. Buenos Aires. 101. p.trasform ación: "Lo que está prim ero en la ciencia h a tenido tam bién que dem ostrarse prim ero históricam ente . m edida— fueron consideradas insuficientes. su absoluto propio. 52 The science o f logic. 148 [Jean-Paul Sartre. 51 En lo que concierne a Hegel. no m eram ente porque lo absoluto. term inam os con el ser y sus m edidas cuantitativas. a la fuerza. 1950. Las diversas categorías no se sintetizan sino que se reúnen para una lucha a m uerte. ya sea que considerem os a las categorías de la doctrina del ser com o las prim eras etapas del desarrollo del pensam iento. cantidad. 196 [vol I/1. la diferencia. la form a de lo absoluto que aparece en la doctrina del ser fue considerada relativa. Nueva York." 50 Al diferenciar sus absolutos de los "absolutos vacíos" de sus contem poráneos filosóficos. vol. la existencia y la realidad. Conceptualm ente. estas categorías sim plem ente se separan a m edida que avanzam os hacia una etapa de desarrollo diferente. la propiedad y B entham " 53 (así com o H egel abandonó la doctrina del ser con sus m edidas cuantitativas) para internarse en el crucial proceso del trabajo y encontrar allí la relación entre trabajo y capital respecto de la producción. Ello es así. 51 Jean-Paul Sartre. donde "sólo dom inan la libertad. p. y a sea en la historia.

a m edida que el razonam iento de H egel se aparta cada vez m ás de la antigua m etafísica. . p. "La contradicción — insistió— es la raíz de todo m ovim iento y de toda vida. Marx lo denominó la "deshumanización de las ideas". p. L a verdad es siem ­ pre concreta. Lo que Hegel hace es im poner la aparición de lo absoluto directam ente en la realidad. se hace evidente que la esencia no es m eram ente algo que está "detrás" de la apariencia. Los filósofos no le han "perdonado" aún a H egel que colocase a la contradicción en el centro de la realidad. describió la historia humana en función de la dialéctica de la conciencia y no en función de la dialéctica del trabajo.trascendido totalm ente el restringido concepto hegeliano del trabajo . porque la esencia tam bién debe aparecer.54 M arx acusó a H egel de lim itar su propia dialéctica a la form a exterior (la conciencia) en vez de referirla a la form a interior (el hom bre). H egel establece aun la realidad del fen ó m en o . Todas las contradicciones. H egel no habría de inm utarse. Pero M arx no term inó su m ayor obra histórica con el análisis del proceso del trabajo. percibe qué fue lo que Marx criticó en el análisis del trabajo hecho por Hegel: "En resumen." 55 A dem ás. en la cual los m aterialistas históricos ven la totalidad de las crisis del capitalism o. y no a los pasajes sobre el trabajo que hay en la Fenomenología y en otros de sus escritos" (Theory and practice. a m edida que llegam os a la realidad. Cuando Marx demuestra que el único trabajo que Hegel reconoce es el trabajo mental abstracto. en la Fenomenología. 67. a toda la filosofía de Hegel. Lo que parece m enos com prensible aún a los partidarios de los "absolutos vacíos" es que lo absoluto no puede desarrollar la realidad 54 Nicholas Lobkowicz es prácticamente el único filósofo teólogo que. Sólo llegam os a la esencia a partir de la unidad de existencia y apariencia. y es sólo en la m edida en que contiene una contradicción que algo se m ueve y tiene im pulso y actividad . Las categorías que se desprenden de la doctrina del ser se habían derrum bado a m edida que se hacía necesario salir de la esfera abstracta del ser para reflejar la realidad esencial. 55 The science o f logic. se refiere a la estructura de la Fenomenología y. desde el com ienzo m ismo. la diferencia. lo acusa más bien de que. Marx no acusa a Hegel de haber tratado al trabajo como si fuese una actividad del pensamiento. la contradicción. Lo que es interesante en esa sección es la form a en que lo absoluto hace su aparición. H egel introduce nuevas categorías: la identidad. 2. 322). de hecho. se agudizan. Desde el com ienzo m ism o de la doctrina de la esencia. de la m ism a m anera que H egel no term inó su Lógica con la doctrina de la esencia. pese a su antagonismo hacia Marx. vol. causas y condiciones se desarrollan.

al pensarse. 168. contra unas treinta "Observaciones" en la doctrina del ser y catorce en la doctrina de la esencia. vol. hem os llegado al final del m ovim iento polém ico.]56 El hecho de que el m ovim iento polém ico de la Lógica se presente aquí en la realidad ilum ina el im pulso objetivo. hasta un reconocimiento de ella como absoluto.] Por lo tanto. 57 "El pensamiento filosófico libre se halla inmediatamente vinculado con la libertad práctica por un nexo que consiste en que. la filosofía sólo aparece en la historia allí donde y en la medida cu que se crean constituciones libres" (Lectures on the history o f philosophy..de u na m anera satisfactoria. p. [Lecciones sobre la historia de la filosofía. de u na m anera que va m ucho m ás allá de un conflicto de categorías.] . Éste es el principio absoluto de la filosofía de Spinoza. 92. Lo cierto es que. la idea absoluta..57 Como verem os m ás adelante. una vez que arribam os a la doctrina del concepto. se da a sí misma la determinación de lo general.. 1. El en sí que realiza la superación de los opuestos se h a desplazado aquí desde el principio abstracto del hacer (Leibniz) hacia la sustancia absoluta (Spinoza): La determinación es negación. cit. Es falso que el m ovim iento polém ico com o "tendencias" filosóficas haya llegado a 56Ibid. la sustancia carece del principio de la personalidad. así como aquél es el pensamiento del objeto absoluto. 95). p. vol. precisam ente porque sus líneas de referencia de las tendencias del m ovim iento y los cam bios del capitalism o se basaban m aterialista y filosóficam ente en la dialéctica. L a contradicción entre lo absoluto y la realidad se torna explícita.. [. general y esencial. Es cierto que no estam os enfrentándonos a lo absoluto tal com o culm inará en la doctrina del concepto. ésta. como negación autonegada.. com o así tam bién el conflicto histórico. Pero Spinoza no va más allá de la negación como determinación o cualidad. [. 1. Es verdad que. es decir.. [. al considerar la actitud de Lenin hacia la filosofía hegeliana. y esta idea verdadera y simple constituye el fundamento de la unidad absoluta de la sustancia..] Por razón de esta conexión general de la libertad política con la libertad de pensamiento. p. Lenin se sintió m uy seguro cuando trazó una suerte de gran división de las aguas dentro del m ovim iento socialista. esta apariencia es engañosa.. hay sólo dos en el conjunto de la doctrina del concepto. m ientras que en la superficie parecería que. Uno necesita tener una conciencia casi opresiva de este m ovim iento polém ico com o un conflicto de hecho que está tanto en el m ovim iento objetivo com o en el pensam iento .

com o si la filosofía hegeliana en tanto que "suma" de toda la filosofía anterior fuese una m era designación cuantitativa para la "mente enciclopédica" de Hegel. supra). que las otras filosofías. 2. Hegel. cuando el conocim iento absoluto "anunció" que estas categorías definen el m ovim iento de todo el "sistema": La Ciencia de la lógica. han carecido de la com prensión de la naturaleza polém ica de las posiciones respecto de la objetividad. W. El m ovim iento de lo abstracto a lo concreto a través de la determ inación exige la doble negación. véase Karl Korsch. 205 [G. la batalla de las ideas deviene entonces un aspecto tan intrínseco de la presentación general de la idea absoluta. Ciencia de la lógica. § 482. lo universal. la F ilosofía de la naturaleza y la F ilosofía del espíritu. los filósofos académ icos. precisam ente porque la libertad es la esencia propia del espíritu y es su realidad m ism a . que nunca se cansan de intentar separar el "m aterialism o científico" de M arx del "idealismo m ístico" de H egel . así com o la F enom enología. 59 Philosophy o f mind. Hegel no deja posibilidad alguna de olvidar esta creatividad absoluta. es decir. vol. Es la m ism a expresión usada por los com unistas. " 59 Y es esto lo que literalm ente destruye las categorías de la doctrina de la esencia en la etapa en que la realidad pasa de la form a de lo absoluto com o sustancia a su form a com o contingencia.58 En lo que hace a Hegel. n ada tiene u na fuerza tan indom able. 244]. que H egel caracterizó com o "el reino de la subjetividad o de la libertad " . éstas ilum inan fuertem ente lo que H egel insinuó en la Fenom enología. A través de esta contradicción alcanza su culm inación "lo positivo en lo negativo". . p. necesidad. su 58 Sobre el papel que desempeñó esta cuestión en la turbulenta Alemania de comienzos de la década de 1920. aunque m uestran una m arcada preferencia por la historia del pensam iento en contraposición a la historia real. la fuerza m otriz que ella es para el desarrollo. el hegelianism o en com paración con los "otros". a m edida que nos aproxim am os a la doctrina del concepto.un punto m uerto. vol. 60 The science o f logic. Marxism and philosophy (véase nota 15. lo particular y lo individual. F. Paradójicam ente. causalidad y reciprocidad.60 A hora que estam os en plena doctrina del concepto y nos encontram os con sus categorías centrales. p. en vez de ser tratadas separadam ente com o si fuesen "observaciones m arginales" aparecen directam ente en el texto. Por lo contrario. el im pulso de la idea de libertad y la influencia objetiva de la historia son inseparables: "U na vez que los individuos y los pueblos han acogido en su m ente el concepto abstracto de la libertad total. 2.

pavoroso poder creador. Evidentem ente, nos acercam os al punto decisivo
de todo el m ovim iento del concepto: la segunda negatividad, que
finalm ente trascenderá a la oposición entre concepto y realidad. C on el fin
de prepararse para esta negación crítica, H egel escribe:
Captar lo positivo en su negación, y el contenido de la presuposición en el
resultado, es la parte más importante de la cognición racional; asimismo
sólo se necesita la más simple reflexión para arribar a la convicción de la
verdad absoluta y de la necesidad de este requisito, mientras que con
respecto a los ejemplos de las pruebas, toda la Lógica consiste en éstas.61
N o es ésta una simple "rem em oración de cosas pasadas". Aquí, el
recuerdo debe incluir lo que H erm an M elville llamó "el choque del
reconocim iento".
L a doctrina del concepto elabora las categorías de la libertad, de la
subjetividad, de la razón, la lógica de un m ovim iento por m edio del cual el
hom bre se hace libre. Sus universales, pese al hecho de que son universales
del pensam iento, son concretos. H egel reitera una y otra vez que aunque el
concepto se realice a través de la "exterioridad", que resulta ser "su propio
otro"; aunque "a través de la trascendencia de esta realidad" haya "esta­
blecido la realidad absoluta", de m anera tal que el "resultado" es la
"verdad"; aunque, en una palabra, el sujeto lo haya "abarcado" todo, aun
entonces h a sido m al interpretado. N o h a sido "correctam ente abarcado por
form as de juicio tales com o el tercer térm ino es 'inm ediatez y m ediación' o
es su unidad, porque no es un tercer térm ino aquiescente sino que, como
esta unidad, es m ovim iento y actividad auto-m ediantes " .62
El m ovim iento no se h a detenido. La dialéctica funciona aún. N o puede
ser de otro modo: "El com ienzo fue lo universal; el resultado es lo
individual, lo concreto y el sujeto [...]". N i lo subjetivo está ya separado de
lo objetivo; la negación de la negación "es el m ovim iento recóndito y m ás
objetivo de la vida y el espíritu " .63
L a doctrina del concepto expresa la determ inación subjetiva del
hom bre, la necesidad de hacerse dueño de sí. Lo que se elabora en las
categorías del pensam iento es la historia real de la hum anidad. Que el
concepto hegeliano de autorrelación se "subvierta" — la revolución en la
"traducción" de M arx— o no, lo cierto es que tam bién para Hegel
constituye una constante tras- form ación de la realidad y del pensam iento,
61 Ib id ,

p. 476 [p. 571].
p. 479 [pp. 575-576].
63 Ib id , p. 478 [p. 576].
62 Ib id ,

que prepara un "nuevo m undo". De ahí que, desde el com ienzo de la
doctrina del concepto, vem os a H egel tratando constantem ente de separar
su dialéctica de la de Kant:
Siempre se notará con asombro que la filosofía kantiana, que reconocía
aquella relación del pensar con la existencia sensible, en la que se detuvo,
como una relación solamente relativa y de pura apariencia, y reconocía y
expresaba muy bien una unidad más alta de ambos en la idea en general
(por ejemplo, en la idea de un intelecto intuitivo), sin embargo se haya
detenido en aquella relación relativa, y en la afirmación de que el concepto
se halla y queda separado en absoluto de la realidad. Kant afirma por lo
tanto como verdad lo que había declarado ser un conocimiento limitado, y
declara trascendente, ilícito y ente de pensamiento lo que había reconocido
como verdad, y de lo cual había establecido el concepto determinado.64
En las 250 páginas siguientes Hegel sigue elaborando a partir del punto
donde K ant "se detuvo totalm ente" poniendo entre el pensam iento y la
experiencia una im penetrable "cosa-en-sí". L a barrera entre K ant y Hegel
se alcanza en el capítulo final, que es tanto la quintaesencia com o el
resum en de to d a la obra. N o sólo la idea es "absoluta"; tam bién lo es el
m étodo. P ara quienquiera que hubiese pensado que la dialéctica de la
práctica y la dialéctica del pensam iento continúan por vías separadas, la
prim era frase del capítulo final dice: "La idea absoluta, tal com o ha
resultado, es la identidad de la idea teórica y de la práctica, cada una de las
cuales [es] todavía unilateral de por sí [ . . . ] . " 65 N adie puede ir m ás allá de la
contradicción. M ás aún, quien pretendiese encontrar el fin de todas las
contradicciones al llegar a la idea absoluta, haría m ejor en buscar en otra
parte, porque en este punto el lector experim enta un verdadero sobresalto:
H egel afirm a, inequívocam ente, que "la idea absoluta contiene dentro de sí
la m ás elevada oposición".
Es cierto que en el m ism o párrafo nos dirá tam bién que "sólo la idea
absoluta es ser, vida im perecedera, verdad que se conoce a sí m ism a, y es
toda la verd a d . Pero, lejos de detenerse allí, es precisam ente en este punto
donde H egel se vuelve por prim era vez hacia la autodeterm inación, que es
el m étodo y la idea: "Por lo tanto, la idea existe sólo en ésta su
autodeterm inación de entenderse."66

64 Ib id ,

p. 226 [p. 267].
p. 466 [p. 559].
66 Ibid. p. 467 [p. 560].
65 Ib id ,

N aturalm ente, a nuestros contem poráneos les preocupa m ás la
autodeterm inación de las naciones que la de la idea; pero el objetivo, la
libertad, y "la vía de la autoconstrucción" por la cual se lo h a de alcanzar,
no está tan alejado de la autodeterm inación de la idea (la libertad) com o
podría parecer a prim era vista. En todo caso, lo que Hegel propone es que,
habiendo asistido a la superación de la oposición entre contenido y form a
en el pensam iento, sólo resta por considerar "lo universal de la form a del
contenido, es decir, el método".
El desarrollo de lo que es el m étodo dialéctico está tan lejos de las
triplicidades m ecánicas de tesis, antítesis y síntesis (que nunca fueron una
form ulación de H egel) com o lo está el cielo de la tierra. Y es precisam ente
el carácter terrenal de la liberación lo que constituye la esencia m ism a de
los universales de Hegel. Pese a que se hallan encerrados en el
pensam iento, estos universales son concretos y están llenos de vida y de
posibilidades. N i una sola unificación, y a sea de sujeto y objeto, de teoría y
práctica o de concepto y realidad, es m eram ente subjetivista y exterior; y ni
siquiera lo es la crítica de otras filosofías cuya "verdad" H egel absorbió. En
realidad estos universales nos dan una visión del m ovim iento de la historia
misma. A dem ás, Hegel no excluye a sus absolutos de la necesidad de
sujetarse a esta dialéctica del desarrollo. "Por eso el m étodo es el alm a y la
sustancia, y cualquier cosa es concebida y conocida en su verdad sólo
cuando está totalm ente som etida al m étodo; éste es el m étodo propio de
cada cosa, porque su actividad es el concepto ." 67
A unque para un historiador de la filosofía el pensam iento es lo "real",
el im pulso a negar lo que ante él aparece, si no es el m otor para trasform ar
la realidad m ism a, es la preparación para tal trasform ación. Cuando Hegel
unió el conocer sintético al analítico, escribió: "Este m om ento del juicio,
que es tan sintético com o analítico, por cuyo m edio lo universal inicial se
determ ina p o r sí m ism o com o lo otro con respecto a sí, tiene que ser llam a­
do el m om ento dialéctico ." 68
N aturalm ente, lo dialéctico no "excluye" lo analítico ni tam poco puede
"abolir" las definiciones que acom pañan al conocer sintético. Lo dialéctico
vincula el concepto de los hechos con los hechos m ism os, lo universal con
lo particular. El elem ento "deficiente" estaba en el hecho de que, antes de
que el "m étodo absoluto" entrase en escena, aquellos opuestos de alguna
m anera coexistían pacíficam ente. En vez de perm itir a la negación de la
negación trascender la oposición, perm anecían uno junto al otro o, según
67 Ib id ,
68 Ib id ,

p. 468 [p. 562].
p. 473 [p. 567].

las palabras de H egel, "se presentan a la conciencia sin el recíproco
contacto " .69 A hora que h a llegado "el m om ento dialéctico", el m ovim iento
será incesante.
M ientras que hasta ahora el concepto, pese a constituir la culm inación
de los tres libros de la C iencia de la lógica, era sólo la prim era sección del
tercer libro, en este punto llega a ser todo y su m ovim iento es "la actividad
universal absoluta, esto es, el m ovim iento que se determ ina y se realiza a sí
m ism o " . 70 En contraste con el m étodo del conocer inquisitivo, analítico,
donde el concepto era una "herram ienta" del conocer "verdadero", es decir,
dialéctico, aquí no hay distinción alguna entre m edio y fin. N o hay otra
m anera de lograr el objetivo, excepto a través del m edio. U na vez m ás se
plantea la necesidad de nuevos com ienzos. A hora que hem os alcanzado una
totalidad concreta, el concepto clave del sistem a filosófico de H egel, esta
totalidad, "como concreta, es distinta en s í " .71 Éste es el tipo de
diferenciación con que se enfrentan los revolucionarios serios de nuestra
época en la trasform ación stalinista de un Estado obrero en su opuesto, una
sociedad de capitalism o de Estado. L a confrontación con la
contrarrevolución dentro de la revolución exige nuevos com ienzos m ayores
aún que los que H egel buscó filosóficam ente. Y este aspecto es el que hace
de H egel un contem poráneo.
El universal concreto se m anifiesta com o actividad absoluta, actividad
sin restricción, ya sea externa o interna; porque el m étodo es la form a de la
idea absoluta, el autom ovim iento com o m étodo. N o perm ite que los
opuestos coexistan pacíficam ente o, para usar las palabras de H egel, que se
presenten "a la conciencia sin el recíproco contacto", "sino que lo
com prom ete todo en la batalla".
El m ovim iento de la idea absoluta, com o el de la Lógica en general, se
produjo desde el reconocim iento de las oposiciones y la negativa a
detenerse en vista de ellas com o si fuesen "fijas", hasta verlas como
transiciones "en y para ellas m ism as"; desde la conciencia del m odo en que
los universales se fundam entan objetivam ente hasta la com prensión de que
tam bién la idea absoluta sufrirá u na autodeterm inación. P ara decirlo de otra
m anera, el m ovim iento de lo abstracto a lo concreto constituye la
conciencia de que el com ienzo no es m eram ente lo "dado" em pírico, de que
lo inm ediato es en sí m ism o un resultado m ediato, y de que los desarrollos

69 Ib id ,

p. 477 [p. 573].
p. 468 [p. 562].
71 Ib id , p. 472 [p. 566].
70 Ib id ,

posteriores conducen entonces al concepto de lo concreto com o totalidad
concreta, el nuevo concreto que contiene a la autodiferenciación.
N o es de extrañar entonces que el m aterialista revolucionario Lenin, al
observar la autodeterm inación de los irlandeses y la autodeterm inación de
la idea, exclam ase que el capítulo sobre la idea absoluta era "absolutam ente
m aterialista". E ra la preparación sim ultánea objetiva y subjetiva de Lenin
para la revolución abierta.
P o r necesidad nos vem os im pulsados hacia adelante, no precisam ente
hacia la prim era sino hacia la segunda negación, el punto decisivo de todo
m ovim iento: "Es el p u n to sim ple de la referencia negativa a sí m ism o, la
fuente m ás íntim a de toda actividad, de todo autom ovim iento viviente y
espiritual, el alm a dialéctica, que tiene todo lo verdadero en sí m ism o, y por
cuyo m edio ella solam ente es un verdadero: en efecto, sólo sobre esta
subjetividad se funda la elim inación de la oposición entre concepto y
realidad y la unidad, que es la verdad ." 72
H egel no desarrollará "sólo esta subjetividad" sobre la cual descansa
toda la trascendencia de la oposición entre concepto y realidad, hasta que la
idea "surja para perfeccionar su autoliberación en la Filosofía del espíritu
[...]". Lo fundam ental aquí es el violento choque de H egel al llegar al
pináculo de lo absoluto, insistiendo, en cam bio, en la negatividad absoluta.
P ara destacar m ás aún que esta negación de la negación no es una
abstracción sino la m ás concreta de las totalidades, pocas páginas m ás ad e­
lante H egel escribe lo siguiente:
Cada nuevo grado del salir fuera de sí, es decir, de una ulterior
determinación, es también un ir-en-sí, y la mayor extensión es igualmente
lo más concreto y lo más subjetivo; y lo que se retira a la profundidad más
simple, es lo más poderoso y lo más invasor .73
A lo largo de todo el capítulo sobre la idea absoluta, H egel, cuando
resume la Lógica en su totalidad, com para constantem ente lo que la
dialéctica es aquí con lo que era en la doctrina del ser, con lo que llegó a ser
en la doctrina de la esencia, y con la nueva dialéctica surgida en la doctrina
del concepto, no sólo "en general" sino tam bién en la idea absoluta en
particular. L a m ayor contradicción, reitera H egel a cada m om ento, está en
lo absoluto m ismo. Desde la prim era frase de este últim o capítulo él señala
que la teo ría y la práctica, "cada una de las cuales [es] todavía unilateral de

72 Ib id ,
73 Ib id ,

p. 477 [p. 573].
p. 483 [p. 580].

por sí, contienen en sí la idea m ism a, sólo com o un m ás allá que se busca y
com o un fin que no se logra". 74 A hora que hem os arribado al punto
decisivo dialéctico, "que es tan sintético com o analítico", H egel nos hace
volver sobre nuestros pasos hasta el lugar donde encontram os por prim era
vez al "otro" en la doctrina del ser, donde el m ovim iento dialéctico se
reducía a una transición hacia otra cosa. En com paración con esta verdad,
la doctrina de la esencia revela que esta "otra cosa" es la cosa m ism a que
estábam os exam inando, es decir, el algo mismo. L a doctrina del concepto
revela lo que era inherente al m ovim iento objetivo: éste era su "propio
otro". É sta es su significación. ¿Es precisam ente la "ilusión" del idealism o
ontológico (para usar una expresión de M arx) la que cree que puede
"absorber" en sí al m undo objetivo, o es el ideal hacia el cual apunta el
hom bre, o quizás son am bos?
Q uienquiera crea que el logro de esta autorrelación puede ser
contenido p or H egel porque él, com o filósofo, la alcanzó en el Estado
prusiano, está de hecho negando las com pulsiones de una época histórica
de gestación donde, en esbozo o com o en un relám pago, tenem os un atisbo
del futuro, no com o una revolución sino com o la era de las revoluciones.
Aunque H egel conscientem ente sólo piensa en diferentes esferas,
disciplinas o ciencias, en realidad únicam ente se preocupa por la
"totalidad", y ve a cada una de aquéllas com o un "fragm ento" de una
cadena, que "tiene un antes y un después; o, para hablar con m ás exactitud,
tiene sólo un antes y en su conclusión m ism a indica su después".75 Él ve
que el "desarrollo sistem ático es en sí m ism o una realización"; y que,
"como totalidad en esta forma, es la naturaleza".76
Precisam ente donde H egel parece m ás abstracto, donde parece cerrar
totalm ente las puertas al m ovim iento general de la historia, allí deja él
entrar la savia de la dialéctica: la negatividad absoluta. Es cierto que Hegel
escribe com o si la resolución de las fuerzas vivientes opuestas pudiese
superarse p o r u na m era trascendencia del pensam iento. Pero, al llevar a las
oposiciones a sus últim as consecuencias lógicas, H egel abrió nuevas vías,
propuso una nueva relación entre teoría y práctica, elaborada por M arx
com o u na relación totalm ente nueva entre filosofía y revolución. Hoy, los
revolucionarios vuelven la espalda a este m étodo, una actitud peligrosa
para ellos m ismos.

74 Ib id ,

p. 466 [p. 559].
p. 484 [p. 582].
76 Ib id , p. 485 [p. 583].
75 Ib id ,

y no socava su realidad. después de identificar a la libertad con la idea. La im presión suscitada por este descubrim iento determ inó que Lenin interpretarse la últim a página com o el preludio de la trasform ación de la dialéctica idealista en m aterialism o dialéctico: "Esta frase de la últim a página de la L ógica es realm ente notable. analítico o sintético. 77 J. L a transición de la idea lógica se realiza hacia la naturaleza. el titán intelectual de com ienzo del siglo XIX.78 L a potencia creadora libre es la fuerza unificadora de este capítulo final acerca de la idea absoluta. fue el m ismo H egel quien. lo cierto es que traspasa todas las fantasías de los neohegelianos. y H egel revolucionó a la filosofía. . escribió: "La idea no es tan im potente que se lim ite sólo a tener el derecho o la obligación de existir. p. em pírico o intuitivo. la que a su vez consideró incontenible a la revolución real. Findlay. 79 Encyclopaedia.Quizás el profesor Findlay tenga razón cuando dice que las exégesis de H egel "pueden parecerles áridas y falsas a quienes no ven nada m isterioso y divino en los hechos del pensam iento hum ano " . N." 79 Es por eso que el capítulo sobre la idea absoluta se consagra sobre todo al m étodo. que filosofaban interm inablem ente acerca de la posibilidad de "deducir" a la naturaleza del pensam iento. 78 Ib id . Lo pone a uno a un paso del m aterialism o. 346. la unidad de la idea teórica y práctica con aquella form a de la vida que es la actividad del concepto. Y pese a lo fantástico que ello pueda parecerles a quienes insisten en que Hegel hablaba sólo de ideas cuando tam bién habla de la realidad. diferente a la de cualquier otro filósofo . § 6 . la nueva etapa de la identidad entre teoría y práctica que hem os alcanzado. Hegel: a re-examination. 77 Pero tam bién es cierto que los que se aterrorizan ante la revolución social no pueden "com prender" ni una revolución real ni la revolución del pensam iento. p." Independientem ente de lo que podam os pensar de la interpretación de Lenin. y no sólo a las form as previas del conocer. El m ism o profesor Findlay admite: Pero aunque Hegel se mantiene en el mundo del sentido común y de la ciencia. la m ente m ás enciclopédica. sin existir efectivam ente . su enfoque no es científico ni de sentido común: él ve el hecho del mundo de una manera revolucionaria. Tam poco intentam os desconocer el hecho de que H egel. 356. N o nos hem os propuesto aquí algo tan necio com o "identificar" a H egel con M arx.

pero sólo de un m odo abstracto [. 80 Véase capítulo 3. Es mi deseo que esta historia de la filosofía contenga para vosotros una incitación a captar el espíritu de la época. Lenin. L a filosofía del e sp íritu .. . tan presentes están siem pre el "autom ovim iento". que está presente en nosotros por naturaleza [.. la "autoliberación".. la sensoriedad.]. que el m ás grande de los revolucionarios p rá ctico s.. " 80 C. se sintió obligado. bajo la form a de objeto [Objekt] o de contem plación. el "autodesarrollo". pero no com o actividad sensorial hum ana. haya term inado no obstante sus propios escritos en una serie de absolutos. por oposición al m aterialism o. Pero la filosofía no hubiese podido nunca usar las cabezas cortadas por la revolución. com o prá ctica . m ientras se preparaba teóricam ente para la revolución rusa. a resum ir así la idea absoluta de Hegel: "El conocim iento hum ano no sólo refleja el m undo objetivo sino que lo crea . si ésta hubiese precedido a la prim era.que seopuso tan decididam ente a los absolutos vacíos de los otros filósofos. H einrich Heine El defecto fundam ental de todo el m aterialism o anterior — incluyendo el de Feuerbach— es que sólo concibe el objeto. con el propósito que fuese. tan inseparable es la "inm anencia" de la "trascendencia" y tan interm inable el surgim iento de "nuevos com ienzos" a partir de finales "absolutos". Hegel Las cabezas que la filosofía usó para reflexionar pueden ser cortadas después por la revolución. De aquí que el lado activo fuese desarrollado por el idealism o. la realidad. no de un m odo subjetivo.]. Pero al m ism o tiem po.

"lo universal. la identidad de sujeto y objeto no escapa a la "negatividad absoluta". espartano. el hom bre com o hom bre". 82 Y quien pretenda insistir en que el concepto de la libertad en H egel es sólo conceptual deberá explicar por qué. E l espíritu subjetivo — E l espíritu libre— lo explica com o real... " 83 A dem ás. es saber especulativo. es la realidad de los hom bres. sino porque son esta id ea . 84 Ib id . § 482. porque la característica esencial del espíritu "es la libertad. así com o no existe la idea de una m áquina. Hegel continúa diciendo: "Si el saber que la idea. Antes de llegar a este punto. para destacar que la libertad es la esencia del hom bre com o hom bre. el espíritu". aquí "el espíritu tiene com o presupuesto propio. . nada tiene una fuerza tan irresistible. 81 Encyclopaedia. 82 Ib id . N aturalm ente. esto es. § 382. el hecho de que los hom bres saben que su esencia. 81 y en segundo lugar. sabían. solam ente que el hom bre es realm ente libre m ediante el nacim iento (com o ciudadano ateniense. esta idea m ism a.] Los griegos y los rom anos.. Zusatz). de obtener el reconocimiento de sus eternos derechos humanos" (§ 433. en las cuales los esclavos trataron de liberarse. 83 Ibid. m ediante la filosofía (el sabio es libre.D esde el prim er párrafo de la Introducción a la Filosofía del espíritu. no porque éstos tengan esta idea. su fin y su objeto es la libertad. la naturaleza " . § 381. precisam ente porque la libertad es la esencia propia del espíritu y es su realidad misma.-Hegel había aclarado en su presentación oral que no sólo pensaba en los filósofos sino también en las masas en rebelión: "se desencadenaron guerras sangrentas. Platón y A ristóteles. incluso esclavo y encadenado ) . tam poco existe la idea del Estado. escribió: "Yo dem ostraré que. § 482. por lo contrario. la negatividad absoluta del concepto com o unidad con sí " . cuando llega al últim o parágrafo de la sección I. total: "Una vez que los individuos y los pueblos han acogido en su m ente el concepto abstracto de la libertad total. etcétera) o m ediante la fuerza del carácter y la cultura. Hegel agrega: "y esencialm ente. [. Pero en prim er lugar. com o tal. ni siquiera los estoicos la tuvieron [esta idea]. inflam ado de entusiasm o por la revolución francesa y preocupado p or el "trabajo negativo". es decir. H egel centra su atención sobre el elem ento nuevo con el cual nos enfrentam os: "la genuina realidad hum ana"." 84 El jo v en Hegel.

donde nos dijo que "el espíritu del hom bre h a roto con el m undo anterior [.» es decir. en subsistem a final. tan profunda es la influencia objetiva de la dialéctica de la historia — y Hegel consideraba que la filosofía corría "paralela" a ella— que uno podría m uy bien "traducir" lo absoluto como una nueva sociedad sin clases. El defecto de todas estas representaciones y sistem as es que no proceden a la determ inación de la sustancia com o sujeto y com o espíritu . así tam bién separó su sistem a de todos los restantes sistem as filosóficos. pero de m odo que a éstas no corresponde realidad efectiva. que en su urgencia por exponer las insuficiencias o incluso la incoherencia lisa y llana de la dialéctica m arxista escribió recientem ente: 85 Dokumente zu Hegels Entwickhung. cuando insta a sus discípulos a "prestar oídos a las urgencias [del espíritu]. se h a purificado de todo lo que interfiera con su universalism o. § 573. Así com o separó sus absolutos de los absolutos de otros filósofos.]" y se entrega a la tarea de su propia trasform ación. con la libertad m ism a . N aturalm ente. [. § 481. en H egel lo anterior significa el "despliegue" del espíritu universal o lo absoluto.. en Estudios sobre Marx y Hegel. Sin em bargo. expresado insistentem ente en la últim a lección de la H istoria de la filo so fía . Y sigue siendo su principio fundam ental. la vía hacia la liberación total. no puede dejar de escribir: "El querer libre es la individualidad inm ediata puesta m ediante sí m ism a. citado por Jean Hyppolite. " 86 L a unidad del individuo y lo universal. en las existencias.. a partir del Prólogo a la Fenom enología." 87 Éste fue el principio de Hegel desde el com ienzo. E n esta culm inación del sistem a hegeliano. 87 Ib id .. Precisam ente en esta últim a sección acerca de la filosofía ataca el concepto m ism o de sistem a: "Se designan m ás exactam ente com o sistem as aquellos que conciben lo absoluto sólo com o sustancia." 85 Y aun el H egel m aduro.. además. 86 The philosophy o f mind. Sólo puede llam arse idea a aquello que es un objeto de la libertad . Un aspecto m uy interesante es que la fundam entación de la tesis de que lo absoluto podría interpretarse com o la sociedad sin clases proviene del profesor Findlay. cuando el m odo que está dentro se abre paso y tenem os que convertirlo en realidad". H egel ataca los "sistem as". no obstante.porque el Estado es algo m ecánico. la filosofía es la m anifestación últim a del espíritu absoluto. la cual. es la vía hacia el espíritu absoluto. ] En ellos lo absoluto aparece com o el género absolutam ente universal. . que m ora en las especies.

La verdadera sociedad sin clases es. la totalidad de la sociedad en y para la cual vive. porque centró todo en el pensam iento. objetivo. M arx criticó acrem ente a Hegel porque lo había centrado todo en el pensam iento. xii-xiv) a la Filosofía de la naturaleza.88 De eso precisam ente se trata: la segunda negatividad se torna decisiva después de la m ediación com unista. h asta tanto la naturaleza sea algo. la conservación de la antítesis entre sujeto y objeto. surge el hum anism o p o sitiv o . continúa M arx. com o tal. 88 Prefacio por Finday (pp. que "el com unism o no es. form uló la libertad y la sociedad sin clases com o "el desarrollo de la potencia hum ana. de que la idea absoluta no es nada por sí m ism a. P or ello. que com ienza en sí m ism o. en vez de com enzar por el m undo m aterial. Engels y los marxistas en general. H egel se orientó en prim er lugar hacia la naturaleza: "Por lo tanto. en los M anuscritos de 1844." Y en este punto M arx fustiga a H egel porque separa "el pensar del sujeto". y es." Precisam ente la razón por la cual el joven M arx insistió. en E l capital. toda la L ógica es la prueba de que el pensam iento abstracto no es nada por sí m ism o. ~ 49 ~ . la form a de la sociedad hum ana". cae en el m ism o error que lo indujo a atacar el conocim iento abstracto. sino tam bién entre los m aterialistas revolucionarios. un presupuesto necesario. revelando así que el filósofo aunque alcance un universal concreto. pero es una sociedad en la cual cada clase o grupo refleja. que es su propio fin ". Los diferentes períodos históricos producen diferentes interpretaciones. este "materialismo dialéctico" ha de encontrarse en una forma más coherente e inteligiblemente elaborada en la Filosofía de la naturaleza y en la Filosofía del espíritu de Hegel que en la poco coherente "dialéctica" de Marx. una forma elevada del absoluto hegeliano. es decir. "Sólo por la trascendencia de esta m ediación — escribió M arx en su C rítica de la dialéctica hegeliana— que es. y no una sociedad caracterizada por una mera negación de la estructura de clases. D espués de com pletar la Lógica. no obstante debe volverse una vez m ás hacia la reflexión exterior en busca del contenido y la objetivación del absoluto que h a sido alcanzado por el desarrollo dialéctico del pensam iento. y el M arx m aduro. de Hegel. por cierto. sin em bargo." "Hegel.Y puede argüirse que si uno desea llamar "materialismo dialéctico" a su propio absolutismo. la m eta del desarrollo hum ano. no sólo entre los diversos estratos.

Lo nuevo en nuestra época es que los im pulsos que m ueven a em ­ prender un nuevo exam en de H egel vinieron de la p rá ctica . el existencialism o — que había declarado la guerra al estrecho "deterninism o" del m arxism o petrificado del com unism o francés. P or otra parte. no tanto com o el pensador alienado cuyos "pensam ientos son.) Es indudable que H egel se hubiese opuesto a que se considerase a su concepto com o si surgiese "desde abajo". del norte y del sur— que establecieron puntos de partida totalm ente nuevos tam bién para el conocim iento. espíritus fijos que m oran fuera de la naturaleza y del hom bre". sino com o el filósofo idealista "que extiende la m ano hacia el m aterialism o". Con frecuencia se presenta un estado de cosas corrupto como un "abuso". científicas y conductistas— celebró la profundidad de H egel al analizar la naturaleza com o "exterioridad". por tanto. Esa corrupción no fue un fenómeno accidental. lo que se discute no es la conciencia del propio H egel sino la lógica de la negatividad absoluta. ni un mero abuso del poder y el dominio. puesto que recién se los descubrió después de la revolución rusa. causaron a los hegelianos "trem endos dolores de cabeza". Los frondosos debates sobre la transición de la Lógica a la naturaleza. que. Véase el capitulo 3. he aquí una cita que éstos podrán examinar: "La Reforma fue el resultado de la corrupción de la Iglesia. Es cierto que hem os alcanzado la atm ósfera enrarecida del sistem a "term inado". según la frase de M arx.Las condiciones históricas diferentes que vivió L enin 89 en 1914 lo llevaron a ver a H egel "yendo hacia la naturaleza". no han term inado aún. como creo que la crítica de Hegel a la Iglesia arroja más luz sobre los llamados partidos de vanguardia que la que puedan aportar los comunistas. los tres volúm enes de la F ilosofía de la religión. ni tam poco están sus tem as tratados con tanta am plitud com o en la vasta serie de lecciones. cuando Lenin autorizó a Riazánov a despojar del Nachlass a los indignos herederos de Marx. Sin embargo. Sin em bargo. se da por sentado que el fundamento era bueno —que el sistema o que la institución misma eran . de las revoluciones reales — del este y el oeste. que pretendía reducirlo todo (incluso la historia y la naturaleza) a la "materia" regulada por "leyes de hierro" económ icas. que él extrajo tanto del m ovim iento histórico objetivo com o del "puro m ovim iento del pensam iento". 90 El enfoque de este trabajo no nos permite ocupamos de las ideas de Hegel acerca de la política o la religión. los cuatro de 89 Lenin no conoció los ahora famosos Manuscritos económico-filosóficos de 1844.90 los tres de la H istoria de la filo so fía . en el período inm ediatam ente posterior a la segunda guerra m undial. (V olverem os sobre este punto en la Tercera Parte. L a Filosofía del espíritu no es en m odo alguno una obra tan dinám ica com o la F enom enología del espíritu o como la C iencia de la lógica.

sino con el m ás irracional. y en cam bio se entera de que la idea absoluta contiene en sí la m ás alta oposición. N o me parece casual que en nuestra época. a m edida que H egel se acerca a la idea absoluta. no con un estado racional. el lector no se ve trasportado a un abstracto y reconfortado m ás allá. que ésta perm anece inserta en la estructura m ism a de toda la Filosofía del espíritu. A hora bien. considerem os aquí algunos de los procesos actuales. finalm ente. Prusia. cuando realmente se produce el ultraje accidental de algo que es bueno. el concepto básico del m undo que Hegel construyó com o la rigurosa estructura de la totalidad. es decir. para percibir aquí todo el choque de la incesante negatividad absoluta. N i siquiera la reconciliación de Hegel. 358-363. en la Ciencia de la lógica. Pero en realidad. es otra cosa." Philosophy o f history. véase pp. El m ovim iento por la libertad. cuando H egel arriba finalm ente al saber absoluto. H egel nos enfrenta con la idea autopensada. este ultraje se limita a ciertas particularidades. A sí. cuando llegam os a la culm inación de todo el sistem a. la F ilosofía del D erecho. y que lo único que hay que hacer es eliminar estos elementos adventicios. y aunque éste fuese sólo la "m anifestación" del espíritu absoluto. L a libertad es. En vez de esperar el capítulo final de este libro para ocuparnos de lo que M arx llam ó las "nuevas pasiones y las nuevas fuerzas" de la reconstrucción de la sociedad. la volición arbitraria de los hombres. el autom ovim iento como m étodo. La corrupción de la Iglesia fue un producto natural de la misma. la institución en cuestión escapa a toda deshonra y el mal que la desfigura aparece como algo ajeno a ella. La corrupción grande y general que afecta a un cuerpo de las dimensiones y el alcance de la Iglesia. en la F enom enología del espíritu. A unque se presentase bajo el nom bre de espíritu universal. 427. A sí. el lector no descubre un rosado m ás allá. [En la edición en español citada. fue siem pre la realidad de la libertad la condición de la libertad del espíritu. sino el G ólgota del espíritu. perfectos— pero que la pasión. el m ovim iento de la práctica a la teoría. pudo contener. en una palabra. tan obstinada es la calidad terrenal de la libertad. al silogism o final del espíritu absoluto de toda la E nciclopedia de las ciencias filosóficas. por cierto. p. cuando poco después de la m uerte de Stalin em pezaron a estallar revueltas reales en su im perio totalitario. la dialéctica. adelantém onos un poco. Desde este punto de vista. el interés subjetivo. hizo uso de lo que en sí mismo era bueno para lograr sus propios fines egoístas.] . m uy pronto se viesen seguidos de un m ovim iento tam bién en el cam po de la teoría. Y. en el curso del desarrollo estrictam ente filosófico. Sin em bargo.la F ilosofía d el arte y su últim a obra com pleta.

93 de lo que él "realm ente" dijo. News & Letters. 12 v 20 de mayo de 1953.coincidió tam bién con mi enfoque de los tres silogism os finales de la E nciclopedia de las ciencias filosóficas de H egel . donde usted se pregunta. tam bién surgieron nuevas form as de relaciones hum anas . y debo admitir que éste influyó sobre mi crítica de la situación checa antes de 1968. Y tan áridas han sido las disputas acerca de lo que está "en" una filosofía y aquello de lo que. por ejemplo. 92 Un filósofo clieco me escribió en 1968: "Leí su libro Marxism and freedom hace unos tres años. La consecuencia resultó ser una nueva división dentro del marxismo entre aquellos que se detuvieron en el análisis económico de Rusia como capitalismo de Estado y los que siguieron desarrollando el humanismo del marxismo para la época del capitalismo de Estado (véase Exchange o f letters on Hegel's Absolute Idea. com parado con lo que sus intérpretes crean que dijo. A dem ás. Lawrence: "El discurso artístico es la única verdad.92 L a form a descentralizada y no estatista de las relaciones hum anas a través de los consejos se convirtió en un universal concreto. según el mismo filósofo. pero su arte. Por lo general. no sólo para los obreros sino tam bién para los intelectuales y los jóvenes. y la naturaleza espíritu"— como el movimiento que conduce no sólo de la teoría a la práctica. H. com unistas y teólogos de E uropa occidental. y alguna vez le mostraré un artículo donde hay una cita de su trabajo. sino también de la práctica a la teoría.91 Porque las m asas hallaron una nueva vía hacia la libertad. m ás bien. V olvam os ahora a la estructura de la Enciclopedia. Consideré a la formulación de Hegel — "la logicidad se hace naturaleza. esa filosofía "trata". así como a la nueva sociedad. Se trata. Detroit. lo que el soviet com o nueva form a de organización fue en 1917. a su forma. Tengo muchas páginas de extractos de su libro. y críticos literarios y el "discurso artístico" por la otra. expresará la verdad de su época." 93 Ésta no es la oportunidad más adecuada para trazar paralelos entre filósofos y categorías filosóficas por una parte. llegó a serlo en 1956 la nueva form a descentralizada de control obrero de la producción a través de los consejos obreros. si es arte. 1955). arrancado del academ icism o y de los debates intelectualistas entre existencialistas. fue posible un nuevo avance del conocim iento. Adem ás debe tenerse en cuenta 91 En vísperas del levantamiento de Alemania oriental en 1953 comenté los tres silogismos finales de Hegel. del autom ovim iento del pensam iento que llega a su culm inación en los tres silogism os finales. Dicho de otro m odo. un artista es un maldito mentiroso. que valdría la pena echar una ojeada a los profundos Estudios de literatura norteamericana clásica de D. No se trata ya aquí sólo de la conciencia del autor m ism o ." . así com o el hum anism o de M arx en Europa oriental ocupó la escena histórica a m ediados de la década de 1950. si el hombre puede ser libre en la sociedad actual.

a la Lógica.que la Enciclopedia. que com o térm ino interm edio se convierte en el agente m ediador. no vuelve m eram ente al "com ienzo". que une a los otros solam ente com o otros: porque el silogism o está en la idea y la naturaleza se determ ina esencialm ente com o punto de transición y factor negativo. § 575. com o si fuese un m ero retorno al com ienzo. y com o la idea en s í . la naturaleza. El prim er silogism o reza: La primera apariencia está constituida por el silogismo. es decir. a la Filosofía de la naturaleza. sino tam bién de la naturaleza al espíritu. N o me refiero sólo a lo obvio. sino que. cuando "reescribió" sus propias obras incorporó tantos elem entos nuevos que originó un fen ó m en o tam bién enteram ente nuevo. que es del todo original. que la naturaleza m ism a deviene "negación". que el m ovim iento no se realiza sólo de la L ógica a la naturaleza. Q uiero decir que H egel. haciéndose algo independiente. la F ilosofía de la naturaleza y la F ilosofía del espíritu— adoptan ahora la form a de un silogism o. la E nciclopedia term inaba en el parágrafo 574. La logicidad se hace naturaleza. excepto que la lógica se convertía en "principio espiritual". que el m ovi­ m iento de lo abstracto a lo concreto se desarrollará ahora a través de la particularización. el parágrafo 575 dem uestra que a partir de ese punto H egel h a decidido exponer la estructura no com o m ero hecho. que tiene por base como punto de partida la logicidad. Los tres libros — la L ógica. no com o jerarquía. en segundo lugar. N ótese. .94 94 Encyclopaedia. es decir. el espíritu? N ótese. y la naturaleza por término medio que une el espíritu con sí mismo. contiene tam bién m uchos elem entos totalm ente nuevos. y la naturaleza espíritu. L a naturaleza. determ ina el m ovim iento. sino tam bién a su trasform ación. en prim er lugar. no es sólo apariencia ni m era "materia". sino com o m ovim iento. O riginariam ente. N o obstante. se "divide": L a naturaleza que está entre el espíritu y su esencia. no se divide en extrem os de abstracción finita ni se separa de ellos. no com o pináculo. pese a ser la versión abreviada de las "experiencias" de la conciencia y de las "ciencias" de la lógica y del espíritu. com o térm ino interm edio. ¿Q uién hubiese pensado que la "exterioridad".

2. p. al mismo tiempo. vol. en el cual la naturaleza era el agente m ediador. Hacia 1970. nos encontram os en el terreno del segundo silogism o. N. 97 Evidentem ente. todo ello m oviéndose incesantem ente hacia 95 The science o f logic. 97 Encyclopaedia. Es el silogism o de la reflexión espiritual en la idea. sino que era tam bién "inm ediatam ente real". La traducción de A. el m ovim iento desde la naturaleza no era un sim ple retorno de la Lógica a "sí m ism a". Y. en el cual el espíritu. (Véase especialmente el vol. puramente como mundo objetivo. y ella m ism a es el cam ino para producirla " . pp. y la une con la logicidad. La realidad previamente hallada está determinada.¡Ah. Como el prim er silogism o. Findlay sobre los tres silogismos finales de la Filosofía del espíritu. contenía "la idea en sí". . cuyo motivo interior y subsistencia real es el concepto. pre-supone a la naturaleza. V Miller tenía un comentario del profesor J. como en el conocer inquisitivo. no se trata de que "por una parte" haya una m eta subjetiva y "por la otra" un m edio para alcanzarla. 92­ 97). 1. éste prolongó tanto sus comentarios que la Filosofía de la naturaleza se convirtió en una obra en 3 volúmenes. especialm ente en lo que concierne a los tres silogism os finales. tam poco aquí m era m anifestación fáctica. 96 Véase Reinhart Klemens Maurer. la ciencia aparece com o un conocer subjetivo. las primeras tra­ ducciones de la Filosofía de la naturaleza de Hegel habían aparecido en dos ediciones simultáneas. cuyo fin es la libertad. op. cit. En cuanto a la traducción de Petry. tam bién en la Ciencia de la lógica la idea práctica estaba p or encim a de la idea teórica. mientras que el análisis de los silogismos finales de la Filosofía del espíritu discrepaba tanto con la traducción de Wallace como con todos los neohegelianos ingleses cuyos comentarios se basaban en esa traducción. sin la subjetividad del concepto. si los poshegelianos no hubiesen derivado a "extrem os de abstracción finita"! D espués de todo. com o "agente m ediador en el proceso. 465. L a transición era hacia el espíritu. porque la práctica no sólo tenía la "dignidad" de lo universal. L a integridad de fin y m edio. Esto es la idea absoluta95 A m ediados de la década de 196096 aparecieron entre los filósofos nuevos criterios acerca de la estructura de la E nciclopedia. § 576. pero no. continuaba diciendo Hegel. como el fin absoluto realizado. de filosofía y realidad. sino como mundo objetivo. Evidentem ente.

) Lamentablemente. el profesor Maurer inficionó la argumentación con su hostilidad hacia aquellos cuyo análisis del significado histórico profundo de la filosofía hegeliana podría dar la impresión de "una superación histórica de la metafísica" (véase especialmente la sección acerca de Herbert Marcuse y Georg Lukács). "lo absolutam ente universal". por lo tanto. lo absoluto. ni siquiera donde es la idea. "Súbitam ente" la secuencia se rompe. que eran prim ero Lógica-naturaleza-espíritu. y por últim o "debiesen" haber sido espírituLógica-naturaleza... y por lo tanto un sistema de (desarrollar) la subjetividad a partir del segundo modo de manifestación de la "Idea" tal como ésta fue desarrollada por Hegel en el final de su Enciclopedia. no se llevan a cabo. . y de ésta el extremo universal en cuanto proceso de la idea que es en sí y objetivamente.la libertad. la Fenomenología es menos Metafísica. aunque no por ello sea más Ontología." 98 Finalm ente. A lrededor de la década de 1960 ello se 98 El profesor Maurer desarrolló un ingenioso análisis del segundo silogismo como el ser. la Fenomenología. El parágrafo 577 dice: El tercer silogismo es la idea de la filosofía. está expresamente considerada como prolegómeno. al silogism o final. según hem os visto. la cual tiene por término medio la razón que se sabe a sí misma. L a perm utabilidad del presupuesto y los agentes m ediadores es la m anifestación últim a de que el autom ovim iento es incesante." (Hegel und das Ender Geschichte Interpretationen zur Phánomenologie des Geistes. en el trascurso del razonamiento para arribar a esta conclusión. ya que ". sino que es totalm ente rem plazada por la idea autopensada. de la Fenomenología. no sólo acontece que la Lógica no se convierte en el agente m ediador. p.. hace de aquél el supuesto como proceso de la actividad subjetiva de la idea. Las tres categorías.la naciente primera filosofía de Hegel. de m anera que el espíritu se convierte en el presupuesto. L a revuelta que estalló en A lem ania oriental en 1953 y que alcanzó su culm inación en 1956 en la revolución húngara se expresó tam bién en nuevos puntos de partida teóricos.. por así decirlo. 8 6 . H egel com o filósofo de la negatividad absoluta no nos perm ite olvidar nunca. Debido a la esencialidad de la manifestación y al valor absoluto de la subjetividad. Es una filosofía sistemática de la historia. m uestra tanto a la historia m ism a com o a la conciencia como otras tantas etapas en el desarrollo de la libertad . luego naturaleza-espíritu-Lógica. las divisiones del "uno". A hora tam bién lo "divide". lo absolutamente universal: término medio que se dualiza en espíritu y naturaleza. arribam os a "lo últim o".

D esarrollarem os m ás este punto cuando dilucidem os sus im plicaciones para nuestra época. cuando investigam os el autodesarrollo de lo absoluto tal com o lo vio Hegel. en la práctica. cuando hay hom bres reales que llevan a cabo "la m isión histórica" (según las palabras del propio H egel en sus prim eras obras) de trasform ar la realidad en teoría y en práctica. From Hegel to Nietzsche. Todo ocurrió com o si el "universal absoluto". Marx and Feuerbach". Véase también el ensayo del profesor Lowith. en vez de ser un m ás allá. Tanto en la vida com o en el conocim iento.. "Mediation and Immediacy in Hegel. la idea autopensada es lo que siem pre fue: la autodeterm inación del hecho. se hubiese encarnado. tildándolas de "sub­ versivas". aun opresivam ente consciente de la sencilla verdad de que no sólo las 99 Encyclopaedia.99 En el final m ism o — en la últim a frase— lo eterno "se afirma": "La idea eterna en sí y p or sí. fuese algo concreto y om nipresente. y especialm ente de los Estados Unidos. se actúa. incorpora otra faceta al concepto de subjetividad. p. la razón y la realidad. 120. se requiere una actitud consciente. Fue com o si el m étodo absoluto de Hegel. el concepto. § 577.m anifestó no sólo en "el este" sino tam bién "en occidente". y este movimiento es además la actividad del conocer. U na notable excepción es Karl Lowith. el autodesarrollo hacia lo ideal: [. Lowith. m ediación sim ultáneam ente subjetiva y objetiva. lo que se mueve y desarrolla. la "subjetividad" — los hom bres y las m ujeres vivientes— trató de m oldear la historia a través de una relación totalm ente nueva entre teoría y práctica. El hecho de que "el com ienzo" pudiese ser tanto lo universal o lo particular com o lo individual. se produce y se goza a sí m ism a eternam ente com o espíritu absoluto." El m ayor filósofo que produjo la burguesía se ha ganado el derecho de descansar en paz. Aquí.. 100 De acuerdo con la opinión de este autor. de ser una clase orientada históricam ente. 100 Karl . que pese a su oposición a M arx no vacila en rastrear la integralidad de las dialécticas hegeliana y m arxista ni en señalar la petrificación de los estudios hegelianos producidos p or los m ism os eruditos hegelianos porque "la intelectualidad burguesa ha cesado. una abstracción. L a m ayoría de los académ icos de "occidente". pero seguram ente no es ésa su propuesta a las generaciones futuras.] es la naturaleza de la cosa. han descartado dem asiado fácilm ente las interpretaciones m arxistas. y ha perdido con ello la iniciativa y la influencia de su pensam iento " . en New studies in Hegel's philosophy.

A unque fue tan buen luterano que situó a la R eform a "después" de la revolución francesa (de m odo que el protestantism o. com o el elem ento conciliador de la naturaleza "autodestructiva" de la revolución). todas las batallas entre la realidad y la idealidad representan una parte del largo cam ino hacia la libertad. "la religión revelada". sus absolutos term inaban en la "pura forma": el espíritu del hom bre se reuniría con el espíritu de Dios y contem plaría cóm o son las cosas m aravillosas. su supuesto de las infinitas posi­ bilidades del hom bre para captar lo "absoluto". L a verdad es que filosóficam ente. Sin em bargo. y un burgués hasta la m édula de los huesos. es decir. el "individuo social" totalm ente desarrollado. equivocaríam os por com pleto la filosofía de H egel si pensásem os que su absoluto es un m ero reflejo de la separación entre el filósofo y el m undo de la producción m aterial. sino com o una dim ensión del ser hum ano. Éste era el puente no sólo hacia M arx y L enin sino tam bién hacia las actuales luchas por la libertad. Como A ristóteles vivió en una sociedad basada en la esclavitud.categorías de Hegel están saturadas de realidad sino de que tam bién la idea m ism a es real. su desarrollo. no pudo trascender el acontecim iento m ism o. un alcance tan elem ental. son tan totalm ente inm anentes y no trascendentes. se mueve y trasform a la realidad. pasando por Jacobi 101 y Schelling. que todas las distinciones entre las categorías conceptuales. la libertad m isma". aunque llegó a la m adurez com o un filósofo prusiano conservador. vive. Como los absolutos de Hegel surgieron de la revolución francesa. H egel nunca superó la com pulsión de com prender como una totalidad con "infinitas" ram ificaciones el proceso trascendente de su época: la gran revolución francesa. cuyo tipo de m era unidad de sujeto y objeto — como 101 Para quienes tienden a remplazar el examen filosófico de la Tercera posición del pensamiento respecto de la objetividad de Hegel por una interpretación . y lo que H egel llam ó la individualidad. para usar la frase de M arx. no com o algo que está aislado en el cielo. la libertad era no sólo su punto de partida sino tam bién su punto de regreso. aparece com o la etapa "superior". El velo m ístico que H egel tendió sobre su filosofía pareció total. tienen una calidad tan terrena. "purificada de todo lo que interfería con su universalism o. Para Hegel. Lo m ultidim ensional en H egel. revela cuán grande es la distancia que ha recorrido la hum anidad desde los absolutos de Aristóteles. o que es el absoluto vacío de la intuición p u ra o intelectual de los idealistas subjetivos desde Fichte. aun si por G eist entendem os Dios. En los absolutos de H egel está encarnado. aunque en form a abstracta.

. no sólo porque Hegel vivió en una época totalm ente distinta. sin rom per del todo con H egel? M arx no lo creía. no podía detener la historia. de toda lógica" (History o f philosophy. De m odo que. para no volver nunca a ellos. se tom e al cristianism o com o punto de partida o que. de tal m odo se revela "el carácter negativo" de la sociedad m oderna. Cuando las revoluciones proletarias de la década de 1840 inauguraron una nueva época. especialm ente de la negatividad absoluta. revela la ausencia de crítica. el reconocim iento de que el trabajo alienado (que el jo v en Hegel describió tan m ordazm ente com o "negatividad absoluta") com o "sujeto" era la fuerza activa que trasform aría la realidad. sólo prueba un hecho: que el genio tam poco puede superar la barrera histórica. P o r lo tanto. 416]). el filósofo que pudo oír aquellas voces subterráneas era un revolucionario: Karl M arx. estaba fuera del alcance del H egel "maduro". póstum am ente. vol. Y el im pulso de la dialéctica atravesó las barreras históricas que H egel no pudo trascender. la influencia del futuro. el elem ento esencial es evidente: el hom bre tiene que luchar para ganar la libertad. al propio m onopolizador del significado de la historia universal se lo obliga a "aceptar socios". En este caso. Que el redescubridor de la dialéctica no pudiese "adivinar" todas sus im plicaciones com o m ovim iento de la revolución proletaria. según la frase de H egel. 3. P or eso la historia siguió influyendo tam bién sobre Hegel. el desarrollo objetivo y el "pensam iento puro" discurren psicoanalítica (que Hegel y Jacobi fueron "grandes amigos"). el verdadero problem a no es el que concierne a la interpretación ontológica específica de Hegel acerca de las relaciones hum anas. com o en Hegel. p. N o se trata de un regreso. cuando se m ira desde la altura nada m enos que de veinticinco siglos. 3. 421 [vol. el punto de partida sea la condición m aterial de la libertad creada por la R evolución Industrial. p. me permito recomendar a Hegel a un nivel menos abstracto: "La forma última a que la filosofía desciende en Jacobi es ésta: la de que la inmediatividad se conciba como lo absoluto. Pero el hecho de que el jo v en Hegel abandonase los m anuscritos de su Prim er Sistema. Sea que. no com etió nunca el error de ver en los absolutos de Hegel un m ero regreso a Aristóteles.lo expresó brillantem ente el profesor B aillie— "poseía objetividad al precio de ser confuso". El verdadero problem a es éste: ¿Es posible que otra época parta nuevam ente de los absolutos de H egel. sino porque aun la form a "pura" del m ovim iento del pensam iento. Sin em bargo. un futuro que él se negaba a reconocer pero que lo reconocía. com o en M arx. revela una dialéctica tan singular que.

cuando nuevas revoluciones se extendieron por Europa. el descubridor del m aterialism o histórico. De todos m odos."paralelam ente". M arx. hubo un continuo regreso a Hegel. y en Lenin. después de la ruptura. tam bién de una nueva filosofía: "la naturaleza del hecho y el conocer". Precisam ente porque H egel resum ió el m ovim iento de veinticinco siglos de pensam iento y desarrollo hum anos. sino en saber p o r qué. En definitiva. por lo tanto. en el creador del m aterialism o histórico y teórico de la revolución proletaria. ese problem a histórico fue resuelto hace m ucho por Karl M arx. P or lo tanto. . su m ás fam oso partidario y m ilitante de las revoluciones proletarias y "nacionales" del siglo XX. el problem a no consiste tanto en la necesidad de rom per con el hegelianism o en tanto que "misticismo". y aún hoy conserva su im portancia. El desafío de clase a los gobernantes. el verdadero problem a no consiste en dilucidar por qué hubo una ruptura histórica con H egel a m ediados del siglo xix. siguió siendo el punto focal de las teorías de M arx. desde abajo — el desarrollo de las luchas de clases que se iniciaron durante el últim o año de la vida de H egel y se convirtieron en revoluciones m aduras en tiem pos de M arx— m arcó el com ienzo de una era totalm ente nueva y.

que aun sus opositores la reconocen al luchar contra su realidad [. Es cierto que el libro The confessions o f N a t Turner (Las confesiones de N at Turner ) . que m uchos consideraron un fenóm eno de la década de 1960. William Styron's Nat Turner. M arx. Detroit. Black masses as vanguard. señor. H egel. 1831 H asta tal punto la libertad constituye la esencia del hom bre. . 1970. ] El problem a h a recibido ahora. Pero ¿no puede usted pensar que la m ism a idea [la de la libertad] no sólo me llevó a mí sino que tam bién im pulsó a otros a acom eter esta em presa? N at Turner.. 102 escrito por un esclavo insurrecto de Southam pton. 1842 L a dim ensión negra. 1968. ] Se trata de saber si la libertad de prensa debería ser privilegio de unos pocos hom bres o privilegio del espíritu hum ano.. Clarke. 1796 V eo. nada tuvo 102 Apéndice a John H. por prim era vez. Boston.. comp. E l m a te ria lism o h istó rico de M a rx y su in se p a ra b ilid a d de la dialéctica h eg e lia n a Sólo se puede llam ar idea a lo que es un objeto de la libertad.Capítulo 2 Un Nuevo Continente del Pensamiento. Véase también American civilization on trial. News & Letters. hizo su aparición bajo la form a de la m ayor revuelta de esclavos que haya acaecido nunca en los Estados Unidos. poco antes de su ejecución en la horca. Beacon Press. ten black writers respond. Virginia.. que duda usted de mi palabra [acerca de no conspirar en una insurrección de esclavos en otro condado!. el m ism o año — 1831— que m urió Hegel.. una significación lógica [.

señalaron el nacim iento de un nuevo continente del pensam iento: el m aterialism o histórico.que ver con las obras ni con la m uerte. pero no como el "científico" en que se convirtió con el análisis de las leyes "de hierro" del capitalismo. D esde el com ienzo M arx. Sin em bargo. Friede. significase tanto rom per con la sociedad burguesa com o em pezar a escuchar las nuevas voces que venían desde abajo.103 Los siguientes cuarenta años de la vida de M arx habrían de estar dedicados a derrocar a la sociedad de clases y su ideología. Tam bién es cierto que. la filosofía de la liberación de Marx. aquel adolescente. no sólo en A lem ania sino tam bién en toda Europa y en los Estados Unidos. aunque alguien hubiese establecido alguna relación entre am bos hechos. que se había convertido en joven hegeliano de izquierda y estaba redactando su tesis doctoral. . aun 103 Uso la traducción que aparece en la biografía de Franz Mehring.. que estos dos apartados m undos de la filosofía y la realidad. en su crítica de la dialéctica hegeliana. no sólo proyectó una visión prom eteica de un nuevo m undo sino que se lanzó directam ente a u na actividad "práctico-crítica. de A lem ania y los Estados U nidos. que ello significó una revolución en la filosofía y al m ism o tiem po una filosofía de la revolución. puede apreciarse por prim era vez en su entusiasta respuesta al levantam iento de los tejedores de Silesia en 1844: La sabiduría de los alemanes pobres está en razón inversa de la sabiduría de la pobre Alemania [. Nueva York. de la teoría y la revolución. diez años después. los revolucionarios y no sólo los reformistas consideraban al joven Marx como filósofo y revolucionario. con el fin de llamar la atención sobre el hecho de que en 1918. que quería "volverse hacia afuera" y "com prom eterse con el m undo". 1935. Por lo cual. donde el factor negro se incorporó a su filosofía de la historia. es decir. revolucionaria" tan intensa. es decir. lo m aravilloso fue que. Karl Marx (1918). Covici. indagó tan profundam ente las raíces que ésta tenía afincadas en el pensam iento y en la realidad. El hecho de que la filosofía de M arx.. del m ás grande de los filósofos burgueses: Guillerm o Federico Hegel.] El levantamiento de Silesia comenzó donde las insurrecciones francesas e inglesas habían terminado: con la conciencia del proletariado como clase. en Berlín. ello nada habría significado para un m uchacho de trece años que vivía en Tréveris y se llam aba Karl M arx. cuando se publicó la biografía. traducida por Edward Fitzgerald.

entre los marxistas y los no marxistas. 106 Engels acuñó la expresión "materialismo histórico".. Barón. como una abreviatura para expresar lo que Marx había querido decir como "base material". p. 104 M arx llam ó a su teoría de la historia "un naturalism o o hum anism o cabal. "revolucionario". el concepto que nunca cambió.] capaz de aprehender el acto de la historia universal " . Se trata tam bién de que hasta ahora no hay una edición com pleta de las obras de M arx . más tarde "comunista". México. 19761). usaremos la expresión "materialismo histórico" para designar a la concepción dialécticomaterialista y específicamente marxiana de la historia. después "internacionalista". fueron otros." Como verem os. En cuanto a Marx. al m ism o tiem po. la verdad que los une [. lo fundam ental consistía en que el hom bre no era m eram ente objeto sino sujeto. El acto de la historia universal es el autodesarrollo del trabajo. 106 P ara M arx. University of Notre Dame Press. Sin em bargo.. Toda la paginación se refiere a mi traducción de los ensayos humanistas de Marx que aparecen como el Apéndice A del libro. 105 Marxism and freedom.. que entendió profundamente que la influencia de Feuerbach sobre Marx "es mucho menor de lo que generalmente se cree". que no sólo estaba determ inado por la historia sino que tam bién la creaba. tales como "el modo de producción en la vida material" o "base material" y "el método dialéctico" o. prefería frases más precisas aunque más largas. Stanford. pese a lo que pueda haber cam biado el "lenguaje" filosófico. Calif. No obstante. que se distingue tanto del idealism o com o del m aterialism o y que es. 105 L a palabra clave es h istoria. pero siempre "revolucionaria". Ind. Plejánov. m aterialism o dialéctico . Véase el capítulo sobre Feuerbach en su Theory and practice: History o f a concept from Aristotle to Marx. 107 aunque existan algunos 104 Nicholas Lobkowicz es uno de los pocos. edición de 1958. y no el m ism o M arx. Londres. 313. 1963 [Siglo XXI. quienes llam aron a su nuevo descubrim iento m aterialism o histórico. su lucha de clases. "Toda la historia es la historia de la lucha de clases.durante la breve etapa llam ada feuerbachiana . "la historia y su proceso". simplemente. Notre Dame. 107 El Suplemento Literario del Times del 9 de mayo de 1968. En los primeros ensayos llama a su filosofía "humanista". Stanford University Press. Plejánov. sino . "materialismo dialéctico" (véase Samuel H. "método dialéctico". 1967.. no se trata sólo de que transcurrió casi un siglo — adem ás de una revolución social del alcance y la dim ensión histórica de la de octubre de 1917— antes de que los ahora fam osos M anuscritos económ ico-filosóficos de 1844 fuesen exhum ados de las bóvedas de la socialdem ocracia alem ana. llamó la atención no sólo sobre la falta de una edición completa de las obras de Marx.

acertadamente. 1969] (que debería llamarse Cómo no leer El capital). Penguin. lo cual no significa que "Occidente" se apreste a producir una edición completa. Londres. En su obra For Marx. sostuvo. recurrió al seudopsicoanálisis para expresar su rencor contra la "Crítica de la dialéctica hegeliana". 26].gobiernos que se declaren "marxistas". Nos basta con recordar el origen hegeliano y la importancia sustancial y metodológica de lo que para Marx es una distinción fundamental: la distinción entre inmediatez y mediación. traducida al inglés por Ben Brewster. Althusser no limita su riguroso análisis del marxismo a los doctos volúmenes que pergeña para los lectores intelectuales. 1969 [La revolución teórica de Marx. que lo que se olvida al hacer tal afirmación es que: "Ellos no fueron capaces de advertir que toda una serie de categorías de fundamental importancia y de uso constante surgen directamente de la Lógica de Hegel. de la cual afirma que fue la "prodigiosa «abreacción» indispensable para la liquidación de su conciencia «delirante»" (p. agrega Althusser: "Es una recomendación. Peores aún son las desviaciones del m arxism o. y de la teoría del "fetichismo" son resabios de su herencia hegeliana. Y para destacar la seriedad del consejo. en el prólogo a su famoso libro Historia y conciencia de clase. en la cual el filósofo estructuralista reduce nada menos que la singular. 35) [p. "elim inar el andam iaje dialéctico " . Y en Reading Capital. "coquetería" [kokettieren] que Marx reconoció como "una de sus debilidades" ("How to read Marx's Capital" [Cómo leer El capital de Marx]. Pantheon. cuando la socialdemocracia y los "eruditos" seguían insistiendo en que la relación de Marx con Hegel era meramente una "coquetería". especialmente la terminología de ciertos pasajes del capítulo i. New Left Books [Para leer El capital. México." La perentoriedad de la recomendación se aclara en una larga nota a pie de página." 109 De todos los que quieren posfechar la concepción materialista de la historia de Marx. Siglo XXI. Las 340 largas páginas de Para leer El capital se popularizan en cuatro breves páginas dirigidas a "los trabajadores". sección 1 . Este ataque a la "herencia hegeliana" v a aparejado al intento de trasladar 109 la fecha del nacim iento también sobre los defectos de erudición de los numerosos volúmenes aparecidos. original y específicamente científica teoría del fetichismo de la mercancía a una cuestión de "terminología": "Ciertas dificultades del tomo 1. 108 así tam bién ahora el capitalism o de Estado com unista dirige sus ataques contra la "dialéctica hegeliana". Georg Lukács. Siglo XXI. nadie desplegó mayor casuística ni pretensión más desmedida que Luis Althusser. 108 En 1922. No es accidental que el riguroso científico Althusser no informe al lector que está . publicado en l'Humanité el 21 de abril de 1969). Nueva York. a quienes se recomienda no comenzar con el capítulo 1 de El capital. y la considero perentoria. México. Londres. Así com o el prim er revisionista m arxista — Eduard B ernstein— supo hasta 1895 lo que había que hacer para trasform ar al m arxism o revolucionario en un socialism o evolutivo. 19671. que más correctamente debería haberse titulado Contra Marx.

El alm a de la dialéctica es la continuidad del m ovim iento de la historia. Althusser sólo agrega una cosa "nueva" al revisionismo general de los teóricos rusos: la arrogante adjudicación de toda la teoría del fetichismo de la mercancía de Marx a la "herencia hegeliana". pasando p or la década de 1850. el doctor Duhring. y desde el Oriente precapitalista.del m aterialism o histórico desde la década de 1840 a la década de 1850. Tal actitud desconoce no sólo los M anuscritos de 1844 sino tam bién ese hito incontrovertible. la m ayor obra teórica. No tiene la menor idea repitiendo la orden de Stalin en 1943: no seguir la estructura dialéctica de El capital. 110 Friedrich Albert Lange. tendríam os que ignorar esa obra m aestra histórica. pobrecitos. hasta la creación de E l capital. m ejor aun a fines de esta década. E l capital fue elaborado bajo el im pacto de la guerra civil norteam ericana (1861-1865) y de la C om una de París (1871). la dialéctica no sólo del pensam iento sino de la historia. Lange es lo suficientemente ingenuo como para decir que yo "me muevo con notable libertad" en la materia empírica. Lange. yo. esta obra repite lo que M arx había resum ido para el doctor K ugelm ann en una carta del 27 de ju n io de 1870: El señor Lange 110 se asombra de que Engels. que proyectaba la idea de la revolución perm anente. coinciden en que ellos. En cien form as distintas. lo que está en juego es no sólo la filosofía sino tam bién la realidad. si com partiésem os ese juicio. dialéctica. etcétera. 1865. The labour question: its significance fo r the present and future. etcétera. . cuando M arx se convirtió en un hom bre "maduro" y en un "econom ista científico". ¡Y naturalm ente. histórica. cuando los G rundrisse revelarán a M arx no sólo com o un "econom ista científico" sino tam bién com o el analista dialéctico de la liberación. Con un retraso de veintiséis años. L a visión de la obra de M arx en su totalidad no sólo "aclarará la historia" sino que tam bién ilum inará la realidad de hoy. Fechner. lo han enterrado hace tiempo. nos proponem os rastrear su desarrollo desde el nacim iento del m aterialism o histórico y de la revolución proletaria (1844. cuando Buchner. tomemos en serio al perro muerto de Hegel. y no sólo del ayer sino del hoy. como así tam bién el M ensaje a la L iga de los com unistas. período durante el cual M arx se convirtió no sólo en activista y organizador internacional sino tam bién en teórico de la revolución proletaria. cuya prim era palabra es "H egel"! En una palabra. político y revolucionario. Por lo tanto. E l 18 Brum ario de L uis Bonaparte. y no comenzar "la enseñanza" de El capital con el capítulo 1. histórico. pasando por la lucha de los obreros industriales contra las m áquinas. filosófica y económ ica de M arx.1848). el M anifiesto C om unista (escrito en 1847).

Pecqueur. incluyendo a "los m aterialistas". ahora que 111 Leontiev enumera a los economistas políticos que Marx estudió en 1844: Smith.de que este "libre movimiento en la materia" no es más que una paráfrasis del método para ocuparse de la materia: el método dialéctico. Journal o f Political Economy. Al igual que todos los inm ensos trabajos de aquel año. . Lobkowics. Skarbek. que se había comprometido a escribir para el editor alemán Leske. Schumpeter. consideró a sus Manuscritos como preparatorios para el libro Critica de la economía política y nacional. ha estimado que Marx leyó unas 10000 páginas sobre economía política en la época en que estaba escribiendo los Manuscritos de 1844 y La sagrada familia. antes de su ruptura con la sociedad burguesa y su expulsión de Prusia). en lo que hace a Marx. A. C ontrariam ente a la opinión de los que afirm an que M arx tom ó conciencia de la revolución proletaria con posterioridad a esa fecha. cit. el principal de los cuales fue Proudhon. no tiene ninguna duda de que "el nacimiento de la interpretación económica de la historia data de 1844" ("The Communist Manifesto in Sociology and Economics". julio de 1949). Ricardo.. es el lugar del desarrollo Marx. que está al servicio de la historia.. Sismondi. Fue así que. Buret. no bien hubo escrito que "el hom bre hace la religión. L a d é c a d a de 1840: el n ac im ien to del m a te ria lism o h istó rico El tiem po hum ano. James Mill. y afirmó que era capaz de alcanzar "la total em ancipación hum ana". en febrero de 1845. y publicó su crítica de la F ilosofía del D erecho de H egel (que había escrito el otoño anterior. pero la religión no hace al hom bre". el ensayo de M arx resultó ser no sólo una crítica de H egel sino tam bién de sus críticos. fue éste el ensayo en el cual caracterizó por prim era vez al proletariado com o "el heraldo de la disolución del orden existente". Jean Baptiste Say. donde se sum ergió en un profundo estudio de la revolución francesa y de la econom ía política inglesa . En todo caso. El año 1844 fue un año crucial: el de la perm anencia de M arx en París. op. consiste en desenmascarar la autoalienación humana en su forma secular.. 10). McCulloch [. p. pasó del ateísm o com o tal al m aterialism o filosófico (Feuerbach) y lanzó un desafío al "partido": La inmensa tarea de la filosofía.] (Marx's Capital. Hasta un autor tan "purista" en teoría económica como Joseph A. 111 conoció a obreros socialistas y a intelectuales de otras tendencias políticas.

que él mismo destinó luego a la "critica roedora de los ratones" (Critique o f political economy.. M arx decidió aceptar el desafío y com enzó a elaborar lo que él m ism o llam aría su "exposición positiva": aquellos m onum entales M anuscritos de 1844 que estaban destinados a una aventura (o si ustedes prefieren. antes de ser descubiertos y publicados." Es una triste comprobación sobre el nivel de los estudios marxistas en los Estados Unidos que este materialismo inmediato y vulgar pasase sin respuesta en una revista filosófica.. ninguno ha alcanzado un materialismo más inmediato y vulgar que el profesor Donald Clark Hodges. 1859). Nueva York. [Su error consiste en creer] que puede alcanzar esta negación volviendo la espalda a la filosofía. y el 20 de enero de 1845 Engels le escribía a Marx: "Trata de terminar cuanto antes tu libro sobre economía política. 342.. p. Today".. en el simposio internacional sobre Humanismo socialista. editado por Erich Fromm. según escribió a su editor el 1 de agosto de 1846: "me pareció sumamente importante sentar las premisas para mi exposición positiva del tema en una obra polémica".. murmurando algunas frases trilladas y malhumoradas [. 113 Lo que es evidente es que Engels se impacientaba con Marx porque éste no terminaba lo que ellos llamaban entonces "Crítica de la economía política y nacional". a un olvido ) 112 de casi un siglo. quien escribe: "En los Manuscritos de 1844. 216-229). Esta obra polémica a que Marx hacía referencia era La ideología alemana. ] simpática a la comunidad académica" (véase "The Young Marx: A Reappraisal".] . N o es seguro que ni siquiera Engels haya visto estos m anuscritos .. Sobre el actual desarrollo de los estudios marxistas. cit. aun cuando en muchos aspectos no te satisfaga. mirando hacia otro lado. véase mi "Marx's Humanism. fuera lo que fuese aquello en lo que M arx había estado 112 De todos los académicos norteamericanos que tratan de relegar al joven Marx al olvido. diciembre de 1966. aunque el seudoizquierdismo del piofesor Hodges acerca de la forma en que Marx "superó" su "pretendido [!] humanismo" se precipitase en un maccarthysmo ideológico "de izquierda". 113 Pero lo indudable es que. descartó la idea general del libro porque. Creó una amalgama entre el renacimiento de los estudios marxistas en los Estados Unidos y "el correspondiente desarrollo económico y político en la Unión Soviética".. Doubleday.] Es con razón que el partido político práctico en Alemania exige la negación de la filosofía... por otra parte. vol. pp. XXVII. la alienación implica una transacción económica específica entre un alienador y un alienado." La preocupación de Engels era de orden práctico: estaban en contacto con grupos obreros v Engels quería exponerles las ideas de Marx. ] en el cesto de los papeles del propio Marx. vol.ya ha sido desenmascarada en su forma sagrada [. 1965). Philosophy and Phenomenological Research. [Marx/ Engels. Obras escogidas. una imagen humanística [. Marx.] no se puede abolir la filosofía sin realizarla. especialmente la nota 10. 1. alegando que había surgido de "una operación de rescate [.

m ás correctam ente. Los ensayos sobre econom ía — Trabajo alienado. y sin embargo. el extrañam iento en la actividad m ism a del trabajo". la resolución a través de la lucha de clases — que la econom ía política no veía— no habría de excluir a la batalla de las ideas com o una fuerza activa. N i uno ni otro vieron que "en la alienación del objeto del trabajo sólo cristaliza la alienación. no atribuye nada al trabajo y en cambio lo atribuye todo a la propiedad privada [. N i la econom ía política clásica ni el com unism o vulgar com prendieron la contradicción fundam ental del capitalism o: el trabajo alienado.. de una integración de la filosofía y la econom ía que estaría destinada después a ser conocida como m arxism o. "M arx ya la había elaborado [la concepción m aterialista] y me la expuso en térm inos casi tan claros com o los que he usado para form ularla aquí " .trabajando en aquel venturoso verano de 1844. tiene que ocuparse directamente del hombre. cuando Engels volvió a encontrarlo en Bruselas en la prim avera de 1845. el análisis de M arx no es una simple inversión (y m ucho m enos una inversión feuerbachiana). sino tam bién a la econom ía política clásica y a aquel "com unism o grosero y vulgar" que es "m eram ente la expresión lógica de la propiedad privada" y que "niega com pletam ente la personalidad hum ana". ~ 68 ~ . Pese al arraigo profundo del concepto de trabajo alienado de M arx en la teoría de la alienación de H egel. 114 Los tres ensayos centrales de los M anuscritos de 1844 — Trabajo alienado. cuando habla de trabajo. N o obstante. L a ruptura filosófica de M arx con Feuerbach tuvo lugar m ucho antes de que M arx se convirtiera en un activista que participaba en luchas 114 Prólogo de Engels (1888) a la edición inglesa del Manifiesto Comunista. M arx atacó tam bién a la econom ía política clásica. consistente en ocuparse del trabajo cuando H egel sólo se ocupaba de la conciencia.] Cuando el hombre habla de propiedad privada cree que sólo tiene que ocuparse de un hecho exterior a él. que veía en el trabajo la fuente del valor. Propiedad privada y com unism o— ponen en evidencia que no era sólo a H egel a quien M arx estaba "poniendo cabeza abajo" o. para ninguno el verdadero sujeto era el trabajo: La economía política parte del trabajo como del alma de la producción. Este nuevo planteo del problema incluye ya su solución. C rítica de la dialéctica hegeliana— señalaron el nacim iento de una filosofía de la actividad hum ana. N o obstante. Propiedad privada y com unism o. trascendiendo.. que los m aterialistas m ecánicos y contem plativos no veían.

] Todos los sentidos físicos y espirituales han sido sustituidos. L a "falsa universalidad" del com unism o vulgar no puede com prender que "la infinita degradación en que el hom bre existe por sí m ism o se expresa en la relación con la m ujer". la verdad que reúne a ambos. O rigi­ nariam ente. el olfato. a quienes llamó "m aterialistas abstractos" por su incapacidad para percibir que "tener una base para la vida y otra para la ciencia es a p r i o r una m entira".] (p.. lo comemos. con las m ujeres 115 o con la revolución misma. y hasta triple — con la econom ía política clásica.. el pensamiento. es decir. [Manuscritos. 307). frente al individuo. a una filosofía de la actividad hum ana. 313). en una palabra. por cierto. M arx no calificó a su visión de este nuevo m undo ni de m aterialism o ni de idealism o. cuando lo usamos. la sensibilidad. y a tuviesen éstas que ver con el trabajo. 295) [M anuscritos. lo llevamos sobre nuestro cuerpo. la percepción. 117]. [... también. 118­ 119. una ruptura doble. E sta ruptura fue.] la vista.reales.. etcétera. cómo sólo el naturalismo es capaz de captar el acto de la historia universal (p.. por el sentido de la tenencia. que se llam an a sí m ism os com unistas. por la simple enajenación de todos estos sentidos. la voluntad.] 115 Véase el capítulo 9. [. El individuo es el ente social" (p. Vemos. Como si estuviese viendo a los capitalistas de Estado de nuestros días. la intuición. pp. cit. fustigó así a estos últim os: "Hay que evitar... p. Tam poco excluyó M arx de su crítica a los científicos... con el hegelianism o y con el "viejo" m aterialism o— porque dio origen a un nuevo continente del pensam iento. com o abstracción. y es.. D icha ruptura sobrevino en el artículo m ism o en que M arx elogió la "gran hazaña" de Feuerbach al desm itificar las abstracciones hegelianas y criticó "al filósofo [Hegel] que es en sí m ism o una form a abstracta del hom bre alienado" (p. al mismo tiempo. lo bebemos. sino que la llam ó hum anism o: Vemos aquí hasta qué punto el Naturalismo o Humanismo se distingue tanto del idealismo como del Materialismo. el oído. la actividad. el gusto. cuando ese objeto representa para nosotros un capital o lo poseemos directamente. que sólo consideramos que un objeto es nuestro cuando lo tenemos.. La propiedad privada nos ha vuelto tan estúpidos y unilaterales. 297).. el amor [. lo habitamos. . el volver a fijar la 'sociedad'.. pues. cit.. sobre todo.

. desde el com ienzo de su triunfo sobre todas las otras tendencias. una premisa necesaria— se llega al humanismo que comienza positivamente consigo mismo. p. Sim plem ente. [M anuscritos. Ello ocurre.] Es a esto. el "humanism o p o sitivo . que Stalin. en el m om ento m ism o en que — en oposición a la crítica de Feuerbach a la "negación de la negación" com o si se tratase de una m era m istificación. no sólo contra el capitalism o privado sino tam bién contra el capitalism o de Estado que se hace llam ar com unism o.T rascender la propiedad privada es una necesidad. era lo que M arx consideraba el único cam ino para crear un m undo verdaderam ente hum ano. y en este sentido. el com unism o oficial: a la negatividad absoluta en pleno funcionam iento. 116 116 El ensayo de Stalin sobre el materialismo dialéctico ha sido objeto de numerosas ediciones. [Carlos Marx-Federico Engels. a lo que le tem e.. L a superación de esta "trascendencia". 121.. pero el com unism o no es. que com ienza consigo m ismo". la form a de la sociedad hum ana" (p. precisam ente. 303). p. N ad a puede equipararse a esta visión. 319-320). trad. la m eta del desarrollo hum ano. Se lo incluyó por primera vez en su Historia del Partido . E sta confrontación con la negatividad absoluta es el m om ento en que M arx escribe que: el comunismo es el humanismo conciliado consigo mismo mediante la superación de la propiedad privada. Escritos económicos varios. sin embargo. Sólo con la superación de esta mediación —que es. cit. sintió la necesidad de "eliminar" la negación de la negación. aun hoy. Esta integración de la segunda negatividad con el hum anism o de M arx que seguiría al com unism o fue una realidad tan inquietante m ás de cien años después de su concepción. al humanismo positivo" (pp. en cuanto tal. llam ada p or H egel negatividad absoluta. "el com unism o es la form a necesaria y el principio energético del inm ediato futuro. de u na excusa del filósofo para volver a la religión— M arx subraya enérgicam ente los "m om entos positivos de la dialéctica hegeliana": la "trascendencia com o m ovim iento objetivo". la negatividad absoluta com o el "principio m otriz y creador". directa del alemán por Wenceslao Roces. adem ás. no se m olestó en incluirla entre los "principios de la dialéctica " . Editorial Grijalbo. 1962.] L a integración de filosofía y econom ía se m anifiesta de la m anera más aguda en el hecho de que la oposición planteada p or M arx entre su filosofía hum anista y la filosofía del com unism o no aparece en los ensayos "económ icos" sino en su "Crítica de la dialéctica hegeliana". 127..

en Pekín— de "apropiársela" para sus propios fin es .117 Para Jruschov tuvieron m ás vigencia aun que para Stalin.. m ientras que los propios com unistas hacían referencias concretas a los escritos del joven M arx. 1955. . política y Comunista Ruso (History oí the Russian Comunist Party (B).. Kar. y porque fue el m ism o M arx quien señaló que su concepción m aterialista había nacido en 1844: La primera tarea que acometí para solucionar el problema que me preocupaba fue una revisión crítica de la Filosofía del derecho de Hegel.pushin en Cuestiones de filosofía. [Hay varias ediciones en español. sirvió de hilo conductor a mis estudios. El primer ataque teórico a los ensayos humanistas de Marx fue el de K. los ensayos hum anistas de M arx siguieron haciendo h istoria . pese a todos sus intentos — desde las cuevas de Y enan hasta el decreto del Gran Salto A delante.] 117 Naturalmente. que determinó los ataques rusos al "revisionismo". 119 La crítica de Marx apareció finalmente en inglés: Kart Mar'x critique o f Hegel's Philosophy o f right" Cambridge University Press.119 [.118 E ra com o si la segunda negación estuviese librando por sí m ism a una inexorable e interm inable batalla. A prim era vista. Nueva York.Finalizada la segunda guerra m undial. Véanse los fragmentos de este trabajo traducidos e n Marxism andfreedom. A. N uevam ente recrudeció la batalla p or separar al "joven M arx" teñido de hegelianism o del "econom ista m aduro". una vez obtenido. International. existencialistas y humanistas católicos no pudo tener la influencia de la verdadera revolución en Europa oriental.] El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social. dado que en ninguna obra los ataques de M arx a Hegel fueron tan violentos com o en estos ensayos. pp. 1939). 62-64. el triple debate entre comunistas. L a contradicción siguió obsesionando tam bién a M ao. una publicación trimestral rusa. puede resumirse así: [. N o es de extrañar entonces que el "m aterialism o científico" rotulase al jo v en M arx de "prem arxista" y se negase a aceptar el año 1844 com o la fecha del nacim iento del m aterialism o histórico. que incluye también una nota bibliográfica. núm. el rechazo com unista puede haber parecido irónico. 118 Véase el capítulo 5.] El resultado general a que llegué y que.. 3.. Tiene una excelente introducción de Joseph O'Malley. dado que Europa oriental interpretó la "negación de la negación" com o la revolución contra el com unism o. 1970.

Uno de los estudiosos dem ostró la continuidad de las obras de M arx rastreando en ellas las categorías filosóficas básicas de alienación y cosificación . University of Notre Dame Press. después de haberla afirmado en contraposición consigo misma [. Friedrich Engels. London and Notre Dame. es necesario atestiguar el nacim iento del m aterialism o histórico en la "Crítica de la dialéctica hegeliana". que no toleraría la acom odación a una realidad antagónica sólo porque ahora aparecía bajo la form a de u na propiedad de Estado en vez de una propiedad privada. en Obras escogidas. Ind. 121 Véase Iring Fetscher. por lo contrario.. ] Pero en la medida que Hegel había concebido la negación de la negación. conforme al aspecto 120 A contribution to the critique o f political economy.. en el simposio internacional Marx and the Western World. en el Prólogo de 1888 al M anifiesto del Partido C om unista.. escribió lo siguiente: "cuando volví a encontrarm e con M arx en B ruselas. en el origen del m aterialism o histórico en los M anuscritos de 1844 y no m eram ente en categorías filosóficas. aunque éstas sean tan fundam entales com o la alienación y la cosificación.. no obstante el hecho de haberle reconocido "genuinos descubrim ientos". supuestam ente.form ación. señaló cuidadosam ente la debilidad filosófica de Feuerbach: Feuerbach sólo concibe la negación de la negación como contradicción de la filosofía consigo misma.. en la prim avera de 1845. editado por Nicholas Lobkowicz. Charles H. Y no hay categoría económ ica que no sea tam bién filosófica.espiritual. sino. M arx. . vol. después de haberla negado. 1967.121 Pero para este autor. pp. p. 304-341]. la prueba de que M arx nunca abandonó su visión hum anista — pese a haberse convertido. 11 [Contribución a la crítica de la economía política. Kerr. N o hay en M arx categoría filosófica que no sea al m ism o tiem po u na categoría económ ica. cit. 1904.]" Lo que estaba en ju eg o en la controversia acerca del "joven M arx" y el M arx "maduro" era la filosofía de la liberación. el colaborador de toda la vida de M arx. No es la conciencia del hombre la que determina su ser. Chicago. en un "econom ista científico"— está en el proceso m ism o de la tras. y dem ostrar cuán económ ico es este ensayo estrictam ente "filosófico". 120 Como ya hem os visto. es decir.. él y a había elaborado [. "The Young ond the Old Marx". 1. M ás adelante dem ostrarem os cuán cierto es esto tanto en los G rundrisse como en E l capital. P or el m om ento. el ser social es lo que determina su conciencia. como la filosofía que afirma la teología (la trascendencia).

sino el que se objetive a diferencia de y en contraposición con el pensamiento abstracto (p.] esta disolución y restauración filosóficas del empirismo existente (p. la sensorialidad. lógica. 308). p. . Siglo XXI. [El capital. el joven M arx atacó inm ediatam ente a Hegel. En prim er lugar. 1. especulativa. 397].) Fue el m ovim iento real de la historia lo que M arx vio en la dialéctica de Hegel. aunque sólo como una expresión abstracta. 110. [Escritos económicos varios. 311). Hegel se equivocó porque no vio el m odo inhum ano de la "m aterialización": Lo que se considera como la esencia estatuida de la enajenación y lo que se trata de superar. la realidad. De aquí que el lado activo fuese desarrollado por el idealismo. y p or eso insistió en que la dialéctica que H egel había descubierto era la "fuente de toda dialéctica " . 1975. como potencia.. en Obras escogidas. 112. p. el positivismo acrítico y el idealismo no menos acrítico [. no de un modo subjetivo.] (Theses on Feuerbach) [Tesis sobre Feuerbach. 737... no m eram ente com o un feuerbachiano sino com o el m aterialista original y específicam ente histórico que era. bajo la forma de objeto [Objekt] o de contemplación. pero sólo de un modo abstracto [. Esto no salva a la filosofía hegeliana del fatal defecto inherente a una filosofía que se apropia los objetos sólo com o pensam ientos y com o m ovim ientos del pensam iento. cit. 305). afirm a el M arx de 1844. cit. el movimiento de la historia (p. porque yace latente como germen. pero no como actividad sensorial humana..] U na vez que hubo criticado a H egel en el punto m ás im portante de su teoría — la teoría de la alienación— M arx señaló el gran m érito de la filosofía hegeliana: "su carácter absolutam ente negativo y crítico". como un misterio. vol. no es el que la esencia humana se deshumanice... por oposición al materialismo. continúa M arx. [p. como práctica.. [p. 122 H abiéndose apartado tem pranam ente de F euerbach 123 para señalar lo positivo en H egel.] 123 "El defecto fundamental de todo el materialismo anterior —incluyendo el de Feuerbach— es que sólo concibe el objeto. 2. pese al form idable logro — "la dialéctica de la negatividad com o el principio m otriz y creador"— que perm itió a H egel 122 Capital.] en esa medida ha descubierto.. 654.] Así. se objetive en antítesis consigo misma. p. México. 112.positivo que en ella va implícito [. p. vol.

que tiene com o su centro al hom bre que es "capaz de aprehender el acto de la historia universal". 123]." En efecto. 1 El hombre que reconoce llevar una vida exteriorizada en el derecho. Y el Otro en aquel m undo de bella Razón. como tal. 113]. lo que M arx está diciendo ahora es que la total dicotom ía entre el m undo filosófico. que pisa sobre la tierra firme y redonda y que respira y aspira todas las fuerzas de la naturaleza". donde las alienaciones son "trascendidas". la religión. después de haber reconocido la religión como un producto de la autoexteriorización. 309) [p. Quizás en últim a instancia el "absoluto" de Hegel. He aquí a M arx. y el m undo real.."captar la esencia del trabajo y concebir al hom bre objetivado y verdadero. a quien al principio del ensayo se le había atribuido nada m enos que "haber trascendido la vieja filosofía". que h a roto y a con los Jóvenes H egelianos. L a idea m ism a de considerar el nacim iento del "hum anism o positivo" com o el resultado de la segunda negación. M arx ataca "la m entira de sus principios": "Por tanto. corpóreo. donde tienen las dim ensiones de la vida m ism a. lleva en esta vida exteriorizada. es prueba suficiente de que el m undo filosófico está separado de la práctica. por ejemplo. 119.. p or ser el hom bre real. com o resultado de su propio trabajo" (p.] A continuación. se encuentra confirmado. M arx sostiene que . que ocultan los huecos de su teoría de la alienación. la política. se convierte en "sujeto" y la filosofía. El m anuscrito se interrum pe antes de que M arx ejecute su decisión: "Por qué H egel separa el pensar del sujeto lo verem os m ás adelante" (p. el racionalism o abstracto. sólo le condujo a acom odarse a la realidad. [p. en una defensa de H egel contra Feuerbach. que com ienza en sí m ismo". 323) [p. avanza finalm ente hacia el "hum anism o positivo. y que se opone decididam ente a las abstracciones de Hegel. es la absoluta irracionalidad del m undo real. después del com unism o. Pero a lo largo del proceso de su lucha con los conceptos de Hegel sobre el propio terreno de H egel. su verdadera vida humana (p. lejos de lograr u na unidad de pensam iento y realidad. sin embargo. en la religión como religión [. la razón es en sí en la sinrazón com o sinrazón. M arx ha señalado y a cuán diferentes serán los problem as "si el hom bre real. después de superar. etcétera. el hum anism o. es francam ente form idable. pese al "m om ento positivo" — "la trascendencia como m ovim iento objetivo"— las lim itaciones del pensam iento abstracto perm iten inexorablem ente la reducción de la trascendencia a m era apariencia: Por tanto. 317). de que la existencia no entra en el m undo de la esencia.

124 N o estam os afirm ando que M arx haya dicho todo lo que tenía que decir en 1844. Y sin em bargo es en esta. nadie puede sostener que la teoría de la historia de M arx. 1. 319) [p. cit. 1 la presente edición francesa posee un valor científico independiente del original y deben consultarla incluso los lectores familiarizados con la lengua alemana. descubrim os que hem os asistido al nacim iento de la dialéctica marxiana: el m aterialism o histórico.. ya en 1867 con El capital. En este punto. ya sea en 1844 con los M anuscritos económ ico-filosóficos. 22. agregando nuevas apreciaciones críticas. porque contienen en su estado natural no sólo las ideas que conducen al M anifiesto C om unista y a las revoluciones reales de 1848 que habrían de sacudir a Europa hasta sus cim ientos.] en la real apropiación de su esencia objetiva a través de su superación en su existencia alienada" (p.).. terminé por extenderlo también al cuerpo del texto original [. 1. después de haberse separado de él en el análisis del m undo real. Marx escribía. p. pero señalando que sólo después de la "superación de esta m ediación" tendrem os una sociedad verdaderam ente hum ana. precisam ente en esta bifurcación en el cam ino de la filosofía "como tal".. la dialéctica de la liberación (para no m encionar las leyes económ icas del desarrollo capitalista.. (En esp. vol." [El capital. al cual elogia por trascender la propiedad privada..Hegel reduce la trascendencia a una acom odación con el m undo irracional. etcétera [. según lo atestigua M arx en la edición francesa de 1872-1875. aunque los lectores tam bién "sufrimos" (dado que no nos encontram os con conclusiones ya elaboradas sino con el acto de la creatividad). sino tam bién todas las ideas que M arx seguiría desarrollando durante m ás de veinticinco años. vol. especialm ente en la "Crítica de la dialéctica hegeliana". P or supuesto. N os hem os detenido tanto en los M anuscritos de 1844. que elogia a Hegel por su "percepción expresada dentro de la enajenación [.. xxv-xxvi. no hay un año específico que sea "responsable" de un descubrim iento tan decisivo com o el de la concepción m aterialista de la historia. el 28 de abril de 1875: "Habiendo emprendido ese trabajo de revisión. sufrim iento..] . M arx finalm ente "endereza" a H egel. o para el caso en la form ulación m ás "reconocida" del 124 En su nota A l lector. 120]. Este ensayo es una obra de tal "seriedad. edic. pp. nada m enos que la "m entira de sus principios".. Luego viene su ajuste de cuentas con el com unism o.] incluyendo materiales históricos o estadísticos suplementarios. su "ley del m ovim iento"). haya surgido íntegra y com pleta de la cabeza de M arx. cit. llam a al concepto clave de Hegel. de la edición francesa de El capital.. el de la objetividad absorbente. N aturalm ente. paciencia y trabajo dé lo negativo" que. el de la exterioridad.

L a d éc ad a de 1850: los " G ru n d ris s e " . el m odo de producción basado en el valor de cam bio se derrum ba. En obra alguna. C on ello. Lo cual no significa que M arx. uníos!" Se trata precisam ente de lo contrario. L a plusvalía de las m asas h a dejado de ser la condición del desarrollo de la riqueza social. el M anifiesto com unista. y el proceso m aterial inm ediato de producción es despojado de su m ezquindad . Así com o este histórico m anifiesto de clase no "olvidó" al indi­ viduo — "el libre desenvolvim iento de cada uno será la condición del libre desenvolvim iento de todos"— tam poco su teoría de la interpretación económ ica de la historia se aparta ni por un instante de las batallas reales: "La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases. o abstracta. B. contem plativa o m eram ente em pírica de lo que es— es tan inseparable del M arx "maduro" com o del M arx joven. ju n to con el desarrollo objetivo fundam ental. después de una década entera de consagración a la economía. han de sufrir un continuo autodesarrollo. pues. el desarrollo dialéctico a través de las contradicciones en contraposición a toda continuidad m ecánica. con su resonante "desdén por ocultar sus ideas [las de los com unistas]" y su fam osa exhortación: "¡Proletarios de todos los países. Lo que aquí señalam os es que la visión im plícita en los principios generales del m aterialism o histórico — las condiciones objetivas y m ateriales de la existencia hum ana y el autodesarrollo del trabajo y de los trabajadores en contraposición a todo el desarrollo m ental "objetivo". aunque descubridor en este punto de un nuevo continente del pensam iento. Todas las ideas del M anifiesto com unista.m aterialism o histórico — La ideología alem ana— y ni siquiera en el osado desafío a todo el m undo burgués lanzado en vísperas de las revoluciones proletarias de 1848. entonces y a h o ra . los procesos históricos en contraposición a las "verdades eternas"." Y continuó su diferenciación ideológica frente a todas las restantes tendencias socialistas. Es. p or cierto. no retornará a la dialéctica hegeliana. a los famosos G rundrisse que nos referirem os ahora. así com o el ocio de unos pocos ha dejado de ser la condición del desarrollo de las capacidades universales de la mente hum ana. y m uchas otras nuevas. es M arx m ás "hegeliano que en los borradores estrictam ente económ icos escritos entre 1857 y 1858.

escritas por Marx para él mismo más que para ser publicadas. Hasta el presente estos manuscritos no se han publicado completos en inglés. El estallido de la segunda guerra mundial hizo que esta época fuese poco propicia para una amplia difusión. editado y con una introducción por Eric Hobsbawm y traducido al inglés por Jack Cohen. autor del M anifiesto C omunista. porque al m enos desde m ediados de la década de 1920 estos m ateriales pertenecían al Instituto M arx-Engels. la m edida de la riqueza no será ya el tiem po de trabajo. 1971. [Formaciones económicas precapitalistas. Nueva York. Harper & Row. del "econom ista científico" y del decidido "organizador" que explicó así la dem ora en preparar la obra para la im prenta: 125 Grundrisse der Kritik der politischen Okonomie es el título que el Instituto Marx-Engels-Lenin dio a las 900 páginas de borradores escritas por Marx en 1857­ 1858. Y no había socialdem ocracia reform ista a la cual culpar por la postergación de la publicación hasta el estallido de la segunda guerra m undial. fueron la obra del "m aterialista". Aunque descubiertas por Riazánov a mediados de la década de 1920. del "M arx m aduro".Lenin. 1965. fam osos ahora en todo el m undo bajo el título de G rundrisse . unánim em ente reconocido com o obra fundam ental de Marx. 126 había anunciado orgullosam ente que ellos constituirían una parte fundam ental de la prim era edición com pleta de las obras de M arxEngels. International. cit. cuyo director. aparecieron en Moscú en 1939-1941 y sólo en alemán. . cayó víctima de la victoria de Stalin mucho antes de que ésta condujese inexorablemente a los infames juicios fraudulentos de Moscú de 1936-1938. Los G rundrisse fueron la obra del activista y del revolucionario. Nueva York... estas monografías sobre "economía".] Por lo tanto. se trataba nada m enos que del borrador de E l capital.y su form a antagónica [. 126 El magnífico erudito revolucionario que fue Riazánov. sino el tiem po libre. M arx N inguna de las "razones" por las cuales se evitó la publicación de los M anuscritos de 1844 durante casi un siglo pueden aducirse para justificar la publicación aun m ás tardía de los borradores de 1857-1858. traducida y editada por David McLellan. La sección independiente acerca de las "Épocas progresivas de las formaciones socioeconómicas" se publicó en Inglaterra en 1964 como Precapitalist economic formations. R iazánov . Recientemente apareció otra edición fragmentaria: The Grundrisse. liberado desde hacía largo tiem po del "hegelianism o".125 N o se trataba de los escritos de un M arx jo v en supuestam ente "prem arxista" y teñido aún de "idealism o hegeliano".]. Después de todo.

1941. y como es bien sabido.1) Es el resultado de quince años de investigaciones [. y "La guerra y el asalto a El capital de Marx". julio-septiembre. Nueva York. 237-239). cuando ayudó a establecer la primera Asociación Internacional de los Trabajadores (véase Marxism and freedom: "Trabajador e intelectual en un punto crítico de la historia: 1848-1861". y finalm ente el grueso de la obra. Él consideraba a su obra teórica como el cumplimiento de una obligación sumamente importante para con la clase obrera y su vanguardia. en cambio. por primera vez. 1960. N o se reeditó hasta 1953.capitalistas".." Esta frase fue citada por A. igualm ente significativa. p. Y nuevam ente se necesitó nada m enos que otra revolución — esta vez la china— antes de que se m anifestase la com pulsión de publicar los Grundrisse: prim ero la sección m ás significativa para nuestra época. 128 Véase el resumen de Irving Fetscher de la obra en "Marxismusstudien. para hacerla aplicable a la 'sociedad socialista'— son notablemente características de la actitud de Marx hacia su obra. el no dejar que a la obra la desluzca el estilo rígido. 127 Consúltese la carta de Marx a Weydemeyer del 1 de febrero de 1859. 128 la que sin em bargo se limitó — y sin duda no por accidente— al jo v en Marx. pp. 100). 1946. en el Museo Británico.. pese a que la aparición m asiva del com unism o le había llevado a interesarse por la investigación académ ica seria de la "m arxología " . desmañado . acerca de las "form aciones económ icas pre. en la cual anuncia la publicación y agrega: "Espero obtener una victoria científica para nuestro partido. En realidad. no sólo el m undo com unista tuvo la culpa de que la obra naciese m uerta cuando finalm ente se publicó en 1939. 69-77. acerca de la revolución tecnológica de la autom atización. P ara entonces las cosas y a estaban claras: sencillam ente no era cierto que M arx hubiese abandonado la dialéctica hegeliana cuando se convirtió no sólo en "econom ista" y teórico sino tam bién en participante de las revoluciones proletarias. un importante punto de vista sobre las relaciones sociales. que es lo suficientemente desvergonzado como para tratar de atribuirle a Marx ¡una actitud de aprobación frente al partido comunista! "Estas palabras —escribe el principal teórico de la revisión hecha por Stalin. Leontiev. pues. Survey. Rediscovery of a Native Son".127 Finalm ente. en 1943. después de la derrota de las revoluciones de 1848. Al partido le debo. de la teoría del valor de Marx. Marx se negó a tener nada que ver con ninguna de las disputas "partidarias" de los emigrados y se refugió. No habría de volver a la actividad "partidaria" hasta 1864.] 2) Expone científicamente. International. en 1859 no sólo no existía tal partido sino que. pp. . y aun entonces. el partido comunista" (Marx's Capital. "Occidente" no pudo salir de su estupor ideológico.

En adelante las referencias a esta obra de Marx se harán citando el número de página. es lo que desconcierta a los historiadores profesionales. Es más bien el hombre —el hombre real. precisam ente esto. 7]. destruye el fetichism o de los historiadores y rastrea en cam bio el m ovim iento de la historia. por lo contrario. 11) a las Formaciones económicas precapitalistas de Marx [Formaciones. filosófica o sociológica. renunció a la dialéctica hegeliana. Un historiador m arxista inglés atribuye la negación de los Grundrisse a las dificultades que los estudiantes m odernos tienen con los "hegelianism os " . La publicación de los G rundrisse desm intió esa creencia. revelando con ello a los hom bres com o parte del "m ovim iento absoluto de trasform ación". la historia no es más que la actividad del hombre en persecución de sus propios fines. . como si se tratara de otra persona.. L a incapacidad para habérselas con los G rundrisse tiene poco que ver con el "hegelianism o" y m ucho con el m arxism o de M arx. es M arx m ás "hegeliano" que en estos borradores "rigurosam ente" económ icos que. Y si los econom istas no pudieron advertir que la econom ía perdía terreno frente a la historia. la hostilidad em pírica hacia la dialéctica sigue siendo la misma. que "se niega" a convertirse en un dogm atism o o en una disciplina. "no libra ninguna batalla". posee y lucha.. ni siquiera en los ensayos "estrictam ente" filosóficos del joven M arx. Pero aunque los argum entos han cam biado. Véase su introducción (p. 129 Hobsbawm elogia el "brillante análisis" de Marx pero adhiere resueltamente a la idea de que la consecuente lógica interna que Marx descubre en el análisis de la evolución histórica no es historia "en el sentido estricto". la historia no hace nada. apenas "descubrió" la lucha de clases y form uló la teoría del plusvalor. cit. son am plísim os esbozos del desarrollo de la hum anidad y no sólo del capitalism o. No es de ninguna manera la historia la que utiliza al hombre como un medio para llevar a cabo sus fines. la opinión m ás generalizada (porque así lo había enseñado el m arxism o oficial. p.A ntes de la publicación de los G rundrisse. El M arx m aduro. enfocando así toda la historia. 129 Lo cierto es que en ninguna parte. com o el jo v en M arx lo expresó en La Sagrada F am ilia. los historiadores no ven que. en últim a instancia. no posee riquezas colosales. Y esto.. com o los artificios de la historia.. tanto el socialdem ócrata com o el com unista) era que M arx. y a sea económ ica o histórica. así com o la econom ía desconcertó a los econom istas profesionales. vivo— el que actúa.

L am entablem ente, aun los m arxistas independientes, que no se
avergüenzan de la dialéctica hegeliana y que consideran a los Grundrisse
com o un "eslabón decisivo" en el desarrollo del m arxism o, fueron
incapaces de dejar a M arx hablar por sí m ism o, y usaron en cam bio citas
aisladas tom adas de los G rundrisse para sostener sus propios análisis de la
realidad actual. Y ello pese a su propia insistencia en afirm ar que es
im posible para quien no haya asim ilado los G rundrisse, com prender hasta
qué punto es esencial en M arx la unidad de filosofía y econom ía. 130
Puesto que la realidad actual nos enfrenta con oposiciones com o el
nacim iento del Tercer M undo y el surgim iento de ese m onstruo — la
autom atización— que dom ina a los países tecnológicam ente avanzados,
necesitam os exam inar las dos secciones fundam entales de los Grundrisse:
"Form as que preceden a la producción capitalista" y "M aquinaría". 131

.

1 Épocas progresivas de las formaciones sociales
Cuando inform a a Engels que finalm ente h a elaborado su singular teoría
del plusvalor, después de m ás de una década de investigación, M arx se
queja de que los Grundrisse carecían de forma, "como un guisado de coles
y zanahorias". "He tirado por la borda toda la doctrina de la ganancia tal
com o existía hasta ahora", escribía M arx el 14 de enero de 1858. "En el
m étodo del tratam iento, el hecho de que por m ero accidente volviese a
hojear la L ógica de H egel, me h a sido de gran utilidad."
L a "utilidad" a que M arx hacía referencia se aplicaba sólo a los dos
capítulos que publicó en 1859 bajo el título de Contribución a la crítica de
la econom ía p o lític a .132 Y de estos dos capítulos, sólo el segundo — El
130 Paradójicamente, los comunistas que encubren su régimen de capitalismo de
Estado llamándole "comunismo", y los críticos del comunismo que sostienen que
los países tecnológicamente avanzados producen hombres unidimensionales, se
han apoyado en la sección sobre la maquinaria de los Grundrisse (véase
especialmente: Profesor Edward Lipinski, "The heritage of Marx: social effects of
automation" en Polish facts and figures; y también Herbert Marcuse, Onedimensional man [El hombre unidimensional, cit.].
131 En lo sucesivo, las citas de esa sección de los Grundrisse ("The exchange of
living labor for objectified labor" [El intercambio de trabajo vivo por trabajo
objetivado], pp. 592-600; y "Capital and profit; role of machinery" [Capital y
ganancia; rol de la maquinaria], pp. 631-650) remitirán a mi propia traducción.
132 La publicación norteamericana de 1910 de la Contribución a la crítica de la
economía política contiene la Introducción como Apéndice, y el Prólogo aclara por
qué: "Aunque había esbozado una introducción general, prescindo de ella, pues,

dinero— fue tom ado de los G rundrisse, m ientras que el prim ero y m ás
im portante — L a m ercancía— fue form ulado por prim era vez para la obra
cuando ésta iba a entrar en prensa. Ello tam poco satisfizo a M arx.
L a crisis financiera de 1857, que lo m ovió a preparar la publicación de
parte de los G rundrisse, fue tam bién la razón de que se esperasen
desarrollos revolucionarios que no se produjeron. Dicho de otro m odo, lo
que realm ente estaba en juego, para M arx, era la preparación teórica para la
revolución. H abría de trascurrir otra década, no sólo de trabajo teórico sino
tam bién de huelgas y levantam ientos; sobrevendrían el nacim iento de la
prim era A sociación Internacional de los Trabajadores, la guerra civil en los
Estados Unidos y el acontecim iento m ás im portante de su vida — la
Com una de París— antes de que M arx, habiendo trasform ado a los
Grundrisse en E l capital, estuviese finalm ente satisfecho con la segunda
edición francesa (1873-1875) de ese gran hito teórico.
N o obstante, el punto que abordam os en esta sección es la tranquila
década de 1850. En ningún m om ento el problem a consistió, para M arx, en
"aplicar" la dialéctica hegeliana, sino en dilucidar qué desarrollo dialéctico
surgía del sujeto m ismo. En una carta a Engels, el 1 de febrero de 1858133,
la crítica de M arx a Lasalle acerca del tem a es inequívoca:
Aprenderá a sus expensas que llevar una ciencia mediante la crítica al punto
en que pueda ser expuesta dialécticamente, es una cosa enteramente distinta
que aplicar un sistema lógico abstracto, de confección, a vagas nociones de
ese mismo sistema.
Lo que estaba en discusión era la aparición del fenóm eno totalm ente
contradictorio de la insuficiencia y al m ism o tiem po de la
im prescindibilidad de la dialéctica hegeliana. N o hay m ejor laboratorio en
el cual observar ese proceso que los Grundrisse.
Los borradores de 1857-1858 que M arx escribió para sí m ism o com o
una serie de m onografías consisten en tres "capítulos" sum am ente
disparejos. El prim ero contiene la Introducción, inconclusa, de 43 páginas,
que Kautsky publicó en 1903. El segundo capítulo, sobre el dinero, tiene
105 páginas y fue retocado para su publicación com o parte de la
C ontribución a la crítica de la econom ía p o lítica ; en él, com o en la Lógica,
bien pensada la cosa, creo que el adelantar los resultados que han de demostrarse,
más bien sería un estorbbo, y el lector que quiera seguirme deberá estar dispuesto a
remontarse de lo particular a lo general."
133
Todas las referencias a la correspondencia se han hecho por fecha y no por el
lugar donde aparecen, a fin de facilitar su localización, en cualquier idioma.

cada tem a está seguido de "Notas" polém icas contra otros teóricos (Estas
"Observaciones" debían ser elaboradas en no m enos de cuatro libros, pero
fueron relegadas al final de E l capital, bajo el rubro "Teorías sobre el
plusvalor"). El tercer y últim o capítulo de los Grundrisse, "Del capital"
consiste en 512 páginas y (según lo dem uestran uno de los esbozos allí
contenidos y to d a la correspondencia de M arx acerca del tem a) debía
abarcar seis libros: El capital, la propiedad de la tierra, el trabajo asalariado,
el Estado, el com ercio exterior, el m ercado m undial. Y m ás aún; según lo
dem uestra la introducción,
el capítulo
analizaba tam bién
la
"superestructura", no com o un epifenóm eno sino com o el universalism o del
arte griego. Este borrador general es, en m uchos aspectos, una concepción
m ás total que la de esa otra obra, lógica y precisa, que es E l capital. Los
Grundrisse ponen de m anifiesto una form idable visión histórica y
universal; no sólo un análisis de la sociedad existente, sino tam bién una
concepción de una nueva sociedad basada en las fuerzas hum anas en
expansión, durante un siglo en el cual todo el m undo ilustrado pensaba en
expandir las fuerzas m ateriales com o la condición, la actividad y el
propósito de to d a liberación. Independientem ente de su "inform idad", el
alcance histórico de esta obra 134 es lo que le perm ite a M arx, durante el
exam en de la relación entre el capital y el trabajo "libre" com o trabajo
alienado, plantear el problem a de las sociedades precapitalistas e internarse
en él. Al responder a la pregunta de cóm o el trabajador asalariado llegó a
ser libre, M arx escribe:
Esto significa, ante todo, separación del trabajador con respecto a la tierra
como su laboratorio natural y, por consiguiente, disolución de la pequeña
propiedad de la tierra, así como también de la propiedad colectiva de la
tierra basada en la comuna oriental (p. 6 8 ). [Karl Marx, Formaciones
económicasprecapitalistas, cit., p. 51.]135
Éste es el párrafo inicial de la actualm ente fam osa sección de la obra
que trata de las sociedades precapitalistas, y que alcanzó tal fam a a causa
134 He aquí cómo lo expresó Marx: "Los economistas escogen la abstracción del
capital como materia prima e instrumento de trabajo a fin de presentar al capital
como un elemento necesario de la producción. Aun los socialistas dicen que
necesitamos del capital, pero no de los capitalistas. El capital aparece como la mera
Sache [cosa], y no como la relación de producción [...]."
135 En esta sección, la paginación se refiere a las Formaciones económicas
precapitalistas, mientras que las citas no paginadas están tomadas directamente de
los Grundrisse (véase nota 30).

del nacim iento de un nuevo Tercer M undo en general y de C hina com unista
en particular. Ésta es la sección en que el presente se convierte en punto de
intersección en la historia entre el futuro y el pasado, m ientras M arx insiste
en que el hom bre no anhela "seguir siendo algo form ado por el pasado, sino
que se encuentra inm erso en el m ovim iento absoluto del devenir."
N o hay u na idea de M arx peor interpretada que la que se refiere al
"modo de producción asiático " : 136 como si aquél hubiese perm anecido
eternam ente estancado m ientras la producción capitalista no cesaba nunca
de "avanzar", incluso en el "socialism o". En realidad, M arx no consideró
nunca que en el m odo oriental de producción hubiese exclusivam ente
"atraso". A diferencia de 1847, cuando escribió el M anifiesto com unista,
sabiendo poco de Oriente y exaltando a las revoluciones burguesas que
derrotaban "las m urallas chinas de la barbarie", en la década de 1850 M arx
se expresó con desdén, indignación y absoluta oposición a la sociedad
occidental y a las guerras del opio que ella desató sobre China. Exaltó
tam bién la gran rebelión de Taiping. He aquí cóm o analizó M arx esta
revuelta en el New York D aily Tribune del 14 de junio de 1853:
[...] las rebeliones crónicas que subsisten en China desde hace diez años y
que ahora convergen en una formidable revolución: ¿Acaso estas potencias
traficantes del orden [Inglaterra, Francia y América] que pretenden apoyar a
la tambaleante dinastía manchú, olvidan que el odio hacia los extranjeros
[. ] se convirtió en sistema político sólo a partir de la conquista del país
por la raza de los tártaros manchúes?

136
El profesor Wittfogel creó un verdadero "universal", llamado despotismo
oriental. Ño satisfecho con la originalidad de esta creación, trató de atribuírsela a
Marx antes de que éste "traicionase" esas ideas iniciales. Por otra parte, George
Lichtheim, que hizo una importante contribución al rastrear el pensamiento de
Marx sobre el tema, y mostró que constituye una original contribución a la teoría
("Marx and the Asiatic Modes of Production", St. Anthony's Papers, vol. xiv,
1963), está sin embargo tan abrumado por la singularidad de la contribución
alemana, es decir, europea, a la civilización, que trata de descartar los escritos de
Marx sobre Oriente aparecidos en la prensa. Es así que, mientras afirma que la
sección de los Grundrisse es "brillante", descarta al mismo tiempo muchos de los
artículos de Marx aparecidos en The New York Daily Tribune, que elogian a la
"revolu ción china", como si sólo hubiesen buscado un efecto periodístico. ¿Por
qué entonces Marx hizo también referencia a la rebelión de los Taiping
directamente en El capital? (Véanse los artículos que Marx escribió para el
Tribune y que se han publicado en forma de libro: The American journalism o f
Marx and Engels, Nueva York, New American Library, 1966.)

L a inm ovilidad del hom bre en la antigua China, la burocracia estatal
que se resistía a todo cam bio en la esclavización de su población, fueron,
naturalm ente, cosas que M arx fustigó despiadadam ente. Pero ello no
significaba que estuviese "a favor" del singular régim en feudal alemán. Lo
que le interesaba en todas estas etapas de desarrollo era el m om ento en que
la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de
producción alcanzara el punto explosivo: "las épocas de revolución social".
Al m ism o tiem po M arx consideraba com o "la época de disolución" al
período en que el trabajador se ve despojado de toda cualidad excepto el
trabajo. L a separación del trabajador de la tierra y su hacinam iento en las
fábricas no constituyó en m odo alguno una página de oro en la historia, y
los trabajadores trataron de resistirse por todos los medios:
Está históricamente comprobado que esa masa intentó al principio la
mendicidad, el vagabundeo y el robo, pero que fue empujada fuera de esa
vía y hacia el estrecho camino por medio de la horca, la picota, el látigo; de
tal modo que los gobiernos de Enrique VII, VIII, etcétera, aparecen como
condiciones del proceso histórico de disolución y como creadores de las
condiciones para la existencia del capital (p. 111). [Formaciones
económicasprecapitalistas, cit., p. 8 8 .]
Es evidente que la "nueva sociedad", entendida com o el nacim iento del
capitalism o, no constituye una edad de oro para la m asa trabajadora. Pero
naturalm ente, sí puede serlo en el caso opuesto. Y en ninguno de los
escritos de M arx se h a traslucido nunca duda alguna acerca de ello. Este
cam bio de actitud hacia el m odo asiático de producción entre m ediados de
la década de 1840 y m ediados de la década de 1850, lejos de ser una
"traición", m uestra el verdadero avance de su conocim iento y sus teorías.
En los Grundrisse, M arx había señalado que "la historia asiática es una
suerte de unidad indiferenciada entre la ciudad y el cam po", que, al
com binar la agricultura con la m anufactura, convirtiéndose así en una
"unidad autosuficiente", tenía poca necesidad del com ercio o del desarrollo
individual. R epetidas veces señaló que, al com binar agricultura e industria
y ser, p o r lo tanto, com pletas, estas "aldeas autónom as", pese a lo
inofensivas que pudiesen parecer, habían sido siem pre el fundam ento del
despotism o oriental. Como hem os visto, no fue sólo el despotism o oriental
sino tam bién el prim itivism o de la com unidad lo que perm itió el
surgim iento de la "unidad superior", del "padre", del "déspota". Este factor
convirtió a la com unidad en una sociedad cerrada, de m anera que la
com unidad "como Estado" y el Estado com o "señor supremo" pudiese

costear, p o r ejem plo, la construcción de "acueductos [...] [que] aparecen
com o obra de la unidad superior, del gobierno despótico que flota por
encim a de las pequeñas com unidades". A dem ás, la ausencia de propiedad
privada y el hecho de que la burocracia estatal m anejase el plustrabajo de
la com unidad fueron factores que perpetuaron esta regla.
Lo que M arx se propone señalar es que "el hom bre sólo se aisla a
través del proceso histórico. A parece originalm ente com o un ser genérico,
un ser tribal, un anim al gregario" (p. 96). [Formaciones, cit., p. 75.]
Todas estas profundas observaciones fueron escritas por M arx casi
com o m eras acotaciones a su principal preocupación: el análisis del
desarrollo capitalista. A unque dichas observaciones podrían form ar la base
para una teoría de los países subdesarrollados, los com unistas se lim itan a
retorcerlas para apoyar una línea política a la cual han arribado a través de
otras consideraciones, que no son ni la teoría m arxista ni la revolución
m undial. En cuanto a los anticom unistas profesionales, en la m edida en que
algún estudioso se interesó en el tem a, fue sólo p ara elaborar una teoría
com o la del despotism o oriental de Karl W ittfogel, absolutam ente opuesta a
la de M arx, y acusar después a este últim o de haber "traicionado" sus ideas
originales.

.

2 El "autómata"y el trabajador
Como vem os, los borradores de 1857-1858, redactados durante el período
de "m aduración" de la teoría "científica" de M arx, lejos de ser una gran
línea divisoria entre este período y las obras del joven M arx, el joven
"filósofo", fueron, de hecho, tan "hegelianos" com o todo lo que M arx había
escrito antes de la ruptura epistem ológica. Indudablem ente, la relectura de
la L ógica de H egel fue, com o lo afirm ó M arx, accidental. Pero el
escrupuloso análisis lógico del proceso de intercam bio, la producción y la
circulación, realizado según la dialéctica hegeliana, no fue m ero
"coqueteo". P or lo contrario. En la carta del 14 de enero de 1858, donde
dice que la L ógica le ha sido de "gran utilidad", M arx señala tam bién lo
siguiente:
Si alguna vez llega a haber tiempo para un trabajo tal, me gustaría
muchísimo hacer accesible a la inteligencia humana común, en dos o tres
pliegos de imprenta, lo que es racional en el método que descubrió Hegel,
pero que al mismo tiempo está envuelto en misticismo.

las dos secciones no son com parables. en la década trascurrida entre la re­ dacción de los borradores de 1857-1858. en com paración con las de la tranquila década de 1850. m ientras los obreros figuran junto a la producción com o su "regulador". A unque M arx en ningún momento consideró a las fuerzas m ateriales en expansión com o si fuesen la . la contradicción "general" del capital y la dism inución de la tasa de ganancia no parecen tan inherentes al "destino de los trabajadores" com o cuando vem os la verdadera lucha de clases en el m om ento de la producción. com parados con la im portancia atribuida a la m aquinaria com o un "monstruo" al que los trabajadores deben vencer. del sujeto (el proletariado). no cesó en cam bio de revisar la sección sobre la m aquinaria. no era el m isticism o el que lim itaba el desarrollo dialéctico en la esfera económ ica. De m odo que. A dem ás. porque m ientras M arx no revisó la historia de las sociedades precapitalistas. Es decir. Ocurre no sólo que la verdad es siem pre concreta. L a sim ple. Así com o el nacim iento del Tercer M undo otorgó nueva vigencia a la sección que se ocupa de las sociedades precapitalistas. en los G rundrisse se destaca m ucho m ás la m aquinaria com o proveedora de la base m aterial para la disolución del capital. es irreductible. que a m enos que el propio sujeto (o sea el proletariado) recree o vuelva a crear la dialéctica tal com o ella surge de la práctica. Sin em bargo. dejó aún m ás notas. N o se trata de que lo que M arx analizó en los G rundrisse esté "equivocado".N o obstante. la profunda verdad es que las verdaderas luchas de clases alcanzaron su m ayor intensidad durante la turbulenta década de 1860. redactadas en sus últim os días. los G rundrisse destacan aun la condición m aterial de la solución de los conflictos y las contradicciones. de hecho. sino que la especificidad de la dialéctica. sino que se refieren m ás bien a las acciones de los trabajadores en la década de 1860. la últim a palabra sobre el tem a de la m aquinaria no está en los G rundrisse sino en E l capital. ni m ucho m enos sólo para elaborar nuevas "form ulaciones" de pensam iento. com parados con la descripción gráfica que hace E l capital de la resistencia de los obreros a som eterse a la disciplina del capital en el proceso m ismo de la producción. y la publicación de E l capital prim ero en 1867 y luego en 1872-1875. Era el tem a m ismo. pasando por la reescritura de 1861­ 1863. A dem ás. En parte alguna se lo ve m ás claram ente que en la sección acerca de la m aquinaria. Por lo tanto. tam bién el desarrollo de la producción autom atizada en los países tecnológicam ente avanzados atrajo la atención sobre la sección que trata de la m aquinaria. no hay avance. ninguna de lets "reescrituras" se hizo para acum ular más "hechos". Así. sino sim plem ente de que no es lo suficientem ente concreto.

Cuando se exam inan los cam bios producidos en la sección dedicada a la m aquinaria . algunos filósofos m arxistas dieron súbitam ente un nuevo giro al análisis que M arx hace en los Grundrisse de lo que él subtituló "la últim a etapa del desarrollo de la relación de valor de la producción basada en el valor". con el nacim iento de la actual autom atización. 90-92 y los dos capítulos sobre los cuatro volúmenes de El capital. a m edida que los Grundrisse se convertían en E l capital. Allí M arx elaboró los efectos del "autómata" cuando la producción no se basa y a en el valor. le escribía M arx a Engels el 28 de enero de 1863: Hay aquí algunos curiosos problemas que ignoré en mi primera exposición. Es im portante porque.] Comprendo las leyes matemáticas.condición. . 137 es necesario tener presente la realidad actual. L a actitud corriente hacia la tecnología parece considerarla com o un factor que "absorbe" al proletariado. antes de plantear estas cuestiones. será conveniente consultar la lista por página incluida por Friedrich Engels en el Prólogo al volumen 2. la actividad. A fin de aclararlos he releído todas mis anotaciones (resúmenes) sobre tecnología y también estoy asistiendo a un curso práctico (únicamente experimental) para obreros [. Véanse también las pp. "Estoy agregando algo a la sección sobre la m aquinaria". Cuatro días antes había escrito a Engels diciéndole que se encontraba en grandes dificultades porque no entendía "cuál era el funcionam iento de la llam ada m áquina de hilar antes de la invención de la hiladora autom ática".. su lógica y alcance y su dialéctica y humanismo. M arx había estado acosando a Engels con preguntas acerca de las "categorías de obreros [que hay] en tus fábricas". 103-149. pp.. y después rom pió en realidad con la estructura íntegra de la obra. y una vez m ás se preguntaba: "¿en qué se expresa entonces la interferencia de la fuerza m otriz de la m áquina de hilar en relación con las fuerzas de la energía?" D urante m eses. pero lo hacía con el propósito de m ostrar la falsedad de la idea de A dam Smith acerca de la división del trabajo com o si lo que 137 Para los que deseen seguir los cambios hechos al reestructurar El capital. Se hace entonces tanto m ás necesario seguir a M arx en acción en esta m ism a sección. e n Marxism andfreedom. lo cierto es que en los Grundrisse desarrolló la sección acerca de la tecnología "como tal". el propósito de la liberación. pero la más simple realidad técnica que requiera percepción me es más difícil que al peor de los estúpidos. En verdad. M arx rom pía con el concepto m ism o de la teoría.

la "igualdad"— fuese tam bién válido en la fábrica. Pero. M arx habría de dem ostrar que no es la com petencia la que rige la división del trabajo en la fábrica. el 18 de junio de 1862 escribía a Engels: Es notable que Darwin. su competencia. lo condujo tam bién a un nuevo concepto de tecnología: Se podría escribir una historia entera de los inventos que surgieron.138 Así com o "La historia y su proceso" llevó a M arx a decidirse a incluir una sección íntegra sobre la lucha por la reducción de la jo rn ad a de trabajo. 530].. en la cual la sociedad civil se describe como "el reino espiritual de los animales". en todos los terrenos excepto en sus propias especialidades. como medios bélicos del capital contra los amotinamientos obreros. y ello recuerda a Hegel en su Fenomenología. desde 1830. Lejos de tener 138 Capital. 476 [p. la estructura jerárquica del capital m ismo. hasta la capacidad de extraer plusvalía en la m ism a jo rn ad a de trabajo. 2. vol. la "independencia". .]. M arx habría de expresar un pensam iento sim ilar directam ente en la sección de E l capital referida a las máquinas: Las fallas del materialismo abstracto de las ciencias naturales. un materialismo que hace caso omiso del proceso histórico. su "plan despótico". es decir.sucede en la sociedad — la com petencia. p. Es éste el bellum omnium contra hobbesiano. M arx parecía asom brarse constantem ente de descubrir que tanto los científicos com o los filósofos aceptan lo dado com o real. en el terreno del reino animal y vegetal. revele de nuevo a la sociedad inglesa con su división del trabajo. sus "invenciones" y su malthusiana "lucha por la existencia". vol. su apertura de nuevos mercados. 139 Ib id . 1. pese a su concepción m aterialista de la historia. 453 n. p. 406 n [EI capital. se ponen de manifiesto en las representaciones abstractas e ideológicas de sus corifeos tan pronto como se aventuran fuera de los límites de su especialidad .139 El capitalism o había avanzado desde la necesidad de extraer horas gratuitas de trabajo extendiendo la duración de la jo rn ad a laboral. tratando de trasform arlo en su apéndice. El desarrollo de la m aquinaria realizó esta hazaña obligando al trabajador a trabajar a su m ism a velocidad. p. sino la autoridad del capitalista. A sí. cit.

Cuando lo vem os lanzarse contra los econom istas que sostienen que no puede haber antagonism os. el proletariado de la década de 1860. la dim ensión negra— el análisis dialéctico siguió siendo necesariam ente intelectualista y se m antuvo aislado del proletariado que se aprestaba a lanzarse a la acción m asiva. así. El autóm ata se convirtió en un sistem a organizado de m áquinas. intensificó la resistencia de los trabajadores. 470]. la guerra civil estadounidense. "M aquinaria y gran industria". precisam ente en este p u n to . 421 [p. 141 Ib id . A lo largo de los diez apartados de ese capítulo. sino que reside m ás bien en el hecho de que la dialéctica no es una ciencia "aplicada".éxito. p. M arx no pierde de vista ni por un m om ento la dialéctica interna. las m áquinas se tornan "objetivas" y "el obrero encuentra [su organism o de producción] com o condición de producción m aterial. 517]. hubo una genuina A ufhebung (trascendencia) y al m ism o tiem po una preservación. 140 Pero lo que se h a de tener en cuenta no es tanto la m áquina com o la resistencia del trabajador a su "m archa uniform e" y a su "disciplina cuartelaria " . que ejecutan cada m ovim iento obedeciendo las órdenes em itidas por un autóm ata central a través del m ecanism o trasm isor. después de lo cual decidió com enzar E l capital "ab novo". p. esta palabra resum e la escrupulosidad con que M arx siguió la lucha del trabajador. En este punto. M arx siguió atentam ente cada huelga obrera. dado que éstos no pueden surgir de la m aquinaria "como tal". com enzó a actuar — las huelgas y revueltas europeas. que conduce inexorablem ente a la contradicción m ás absoluta e irreconciliable. Lo concreto. la relación esencial entre sujeto y objeto. 463 [p. ni m ucho m enos por la necesidad de rem plazaría por el "estructuralism o". en la década de 1860 M arx vio todo bajo una luz diferente. Los G rundrisse constituyen la prueba de la lim itación pero tam bién de la indispensabilidad de la dialéctica. De ese m odo. Debe recrearse la dialéctica tal com o surge espontáneam ente del sujeto en desarrollo. Sin em bargo. preexistente a él y acabada " . hasta que el sujeto. nos quedam os sin aliento ante la idea de que las m áquinas no son otra cosa que 140 Ib id . La lim itación no está determ inada por las deficiencias de la dialéctica "como m étodo". 141 En los G rundrisse nos encontram os con un m undo m uy diferente de aquel que albergaba a las m áquinas. la dialéctica m arxista trascendió y preservó la dialéctica hegeliana. . es decir. genérico o no. haciéndola inseparable de sus dos opuestos: la concentración y la centralización del capital y el desarrollo de la m aquinaria. Precisam ente por eso.

. sofocadas por la sociedad de clases. perverso. las fuerzas productivas. [p. al desarrollo de todas las fuerzas humanas en cuanto tales. pensam os en esta nueva visión del m undo. es M arx m ism o quien poco m ás tarde nos lleva de vuelta a Hegel. las capacidades. la filosofía. de los individuos. dom inador. 654 n. " 142 M arx no hubiese dedicado nunca m ás de un cuarto de siglo a lo que él llam ó la "triste ciencia" — la econom ía política— salvo que. La verdadera historia del hom bre no em pieza m ientras éste no es libre y m ientras no pueda desarrollar todas sus posibilidades innatas. sino tam bién que estas categorías económ icas originales estaban tan arraigadas filosóficam ente.el capital. los goces. M ili se siente com o el pez en el agua en m edio de las contradicciones m ás vulgares . es decir. que convierte en objetivo a esta plenitud total del desarrollo. cuando se burla de John Stuart M ill. que M arx llam ó al período en el cual él vivió — y en el cual aún vivim os nosotros— la p re historia de la hum anidad. cuando unifican la teo ría de la liberación y la lucha por ser libres. Pero. sino el desarrollo pleno del dominio humano sobre las fuerzas naturales.. Tam poco en los G rundrisse podem os dejar de sentir la presencia de una visión grandiosam ente unificadora de lo que será el futuro después de la trascendencia de la producción m ecanizada basada en la extracción de plusvalor. m arxista. y especialm ente por el capitalism o productor de valor. lleno de contradicciones. L a ciencia reconstruida significaba no sólo que sus descubrim ientos originales m odificaban totalm ente el panoram a. [. a su vez. L a racionalidad histórica que M arx descubrió com o inm anente en la esperanza de los hom bres significaba. que son los seres vivos los que realizan el significado de la filosofía. sino la elaboración absoluta de sus disposiciones creadoras sin otro presupuesto que el desarrollo histórico previo. Sin em bargo. no medidas con un patrón preestablecido? ¿Qué. lejos de pensar en Hegel. . 737 n]. etc. que se creaba una nueva unidad a partir de la econom ía. en su form a reconstruida.. creada en el intercambio universal? ¿Qué. opresivo. que intenta "anexar" la teo ría de la ganancia de D avid R icardo basada en el trabajo com o la fuente de la riqueza a la "rem uneración de la abstinencia" de N assau Senior: "En la m ism a m edida en que le es ajena la «contradicción» hegeliana. p. fuente de toda dialéctica. explotador. tanto las de la así llamada naturaleza como su propia naturaleza? ¿Qué. 142 Ib id . H asta tal punto el sujeto de la historia es el hom bre libre.] si se despoja a la riqueza de su limitada forma burguesa. ¿Qué es sino la universalidad de las necesidades. ayudase a discernir la ley del m ovim iento de la form ación social capitalista. la revolución.

Los Grundrisse han destacado.sino una elaboración como resultado de la cual el hombre no se reproduce en su carácter determinado sino que produce su plenitud total? ¿Como resultado de la cual no busca permanecer como algo devenido sino que está en el movimiento absoluto del devenir? (pp. . y cuando M arx com enzó concretam ente a trasform ar la econom ía política en "econom ía" m arxista — la filosofía de la áctividad hum ana. L a dialéctica hegeliana fue el crisol donde el m aterialism o se trasform ó en filosofía histórico-universal de la libertad. al igual que el M arx joven. las luchas de clases y el autodesarrollo de los trabajadores que alcanzan su propia em ancipación— el m étodo dialéctico llegó a ser tanto m ás indispensable cuanto que de la realidad m ism a conicrv zaron a surgir nuevos com ienzos.. aparezcan en su aspecto creador com o un "m ovim iento absoluto del devenir". Sin ellos. [Formaciones. trasform ó el desarrollo dialéctico de la p r e historia del hom bre en el despertar de todas las potencialidades hum anas dentro de un "m ovim iento absoluto del devenir". en su época. o en lenguaje m ás ajustadam ente m arxista. A diferencia de su ruptura total con la sociedad burguesa. la "econom ía" de M arx se hubiese visto despojada de su m ism a savia: una filosofía no sólo de la historia sino tam bién de la revolución. El hecho de que aquí los absolutos de Hegel no se reduzcan a un teísm o sino que. P ara M arx. su ruptura con H egel era necesaria para escuchar las nuevas voces — las de las m asas que venían de lo profundo— y. el "m aterialism o". m ucho m ás que la simple verdad de que el M arx m aduro. Es com o si estuviésem os oyendo a M arx pensar en voz alta. consideraba a la dialéctica hegeliana com o la fuente de toda dialéctica. 84-85). que pone fin a todas las sociedades de clase. cit. m uestra cuán grande es la distancia recorrida por M arx en su retorno a Hegel. y es im posible no tener conciencia de la naturaleza absolutam ente dialéctica de cada una de las partes de los G rundrisse com o sustancia del todo. el futuro inm anente en el presente. esculpiendo en la roca virgen teorías originales no sólo con respecto a la econom ía sino tam bién al desarrollo total de la hum anidad. incluida la suya propia. p. 65.] Es im posible leer los G rundrisse sin darse cuenta de que M arx está en acción. junto con ellas. Pero una vez que lo consiguió. así com o el proletariado en cuanto "sujeto" de la em ancipación del hom bre. al igual que la negatividad de la F enom enología. En el m ovim iento absoluto del devenir M arx rastreó el espíritu histórico siem pre presente. fuera de toda duda. descubrir un nuevo continente del pensam iento: el m aterialism o histórico.

sin em bargo. trasform ando la realidad. sino que voy directam ente al hecho de que en este . sino vinculada a la posibilidad de pasar del "modo arcaico de producción" al socialism o sin atravesar el capitalism o pero pasando. ¿Cuál es el rol del ser hum ano sim ultáneam ente com o revolucionario. En segundo lugar. yo no me he detenido en la form a dual en que ésta aparece.]. no sólo en su correspondencia con los narodniki acerca de la com una eslava en cuanto subvariedad del "modo asiático de producción". entre 1867 y 1883. por el contrario. En la edición rusa de 1882 del M anifiesto com unista M arx respondió a esa cuestión proféticam ente: Si la revolución rusa da la señal para una revolución proletaria en Occidente. globalm ente. m ás tarde.. la actual propiedad común de la tierra en Rusia podrá servir de punto de partida a una evolución comunista. Bajo el influjo de estas m asas creadoras. de modo que ambas se completen. plasm ando la historia de un m odo nuevo. L as a v e n tu ra s de la m e rc a n c ía com o fetiche El señor W agner olvida que mi tem a no es el "valor" ni tam poco el "valor de cambio". M arx com pletó sus estudios económ icos y los volcó en E l capital. a las m asas parisinas que "tom aron el cielo por asalto". com o pensador y realizador? Finalm ente.] [puede no darse cuenta del] hecho de que. "em piristas abstractos". incluyendo el factor negro en la guerra civil estadounidense y. sino tam bién en uno de los últim os escritos suyos que poseem os. por la industrialización. sino una m ercancía [. el hecho de que M arx no consi­ deraba a los Grundrisse com o m era m ateria prim a para E l capital puede verse en la form a en que respondió a esa m ism a pregunta. El m undo de posguerra puso un signo de urgencia a los Grundrisse porque. significaban la producción y la reproducción de la verdadera existencia social del hom bre..las condiciones de la producción m aterial. la historia no fue nunca esa "inanim ada colección de hechos" que eran los que M arx llam aba "m aterialistas m ecánicos". solam ente un vir obscurus que no haya entendido ni jo ta de E l capital [. ya al hacer el análisis de la m ercancía. C. Era. Para él.. las m asas en m ovim iento.. nos encontrábam os entonces en una intersección del pasado y el futuro: la tecnología no "como tal".

libro núm.. Allgemeine oder theoretische Wolkswirtschafstehre (B. 1930.. Grundlegung. 2.]. sino tam bién porque la historia tiene una m anera perversa de repetirse. 1914 P or m edio del m étodo de una expresión lógica generalizada. Se trata de sus notas marginales sobre la obra de A. . las súbitas y al parecer 143 Lamentablemente. En consecuencia. no m eram ente debido a las ventajas de la percepción tardía de las cosas. 1883143 Aforism o: es im posible aprehender cabalm ente E l capital. M arx. el último escrito de Marx que poseemos no ha sido aún traducido al inglés. En el exam en del valor. Auflage. Wagner. M arx abarca ese contenido general que se incluye en las cosas m ism as y sus relaciones. de M arx.. Moscú. N i antes ni des­ pués de la producción de la m ercancía está la relación del trabajo con el producto expresado en la form a de valor.ser dual que es la m ercancía se expresa el carácter dual del trabajo cuyo producto ella es [. En consecuencia.. razón por la cual he tratado de citarlo in extenso. I. septiem bre 20 de 1884 El presente tiene una m anera de ilum inar el pasado. 5. Engels a K autsky. y especialm ente su prim er capítulo. ¡ninguno de los m arxistas de los últim os cincuenta años h a com prendido a Marx! Lenin. sus abstracciones sólo expresan en form a lógica el contenido ya incluido en las cosas [. si no se h a estudiado y com prendido la totalidad de la L ógica de Hegel.]. 1879) y se lo ha traducido aquí de los Archivos de Marx. tuve en cuenta las relaciones burguesas y no una aplicación de esta teoría del valor a un "Estado socialista". editados por Riazánov. Así.

(Véase mi reseña de Marxist economic theory. que era racional. que le hubiesen hecho suprim ir el m ás difícil de los com ienzos — el análisis de las m ercancías en el capítulo 1 de E l capital— Stalin exigió una ruptura con la estructura dialéctica de la m ayor obra teórica de M arx. en News & Letters. los chinos y otros comunistas. llegó a la siguiente conclusión: "Indudablemente. ideológica de la dialéctica marxista". debieron trascurrir diez años antes de que se pudiese escribir un texto (Politicheski Uchebnik. 1943. marxista independiente. especialm ente del prim er capítulo." ~ 94 ~ . mayo y junio-julio de 1970). de la enseñanza de E l capital. De ahí que el stalinismo no rechazó la dialéctica en su conjunto de la misma manera que rechazó su principio clave: la negación de la negación. puso en realidad al descubierto la fetichización de todas las cosas y la cosificación del trabajo . Más aún: se necesitaba esta dialéctica distorsionada y formal para probar que todo lo que existía dentro del socialismo debía ser necesariamente tal como era. Y afirm aron no sólo que sería "pura pedantería" enseñar la obra tal com o estaba escrita. de Ernest Mandel. De este m odo pudo dem ostrar que la apariencia de esa form a de valor de un producto del trabajo es tan claram ente capitalista. sino tam bién que ello constituiría una violación del "principio histórico". un filósofo yugoslavo. se la enseñaba como si nunca hubiese existido otra interpretación. en m itad de un holocausto m undial que asolaba a R usia y la despojaba de su poten­ cial hum ano. paradójicam ente. Sin embargo. "el fetichism o de la m ercancía". hasta ahora se acostumbró hablar de la dialéctica como de una guía para la acción. Pero ello significó apenas algo más que una racionalización ulterior de las diversas concepciones y decisiones poli ticas del pasado. que se negó a inclinarse ante los im pacientes por extraer conclusiones. Como para M arx la historia y el verdadero desarrollo dialéctico eran una sola cosa. El uso de la terminología dialéctica creó una ilusión de continuidad metodológica. M arx había extendido su últim a sección para crear una nueva y original categoría m arxiana. pudo com enzar con esa "unidad" de la riqueza capitalista: la hum ilde m ercancía. y ordenó que la "enseñanza" rusa om itiese ese prim er capítulo. es decir.eruditas ideas de Stalin 144 acerca de la "enseñanza" de E l capital. números 7-8. es 144 Ni el nombre de Stalin ni el del verdadero autor de "Enseñanza de la economía" figuraban en aquel artículo cuando se lo publicó por primera vez en el periódico teórico ruso Pod Znamenem Marxizma [Bajo la Bandera del Marxismo].145 A diferencia de M arx. tal com o él lo había escrito. los teóricos m oscovitas. sino también para los trotskystas. Además. utilizaron el hecho de que M arx "estaba abriendo nuevos cam inos científicos" com o excusa para desviarse de la m etodología dialéctica de M arx. Actualmente este punto de vista es válido no sólo para los rusos. 145 Al investigar la "vida alienada. La revisión allí cometida se convirtió en la interpretación dominante. 1954).

A unque ésta no fue de ningún m odo la prim era vez que se atacaba la estructura dialéctica de E l capital — desde el com ienzo del reform ism o. particular. estos teóricos extrajeron de ello la falaz conclusión de que así com o las "mercancías" existían antes del capitalism o. Los teóricos stalinistas. L a m ercancía. Com o si aquél hubiese sido un intercam bio de m ercancías. incluyendo a los econom istas políticos clásicos que habían descubierto en el trabajo la fuente de todo valor. por lo contrario. y que tam bién existen en el "socialism o". era un asunto m uy serio— llegó a la conclusión de que es im posible com prender el capítulo 1 de E l capital a m enos que se haya aprehendido "la totalidad de la Lógica de Hegel". seguirían existiendo después. redujeron "el principio histórico" al intercam bio de los productos del trabajo entre las com unidades en los albores m ism os de la historia. en Rusia. y que R usia era al m ism o tiem po "un país socialista". los revisionistas rusos allanaron el cam ino para la pasm osa inversión del análisis m arxista de la ley del valor com o m óvil principal de la producción capitalista. Lenin — que reconoció que el "coqueteo" de M arx con las categorías conceptuales hegelianas de universal. el año en que los rusos descubrieron el sistem a am ericano de producción de trabajo en cadena— im plicó advertir a las m asas rusas que no debían esperar ningún cam bio en sus condiciones de trabajo y de vida sólo porque su heroísm o estaba ganando la batalla contra el nazism o. y durante el período revolucionario en Europa occidental que siguió a la revolución rusa. y a los estudiantes que sería "pura pedantería" estudiar el capítulo 1 tal com o M arx lo había escrito. Al despojar a la form a-m ercancía de un producto del trabajo de su carácter de clase específicam ente capitalista. En 1919-1922 fue Lukács quien escribió: . en su exam en de las formas del valor. N o perdam os de vista cóm o ese crítico capítulo 1. El m om ento escogido para el asom broso pronunciam iento — era en 1943. se les dijo a los trabajadores que tenían que trabajar m ás. tanto para los m arxistas com o para los no m arxistas. los teóricos stalinistas com enzaron a adm itir que la ley del valor actuaba. P or lo contrario. Cuando estalló la prim era guerra m undial. M ientras que hasta ese m om ento. esa ley era inoperante en el socialism o. individual. por cierto.un fetiche tan histórico que había aprisionado a todos los ideólogos. revivió en todos los períodos críticos. Eduard B ernstein insistió en que "el m ovim iento" debía librarse del "andam iaje dialéctico" — fue sin em bargo la prim era en que los com unistas se atrevieron a poner la m ano sobre la principal obra teórica de Marx.

febrero-marzo. Es por cierto penoso que. 170. el No-Ser y el Devenir contiene la totalidad de su filosofía. La guerra civil en F rancia. con el principal ideólogo del Partido C om unista francés volviendo teóricamente al redil del nacim iento histórico del revisionism o de Bernstein. después de treinta años de capitulación ante el stalinismo. 146 Véase Georg Lukács. pese a haber participado en la revolución húngara de 1956. (Véase mi artículo "Lukács' philosophic dimensions". desde los teólogos hasta Sartre. reales e históricos. con im portantes m odificaciones de "El fetichism o de la m ercancía". el prim ero en exigir la elim inación del "andam iaje dialéctico" de las obras de M arx . quizás con igual justificación. estaba preparando una segunda edición de E l capital. p. en acciones históricas (su m anera de "conocer") siguen representando a la dialéctica en todos los "concretos universales" nuevos. Lukács haya precedido aquel trabajo fundamental —que había desempeñado por sí mismo. en cambio. un papel revolucionario al alentar a los marxistas independientes en su continuo desarrollo de la integridad de la dialéctica hegeliana con la marxista— de un nuevo Prólogo en el cual se retractaba de muchas de sus ideas filosóficas originales. en Historia y conciencia de clase (1923). Podría afirmarse. "La cosificación y la conciencia del proletariado". se pronunciaron súbitamente contra lo "rococó" de su estilo. 1973). 147 Sea ello com o fuere. Véase la carta de Rosa Luxemburg a Kautsky referente a la teoría de la acumulación de Marx (Cartas desde la prisión). las m asas y los filósofos pugnaban en direcciones opuestas. Éste no es el lugar adecuado para indagar el aspecto más trágico de su stalinización. sino también los revolucionarios que discrepaban con Marx fueron incapaces de enfrentar la realidad de su desviación de las teorías de Marx y. sino porque las m asas. 147 No sólo los revisionistas. por así decirlo. en News & Letters. . que habría de afectar su regreso final a una obra estrictamente filosófica —La antología del ser social— que aún no se ha publicado completa. O así lo creía M arx. no porque los filósofos así lo quieran. inm ediatam ente después de la segunda guerra m undial. todos.146 P or otra parte. quien después de la C om una de París y de su m anifiesto histórico analítico.Se ha sostenido con frecuencia —y no sin cierta justificación— que el famoso capítulo de la Lógica de Hegel que trata del Ser. que el capítulo que trata del carácter fetichista de la mercancía contiene en sí la totalidad del materialismo histórico . En m om entos de suscitarse un T ercer M undo p o r una parte y el conflicto chinosoviético por otra. discreparon con M arx al m ismo tiem po que "descubrían" su hum anism o. revoluciones y contrarrevoluciones. la dialéctica sigue reapareciendo en períodos de crisis. Y más aún: procedió a reiterar la "teoría" de Stalin acerca del "socialismo en un solo país".

" . El volum en I. al fundador del m aterialism o histórico del expositor de un "nuevo y profundo naturalism o o hum anism o"— todos los que han pretendido hacerlo concuerdan en una cosa: la década que va de m ediados de 1860 a m ediados de 1870 es la década del "M arx m aduro". 148 seguidos del período de la lucha por la reducción de la jo rn ad a de trabajo. tal com o M arx m ism o lo editó y reeditó. lejos de ser un lacrim oso relato de las m onstruosas condiciones de trabajo de la época. En vez de continuar la discusión con otros teóricos (ya fuesen burgueses o socialistas). M arx insistía en que "el pom poso catálogo de los inalienables derechos hum anos" sólo ayudaba a racionalizar la explotación del trabajador.U na cosa es indudable. el establecim iento de la prim era A sociación de los Trabajadores y la m ayor revolución acaecida durante su vida — la C om una de París— fueron el período m ás productivo de la vida de Marx. Y ni am igos ni enem igos discuten que éste es el período posterior a su ruptura con Hegel y con la econom ía política clásica. se convirtió en la cristalización de la filosofía de la liberación de Marx. L a razón para volver a m encionar este hecho.] Un solo regimiento de negros tendría un notable efecto sobre los nervios de los sureños. y a señalado anteriorm ente. No creo que todo esté terminado [. es que independientem ente de las diversas form as en que se h aya querido fragm entar a M arx — separando al "econom ista científico" del "hombre organizativo". el período de la guerra civil y la dim ensión negra en los Estados U nidos . sino que había roto tam bién con el concepto m ism o de teoría.. Sin em bargo. y en ello concuerdan m arxistas y no marxistas: los diez años trascurridos entre m ediados de 1860 y m ediados de 1870. El análisis de esas luchas de clases. constituye la prueba de que el giro desde la historia de la teoría a la historia de las relaciones de producción — las luchas de clases en lo tocante a la producción— se convirtió en la teoría.. ocultando que el m odo m ismo de producción había trasform ado el trabajo com o actividad en una m era cosa y que en este trabajo alienado "la dom inación del capitalista sobre el 148 Véase la carta de Marx a Engels del 7 de agosto de 1862: "No comparto por entero tus opiniones sobre la guerra civil norteamericana. lo que es crucial y lo que nadie h a exam inado seriamente es que M arx no sólo había trascendido el "idealism o burgués" de H egel y el "m aterialism o burgués" de Smith y R icardo. M arx relegó todas las "Teorías sobre el plusvalor" al rem oto volum en IV de E l capital.

El problem a no es el que A lthusser plantea: si él (M arx) cree aún que debe "coquetear" con ciertos térm inos hegelianos en los Grundrisse. L a ley del m ovim iento del capitalism o era la ley de su colapso a través de contradicciones cada vez m ás profundas. era necesario aún (1872-1875) volver no sólo a la últim a parte sobre la acum ulación del capital. p. su objetivo: "discernir la ley del m ovim iento del capitalism o". 1940-1969. P or lo tanto.] 150 L. ~ 98 ~ . esp. México. las prim itivas categorías económ icas de M arx — trabajo concreto y abstracto. su período de "m aduración". sino que tam bién la unieron inseparablem ente a la teoría de la plusvalía (las horas de trabajo im pagadas). que finalm ente había term inado casi por com pleto con el "lenguaje" hegeliano que había usado en 1844 y que aparecía aún en 1857-1858. Para los lectores que conocen el idioma alemán o el ruso. y decirles a los nuevos lectores que la edición francesa "posee un valor científico propio aparte del original y debe ser tenida en cuenta incluso por los lectores que conozcan la lengua alem ana"? H acía largo tiem po ya que M arx había "ajustado cuentas" con su "conciencia filosófica". ¿Por qué. "¿nosotros todavía necesitam os esta lección?" 150 El verdadero problem a es otro: ¿Era sólo un "coqueteo"? 149 Dado que el primer final que Marx escribió para el volumen I de El capital no ha sido publicado en inglés. 1972. el trabajo tiene la misma paginación en ambos idiomas en los Archivos de Marx-Engels. pues. luchas de clases y crisis económ icas que tam bién producían "nuevas pasiones y nuevas fuerzas" para la reconstrucción de la sociedad sobre bases totalm ente nuevas. El capital. Siglo XXI. [Véase en español: Karl Marx. 164].. sino tam bién a aquel prim er capítulo sobre la m ercancía y especialm ente sobre su "feti­ chism o". vol. trabajo com o actividad y fuerza de trabajo com o m ercancía. p. For Marx. y en el otro no sólo la acum ulación de m iseria sino tam bién la creación de los "sepultureros" del capitalism o. capital variable y constante— no sólo condujeron a una nueva "lectura" de la teoría del valor (el tiem po de trabajo socialm ente necesario que se requiere para la producción de bienes com o m ercancías). Con la revolución del concepto de teoría sobrevino la revolución en la teoría m ism a. M arx vio en un extrem o la acum ulación de capital.trabajador es en realidad la dom inación del trabajo m uerto sobre el trabajo ii 149 vivo . en la colección Raya Dunayevskaya. y elaborar su concentración últim a en m anos de "un solo capitalista o corporación capitalista". Moscú. yo lo traduje y lo deposité en los Archivos de Historia del Trabajo de la Wayne State University (Detroit). Althusser. 2 (VII). 197 n [ed. H abía alcanzado. capítulo VI (inédito). entonces.

hace más de dos mil años que la inteligencia humana procura en vano desentrañar su secreto. L a inexorable indagación en un solo lugar — el proceso de producción que dota a la m ercancía de su "apariencia objetiva"— es verdaderam ente asom brosa y no puede ser relegada a un lugar "por debajo" de la teoría del valor y de la plusvalía. cit. dialéctica. vol. presentará por tanto la dificultad mayor. ~ 99 ~ . A sí com o el m aterialism o histórico term inó con el idealism o hegeliano en la teoría. Si esto era así. y en especial de la parte dedicada al análisis de ta mercancía. sino M a rx y sólo M a rx— pudo librar definitivam ente a la m ercancía de todo fetichism o. Cuando analizamos las formas económicas. 151 Pero antes de que "la capacidad de abstracción" pudiese em anar del curso de la evolución hum ana y abarcarlo. ¿Por qué? Porque es más fácil estudiar el organismo desarrollado que las células que lo componen..] La forma de valor.L a trascendencia. cuya figura acabada es la forma de dinero. en su punto m ás elevado de creatividad — la Com una de París— term inó con el fetichism o del Estado cuando reveló "la form a política de alcanzar la em ancipación económ ica". sin ser capaz de ahondar hasta su form a de valor. ni los anarquistas. una nueva categoría filosófica surgida de esa actividad. y esto rige para todas las ciencias. cuando menos aproximadamente. es sumamente simple y desprovista de contenido. en todo caso. 1. en el caso de formas mucho más complejas y llenas de contenido. sino el siglo trascurrido desde que la econom ía política clásica descubrió el trabajo com o la fu en te de todo valor. es. La facultad de abstraer debe hacer las veces del uno y los otros. por debajo de otras leyes económ icas que M arx analizó: la ley de la centralización y de la 151 Capital. O. 1. no es escatológica. ni los utopistas. Con lo cual M arx — no Hegel. por lo contrario. no podemos servirnos del microscopio ni de reactivos químicos.. para M arx. No obstante. El punto de concentración no eran 2 000 años. el trabajo. En el Prólogo a E l capital M arx advertía: Los comienzos son siempre difíciles. histórica. 11-12 [El capital.. pp. por otra parte. La comprensión del primer capítulo. tan tardíam ente. la pura m asa de datos em píricos acum ulados era pasm osa. ¿por qué M arx creó térm inos filosóficos com o la "cosificación" del trabajo y la perm anente existencia del fetichism o de las m ercancías? M arx es suficientem ente claro por sí m ism o. siem pre que uno sepa escuchar y tenga la paciencia necesaria com o para seguir el proceso que le llevó a crear. mientras que ha logrado hacerlo. ni Ricardo. ni m ucho m enos una cuestión de kokettieren. [. así la actividad de m asas. vol. pp. 5-6].

del carácter dual del trabajo mismo: "He sido el prim ero en exponer críticam ente esa naturaleza bifacética del trabajo contenido en la m ercancía. lo aprehendió teóricam ente en el m om ento de su nacim iento en una revolución real: la Com una de París. 153 Ib id . p. y podem os así rastrear la form a del valor desde el m om ento en que se ofrece en venta un producto del trabajo. en forma incipiente. Pero se nos dem uestra al m ism o tiem po cóm o este proceso sustenta la dualidad de la m ercancía. 48 [Ibid. él siguió el m ovim iento desde abajo. 152 Pero no bien h a dem ostrado M arx que la m ercancía es una unidad de opuestos — valor de uso y valor de cam bio— llam a la atención sobre el hecho de que esta naturaleza dual no es sino una m anifestación de una contradicción viva. Segundo. p. que no tenía u na sección separada referida al fetichism o. hasta la form a m ás desarrollada de intercam bio: el dinero. . M arx com enzó el capítulo acerca de la m ercancía en E l capital m ás o m enos de la m ism a m anera que com enzó ese capítulo en la Crítica de la econom ía política. p. así también lá más simple 152 Ib id .concentración del capital. los num erosos cam bios introducidos en la últim a sección de ese prim er capítulo — "El fetichism o de la m ercancía y su secreto"— atestiguan el genio de Marx. todas las principales contradicciones del capitalismo. incluye ya. él anota para sí mismo: Así como la simple forma del valor. 41 [Ibid. P or lo contrario. después. 43]." 153 En realidad. p. hem os de dilucidarlo aquí con más detenim iento . llam ando la atención sobre el hecho de que "la riqueza de las sociedades en las que dom ina el m odo de producción capitalista se presenta com o un «enorm e cúm ulo de m ercancías» y la m ercancía individual com o la form a elem ental " . Como este punto es el eje en torno al cual gira la com prensión de la econom ía política. aunque sea en form a de m ero trueque. el ejército de desocupados del cual los econom istas burgueses no habrían de ocuparse hasta la crisis. Prim ero. no verem os al trabajador en acción hasta tanto entrem os con M arx en el "proceso m aterial de la producción" m ism a y veam os allí cóm o el proceso capitalista del trabajo reduce a los m iles de trabajadores concretos a una m asa abstracta. De ahí que. el acto individual de intercambio de cierta mercancía por otra. 51]. o la "ley general y absoluta" del desarrollo capitalista. L enin percibió por prim era vez la significación cabal de la m etodología usada aquí cuando llegó al fin de la L ógica (aunque com prendió m ejor la Lógica cuando conoció El capital).

cuando con ella se hace una mesa. Engels estaba leyendo las pruebas y le preguntó a Marx si "los puntos aquí establecidos dialécticamente podrían demostrarse históricamente con mayor amplitud". rico en sutilezas metafísicas y reticencias teológicas. cit. mediante su actividad. dado que "el tema [era] demasiado decisivo para la totalidad del libro". se lanzara a bailar. 1. p. Pero no bien entra en escena como mercancía. 155 Capital. y que es inseparable de la producción m ercantil . 1. M arx term ina p or revelar el fetichism o de la m ercancía en la década de 1860. silogismos..].. nada de misterioso se oculta en ella [. sensible. 87]. p. Es decir. La nota a pie de página. etcétera) significa el conocimiento cada vez más profundo de las conexiones del mundo objetivo. 156 Capital. Es de claridad meridiana que el hombre. cit. p. Su análisis demuestra que es un objeto endemoniado.. leyendo en su lugar el apéndice. Aquí es necesario buscar el sentido. una cosa ordinaria. No sólo se mantiene tiesa apoyando sus patas en el suelo. vol. por libre determinación.. la primera y más simple formación de conceptos (juicios. L a sección de E l capital com ienza así: A primera vista. no sólo es importante en sí misma sino que muestra también la gran atención que Marx prestaba a todos y cada uno de los indicios de revueltas obreras. por ejemplo. " 156 154Marxism andfreedom. altera las formas de las materias naturales de manera que le sean útiles. la mesa sigue siendo madera. he seguido y no he seguido tu consejo a fin de comportarme también en esto dialécticamente. p. Como no pudo encontrar ninguno en Europa durante la tranquila . vol.. 339. el verdadero papel de la Lógica hegeliana.generalización.155 El encantam iento que com ienza en el instante m ism o en que el trabajo asum e la form a de una m ercancía no se debe m eram ente a la alienación de este producto respecto de su productor. se trasmuta en cosa sensorialmente suprasensible. Se modifica la forma de la madera. omitida en la edición inglesa. 1. En cuanto valor de uso. 83 [El capital.154 D espués de investigar incansable todas las form as del valor. una mercancía parece ser una cosa trivial. sino tam bién de la form a misma: "A esto llam o el fetichism o que se adhiere a los productos del trabajo no bien se los produce com o m ercancías. que: 1) he escrito un apéndice [. sino que se pone de cabeza frente a todas las demás mercancías y de su testa de palo brotan quimeras mucho más caprichosas que si. pero no se siente satisfecho.] En el prefacio le digo al lector 'no dialéctico' que debiera saltear las páginas x e y. de comprensión inmediata. NB." Para la segunda edición Marx reelaboró la sección directamente dentro del capítulo.. 89]. vol. 1. vol. y el 22 de junio de 1867 Marx respondió: "En cuanto a la exposición de la forma del valor. No obstante. p. la significación. 81 [El capital.

no bien asum e la fo rm a de m ercancía? O bviam ente. 8 8 ].] pour encourager les autres" [El capital. p. 51 [El capital. p. la fuente de toda plusvalía) sino que hasta ellos m ism os se dejaron aprisionar por la form a del valor. vol.. p. 82 [Ibid. p. 157 Capital. 159 Ib id . el producto lleva el sello de la absoluta oposición entre las capacidades concretas que el hom bre tiene y el tiem po socialm ente necesario en el cual se le hace producirlo.Lo im portante es que. Y la razón de ello no es sólo el hecho de que estuviesen íntegram ente absorbidos por el análisis de la m agnitud del valor: década de 1850. siguió la rebelión de los Tai-Ping en China. 1.. existente al m argen de los productores". haciendo caso omiso de sus capa­ cidades concretas. y el hombre sin m ás ni m ás un papel m uy deslucido. vol. antes de que el trabajador sea despojado del producto de su trabajo. otro tanto ocurre aquí con el trabajo hum ano. La nota reza: "Recuérdese que China y las mesas comenzaron a danzar cuando todo el resto del mundo parecía estar sumido en el reposo [. p. m ás bien. Es. 158 Sin duda."151 Todas las relaciones hum anas se cosifican y se convierten en cosas. Es el hom bre quien debe descender al infierno que es la fábrica. 158 Ib id . cit. sea lo que fuere lo que él h a de producir. p. "el carácter social genuino y peculiar del trabajo productor de m ercancías" lo que hace que "el carácter del trabajo hum ano aparezca ante los hom bres com o un carácter objetivo im preso sobre el producto de ese trabajo " . vol. "¿De dónde brota. " 159 Es así que aun los autores del trascendental descubrim iento de que el trabajo era la fuente de todo valor — Smith y R icardo— no sólo no habían podido llevar su teoría hasta su conclusión lógica (que el trabajo era. en ei proceso de la producción m ism a. y cualquiera sea la form a en que este producto h a de alienarse de él. el carácter m ístico de la m ercancía no surge del valor de uso. de esa form a m ism a .. 54]. p. por lo tanto. 8 8 ]. 87]. es él quien está sujeto al proceso m aterial de la producción y a su control del tiem po de trabajo. 1. No es porque el acto de intercam bio sea algo im personal que "la relación social que m edia entre los productores y el trabajo global [es como si fuese] una relación social entre los objetos. el carácter enigm ático que distingue al producto del trabajo. entonces. 1. y la m áquina la que se convierte en el amo: "Así com o en la sociedad burguesa un general o un banquero desem peñan un papel preem inente. 83 [Ibid. y es el trabajo el que se subordina a la m áquina. cit.. . la actividad m ism a del hom bre h a llegado a ser tan ajena a él que.

las conexiones internas precisas que hay entre pensam iento y 160 Ib id . pero también la más general. y tan absolutam ente cosificado está el m edio de intercam bio. Si no se tratase m ás que de eso. 93 [Ibid.161 Sea lo que fuere que pueda decirse de otras form as sociales. Los popularizadores de M arx han dicho que la incapacidad de la econom ía política clásica para ver la desigualdad que surge del intercam bio igual proviene de su incapacidad para "com prender la lucha de clases". desarrollada luego en la forma de dinero. 87 [Ibid. aparecen com o iguales. durante un período de más de dos décadas. La forma de valor asumida por el producto del trabajo es la forma más abstracta. M arx señala a m enudo que. que de tal manera queda caracterizado como tipo particular de producción social y con esto. Se trata de formas del pensar socialmente válidas. pp. cuando dem uestra cuán "fantástica" debe ser una form a que hace aparecer las relaciones entre las personas como relaciones entre las cosas. todas tienen u na ventaja sobre el capitalism o. y por tanto en la forma de la mercancía. N ada había de m isterioso en las relaciones de clases en otras form as sociales de explotación. el capital y el trabajo. p.160 En una palabra. Pero tan distorsionadas están las relaciones en el capitalism o. etcétera . lo que hay de específico en la forma de valor. . para las relaciones de producción que caracterizan ese modo de producción social históricamente determinado: la producción de mercancías. a la vez. p. N ingún esclavo se creía igual a su amo. en vez de persistir inexorablem ente en indagar. 93]. pasaremos también por alto. 98-99]. y por tanto objetivas. no obstante. M arx hubiese abandonado el análisis donde estaba cuando rom pió por prim era vez con la sociedad burguesa. la de capital. en el capitalism o estas relaciones parecen sum am ente naturales: Formas semejantes constituyen precisamente las categorías de la economía burguesa. p. del modo de producción burgués. necesariamente. 161 Ib id .Obedece a una razón más profunda. como algo histórico. tales econom istas encontraron allí su barrera histórica. Si nos confundimos y la tomamos por la forma natural eterna de la producción social. A lo largo de la sección. que las dos clases m ás desiguales que pueda im aginar.

vol. Es tanto una esencia corrom pida com o la form a necesaria de la apariencia. 2. es una prueba m ás de que una barrera histórica es algo m ucho m ás com plejo que el "conocim iento" de la lucha de clases.162 Esto es lo que M arx indagaba: el hecho simple pero enceguecedor de que las relaciones hum anas en el capitalism o aparecen com o cosas porque "eso es lo que realm ente son". Por otra parte. 4. para llegar al fondo de la form a dinero era un m ero sarcasm o. Y según lo habría de explicar M arx en uno de sus últim os escritos: "Lo característico no es que se pueda com prar la m ercancía fuerza de trabajo. 37 [Ibid. Para probar la existencia de la explotación. El ejem plo suprem o de esta alienación es que aun el trabajo vivo asum e la form a de una m ercancía. no pudiese encontrar el com ún denom inador que hace intercam biables a valores de uso tan diferentes com o sillas y ropas. 163 Ibid. de m anera que su único rasgo distintivo fuese el ser trabajo humano. Fue así que la form a asum ida p or el trabajo al m aterializarse en una cosa se convirtió en un fetiche. L a esclavitud hizo dem asiado obvia la existencia de las clases. de las crisis y de la "ley general absoluta" del desem pleo era m ás que suficiente. es 162 Ib id . pero debido a que todo el trabajo era hecho por esclavos. la distorsión de la apariencia no es m era exterioridad. N i tam poco su observación acerca de la incapacidad de la m ente hum ana durante 2 0 0 0 años. p. [Ibid. p." 164 Sin em bargo...producción.]. 163 N o puede ser de otro modo en nuestro mundo cosificado. 164 Ibid. 84 [Ibid. la vida y el espíritu de este m odo histórico. 36]. p. com o el com pensador. vol. sino que la fuerza de trabajo aparezca com o ' ii 164 una m ercancía. Es el resum en y la sustancia. A ristóteles. de la acum ulación del capital y de la tendencia decreciente de la cuota de ganancia. la R evolución Industrial creó la posibilidad de reducir los innum erables trabajos concretos a una sola abstracción. Lo que M arx dice es precisam ente lo contrario.89]. y en extraer finalm ente "lo que hay de específico” en la fo rm a del valor. p. A ristóteles no pudo verlo com o el igualador. . la teoría de M arx del valor y de la plusvalía. cerrando los ojos de la nueva ciencia de la econom ía política al hecho de que las relaciones hum anas se habían reducido a "relaciones m a­ teriales entre personas y relaciones sociales entre cosas". hecho que actualm ente puede discernir cualquier escolar. entre las diversas categorías económ icas "como tales". El hecho de que el m ayor pensador de la antigüedad. com o la fuente.

vol. en un rayo de luz. pero lo que H egel fue incapaz de extraer fue la dialéctica trascendida. no se despoja de su velo místico hasta tanto sea tratado como producción de hombres libremente asociados. que se basa en el proceso de la producción material. 92. Ésta es su verdad. la dialéctica interna. su pensam iento. 2. N o es en el proceso del intercam bio sino en el de la producción donde se com ete el acto de distorsión de la relación sujeto-objeto. el m eollo interno. Engañosam ente simple. en últim a instancia. p or lo cual sólo ellos tienen el poder y el verdadero conocim iento de la realidad. la m ercancía com o fetiche se convierte en el becerro de oro ante el cual nos arrodillam os. y sea conscientemente regulado por ellos según un plan previamente establecido . desde el proceso m ism o de la producción. la cosificación de las relaciones hum anas es un hecho tan arrollador que dom ina a toda la sociedad. transitorio. P or lo contrario. la trasform ación del fenóm eno en concepto no podría haberse producido sin la dialéctica hegeliana. Lo que para la burguesía era un fetiche se convirtió. su producción.decir. la "m agia del fetiche" no se agota en su origen. Es la m anifestación de la relación distorsionada entre sujeto y objeto. É sta es el ”G eist” (espíritu) del capitalism o. la m ercancía se convierte en la religión de la sociedad capitalista para los capitalistas y sus ideólogos: El proceso vital de la sociedad. de producción de m ercancías. que es falso. p. incluyendo al capital m ism o y al pensam iento de la época. la m ercancía aparece com o la m ás com ún de las cosas y sin embargo. es un opio que reduce toda conciencia a falsa conciencia. Su fo r m a del valor hace algo m ás que "esconder" una relación entre los hom bres o. prisioneros sin em bargo de la ilusión de que no estam os haciendo nada incorrecto. su intercam bio.165 Sólo los hom bres librem ente asociados pueden destruir el fetiche. Como vem os. Y es en la sociedad m ism a donde surge el concepto de objetividad. Sin duda. en la teoría de M arx. una m ercancía no es sólo una unidad de riqueza. H abiendo reducido las ideas "puras" a m era ideología. y puesto que las m áquinas dom inan al hom bre. . porque sólo ellos lo conocen desde adentro. de m anera tal que la "ciencia pura" no puede atravesarla para alcanzar un verdadero conocim iento de la realidad. Y puesto que ésta es su verdad. no es sólo u na com binación de dos opuestos: el valor y el valor de uso. entre las clases. no sólo 165 Ib id . en un relám pago que ilum inó la totalidad del capitalism o.

en la m edida en que veía el m undo real. el conflicto]. y nuevos puntos de partida tam bién para el pensam iento. la vida era u na colección de hechos m uertos. Sólo para los pragm atistas. N o se trataba sólo de "m aterialism o". lo veía aún com o un filósofo. es decir. o "em piristas abstractos" com o los llam ó M arx. de la acción y la crítica de otras interpretaciones filosóficas del m undo. M arx nunca separó la acción directa de su sustento filosófico. Sólo M arx pudo ver surgir esta dialéctica de los datos concretos del capitalism o en acción y de la actividad de sus sepultureros. com o alguien situado fuera de él. Se trataba del análisis de la producción capitalista y de la degradación de su pensam iento. Tanto el ser com o la conciencia se trasform arían. de la filosofía y la revolución. pero me sorprendió mucho que los traductores norteamericanos estén tan poco familiarizados con la terminología marxista como para haber traducido su expresión más famosa. era el único m odo de destruir los falsos ídolos que m antenían a los hom bres prisioneros del capitalism o. etc. "el fetichismo de la mercancía". p. Para los m aterialistas históricos. su "forma mercantil". Marx hace un análisis fenomenológico de este problema universal [la dualidad.. "mercancía". 154. Ve revelarse en las mercaderías la estructura ontológica básica de todo nuestro mundo físico. en el sentido de que M arx veía el verdadero curso de la historia desarrollarse a través de los cam bios en la producción m aterial y no a través del llam ado progreso de la m ente. de modo que no sé qué términos usó el señor Lowith para las palabras "mercantil". 166 166 Lowith. Así com o el colapso del m arxism o establecido sirvió para dem ostrar a Lenin la relación intrínseca entre E l capital y la L ógica. y tam bién de la concepción del proletariado com o un conjunto de hom bres librem ente asociados que crean nuevos com ienzos para algo diferente de la producción de valores.porque él "vivía" en el reino del pensam iento. la inseparabilidad de hechos e ideas. por fetichismo "mercantil" o "de la mercadería". . sino tam bién porque. From Hegel to Nietzsche: The revolution in nineteenth century thought. tam bién la fascinación del capitalism o sirvió para que un profundo filósofo cristiano com prendiese cabalm ente qué era lo que M arx se había propuesto dem ostrar en E l capital: En la primera parte de El capital. Ello caracteriza tanto a la alienación del hombre respecto de sí mismo como a la alienación del mundo de las cosas respecto de él. mostrando el carácter mercantil de todo lo que producimos. Ño tengo a mano la edición alemana original.

como un "monstruo que es fértil y se multiplica" y trasforma al hombre en un "apéndice de la máquina". todas rigurosamente revisadas por él mismo. Lo único que no agrega es que estas "notas". y dem ostrar que las m ercancías existían antes. que de ninguna manera se limita a la disertación profesional sino que elabora los planes económicos que los obreros deben obedecer.. se había desviado tanto ya del marxismo en la década de 1960. sino para el volumen 1. Y así es tanto en Rusia como en los Estados Unidos. que compiló Engels. el capitalism o de Estado. M arx no hubiese podido descubrir nunca el fetichism o de la m ercancía. mientras que los borradores llamados Grundrisse fueron escritos en un período anterior. 167 Los comunistas creen que pueden despojar a la historia del movimiento dialéctico declarando que la automatización es la meta. durante y después del capitalism o. 167 Como vem os. que fue puesto a la cabeza del Consejo Económico cuando se lo creó en 1957. ello por sí mismo "superará la alienación". en Polonia como en China. que fueron preparadas por Engels. en la dialéctica m arxista hay algo m ás que la "aplicación" de la dialéctica hegeliana a los datos económ icos. separar la dialéctica de la "historia". se basa en estas mismas páginas de los Grundrisse. no sólo para lo que luego sería el volumen 3. Si podían. excepto trascendiendo no sólo el idealism o hegeliano sino tam bién el "materialism o abstracto" y a los historiadores-com piladores de hechos muertos. los teóricos rusos em pezaron a pensar que M arx había grabado la m arca de Caín sobre la form a m ism a de todos los productos de la producción industrial. Independientem ente de la m edida en que la dialéctica hegeliana le hubiera perm itido el "libre m ovim iento en la m ateria". que Marx mismo preparó para la publicación en tres ediciones diferentes. y siempre que no haya propiedad privada.P or otra parte. habían sido escritas en las décadas del 60 y el 70. Es interesante señalar que el profesor. Tan enamorado está el profesor Lipinski de sus tergiversaciones del concepto marxista de la "fábrica automática". que nunca fueron publicadas por el mismo Marx. y que esta versión final que nadie. pensaron. con la trasform ación del com unism o en su opuesto. y fueron los mismos que Marx reelaboró. . antes de poder lanzar la idea de que la ley m arxista del valor es aplicable sólo al capitalism o. ha dejado de reconocer como la mayor obra de Marx. El profesor Lipinski. que pudo escribir lo siguiente: "el tiempo libre crea un tipo diferente de capital constante en la persona del hombre mismo" (¡sic!). que siempre que los trabajadores obedezcan los dictados de la máquina.. Pensaron que debían librarse de algún m odo del concepto m arxista de m ercancía. describe a menudo esta fábrica automática y el capital constante que pone en movimiento. que reduce al volumen 3 de El capital a un mero conjunto de "notas" (sic). si . ni partidario ni detractor. de lo que Engels llam ó su "particular originalidad".

mientras que el obrero. sino totalm ente elaborado ya com o su 168 Según escribía Marx a Engels el 11 de abril de 1858. sino tampoco en 1857-1858­ 1859. cuando descubrió cuán necesaria era la dialéctica para rastrear los datos económicos empíricos desde el punto de vista de la abstracción del valor: "aunque es una abstracción. desde el comienzo mismo lo percibe y se levanta contra él" (Archivos de Marx. el obrero está por encima del capitalista. En su época. que la dialéctica hegeliana era la fuente de toda dialéctica (incluida. Fue lo que perm itió a M arx extraer de la p raxis de los com uneros parisienses el desenm ascaram iento del fetichism o de la m ercancía y el establecim iento de las relaciones sociales totalm ente nuevas como relaciones entre "trabajadores librem ente asociados". reitere constantem ente que la dialéctica hegeliana es "la fuente de toda dialéctica". cuando creó nuevas categorías económ icas enderezadas a expresar el m aterialism o histórico y explicar racionalm ente la dialéctica. en E l capital. la trascendencia no es escatológica sino histórica . eso precisam ente. lo que caracteriza al m aterialism o dialéctico m arxista. por lo tanto. obviam ente. las clases trasform ando la historia. según hem os dem ostrado. Es eso. como su víctima. cuando M arx creó una nueva filosofía del m undo. Marx volvió simultáneamente a la "alienación" y su punto de trascendencia: "Éste es el proceso de alienación de su propio trabajo. Y hacia 1863. un nuevo hum anism o que habría de unificar el m aterialism o y el idealism o. Desde el comienzo mismo. que al m ism o tiem po que se arraiga en la lucha de clases es tam bién hum anista. 2 [VII]). cuando completó el borrador de El capital con el capítulo "Resultados del proceso inmediato de la producción". L a preparación teórica para las nuevas ideas provenía no sólo de M arx sino tam bién de un retorno a H egel. N o nos cansarem os de repetir que esto fue dicho. es una abstracción histórica que. E l capital fue escrito cuando M arx se encontraba ya p or com pleto en su nuevo continente del pensam iento. sólo podría hacerse sobre la base de un determinado desarrollo económico de la sociedad". De ahí que M arx. 168 su m ayor descubrim iento — el m aterialism o histórico— tenía que "producir" una nueva dim ensión que surgía y sólo podía surgir de los seres hum anos. vol. sin el cual es im posible com prender cabalm ente la dialéctica.Dicho de otro modo: puesto que para M arx. M arx señaló directam ente en E l capital m ism o (su obra m ás original y de más envergadura. tan alejada de las obras de H egel como el cielo puede estarlo de la tierra). Lenin expresó esta singularidad en E l Estado y la revolución. en la medida en que éste hunde sus raíces en dicho proceso de alienación y encuentra en él una satisfacción abstracta. no sólo com o descubrim iento inicial. la suya propia). no en 1844. las m asas. .

vol. 3.. que en nuestra época de capitalism o de Estado todos estos hechos y conceptos. y que aun en ese cam po M arx trasform ó la dialéctica en "dialéctica materialista". dialéctico y conceptual. M arx encontró el autodesarrollo hegeliano. 169 169 Capital. U na de estas variantes señala que ya en la época en que era un Joven H egeliano de izquierda. N o es accidental. A un en esta cúspide. 1. en cosificación. M arx había realm ente "term inado" con H egel y se había volcado hacia la "verdadera ciencia de la econom ía". la trascendencia y la conservación). incluyendo al trabajo m ism o com o esa m ercancía. com o en la C om una de París. la palabra absoluto llegó a ser fundam ental. vol. porque es evidente que cuando M arx llegó al fin de su análisis del proceso de la producción. p. de todas m aneras. Tom em os la "prueba positiva": los absolutos de Hegel. Y su opuesto absoluto es el "trabajo librem ente asociado". Sin em bargo. no basten para disuadir a los círculos del m arxism o oficial (tanto los socialdem ócratas com o los com unistas. El prim ero de estos absolutos es "la absoluta contradicción entre las necesidades técnicas de las industrias m odernas y el carácter social " . p.m om ento m ás creativo. L a coseidad hegeliana se convierte. 533. y pasó a sus "resultados" en la acum ulación de capital. Pero eso no basta para explicar la vuelta de M arx a H egel. Allí lo absoluto se divide en dos. y ningún razonam iento sim plista (por ejem plo. cit. N aturalm ente. sin hablar de los epígonos trotskystas rezagados) de adherir a sólo dos variantes de la "verdadera" historia de la relación de M arx con H egel. sino tam bién com o "cronista" histórico de las m asas en acción en su punto m ás alto de creatividad: la Com una de París. es cierto que M arx tuvo que rom per con los absolutos de H egel antes de poder descubrir la concepción m aterialista de la historia. a través de la negatividad absoluta (el m om ento del Aufhebung. cuando M arx se perfilaba no sólo com o genio individual y revolucionario proletario. es necesario echar una segunda m irada a este punto. 783. todas estas evoluciones históricas reales de la época de M arx y de la de Lenin. pero aclara que ésta se lim itó estrictam ente al "m étodo". Es indudable que allí la ruptura fue decisiva. L a otra variante adm ite una relación m ás larga.] ~ 109 ~ . la fuerza de trabajo. en cam bio. el reconocim iento del m om ento de creatividad del proletariado que reveló finalm ente el fetichism o de la m ercancía inherente a la form a m ism a del producto del trabajo com o m ercancía. que M arx volvió a H egel sólo para "ponerlo sobre los pies") puede erradicar la profunda y persistente relación orgánica que hay entre am bos. [El capital.

la magnitud absoluta de la población obrera. el volumen y vigor de su crecimiento y por tanto.171 A hora bien. 953]. todo esto prueba exactam ente lo contrario de lo que pretende probar. unidades — de historia y filosofía. los de M arx son siempre colapsos. 796]. Y a sea porque M arx no había term inado de escribir E l capital. o entre el trabajo vivo vs. pero no hay allí m odelos para el futuro. o porque la crítica debe com plem entarse con las obras históricas concretas.Pero com o "el m ecanism o de la producción capitalista vela para que el increm ento absoluto de capital no se vea acom pañado de un aum ento consecutivo en la dem anda general de trabajo". tiene que empeorar la situación del obrero. de "las nuevas pasiones y las nuevas fuerzas" para la reconstrucción de la sociedad.] De esto se sigue que a medida que se acumula el capital. absoluta. N os acercam os a la revolución proletaria y allí nos detenem os. el trabajo m uerto. Su absoluto es su propia caída. " 172 L a destrucción de lo viejo es total. entre la acum ulación de capital por un lado y la m iseria y el desem pleo p or el otro. p. pp. tanto mayor será el ejército industrial de reserva [. el capital en funciones. 702 [Ibid. "Los expropiadores son expropiados . p.] Ésta es la ley general. también. Y m ientras los absolutos de H egel parecen accesibles dentro del sistem a vigente. 837 [Ibid. sea cual fuere —alta o baja— su remuneración . Sólo prueba que M arx no se perdía en abstracciones.. p. . L a lógica de El capital es la dialéctica de la sociedad burguesa: el capital 170 Ib id . 172 Ib id . de la acumulación capitalista [. tales como L a guerra civil en Francia. y que se ocupó de una y sólo de una form ación histórico-social: el capitalism o. "La negación de la negación" deja pasar un levísim o vislum bre de lo nuevo. es decir. M ientras los absolutos de H egel son siem pre m om entos culm inantes. de sujeto y objeto— los de M arx son siem pre bifurcaciones. que para él "la verdad es concreta".. contradicciones absolutas e irreconciliables. p.110 M arx señala adónde conduce la ley general y absoluta de la acum ulación capitalista: Cuanto mayores sean la riqueza social. 171 Ib id . ya sea entre la base técnica y el carácter social. com o corresponde a la naturaleza de "la ley del m ovim iento de la sociedad capitalista". los de M a rx destruyen de raíz la sociedad existente. 707 [Ibid. es indudable que m ientras los absolutos de H egel son siem pre "síntesis".. 803-805].. de teoría y práctica. p.

" 174 A. "History of technology as a science and as branch of learning". invierno de 1961. El com unism o ruso creyó que podía evitar la designación de capitalism o de Estado ordenando que se om itiese el capítulo i en la "enseñanza" de E l capital. ¡Qué ilusión! Lo único que lograron hacer fue llam ar la atención sobre el hecho de que la prim era frase del capítulo I especifica que el capitalism o "se nos aparece" en una form a capitalista singularm ente específica: com o "un inm enso arsenal de m ercancías". Sólo se marcharía hacia la "colonización": "Surge una nueva división internacional del trabajo. Pero de la m ism a m anera que la elaboración en M arx de la form a de la m ercancía se vinculaba con el universal. L a especificidad de la producción capitalista com ienza con el fenóm eno de la m ercancía com o "célula" y com o form a que deslum bra a la gente. particular o individual silogístico de Hegel o con la doctrina del concepto en general. Technology and Culture. Avorikine. 174 pero lo único que pudo probar por ese cam ino fue que ningún capitalista privado alentó nunca sueños tan fantásticos. y convierte a una parte del globo en un terreno de producción fundamentalmente agrícola. 6 8 8 . una división adecuada a los desarrollos de los principales centros de la industria moderna. de fábricas m anejadas autom áticam ente y sin necesidad de "la m ano intratable del hom bre". com o los que alienta el com unism o. no se formula como una "profecía" sino sólo a fin de demostrar que aun eso no invalidaría la ley del valor. Así com o la prim era sección del capítulo se centra sobre el carácter de la m ercancía. así la "ley general y absoluta de la acum ulación capitalista" es la idea absoluta de Hegel. destinado a abastecer a la otra parte.concentrado. haciéndole aceptar com o una cosa el trabajo vivo que h a sido explotado y "cosificado". . Por lo contrario.. L a intelectualidad oficial jerárquicam ente estructurada se explayó m ás tarde acerca de "las leyes de la naturaleza" com o la "base objetiva de la tecnología " . que sigue siendo un terreno fundamentalmente industrial. así tam bién la últim a sección se centra sobre el fetichism o de la m ercancía. encerrado en la m ercancía vendible: la fuerza de trabajo. p. que Marx predijo como el resultado "lógico" de las leyes de concentración y centralización del capital. ni el extremo desarrollo ni el favorecimiento de la colonización impedirían el colapso del capitalismo. 173 Ibid. centralizado en "manos de un solo capitalista"173 en un extremo. Este desarrollo extremo. concretada p a ra un orden histórico social m uy concreto. m uy específico y m uy transitorio. y la revuelta del proletariado en el otro.

. V enía a agravar la situación el hecho de que estos líderes eran reconocidos com o tales por to d a la Internacional. 1922 Dos hechos sim ultáneos — el estallido de la prim era guerra m undial y el voto de la socialdem ocracia alem ana en favor de la concesión de créditos de guerra al K áiser— privaron a Lenin del sustento filosófico sobre el cual se había apoyado y que había creído tan inexpugnable. y en que m ientras m ás grande fuese el partido de m asas y m ás m adura su conducción m arxista. apologética burguesa. como así también en serbo-croata en Praxis (Budapest). 5-6 de 1970. Lo m aterial era lo real y tam bién la explicación para lo ideal. el m undo capitalista. C reer otra cosa era idealism o filosófico. en que m ientras m ás avanzadas fuesen estas condiciones m ateriales. oscurantism o clerical. el grupo de editores y contribuyentes de la revista Bajo la B andera del M arxism o debería ser una suerte de "Sociedad de m aterialistas am igos de la dialéctica hegeliana".Capítulo 3 El Choque del Reconocimiento y la Ambivalencia Filosófica de Lenin 175 Alias: L a conciencia del hom bre no sólo refleja el m undo objetivo sino que lo crea. y encabezaban lo que 175 Versiones anteriores de este capítulo aparecieron en la revista Telos (1971). H asta el 4 de agosto todos habían concordado en que las condiciones m ateriales sentaban las bases para la creación de un nuevo orden social. diciem bre de 1914 En mi opinión. El 4 de agosto de 1914 había hecho añicos los conceptos que todas las tendencias del m ovim iento m arxista tenían en común. Lenin. D espués de esa fecha los revolucionarios m arxistas se encontraron con un nuevo y chocante acontecim iento: los líderes m arxistas eran los responsables de que los trabajadores se enfrentasen entre sí en vez de enfrentar a su enem igo real. m ás seguro sería el cam ino hacia la revolución. Lenin. m ejor preparado estaría el proletariado para arrebatarle el poder a la burguesía. incluidos los bolcheviques. núms.

p. entre lo subjetivo y lo objetivo. esta posición chocaba con la de otros revolucionarios de la época que. estoy convencido. Lenin se dirigió a la biblioteca para estudiar las obras de Hegel.luego sería el m ayor partido de masas: la socialdem ocracia alemana. (No obstante. este proceso tuvo lugar en el país tecnológicam ente m ás avanzado de la época. durante un año entero Lenin estudió la 176 La frase aparece en la carta de Lenin a la Kollontai: "Usted señala que «debemos levantar una consigna que unifique a todos». Adem ás. por N. m ientras todo el m undo — incluyendo al m ovim iento m arxista— volaba por los aires. Krupskaya. abrum ados por el fracaso de la Segunda Internacional. lo que se cuestionó fue el viejo m aterialism o.) Por lo tanto. 2. International. carente del principio de la "trasform ación en su opuesto". K. y a que la dialéctica hegeliana le proporcionaría las bases para la reconstrucción de su perspectiva filosófica. Le diré francamente que lo que más temo actualmente es una unidad indiscriminada que. Nueva York. convertir la guerra im perialista en guerra civil. a juicio de Lenin se necesitaba. con la creación de una tercera. de "la dialéctica propiam ente dicha". Si H egel no hubiese existido. Lenin habría tenido que inventarlo. Lenin se vio obligado a buscar una nueva filosofía. consideraron necesario lim itar la "lucha por la paz" a una lucha que unificase a todas las tendencias que no habían traicionado el internacionalism o proletario. M ientras otros revolucionarios vacilaban sin reorganizar su pensam iento. tan pronto llegó a Berna. entre lo universal y lo particular. C onfrontado con la insuficiencia de todas las concepciones anteriores respecto de la relación entre la base m aterial y el nivel de conciencia. N o se trataba de que Lenin tuviese duda alguna acerca de su oposición a toda "unidad indiscrim inada " 176 ni de que contem plase abandonar la m ás extrem a e inequívoca de las consignas: la derrota del propio país es el m al m enor. 160. Así. Lenin buscaba ansiosam ente una nueva perspectiva filosófica. Es lo que Lenin habría de destacar en la dialéctica hegeliana. sino separarse enteram ente de la Segunda Internacional. El hecho de que un revolucionario tan inflexible com o Lenin pasase sus días en la biblioteca de Berna. es sumamente peligrosa y perjudicial para el proletariado" (citado en Memories o f Lenin. ~ 114 ~ . Sin em bargo. especialm ente su C iencia de la lógica. en septiem bre de 1914. en m edio m ism o de la guerra. debe haber sido para m uchos un espectáculo extraño e incom prensible. Los acontecim ientos de 1914 no arrojaron dudas sobre su política y organización bolcheviques. 1930 [?]). no recoger los pedazos de lo que alguna vez había sido. vol.

"está relegando a Dios y a la canalla filosófica que defiende a Dios al cajón de los desperdicios". 1914-1916. y tiene siempre presente que está leyendo a H egel "con un enfoque m aterialista" y que. Lógica) fue conjeturada antes de ser aplicada a la vida y a la sociedad. del hegelianismo abstracto y abstrusen (pesado. Pero al m ism o tiem po. se confronta con la m ente de un filósofo idealista burgués que en los trabajos que lo llevaron a recorrer 2 0 0 0 años de pensam iento occidental reveló la dialéctica revolucionaria. al encuentro de Hegel.] 179Manifiesto comunista.180 177 En realidad Lenin pasó dos años. A venturém onos entonces. hasta su Testamento.] La idea del movimiento y el cambio universales (1813. con Lenin. A l principio Lenin es m uy cauteloso en su enfoque. 177 Y así com o su consigna "convertir la guerra im perialista en guerra civil" llegó a ser la línea divisoria en el seno del m arxism o. Editorial Cartago. absurdo)? [. el movimiento y el automovimiento. 1968. "¿Quién lo hubiera creído". Completó sus estudios hegelianos en 1915 y luego procedió a reunir datos para su obra El imperialismo. [Obras completas. es el meollo del "hegelianismo".. 331). vol.. Collected works. tam bién su Resum en de la L ógica de H eg el178 se convirtió en el sustento filosófico de todos los trabajos serios que Lenin habría de escribir durante el resto de su vida: desde E l im perialism o y E l E stado y la revolución en vísperas de octubre de 1917. según aparecen en Lenin. Buenos Aires. 38. que esto. un activista y un teórico. mientras que las notas remiten al volumen 38 de la traducción de Moscú de los Cuadernos filosóficos. exclam ó Lenin. La paginación entre paréntesis se refiere a esa obra. que apareció como Apéndice B de la primera edición (1958) de Marxism and freedom. 178 Utilizaré mi propia traducción. . com o m aterialista. y de hecho la dialéctica de H egel había precedido a la "aplicación" que M arx hiciera de ella en el M anifiesto com unista. pasando por las obras escritas durante la revolución. 180El origen de las especies. L a intercom unicación de las épocas puede llegar a ser un acontecim iento m uy sugestivo. en la biblioteca.L ógica de H egel. Se proclamó con respecto a la sociedad (1847)179 antes de demostrarse en su aplicación al hombre (1859) (p. cuando la m ente de un m aterialista revolucionario. Lenin sintió el choque del reconocim iento: la dialéctica hegeliana era revolucionaria.

. causa y efecto son nada más que momentos de dependencia recíproca universal. fragmentaria e incompleta (p.. sino que estaba y a en éste. M ientras leía la Ciencia de la lógica. 328). 181 182 Ib id . 153]. 143 [p. Collected works. de M arx. NB. 183 Lenin. 105]. p. La universalidad y el carácter omnienvolvente de la interconexión del mundo. vol. 183 Ib id . A sí. simples eslabones en la cadena del desarrollo de la materia. al convertirse los unos en los otros [. En los siguientes com entarios acerca de la ley de la contradicción. y la agudización de la contradicción por una parte.]" (p. NB. 335) . agregaba: El pensamiento de la trasformación de lo ideal en lo real es un pensamiento profundo: muy importante para la historia. Pero también en la vida personal del hombre se ve cuánta verdad encierra esto.181 Este reconocim iento de la relación entre lo ideal y lo m aterial en Hegel llevó a Lenin a pensar que el espíritu revolucionario de la dialéctica no era algo que M arx atribuía a Hegel. 338). 159 [p. en qué condiciones son idénticos. Lenin pensaba p o r una parte en E l capital. La distinción entre lo ideal y lo material es también no incondicional. de conexión (universal). M ientras leía la D octrina del Ser. ese espantajo del "neo-em pirism o". vol. que la causalidad sólo expresa en forma unilateral. y p o r otra aquel conocim iento tan am plio de la totalidad que aun la causalidad. 38. 176 [Obras completas. no debem os olvidar que no conoció los ahora fam osos M anuscritos económ ico-filosóficos de 1844. .P ara com prender cabalm ente el influjo sobre Lenin de esta lectura de Hegel. no überschwenglich (p. 38. p. Contra el materialismo vulgar. se reduce a un "momento" del todo: Ergo. de la D octrina del Ser. destacó en prim er lugar el autom ovim iento. y por otra en su lucha contra el "m aterialism o vulgar". Lenin y a no destaca tanto la identidad de los opuestos como la transición de uno a otro. de la concatenación recíproca de los acontecimientos. p. 110]. com o a esas "aguas oscuras". Lenin había señalado ya la identidad y la m utua trasform ación de los opuestos: "La dialéctica es la teoría de cóm o los contrarios pueden y suelen ser (o devienen) idénticos. incluso m ientras discrepaba con Hegel y se refería a la sección del ser-para-sí.182 Al analizar la D octrina de la Esencia. p.

diciendo que dicha actividad es el "silogismo" (Schluss). Al m ism o tiem po que criticaba despiadadam ente el "misticismo y la vacua pedantería" de H egel. el hom bre de partido. y un choque de reconocimiento recorre esa cadena" (Herman Melville). 147]. que el sujeto (el hombre) desempeña el papel de un "miembro" en la "figura" lógica del "silogismo" etcétera. 185 Cuando revivim os el choque del reconocim iento 186 que Lenin experim entó al descubrir la dialéctica revolucionaria en H egel. . estaba soportando la "negatividad absoluta" m ientras com pletaba su nueva apreciación de la dialéctica.184 L enin m antenía tam bién una polém ica consigo mismo. 185 En el texto de Lenin esta frase está en inglés. señalaba incansablem ente la profundidad de la dialéctica. 153 [p. alteraciones o ahondamientos (del conocimiento) (p.En la sección final acerca de la esencia. como si con ello se hubiese podido agotar la totalidad de un problem a. asistim os a la trasfusión de la sangre m ism a de la dialéctica: la trasform ación de la realidad. Evidentem ente. 186 "Porque el genio se tiende la mano a través del mundo. Cuando llegó a la D octrina del C oncepto — y es aquí que rom pe con su pasado filosófico— Lenin subrayó los elem entos m aterialistas presentes en Hegel: Cuando Hegel intenta —a veces se esfuerza y se inquieta mortalmente— ubicar la actividad humana dirigida a un fin entre las categorías de la lógica. p. Lo que entonces se tornó crucial para Lenin fue el concepto hegeliano de "m om entos". puramente materialista. de un simple juego. Tiene un contenido muy profundo. etapas. "the idea o f genius" [la idea del genio ] . 3 3 3 ) . el m aterialista. el activista.valoraba a la ciencia y a la categoría de la causalidad para explicar la relación entre m ateria y espíritu. Hay que invertir: la actividad práctica del hombre debe llevar su conciencia a la repetición de las distintas figuras 184Ib id . así com o las "leyes de hierro de la econom ía" y la "esencia" habían sido constantem ente contrapuestas a la "apariencia". Lenin rom pió con cierto m aterialism o y con cierto em pirism o inconsecuente que sobre. entonces no se trata simplemente de una interpretación forzada. o etapas tanto intrínsecas com o extrínsecas en el proceso del conocim iento de la historia: Lo esencial aquí es que tanto el mundo de las apariencias como el mundo en sí son momentos del conocimiento de la naturaleza por el hombre. así como la del pensam iento.

polem izando tanto con H egel com o consigo m ism a. revela una inteligencia en acción. 347 ) . director del Instituto de H istoria de la Ciencia y la Tecnología. no la suya. 164 [p. apartó a Lenin de la teoría vulgarm ente m aterialista que había elaborado en su publicación de 1908. a fin de que esas cifras puedan (Atener la significación de axiomas.. NB" (p. 204]. las teorías corrientes. la ciencia. se hará evidente que en esa frase Lenin se limita a exponer brevemente la opinión de otro. 3 8 6 ) . M. 38. p. la divergencia totalm ente nueva en filosofía que. aspiración.lógicas. De ahí que hayan continuado im perturbablem ente su solapada crítica de los C uadernos filo só fico s. reduce la nueva apreciación de Lenin acerca del "idealismo" a una filistea charla semántica: Lo fundamental aquí es la palabra "alias". Libertad = Subjetividad ("o") Objetivo. E l capital de M arx. Esto sólo puede significar una cosa: una paráfrasis de la nota precedente sobre las ideas de Hegel [. M. de Lenin. p. p. Cuando Lenin escribe: "Alias: la conciencia del hom bre no sólo refleja el m undo objetivo. 188 Ib id . sino que lo crea" (p. 38. 184]. Esto Nota bene (p. Kedrov. M aterialism o y em piriocriticism o. p. 190 [vol. la historia. tratando de hacer borrosa la diferencia. llevándolo hacia una exaltación del autodesarrollo del pensam iento. 157]. De ahí que los filósofos rusos no perdonaran a Lenin. . Kedrov. el Resum en es una estim ulante experiencia tam bién para sus lectores. 189 el académ ico B. T an intensam ente ilum inó Lenin la relación entre filosofía y revolución en su época. 190 B. seguida de dos puntos. que significa de otro modo o en otras palabras. "On the Distinctive Characteristics of Lenin's Philosophic Notebooks". 188 Precisam ente por esto. la asfixia de la dialéctica de la liberación. revelando la cristalización de la filosofía. 212 [p. "elaborar" las ideas. incluso en el centenario de su nacim iento. que los desafíos de la nuestra se vuelven tam bién trasparentes. verano de 1970. m ás aún. 190 El celo del profesor K edrov en negar que los C uadernos filosóficos de 1914 de Lenin "expresan una fundam ental contradicción con M aterialism o 187 Vol. introduciéndose en el Concepto. conciencia. que tradujo como: "NB. en 1914.. 189 Ib id . Soviet Studies in Philosophy. miles de millones de veces. 343) 187 El R esum en del libro de Hegel: Ciencia de la lógica. ] Si se consideran el significado de la palabra "alias" y los dos puntos que le siguen. aconsejándose "volver" a H egel.

y em piriocriticism o" lo llevó a una sim plificación tan barata que nada le queda p o r hacer "en defensa" de Lenin. A penas Lenin había caracterizado la prim era sección sobre el Concepto diciendo: "these parts o f the w ork should be called: a best m eans o f getting a headache" [¡estas partes de la obra deberían ser denom inadas: la m ejor form a de pescar un dolor de cabeza!] cuando tam bién destacaba lo siguiente: "NB. 1937.] He estado estudiando este problem a de la dialéctica durante el últim o m es y m edio. la dialéctica y la teoría del conocimiento del materialismo (no son necesarias tres palabras. escribió a la E nciclopedia G ranat (para la cual había redactado el ensayo "Karl M arx").. El 5 de enero de 1915. a la conciencia. . 339) [vol. si todavía hubiese tiem po [ . la capacidad de crear el m undo . Como lo dem uestra su carta a Granat. P-I-U . K rupskaia señala que Lenin continuaba su estudio de H egel después de haber term inado el ensayo sobre M arx. se encargó de puntualizar el lugar preciso donde se abrían para él las nuevas fronteras filosóficas. En sus M em orias. Nueva York. 172]. en m edio m ism o de la prim era guerra. la lógica. particular. 192 The Letters o f Lenin. El análisis de los silogism os por Hegel (I-P-U. dejó la lógica de El capital. creyendo que h a cerrado las nuevas fronteras filosóficas abiertas por Lenin. excepto atribuirle su propio filisteísm o: "Lenin rechaza categóricam ente y ridiculiza con acritud el más leve desliz de Hegel en el sentido de adjudicar a u na idea. ] " . no se sentía satisfecho con su análisis de la dialéctica. . y podría agregar algo a esa sección. etcétera) recuerda la im itación de H egel por M arx en el capítulo 1" (p. universal. " 191 Con este solo golpe K edrov se engaña. 38. p. Pero Lenin. Harcourt. al pensam iento. no sólo en su correspondencia sino tam bién en el Resum en. Pero quien m ejor puede atestiguar el m om ento preciso de la ruptura es Lenin m ism o. ~ 119 ~ . Lenin prosigue con sus com entarios acerca de la estrecha relación entre E l capital de M arx y la L ógica de Hegel: Si bien Marx no dejó una Lógica (con mayúscula).. preguntando si aún era posible hacer "ciertas correcciones en la sección sobre la dialéctica [. que tenía el genio de lo concreto. y esto debiera utilizarse especialmente sobre la cuestión dada. 192 Lenin había em pezado su Resum en de la Ciencia de la lógica de H egel en septiem bre de 1914. El Resum en no fue com pletado hasta el 17 de diciem bre de 1914. 336. El ensayo está fechado en julio-noviem bre de 1914. individual. Brace. puesto que son una y la 191 Ibid. En El capital. p.

. 38. y en especial su primer capítulo." Precisam ente debido a que esa observación dem uestra hasta qué punto Lenin se había alejado de la teoría fotográfica de su M aterialism o y em piriocriticism o el académ ico K édrov intentó su grosera sim plificación. 38. h asta de su propio pasado filosófico. más desde un punto de vista materialista vulgar que desde un punto de vista dialéctico materialista [.. Es completamente imposible entender El capital de Marx. y por cierto Lenin no quiso decir que todos los estudiosos de esa obra debían descifrar prim ero los dos volúm enes de la Ciencia de la lógica. Plejánov critica el kantismo (y el agnosticismo en general). 180 [pp. [vol. 353) . sin haber estudiado y entendido a fondo toda la Lógica de Hegel.] 2. súbitam ente. Tres aforism os se suceden rápidam ente: 1. 194 Ib id . el problem a no consiste en hacer nom bres por los nom bres m ism os. p. la intrínseca sordera de "Occidente" para la ruptura de Lenin con su pasado filosófico — donde el único papel que se asignaba al conocim iento era el de "reflejar" lo objetivo. Lam entablem ente. 173-174]. N adie había escrito con m ayor profundidad que Lenin sobre E l capital. tomando todo lo que hay de valioso en Hegel y llevándolo adelante (p. .misma) se aplican a una ciencia. Los marxistas criticaron (a principios del siglo XX) a los kantianos y a los discípulos de Hume. del m achism o. p. deben explicar qué quiso decir con la aclaración adicional consignada junto a los prim eros dos aforismos: "A cerca del problem a de la crítica del kantism o contem poráneo. M aterialism o y em piriocriticism o. más bien a la manera de Feuerbach (y de Büchner) que de Hegel. ni m ucho m enos en investigar si los aforism os contienen exageraciones. 340).194 Los epígonos que niegan que Lenin pensaba tam bién en sí m ism o al hacer las precedentes observaciones.193 M ucho antes de arribar a esta conclusión. ¿No era acaso su propio trabajo. Lo fundam ental fue la ruptura de Lenin con los viejos conceptos. lo m aterial— 193 Vol. especialm ente sobre el tom o 2. Lenin sintió la necesidad de separarse prim ero de Plejánov y luego. 349. ¡Por consiguiente. p. expresada con particular agudeza en el com entario: "La conciencia del hom bre no sólo refleja el m undo objetivo sino que la crea. 309]. desde hace medio siglo ningún marxista ha entendido a Marx! (p. etcétera". el que se ocupaba tan extensam ente del "machism o"? N aturalm ente.

Expone con profundidad la idea de que Stalin trasformó el supuesto "partidismo" de Lenin en el campo de la filosofía en una formulación puramente stalinista y monolítica.originó la incapacidad intelectual para enfrentar la m utilación com unista del legado filosófico de L enin . 1917-1932. No obstante. Por lo contrario. la econom ía y la organización. el m ovim iento del "pensam iento puro" no sólo "refleja" la realidad. Se trata sim plem ente de que en esta nueva com prensión de H egel. Su aprehensión de la segunda negación. Lenin vio que aunque H egel sólo se ocupaba de entidades de pensam iento. Fue esta nueva com prensión la que posteriorm ente posibilitó los escritos de Lenin posteriores a 1915 acerca de la filosofía. Por lo contrario. la política. Lenin hizo la siguiente interpretación de la observación de Hegel acerca de la "no-realidad del mundo": "El m undo no satisface al hom bre. interpretando así tanto lo absoluto com o lo relativo com o "mom entos" del desarrollo. la noción de la Idea A bsoluta h a perdido sus connotaciones siniéstras. Nueva York. vol. al excluir de su libro un análisis serio de los Cuadernos filosóficos de Lenin. ¿acaso lo absoluto no es equivalente a lo más concreto?". 1961. 20). 195 El profesor David Joravsky piensa que los comentarios de Lenin sobre la Ciencia de la lógica de Hegel "sugieren dolorosamente un nuevo viraje de su pensamiento" (Soviet marxism and natural science. Ello no es im putable a la conversión de Lenin de m aterialista revolucionario en "idealista burgués". las conjeturas acerca de si la dialéctica es una "triplicidad" o una "cuadruplicidad". Lenin no se había desviado de las raíces m aterialistas m arxistas ni de su concepción revolucionaria de la conciencia de clase. 477. en vez de una trasformación de algo en su opuesto. 196 Ciencia de la lógica. p. con la consiguiente contraposición de "simple" y "absoluto". 196 llevó a Lenin a cuestionar la desviación de H egel hacia los juegos num éricos. p. es decir. Destacando siem pre lo concreto. Lenin no se había zam bullido en la abstracción cuando elaboró un nuevo enfoque del idealism o. Lenin había obtenido de H egel una com prensión totalm ente nueva de la unidad de m aterialism o e idealism o. ni a la aceptación de un concepto hegeliano de Dios o de cierto despliegue en sí del "espíritu universal". el profesor Joravsky deja abierta la puerta para que los autores menores escriban como si entre Stalin y Lenin hubiese una línea recta. L a dialéctica de am bos es un proceso y el absoluto es la "negatividad absoluta". ." Como vem os.195 N aturalm ente. que H egel llam ó "el punto recurrente " . L enin comentó: "La diferencia no es clara para mí. 2. Columbia University Press. y el hom bre decide cam biarlo actuando.

era un dialéctico p ra ctica n te. y sobre todo. del significado de la relación entre filosofía y revolución.. que no entendió nunca la "dialéctica propiam ente dicha". p. la más idealista de todas. con la dialéctica propiamente dicha como ciencia filosófica). E sta vez se ocupó no sólo de R usia sino de todos los problem as internacionales del im perialism o. Es evidente tam bién que las contradicciones reales de la R usia zarista lo prepararon para todas estas nuevas concepciones de la dialéctica. etc. Para elaborar: Plejánov escribió probablemente unas 1000 páginas sobre filosofía (dialéctica) (Beltov + contra Bogdánov + contra los kantianos + problemas fundamentales.. con su pensamiento (es decir. Entre ellas. el internacionalism o. Y una cosa más: en esta obra de Hegel. no debe tom arse literalm ente.. Es evidente que Lenin. hay menos idealismo y más materialismo que en ninguna otra. y de la autodeterm inación de las naciones en escala m undial. 38.). su aforism o acerca de que nadie es capaz de entender el prim er capítulo de E l capital si no h a entendido toda la Lógica. aunque fuese un seguidor filosófico de Plejánov. H egel "le tiende una m ano al m aterialism o". cuando Lenin insistió por prim era vez en que la trasform ación de lo ideal en lo real era "profunda. pero es un hecho! L enin no sintió el m ism o interés que había experim entado al leer la L ó g ica . nil!! (p. 277 [vol. m uy im portante para la historia". se encontraba aún en la D octrina del Ser. de la dialéctica como trasform ación en lo opuesto. y aparte de eso —esto NB— casi no contiene nada que sea específicamente idealismo. 354) .Cuando Lenin term inó de leer la Ciencia de la lógica no lo inquietaba y a el concepto del "acercam iento [de la Idea A bsoluta] a la naturaleza". sino que tiene por tema principal el método dialéctico. que cuando procede así. De hecho.197 N aturalm ente. Pero. Lenin escribe: Es digno de mención el hecho de que todo el capítulo sobre la "Idea Absoluta" apenas dice una palabra sobre Dios (casi nunca se ha deslizado por accidente un "concepto" "divino"). en relación con ella. Lo que era nuevo era el ám bito. sobre la lógica grande. p. A firm aba. ¡Es "contradictorio". Lenin no había llegado con la m ente en blanco al estudio de la Ciencia de la lógica. Obviam ente. donde para todos 197 Vol. etc. Pero fue en esta etapa que com pletó su ruptura con Plejánov: NB. 38. por lo contrario. ~ 122 . cuando acom etió la H istoria de la filo s o fía . 269]. la universalidad.

Este aspecto. y a fuese en el Ser o en la Esencia. autoactividad. el pensam iento de Lenin acerca de la dialéctica. constituye la principal am enaza para cualquier sociedad.. precisam ente éste. el comunismo primitivo». la singularidad de la dialéctica com o autom ovim iento.. L a aventura del lector consiste en haber visto la m ente de Lenin en acción y haber com prendido que él vio aspectos siem pre nuevos de la dialéctica.... no la esencia versus la apariencia. en vez de desarrollar. en esta últim a esfera. en Plejánov) recibe por lo general una atención inadecuada: se toma a la identidad de los opuestos como la suma total de los ejemplos «por ejemplo. una semilla». no sólo contra los traidores y los reform istas sino tam bién en la crítica a los revolucionarios que consideraban lo subjetivo y lo objetivo com o dos m undos separados.].] es la esencia [. estas cartas están fechadas el 1 de noviembre de 1891 y el 4 de febrero de 1892. para Lenin significó no dejar que el m aterialism o m ecánico erigiese infranqueables barreras entre lo ideal y lo real. Ciertam ente. La crítica de Lenin a Engels dice: "La división de un todo y el conocimiento de sus partes contradictorias [.]. no fue el contraste entre esencia y apariencia lo que Lenin exaltó. explica los intentos de los teóricos rusos por m om ificar. Y com o la "negatividad absoluta" va de la m ano con el m ovim iento dialéctico de la trasform ación en lo opuesto.. el autom ovim iento. L enin no se había detenido en la esencia. sino porque vivió en un período histórico totalm ente diferente. que aim sus 198 Las dos cartas más pertinentes son aquellas que tratan lo que Engels llama "un buen paralelo" del desarrollo del Ser que alcanza a la Esencia en Hegel y del desarrollo de la mercancía hasta llegar a ser capital en Marx. el autodesarrollo." . Como la traición del socialism o venía desde el interior del m ovim iento socialista.] de la dialéctica [.. C om parada con el m aterialism o tosco de los teóricos rusos. consistió en que tenia que ser "aplicada". la autoactividad.los m arxistas — incluyendo a Engels — 198 el Ser significaba el intercam bio de m ercancías. sino. autodesarrollo. el principio dialéctico de la trasform ación en lo opuesto. el discernim iento de la contrarevolución en la revolución m ism a llegó a ser fundam ental. la nueva apreciación de la dialéctica por parte de Lenin es tan am plia. este aspecto de la dialéctica (por ejemplo.. N o se trata de tem er que en la nueva evaluación del idealism o por parte de Lenin haya un "puro hegelianism o" o un voluntarism o m aoísta.de Engels. Lo mismo puede decirse. «por ejemplo. no porque fuese m ás "inteligente" que Engels. com o vim os. sino el hecho de que am bas son "m om entos" (el subrayado es de Lenin) de una totalidad. Pero esto es «en beneficio de la popularización» [.

p. y por la otra. los herederos de Lenin no estaban preparados para afrontar una doble visión. la conocida obra M aterialism o y em piriocriticism o. y com o las polém icas entre las facciones se prolongaban. la dialéctica de la autodeterm inación que abarca el problem a nacional y la revolución m undial. la relación dialéctica entre teoría y práctica y viceversa. toscam ente m aterialista. siempre que aceptasen la "disciplina bolchevique". vol. la dialéctica de la revolución. en com paración con sus com entarios al m argen de las citas de Hegel. llegaría a encontrarse bajo el hechizo de lo que él llam ó "la dialéctica propiam ente dicha"? Y ¿cómo es posible que este aspecto. especialm ente cuando ésta está dirigida contra el im perialism o. poderoso. las interm inables referencias a la dialéctica: la dialéctica de la historia. Y tenía que hacerlo sobre un tem a acerca del cual los bolcheviques habían previam ente acordado "en principio": la 199 Cuando "Sobre la dialéctica" apareció por primera vez. y en ello residió su am bivalencia filosófica. absoluto" [O bras com pletas. objetivo. Gorter). Podríam os preguntarnos: ¿cómo es posible im aginar que el "naturalista filosófico". Este trabajo es la últim a palabra que poseem os de los com entarios estrictam ente filosóficos de Lenin sobre el crucial período 1914-1915. en 1927. 38. E sta últim a cita pertenece al único artículo de Lenin que trata específicam ente de la dialéctica. como "Apéndice" [sic] a Materialismo y empiriocriticismo (Selected works. totalm ente contradictoria: por una parte. XIII). 355]. que durante m ucho tiem po aceptó aun a los "m achis.tas" entre los bolcheviques.referencias al "oscurantism o clerical" y a una "flor estéril" se am plían hasta significar "una flor estéril que crece en el árbol vivo del conocim iento hum ano. Como Lenin parecía haberse lim itado a continuar sus estudios económ icos. . p or lo m enos "Sobre la dialéctica " 199 no fue tratada nunca com o un conjunto de "notas". sus tesis políticas y su trabajo organizativo. om nipotente. Lenin no había preparado sus Cuadernos filo só fico s para la publicación. y los "holandeses" (Pannekoek. se convirtiera en el sustento filosófico de Lenin? Pero lo único cierto es que Lenin estaba luchando no sólo contra los traidores sino tam bién contra los internacionalistas m encheviques. R oland-H olst. se estableció erróneamente la fecha de su redacción "aproximadamente entre 1912 y 1914". precisam ente éste. y R osa Luxem burg. y los bolcheviques en el exterior. y hasta la relación dialéctica de la conducción bolchevique con la teoría y con la autoactividad de las m asas. fértil. vol. auténtico. vivo. A unque tam poco estuvo destinada a la publicación.

al rastrear el autodesarrollo del sujeto. y sobre "El m arxism o y el Estado". 320. la obra de Lenin se ciñe estrecham ente al principio dialéctico de la "trasform ación en el contrario". 201 Los em piristas desprovistos de m étodo son incapaces de reconocer el m étodo en otros.autodeterm inación de las naciones. Esbozo p o p u la r. 201 Vol. sino que incluye tam bién el esbozo de artículos sobre la guerra m ism a. El punto clave. p. 202 Las notas de Lenin sobre la Fenomenología del espíritu de Hegel no aparecieron nunca. sobre la cuestión nacional. la autodeterm inación de las naciones.202 de L enin (com enzadas directam ente después de la term inación de sus C uadernos filo só fico s). En contraposición al concepto de B ujarin del crecim iento capitalista en línea recta. y definiendo a la obra com o "la historia del capitalism o y el análisis de los conceptos que lo resumen" (p. ¿Por qué se em barcó entonces en sus propios estudios? Es verdaderam ente paradójico que los m ism os filósofos que tratan de reducir a Lenin a la "econom ía política". pero las Notas sobre el imperialismo demuestran que él la leyó mientras estaba preparando el folleto sobre el imperialismo. que atribuyen carácter "meram ente político" a la controversia sobre la autodeterm inación nacional que se desarrolló durante el m ism o período. para ilum inar la nueva apreciación dialéctica de E l capital. no se preocupen en absoluto de exam inar la m etodología leninista200 de estos "concretos": el im perialism o. el problem a había com enzado con el tem a económ ico del im perialism o. las m etodologías de las obras de Lenin y de Bujarin m uestran que am bas constituyen dos polos opuestos. A dem ás. convirtiéndolo en "el filósofo de lo concreto". tal com o se publicó en 1916. no sólo com o econom ía política sino com o lógica. que se convertiría m ás tarde en E l Estado y la revolución. 3S3). en comparación con el breve folleto que se publicó. Las Notas son un abultado volumen de 739 páginas. 38. revelan es que esta obra no se lim ita en absoluto al estudio económ ico de la últim a fase del desarrollo capitalista. fa s e superior del capitalism o. En verdad. A unque uno exam ina sólo el trabajo "estrictam ente económ ico". consiste en que de este m odo se percibe la sim ultaneidad de la 200 Véase mi respuesta de 1951 al análisis trotskysta de ese tema: "The revolt of the workers and the plan of the intellectuals". . en la Colección Raya Dunayevskaya. o a través de una proporción cuantitativa. Es a estos tem as que debem os volvernos ahora. lo prim ero que las N otas sobre el im perialism o. H asta ahora consideran tan sem ejantes todos los análisis económ icos "marxistas" del im perialism o. y Lenin acababa de poner su firm a a la Introducción del trabajo de Bujarin sobre el tem a. E l imperialismo. en vez de un crecim iento m atem ático "objetivo".

del capitalism o com petitivo en m onopolio. 204 Gankin y Fisher. Este salto hacia un revolucionarism o abstracto en vez de trabajar con las fuerzas revolucionarias en vías de desarrollo concreto. vol. citan también las tesis de Bujarin (véase especialmente las pp. p. se advierte que ésta es sólo la "prim era negación". Pero en El último combate de Lenin. 219-223). o según la expresión de M arx. era el m om ento en que se m anifestaban las nuevas fuerzas revolucionarias y nacionales que actuarían com o "bacilos" tam bién de las revoluciones proletarias . a quien acusó de "gran chovinism o ruso" y cuya destitución del cargo de secretario general reclam ó . m ereció para L enin nada m enos que el calificativo de "econom ism o im perialista " . The Bolsheviks and the world war. 19. En 1966 . que H egel hubiese considerado u na m anifestación del salto al "absoluto com o el disparo de una pistola".203 M ientras Lenin veía en la etapa del im perialism o un nuevo factor que im pulsaba a levantar la consigna de la autodeterm inación de las naciones.trasform ación en el contrario. M ucho antes de la batalla final de Lenin contra Stalin. Sobre todo. incluso los "holandeses" (a quienes a renglón seguido caracterizó com o "los m ejores revolucionarios y el elem ento m ás internacionalista de la socialdem ocracia internacional"). Así. com o Lenin siguió usándolo contra Bujarin y contra todo tipo de revolucionarios. el m onopolio (que se prolongaba en el im perialism o). debem os indagar m ás profundam ente en esta controversia. lo único válido era una vía directa hacia la revolución socialista.205 Lenin se tornó intransigente en sus luchas contra los 203 Collected works. de Moshe Lewin. Sin em bargo. El desarrollo a través de esta contradicción obliga a encontrar la "segunda negación". y de u na parte del trabajo en una "aristocracia del trabajo". a penetrar "más abajo y m ás profundam ente" en las m asas. el calificativo parece absolutam ente fantástico. Jruschov lo citó por primera vez en su famoso Discurso de la Desestalinización de 1956. para descubrir los nuevos estratos revolucionarios. Lenin sostenía que precisam ente cuando el capitalism o había alcanzado esta etapa superior de "organización". 205 El Testamento de Lenin fue publicado inicialmente por Trotsky en 1935. con el título The suppressed testament o f Lenin (Pioneer Publishers). pues entendía que era "irrealizable" y "reaccionaria". 204 A prim era vista. el lector hallará uno de los análisis más detallados de la batalla contra el chovinismo nacional durante el período que siguió a la conquista del poder por los bolcheviques. Para él. ya que está dirigido contra un dirigente bolchevique. Bujarín se opuso vehem ente. y que los políticos llam aron "ultraizquierdism o". Este volumen contiene los principales escritos acerca de la autodeterminación nacional. 303.

. 207 N i siquiera la gran apareció finalmente en las Collected works. "por lo tanto". vol. puesto que los econom istas trataban abiertam ente de circunscribir las actividades de los trabajadores. entonces. lim itándolas a batallas económ icas. pp. que no entendió nunca la lucha revolucionaria de masas. pp. . 477-478. 19.. y en una guerra im perialista. 593-611 [Ibid. 248. p. una fuerza revolucionaria que sería el catalizador del socialismo: La dialéctica de la historia permite que las naciones pequeñas. este superinternacionalism o sólo probaba que la guerra m undial había "suprim ido la razón". Incluye las últimas luchas de Lenin contra Stalin acerca del problema de las nacionalidades y la "autonomización" —es decir. desempeñen un papel como parte de uno de los fermentos. vol. [Una recopilación de trabajos de Lenin sobre la burocracia. p. sino "la dialéctica de la historia". inermes como factor independiente en la lucha contra el imperialismo. vol. el "econom icism o". 23.] " . de uno de los bacilos que ayudarán a entrar en escena a la verdadera fuerza que se enfrenta al imperialismo: el proletariado socialista. continuó apareciendo. 303. Pero he aquí que en 1914. La traducción también exhibe diferencias. según la expresión de Bujarin.] 206 Collected works. había que dejarle las batallas políticas a la burguesía liberal. sosteniendo que la autodeterm inación era "irrealizable" y que "por lo tanto". núm.. en la que se incluye su Carta al Congreso. El nuevo volumen contiene muchos otros materiales. 1971. En lo que a Lenin concernía. fue publicada por los Cuadernos de Pasado y Presente (Contra la burocracia. con el título "Carta al Congreso". la dialéctica.bolcheviques. adem ás. reconocerlo com o el enem igo.] 207 Ibid. pp. en 1902. de Lenin.206 E sa palabrita. En su opinión. 473-483]. sobre la base de que el capitalism o era "inevitable" y. intentarlo era "utópico y reaccionario" y sólo serviría para "desviar" de la lucha por la "revolución m undial". la estructura del Estado. el derecho de autodeterm inación era no sólo un "principio" (que aceptaban todos los bolcheviques). 36. los revolucionarios rechazaban las luchas nacionales de los pueblos colonizados y oprim idos. Todos los revolucionarios habían com batido el econom icism o cuando apareció por prim era vez en Rusia. Córdoba. H abía sido fácil.. cegando aun a los revolucionarios ante el hecho de que "toda opresión nacional exige la resistencia de las grandes m asas populares [ . [Ibid. . además del Testamento. 25). porque Lenin reconoció a un viejo enem igo. o Testamento como se la designa habitualmente.

sino porque eran tan antidialécticos que no veían que de los sufrim ientos m ism os de la presión im perialista nacía una nueva fuerza revolucionaria. L a dialéctica. el "filósofo idealista burgués". Lo que el estudio económ ico del im perialism o realizado por Lenin reveló fue que el capitalism o había devorado m ás de quinientos m illones de personas en Á frica y Asia. la dialéctica hegeliana le fue más 208 Alexander Herzen. Selectedphilosophical works (Moscú. expresada a través de las Tesis sobre la cuestión nacional y colonial presentadas a la Tercera Internacional en 1920. Sin em bargo. que estaban ocupados en vigilar la "econom ía im perialista" en vez de atender a la autom ovilización de las m asas. lo cierto es que no fue a buscar allí las fuerzas m otoras de la revolución. revolucionando así a la m etafísica. Lenin los com batió. que actuaría como catalizador de la revolución proletaria. El estallido de la rebelión de la Pascua de 1916. El redescubrim iento por parte de Lenin de la dialéctica. reveló sim ultáneam ente la aparición de la contrarevolución desde el interior de los m ovim ientos m arxistas. aquella "álgebra de la revolución " . dem ostró el acierto de la posición de Lenin acerca de la autodeterm inación de las naciones. y las nuevas fuerzas de la revolución contenidas en los m ovim ientos nacionales. para interpretar la acción de las m asas irlandesas que en 1916 asum ían el control de su propio destino. A dem ás.rebelión irlandesa m odificó el revolucionarism o abstracto de estos intem acionalistas. estas nuevas fuerzas estaban presentes no sólo en Europa sino tam bién en todo el resto del mundo. m ientras los proletarios se m ataban aún entre sí. en una teoría de la liberación totalm ente nueva: las revoluciones proletarias de 1848 que culm inaron en la C om una de París de 1871. D urante el período 1914-1915 Lenin volvió al estudio de H egel. p. de la contraposición sujeto versus sustancia. Lo que en Hegel había sido u na revolución en la filosofía. tildando a su pensam iento de "econom ism o im perialista". Al m argen de la razón que lo im pulsó. se convirtió con M arx en una filosofía de la revolución. en el m om ento m ism o en que sobrevenía el fracaso de la Segunda Internacional. ~ 128 ~ . 524. de la autoactividad. Esta cuestión habría de convertirse en un punto de partida teórico totalm ente nuevo después de la conquista del poder por parte de los bolcheviques. A unque el holocausto alcanzó su m ayor intensidad y Lenin se quedó solo. 1960). se negó a retroceder ni u na pulgada hacia el internacionalism o abstracto. 208 había corrido m uchas grandes aventuras desde que H egel la creara a p artir de la acción de las m asas francesas. no porque no estuviesen "a favor" de la revolución.

según se verá— Lenin rom pió totalm ente con Stalin. para quien todas las cuestiones. com o el m ovim iento de lo abstracto a lo concreto. pues conozco algunos «viejos bolcheviques» de los cuales Dios me proteja" (Gankin y Fisher. A lo cual Lenin replicó: Al escuchar esta enumeración. no haya sufrido de chovinism o ruso. B ujarin. 235). to d a vez que R usia era y a un Estado obrero.210 Q uizás. asum ió una nueva forma. En lugar de la bifurcación m ecanicista del sujeto y el objeto. los salvajes sudafricanos y los indios". E sta vez Bujarin sostuvo que ya no era posible adm itir el derecho a la autodeterm inación. "por lo tanto". El enem igo m etodológico era el revolucionarism o abstracto. A últim o m om ento — dem asiado tarde. p. eran "teóricas". pero tenemos bashkires. 342. y no tengo conocimiento de que los hotentotes hayan reclamado una república autónoma. es muy valiosa en relación con los problemas teóricos en discusión. enum eró a los "hotentotes. 210 Lenin. desde la "autodeterm inación de las naciones" hasta el capitalism o de Estado. m ientras que el nacionalism o im plicaba la unión de la burguesía con el proletariado y significaba. la dialéctica.útil que los debates sobre la cuestión nacional con sus colegas bolcheviques . . y tiene la ventaja de que adopta una forma más teórica que la disputa faccional de la discusión acerca de los sindicatos. un retroceso. vm. el reverso de su teoría del 209 "No atribuyo importancia al deseo de retener la palabra «bolchevismo» — escribió Lenin en su respuesta a Bujarin—. pero de hecho.] No podemos negarle ese derecho ni a uno solo de los pueblos que viven dentro de los límites del antiguo imperio ruso . Al adm itir que en algunos casos estaría a favor.. Selected works (Nueva York: International. kirguizes [..209 En 1917 la oposición a la autodeterm inación nacional debía haber term inado. que hizo retroceder las ruedas de la historia hacia el capitalism o. los bashkires? No hay africanos en Rusia. com o la relación entre sujeto y objeto. Pero él creó las prem isas teóricas utilizadas por Stalin. The Bolsheviks and the world war. "El programa del Partido (1918-1919)". Toda la Parte IV. pensé: ¿Cómo es posible que el camarada Bujarin haya olvidado esta insignificancia. vol. p. y teóricam ente. en el curso de sus debates con Bujarin se negó a abandonar aquella única palabra. que aparece en el volumen IX. 1943). L a teoría de B ujarin acerca del capitalism o de Estado. Lenin unió a am bos en un nuevo universal concreto: H A C IA EL HOM BRE.

para cada libro en particular. p. D icho de otro m odo. contra trece páginas del Prólogo y la Introducción. lejos de tem er a la subjetividad. veintidós sobre la D octrina del Ser y treinta y cinco sobre la D octrina de la Esencia. no sólo contra Plejánov sino tam bién contra todos los "marxistas" que. Sólo el proletariado. están dedicadas a la D octrina del Concepto. habla de un desarrollo continuo. para percibir las divergencias entre los dos dirigentes bolcheviques — las m ism as que llevarían a Lenin a escribir en su Testam ento que Bujarin nunca había entendido la dialéctica. ~ 130 . prorrum piendo en aforism os. para Lenin. com o si significara y sólo pudiese 211 The science o f logic. precisam ente en la sección acerca del concepto Lenin rom pió con su propio pasado filosófico. descansa sólo sobre esta subjetividad " . L a conclusión de H egel de que "la trascendencia de la oposición entre el concepto y la realidad por una parte y esa unidad que es la verdad por otra. de una línea recta que conduce desde el capitalism o com petitivo y "desorganizado" hasta el capitalism o de Estado "organizado". este capitalism o sigue siendo "anárquico" y está sujeto a las "leyes ciegas del m ercado m undial". para las categorías individuales. tratar al trabajo no como sujeto. puede extender la "producción organizada" a todo el m undo. 477. En este punto Lenin señaló que este aspecto era no sólo el "meollo de la dialéctica". A dem ás. durante los últim os cincuenta años (escribía Lenin) habían analizado E l capital sin estudiar prim ero la Ciencia de la lógica en su totalidad. en el pivote alrededor del cual giraba todo lo dem ás. que Hegel había definido com o "el punto crítico del m ovim iento del C oncepto". al apoderarse del poder político. no cabría duda de que el concepto crucial en la nueva aprehensión de la dialéctica por parte de Lenin se fundaba en su elaboración del Concepto: setenta y una páginas del R esum en de la Ciencia de la lógica de H egel. II. sin em bargo. El hecho de que B ujarin crea en la revolución social no parece im pedirle. sino tam bién "el criterio de verdad (la unidad del concepto y la realidad)". Es necesario exam inar m ás atentam ente lo que Lenin llam ó la "dialéctica propiam ente dicha".desarrollo económ ico en un Estado obrero.211 se había convertido. A escala m undial. vol. Aunque tuviésem os que lim itarnos a una apreciación m eram ente cuantitativa de las notas de Lenin sobre los tres libros de la Ciencia de la lógica. era el concepto de segunda negatividad. sino como objeto. cuando Lenin estaba llegando al final de la C iencia de la lógica. L a anarquía se ve "reforzada por las clases antagónicas". Lo que se volvía entonces decisivo para el todo. de Lenin.

com o si el conocim iento fuese el "creador" del m undo. se deleitaba con la definición de H egel de aquél com o "el reino de la subjetividad o de la libertad". y "las categorías de la lógica y la práctica hum ana". es decir. Por lo contrario.. y no lo hace porque estuviese sujeto a ciertas fantasías. la subjetividad. eran las categorías a través de las cuales se accedía al conocim iento del m undo real. "especialm ente en el capítulo l " . Lenin llam a la atención sobre "los gérm enes del m aterialism o histórico en H egel". la libertad. el autojuicio de la Idea. En resumen: no tenía ya ninguna duda de que no era la categoría de la causalidad la que ilum inarla la relación entre espíritu y m ateria. hacia el final de la segunda sección. escribió: "Esto NB: Lo más rico es lo más concreto y lo más subjetivo. aspiración NB". "Hegel y el m aterialism o histórico". 213 L a opinión de Lenin era que. cuando Lenin se encontraba en el um bral de la D octrina del Concepto. com parado 212 Ib id . H abiendo puesto un signo igual entre las palabras "concepto" y "hombre" — "este concepto (=el hom bre)"— Lenin interrum pe la cita que estaba copiando de Hegel para llam ar la atención sobre el hecho de que H egel m ism o había usado la palabra "sujeto" en lugar de concepto: "La certidum bre de sí que el sujeto [aquí. de pronto. Lenin escribe con abandono. L enin vinculó las categorías centrales del C oncepto — universal. conciencia. la revolución continua). en lugar de "Concepto"] tiene en su ser en y para sí. que el m undo no satisface al hom bre y éste decide cam biarlo por m edio de su actividad".significar subjetivism o o idealism o pequeñoburgués. De ningún modo es casual que Stalin haya ordenado "no seguir" precisamente el capitulo 1 en la "enseñanza" de El capital. la autoactividad de las m asas. que Lenin reform uló como: "NB. De m odo que. Libertad = subjetividad («o») objetivo. 212 que Lenin traduce como: "es decir. El hecho de que el desprecio a la estructura dialéctica de El capital no mereciese la atención de los marxistas "occidentales" tiene particular valor después de trascurrido un cuarto de 213 . particular. A l llegar a la tercera sección sobre la Idea. com o sujeto determ inado. es una certidum bre de su propia realidad y de la irrealidad del m undo . individual— con la m etodología de M arx en E l capital. probando tam bién con ello la objetividad del conocim iento. 460. la autodeterm inación de las naciones.. sino porque estaba experim entando la exaltación de un nuevo choque del reconocim iento: el de que en la D octrina del Concepto se elaboraba la verdadera historia de la hum anidad. " . acerca de la objetividad. el Concepto ("o" la libre potencia creadora." Como vim os anteriorm ente. p.

volumen I". la producción y el Estado deben ser m anejados por toda la población. 954. en verdad. Lenin seguía tratando de expresar su convicción de que los teóricos deben llevar la dialéctica a las masas. "dialéctica". en su obra Lenin and philosophy and other essays (Londres: New Left Books. A unque la preparación teórica para la revolución se desprendía claram ente de las obras políticas que siguieron a los inéditos Cuadernos filosóficos. provoca los más duros ataques. hasta en su T estam ento. apareció en el volumen XXXIV. vol. vol. XXXIV. 1971). núm. 3. Baran a mi artículo "A new revision of marxian economics". cuando este capítulo. Sobre todo. septiembre de 1944 y con la posición rusa. com o lo expresara M arx. sino. Con la im portancia que atribuía a la dialéctica. m. se alcanzaría la unidad de teoría y práctica. que Lenin se sintió obligado a introducir aquella palabrita. 4. Compárese el "Prefacio a El capital. de clase) de la Esencia. American Economic Review. con la crítica del profesor Paul A. U na vez que las m asas. septiembre de 1945. El artículo de Baran. marzo de 1945. "New trends in Russian economic thinking". p. a lo que necesitam os adherirnos en la D octrina del C oncepto es al desarrollo como m ediación absoluta de lo universal y lo particular. De allí la insistencia en que los m iem bros del com ité de redacción de Bajo la Bandera del M arxism o se considerasen "m aterialistas am igos de la dialéctica hegeliana" y publicaran citas extraídas directam ente de Hegel. la posición rusa en el volumen XXXV. se abría paso en siglo. 214 y com o lo concretara Lenin. 214 Capital. núm. y no unos pocos filósofos selectos. Es decir. num. no el resto de la obra. por la destrucción de la m áquina del Estado cuando el Estado burgués ha alcanzado su form a m ás elevada de organización en la organización estatal de la econom ía. aprehendiesen la dialéctica. no sólo en el conocim iento (la Idea A bsoluta). en el "desarrollo de la capacidad hum ana que es su propia m eta " . V erem os m ás adelante. de Althusser. de diciembre de 1944. las disputas entre los bolcheviques revelaron que. "sin excepción". M ientras agonizaba. al volver a las disputas teóricas con Bujarin. el sustento filosófico no era entendido en absoluto. que necesitam os ser intrépidos en la lucha por la autodeterm inación cuando el capitalism o se h a convertido en im perialism o.con la m edida cuantitativa de la D octrina del Ser y la C ontradicción real (es decir. 1. necesitam os un nuevo universal concreto que concuerde con la libertad individual cuando el estallido elem ental de la revolución desborde la etapa histórica. y mi réplica en el número 4 de este último volumen. .

Como objeto. vol. cuando cita de la Teoría económ ica del período de transición de Bujarin. se sentía inexorablem ente inclinado a proscribir el autom ovim iento. Por lo tanto. El autor no plantea dialécticam ente la relación entre teoría y práctica". 1971). p. no había. 121. 21).] 216 . El trabajo La economía del período de transición sólo recientemente apareció en inglés (Nueva York: Bergman. fue un fenóm eno que preocupó profundam ente a Lenin m ientras escribía su Testamento. Otras obras de Bujarin publicadas en inglés son La economía mundial y el imperialismo. 346. creía necesario criticarlos. Ataka. IX. y cuando se h aya probado la im posibilidad teórica de su restauración [.]". los que critican la autodeterminación de Gankin y Fisher. p. Proyecto de Programa de la Internacional Comunista. por cierto. el pasaje que dice: "una vez que la destrucción de las relaciones de producción capitalistas se ejecute realm ente. incluido en "Recopilación de artículos teóricos de N. Materialismo histórico. el más elevado atributo que Bujarin podía asignar al trabajo era el de su trasform ación en un "agregado".. el ABC del comunismo. lo cual era precisam ente la razón p or la cual el trabajo seguía siendo un objeto para él. discrepancia alguna acerca del principal logro de la revolución rusa: la destrucción de las relaciones de producción burguesas. Teoría del materialismo histórico (núm. su concepto de revolución era tan abstracto que cabían en él todas las actividades hum anas. Pero cuando Bujarin trató de hacer abstracción del asunto pretendiendo incluir las relaciones de producción en las "relaciones técnicas". Moscú (en ruso). Bujarin". P or lo tanto. y ensayos individuales incluidos en otras obras. The Bolsheviks and the world war. Tan com pletam ente discrepaba Lenin con el m étodo de exposición de Bujarin. [En la serie de Cuadernos de Pasado y Presente han sido publicadas las siguientes obras de Bujarin: La economía mundial y el imperialismo (núm. 29). Por ejem plo. Lenin vio claram ente que Bujarin sencillam ente no com prendía la dialéctica. mayo de 1924. y en otros lugares. Lenin replica diciendo que "la «im posibilidad» sólo puede dem ostrarse prácticam ente. Se hacía referencia a las personas com o a "m áquinas hum anas " . Teoría económica del período de transición (núm. 215 Selected Works. 215 Pese al hecho de que B ujarin desem peñó un im portante papel en la revolución.él aquella realidad que había designado com o la "pasión de m ando" de los com unistas y las "m entiras com unistas " . que aunque coincidiese con los puntos específicos. 216 Que un intelectual revolucionario se viese atrapado de ese m odo en la principal alienación de los filósofos en una sociedad de clases. identificando a los hom bres con cosas.. 31).

Lo que L enin m ás tem ía era que se im pusiese la súbita "pasión de m ando". pero éste no consistía en unir las cuestiones filosóficas y políticas que los marxistas rusos estaban debatiendo. que da p or tierra con el m ito ideologista com unista y occidental del "partidism o en filosofía" en Lenin: A fin de llegar a esta interpretación. porque no fue sólo a propósito de la cuestión nacional. la tendencia a reescribir la historia. 76-89. A m enos que ellos p racticasen el nuevo universal concreto. pp. VIII. vol. De todas las revisiones "teóricas" de Stalin. la que hace a nuestro tem a es su distorsionada concepción del pa rtiin o st ("partidism o") en filosofía. El profesor Leszek Kolakowski. existe un trabajo m uy am plio y erudito acerca de la relación de la filosofía soviética con la ciencia. precisam ente. 218 David Joravsky. 34. tan característica de esta época del capitalismo de Estado. Soviet marxism and natural science. "sin excepción". en el gobierno del Estado. no sugieren nunca lo que [Bertram] Wolfe y los estudiosos soviéticos atribuyen a Lenin. Las dos secciones más importantes para nuestro estudio son "Lenin and the Partyness of Philosophy". 320. además uno debe desdeñar el hecho de que las fuentes originales. estarían condenados: Todos los ciudadanos sin excepción deben actuar como jueces y participar en el gobierno del país. que representó un . incluyendo el mismo Materialismo y empiriocriticismo. Y el partido habría seguram ente de degenerarse: "pensar que no habrem os de retroceder es utópico". Las fuentes demuestran que él tenía un objetivo político al escribir ese libro. por un partido . consistía en separarlas. Esta tarea es tremendamente dificultosa. sin excepción. una sociedad de capitalism o de Estado. esta relación entre teoría y práctica. p. Y lo más importante para nosotros es enrolar a todos los trabajadores. pp. 1917-1932. que él y sus herederos atribuyeron a Lenin.218 217 Selected works. afecta también a algunos autores que participaron en revoluciones contra el dominio del capitalismo ruso de Estado en Europa oriental. 24-44. ni para ocuparnos de la usurpación del poder por parte de Stalin. p.217 N o es éste el lugar adecuado para analizar la verdadera transform ación objetiva del Estado de los trabajadores en su opuesto.L a relación m ás difícil de lograr una vez conquistado el poder es. y "The Cultural Revolution and Marxist Philosophers". sino especialm ente en relación con las m asas trabajadoras que se abrió un abism o entre los bolcheviques en el poder y el pueblo trabajador. Pero el socialismo no puede ser introducido por una minoría. Por fantástico que parezca. A fortunadam ente.

Lenin no tuvo el coraje de decir abiertam ente que había desechado. en 1947. de todos modos ignoraríamos adónde quiere ir a parar Kolakowsky ahora que se ha liberado de "la cárcel del temor servil" (p. sino m ás bien la dualidad de la herencia filosófica. el único fruto visible de su coraje y su rigurosísima filosofía es esta tesis: "Los rasgos típicos de los escritos filosóficos de Lenin —la indiferencia frente al argumento y los análisis. acopladas al "leninismo") en su afirmación de que "nadie discute allí [en Rusia] la sancta simplicitas de las categorías leninistas y zhdanovistas" (p. que siempre lo agobiaron. ahora que se ha convertido en emigrado en "Occidente". En "The Fate of Marxism in East Europe" ni siquiera menciona los Cuadernos filosóficos de Lenin. N o necesitam os m olestarnos aquí p or refutar ciertas explicaciones sim plistas de estos actos. . No se ve claro adónde lo ha conducido su "liberación" de las "ataduras de la ortodoxia leninista". de junio de 1970. Londres.N o hay huella alguna de partidism o en los C uadernos filosóficos.. si bien es muy evidente que las opiniones filosóficas de este autor. ni siquiera el antiguo concepto del "partido del idealism o" o del "partido del m aterialism o".. pero en todo caso no ha «ido a algo tan sencillo como la verdad cuando tiene que referirse a la apertura filosófica de Lenin. 176). Además de ese blanco de la memoria. de enterrar "definitivamente" la dialéctica.. infringe la simple cronología cuando incorpora "las categorías zhdanovistas" (sin hablar de las stalinianas. com o la ofrecida p or un ex bolchevique de la prim era hora cuando escribió lo siguiente: "Y sin em bargo. traducción inglesa de Paul Rosta y Brian Pearce. por inútiles ciertas partes m uy sustanciales de su filosofía de 1908. y la ausencia de esfuerzos para comprender el contenido del pensamiento de los adversarios. Encounters with Lenin. la reducción del interés filosófico a lo que parece tener importancia política y puede servir para acentuar la unidad dogmática del partido. 256."219 L a razón de que sus Cuadernos filosóficos fuesen papel destacado en el "octubre polaco" (1956) y en el renovado fermento intelectual de la década siguiente (1966). Lo que nos interesa no es el m onstruoso m ito del partidism o en filosofía. " (p.". 1968. y adem ás reeditó su propio libro M aterialism o y em piriocriticism o. ha escrito un curiosísimo artículo de discusión y polémica para la Slavic Review. 176). L enin aconsejó a la juventud soviética estudiar "todo lo que Plejánov escribió sobre filosofía. 177). han llegado a provocar en él una auténtica fobia. Ahora que vive en países en los cuales proliferan "los más amplios conjuntos de pensamientos". por todo lo cual fue expulsado del Partido Comunista. y la total oposición entre el retorno a la dialéctica hegeliana de Lenin en 1914 y la orden de Zhdanov a los teóricos rusos. Lejos de proclam ar públicam ente su repudio filosófico a Plejánov. University Press. o la ruptura con su propio pasado filosófico. p. 219 Nikolay Valentinov. donde los filósofos vivos han llegado a "habituarse a la tediosa labor del análisis conceptual". Aunque no nos tomáramos el trabajo de considerar los hechos..

Lo empírico concreto es algo que corresponde al orden del ser (Sein). Este mundo real. incluyendo lo que Lenin llam aba el atraso cultural.anotaciones "privadas" es a la vez m ás sim ple y m ás com pleja. surgir a través del crecimiento. de Hegel. de Ilyin.. M aterialism o y em piriocriticism o. y Adoratsky. objetivo (Wirklichkeit). y dem asiadas fueron las revoluciones abortadas y perdidas en otras partes. y nada tiene que ver con una supuesta falta de coraje. objetivo. porque uno advierte la razón por la cual el análisis hegeliano de lo concreto influye tanto sobre Lenin: "Quien desee comprender y asimilar adecuadamente las enseñanzas filosóficas de Hegel. con el argum ento de que se trata de m eras "notas" que "nunca estuvieron 220 En los archivos del Instituto Lenin correspondientes a 1920. a la form ulación de etapas. algo existente (Existenz). continuaba sus lecturas hegelianas aun en plena ham bruna 220 Lo im presionó tanto el libro de Ilyin sobre H egel 221 que. Pero ¿ello excusa la incapacidad para encarar los Cuadernos filo só fico s. así como obras de Labriola. sin em bargo. existencias (Existenzen). y la Fenomenología del espíritu.. es también el mundo concreto. XII). «Crescere» significa «crecer»: «concrescere». son "interesantes". realidades: el mundo «objetivo» es un dominio de «objetividad». cuando finalmente se los publicó en 1929 (Leninsky Sbornik. D em asiado breves fueron los años entre 1914 y 1917." . L a dualidad de la herencia filosófica de Lenin es evidente. un mundo integral de cosas (Dinge. el término «concreto» viene del latín «concrescere». Sachen). y luego. ante todo debe explicarse la relación de este autor con el mundo empírico concreto. se refieren ambos a los registros del Instituto Lenin. en su Introducción a los Cuadernos. las notas de Lenin tienen "gran importancia". entre 1917 y 1923. cristalizar. y cuándo? Prim ero uno leía a Plejánov y luego. sin decir una palabra de las intrigas que determinaron la demora de la publicación. se dedican a desgranar trillados elogios que no significan nada. las obras de Ilyin son particularmente esclarecedoras. Por lo tanto. ¿Qué estudiar.. algo real (Realitat). IX). en lo profundo de los recovecos del tiem po. L a tragedia está en otra parte. 221 En este sentido. los objetivos y los subjetivos. Lenin m ism o. lo concreto en Hegel significa ante todo crecer conjuntamente. en su Prefacio a la edición de 1933 (LeninskiySbornik. D em asiado tem eraria fue la revolución de octubre en Rusia. Se tendía. pero sólo de lo concreto-empírico. y La filosofía de Hegel como doctrina de lo concreto de Dios y el hombre. Deborin. D em asiado abrum adores eran los problem as concretos de este gran evento histórico. algo Dasein.. Lenin intervino para sacarlo de la cárcel. de la revolución y de la contrarrevolución. entonces. consta que Lenin pidió las traducciones rusas de la Lógica. En su totalidad esta realidad forma un mundo. contienen "orientaciones acerca de la dirección que debería seguir la ulterior elaboración de la dialéctica materialista". aunque el autor era religioso y enemigo del Estado soviético.

rudos y desleales de Stalin. 223 Véase también el modo en que Lenin resumió su posición en "Notas sobre la cuestión de las nacionalidades": "la estructura a la cual denominamos nuestra. 2) Tomando como base el método de Marx de aplicación de la dialéctica hegeliana concebida con criterio materialista. la dialéctica que Marx aplicó prácticamente en su libro El capital y en sus obras históricas y políticas. las "notas privadas" de Lenin lo condujeron a concentrarse sobre la dialéctica. Es im posible negar las tareas públicas que Lenin estableció claram ente para los editores del órgano filosófico recientem ente fundado. y durante los últimos cinco años no hemos podido eliminarla. es incapaz de defender a los no rusos de los ataques de ese hombre realmente ruso. de hecho nos es bastante ajena.. que se prolongó hasta los prim eros m eses de 1923 y la últim a de sus grandes batallas contra la cúpula dirigente. para todos los m arxistas. dirigidos principalm ente contra los georgianos. es decir. 606) [Ibid.. Compárese este pasaje con la posición del filósofo comunista francés Louis Althusser. vol. vol. XI. imprimir extractos de las principales obras de Hegel [. es una olla podrida de elementos burgueses y zaristas. 77.]. en esencia un granuja y un tirano. es decir.. p. el grupo de editores y colaboradores de la revista Bajo la Bandera del Marxismo debería ser una suerte de sociedad de materialistas amigos de la dialéctica hegeliana. p. P o d Znam enom M arxizjm a (Bajo la Bandera del M arxism o). el típico burócrata ruso" (Collected works. nosotros podemos y debemos tratar su dialéctica desde todos los ángulos. el chovinista gran ruso. 3) En mi opinión. quien proclama que "hoy un fantasma tiene una importancia más fundamental que cualquier otro: la sombra de Hegel. 36. es decir. sobre la dialéctica hegeliana. 223 N o fue casual que Bujarin sustentara la m ism a posición sobre la cuestión nacional. . 36." (Lenin and philosophy and other essays). Devolver este fantasma a la noche..dedicadas a la publicación".222 C orría 1922... 222 Selected works. el año de su actividad intelectual m ás intensa. en el sentido de elaborar una "sólida base filosófica" que él explicaba como: 1) El estudio sistemático de la dialéctica hegeliana desde un punto de vista materialista. pp.. 78. contra los actos brutales. vol. sobre todo. no sería m ás que "ociosa especulación" llegar a la conclusión de que Lenin queda seguir una vía y no otra? N adie puede negar la verdad de que m ientras la concentración de Plejánov sobre el m aterialism o lo condujo a los m aterialistas de los siglos xvii y xvm . una vez m ás sobre la cuestión nacional ("raspad a un com unista y encontraréis un gran chovinista ruso " ) . 485]. por lo tanto. y de que.

19.. se lo considera también. "com prender la dialéctica" se había convertido en el p o n s asini para Lenin. n. 475. pero sus opiniones teóricas sólo con grandes reservas pueden considerarse totalmente marxistas. 595).M ientras se debatía en la agonía — no sólo agonía física sino tam bién sufrim iento agónico por la tem prana burocratización del Estado de los trabajadores y su tendencia a "retroceder hacia el capitalism o"— Lenin hizo una valoración de sus codirigentes. a una difusión tal de la m entalidad adm inistrativa.] Antonio Gramsci. "no com prender la dialéctica" había llegado a ser algo fundam ental. 1966): "Bujarin es no sólo un teórico del partido muy valioso e importante. merecidamente. p. que no conoció el Testamento de Lenin. tendían m ás bien a frenar que a im pulsar 224 Cito The suppressed testament o f Lenin. escribió una crítica muy profunda del Materialismo histórico de Bujarin. el preferido de todo el partido. llamando la atención sobre la ausencia total de "cualquier forma de tratamiento de la dialéctica". p.] . sin embargo. y al hecho de que las ideas del principal teórico no eran dialécticas y. porque hay en él algo de escolástico (no ha estudiado nunca y pienso que jamás ha entendido del todo la dialéctica) . pues hay en su persona algo escolástico (nunca estudió la dialéctica. Evidentem ente. sino que además es considerado. en su conjunto. Lo que aquí viene al caso es lo que dice de Bujarin: Bujarin no es sólo el teórico más valioso y destacado del partido. sus conceptos teóricos sólo pueden ser considerados cabalmente marxistas con la mayor reserva. 36. celebrado en Londres en 1931. 224 Evidentem ente. Gramsci sostuvo que la dialéctica había sido "rebajada de la condición de doctrina de la conciencia y la sustancia íntima de la historia y la ciencia política. En sus Notas críticas sobre una tentativa de "Ensayo popular de sociología" también criticó la memoria "Teoría y práctica desde el punto de vista del materialismo dialéctico". y veía que todos estos rasgos se desarrollaban y creaban problem as porque. por lo tanto. publicado por Trotsky. Como jefe del prim er Estado obrero de la historia. vol. Rogamos comparar con la traducción actual (Moscú. que tanto los bolcheviques com o los no bolcheviques reclam aban la estatización de los sindicatos. tam poco "cabalm ente m arxistas". [Ibid. el favorito de todo el partido. a la de subespecie de la lógica formal y el escolasticismo elemental". con razón. Cuadernos de Pasado y Presente. y esta consideración no era una abstracción cuando se la usaba para caracterizar al principal teórico del partido. presentada por Bujarin en el Congreso Internacional de Historia de la Ciencia y la Tecnología. y creo que nunca llegó a entenderla del todo)" (vol. 36. en su T estam ento. [Véase las notas de Gramsci en Gramsci y las ciencias sociales. Lenin asistía al surgim iento de la burocratización y el chovinism o.

la capacidad creadora de las m asas. perm itiendo al m ismo tiem po que continúe siendo un "galim atías" para los no iniciados. Está en la naturaleza de la verdad. esperaba entre bam balinas aquella terrible doble tram pa: por un lado. y por otro. que los dirigentes se apresuraron a llenar con alternativas. el nuevo salvavidas estatal del capitalism o. y podría haber agregado: "aunque sólo sea turbiam ente". am bos polos encuentran conveniente m antener separado lo que la historia h a unido: H egel y M arx. . y para lograr después que esta obra estuviese "más allá" de su capacidad de com prensión. y el "oeste" desdeñe la condición de filósofo no profesional de Lenin. Pero él no podía saber todo lo que una época de capitalism o de Estado puede excretar para ocultar la verdad aunque ésta intente aflorar. Con la m uerte de Lenin. Sólo la sensación de este peligro podría haber im pulsado a Lenin a caracterizar tan agudam ente a los que en ese m om ento conducían la m ayor revolución proletaria de la historia. abrirse paso cuando "llega el m om ento". Y aunque el "este" se incline ante el fundador de su Estado. un vacío teórico. N o hizo falta conspiración alguna entre el "este" y el "oeste" para m antener a los Cuadernos filosóficos de Lenin fuera del alcance de las m asas. Hegel y Lenin. Está en la naturaleza de la m entalidad adm inistrativa de nuestra autom atizada época de capitalism o de Estado ver en la filosofía hegeliana el reducto privado de los que "saben". decía Hegel.

Segunda Parte Alternativas .

Todas las fuerzas dem ocráticas. o las grandes huelgas con ocupación de fábricas en Francia. a la m uerte de Lenin en 1924. que frustraron el intento del fascismo nativo de asum ir el poder. el capitalism o europeo obtuvo un respiro. Todo estaba convirtiéndose en su contrario. A principios de la década de 1930 com enzó la desintegración de la econom ía. colofón definitivo de la quiebra del capitalism o. y al poder del capitalism o norteam ericano. pronto fue aplastada. E ra evidente que la civilización había llegado al térm ino de algo. Las grandes huelgas de brazos caídos determ inaron la creación del CIO en Estados Unidos. y crearon un gobierno de frente popular. L a gran crisis desorganizó el m undo.destrucción. sino tam bién porque el dom inio del stalinism o sobre el gobierno del frente popular sofocó la espontaneidad de las m asas. Pero no bastó para interrum pir la larga m archa del capitalism o m undial hacia la auto. incluidos los anarquistas. en los Estados dem ocráticos tanto com o en los fascistas. El episodio m ás gigantesco y fecundo. la revolución proletaria directa que sobrevino en España. P or otra parte.INTRODUCCIÓN En vísperas de la Segunda Guerra Mundial: Crisis de la economía y el pensamiento G racias a la derrota de todas las revoluciones que se desarrollaron en la estela de la triunfante revolución rusa. cedió el lugar en un país tras otro a la intervención estatal en la economía. Con la victoria del nazism o en 1933 se vio claram ente dónde se m anifestaba la barbarie suprema: no en las regiones rem otas o "atrasadas" del m undo. se sintieron tan satisfechos de recibir arm as de R usia (pese a que las pagaron con oro) que ninguna denunció el papel crim inal del stalinismo. sino en el corazón de la "Europa civilizada" y avanzada desde el punto de vista tecnológico. el proletariado trató de liberarse del letal dom inio capitalista en una serie de explosiones espontáneas. no atinaron a crear u na nueva categoría a partir . la política y el pensam iento. En la esfera económ ica. por ejem plo la breve resistencia austríaca al A nschluss con Hitler. En cuanto a los teóricos revolucionarios que en efecto se opusieron a los stalinistas y que no se forjaban ilusiones acerca de la "naturaleza revolucionaria" del gobierno del frente popular. el caos era tan abrum ador — y el ejército de m illones y de decenas de m illones de desocupados m anifestaba tal espíritu de rebeldía— que el capitalism o com petitivo. no sólo a causa de la victoria del fascism o.

culm inó en la firm a del pacto H itler-Stalin. no encontró nada m ás revolucionario que pedir a los trabajadores que defendiesen a R usia com o un "Estado obrero. Es decir. apropiada culm inación del desarrollo retrógrado de R usia — un proceso que internam ente llevó al atroz desenlace de los procesos m ás fraudulentos de la historia. a ninguno se le ocurrió que el m odo en que los trabajadores españoles ocupaban las fábricas en el calor m ism o de la lucha contra el fascism o revelaba una nueva dialéctica de la liberación. no se intentó establecer una relación nueva y sem ejante de la teoría con la práctica. C hina com unista. el aparato del Estado había absorbido no sólo a la econom ía sino tam bién a los sindicatos. Cuando estalló la segunda guerra m undial. En cam bio. ni por falta de estudios estadísticos de la econom ía y de una serie interm inable de tesis políticas. com o preparación necesaria en vista de la revolución proletaria y una nueva T ercera Internacional. . sino incluso León Trotsky. donde el planeam iento estatal era total. aunque degenerado". h a conferido debidam ente el sello de "m arxista-leninista" a la designación de R usia com o una sociedad regida por el capitalism o de Estado. no porque faltase una lucha de vida o m uerte a causa de la usurpación de la herencia de Lenin por Stalin. no sólo la R usia staliniana y los así llam ados soviets chinos de M ao. Puede afirm arse más bien que hubo un vacío porque. que había com batido a la burocracia stalinista durante m ás de una década. ni se levantó una bandera revolucionaria esencialm ente nueva. Se aherrojó a los trabajadores con la "legislación obrera" m ás draconianam ente antiobrera. El vacío teórico existente en el m ovim iento m arxista desde la m uerte de Lenin no había sido llenado. y que esa com binación de la econom ía y la política era la nueva form a de dom inio obrero. sin olvidar los cam pos de trabajo forzado. desde León T rotsky para abajo. y en el plano de la política exterior. que perm itió la iniciación de la segunda guerra m undial. cuando la designación de R usia com o parte integral de la nueva etapa del desarrollo capitalista m undial habría determ inado una diferencia decisiva en la estrategia de la revolución m undial. y debía convertirse tam bién en la base de la nueva teoría. A hora que un poder estatal. los antagonistas no atinaron a considerar el m ovim iento de las m asas ni la razón de la ruptura de Lenin con su pasado filosófico.de los actos espontáneos de las m asas. N o tenía ese carácter en tiem pos del pacto H itler-Stalin. En Rusia. esta expresión se h a convertido en auténtico clisé. y a la liquidación del "Estado m ayor general de la revolución rusa".

debem os abordar las diferencias dialécticas que se m anifestaron inicialm ente en los distintos m odos en que Lenin y Trotsky se prepararon teóricam ente para afrontar el destino histórico. y por su parte M ao. . Trotsky erró en su afirm ación de que la revolución había "liquidado" las diferencias teóricas. cuando la tendencia bolchevique se forjó com o organización. Finalm ente. P or eso Lenin.L a propiedad estatal. "el partido" — tales eran los fetiches por los cuales los trabajadores del m undo debían ofrendar la vida. "si no a través de Berlín. duros y difíciles de 1903 a 1917. de m odo que ésta sobrevendría. Pero desde las vísperas de la revolución de octubre hasta la m uerte de Lenin. determ inó que el proletariado se subordinara al ejército cam pesino y que se aceptara a la burguesía nacional. Dicho de otro m odo. Trotsky la com batió acre. entonces y ahora (desde el conflicto chinosoviético) estaba dem asiado ocupado chinoizando las teorías de Stalin. Am bos fueron m arxistas revolucionarios. incansable y tem erariam ente. H acia la época de la revolución de octubre los dos pertenecían a una m ism a organización. Con el fin de com prender el m ovim iento de la trasform ación en su contrario en el seno de la revolución. M ás bien fue un sustituto integral de la revolución proletaria. En lugar de establecer en la estrategia de la revolución m undial contem poránea una división tan fundam ental com o la que planteó Lenin durante la prim era guerra m undial con su consigna "Convertir la guerra im perialista en guerra civil". León Trotsky (quien pronto sería asesinado por la N K V D ) se convirtió en uno de los extrem os com plem entarios de la R usia de Stalin. durante la revolución. en virtud del cual las guerrillas cam pesinas rodean a las ciudades. no hubo diferencias entre ellos acerca de la "cuestión organizativa". Pero acertaba en la afirm ación de que había "liquidado" las diferencias organizativas. Pero la chinoización no fue una m era aplicación "táctica" del "bloque de las cuatro clases". Trotsky se equivocaba al creer que la sem ejanza de posiciones políticas y la fusión organizativa im plicaba una unidad de m etodología. de m odo que poco podía preocuparse de explorar nuevas fronteras teóricas. Este concepto original. Es cierto que durante los años largos. la dialéctica de la revolución concreta y su lim itación indujo a Lenin a m odificar su concepto de la revolución m undial futura. dijo de Trotsky que era el "m ejor bolchevique". A partir de la dialéctica de dicha relación Lenin había creado nuevos puntos teóricos de desarrollo. entonces a través de Pekín". Tam poco fue una superposición de la cultura china a un análisis de clases. de la relación de la filosofía con la revolución. el plan estatal.

son todos problem as que de ningún m odo configuran una relación unívoca. la dialéctica de una teoría de la revolución y la dialéctica de la autoliberación no se estorban m utuam ente. N o se trata de que nadie. Sin em bargo. pero siem pre en una actitud de firm e "com prom iso" con la filosofía y la revolución. y com o si aun en el supuesto de que la teoría fuese necesaria pudiera incorporársela "de pasada". creyese en la posibilidad de que una teoría trascendiera la situación m undial objetiva. y las opiniones del propio T rotsky habrían conducido a la victoria. porque fue el vocero de una generación casi entera. a nuestro juicio. El problem a consiste siem pre en determ inar de qué m odo una teoría de la revolución afronta el desafío contem poráneo. En tal caso pueden desarrollarse en lo concreto las nuevas fuerzas revolucionarias com o Razón. L a abortada quasi revolución de m ayo de 1968 en París les ha enseñado ahora una cosa: no pueden prescindir de la teoría. es necesario considerar su figura cuando se analizan alternativas. fue responsable de la derrota de la revolución china de 1925-1927. y m ucho m enos fue un líder y un revolucionario profesional de la jerarquía de T rotsky o M ao. la prim era generación de la posguerra que intentó sim ultáneam ente estar fuera del partido com unista y en su seno. en detrim ento de Trotsky. no el concepto — trotskysta o m aoísta— del liderazgo. en la dialéctica de la razón y al m argen. fue responsable de la orientación errónea de la revolución china. Es cierto que Sartre nunca form ó parte del m ovim iento de m asas. a ju icio de Trotsky. Stalin fue el único traidor. A llí donde el punto de partida y el punto de retorno es el Sujeto que se autodesarrolla.Estas tesis m antuvieron una vida latente. En qué m edida la incapacidad para desarrollar las consecuencias de los nuevos puntos de partida en el cam po de la teoría. De todos m odos. . L a tercera alternativa a la dialéctica de la liberación a la cual nos referirem os en esta parte de Filosofía y revolución es el existencialism o sartreano. Lo que im pide a un revolucionario — y Trotsky fue ciertam ente un gran revolucionario— abordar el análisis dialéctico de una revolución es. De ahí que sea im perativo explorar el vacío teórico. delineados en la Tercera Internacional de 1920. en qué m edida la situación objetiva "en sí m isma" determ inó el fracaso de la revolución. Fue un extraño que se acercó a m irar. sino un concepto del Sujeto autodesarrollado cuando las m asas son el Sujeto. U na nueva generación inició la década de 1960 com o si una actividad infatigable fuese lo único que se necesitaba para destruir el viejo régim en. centrado en Europa o en China. ni siquiera Trotsky. en qué m edida el ascenso de Stalin. del m ism o m odo que no pueden abstenerse de la autoactividad.

(D esarrollarem os m ás detenidam ente este punto en la Tercera parte. apartándonos de la dialéctica de H egel-M arx-Lenin para llevarnos a los peligrosos desvíos de Trotsky-M ao-Sartre.En realidad. L a m entalidad de los habitantes de nuestra época del capitalism o de Estado tiene vínculos tan firm es con las raíces socioeconóm icas del sistem a que aun para los intelectuales que se oponen absolutam ente al régim en es casi im posible evitar la gravitación del factor "m aterialista".) Y ahora que el "pensam iento" de M ao h a sido endiosado y cosificado en el "Librito Rojo". su presencia no sólo dice m uchísim o acerca del vacío teórico. que los aleja de la revolución. los m ism os que desem bocaron en los procesos casi dialécticos y casi revolucionarios de fines de la década de 1960. la atracción del "pensam iento de M ao Tse-tung" apenas ha dism inuido incluso después que la C hina m aoísta extendió la alfom bra roja para recibir a N ixon. . A m enaza absorbernos a todos.

148 .

explicó Trotsky. la prensa burguesa publicó "rumores" en el sentido de que Stalin nunca había sido revolucionario. En la culminación de los procesos fraguados de Moscú contra él. que pasó de revolucionario a dirigente de la burocracia reaccionaria. Si Trotsky insistió en su adhesión a Rusia. Desde su juventud Stalin fue revolucionario. En el m om ento m ism o en que el pico del asesino de la N K V D le perforaba el cráneo. no fue por subjetivism o. ni porque fuera "el hom bre de octubre" (como lo llam aban afectuosam ente sus partidarios). las privaciones del exilio que Stalin infligió a T rotsky poco después de la m uerte de Lenin.Capítulo 4 León Trotsky como Teórico En todos los sistemas dualistas.. y continuó levantando la bandera de su defensa incluso después del pacto H itler-Stalin.225 Los análisis de Trotsky tienen fundam entos objetivos." . No atribuyo la más mínima seriedad a estos rumores. Trotsky 225 Una experiencia personal puede contribuir a demostrar la falta de subjetividad de Trotsky. y en cambio hable sido siempre un agente provocador zarista que simplemente buscaba vengarse. y de que ahora se está vengando de sus antiguos enemigos. el defecto fundam ental se m anifiesta en la inconsecuencia que consiste en unificar en cierto m om ento lo que un m om ento se había afirm ado que de ningún m odo podía unificarse. gran parte de lo que se ha escrito acerca de Trotsky tiene cierto sabor de subjetividad.. fue por razones que a su juicio tenían validez objetiva. y lo es sobre todo en el terreno de la m etodología. que refutaba las acusaciones stalinistas. Si erró en su análisis del carácter de clase de la U nión Soviética. Recomponer su biografía ex post facto implica caricaturizar al actual Stalin. Así lo atestiguan todos los hechos de su vida. Insistió en agregar una posdata al artículo del día. A causa de la aureola heroica del ex com isario de guerra. Hegel L a verdad siem pre es concreta. y dictó lo siguiente: "En la prensa se han difundido noticias en el sentido de que Stalin habría sido un agente provocador durante la época zarista. "¡Pero Stalin fue revolucionario!". N ada m ás lejos de la verdad . y las calum nias que se volcaron sobre él hasta el día de su m uerte a m anos de un asesino de la N K V D . y tam bién se atribuye subjetividad al propio Trotsky. que se convierte en el ám bito de la coherencia interna de la filosofía y la revolución.

para determ inar el resultado de la teo ría confrontada con la realidad. En la etapa siguiente estará en juego toda la posición de Rusia en el mundo. en ese trabajo. afirmó que el proletariado no debe detenerse en el punto en que ayuda a la burguesía a destruir al feudalism o. es decir. antes de conquistar el poder en un país de tecnología avanzada. es un m aestro severo. en una serie de artículos acerca de la guerra rusojaponesa titulados L a guerra y la revolución. sino lo que es m ucho más im portante. y por otra por el concepto Estado obrero = propiedad nacionalizada. en las circunstancias m uy distintas de la guerra rusojaponesa. La teoría de la revolución permanente E n 1904. la paciencia. en el sentido de que el proletariado. el dualism o del trotskysm o estaba determ inado por una parte por el concepto de revolución m undial. subyacía el dualism o de la práctica de la dialéctica de Trotsky. podía alcanzarlo en la atrasada Rusia. El período de 1904 a 1940 sin duda es suficientem ente prolongado. en 1850. y que por lo contrario la revolución debe proseguir de un m odo "perm anente" hasta la realización del socialism o. pero tenía raíces más profundas en la m etodología m ism a de la teoría m ás original de Trotsky. la guerra culminará . Parvus había escrito: La guerra ha comenzado en Manchuria y Corea. la propiedad nacionalizada. pero ya se ha convertido en un conflicto por el liderazgo de Extremo Oriente. en la universalización de lo particular. la teoría m arxista original. La teoría m arxista es a tal extrem o inseparable de la realidad y la filosofía que p or brillante que sea el pronóstico — y la predicción form ulada en 1905. se la denom inó la "teoría de Parvus y Trotsky". L a teoría de la revolución perm anente fue form ulada inicialm ente por M arx en su M ensaje a la L iga Com unista. A. después de analizar el fracaso de las revoluciones de 1848. Cuando se elevó esta afirm ación al nivel de la teoría. L a teoría. la seriedad y el padecim iento de lo negativo". D icho de otro m odo. aunque degenerado".continuaba afirm ando que R usia era "un Estado obrero. fue sin duda un pronóstico brillante— no puede sustituir a lo que H egel denom inó "el esfuerzo. m ucho antes de que no atinara a percibir la trasform ación de la propiedad estatal en su contrario. no sólo para com probar "el padecim iento" (o su ausencia) de "lo negativo". había desarrollado la teoría de la revolución perm anente sin un Sujeto autodesarrollado. L a reducción del concepto m ism o de socialism o a la propiedad estatal se funda en u na m etodología que. P or lo tanto.

.. Zeman y W. y en mi caso trasform ó evidentem ente el carácter de la conquista del poder por el proletariado. Henry Holt and Co. reconoció sin dificultad que el análisis de Parvus "me acercó a los problem as de la revolución social. El ensayo de ochenta páginas acerca del papel de vanguardia del proletariado. B. Y es muy posible que el proletariado ruso represente el papel de vanguardia de la revolución socialista. 1918. en esp. Oxford University Press. Con todo derecho podem os considerarla un resultado original en este proceso. B. pp.con la modificación del equilibrio político del mundo. doce años m enor que Parvus. Our revolution. 1937 [hay edic. 142-143. Nueva York. 8 6 . elevó el pronóstico al nivel de la teoría.. 227 León Trotsky. Simon and Schuster.226 En M i vida Trotsky. La esencia de la mayoría de estos enunciados aparece en una recopilación de Trotsky que forma el apéndice 3 del volumen II. la función subordinada del cam pesinado. Hemos demostrado más arriba que las premisas objetivas de la revolución socialista ya fueron creadas por el desarrollo económico de los países capitalistas avanzados. fruto de la revolución de 1905. The merchant o f revolution. en esp. 104 [hay edic. y por vez primera 226 Citado por Isaac Deutscher en The prophet armed. El marxismo es sobre todo un método de análisis —no de análisis de textos. 84... Nueva York. . y especialmente de la población rural. Scharlau.. p. se convirtió en m ateria de controversia m ucho antes de que Stalin acusara a Trotsky de "subestim ar al cam pesinado". Nueva York. una serie de artículos escritos entre 1904 y 1906 que culm inaron en las tesis de Resultados y perspectivas. Ann Arbor.] Este material fue reproducido en un solo volumen en rústica por la University of Michigan Press. De todos m odos.. 1957. Muchos elementos de las masas trabajadoras. "Historie references on the theory of permanent revolution". el problem a del "apoyo estatal del proletariado europeo". 1965. The history o f the Russian revolution. Londres. sino de análisis de las relaciones sociales.. su obra 1905. 136-137. 1954. y la interrelación de R usia con la revolución europea. la que dejó de ser una m eta «final» inalcanzable para convertirse en la tarea práctica contem poránea". se incorporarán a la revolución. A. Oxford University Press. 96. V eam os las tesis principales según las escribió el propio T rotsky :227 En un país económicamente más atrasado el proletariado puede acceder al poder antes que en un país capitalista avanzado.] Véase también la biografía de Parvus. por Z..

228 Tales son las principales tesis de la fam osa teoría de la revolución perm anente. ni convertir su dominio temporario en dictadura socialista duradera. no carece de im portancia el hecho de que T rotsky nunca utilizó la teoría como base de una tendencia o un grupo. según se las form uló en 1904-1906. y de que el propio Trotsky no propusiera la teo ría en 1917. Pathfinder. 1941. . Pioneer.. Harper & Row. que incluye un prefacio especial a la edición norteamericana. la mayoría de las opiniones de Trotsky acerca de la revolución permanente puede obtenerse en inglés. L a elección del arm a teórica — la teoría de la revolución perm anente— fue iniciativa de Stalin y no de Trotsky.. 1970. estos materiales se reproducen y actualizan en su Introducción a The tragedy o f the chínese revolution (1937). Toda la teoría se resume integralmente en el folleto The Permanent Revolution [hay edic. la destrucción del conservadurismo socialista. de Harold Isaacs. Una revolución en el este infunde idealismo revolucionario al proletariado occidental y estimula en sus enemigos el deseo de hablar "ruso" . 228 Aunque dispersas. Sin em bargo.]. y se las repitió constantem ente durante casi treinta y cinco años — es decir. 1932. El propósito de todos los partidos socialistas es revolucionar la mente de los trabajadores del mismo modo que el desarrollo del capitalismo ha revolucionado las relaciones sociales. Puede afirm arse que en el ám bito de la teoría toda su vida fue una serie de notas a estas tesis de 1904-1906. no cabe duda de que una revolución socialista en Occidente nos permitiría convertir la supremacía temporaria de la clase obrera directamente en dictadura socialista.. Nueva York. con apéndices de Zinóviev. La mayoría de las publicaciones de la obra de Trotsky por Pioneer Press pueden obtenerse por intermedio de Pathfinder Press. si bien éste se apresuró a aceptar el reto desde el com ienzo de la lucha con Stalin. durante el resto de la vida de Trotsky.]. la trasformación en cuestión inmediata de la disputa clara y franca entre las fuerzas proletarias y la reacción capitalista. Sin el apoyo estatal directo del proletariado europeo la clase obrera de Rusia no puede conservar el poder. La colosal influencia de la revolución rusa se manifiesta en la liquidación de las rutinas partidarias.. Vuyovitch.. en esp. véase Problems o f the chínese revolution [hay edic. Nueva York. En cambio. Nueva York.. en esp. Además de los trabajos enunciados en la nota 3.. traducción inglesa de Max Schachtman.adquirirán organización política sólo después que el proletariado urbano haya asumido las riendas del gobierno. Finalmente.. Nassunov y otros. se hallará una reformulación de la posición en el apéndice al Stalin.

tam poco el proletariado era un Sujeto autodesarrollado. Como vim os en el capítulo precedente. Trotsky pretende dem ostrar que su posición acerca del cam pesinado derivó de su posición acerca del papel de vanguardia del proletariado. no porque Lenin dudase del papel de vanguardia del proletariado y no tem iese los instintos de propiedad privada del cam pesinado. que reveló el hecho chocante de que el m arxism o oficial había traicionado al proletariado. ante la posibilidad de que la continuación de octubre en escala m undial se hiciese "a través de Pekín m ás que a través de Berlín". Define el "revolucionarism o abstracto" que para Lenin era el enem igo m etodológico tanto después del triunfo com o antes. de que ella lo "dirigiese" antes de conquistar el poder estatal y después. Lo que se discutía era el papel de las m asas. Este enfoque culm inó cuando estalló la prim era guerra m undial. Era necesario elaborar una nueva relación de la filosofía con la revolución. Tam poco se refirió al papel de vanguardia del proletariado. no sólo en R usia sino tam bién en China. tanto en la derrota com o en la victoria.L a disputa no aludió a la situación de la econom ía m undial. A juicio de Trotsky. era una fuerza. no sólo en 1905 y 1917 sino en 1927 y 1937. ni a la ley del desarrollo com binado que había perm itido que un país atrasado como R usia tuviese un proletariado concentrado. de m odo que el socialism o se convirtiera en "sistem a m undial". Lenin consideraba que cualquier com entario acerca de la revolución que no dejara abierta esta cuestión era "abstracto". sum inistrada p or los países de m ás avanzada tecnología. "verbalista" y "vacío". Y com o esta cuestión es fundam ental tam bién en nuestra época. Como la m ayoría de la población rusa era cam pesina. por lo contrario. ni a su necesidad de "ayuda estatal". De ahí que haya intentado elaborar nuevos puntos de partida teóricos. Y este hecho tiene m ucha m ás im portancia que las calum nias stalinistas. dicha . El concepto de Sujeto es esencial para la dialéctica de la revolución. pero en realidad. desde el com ienzo m ism o su concepción del papel del proletariado se vio viciada por las m ism as abstracciones que viciaron su concepto del cam pesinado. Sea cual fuere la m otivación que llevó a Stalin a elegir "la subestim ación del cam pesinado" — y seguram ente lo hizo con el propósito de derrotar a Trotsky. y nada tuvo que ver con la posición supuestam ente "correcta" de Stalin— en todo caso es indudable que el concepto de Trotsky acerca del cam pesinado no fue el de un Sujeto autodesarrollado. Siem pre se trató de la "influencia de la organización m arxista sobre el proletariado". debem os seguir paso a paso las posiciones de Trotsky. y aún m ás tarde. sino porque no deseaba descontar la función de las m asas cam pesinas en la dialéctica de una revolución real.

¡con el argum ento de que esa actitud representaba una "personalización". por entender que era "negativa". las diferencias teóricas entre Lenin y Trotsky habrían "desaparecido".necesidad indujo a Lenin a retornar a Hegel. se lim itó a consignas "positivas" como la de "paz sin anexiones". M antenía el carácter de un fenóm eno "interno". Es evidente que. tal como según Trotsky 1917 las "liquidó". Es cierto que cuando 1917 se desplegó en la escena histórica. En cambio. La consideraba sobrentendida. C iertam ente. T rotsky com batió acrem ente la consigna de Lenin "convertir la guerra im perialista en guerra civil". su anticipación de 1917. ruso o europeo. cuando Trotsky reprodujo sus artículos en La guerra y la revolución. Lo que se discutía era la elaboración concreta de una relación de la filosofía con la revolución que representase el camino hacia la revolución proletaria. Trotsky no se desentendía de la dialéctica. Trotsky consideró que sólo podía esperarse del proletariado "una lucha por la paz". P or supuesto. lejos de confiar en el papel de vanguardia revolucionaria del proletariado. una "particularización". el único diputado socialista que tuvo el valor de votar contra la concesión de créditos de guerra al Káiser. y el colm o del absurdo. Trotsky había sido siem pre un revolucionario y un internacionalista. Si sus teorías de 1905 hubieran sido la anticipación de 1917. su prefacio de 1919 (reproducido en 1922) repitió las acusaciones del artículo . el m ovim iento de 1905 y el período entre 1905 y 1917 debieron insuflar nueva vida a la teoría de la revolución perm anente. habríam os presenciado su autodesarrollo. Jam ás dem ostró el m ás m ínim o rastro de "egoísmo nacional". su conversión en la base del tipo de luchas contra la guerra que condujeron directam ente a la revolución socialista. afirm ó que el hecho "dem ostraba" su teoría de la revolución perm anente. Trotsky no sintió ese tipo de com pulsión. En el prim er plano de la escena política. Así. Pero el internacionalism o no era el tem a en disputa en el seno del m ovim iento que se había m antenido fiel al m arxism o revolucionario. Pero apenas llevó a la práctica dichos conceptos durante el período 1914-1917. sería del todo ridículo. del m ism o m odo que la revolución de 1905 fue el "ensayo general" de la revolución de 1917. una "germ anización" de la "lucha universal por la p az " ! 229 229 Es interesante el hecho de que después de la conquista del poder por los bolcheviques. extraer la conclusión de que "hubiera bastado que tam bién Trotsky volviese a exam inar la Lógica de H egel para que todo se desenvolviera bien". rechazó la sugestión de que el m anifiesto de Zim m erw ald contra la guerra destacase el nom bre de Liebknecht. algo que estaba en el trasfondo de su mente.

que según sus propias palabras "con su revuelta im pulsaban a los bolcheviques hacia el poder". Moscú. que era el país en cuestión durante los años 1925-1927." El inform e de prim era m ano de M ao acerca del papel revolucionario del cam pesinado — el ahora famoso inform e de H unan— no existió para contra Lenin. que detallan todas las posiciones en el seno del bolchevismo en cuanto se relacionan con Trotsky y toda la izquierda zimmerwaldiana. Nueva York. llegaba a la conclusión de que habían representado un papel revolucionario "por últim a vez en su historia " . Trotsky. 1970 [hay edic. en esp.. M y life: an attempt at an autobiography. . Véase también Gankin y Fisher. Lenin creyó que era necesario renovar totalm ente la dialéctica de todos los problem as — el proletariado y el cam pesinado. M ás aún. 407.. y formuló esta conclusión: "La revolución de marzo liquidó estas diferencias. 230 León Trotsky. es una prolongada serie de rebeliones cam pesinas. 222. 1923). a pesar de que la historia de China. la "cuestión organizativa" y la lucha contra la guerra— Trotsky se atuvo a los antiguos conceptos. También mencionó la consigna de Lenin acerca de "la dictadura democrática del proletariado y el campesinado".]). En 1909 Trotsky escribió que el cretinism o local es la m aldición histórica del m ovim iento campesino: La primera ola de la revolución rusa [1905] se quebró en la limitada inteligencia política del campesino.. y m ucho m enos socialista: "El atraso rural siem pre va de la m ano con la falta de cam inos.230 Incluso cuando 1917 estalló no sólo en las ciudades sino en el campo. disparó sobre los obreros. Pathfinder Press." Trotsky. p. a pesar del papel concreto del cam pesino en 1917. The bolsheviks and the world war. y la ausencia de conciencia nacional. pp. 231 The history o f the russian revolution.231 A pesar de la afirm ación de Trotsky en el sentido de que en el problem a agrario él era "el alumno" y L enin el "maestro". vol. I (sólo en ruso: 2? ed. pero luego. p. Trotsky retorna de un m odo tan absoluto a la posición de 1905 que no concede al cam pesinado una conciencia nacional. en el problem a cam pesino nada parecía haber cam biado desde 1904. 26-27.En cam bio. que en su aldea saqueaba al terrateniente para apoderarse de su tierra. vestido con el uniforme de soldado. Obras completas.. en la m ism a frase en la cual afirm aba que los cam pesinos "con su revuelta im pulsaban a los bolcheviques hacia el poder". cuando sostuvo que "la población rural adquirirá organización política sólo después que el proletariado haya asum ido las riendas del gobierno".

diez años después de la controversia Stalin-Trotsky. sino la que separó a Trotsky de Lenin. precisam ente en la introducción que escribe para una nueva obra acerca de la revolución china (The tragedy o f the chínese revolution. Trotsky m antiene su posición. después que el proletariado conquistó el poder. Trotsky repetía: El campesinado. sea cual fuere el país o la situación m undial. deben retornar al papel de m asas pasivas al día siguiente de la revolución? A juicio de Lenin. y pese a todo form ula la audaz afirm ación: "La concepción de la revolución perm anente se confirmó nuevam ente. pero exige el liderazgo de una clase más avanzada y centralizada con el fin de que su lucha se eleve a un plano nacional. sino de una catástrofe. Esta diferencia se m anifestó con particular vigor en las actitudes de am bos hacia las m asas. y la más atomizada. A unque considerem os la posibilidad de que no conociera su existencia porque estaba cada vez m ás aislado de los círculos cerrados de la dirección. todavía en 1938 — cuando M ao Tse-tung ocupaba un lugar m uy im portante en la escena histórica. el papel revolucionario del cam pesinado no era un factor que pudiera dejarse abandonado una vez form uladas las Tesis de A bril (1917). Lenin insistió en que hasta . de H arold Isaacs). en las cuales afirm aba que la consigna de la "dictadura dem ocrática del proletariado y el cam pesinado" estaba superada.Trotsky. incluso después de derrocar al capitalism o. Las palabras de Trotsky dem uestran la "subestim ación del cam pesinado" m ejor que cualquiera de las afirm aciones de Stalin. M ás aún. puede afirm arse que la verdadera división no es la que existió entre Trotsky-Stalin. puede protagonizar alzamientos locales y realizar la guerra de guerrillas. pues había reingresado en la escena nacional gracias a un nuevo alineam iento con Chiang K ai-shek para luchar contra la invasión japonesa— Trotsky seguía burlándose de las afirm aciones de M ao en el sentido de que había organizado los "soviets cam pesinos". cam pesinas o proletarias. repite su antigua posición acerca del cam pesinado. de acuerdo con la cual "por revolucionario que sea el papel del cam pesinado. P or lo tanto." Sea cual fuere el período histórico. de todos m odos no puede representar un papel revolucionario. ¿Son las forjadoras de la historia. atrasada y oprimida. y m enos aún dirigente". Por lo contrario. o solam ente les corresponde som eterse a una "dirección". y recibir órdenes? ¿Son las fuerzas que. esta vez no en la form a de una victoria. la clase numéricamente más importante. y que en adelante correspondía luchar por la dictadura del proletariado.

Pero. representan un papel como uno de los fermentos. 185). como parte . y como Lenin había temido. como la política de organización" (p. En su lecho de m uerte confió a T rotsky la lucha contra Stalin en relación con el problem a de las m inorías nacionales. En Mi vida Trotsky acepta la descripción y procura utilizarla para demostrar que los errores que cometió "siempre se refirieron a cuestiones que no tenían carácter fundamental o estratégico. impotentes en cuanto factor independiente en la lucha contra el imperialismo. el proletariado socialista. no podría creerse que se había com pletado la revolución. en una actitud característica a lo largo de to d a su vida. L a "rudeza" y la "deslealtad" de Stalin en vida de Lenin se m anifiestan precisam ente en su actitud chovinista de gran ruso hacia las m inorías nacionales. L enin no creía que el éxito de la revolución rusa im plicase la ulterior inaplicabilidad de la autodeterm inación. Muchas de las cartas de Lenin fueron reproducidas después por Trotsky en The Stalin school o f falsification. Pero los textos oficiales. p. 297. y que se referían más bien a aspectos secundarios. Trotsky concertó "un compromiso podrido". vol.232 C ontrariam ente a m uchos dirigentes bolcheviques. Pero el "conciliacionismo" llegó al extremo de no cumplir la admonición de Lenin en el sentido de que debía hacer "una guerra a muerte al chovinismo nacional dominante". en esp. 1937 [hay edic. aparecieron íntegros por primera vez en 1966. el cam pesinado o la nacionalidad oprim ida— como Sujeto autodesarrollado.]. En los tiem pos som bríos de la prim era guerra m undial. a Stalin. 300 [Obras.233 232 Collected works. p. no desplegó la bandera de la lucha contra Stalin en el Duodécim o Congreso del Partido C om unista R uso . es decir. y sobre todo hacia los georgianos. nuevam ente tendió a la "conciliación". uno de los bacilos que contribuye a la aparición en la escena del poder real que se opone al imperialismo —a saber. Pioneer.] 233 "Conciliacionismo" es la palabra que Lenin usó para describir la posición de Trotsky cuando éste se mantuvo al margen de los grupos bolcheviques y mencheviques. L a m etodología de Lenin consistió siem pre en considerar a las masas — el proletariado. más las cartas que Lenin escribió a otros. vol. 19.que la revolución llegara al cam po y los com ités rurales de cam pesinos pobres asum iesen el control de la situación. 19. procurando promover la "unidad". C ontrariam ente a lo que había prom etido a Lenin. volvía los ojos hacia la lucha de las pequeñas naciones p o r la autodeterm inación: En virtud de la dialéctica histórica las pequeñas naciones. Nueva York. cuando los trabajadores se m asacraban m utuam ente al través de las fronteras nacionales.

un concepto nuevo basado. ¿Podemos considerar válida la afirmación de que la etapa capitalista de desarrolló de la economía nacional es inevitable en el caso de las naciones atrasadas que ahora están liberándose. debemos... 36 de las Obras completas. los narodniky sostenían que R usia podía hacer lo propio a del vol. El nervio del problem a no es la autoría de tal o cual tesis. L a única vez que Trotsky consideró seriam ente el hecho de que las tesis representaban un nuevo punto de partida teórico. Lenin creía que se necesitaba un nuevo desarrollo teórico po rque había nacido a la vida un nuevo "Sujeto". sino en la posición leninista acerca de la cuestión nacional. Véanse especialmente sus "Notas. vol. el problema de las nacionalidades o la 'autonomización' ". p.. Y éstas se basaban directam ente en la posición de Lenin. X.? Debemos contestar negativamente a este interrogante. Trotsky sim plem ente "sobrentendió" el asunto. y después de recorrer una etapa definida de desarrollo... fue el período en que se vio obligado a adoptar esa actitud com o resultado de las necesidades de un bloque unificado con Zinóviev contra la fatal política de colaboración de clases de Stalin en China. con la ayuda del proletariado de los países más avanzados. sin atravesar la etapa capitalista de desarrollo . la corriente que afirm aba que R usia podía saltar la etapa del desarrollo capitalista.. 243. Pero durante la guerra y aun después del triunfo de la revolución rusa adquirió un sentido totalm ente distinto. El "Sujeto" — la autodeterm inación de las naciones— podía parecer antiguo. y nunca reelaboró los conceptos universales del socialism o al com pás de la situación objetiva que asum ía form as nuevas. . y m ucho m enos asignó un nuevo papel al cam pesinado.En 1920 había votado en favor de las tesis de Lenin acerca de la cuestión nacional y colonial. Del m ism o m odo que N ehru creía que el P anchyat (el consejo de la aldea) perm itía el paso directo de la India al socialism o.234 L lam a poderosam ente la atención el hecho de que estas afirm aciones que venían a conm over los precedentes se originaban en un hom bre que había consagrado décadas a com batir a los narodniky (populistas) de su propio país. Pero tam bién aquí. no en la teoría de la revolución perm anente. Pero en ese caso estaba defendiendo las tesis de Zinóviev. al comunismo. com o en todo el problem a de la dialéctica. es decir. 234 Selected works. los países atrasados pueden pasar al Soviet. fundar teóricamente la idea de que.

no sólo del cam pesinado. 242. sino por Trotsky. la revolución rusa de 1917 había creado un Estado obrero que podía acudir en ayuda de un país tecnológicam ente aún m ás atrasado que Rusia. Este nuevo concepto teórico — la industrialización sin capitalism o— se fundaba. Como totalidad. L a causa de esta trasform ación debe buscarse en tres hechos que conm ovieron al m undo. en la idea de que la clase obrera de los países avanzados podía acudir — y lo haría— en ayuda de sus herm anos de los países de tecnología subdesarrollada . la razón es m uchísim o m ás profunda. Lenin los com batió ásperam ente. Segundo.235 Como vem os. esta página de la historia de la Internacional C om unista fue ignorada. 235 Ib id . tam bién la clase obrera de los países industrializados que realizaban la revolución podían ayudar a los países subdesarrollados a evitar la industrialización capitalista. De su posición no dedujo una teoría. éste era siem pre el "objeto". en Á frica y en Estados Unidos. com o hizo Bujarin — la teoría aplicada por Stalin. sino tam bién de las luchas nacionales en la época im perialista. estos acontecim ientos conferían expresión concreta al Sujeto. a juicio de Lenin el triunfo de la revolución rusa no significaba que la autodeterm inación había dejado de ser aplicable. Y es indudable que la historia ha convalidado su juicio.través del m ir. En prim er lugar. p. N o. Como vim os. a partir de la rebelión irlandesa de la sem ana de Pascua de 1916. L a revolución no hacía m ás que destacar la verdad de la dialéctica de la historia: así com o las pequeñas naciones que luchaban por la independencia podían desencadenar la revolución socialista. naturalm ente. . A sí interpretaba a Lenin. Tercero. Este conocim iento de la etapa contem poránea del desarrollo im perialista del capitalism o y de la etapa específica de las revoluciones nacionales fue el factor que im pulsó a Lenin. Fue ignorada por Trotsky no a causa del "subjetivism o" o la aplicación de "citas equivocadas". se incorporaba la nueva dim ensión del color en Oriente. Pero una vez que. Sólo un fenóm eno m uy fundam ental y objetivo pudo haber determ inado un cam bio tan total de los conceptos de Lenin. En definitiva. las propias revoluciones coloniales destacaban el papel revolucionario. Así entendía la dialéctica de la revolución y el papel de vanguardia del proletariado. y se im puso en la polém ica teórica. no hubo quien "corrigiese" el curso. desaparecido Lenin. a destacar que la iniciativa no es siem pre patrim onio exclusivo de la clase obrera. no sólo por Stalin — cuya política llevó al desastre a la revolución china de 1925-1927— .

el capitalism o otra vez recuperó aliento. El trotskysm o. Com o vim os. L a incapacidad para realizar una reelaboración de la dialéctica sobre la base de la nueva realidad no originó consecuencias desastrosas m ientras Lenin vivió y la espontaneidad de las m asas perm itió el triunfo de la revolución rusa. el nom bre ruso de un partido m onolítico . L a últim a década de la vida de Trotsky es la m anifestación de esa tragedia. es decir. y no hubo una nueva "interpretación" de la dialéctica que ayudase a la conversión de los nuevos procesos en lo contrario y en su contrario — las nuevas fuerzas revolucionarias en el seno del proletariado. que era la única valla opuesta al totalitarism o stalinista. Así. En cam bio. m ediante el estudio dialéctico del tem a. si responde al desafío de los nuevos tiem pos. La naturaleza de la economía rusa. Lo cual. se le concedió un nuevo plazo de vida a causa del retroceso sufrido por Rusia. cuando debió afrontar una nueva etapa del capitalism o m undial y el sorprendente fenóm eno del stalinism o — no sim plem ente Stalin com o personalidad que a juicio de Lenin era tan "ruda y desleal" que en su Testam ento pidió que se lo "rem oviera". una totalidad que contenía su p ropio contrario. naturalm ente. C onsideró la situación objetiva y subjetiva como una unidad. y precisam ente aquí podem os definir los distintos enfoques m etodológicos de Lenin y Trotsky. de cuya contradicción surgiría el im pulso hacia el m ovim iento progresivo. el cam pesinado y la juventud. ayudó a desorientar a una nueva generación de revolucionarios. L a victoria de Stalin sobre T rotsky nada significaría si se dem ostraba la validez de los análisis de Trotsky. gracias a la derrota de las revoluciones europeas en curso de desarrollo. pero que en cierto sentido constituía su contraparte.el paso siguiente fue reducir el concepto de Estado obrero al de propiedad nacionalizada. la prueba de su envergadura dependería de sus realizaciones después de la m uerte de Lenin. o la conversión de un particular dado en nuevo universal C ada generación de m arxistas debe reform ular su propio m arxism o. Lenin afrontó el reto de la nueva situación objetiva del capitalism o m onopolista y el im perialism o tanto desde el punto de vista filosófico com o en un enfoque "m aterialista". B. y la prueba de su m arxism o reside no tanto en su "originalidad" com o en su "contem poraneidad". T rotsky afirm ó que por grande que hubiera sido su papel en 1917. De m odo que la dialéctica se cobró su corvea. sino el stalinism o. Pero después de la m uerte de Lenin. es cierto. y si de ese m odo se echaban los cim ientos de la continuidad de la revolución m undial.

Cuando no se nos ofrecen los vituperios stalinistas o los panegíricos trotskystas. com petitivo. Por lo tanto. Pero hacia 1928 ya no se trataba de luchas faccionales. . am enazaban la existencia m ism a del capitalism o. en el mejor de los casos (y la obra de Deutscher corresponde al "mejor de los casos"). The prophet unarmed y The prophet outcast [hay edic. aunque exalta a Trotsky porque fue "el protagonista de la más importante controversia ideológica del siglo". M ientras una nueva etapa del desarrollo económ ico no hubiera m adurado en la m edida suficiente para absorber las m uchas tendencias centrífugas existentes en el seno del partido bolchevique podía creerse. En su form a preexistente el capitalism o — anárquico. explotador y 236 A pesar de la maciza biografía en tres volúmenes de Isaac Deutscher. Uno se refiere a los muchos adjetivos con los cuales Deutscher elogia a Trotsky.236 H acia fines del prim er plan quinquenal. aparece relegado a segundo plano por Trotsky. la "teoría" de Stalin acerca del "socialism o en un solo país". que los obreros. III. falta todavía una biografía objetiva digna del hombre y su época. y am enazaba de un m odo tan integral al Estado obrero que Stalin tuvo que rom per con el "socialism o a paso de tortuga" de Bujarin y apresurarse a adoptar "sin autorización" el planeam iento estatal de carácter integral . L a crisis había socavado de tal m odo los cim ientos de la "em presa privada". que ellas se basaban exclusivam ente en diferencias políticas. p. y la cuestión no se agotaba tam poco en el reflujo de la m area revolucionaria. formula esta conclusión: "Por una ironía de la historia. el fiel amante de Natalia. incluida la terminación de una biografía de Stalin. y apenas se menciona la vida real que Trotsky llevaba: Trotsky. quizás con razón. escribió o hizo durante ese período. con trabajo o sin él. a pesar de lo cual concluye con una apología stalinista. en verdad inadmisible. El profeta desarmado y El profeta desterrado)]. Trotsky se lim itó a reafirm ar la vieja dualidad entre la teoría y la práctica en una form a nueva: su concepto de la revolución m undial vs. No es éste el lugar apropiado para examinar The prophet armed. E ra un problem a interno. no las del biografiado. los análisis. porque nada tiene que ver con lo que Trotsky pensó. representan las opiniones del biógrafo. Como Deutscher discrepa con la creación de la Cuarta Internacional. que consagró su vida a los partidos trotskystas a expensas de todo el resto. el último volumen está consagrado al peor y más mezquino tipo de chismes.arm ado con el poder estatal y económ ico— . El segundo punto. pero no podemos dejar de mencionar dos aspectos. 516).: El profeta armado. El hom bre de la N EP se había enriquecido. se refiere a sus últimos años de vida. en esp. en 1932. arrojado a tantos m illones al ejército de desocupados. el fundador de la Cuarta Internacional. malgré lui el propio stalinismo emergió de su concha nacional" (vol. era m uy evidente que la totalidad del m undo capitalista privado se había derrum bado.

238 238 Trotsky rechazó sin m ás am bas designaciones. y nuevamente diciembre de 1946 y enero de 1947. Tratárase de países ricos com o Estados Unidos. diciembre de 1942. Las "formas de propiedad" ahora se lim itaban absolutam ente a la estatización. Forest. . 194-200. Algunos trotskystas alemanes. por ejem plo B runo Rizzi. 1967). o de A lem ania nazi con su Plan Estatal. "The nature of the russian economy". C ontinuó considerando a R usia un Estado obrero. "aunque degenerado".fra ca sa d o — tuvo que ceder el sitio al planeam iento estatal para salvarse de la revolución proletaria. 239 Pero a su juicio las form as de propiedad eran lo que confería a la R usia stalinista el carácter inviolable de un Estado obrero. y que los procesos fraguados de M oscú liquidasen al "Estado m ayor general de la revolución". El rasgo stalinista de la burocracia se lim itaba absolutam ente a su condición de "policía" que se arrogaba una parte m ás im portante de la riqueza com o resultado de su "función distributiva". II collectivismo burocrático (1939) (Imola. Véase mi análisis de ese debate fundamental e n Marxism and freedom. por lam entable que fuese la suerte de sus trabajadores. ¿Qué era? Algunos. Sin embargo. enero y febrero de 1943. pp. no im portaba que la dirección fuese una burocracia encabezada p or el "Caín Stalin" — expresión que él acuñó— . que la consideraba una form a de subconsum o. pues no sólo se habían abolido las conferencias de producción de la prim era etapa. o del Japón m ilitarista con la estatización de la esfera de coprosperidad. A pesar de que esta concentración de la distribución había sido repudiada por M arx. 239 En tiempos de Lenin. no im portaba que la política exterior incluyese un pacto con H itler. utilizaron la designación de capitalismo de Estado en las etapas iniciales del stalinismo. ni los anarquistas ni la primera polémica en las filas trotskystas determinaron un estudio completo del funcionamiento de la economía rusa. Yo elaboré el primero de dichos estudios sobre la base de los tres planes quinquenales. lo denom inaron "colectivism o burocrático". Italia: Editrice Galeati. 238 Los anarquistas afirmaron que Rusia era una sociedad de capitalismo de Estado un año después de la revolución. Véase F. New International. Trotsky em pleó precisam ente esta m etodología. que aún podían — con el N ew D eal— m antener una econom ía m ixta. sino que los propios sindicatos fueron incorporados al Estado. 237 otros lo llam aron "capitalism o de Estado". Pero ninguno elaboró teorías sobre la base de un estudio riguroso de la econom ía rusa. 237 Bruno Rizzi. por ejemplo Urbahns. todo el m undo pasó evidentem ente de una etapa m onopolista "simple" a una situación nueva. Trotsky fue quien propuso "fusionar" los sindicatos con el Estado obrero.

le im pidieron convertir en fetiche a la propiedad estatal: propiedad nacionalizada = Estado obrero. una sociedad capitalista de Estado. News & Letters. ni el hecho de que los m edios de producción aum entasen a costa de los m edios de consum o.240 Si L enin había luchado duram ente contra la trasform ación de la realidad del Estado obrero temprano en una abstracción que ocultaba las deform aciones burocráticas. era sim plem ente un elem ento que "crea la prem isa política del nacim iento de una nueva clase poseedora". 247-248. exactam ente com o en el régim en del capitalism o privado. pp. . y que la transición podía realizarse "hacia el socialism o o de regreso al capitalism o". N i el hecho de que los trabajadores hubiesen dejado de ejercer cualquier tipo de control sobre la producción m ediante las conferencias de fábrica. Si Lenin previno que un Estado obrero era una form a de transición. y no por los capitalistas con el método de la trustificación . 1973. T rotsky continuó haciendo una abstracción del Estado ruso. que legitim ó la contrarrevolución opuesta a octubre. Véase también mi argumentación acerca de estos aspectos en el reciente folleto Russia as statecapitalist society. incluso después que el stalinism o lo trasform ó en su contrario. en esp. ¿Qué m etodología lo llevó a sem ejante conclusión? Éstas son sus propias palabras: La primera concentración de los medios de producción en manos del Estado que ha sobrevenido en la historia fue realizada por el proletariado con el método de la revolución social. pensó que los procesos de M oscú habían debilitado al 240 The revolution betrayed [hay edic.Trotsky m oribundo dejó en herencia a sus partidarios — la C uarta Internacional— la "defensa de la U nión Soviética". el de la propiedad estatal ocultó a Trotsky el curso de la contrarrevolución en las relaciones de producción. ni el hecho de que los propios sindicatos hubiesen sido incorporados al aparato estatal. A juicio suyo.]. Com o todos los fetichism os. Detroit. Trotsky lim itó la advertencia acerca de una posible restauración del capitalism o "en cuotas" a la restauración del capitalism o privado. ¡Como si las clases nacieran de prem isas políticas! ¡Las m acabras purgas del K rem lin fueron para Trotsky n ada m ás que la prueba de que "la sociedad soviética tiende orgánicam ente a expulsar a la burocracia"! Como creía que la R usia stalinista era todavía un Estado obrero. la constitución stalinista.

al que tanto se ha opuesto el liberalismo capitalista. Lástima que Trotsky afirmara lo anterior sólo con criterio de propaganda. después de Trotsky el dirigente más importante de la oposición de izquierda. apenas éste adoptó su plan quinquenal: "Los capituladores se negaron a considerar qué pasos debían adoptarse con el fin de que la industrialización y la colectivización no promoviesen resultados contrarios a los esperados. Ya no es posible retornar a la libre competencia o al dominio de los trusts. 241 y que adoptaba la form a sorprendente pero no del todo im prevista del capitalism o de E stad o . Trotsky negó el hecho. Trotsky hablaba de la posibilidad de una restauración de las relaciones capitalistas. los sindicatos y otros tipos de anomalías sociales. no un proceso que se desarrollaba "ante nuestros propios ojos " . en la edición francesa de El capital. texto utilizado en todas las escuelas soviéticas. sino una realidad concreta. No sólo se lo incluye en el popular ABC del comunismo de Bujarin y Preobrazhensky. El problema consiste únicamente en lo siguiente: ¿Quién controlará en el futuro la producción estatal. Rechazó la teoría. destacando en este caso que por lo tanto "ya no podía considerarse que el capitalismo careciera de plan". lo manifestó cuando sobrevino la primera serie de capitulaciones de dirigentes de la oposición de izquierda ante Stalin. sino porque objetivam ente no veía nada nuevo en el desarrollo capitalista m undial. No contemplan la cuestión principal: ¿Qué cambios determinará el plan quinquenal en las relaciones de clase del país?. no porque Trotsky adoptase una actitud subjetiva en relación con su propia jerarquía com o líder de la revolución rusa.. y en su 241 Racovsky.242 M ás aún. En 1907 Kautsky incluyó directamente en el programa de Erfurt el problema de la estatización. pero siem pre era algo que po d ía ocurrir o que ocurriría. en la crítica de Engels al programa de Erfurt. se ha convertido en realidad.. Hacia la primera guerra mundial se entendía que este aspecto no era teoría. el Estado imperialista o el Estado del proletariado victorioso?" Concuerdo. noviembre de 1929. obra leída y aprobada por Marx. sino que también aparece en el primer Manifiesto de la Internacional Comunista —escrito por León Trotsky: "El control estatal de la vida social. Boletín de la Oposición Rusa. la lucha contra el stalinism o tem a cierto aire de autodefensa. Engels lo repite en su Anti-Dühring. Sin em bargo. y después de la muerte de Marx. el pro ceso del m onopolio al capitalism o de Estado ten ía carácter m undial. Marx había predicho que el desarrollo lógico de la ley de la concentración y la centralización del capital conduciría al capitalismo de Estado. 242 Ya en 1872. De hecho consolidaron su dom inio y lo prepararon para "la gran guerra patria" — es decir. . núm. O curría sencillam ente que su decadencia se había acentuado. traducción al inglés de la autora.stalinism o. la Segunda G uerra M undial. 7.

la propiedad nacionalizada se m antenía intacta. Trotsky fue sin duda un líder de la única revolución proletaria victoriosa conocida en la historia. sea abordada siem pre en relación rigurosa con el desarrollo subjetivo. podía organizar victorias."agonía m ortal" había producido el fascism o. A unque desde el punto de vista "político" Stalin se había convertido en un ente tan perverso. y al plan estatal. N o obstante las denegaciones de Trotsky. Por eso m ism o se convirtió en prisionero del plan stalinista. tenem os la prueba correspondiente en sus propias palabras — precisam ente en un docum ento tan fundam ental com o el M anifiesto de la C uarta Internacional acerca de la "guerra im perialista y la revolución proletaria": Volver la espalda a la nacionalización de los medios de producción con el argumento de que. o en el cargo de m inistro de relaciones exteriores. N o es de extrañar que. excepto la dirección nada había cam biado desde la década 1914-1924. com o organizador de un ejército rojo form ado con reclutas cam pesinos bisoños que resistieron todos los ataques contrarrevolucionarios de los generales zaristas y otros profesionales m ilitares. La historia no le negará las victorias que conquistó a la cabeza del com ité m ilitar revolucionario que planeó la insurrección. En opinión de Trotsky. los nuevos estratos de la población que continúan oponiéndose a esa etapa del desarrollo capitalista. giró sobre todo alrededor del burocratism o y el ritm o aventurero de la industrialización stalinista. N o lo decim os sarcásticam ente. en este proceso. Como estos factores no prevalecieron en el análisis de Trotsky. no determina el bienestar de las . su crítica del stalinism o. Y en esta relación se origina la elaboración de una nueva relación entre la teoría y la práctica. m ás o m enos com o los especialistas clásicos de la econom ía política eran prisioneros del fetichism o de la m ercancía. Stalin era el "organizador de derrotas" y él. el hecho no m odificaba "esencialm ente" las relaciones económ icas en Rusia. en y por sí misma. Para el teórico revolucionario. pese a que descubrieron el papel del trabajo com o fuente de todo valor. al m argen de su denom inación. aunque perm anente. como com isario de guerra. es decir. la nueva form a de rebelión de los trabajadores. lo que im porta es que la nueva etapa de desarrollo económ ico. de tal m odo que la filosofía de la revolución y sus fuerzas y sus pasiones no se separen. Trotsky. el concepto m ism o de socialism o se viera reducido al concepto de propiedad estatal. Pero ésa no es la característica distintiva de un teórico m arxista.

244 243 M y life. Founding conference o f the Fourth International. la teoría de Stalin-Bujarin aparta del camino internacional a la revolución nacional.243 H acia fines de la década de 1930 el dualism o entre la teoría de la revolución m undial y la práctica de la defensa del "socialism o en un país". Este don cobra decisiva importancia en períodos de cambios y rupturas súbitos —es decir.masas. Socialist Workers Party. ponderarla globalmente y prever el futuro. determ inó una m ultitud de diferentes contradicciones. que m erecía se la com batiera en ese sentido: Asimismo. equivale a promover la destrucción de los cimientos de granito con el argumento de que es imposible vivir sin paredes ni techo. sin el sentido subconsciente de que. La política actual de la Internacional Comunista. en las condiciones de la revolución. debe arraigar en la naturaleza misma del individuo. Ni la educación teórica ni la rutina práctica pueden remplazar a la agudeza política que permite aprehender una situación. Como Trotsky no veía una división fundam ental de clases en la lucha contra el stalinism o. 185. 244 . Como los análisis de Trotsky acerca de la naturaleza del stalinism o carecían de fundam ento en el concepto de clase. una fórm ula adm inistrativa de costos m ínim os y producción m áxim a — es decir. reducida a la condición de un organismo auxiliar que no está destinado a resolver tareas independientes. Creo que los acontecimientos de 1905 revelaron en mí esta vida ulterior. si bien puede desarrollársela y enriquecérsela mediante el trabajo teórico y práctico. 1939. en lugar de ideas teóricas. Nueva York. p. "Imperialist war and proletarian revolution". El "hombre de octubre" no podía haber caído m ás hondo en la ciénaga de las ideas y la ideología de la burocracia rusa. com o si éste fuera en efecto un país socialista. era inevitable que la lucha se redujera al problem a del liderazgo. Al principio de su exilio. T rotsky redujo el problem a de la m etodología revolucionaria a la cuestión de la intuición: No es posible realizar una gran obra sin intuición —es decir. la cual proponía. se trató a la "teoría del socialism o en un solo país" propuesta por Stalin com o una nueva form a de reform ism o. los auténticos ídolos de todos los gobernantes de un sistem a de clases. su régimen y la selección de su personal dirigente corresponden por completo a la degradación de la Internacional Comunista.

que se había m antenido "inm aduro". lo diré así: Si en 1917 yo no hubiera estado en Petrogrado.. M ás im portante que el período de la guerra civil. aquí no se trata de "rearme" del partido por Lenin. Lo que nos im porta aquí es que Trotsky no se había "rearm ado". El pacto H itler-Stalin en nada m odificó el concepto de Trotsky de que durante la segunda guerra m undial los partidos com unistas harían lo que los social. En beneficio de la claridad..Como no alcanzó a identificar la aparición de una nueva etapa de la econom ía m undial. Sin em bargo. En todo caso.. con la condición de que Lenin hubiera estado presente. de m odo que cada partido capitularía ante su propia burguesía nacional. en el puesto de m ando. no queda nadie. o de la tercera a m ediados de la década de 1930. . dirección Trotsky escribió m ucho acerca de la actividad que Lenin desarrolló para "rearm ar" al partido bolchevique después de abril de 1917. la C uarta Internacional. la revolución de octubre se habría realizado. ni a advertir la trasform ación de clase en la propia Rusia. y conquistaría al proletariado. Luego. no puedo decir que mi labor haya sido indispensable ni siquiera en el período de 1917 a 1921. es la tarea m ás im portante de mi vida. un aspecto al que indirectam ente se hace aparecer com o si se tratara de una "adhesión" a la teoría de la revolución perm anente de Trotsky. P or lo tanto. en general. y aun pienso que el trabajo que estoy realizando ahora a pesar de su carácter insuficiente y fragm entario. y gracias a la cual fue posible la conquista del poder en octubre. o cualquier otro. M ás im portante que el de 1917. ¡Y todo esto. com prendió cabalm ente que en adelante la responsabilidad de la continuidad del m arxism o descansaba sobre sus hom bros. ni contem pló una reorganización filosófica de su pensam iento cuando debió afrontar la traición de la Segunda Internacional en 1914. Lo m ism o puede decirse. cuando al fin convocó a la creación de una nueva entidad. era natural que no visualizara a los stalinistas com o pretendientes al poder m undial.. Dirección. del período de la guerra civil.dem ócratas habían hecho durante la prim era guerra m undial. N unca form uló ningún com entario acerca de la ruptura filosófica de Lenin con sus posiciones anteriores. C. la C uarta Internacional denunciaría a los traidores. En 1935 decía en su Diario: D espués de su capitulación [la de Racovsky]. después de la revolución española! N o es de extrañar que la Cuarta Internacional naciera muerta.

A pesar de las "veintiuna condiciones" de ingreso en la Internacional C om unista creada recientem ente. E sta preocupación derivó de su tendencia a subordinar el "Sujeto" autodesarrollado a su propia concentración en el problem a de la dirección. pp. N ecesito p or lo m enos cinco años de trabajo ininterrum pido para garantizar la sucesión . Harvard University Press. E sta actitud lo indujo no sólo a elevar el problem a de la dirección al nivel de la teoría. A pesar de que dirigía el partido bolchevique en 1917. A pesar de su concepto de 1903 acerca del partido de vanguardia .246 Lenin declaró que en 1905 el proletariado se había adelantado al partido. editado por el President and Fellows of Harvard College. 46-47. 1958. sino a atribuir a Lenin esa postura: Para abrirse camino hacia las masas. las consignas de Lenin necesitaban cuadros. el resorte fundamental de este proceso es el partido. en el capítulo XI. del mismo modo que el resorte fundamental del mecanismo del partido es su dirección. A hora sólo existen la Segunda y la T ercera Internacional. pp. aunque los cuadros no lo hubiesen hecho! Trotsky siem pre se preocupó dem asiado del problem a de la dirección. am enazó "acudir a los m arineros" cuando los líderes partidarios rehusaron poner en el orden del día el poder obrero.. Marxism andfreedom. Y así fue.. El Testam ento no sólo dem ostró que no tenía a quién dejar su herencia. E sta afirm ación no es arrogante. 246 El lector hallará un análisis detallado de los cambios sobrevenidos en el concepto leninista del partido entre 1903 y 1923. sino que señaló que si las divisiones del buró político reflejaban divisiones de clase nada de lo que él dijera im pediría su derrum be. no sólo declaró que la resolución tendía dem asiado a "hablar ruso". sino que term inó el trabajo de toda su vida con la crítica m ás devastadora a los líderes que lo acom pañaban en la dirección.245 ¡Hubiera bastado que Trotsky elaborase una teoría acorde con el reto de los tiem pos. H acia 1920 propuso apelar a "las m asas no partidarias". El derrum be de las dos internacionales ha planteado un problem a que ninguno de los líderes de estos organism os puede resolver. A quí está representado precisam ente lo que no era el resorte principal de la filosofía de Lenin. 177-193. Las vicisitudes de mi destino me han sum inistrado una experiencia im portante en el m anejo de esta cuestión. . "Formas de organización: La relación de la organización espontánea del proletariado con el partido de vanguardia".Pero ahora mi trabajo es indispensable en el cabal sentido de la palabra. Cambridge. 245 Trotsky's diary in exile.

Com o no se basaba en un Sujeto autodesarrollado y creador. entre el socialism o com o una sociedad sin clases que puede realizarse únicam ente en la form a de una sociedad m undial. sus "llam ados al proletariado m undial" sonaban a hueco. tam bién la determ inación de lo que era nuevo en C hina el año 1937 fue sum ergido en la vieja categoría. L a dualidad entre el concepto de revolución m undial y el de defensa de la R usia stalinista. L a abstracción "propiedad nacionalizada = Estado obrero" sin duda ayudó al enem igo. entre el partido com o líder de la revolución del proletariado y el partido com o ente que gobierna los instintos y los reclam os de los obreros. com o hem os visto. y conservaron el carácter de abstracciones. todas estas dualidades vinieron a com plicarse a causa de la contradicción entre la dialéctica de la revolución y el Sujeto específico que form aba la m ayoría de "las m asas" cuando éstas eran cam pesinas más que proletarias. tan pronto ésta conquistó la base objetiva de su existencia — la econom ía estatizada y explotadora de Rusia.. sustituyó a todas las form as concretas del concepto universal de socialism o. com o lo atestigua la prim era frase del m anifiesto de la C uarta Internacional: "En general. L a nueva oferta de M ao a propósito de la colaboración con Chiang K ai-shek en efecto se originó en el concepto del bloque de las . y el socialism o = propiedad nacionalizada aislada de la econom ía m undial. la C uarta Internacional debía nacer m uerta. Del m ism o m odo que ese "particular dado". Es hora de reunir todos los hilos teóricos dispersos. en la form a de la filosofía y la revolución. entre los trabajadores com o la vanguardia y los trabajadores que deben som eterse a la "m ilitarización del trabajo".En cambio. la contrarrevolución stalinista. la propiedad estatal." Los m arxistas gustan afirm ar que las abstracciones ayudan únicam ente al enemigo. Dadas las circunstancias. puede caracterizarse a la situación política m undial sobre todo com o una crisis histórica de la dirección del proletariado. Todos los problem as del m undo quedaron reducidos a una cuestión de dirección. propaganda y organización— consiste en superar las contradicciones entre la inmadurez del proletariado y su vanguardia. "el bloque de las cuatro clases".. En 1925­ 1927 M ao se lim itaba a hacerse eco del concepto de colaboración de clases de Stalin. Trotsky continuó refiriéndose a la "inm adurez" del proletariado: La tarea estratégica del próximo período —un período prerrevolucionario de agitación.

sino el problem a de elaborar la dialéctica real de la liberación. ni para el caso de un problem a m undial. no sólo porque el Partido C om unista Chino. Pero en 1937 C hina no era la m ism a que en 1927. pero no hay una relación inm ediata y unívoca entre lo subjetivo y lo . ruso o europeo. L a cuestión de "com prender la dialéctica" no fue nunca para M arx o Lenin sim plem ente la com prensión de una categoría filosófica. las m asas chinas y sobre todo el cam pesinado. y al tem a de sus estudios teóricos m ás serios. Ciertam ente. cuando com enzó a estudiar a Rusia. que tam bién y p or necesidad fue un pensador centrado en Europa. despótica o no. la Inglaterra de m ediados del siglo XIX. En realidad.cuatro clases. A sí. todos los m arxistas tienden a alcanzar dicha meta. sino tam bién durante las décadas de 1870 y 1880. cuando pudo com pararlo con el aquietam iento del proletariado europeo durante ese período. Pero ello no le im pidió saludar a la revolución de los taiping com o un posible punto de partida de un nuevo período del desarrollo m undial. Y éste es el aspecto fundam ental de toda la tesis: la concepción de Trotsky estaba excesivam ente centrada en Europa. el lugar en que vivió. M arx se atuvo a este nuevo proceso de desarrollo no sólo en la década de 1850. P or lo contrario. sino sobre todo a causa de la situación m undial objetiva creada por la invasión jap o n esa de China. em anado de la dialéctica de la liberación. de lo que se trata es del Sujeto autodesarrollado. stalinista o no. ahora era una fuerza de m asas. aquí em pleam os la expresión "centrado en Europa" com o expresión de la incapacidad para aprehender un Sujeto nuevo y autodesarrollado — en el caso concreto. Lo cual no im plica afirm ar que Trotsky no fuera un auténtico internacionalista. Que en estas circunstancias Trotsky tratase la situación de C hina com o si fuese sim plem ente una repetición del desastre de 1925-1927 im plica no sólo atribuir om nipotencia a Stalin. debem os prestar atención al período histórico en que vivió. Por consiguiente.m ente europeo. Jam ás se som etió a los dictados del egoísm o nacional. L a m ism a actitud frente a lo concreto. Como es natural. necesitam os adherir firm em ente a la m etodología de M arx. si ésta contaba con el apoyo del proletariado europeo. Siempre había sido un revolucionario m undial. en su correspondencia con los revolucionarios rusos com enzó a considerar posibilidades totalm ente nuevas de la revolución en la atrasada Rusia. sino revelar un enfoque peculiar. caracterizó los escritos de M arx acerca del significado histórico de la com una oriental. no se trata en absoluto de un problem a geográfico — europeo u oriental— . un país al que hasta entonces consideraba sem ioriental y la expresión más cabal de la barbarie en Europa.

el enem igo m etodológico sobre el cual Lenin concentró sus golpes cuando pasó de los ataques a los traidores a las críticas a sus colegas bolcheviques. 247 Stalin. 425.. Q ue los actuales epígonos trotskystas pueden ju ra r por la teoría de la revolución perm anente de Trotsky y por las "comunas" de M ao sólo dem uestra que las abstracciones vacías y una m entalidad adm inistrativa adhieren a un poder estatal antes que confiarlo todo a la rebelión elem ental de las masas. el cam pesinado es absolutam ente incapaz de representar un papel político independiente . U na teoría tan alejada de las realidades de la época del im perialism o y el capitalism o de Estado tenía que derrum barse a causa de su propia falta de contenido." 247 Éste es uno de los últim os trabajos teóricos de Trotsky.objetivo. entre quienes hacia 1917-1924 estaba incluido Trotsky. sino en el m undo capitalista privado del nazism o y el m ilitarism o japonés. para exam inar la relación entre las teorías políticas y los conceptos filosóficos. la proliferación de los planes estatales no sólo en el "Estado obrero". en 1914. Si el dualism o de Trotsky nada tuvo que ver con la incapacidad para "retornar" a la dialéctica hegeliana durante la prim era gran división de las aguas del m arxism o. Com o la prueba puede realizarse sólo en la vida m ism a. . N o obstante las m últiples actividades concretas de Trotsky y B ujarin como individuos y como grandes revolucionarios. tuvo m uchísim o que ver con el revolucionarism o abstracto. el período que se extiende entre la m uerte de Lenin y la m uerte de Trotsky. y tam bién en la resistencia nacional a la invasión jap o n esa de China. la simple y lam entable verdad es que: "Volví en repetidas ocasiones al desarrollo y la base de la teoría de la revolución perm anente. entre la filosofía y la revolución. L a dialéctica im pone su propia corvea a la teoría y a los teóricos. hem os considerado una realidad concreta. en m om ento en que la segunda guerra m undial estallaba en un m undo m odificado por la crisis.. el ascenso del fascism o. p.

no en el carácter del contenido. ha form ulado externam ente nada m ás que una predicción abstracta. §71 .. lo abarca todo. Por lo tanto. adónde v a China. Hegel. Con respecto a este tem a de im portancia fundam ental. y aun pasa por ser la naturaleza m ism a del espíritu.. y el aserto de que descubrim os cierto hecho en nuestra conciencia. el cam arada M ao Tse-tung. pueden escribirse los caracteres más nuevos y bellos. En una hoja blanca de papel... la supuesta verdad no tiene m ás base que el conocim iento subjetivo. extingue toda objetividad.el principal hecho acerca de los seiscientos m illones de habitantes de China es que son "pobres y están en blanco".... sin ningún signo.. lo que descubrim os en nuestra conciencia se exagera hasta convertirlo en hecho de la conciencia de todo. . F enom enología del espíritu. gran m aestro del proletariado m undial. Hegel.. sino en el hecho de la conciencia..Capítulo 5 El Pensamiento de Mao Tse-tung . y el centro de la torm enta de la revolución m undial. com pleta la etapa de la cultura. Incluye sólo el yo. Como el criterio de verdad aparece... "Tercera actitud ante la objetividad".el conocim iento puro... M ao Tse-tung C hina contem poránea es el foco de las contradicciones m undiales.

y el material fue extraído del texto chino que apareció en Bandera Roja de marzo de 1968. cuando la "revolución cultural" ha concluido y ciertos realineam ientos globales com o el viaje de N ixon a Pekín evidentem ente nada tienen que ver con la revolución. "después de m ucha agitación todo está igual". . M anifiesto de H unan. 1490 (SMC). University of California Press. que h a venido form ulando la idea de que "la victoria total del socialism o no puede obtenerse en una o dos generaciones. la resolución 248 Sheng Wu-lien es la abreviación de una nueva alianza de la juventud. al extrem o de que no perciben el m ovim iento retrógrado inherente al "pensam iento de M ao Tse-tung". com o han dicho las m asas. ¿A dónde v a China?. Berkeley. 1969. Los tres documentos de este grupo "ultraizquierdista" y los ataques oficiales al mismo aparecen como apéndices de la obra de Klaus Mehnert. formada en 1967 y denominada Comité de la Gran Alianza Revolucionaria Proletaria de la Provincia de Hunan. Discontinuidades y continuidades 1.. núm. Los viejos com ités partidarios de provincia y los antiguos m andos de los distritos m ilitares se han convertido en "el comité revolucionario".. Peking and the new left: at home and abroad. la revolución y la contrarevolución están tan entrelazadas que incluso ahora. La traducción del documento apareció en Survey o f Mainland China Press. Sheng W u. 1968248 A.. el "fervor revolucionario" de M ao continúa preocupando a los académ icos.Em briagado por su victoria de febrerom arzo..lien. publicada por el Sistema Impresor de Cantón. Chu En-lai — ahora el representante general de la clase capitalista roja de C hina— intentó apresuradam ente organizar com ités revolucionarios en todas las regiones del país. L a form a del poder político fue m odificada superficialm ente. El conflicto chino-soviético En la época del capitalism o de Estado.

com o el conflicto chino-soviético (1960-1964) y "la gran revolución cultural proletaria" (1966-1969)— com o el desarrollo de una etapa a otra de un proceso continuo. "Viva la victoria de la guerra popular". p. Cambridge. sim ultáneam ente con el ataque a R usia se proclam ó que los países subdesarrollados son "los verdaderos centros de torm enta de la revolución m undial " . 1967. o aún m ás tiem p o " .251 y el m ovim iento del 4 de mayo 249 Acerca del falso comunismo de Jruschov y sus lecciones históricas para el mundo apareció en muchas ediciones.249 Com o esta inversión total de la concepción del m undo ocupó apenas un m inúsculo rincón del ataque total desencadenado contra Jruschov por su condición de "revisionista" que había traicionado a la revolución. Li Ta-chao and the origins o f Chinese marxism. 15). este aspecto tam bién reforzó el Pensam iento de M ao com o una "teoría de la revolución". príncipes y aristócratas que son patriotas" (Propuesta acerca de la línea general del movimiento comunista internacional. incluye el trabajo de Lin Piao. sino en Maurice Meisner. 250 P or supuesto. la "revolución ininterrum pida". A. H ay quienes conciben todas las actitudes de M ao — incluso algunas m uy drásticas. 1967. China after Mao. si no desde la cuna por lo m enos desde el nacim iento del Partido C om unista de C hina (1921). Y com o la política de "coexistencia pacífica" de Jruschov confirió a la C hina de M ao la apariencia de que estaba dispuesta a luchar sola contra el im perialism o norteam ericano. Princeton University Press. 251 Los orígenes del marxismo en China pueden examinarse mejor. pues se los reprodujo en la Peking Review y por separado en forma de folleto. pasando por la conquista del poder en 1949. y que apoyaba la "coexistencia pacífica" con el capitalism o en general y con el im perialism o norteam ericano en particular. Doak Barnett. e incluso a ciertos reyes. 250 Se volvió a definir a los pueblos coloniales que realizan estas revoluciones. C oncebir esta sucesión de episodios com o un todo coherente sería tan falso com o creer que M ao h a protagonizado un desarrollo constante "del genio". "la revolución m undial".integral de esta cuestión requiere cinco o diez generaciones. Harvard University Press. al principio quedó bien oculto a los ojos del observador. m uchos m iem bros de la izquierda se m ostraron dispuestos a perdonar todo lo que C hina hiciera. de modo que incluyesen "también a la burguesía nacional patriota. al "gran salto adelante" de 1958. no en Mao. así como las dos primeras "Resoluciones acerca de la Revolución Cultural". . M ás aún. Todos los ensayos examinados aquí pueden hallarse fácilmente en publicaciones chinas oficiales. a partir de Y enan en la década de 1930. y adem ás a dejar en blanco algunas páginas que M ao podía llenar a su gusto.

no se origina espontáneam ente.. si carece de practicidad.253 Lo que ciega 252 Véase Chu Tse-tsung. Es verdad que. confiriéndoles la jerarq u ía de "principios universales" — "Sobre la guerra prolongada". Tanto si lo consideram os en su faz práctica como si le atribuim os el carácter de teórico. Si bien es cierto que una vez que M ao se convirtió en secretario y líder indiscutido del com unism o chino. cuando llam a a la "revolución" está reclam ando m ás y m ás producción. a la pra cticid a d de la teoría. Tam poco puede hablarse de que viva nostálgicam ente en el pasado. N o se trata de que M ao sea "voluntarista" — aunque en efecto lo es. producción por la producción misma: la economía clásica expresó bajo esta fórmula la misión histórica del período burgués. Stanford. The may fourth movement: intellectual revolution in modern China. "A cerca de la rectificación de errores"— todas se refieren. disciplinado y soportado. "A cerca de la práctica". no porque la ruptura sea "irracional". en diferentes form as. en 1935. Eso es lo decisivo en "el pensam iento de M ao Tse-tung". M ao es un hom bre m uy contem poráneo. 253 "¡Acumulad. Tam poco se trata. "A cerca de la contradicción". com o creen algunas m entes eruditas chocadas por la "revolución cultural". no los elem entos de sem ejanza. de que M ao haya caído en la senilidad o el irracionalism o. Su "revolución ininterrum pida" se asem eja a su teoría de la "guerra prolongada". Ocurre que cree en la posibilidad de aum entar la producción "adueñándose de la revolución". En una palabra. Acumulación por la acumulación. Dicha economía no se engañó ni por un instante acerca de los dolores que acompañan el parto de la . Stanford University Press. Calif. sino porque revelará la com pulsión objetiva de clase que actúa sobre el pensam iento de M ao. "no es un teórico". y revelará el abism o que se abre entre la realidad china — el atraso tecnológico de la producción a pesar del avance en el área de las bom bas H — y la realidad de las naciones industriales avanzadas en la esfera de la producción autom atizada. y por lo contrario es un proceso dirigido. y m ucho. por lo contrario.. 1960. Es lo que M arx denom inó acum ulación originaria del capital . Pero el problem a no es tan sencillo com o pretenden las tesis orientadas a "dem ostrar" que M ao "no es original". Es fundam ental. la teoría no interesa m ucho a M ao.252 que lo precedió. el hecho fundam ental en M ao es la ruptura del pasado.. Todo lo contrario. L a "revolución ininterrum pida" de M ao nada tiene que v er con las revoluciones proletarias espontáneas que conducen a sociedades sin clases. generalizó sus experiencias. acumulad! ¡He ahí a Moisés y los profetas!. com o lo es en el desarrollo objetivo.(1919).

que giraba alrededor de una nueva definición del internacionalism o. . El Com ité C entral del Partido C om unista chino prom ovió interm inables polém icas con el Partido C om unista ruso desde el editorial del 22 de abril de 1960 publicado en B andera Roja. "Y aunque insum a uno o varios siglos". ¡espera obtener el concurso de las masas! Percibirem os m ás claram ente este aspecto cuando lleguem os a la "gran revolución cultural proletaria". después de la industrialización socialista y la colectivización agrícola" continúan tanto "la lucha de clases" com o las "luchas ideológicas". 36). riqueza. "redactados bajo la dirección personal del cam arada M ao Tse-tung". éste y sólo éste determ inará que el capitalism o de Estado "bajo la dirección del partido com unista" llegue al "com unism o integral". Son: "Propuesta acerca de la línea general del m ovim iento com unista internacional". 735]). Capital. el fenóm eno cualitativam ente nuevo del "pensam iento de M ao Tse-tung" se origina en la afirm ación de que "durante un período histórico m uy prolongado después que el proletariado asum e el poder la lucha de clases continúa com o ley objetiva. m ás consecuente en el desarrollo de su pensam iento. I. pero debem os dem orarnos un poco m ás en el conflicto chino-soviético porque aquí M ao se m uestra m ás objetivo y al m ism o tiem po m ás abstracto — es decir. Lo único que M ao olvidó fue que M arx usó la expresión para describir el capitalism o. p. Los dos docum entos fundam entales que atacan a R usia son total o parcialm ente atribuibles a M ao Tse-tung. no se limitó al ataque contra Rusia. no el socialism o. del 14 de ju n io de 1964. convertidos ahora en "los centros de torm enta de la revolución m undial". del 14 de junio de 1963. Pero ¿de qué sirven los lamentos frente a la necesidad histórica?" (Marx. vol. independiente de la voluntad del hom bre" (p. L a esencia de la "Carta" de 1963. p. incluso si ello significaba trasladar el eje de la "revolución m undial" de las revoluciones proletarias en los países industrializados a las revoluciones nacionales en los países de tecnología subdesarrollada.totalm ente a M ao y le im pide advertir esta afinidad con el capitalism o es la convicción inflexible de la validez de su propio pensam iento. que y a no era "la piedra de toque del internacionalism o" (p. en ocasión del nonagésim o aniversario de Lenin. 652 [vol. 1 0 ). N o. bajo el título "¡V iva el leninism o!". "durante décadas o aun en un período m ás prolongado. Cabe presum ir que la expresión "independiente de la voluntad del hom bre" debía conferir un acento "marxista" a estas trem endas desviaciones del concepto m arxista del nuevo orden social. 2. y "A cerca del falso com unism o de Jruschov y sus lecciones históricas para el m undo".

porque no hallamos una forma.. El año crucial de 1965 y "la gran revolución cultural proletaria". primero de Marx. el éxito exige de uno a varios siglos (pp. comparada con la traducción corriente.. de un modo integral y desde abajo .. M anifiesto de Sheng W u-lien. núms. E n su inform e al IX Congreso del partido que señaló el fin de la "revolución cultural". Podría 254 Citado en China Quarterly. 255 La palabra "continua" es nueva. 1966-1969 Después de m ucha agitación todo está igual. a saber. y después de Trotsky. julio-septiembre de 1969. En realidad. M ao para perm itir que las pensam iento. impreso también en China Quarterly. "revolución permanente". publicó los documentos del Secretariado del Congreso. Segundo. Peking Review. 184-185). que supuestam ente ejem plifica "la teoría m arxista de la revolución continua " . Lin Piao citó a M ao.No bastarán varias décadas. 2. .254 L a m etodología descubierta por M ao. es necesario aplicar la ley marxista-leninista de la unidad de los contrarios al estudio de la sociedad socialista. Ocurre Y akarta— destruyese no se forjaba la ilusión de que la historia se detendría generaciones del futuro m uy lejano com probasen su que esperaba que un nuevo eje m undial — Pekínel m undo bipolar. Aquí [en el frente ideológico] se requiere un período muy prolongado para decidir "quién vencerá".Estas "nuevas" leyes aparecen desarrolladas así en la "Carta" de 1964: Primero.. y desarrollamos el movimiento de la educación socialista. las fábricas y el sector cultural. Pero todo esto no consiguió resolver el problema. y con la ... un método que incitase a las amplias masas a denunciar francamente nuestro aspecto más sombrío. incluso el texto definitivo de la Constitución. En esta sociedad continúan existiendo las clases y la lucha de clases. quien había dicho en 1967: Otrora libramos luchas en las áreas rurales. 255 asum ió la form a de los guardias rojos. y que ahora aparece entronizada en la Constitución bajo el nom bre de la "gran revolución cultural proletaria". más arriba. la sociedad socialista abarca un período histórico muy prolongado. 18 y 19.

M uy pronto no sólo la prensa occidental. De este m odo teatral "el genio. es decir. que aporta un enfoque distinto. aparentem ente estaban arm ados con elem entos m ás resistentes que el "pensam iento de M ao". Véase Stuart Schram. m ientras explicaba el cartel en grandes caracteres que decía: "FUEGO SOBRE EL C U A R TEL GEN ERA L". el gran com andante supremo. La “revolution permanente” in Chine. Los "com ités de ocupación y control" trataron de expulsar a los directores de las fábricas. y la "m úsica reaccionaria feudalburguesa de Bach. y también contradice la teoría de Trotsky. Durante el m es siguiente la prensa burguesa se regocijó describiendo el ataque "a todo lo viejo" de C hina — de los textos confucianos y los tesoros artísticos de inestim able valor a m uchos dirigentes com unistas.creerse que los guardias rojos surgieron de la nada. concreto y bárbaro. A sí se enteraron de que el cuartel general era precisam ente el cuartel del partido com unista. . donde hallarían a "personas investidas de autoridad que tom aban el cam ino de regreso al capitalism o". con el fin de no confundir su teoría con la de Trotsky. el gran líder. Como la teoría de Mao nada tiene que ver con la de Marx. Fue todavía m ás desconcertante presenciar los ataques de los jóvenes m aoístas al im perialism o occidental. "el m ás cercano cam arada de armas" de M ao. el gran m aestro. H acia fines de 1966 m uchos grupos de guardias rojos y "rebeldes rojos" habían abandonado sus incursiones contra las em bajadas extranjeras. sino contra "el corte de cabellos al estilo de H ong Kong". el p re ­ sidente M ao Tse-tung". que arrojaba una lluvia de bom bas sobre un aliado com unista. Cuando estos adolescentes se retiraron de la plaza. V ietnam del N orte. si bien cada uno llevaba en la m ano el "Librito rojo". En el curso de un par de m eses estos m atones no se lim itaban a recorrer las calles aplicando bonetes infam antes a los "contrarevolucionarios". B eethoven y Shostakovich". estaban organizados en form aciones param ilitares y escuchaban al m inistro de D efensa Lin Piao. donde las unidades m ilitares desobedecían a los "com ités de ocupación y control"? ¿En un versión de "revolución ininterrumpida" perteneciente a Mao. y penetrado en sectores que antes estaban prohibidos. Pero ¿dónde estaba esta guerra civil? ¿En Sinkiang. prefiero utilizar la terminología específicamente maoísta (aunque él la empleó por razones oportunistas). al m ism o tiem po que los im itaban m andoneando a los obreros y prohibiendo las huelgas. y no tanto al im perialism o norteam ericano. cuando conform aron una fuerza de un m illón de hom bres. pero el 18 de agosto de 1966. sino tam bién la prensa oficial china hablaba de guerra civil. anunciaba la iniciación de la "gran revolución proletaria". las fábricas y los campos.

el Estado y el ejército que quieren desviar a la nueva generación del cam ino de la "revolución ininterrum pida". en el curso de una entrevista. com batiendo sin tregua a los burócratas del partido. ¿cuál era su propósito? ¿Qué condiciones objetivas im pulsaban a la trasform ación de la "revolución cultural" en lo que H egel habría denom inado "un vertiginoso torbellino de desorden autoperpetuado? ¿En qué m edida su desorden era su orden. de los cuales "el revisionism o ruso era cóm plice". prim ero atravesando a nado el Y angtzé y luego desencadenando la revolución cultural.. hay 840 m illones de retratos ) 256 que lo m uestran eternam ente joven. eternam ente en m archa. China. H acia noviem bre M ao desapareció de la vista del público. cuando en enero M ao dijo a Edgar Snow. fuera de China? En prim er lugar. es decir. V ietnam del Norte fue la fortaleza asediada. M uchos pensaron que la visita de K osygin a China. ¿Qué ocurrió durante ese año en el m undo. estaba planeado desde arriba? ¿En qué m edida su dialéctica interna lo llevó a traspasar los lím ites que se le habían fijado? Tanto la prensa burguesa antim aoísta com o los m aoístas y sus defensores afirm an que la revolución cultural fue nada m enos que una "segunda revolución"."puñado" de antim aoístas del partido com unista? Y si existía sólo en la im aginación excesivam ente activa de M ao. es decir más de cinco veces el número producido durante los dieciséis años precedentes. 31. si bien algunos le atribuyen accesos ocasionales de paranoia. El derrocam iento de Jruschov en octubre de 1964 y la explosión de la prim era bom ba A en C hina parecieron representar una victoria total de M ao en el conflicto chino-soviético. En cambio. Los analistas burgueses explican que M ao era un hom bre que rem em oraba nostálgicam ente los tiem pos de la larga m archa. Hay treinta y tres retratos diferentes del gran líder del pueblo del mundo" (Peking Review. en febrero de 1965. núm. 28 de julio de 1967). determ inaría un 256 "En los once meses de julio de 1966 a fines de mayo de 1967 se imprimieron más de 840 millones de ejemplares de retratos del presidente Mao. tuvo que afrontar la realidad: en la práctica. debem os retornar al año crítico de 1965. para llevarla por el cam ino del revisionism o. . inm ediatam ente después de su estada en Hanoi. tenem os la decisión norteam ericana.. que había afirm ado de sí m ism a que era la fortaleza asediada dispuesta a afrontar im placablem ente a los Estados Unidos im perialistas. el m ism o día que la ciudad fue bom bardeada. y no volvió a vérselo hasta la prim avera de 1966. que estaba "preparándose para ir al encuentro de Dios". de bom bardear a V ietnam del N orte. Los m aoístas y sus apologistas ofrecen un retrato de M ao (en concreto.

encabezada p o r el im perialism o norteam ericano.. en el nuevo m étodo universal de la "revolución m undial". y los delegados chinos sólo consiguieron evitar que el Congreso absorbiese a la Organización de Solidaridad de los Pueblos Afroasiáticos.. y no sólo m uy im portante entonces. Todos los discursos proclam aron la "intensificación de la ofensiva revolucionaria" en escala m undial. con m otivo del cuadragesim oquinto aniversario del Partido C om unista de Indonesia.. encabezado por el "revisionism o ruso". Debe destacarse que la teoría del camarada Mao Tse-tung acerca de la creación de bases revolucionarias en el campo y el cercamiento de las ciudades a partir del campo tiene un significado práctico importante y universal para las luchas revolucionarias actuales de las naciones oprimidas y los pueblos de Asia. del 4 de junio de 1965. . y podemos afirmar que América del Norte y Europa occidental son "las ciudades del mundo". vemos que Asia. que forman la abrumadora mayoría de la población mundial. en una evidente referencia al nuevo eje m undial contra la OTAN. L a consigna "Viva la victoria de la guerra popular" convirtió a la estrategia de M ao. que debía ser encabezado p or Pekín-Y akarta. fue seguido el 23 de m ayo por la aparición de Peng Chen en el estrado. Por supuesto. acom pañando a A idit. africanos y latinoamericanos. África y América Latina contra el imperialismo y sus perros de presa.258 257 Los tres discursos aparecen en Peking Review. vio el mundo de un modo bastante distinto. saludado en C hina com o un "acto revolucionario que resuena en todo el m undo. 258 Originalmente se publicó en un folleto especial.. el "cercam iento de las ciudades". sino tam bién fundam ental para la "revolución cultural" y la nueva Constitución.257 Tercero. "Abandono de las N aciones Unidas". el discurso de Sukarno en enero de 1965. En última instancia. del 13 al 15 de enero de 1966. sem ejante al prim er trueno de prim avera de 1965". que había sido el cam ino que llevó al poder en China. por supuesto tendía a incluir a la "totalidad" del T ercer M undo . tenem os la declaración de Lin Piao en septiem bre de 1965. Segundo. lo mismo que la caída de Lin. el Congreso Tricontinental. pero cuando el proyectado viaje de Nixon a Pekín alcanzó estado público. N o ocurrió nada por el estilo. Este tercer eje.program a conjunto de ayuda activa a V ietnam del N orte. África y América Latina constituyen "las áreas rurales del mundo". la causa total de la revolución mundial depende de las luchas revolucionarias de los pueblos asiáticos. reunido en La Habana. Si consideramos a todo el globo. y contra el Pacto de V arsovia.

De ese m odo se derrum bó la perspectiva inm ediata de un tercer eje.. China Quarterly.El único inconveniente de esa estrategia global. publicada por Die Welt [Hamburgo] y reproducida en The New York Times. veamos lo que Mao logró finalmente introducir en la resolución del pleno del 14 de agosto de 1966: "Las sesiones plenarias afirman que para oponerse al imperialismo es imperativo oponerse al revisionismo moderno. El ejército indonesio m asacró a centenares de m iles de indonesios a los que denom inó "com unistas". Estados Unidos intensificó de tal m odo la guerra de V ietnam que todos los partidos com unistas que apoyaban a C hina en el conflicto chino-soviético a pesar de todo pidieron un frente unido en relación con V ietnam . No hay ningún camino intermedio. Atsuyoshi Nijima. la derrota en Indonesia fue sólo una prueba de la capacidad de su buró político para com prender la m etáfora acerca de la necesidad de "sentarse en la m ontura y presenciar la lucha de los tig res " . En cambio. pero no sólo contra Rusia. "The Great Proletarian Cultural Revolution".. Hay razones sobradas para afirmar que una de las metas de la política de la dirección china en el problema de Vietnam es provocar un enfrentamiento militar entre la URSS y Estados Unidos" (de una carta "secreta" del Partido Comunista de la Unión Soviética a los partidos comunistas del mundo. Al m ism o tiem po. véase Kikuzo Ito y Minoru Shibata. E sta vez su unilateralidad se centró en China. Para M ao. M ao se opuso inflexiblem ente a cualquier tipo de acuerdo. 24 de marzo de 1966). 260 L a prensa china y los carteles m urales revelaron que durante desapareció del todo. 259 Acerca de una versión según la cual Mao exclamó colérico: "¡Ustedes. sino considerando a la propia C hina el único líder de la "revolución m undial". "The Dilemma of Mao Tse-tung".259 A unque en ese m om ento la m ayoría del buró político sin duda estaba dispuesta a form ar un frente unido con R usia para ayudar a Vietnam . julio de 1968. los flojos de Pekín!" durante la visita del Partido Comunista japonés a China. el 28 de marzo de 1966. Es imperativo denunciar resueltamente sus [de los comunistas . 260 Los rusos comprendieron bien la metáfora: "De todo esto se desprende claramente que los dirigentes chinos necesitan una guerra vietnamita prolongada para mantener las tensiones internacionales. en el curso de la cual se intentó publicar una declaración conjunta. Lo cual no significa que sus ideas (que de hecho son las de Mao) no rijan los intentos chinos de dirigir el Tercer Mundo.. que adem ás se separaba del "m ovim iento revolucionario proletario [que] por diferentes razones se h a visto tem porariam ente contenido". donde también se cita el trabajo de un maoísta japonés.. fue que apenas había salido de las prensas cuando el proyectado golpe de izquierda en Indonesia fue sofocado cruentam ente por un contragolpe particularm ente crim inal.

De contradicción en contradicción en contradicción . cuando M ao no fue visto y las conjeturas de la prensa occidental oscilaron entre el deterioro de su salud y "quizá incluso la m uerte". reclam o que m ereció del líder el calificativo de "econom ism o". nunca hubo capitalism o en China. gran com andante supremo y gran tim onel".261 Afirm ó que la oposición espontánea y auténtica era "ultraizquierdista". B. "A ferrar la revolución y aum entar la producción". había abandonado la "atm ósfera sofocante" de Pekín para preparar lo que llegó a ser la sorprendente "revolución cultural proletaria"." 261 Además de las opiniones oficiales de Peking Review.. deseaban el control obrero de la producción. En contraposición a los dictados del presidente M ao Tse-tung. reveló som bríam ente la grave. De regreso en Pekín. L a irrupción desde abajo observada en 1967 no era lo que M ao había querido cuando en agosto de 1966 puso en m ovim iento a los llam ados guardias rojos . Pero si se acepta que el capitalism o de Estado es una parte integral e im portante del fenóm eno al que denom inam os rusos] auténticos rasgos como esquiroles. "anarquista". . La «acción unida» con ellos es imposible.. 1971. cuando desplegó ante un pleno el nuevo concepto de la "revolución cultural". abrum adora e irreconciliable contradicción que las m asas chinas afrontaban.Si se entiende que el capitalism o significa sólo el capitalism o com petitivo. Bennett y Ronald N. Red guard: The political biography o f Dai Hsiao-ai. fue evidente que prefería la creación de m ía nueva fuerza a partir de los "adolescentes desarraigados".. las m asas sobrepasaron los lím ites establecidos por el "gran líder. Dirigió contra ella al ejército de Lin Piao. véase también Gordon A. gran m aestro. la consigna fundam ental de la últim a y tum ultuosa etapa de la llam ada gran revolución cultural proletaria.. "irresponsable". pese a que esa expresión corresponde en la historia m arxista a los líderes reform istas que deseaban lim itar la actividad de las m asas a los problem as económ icos en la esfera sindical. Montaperto. Nueva York. o la libre em presa. Aunque m ovilizadas desde arriba.el período crítico que v a de noviem bre de 1965 a m ayo de 1966. Doubleday. Pero este m ovim iento desde abajo fue el factor que puso a prueba la propuesta de M ao acerca de la "revolución ininterrum pida".

m ientras Stalin abordó en el plano económ ico la trasform ación de la filosofía m arxista de la liberación en su contrario. uno de los estudios más profundos de la civilización china. 263 En realidad.]. Nueva York. antes y después de conquistar el poder del Estado M ao concentró los esfuerzos principalm ente en la esfera filosófica. la cuestión tiene gran importancia actual para nosotros". Mao posee un poderoso instinto filosófico. Se percibe a esta últim a no sólo com o una fuerza desde arriba. com o el "pensam iento de M ao". 1964 [hay edic. a tal extrem o carece del desarrollo riguroso de los conceptos filosóficos. No es casualidad que. 1967). y aseguró su derecho casi absoluto a la categoría de la "contradicción". a nuestros ojos reviste en C hina la form a de un venerable anciano que h a dejado a su robusto y tem erario bisnieto un caudal de experiencias m uy valiosas. Es decir. es su concepto del cam pesinado como factor revolucionario. pero el lector norteamericano tiene más fácil acceso a la edición de A. y paralelam ente a la necesidad de producción y m ás producción.capitalism o. un erudito cuya "torre de marfil" no estaba aislada del mundo turbulento. el elem ento central del pensam iento de Mao. perm ite que se lo trasform e en culto — algo que es m ás característico de un artífice que de un revolucionario— y al m ism o tiem po es posible citarlo y encapsularlo en un m aterial com o "el Librito rojo " . Doak Barnett (Quotations from chairman Mao Tse-tung. a pesar del parentesco fundam ental con Stalin. Yale University Press. Columbia University Press. la subordinación de la crítica y la autocrítica a categorías filosóficas m ás que de valor es un aspecto integral del pensam iento de Mao. Étienne Balazs fue en verdad un hombre del Renacimiento. Étienne Balazs continúa diciendo: "Y precisamente porque vivimos en la época del capitalismo de Estado tanto en los viejos países de Occidente como en las nuevas «democracias populares» del Este. sino com o si cierta reorganización 262 En el ensayo acerca del nacimiento del capitalismo. en esp. y su creencia en la "rectificación". P or su flexibilidad. . Éste es sólo uno de los ensayos que forman la notable colección titulada Chinese civilization and bureaucracy. en cuanto cuerpo inseparable de la totalidad del mundo. que lo distingue de Stalin. New Haven y Londres. 263 Las ediciones de Citas del presidente Mao Tse-tung son prácticamente infinitas. Étienne Balazs 262 Es posible que la palabra filosofía no corresponda si se trata de denom inar algo que. A unque no está relacionado con el atraso tecnológico de China.

California. § 76. 1959-1961. "La tercera actitud frente a la objetividad" no es m era m anipulación m ental ni síntesis. M ás bien es un m ovim iento retrógrado que conduce a la separación del pensam iento y el ser. y el que se refería a la segunda actitud consideraba hitos com o el em pirism o y el kantism o. desde los explotadores al pueblo trabajador. Consagró un capítulo entero al intuicionism o de Jacobi. ¿Q uién dice que la clase trabajadora no lo necesita?" Stalin fue quien prom ovió inicialm ente la grave discontinuidad con el m arxism o. 265 Lógica. R eapareció en un período histórico que es m uy superior al m om ento en que la fórm ula cartesiana — "Pienso. en la contribución a la m ism a) había algo m ás que una form a de chinoización. descubierta y analizada tan profundam ente por H egel que M arx veía en su objetividad "la fuente de toda dialéctica". el capítulo acerca de la prim era actitud abarcaba todo el pensam iento prekantiano. Como la reaparición de esa contradicción separada del sujeto y el objeto es un paso atrás tanto en el pensam iento com o en la realidad. luego existo"— abrió nuevas puertas a la realidad. y m ucho m enos un salto dialéctico hacia adelante. especialmente en la juventud china. Véase Nym Wales. mimeografiado en el Instituto Hoover. y que se centró en la perversión del concepto y la realidad de la lucha de clases a través de un "bloque de cuatro clases". Stanford. H egel consideró "reaccionaria" a la filosofía intuicionista de Jacobi . H egel no desconocía los instrum entos fetichistas del intuitivo. un proceso que M ao prolongó. Como dijo M ao en el fam oso artículo "A cerca del tratam iento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo": "En el proceso de construcción de una sociedad socialista es necesario volver a plasm arlo todo. . bajo el título "La tercera actitud frente a la objetividad". A grupó los térm inos hegeliano y m arxista porque el factor que unió a los dos hom bres fue la "ley de la contradicción". M y Yenan notebooks. Éste es el aspecto que M ao m anipuló para adaptarlo a la cam biante situación política. M ao chinoizó ese bloque cuando se incorporó a un frente unido con Chiang K ai-shek contra la invasión im perialista del Japón .265 Sean cuales fueren las circunstancias y el autodesarrollo de la dialéctica que indujeron a H egel a escribir los capítulos acerca de las actitudes frente 264 Contrariamente a lo que afirma la apologética de Mao y la de los eruditos occidentales.264 Pero en la desviación filosófica respecto de la dialéctica hegeliano-m arxista (o si se quiere. se manifestó una amplia oposición a ese frente unido.del pensam iento pudiese obtenerse sin ninguna form a de relación con cierta base m aterial histórica.

pasando por "El gran salto adelante". M ao pasa a lo que realm ente le preocupa: cóm o presentar "objetivam ente" un cam bio de línea.a la objetividad en la segunda edición de la Enciclopedia. Pero después se lo reimprimió muchas veces como folleto (Nueva York. 1966-1969— . las citas incluidas más abajo corresponden a este folleto. El período fundam ental en relación con nuestro tem a abarca los tres años tum ultuosos de "La gran revolución cultural proletaria" — es decir. 311-347) de los cuatro volúmenes de Selected works o f Mao Tse-tung (Pekín: Foreign Languages Press. cuya designación im plica la reunión de tres térm inos: "m arxism o-leninism o-pensam iento de M ao Tsetung". y a realizar un análisis detallado de la "tercera actitud". De todos m odos. L a "com plejidad" de la situación pone todo de cabeza. International. Es cierto que sólo después de la conquista del poder estatal en 1949 todas las experiencias particulares de M ao fueron rebautizadas com o conceptos universales. Después de haber trasform ado a entera satisfacción el rigor filosófico en laxitud oportunista. El problem a general de la relación de la econom ía con la política es fundam ental para la oposición en el seno del m ovim iento revolucionario. M anteniéndose siem pre en un plano filosófico. 266 constituye el m otivo de la desviación específicam ente m aoísta respecto del m arxism o que ha persistido hasta ahora. 1953). el hecho es que la versión m oderna de la alternativa intuicionista y voluntarista de la dialéctica h a desviado hacia un cam ino retrógrado que lleva a la acum ulación originaria del capital. M ao p asa del problem a de 266 "Acerca de la contradicción" aparece en el primer volumen (pp. y la subordinada principal. de m odo que la principal puede llegar a ser subordinada. adem ás de que am bas son "com plejas". M ao h a asignado distintas denom inaciones a sus aportes filosóficos desde "A cerca de la contradicción". 1960-1965). y específicam ente un nuevo frente unido con el contrarrevolucionario Chiang Kai-shek. que determ inaron la afirm ación de un nuevo fenóm eno m undial. partirem os de 1937. L a versión específicam ente m aoísta de la teoría de la contradicción introduce u na división entre "la contradicción principal" y algo que Mao denom ina "el aspecto principal de la contradicción". . M ao explica: "En los países sem icoloniales com o C hina la relación entre las contradicciones principal y no principal plantea una situación com plicada" (p. a "La gran revolución cultural proletaria". la cual de un m odo o de otro le perm ite m aniobrar a voluntad entre las contradicciones "principal" y secundaria. Como esta hipérbole no surgió totalm ente desarrollada de la noche a la m añana. 34). el ensayo de 1937 titulado "A cerca de la contradicción " .

41).la "unidad de los contrarios" al de la "desigualdad": "en el m undo nada hay que sea absolutam ente igual" (p... (p. a lo largo de tres décadas enteras. ¿nos oponemos al materialismo? No lo hacemos. etcétera. Es m uy evidente que el ensayo "A cerca de la contradicción". Se necesita la ideología sólo para garantizar que las m asas sepan que el desarrollo es "desigual" y las contradicciones cambian. C iertam ente. El propio M ao no intenta dem ostrar la necesidad de un proceso. no sólo h a "esquivado" la objetividad de la teoría hegeliana de la contradicción. . esta "desigualdad" puede invertir la relación entre la base y la superestructura: "Cuando la superestructura de la política. lejos de ser u na contribución original al m arxism o. en detrim ento de otro. la cultura.40). A dem ás. la existencia social determina la conciencia social. Cuando ataca a los "dogmáticos" (los que se oponen a la alianza con Chiang K ai-shek) que no ven de qué m odo las victorias que se convierten en derrotas pueden llegar a ser la victoria. de m odo que la guerra contra los japoneses pueda librarse sin el estorbo de las controversias ideológicas. apenas se lo distingue de un confuciano: "Los chinos a m enudo decimos: las cosas que se contraponen entre sí se com plem entan unas con otras" (p.40). las reform as políticas y culturales se convierten en los factores principales y decisivos" (p. Pero al mismo tiempo. 49). la contradicción. sino al m aterialista revolucionario M arx. no sería errado llegar a la conclusión de que. "especiales" y "desiguales". no sólo la totalidad se h a desintegrado en partes separadas. Le preocupa com batir a los "dogm áticos". debem os exam inar m ás atentam ente los fundam entos filosóficos. estorba el desarrollo de la base económ ica. Por eso m ism o M ao procura flanquear la oposición: Cuando decimos esto. no al filósofo idealista burgués Hegel. porque reconocemos que en el desarrollo de la historia en general las cosas materiales determinan las cosas espirituales. M ao conoce el m aterialism o histórico en la m edida suficiente para saber que esta afirm ación se opone. si M ao no gobernase sobre 700 m illones de seres hum anos. Cuando M ao term ina de desarrollar ese "al m ism o tiem po". ha despojado por com pleto de su naturaleza de clase y su historicidad a la teoría m arxista. Y sin em bargo. nadie habría creído que su ensayo es digno de un exam en filosófico. aunque sea únicam ente a causa de la persistencia de este m otivo único. es la especificación de una práctica política adaptada al período específico de la guerra contra los japoneses.

Los com unistas chinos hablaron francam ente de un régim en "capitalista de Estado".L a conquista del poder estatal en C hina por los com unistas el año 1949 no inauguró una nueva época de revoluciones proletarias com parables a las que prom ovió la revolución rusa durante el período de la prim era guerra m undial. no podía m anifestarse en China. p. Lo anterior no significó que las m asas no dieran la bienvenida al Ejército Rojo. com o ellos m ism os la denom inaron. de hecho. La econom ía. M ao Tse-tung creyó que se trataba de un m ovim iento de oposición al com unism o ruso. En las circunstancias históricas de China podemos realizar la trasformación gradual de la industria y el comercio capitalistas mediante distintas formas de capitalismo de Estado. que había derrocado al corrupto y odiado régim en de Chiang Kai-shek. V eam os el texto del "Inform e del proyecto de C onstitución de la R epública Popular China" (15 de septiem bre de 1954): La forma transicional de la trasformación socialista de la industria y el comercio es el capitalismo de Estado. . El capitalismo de Estado bajo el control de un Estado dirigido por la clase trabajadora tiene un carácter diferente que el capitalismo de Estado bajo el dominio burgués .267 El shock sobrevino cuando a m ediados de la década de 1950 la oposición al com unism o se originó no en la derecha. el "Ejército Popular de Liberación" había rodeado a las ciudades e indicado a la clase trabajadora urbana que perm aneciese en los lugares de producción. el com unism o chino alcanzó el poder gracias al liderazgo de una revolución nacional — "una guerra popular que vino a com pletar las revoluciones dem ocráticoburguesas". Foreign Languages Press. quien ni siquiera había sabido com batir a los invasores im perialistas japoneses antes de que el partido com unista forjase un frente unido. L a nación se había unificado. M ao tenía confianza suficiente en que lo ocurrido en H ungría. en el proletariado revolucionario. Lejos de "conducir" a las m asas obreras al poder. los cam pesinos. donde los rusos habían com etido "errores". 1955. Como se m anifestó prim ero en Europa oriental. los pequeñoburgueses. los capitalistas nacionales"— excluía únicam ente a los "capitalistas burocráticos" y a la "burguesía com pradora". A unque la revolución china se originó en una guerra civil y sobrevino al cabo de dos décadas de guerra de guerrillas. Pekín. Significó. asolada prim ero por 267 Documents o f the First Session o f the First National People's Congress o f the People'sRepublic o f China. sino en la izquierda. 35. que el nuevo nom bre del "bloque de cuatro clases" de 1925 — "los obreros.

Foreign Languages Press.268 El concepto de M ao acerca de la contradicción casi sin clases fue m uy poco útil. y que disputen cien escuelas de pensam iento": En nuestro país algunos habitantes se sintieron complacidos por los acontecimientos húngaros. . y de que millares de personas salieran a la calle en manifestación contra el Gobierno Popular. en la base de las contradicciones del pueblo está la identidad básica de los intereses populares . pues ya no existían "capitalistas burocráticos" o "imperialistas": Nuestro gobierno popular representa verdaderamente los intereses del pueblo y sirve al pueblo.las interm inables "cam pañas de exterm inio" contra los com unistas. Durante unas pocas sem anas M ao persistió en la idea de que las contradicciones tenían carácter "no antagónico". porque reinaba el com unism o. Pekín. Y ahora era evidente que tam bién en C hina un núcleo bastante m ás num eroso que un puñado "se sintió com placido por los acontecim ientos húngaros". y gobernar él m ism o la producción en lugar de sujetarse a las "normas" establecidas por sus gobernantes. Éste incluía a toda la nación. quería liberarse del com unism o. en genera!.269 El llam ado de M ao a la "unidad-crítica-unidad". p. 17. a pesar de lo cual existen ciertas contradicciones entre el gobierno y las masas. integralm ente organizado en los consejos obreros. 269 Ib id . "Que florezcan cien flores. L a revolución húngara reveló que el proletariado. y de que p o r consiguiente era posible "manejarlas". Son todas contradicciones en el pueblo. 20. se había reorganizado. Abrigaban la esperanza de que ocurriera algo parecido en China. E ra tal la confianza de M ao que invocó el bello y antiguo principio. sino que se vanagloriaba de que él solo continuaría dirigiendo la trasform ación capitalista de Estado. El Plan Estatal revelaba que la tasa de crecim iento de la econom ía china era m ucho m ás positiva que la de la India. y especialm ente a la unidad. E ra la prim era vez en la historia que un partido com unista no sólo encabezaba una revolución burguesa. luego por el ejército japonés invasor y nuevam ente por la guerra civil. El pueblo no tenía por qué tem er a la "explotación". p. H acia el fin de ese período redefinió el concepto de "pueblo". cayó en oídos sordos: 268 "On the Correct Handling of Contradictions Among the People". 1957.

creem os m ás im portante oír las voces de algunos chinos que no eran "derechistas". y en las perspectivas acerca del m odo de organizar "una sociedad socialista". Hoover Institute. "principal" o "no principal". en lugar de cien flores lozanas. 26. y el reto al m onopolio del poder político por el partido com unista se expresó con tal estridencia. p. "por supuesto". y 270Ib id . Lo que se discutía era el m odo en que el partido om nisapiente "manejaba" estas contradicciones. Esta ley se manifiesta por doquier. 1960. Stanford. Los opuestos de la contradicción se unen al mismo tiempo que luchan entre sí. en econom ía. los pensam ientos fluían en tal abundancia. la descripción de las contradicciones en el socialism o com o aspectos no antagónicos parece situada en un contexto m arxista. Prim ero se inició el m ovim iento contra "los derechistas". Pero el eje de la cuestión es que sería m arxista si y únicam ente si se tratara de una sociedad sin clases. al m argen de que el tipo de contradicción que se m anifestaba fuese "antagónico" o "no antagónico".La filosofía marxista sostiene que la ley de la unidad de los contrarios es una ley fundamental del universo. y que no "florecieron y discutieron" en 1957. Doolin. era posible resolverlas. Se dio m edia vuelta en política.. había descubierto m il ortigas venenosas. que al cabo de veintinueve sem anas se im puso una pausa . Esta vez fue m uy elevado el núm ero de personas que no aceptaron el concepto de contradicción de M ao por su valor aparente o com o "principio filosófico". D espués de una década de dom inio com unista. y luego el gran salto adelante de 1958. Praefer. 271 Véase Roberick MacFarquhar. Communist China: the politics o f student opposition. A ceptando la palabra de M ao. y m uchos rehusaron sencillam ente contentarse con la prom esa de que como las contradicciones existentes eran las que existían "en el pueblo" y por lo tanto tenían carácter "no antagónico". no veían que se aliviaran las condiciones de trabajo. .270 A prim era vista. The Hundred Flowers campaign. en el mundo natural. Nueva York. Se trataba de la vida en toda China. el cual en lugar de llevar a C hina "directam ente al com unism o" provocó condiciones casi de ham bre.271 El partido declaró que. en la sociedad humana y en el pensamiento del hombre. 1964. Pero ése ciertam ente no era el caso en China. Calif. Dennis J. y m ucho m enos que se resquebrajara el m onopolio del partido sobre el "pensam iento correcto". P or nuestra parte. N o se trataba de la "escuela de Y enan". era necesario desarraigar la m aleza ponzoñosa. L a gente discutía de un m odo tan im placable. A hora todos están fam iliarizados con las estadísticas que reflejan los fracasos del "gran salto adelante". Y. Stanford University Press.

un «estudiante extranjero». A unque posea la docum entación necesaria para perm anecer en Europa o en Estados Unidos. en ciertos aspectos. habían padecido durante el "gran salto adelante". m ientras buscaba las palabras que describieran lo que sucedía allí. Jade es la com binación de varias personas a quienes entrevisté. y luego se habían visto arrastrados al caos de la "revolución cultural". Entrevista de Hong Kong En chino no hay una palabra que sea el equivalente exacto del térm ino alienación. Todos nos sentíam os hijos del M ovim iento del 4 de M ayo [1919]. Los ideogram as dicen: "separación y distancia". Alienación y revolución Tuve la buena suerte de entrevistar a algunos de los que se refugiaron en Hong K ong a m ediados de la década de 1960. de m odo que "un día equivaldría a veinte años". E sta form a de reseñar las conversaciones con refugiados perm ite protegerlos. Por lo contrario. Llam em os Jade a esta refugiada. . estos jóvenes se ofrecieron voluntarios para realizar los duros esfuerzos que posibilitarían el "gran salto adelante". en la cual se me negaba la ciudadanía. Su nuevo nom bre era el com unism o." "En mi condición de china — continuó Jade— no podía soportar la vida en esta colonia. siem pre es un extraño. si bien ahora han huido. "Peita [la U niversidad de Pekín] era mi sueño.creídos de que la cam paña de las "cien flores" era una conspiración derechista. L a entrevista de H ong K ong acerca de la alienación de la revolución habla p or sí misma. C. Sin em bargo. m uchos relatos en efecto concuerdan porque son típicos de las personas que. no se m archaron de C hina cuando los com unistas asum ieron el poder. Quien haya tenido que vivir toda su vida en una colonia no puede sentirse libre. no trascurrió m ucho tiem po antes de que las duras tareas y las interm inables alineaciones entre el líder y los dirigidos determ inasen la creación de dos m undos contradictorios separados. y reconozcam os de una vez que. L a joven refugiada proveniente de C hina continental vaciló. M ás aún. y aclarasen por qué ella había huido a H ong Kong. 1. a principios de la década de 1950 regresaron a lo que consideraron su patria: "Queríam os hacer algo por nuestro país. D eseábam os vivir com o hom bres y m ujeres libres. pero no creo que la m ayoría de nosotros fuésem os com unistas.

Pero la propia Lin H si-ling distinguía entre el Partido C om unista ruso. en el período caracterizado por la consigna «que cien flores florezcan. "Por lo que a mí se refiere. Contestó: "No creo que la revolución húngara estuviese en la conciencia de las m asas.Las tendencias hum anistas son m uy firm es en los chinos. Tam poco me parecía errado obligar a lim piar salivaderas a algunos profesores universitarios. se quejaba sobre todo de que el «florecim iento y la disputa» se lim itasen a las capas superiores. me desagradaba profundam ente la clase com erciante. todavía pensaba que nos encam inábam os exactam ente hacia esa meta. Tam bién había oído decir que en Y u-m en hubo u na huelga de trabajadores del petróleo. En todo caso. esto dem ostraba que estábam os destruyendo la sociedad de m andarines que ." El entusiasm o de Jade por el régim en m aoísta no com enzó a desvanecerse hasta m ediados de 1958. A mi entender. y nos m antenía pendientes de sus palabras durante tres y aun cuatro horas. Pero esto se decía con el fin de garantizar nuestro cam ino hacia el socialism o auténtico. todos creím os que el com unism o era la dem ocracia m ás auténtica. Se destacó m uchísim o entre nosotros durante los debates de la prim avera de 1957. especialm ente los m ayores — por lo m enos al principio fueron los m ayores— sentían que después de siete años de régim en m ilitar estricto era tiem po de suavizar el control. Las condiciones que prevalecían en C hina suscitaban insatisfacción. pero si la m em oria no me engaña eso ocurrió sólo después que el partido com enzó a acusar a sus críticos de esforzarse por «im itar a Hungría». Casi todos los habitantes de H ong Kong venden algo. Es cierto que ella tam bién m encionaba la revolución húngara. M uchos. E ra una oradora m uy vigorosa. y ciertam ente yo no deseaba dedicarm e al com ercio. Según recuerdo el asunto. Creo que los intelectuales acom pañaron a M ao contra los nacionalistas a causa de sus ideas dem ocráticas. que prom ovía la discusión de las cien flores. pero se vendía únicam ente a los cuadros a partir del rango undécim o. e insistía en que sólo cuando las m asas pudiesen expresar sus opiniones se lograría resolver los problem as que nos agobiaban. la m ás fam osa de las estudiantes de la U niversidad de Pekín. Y nos reíam os cuando se burlaba del aire de superioridad de los m iem bros del partido com unista y del sistem a de jerarquías del partido. P odía hablar sin interrupción durante este lapso. Le pregunté cuál había sido la influencia de la revolución húngara sobre China. y que disputen cien escuelas de pensam iento». que había sofocado la rebelión húngara. "Ella nos dijo que se había publicado un libro que criticaba el período de Stalin. y el Partido C om unista chino. Oí decirlo a Lin H si-ling.

N os trasportaron en cam ión. me ofrecí voluntaria para trabajar en uno de los grandes diques. sino porque cuando a m enudo uno dice sí y piensa no acaba perdiendo confianza en uno m ismo. Entonces y a no pude probar bocado. G uardé silencio. de m uy escasa estatura. Teníam os que explicar lo que habíam os hecho durante el día. porque debíam os cam inar por lo m enos treinta kilóm etros diarios desde el lugar en que dorm íam os a aquel en que trabajábam os. A la h ora del alm uerzo sólo recibíam os un poco de pan. Ciertam ente. participé activam ente en la cam paña antiderechista de m ediados de 1957 — en ese m om ento estaba en Shanghai. con la condición de que no volviese inm ediatam ente a la universidad." Se interrum pió. el burocratism o y la ineficiencia. com íam os m ejor una vez concluido el trabajo. y hablar de nuestra actitud frente a la actividad que desarrollábam os. y no sólo a causa del esfuerzo m asivo e irreflexivo. N o sabíam os qué era m ás difícil: si el trabajo. "Aunque me h abía presentado voluntaria para la tarea. Fue el despilfarro hum ano total. Pero luego había que volver a reunirse para asistir a las asam bleas. "Asim ism o. el jefe de equipo aceptó. ni las herram ientas de trabajo. Contem plé a esta jo ven tensa. En 1958. mi salud com enzó a desm ejorar. Después de unos m eses me fue im posible soportar la situación. "Finalm ente. y pedí que me perm itieran retornar a Pekín. H abía que ponerlas en su sitio m ediante la sim ple fuerza m uscular. porque si uno calla después viene el jefe de equipo y pregunta qué pasa. la alim entación o las asam bleas. Le pregunté cóm o ejecutaba la tarea ardua y tosca de construcción de un dique. era cada vez m ás difícil pensar p or cuenta propia. Replicó: "Lo que me conm ovió no fue la tosquedad del trabajo. ni revelara . N i siquiera teníam os elem entos tan sencillos com o un taco y una barra para levantar rocas pesadas. N i siquiera un lugar para vivir. que pesaría unos cuarenta y cinco kilogram os. Y m uchas veces experim enté el deseo de enterrarm e en ese dique. Y allí com enzó mi desilusión. y cuando llegam os al sitio descubrim os que no se había preparado nada para nosotros. cuando se inició el prim er gran salto adelante. Com encé a sentir que no era m ás que una horm iga. pero no podía adoptar perm anentem ente esa actitud. A m edida que pasaban los días. y de pronto pareció m uy distante. Por consiguiente.siem pre había agobiado a la sociedad china. Tuve lo que ellos llam an irritación gástrica. aunque el trabajo no em pezaba antes de las diez de la m añana. com encé a sentir que todo lo que hacíam os era una form a de trabajo pesado. Era la tarea m ás prim itiva que pueda concebirse. al anochecer. com o si se tratara de construir todo el dique con las m anos. era necesario levantarse a las cinco. Aunque parezca extraño.

sólo un porcentaje m uy reducido del pueblo chino es m iem bro del partido com unista. las denom inaciones de derecha e izquierda se utilizaron sólo después. esta vez para explicarm e cóm o utilizó el período de descanso en el estudio del m arxism o. Pero ahora me dolían los huesos y sentía el cerebro irrem ediablem ente cansado. en mi opinión — repitió— . Al com ienzo de las discusiones de las cien flores era tan evidente que los estudiantes m ás brillantes. todos debíam os conocer las últim as resoluciones del partido com unista. En realidad. Como y a le dije. y estar fam iliarizados con el pensam iento de M ao en los tem as corrientes. ." Jade dejó de hablar.que había abandonado el trabajo. y después de cuatro m eses egresaban com o expertos en m arxism o. lo que seguram ente los im presionó m ás fue la actitud de la juventud. Después de unos instantes volvió a hablar. y estaba decidida a estudiarlo por mí m ism a ahora. los hom bres de negocios podían asistir a la Escuela Popular D em ocrática V espertina de Educación Política. P or paradójico que pueda parecer. el m arxism o no se enseñaba a todos. De todas las sorpresas que recibieron durante la cam paña de las cien flores. los m ism os que señalaban a cada m om ento que eran com unistas v no querían el retorno a las viejas form as. subrayando la palabra «mi». me ofrecí voluntariam ente para trabajar en la construcción del dique. pero el estudio serio del m arxism o era algo m uy distinto. pues la m ism a generación que era un producto de la nueva república popular se había convertido en el crítico m ás severo. al m ism o tiem po eran los críticos m ás severos. com o usted sabe no todos se consideraban com unistas. "Por prim era vez desde que me com prom etí activam ente en la cam paña antiderechista em pecé a com prender que lo que ellos — ahora había com enzado a distanciarm e del régim en— m ás tem ían era la reacción de la juventud. Por ejem plo. y no deseaba rom per el silencio. com o si la contraposición de una opinión individual a la del Estado y el partido fuese la m ás notable tem eridad— . Sentí que el relato del episodio del dique im plicaba revivir concretam ente esa abrum adora experiencia. sino de «unir» el trabajo m ental y m anual. "Me irrité. los que habían sido los com unistas m ás abnegados y los m ás apreciados por el régim en. Por supuesto. y pensé realm ente que era un m odo no sólo de contribuir a la construcción de mi país. estaba reservado para "los cuadros" — los m iem bros del partido com unista y la juventud com unista: "Bien. pero en mi caso no era fácil asistir a u na clase que estudiara las obras originales de Marx. Dijo que realm ente yo necesitaba un poco de descanso antes de volver a la escuela. N o me habían enseñado m arxism o en H ong Kong ni en Estados Unidos. "En mi opinión — continuó Jade.

Se relacionaban con el gran salto adelante. N o hay m uchas traducciones chinas de las Obras originales de M arx. sino en la form a de rum ores. pueden com prarse algunos libros en las librerías de la fam osa avenida W ang Fu Ching de Pekín. N o sé por qué. Estas librerías son interesantes. pero el propio régim en había destacado que los rusos eran nuestros m ejores am igos. Pero no me atrevía a decirlo en alta voz. "Oí hablar de los desacuerdos por prim era vez a fines de 1958. a quienes de acuerdo con los rusos debía juzgarse. H ubo que interrum pir todos los trabajos. era la sum a de lo que constituía para ellos el «m arxism o-leninism o». enum eró diez puntos en los cuales R usia soviética discrepaba con la R epública Popular. Y ahora nos decían que eran «revisionistas». N o les tem am os particular afecto — en realidad. y dos volúm enes de las Obras escogidas de M arx y Engels. dos obras de Stalin. no arm onizaba con su práctica o su armonía. las tres banderas rojas y el enfoque «no dialéctico» de los técnicos. "Se me dijo que debía concentrarm e en el pensam iento de M ao. había existido m uy escaso contacto entre rusos y chinos— . si uno conoce idiom as y dispone de dinero. Estos m ateriales. «A cerca del tratam iento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo». de Stalin. cuando Pan Tzu-nien. F undam entos del leninism o e H istoria del Partido Com unista de la URSS. uno de los directores de H sinhua [la agencia oficial de noticias]. sino p or su capacidad de expertos. ni siquiera a mí misma. pero en lugar de odio contra los rusos se apoderó de todos nosotros un sentim iento de absoluto aislam iento. y la H istoria del Partido C om unista de Stalin había sido estudiada con la m ism a asiduidad que las obras de M ao. que se inm iscuía constantem ente en mi estudio. m ás la H istoria del Partido C om unista de la URSS. se referían al cam bio de disparos entre guardias fronterizos chinos y rusos. "Pero los hechos que realm ente nos im presionaron ocurrieron en 1960 — y las prim eras noticias nos llegaron. Sin em bargo. que desde el punto de vista teórico los dos ensayos m ás im portantes son «A cerca de la práctica» y «A cerca de la contradicción». Luego se desencadenó una vigorosa cam paña contra los rusos."Descubrí cuáles eran los diez libros básicos. no oficialm ente. así com o uno de los últim os trabajos. E l im perialism o y E l E stado y la revolución. y los pedí en la biblioteca: cuatro volúm enes de las Obras escogidas de M ao. no por su condición de «rojos». etcétera. porque mi propia experiencia. y a la partida de los técnicos rusos con sus planos. . El problem a era que cuanto m ás leía m ás dudaba de algunos enunciados de M ao. dos folletos de Lenin. etcétera.

"Es extraño." 272 Evidentemente nadie ha dicho a Mao que "el negro es bello". Q uería huir. sino a los llam ados eruditos británicos independientes — y éstos no son tan m ediocres com o los norteam ericanos.272 Entretanto. Lo que no alcanzo a com prender es su cinism o. puedo entender eso. Así. C ontinuó hablando. V ivían aislados. Pero se nos im pedía hacer nada al respecto. según parece. por ejem plo la perforación de pozos petrolíferos. utiliza siempre la palabra "negro" en el sentido más despectivo. una actitud calificada de "economismo negro" por Mao. cuando com encé a sentir los viejos sentim ientos de alienación que me im pulsaron a pasar de esta isla al continente. y sin em bargo. Sentía m ás claram ente que nunca que estábam os retrocediendo." Jade se interrum pió y contem pló la m ontaña. Bien. ahora tenía una úlcera sangrante. C om enzaron a llegar alum nos africanos a nuestra universidad. en la "gran revo lución cultural proletaria" se desencadena una campaña contra los trabajadores que pedían más salario. N o es de extrañar que M ao se sienta tan seguro de que los extranjeros jam ás lograrán poner el pie en China. P or otra parte. jabón.. una cifra que les agradaría recortar— y eso es todo. pero com o si lo hubiera hecho sólo para sí misma: "Y sin em bargo. ideas y aspiraciones. p or ejem plo. Esos m illones no existen en cuanto que sentim ientos."Y entonces ocurrió algo que me indujo a pensar. pero no se nos perm itía fraternizar. Para ellos la gente representa tantos o cuantos m illones — una cifra. y no se perm itían los contactos sociales . Se diría que para ellos es un chiste graciosísim o.. M e llevó dos años. y por lo tanto ni se m olestan en saber nada acerca del pueblo chino. lo m ismo que sus respectivos países. no hacía m ucho que estaba en H ong K ong — com o usted sabe. ninguno es m arxista. N o me refiero sólo a la adm inistración colonial británica. mi salud no había m ejorado m ucho. pero el m arxism o no es un chiste para el pueblo chino. vine el año pasado— . Com encé a trazar mi plan de fuga. A pesar de todo su elogio de los revolucionarios negros en Estados Unidos. sus m ovim ientos revolucionarios. la actitud que adoptan frente a su especialidad china parece sem ejante a la que adoptan frente a una técnica. las condiciones de vida en C hina habían llegado a ser tan difíciles que deseábam os pedir a los recién llegados las cosas que escaseaban. N os interesaban m ucho. que parecen haber agotado sus fuerzas en la tarea de aprender la lengua china. y m ucho m enos conquistar el liderazgo de los chinos. . en cuya cim a podía verse el radar de C hina continental. Por ejem plo. De m odo que tam bién en este sentido nos sentim os frustrados.

R etrogradación — es la palabra que resume realm ente el pensam iento de Mao. Sheng Wu-lien: el reto de la izquierda E n Hunan. Le dije que ella sabía de mí que yo era norteam ericana. aunque durante un tiem po sentí que M ao era el verdadero revisionista. era la "corriente que se oponía" a la "torm enta de enero" que estableció la C om una de Shanghai. pero declaró que "la clase capitalista «roja»" encabezada por Chu En-lai.H asta aquí yo había intervenido únicam ente con el fin de form ular preguntas. realm ente. Y estos valerosos jóvenes afirm aban: "La m isión histórica de la . Preguntaron a Mao: ¿Por qué no se organizan inm ediatam ente com unas reales de acuerdo con el m odelo de la C om una de París? Sus m iem bros hicieron acopio de citas de Lenin alusivas a la burocratización tem prana de Rusia. pero que en la m ayoría de los restantes aspectos es una reliquia m uy típica de la antigua m áquina del Estado".. De eso se trata. el "propio" distrito de M ao. Pues con los sueños y las energías de la juventud se hacen las revoluciones. Sheng W u-lien). N unca se me ocurrió la palabra porque tem ía afrontar las consecuencias. con una m áquina estatal "apenas m odificada exteriorm ente. en las cuales afirm aba que este fenóm eno era "sobre todo una supervivencia del pasado". Se abstuvo de atacar a M ao. retrogradación. ¡Mao propugna la retrogradación! Ése es el térm ino que se me escapaba cuando dije que me parecía que todo estaba retrocediendo. Lo que m ás me im presionaba era la afirm ación de M ao de que "durante décadas" — ¡e "incluso durante un siglo!"— la lucha de clases continuaría "en todos los países socialistas. dos sociedades de capitalism o de Estado que eufem ísticam ente se autodenom inaban com unistas.. pero ignoraba que yo era m arxista-hum anista. Lejos de ser una nueva teoría de la revolución. se trata de la m ás siniestra teoría de la retrogradación." N o es de extrañar que los M ao tem an a su juventud y no a los que lam entan su destino a m anos de los "dioses que fracasaron". inm ediatam ente después de su visita en el otoño de 1967 se form aron veinte organizaciones. pero en este punto me pareció necesario aclarar mi posición. 2. com o una ley objetiva independiente de la voluntad del hom bre". se socavan los totalitarism os y se derroca a los Mao. A quí Jade pegó un salto en su silla y exclam ó: "Eso es. que se autodenom inaron Com ité de la G ran A lianza R evolucionaria y Proletaria de la Provincia de H unan (abreviado. Y que en mi condición de m arxista-hum anista me sentía chocada p or el conflicto de poder entre R usia y China.

Aquí no hay lugar para el reformismo —la combinación de dos en uno— o la transición pacífica. Es necesario destruir por completo a la vieja máquina estatal. 4 de junio de 1968..... pero una cita extensa dem uestra la oposición real dentro del m arco del pensam iento de Mao: La tormenta revolucionaria de enero fue un gran intento del pueblo revolucionario." Luego. . el proletariado habría marchado a su propia destrucción.. Después de la liberación. Ello demuestra que la revolución cultural no es una revolución destinada a remover funcionarios... de pronto se opuso en enero a la creación de la "Comuna Popular de Shanghai"? Al pueblo revolucionario le parece difícil entenderlo. Antes de la liberación. D eclaraban que había llegado el m om ento de preguntarse "¿Adónde va C hina ? " 273 Lam entablem ente no es posible reproducir todo el ensayo.. muchos revolucionarios fueron encarcelados por los órganos estatales — seguridad pública.Más aún. . explicaron de qué m odo la expresión "ultraizquierda". el capitalismo burocrático y el feudalismo a los que siguen el camino capitalista. ¿Por qué el presidente Mao. Embriagado por su victoria de febrero-marzo. La clase capitalista "roja" conquistó un predominio casi abrumador en febrero y marzo.. Chu En-lai —ahora el representante general de la clase capitalista roja de China— intentó apresuradamente organizar comités revolucionarios en todas las regiones del país.. algunos sectores de 273 Inicialmente traducido y publicado por Survey o f China Mainland Press. ni una revolución puramente cultural.. ni un movimiento para expulsar gente. Si el plan burgués se hubiese cumplido. sino "una revolución en la cual una clase derroca a otra". que preconizó firmemente la "comuna".. 4190. el capitalismo burocrático y el feudalismo. ni m ucho m enos.. En los escritos acerca del ejército hay dos puntos esenciales: 1] Ahora se advierte que el ejército es distinto del ejército popular que existía antes de la liberación. el objetivo de la revolución pasó del imperialismo.. núm. bajo la dirección del presidente Mao. de derribar el viejo mundo y construir otro nuevo. utilizada contra ellos.gran revolución cultural aún no se h a cum plido. fiscalía y órganos judiciales— controlados por la clase capitalista. En nuestra larga m archa. el ejército y el pueblo luchaban juntos para derrocar al imperialismo. sólo se h a dado el prim er paso. La propiedad de los medios de producción y el poder fueron arrebatados al pueblo revolucionario y devuelto a los burócratas. "era parte del plan del cuartel general burgués del G rupo Preparatorio del Comité R evolucionario Provincial".

En la escena histórica el pueblo revolucionario nunca había representado. y se los puso en manos del pueblo revolucionario. el pueblo inició un movimiento espontáneo. En la mayoría de las industrias. las comunicaciones y la administración urbana nuevamente se arrebató el poder a Chang Po-shen... ¡China avanzará inevitablemente hacia la nueva sociedad de las Comunas Populares! ¡Que la nueva burguesía burocrática tiemble ante la auténtica revolución socialista que conmueve el mundo! ¡En esta revolución el proletariado sólo puede perder sus cadenas.. La práctica del apoderamiento de armas se convirtió en "movimiento". El espíritu creador y el fervor revolucionario demostrados por el pueblo en agosto fueron en verdad impresionantes. el papel de amo de la historia mundial. como lo hizo en agosto. Es ... será inevitablemente un partido del reformismo burgués.. y en el m om ento de la reunión del N oveno C ongreso del Partido nada se sabía de ella.. Las contradicciones sociales básicas que originaron la gran revolución cultural proletaria son contradicciones entre el dominio de la nueva burguesía burocrática y la masa del pueblo.2] las fuerzas armadas. Para derrocar realmente el dominio de la nueva aristocracia y destruir del todo la antigua máquina estatal.. el comercio. El Noveno Congreso no podrá resolver cabalmente el problema del destino de China y del Ejército Popular de Liberación de China. se han convertido en instrumentos de la represión de la revolución. Lung Shu-chin. Liu Tzu-yum y consortes. será necesario abordar el problema de la evaluación de los últimos diecisiete años. la revolución destinada a negar los últimos diecisiete años en esencia aún no ha comenzado. El odio espontáneo a los burócratas que intentaron arrebatar el fruto de la victoria originó en el pueblo revolucionario una resonante consigna revolucionaria: "Entregar las armas equivale al suicidio".. Ahora se ve que una guerra revolucionaria en el país es necesaria si se quiere que el pueblo revolucionario supere a la clase capitalista roja armada... El Noveno Congreso Nacional del Partido que se convocará próxi­ mamente. la revolución auténtica. Durante breve lapso. Adonde va China también determina adonde va el mundo. que sirve a los usurpadores burgueses en los comités revolucionarios... Más aún. Hua Kuo-feng.. nacional y masivo de "ocultamiento de las armas". en vista del derrocamiento armado de la nueva burguesía burocrática.. y puede ganar el mundo entero! N o se ahorraron ataques a esta nueva oposición.. las ciudades se encontraron en estado de "dictadura armada de las masas"...

una cosa es segura: China no puede soportar otra "gran revolución cultural proletaria victoriosa" como la que se necesitó para separar del poder a ese "íntimo camarada de armas" que fue Liu Shao-chi. En todos los períodos en que las m asas han sufrido una derrota o señalado un nuevo cam ino revolucionario que los líderes rehusaban aceptar.im posible determ inar si aún viven. L a nueva constitución canonizó el pensam iento de M ao Tse-tung. De ahí que M ao se arrogue la tarea de "forjar la historia". lo que él exaltó fue la guerra de guerrillas prolongada. . burgués o m aoísta. 275 El pensam iento de M ao T se-tung arraiga profundam ente en China. p or supuesto no es cuestión de preferencia. D enom ina "revolución m undial" a este proceso. El derrocam iento de Lin dem uestra cuán frágiles son todos estos intentos de predeterm inar el futuro . China Quarterly. El idealism o. no en el proletariado. "pobres y en blanco". Es cierto que en 1927. pero él m ism o no es "un cosm opolita desarraigado " . com o dice M ao. especificó cuánto m ás revolucionario era el 274 Sea cual fuere la versión que China ofrezca al mundo acerca de la caída de Lin. se h a m anifestado la tendencia a afirm ar que las m asas eran antehistóricas. Levenson. en la C hina m oderna. pero en todo caso M ao sabe m uy bien que es im posible m atar las ideas. Como actúa constantem ente en el ám bito de la superestructura de lo que M arx habría considerado la falsa conciencia (la cultura nacional contra el carácter de clase). julio-septiembre de 1969. y por prim era vez desde la época feudal tam bién designó a un sucesor: Lin Piao. Es posible que M ao haya preferido a los adolescentes desarraigados com o instrum ento apto para quebrar la oposición al propio M ao. en un inform e descriptivo de la situación del cam pesinado en Hunan.274 L a propia constitución entroniza una contradicción absoluta. M ao creyó que el conflicto de orientación política entre él m ism o y los obreros. M ao está decidido no sólo a quebrar la estructura del m undo bipolar. en el m undo contem poráneo. y de ese m odo crea el terreno que favorece la aparición de los sepultureros del sistema. Sin em bargo. sino a dom inarlo. los cam pesinos y la juventud podía "resolverse" m ediante la "reorganización del pensam iento de todos". el pensam iento de M ao arraigó. ni en el cam pesinado (pese a que él dem ostró m ucho m ayor confianza en el cam pesinado). 275 El lector interesado en conocer las opiniones contradictorias de los eruditos norteamericanos especializados en estudios chinos acerca de la "revolución cultural" tendrá un punto de partida muy interesante en el último artículo escrito por Joseph R. "Communist China in time and space: roots and rootlessness". "conm oviendo las alm as de los hom bres".

la Nueva Izquierda ha agrupado no sólo todas las teorías. el lado del partido. sino también todos los países —como si Rusia. considerado ahora "el pilar principal" del Estado. I. Tan pronto estalló el conflicto chino-soviético. m ucho antes de que el ejército fuese institucionalizado por prim era vez. Que com enzara persiguiendo ante todo el dom inio del m undo com unista no significa "la revolución m undial". M unich y P arís . pero de todos m odos un ejército. En cambio.277 Si hay algo indudable 276 Véase "Report of an investigation of the peasant movement in Hunan". Estados Unidos. P or lo tanto. El lector hallará otros elementos acerca de la teoría de la guerra . el cam ino al poder estaba poblado de cam pesinos de uniforme. m ás aún. y ambas se apartan del concepto de revolución social de Marx.276 Es cierto tam bién que en el curso del prim er intento de alcanzar el poder en un área lim itada — el Soviet de K iangsi— el principio que expresó en dicha creencia fue el de "la tierra a los cam pesinos". incluso antes de que M ao contase con un ejército totalm ente desarrollado. N o p or cierto en el papel de señor de la guerra. y además nacional. em pezó a contem porizar con el cam pesino m edio y tam bién con los "buenos propietarios". m ucho antes de que la nueva constitución de 1969 subordinase el partido al ejército. M ás bien im plica retrogradación — es decir. para form ar los dos pilares de la "Nueva D em ocracia". nuevam ente los m ilitares — los m ilitares en un m undo nuclear— predom inaron sobre todo lo demás. m ientras se m ostrasen "patriotas" y dispuestos a oponerse a la invasión japonesa. 277 Aunque la teoría que el Che Guevara puso a prueba cuando "hizo la revolución" en Bolivia difiere considerablemente de la teoría de Mao acerca de la guerra de guerrillas. etcétera. sino com o aspirante al dom inio m undial. poco después que M ao vio que no podía convencer a R usia de la conveniencia de com partir con C hina el conocim iento técnico en el cam po de la energía atóm ica. incluso N ueva Y ork. "El poder proviene de la boca del fusil" es la m oda ahora en todas las B olivias. vol.de guerrillas en el capítulo 9. Francia. guerrillero o profesional. Por lo tanto. arm ado con los elem entos m ás m odernos o tan m al arm ado que "la política debe dirigir al fusil". Selected works o f Mao Tse-tung. la aceptación del capitalism o de Estado com o el estado de desarrollo alcanzado por el mundo.cam pesinado com parado con la clase obrera . pp. que form aban un ejército — es cierto que un ejército de guerrilleros. Pero eso es precisam ente lo que él m ismo rechazó com o m edio de acceder al poder cuando durante ese período (m ediados de la década de 1930) criticó a los "ultraizquierdistas". . el ejército com o m edio de acceso al poder fue la fuente de toda su teoría. 23-59. el ejército. fueran otras tantas Bolivias.

V eam os de qué m odo C hu Y ang. porque M ao cuidó que cada vez que se utilizaba la palabra apareciese precedida por el térm ino burgués. Hacen . y en segundo lugar atacando a Y ang H sienchen. Manuscritos económicos y filosóficos. que todavía era uno de los principales protagonistas de M ao. es el genio m ilitar de M ao. Algunas personas contraponen el joven Marx a Marx el revolucionario proletario maduro. el 26 de octubre de 1963. jefe de la Escuela Superior del Partido. para presentarlo como un exponente de la teoría burguesa de la naturaleza humana. en la culm inación del conflicto chino-soviético. am bos elem entos constituyen la visión que tiene M ao del m undo futuro. utilizando la reorganización del pensam iento de los "cuadros dirigentes" m ediante la A cadem ia de Ciencias china. Las dudas com ienzan con el otro "aspecto". 1844. Sobre todo utilizan ciertas opiniones acerca de la "alienación" expresadas por Marx en uno de sus primeros trabajos. C hu lanzó un ataque al Partido C om unista ruso y el hum anism o. y afirman que Marx fue un humanista. y lo consiguió. Por primera vez en la historia del marxismoleninismo ha dilucidado y revelado sistemáticamente las contradicciones de la sociedad socialista en su obra "Acerca del tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo". porque M ao tam bién es "original" en el cam po de la "reorganización del pensam iento". El espectro que ha venido agobiando a M ao desde la revolución húngara y la oposición m anifiesta de la izquierda en la cam paña de las "cien flores" es el hum anism o de M arx. Como lo dem ostró inicialm ente el conflicto chino-soviético. que había tenido la tem eridad de oponerse a la inflexibilidad de los m anifiestos políticos contra Rusia. Pero en C hina m ism a M ao procuró desencadenar un ataque m ás am plio. Después. R eunidos. rem ontándose a los M anuscritos de 1844: Los revisionistas modernos y algunos eruditos burgueses intentan describir el marxismo como una forma de humanismo. C om batía a Jruschov porque era un "hum anista burgués". y especialm ente su D epartam ento de Filosofía. un "revisionista". apenas se tom ó nota de los ataques al hum anism o.para todos. explicó el discurso "Las tareas de lucha de los trabajadores en el cam po de la filosofía y la ciencia sociales" ante la C uarta Sesión A m pliada del Com ité del D epartam ento de Filosofía y Ciencias Sociales de la A cadem ia de Ciencias china: El camarada Mao Tse-tung ha demostrado notable valor teórico y genio en el desarrollo de la dialéctica. en prim er lugar.

abril-junio de 1965. el ataque contra Y ang Hsien. en diarios y revistas se publicaron no menos de noventa artículos acerca de la controversia filosófica relacionada con la lucha contra la unidad de los opuestos. Por supuesto. 279 En la culminación del conflicto chino-soviético. N.todo lo posible con el fin de predicar el llamado humanismo utilizando el concepto de alienación. un presunto opositor chino del perm anente conflicto chino-soviético. . en un tosco intento de obligarla a servir a quienes favorecían y a quienes rechazaban el conflicto con Rusia. se trata de un esfuerzo útil. Ciertamente.. el eje del asunto es que M arx desarrolló por prim era vez su enfoque hum anista en la "C rítica de la dialéctica hegeliana". "The Yang Hsien-chen affair". Pero cuando formularon la concepción materialista de la historia y descubrieron que la lucha de clases es la fuerza motivadora del desarrollo social. IASP. China Quarterly. La controversia acerca de la contradicción. con el pretexto de separar el m aterialism o de M arx del "hegelianism o m ístico".278 L a razón que m ovió a prolongar este debate (que en ese m om ento ya llevaba siete años) fue introducir un nuevo elem ento. "uno que se divide en dos". inmediatamente se liberaron de esa influencia. ha sido traducida del chino en el número invierno-primavera de 1970 del nuevo órgano Chinese studies in philosophy. White Plains. 35-36. en 1963-1964. estrechamente relacionadas con el materialismo mecánico y el socialismo utópico. Y. Y no se trata de un m ero juego de palabras. Pues M arx utilizó la dialéctica revolucionaria de H egel para atacar el idealism o burgués de H egel. Véase Donald J. no a Hegel. Los m aoístas se oponían a M arx. según se desarrolló en el período 1956­ 1958. de acuerdo con el sesgo de la argum entación china. se decidió que la dialéctica. lejos de g irar alrededor del concepto de "dos que se com binan en uno". Munro. y tam bién allí se obtuvo el resultado exactam ente contrario. pp. en las primeras etapas del desarrollo de su pensamiento Marx y Engels se vieron un tanto influidos por las ideas humanistas. A unque utilizando una frase característica de M ao "sus ejércitos filosóficos" han decapitado aquí a la dialéctica. 279 Como M ao interpretó la afirm ación en el sentido de que im plicaba la colaboración con Rusia. expresaba m atem áticam ente la idea diciendo que "dos se com binan en u no " . y el hom bre que dirigía la E scuela Superior del Partido y había escrito un artículo filosófico en el cual definía a la dialéctica com o la unidad de fuerzas contradictorias y que. Tam bién R usia inició su lucha contra el hum anism o de M arx en 1955. su 278 "The fighting task confronting worker in philosophy and the social sciences". de hecho era exactam ente lo contrario — es decir.

el presidente Mao por primera vez desarrolló la teoría y la práctica del movimiento comunista internacional. N o por cierto en su habitat ruso.deshum anización de las ideas. en 1959 se lo entronizó en la constitución. los dirigentes del partido. cierto Chao Y ang. las palabras ciertam ente han perdido todo significado. M ao está perfectam ente dispuesto a aceptar los fundam entos aportados por el capitalism o de Estado. im plica ahora una jerarquía superior no sólo al com unism o ruso. con el concepto de contradicción que él h a deform ado de m odo que "la sociedad socialista no es excepción" en la esfera de la lucha de clases y el pensam iento. nos dice: Pero a causa de las limitaciones de su tiempo. 280 Peking Review. En cam bio. separándolo de la sociedad de clases a la cual aisladam ente estaba atado cada elem ento. el concepto de "revolución ininterrum pida". M ao actúa com o si el período de vida de un hom bre fuese infinito. M arx unió el m aterialism o y el idealism o. y sobre todo Liu Shao-chi. L a producción m ás elevada que se exige constantem ente está otra vez bajo la guía del partido. Y com o M ao nunca se desvía de su preocupación unilateral. Así. Finalm ente.. aunque el habitat cam bia.. Karl Marx sólo indicó la dirección [de la revolución permanente]. sino tam bién a M arx y a Lenin.. I. Así. V. el D epartam ento de Logística. por no decir obsesión. y por lo contrario habla de "siglos".280 ¿En qué vienen a parar esta teoría y esta práctica? L a verdad es que a pesar de la sonora retórica revolucionaria de la revolución ininterrum pida.. 30 de enero de 1970. pero lam entablem ente. vino a parar en el sudor y el esfuerzo de las m asas durante el gran salto adelante. El endiosam iento del pensam iento de M ao en este y en otros aspectos. que presuntam ente iniciaron el cam ino de retorno al capitalism o. bajo la nueva tradición histórica. perteneciente a una unidad del Ejército Popular de Liberación. nunca alude a la duración de la vida de un hom bre. propuesto inicialm ente por M ao en 1958 com o "la línea de m asas". ~ 204 . presum iblem ente "depurado" de lo que M ao denom inó "los partidarios de la vía capitalista" — es decir. y una década después durante la gran revolución cultural proletaria. El concepto de lucha de clases de M arx respondía al propósito de abolir la sociedad de clases y crear un nuevo orden social sobre bases realm ente hum anistas. Lenin vio el peligro de la restauración capitalista. pero falleció poco después. Con el fin de desarrollar su nuevo y original hum anism o.

dijo M ao. El segundo gran cam bio histórico fue el conflicto chino. que en el plano filosófico procuró hallar una salida en la idea de que no se trata tanto de la unidad de los contrarios com o de una sucesión interm inable de luchas. Le dije que si llegaba lo peor y moría la mitad de la humanidad. la otra mitad quedaría. Creía que si se libraba una guerra atómica. Así. y el mundo entero sería socialista. si el imperialismo insiste en librar una guerra. y en cambio asistiríamos a la destrucción total del imperialismo. L a prim era reacción a la revolución húngara de 1956 y la cam paña de las "cien flores" en C hina fue en 1958 el "gran salto adelante". sería aniquilada toda la humanidad." Sin duda jam ás se h a proclam ado tan trem enda desviación como "principio del m arxism o-leninism o". durante una conversación con Nehru: "Discutí este asunto con un estadista extranjero. Es una teoría del retroceso. durante la "revolución cultural" se reconoció francamente que el desprecio de Mao por la bomba H ya se expresó en 1957.la tendencia a la retrogradación brota por todos los poros de esta posición: los "gloriosos equipos de producción" son el m odelo que los trabajadores deben em ular. y com probar adonde nos condujeron. tanto m ás grave cuanto que se la proclam a. Se le asignó la correspondiente jerarquía en la 281 Las situaciones extremas nunca desconciertan a Mao. N o es una teoría de la revolución. y el pensam iento se reduce al Pensam iento del "Uno". Todo este proceso condujo al gran desastre económ ico que clausuró la década de 1950.281 El tercer cam bio pareció totalm ente interno — la "gran revolución cultural proletaria". ¿qué puede hacerse?" . m ediante un nuevo eje m undial. A hora debem os reunir los hilos del "pensam iento de M ao Tse-tung". no tendremos más remedio que decidirnos y combatir hasta el final. v ésta al fin llega. y en lo político. Desde que conquistó el poder tres veces M ao m odificó profundam ente su propio pensam iento. el tim onel del Estado — es decir. y deseamos la paz. no en nom bre del fascism o. Siempre aconsejó simular las "condiciones de combate". con su concepto de que "un día es igual a veinte años" — expresión de la "revolución continua". Concluyó con el desastre político del proyectado eje P ekín-Y akarta . y seguramente más. "Se necesitan un siglo o varios siglos. incorporado a la constitución con el nom bre de "m arxism o-leninism o-pensam iento de M ao Tse-tung". y se vio obligado a afrontar la oposición de la izquierda. en una serie de años habría de nuevo 2 700 millones de personas. sino del "m arxism o-leninism o". M ao Tse-tung.soviético de 1960-1964. "Varias décadas no bastarán". L a guerra ideológica no se ganará en poco tiem po. antes de continuar nuestra construcción. Los chinos aún no hemos terminado nuestra construcción. Sin embargo. Si uno teme constantemente a la guerra.

depositaba la más m ínim a confianza en R usia com o superpotencia m undial.Chu com o una alternativa "menos negativa" que la "Rusia revisionista" en cuanto aliado se convirtió en la necesidad aprem iante de un m undo tripolar. no com o un proceso infinito (al estilo de M ao. com o estaban dispuestos a hacer los "com unistas vulgares". A juicio de M arx. por la fetichización sim ultánea del "m arxism oleninism o-pensam iento de M ao Tse-tung" y la propia "revolución m undial". en esto igual a China. un hom bre que m ira no sólo lo inm ediato. Un m undo en el cual cada uno de los antagonistas procura superar al otro. L a dialéctica de la liberación fue sustituida por un dogm atism o caprichoso y arbitrario. que libraba una lucha de vida o m uerte contra el im perialism o norteam ericano. p or lo m enos los intelectuales desarraigados para quienes M ao es "populista" (¡y con una buena dosis de "anarquism o"!). N o se trata de que Rusia. subordinase ni siquiera una com a de sus intereses nacionales a los de V ietnam del N orte cuando llegaba el m om ento de negociar con el coloso norteam ericano. sino tam bién volver la espalda al aliado y cam arada. la abolición de la propiedad privada. "un siglo . V ietnam . L a alternativa específicam ente m aoísta a la dialéctica hegeliana y la teoría de la revolución proletaria de M arx fue el abandono total del m étodo p or M ao. y con la visión del poeta explora el horizonte del futuro de la hum anidad. Por lo tanto. "desapareció" de la escena. en su rechazo del capitalism o M arx no se detuvo en la prim era negación. se trata de que nadie.constitución de 1969. y por lo contrario insistió en pasar a la segunda negación. C hina tiene adeptos. el heredero designado de M ao. y m enos aún la "Nueva Izquierda". con el fin de que firm ase la P ax Am ericana. el desarrollo dialéctico real de la sociedad a través de las contradicciones de clase— determ ina la im posibilidad de la aparición de una sociedad realm ente nueva. L a designación de R ichard M ilhous N ixon p or M ao. El ju eg o global del capitalism o de Estado im ponía inexorablem ente no sólo luchar contra la "Rusia revisionista". el descubridor del m aterialism o histórico. Pero en su condición de factor del Tercer M undo. En realidad. y todos pugnan por el dom inio definitivo e individual del m undo. si no los que racionalizaron su propia m entalidad capitalista de Estado con la afirm ación de que sólo C hina lucharía hasta el fin contra el im perialism o norteam ericano. A ntes de que pudiera adoptarla "todo el pueblo" y no sólo el partido com unista. el m inistro de D efensa Lin Piao. la "revolución perm anente". y tam bién obligaba a presionar a V ietnam del N orte. era evidente que la incapacidad para percibir "la historia y su proceso" — es decir.

de acuerdo con la suerte de los herederos designados. a los "maoístas populistas". el factor que produce burócratas del Estado. colaborador de N ixon. com o si se tratara de una sola unidad total e indivisible. Tan pronto declaró que las contradicciones de una "sociedad socialista" tienen carácter "no antagónico". y que suscitará su perm anente oposición. éste no incluye ninguna de las circunstancias históricas que determ inaron la expresión de cualquiera de los "Pensam ientos". El hecho de que en la actualidad todos. el jo v en M arx criticó la lim itación im puesta por H egel a la búsqueda perpetua de la universalidad por los filósofos. Com o vim os. una lógica im placable h a determ inado que el "representante" de las m asas se convirtiese en su contrario. Por consiguiente. M ás aún. "que parte de sí m ismo". Lo que no tocó "el nervio" de las m asas. M ao no podía dejar de recorrer el cam ino descendente que lleva al racionalism o burgués. o "filosofada" por M arx con el carácter de un "nuevo hum anism o". no puede . puede culm inar únicam ente gracias al desarrollo libre y total de las masas. en realidad. aliados o divididos. com o otrora. El problem a es la contradicción absoluta entre las tres "revoluciones" especificadas — "ideología y cultura". o del ejército. esa búsqueda de la universalidad. desde H enry Kissinger. el partido y el ejército — y ante todo a M ao. "ciencia" y "prom over la producción". esta cuestión se encuentre al cuidado del partido. se lo convierte en un principio regulador. identifiquen a M ao con China. L a alternativa que M ao ofrece es el intento de reconciliar todas las contradicciones. m ediante un fetiche. es la idea de "prom over la producción". algo que durante m ucho tiem po padecieron en la form a de la explotación de clase. siem pre encabezados por M ao. fuente del m aterialism o acrítico y el idealism o acrítico. Lo cierto es que estos conceptos no han elim inado las relaciones de producción inherentes a la práctica de la acum ulación prim itiva del capital. aprendido com o un catecism o. lo que m otivó su rebelión. En cam bio. tanto en la producción com o en el pensam iento. El inconveniente de este m étodo no está sólo en la naturaleza antidialéctica de los catecism os. N o les im porta en absoluto que. o de la "triple alianza" — el ejército. aplicable a todo y a cualquier cosa. com o arraiga en la alienación que sobreviene en la producción. el partido com unista y los "com ités revolucionarios". la deidad fetichizada que las rige. el Librito rojo — el "pensam iento de M ao Tse-tung". sino com o un elem ento integral de la creación de un "nuevo hum anism o".m ás"). una vez que se negó a aceptar la solución de los trabajadores. D em ostró que. expresadas hoy en los concejos obreros. com o si existiese algo que pueda denom inarse un m aterialism o al m argen de las clases.

com o lo dem uestran por una parte el M anifiesto de Sheng W u-lien. y por otra la "liquidación" de Lin Piao.ocultar las divisiones insuperables entre el pueblo chino y sus dirigentes. En verdad no hay salida por el cam ino del "buen viejo pragm atism o norteam ericano". ¿La hay por la vía del existencialism o? . o las que existen en el seno de la "dirección".

Capítulo 6 Jean-Paul Sartre: El Extraño Que se Acerca a Mirar Siempre será m otivo de desconcierto cómo la filosofía kantiana conoció esa relación del pensam iento con la existencia sensorial. de m odo que su propio trabajo se agota en el arte del dom inio. . de m odo que afirm ó com o verdad lo que declaró conocim iento finito. Hegel Por supuesto. para afirm ar una relación m eram ente relativa de apariencia desnuda. y cuyo concepto definido estableció. y sobre todo . y reconoció y afirm ó cabalm ente una unidad superior de los dos en la Idea en general. que prim ero captura anim ales y luego captura hom bres con el fin de obligarlos a que capturen anim ales para él.en la idea de una com prensión intuitiva. aunque puede ser válido desde el punto de vista de determ inada entidad tribal o com unal. en la cual se detuvo. en resum en. pues parte del hom bre aislado. una persona que usa al hom bre com o una condición sobrevenida naturalm ente de su propia reproducción. es fácil im aginar una persona poderosa. Pero este concepto es estúpido. y asignó el carácter de superfluas e im propias invenciones del pensam iento a lo que se reconoce con verdad. físicam ente superior. lo m ism o que a cualquier otra cosa natural viva. y sin em bargo se detuvo bruscam ente en esta relación relativa y en el aserto de que el Concepto está y perm anece absolutam ente separado de la realidad.

Buenos Aires. El reduccionism o. es indudable que los intelectuales de izquierda lo siguieron.] . Todas las referencias corresponden a la traducción inglesa de Hazel E. como en el original francés. 1963. nacido para afrontar "situaciones extrem as". Question de méthode." 283 Que es precisam ente la razón por la cual Sartre no sólo cam bió el título de su extenso ensayo M arxism o y existencialism o 282 Jean-Paul Sartre.Pero el hom bre se individualiza únicam ente en el proceso de la historia. Y su declaración se incorporó a su obra m agna. en Europa occidental. como creo que Sartre no está buscando un nuevo método. Sin embargo. Los pasajes citados de cualquiera de estas páginas aparecen en bastardilla. 1963. Nueva York. Knopf. xxxiv. traducción inglesa de Richard Howard (Nueva York: Putnam's. Su declaración de 1957. Es lo que Simone de B eauvoir expresó del m odo m ás sucinto cuando escribió: "Se había convertido al m étodo dialéctico. Losada. p. 346. en el ensayo M arxism o y existencialism o. nadie dudó de la originalidad del existencialism o de Sartre. la "realidad hum ana" concreta en contraposición al "m aterialism o" y el "deterninism o" m arxistas. sino proclamándolo. y trataba de reconciliarlo con su existencialism o b ásico . 282 representó una novedad sorprendente. Sartre confirió una form a tan original al existencialism o francés que su nom bre y el de esta corriente llegaron a ser sinónim os.] 283 Simone de Beauvoir. p. en esp. The force of circunstance. 1964). Pero si a m ediados de la década de 1940. en Search fo r a method son las páginas 167-181). C ritique de la raison dialectique. en el texto utilizo el título del propio Sartre. Por intensos que fueran sus coqueteos políticos con el partido com unista. en el sentido de que el m arxism o era "precisam ente la filosofía contem poránea que no puede ir m ás allá " . Alfred A. el existencialism o proponía originar una nueva filosofía. Search fo r a method. Barnes. que llegó a ser irreversible hacia 1960. [Agregamos entre corchetes la paginación de la edición en español incorporada en la Crítica de la razón dialéctica. a m ediados de la década de 1950 en E uropa oriental se inclinaba a buscar el "eslabón perdido" del m arxism o. Sartre apareció dos veces como un fenóm eno tan absolutam ente nuevo que atrajo a una am plia "masa" de adeptos. del existencialism o al papel de "parásito" de la filosofía m arxista integral pareció com pletar su conversión al m arxism o. que Sartre se autoim puso. [Hay edic. También debe observarse que el profesor Bames no reprodujo la bastardilla que Sartre utilizó en la última sección de la introducción (las páginas francesas son 103-111. M arx D esde el fin de la segunda guerra m undial. 2 vols.

denom inándolo Q uestion de méthode. que Entre el siglo XVII y el XX. y finalmente el de Marx. la actividad práctica." (p. riñas. el análisis teórico. El enorm e (755 pp.. tenem os a los ideólogos que atienden los huertos. M ás aún. . Sartre no hesita en proponerse él m ism o com o ejem plo del aforism o de M arx en el sentido de que las ideas rectoras de u na época son las ideas de la clase gobernante. no es posible sobrepasarlos. am bigüedades. Para usar una expresión favorita de Sartre. es una "totalización". asesinatos. la base de clase. Sartre realiza una labor im placable cuando rem onta los orígenes del existencialism o a K ierkegaard. que ahora estamos tratando — Question de m éthode— es una obra com pleta en sí misma. y m etodologías rivales. N o se h a com pletado un segundo volumen. En contraste con estos tres grandes períodos creadores.. paradojas. 2 1 ).) tom o titulado Critique de la raison dialectique (précedé de question de méthode). Estas tres filosofías se convierten a su vez. Los períodos de creación filosófica son tan escasos. "un sistem a parasitario que vive en los m árgenes de la ciencia real" (p. llega al extrem o de decir que lo que los estudiantes de su tiem po hicieron para oponerse a "los dulces sueños de nuestros profesores" fue convertirse en defensores de la "violencia": "Fue una violencia perversa (insultos. Pero el que im porta para el tem a de las alternativas. que es el "humus de todos los conceptos particulares". cada cual a su turno. 15 [24]). 2 0 [28]). representa sólo el prim er volum en de la nueva obra filosófica de Sartre. el de Kant y Hegel. a los que designaré con los nombres de los individuos que los dominaron: tenemos el "momento" de Descartes y Locke. sino que tam bién escribió en una nota previa que "desde el punto de vista lógico" esa introducción a la Critique en realidad pertenecía al final. p raxis rivales. com o conclusión. suicidios. en m om entos en que "se le m ete en la cabeza a la gente luchar contra el m arxism o oponiéndole pluralism os. en el humus de todos los conceptos particulares y en el horizonte de toda cultura. y exam ina la razón de la reaparición del "dinam arqués" en el siglo XX. un resultado de cierta com pleja interacción del espíritu de los tiem pos.. En contraposición al m arxism o. está el existencialism o. Sartre ten ía aguda conciencia de que la m etodología es la expresión más concentrada de la teoría.. 7) [17-18]. veo tres períodos. Como filósofo. e incluso la lucha con teorías rivales. catástrofes irreparables) que am enazaron conducirnos al fascism o. dice Sartre. mientras el hombre no haya sobrepasado el momento histórico que ellas expresan (p." (p.

1964). al "m arxismo perezoso". en una palabra. la revolución flotaba en el aire. Es evidente que el extraño que se acerca a m irar quiere incluirse. el hecho concreto.. Es cierto tam bién que lo que había sido u na postura m arxista original — "Los filósofos solam ente han interpretado el m undo. bruscam ente nos dejó varados. 285 Las famosas Tesis sobre Feuerbach de Karl Marx. Se esgrim en m uchos ejem plos contra estos "dogmáticos" que no alcanzan a ver lo individual particular.284 pues ahora el m ovim iento encam inado a unir la filosofía y la revolución deja de ser m era retórica. y por cierto tendía a conm overlo. el m arxism o se detuvo'" (p. los intelectuales se "com prom etían" — y sin duda ninguno contribuyó m ás que Sartre a la creación de esa nueva atm ósfera. El existencialism o sartreano fascinó a la juventud... o le atribuyese el carácter de la falsa conciencia que desorientaba a u na generación entera de revolucionarios. y ahora el nuevo Sartre tenía un nuevo campo de 284 Esta expresión correspondiente a 1944-1945 pertenece a Jacques Guicharnaud. retraducidas del original. en un número especial de Yale French Studies. 21 [29]). Pierre Burgelin y Pierre Arnaud. Y tam bién corresponde señalar que esa posición arm onizó perfectam ente con el filósofo Sartre.Sartre consagra considerable espacio a dem ostrarnos de qué m odo "el m arxism o. Pero las revoluciones no se realizaron o abortaron. que uno considerase el existencialism o de Sartre com o la única filosofía auténtica de la libertad.. y no sólo en Francia. quien ciertam ente se negaba a lim itarse a una interpretación del m undo. una categoría m uy am plia que incluye no sólo a los com unistas sino a los trotskystas y a los m arxistas independientes. lo nuevo. 1943-1945" expresa bien la atracción ejercida por el existencialismo. invierno de 1955 v 1956. Es cierto que en los años que siguieron a la guerra en Francia tam bién las m asas estaban en m ovim iento. L a m eta del nuevo Sartre va m ás allá de los "años de fiesta" del existencialism o . la realidad hum ana.. En efecto. Esta referencia al m arxism o presum iblem ente alude a los "marxistas contem poráneos". y no de la versión de Engels. la experiencia singular. después de atraernos hacia él com o la luna atrae a las m areas. aparecen en la primera versión completa de La ideología alemana (Moscú. El ensayo original fue dirigido a un público de Europa oriental (fue escrito para el periódico polaco Tworczosc). y gracias a su identificación de la Libertad con la Revolución conservaba su influencia sobre la juventud. Su artículo "Those years: Existencialism. una cosa era indudable: el existencialism o sartreano no se encerraba en una torre de m arfil. . pero de lo que se trata es de cam biarlo "— 285 se había convertido en característica "común" de toda la izquierda. y una entrevista con Jean-Paul Sartre. Se lo incluye con artículos de Jean Hvppolite.

Pero éstas son "sugerencias que deben desarrollarse. y am pliado de m odo que incluya ciertas "disciplinas occidentales". liberado del "m aterialism o m ecánico" de los "marxistas contem poráneos". "El método progresivo-regresivo" Sartre form ula tres "observaciones fundam entales" con el fin de ofrecer una "breve form ulación" de la originalidad y la integralidad de su "M étodo progresivo-regresivo". de la eficacia del "m aterialism o" cuando se lo "im pregnaba" debidam ente de existencialism o. de m ultiplicidad y unidad. .experim entación. para com prender cabalm ente al nuevo Sartre." Ése es el nuevo existencialism o "integrado" en el m arxism o. Sartre actúa com o si M arx y no él hubiese inventado el concepto de "práctico-inerte". de naturaleza y antinaturaleza. 133 [119]). después de H egel y M arx. por así decirlo. Sartre propone desarrollar lo que el propio M arx se lim itó a "sugerir". A unque no era m ás que el extraño que se acercaba a m irar. 111[101]). debem os entender su preocupación por la m etodología en cuanto ésta se refiere al "carácter original" de lo que él denom ina "El m étodo progresivo-regresivo". Este aspecto es el que. ese m ism o hecho podía llegar a ser la prueba. El "método" indicará de qué m odo el m arxism o puede conquistar "la dim ensión hum ana". aunque no se habrá desarrollado del todo hasta que Sartre h aya com pletado el V olum en Segundo de la Critique. y tres: "la totalización" del pasado y el presente y la proyección hacia el futuro: "El hom bre se autodefine p o r su proyecto. ju stifica que él m antenga la autonom ía del existencialism o hasta el m om ento en que se "integre" en el m arxism o. Una: "El conocim iento dialéctico del hom bre. 85 [81]). Sartre afirm a que el "m arxism o idealista" con su "deterninism o" trasform ó al hom bre en un objeto inerte y lo arrojó al "mundo social" entre inercias igualm ente condicionadas. dos: "Nuestro m étodo es heurístico. que pondera la atracción y la repulsión entre el existencialism o y el m arxism o. donde podría cam biar a la sociedad sólo "del m odo en que una bom ba. exige una nueva racionalidad" (p. o si así se lo profiere el m arxism o im pregnado de existencialism o. En cambio. de análisis y síntesis. el error sería creer que la tarea es fácil". enseña algo nuevo porque es al m ismo tiem po regresivo y progresivo" (p. a juicio de Sartre. sin dejar de obedecer al principio de inercia. en realidad es la contribución teórica más profunda del m arxism o. A firm a que el deseo de M arx de trascender la oposición de exterioridad e interioridad. A. Sin em bargo. puede destruir un edificio" (p.

El Ser-para-sí (la conciencia del hom bre) y el Ser-en-sí (los objetos de la conciencia o realidad no consciente) dem uestran que la naturaleza m ism a del individuo es ser libre. y no que se pida a hom bres y m ujeres que renuncien al hoy. escribe o dice una frase o una palabra acerca de nosotros y nuestros contem poráneos que no sea un craso error" (p. la Conciencia. sim plem ente conducen a la aceptación de que "El infierno es el otro". no cabe duda de su originalidad. Las frustraciones perm anentes que en A p u erta cerrada desem bocan en la confrontación con el "para-otro". "El infierno es el otro"— . ¿Qué propone hacer. Es verdad que com o la teoría sartreana de las relaciones hum anas está atada de pies y m anos. 1 1 1 [ 1 0 1 ]). Lam entablem ente. confinada a sólo dos "actitudes fundam entales" — . aunque la revolución que ellos hicieron los h a abandonado en beneficio de un futuro no especificado. o de que es una obra cuidadosam ente elaborada y argum entada con firmeza. Sartre los elaboró sólo después de haber desarrollado arduam ente sus categorías filosóficas. "El m undo es un em brollo repulsivo". la retórica existencialista acerca de "la inconm ensurabilidad de la existencia y el C onocim iento práctico" en vista de que la sociedad socialista ha abandonado al "habitante de China"? Sea cual fuere la opinión que a uno le m erezca E l ser y la nada. com o en las confrontaciones entre el "para-sí" y el "en-sí". la lucha es incesante. Sartre exclama: "Afirmo la realidad de este hecho — absolutam ente nadie. es cierto que el tem a dom inante consiste en que "el respeto por la libertad del Otro es una palabra vacía". A hora bien. y los objetos de la cual ella es consciente. o de la China contem poránea de M ao. N o im porta de qué m odo cierto existencialism o beatnik utilizó los enunciados tipo consigna de la filosofía sartreana — "No hay ley m oral". la "dialéctica de la época" "trasciende" al hom bre m ism o. en la proyección que Sartre ofrece dé la verdad de la historia "contem poránea". trátese de la revolución francesa de 1789-1794 o de la H ungría de 1956 (sobre la cual volverem os). Así. no tiene dificultad en pensar que la exposición de otra idea — por ejem plo la "dialéctica del tiem po" o el "futuro"— significa la realización de una "trascendencia sintética". "El hom bre es una pasión inútil". exactam ente. 97 [90]). el V acío. el futuro es más válido que el presente" (p. Sartre escribe: "Para un chino de China. Como para un filósofo una "existencia alienada" es un concepto teórico m ás que una realidad explotadora.Como nadie se h a m ostrado dispuesto a afirm ar una "nueva racionalidad en el m arco de la experiencia". "La vida carece de sentido". En una suerte de purgatorio creado por la "Nada". ni en el Este ni el Oeste.

los extrem os igualm ente deplorables del m asoquism o y el sadism o— el resultado es el "fracaso perpetuo". y sea cual fuere la base de sus actividades. com o la de las m asas. sino por la permanente posibilidad de vivir históricamente las rupturas que conmueven a veces a las sociedades de repetición". E n la década de 195 0 286 la rebelión húngara contra el totalitarism o com unista no fue el factor que creó el clim a de Question de m éthode. 167. n. la frustración. pero en el plano filosófico afirmó: “No habría que definir al hombre por su historicidad —puesto que hay sociedades sin historia—. cierra todas las salidas a la resolución de las contradicciones. parece perm itir que se vea reducido a la practicidad inerte. En la década de 1930 la atm ósfera de E l ser y la nada no está determ inada por las huelgas con ocupación de fábricas en Francia. Sartre en tanto que filósofo existencial se h a ajustado de un m odo rectilíneo a una actitud que im plica basarse exclusivam ente en la derrota. la im posibilidad de realizar cierta unión entre la conciencia y el ser. Sean cuales fueren las convicciones de Sartre. ni por la revolución española en Europa. así su "abrazo" de la historia sin las m asas com o sujeto de la Critique im pide abrir puertas a la revolución. A sí com o en E l ser y la nada no es necesario encontrar al "otro" com o el Infierno. Finalm ente. la de la libertad individual. Search fo r a method. L a frustración se agrava hasta el infinito. no podía ser de otro m odo cuando se im pone a la historia real la invención ontológica de lo práctico- 286 Las actividades de Sartre en la revolución argelina fueron importantes. p. sino m ás bien p or las derrotas proletarias infligidas por el fascism o alem án y español. El individuo vive angustiado y solitario. Pero por otra parte la naturaleza m ism a del Individuo. lejos de perm itirle abrazar la totalidad de la condición hum ana. [145]. . así como no podía ser de otro m odo cuando la condición hum ana arraiga en el fracaso. para cobrar conciencia de la angustia. el m ovim iento que destruyó las pretensiones del fascism o en su propia patria. en cuanto intelectual com prom etido que ahora afirm a su condición de adherente al m arxism o. la frustración y la contingencia perpetuos — todas son situaciones finitas. Así com o el desprecio sartreano de la historia en E l ser y la nada. Pero tam bién es cierto que esta fantástica teoría de las relaciones hum anas chocaba con otra teoría de Sartre. tam poco es necesario esperar a que aparezca lo práctico-inerte en C ritique de la raison dialectique para reconocer su parentesco con el "otro" com o el Infierno. sino la estasis del com unism o. y cada una es un m om ento finito en constante derrum be— .

se describe la naturaleza hum ana de acuerdo con un estado de cosas que se parece m ucho a un cam po de concentración" . una orientación. Pero se trata sólo del reverso de la m ism a m oneda — una estasis. y seguram ente no una lucha en la cual las m asas form ulan su posición. Nueva York. se los am ontona. o com o él dice se los «serializa». vol. 288 George Lichtheim. nunca universal. 1963. Random House. Marxism and History". "los seres hum anos de Sartre no cooperan... Los tejedores de seda de Lyon y los trabajadores de junio de 1848 no eran revolucionarios. En cambio. cuyo m ovim iento racional puede obtenerse únicam ente gracias a una fuerza exterior — "la infusión grupal". en la Critique el problem a se invierte. comparado con él. no una lucha viva. Lionel Abel. una enum eración de contrarios. no se delinea un plano superior originado en la contradicción en el sentido hegeliano de la Idea. aunque sus intereses puedan coincidir con los del partido que trabaja por la revolución. Otro analista. la cual de ningún modo implica un cambio de estructura del sistema de la propiedad. en la Critique el terror de la "colectividad" llega a ser todo.. tanto el individuo como las clases tienen la inhumanidad del Ser como tal. Si en E l ser y la nada el proceso de colapso es todo. a pesar del lenguaje de la oposición.. Por consiguiente. 1962.288 A sí com o en E l ser y la nada. "Del mismo modo.... no podemos afirmar que los negros norteamericanos son revolucionarios.". II. se define a un revolucionario porque va más allá de la situación en la cual se encuentra.. Lo que los negros norteamericanos y los judíos burgueses desean es una igualdad de derecho.. III. porque sitúa contra el horizonte del Ser la forma históricamente limitada del partido comunista del período en que Stalin fue su líder. Como observó George Lichtheim . sino promotores de disturbios. N o sólo se subordina la historia a la ontología. 287 Es cierto que m ientras en E l ser y la nada lo singular es siem pre singular. primavera de 1961: "La única entidad o el único personaje de la Critique de Sartre del que puede afirmarse que es humano es por consiguiente el grupo o partido político.inerte. afirmó de la Critique que era simplemente "stalinismo metafisico". Philosophy in the 20th century.. sino que tam bién se la reduce a "ejemplos" o "analogía". un 287 Esta glorificación del partido es lo que caracteriza a Sartre como existencialista no marxista. De ninguna de ellas em erge un m étodo. el "partido " . History and theory.". Dissent. tam poco en la C ritique existe el sentido m arxista de las revueltas espontáneas y las luchas de clase reales. Aiken. corresponde caracterizarlo adecuadamente: es la metafísica del stalinismo. Desean simplemente compartir los privilegios de sus opresores." . escribió Sartre en Materialismo y revolución.. compilado por William Barret y Henry D.. "Llamaremos revolución al partido o a la persona del partido que actúa intencionalmente para prepararla. "Sartre. Ahora bien. esto es metafisico.

desarrollo. Puede ser, com o h a dicho un historiador, que la Critique haya
trasform ado en "éxito perpetuo" el "fracaso perpetuo" de E l ser y ta nada.
Pero es m ás fundam ental el hecho de que de todos m odos el proletariado se
m anifiesta, no com o creatividad, sino com o "m aterialidad". En E l ser y la
nada las m asas no exhiben nada parecido a la "dim ensión hum ana" del
individuo. Es cierto que, adem ás, en E l ser y la nada no sólo aparecen las
dos teorías de Sartre — acerca de las relaciones hum anas y de la libertad
individual— en conflicto irreconciliable, sino que tam bién, com o observó
H erbert M arcuse, bajo el fascism o vigente la propia teoría de la "libertad de
elección" es una brom a m acabra. El análisis que M arcuse hace de este
punto así com o de la m etodología antidialéctica de la identificación
ontológica de la libertad y la frustración es profundo:
La coincidentia oppositorum se realiza, no a través de un proceso
dialéctico, sino a través de su afirmación integral como características
ontológicas. En ese sentido, son trastemporalmente simultáneas y
estructuralmente idénticas.
La libertad de elección entre la muerte y la esclavización no es libertad ni
elección, porque ambas alternativas destruyen la "realité humaine",
supuestamente la libertad. Afirmado como lugar de la libertad en medio de
un mundo de opresión totalitaria, el Pour-soi, el Cogito cartesiano ya no es
el punto de arranque para la conquista del mundo intelectual y material,
sino el último refugio del individuo en un "mundo absurdo" de frustración y
fracaso. En la filosofía de Sartre este refugio está equipado todavía con
todos los arreos que caracterizaron el momento culminante de la sociedad
individualista.289
Sin em bargo, la conclusión de que "detrás del lenguaje nihilista del
existencialism o acecha la ideología de la libre com petencia, la libre
iniciativa y la igualdad de oportunidades" no da en el clavo del asunto. La
verdadera tragedia consiste en que "detrás" del lenguaje nihilista de Sartre
acecha... nada. Sim plem ente nada. Y com o no hubo pasado, y el m undo
actual es "absurdo", no hay futuro. Para el intelectual aislado, la nada puede
haber parecido "creadora". L a nada, una página de la historia en blanco,
sobre la cual el individuo podría escribir lo que se le antojara.
Seguram ente el propio Sartre llegó a advertir que la filosofía existencial
había llegado a un callejón sin salida. ¿De qué otro m odo podem os
explicarnos la nota al pie que señala una posible "conversión radical" que

289
Herbert Marcuse, "Existencialism", Philosophy and Phenomenological
Research, marzo de 1948.

"podría" resolver los conflictos irreconciliables entre la libertad individual
total no restringida por "otros", y las aptitudes hum anas "fundam entales" de
m asoquism o y sadism o? Sin duda fue un desahogo creado por la propia
resistencia. Al m ism o tiem po, fue tam bién una falta de "totalización"
percibida p or Sartre com o filó so fo 290 Es cierto que lo "real" para Sartre era
una "realidad hum ana" ontológica deshum anizada, para la cual el autor de
E l ser y la nada había inventado un nuevo lenguaje. Pero no es m enos
cierto que jam ás un filósofo académ ico deseó m ás desesperadam ente no
sólo interpretar el m undo, sino cambiarlo. Asim ism o, Sartre en efecto
reconoció su propio carácter pequeñoburgués, y nadie trabajó más
esforzadam ente p a ra superar los orígenes burgueses. Pero en todos los
casos — y aquí está la tragedia— la verdad es que el nuevo Sartre y su
m étodo "heurístico", "integral", "progresivo y regresivo" apenas nos
perm ite avanzar. Es la prueba del hecho de que en E l ser y la nada se llega
al callejón sin salida, en parte — es cierto que en una parte fundam ental,
pero de todos m odos en una parte— a causa de la incapacidad para ver en
el individuo social, o en la sociedad, lo que M arx denom inó "la historia y
su p ro ce so ". Se trata de una cualidad del todo diferente, y no sólo de una
distinción entre el individuo y lo social; im plica percibir a las m asas como
Sujeto. V eam os lo que Sartre percibe en las m asas, en el curso del acto
peculiarm ente creador que es la revolución, y en el único acontecim iento
contem poráneo que él aborda en Q uestion de m éthode: la revolución
húngara.

B. La dialéctica y el fetiche
Sartre se opuso a la sangrienta represión de la revolución húngara por el
poder ruso, con el argum ento de que "no era necesaria" y no "fortalecía la
seguridad del socialism o". Pero desde el punto de vista filosófico excitan su
m ás viva indignación los "marxistas contem poráneos" que antes de "la
segunda intervención soviética" (4 de noviem bre de 1956) ya habían
tom ado partido, con lo cual revelaban "en toda su desnudez" el m étodo
aplicado — es decir, un m étodo "que reduce los acontecim ientos de H ungría
a un «acto soviético de agresión contra la dem ocracia de los com ités
obreros» " (p. 24 [30-31]). Y continúa diciendo que, en efecto, los consejos
eran u na "institución dem ocrática", una "dem ocracia directa". Se podría
290
Véase Leonard Krieg, "History and existencialism in Sartre", The critical
spirit, compilado por Kurt Wolff y Barrington Moore (h.), Boston, Beacon Press,
1967.

incluso afirmar que llevaban en su seno el futuro de la sociedad socialista.
Pero eso no altera el hecho de que no existían en Hungría cuando se realizó
la primera intervención soviética; y su aparición durante la intervención fue
demasiado breve y turbulenta, de modo que no podemos hablar de una
democracia organizada (p. 24 [31]).
Y
com o los consejos obreros no eran una dem ocracia organizada,
com o la espontaneidad de ese proceso autónom o de organización fue
"excesivam ente breve y turbulento", su represión mediante la fu e rza se
convierte para Sartre en el argum ento que le perm ite no abordar el tem a de
la creatividad elem ental, pese a que desea penetrar una "insuperable
opacidad" existencial.
En cambio, el defensor de la "insuperable singularidad de la aventura
hum ana" reviste u na arm adura "totalizadora" com pleta. El prim er sacrificio
en hom enaje a la "totalización" es la organización espontánea concreta, es
decir, los consejos obreros. L a m ultitud de nuevas tendencias (trátese de la
revolución húngara concreta o de las casi revoluciones de Polonia) se
convierte en el segundo sacrificio a la totalización sartreana: todos los seres
hum anos vivos se ven reducidos a una categoría indiferenciada, el
"revisionism o". "Con respecto al «revisionism o», se trata de un lugar
com ún o un absurdo" (p. 7 [18]). Tercero, el hecho de que la denom inación
del revisionista fuese el "otro", los opresores com unistas 291 que hacía
m ucho que habían trasform ado la filosofía de la liberación de M arx en la
tiranía del capitalism o de Estado, pareció inquietar tan poco al filósofo de
la existencia que ninguno de los existentes en Europa oriental a quienes él
se dirigía aparece personalizado — a m enos que la discutible elección de
esa oportunidad y ese lugar para desencadenar un ataque contra Georg
Lukács pueda denom inarse "personalización": "No es casual que Lukács —
el m ism o Lukács que con tanta frecuencia viola la historia— haya
encontrado en 1956 la m ejor definición de este m arxism o cristalizado" (p.
28 [34]).
291
Aprecia debidamente este aspecto en Sartre nada menos que el filósofo
principal del comunismo polaco: Las ideas de Sartre acerca del revisionismo son
interesantes. Afirma que el término es un lugar común o un absurdo... "Este
pensamiento de Sartre sobrepasa con mucho la propaganda vacía pero estridente de
los milagreros revisionistas, y en mi opinión merece un análisis más profundo. Así,
vemos que Sartre no sólo afirma la filosofía marxista, sino que intenta defenderla
de los ataques" (Adam Schaff, A philosophy o f man, Nueva York, Monthly Review
Press, 1963, pp. 37-38). Hay edic. en esp.]

A tal extrem o inquieta a Sartre el áspero ataque que Lukács lanzó en
1947 contra el existencialism o que acaba olvidándose tanto del Ser como
del Tiem po — o p o r lo m enos de ese ser llam ado G eorg Lukács, el m ism o
que a principios de la década de 1920 dem ostró verdadera originalidad en
el cam po de la filosofía m arxista, el revolucionario recuperado por la
revolución húngara después de veinticinco años de capitulación ante el stalinism o, y que de ese m odo se convirtió en participante de un proceso
revolucionario contra el stalinism o. Sobre todo, Sartre olvidó el presente, y
no sólo pasado ;292 a principios de la década de 1920 Lukács había
restablecido la dialéctica revolucionaria, después que la socialdem ocracia la
desechó — a m anera de "prolegóm eno" de la traición de la revolución— en
m om entos en que los com unistas com enzaban precisam ente el prim er
intento de congelación de la "dialéctica hegeliana". M ás aún, ni Lukács ni
Sartre fueron el Sujeto. El Sujeto fue la revolución húngara que irrum pió en
la escena histórica, y fue destruida por los m ism os con quienes Sartre
afirm ó haber roto, "lam entable y totalm ente", toda tipo de relaciones.
A juicio de M arx, la dialéctica de la liberación — tratárase de la
"silenciosa" guerra civil representada por cien años de lucha con el fin de
abreviar la jo rn ad a de trabajo, o de las revoluciones lisas y llanas de 1848,
o de la C om una de París— no sólo "cristalizaba la dialéctica hegeliana
com o «álgebra de la revolución», sino que tam bién, y sobre todo, surgía de
la historia, la historia proletaria, de la realidad de las luchas por la libertad.
P or consiguiente, la dialéctica m arxista im plicaba no sólo poner sobre sus
pies a la filosofía hegeliana, en lugar de dejarla apoyada sobre la cabeza. Es
cierto que había estado apoyada sobre la cabeza, y que era necesario
asentarla en la realidad; pero para M arx las m asas no eran sim plemente
"materia", sino la Razón. N o era que ellas estuviesen "practicando" el
m arxism o. E ra M arx que confería carácter universal a su praxis. Pero para
Sartre, cuando escribe en 1957, "la profundidad de lo vivido" (p. 165 [142])
no está representada por el m ovim iento a partir de la práctica. Lo está por
una batalla ideológica con el "m arxism o perezoso". Lo concreto fuera de
lugar se le revela por doquier, y con su insistencia en lo particular

292
En realidad, ese pasado particular debe haber tenido vigencia en la mente de
Sartre, pues su cofundador de Les Temps Modernes, Merleau-Ponty, había roto
poco antes con él, y en la crítica a Sartre, Les aventures de la dialectique, MerleauPonty afirmó que el trabajo de Lukács titulado Historia y conciencia de clase, de
1923, era una de las vertientes del "marxismo occidental" (véanse los dos capítulos
de Merleau-Ponty traducidos al inglés en Telos, núms. 6 y 7, invierno de 1970 y
primavera de 1971).

contrapuesto a lo general, en lo concreto — "incidente por incidente"—
contra la "ideología abstracta de la universalidad", en el hecho histórico
contrapuesto al juicio a priori, en el "em pirism o absoluto" opuesto al
dogm atism o, es posible que Sartre haya destruido tantos dogm atism os
com o él afirma. Pero un dogm atism o im plícito y al m ism o tiem po ubicuo
continúa siendo el m otivo subyacente de todo lo que Sartre piensa, escribe
y hace. Es el dogm atism o del atraso de las m asas, que ahora reciben la
denom inación de "práctico-inerte", y que incluyen al individuo tanto com o
a las masas.
Tal vez no sea ju sto ju zg ar a Sartre sobre la base de la Critique
incom pleta, sobre todo porque h a anunciado que el tem a de la historia
propiam ente dicha será analizado por prim era vez en el volum en II. Pero
concentram os la atención en el problem a del m étodo precisam ente porque
es un tem a com pleto en sí m ism o y porque el propio Sartre reconoció que
constituye la condensación de toda la obra, dado que no hay otra prueba de
la m etodología dialéctica que el contenido total de lo que la precedió.
Lam entablem ente Sartre h a afirm ado tam bién que el volum en I, fundado en
la escasez y lo práctico-inerte, contiene "los elem entos form ales de
cualquier historia", es decir, el antiguo y perm anente enem igo caracterizado
p or H egel com o el m étodo sintético de identidad abstracta. Cuando la
com prensión abstracta se superpone a la m ultiplicidad concreta de la
historia real, que h a sido trasform ada en objeto en el sentido técnico
descrito p or H egel com o un ente "redondeado en sí m ism o com o totalidad
form al e indiferente a la determ inación por otro", no es posible ningún
progreso, salvo m ediante la intervención de una fuerza extraña y ajena.
P ara Sartre, a un lado está la abstracción — los "elem entos form ales de
cualquier historia"— y al otro el m arxism o, la lucha de clases, am bos
elem entos coexistentes pero sin chocar nunca de un m odo que de ello nazca
la transición, la que no se le superpone por la acción del "grupo político".
E n cam bio, a juicio de M arx no existía esa abstracción suprahistórica
representada por "los elem entos form ales de cualquier historia". H ay sólo
una historia — la concreta, la real; y a partir de ese proceso, que contiene el
desarrollo histórico y lógico, la lucha de clases com o fuerza y com o lógica,
se obtiene la estructura de clases. Como para Sartre el proceso histórico es
una abstracción, y se encuentra en estasis, se h a m antenido inmóvil.
Precisam ente porque Sartre es incapaz de concebir que el contenido
específico tiene form as específicas de m ovim iento, siem pre se ve
im pulsado a aceptar la presencia de una fuerza externa com o m ediadora. A
pesar de su odio por la palabra "im pulsado", Sartre parece obedecer
siem pre sus dictados, de m odo que usa categorías de orden inferior, com o

la practicidad inerte, creada por él m ism o, y que excluye el m ovim iento
propio. Así com o en E l ser y la nada el ser-en-sí y el ser-para-sí
perm anecen tan distanciados al final com o al principio, así en la Critique
no hay autodesarrollo, pese a que el individuo es ahora el hom bre social, y
no se rechaza el pasado, sino que se lo reconoce com o la H istoria con H
m ayúscula.
A pesar de todo lo que habla acerca de la p ra x is, y del m odo en que la
destaca y subraya cuando generaliza el concepto — "El pensam iento
concreto debe nacer de la p raxis y retornar a ella para ilum inarla" (p. 2 2
[29])— , lo que Sartre hace es, prim ero, subordinar el movim iento de la
práctica a la discusión, y el debate se realiza principalm ente con el "Otro";
y segundo, usar su arsenal intelectual, no contra "los m arxistas
contem poráneos", pese a que en palabras los zahiere, sino contra el
m arxism o de M arx, al que elogia sólo con el fin de dem ostrar que sin la
"infusión" de existencialism o el m arxism o es un cuerpo inerte e inacabado.
P or consiguiente, apenas com para el "intento sintético" (p. 25 [31]) de
M arx en el estudio concreto y brillante del golpe de Estado de Luis
N apoleón con la fetichización de los hechos por los "marxistas
contem poráneos", y ya en una nota al pie de dos páginas de apretada letra
(pp. 32-33 [37-38]) Sartre desencadena un ataque contra Marx. "Es
necesario desarrollar una teoría de la conciencia. Pero la teoría del
conocim iento continúa siendo el punto débil del m arxism o" (p. 32, nota
[37]). Sartre extrae esta conclusión después de citar una frase de M arx,
acerca de la concepción m aterialista de la historia, y una de Lenin, acerca
de la conciencia com o "reflejo del ser". Sartre observa triunfante: "En
am bos casos se suprime la subjetividad; con M arx, la sobrepasam os; con
Lenin, no la alcanzam os" (p. 37 [37]). Que esta generalización contradice
todo lo que M arx escribió e hizo, lo que el nuevo Sartre desea resucitar, en
realidad no lo disuade. Sostiene obstinadam ente que la frase citada de M arx
(y que pertenece a Engels, no a M arx) y que es una repetición de la m ism a
frase que el viejo Sartre usó 14 años antes en su ataque al m aterialism o
histórico 293 — "La concepción m aterialista del m undo significa
293
"Matérialisme et revolution". Les Temps Modernes, vol. I, núms. 9 y 10,
junio-julio de 1946. En 1947, el antiguo periódico Politics tradujo al inglés este
ensayo sobre "Materialismo y revolución". Reapareció como capítulo 13 de
Literary andphilosophical essays de Sartre, Nueva York, Criterion Books, 1955.
Esta edición trae una nota al pie, de Sartre, que dice: "Como se me ha reprochado
injustamente no citar a Marx en este artículo, deseo destacar que mis criticas no
están dirigidas contra él, sino contra el escolasticismo marxista de 1949. O, si se
prefiere, están dirigidas a Marx a través del marxismo neostalinista."

no sería posible ampliarla para abarcar todas las realidades sociales. . entonces creemos que hemos vuelto al idealismo hegeliano (p. [37 n. el marxismo. si bien rechaza el organicismo. En lugar de encresparse a causa del "neostalinismo". nunca fue desarrollada. y sostiene que sus leyes inexorables contribuyen a cosificar las relaciones entre los hombres. O bserva condescendientem ente que. sin agregados extraños"— viene a parar en algo tan horrible com o esto: "Después de haber elim inado toda la subjetividad y de haberse asim ilado a la verdad objetiva pura él [Marx] se interna en un m undo de objetos habitados por hom bres-objetos" (p. Y luego: "Ambas concepciones [se refiere nuevam ente a la cita única de M arx y a la m edia frase de Lenin] equivalen a destruir la relación real del hom bre con la historia. 33 n. Esas ideas ficticias que Sartre acaba de pergeñar y atribuir a M arx y a Lenin le m erecen los calificativos de "antidialécticas" y "prem arxistas" (p. En el texto. además. hasta la lamentable unión con Engels. Pero la verdad es que el artículo no podía referirse al "escolasticismo marxista" de 1949.. Pero cuando. carece de armas contra él.. Sartre no pudo resistir la tentación de agregar una nota al pie ante la mera mención favorable del humanismo por Marx: "Tenemos aquí una vez más el punto de vista de Marx en 1844. 33 n. de pronto —para usar las palabras de Henri Lefebvre— un juego de manos dialéctico nos muestra esta monstruosa abstracción como lo concreto verdadero. Tampoco podía estar dirigido contra el "marxismo neostalinista" que no se manifestó sino después de la muerte de Stalin. "en las observaciones de M arx acerca de los aspectos prácticos de la verdad y las relaciones generales de la teoría y la praxis sería fácil descubrir los rudim entos de una epistem ología realista que nunca fue desarrollada" (p. Sartre continúa diciendo: La teoría del fetichismo. en 1946 (en el cual citaba apropiadamente a Stalin como autoridad marxista)." Desde hace mucho es una característica de nuestra época del capitalismo de Estado que los intelectuales parezcan más inclinados a reescribir la historia que a escribirla. porque lo escribió en 1946. Por consiguiente. 32 n. Cuando escribió su artículo original. [38 n]: los subrayados pertenecen a Sartre). El marxismo ve una cosa en el mercado. delineada por Marx.sim plem ente la concepción de la naturaleza tal com o ella es.]). un observar no situado. que aún debía aparecer históricamente. pues en la prim era el conocim iento es teoría pura. y en la segunda es m era pasividad". Sartre estaba tan lejos de pensar en el "marxismo neostalinista" que su principal blanco fue Friedrich Engels. [38 n]). 77 [74]). es decir.

A ju zg ar por lo que dice. y en 1872 M arx decidió introducir algunos cam bios m uy fundam entales en la edición francesa. 1867 fue el año de publicación. los prom otores del subconsum o y los com pradores capitalistas de fuerza de trabajo— sino en el proceso de la producción. Después de m ás de un cuarto de siglo de trabajo. que puede trasformar la "narrativa histórica en raisonne histórica". el proceso que lleva al derrum be del capitalism o. a ser el cim iento hum ano. que estaban adoptando la form a del volum en I de E l capital. y p o r lo tanto no sólo la "facticidad" sino la p ro p ia teoría 294 A unque en el problem a de la cosificación del trabajo Sartre actúa com o si. aunque prodiga elogios a la "idea de la teoría". Trata a Marx sólo como economista. que apunta a unificar el m aterialism o y el idealism o — es decir. reuniendo hechos y elaborando la teoría. Así. la principal obra "económica" de ese "genio". En 1871 estalló la C om una de París. lo que estaba en ju ego era "la historia y su proceso".]. de hecho en su ataque al m aterialism o histórico critica precisam ente el hum anism o de M arx. M arx ha m algastado el arduo esfuerzo que aplicó a la creación de los tres volúm enes de E l capital cuyo propósito es dem ostrar que el eje de su teoría así como de la realidad del capitalism o no está en el m ercado — el coto de caza favorito de los utopistas. Joseph Schumpeter en History o f economic analysis. En am bos casos. "Ocurrió" que se refieren precisam ente a los dos puntos que m ás inquietaban a Sartre en 1960: el fetichism o de la m ercancía y la acum ulación de capital en las sociedades industriales avanzadas. y la lucha por la reducción de la jo rn ad a de trabajo. sin el existencialism o. P or el m om ento. desechando por completo lo que posibilitó trasformar la narrativa histórica en razón histórica. . la guerra civil en Estados U nidos.Sería difícil superar el núm ero de errores que Sartre consigue com eter en m enos de cuatro oraciones. decidió reestructurar sus extensos m anuscritos. bajo la influencia de una nueva oleada de luchas de clases en Europa. M arx. el m arxism o careciera del "cimiento hum ano". y específicam ente el proletariado que reform ula la historia. de Marx. 1954 [hay edic. com o vim os en el capítulo acerca de M arx. es necesario prescindir de la am plia acum ulación de errores de Sartre con el fin de com parar su enfoque m etodológico con el de M arx. en esp. y menos aún se ocupa del modo en que la "idea" de Marx acerca de la teoría se desarrolló a partir de las luchas del proletariado precisamente en el lugar de producción —el eje de El capital. Nueva York: Oxford University Press. y sólo a llí. de todos modos procede a desembarazarse del "andamiaje dialéctico". Sin 294 Es interesante el hecho de que los economistas que no tienen en cuenta a la filosofía hacen precisamente lo mismo que los filósofos que no tienen en cuenta a la historia.

" y agrega la siguiente nota al pie: "Aunque a veces M arx afirm ó que la había." Al m ism o tiem po. y sobre todo el filósofo no pueden ignorar el cambio sobrevenido en el pensam iento filosófico de Lenin cuando la Segunda Internacional se derrum bó. que se han trasform ado en apéndices de las m áquinas. nota) m al puede ratificar la validez del m étodo "heurístico" "integral" "progresivo-regresivo" de Sartre. Porque éste es el fenóm eno que.. P or supuesto. entonces com enzó a apreciar cabalm ente la inseparabilidad de la filosofía hegeliana y las categorías filosóficas y económ icas m arxistas. 32. que dio paso al m aterialism o vulgar. Es indudable que el m ercado contribuye en parte a la m istificación de las . la conciencia fuese sólo el reflejo del ser. a juicio de Lenin. convirtiéndolos así en fuerzas que pugnan por derrocar al capitalism o. se m anifiestan en el m ercado. A unque escribió m uchos estudios económ icos profundos. y sobre la base de esa m edia frase se apresure a extraer la conclusión arbitraria de que "de un solo golpe abdica el derecho de escribir lo que está escribiendo" (p. tam poco esta vez uno de los "marxistas contem poráneos". el enunciado "econom ista" de Lenin que Sartre cita no pertenece a ese núcleo. pero cuya "búsqueda de universalidad" h a originado "nuevas pasiones". sino que lo crea. "en el m ejor de los casos un reflejo aproxim adam ente exacto"." Que en 1960 alguien escriba com o si. sino a reorganizar su propio m étodo de pensam iento.em bargo. no hay trascendencia sim ultánea del m aterialism o y el idealism o. Sartre atribuye al M arx de 1844 un realism o revolucionario que no podía concebir "una subjetividad fuera del m undo ni un m undo que no se viese ilum inado p or un esfuerzo realizado por la subjetividad. Sartre insiste: "No nos equivoquem os. sobre el cual Sartre descarga sus ataques porque no es capaz de abarcar la "subjetividad" es Lenin. los m aoístas y los com pañeros de ruta. indujo a Lenin no sólo a releer a H egel. los jruschovistas. al com ienzo de la prim era guerra m undial. y sólo por la acción de seres hum anos. Sartre lo trastrueca todo cuando prosigue alegrem ente aludiendo a las leyes inexorables del m ercado allí donde M arx había dem ostrado que las leyes inexorables se originan en la producción. N ada expresa tan lúcidam ente la trasform ación del concepto de Lenin acerca de la teoría com o sus propias palabras: "Alias: la cognición del hom bre no sólo refleja el m undo objetivo." El otro m arxista.. pero es posible refutarlas solam ente en la producción. específicam ente los trabajadores.. Es la obra en la cual se basan los stalinistas. Como vim os en el capítulo acerca de Lenin. El estudioso serio del m arxism o.. M aterialism o y em piriocriticism o (1908). sino a su obra filosófica m uy superficial.

¿por qué continúa realizando una interpretación tan existencial de M arx? M arx unió el m aterialism o y el idealism o. es la verdad literal de las relaciones de los hom bres en el lugar de producción.296 y en un plano diferente lo que H egel dijo de Kant: Si en el período revolucionario en el m ente de uno hay un residuo de una realidad independiente que confronta 295 Sólo en la edición rusa de los Archivos de Marx y Engels. hacen inevitable el derrum be del tipo de absurdo sistem a de producción que convierte al hom bre en una cosa. 1975. el Estado. 69. Es indudable que Sartre debe conocer todo esto. Su "búsqueda de universalidad" desencadena la lucha dialéctica contra la cosificación del trabajo. e incluso en el análisis de las relaciones de las obras de arte con la especificidad de la historia. y no en el m ercado. pero lejos de ser u na "abstracción". A llí las relaciones entre hom bres se "cosifican". pues.] 296 En relación con nuestros propósitos. P or lo contrario. Siglo XXI." Tam bién aquí debem os señalar que sin duda Sartre sabe todo esto. se rebelan. en el m om ento en que intenta hacerse "marxista". no es necesario com entar la adaptación de H egel a la religión. en ese "proceso de succión " . En ese caso. M arx form ula y repite todo esto de m il m odos diferentes. que a pesar de la dialéctica revolucionaria tenía que recaer en una idealización vulgar de la burocracia cristiana. y precisam ente esas "nuevas pasiones y nuevas fuerzas" derrocan al m onstruoso sistema. pues lo único que vincula a los hom bres en el m ercado es el dinero. Pero ése no fue el eje de la posición de M arx. vol. las "leyes inexorables" que se originan en esto. 295 el capital adquiere proporciones m onstruosas. por qué. La guerra civil en Francia de Marx es más pertinente que las Tesis sobre Feuerbach. se convierten en cosas. A llí. etcétera. sino a causa de los trabajadores. económ icas. Sobre todo. "Por lo tanto — concluía el jo v en M arx— . Pertenece al capítulo que originalmente (en el manuscrito) debió ser el fin de El capital. [Véase en español: Capítulo VI (inédito). México. Lejos de ser el resultado de "un ju ego de m anos dialéctico". vol. p. no a causa de las "leyes inexorables". históricas. pues esta falsedad es la falsedad de su principio. II (VII). M arx insistió en que para entender lo que ocurre en el m ercado es necesario abandonarlo y entrar en la fá b rica . I. en mil lugares a lo largo de sus obras — filosóficas. . Así. separándolo tanto del m aterialism o vulgar del "com unism o vulgar" como del idealism o burgués deshum anizado (hegeliano). no dice de su propia m etodología lo que M arx dijo de F euerbach . es lo "concreto verdadero" que "succiona la fuerza de trabajo viva" y la convierte en una cosa.relaciones hum anas.

83 [78]). respecto del cual los individuos reales son sim plem ente los vehículos. en el pensam iento uno hace inexorablem ente lo que K ant hizo — "afirm a com o verdadero lo que se declaró era invención del pensam iento.. o por lo m enos estuvo en proceso de convertirse en adherente del m aterialism o histórico de M arx. com o la verdad. lo que se reconoció com o verdad " . y se asem eja m ás al de los hegelianos de izquierda. pues "el grupo político". 298 § 159. de quienes M arx había escrito en L a sagrada fam ilia: "La historia. que retornó a una labor de rigor filosófico después que se convirtió. que es el "grupo de acción". en la práctica. la m etodología sartreana es la abstracción que reduce la historia a ilustraciones y la analogía. sino tam bién el crítico de ese acto.al Sujeto. por lo m enos en teoría intentaría anular la bifurcación entre sujeto y objeto. Sartre parece no advertir en absoluto el hecho de que su m etodología es el polo contrario. quien de todos m odos descubrió cierta afinidad de pensam iento con ellos. se convierte en una persona separada. la m etodología de Sartre no em ana de la praxis. es siem pre el factor que supera la "inercia" de las m asas. pareció siem pre dispuesto a traspasar al "partido" el papel de autoem ancipación de los obreros. no del" com unism o. p. y no viceversa. The science o f logic. 297 en ese caso. desem boque en cam bio 297 Lógica. u na Sustancia independiente que responde a su propia necesidad interior. un sujeto m etafísico. im pide que el proletariado destruya la m áquina del Estado. 226. Que es precisam ente lo que hicieron no sólo Jruschov-K adar. . 298 y. a su vez víctim a de la división absoluta entre el trabajo m ental y m anual. sino del m arxism o de M arx." El intelectual pequeñoburgués antistalinista. supuestam ente un alegato con el fin de "reconquistar al hom bre en el interior del m arxism o" (p. II. y declara superfluo.. Lejos de ser un "álgebra de la revolución". Ciertam ente. anticapitalista y revolucionario. En cam bio. N o es de extrañar que la C ritique. pese a que la "filosofía" partidaria se reducía a ordenar a los trabajadores que se esforzaran cada vez más. y cristalizaría su proyecto de "ir m ás allá" en la form a del Sujeto que se apropia a la objetividad. El m étodo "progresivoregresivo" no es hegeliano ni m arxista. después de poner el cim iento de una m etafísica del stalinism o. vol. En la Critique Sartre crea una auténtica m ística alrededor del terror staliniano. Sartre sostiene que la "libertad com unitaria se crea a sí m ism a com o terror". la culm inación de siglos de división entre filósofos y trabajadores. A pesar de toda la retórica acerca de la praxis. Uno habría pensado que Sartre. si en ese m om ento uno no piensa que la "realidad independiente posee toda su sustancialidad en el pasaje " .

que el existencialism o es parte del organism o del propio Sartre. es un producto original suyo. vez Sartre pretende aplicar esta observación también a su niñez. ¿por qué se aferró de ese m odo a su propia m etodología? La prim era respuesta es. L a carencia del m arxism o nos h a inducido a intentar nosotros m ism os esta in te g ra c ió n . con todas sus consecuencias es la fuerza unificadora de los elementos heterogéneos y los hechos contingentes. pasando 299 El capital. Y donde la "mediación" no se reduce al "mediador" (el partido).. marzo de 1965). aparece reducida a la antropología. "el poder hum ano es su propia m eta " . No es éste el lugar oportuno para examinar el punto.. 299 sino com o "el proyecto existencial" (p.. que sobrevino espontáneam ente y fue elaborado con rigor en el curso de to d a su vida adulta . en efecto me ocupé del sentido de inevitabilidad —que falta— de una terminación y no de otra: "Como el destino en las grandes tragedias griegas. Las palabras. Puesto que el propio Sartre se consagró durante esos años a rebajar a su propia filosofía al nivel de una "ideología". 954." Pues. de acuerdo con principios que confieren a nuestra ideología su carácter original. en la cual. dejará de ser una indagación pa rticu la r y se convertirá en el fundam ento de toda indagación. después de todo.en un llam ado a la integración de disciplinas intelectuales — originadas en "el Oeste". el nuevo Sartre todavía define "la dim ensión hum ana". N o es de extrañar que el enunciado final de Q uestion de m éthode que afirm a que el ensayo está enderezado a "apresurar el m om ento de esa [del existencialism o] disolución" aparezca precedido de esta observación. El resultado es que la obra parece inconclusa. "un enclave" en el m arco del m arxism o original. "Hemos dem ostrado que el m aterialism o dialéctico se reduce a su propio esqueleto si no integra en sí m ism o ciertas disciplinas occidentales". como dijo M arx. no com o el m ovim iento de m asas del pueblo en el acto de destruir la vieja sociedad de clases y crear la nueva sociedad sin clases. por supuesto. Las disciplinas occidentales parecerían ser la "mediación" más que el m ovim iento de las m asas. La corriente profunda de la frustración política y personal no tiene contraparte. debidam ente subrayada: "Absorbido. el m ovim iento que es la historia pasada y presente. pero en mi reseña de dicho trabajo ("Remembrance of things past in the future tense"." (pp. Precisamente porque no 300 Tal . histórico y dialéctico. como lo atestigua la autobiografía acerca de sus primeros doce años. 181 [156]). superado y conservado p o r el m ovim iento totalizador de la filosofía. III. Es lo que falta en Las palabras. este sentimiento de inevitabilidad.. 83-84 [78-79]). concluye Sartre. vol.300 desde L a náusea y Sin salida. p. "Nuestros ejem plos han revelado en el corazón de esta filosofía la falta de una antropología concreta. en The Activist.

p or E l ser y la nada. sobre todo porque parecería que para Sartre debía ser fácil expresar en "palabras". despojó a Las palabras de su posible grandeza. me dije: Es increíble. y precisam ente esto. uno podía "liberarse". En una palabra. no sólo la tensión política. Desde el punto de vista m etodológico. El eje de la concepción de M arx era que el trabajador estaba pensando sus propios pensam ientos. véase la entrevista en la New Left Review. y nuevam ente desde Les Temps M odernes a través de L as palabras y sus ensayos. El punto m ism o en que Sartre cree que M arx. y trasform ándolo en sim ple "apéndice". en el lugar m ism o de producción." 301 Recientemente lo reconoció en cierta medida. cuando Francia estaba ocupada y la experiencia vivida era todo m enos asunto de "elección". dejó de desarrollar la teoría. Sartre. enfrentado al "autómata" que estaba dom inando al trabajador. sino la filosofía subyacente fue el elemento divisorio. sino en ella. sino la lucha de vida o m uerte en la b atalla de las ideas. era la posición filosófica abstracta acerca de la libertad de elección y la "libertad individual" sin condiciones. ¡Realmente pensaba así!" La tragedia es que estas "confesiones" siempre sobrevienen mucho después. no se trataba del yo llam ado Sartre. era el individuo social (responsable e irresponsable). y m ucho m enos con su incapacidad para "interpretar" a Marx. porque tuvo que consagrarse a "aclarar" la práctica. que había adquirido formas históricamente catastróficas en cierto momento. 58. un hombre siempre tiene la libertad de elegir si será o no traidor. lo que le aportó la ilusión de que. y creó su m ás original concepto de teoría a partir de "la historia y su proceso". Al m ism o tiem po. De este modo. que deseaba evitar la realidad de clase. y en las páginas de la revista que fundó. es el m om ento en que M arx rom pió con el concepto burgués de teoría. Esto. A puertas cerradas y otras— y verdaderamente me escandalicé de lo que había escrito: «Sean cuales fueren las circunstancias.» Cuando leí esto. el dramaturgo magistral.. El otro día releí una de las notas con que prologo una recopilación de estas piezas —Las moscas. L a segunda respuesta — las consecuencias de lo universal abstracto com o m etodología— no puede aprehenderse tan fácilm ente. no pudo «completar» el relato autobiográfico. la acción.. sin coordinación con la experiencia exterior de un intelectual pequeñoburgués. así com o en otras publicaciones. . Y tiene todo que ver con su aislam iento respecto del proletariado.. si "rechazaba" la historia. núm. no sólo en las luchas de clase fuera de la fábrica. y sea cual fuere el lugar. lo convirtió en portavoz de la prim era generación de intelectuales de la posguerra. o su ausencia.. 12 de noviembre de 1969: "L'étre et le néant rastreó una experiencia interior. que se originan en la p raxis y a ella retornan. la incapacidad orgánica y pequeñoburguesa de Sartre para com prender 301 lo que M arx entendía p o r praxis nada tiene que ver con el Y o.

expresando su oposición total al m odo de trabajo. o con una gran parte de la m ism a — el sector que está avanzando hacia una nueva relación de la teoría y la práctica. Sin em bargo. Si en M arx la historia cobra vida porque las m asas se han preparado m ediante la lucha cotidiana en el lugar de producción para explotar espontáneam ente. "para tom ar p or asalto el cielo". los trotskystas. com o hicieron en la C om una de París. los m aoístas y los com pañeros de ruta de éstos. El enem igo m etodológico es la abstracción vacía que h a servido de pantalla a revoluciones fracasadas. y en Europa oriental a m ediados de la década de 1950. y basándose en un m ovim iento a p a rtir de la práctica que afrontará filosóficam ente el problem a de convertir la libertad en realidad. stalinizados y desestalinizados. a causa de la victoria de Stalin. éste es el m ism o filósofo cuya teoría de la libertad individual fue una fuerza polarizadora para una generación íntegra de jóvenes en el período de la posguerra inm ediata en el Oeste. sem ejante en esto a los com unistas. L a filosofía de la existencia no consigue "fusionarse" con el m arxism o porque h a conservado el carácter de subjetividad sin . no en el m om ento autoem ancipador del nacim iento. no es tanto la actitud de com pañero político de ruta de los com unistas. sin hablar de los hechos. la im itación totalitaria de los planes quinquenales con los procesos fraguados de M oscú y los cam pos de trabajo forzado. Y sin em bargo. en Sartre la práctica aparece com o inerte. sino el hecho de que Sartre h a dejado de colm ar el vacío teórico existente desde la m uerte de Lenin. en un acto creador. no en institución. y no ha alcanzado a abrir nuevos cam inos revolucionarios en el campo de la teoría. con su creación de form as totalm ente nuevas de dom inio obrero — los soviets— sino m ás bien en el m om ento en que se trasform ó en su contrario. no es casual que el m om ento en que desarrolló su m arxism o existencializado es el m ism o en que rom pió con los m arxistas y la "N ueva Izquierda". el "marxista" Sartre cree incluso que un acontecim iento com o la revolución rusa conm ueve el m undo. el único que sabe dónde se desarrolla la acción. El núcleo del existencialism o h a sido siem pre la subjetividad pequeñoburguesa. en Sartre la historia significa la subordinación del individuo al grupo-en-fusión. de hecho desprovista de todo sentido histórico y de to da conciencia de las consecuencias. El existencialista Sartre solía reírse con razón de los com unistas que creían que el hom bre nace el día que recibe su prim er sueldo. instintivam ente y m ediante la creación de nuevas form as de lucha y nuevas relaciones hum anas con sus com pañeros. Io que h a venido a destruir la m agia del existencialism o. Si en M arx la individualidad m ism a se origina a través de la historia.

sujeto. nuevas pasiones" revolucionarias. la unidad de la filosofía y la revolución en el suelo nativo. el único válido para la revolución m undial. desechó el movimiento a partir de la praxis considerándolo "pensamiento asistemático de las masas (aunque válido como reflejo de la experiencia). no renunció al concepto de un partido de vanguardia (al que prefiere denominar "intelectuales y revolución") en favor de un movimiento a partir de ta praxis... Las "alternativas" fueron desvíos de las "nuevas pasiones y nuevas fuerzas" — en África." . y en la actualidad 302 de escapism o hacia la "revolución m undial" en el m om ento m ism o en que se necesita la cristalización. Más bien. Europa oriental y Estados U nidos— que señalan la época contem poránea de transición. de deseo de la revolución sin las "nuevas fuerzas. 302 Aunque Sartre rompió totalmente con el partido comunista. que representó un papel tan reaccionario en Francia durante la primavera de 1968.

Tercera Parte La realidad económica y la Dialéctica de la Liberación .

. cuyo ascenso triunfante Europa fue incapaz de prom over.. M arx N o perdam os tiem po en estériles letanías y nauseabundas bufonadas. pero asesina a los hom bres dondequiera los encuentra. D ejem os a esta Europa. estos intelectuales tienen 303 Sidney Lens. un socialista303 escribió acerca de la contribución africana.Capítulo 7 Las Revoluciones Africanas y La Economía Mundial El descubrim iento dé las com arcas auríferas y argentíferas en A m érica. la arrogancia de la civilización blanca persistió. Om itiendo por el m om ento que la fórm ula "un hom bre. Com binem os nuestros m úsculos y nuestro cerebro buscando una nueva dirección. F rantz Fanon Las revoluciones africanas inauguraron una nueva página en la dialéctica del pensam iento y en la historia m undial. En m om entos en que las revoluciones africanas reorganizaban el m apa del m undo. la incipiente conquista y saqueo de las Indias O rientales. com o si la teoría que ésta proponía se agotase en la fórm ula "un hom bre. esclavización y soterram iento en las m inas de la población aborigen. enero-marzo de 1960. que nunca se fatiga de hablar del H om bre. la trasform ación de Á frica en un coto reservado para la caza com ercial de pieles negras. un voto" representa n ada m enos que una revolución contra el dom inio blanco que se arroga el carácter de civilización dem ocrática. Tratem os de crear al hom bre íntegro. "The revolution in Africa". no sólo en la clase gobernante sino incluso en la izquierda. ~ 235 ~ . y en brevísim o lapso se obtenían cam bios radicales. un voto" de Tom M boya. Liberation. el exterm inio. Así. caracterizan los albores de la era de la producción capitalista.

m ucho que andar antes de que puedan equipararse al enfoque intelectual de las tareas y las responsabilidades por los africanos. sobre todo. abril-junio de 1960. 65. 1968. de Guinea. pues nada agregan al valor del descubrimiento. uno es rico porque es blanco. Nueva York. Las ridículas disputas acerca del origen de tal o cual descubrimiento no nos interesan. La causa es la consecuencia. Permitámosle que aporte como una levadura su mensaje al mundo. su audacia y su total consagración a la lucha p or la libertad. sin hablar de su coraje. p. que no se cree portadora de un mensaje original. aquí estam os." O pudo alcanzar una form a tan refinada com o en la alocución de L éopold Sédar Senghor en 1959. fundado esencialmente en la solidaridad y la cooperación universal entre los hombres. . que unió p o r breve tiem po a M alí y Senegal: Concluiré parafraseando al ruso Dostoievsky: Una nación que rehúsa acudir a su cita con la historia. uno es blanco 304 Leopold Sédar Senghor. Praeger. Por consiguiente. L a idea de libertad puede expresarse tan sencillam ente com o lo hizo N krum ah a principios de la década de 1950. On African socialism (1959). en "Africa's path in history".304 D espués del triunfo de una revolución africana. y está tan alejada de las disputas que dividen a los países muy desarrollados como lo están las condiciones y las aspiraciones del pueblo africano. Sekou Touré. El africano negro no está acabado aun antes de haber comenzado. Dejémosle hablar. para ayudar a construir una civilización universal. sin antagonismos raciales y culturales y sin egoísmos y privilegios estrechos. dijo de nuestro m undo unificado: La ciencia que resulta de todo el conocimiento humano carece de nacionalidad. 305 Citamos los discursos de Sekou Touré de los pasajes reproducidos por Abdullaye Diop. ante el prim er C ongreso C onstituyente. cuando se inició la lucha para sacudir el yugo del im perialism o británico: "Preparados o no. Africa South (Ciudad del Cabo). dejémosle actuar. está acabada. y merece se la remita a un museo. puede afirmarse que la unidad africana ofrece al mundo un nuevo humanismo. Esta cuestión supera con mucho el problema de África occidental.305 N adie consideró a las revoluciones africanas de un m odo m ás concreto e integral que Frantz Fanón: En las colonias la subestructura económica es también superestructura.

o los alzam ientos del tipo de la revuelta M aji M aji durante la prim era guerra m undial. Que uno contem plase las revoluciones africanas sólo en la m edida en que form ulaban sus consignas. traducción inglesa de Constance Farrington. Coleman. 307 encabezada por los jóvenes veteranos 306 Frantz Fanón. Grove Press. Trade and politics in the . L a verdad es que m ientras el Á frica "atrasada" exhibía un dinam ism o ideológico que abría nuevos cam inos a la revolución y buscaba nuevas vías de desarrollo. 1958. de todos m odos es indudable que en la década que trascurrió entre fines de los años 50 y el com ienzo de los años 60 las luchas p o r la libertad fueron sin duda tam bién la búsqueda de una filosofía total.. completamente desconocido en Occidente. 1966. The wretched o f the earth (Les damnés de la Terre. la lucha com enzó en M adagascar en 1943. la guerra fría que prevalecía en los Estados Unidos "avanzados" suscitó un m alestar tan general en los intelectuales burgueses que proclam aron "el fin de la ideología". 32-33. que podían ser "Izwe L e th u ” o "Vhuru" o "Ujamaa". T am bién el A frica británica hervía de rebelión. El m ovim iento fue m asacrado por De Gaulle. com o lo dem uestra sobre todo la huelga general en N igeria . el hom bre de la "Francia Libre". Berkeley. 307 La mejor obra acerca del proceso histórico y los acontecimientos de Nigeria antes de la independencia pertenece a James S. pertenece al erudito ibo K. Incluso si se tienen en cuenta sólo las luchas de nuestra época y no las que se opusieron a la división del Á frica realizada por el blanco en el siglo X IX .] El desafío de los nativos al mundo colonial no es una confrontación racional de puntos de vista.. 1963).porque es rico [. un nuevo hum anism o y un nuevo mundo.306 El viajero que recorría el Á frica negra y que estaba dotado de un m ínim o de sensibilidad al llam ado de la libertad sentía la com pulsión que se originaba en el ascenso del m ovim iento de la liberación y que lo llevaba. sino la desordenada afirmación de una idea original propuesta como absoluto . Nigeria: background to nationalism. Las luchas p or la libertad no habían com enzado en 1960. o volviese los ojos hacia una parte com pletam ente distinta del m undo. pp. a convertirse en participante. El dinam ism o de la consigna "Libertad A h ora " infundía aun a las viejas ideas una fuerza capaz de perforar el más espeso escudo de apatía. University of California Press. No es un tratado acerca de lo universal. donde las revoluciones se oponían a sistem as explotadores diferentes — las revoluciones de Europa oriental contra el com unism o ruso— . Un estudio del movimiento de resistencia en el siglo XIX . Onwuka Dike. Nueva York. Presence Africaine. el "Año del África".

Léopold Sédar Senghor. véase especialmente Eduardo Mondlane. A quí nos interesa sobre todo la década de 1960. Niger delta. y hubo m uchas risas cuando ese hom bre notable dijo que com o los líderes no esperaban un éxito tan considerable.) . debe consultarse el estudio precursor de Ruth Schachter Morgenthau. en las que un nativo del Cam erún relató hechos absolutam ente sin precedentes — con el único resultado de que se le dio una lección acerca de la necesidad de un "partido de vanguardia". Con respecto a los partidos africanos. etcétera. 1961. Londres. Pero ninguno de estos trabajos puede sustituir a lo que los africanos escribieron de sí mismos en la década de 1960. luego "partidos nacionalistas" y finalm ente a los cuadros "realm ente" revolucionarios. Political parties in French-speaking West Africa. 1956. y Sekou Touré. The struggle fo r Mozambique. El público incluía tam bién a algunos existencialistas. y éste no es el lugar apropiado para reseñar los antecedentes históricos. El m ism o año en que Japón fue derrotado. Londres. African political parties. (Los que hemos utilizado aquí aparecen en la bibliografía. la cgt disponía de un núm ero suficiente de "fichas de afiliación"— . Conviene consultar las obras de Frantz Fanón. destinada a determ inar qué podía hacerse. acerca de Amílcar Cabral. m ujeres y niños— acudieron a la reunión. Acerca de las colonias francesas. especialmente lo que escribieron aquellos que todavía luchan por la libertad en África del Sur. 1830-1885. actitud que arroja una luz m uy clara sobre el problem a general de la "teoría" de la revolución. y otros. véase Thomas Hodgkin. Julius Nyerere. y que tam poco han servido com o base de la acción. deseosos de asum ir el m anejo de su propio destino. quienes pensaban asim ism o que la experiencia vivida de los africanos aún no ten ía carácter "histórico". cuando la arm ada im perial francesa aún no había regresado para confirm ar el antiguo dom inio sobre las colonias. fue escuchado paternalm ente. en Y aounde algunos convocaron a una "asam blea". Odumegwu Ojukwu. Pero en 1947 asistí a algunas reuniones en Francia. 1964. bien arm ados con una teoría del "partido dirigente de vanguardia". Todos los habitantes de la ciudad — hom bres. y que ahora deseaban liberarse tam bién del im perialism o británico. Kwame Nkrumah. Oxford University Press. El nativo que había ido a Francia a pedir el consejo y la ayuda de los socialistas. se le dijo sencillam ente que era "obvio" que aún no habían elaborado una "teoría de la revolución". En todo caso. "conscientem ente com unista". los com unistas y la cgt. que en general no han sido investigados y m enos aún analizados. Oxford University Press.africanos que regresaban después de com batir al nazism o. C. Benjamin Nnamdi Azikiwe. Londres. no habían tenido suficientes "fichas de afiliación" para incorporar a todos. que era necesario organizar prim ero los sindicatos — en efecto. Penguin. África portuguesa.

Véase "En Gambia durante las . de m odo que todos oyeran sin necesidad de altavoces las palabras de los m ás tím idos de una tribu. Así. No había diarios. y de los zengakuren de Japón. o la elaboración concreta de los principios y del m odo de luchar por ellos. fuera de una pequeña misión. el francés y el afrikaans. la asam blea pronto se convertía en una declaración de m uchas voces que incluía las exigencias de libertad o los térm inos de la discusión. Pero. se me preguntó acerca de los "Viajes de la Libertad" al sur de Estados Unidos.308 308 Véanse mis artículos en Africa Today. y dejaba de ser un lugar de chism orreo para convertirse en el ám bito de discusiones políticas que se prolongaban h asta bien entrada la noche. sino que el nivel de discusión fue considerablemente más elevado que el de muchos públicos universitarios a los cuales dirigí la palabra en Estados Unidos. de la juventud socialista de Gran Bretaña y del "humanismo" según se lo defendía en Europa oriental y África. Se trata de un país cuyo sector alfabetizado es apenas el 1 por ciento en las zonas rurales y el diez por ciento en la capital. aludían al modo de unificar el pensamiento y la acción. en todos los casos eran problemas actuales e internacionales. Nada me impresionó tanto como la juventud de Gambia. Con un voceador que repetía en voz alta. ni siquiera la ciudad podía enorgullecerse de poseer una sola biblioteca pública o una librería. pero sí pruebas sobradas de la vigilancia de las autoridades. pues abrigaban la esperanza de unificar el pensamiento y la acción en li-gar de utilizar el "panafricanismo" como una suerte de pantalla que disimula las tendencias antagónicas. Bathurst. la juventud del colegio secundario no sólo encontró el modo de invitarme a hablarle en "los espacios abiertos". M uchas veces me incliné a dudar de que los africanos en realidad durm ieran . cuando la objeción form ulada por un occidental en el sentido de que había "un núm ero excesivo de lenguas tribales" provocó la enérgica respuesta de que siem pre había un africano que conocía la lengua de la otra tribu. el sonido de un solo tam bor o el ruido de un cam ión con la bandera del partido flam eando atraía a toda la aldea en m enos tiem po que el que necesitaba el visitante para salir del camión. De todos modos. incluidos ahora en la Raya Dunayevskaya Collection. Tampoco puede afirmarse que los problemas abordados tuviesen carácter simplemente "académico". En un abrir y cerrar de ojos el bantaba se trasform aba. y "Political Letters". y había perm itido que sus diferentes regiones se m antuviesen com unicadas a pesar de la fragm entación provocada p or el im perialism o blanco en áreas de dom inio del inglés. En todo caso. sobrevinieron m uchos cam bios durante la década de 1960. Pensaban que para ellos era ventajoso ser los últimos en África occidental que conquistarían la libertad. julio de 1962 y diciembre de 1962.En realidad. y de que en realidad este "tribalism o" era el factor que había preservado la conciencia continental de Á frica.

a pesar de las m ovilizaciones instantáneas de las m asas y de la búsqueda de nuevos com ienzos hum anistas que unificaran la filosofía con la revolución. Com o lo dem ostró la crisis del Congo. independientes del "Este" tanto com o del "Oeste". sino la interna. para usar la expresión de Lenin. después de conquistar el poder no m antuvieron el m ism o tipo de "no alineación" externa. R usia y Estados Unidos. . y al m ism o tiem po una advertencia acerca de la tragedia inm inente. En la intervención de las N aciones Unidas se insertó claram ente una nueva form a de lucha entre los dos titanes nucleares. con la m ism a rapidez alcanzaron las encrucijadas. él fue el utilizado. y la teoría con la práctica. En cam bio. Ésta es la cuestión que debem os abordar. hay un largo y difícil camino que recorrer hasta la independencia" Africa Today. la separación entre los dirigentes y los dirigidos en Á frica independiente. porque sin las m asas com o razón y com o fuerza no hay m odo de evitar que nos absorba el m ercado m undial dom inado por las tecnologías avanzadas.De todos m odos. C ontinúa siendo lo que fue antes la L iga de las Naciones: "una cueva de ladrones". carecían de capital propio. trátese de la producción o de la preparación para la guerra nuclear. el neocolonialism o se m anifestó tam bién en otro ámbito: las N aciones Unidas. Pero la m ás grave de estas tragedias no es la externa. Por consiguiente.. y así los nuevos gobernantes com enzaron a elecciones. Lum um ba h abía tenido la ayuda de las N aciones U nidas porque creía en la posibilidad de usar a R usia y Estados Unidos para m antener la independencia. El hecho de que con la incorporación de la R epública Popular C hina el C onsejo de Seguridad de las N aciones U nidas se haya convertido en un m undo tripolar y no bipolar. A unque las revoluciones tenían profundas raíces indígenas. julio de 1962. no h a m odificado su carácter de clase. a su pasión y su razón conquistaron la em ancipación política. es claro que 1960 fue un m om ento de cam bio en la lucha por la libertad africana. Es cierto que el neocolonialism o m ostró algo m ás que su repulsiva faz nacional-im perialista. Pues así com a estas revoluciones recrearon el m apa africano en m enos de una década.. y por lo contrario era una necesidad sentida con particular urgencia por las propias m asas. El aislam iento respecto de las m asas se profundizó. L a tragedia de las revoluciones africanas com enzó a tan escasa distancia del triunfo de la revolución porque los líderes estaban tan abrum ados p o r la conciencia del atraso tecnológico que se volvieron hacia uno de los dos polos del capital m undial. un proceso que de ningún m odo se lim itaba a los intelectuales. debemos afrontar con ecuanim idad la som bría realidad actual. y si gracias a su propia fuerza.

no sólo energía. Al m ism o tiem po. sino cerebro. L a verdad m arxista. existencialistas o anarquistas— . p. a la revelación de la dim ensión hum ana to ta l . y precisam ente ésta. A unque se auto. Pero cuando consideram os la realidad económ ica de la década de 1960 debem os evitar las tram pas tendidas por los m aterialistas m ecánicos y por los voluntaristas. African nations and world solidarity. pasión y fuerza — en una palabra.considerarlas m era fuerza de trabajo. porque era concreta. Eso. abreviaba de tal m odo el lapso de vida del hom bre. agotando la vida del trabajador. o m ás exactam ente a la revolución de la econom ía. tiene una cosa en com ún con los que se sienten abrum ados por las leyes económ icas: creen que pueden ordenar a los trabajadores que hagan "un día igual a veinte años". la verdad lisa y llana es que así com o la realidad económ ica no es simple estadística. El contrario aparente de los m aterialistas vulgares. Mamadou Dia. com o representante del trabajo m uerto (las m áquinas). que dom inaba al trabajo vivo con la ayuda del núm ero ilim itado de horas de labor. los m aterialistas vulgares confieren estructura férrea a las leyes económ icas.denom inan m arxistas. Nueva York. dijo M arx. 11. p or los ideólogos que arraigan en otras "civilizaciones" y p or los francotiradores. Praeger. De todos modos. incorporó directam ente a la teoría la lucha de los trabajadores p o r la reducción de la jo rn ad a de trabajo.309 M arx reestructuró E l capital. . sino tam bién el hecho de que los dirigentes y las m asas com enzaron a hablar idiom as distintos. la obra constituye un valioso aporte. sino el ser hum ano. y conviene estudiarla. Ésta. com o si los países tecnológicam ente subdesarrollados no tuviesen otro tipo de solución: Es inevitable que el m ercado m undial los succione. la totalidad del ser hum ano. diferente de un humanismo integral que incluye a toda la humanidad". inm ediatam ente después de la independencia. El resultado fue no sólo el descenso de los salarios — su elevación. sino sentim iento. El capitalista. 1961. sino la base de la existencia. los voluntaristas — m aoístas o individualistas. tam bién el ser hum ano es no sólo m úsculo. resultó un rasgo tem porario— y la dism inución de la ayuda recibida de am bos titanes nucleares. representaba una filosofía de la libertad m ás grande que la D eclaración de la Independencia o la D eclaración de los D erechos del H om bre. la 309 La errónea identificación del comunismo ruso con el marxismo indujo al escritor senegalés Mamadou Dia a sostener que "el humanismo occidental" es "un universalismo superado. fue por supuesto la principal contribución de M arx a la "econom ía". y centró el estudio en el m odo en que el capital extraía fuerza de trabajo viva. y así com o la principal fuerza productiva no es la m áquina.

Le interesó especialmente la lucha norteamericana. Quien conozca algo de historia sabe que los grandes cambios sociales son imposibles sin el fermento femenino". L a producción m undial. Madame Law" (carta al doctor Kugelmann del 12 de diciembre de 1968). sus leyes económ icas de desarrollo se m anifiestan mediante la concentración y la centralización del capital. Esta lucha. tam bién tuvo que ceder constantem ente el paso a nuevos im pulsos venidos de abajo. en ese sentido los ingleses. gracias a la eficacia con que abrevió la jo rn ad a de trabajo salvó tanto al trabajador com o a la sociedad. Más aún.m ujer y el niño que de hecho am enazaba la supervivencia de la hum anidad. pues allí. o nuevos sectores de las m asas (las m ujeres 310 y la juventud) o 310 Marx desarrolló actividad en todos los tipos de lucha. Así. el m ercado m undial que dom inó al capitalism o individual así com o a los capitalistas de las naciones. m ientras el capitalism o no h a sido totalm ente destruido p o r las luchas de clase concretas. ya que entre otras cosas trató a las trabajadoras en un plano de absoluta igualdad. denom inada guerra civil por M arx. M ediante una investigación m uy profunda del proceso de la lucha m aterial concreta en cuanto ésta representaba un nuevo avance hacia la libertad. no sólo del proletariado sino por la igualdad de las mujeres. los no especializados contra los especializados en Inglaterra. A I m ism o tiem po. e incluso a los que estaban am enazados por su propia codicia — es decir. según dijo. "se observaron grandes progresos en el último congreso del movimiento obrero norteamericano. en el hecho m ism o de incluir la prolongada lucha p or la reducción de la jo rn ad a de trabajo com o parte de la estructura m ism a de E l capital. para Marx el concepto de igualdad total no implicaba sólo las cuestiones económicas o la presencia de las mujeres como fuerza revolucionaría. en la misma carta llamó la atención sobre el hecho de que la Internacional "ha elegido miembro del Consejo General a una dama. M arx reveló cuán totalm ente había roto con el concepto m ism o del carácter de la teoría. L a concentración y la centralización significan constantem ente no sólo el crecim iento del gran capital y su contrario. a los capitalistas. El resorte del capitalism o — sus leyes de valor y el plusvalor— im plican constantem ente tanto la explotación com o la cosificación del trabajo. sino tam bién las nuevas pasiones y las nuevas fuerzas orientadas hacia la reconstrucción de la sociedad a partir de principios n u e­ vos. . sino también el papel de las mujeres como líderes. y todavía más los galantes franceses revelan un espíritu estrecho. Como hem os visto. de los sectores m ás bajos y m ás profundos. el ejército de desocupados. En cambio. y de distintas nacionalidades — Irlanda contra Inglaterra. M arx descubrió ciertam ente un m undo totalm ente nuevo en el conocim iento.

vol. En cam bio. así com o de la participación de las m asas en la reconstrucción del país a partir de nuevos com ienzos. A hora. no porque los "im perialistas occidentales" les hubiesen pagado para que procedieran así. que había sido marxista. La hipérbole de James merece compararse con las del entorno inmediato de Nkrumah. L a tragedia del m ovim iento retrógrado en Á frica fue particularm ente som bría en Nigeria. le atribuyó una hazaña no pequeña cuando afirmó que Nkrumah "con sus solas fuerzas delineó un programa basado en las ideas de Marx. h a aprendido a planear e incluso a "contener" al m ovim iento obrero — evitando si no las huelgas por lo m enos la revolución total. y el prim ero en intentar la elaboración de perspectivas para toda África. Lenin y Gandhi. Véase también la biografía de George Padmore." (Facing reality. publicado en 1958. James). el m ercado llegó a creer que había recuperado el control total del nuevo Tercer M undo. 18. por James R. J. Black revolutionary. A sí. Praeger. que h a alcanzado la libertad política pero no la económ ica. Allí com ienzan las tragedias africanas.. que rebajó todo el marxismo al nivel del "nkrumahísmo". L. 1967. 3. L a verdad es que las m asas de G hana no acudieron en defensa de N krum ah. . y en 1971 mencionado como una obra de C. P or otra parte. como afirm aron los m ilitares que lo derrocaron. R. Johnson y Pierre Chaulieu. donde nadie se alzó en defensa de N krum ah.. niim. con la firma de Grace Lee. Nueva York. pero sorprendente sobre todo en Ghana. el prim ero en seguir el cam ino de la liberación con cabal conciencia de la necesidad de una teo ría de la revolución. Se hallará un análisis económico objetivo de las condiciones de Ghana antes de la caída de Nkrumah en Bob Fitch y Mary Oppenheimer.una nueva form a de gobierno obrero (la C om una de París) contra la estatización. Hooker. y m ucho m enos porque fueran "atrasadas" y no com prendiesen la gran filosofía de la 311 Un apologista de Nkrumah. "Ghana: end of an illusion". no podem os aceptar sin m ás la insistencia de N krum ah en que su caída fue sólo el fruto de una conspiración neocolonialista. R. D em olieron las estatuas que él había erigido p o r doquier para glorificarse. bailaron en las calles. considerem os el desarrollo económ ico real de la década de 1960 en el contexto de un m ercado m undial que h a aprendido a esquivar una segunda gran crisis. julioagosto de 1966. Monthly Review. El hecho de que la retórica revolucionaria de N krum ah no alcanzase a configurar una teoría de la revolución en el sentido cabal de la tradición m arxista 311 no significa que pueda asignársele el carácter de un m ero justificativo de la nueva élite encabezada por el "corrupto" Osagyefo. a pesar de que había sido el prim ero en encabezar el m ovim iento de una nación negra hacia su libertad.

p. World Economic Survey. sino tam bién en los propios países avanzados.libertad. El prim er m ovim iento del interés "occidental" se vio estim ulado por el intento de aferrarse a los antiguos im perios. 234. Por consiguiente. A.312 312 United Nations. si querem os ver la realidad en toda su com plejidad. debem os exam inar prim ero la situación económ ica m undial objetiva y las relaciones contradictorias. A unque este episodio no puede despojar a G hana de su jerarquía histórica de prim er país que alcanzó la independencia política y se liberó del im perialism o británico. debe reconocerse lisa y llanam ente que su caída respondió no sólo a causas externas sino internas. Ello no im plica afirm ar que el neocolonialism o sea sólo una invención de las im aginaciones supercalenturientas de los nacionalistas africanos y/o los com unistas. A ctuaron así m ás bien porque el m arxism o se había degradado a la condición de "nkrum ahísm o". El interés duró dem asiado poco. Pero la designación de las N aciones U nidas no se convirtió en realidad. Sólo así podrem os retornar a las causas internas y exam inar otra vez la relación entre los gobernantes y los gobernados en los países africanos que recientem ente conquistaron la independencia. 1965. 1966. se vio obligada a extraer esta conclusión: Los considerables desniveles de la actividad y el grado de industrialización entre los países industrializados y en desarrollo. y por lo contrario en la práctica presenciam os un m ovim iento retrógrado por lo que respecta a los países tecnológicam ente avanzados y a su "ayuda" a las nuevas naciones. Nueva York. después de unas doscientas páginas de tablas y análisis estadísticos. L a reseña económ ica de las N aciones Unidas correspondiente a 1966. que prom ovió la participación de las grandes m asas en la conquista de esta libertad. bajo la dirección de N krum ah. considerando como un todo a cada grupo. no sólo en los países tecnológicam ente avanzados y en los subdesarrollados. Véase también el resumen de 1969 de "Development Planning and Economic . ahora que ya no representaban posesiones coloniales. Este proceso de ayuda resultó estim ulado aún m ás por el tem or de perder en beneficio del com unism o a los países que habían conquistado la independencia política. y y a no era posible salvar la distancia entre una filosofía de la liberación y la realidad. El neocolonialismo y la totalidad de la crisis mundial Se atribuyó a los años 60 el carácter de una "década de desarrollo". en 1961 tenían esencialmente las mismas dimensiones que en 1938.

cuando se tiene en cuenta que 1938 fue el año de la grave e interm inable crisis. y en cam bio se extiende a seis años de la "década de desarrollo": Ciertamente. ahora que los occidentales han com probado que pueden obtener más elevadas tasas de beneficio en los p a íses desarrollados de Europa occidental. es que allí no se invierte en absoluto capital privado. conquistaron su independencia por lo m enos dieciséis naciones. externo y utilizable por los países en proceso de desarrollo ha descendido a un nivel muy bajo . Nueva York. p. la época en que el colonialism o reinaba sin disputa.313 L a falta de un flujo de capital de inversión orientado hacia los países de tecnología subdesarrollada ciertam ente no responde al hecho de su presunto atraso. 3. núm. . de la falta de personal técnico — factores que les im pedirían utilizar el capital. Incluso una persona tan conservadora com o D avid R ockefeller calculaba en 1967 que los países podían absorber fácilm ente 3 a 4 000 m illones de dólares m ás que lo que ahora reciben. Naciones Unidas. en cam bio. Es evidente que el neocolonialism o no es algo inventado por los com unistas o los africanos. la razón por la cual el capital no sigue esa dirección. y del capital nativo) y el hecho de que una elevada proporción de los ingresos consiste en trasferencias en especie (gran parte de las mismas en la forma de determinados artículos "excedentes"). m uy inferior al crecim iento Integration in Africa". o de ganancias reinvertidas que se obtuvieron en los propios países en desarrollo. El estudio de las N aciones Unidas afirm a que "entre 1954 y 1965. "El año de Á frica". Y el fenóm eno se m anifiesta con m ás claridad cuando el análisis no se lim ita a un año de independencia. se estim a que el crecim iento de la producción agrícola total fue nada m ás que del uno por ciento. por lo que se refiere al "Oeste". y luego com parém osla con el crecim iento fenom enal de E uropa occidental. 313 Ib id . si se tienen en cuenta los flujos de retorno (de intereses y ganancias. P ara com prender toda la m agnitud de la tragedia. en el Journal o f Development Planning.N o se necesita m ucha im aginación para com prender cuán considerable es todavía la gravitación de Occidente sobre Á frica. sino un hecho del capitalism o m undial vigente. exam inem os prim ero la decadencia sobrevenida incluso en la agricultura de los países subdesarrollados. en 1960. es evidente que la magnitud de poder adquisitivo nuevo. y los países avanzados oficialm ente recibieron a las nuevas naciones con los brazos abiertos y el Banco M undial. 1. N o. por el Secretariado de la Comisión Económica para África.

21. entre 1952-1953 y 1957-1958.2 7. vista desde el ángulo de las tecnologías avanzadas: Producto bruto nacional percápita. 1965.0 0. Nueva York: Naciones Unidas.0 2. p.4 2.5 1.dem ográfico". véase el Africa Report. la producción agrícola la producción de alim entos percápita dism inuyó el dos por ciento en 1965-1966.7 m illones de dólares durante el año fiscal 1968. ¡el m onto m ás bajo durante los veinte años de la posguerra! En Á frica. Colin Legum y Basil Davidson. Finalm ente.5 1. .5 4. Victor T. y el Congreso norteam ericano redujo el presupuesto del Presidente correspondiente a 1968 de 32 000 m illones de dólares a 23 000 m illones de dólares en el rubro de la ayuda exterior.5 3. com parada con el prom edio de cinco años.62 por ciento en 1967.6 2.3 8. 1955 y I960 Economía de mercado desarrollado América del Norte Europa occidental Japón Economías de mercado en desarrollo América Latina África Extremo Oriente Asia occidental Promedio 1950-1955 anual 3. LeVine.84 p or ciento en 1962 y al 0. por Robert K. C om parem os a los países tecnológicam ente avanzados de esta década en todo el período 1913-1960: 314 Acerca del análisis económico v político de la "década de desaliento". com o índice diferenciado de. alcanzó la m ezquina sum a de 159. En cambio.6 2.314 A hora considerem os la "sensacional década de 1950".9 Tasa Combinada de crecimiento 1955-1960 2 .8 1. Gardiner.4 3. el "Occidente cristiano" jam ás aportó siquiera la m agra sum a del uno por ciento de su producto bruto nacional a los países en proceso de desarrollo. por principales regiones.2 1.4 1. que tiene una sección especial titulada "Prólogos para 1968". Lo que es peor. la ayuda norteam ericana descendió al 0. diciembre de 1967.8 FUENTE: World Economic Survey 1964.6 2 .

y que tracen planes o prescindan de ellos tiene escaso efecto sobre la estructura neocolonialista.4 7. se crean todos los prerrequisitos de una crisis. L a década de 1950 destaca vividam ente el problem a del capital en estrechos térm inos capitalistas. Cuando el precio de la producción única desciende drásticam ente.Francia Alemania Italia Suecia 1. 1964.3 Reino Unido Canadá Estados Unidos Promedio 1. el precio del azúcar de todos m odos depende del tiem po de trabajo socialm ente necesario establecido por la producción m undial. En cam bio. el pronóstico de M arx acerca del derrum be capitalista ha pasado de la teoría a la vida. 28. el rasgo decisivo estuvo representado por los holocaustos de la guerra m undial y el acicate al crecim iento del capital después de la destrucción. El estado del desarrollo tecnológico y el capital acum ulado son los determ inantes. Los países subdesarrollados han aprendido que las nuevas revoluciones tecnológicas que perm iten una industrialización m ás rápida carecen de valor para quienes no han acum ulado capital. com o lo dem uestra el estudio de las N aciones Unidas.8 3.6 5.9 3.9 FUENTE: Angus Maddison. Nueva York: Twentieth Century Fund. N o cabe duda acerca del crecim iento fenom enal. V ivim os una época en la cual.7 1. En la década de 1960 no se observaron cam bios fundam entales en la relación de los países avanzados con los subdesarrollados.9 1.2 4.2 4. En una palabra. los únicos determ inantes cuando no se perm ite la actividad propia de las m asas. C ontinúan siendo m onoculturas. al m ism o tiem po que aclara el supuesto extrem o de M arx de que el capitalism o se .9 3. planear o no hacerlo no es el problem a decisivo.3 2 . estos factores no ayudaron a las tecnologías subdesarrolladas.2 2.2 1. desde un punto de vista "puram ente económ ico". incluso allí donde un Estado com o C uba está protegido de las peores sacudidas del m ercado m undial y el planeam iento estatal es total. y el precio de su producción única se ve dism inuido por la estructura de precios del m ercado m undial. Economic growth in the West. com o fue el caso del cacao de G hana en 1965. p.6 2 . que carecían de una base de capitalización. A unque ese factor contribuyó. que am enaza socavar la estabilidad de todo el globo. Para el caso. y que en efecto conquistó la libertad para los africanos. pero el asunto im plica m ucho m ás que la aplicación del planeam iento.7 2 .

p. Pero la tendencia contradictoria del desarrollo capitalista que descansa en esta explotación del trabajo es la utilización de m enos fuerza de trabajo viva y m ás m áquinas. la tasa de acum ulación descendió del 14. con la m ism a tasa ganancial y en escala cada vez m ás am plia. este descenso de la tasa de acum ulación sobrevino a pesar del hecho de que desde la segunda guerra m undial la productividad del trabajo aum entó un 3. De ahí "que no pudiéram os salir de la crisis de la década de 1930. pero se decuplicaron las erogaciones oficiales.6 por ciento en 1869-1888 al 11. a pesar de la expansión del capital norteam ericano. la verdad es que no se produce capital suficiente para m antener en funcionam iento el irracional sistem a capitalista. de Simón Kuznets.2 por ciento en 1909­ 1928 y al 7 p or ciento en 1944-1955. de m odo que no sólo los econom istas burgueses sino incluso m arxistas de la talla de R osa Luxem burg escribieron que esperar que la dism inución de la tasa de la ganancia socavara el capitalism o era lo m ism o que esperar "la extinción de la luna". y solam ente la am pliación de la intervención estatal en la econom ía determ inó el aum ento de la producción. 468. Entre 1929 y 1957 se cuadruplicó la producción. vol. En la culm inación del im perialism o. L a contradicción im plícita en el hecho de que se necesitan cada vez m enos cantidades de trabajo vivo para m ovilizar cantidades cada vez m ayores de trabajo m uerto origina un ejército m asivo de desocupados y una dism inución sim ultánea de la tasa de la ganancia. 315 El capital. sino con la crisis. y no sólo en un período breve sino a largo plazo.derrum baría aun si "el capital se apropiase.5 por ciento anual.. L a intervención am plia no se inicia con la segunda guerra m undial. A pesar del trem endo crecim iento de la producción m asiva. las veinticuatro horas de una jo rn ad a del trabajador " . M ás aún. y por agobiadora que sea la carga de horas de trabajo im pagas que p esa sobre las espaldas de los trabajadores.valor se obtiene y puede obtenerse sólo de la fuerza de trabajo viva. las superganancias extraídas de la división de Á frica y la colonización de Oriente parecieron contradecir la predicción de M arx. no hubo un crecim iento "automático" de la tasa o del "mercado".. fue el libro que dem ostró que hubo una dism inución constante de dicha tasa. Así. sencillam ente fue "absorbida" por la segunda guerra m undial. y no una obra m arxista acerca del descenso de la tasa de acum ulación del capital. Es interesante el hecho de que C apital in A m erican Econom y. P or copiosa que sea la m asa de ganancias. .315 M arx afirm ó que el sistem a se derrum baría porque el plus. III.

trátese de India o China. Así. y la incorporación de Japón y R usia a la órbita industrializada apenas influyó sobre la totalidad de la población m undial. a pesar de que Estados Unidos tenía el m ás elevado producto m undial por hora-hom bre. M ás aún. incluso en períodos prósperos. Tam poco se trata. arrancadas a sus propios trabajadores o a los de las ex colonias. L a teoría m arxista y la realidad se han desarrollado en tan estrecha relación que sería difícil hallar hoy una persona que afirm ara que en alguna parte del m undo hay capital suficiente para desarrollar a los países tecnológicam ente subdesarrollados. si la crisis m undial de 1929 reveló la dism inución de la tasa de acum ulación en los países avanzados. dos países ingresaron en el m undo industrial. no de los países coloniales. Las leyes pierden su férreo im perio cuando y solam ente cuando el m ás grande de todos los "principios dinam izadores". sólo puede ser quebrada por los explotados y los som etidos. En resum en. m ientras las naciones industrializadas están m uy atareadas inventando m odos de apropiarse cada vez m ás horas de trabajo im pagas. las revoluciones afroasiáticas de las décadas de 1950 y 1960 dem ostraron que. Se trata de un estado de cosas obvio cuando se exam inan las econom ías subdesarrolladas. que los pobres son cada vez m ás pobres y los ricos m ás ricos. Estados Unidos y Rusia. los ideólogos capitalistas tienen que reconocer que: 1 ] hasta fines del siglo X IX no se había industrializado ningún país fuera de Europa occidental. durante la década de 1950 las ganancias fueron inferiores a las de Europa occidental. M ientras la fu e rza m otivadora continúe siendo la acum ulación de p lusvalor (o de horas im pagas de trabajo) — trátese de tas plantas privadas o de las naves espaciales del Estado— el esfuerzo de la clase dom inante por apropiarse las veinticuatro horas de trabajo del hom bre de todos m odos no logra crear capital suficiente para industrializar a los países "atrasados". . para los m arxistas. la ley del valor. uno de ellos a través de una revolución social. en cuanto explotación interna y dom inio externo. D espués de dos siglos de dom inio m undial del capitalism o. Y es una situación igualm ente obvia en E uropa occidental. M ás bien el problem a tiene que ver con el im perativo de hallar un m odo de resolver las cuestiones económ icas m ás "com plejas" y "puram ente" económ icas. Á frica o A m érica Latina. razón por la cual el capital norteam ericano com enzó a apoderarse. los países avanzados carecen de capital suficiente para desarrollar las econom ías subdesarrolladas.que pasaron de 10 200 m illones de dólares en 1929 a 110 100 m illones en 1957. 2] desde principios del siglo XX. N o se trata sim plem ente de señalar lo obvio. 3] dos tercios del m undo aún padecen ham bre. sino de Europa occidental. de un sentido concreto fuera de lugar.

L a industrialización de los países subdesarrollados fue una tarea inde. y m ás aún. con su crecim iento "sensacional" (y no sólo en el campo de los arm am entos. asum e en propias m anos el destino. a un lugar de preem inencia entre las grandes naciones. En contraposición a las revoluciones que inauguran nuevas etapas de desarrollo. Las contradicciones se acentuaron a m edida que el crecim iento de la producción significó el aum ento de capital. y por otra la ley de la concentración y la centralización del capital. El crecim iento fenom enal de E uropa occidental durante la década de 1950 no fue sino la prueba com plem entaria de que el renovado crecim iento dependía de la destrucción igualm ente fenom enal de capital en el holocausto de la segunda guerra m undial. tanto en la paz — que significa crisis— com o en la guerra nada h a hecho para m odificar las dos leyes fundam entales del desarrollo capitalista — es decir. por una parte la ley del valor y el plusvalor. a los países industrializados. privado o estatal. la aparición del violento régimen nazi en uno de los países de mayor desarrollo económico del mundo suscita graves interrogantes acerca de la base institucional del crecimiento económico moderno —puesto que puede mostrar tan bárbara deformación como resultado de dificultades pasajeras . Por consiguiente. 1964.316 A dem ás. la producción de valor que "liquidó la desocupación" echó los cim ientos del holocausto. así com o su concentración y centralización. durante la década de 1960. Si antes las crisis económ icas bastaban para destruir el capital obsoleto y reiniciar el ciclo de crecim iento. el "retorno'' de Estados Unidos. el capitalism o decadente. sino en la producción industrial) fue tam bién el factor que confirió un carácter total a 316 Simon Kuznets. excluyendo del todo a las naciones subdesarrolladas. Postwar Economic Growth. es decir. incluso en tan bárbaras condiciones. Cambridge. Son la raíz de la crisis general del capitalism o m undial. . ahora ni siquiera una crisis tan catastrófica y prolongada com o la que sobrevino durante la década de 1930 pudo renovar la producción de valor.seada. La com petencia internacional alcanza niveles de salvajism o en la guerra m undial. era inevitable que esta expansión se lim itase al séptimo elitista del m undo. para el capitalism o una tarea im posible. Como lo señalaron algunos econom istas académ icos incluso de la jerarquía de Simon Kuznets: Por consiguiente. The Belknap Press of Harvard University Press. Así.el trabajo creador libre.

la econom ía norteam ericana de todos m odos era tan im portante com o la totalidad de Europa industrializada. para usar la frase de H arold W ilson. sino que adem ás "lo que adopta la form a del . al m argen de las fuerzas "económ icas". com o una form a de "servidum bre industrial". El m ercado m undial es el instrum ento m ediante el cual las naciones m ás avanzadas en el cam po de la producción m undial explotaron no sólo a los países subdesarrollados. procesos que a su vez determ inaron el nacim iento de u na nueva generación de revolucionarios. y todos lam entaron el "inm erecido" m alestar que el país soportaba. el poder m ilitar y la capacidad industrial. incluso el coloso norteam ericano se ve obligado a seguir la vía capitalista de Estado. estos países tecnológicam ente desarrollados no sólo estaban a cubierto de las grandes crisis. Así. incluso en períodos de casi estancam iento com o el de la década de 1950. en su totalidad. el im perialism o norteam ericano puede apoyarse en el oro acum ulado en Fort K nox e ingresar "com petitivam ente" en el m ercado m undial sólo cuando im pone la devaluación del m arco alem án. Y" así. De todos m odos. Se adm itía que. y especialm ente de éstos.la crisis. im pidieron que Estados Unidos hiciera gravitar su poderío económ ico. se describió al m astodonte norteam ericano. en contraste con la crisis y las secuelas de la segunda guerra m undial. sin hablar del arsenal nuclear. M ientras el m ilagro duró. la devaluación del yen japonés (sin hablar de su propio dólar). H ubo una sucesión de presidentes. sino tam bién a los desarrollados. sino tam bién m ediante el control estatal y la desocupación com o rasgo perm anente de la producción "científica". Europa occidental y a no sufría las consecuencias de todo lo que ocurría en Estados Unidos. Y fue así porque. a despecho del "milagro de la década de 1950" en el desarrollo de Europa occidental. se afirmó que com o Europa occidental entendía y practicaba el planeam iento. la resistencia vietnam ita por una parte y por otra la revolución negra en los propios Estados Unidos. En una palabra. imponiendo el aum ento de la productividad del trabajo no sólo a través de la autom atización y la aceleración de la cadencia. y sobre todo cuando se subordina a la etapa m undial del capitalism o — el capitalism o de Estado— lanzando su propia "Nueva Política Económ ica" (las Fases de N ixon) de controles de los precios y los salarios. pues los gobiernos habían asum ido un papel tan im portante en las econom ías. se creó un nuevo fetichism o del crecim iento. en m om entos en que Estados Unidos continúa ocupando el prim er lugar en el m undo por la riqueza económ ica. Se esgrim ieron m uchas cifras para dem ostrar que.

se trataba exactam ente de lo contrario. las decisiones oficiales se orientan todas hacia el crecim iento y la "independencia" respecto de la industria norteam ericana. Y tam poco la entrada de Gran B retaña en el M ercado Com ún. en esp.319 incluso donde se lo rechaza p o r com pleto. el planeam iento estatal que de hecho determ ina la orientación de las inversiones del capital privado y su dom inio total sobre el cam po de la ciencia. Weidenfeld and Nicolson.L La palabra "público" es el eufemismo que encubre la intervención estatal en la economía. 99. en esp. 1] Las erogaciones federales insum en por lo m enos el 10 por ciento de la producción total de bienes y servicios. N o pretendem os afirm ar que el planeam iento no es un rasgo del capitalism o m oderno . p. Tam bién en esta esfera la cuestión es que planear o no hacerlo ha dejado de ser el problem a esencial. incluso en la "sensacional década de 1960". Véase también un análisis del capitalismo de Estado del mismo período: Michel Kidron.]. resta validez a esta afirmación. Oxford University Press.ciclo com ercial es actualm ente sobre todo un reflejo de las fases de la política oficial " . com o si éstas fueran sólo decisiones oficiales tem porales. de hecho se lo aplica. I. com o en Estados Unidos. 319 Véase el estudio de Andrew Shonfeld titulado Modern capitalism. Londres. el típico país de la "em presa privada". El fetichism o del crecim iento ocultaba las crisis com erciales. . Economic growth in the West. A hora bien. 320El capital. en 1973. no es m ás que un ejem plo de lo que M arx denom inó "la persistencia de un prejuicio popular " . pero el m ovim iento real tiene la dirección contraria. no hay plan estatal. vol.320 P ara com probar la interferencia estatal en la econom ía. en prim er lugar porque no constituye una panacea. 1965 [hay edic. 2] Los suculentos contratos m ilitares no im plicaron la posibilidad de m antener el capital privado en el territorio norteam ericano cuando se 317 Maddison. 69. 318Ib id . p. en la cual hubo inversión de capital privado. la afirm ación de que "la pauta h a cam biado totalm ente desde 1958"318 apenas puede sostenerse. 1968 [hay edic. Londres. Con respecto a la década de 1950. es suficiente considerar las estadísticas correspondientes a los años entre el m om ento actual y la crisis. Western Capitalism Since the War. p. durante la cual hubo escaso m ovim iento económ ico. the changing balance o f public andprivate powers. y m ucho m enos un sustituto de una reorganización fundam ental de las relaciones de producción. 317 En realidad. de hecho sólo el gobierno realizó inversiones de capital. L a ilusión de que en Estados Unidos. 160.

p. M ás aún. Disarmament and the economy. ahora constituye n ada m enos que el 63 por ciento del total. V eam os lo que escribieron W asili L eontief y M arvin Hoffenberg: El gobierno federal de Estados Unidos ha venido gastando poco más de 40000 millones de dólares anuales en el mantenimiento de la estructura militar y la producción de armas. Nueva York. cuando se atenuó el proceso de m ilitarización. que com piló este volum en acerca del desarm e. 89. N ada pudo resolver el "malestar" del país. Boulding. en efecto invirtió esa tendencia hacia 1972: las ganancias aum entaron vertiginosam ente. Fred B ergsten. . y han superado en varios miles de millones la inversión combinada anual neta en la manufactura. los servicios. Harper & Row. 1963. m ientras que su "reducida" rentabilidad en Estados Unidos era inevitable a causa de la preponderancia del capital constante. M ientras a principios de la segunda guerra m undial la inversión en investigación representaba sólo el 3 por ciento de las sumas totales dedicadas en el país a la investigación. de m odo que hasta 1958-1961 era un 16 por ciento inferior al nivel de 1956.obtenían ganancias m ás elevadas con la inversión en Europa. m uestra la acentuada caída de la producción industrial y el aum ento de la desocupación que siguió a la term inación de la guerra de Corea. L a m ilitarización de la econom ía m undial desm iente el crecim iento supuestam ente m ilagroso de la "fenom enal década de 1950" y la 321 Este artículo ha sido incluido en Émile Benoit y Kenneth E. C.321 Ém ile Benoit. Estos desembolsos han absorbido aproximadamente el 10 por ciento del producto bruto nacional. ese proceso se había desarrollado con ritm o fantástico. de la Institución Brookings. vem os la m ilitarización de la econom ía. y la desocupación no desapareció. advirtió la posibilidad de que "concluyese una generación de pnz económ ica". con dos devaluaciones del dólar — un hecho sin precedentes— en el lapso de catorce m eses. Esta cifra es superior al producto bruto nacional de todos m enos doce países del m undo. 4] Culm inando todo lo dem ás. no aum entó en absoluto la inversión de los productores de equipos duraderos. los trasportes y la agricultura. El tipo de control estatal de la econom ía y especialm ente de los salarios aplicado por N ixon. En 1973. 3] En 1967 el gobierno gastó no m enos de 24 000 m illones de dólares en investigación y desarrollo. Incluso antes de la escalada de la guerra de Vietnam . Pero otro tanto ocurrió con la inflación. las industrias. tam poco se resolvió la crisis del dólar.

82. p. Como ésta es m ás elevada en Occidente. el nivel de vida de los obreros todavía tenía que "alcanzar" al que prevalece bajo el capitalism o privado. prósperos o no. Statistioeskij ezegodnik. sólo necesitam os destacar el hecho de que los países "socialistas". ni los convierte en naciones tecnológicam ente avanzadas. En el capítulo 9. es decir. dem ostrarem os que estos fenóm enos llegarán a ser "sensacionales" p or razones contrarias a las que citan los econom istas — en efecto. incluyen el rubro de la m ilitarización de sus respectivas econom ías com o si se tratara de un proceso de auténtica industrialización. y sobre todo en Estados Unidos. "Pasiones y fuerzas nuevas". El A nuario Estadístico Ruso de 1966 indicaba la participación "socialista" en la producción industrial de todo el mundo: Participación "socialista" en la producción industrial del mundo 1917 Menos del 3 por ciento 1937 Menos del 10 por ciento 1950 Aproximadamente el 20 por ciento 1955 Aproximadamente el 27 por ciento 1965 Aproximadamente el 38 por ciento Todos los países socialistas. hallaron una solución totalm ente capitalista al problem a: dijeron a los obreros que tenían que trabajar cada vez más. Pero este tipo de industrialización no contribuye a industrializar a los países tecnológicam ente subdesarrollados. los com unistas se vieron obligados a retornar al eje de to d a la producción capitalista. 1966). Centralnoe statisticeskoe upravelenie (Moscú. se trata de un período durante el cual las m asas se oponen por doquier a los regím enes. y m edio siglo largo después de la revolución rusa. FUENTE: Narodnoe choziajstvo SSSR v 1965 g. C on el fin de explicar por qué."sensacional década de 1960". la productividad del trabajo.. É sta es la única razón "por la cual el trabajador de Estados Unidos obtiene m ejores salarios que el . En Estados Unidos. que en sí misma representa casi un quinto de la producción industrial del mundo. a pesar de todo el crecim iento de la producción industrial. no im plican la industrialización de la econom ía total de estos países. así com o los de capitalism o privado. del m ism o m odo que la ayuda "occidental" al proyecto V olta en G hana o la ayuda rusa a la represa de Asw an. en Egipto. incluida la Unión Soviética. donde se concentra la atención en la econom ía.

~ 255 ~ . El resorte de la producción estatal que se autodenom ina com unism o es precisam ente el m ism o del capitalism o privado — la ley del valor inseparable del plusvalor— . Sean cuales fueren las diferencias entre la producción estatal y la privada. En todos los casos. N o hay m odo de evitar las ram ificaciones de la producción de valor que extrae plusvalor — horas de trabajo no pagadas— de la fuerza de trabajo viva. R usia no difiere fundam entalm ente de Estados Unidos en su relación con A m érica L atina o África. sin hablar de que ni siquiera esa actitud contribuyó a evitar la crisis perm anente de la econom ía norteam ericana. es decir. así com o la concentración y la centralización del capital— se aplican interna y externam ente. pero al m ismo tiem po arroja a un núm ero cada vez más elevado de obreros a las filas de los desocupados. Así.trabajador polaco " . el pago de la fuerza de trabajo al "valor". Con respecto a la posibilidad de ayudar a los países tecnológicam ente subdesarrollados con el fin de que "salten" algunas etapas de la 322 "Whither modern capitalism?". agrava todavía m ás la crisis general. donde la tasa de ganancia era superior. en la relación con Egipto o incluso con su ex aliado China. que h a asum ido form as gargantuescas en un m undo dotado de armas nucleares. sino que invirtió en Europa occidental. del m ism o m odo que no puede hacerlo el capitalism o privado. las leyes fundam entales del capitalism o — la ley del valor y el plusvalor. P or ejem plo. WorldMarxistReview. El único rasgo "nuevo" en el m undo autom atizado m oderno es la ferocidad de la com petencia m undial que conduce a la guerra m undial. El capitalism o de Estado no puede industrializar a los países subdesarrollados. El plan estatal que h a sido bautizado "socialism o" en definitiva vino a parar en la norm a definida siem pre por M arx com o "el plan despótico del capital". las revoluciones tecnológicas aum entaron aún m ás la m agnitud del capital acum ulado necesario para m antener el crecim iento dinám ico de la producción autom atizada. redujeron la m agnitud de la fuerza de trabajo viva necesaria. y de ese m odo determ inaron el descenso de la tasa de la ganancia. 322 Las huelgas de 1970 en Polonia eran prueba cabal de que los obreros rehusaban aceptar este tipo de "razonam iento". o la explotación de la fuerza de trabajo que es inseparable de la extracción de horas de trabajo no pagado. diciembre de 1967. y de ese m odo m ereció que en su caso se hablase de "servidum bre industrial". E sta afirm ación es aplicable tam bién a la relación entre los países avanzados y subdesarrollados. com parada con la del trabajo m uerto o capital. Estados Unidos no sólo no industrializó a los países no industrializados. L a m ilitarización de la econom ía.

com o las em presas privadas norteam ericanas que exigen contratos del tipo "costo m ás utilidad". m ediante una sola explosión atóm ica. No sólo Francia. si realizam os un exam en global — abarcando m edio siglo— la distancia entre A sia — excepto Japón— y Á frica p or u na parte y los países tecnológicam ente industrializados por otra. si todo esto no representase una serie de sueños utópicos. Pero si se utilizara la energía atóm ica para crear lagos en los desiertos del Sahara y el Gobi. no para realizar la tan m entada exploración espacial. con el fin de form ar lagos. Los altos círculos em presarios de Estados Unidos afirm an que están trazándose planes con el fin de form ar un enorme puerto en A laska septentrional. y para m over m ontañas de m odo que la lluvia cayese donde ahora hay sequía. la fu e rza de trabajo viva — es decir. sino la C hina de M ao se esfuerzan por ingresar al exclusivo club nuclear. una guerra que bien puede significar el fin de la civilización según la hem os conocido. sino que ni siquiera puede hacerlo para sí m ismo. El capitalism o no sólo no lo hará en beneficio de los países subdesarrollados. sino en vista de la producción de m issiles balísticos intercontinentales. De ahí que la crisis tenga un carácter tan total: el trabajo y a no consentirá ser un m ero objeto. Los dos polos del capital m undial están m uy ocupados obligando a la ciencia a trabajar para una guerra nuclear. de todos m odos im plicaría el colm o de la ingenuidad im aginar que el capitalism o. la fuerza de trabajo cristalizada y no pagada— es la única fuente de plusvalor. Y p o r las m ism as razones: el dom inio de la fuerza de trabajo m undial. h abía llegado y a a ser tan considerable que cuando R usia y Japón pasaron al sector industrializado. Así. los dos países representaron sólo 300 m illones . sino posibilidades tecnológicas actuales.industrialización. la fuerza de trabajo. pues en últim o análisis. privado o estatal. La R usia de Brezniev. Que el m undo subdesarrollado lo perciba con particular claridad revela la acentuada m adurez política de nuestra época y el "conocim iento total" de que dicha relación del capital con el trabajo nunca h a conducido a una industrialización integral o a un m odo de vida diferente para las m asas. R usia afirm a ten er planes que contem plan explosiones en áreas estériles. tienen que gastar m iles de m illones en el desarrollo de cohetes. se olvidó m uy pronto de que la energía atóm ica y las m áquinas autom atizadas podían reducir casi a la nada los m ilagros bíblicos. intentará realizarlos. el cam bio apenas influyó sobre la población total del m undo. No se ha ofrecido a estos países esta tecnología avanzada. si bien en otras naciones y a hay usinas de electricidad alim entadas por energía atómica.

Véase también el estudio de Gunnar Myrdal. Por sí sola California produjo m ás que China. ciertam ente tuvo y tiene un m ás elevado índice de crecim iento. Á frica — oriental. así com o un profundo m ovim iento social en contraposición a la econom ía aldeana estática de India. esp. tam poco la hay por el cam ino del capitalism o de Estado que se autodenom ina com unism o.. B. occidental y del N orte. Three worlds o f development. La pobreza de las naciones. com parada con India. con sus 700 m illones de habitantes: 84 000 m illones de dólares contra 80 000 m illones. y que China. En 1958 el producto bruto nacional percápita de Estados Unidos fue 2 324 dólares com parado con sólo 67 dólares en India — es decir.en una población total cercana a los 2 000 m illones. aun incluyendo la próspera Á frica del Sur del apartheid— produjo apenas un poco m ás que Illinois: 50 000 m illones de dólares contra 48 000 m illones. 1966. Lo que el profesor Kuznets actualizó en su obra de 1971. En u na palabra. debe complementarse con una obra acerca de los países tecnológicamente subdesarrollados: Irving Louis Horowitz. incluyendo por supuesto a las dos naciones m encionadas entre las desarrolladas. ¿Nuevas relaciones humanas o tragedias como Biafra? 323 Kuznets. si consideram os el problem a integral de la relación de los países desarrollados con los subdesarrollados en el m undo de la segunda posguerra. . México. ¡una proporción de 35 a 1! El capitalism o no tiene m odo de superar esta fantástica disparidad. Pero el hecho de que C hina no se sintiera satisfecha con el ritm o de la industrialización y de que el conflicto chinosoviético se convirtiese en conflicto m undial puede m edirse estadísticam ente si continuam os com parando a los países subdesarrollados con el coloso norteam ericano. 1975]. 1968 [edic. L a situación no m ejora m ucho si com param os a R usia con China. L a verdadera extensión del abism o cada vez m ás am plio e infranqueable se m anifiesta cabalm ente si consideram os la situación de un país subdesarrollado de Asia: nos referim os a India. Oxford University Press. Pantheon. ¡Y ese cálculo 323 no tiene en cuenta a A m érica Latina ni a Europa oriental! P or lo tanto. así com o no hay solución por la vía del capitalism o privado. Es verdad que su colaboración a principios de la década de 1950 fue m ucho m ás eficaz que cuanto pudim os ver en el m undo occidental. la situación de ningún m odo h a m ejorado. y las obras de René Dumont acerca de África y Cuba. Siglo XXI. con sus restricciones de castas y la deificación de las vacas. Asian drama. Economic growth o f nations. Postwar economic growth. Londres. Nueva York.

y que lo era m enos todavía cuando se convirtió en presa codiciada de todas las grandes potencias. la audacia de los guineanos inspiró a la izquierda francesa. el elem ento fundam ental fue la confianza de las m asas en que ellas. arrebató a los gobernantes las decisiones acerca de la producción. y que controlaban su propio destino. L a espontaneidad de su acción unificada en efecto asestó golpes a la ley del valor — es decir. es necesario considerar con m ás ecuanim idad la naturaleza de los golpes. que acudió en ayuda de aquéllos. Así com o la visión de la libertad irrestricta perm itió obtener la descolonización. O tam bién. tam bién obligó a los Estados im periales a ayudar a sus ex colonias. L a originalidad de la revolución reside en que altera de tal m odo la experiencia hum ana que se crean relaciones hum anas com pletam ente nuevas. el aislam iento de los líderes respecto del m ism o pueblo que hizo la revolución determ inó la subordinación de estos países a los poderes estatales del m undo actual y a la aparición del neocolonialism o. el neocolonialism o no podría haber renacido tan fácilm ente en Á frica si la situación revolucionaria hubiese continuado profundizándose. que conm ovió im perios y conquistó la libertad. La dialéctica de la revolución. Como la situación continúa siendo fluida y las m asas de ningún m odo tienen una actitud apática. El resultado fue el aum ento de la producción aun en sociedades cuya econom ía se lim itaba a un solo producto. Precisam ente porque las m asas africanas sintieron inicialm ente que eran no sólo m úsculo sino razón. L a recaída de Á frica en los golpes m ilitares nada tiene que ver con la longevidad del dom inio al estilo de los colonos que h a afligido a gran parte de A m érica Latina. que arrancó a los Estados africanos del dom inio del im perialism o dem ostró que con el ascenso de la revolución pueden hacerse m ilagros. Por lo tanto. La repulsiva realidad de la guerra civil nigeriana reveló que N igeria nunca había sido "una nación" — ni siquiera cuando era colonia.De todos m odos. Como el problem a de Á frica es concreto al m ism o tiem po que fundam ental en relación con las batallas contem poráneas — incluso la batalla p or el espíritu de los hom bres— se hace necesario exam inar m ejor las cuestiones debatidas. Estas nuevas relaciones hum anas elim inan la separación del sujeto y el objeto. por ejem plo el caso en que De Gaulle privó a G uinea incluso de sus teléfonos. L a liberación de energías inexplotadas. se m anifestó lo que M arx denom inó antaño un nuevo principio dinam izador. y tam poco cuando obtuvo de G ran B retaña la libertad política nom inal (m uy nom inal). y no las cosas m uertas — las m áquinas o la fa lta de m áquinas— podían conform ar el curso de la historia. apenas se descubrió .

New York Review o f Books. L a originalidad del nacionalism o africano no se perdió cuando las realidades y los factores de com plejidad de la lucha por la libertad obligaron a desarrollar las luchas reales dentro de los lím ites "nacionales" establecidos p o r el im perialism o occidental. que para los ibos no había alternativa. not a victory". fueron los prim eros que com enzaron a luchar por la libertad. recibí una carta de un amigo residente allí. no porque soy ibo. que siem pre había sido u n i­ versalista. Siempre estuvo dom inada por los em ires del norte. a quien puede considerarse con razón el padre del nacionalism o nigeriano. bajo el nom bre de R epública de Biafra. News & Letters. y apenas pudo salvar la vida. enero de 1968. aunque era ibo nunca había vivido en la región oriental. El autor de esta carta siempre se consideró marxistahumanista. jamás saldré de la región oriental. L a ironía del asunto consistió en que los ibos fueron los prim eros nacionalistas nigerianos. a pesar de lo cual escribió: "Mientras viva. que me decía lo que a su juicio era obvio para todos. . 325 Poco antes de la caída de Enugu. Y no m odificó su carácter cuando dejó de ser una idea difundida por pequeños grupos de intelectuales y se convirtió en m ovim iento de m asas. La victoria de Nigeria no la convirtió en una nación. E sta afirm ación es particularm ente aplicable a N igeria. sino de la supervivencia o el exterminio. y hacia octubre de 1966 unos 30 000 ibos habían sido m asacrados 324 y otros 2 m illones fueron rechazados hacia la región oriental . la liberación del continente africano som etido al colonialism o europeo. Que trabajara en pro de la independencia nigeriana desde su autoexilio de A ccra en 1935. En la época de la masacre de julio de 1966 había sido un organizador sindical en el cinturón medio. N nam di Azikiw e (Zik). o que lo hiciera desde Lagos (en 1937 y después) el espíritu que anim ó su actividad y a los periódicos que fundó fue el que expresó integralm ente por prim era vez en su libro R enascent Africa. y los que m ás se esforzaron por crear la m ística de N igeria com o nación durante la lucha por la libertad destinada a sacudir el dom inio del im perialism o británico. a saber.petróleo en N igeria oriental. sino porque soy africano. Este joven. durante la década de 1930. En la m ás rigurosa tradición del nacionalism o africano. es decir." Murió en esa región. Ciertam ente. no se trataba de abstracciones ideológicas. que estaba próximo a la treintena. y mucho menos calmó el hambre de libertad de los ibos. 26 de febrero de 1970. "Who killed Biafra?". al principio condenó el nacionalism o territorial. p. 17. Véase también mi trabajo "Nigeria: a retreat. 325 e invadidos p or tropas "federales" poco después que la región declaró su independencia. donde desde el com ienzo Zik concentró su atención en 324 Véase Stanley Diamond.

sino del nacionalism o difundido en esa lengua — un nacionalism o que se oponía tanto al im perialism o británico com o a su propia clase gobernante. Zik colaboraría estrecham ente con B alew a para negar la dem ocracia al m edio oeste. bajo la influencia de la segunda guerra m undial. el C ongreso de la Juventud N igeriana y el C onsejo de A rrendatarios de Lagos para protestar contra el presupuesto de austeridad del gobierno. "Lo que necesitam os — concluyó— es una . porque ahora. a los yorubas. Zik fue el único que apoyó la huelga general. A unque sólo unos pocos norteños habían participado en la huelga general. Es cierto que cuando el norte "como un todo" abrazó el "nacionalism o" lo hizo únicam ente porque tenía la certeza de que contaba con el apoyo del im perialism o británico en su a s­ piración a gobernar la N igeria "independiente". la opresión de "nuestros emires" sobre las talakawa está teñida de "nacionalism o". Facilitó su trabajo el hecho de que una página del periódico de Zik estuviese escrita en hausa. considerem os la asam blea de 1962 convocada p or el C ongreso N acional de los Sindicatos. la nueva generación que. P or supuesto. N o es cierto que el nacionalism o nigeriano agotase su contenido con estos elem entos. en el curso de una huelga general. "con la ayuda de Zik". una vez que asum iera el poder. y sobre todo en el este. No necesitam os aclarar que no fue porque él solo o los ibos en general hubieran "creado" el nacionalism o nigeriano. Es cierto que el nacionalism o nigeriano del norte nunca tuvo el apoyo de m asas con que contó en el sur. no se trataba sólo de un problem a de idiom a. es decir. que se m anifestó en el seno de la entidad colonial denom inada Nigeria.la juventud m ilitante de todas las tribus. con lo cual infundió un carácter proletario diferente a su nacionalism o nigeriano. fue el com ienzo de un m ovim iento nacionalista nigeriano en el norte. L a alineación con el m ovim iento obrero reveló la existencia de una nueva fuerza unificadora del nacionalism o nigeriano. dirigido no por conservadores con el iónico fin de oponerse al nacionalism o "sureño" m ilitante sino por m ilitantes norteños. incluidos los yorubas. quería "la libertad ahora". Se convirtió inm ediatam ente en héroe nacional. De todos los líderes del nacionalism o nigeriano. que preferían el "nacionalism o cultural" y el regionalism o. donde las condiciones no eran "diferentes de las que prevalecían cuando éram os colonia". Por ejem plo. El orador m ás aplaudido fue un jo v en hausa que describió las condiciones de vida y trabajo de las talakawa (m asas cam pesinas) en el norte. y de que. H acia 1945 una nueva fuerza — el m ovim iento obrero organizado— apareció en la escena histórica. L a verdad es al m ism o tiem po m enos m ágica y m ás profunda.

H acia 1950 la guerra fría había llegado a las costas de Á frica. y el prim ero que com enzó a avanzar por el cam ino de la independencia." Es cierto que. éste sencillam ente adoptó el nom bre de M ovim iento de la Libertad y continuó su lucha contra "todas las formas de im perialism o y por la creación de una R epública de N igeria libre y socialista. H asta la década de 1950. aunque perseguían nada m enos que el crecim iento industrial autónom o para 1967. incluso cuando un fundador com o Zik se alejó del punto culm inante alcanzado en 1945-1948 y com enzó a ju g a r el juego del nacionalism o de acuerdo con las reglas establecidas por el im perialism o británico. un plan septenal en pro del "trabajo y la felicidad"— pero estos planes.auténtica revolución. com batiendo dentro y fuera del Parlam ento y utilizando tácticas revolucionarias no violentas". En cam bio. e f prim er país que conquistó la libertad. lo m ism o que la ju n ta m ilitar de Lagos (que recibe ayuda de Rusia). Tam bién allí el abism o entregos dirigentes y los dirigidos se ensanchó tanto que estalló una huelga general. hacia fines de la década de 1950 la presión de las fuerzas objetivas. El m ism o fenóm eno se percibe con igual facilidad en Ghana. N ecesitam os desem barazarnos de los granujas del Parlam ento. En cambio. M ás aún. no sólo del nacionalism o nigeriano sino de todo el nacionalism o africano. con el proyecto V olta G hana había iniciado la creación de un . H acia 1961 G hana desbordaba de planes — un plan trienal de desarrollo. G hana fue un país africano que en efecto intentó diversificar la producción. el im perialism o británico quiere intacta a N igeria por lo que M arx en su tiem po denom inó el sostén del orden. de m odo que cuando los británicos prohibieron el m ovim iento zikista. iban de la m ano con un ahorro obligatorio del 5 por ciento. que continuó funcionando sin él. y el conflicto global entre los dos titanes nucleares m odificó drásticam ente el carácter. el hecho no influyó sobre el m ovim iento de la juventud zikista. El día que se recibieron los sueldos con esta reducción del 5 por ciento. A pesar de que el cacao continuó siendo la principal producción. del vórtice del m ercado m undial y la nueva etapa de la lucha im perialista p o r el dom inio político del m undo llegó a ser irresistible para los líderes nacionalistas que y a no dependían de la espontaneidad y la autoactividad de las m asas que confirieron realidad a la independencia política. la actividad revolucionaria al principio se intensificó. Pero el neocolonialism o no surgió del nacionalism o nigeriano. estalló la huelga general en el sector m ás industrializado de la economía. com enzaron a "tom ar partido" — "el este" o "el oeste"— com o sustituto de la profondización de la revolución africana.

com plejo industrial. los em pleados del gobierno y las m ujeres del m ercado se unieron a la protesta contra la reducción del salario. Cuando llegué a A ccra.Takuaridi donde los trabajadores ferroviarios. una vez resueltas las quejas trabajan gratuitamente para recuperar el tiempo perdido. fue la base del derrocam iento del régim en de Nkrum ah. subsecretario de la Federación de Sindicatos de Ghana. en la cual se m ostraban m ás neutrales frente a uno de los polos de capital que al otro. No les corresponde decirnos lo que debemos hacer. . Nos proponemos aumentar la productividad con el plan trienal del desarrollo (julio de 1961 a julio de 1964). N o se llegó a este resultado de un m odo súbito. A usted le interesará mucho saber que siempre que se suscita un malentendido con el Estado. sino a la pérdida de independencia del m ovim iento sindical a causa de su fusión con el Partido Popular de la Convención. las huelgas m asivas habían concluido. Somos parte integral del Partido Popular de la Convención. Estos trabajadores tuvieron el apoyo de los obreros del trasporte en A ccra y Kum asi.. Cuando entrevisté al señor M agnus-G eorge. en abril de 1962. los estibadores. sin obtener ventajas de ninguno. los em pleados de com ercio. toda la econom ía fue absorbida por el m ercado m undial de un m odo tan decisivo que la caída del precio del cacao. L a reacción de los dirigentes fue exactam ente la que m anifiestan por doquier. Un hom bre airado. Se organizó el C ongreso de los Sindicatos bajo el lem a "H acia el nkrum ahísm o". Vivimos en un país libre y podemos hacer lo que nos plazca. Los funcionarios sindicales que habían apoyado a la base fueron expulsados de las organizaciones y el Partido Popular de la Convención. no me referí a la huelga. habló con acento beligerante: No vemos las razones por las cuales los europeos nos preguntan siempre por qué somos parte integral del Partido Popular de la Convención. fueron el factor que am plió la distancia entre dirigentes y dirigidos. y no tenemos fichas sindicales separadas. Los dirigentes obreros de la huelga fueron arrestados.. el aislam iento respecto de las m asas determ inó que los líderes jugaran el juego de la neutralidad en la escena política m undial. Fue precisam ente en Secondi. el señor M agnusGeorge. Estos procesos internos. y los trabajadores suspenden el trabajo. o m ediante un solo golpe. cuando el objetivo por el cual las m asas habían luchado y vencido — la libertad política— se convirtió en u na frase vacía sin base m aterial. la principal producción. fue m ás bien la culm inación de un m ovim iento que había com enzado unos dos años después de la independencia. y no el neocolonialism o. Se obligó a los obreros a retornar al trabajo. A l m ism o tiem po. De ese m odo.

pero también desaparecen prontamente. pero. Un veterano de la organización sindical agregó: El viejo proverbio afirmaba: "El sol nunca se pone en el Imperio Británico. especialmente entre los jóvenes. intentan adaptar el socialismo a la realidad africana. un am igo africano se sintió tan irritado m ientras pasábam os de los bellos y anchos bulevares de D akar a las callejuelas de los barrios bajos. M. y a quien M agnus-G eorge había caracterizado com o un "lacayo del im perialism o". Tendremos la nuestra." Así. y los salarios jamás se levantan". Senegal continúa siguiendo de cerca los pasos de Francia. Y ahora. y la relación de las grandes m asas de consum idores con el pequeño com ercio son m ás o m enos las m ism as que existían antes de que se conquistara la independencia política. y no sólo en el área de la política exterior. en Ghana. Pero las revoluciones nunca se detienen. debemos reconocer que la AATUF [Federación sindical] fue creada por razones ideológicas. y en el cam ino atravesábam os los m ercados cuyos propietarios no son africanos. El m ism o tem a se m anifestaba en general. M ás aún. Lo que nuestros nuevos dirigentes no advierten es que las organizaciones se crean con mucha rapidez. H allow . M ientras el presidente Senghor hablaba con m ucha elocuencia del socialism o africano. No nos someteremos a una organización que afirma que las huelgas obreras son "indisciplina laboral". para ser realistas. L a verdad es que la relación del trabajador con la adm inistración en el lugar de p ro ­ ducción. E. me dijo: Siento el mayor respeto por el presidente Touré y Nkrumah como luchadores. afirman que las huelgas obreras implican "indisciplina laboral". que dijo acremente: . Nunca aceptaremos esa actitud frente al movimiento obrero. el país m ism o apenas había sufrido cam bios económ icos fundam entales desde la conquista de la independencia política.N o era la versión que recibí de los propios trabajadores o de otros sindicalistas africanos que debían tratar con los sindicatos de Ghana. éstos se ajustaban al lem a de la propaganda sindical de A lem ania oriental: "Derrotem os al im perialism o con realizaciones económ icas a través del com prom iso de aum entar la productividad. y ahora estamos afrontando el mismo tipo de situación. que dirigía la U nión O brera de Gam bia.

ni en las naciones en las que los m ilitares derrocaron a los líderes que conquistaron la independencia. Mbiyu Koinange. form ulada por N yerere. diciembre de 1971. Q uienes intentan equiparar el m arxism o que es una teoría de la autoem ancipación de los seres hum anos. que es la práctica de la explotación 326 Quizá deba registrar también el humor más reciente de los "clandestinos" (juventud de izquierda) de Senegal: "El maquiavelismo es un aspecto tan específico de su erudición y su poesía que cuando finalmente desencadenemos una revolución. y no les perm ite llegar a conocer ni la dialéctica m arxista ni la realidad africana. y tam bién en ese caso no sólo a países en los cuales existe un partido opositor que señala una vía de desarrollo diferente. 1955. Detroit. Tam bién se extiende a Á frica oriental. "Africa's boldest experiment". Senghor se propondrá para dirigirla. de acuerdo con el New York Times (4 de febrero de 1973) "según se informa está adelantada en más de un año. sino tam bién a Tanzania. Not yet Uhuru. Las últimas noticias acerca del desarrollo de Tanzania se vinculan con un importante proyecto chino en África —el ferrocarril Tan-Zam de Dar es Salaam al cinturón cuprífero de Zambia—. que aluden a la "engañosa sencillez de la dialéctica " . El aire de superioridad de los no m arxistas. una obra que. Si para los extranjeros la fam osa D eclaración de Arusha."Cuando iniciem os la segunda revolución. y quizá pueda terminarse en 1974"." 326 Ese tipo de com entario no se lim ita a Á frica occidental. People o f Kenya speak themselves. con el com unism o. Problems o f Communism. parece ser sim plem ente el reconocim iento de la "validez" de las ideas de René D um ont en A frica arrancó mal. porque el 75 por ciento de la población de Tanzania vive de la tierra. N i a los países en los cuales casi no hubo cam bios en el estado de subordinación económ ica a la "madre patria" después de la conquista de la independencia política. Nueva York. 329 Christopher Bird. según la entienden los africanos y no los norteam ericanos. Africa Report. la im portancia que N yerere atribuye-al desarrollo agrícola m ás que a los resultados industriales espectaculares. ." 327 Véase Oginga Odinga. 1967: compárese este trabajo con un enfoque temprano. marzo-abril de 1962. 328 Véase especialmente Seth Singleton. Hill & Wang. estos colonos blancos convertirán a D akar en otra A rgelia . News & Letters. 329 im plica excesiva com placencia. es una confrontación no sólo con las realidades económ icas de Á frica sino con el autodesarrollo teórico de los africanos. com o es el caso de 327 328 Kenia. "Scholarships and propaganda". donde Julius N yerere h a m odificado el curso de su política en el problem a de la industrialización y en relación con la élite actual de su propio partido.

Incluso si N yerere no se consideráse (como en efecto lo hace) un socialista independiente.330 y los precios de los artículos prim arios volvieron a descender un 7 por ciento. y sobre todo los jóvenes. E sta actitud es general en todas las capas de africanos. los 1 600 delegados que representaban a 121 Estados m iem bros y a 44 organizaciones 330 Y al 18 por ciento en 1968. no su conciencia social las condiciones económ icas". aunque representaba una cifra m uy reducida nunca se convirtió en realidad. Véase también Pierre Jalée. 1968. de todos m odos sería evidente que en todos los países del Á frica recientem ente independizada la gran m ayoría de los habitantes. consideran que el socialism o es el único cam ino que lleva a la libertad real. y tienen la certeza de que las "sim ientes de la revolución" que fueron plantadas no podrán ser destruidas. rechazan sin m ás el capitalism o. Así. Nueva York). Incluso en las reuniones form ales de las N aciones Unidas. . Monthly Review Press. p. Africa Today. ni siquiera por obra del poder superior de los países tecnológicam ente avanzados. ellos [los países desarrollados] sienten escasa culpa m oral por este aum ento de la distancia entre los dos m undos . la dism inución de la ayuda sobrevino precisam ente cuando la participación del com ercio de los países subdesarrollados en el m ercado m undial descendió del 27 por ciento en 1953 al 19 por ciento en 1967. que exploran el espacio externo m ientras m atan a m illones y perm iten la m uerte por ham bre de otros tantos. Como dem ostram os antes. agosto-septiembre de 1968. 1968. 331 "United Nations Report". m ientras los productos m anufacturados que los países subdesarrollados debían im portar aum entaron un 10 por ciento. con el fin de advertir a Occidente acerca del futuro. Como dijo W ahne Sangare de Liberia: "Y lo que es peor. M ás aún. en la segunda U NCTAD (C onferencia de las N aciones U nidas para el Com ercio y el Desarrollo) organizada en N ueva Delhi en febrero de 1968. 30. de acuerdo con la última reseña de las Naciones Unidas en 1970 (World Economic Survey. el tan zarandeado uno por ciento del PBN que el "Occidente cristiano" debía reservar con destino al desarrollo de los países afroasiáticos que habían conquistado la independencia. que revela además el fracaso de toda la "década del desarrollo"." 331 Así. The pillage o f the Third World. el director de planeam iento económ ico de M alí citó la afirm ación de Marx: "Las condiciones económ icas del hom bre determ inan su conciencia social. después de dos m eses enteros de discusión. de quien creen que se aproxim a a las realidades de Á frica m ás que los africanistas vivos. los líderes africanos expresan su acuerdo con M arx. no pueden realizar un enfoque objetivo y racional de la teoría y la práctica. Londres.capitalista de Estado.

com o si la caída de N krum ah hubiera sido sólo u na conspiración neocolonialista. "en esta etapa para Á frica la teoría es m ás im portante incluso que la ayuda económ ica. representada por una inversión de 2 0 0 m illones de dólares. En cam bio. Si carecem os de un m arco teórico. y la filosofía subyacente de las m asas.internacionales abandonaron la asam blea de la U NCTAD con un buen caudal de cólera contenida ante la inercia y la indiferencia de las grandes potencias. El hecho es que ese nuevo "principio dinam izador" no fue absorbido por el m ercado m undial. sin rum bo definido". De acuerdo con el m ism o educador. la atracción del m ercado m undial. Ese estado de cosas m al puede calm ar la cólera de un pueblo sin contener su lucha p o r algo que supere a ese tipo de "africanización". por utópico que pueda parecer. Como vive la realidad africana. e incluso los trabajadores. N o es posible abarcar la realidad africana al m argen de las prem iosas fuerzas objetivas de la producción m undial. continuarem os agitándonos en todas direcciones. deben elaborar una nueva relación de la teoría con la práctica que parta de la práctica de las m asas. Los "africanos pobres" no exhiben nada parecido al rigor m ortis. el neocolonialism o británico no significa un obstáculo para la "iniciativa" norteam ericana. y superada únicam ente por los capitales británicos. después de todos los contrastes sufridos. y por lo . y todo esto m ientras esa "horrible ciudad" (Lagos. la juventud. N o es una actitud de disgusto por M arx y el hum anism o. continúan discutiendo las ideas que se elaboraron entonces en el curso de la lucha por la libertad. pero en la práctica nacional e internacional seguía la política gaullista. Con respecto a 1973. y los intelectuales que no se identifican m uy estrecham ente con el poder estatal de su propio país. en N igeria) está aportando tan jugosas ganancias a los hom bres de negocios blancos que continúan "tolerándola". "al estilo de Senghor". que redujo la africanización a lo que "tres hom bres de negocios de Ghana" (el subrayado es m ío) habían dicho que era. sino por "un nuevo linaje de africanistas que proponen una indigesta m ezcolanza de m arxism o. quien en teoría hablaba del hum anism o del m arxism o. e incluso ahora. denom inada por M arx "la búsqueda de universalidad". Después de todo. este hom bre insiste en que los teóricos dejen de dividir la teoría de la práctica. panafricanism o y nkrum ahísm o". no revela nada tan desastroso com o el m alestar que agobia a los prósperos Estados Unidos. en su "Reseña Económ ica Africana" correspondiente al año 1972 The N ew York Times (4 de febrero de 1973) se vio en tales dificultades para inform ar nada que no fuese la frustración total. Un educador africano me escribió señalando que.

y al proceso contradictorio m ediante el cual ella se desarrolla. en las páginas del capítulo 9. en relación con el cam ino de doble m ano que conecta a ese continente con Estados Unidos. Tam poco puede afirm arse que el problem a se agota en Á frica. com o verem os cuando reexam inem os la situación de Á frica. . El eje de la cuestión parece ser la necesidad de aferrarse al principio de creatividad. sino internacionalm ente— la relación de la filosofía con la revolución.contrario continúan discutiendo — no sólo entre ellos m ism os.

268 .

N ingún país puede ser libre si oprim e a otras naciones. y m ientras cantaban la "Internacional" gritaban "¡Gestapo! ¡Gestapo!" a la policía com unista que disparaba contra la m ultitud. Los obreros de los astilleros de G dansk se negaron a trabajar. Un jo v en soldado lloró. m uy pronto creó nuevas formas de oposición a los gobernantes com unistas. es el lugar del desarrollo M arx El viejo m aterialism o parte de la sociedad civil. N o es de extrañar que las tres divisiones rusas destacadas en .. Se enviaron los tanques contra la m ultitud desarm ada. Durante la m archa de tres kilóm etros de los astilleros Lenin a la central del partido. estudiantes y pobladores en general. de pie frente a las víctim as. Sería absurdo continuar la polí­ tica del zar N icolás. o hum anidad social. si Polonia o U crania se separan de Rusia. el hecho nada tiene de negativo.. la colum na de 3 0 0 0 trabajadores incorporó am as de casa. m archaron hacia las /oficinas centrales del partido com unista. contra el anuncio realizado poco antes de N avidad en el sentido de que los precios de los alim entos sufrirían desm edidos aum entos del 2 0 por ciento. Cuando llegaron al local del partido y com enzaron a arrojarle» bom bas de fabricación casera form aban una m ultitud de 2 0 0 0 0 personas. M arx Si Finlandia. Quien afirme lo contrario es un chovinista. y com o una m adre y su pequeña hija no pudieron apartarse a tiem po un tanque las aplastó. el nuevo lo hace de la sociedad hum ana.Capítulo 8 El Capitalismo de Estado y Las Revueltas en Europa Oriental El tiem po hum ano. el principal puerto de m ar de Polonia. L a m anifestación m ás im presionante se realizó en Szczecin. Lenin El alzam iento espontáneo delos trabajadores polacos el 14 de diciem bre de 1970.

Polonia perm anecieran en sus cuarteles: Los señores rusos confiaban en que los "dirigentes" polacos balearían a sus obreros. D urante dos días. L a sem ana de revueltas francas y violentas logró derrocar a Gom ulka. Así. El alzam iento se extendió p or todo el país. N adie conoce todavía la cifra total de detenidos. el lem a que consiguió establecer cierta "com unicación" entre los "dirigentes" y los d i­ rigidos. donde se arrojó una bom ba a la em bajada soviética. con su consigna de "¡Pan y libertad!". de ningún m odo constituían un fenóm eno "repentino". Querem os más salario". p o r ejem plo las de la fábrica de autom otores Zeran. pese a sus formas nuevas. la "policía obrera [¡sic!]" polaca— para im pedir las m anifestaciones. Las huelgas venían sucediéndose desde hacía m eses. Como en Poznan en 1956. la cifra reconocida p or G om ulka antes de abandonar el poder. el nuevo prim er secretario del partido com unista. en Varsovia. A penas cuatro años antes el fam oso filósofo Leszek K olakow ski había sido expulsado del partido com unista y de su cátedra de filosofía en la universidad de V arsovia por haber dicho a la juventud socialista que no había nada que celebrar en el décim o aniversario de la "victoria" de 1956. con estos textos: "Somos obreros y no vagabundos. bajase a hablar con ellos. Se creyó que la rebelión había concluido por com pleto durante las fiestas." Los obreros estaban m uy atareados garabateando m ensajes en los tanques. otra vez en Gdansk. pues entre otras cosas Gierek sabía que estas huelgas. En cam bio. y com o decían los obreros: "Nadie nos escucha en Varsovia. Pero com o lo dijo el propio G ierek en su discurso del 7 de febrero de 1971. Y así lo hizo. formas que antes nunca se habían observado en un país totalitario. exigieron no sólo la liberación de los doscientos obreros arrestados. esta vez fue "Nadie nos escucha en V arsovia". los trabajadores de los astilleros acudieron a sus puestos. sino 45 m uertos y p or lo m enos 1 165 heridos. pero no trabajaron. el 5 y el 6 de enero de 1971. En cam bio. el alzam iento espontáneo de las m asas en 1970 derribó a G om ulka y obligó a . los "nuevos" gobernantes enviaban cam iones cargados de orm os — es decir. sino tam bién que Gierek. crear dicha "com unicación" costó no "sólo seis m uertos". estallaron huelgas de solidaridad con ocupación de fábricas. puesto que no se habían prom ovido reform as fundam entales. sin excluir a la propia Varsovia. Entretanto. adoptando nuevas formas. pero inm ediatam ente después reapareció. anular los fantásticos aum entos de precios de los alim entos y conquistar unos pocos increm entos salariales — adem ás de suscitar m uchas y estridentes afirm aciones de los "nuevos" dirigentes acerca de la necesidad de resolver "la falta de com unicación" entre dirigentes y dirigidos.

21 de febrero de 1971. que el 17 de junio de 1953 dem ostraron que ningún poder de la tierra podía continuar im poniéndoles la sum isión total m ediante el terror. la naturaleza de clase de la rebelión de 1970 no se detuvo en el lugar de producción. que otrora había estado a la cabeza de los rebeldes. Pero. . Los intelectuales aún 332 Como una manifestación secundaría pero simbólica de esta búsqueda podemos mencionar la crítica pública a la juventud socialista. Es la p rueba viva de las luchas casi incesantes a lo largo de dos décadas: Es la esencia del alzam iento espontáneo de 1970-1971. Sería absolutam ente falso creer que. M ás aún. Así. Esta vez la crítica aludió al hecho de que la juventud se había limitado a "organizar la recolección de hongos y veladas danzantes" (Radio Varsovia. lo que es m ás im portante. y por lo contrario conm ovió el corazón y el alm a de las m asas. tanto en su form a polaca como en la rusa. el proletariado alem án inauguró una nueva época de luchas p or la libertad. el hecho de que sobreviniera después de casi dos décadas de rebelión en toda Europa oriental m uestra que no se había conseguido aplastar el m ovim iento. las huelgas de 1970-1971 se refirieron "únicam ente" a los precios y los salarios. Es cierto que 1970 no m ostró la gam a de tem as planteados en 1956. Cuando las m asas polacas arrojaron el guante a sus gobernantes. como realidad y como "búsqueda de universalidad" . comentario de "Periscopio"). incluso una consigna tan sencilla com o "pan y libertad" destacó claram ente un rechazo totalm ente nuevo a separar una filosofía de la revolución para conquistar la libertad. com o no se levantaron aquí los estandartes filosóficos del individualism o o el existencialism o sartreano que caracterizó a la rebelión de 1956. la rebelión polaca sobrevino después que el gobierno polaco había ayudado al im perialism o ruso a aplastar el m ovim iento checoslovaco de 1968. dice m uchísim o acerca de la continuidad de la rebelión en Europa oriental. Segundo. Cuando abandonó los puestos de trabajo en las fábricas y se volcó a las calles.1971. cuando asum ió en propias m anos su destino. no se hacían ilusiones acerca de las posibles consecuencias. Que de todos m odos se levantaran contra un opresor capitalism o de Estado que se autodenom inaba com unism o.los nuevos dirigentes a exam inar con m ás atención la "m odernización". especialm ente en el sector de la juventud estudiantil. es necesario retornar a la prim era rebelión m asiva ocurrida jam ás en el ám bito del totalitarism o: la de los trabajadores de A lem ania oriental. Sobre todo. los trabajadores cobraron conciencia de su fuerza. que anteriorm ente siem pre había agravado las condiciones de trabajo.332 P ara com prender bien los acontecim ientos polacos de 1970. sólo se lo había rem itido a la clandestinidad.

desencadenaron un ataque contra la "abstrusa negación hegeliana de la negación" antes del "octubre polaco". que entonces estaba en prisión. el hum anism o de M arx ciertam ente tendía a ocupar el frente y el centro de la escena histórica. en 1948. tem erosos de la revolución. había estado precedido por la ruptura de Yugoslavia con el dominio de Stalin. estalló en A lem ania oriental el prim er alzam iento 334 en un régim en com unista totalitario. 1955 (sólo en ruso).. que había participado en la revuelta del campo de trabajo forzado de Vorkuta. Karpushin. no pareció que este gran m ovim iento de abajo ejerciese gran influencia sobre los intelectuales. A unque el ataque fue aparentem ente una crítica a H egel. Los «expertos» parecían no entender nada" (Vorkuta. lo cierto es que el movimiento fue promovido por todo el país. Holt. sintió profundamente la incomprensión de los intelectuales: "Cuando mencioné por primera vez las palabras «guerra civil». Nueva York. Tan vigorosa fue la corriente subterránea de la rebelión durante los tres años trascurridos entre la revuelta de A lem ania oriental y la revolución húngara. la m uerte de Stalin en m arzo de 1953 liberó una elem ental y fantástica capacidad creadora en el proletariado.tienen que percibir las consecuencias totales de las revueltas (en la esfera de lo concreto y en el pensam iento ) 333 que continúan aflorando desde lo profundo. núm.. 335 V. esta gente pareció abrumada. "La elaboración de la dialéctica materialista por Marx en los Manuscritos económico-filosóficos del año 1844". . que los filósofos rusos. 301). A. Me pareció que el hombre de la calle sabía mucho mejor lo que pasaba. El com unista ortodoxo Imre Nagy. y abrigó la 333 El doctor Joseph Scholmer. Tres m eses después. El movimiento a partir de la práctica es en sí mismo una forma de teoría Como la elim inación de un íncubo alojado en el cerebro.335 Tanto en la teoría com o en el terreno concreto. Por grande que fuese ese movimiento nacional. Al principio. p. llegó a esa conclusión. 3. el mismo jefe comunista. bajo la dirección de Tito. La posibilidad de un alzamiento escapaba a su comprensión. En ese país también se manifestarían corrientes subterráneas de revuelta antes de que surgiera una nueva etapa de conocimiento (véase más abajo). el perm anente intento de separar a M arx de su hegelianism o "temprano" se convirtió en un ataque desenfrenado a los prim eros ensayos hum anistas de M arx . Problemas de filosofía. A. 62-66. 334 Por supuesto. Véase tambiénMarxism andfreedom. 1955. pp. pero de hecho se inició una nueva etapa del conocim iento.

1959. y adem ás las reform as proyectadas desde arriba se realizaron con la esperanza de desactivar los nuevos m ovim ientos. Bruselas. La revolta degli intellectuali in Ungheria. . ante el V igésim o C ongreso del Partido C om unista Ruso.336 El fam oso discurso de Jruschov acerca de la desestalinización. Praeger. a partir de la práctica había preparado el terreno. Imre Nagy on communism. podía afirm arse no sólo que el m ovim iento.. en la cual los trabajadores sean los amos del país y de su propio destino. 337 Véase Tomas Aczel y Tibor Meray. Con respecto a ese "catalítico" puede afirm arse que. Praeger. Imre Nagy Institute. en febrero de 1956. 336 "In defense of the new course". el eufem ism o utilizado por Jruschov para referirse al m onolitism o bárbaro de Stalin. y pueden hallarse en The Review. sino que ese mism o movim iento era una form a de la teoría. 1959-1963. Quieren una democracia del pueblo. el existencialism o y el hum anism o de Marx. 1957. Turin. H ungría y C hecoslovaquia. y en toda Europa oriental. Nueva York. pero la que publicó los manifiestos de los consejos obreros y los recuerdos de los participantes merecen ser estudiadas. de B udapest— que sobrepasaron con m ucho el tem a de la oposición al "culto de la personalidad". En verdad. con frecuencia excesiva h a sido denom inado el catalítico de las rebeliones en E uropa oriental. En la actualidad. en efecto originó acaloradas discusiones — sobre todo en el Club de Petofi. p. y donde la vida social y política se relacione con el espíritu humanista. Dai dibatti su Lukacs e su Tibor Dery at circolo Petofi.337 De todos m odos. donde se respete a los seres humanos. y recorrieron todo el cam ino hasta llegar a la "libertad absoluta del espíritu". 49. por lo que se refiere a los intelectuales. las obras acerca de la revolución húngara forman legión. el año 1956 en Polonia. Nueva York. no lo hacen porque desean el retorno al capitalismo. Einaudi. "la m ente cautiva" se hallaba en estado de rebelión ..esperanza de que el com ité central reconocería que cuando las m asas se orientan hacia el hum anism o. por u na parte el discurso de la desestalinización de febrero de 1956 fue pronunciado tres años después del alzam iento del 17 de ju n io de 1953. el individualism o. 1957. The revolt o f the mind: a case history o f the intellectual resistance behind the Iron curtain. y es imposible enumerarlas todas (algunas de las que mencionamos aquí se indican en la bibliografía). Si en 1953 los jó venes intelectuales com o W olfgang H arich y filósofos m ás veteranos com o E rnst B loch se habían m antenido al m argen de la rebelión obrera. Véase también István Mészáros.

Así, en H ungría la form a de la rebelión cristalizó no sólo como
oposición al stalinism o, sino com o una form a del dom inio obrero; en
H ungría aparecieron los consejos obreros en lugar de los sindicatos
oficiales. E sta form a descentralizada de control de las condiciones de
trabajo en el lugar de la producción se convirtió en un nuevo universal. Los
consejos de intelectuales, los consejos de la juventud revolucionaria, todos
los tipos de form as no estatales de las relaciones sociales aparecieron en
diferentes cam pos, de los periódicos y los partidos — de la noche a la
m añana am bos proliferaron— a las concepciones fundam entales de la
libertad y las relaciones hum anas totalm ente nuevas.
O bien considerem os el caso de Y ugoslavia, donde la burocracia
gobernante afirm ó que gracias a la institución de la "adm inistración
autónom a" en 1952 los trabajadores ejercían el control real de la
producción, pese a que el Estado continuaba aplicando el sistem a del
partido único. En verdad, hubo centenares de huelgas obreras. Su
persistencia durante m ás de una década fue señalada finalm ente en 1968,
cuando M. Pecujlic escribió en Student del 30 de abril de 196 8 : 338
El desmantelamiento del monopolio burocrático centralizado y unificado
determinó la formación de una red de instituciones autónomas en todas las
ramas de la actividad social (redes de consejos obreros, organismos
autónomos, etcétera). Desde el punto de vista formal-legal, normativo e
institucional la sociedad se autoadministra. Pero, ¿es ésta también la
condición de las relaciones reales? Tras la fachada autoadministrada, en el
seno de los organismos autónomos, las relaciones de producción
determinan dos tendencias poderosas y contrarias. En cada centro de
decisión hay una burocracia que adopta una forma metamorfoseada y
descentralizada. Consiste en grupos informales que conservan cierto
monopolio de la administración del trabajo, cierto monopolio de la
distribución del excedente en oposición a los obreros y sus intereses; y se
distribuyen estos excedentes sobre la base de la posición en la jerarquía
burocrática y no sobre la base del trabajo; cada grupo procura mantener a
los representantes de "su" organización, de "su" región permanentemente en
el poder, con el fin de asegurar su propia posición y mantener la separación
anterior, el trabajo no calificado y la producción irracional —trasfiriendo la
carga a los obreros. Entre ellos se comportan como los representantes de la
propiedad monopolista... en cambio, hay una tendencia profundamente
socialista al autogobierno, un movimiento que ya comenzó a manifestarse...

338
Citado por Fredy Perlman, lo mismo que otras referencias a Student, en su
Birth o f a revolutionary movement in Yugoslavia, Detroit, Black and Red, 1970.

En u na palabra, lo que apareció totalm ente desarrollado en 1968 venía
m adurando desde hacía m ucho. Al m ism o tiem po que persistía la corriente
subterránea de la revuelta de los trabajadores, en la década de 1950
com enzaba a estudiarse seriam ente el hum anism o de M arx. En los
sim posios y las discusiones intelectuales, así com o gracias al contacto con
intelectuales disidentes en la propia Rusia, nació el periódico Praxis,
publicado ahora no sólo en servocroata sino en inglés, y que publica una
edición internacional. M ás aún, ocurre no sólo que las relaciones
internacionales son im portantes para este órgano, sino que él mismo es un
fenóm eno internacional. M ás adelante volverem os sobre este asunto. Aquí
nos lim itam os a la integralidad de la teoría y la práctica sólo por referencia
a los estudiantes, pues la juventud hizo cuanto estuvo a su alcance con el
fin de que los estudiantes no se aislasen de los trabajadores, y de que
utilizaran las prácticas obreras en la lucha contra su propia burocracia. El
m om ento culm inante llegó en 1968, con la ocupación de la universidad de
B elgrado durante siete días, y nuevam ente con la ocupación de las calles y
el intento de establecer relaciones con los trabajadores. En la propia
universidad concitaron particular apoyo consignas com o "abajo la
burguesía socialista", "som os hijos del pueblo trabajador", "los estudiantes
con los obreros". Tam bién libraron batalla contra la burocracia de sus
propias organizaciones estudiantiles, que se oponían al envío de una carta a
P olonia protestando ante los elem entos de antisem itism o que se m ani­
festaban en la represión de los intelectuales m arxistas disidentes.
L a carta redactada por los estudiantes de la facultad de filosofía de la
universidad de Belgrado decía en una de sus partes: "A nosotros, jóvenes
m arxistas, nos parece incom prensible que hoy, en un país socialista, sea
posible tolerar ataques antisem itas, y usarlos en la solución de problem as
internos . " 339
L a clave de la oposición de los intelectuales disidentes a la postura de
R usia en la guerra árabe-israelí tenía que ver no tanto con el hecho de
tom ar partido en la guerra, sino en la tendencia del gobierno a utilizar la
situación creada por la guerra "para resolver problem as internos". Así, en
Checoslovaquia, el proceso iniciado en junio de 1967, cuando la Cuarta
Conferencia de Escritores se opuso a la exigencia de que todos los
com unistas siguieran la línea rusa en la guerra árabe-israelí, alcanzó una

339
Ibid. Compárese con lo que ocurría en Checoslovaquia durante el mismo
período: Michel Salomon, Prague notebook: the strangled revolution, traducción
inglesa del francés por Helen Eustis, Boston, Little, Brown and Co., 1968, 1971.
Véase también Antonin Liehm, Politics o f culture, Nueva York, Grove Press, 1972.

candente culm inación durante la invasión im perialista de R usia a C hecos­
lovaquia en agosto de 1968 y las actitudes antisem itas de A lem ania
oriental, en un intento de justificar su propio papel. V eam os cóm o se
m anifestaba la radio checoslovaca, todavía en actitud desafiante, en su
trasm isión del 26 de agosto de 1968:
Hemos sabido al fin quién es responsable de la inexistente
contrarrevolución checoslovaca... el "sionismo internacional" [eufemismo
para referirse a "los judíos"]. Según parece, nuestros amigos de Alemania
oriental han sido expertos en el tema desde la segunda guerra mundial...
Supuestamente están implicadas 2 millones de personas... ¿Por qué no es
posible hallar a estos 2 millones de sionistas en el mando del ejército
soviético, o quizá el Neues Deutschland desea encontrarlos? Sea como
fuere, hoy los alemanes son los únicos expertos reales que pueden
distinguir con absoluta precisión entre los arios y las razas inferiores.
Que el punto de partida sea la casi revolución de París o la prim avera
checoslovaca o los estallidos en Estados Unidos (de los cuales nos
ocuparem os en el próxim o capítulo), 1968 fue en efecto un m om ento
decisivo. Como el filósofo yugoslavo M ihailo M arkovió dijo en Student del
21 de m ayo de 1968:
El hecho totalmente nuevo y muy importante del reciente movimiento
revolucionario de los estudiantes parisienses —péro también de los
estudiantes alemanes, italianos y norteamericanos— es que el movimiento
fue posible sólo gracias a su independencia respecto de todas las
organizaciones políticas existentes. Todas estas organizaciones, incluso el
partido comunista, han llegado a ser parte del sistema; se han integrado en
las reglas del juego parlamentario cotidiano; apenas se han mostrado
dispuestas a arriesgar las posiciones alcanzadas para arrojarse a esta
operación absurdamente valerosa y a primera vista desesperada.

B. Teoría y Teoría
Sobre este trasfondo de rebelión y de una nueva etapa del conocim iento,
quienes no escucharon los im pulsos que venían de abajo, y m ucho m enos
consideraron u na form a real de la teoría originada en ese m ovim iento a
partir de la práctica, m otejaron de "revisionistas" o incluso directam ente de
"contra [¡sic!] revolucionarios" a todos los que se oponían al régim en
com unista. Los teóricos com unistas oficiales se lim itaron a ofrecer
racionalizaciones ideológicas de las relaciones de explotación vigentes. Es

cierto que en m uchos aspectos tam bién ellos habían m odificado su
pensam iento, o p or lo m enos la exposición de sus teorías. A sí, pese a las
rectificaciones 340 que Eugene V arga debió escribir cuando publicó Cambios
en la econom ía capitalista como resultado de la segunda guerra mundial,
escrito en el cual proponía la idea de una nueva etapa de la econom ía
m undial, ahora los com unistas, si bien todavía continuaban denom inando
"socialistas" a sus respectivos países, no sólo reconocían la existencia del
capitalism o de Estado sino que lo antedataban, estableciendo su punto de
partida en la crisis. M ás aún, llam aron la atención sobre el hecho de que la
nueva etapa del im perialism o estaba determ inada por la estructura
capitalista de E stado .341
Es evidente que la contraposición del plan a la ausencia de plan, como
si sólo el "socialism o" pudiese planear, carecía de sentido en el m undo de
las décadas de 1950 y 1960. Pero adm itieron la aparición del "capitalism o
m onopolista y estatal" com o una categoría por derecho propio sólo con el
fin de exigir nuevam ente a "sus" obreros una productividad aún m ayor del
trabajo. En u na palabra, no era que la desestalinización hubiese m odificado
la naturaleza de clase del m aterialism o vulgar. Ocurre m ás bien que la
sociedad capitalista de Estado "totalm ente" planeada que se autodenom ina
com unism o y que desea "reformarse" a sí misma, adopta un núm ero m ayor
del arsenal de m anipulaciones del m ercado que caracteriza al capitalism o
m onopolista y estatal "mixto", al m ism o tiem po que conserva el resorte del
capitalism o, la ley del valor y la plusvalía. O com o dos "nuevos" dirigentes
de Polonia, ahora que atacaban a Gom ulka, reform ularon los principios de
M arx, p o r u na vez acertadam ente: "Se m anifestó la tendencia a desarrollar
la producción por la producción m ism a, y a perder de vista el aspecto más
im portante en una avalancha de estadísticas e índices — a saber, cuándo y
cóm o elevar el nivel de vida." Como el Plan 1971-1975 se m antendrá
esencialm ente sin variantes, podem os tener la certeza de que nada
fundam ental cam biará com parado con los años cruciales de 1967-1968 —
los que ahora estam os exam inando.
L a esencia de la discusión teórica internacional del com unism o oficial
en 1967 consistió en que reveló el fondo de la cuestión — en efecto, "la
producción por la producción misma" era después de todo la expresión

340 El informe taquigráfico completo de la famosa discusión-ataque en relación
con el libro de Varga fue publicado por Public Affairs Press, Washington, D. C.
341 El centésimo aniversario de la publicación de El capital se utilizó como
excusa para una sorprendente discusión del comunismo internacional: "Whither
modern capitalism?", loc. cit.

utilizada por M arx para referirse a la producción capitalista, cuya
especificidad aparece "anunciada por una gran m atanza de los
inocentes " .342 Los com unistas reconocían ahora que ni la autom atización ni
el m ercado m undial habían cam biado nada. L a productividad del trabajo es
la única y específica respuesta. Es la fuente de todo valor. Por lo tanto, los
trabajadores de los países "socialistas" deben esforzarse cada vez más: "De
lo contrario, ¿cómo es posible explicar por qué los trabajadores
norteam ericanos tienen m ejores salarios que el obrero polaco?" En efecto,
¿cómo explicarlo?
N i una palabra se dijo acerca de la actitud de Rusia, que como
cualquier nación capitalista e im perialista pagaba precios bajos por el
carbón polaco, y obligaba a Polonia a pagar altos precios por el m ineral de
hierro ruso. Tam poco se dijo nada acerca del hecho com plem entario de
que, lejos de poseer la industria autom atizada "ideal" la m aquinaria polaca
era tan antigua que parte databa de com ienzos del siglo, lo cual significaba
que los trabajadores debían esforzarse todavía m ás. Y por supuesto, ni uno
de estos burócratas intelectuales se atrevió a reconocer que la escasa
productividad del trabajo del obrero polaco, lejos de ser un signo de su
"atraso", de hecho constituía la m edida exacta de su rebelión .343
El intento ruso de ocultar la subordinación total a la productividad del
trabajo entendida, a sem ejanza de cualquier país capitalista, com o la fuerza
m otivadora de la producción, llevó a los teóricos com unistas a hacer un
fetiche de la ciencia 344 — la ciencia "pura", com o en el caso de la
exploración espacial y las bom bas H, el desarrollo tecnológico com o en la
autom atización, y la ciencia que se identifica y se contrapone con el
idealism o, y específicam ente con el hum anism o de M arx, que había llegado
a ocupar el centro de la escena histórica a m ediados de la década de 1950.
En contraposición a la violenta cam paña de la década de 1950 contra el
"revisionism o", es decir, el hum anism o, en la década de 1960 los teóricos
rusos decidieron "apoyar" el hum anism o, pero lo convirtieron en una
abstracción total. N adie alcanzó en su explicación "científica" del
342 El

capital, vol. I, p. 830.
afirmación es aún más válida para Rusia, donde comenzó el capitalismo
de Estado. Véase "Russian state-capitalism vs. workers revolt", Marxism and
freedom, pp. 212-239.
344 Quien crea que sólo los gobernantes rusos, no los chinos, se permitieron esta
fetichización de la ciencia debe ver la constitución de 1969 —o prácticamente
cualquier número de Pekín Informa. Y por supuesto, los hechos son la mejor
prueba —el ritmo y la amplia inversión de capital para "alcanzar" el desarrollo de
la bomba H.
343 Esta

hum anism o los niveles de vulgaridad que el veterano académ ico polaco,
profesor Eduardo Lipinski , 345 que degradó el concepto de la integralidad
del hom bre gracias a la abolición de la división entre el trabajo m ental y
m anual, atribuyendo un "papel revolucionario" no al trabajo, sino a la
"fábrica autom ática". El m ism o año, durante la celebración del centésim o
aniversario de la publicación de E l capital, los econom istas com unistas
celebraron una conferencia en Checoslovaquia, y declararon que no el
trabajo sino la ciencia era nada m enos que la m ás m oderna fuerza
productiva. U na afirm ación que no alcanza a explicar por qué la
autom atización, en R usia y en Estados Unidos, en Europa occidental y en
Japón, solam ente h a conseguido evitar que el m undo sobrepase el lím ite del
derrum be total.
Al m ism o tiem po, los filósofos — y ninguno m ás pretencioso que el
com unista francés Louis A lthusser— m ostraron total desprecio por los
hechos históricos — es decir, por la vida m ism a— , pues se negaron a
reconocer que el nacim iento del nuevo revisionism o respondía a la
elevación de la ciencia a la condición de la fuerza vital independiente,
im parcial y abrum adora, el sustituto de la "abstrusa dialéctica hegeliana" —
es decir, la dialéctica m arxista revolucionaria. A lthusser procedió a seguir
exactam ente el m ism o cam ino para llegar a la ruptura con la dialéctica, al
endiosam iento de la ciencia, al m ism o tiem po que desencadenaba ataques
incesantes contra el hum anism o ,346 com o si éste no fuera el nom bre que el
propio M arx había dado a su filosofía.
L a verdad es que este predom inio del interés en el carácter
supuestam ente im parcial y no clasista de la ciencia sobreviene en
m om entos en que la ciencia h a dem ostrado del m odo m ás concreto,
devastador y letal lo que en 1844 M arx había form ulado a lo sumo com o
345 Edward Lipinski, Poland, núm. 8 , 1967. Como vimos en las grandes huelgas
que derrocaron a Gomulka, los trabajadores polacos no adoptaron las explicaciones
"científicas". Véase la traducción inglesa del documento clandestino sustraído de
Polonia (reproducido de la New Left Review, núm. 72), Shipyard workers revolt
against Communist Party leaders, Detroit, News & Letters, 1972.
346 Véase la última obra de Althusser, Lenin como filósofo y otros ensayos,
especialmente las páginas en que se aleja de la estructura dialéctica marxista de El
capital; Althusser las titula: "Cómo leer El capital". El revisionismo althusseriano
del marxismo en los campos de la filosofía y la economía se ha extendido al campo
del psicoanálisis, donde su adopción acrítica de Freud, precisamente hoy que el
movimiento de liberación femenina está combatiendo el sexismo de Freud, es
típica del chovinismo masculino de la "izquierda". (Véase su ensayo titulado Freud
y Lacan.)

enero-febrero de 1961.. no sólo com o visión filosófica." 348 Ahora Karel Kosik está encarcelado. nos aferramos a nuestras propias posiciones. Muchos aparecen mencionados en la muy conmovedora carta de Jiri Pelikán en que pide ayuda a . A llí está la clave del desarrollo durante la década de 1970. que derrotó a la reacción interna y al im perialism o norteam ericano — 347 puede afirm arse que Europa oriental situó el hum anism o de M arx en el prim er plano de la escena histórica. Tal es la razón de que haya dicho que esta revolución no es roja.una proyección teórica: "Tener una base de la ciencia y otra de la vida es a p rio ri una m entira.. pero la 347 The New Left Review. la lucha contra el im perialism o occidental. e incluso inicialm ente la acción de Castro. porque sus métodos son humanistas. las directivas y los dogmatismos. porque no priva al hombre de su esencia. y no tanto hasta el m om ento en que la revuelta fue aplastada p or los tanques rusos en 1968 — un aspecto que puede docum entarse cabalm ente en "O ccidente"— . P or consiguiente. sino que lo sujeta a su meta básica. sino com o revolución lisa y llana. cuando Polonia estaba agitada y H ungría protagonizaba una revolución.... C hecoslovaquia parecía el país casi m ás estable de todos los que form an Europa oriental. A m ediados de la década de 1950. sino hasta el m om ento en que realizó su m ás riguroso desarrollo filosófico. que hambrea al pueblo. N o es de extrañar que el fenóm eno que m enos preocupa a estos "teóricos" sea la especificidad de la form a de la filosofía m arxista de la liberación com o hum anism o que im pregnó a Europa oriental durante la década de 1960. reprodujo la declaración de Fidel Castro en 1959: "Colocados entre las dos ideologías o posiciones políticas y económicas discutidas en el mundo. A unque el socialism o "con rostro hum ano" de ningún m odo se lim itaba a los europeos orientales que luchaban por liberarse del com unism o — incluía a las revoluciones africanas. Las hemos denominado humanismo. No es el único." H em os vivido esta m entira m ás de un siglo.. sino verde oliva. que aparentem ente no conm ovió en absoluto el "alm a de Occidente". y el comunismo. Es cierto que había una corriente subterránea de insatisfacción. y que ésta es una revolución humanista. Por eso hemos dicho que estamos un paso adelante de la derecha y la izquierda. porque queremos liberar al hombre de todos los temores. es necesario rem ontarnos a los episodios de Checoslovaquia. y que en la esfera filosófica K arel K osik 348 había escrito contra el "dogm atism o" y a en 1957. Estamos revolucionando a la sociedad sin constreñirla o aterrorizarla. que resuelve los problemas económicos pero suprime las libertades tan estimadas por el hombre. El tremendo problema afrontado por el mundo "es que se lo ha puesto en situación de elegir entre el capitalismo.

Regnery. L a dialéctica de lo concreto . 350 La obra no fue publicada en inglés. en Liblice. Véase también el número de la primavera de 1969. la controversia se expresó francam ente. Véase también Elements o f change in East Europe. Durante la conferencia en honor de Kafka.349 El hum anism o ocupó el prim er plano de los trabajos filosóficos y periodísticos m ás rigurosos. la conferencia fue no sólo el reconocim iento del genio de Kafka. [Del libro de Kosik hay edición en español. L a oposición que hacían otros era bastante m ás enérgica. julio-agosto de 1969. los escritores checoslovacos m odernos identificaron su propia "desposesión". que trae el ensayo de Kosik titulado "Reason and history". De acuerdo con el análisis de la conferencia realizado por Eduard G oldstucker. allí com enzó la nueva resistencia. se sentía obligado a alzar la voz. en el anonim ato del hom bre en una sociedad ordenada burocráticam ente. Problems o f Communism. Véase el ensayo de Eugen Lemberg. H acia 1963 los problem as habían cam biado totalm ente. 1968." M ás aún. en 1963 Karel K osik publicó una im portante obra filosófica.disputa ten ía un carácter tan abstracto que no inquietaba a los rusos. que organiza la realidad sociohum ana en la unidad del ser y el sentido. pero el lector puede encontrar un capítulo de la misma en Telos. otoño de 1968. 349 Peter Ludz." Y tam bién: "La conciencia hum ana es la actividad del sujeto. bajo la presión de lo que ocurrió en la conferencia acerca de Kafka. contra la retrogradación com unista "dogmática" de la vida y el pensam iento. Chicago. P or consiguiente. pues las condiciones económ icas Angela Davis. en ibid." L a im portancia del trabajo reside no sólo en su propio contenido.350 que replanteó el problem a del individuo: "Cada individuo debe absorber la cultura y vivir su propia vida. mientras ésta recorría Rusia. compilado por David S. "Philosophy in search of reality". sino tam bién en el hecho de que su autor. aunque en térm inos abstractos.] . pese a que no se había separado del partido. Véase New York Review o f Books. p. la realidad y la razón. 31 de agosto de 1972. sin interm ediarios. que puso en claro que el humanismo era una "característica de la generación más joven en toda Europa oriental central". la "personalidad hum ana" era tam bién la clave del concepto de praxis: "La práctica im pregna al hom bre entero y lo determ ina en su totalidad. En el m undo alienado de Kafka. Así. 3. "The intellectual shift in the East-Central European marxism-leninism". No es casualidad que la contraofensiva del Partido Comunista ruso contra el humanismo de Europa oriental haya comenzado en 1963. Collier y Kurt Glaser. sino un m odo de expresar la oposición de los escritores el orden social checo en 1963.

cuando en realidad "ha significado poco m ás que una racionalización ulterior de diferentes concepciones y decisiones políticas anteriores. Parte del m om ento en que el m ovim iento obrero se convirtió en una am plia organización con intereses creados. los intelectuales y la juventud. 351 Hay muchas antologías. en esp. 79). Doubleday & Co. ideológica de la dialéctica m arxista" (p. A su juicio. sino que adem ás lo ve delineando "la vida alienada. y veam os cóm o establece la absoluta inseparabilidad del universo y el individuo: Para Marx. pero el simposio que citaré aquí es Socialist humanism..continuaban agravándose en prejuicio de los obreros y los cam pesinos. uno percibe no sólo su insistencia en que "la dialéctica m arxista es inseparable de su hum anism o" (p. 175). Así. cuando se exam inan los escritos del filósofo yugoslavo M ihailo M arkovió. Para Marx es un fenómeno concreto que no puede reducirse a ninguna condición extema vinculada con él. 81). en la econom ía tanto com o en la cultura. 1965 [hay edic. Y finalm ente. de Erich Fromm. De ahí que el stalinism o no rechazara la totalidad de la dialéctica tal com o rechazó su principio fundam ental — la negación de la negación" (p. la medida de la universalidad humana es el grado de individualización de la humanidad. 82).. aunque la premisa de la diversidad total de la individualidad es la oportunidad que la historia y la sociedad ofrecen para el desarrollo de la "plenitud de individualidad" (p. en realidad representaba el cam ino capitalista que condujo al Pacto H itler-Stalin. Inc. el punto en que B ernstein rechazó por prim era vez "el andam iaje dialéctico". L a filosofía tenía un carácter riguroso y visionario. la individualidad no es la particularización de la especie ni el epifenómeno de la historia. O considerem os el caso del filósofo polaco B ronislaw Baczko. la Segunda Internacional interrum pió la m archa y se derrum bó del todo cuando estalló la prim era guerra m undial. y después de la segunda guerra m undial al intento de dom inar a Y ugoslavia. U na ojeada a casi todos los sim posios internacionales 351 dem ostrará que durante la década de 1960 la crítica de toda Europa oriental fue concreta y general en su oposición al burocratism o del partido así com o del Estado. luego.] Los números de página que se indican en adelante corresponden a esta publicación. M arkovió llam ó la atención sobre el hecho de que "el uso de la fraseología dialéctica creó una ilusión de continuidad m etodológica". . el totalitarism o stalinista dem ostró que su rechazo de "la negación de la negación". lejos de ser algo abstracto y abstruso. que había derrotado al fascism o con su propia sangre.

La filosofía existencial.. del Instituto de Filosofía de la A cadem ia de Ciencias de Praga. es y continúa siendo el obstáculo principal que se opone al experimento original de nuestro país con la democracia socialista. Asimismo. cuarenta años si se tiene en cuenta el vacío teórico sobrevenido desde la muerte de Lenin) los marxistas están discutiendo francamente problemas fundamentales. 140)." . Pero la principal realización del experimento checoslovaco de democratización consiste en que por primera vez en veinte años (en realidad. en las cuales los funcionarios partidarios de elevada jerarquía respondían a las mismas preguntas que pocos meses antes eran vistas con malos ojos o prohibidas por completo. Veamos cómo lo expresa el profesor Svitak: "Los trabajadores y los intelectuales tienen un enemigo común —la dictadura burocrática del aparato. Y por esta razón en beneficio de la democracia socialista tenemos que fortalecer la unidad de los que trabajan con sus manos y de los que trabajan con el cerebro. se fundó una asociación denominada "club de los miembros no partidarios comprometidos". y D ubéek sustituyó al odiado Novotny. porque su mutua alienación llega a ser tan absoluta que las decisiones subjetivas se separan de las condiciones materiales dentro de las cuales son posibles. organismo en el cual se asociaron ex detenidos políticos del actual régimen comunista (K por Club. a través de su idealismo se convierte en optimismo superficial (p. Se tenía la sensación de que estaba naciendo la democracia. concretó la crítica a Sartre: La extrema diferenciación entre el ser y la conciencia en la filosofía de Sartre desemboca en la desaparición de las contradicciones entre el hombre y el mundo... Con respecto al pueblo: El último día de marzo presenció la aparición de una organización única en todo el bloque de naciones de Europa oriental: miles de personas participaron en la fundación de "K 231".. 231 referencia a la ley aplicada para sentenciar a penas excesivas a los enemigos políticos).. M ilan Prucha.Si alguien creyese que esta filosofía puede equipararse a las abstracciones del existencialism o sartreano. El m ovim iento hacia "el socialism o de rostro hum ano" culm inó en C hecoslovaquia durante la prim avera de 1968. que pretendió expresar la tragedia de la situación humana. contra el aparato de la élite que ha sido.. Los jóvenes estudiantes y los obreros afluyeron a las asambleas públicas. Tan total fue el despertar de la prim avera de 1968 que incluso el partido com unista oficial protagonizó un período de renacim iento. con el propósito de unir a las personas que no estaban organizadas en ninguno de los partidos políticos existentes.

52-53. de m odo que los filósofos tom aron la iniciativa de acudir directam ente a los m ineros. sino que tam bién crearon un foro que perm itió la expresión de las opiniones populares. Véase especialmente la p. tenía importancia "contemporánea": "¿Cómo podemos explicar el hecho peculiar de que en el curso de muchos siglos el pensamiento humano ha atribuido a la «razón» la capacidad de descubrir rasgos «necesarios» del mundo. Nuestra propia experiencia asi lo ha demostrado (¡por ejemplo. y otro tanto puede decirse de la experiencia de Yugoslavia y Polonia. Es indudable que su enfoque sufrió cambios. y no sólo con problem as referidos a las condiciones de trabajo. Alienation o f reason. pero ello de ningún modo atenúa el hecho de que mientras estaba en Polonia y era criticado. junio de 1968. que había encarcelado por lo m enos a 40-50 000 personas durante la década de 1950. y otro tanto hizo el renombrado filósofo polaco Laszek Kolakowski. fue más que una "historia" del positivismo. El profesor Svitak emigró después. y como él mismo dijo. N o sólo denunciaron el carácter crim inal de los actos anteriores del partido com unista. 353Ib id . deben considerarse ahora mismo no sólo las posibles formas de la autoadministración obrera. la característica profundam ente nueva de esta revuelta fue la alianza del obrero y el intelectual.E ra la prim era vez que. Nueva York. Dell. "Hem os recuperado el uso de la palabra. a marxist view. Czechoslovakia. de Iván Svitak." Es indudable que nadie se expresó con m ás audacia que la juventud. pp. 1968. R eclam aron la "dem ocracia de la producción". la importante publicación filosófica de Kolakowski en 1966. "el ejercicio de una influencia m áxim a en la determ inación de quienes adm inistrarán la fábrica y quienes guiarán el trabajo en cada lugar " . y . 21: "Existe el peligro real de que la autoadministración de los trabajadores pueda convertirse en un disfraz de la manipulación de los trabajadores por la administración. revolution and counter-revolution. 354 Véase Man and his world. 353 M ás aún. 1968. News & Letters. Los m edios m asivos se m ostraron especialm ente activos en el esfuerzo por ayudar a D ubcek y prom over toda clase de proyectos nuevos en las m ás variadas esferas de la vida. Doubleday. en qué vinieron a parar los sindicatos!). pero tam bién los trabajadores se hicieron oír. 1970. sino también las formas de la autodefensa de los obreros" (Zybnek Fiser en Nova Svoboda. sino tam bién con problem as filosóficos: "el socialism o hum anista universal " . incluso por interm edio de los sindicatos oficiales. Detroit.354 352 Recibí este material directamente de Checoslovaquia poco antes de la invasión. no sólo los intelectuales y los estudiantes. Con el fin de impedir que ocurra lo mismo aquí. L a opinión pública se hacía oír. sino prácticam ente to d a la población se expresaba. Nueva York.

.... 2). En vista de mis propias opiniones acerca de quienes guardaron silencio en un período anterior. nota 218. El estallido de 1970-1971 dem uestra que esa actitud no reflejó los sentim ientos del pueblo.) ¿Iría a la cárcel por algo que no creo justo? (Vladimir Dremlyuga.. Acepto complacido los tres años de condena por eso.. (Vadim Detone. . trabajador desocupado sentenciado a tres años en un campo de detención. las manchas pardas salpicaron para siempre el rostro del escritor. 215-216). después que la sentenciaron a cuatro años de exilio por su protesta contra la invasión.) Aprecio mi libertad y valoro la vida.355 (Larisa Daniel. precisam ente porque estaban tan aislados y se necesitaba tanta audacia para intentarlo. la gran magnitud de energía gastada en estas exploraciones y la extraordinaria tenacidad con que se las realizó merecen reflexión. esta disparidad de vibraciones nos desgarrará" (The New York Times. hervía durante un período igualmente prolongado no alcanzó a ver que estos rasgos son inventos de la imaginación?. 355 Véase también el discurso que Solyenitsin se proponía enunciar si se le hubiera permitido aceptar el premio Nobel: "Y si los tanques de su patria inundaron de sangre el asfalto de una capital extranjera. 15 de agosto de 1972. Se hallará una opinión contraria en el capítulo 3. el pueblo. después que el tribunal ruso le preguntó si aún creía que su protesta era justa. Pero el episodio m ás dram ático. V eam os lo que dijeron los participantes cuando recibieron las inhum anas condenas de cárcel por una m anifestación de siete minutos: Durante tres minutos en la Plaza Roja me sentí libre. p.) El hecho de que el gobierno polaco participase en la invasión contrarrevolucionaria de R usia a C hecoslovaquia fue el m ás engañoso de todos los aspectos.. después de ser sentenciado a prisión. yo misma me considero responsable. cuatro o incluso dos escalas de valores: Esta disparidad de ritmo. una humanidad no puede existir en presencia de seis..L a influencia de la prim avera y la oposición a la invasión rusa de agosto a C hecoslovaquia se m anifestaron en todo el m undo. desde los filósofos a los obreros de la línea de producción. L a verdad es que m ientras la Polonia oficial había continuado su conspiración con R usia y A lem ania oriental. y no sólo entre los opositores al com unism o sino en el seno del propio partido com unista. Lo pensé mucho antes de ir a la Plaza Roja . fue protagonizado por los m anifestantes en la propia ciudad de M oscú.. Un mundo. estudiante de veintitrés años.. tanto más cuanto que los exploradores tenían perfecta conciencia de la inconsecuencia tecnológica de sus esfuerzos" (pp.

p or m ucho que controlen el "mercado" o su "cultura". Todos los tipos de capitalism o soportan crisis económ icas. y la capacidad nuclear dom ina a ambos. En Polonia. El elem ento nuevo del capitalism o de Estado es el totalitarism o que im pregna a toda la sociedad — la econom ía. cada polo tiene am biciones globales. pagar al obrero el m ínim o que necesita para reproducirse. sino incluso a la privada. a la cual denom inaron la "burocracia planeadora central". El eje de am bos es la ley del valor. es tam bién la ley del m ercado m undial. y para el poder total del Estado vuelto contra el propio individuo. N o im porta cuál fuese la atracción que el Plan Estatal pudo haber tenido para algunos durante la crisis. Cuanto m ás urgente y concreta la búsqueda m asiva de universalidad. D em ostraron que la "nueva clase" gobernante no difiere en nada esencial del capitalism o privado: "El trabajador produce los m edios de subsistencia m ínim os necesarios para sí m ism o.de descontento — y com o lo dem uestra el estallido de 1970-1971 en Polonia. es decir. Están "instalados" en cada país. Los dos m undos contrapuestos del trabajo y el capital no están en ninguno de los dos polos. cuando se m anifiesta en cuanto que tiem po de trabajo social­ m ente necesario incorporado a los productos. más inseparables la teoría y la práctica. ese estado de cosas se m antiene. y arrancarle el m áxim o de horas de trabajo im pagas que se necesita para m antener "la producción por la producción misma" en el nivel del m undo de tecnología m ás avanzada y m ás copioso arm am ento nuclear." Este trabajo de noventa y cinco páginas elaborado por Jacek K uron y Karol M odzelew ski docum entó la explotación de los trabajadores en Polonia. el gran capital dom ina al pequeño capital. pero no es el punto en que concluirán las revueltas contra el capitalism o de Estado. Nuevamente la praxis y la búsqueda de universalidad El hom bre no sólo de pan vive. las artes. pero necesita pan para vivir. desde que el pacto H itler-Stalin abrió las com puertas de la segunda guerra m undial se h a percibido claram ente que no hay diferencias fundam entales entre el capitalism o privado y el capitalism o de Estado. Como la ley del valor. Tan novedosa es esta relación de la práctica con la teoría que el m ovim iento a partir de la práctica se convierte en sí m ism o en form a de la teoría. la juventud estudiantil— y no sólo a la vida pública. C. Sea que uno viva en un m undo tripolar o que exista un m undo bipolar. y reclam ó el derrocam iento de . Ahí com enzó la rebelión polaca de 1970-1971. dos jóvenes intelectuales elaboraron una teoría acerca de "una nueva clase".

.. a m edida que cada período histórico. la supuesta obviedad del concepto de práctica de la lucha de 356 Fue publicada en dos números de New Politics. Para quien deseaba retornar a las tradiciones revolucionarias del marxismo el renacimiento de las tradiciones hegelianas era obligatorio. después de la m uerte de M arx. com o si la teoría fuese exclusivam ente el dom inio de los intelectuales. cuando al fin se autorizó la publicación oficial. la tradición m ism a del térm ino com o "práctica" despojó a la p ra xis. retiró gran parte de lo que había dicho allí. y cuando las m asas desencadenan acciones tan am plias que conm ueven toda la estructura totalitaria. [Del texto de Kuron y Modzelewski hay edic. reinterpretó el concepto p ara adaptarlo a su situación específica. . N ingún concepto h a sido m enos entendido. El proceso de la producción. Lo que las dos largas décadas de rebeliones casi incesantes deberían haber dem ostrado. Aunque parezca irónico. tanto por los partidarios com o p or los enemigos. Córdoba. el único defecto del atrevido acto político fue que.356 A nuestro entender. Cuadernos de Pasado y Presente. Lo titularon sencillam ente "Carta abierta al partido " . de un m odo indudable. no por los intelectuales. en español: Revolución política y poder burocrático. es que no sólo es im posible lavar el cerebro de las m asas. 2 y 3. Anticipándome en varios años a la publicación de los estudios filosóficos tardíos de Lenin. en Inglaterra. nunca separada por M arx de su carácter revo­ lucionario. 1971. primavera y verano de 1966.. vol.. Historia y conciencia de clase. en su condición de jóvenes del partido. Segundo. núm. 22. de su actividad "crítico-práctica".la clase gobernante cuando los propios autores estaban encarcelados. el proletariado se m uestra no sólo "instintiva" sino teóricam ente creador. la prim era revolución de Europa oriental fue iniciada por los trabajadores. Pero com o lo reconocen K uron y M odzelew ski. que uno de los m ás originales — el concepto de p ra xis 357 Es cierto que los m arxistas jam ás se cansan de m encionarlo. XXI). todavía atribuyen un papel especial al partido de vanguardia. el poder m ilitar y todos los m edios de com unicación pueden estar en m anos del Estado.. pero las cabezas pertenecen a los m ism os cuerpos que están siendo explotados. sostuve de un modo explícito que Marx se originaba directamente en Hegel" (p. y como folleto especial por International Socialism. Pero. Pero su Prefacio de1967 aún exhibe una de las grandes virtudes de su obra de 1923: "Pues el renacimiento de la dialéctica de Hegel asestó un duro golpe a la tradición revisionista. en prim er lugar. v.] 357 Georg Lukács realizó las contribuciones más importantes al concepto de praxis de Marx en su histórico trabajo de 1923.. núms. sino que ellas conciben sus propios pensam ientos. en tanto que actividad al m ism o tiem po m ental y m anual.

la contrarrevolución. Las m asas han dem ostrado cuán distinta es la "subjetividad" proletaria de la subjetividad pequeñoburguesa. una vez que 1917 se convirtió en realidad. interpretan estos alzam ientos com o si el térm ino p raxis significara que los trabajadores practican lo que los teóricos determ inan. parece en verdad fantástico que algunos de los que exaltan las nuevas form as de rebelión aún no perciban a las m asas com o razón. En todo caso. la trasform ación del Estado obrero en su contrario. R ehúsan continuar siendo sólo la fuerza de la revolución. en sí m ism a to d a fuerza tiene carácter unilateral. no im pidió que los llam ados m arxistas redujeran la lucha de clases a los lím ites del reform ism o. a u na nueva sociedad. sin duda ya es tiem po de que se elabore una nueva relación de la teoría con la práctica. N inguna etapa nueva del conocim iento nace de la nada. a la libertad.clases. los participantes activos en la elaboración de la filosofía de la liberación correspondiente a nuestra . Com o la teoría y la práctica en la idea absoluta. de revolución. y en todo caso no constituyó un llam ado a la división de la Segunda Internacional. h asta 1914 — y éste es el factor m ás fundam ental que adulteró el concepto de p ra xis— no sólo los reform istas procedieron a elim inar el "andam iaje dialéctico" de la filosofía m arxista de la liberación. aparecieron los teóricos. y en nuestra época. Puede nacer únicam ente de la praxis. En cam bio. Q uizá no pudo ser de otro m odo durante la prolongada noche de la perversión stalinista. pues tam bién son su razón. cuando lo que era teoría para M arx ha cobrado realidad tangible en el movim iento de la práctica a la teoría. que este m ovim iento se h a repetido varias veces durante dos prolongadas décadas. Tam bién para los revolucionarios la filosofía fue a veces un m ero anexo a la teoría de la revolución proletaria. que el m ovim iento a partir de la práctica ha revelado tam bién su búsqueda de universalidad. com o m étodo de fusión con la autoactividad. una sociedad capitalista de Estado. Es indudable que por sí solos los trabajadores no pueden realizar una nueva unidad de la teo ría y la práctica que determ ine una revolución triunfante. A hora que incluso el 17 de junio de 1953 es "histórico". del m ism o m odo que tam poco los intelectuales pueden hacerlo solos. pero éstos nunca dejaron de pensar que eran ellos quienes la habían prom ovido. Tercero. Lenin fue el único revolucionario que sintió la com pulsión de retornar a la dialéctica hegeliana com o preparación para la revolución proletaria. m ostrando la debida hum ildad intelectual. N aturalm ente. alcanzam os tam bién una nueva etapa del conocim iento. Cuando los trabajadores están preparados para dar un nuevo salto hacia la libertad. el autom ovim iento y el autodesarrollo de las m asas que se convirtió en la revolución de 1917.

para llenar el vacío teórico del m ovim iento m arxista? Ello nunca ha sido m ás im perativo que ahora." Socialist humanism. N o obstante el consejo de Jean Paul Sartre a la juventud en el sentido de que rechace la historia.358 L lenar el vacío teórico creado desde la m uerte de Lenin continúa siendo la tarea que es necesario ejecutar . Me vi obligada a considerar el asunto en mi aporte al simposio internacional acerca del humanismo de Marx: "No degrademos la libertad de pensamiento hasta el punto en que ya no es más que la otra cara de la moneda del control del pensamiento. 1968. Basta una ojeada a nuestros estudios institucionalizados del «marxismo-leninismo». el pensamiento. una "posición nueva" que trata a la historia com o si ésta no estuviese allí. un m ovim iento juvenil revolucionario no puede hacerlo. Nueva York. N adie puede continuar engañándose con la idea de que logrará incorporar teoría "en el cam ino". partiendo del punto en que se encuentran los trabajadores y de lo que piensan. se condena a sí m ism a. Obsolete communism. Un H itler con su M ein K a m p f pudo rom per con la historia. . cuando h a nacido una nueva generación de revolucionarios. pero una generación tan asqueada de "lo viejo" que se aparta tanto de la teoría com o de la historia. La verdad es ésta: A menos que la libertad de pensamiento signifique una filosofía básica para la realización del movimiento progresivo de la humanidad. por lo menos en el sentido hegeliano. para advertir que desde el punto de vista de la metodología no son distintos de lo que se enseña bajo el comunismo oficial. com o dijo C ohn-B endit . la verdad es que el modo en que las universidades norteamericanas han organizado "cursos de estudio" del "marxismo-leninismo" es una vergüenza. no sólo a repetir sus errores sino a la parálisis total. a pesar de que presuntamente inculcan «principios contrarios». en O ccidente tanto com o en Europa oriental.época. 359 Lejos de ser algo que concierne únicamente a los "leninistas" y no es responsabilidad de los intelectuales no marxistas. ¿No es hora de que los intelectuales em piecen. McGrawHill. Como si fuese posible pensar en atajos para llegar a la revolución que h a perdido la continuidad histórica y teórica. que son del tipo «conozca a su enemigo». H an com enzado.359 358 Véase Daniel Cohn-Bendit. p. no merece la denominación de «Idea». 71.

su autoorganización y su autodesarrollo. M arx. desde la resistencia pasiva en las calles y los establecim ientos de enseñanza. los tiroteos y aun la m uerte— y siem pre desarm ada. Europa. Hegel En el seno de la sociedad se form an nuevas fuerzas y nuevas pasiones. las m archas de la libertad.. La Juventud Contra la Guerra de Vietnam. No hubo un solo m étodo de lucha. continuó luchando. P or su autoactividad. nosotros m ism os y la hum anidad. La Liberación Femenina El individualism o que no perm ite que nada interfiera con su universalism o. a los viajes de la libertad. debem os inaugurar una nueva página. la presencia en las playas. El Movimiento Obrero de Base. las . la juventud negra atacó la suprem acía blanca en el sur acom odaticio. blanca y negra. es decir. Presenciam os sim ultáneam ente las revoluciones africanas y la revolución negra de Estados Unidos. Fanon. y tratar de crear un hom bre nuevo.. Lo logró con tanta eficacia que los Estados Unidos de N orteam érica se convirtieron en un m onstruo. cam aradas... las bom bas y las cárceles a las picanas. E l capital H ace dos siglos. L os condenados de la tierra N egro fue el color que contribuyó a convertir a la década de 1960 en un período tan apasionante. la libertad. en todo el país.Capítulo 9 Pasiones y Fuerzas Nuevas: La Dimensión Negra. y con valor sin igual absorbió todo lo que le cayó encim a — desde las palizas. debem os elaborar nuevos conceptos. Inició u na nueva época de rebelión juvenil. una ex colonia europea decidió alcanzar a Europa. la ocupación de viviendas.

. Después que la gente soportó todo eso tiene un alcance que no poseía antes. Porque cuando vamos al asunto. Hay una dimensión completamente nueva. este fenóm eno se m anifestó no sólo en el área de la estrategia y la táctica." El doctor King escribió: "Para usar las palabras de Martin Buber. Como dijo M ario Savio. tiroteos.... en 1955-1956.. formulado por un trabajador de sncc.escuelas de la libertad . Rober Moses (Parris) en Misisipi el año 1964: ".. el gran filósofo judío. lo que sea. líder del M ovim iento por la Libertad de Palabra: 360 Veamos el concepto mismo de las escuelas de la libertad.Obtuvimos las escuelas de la libertad. M ás aún. "Nunca podremos olvidar —escribió— que todo lo que Hitler hizo en Alemania fue «legal» y todo lo que hicieron en Hungría los luchadores húngaros por la libertad fue «ilegal». la segregación remplaza la relación «yo-tú» por la relación «yo-ello».. comprende un poco mejor qué significa trabajar. los estudiantes que habían ido al sur y luego regresaron a B erkeley para enfrentar a la m ultiversidad hablaban un lenguaje m uy distinto del que usaban antes de partir. lo que la gente del SNCC ha descubierto en el curso de un proceso lento es que no necesita aceptar la definición [de la sociedad] acerca del trabajo. cuando la lluvia de bom bas descargada por el gobierno sobre H anoi originó en Estados Unidos el m ovim iento contra la guerra de Vietnam . esta gente descubrió la libertad.. Además. el doctor King rechaza el intento de esos clérigos de limitar el movimiento a legalismos." 361 La profundidad del autodesarrollo incluso en quienes llegaron a dirigir el movimiento negro puede observarse comparando la descripción del reverendo Martin Luther King. C. y de producir algo significativo para uno mismo. En esa carta a un grupo de "clérigos amigos". en la que explica los elementos específicos del boicot a los ómnibus en Montgomery. o los soldados de elegantes uniform es en los escalones del Pentágono." . Puede elaborar su propia definición. Formamos nuestras propias escuelas. sino tam bién en cuanto filosofía básica y perspectivas para el futuro . pero ¿de qué les servirá? Lo que en realidad necesitan apren der es el modo de organizarse para actuar sobre la sociedad y cambiarla..361 H acia febrero de 1965.. Asimila todo —bombas. D. Se trata en realidad de aplicar energía a algo. los bulldogs y los látigos de Bull C onnor en A labam a.360 y los enfrentam ientos con el régim en. palizas. en W ashington.. que no se originaran en el m ovim iento negro. ¿qué necesidad tenemos de integrar sus escuelas? ¿Qué podemos aprender en sus escuelas? Muchos negros pueden aprender. En cierto sentido. ello exige una confrontación con la estructura de poder. y concluye relegando a las personas a la condición de cosas.. Y eso no se aprende en las escuelas. "Ahora bien. este pasaje aparece en su trabajo Stride toward freedom.. "Ha podido enfrentar a la gente que la oprime. Véase también su carta filosófica desde una cárcel de Birmingham.

Es cierto que electrizó a la m ultitud cuando expuso por prim era vez la consigna: . Es difícil saber que uno es pobre cuando come bien." Se m anifestó una actitud de distanciam iento en los estudiantes blancos. cuando Stokely Carm ichael (en aquella fam osa m archa a través del sur. En 1966. Las fábricas se administran autoritariamente —o por lo menos es el caso de las fábricas más sindicalizadas— y son el análogo más próximo de la universidad. y cuando avanzaba hacia un nuevo universalism o revolucionario. El negro es revolucionario. Pero intelectualmente está en quiebra. Pero Savio insistía en destacar ante sus com pañeros que "ellos son personas que no han aprendido a ceder". la conciencia de sí m ism os com o pueblo.. De ningún m odo es casual que se identificaran sobre todo con él después que rom pió con los m usulm anes negros de Elijah M uham m ad. Pero de un modo que uno no advierte su propia pobreza. sin siquiera una palabra de despedida al m ovim iento por los derechos civiles.Es posible que Estados Unidos sea el país más pobre del mundo. junto al reverendo K ing y a Jam es M eredith) lanzó por prim era vez la consigna del "poder negro". No están acostumbrados todavía a la sociedad apolítica en la que ingresarán. Pero el hecho de manifestar interés por las ideas significa que uno es inútil en la sociedad norteamericana. sin excluir a sus revolucionarios blancos que se atribuían a sí m ism os el papel de "vanguardia". Los negros y blancos siguieron cam inos separados. la cual p or cierto fue form ulada en prim er térm ino por un negro: "¡Dem onios!. Fue tam bién el com ienzo de la división entre la base y todos los líderes. no... M uchos jóvenes m em orizaban las grabaciones de M alcolm X.. A menos que se trate de ideas útiles para el complejo militar-industrial. Y moralmente está agobiado por la pobreza.. El hecho de que el prim er cism a im portante en el propio m ovim iento sobrevino precisam ente cuando se convirtió en m ovim iento m asivo contra la guerra de V ietnam no respondió a diferencias acerca de la consigna. Para los negros esta actitud revelaba cuán ubicuo era el racism o en los Estados racistas. com o nación y com o raza: "El negro es bello".. No materialmente. Los estudiantes están entusiasmados por las ideas políticas. incluso él mismo.. no fue sólo la señal de que term inaba el predom inio del doctor King en la dirección del m ovim iento. que con excesiva rapidez em igraban de retorno al norte. L a conciencia negra. las raíces afronorteam ericanas. y nuevam ente la objetividad de su lucha por la libertad fue inseparable de una subjetividad autodesarrollada.. no irem os.

el propio Stokely estaba en otra parte. o a hablar interm inablem ente com o lo hacían los dirigentes negros. Y de aquí en adelante cuando les pregunten qué quieren. o de cualquier otra form a de escapism o. "Los blancos no nos darán nada. naturalm ente. la frustración y el rechazo de sus condiciones de vida resonó alto y claro. Cuando la cólera de los negros explotó en D etroit. racism o. Todos contestaron: "¡poder negro! ¡poder negro! ¡PODER NEGRO! Pero cuando la consigna prendió en la gente. California. no. . M ás que lim itarse a rechazar el com prom iso. W atts había tocado a rebato en 1965. cuando la explosión llegó a Detroit. y m enos aún las voces de los trabajadores negros. y m ucho m enos tenían dinero para hacerlo. a m enos que los obliguem os.. P ara las m asas.El único modo en que conseguiremos que los blancos dejen de pisotearnos es tomar el poder. de Cleveland a Sacram ento. disgustado con lo que había resultado de la consigna del "poder negro". Y ahora. era de viajar al extranjero. negros o blancos. no tengo miedo. m alas viviendas. al este y al oeste— durante el año 1967. escribió lo siguiente: El poder negro se ha convertido en un gigantesco perchero del cual cuelgan muchos sombreros contradictorios. com o la juventud blanca. incluso el sombrero del capitalismo negro. y falta de viviendas. porque yo soy todo negro y soy todo bueno. no irem os" significaba la necesidad de luchar contra los enem igos locales — em pleos mal pagados. De lo que no hablaban. Venimos hablando de libertad hace seis años. lo que brotó de la ansiedad de los ghettos y el racism o de la próspera sociedad blanca fue la explosión elem ental— al norte. de Tucson a N ew ark. y no conseguimos nada. "el sistem a". y en 1967 D etroit inauguró una nueva etapa. Un obrero negro de Oakland." Y sin em bargo. No hay nada malo en todo lo que sea negro. ya saben lo que tienen que decirles. N i él ni otros dirigentes negros estaban cerca cuando la explosión de 1967 estalló en la escena norteam ericana. se volcó no sólo sobre la policía de sus propios barrios. L a actitud principal fue. o incluso sobre la policía en general. y a unas 80 ciudades distintas— la voz de la cólera. al sur. N i él ni otros dirigentes negros escucharon las voces que venían de abajo. Ahora vamos a empezar a hablar del poder negro. "¡Dem onios!. La unidad posible de los trabajadores negros y blancos para destruir el sistema capitalista es un puñetazo sobre el vientre de todos los intelectuales de la clase media y los grupos elitistas. En com ún con los estallidos ocurridos en todo el país — de B oston al H arlem español.. m aduró una etapa diferente de la rebelión negra. y ningún em pleo.

para que la revuelta pareciese puram ente racista— la estructura del poder. Y si bien el cartel ubicuo "ALM A H ER M A N A " salvó del fuego a m uchos negocios negros. En su esfuerzo por negar la nueva etapa que la rebelión negra había alcanzado en D etroit — es decir. En realidad. A unque no habían desem barcado "invasores extranjeros" en ningún lugar de Estados Unidos. aunque no estaba desarrollándose una insurrección contra el Estado — la "autoridad. Era una revuelta contra una sociedad de clase. desde que nacimos. que había tenido piquetes de core la sem ana anterior.que fue el prim er blanco de los francotiradores. una farm acia propiedad de un negro. L a ley y el orden im puestos a balazos provocaron 43 m uertos. Las "medidas de em ergencia" fueron el seudónim o de la ley marcial. "Era casi com o si negros y blancos fueran juntos de com pras. Los participantes concretos de la revuelta definieron claram ente sus actos: A bajo los m iserables barrios negros. la acción se desarrollaba en Detroit. Estamos pagando esas cosas desde hace más de mil años. así com o después los disparos de los francotiradores respondieron a un m ovim iento integrado. una repulsivam ente rica y la otra . fue una de las prim eras en sufrir ataques. Como dijo un periodista en el lugar de los hechos. En D etroit los negros atacaron directam ente las com isarías de policía. sino contra los propietarios blancos. H abía m uchos otros elem entos nuevos en la revuelta de Detroit. de hecho la ciudad sufrió u na verdadera ocupación. no actuaba. e incluso el régim en liberal. sólo que no pagaban nada. Queremos el derecho de que no nos peguen en la cabeza a cada momento sólo porque somos negros. aquí el secuestro de artículos. constituida"— . fijándose fianzas tan absurdas (¡hasta 1 0 0 0 0 0 dólares!) que de hecho se anularon los derechos constitucionales. la de D etroit no estuvo dirigida tanto contra los "blancos" en sí m ism os. no se apoderan de lo que no pagaron. no querem os dos naciones. A diferencia de otras ciudades. Él hablaba. y por supuesto la policía blanca." O com o dijeron un blanco y un trabajador negro: Cuando saquean. los com erciantes blancos. A diferencia de todas las restantes explosiones. tuvieron que citar a Stokely Carm ichael. los com erciantes negros que tam bién explotaban a la com unidad no pudieron salvarse. Pero él estaba en L a Habana. se encarceló a 4 000 personas. y aunque uno solo de los bandos estaba arm ado hasta los dientes. unos 1 500 heridos.

cuando la revolución negra ha llegado a la encrucijada que separa al nacionalism o del internacionalism o proletario. cuando los negros fueron los únicos opositores. Fue así cuando. las cárceles y los tribunales— y no los "agitadores ajenos a la población" es quien prom ueve el racism o y provoca la cólera popular. m ás que contra "los blancos" donde éstos no constituían el sistem a de explotación. unido al m ovim iento obrero blanco. en W ichita o Elgin (Illinois). pleno de dinam ism o. L a población negra siem pre h a sido la piedra de toque de la civilización norteam ericana . Y es lo que ofcurre ahora. Así fue en la lucha contra la esclavitud. E sa actitud respondió m ás bien al hecho de que no veían que el m ovim iento obrero blanco estuviese dispuesto a apoyarlos en su decisión de socavar todo el sistema. fuese en Cam bridge (M aryland) o en Detroit. sin el m ovim iento obrero blanco. y hacían espontáneam ente. reorganizó el panoram a industrial de Estados Unidos m ediante la creación del CIO. estatal. O durante los prim eros pasos del im perialism o. no es posible destruir totalm ente el sistema. por Charles Denby. en el centésimo aniversario de la proclamación de la emancipación. p or prim era vez en m uchos años. sim plemente procuraban acreditar en su propia cuenta lo que las propias m asas hacían. complementado en 1970 con una nueva sección. Se alzaban contra el sistem a de clase que tenía el rostro blanco. cuando com batió junto a los abolicionistas blancos. publicado por News & Letters Committees.m iserablem ente pobre. el interm ediario blanco. En la m edida en que los nacionalistas negros elitistas en efecto actuaban en los ghettos. m unicipal. porque percibían las repercusiones racistas de la conquista de A m érica Latina y las Filipinas por el im perialism o blanco. director negro de News & Letters. la policía. atacó sólo los síntom as de la opresión — el propietario blanco de los inquilinatos m iserables. el com erciante blanco. en la fábrica y las calles. L a verdad pura y simple es que el gobierno — nacional. se 362 Véase American civilization on trial. en N ew ark o M ilw aukee. querem os tener una nación con relaciones auténticam ente hum anas. y cuando éste obligó a Oriente a establecer vínculos com erciales. "Black caucuses in the Unions". N o actuaron así porque ignorasen quién era el gran jefe. En 1967 la vitalidad del pueblo negro.362 precisam ente porque pudo desnudar su talón de Aquiles — su racism o— y porque siem pre estuvo a la vanguardia de sus luchas. Saben m ejor que los líderes elitistas que. . L a revuelta negra culm inó en D etroit porque.

es cierto que se ven afectados no sólo los obreros. aquí 364 mismo. un grupo de una de las plantas Dodge en D etroit se autodenom inó M ovim iento Sindical R evolucionario de Dodge. y un análisis de los periódicos de fábrica como Stinger y de los grupos de fábrica en general. Detroit. La opinión de los trabajadores se manifestó en Workers battle automation. En contraste con la charla intelectualista acerca de hombre unidimensional.. FRUM. veamos la conclusión del autor — obrero negro del automotor: "Cuando hay crisis en el campo de la producción —y con la automatización. los desposeídos se ven mucho más mutilados que los privilegiados. ahora no estaban dispuestos a aceptar nada m enos. pero hacia 1968 incluso un trabajador m oderado decía: La palabra más popular en el taller es ahora: revolucionario. sólo los que están totalmente ciegos pueden creer que hay un . Así.. se hallará una crítica de estos núcleos. siempre hay crisis en la producción— hay crisis en toda la sociedad. Los grupos negros de las fábricas. 364 La lucha contra la automatización comenzó en las minas en 1949 y se extendió a las fábricas de automotores y las plantas siderúrgicas a mediados de la década de 1950. En "Black caucuses in the Unions"." 363 DRUM. repito. las mujeres y los niños realmente olvidados en esta década de los años 60 «falsamente próspera». 1960. Sin embargo.. Sólo los que están totalmente ciegos para este gran movimiento de abajo. ELRUM. cit. que "un cam bio total: la revolución". sino como es en realidad—. Fue un m inúsculo inicio. Que los trabajadores organicen su propio pensamiento es un buen modo de abordar la solución de la crisis. que hasta ese m om ento habían creído que lo que im portaba era elim inar a ciertos burócratas de sus cargos con el fin de dem ocratizar la estructura sindical. op. cuando los capitalistas se atem orizaron tanto con la destrucción y el tem or a la revolución lisa y llana que com enzaron a incorporar a jóvenes negros. Otrora.m anifestó inicialm ente la solidaridad de blancos y negros. pero constituyó un hecho real. News & Letters. Otras plantas lo im itaron . com o dijo un trabajador. incluso cuando no imitábamos servilmente a la dirección sindical y llamábamos "comunistas" a ciertos trabajadores. Y los millones de desocupados afrontan la peor situación.363 Pocos años antes los trabajadores negros los habrían rehuido. Son los hombres. Ahora le decimos: "¿Por qué apoyar a las revoluciones extranjeras? Necesitamos una aquí. O tro elem ento nuevo de las luchas en el lugar de producción apareció después de estos estallidos.. sino todos. Sí.. para la práctica real de la lucha de los trabajadores contra la automatización —la automatización no como «debería» ser. evitábamos el contacto con cualquier obrero que se declarase "revolucionario".

pensar y hacer no están tan distanciados como creen los que pretenden «dirigir» " (p. sino una fuerza abrum adora. por interm edio de la CGT. se habían perdido más de 428 000 turnos-hombre. 62). Por prim era vez la alianza obrero-estudiantil dem ostró que no era sólo una nueva form a de lucha. pues allí se alcanzó el m ás elevado nivel de desarrollo de las "nuevas pasiones y nuevas fuerzas". no una revolución. terminó con la huelga general de 1950. P or prim era vez desde el nacim iento de la nueva generación de revolucionarios. y las grandes m anifestaciones— señalaron un m om ento decisivo de dim ensiones históricas. quien crea que la lucha de los mineros blancos y negros contra la automatización. estudiantes y am as de casa en m archa. se convirtieron en m illones de obreros. La Asociación de Productores de Carbón Bituminoso reclamó y obtuvo de los burócratas sindicales que se incluyese en el convenio sindical una cláusula punitiva especial contra las huelgas no oficiales. pues m iles de estudiantes en rebeldía se convirtieron en 1 0 m illones de obreros que fueron a la huelga general. la gam a y la m ultiplicidad de las acciones — desde las barricadas en el Barrio Latino a la ocupación de fábricas. debe examinar las estadísticas oficiales de 1968 acerca de las huelgas no oficiales. todas estas cosas desdibujaron no sólo el panoram a de la revolución. Pero el hecho de que fue sólo una casi revolución. por ejem plo los trotskystas. Por prim era vez durante la turbulenta década de 1960 estalló una casi revolución en un país tecnológicam ente avanzado. viejos y jóvenes. . pudo lim itar la acción de los obreros a los reclam os reform istas y determ inó que De Gaulle no necesitase. apelar a un baño de sangre para im pedir la trasform ación de la rebelión de las m asas en revolución social. L a am plitud y el dinam ism o del estallido espontáneo de las m asas. ¡Lo cual significaba que por lo menos 14 300 mineros habían realizado huelgas no oficiales todas las semanas! Ninguno de estos movimientos se relacionaba con los salarios. el hecho de que el Partido C om unista Francés. que si bien com batieron las actividades contrarrevolucionarias del partido com unista se atuvieron al m ism o concepto de un "partido de vanguardia dirigente de la revolución". todos se referían a las condiciones de trabajo. abismo infranqueable entre pensar y hacer. la juventud estudiantil y los trabajadores se unieron en actividades de m asas. Para el caso. porque demostró que durante el período del último convenio. y provocaron una casi revolución que debilitó el poder de De Gaulle. y especialmente a la aceleración de la cadencia en la producción automatizada. u na vez que organizó la contrarrevolución. es decir. más de treinta meses.Pero en m ayo de 1968 todos los ojos se volvieron hacia Francia. sino tam bién el papel de los "vanguardistas". En realidad.

que orgullosamente carecía de meta. tiene sesgos tan em píricos que incluso los revolucionarios que se separaron del com unism o de las variedades rusa y china han adherido total y acríticam ente a Castro. de objetivos. [Pero] ir de lo posible a lo real es no sólo la tarea de los trabajadores. hubo más análisis.366 P o r diferente que Francia en m ayo de 1968 fuera de C uba en enero de 1959. Para los grupos que se autodenom inaban "guerrillas urbanas" el foco de atracción. incluso la negra. que participó en los hechos: Nunca. la revolución en gestación nace m uerta. que no sobrellevaba la carga del pasado. A juicio de Sartre. más soluciones.. Sin teoría. los checoslovacos. la m archa hacia la revolución conduce "en camino" a ninguna parte. hubo aspectos de la revolución cultural china. Para Marcuse. e incluso sobre los que no aceptaban la idea de que la revolución podía "hacerse" sólo en el cam po y sólo en los países tecnológicam ente subdesarrollados. la filosofía subyacente de gran parte de la nueva izquierda pareció ser una form a u otra de la "guerra de guerrillas" que llegó a hacerse particularm ente fam osa bajo el título "¿La revolución en la revolución?" Su seducción se ejerció especialm ente sobre la juventud. de alternativa. y más específicamente las masas francesas. fue una revolución menos un ingrediente: un "auténtico partido de vanguardia". Pero erró cuando se atuvo a un enfoque tan abstracto de una filosofía de la liberación que creyó que la teoría podía incorporarse "en el camino". fue el carácter novedoso de la experiencia. Para los trotskystas. las barricadas de Francia y la huelga general tuvieron cierta semejanza con el tipo castrista de insurrección. France. Y ello a lo sumo determ ina una producción interm inable de obras acerca del tem a. entre 1848 y 1968. la rebelión de mayo tuvo carácter maoísta —es decir. News & Letters. Para algunos existencialistas-anarquistas fue un acto de locura. Es una tarea de los teóricos . Para Cohn-Bendit y otros su función es "echar la simiente". más respuestas volcadas sobre los actos revolucionarios de los polacos. Como dijo un joven revolucionario norteam ericano. 366 Eugene . y m ucho m enos la filosofía de su desarrollo desde la conquista del poder.. L a juventud norteam ericana. Walker. 1968. L a experiencia cubana les aportó tan profundas satisfacciones que nunca cuestionaron la dirección. m ás en E stados U nidos que en Francia. U na notable excepción parece haber sido 365 Véase Cohn-Bendit. Obsolete communism. los alemanes. primavera de 1968. Detroit.D aniel C ohn-B endit 365 estuvo absolutam ente en lo cierto cuando afirmó que el m ovim iento excedía a los pequeños partidos que querían dirigir.

368 P ara el caso. "mi prim er contacto prolongado con un país socialista a través de m is propios ojos y m is extrem idades. que le había escrito: "Tam bién nosotros tenem os m uchas A ngela Davis y m uchos herm anos Soledad. "lo concreto". y se aplica puntualm ente el precepto m ientras el vocero de Castro expone "algunas consecuencias futuras" (pp. I f they come in the morning. 369 Traducción inglesa de la versión francesa y española del autor por Bobbye Ortiz. el de revolución social. Nueva York. En lugar de las "tradiciones" o las abstracciones teóricas debem os afrontar los hechos. . [En español: Si llegan por ti en la mañana. Véase también Angela Y. 1971. que desde la prisión planteó un interrogante: "¿Qué ocurre después?": "el período m ás difícil es la construcción de la sociedad revolucionaria después de la ocupación del poder " . 1972. debe arrojarse al basurero de la historia. Grove Press. podría agregar. 1967. tal como está desarrollándose. luchador checoslovaco por la libertad. Joseph Okpaku. no me pondrán una escoba en las manos. Monthly Review Press. todo lo que se oponga a este auténtico m ilagro. la experiencia (cubana). No estoy muy segura de que cuando llegue el momento de "dejar el arma". 19-91). Los números de página que se indican en el texto corresponden a este libro. agosto-septiembre de 1971. Todo. Bajo el disfraz de la no teoría.367 Pero este concepto no prevaleció sobre su experiencia en Cuba. A firm a una "nueva dialéctica de las tareas” (p. C onfirm a esta actitud una "lección fundam ental" (pp. México. Siglo XXI.] 368 Doris Wright. 119): la obediencia sin discusión a la "sustitución equivalente" (el m ando militar). representará real y verdaderamente mi liberación. las páginas de ¿Revolución en la revolución?269 de Régis D ebray están saturadas del deseo de "liberar el presente del pasado" (pp. la jo v en filósofa com unista de raza negra. 26 de diciembre de 1970. pues corté caña un tiem po".Á ngela Davis. rehusó firm ar el llam ado de Jirí Pelikán. coronada por el "foco m ilitar". 367 "Angela Davis speaks from prison"." C ontraponiéndose a las voces que vienen de abajo. Guardian. como les ocurre a muchas de mis hermanas cubanas" . 95-116). Davis. en News & Letters. E sta opinión de una dirigente contrasta con el concepto de una negra perteneciente a la base del m ovim iento de liberación femenina: No estoy totalmente convencida de que la liberación negra. una vez que Á ngela fue liberada. 119-126). Nueva York. el filósofo francés nos propone así una "teoría" que se aleja por com pleto del concepto m ás fundam ental de M arx. "el foco m ilitar".

116). que sustituye al proletariado... organizados en milicias.. ¿puede afirm arse que el viejo m onolitism o stalinista que consiste en prohibir las fracciones con el fin de "liberarnos" del "vicio de la 370 Lo cual no impidió que el voluble teórico francés pontificase que como las guerrillas vietnamitas no habían "creado zonas autónomas" desde el principio. están dispuestos a aceptar como dirección política a este grupo de origen burgués. supongam os adem ás que cerram os los ojos a la verdad de que "la actual" (1965) no fue una revolución cubana sino la guerra de liberación de V ietnam .F uera de la inclinación al m onolitism o — "Ya no hay lugar para lá relación ideológica verbal con la revolución. ni para cierto tipo de polém ica" (p. su formación no estaba a la altura de la originalidad del concepto de "autodefensa" de Castro. 106). que lo sabe y lo ve todo. com prom etida en el com bate directo contra el m ás poderoso im perialism o m undial. supongam os que aceptam os la idea de que una fuerza guerrillera es "el partido en em brión" — ¿adónde nos llevan exactam ente todos estos supuestos? Si las realizaciones son la prueba de que "la actividad insurreccional es hoy la actividad política núm ero uno" (p.. Estados U nidos ." (p. que en efecto absorbe no sólo a la teoría y el partido. que sustituye al cam pesinado. y un campesinado aislado y humillado. A hora supongam os que por el m om ento estam os dispuestos a olvidar que el prim er teórico m oderno y el principal profesional de la guerra de guerrillas no fue Fidel Castro. es que todos son rem plazados por la "sustitución equivalente". la autodefensa armada de los campesinos. com o dirección y com o la propia virilidad. sino a las propias masas: Uno comprueba que una clase trabajadora de limitada magnitud o que está bajo la influencia de una aristocracia sindical reformista. 123)— que caracteriza a este m anual acerca del m odo de "hacer" revoluciones. pues el resultado final del ejército que sustituye al partido.. com o estrategia y com o táctica. de ningún modo determinó la formación de zonas autónomas. ha representado un papel importante. Estos territorios de autodefensa fueron viables sólo porque en otros frentes se libraba una guerra total. "Sobre todo en Vietnam. sino M ao Tse-tung. . 30). A quí entra el líder m áxim o. pero. sus 126 páginas son un canto inacabable a la guerrilla: "La im presionante.. y que es todo. y también en China. novedad introducida por la revolución cubana es ésta: la fuerza guerrillera es el partido en em brión" (p.370 y finalm ente. El aspecto m ilitar tiene un carácter tan absoluto com o m edio y com o fin.

que term inaron en el fracaso. El concepto de M arx acerca de la revolución — las grandes m asas en m ovim iento. "la novedad teórica e histórica de esta situación [la cubana]"? (p. ciertam ente no evita la descom posición de la revolución. el m undo que siguió a la prim era guerra m undial exudaba auténtica m agia. que incendió al m undo. en un proceso espontáneo y progresivo— no es algo que pueda "hacerse" desde arriba. expresada por Lenin: "Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario. ¿Y las reflexiones de M arx y de L enin acerca de la revolución. Es una guerra prolongada que conduce m ás a m enudo a la derrota que a la "victoria".deliberación excesiva" se convierte de ese m odo en "el presente".371 Incluso si olvidam os el m artirio del Che G uevara en el m ism o período en que la panacea pergeñada por Debray se convirtió en el m anual de la nueva izquierda acerca del m odo de "hacer revoluciones". se rem iten al "pasado" y perm iten que D ebray señale con el dedo. 371 Che Guevara. É sta es la herencia m arxista.. no evitaba la confrontación directa con la teoría de Lenin.. com o realidad y com o teoría. y cuando el prim er Estado obrero se h a trasform ado en su contrario. supera a cualquier declaración acerca de la misma. el pasado del cual el teórico selecto de Castro desea "liberar al presente". y las fuerzas comprometidas en el proceso se utilizan acertadamente. incluso si no se conoce la teoría. En cambio. Cuando el Che hablaba con su propia voz m ás que con la de Debray. la revolución puede triunfar cuando se interpreta acertadamente la realidad histórica. y cuando en efecto perm ite conquistar el poder estatal. 123). las perspectivas reveladas por 1917 continúan siendo la form a principal de la revolución m undial. Notas para el estudio de la revolución cubana. apelando a una rem isión al pasado: Tenemos aquí una mayúscula revolución original. de las Filipinas a Birm ania. la cual según afirma cierta gente contradice una de las premisas más ortodoxas del movimiento revolucionario. de M alasia al Japón. cabría señalar que el m undo que siguió a la segunda guerra m undial no revela escasez de guerras de guerrillas." Convendría señalar que la teoría revolucionaria como expresión de una verdad social. la "magia" de la revolución rusa. es decir. ~ 302 ~ . Incluso hoy. para indicar un atajo? L a guerra de guerrillas es un atajo que no lleva a ninguna parte. una sociedad capitalista de Estado. después de m edio siglo.

las chicanas. o trabajo m anual barato al que se puede convocar cuando no se dispone de hom bres. las obreras. Tam poco tem ían atacar el chovinism o m asculino del propio m ovim iento negro. la palabra clave era AHO RA . D eseaban liberar a todas las m ujeres — y sobre todo a las negras. Es cierto que. se trataba de interrogantes dirigidos al m undo capitalista privado. New American Library. News & Letters. encargadas de los m im eógrafos. pues aunque se originaba en ésta. D esecharon los grupos establecidos de m ujeres. . Las m ism as m ujeres que habían participado en todas las fases de los m ovim ientos por la liberación rehusaron continuar representando el papel de dactilógrafas. ni únicam ente contra la sociedad capitalista. y específicam ente a Estados Unidos. las indias . no incorporado a los libros. los pequeños grupos que surgieron por doquier. y que se desecha cuando ellos aparecen. Hay un aflujo casi interminable de obras acerca de la Liberación Femenina. la liberación fem enina se oponía precisam ente a los hom bres de esta corriente. y tal actitud sorprendió sobre todo a la nueva izquierda. y "damas auxiliares" de la izquierda. en general. en la bibliografía se incluyen algunas." Estas m ujeres exigían tam bién que se las considerase com o individualidades. m anifestaba una de las nuevas fuerzas y las nuevas pasiones de m ás acentuado sesgo antielitista que hayan aparecido en la escena histórica y que vengan a plantear problem as com pletam ente nuevos. sino com o un fin inm ediato de la propia izquierda. Pero las m ujeres decían: "Ya no serem os objetos: objetos sexuales sin espíritu. Nueva York. porque tam bién éstos estaban estructurados y dem asiado interesados en la situación de las m ujeres profesionales de la clase m edia. The black woman. 1970. Exigían que term inase la separación entre el trabajo m ental y m anual. no sólo com o una "meta". fueron un esfuerzo p or hallar la form a que perm itiera el autodesarrollo de la m ujer individual. Véase también Toni Cade. Las m ujeres negras y las blancas se agruparon para com batir la arrogancia de un Stokely Carm ichael. Tan inflexible y vigoroso fue el ataque fem enino al elitism o y el autoritarism o que la estructura m ism a de los nuevos grupos de la liberación fem enina. Detroit. o de la igualdad de salario por el m ismo trabajo o del control sobre su propia vida. sobre todo en relación con las m ujeres.Cuando la m ilitante negra de la liberación fem enina expresaba el tem or de que una vez llegado el m om ento de dejar las armas le pusieran otra vez una escoba en la m ano. La 372 Véase Notes on Women's Liberation: we speak in many voices. pero en general se trata de material de la vida misma. que había dicho que "la única posición de las m ujeres en el m ovim iento es postradas". 1970.372 Y a se tratara del derecho al aborto. o autóm atas que llevan la casa.

a pesar de la publicidad adversa acerca de las "chicas feas que andan quem ando corpiños" y de las restantes estupideces que los chovinistas m asculinos desplegaron para lograr que el m ovim iento pareciese absurdo. y m ás bien pensaban que cada uno se individualizaba a través de este proceso histórico. Así. u na fuerza. Es cierto que después de las m anifestaciones m asivas de las m ujeres. no m añana. la historia no fue cosa del pasado. Adem ás de las que se consideraban m iem bros del m ovim iento. y que m illares form aban un m ovim iento. todos los partidos quieren usarlas. Y ahora que estaban forjándola no se sentían perdidas en una colectividad. y m ucho m enos pasado m añana. com o si ello significara que no pueden decir nada que m erezca la pena escucharse. y m ucho m enos excluir de la lucha política el problem a de la relación del hom bre con la m ujer. atribuyéndoles una posición apolítica. m uchas m iles m ás expresaban las m ism as ideas — de las organizaciones de bienestar de las m adres de las nuevas cam pañas— destinadas a organizar a las obreras de las industrias y com batir la discrim inación aprobada por los sindicatos existentes.libertad significaba ahora. "Ahora" significaba que no se quería esperar el día de la revolución. hoy. especialm ente en N ueva Y ork durante el año 1970. El hecho m ism o de que la libertad im pregnaba la atm ósfera significaba que ella y a no se sentía sola. y por derivar de ellos nuevas relaciones aquí y ahora. Ése es precisam ente el problem a. y que el m ovim iento carece de validez objetiva. creció constantem ente el núm ero de m ujeres que se incorporaban. o p or lo m enos de políticos. o de escuchar las nuevas voces. que pueden ofrecer "una revaluación racional de la ideología fem inista". Se atribuyen el papel de líderes. . sino de la ansiedad por representar nuevos roles en la sociedad. o los centenares de obras m enos serias acerca del tem a. pues dicho argum ento constituía sim plem ente el m étodo habitual para lograr que las m ujeres se sintieran aisladas e im potentes. y m iran con altanería a las nuevas rebeldes actuales. L a individualidad y la colectividad llegaron a ser inseparables de las m anifestaciones m asivas de agosto de 1970. Se convirtieron en activistas — y pensadoras— diferentes clases de m ujeres que antes nunca se habían incorporado a ninguna actividad. no de las m ujeres que leían Sexual P olitics de Kate M illett. Las m ujeres y a no consideraban que esa cuestión era un asunto m eram ente privado. los "marxistas" actuales son los m ejores ejem plos del concepto de M arx acerca de la ideología com o falsa conciencia. En lugar de percibir el nexo de continuidad entre los esfuerzos actuales y lo que M arx vio delinearse. Y tam bién p or prim era vez. sino algo que estaba fo rjándose. Y las m uchas voces que expresaban las ideas de la liberación fem enina fueron el resultado.

P or lo contrario. una ventaja es que el asunto no tiene en absoluto la connotación peyorativa que los veteranos extrem istas le asignan cuando declam an contra el "subjetivism o pequeño. Ni siquiera el negro m ás elitista tiene la m ism a actitud arrogante del intelectual blanco hacia el trabajador. A sí. sin hablar del prisionero. quiere form ular su opinión en el cam po de la "filosofía". y la unidad que es la verdad. 373 The science o f logic. la conciencia negra. sino con cabal conciencia de todas las fuerzas que se nos oponen.burgués". Cuando se destaca el autodesarrollo de la "subjetividad" en la revolución negra. con una historia dual y un orgullo particular. vol. Lejos de ser una separación de lo objetivo. tiene sus propios pensam ientos. y especialm ente con el m ovim iento obrero. Pero el hecho de que no sea posible superar del todo el chovinism o m asculino m ientras exista la sociedad de clases no invalida el m ovim iento. descansa únicam ente sobre la subjetividad " — 373 es evidente que para las m asas negras. A l m argen de que la cuestión esté o no vinculada conscientem ente con el concepto hegeliano — "la trascendencia de la oposición entre concepto y realidad. que ocupa un lugar tan estratégico en la producción y que tiene su propia dim ensión negra. El tem or a denunciar este chovinism o m asculino conduce a la im potencia. se destaca que un trabajador no es estúpido. la existencia m ism a de un am plio m ovim iento de la liberación fem enina dem uestra que es una idea cuyo m om ento h a llegado. ~ 305 . del m ismo m odo que no se invalida ningún tipo de lucha por la libertad. im plica el fin de la separación entre objetivo y subjetivo. II. y que es parte integral del organism o m ism o de la liberación. es un m ovim iento hacia la totalidad. L a prensa com enzó a hablar de la alienación laboral com o de la "nueva cuestión social de la década". e incluso el chovinism o m asculino no sólo bajo el capitalism o sino en el propio m ovim iento revolucionario. es el único m odo de garantizar la reunión con las restantes fuerzas revolucionarias. y no sólo en la acción. A frontar la realidad. Se necesitó llegar a 1973 antes de que las prolongadas y persistentes huelgas de 1972 en la industria del autom otor — sobre todo el m ovim iento de los trabajadores jóvenes de las fábricas G M en Lordstow n y N orw ood— obligaran a los burócratas sindicales a adm itir la existencia de "la angustia obrera".L a originalidad del actual m ovim iento de liberación fem enina consiste en que se atreve a desafiar lo que es. 477. y hacerlo no m ediante el m ero voluntarism o. p. la conciencia de sí m ism as com o afronorteam ericanas. Los burócratas del Sindicato Obrero del A utom otor de Estados Unidos convocaron finalm ente a una asam blea especial el 28 de febrero de 1973 — no con su propia base.

. el detenido Soledad escribió contra las inhum anas condiciones carcelarias. com o raza.. pues la m áquina no libera del trabajo al operario. y cómo en la cárcel comenzó a sentir cierta afinidad "con los perseguidos del Tercer Mundo". ciertam ente los unifican com o pueblo. Por ejem plo. sutiles y no tan sutiles de discrim inación y segregación practicadas por los blancos.sino con los ejecutivos de la adm inistración. no fue excepción. la experiencia con los blancos — no con reaccionarios.. sino con blancos revolucionarios— era estre.. en el m om ento m ism o en que los estudiantes negros m anifestaban en solidaridad con los estudiantes blancos asesinados en la universidad estatal de Kent. y mantenía correspondencia con otros que alientan "la misma idea de un mundo socialista". hubo un silencio casi 374 G. L a com unidad negra está harta de ver que los blancos la creen estúpida. no sólo en relación con su defensa — desde los m iles que ofreció A retha Franklin hasta el dólar donado por el am a de casa— sino declaraciones.. com unistas o no. Incluso el alivio del trabajo se convierte en una suerte de tortura. en lugar de la m áquina aislada. la actitud frente al internacionalismo. En contraste con las m anifestaciones m asivas de protesta de todo el país por los asesinatos de K ent y la invasión de Cam boya. A ún no han reconocido el trabajo alienado. y tam bién dijo: "Conocí a M arx. Y otro prisionero negro de Georgia se topó con un artículo que yo había escrito acerca de la perversión del marxismo por el comunismo ruso. N o quiero sugerir que en la com unidad negra existe unidad total. y cuando me comunicó sus opiniones acerca de la "antítesis" preguntó: "¿Qué puedo hacer como individuo para promover internacionalmente el socialismo?" Según parece había aprendido varios idiomas. Lettersfromprison.. sino que despoja de todo interés al trabajo.. al que im prim e m ovim iento un autóm ata central m ediante el m ecanism o de la trasm isión. y cuyo poder dem oniaco.]. Y. un m onstruo m ecánico cuyo cuerpo ocupa fábricas enteras. descrito hace cien años por M arx. y determ inado por "la autom atización": "Un sistem a organizado de m áquinas. todavía en 1970. Bantam. Esta conciencia de la filosofía. " Así. en esp.. 1970 [hay ed. así como la relación de la filosofía con la revolución. N. y com o nación en la nación. negra y profesora.. . si bien el racism o dom inante — cuya influencia determ ina que todas las cargas económ icas graviten más pesadam ente sobre los negros— y todas las form as concebibles e inconcebibles. me redim ieron " 374 y el caso de A ngela Davis suscitó respuestas. en el sentido de que el FB I la había perseguido porque era mujer. a L enin y a M ao. Jackson. Un detenido negro del Estado de Washington escribió acerca de su "constante conflicto con el medio total". desencadena un veloz y furioso torbellino. a Engels.m ecedora.

todos los negros adm itían que de hecho el racism o estaba tan arraigado y era tan irreversible que dom inaba a todos los blancos. Es posible que no todos se interesen en el "comunismo". algo total. La juventud negra está buscando algo. p. Los Panteras N egras significan algo que la bestia tem e. el asesinato de negros por la policía y el tiroteo planeado y m asivo contra la residencia de negras en la universidad estatal de Jackson. sino en la solidaridad comunitaria de los negros y los oprimidos de todas partes. Al m argen de la posición social.. y com o lo reveló una encuesta de dos años. Pero ahora que se ha puesto en descubierto al capitalista negro. Una hermana. El auténtico panafricanismo. abril de 1971. m erecen el juicio sereno de la com unidad. los m ism os que aún estaban en V ietnam . vemos o comenzamos a ver que también los negros pueden corromperse. 21 de junio de 1970. sufrieron la m ism a discrim inación que habían vivido en el sur. como la auténtica fraternidad. La gente con la cual he hablado está bastante harta de la filosofía pragmática y elitista que se expresa en la mayor parte de la vanguardia. Estamos buscando una filosofía total. Las palabras de un estudiante universitario de M ichigan en una conferencia de revolucionarios negros y blancos revelará la solidaridad y las divisiones filosóficas en el seno de la com unidad negra: El problema de la división de Huey Newton y Eldridge Cleaver inquietó a muchos negros. del m ismo m odo que toda nuestra vida tem im os al Ku K lux K lan . que señaló una fotografía de Ángela con rasgos acentuadamente orientales publicada en la prensa china y reproducida en Muhammad Speaks me dijo que eso mostraba el racismo incluso en los rusos y los chinos. El panafricanismo de estilo norteamericano es un clisé. acogían a los Panteras N egras com o "un factor de igualación".376 375 La encuesta fue realizada por un periodista negro para The New York Times. algo que de una vez por todas termine la división entre lo real y lo ideal. informado en Detroit Free Press. Los blancos lo utilizan como una válvula de escape y una moda aprovechable comercialmente." 375 Lo que sí quiero decir es que las críticas que se form ulan unos a otros. es un bello ideal por el cual vale la pena luchar.. "La bestia (el blanco) organizó su Ku K lux Klan. El apoyo que los panteras aún tienen se origina. pero se interesan en Ángela porque es negra. incluso cuando se trata de las fantásticas calum nias que se arrojaron N ew ton y C leaver cuando se dividieron repentinam ente. no en la aceptación de su ideología por las masas negras.total de los blancos ante los episodios del sur. 376 Informado en News & Letters. Y los soldados negros. . 1. Lo mismo vale para Angela Davis.

la dialéctica de la liberación no es un elem ento pragm ático. com o dijo el propio Fanón. Es. la falta de nexos prácticos entre ellas y las masas populares. y digámoslo de una vez su cobardía en el momento decisivo de la lucha determinarán trágicos contratiempos (p. es total al m ism o tiem po que representa un continuo histórico. y "la pereza de los intelectuales": La historia nos enseña claramente que la batalla contra el colonialismo no se ajusta de un modo mecánico a las líneas del nacionalismo. y que rechaza la posibilidad de que sea un m odelo aplicable.. aunque siempre concentraban la atención en el aspecto de la violencia. no sólo antes de la conquista del poder. Fanón tuvo m ucho que decir en una am plia gam a de problem as. Pero no es cierto que sólo piense en el negro. Fanon traza u na clara línea divisoria entre las m asas y los dirigentes. así. ni algo solam ente negro . y m ostró una acti­ tud particularm ente crítica frente a los líderes. afirma que Budapest y Suez fueron momentos de confrontación más decisivos que la Guerra de Corea. 2 1 ). es cierto que Fanón denuncia los horrores de la civilización occidental. que durante m ucho tiem po había sido m uy elogiado por los Panteras N egras. Señala m uy claram ente que con la desaparición del colonialism o y el "hombre colonizado". pero asesina a los hom bres dondequiera los encuentra. .. 252). Este hum anism o fue ciertam ente el hilo unificador tanto en las revueltas de Europa oriental com o en Á frica. o por lo m enos hacia un enfoque m ás internacional. su pereza. sino tam bién después." (p. y ello a pesar de las burlas de algunos extrem istas en el sentido de que el hum anism o era "una insensatez pequeñoburguesa". de Fanón. Finalm ente. Sin em bargo. Fanón consagra un capítulo entero a las "Acechanzas de la conciencia nacional". 62. Dice a sus cam aradas africanos: "No perdam os tiem po en estériles letanías y pantom im as nauseabundas.377 y m ucho m enos estrecham ente nacionalista. "esta nueva hum anidad no puede m enos que definir un nuevo hum anism o para sí m ism a y para otros" (p.. Sin duda. Es global al m ism o tiem po que revolucionaria. 197).El final de la discusión pareció orientarse hacia una reconsideración de la conciencia negra. Véase especialmente la p. D ejem os a esta Europa. un "nuevo hum anism o". . com o el de L os condenados de la tierra. entre los jóvenes rebeldes blancos y los negros. 377 Ciertamente. que jam ás se cansa de hablar del H om bre. ocurre que la impreparación de las clases educadas.

L a tendencia a la retrogradación procura particularizar tareas. la década de 1950 las . trátese del baluarte del im perialism o m undial. y no inquietarnos con los problem as del "autodesarrollo". Ahora hay que ir a los extremos. La época en la cual aceptábamos "tenemos que inclinarnos por el mal menor" ha desaparecido. asiáticas. y relaciones hum anas totalm ente nuevas. pero el hecho de que la idea de revolución sencillam ente rehúsa acallarse cuando no estam os en una situación prerrevolucionaria dice m uchísim o acerca de la m adurez filosófico-política de nuestra época. cuando parecía suficiente derrocar lo viejo y no inquietarse acerca de lo que ocurría después del triunfo de la revolución. o de una nación tan diferente como C hina— fue que las m asas no sólo desean derrocar a las sociedades explotadoras. para ser humanistas. Si todavía perduraban tales ilusiones cuando concluyó la segunda guerra m undial y las revoluciones africanas. ahora im plicaba una retrogradación. El problema es el racismo. Lo que el m ovim iento a partir de la práctica h a revelado en el curso de estas dos últim as décadas de rebelión y esfuerzo en pro de la creación de nuevas sociedades — por interm edio de las revoluciones africanas contra el im perialism o occidental y el capitalism o privado. Eso es lo nuevo de estas revoluciones. com paradas con las que siguieron a la prim era guerra m undial. cuya búsqueda de universalidad no se interrum pe con la práctica. lim itar las tareas de las m asas a "hacer" la revolución. Precisam ente este factor— y allí reside la originalidad de la dialéctica— se opone a cualquier retrogradación en el seno de la revolución. Todo lo que no representaba una reorganización total de la vida. de M edio Oriente y A m érica Latina crearon un Tercer M undo. Estados Unidos. o en cada país. pero sí tenem os lo que no se dio con tanta profundidad en ninguna época — el m ovim iento a partir de la praxis.Pero fue un trabajador negro de las fábricas de autom óviles quien confirió al asunto su perfil m ás agudo: Ya no hay un camino intermedio. "fijar" lo universal. sino que ya no aceptarán sustitutos culturales de la elim inación de los viejos y a los nuevos adm inistradores de sus condiciones de trabajo y vida. y para eliminarlo. necesitamos una revolución. y por lo contrario anhela la unión de la teoría con la práctica. o a través de las luchas de E uropa oriental por liberarse del capitalism o de Estado que se autodenom ina com unism o. Es posible que no tengam os un H egel o un M arx o un Lenin. Es posible que no estem os en el um bral de la revolución.

que no lo consiguió. El propio H egel advirtió que la "cultura pura" era "la inversión absoluta y universal de la realidad y el pensam iento. ¿por qué inició una revolución "cultural". o del Sudán m eridional. Grundy. la unidad de la historia y la com prensión filosófica— M arx subrayó que el pensam iento puede trascender sólo a otro pensam iento. y que por lo contrario en ese contexto aparece p or prim era vez la repulsiva cabeza del neoim perialism o. uno en el otro. Kenneth W. Entonces. etcétera". fueron igualm ente im portantes las nuevas divisiones que se m anifestaron entre los dirigentes y los dirigidos una vez alcanzada la independencia nacional. N o fue el M arx "prem arxista" quien insistió en que las abstracciones filosóficas de Hegel de hecho constituían el m ovim iento histórico de la hum anidad a través de diferentes etapas de la libertad. Al m ism o tiem po. una segunda revolución— h a cobrado carácter concreto.378 O considerem os el caso de China. Sin em bargo. y no real y proletaria? Hegel y M arx pueden aclarar este tipo de escapism o cultural m ejor que los "especialistas chinos" contem poráneos. la cual durante la "revolución cultural" ciertam ente nunca dejó de abrazar la consigna: "Es justo rebelarse". Grossman. L a necesidad de una "segunda negatividad" — es decir. las m asas en m ovim iento. 541). pero para reconstruir a la propia sociedad. que en efecto logró derrocar a sus gobernantes árabes. . Se abrieron nuevas fronteras con la elim inación de las ilusiones. Trátese de Zanzíbar. con la iniciación de revoluciones en el ám bito de las revoluciones triunfantes. la sociedad burguesa. que inclinan la cabeza ante todas las consignas sonoram ente revolucionarias.. tam bién se m anifestaron nuevas divisiones entre el liderazgo árabe y las "masas sin educación". el Estado. Nueva York. Considerem os nuevam ente el caso de África. Si H egel pasó de la "cultura" a la "ciencia" — es decir. L a m adurez filosófico-política señala la originalidad de nuestra época.. cada uno es el contrario de sí m ismo" (p. con la perm anencia del autodesarrollo — de m odo que term inase de una vez para siem pre la diferencia entre lo individual y lo universal. Guerrilla struggles in Africa. sólo los actos de los hom bres y las m ujeres.liquidó. ejecutarán la tarea de 378 1971. y en que las etapas de la conciencia en la Fenom enología de hecho configuraban una crítica de "esferas enteras com o la religión. su extrañam iento. Este continente afrontó la realidad de que la independencia política no significa el fin de la independencia económ ica. la necesidad era la m isma: una segunda revolución .

sobre todo cuando se las interpreta de un m odo m aterialista. Es el principal desafío que el hom bre h a podido afrontar jam ás. la vieja cultura. que no desem bocó en el m ilenio. Como no se atreve a liberar el esfuerzo elem ental de las m asas. orientadas hacia el control de sus condiciones de trabajo. de m odo que la libertad y la existencia de hom bres y m ujeres íntegros sea una realidad. sino a los débiles "cuatro viejos" (las viejas ideas. Podría decirse que M ao quizá no ha reconocido a la filosofía. H ay una dialéctica de la lucha de clases en general y bajo el capitalism o en particular — y a m edida que se desarrolla a través de ciertas etapas específicas. reside en que resum ió "las experiencias de la conciencia" de un m odo tan am plio y tan profundo sobre un período tan prolongado del desarrollo del hom bre — de los Estados-ciudades griegos a la revolución francesa— que las tendencias m anifestadas en el resum en del pasado nos perm iten una ojeada al futuro. la dialéctica hegeliana. a través del m onopolio. M ao retrograda a lo "cultural". ¡Sólo quien carece de futuro tem e el pasado! Con diferente nom bre. pasa por la servidum bre y llega al trabajo asalariado libre. Sólo un M arx pudo elaborar esta últim a. no la producción explotadora. el ejército. incluso el de guardias rojos. es tan inequívoco com o "L'état c'est moi" de Luis XIV. M ucho sonido y m ucha furia. para llegar al Estado. y p or lo tanto "realizarán" la filosofía. La dialéctica reveló que la contrarrevolución está en el seno de la revolución. P or eso Sheng W ulien 379 exigió que en lugar de retórica el país se poblase de auténticas "com unas de París". pasa por la cultura y llega a la filosofía. en cada paso suscita nuevas formas de rebelión y nuevos aspectos de la filosofía de la revolución. no econom ista vulgar. 379 Véase su Manifiesto citado en el capítulo 5. El genio de Hegel. Lo que hem os dem ostrado a lo largo de estas páginas es lo siguiente: hay u na dialéctica del pensam iento que parte de la conciencia. el carácter elitista del partido. pero ningún contenido de clase. Hoy vivim os dicho desafío. su im portancia para el m om ento actual. p ero la filosofía. a los cam bios "epifenom enales". H ay una dialéctica de la historia que parte de la esclavitud. a partir de la com petencia. El carácter fetichista de la llam ada revolución cultural atacó. con un criterio m arxista-hum anista. ~ 311 ~ ."trascender". los guardias rojos y lo que ahora confluye en el único y exclusivo "timonel de la nave del Estado". las viejas costum bres y los viejos hábitos). lo reconoció hace tanto tiempo que predijo su advenim iento. H egel dem ostró los peligros inherentes a la revolución francesa.

la dialéctica hegeliana perm anecía aprisionada en un idealism o que por su abstracción perm itía se A utilizara como apología del Estado prusiano. su prosperidad o su gigantism o nuclear. com o si m ediante un decreto la tiranía capitalista de Estado pudiese en efecto m odificar el curso de la historia. en un período en que la nación m ás rica y poderosa de la tierra clam a a los cielos. Es evidente que la hum anidad h a llegado al fin de algo. y lejos . sino tam bién a los intelectuales com prom etidos con la revolución proletaria. la autoactividad. el autom ovim iento de la dialéctica hegeliana. a los m arxistas académ icos que (aunque independientes de cualquier poder estatal) están im pregnados hasta la m édula de los huesos con el concepto capitalista del atraso del proletariado. o la gravedad de la pobreza y el predom inio cada vez m ás acentuado de los negros en los sectores pobres — en m edio de la prosperidad del im perialism o blanco. ni recrear la dialéctica que se originó en las luchas de clase reales y la revolución proletaria. y delinear ese. Si M arx no hubiese roto con la form a filosófica y la naturaleza de clase del idealism o burgués. un fenóm eno que en 1914-1923 pareció tan vivo a Lenin. no ¿íabría podido revelar la fórm ula algebraica de la revolución inherente a la dialéctica hegeliana. precisam ente ese autom ovim iento que deviene la "revolución perm anente". los fundam entos m aterialistas de la historia. de los viajes a la lim a o del vacío de la llam ada dem ocracia norteam ericana. Pero el hecho abrum ador es que el PBN norteam ericano está alcanzando el nivel del billón de dólares. N o todo esto tiene que ver con el "espíritu". no acerca de las m aravillas de su producción. Pues antes del descubrim iento original de M arx. incluso el de Hegel. El único elem ento de verdad que todos estos detractores de H egel expresan es la necesidad de rom per con el idealism o burgués. R esponde a m uy profundas raíces económ icas: Trátese de la crisis m onetaria o la desocupación que no puede rem ediarse. Todos y cada uno están ciegos a la relación de la teoría con la historia com o relación histórica fo rja d a p o r las masas en m ovim iento. de la m ilitarización incesante y el gigantism o nuclear.Ese autodesarrollo. sino a propósito del "extraño m alestar que se m anifiesta en el país". a los extraños que se acercan a m irar. Pero en nuestra época tenem os que lidiar con las perversiones de la dialéctica hegeliana-m arxista originada en el com unism o y en sus com pañeros de ruta. es precisam ente lo que indujo a Stalin a ordenar la exclusión de "la negación de la negación" de las "leyes" de la dialéctica. N o sólo a los traidores lisos y llanos. L a falta de confianza en las m asas es la raíz com ún de todas las objeciones al "hegelianism o idealista y m ístico".

precisam ente cuando es tan grande la necesidad de una nueva filosofía de la liberación. L a totalidad de la crisis exige no sólo escuchar las voces que vienen de abajo. sólo prueba que no hay un "camino interm edio" en el m odo de pensar. Lenin acertaba cuando decía que el cam ino que recorre H egel de la lógica a la naturaleza im plicába "extender una m ano al m aterialism o". exige una relación com pletam ente nueva de la teo ría con la práctica. Es evidente que la lucha se libraba no sólo contra los explotadores. lo "subjetivo" com o lo "más concreto". no se trataba de la simple reform ulación de su tesis anterior en el sentido de que "sin teoría revolucionaria no puede haber revolución". "La autodeterm inación en la cual sólo puede oírse hablar a la idea". y sobre todo de los dirigentes. sino que lo crea. sino tam bién construir sobre ese fundam ento. la revolución "cultural" com o sustituto de la revolución proletaria. en sí m ism o una form a de teoría. la filosofía y la reconstrucción revolucionáia de la sociedad sobre fundam entos hum anos totalm ente nuevos. y lo h a hecho sobre todo en esta época del capitalism o de Estado. se dispensaba a estas voces de abajo el tratam iento que se reserva para las m eras fuentes de la teoría. y cuando afirmaba: "El conocim iento no sólo refleja el m undo. los nuevos procesos en el cam po de la teoría. El m ovim iento a partir de la práctica. el conocim iento com o dialéctica. L a perm anente querella de la "nueva izquierda" con el "hegelianism o". com o filosofía — "la ciencia es . parece especialm ente distanciado el autodesarrollo de las m asas. H a pasado hace m ucho la época en que. Estaban "realizando la experiencia" de la segunda negatividad. El subjetivism o pequeñoburgués siem pre h a concluido aferrándose a determ inado poder estatal. A hora L enin subrayaba insistentem ente el "sujeto"." Como se desprende de su cristalización de este concepto — "el m undo no satisface al hom bre. h a perdido no sólo la batalla sino su propia m ente. De la m ente de los intelectuales elitistas. en tanto es la realidad y el nexo con la continuidad histórica. su espíritu. del m ism o m odo que no lo hay en la lucha de clases. fue oída por quienes luchan en favor de la autodeterm inación. Sin em bargo. el partido de vanguardia. cuyos intelectuales están im pregnados de la m entalidad adm inistrativa del plan. el hom bre. en el m ejor de los casos. las m ism as que deben asim ilar los principios de la dialéctica. sino tam bién contra quienes se erigían en líderes. en nuestra época se han originado en las explosiones espontáneas sobrevenidas en todo el m undo. y el hom bre decide cam biarlo m ediante su actividad"— .de ganar la batalla por la m ente de los hom bres.

P ara Lenin el eje estaba en la filosofía: "la subjetividad absoluta". un revolucionario proletario m aduro. la unidad de objeto y sujeto.un círculo de círculos. com o no sea gracias a u na revolución social. es verdad — e incluso podría decirse que hay algo fundam entalm ente errado si así no fuera— que M arx y Lenin resolvieron los problem as de su época. de m odo que "la individualidad [se vea] liberada de todo lo que interfiere con su universalism o. y se prolongue en la form a de esa explosión elem ental que com prom ete a toda la población. y la C om una de París de 1871 com probaron el "nuevo hum anism o" de M arx. que parta de las relaciones entre los individuos en el lugar de producción. que parte de sí m ism o". con o sin "focos" m ilitares. y los codirigentes bolcheviques. Pero en esta época se han afirm ado cim ientos poderosos. 233. de lo m ental y lo m anual. N o hay m anera de im pedir la reaparición de otra sociedad explotadora. Cualquier cim iento distinto. el sujeto com o hom bre y com o concepto. de la exuberancia del jo v en M arx de 1844 — "el desarrollo del poder hum ano que es su propio fin"— dem uestra de un m odo indudable cóm o las revoluciones europeas de 1848.práctica redescubierta a p artir de m ediados de 1950 — lo que en su tiem po M arx denom inó "el hum anism o positivo.. no los nuestros. Las diferentes ciencias. la guerra civil norteam ericana de 1861-1865. por ejem plo la "propiedad nacionalizada". . un partido no puede crear el socialism o". sólo pueden conducir a u na nueva tiranía. y sólo con grave riesgo podríam os ignorarlos. P o r supuesto. la libertad". L a tragedia de la revolución rusa consistió en que nunca se alcanzó este resultado después de la conquista del poder estatal. son fragm entos de esta cadena " . L a reform ulación por el autor de E l capital. gobernantes en el m arco de un poder estatal. y de ese m odo evitar "los trabajos de lo negativo" en la preparación teórica para la revolución tanto com o en la lucha de clase 380 Vol. alienada y alienante. del m ism o m odo que incluso sería fatal abstenernos de construir sobre la base hum anista teórico..380 Trátese de la teoría o del partido — hacia 1920 Lenin subrayaría que "una m inoría. "hombres. es decir. con el fin de term inar de una vez por todas con la dicotom ía entre el trabajo m ental y m anual. 38. tam bién aprovecharon la am bivalencia filosófica de Lenin para volver la espalda a la "filosofía idealista". el todo. T rabajar dom inado por la ilusión de que uno puede recoger la teoría "en el cam ino". m ujeres y niños". p. cualquier base diferente.

com o el joven M arx. de m odo que se estableciera un orden social totalm ente nuevo en escala m undial. basta para "hacer la revolución". rechazó el m aterialism o feuerbachiano.reales es una conciencia absolutam ente tan falsa com o la que toca en suerte a la clase gobernante.. L a realidad es sofocante. aunque irreflexivo.. ésta es la tarea que la historia "asignó" a nuestra época. radiante en el entusiasm o de su iniciativa histórica" y adem ás continuaríam os su autodesarrollo. y una tarea aún irrealizada. El M arx m aduro tanto com o el jo v en M arx fundó "el desarrollo del poder hum ano que es su propio fin" en el "m ovim iento absoluto del devenir". el punto crítico que term ina la división entre el trabajo m ental y el trabajo m anual. Sólo con esta visión prom eteica podem os tener la certeza de que una nueva C om una de París sería "una iniciativa histórica. el "principio dinam izador" que ha determ inado la dirección de las dos décadas del m ovim iento a p a rtir de la p rá ctica . En contraposición al concepto de que el activism o incansable. . y sostuvo en cam bio que la dialéctica hegeliana de la "segunda negatividad" era el "principio creador". es decir.desarrollo del sujeto. la filosofía y la revolución por prim era vez liberarán los talentos innatos de los hom bres y las m ujeres. Lo reconozcam os o no. que devendrán seres íntegros. Lo nuevo que caracteriza a nuestra época. nuevas pasiones y nuevas fuerzas — una dim ensión hum ana nueva e íntegra. El M arx m aduro. rechaza sim ultáneam ente la fa lsa conciencia y las revoluciones abortadas. Exige una unidad de las luchas por la libertad con una filosofía de la liberación. Sólo entonces la rebelión elem ental libera nuevas form as de la sensibilidad. París que trabaja. Entonces. L a trasform ación de la realidad tiene su propia dialéctica. piensa y sangra. la inseparabilidad de la filosofía y la revolución. N uestra es la época que puede afrontar el desafío de los tiem pos una vez que elaborem os una relación tan distinta de la teoría con la práctica que la prueba de la unidad esté en el propio auto. lo que se necesita es la reform ulación en nuestra época del concepto de M arx acerca de la "realización" de la filosofía.

en el fango. cuando se hallaba redactando un libro que habría de intitularse "Dialéctica de la organización y filosofía: 'el partido' y las formas de organización brotadas espontáneamente". las m últiples revoluciones abortadas y el retroceso del reloj de la historia en la m ayoría de los países con un alto nivel tecnológico?* Los m ovim ientos autoem ancipadores — consecuencia tanto del surgim iento de un Tercer M undo radicalm ente diferente m erced a haber ganado su independencia al im perialism o (como es el caso de Á frica. ni de M arx ni de la vida en la era atóm ica. a quien la muerte sorprendió el 9 de junio de 1987 a la edad de 77 años. un proyecto yugoslavo cuya finalización es hoy incierta. ¿Q uién me abrazará para hacerm e sentir hum ano? Karoly Jobbagy Budapest. en la lejanía. abril de 1956 El doble problem a que se plantea a nuestra época podría form ularse así: 1] ¿Qué sucedo después de la conquista del poder? 2] ¿Son asequibles nuevas vías de inicio en m edio de la profusa reacción. .. Soy habitante de Europa y mi piel es blanca... Que nadie venga a decirm e que las cosas son peores en África. Es así com o vivimos: en la oscuridad.. Asia. L atinoam érica v el M edio Oriente). Este artículo en particular estaba destinado a la Enciclopedia de socialismo contemporáneo. lo m ism o que de revueltas en el propio seno del m undo occidental— se gestaron com o lo que he denom inado "un m ovim iento inscrito en la práctica que constituía de suyo una form a de * El presente ensayo —terminado el 1 de mayo de 1987— fue el último trabajo académico de Raya Dunayevskaya.Capítulo 10 Un Enfoque Sobre el Humanismo Marxista Inscrito en el Contexto de los Años Cincuenta y Ochenta N o quiero que se me hable de las naves espaciales ni tam poco de los viajes a la Luna.

El m undo no acababa de recobrar el aliento tras la devastación de la segunda guerra m undial. español. no obstante su aspiración a una filosofía total. en lo que M arx llam ó 'un naturalism o o hum anism o com pleto' ".381 el cual planteaba que su propósito era "tratar de restablecer el m arxism o en su form a original. el tam bién llam ado "asesino de hom bres". Em pero. P or lo tanto. y al que sucedieron los m otines en los cam pos soviéticos de trabajos forzados de Vorkuta. com o el actual Solidarnosc polaco. cuya encarnación era el m inero continuo. las luchas por nuevas relaciones hum anas que nos liberen de la inflexible disyuntiva Este-O este se han difundido a través de m últiples instancias. planteó preguntas no em puñadas acerca de qué tipo de trabajo debía efectuar el hom bre. el cual había sido precedido por la gestión de Y ugoslavia en pro de su independencia nacional y su escisión de Rusia. en tanto que la sedición h a proseguido encarnándose en form as siem pre diversas.tecría". o cuál era la justificación del hiato cada vez m ayor entre el pensar y el hacer. L a am bivalencia habría de persistir en los desarrollos teóricos. La huelga general prom ovida por los m ineros estadunidenses en los años 1949-1950 m arcó una lucha precursora en contra de la autom atización. expresándose de m anera en extrem o lúcida en una u otra vertiente de hum anism o m arxista: en Polonia se publicó un trabajo en 1957 intitulado "H acia un hum anism o m arxista". 1958) y se publicó en 1957. cuando y a asistía al nacim iento de la era nuclear bajo la form a de la bom ba atóm ica. Tres años m ás tarde presenciábam os el prim er levantam iento dentro del m undo com unista. japonés e italiano. en Y ugoslavia surgió una tendencia bajo la m ism a rúbrica. Las revueltas de E uropa Oriental parecían ser continuas. En Estados Unidos la prim era declaración cabalm ente teórica de hum anism o m arxista la constituyó mi trabajo M arxism o y libertad . . 381 La primera edición se intitulo Marxism and freedom —from 1776 until today (Nueva York. la "alta tecnología" no quedó constreñida a fines bélicos. Bookman Associates. El carácter novedoso de aquella revuelta proletaria residió en que en lugar de ceñirse a com batir el desem pleo y exigir m ejores salarios. la cual adoptaría en C hecoslovaquia en 1968 el lem a de "Socialism o con un rostro hum ano". Se trata de un libro de 371 páginas que h a pasado por cinco ediciones y h a sido traducido al francés. incluyéndose la primera traducción inglesa de los Ensayos humanistas de 1844 de Marx y del Resumen de la “Ciencia de la lógica ” de Hegel de Lenin. insertándose prim ero en el área m inera de la producción para luego invadir todas las ram ificaciones do la industria.

C hina y C orea del Sur.. ] É sta no es una revolución roja. 7. Nuevas pasiones y nuevas fuerzas: El redescubrimiento de lo de los “Ensayos humanistas” de 1844 de Marx en la década de los cincuenta A ntes que un presunto accidente y lejos de m ostrarse en el m ejor de los casos com o u na rem iniscencia de aspectos del pasado de parte de la V ieja Izquierda. R esultaba claro que el derrocam iento del capitalism o no se cum pliría con la abolición de la propiedad privada. Pero no sólo eso. el redescubrim iento de los Ensayos hum anistas de 1844 de M arx en la década de los cincuenta tuvo un carácter novedoso y actual. ~ 319 ~ . y el com unism o. 2. sino verde olivo . siendo im perativo desem barazarse del "com unism o vulgar". En lugar de una disyuntiva entre m aterialism o o idealism o.. com o trascendencia de la propiedad privada. el haber descubierto un continente por com pleto ignoto de pensam iento y de revolución — al que bautizó com o "un nuevo hum anism o"— le perm itió apuntar en una dirección m ás allá del com unism o. de donde brota el hum anism o práctico. cuyo supuesto era la definición del proletariado com o la clase revolucionaria. definiéndolo así: "Encontrándonos en m edio de las dos ideologías políticas y económ icas que se debaten en el m undo.] ésta es una revolución hum anista porque no priva al hom bre de su esencia. p. es la reivindicación de la condición hum ana real com o su propia apropiación.habiendo circulado versiones clandestinas de algunos capítulos en Rusia. debería darse una nueva unidad entre ambos: "Al igual que el ateísm o. hace que surja el hum anism o teórico. am plió la necesidad de relaciones hum anas radicalm ente distintas criticando el concepto burgués y enajenado de la relación hom brem ujer. com o trascendencia de Dios. sino que lo m antiene com o su fin [ . así el ateísm o es un 382 Véase New Left Review. En L atinoam érica el jo v en Fidel Castro abrazó el hum anism o en 1959. L a hem os llam ado hum anism o porque sus m étodos son hum anistas [. En su ruptura con el capitalism o. enero-febrero de 1961. estam os asum iendo nuestras propias posiciones. y a que desnudó problem as álgidos de la época como: ¿qué sobreviene después de una revolución? ¿Cóm o pudo un m ovim iento tan grandioso com o la R evo­ lución rusa de noviem bre de 1917 — la única insurrección proletaria en el m undo que logró instaurar un Estado obrero— degenerar en el stalinism o? ¿Qué sucede después de la conquista del poder? A pesar de que no correspondió a M arx hacerse estos planteam ientos." 382 A. Polonia.

Antes bien. Sólo por la trascendencia de esta m ediación. L a década de los sesenta ardió con la llam a de la rebelión en todos los rincones de la tierra. vino a ser sinónim o de nuevas fuerzas tanto revolucionarias com o de racionalidad. y lo negro significaba no sólo Á frica — del sur. 1844". del que se valió N krum ah cuando encabezó la huelga general y las m anifestaciones m asivas que otorgaron a G hana su independencia. El surgim iento en nuestra época de un Tercer M undo con otro cariz. que es sin em bargo un supuesto necesario. L a profundidad de la insurrección que los luchadores libertarios de Europa Oriental desataron en contra de regím enes com unistas totalitarios. lo m edular consistía en que las 383 Karl Marx. Y a se tratara del lem a "Preparados o no. no era una m era designación geográfica. El surgim iento en nuestra época de un nuevo T ercer M undo no se lim itó a una m era designación geográfica. no sólo en A froasia. ." 383 En 1950. incluyendo el Caribe. en Marxism and freedom. apareció una nueva etapa cognoscitiva en la esfera económ ica. y el com unism o es un hum anism o m ediado por la trascendencia de la propiedad privada. L a diáspora africana se dio lo m ism o en Sudáfrica que en el sur de Estados Unidos. cuando los trabajadores se opusieron a la autom atización y replantearon la pregunta acerca de "qué tipo de trabajo". m ilitarista y capitalista-im perialista que ellos no habían creado. fue tam bién el signo distintivo de la nueva generación de revolucionarios que en O ccidente se rebeló contra el m undo burocratizado. sino tam bién en L atinoam érica y el M edio Oriente. A quello tuvo com o secuela. fem inistas com o jóvenes activistas que repudiaban la guerra— veían en el m ás prodigioso color. por m asiva y fundam ental que fuera. 319-320 de la edición inglesa. este u oeste— sino tam bién Latinoam érica. el negro. una dim ensión revolucionaria tan profunda y un internacionalism o tan intenso en sus luchas de liberación nacional. M ás bien vino a ser sinónim o de nuevas fuerzas tanto revolucionarias com o de racionalidad. una serie de batallas políticas y sociales en favor de relaciones hum anas verdaderam ente diferentes. pp. Estas nuevas fuerzas revolucionarias — tanto cam pesinos com o proletarios. aquí estam os". norte. o de los africanos que criticaban el concepto de negritud de los intelectuales anteriores al proceso em ancipador.hum anism o m ediado por la trascendencia de la religión. por m asiva y fundam ental que fuera. "Crítica de la dialéctica hegeliana. según vim os. que. lejos de ser un "Tercer" M undo abarcaba el m undo entero. llega a concretarse el hum anism o positivo a partir de sí m ism o .

dando testim onio de una oposición que las autoridades creyeron poder acallar m ediante el encarcelam iento de sus tres autoras. verem os que ésta dejó de ser una idea para convertirse en un m ovim iento hacia la década de los setenta. ya que prácticam ente no hay límite en cuanto a las m últiples form as en las que la dim ensión negra h a llegado a cobrar expresión. incluso antes de que estallara la revuelta popular en contra del fascism o. que adem ás de granjearles su libertad a las escritoras propició que una organización independiente de m ujeres se integrara al proceso revolucionario. fue a tal grado enérgica la protesta lanzada internacionalm ente por el M ovim iento de Liberación Fem enina. es decir. N o obstante haber enfrentado contradicciones de clase. Boston. 1978. al m argen del origen geográfico de su acción. 181-189. Indignant Heart: A Black Workers Journal. Si dirigim os la m irada a otra de estas fuerzas — la liberación fem enina— . tanto en el Tercer M undo com o en Estados U nidos . " 385 donde una actividad revolucionaria cotidiana — control del transporte. Em pero. influyó de m anera decisiva en el proceso em ancipador global. La revista News & Letters publica muchos artículos y cartas en cada número bajo el título de "South African Freedom Journal". pp. al debilitarse la sedición la dirigente volvió a 384 Véanse "Politics of African literature" de Ngugi \va Thiong'o v "Critique of Negritude" de Rene Depestre.384 L a conciencia negra en Estados Unidos h a puesto a prueba a la civilización del país. A pesar de este hecho. organización de asam bleas.m últiples voces de la dim ensión negra gritaban una sola palabra: "¡Libertad!". Un ejem plo es el boicot de autobuses de M ontgom ery . Sin em bargo. . 385 Véase especialmente Charles Denbv. celebración de m archas y creación de una dem ocracia interna y directa a través de reuniones m asivas tres veces por sem ana— contribuyó a im pulsar la revolución negra. 1986). raciales y culturales. no revolucionario. En términos generales. Ambos trabajos figuran como apéndices en Frantz Fanon. U n análisis penetrante de la incipiente e inacabada revolución portuguesa apareció en un libro intitulado L as tres M arías. Isabel do Carmo — quien encabezaba al grupo P R P/B R (Partido R evolucionario del Proletariado/B rigadas R evolucionarias) el cual había planteado la cuestión histórica urgente del apartidarism o (el no partidism o) por vez prim era dentro del m ovim iento m arxista— tildó al M ovim iento de Liberación F em enina autónom o de acendradam ente pequeñoburgués. es necesario familiarizarse con la prensa clandestina en Sudáfrica. and American black thought de Lou Turner y John Alan (Chicago: News & Letters. South End Press. Soweto.

el Business W eek (el 23 de junio de 1975) com enzó a citar las tesis m arxistas acerca de la dism inución en la tasa de ganancia.ser arrestada. pero es innegable la objetividad de este últim o com o una nueva fuerza revolucionaria y de racionalidad. Entonces concluyó: "Estoy com enzando a pensar que to d a nuestra lucha. Sudáfrica.. La publicación llegó al grado de exhibir gráficas oficiales del C onsejo Federal de la Reserva. com o ocurre actualm ente en C orea del Sur. 387 . Pero ahí residía la falacia. en virtud de m ostrarse com o el único m edio para com prender la actual crisis económ ica global. Las innumerables crisis globales y contrarrevoluciones Las contrarrevoluciones a las que nos ha tocado hacer frente en la década de los ochenta fueron fom entadas por la derrota estadunidense en V ietnam . del D epartam ento de Com ercio y de D ata R esources. considerándola com o algo endém ico del capitalism o. lo que la llevó a reconsiderar en form a seria el sentido de la lucha insurgente y su inacabam iento. la lucha del Partido Popular R evolucionario. Véanse el New York Times del 17 de junio de 1986 y el Wall Street Journal del 26 de febrero de 1987. pues Estados Unidos m antuvo viva la ilusión im perialista según la cual ellos podían tener armas y m antequilla.387 B. nuevas form as de organización y nuevas relaciones de la teo ría con la práctica. fue en realidad una lucha sólo de m ujeres . Los jóvenes. están revelándose no sólo com o los m ás valerosos. Inc. sino com o los que están desarrollando nuevas ideas. Súbitam ente. que siem pre han sido lo que M arx llam aba el elem ento catalizador de to d a revolución. m ientras que las fem inistas persistían en sus esfuerzos por liberarla. pues en realidad lo que produjo la m ilitarización fue la crisis económ ico-estructural de 1974-1975." 386 E sta declaración tajante a propósito de la revolución com o un todo — y teniendo en cuenta que la revolución portuguesa se originó de hecho en Á frica— resulta tan errónea com o su anterior rechazo del m ovim iento fem inista. 386 Véase el New York Times del 24 de febrero de 1984. Haití y las F ilipinas . E l capital — la m áxim a obra teórica de M arx— se abrió paso en la etapa histórica de nuestros días incluso entre las ideologías burguesas. las m anifestaciones y los com bates. Incluso la prensa burguesa h a tenido que referirse a un nuevo tipo de radical cuya vida transcurre entre el aula — y a se trate de una academ ia o de algún círculo clandestino de discusión m arxista— .

Harvard University Press. pero sí perciben la dism inución en la tasa de ganancia en com paración con lo que ellos consideran necesario seguir inviniendo para que la producción se expanda en un m undo nuclear. Los m ás de ocho m illones que figuran oficialm ente com o "desem pleados" en Estados Unidos reflejan sólo un "prom edio". el National Editorial Board of New & Letters publicó American civilization on trial (Detroit. la cual incluía una nueva introducción acerca del tema: "A 1980s view of the two-way road between the U. Cuando se refiere a los desem pleados negros. 389 Simon Kuznets. la dim ensión negra y los jó v en es . 1983). confiriendo a la ley general sobre la acum ulación capitalista de M arx el carácter de una descripción vividam ente real. las estadísticas oficiales indican que casi tres m illones de personas se hallan sin hogar en Estados Unidos. lo que hoy resulta nuevo es que en el seno de esta sociedad de clases. and Africa" (Chicago. Cambridge. una cifra que excede a la registrada en la Gran D epresión de los años treinta. Em pero.390 Tras seis años de reaganóm ica.388 Los capitalistas pueden m uy bien no estar listos para "convenir" con M arx en que la m ercancía suprem a.to de las reivindicaciones alcanzadas per las luchas civiles del M ovim iento de Liberación Fem enina. Por 388 Véase mi folleto Marx's Capital and today's global crisis. Postwar economic growth. al inicio de la revolución negra en Estados Unidos. mayo de 1963).adem ás de las suyas propias. Detroit. 1978. pero no la situación que prevalece en los llam ados rust belts o centros industriales deprim idos donde la desocupación sobrepasa el 10 y hasta el 12 %. News & Letters. 1964.S. . 390 Con motivo del centenario de la Proclamación de la Emancipación. News & Letters. la fuerza de trabajo. la cifra alcanza h asta el 20 %. es la única fuente de todo valor y plusvalor. que m ostraban en todos los casos que el auge posterior a la segunda guerra m undial había concluido . H a pasado ya bastante tiem po desde que el serio econom ista burgués Simon K uznets escribiera en los albores del período de posguerra que "el surgim iento del violento régim en nazi en uno de los países económ icam ente m ás desarrollados del m undo plantea graves dudas acerca de la base institucional del crecim iento económ ico m oderno — si es propenso a u na deform ación a tal punto bárbara com o resultado de dificultades transitorias " . 389 L a regresión reaganista se presentó com o un desacreditam ien. En 1983 apareció una cuarta edición ampliada. segm entos cada vez m ayores de la clase trabajadora se están hundiendo en form a vertiginosa en la indigencia.

la estadística de ocho m illones de desem pleados ni siquiera m enciona a los 1. al presenciar com pletam ente trastornado cómo los soldados abrían fuego contra la m ultitud que acaba de liberarlo de su arresto dom iciliario: "Dios m ío. Sin perm itirse un m om ento de respiro. Los jóvenes. En M ississipi m ás de una de cada tres fam ilias vive actualm ente por debajo de lo que incluso la adm inistración R eagan llam a la "línea de pobreza". Estados Unidos continuó apoyando al ejército contrarrevolucionario de m ercenarios tratando de derrocar al g o ­ bierno legítim o de N icaragua. se enfrentan a una vida de constante desem pleo o de salarios m ínim os. al m ando político y m ilitar del general A ustin (y de Coard). T oda esta serie de flagrantes invasiones a otros países se inició con la injustificada invasión de G ranada en octubre de 1983.otra parte. donde hace sólo unos cuantos años la producción de com putadoras fue aclam ada como la respuesta a la declinación económ ica de Estados Unidos. su ejército. R esulta im posible no conm overse con las últim as palabras pronunciadas por el líder de aquella revolución. y que en Pittsburgh es lo m ism o respecto de las acerías. han vuelto las armas contra el pueblo. ni a los seis m illones de em pleados de m edio tiem po que desean — pero no encuentran— una ocupación de tiem po com pleto. La O rganización de M édicos para la A cción en contra del Ham bre consideró hace poco a la situación en Chicago "tan m ala com o la de los países del T ercer M undo"." . Dios m ío. señalando el aum ento en la tasa de tuberculosos. actualm ente tienen lugar despidos y existe el tem or a quedarse sin hogar. Inseparable de las continuas crisis económ icas h a ido la extensión de los tentáculos del im perialism o estadunidense. cuyo clim ax llegó en la prim avera de 1986 con la intrusión im perialista en el golfo de Sidra y el bom bardeo al cuartel general y la residencia personal del coronel Kadaffi. Incluso en la m eca de la "alta tecnología" — el Silicon V alley de California— . Las enorm es filas que se form an en las ciudades industriales siem pre que se anuncian vacantes — 1 0 0 0 0 personas recientem ente en D etroit para 30 puestos— dan testim onie de la severidad de la crisis. exige que considerem os m ás a fondo el tipo de revolución que brotó ahí en 1979. en especial los negros.3 m illones de trabajadores "descorazonados" que dejan de buscar colocación en form a regular. En D etroit todo estudiante de bachillerato sabe que jam ás podrá colocarse en las plantas autom otrices. El hecho de que el prim er disparo contrarrevolucionario dentro de la isla lo hicieran los propios "revolucionarios". Las m ujeres y los niños son los m ás afectados. M aurice B ishop. m ientras que en Chicago el índice de m ortandad infantil supera al de C osta Rica.

m aestros y asesores m ilitares a G ranada— dejó a las m asas desprovistas de las instancias para hacer frente a las divisiones en el alto m ando del m ovim iento. Procedió a alabar a Bishop por adherirse a dicho "principio" al no solicitar ayuda respecto de las disputas de liderazgo — com o si se tratara de cuestiones de "personalidad" de índole m eram ente "subjetiva". Castro no prestó atención a la dialéctica revolucionaria — es decir. sin em bargo. A quel prim er disparo abrió el cam ino para la invasión im perialista de Estados Unidos. C astro incurrió en un acto de autosuplantación al apelar a lo que definió com o "principio de no interferencia en asuntos internos".Eso no nos libra de enfrentarnos al hecho som brío de que el prim er tiro de fusil de la contrarrevolución provino de dentro de la revolucionaria tríada Partido-Ejército-Estado. L a expresión más aguda de esto la tenem os en Frantz Fanón. quien adem ás de renunciar a su ciudadanía francesa para convertirse en un revolucionario africano. En lugar de orientarse hacia la teoría de la revolución. no provocadas y largam ente fraguadas— hacen que sea im perativo no cejar jam ás en la lucha en contra del im perialism o estadunidense hasta que se le derrote. trabajadores de la construcción. lo cual habrían de tener consecuencias cruentas. siendo frecuente que se le traduzca en francés com o 'conducir'. En cambio. El pueblo no es y a un rebaño que necesite ser . es tam bién urgente afrontar la realidad de retroceso dentro de la izquierda. criticó el nuevo liderazgo surgido con la descolonización: "La palabra 'líder' proviene del verbo inglés 'to lead' ('guiar'). el conductor o el pastor de pueblos ha dejado de existir. N ada exim e al "partido". El que Castro no acertara a desarrollar las ideas que estaban en juego — no obstante ser un "internacionalista" que tradujo su solidaridad en actos concretos com o enviar m édicos. de su atroz crim en. tanto él com o los líderes granadinos redujeron las ideas de libertad a aspectos "subjetivos y de personalidad". Em pero. de la necesidad de espontaneidad y del rechazo al unipartidism o: en realidad planteando la reflexión fundam ental sobre el tipo de filosofía capaz de erigirse en la fuerza inspiradora de todas las luchas contem poráneas. que a decir verdad se barruntaba desde el prim er día de la revolución. no profundizó en lo que provenía de abajo. y no del resultado de un retroceso objetivo debido a que el proceso insurgente carecía de una filosofía. É sta es exactam ente la razón por la que en todo el período posterior a la segunda guerra m undial los hum anistas m arxistas han estado exponiendo nuevos planteam ientos acerca de las form as de com bate. En tanto que la invasión y la conquista im perialistas de G ranada — am bas brutales. a saber: la conciencia de las masas y su lógica.

El 23 de octubre de 1956 se abrió fuego contra una m anifestación de jó venes estudiantes en B udapest . no se lim ita a com prenderlas. De nuevo. así com o de la relación del partido con la espontaneidad. y "My experiences in the .conducido.392 Lejos de dispersar a los m anifestantes. 1961 y la reciente edición del mismo (Chicago: News & Letters. vol. Cambridge University.. communism. Véanse también "Eyewitness Report of how the Workers Councils Fought Kadar"." Su conclusión acerca de las revoluciones africanas era que: "Esta nueva hum anidad no tiene m ás rem edio que definir un nuevo hum anism o. publicada en Bruselas por el Imre Nagy Institute. Marx: Esta vez enfocando su última década y nuestro tiempo La filosofía de la praxis es una conciencia llena de contradicciones en la que el propio filósofo. 316. Wayne State University. 1984)." 391 C. por lo tanto. [Hay trad. The Left Group. 391 Frantz Fanon. donde se incluyen las cartas que escribí desde África en 1962. . de acción. Marxist humanism and the Afro-Asian revolutions. 197. 4. I960. The wretched o f the earth. sino que se integra com o elem ento de las m ism as y eleva dicho aspecto a principio de conocim iento y. Nueva York. Consúltese además The Raya Dunayevskaya Collection. 1968." Sus ataques se volvieron aún m ás concretos a propósito del "Líder" y la cohorte que conform aba el partido dom inante: "El partido único es la form a m oderna de la dictadura de la burguesía en su aspecto m ás descarnado. la cual se encuentra en los Archives of Labor and Urban Affairs. abril de 1959. pp. desfachatado. Walter Reuther Library. véase The Review. entendido lo m ism o com o individuo que com o grupo social. tanto para sí m ism a com o para los otro s . Marxist-Humanism. 1941 to today. inescrupuloso y cínico. Detroit —hallándose también disponible en microfilme—. Los condenados de la tierra. de las m asas con el liderazgo y de la filosofía con la realidad.] Véanse también mi opúsculo Nationalism. Grove Press. East Europe. Nueva York. A ntonio Gram sci P roblem as de m arxismo Lo propiam ente nuevo de nuestra época h a sido visto en el contexto general del hum anism o. 392 Para un informe del Consejo Central de los Trabajadores del Budapest Mayor. al esp. n.

De la noche a la m añana aparecieron 45 periódicos y 40 partidos diferentes. Cuando al cabo de 13 días la resistencia arm ada fue sangrientam ente aplastada por el poderoso totalitarism o soviético. El Partido C om unista y sus m ás de 800 0 0 0 m iem bros. Se trataba de un ataque a los ensayos hum anistas del joven M arx. afloró en 1955 a través de dos acontecim ientos aparentem ente inconexos: 1 ] el boicot de autobuses de M ontgom ery que dio pauta a la revolución negra en Estados Unidos y que al m ism o tiem po inspiró una nueva etapa revolucionaria en Á frica y 2 ] la inesperada publicación en la principal revista teórica de Rusia. m ujeres y niños. la nueva form a de organización de los trabajadores — los consejos fabriles— llam ó a una huelga general. Por prim era vez en la historia. si bien la fuerza decisiva de la revolución siguió residiendo en los consejos obreros. Desde los m uy jóvenes hasta los m uy ancianos. Durante los siguientes 13 días com enzaron a sublevarse estratos cada vez más am plios de la población. Incluso Janos K adar m anifestó que estaba considerando las dem andas de los consejos de los trabajadores en lo referente al control sobre la producción y la "posible" abrogación del régim en unipartidista. vol. la categórica rebelión húngara de 1956 y la filosofía por ella acuñada. C uestiones de Filosofía (núm. Tanto el im perialism o extranjero com o el recién instaurado "gobierno" estuvieron a raya durante cinco largas sem anas. .aquello propició la integración de los trabajadores de las fábricas localizadas en las áreas periféricas: había estallado la revolución. Lo que nadie salvo los hum anistas m arxistas avizoraron com o el punto de transición entre la revuelta de 1953 en A lem ania Oriental. Véase "Nuevamente la praxis y la búsqueda de universalidad". un paro de esta índole sucedía al derrum bam iento de una insurrección. En su lugar surgieron consejos de trabajadores y com ités revolucionarios de toda especie — de intelectuales. The Review. del artículo de corte académ ico intitulado "Exposición de M arx de la dialéctica m aterialista en los M anuscritos económ ico-filosóficos del año 1844". obreros e intelectuales. 1955). de pronto se evaporaron. en donde se aducía que éste todavía no se liberaba del m isticism o hegeliano y su "negación de la Central Workers' Council of Greater Budapest" de Miklos Sebestyen. 3. III. pp. jó venes y soldados— apartándose todos del partido oficial y único. 1961. 258-261. e incluso la policía y las fuerzas arm adas — el país sin excepción— encararon a la alta burocracia com unista y a la odiada y sádica A V O (la policía secreta). al igual que los sindicatos que supuestam ente representaban a los obreros. 2.

la dialéctica cabal del desarrollo hum ano. sino al M arx de la últim a década. Debido a que la politización h a significado vanguardism o y postulación de program as en m anos de la V ieja Izquierda. En todos los cam bios acontecidos desde entonces. Citem os. ni tam poco al M arx m aduro com o presunto econom ista. al cam pesinado. la "negación de la negación" representó una subversión real. desde que M arx "tradujo" en sentido m aterialista la dialéctica hegeliana de la negatividad com o la filosofía de la revolución. Es preciso restituirlo a su sentido originario dentro del nuevo continente de pensam iento de M arx. Lo que los capitalistas de Estado em bozados bajo la rúbrica de com unistas percibían de m anera om inosa era el m alestar de las m asas. al que descubrió los que ahora llam am os sus "nuevos m om entos" cuando estudiaba a las sociedades precapitalistas. Lo que m ás tem ían les rusos es exactam ente lo que estalló en H ungría en 1956. a la revolución de Taiping. proclam ó a las huelgas ferroviarias que estallaron por todo Estados Unidos y alcanzaron su clim ax con la huelga general de San Luis en 1877. Esto se h a evidenciado con bastante claridad en el hecho de que el Estado unipartidista ha perm anecido siem pre com o un poder om nipotente. C hina — tanto la de los Deng com o la de M ao— se h a adherido al m ism o principio totalitario. a las m ujeres y diversas form as de organización: es decir. la cuestión de las sociedades precapitalistas y a había despertado su interés desde m ucho antes de su últim a década. De hecho. es tiem po y a de que no sigam os perm itiendo que el supuesto "partido vanguardista" — y por este m otivo "dirigente"— se lo apropie. nada en verdad fundam ental ha sido m odificado. P o r ello. que en los años 1850 propició el que volviera a ocuparse de las form aciones previas al Estado burgués y apreciara bajo una luz diferente a la sociedad antigua y sus artesanos. a pesar de la disolución de la Prim era Internacional. especialm ente en Europa Oriental. aunque los teóricos rusos optaron por envolver al discurso filosófico en un aura m ística. concibiéndolo com o la erradicación del Estado capitalista — com o su supresión— a fin de que surjan formas distintas de hum anism o com o la C om una de París de 1871. pero esta vez no al jo v en M arx y su "nuevo hum anism o". com o un p o st festu m elem ental de la Prim era A sociación Internacional de los Trabajadores y com o el punto de origen de un partido obrero genuino. Dicho con sencillez. E sta circunstancia contundente hace que sea im perativo volver nuevam ente a M arx. por ejem plo. El propio M arx era a tal grado ajeno al vanguardism o que.negación". Eran . lo que m ás tem ían era un nuevo levantam iento. nos hem os apartado del térm ino. Al respecto.

Así. la interpretación unilineal condujo a Engels por el cam ino del positivism o y el m ecanicism o. Lo que M arx definiera en los Grundrisse com o "el m ovim iento absoluto del devenir" m aduró com o concepto en la últim a década de su vida. que encerraba en em brión a la dialéctica de la verdadera revolución. Así. Por lo tanto. era un cam bio tal en las relaciones de producción . donde a partir de una perspectiva m ultilineal del desarrollo hum ano se hacía m anifiesta una dualidad dialéctica en el seno de cada form ación. Esto se m ostró con extrem a claridad en el m odo en que actuó durante la C om una de París y en las m ociones que form uló en la Prim era Internacional. era la resistencia del Sujeto hum ano la que revelaba la dirección en que habrían de resolverse las contradicciones. no obstante haber aceptado con M arx la im portancia del m odo asiático de producción para constituir una cuarta fo r­ m a de desarrollo hum ano. No sorprende que Engels. lo excluyera de su análisis del com unism o prim itivo en el prim er libro que escribió a m anera de "legado" m arxista bajo el título de E l origen de la fa m ilia . lo que para H egel era la síntesis de la "Idea autoobjetivada" y la "Libertad autogestada". dando pauta a nuevos m om entos. Y a fuera que M arx estuviera reflexionando sobre la form a com unal o la form a despótica de propiedad. el germ en de cada uno de los "nuevos m om entos" de su últim a década se hallaba de hecho presente en su prim er descubrim iento. en la conferencia de Londres de 1871 propuso "la form ación de organizaciones fem eninas entre la clase . por ejem plo. En la praxis revolucionaria de M arx. A este respecto. dentro de cada form ación está tanto el final de lo viejo como el com ienzo de lo nuevo.tantas las puertas que aquello abría para "la historia y su proceso". En contraste con la perspectiva m ultilineal. que M arx concluyó que en el contexto del m aterialism o histórico. m erced a la cual M arx se abstuvo de trazar un program a para las generaciones futuras. la cual planteó al analizar las form as de enajenación de la sociedad capitalista que — a su ju icio — no term inarían con el abatim iento de la propiedad privada. M arx lo transform ó en el surgim iento de una nueva sociedad. un nuevo estadio productivo lejos de constreñirse a un m ero cam bio en la form a de p ro p ied a d — se tratara de "Occidente" o de "O riente"— . Y a para entonces había reducido la dialéctica revolucionaria y el m aterialism o histórico de M arx a poco m ás que el "materialismo" de M organ. N o es fortuito el que tal unidim ensionalidad le im pidiera ver la form a com unal bajo el "despotism o oriental" o la dualidad en el "com unism o prim itivo" según la exposición de M organ en A n cien t society. quedaban abiertas m últiples instancias m etodológicas. Considérese la cuestión referente a los conceptos hom bre/m ujer.

etcétera [. En térm inos de Hegel. donde sólo uno de cada diez es m iem bro de algún sindicato. Las m ujeres. Juzga necesario crear secciones exclusivam ente fem eninas en aquellos países donde un gran núm ero de m ujeres están em pleadas [puesto que] prefieren reunirse ellas solas para discutir sus asuntos. . desem peñan un im portante papel en la vida: trabajan en las fábricas. argüía que de m odo em brionario era realm ente ahí donde las relaciones de clase se iniciaban. su libertad". A grega adem ás unas cuantas palabras recordando la apasionada participación de éstas en la C om una de P arís . Padover. 1973. 167-168 (la traducción es mía). vol. L a gran m asa obrera que a causa del desarrollo económ ico tiene que trasladarse diariam ente de las aldeas a las ciudades perm anece casi siem pre al m argen de los sindicatos. no se trataba únicam ente de la cuestión de las m ujeres. Ginebra." 393 Em pero. II." 394 Puede considerarse tam bién la cuestión general acerca del desarrollo hum ano. Em pero. En las actas de dicho congreso se hace constar que: "El ciudadano M arx agrega que la m oción estipula 'sin exclusión de secciones mixtas'. 393 Citado por Jacques Freymond en La Premiere Internationale. Lo que h a de subrayarse es que la autorrealización del individuo no está escindida de la autorrealización universal. En un discurso pronunciado en aquella m ism a C onferencia de la Prim era Internacional el 20 de septiem bre de 1871. i. p. se trata de un "individualism o que no deja que nada interfiera con su universalism o. y los m ás pobres entre ellos jam ás llegan a pertenecer a los m ismos. 394 Citado en On the First International de Karl Marx. M arx dijo: "Los sindicatos constituyen una m inoría aristocrática a la que los trabajadores pobres no tienen acceso. Líbrame Droz.e. Recueil et documents. Los agricultores o los jornaleros nunca form an parte de tales agrupaciones . ] tienen m ayor ardor que los hom bres.trabajadora". pp. McGraw-Hill. en la Com una. Nueva York. ya que en ella la form a com unal — se aludiera a la sociedad antigua.. no hay estadios fijo s de desarrollo. en la edición de Saul K. Si bien M arx veía en la gens una form a superior de vida hum ana que la sociedad clasista. participan en las huelgas. lo m ás im portante de todo es que el desarrollo m ultilineal no sigue una trayectoria recta: es decir. donde M arx m ostraba una inequívoca preferencia por la gens. Esto tam bién es cierto para los trabajadores nacidos en el extrem o este de Londres. 141. a la C om una de París o a futuras estructuras sociales— constituía una instancia superior de evolución. 1962. dice.

Francia y Alem ania. Humanities Press. com o le escribió el propio M arx a V era Zasulich. women's liberation and M arx’s philosophy o f revolution. "asnos" y "cretinos" que no hacían sino propagar "necedades". 1972. Van Gorcum. ya que el "negro lúcido" no aceptaba las habladurías clericales acerca de un alm a incorpórea. que es por lo que llam ó a su filosofía "nuevo hum anism o". las cuales servirían de com plem ento a la fam osa sección de E l capital sobre la tendencia histórica de la acum ulación capitalista que era.L a dificultad reside en que los m arxistas posteriores a M arx no se form aron en el m arxism o de éste. Los ensayos hum anistas m ostraban el m ultilinealism o y la visión prom eteica de M arx. así recurrió al aborigen australiano para acuñar una categoría especial de inteligencia. y una historia de la "civilización". "sólo de la civilización occidental". los aborígenes australianos y los árabes africanos habían exhibido una racionalidad y u na equidad entre los sexos m uy superiores a las de les intelectuales de Inglaterra. ¿Cóm o podrían considerarse las contadísim as citas de M arx hechas por Engels en E l origen de la fa m ilia una form a de síntesis de las posturas del prim ero? ¿Cóm o es posible que alguien com o R yazanov piense que los Cuadernos etnológicos se ocupan "principalm ente de la propiedad agraria y el feudalism o"? En verdad contienen nada m enos que una prehistoriá de la hum anidad. Assen. A ustralia. 1982. Engels" fue repentinam ente retirado de la circulación) trató de aplicar la tesis de M arx y 395 Lawrence Krader transcribió los Cuadernos de Marx que se publicaron como The ethnological Notebooks ofK arl Marx. Nueva Jersey. de la cuestión acerca del idealism o y el m aterialism o o de la oposición no sólo a la noción capitalista de la propiedad privada sino a lo que llam ó "com unism o vulgar". El estudioso ruso M. V itkin (cuyo trabajo "The O rient in the philosophic-historic conception o f K. M arx and F. ya se tratara del concepto de la relación hom bre/m ujer. el unilinealism o de Engels era orgánico: razón por la cual debem os com enzar desde el principio. 395 M arx insistió en que tanto las m ujeres iroquesas com o las irlandesas antes del im perialism o británico. Estados U nidos. A. incluyendo el surgim iento de distinciones de clase en el seno de la sociedad com unal. M ás bien. Estos tem as son tam bién el hilo rojo a lo largo de su últim a década. sino en el engelsiano. . a los que llam aba "granujas". Para mi análisis. sin que esto estuviera lim itado en m odo alguno a E l origen de la fa m ilia . véase mi trabajo Rosa Luxemburg. En sus Cuadernos etnológicos. Así com o no sentía m ás que desprecio por los eruditos ingleses.

para el problem a m ás acuciante de nuestros días. ¿Qué hacér? revistió un carácter apodíctico después de la revolución. Em pero. Por otra parte. que fue lo que llevó a M arx a separarse de los eisenachistas (que se consideraba eran m arxistas) y los lassallistas. a saber: ¿Qué sucede después de la conquista del poder? L a pregunta le da todavía m ayor significación a la tesis esgrim ida por R osa Luxem burg antes de la R evolución rusa de 1917 e inm ediatam ente después. expuse el problema frente a audiencias tan disímiles como la Sociedad Hegeliana de los Estados Unidos y la primera conferencia de los jóvenes filósofos radicales de Telos.Engels sobre el m odo de producción asiático. aunque sobre un nuevo fundam ento". El capítulo fue también publicado por A u tA u t en Italia y por Praxis en Yugoslavia. "no es una m aniobra en cam po abierto 396 Las numerosas críticas de Lenin al concepto de vanguardismo y centralismo durante el desarrollo del marxismo en Rusia se publicaron en un panfleto intitulado Doce Años. Tam poco hace Lenin en ese texto ninguna referencia a ¿Qué hacer?. Este fundam ento lejos de constituir una vuelta a la "época antigua". su principal docum ento de índole organizativa . Esto preparó el terreno para un Stalin — es decir. . lo cual propició todo tipo de enlaces entre ambas celebraciones. si no a la liberación fem enina. en la perspectiva de los años setenta. De hecho. 1978). 13 (Moscú: Progress Publishers. 94-113. escribió. revelaba "nuevos m om entos debidam ente sustentados de sus concepciones histórico-filosóficas". El acceso a tantos foros internacionales diferentes se debió en gran medida al hecho de que en 1970 coincidieron el bicentenario de Hegel y el centenario de Lenin. al term inar la edición francesa de E l capital. pasó por alto los doce años de autocrítica en los que insistió en que este trabajo no era una cuestión universal sino táctica para los revolucionarios dentro de la R usia zarista.* "La revolución". la cual inspiraría el profundo análisis revolucionario de Lenin acerca de la necesidad de rom per con el Estado. * La ambivalencia filosófica de Lenin ha llegado a ser tan crucial para nuestro tiempo que escribí un capítulo de mi libro Filosofía y revolución con este tema como título. Collected works. cuando M arx escribió la C rítica del P rogram a de Gotha. el planteam iento leninista om ite m encionar lo que en dicha crítica sirve de base para una organización proletaria debidam ente apoyada en principios. Véase su "Preface to the Collection Twelve Years" en Lenin.396 De este m odo. Em pero. se trata de un texto que apareció antes que la publicación de esta obra y cuya pertinencia en 1970 abrió muchas puertas al humanismo marxista. vol. y por ende una postura m enos creativa y radical. pp. E sta original aportación concluía que "es com o si M arx regresara al radicalism o de 1840. Fue en su últim a década.

p. v a a la raíz no sólo de la cuestión tocante a la relación de la espontaneidad con el partido. no porque el proletariado ruso sea 'iletrado'. sino com o lo que debe m arcar su trayectoria posterior. Dicho de m anera sencilla. R aya D unayevskaya 1 de mayo de 1987 397 Citado por mí en Rosa Luxemburg. hacen que la tarea resulte m ucho m ás ardua e im posible de predecir. . 18. sino m ás bien porque las revoluciones no están supeditadas a la escolarización . y a que tanto el m ovim iento a partir de la práctica que es en sí m ism a una form a de teoría. al igual que la de la filosofía. se trata de un asunto de desarrollo hum ano. El auto. L a cuestión del carácter im prescindible de la espontaneidad no sólo com o algo inherente a la revolución. como teórica y como feminista desconocida. rebasan la m era afirm ación de que el discurso filosófico es acción. el autodesarrollo y la instauración de una form a no estatal de colectividad. aun cuando éste con la socialdem ocracia a la cabeza desem peñe el papel dirigente. lo m ism o que los problem as de la diversidad cultural. precapitalista o poscapitalista." 397 L a dialéctica de la organización. El hecho de que Stalin pudiera transform ar una revolución tan prodigiosa com o la R evolución rusa de 1917 en una burocracia de Estado dice m ás que el sim ple aislam iento de una revolución proletaria dentro de un solo país.del proletariado. com o la exposición de la teoría com o filosofía. sino tam bién a la que se da entre el m ultilinealism o y el unilinealism o. donde analizo la cuestión referente a esta pensadora como revolucionaria. el elem ento espontaneidad adquiere una fuerza suprem a en las huelgas de las m asas en Rusia. m arcado por el crujido.desarrollo de las ideas no puede asum ir un papel secundario respecto de la autogestación de la libertad. sino que es una lucha en el centro de un m ovim iento incesante. En suma. Sin duda hay algo en lo que debem os abstenernos de enm endar a M arx. el desm oronam iento y la dislocación de todos los cim ientos sociales. women's liberation and Marx's philosophy o f revolution. y es no tratar de tener un program a de acción para el futuro. ya sea en un m arco capitalista.

en Cuadernos de Pasado y Presente. En cambio. Pero en general esta breve bibliografía remite al lector a fuentes extranjeras sólo cuando éstas son fundamentales para desarrollar la tesis. Por consiguiente. U na excepción importante está representada por los Grundrisse. no existe una edición completa de las obras de Marx en ningún idioma. he omitido algunas que aparecen en la forma de notas al pie. Una sección de los Grundrisse aparece bajo el título Estructuras económicas precapitalistas (traducido por Jack Cohen). he concentrado la atención en las voces que vienen de las masas. Una aclaración final con el propósito de explicar el limitado número de obras citadas en la parte tercera. Buenos Aires. Siglo XXI. incluso el Arjiv. pero también aquí hay vacíos. sobre todo en las cuestiones referidas a la ruptura con Stalin y a sus actitudes en filosofía. una obra que es la quintaesencia de Marx.Bibliografía Selecta Por extraño que parezca. 3 vols. [En español hay una edición de las Obras completas en 44 tomos. núm. 20. cuarenta y seis volúmenes). (He utilizado la edición rusa. . publicada en Alemania oriental (Werke.. 1976. Se trata de nuestra propia vida y de nuestro tiempo. Lo más parecido a una edición completa es la que existe en el original alemán. y en la dialéctica de las luchas de liberación. [En español: Karl Marx. y la edición rusa (Sochineniya. Véase Formaciones económicas precapitalistas. Movida por el deseo de no recargar esta bibliografía con un número excesivo de citas. El fragmento del manuscrito de Marx dedicado a las "formas que preceden a la producción capitalista" ha sido publicado también aparte. Siglo XXI. pero el lector inglés puede obtener fácilmente los libros y los folletos importantes. y publicada por Editorial Cartago.) Pero esta bibliografía está dirigida al lector norteamericano. Elementos fundamentales para ta critica de la economía política (Grundrisse). pese a la existencia de poderosos Estados que afirman su condición de "marxistas". basada en la 4a edición rusa.] Las Obras completas de Lenin pueden obtenerse en inglés. se publican regularmente innumerables monografías y artículos. Lo que es todavía más fantástico. el capítulo acerca de Lenin utiliza algunos materiales rusos. más que libros y folletos. y con pocas excepciones limité mis referencias a las obras que pueden consultarse en inglés. I960. más de 200 años después del nacimiento de Hegel y más de 150 años después del nacimiento de Marx.] No hay ediciones completas de las obras de Mao o Trotsky. México. y que no fue traducida totalmente. no existe en inglés [ni tampoco en español] una colección completa de los escritos de cualquiera de ambos filósofos. México. pero no existen en inglés. especialmente cuando las fuentes son periódicos y diarios. cuarenta volúmenes). 1971-1976.

. P hilosophy o f Fine A rt.l — . 3 vols. 1953. Oxford. C larendon Press. en esp. B. S.: L ecciones sobre la filo so fía de la historia universal. M acm illan. M iller. V.) que incluye extensos com entarios. com pilado p or H erm ann G lockner (Stuttgart... V. Sibree. W iley. (1935 y ediciones posteriores). H um anities Press. Véase tam bién la edición com pilada y traducida al inglés p or M. 1970. — . P henom enology o f M ind. N ueva Y ork. H egel's Logic. Petry (3 vols. Routledge & K egan Paul. traducción inglesa de E. 3 vols. 1962. C larendon Press. 3 vols. [Varias edic. Spiers y J. L ectures on the P hilosophy o f R eligion. Londres.. 1931. [Existen varias ediciones en español. 1971. The P hilosophy o f H istory. 2 t.. N ueva York. traducción inglesa de J. 1931. F. traducción inglesa de W illiam W allace de la E ncyclopaedia o f the P hilosophical Sciences. Londres. 1970. L ectures on the H istory o f Philosophy. 1955. N ueva Y ork. 1966. Londres.] — . Oxford. Bell & Sons. Londres. 1955. H um anities Press. M éxico.. M éxico.] — . G. Simson. W . Fondo de C ultura E co­ nóm ica. 1920. [En esp. 1955. Fondo de Cultura Económ ica. B. — . traducción inglesa de W illiam W allace de la E ncyclopaedia o f the P hilosophical Science. Bailli. traducción inglesa de A. traducción inglesa de J. Oxford U niversity Press. 1894. P hilosophy o f N ature. nueva edición. com pilación y tra ­ ducción inglesa del reverendo E. nueva edición. 1970. Londres. M iller. G.] — . P hilosophy o f M ind. Londres y N ueva York. 1927-1930). 3 vols. J. H aldane y Francis H. [Lecciones sobre historia de la filo so fía . 4 vols. B urdon Sanderson. .] — . M adrid.Primera Parte: ¿Por qué Hegel? ¿Por qué Hoy? Hegel H egel. Sam tliche Werke: Jubilaeum sausgabe in 20 Baenden. A lien & Unwin. Oxford U niversity Press. [Fenomenología del espíritu. G eorge A llen & U nwin. — . U na nueva edición incluyendo la traducción inglesa de los Zusatze p or A. R evista de Occidente. Esta obra ha sido com plem entada por H egel-Lexikon. 1944.

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