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1810 Leopoldo Diaz Tetlerts LUISA IZTURIZ. MARQUES RODRIGUEZ DEL TORO. OTROS MIEMBROS: GUARDIAS REALES. SSAPITAN GENERAL ENMPARAN. MIEMBROS DEL CABILDO. PUEBLO. ESCENA PRIMERA En la escena, una sesion de la Sociedad Patridtica de Caracas, que se efecttia en Ia casona de campo de los sefiores Bolivar y Palacio. En el centro de la habitacién una gran mesa con papeles en desorden por la febril agitacion politica de los revolucionarios. A tos lados, largos bancos de madera donde toman asiento los miembros de la Sociedad. De las paredes cuelgan retratos de prominentes lideres de la Revolucion francesa; algunos, inspirados en los ideales de la Revolucion, llevan sobre sus cabezas gorros frigios de la Libertad. Dias antes del 19 de abril de 1810, la Sociedad Patriética, presidida por el vibrante orador Cotto Paul, tiene una tumultuosa sesion. Los revolucionarios, dominados por la emocién, permanecen parados en torno a la mesa, en el centro de la escena, que aparece cubierta con amplia carpeta roja al estilo de la época. Corro PauL.—jSefiores! Declaro abierta la sesién de la Sociedad Patristica de Caracas y concedo el derecho de palabra. VICENTE SaL1As.—Pido la palabra, compatriota Presidente. —Usied la tiene, compatriota. Corro Pau: VICENTE Sarias.—Propongo a la Asambiea que se que decida nuestra vacilante situacién politica. Corro Paut.—Apoyo calurosamente la proposicién del compatriota Salias, Porque hace tiempo que nos perdemos en vanas discusiones. Es preciso. compatriotas, que resolvamos de una vez por todas la suerte de la Patria en cadenas. Francisco Satias.—Estoy de acuerdo con los compafieros que me han Precedido en el uso de la palabra; pero hay que proceder sin pérdida de tiempo a organizar este golpe revolucionario, antes de que una orden del Capitén General Emparan acabe con nuestra Sociedad Patriética, Luisa Izruriz.—Pido a todos los compatriotas que en esta misma sesién se decida el dia en que se va a dar el golpe revolucionario que dé principio a nuestra lucha por la libertad. Compajicros, a pesar de-mis pocos afios y de mi condicién de mujer, estoy dispuesta a morir con gusto en 1a misi6n que en este sentido me sea encomendada por nuestra Sociedad Patristica de Caracas. Corro PauL.—Estén en consideracién de Salias e Izturiz. MIEMBROS DE LA Socrepap.—jAprobado! jAprobado! (Extienden las ma- nos en sefial de aprobacion.) {Muy bien! {Viva nuestra Libertad! iViva la Patria! tome una medida la Asamblea las proposiciones — 306 — Francisco Sattas.—Pido a la Asamblea que se me nombre entre los miem- bros de la Comisién que ha de preparar al pueblo para dar con éxito este gran paso revolucionario. Creo que este grito de libertad debemos darlo el dia 19 de abril, aprovechando el momento en que el Capitén General Empardn asista a los oficios religiosos del Jueves Santo. Ropricurz pet Toro.—Id con cuidado, compatriotas, pues me consta que el Gobierno espafiol sigue muy de cerca nuesiras actividades politicas y, ademas, dispone de una Guardia Real, fiel y bien armada. Papre MapariaGa.—La Guardia Real puede estar bien armada, compatriota Rodriguez, pero nuestro pueblo esté dispuesto a todo por conseguir su libertad. (Aplausos y vivas a Madariaga.) MIEmBROs DE LA Socrepap.—j{Bravo! iBravo! {Muy bien! jViva la Revyo- lucién! MapariaGa.—(Continia.) Compatriotas, que se me designe para tomar * parte en la Comisién del 19 de abril; prometo y juro por Dios que haré todo lo posible porque la Guardia Real se pase al pueblo al dar nuestro grito de libertad. Dadme-consignas que cumplir, compatriotas, y daré gustoso mi humilde vida" por la vida gloriosa de Venezuela. MIEMBROS DE LA Sociepap.—jViva el Padre Madariaga! {Viva nuestra Libertad! jVivaa! Corro Paut.—Someto a la consideracién de la Asamblea el nombramiento de una Comisién agitadora, integrada por los hermanos Salias y el Padre Madariaga. La AsamBLea.—jMuy bien! iAprobado! jAprobado! Viva la Revolucién! Corro Paut.—jCompatriotas! jDeclaro terminada la sesién de hoy, cada cual a cumplir con el deber que Je corresponde en esta cruzada patrié- tica! {Viva el 19 de abril! {Viva nuestra libertad! |Viva la revolucién! La ASAMBLEA.— (Grandes aplausos.) iMuy bien! [Viva la libertad! {Viva la Revolucién! (Con estos gritos emocionados finaliza la tumultuosa sesi6n que da comienzo glorioso a nuestra vida de ctudadanos libres) ESCENA SEGUNDA Aparece el frente de la Santa Iglesia Catedral de Caracas. Es dia Jueves Santo; el Capitin General Eimparén y su comitiva se preparan para asistir a los oficios religiosos propios del dia. La Guardia Real le rinde honores. — 307 — Guarpia Reat.— (Colocada enjrente de la entrada principal de la iglesia.) iAtencién! jAtencién! {Firmes! jPresentad armas al sefior Capitén General Empardn! (Confundidos entre el pueblo se encuentran los hermanos Salias y el Padre Madariaga, comisionados de la Sociedad Patriética que instan al pueblo a la mds abierta rebeldia. Al tratar. de entrar al Templo el Capitin General don Vicente de Empardn, los hermanos Salias se acercan a él; Francisco lo agarra por las solapas del traje, le quita el bastén de mando y le dice:) FRaNcisco Satias.—iCapitén Empardn! Le pido, en nombre del pueblo, que regrese al Cabildo. Esta en juego la salvacién publica; urge tratar importantes cuestiones de Espafia, (En este momento, la Guardia Real, instigada por el Padre Madariaga, se pasa al pueblo a los gritos de jMuera Empardn! ;Abajo el Rey! iViva la Libertad!) Caprrdn EMPARAN.—jGuardia! {Cumplid con vuestro deber! Guarpia Reat.—jAbajo Emparén! jViva la Libertad! jNos pasamos al pueblo! Caprtén EMParaN.—iTraicion! jTraicién! jMe han traicionado! {Sefiores, vamos al Cabildo! ESCENA TERCERA Luego se dirigen todos a la Sala Capitular 0 Cabildo, que sesiona Gpresuradamente, tomando en cuenta las dlgidas circunstancias del momento revolucionario. En la escena, amplia mesa de centro con carpeta roja por encima. aparecen sentados el Presidente y el Secretario; mientras los deméds miembros y revolucionarios permanecen en pie. PRESIDENTE DEL CABILDO.—;Sefiores! iSe abre la sesién del Cabildo para tratar importantes cuestiones y para recibir al sefior Capitan General don Vicente de Emparan! CapritAN EMPARAN.—jSefiores del Cabildo! Tomando en cuenta las noticias de Jos diltimos acontecimientos ocurridos en Espaiia por la invasién de las tropas francesas de Bonaparte, os he reunido para proponeros que nombréis una Junta de Gobierno que reconozea como soberano y sefior de las Provincias de Venezuela a nuestro sefior el rey Fer- nando VII. Uno pet CaniLpe.—iSi! jSi! Y que se nombre para presidir esa Junta de Gobierno a nuestro Capitén General don: Vicente de Emparén. pe — 308 — (Bajo tos balcones de la Sala Capitular —al frente de la escena, antes del auditorio— el pueblo de Caracas se aglomera, silencioso, en espera de los acontecimientos; y se acerca para oir mejor lo que sucede entre gobernantes y revolucionarios.) Pursio.—(Apenas rumorando.) {Magnifico! Algo pasa. . . se oyen discusio- nes... ZQué seré? Hay que estar atentos a la sefial del Padre Mada- riaga. {Cuidado, muchachos! {Mucha prudencia! jCéllense! No se oye nada. jHablen bajito! Esta injusticia y esclavitud debe acabar jSilencio! iEstemos atentos! Caprtkn Emparan.—iSefiores! Antes de que hagéis el nombramiento de esta Junta, permitidme consultar la opinién del pueblo. PaprE MADARIAGA.—iSefiores! Yo también me pronuncio porque se con- sulte la opinién autorizada del pueblo! PRESENTE DEL CaBiLpo.—zAprobéis la proposicién del sefior Capitén General con la adicién del Padre Madariaga? EL Capitpo.—iSi! {S{! tAprobada! (Sefal de costumbre para aprobar.) (Se asoma Empardn al balcén precedido de miembros del Cabildo y revolucionarios. Se dirige al pueblo y le dice:) CapitsN Emparan.—(Al pueblo.) iPueblo! jPueblo! gMe queréis como yuestro Capitin General y Gobernador? (Hay un interminable silencio en la que la obra de libertad parece perdida... El Padre Madariaga, de espaldas a Empardn, hace sefales negatiyas al pueblo, y un NO, rotundo, decisive y varonil sale, emo- cionado, de todos los pechos.) Pursio.—jNo! {No! {No lo queremos! {No lo queremos! jQue se vaya a Espafia! jAbajo Empardén! jViva la Libertad! Caprrén EMPARAN.—iPues yo tampoco quiero Mando! (Seguidamente el Cabildo, instado por los miembros de la Sociedad Patriética, levanta un acta contentiva de la irrevocable renuncia que hace el Capitén General Empardn de su cargo y hace constar en ella que, bajo principios libres, la Junta revolucionaria reconoce técitamente ala Junta de Gobierno de Su Majestad el rey Fernando VII.) Papre MAparIAGA.—iSefiores! {Propongo, en nombre y representacién del pueblo soberano, que se redacte jnmediatamente un acta para hacer constar la renuncia irrevocable del sefior Capitin General Vicente de Empardn! PRESIDENTE DEL CaBILDo.—En consideracién a la proposicién de Madariaga. Casrpo.—iSi! iS{! jAprobada! jAprobada! (Hay un pequefio receso en escena, mientras los:miembros del Cabildo — 309 — se acercan a la Secretaria para redactar el acta. De seguidas, el Secre- tario aparece leyéndola.) SEcRETARIO.—(Leyendo el acta.) “A los diecinueve dias del mes de abril de mil ochocientos diez, reunidos en la Sala Capitular, donde habitual- mente sesiona el Honorable Ayuntamiento de la ciudad de Caracas, con asistencia del sefior Capitan General de las Provincias de Venezuela, don Vicente de Empardn, nosotros, los miembros del Cabildo, por voluntad de Dios, nuestro Sefior, y del muy dignisimo rey don Fer- nando VH, a quien Dios guarde. muchos afios. Vista por el Cuerpo la relacién de los tiltimos acontecimientos ocurridos en Espafia por la invasién de las tropas francesas dé Bonaparte, presentada a conside- racién de esta Asamblea por el sefior Capitin General Empardn, hemos resuelto, con el sefior Gobernador, consultar la opinién del pueblo para la creacién de una Junta de Gobierno reconocedora de los derechos al Trono de las Espafias que tiene legitimamente nuestro sefior don Fernando VII. Preguntado el pueblo por el seifior Capitan General asomado a los balcones de la Sala Capitular si queria la constitucién de la Junta y al sefior Capitén, como Gobernador, con- test6: “jNo lo queremos, no lo queremos!”. Contestando, a su vez, el Capitén General Empardn: ‘Pues yo tampoco quiero mando”. Palabras que toma el Honorable Cabildo como una renuncia tacita ¢ irrevocable de su cargo de Capitan General y Gobernador de las Provincias de Venezuela. Asf lo suscribimos hoy todos aqui reunidos. Haciendo cons- tar, ademds, que reconocemos los derechos legitimos que tiene Su Majestad el rey don Fernando VII al Trono de las Espafias. Es justicia en nombre de Dios a los diecinueve dfas del mes de abril de mil ochocientos diez.” Ex Cazitpo.—jMuy bien! jAprobada! jAprobada! (Cae el telén lentamente.) jSefores!: Asi comenzé la era de la libertad de la patria. Al ae mpardn el poder que ejercia en nombre de Ja corona de Espah®, Venezuela comenz6 a regi sus propios destinos, aunque fue un ao mds tarde cuando declard su Independencia.