Está en la página 1de 1

Existe un amplio potencial para incrementar las exportaciones de joyería a Francia si las

empresas peruanas del sector adaptan su oferta a este mercado tras los cambios de hábitos
en sus consumidores a causa de la coyuntura internacional, afirmó hoy la Cámara de
Comercio de Lima (CCL).
Según el Centro de Comercio Exterior (CCEX) de la CCL, debido a la crisis económica en la
Unión Europea los consumidores franceses están optando por adquirir joyería en plata y joyas
de fantasía en vez de joyas preciosas (oro, platino y diamantes).
Este cambio podría representar una oportunidad para los empresarios peruanos si adaptan su
oferta a las nuevas tendencias, indicó.
Asimismo, hay gran aceptación por la joyería ética (que no atente contra el medioambiente) y
cuya producción no afecte derechos fundamentales.
Señaló que aunque las exportaciones peruanas de joyería a Francia aún son incipientes, se
puede revertir esta situación por la demanda que este mercado presenta.
"Francia es considerado el tercer comprador de joyas más importante a nivel mundial,
después de Estados Unidos y el Reino Unido. En los últimos cuatro años el volumen de su
joyería importada desde países en vías de desarrollo, como Perú, subió en 20 por ciento",
detalló.
Al cierre del 2011, las exportaciones de joyería a Francia sumaron 35,000 dólares, sin
embargo, esta cifra podría ser superior considerando que hay joyería peruana que se
comercializa en el mercado francés pero ingresa por otros canales.
Explicó que una de las razones por las cuales la presencia de joyería peruana en el mercado
francés aún es baja es las condiciones que exige a todos sus proveedores de metales
preciosos.
"Los empresarios que quieran proveer de joyas de oro y plata a Francia tienen que estar
inscritos en la oficina de Garantía del Estado que controla la calidad del metal. Aplicar esta
obligación abrirá las puertas a este mercado", agregó.
Finalmente, recomendó a los empresarios del sector asistir a las ferias internacionales como
Bijorhca en París que se realiza dos veces al año, con el fin de darse a conocer no solo en el
mercado francés sino también en el mercado internacional.