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Las teorías de la personalidad

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UNIDAD 10: LAS TEORIAS DE LA PERSONALIDAD

1. ¿Qué es la personalidad? Origen etimológico: prósopon (máscara) y persona (imagen, papel, prestigio, dignidad). Conjunción de temperamento (herencia biológica) y carácter (características adquiridas) 2. Teorías de la personalidad. Modelos que relacionan los datos empíricos y permiten comprender sus interrelaciones. Psicodinámicas (Freud), rasgos (Eysenck), humanistas (Rogers), conductuales (Rotter) 3. El psicoanálisis de Freud. S.Freud: terapia de asociación libre, con importancia de la infancia y del impulso sexual. Niveles: consciente (principio realidad), preconsciente e inconsciente (principio placer). Estructura: Ello (principio placer), Yo (mecanismos defensa), Superyó (normas sociales). Pulsiones: Eros (pulsión de vida, sexualidad), Thanatos (pulsión de muerte, agresividad) Principios: placer (deseos) y realidad (regula deseos conforme a la cultura y a la moral). Mecanismos de defensa: métodos que usamos con el fin de evitar la angustia o ansiedad. (represión, regresión, fijación, desplazamiento, proyección, formación reactiva, fantasía) 4. Teoría de la identidad personal. E.Erikson: el Yo da coherencia a las experiencias tanto conscientes como inconscientes. (es la capacidad organizadora que surge del contexto genético, socio cultural e histórico) Ocho etapas psicosociales (cada nivel sucesivo): la personalidad se vuelve más compleja 5. Teoría de los rasgos y los tipos. Rasgo: forma específica de conducta, disposición estable a comportase de un modo. Tipo: conjunto de rasgos estables, conjunto de individuos con rasgos comunes H.J.Eysenck: la estructura de la personalidad está jerarquiczada y admite cuatro niveles (respuestas específicas, respuestas habituales,rasgos primarios, rasgos de segundo orden) Dimensiones: introversión-extraversión. estabilidad emocional, psicoticismo. Factores: extraversión, amabilidad, responsabilidad, estabilidad, apertura a experiencia. 6. Teoría humanista de Rogers. Carl Rogers la conducta humana busca satisfacer las necesidades con forme las percibe. (condicionada por su constitución biológica, las fuerzas sociales y la experiencia pasada) El concepto de quién soy (si mismo) emerge de interacción del organismo y el ambiente (sí mismo real (autoconcepto), diferente del sí mismo ideal, aquello que nos gustaría ser) Terapia centrada en el cliente: tres aptitudes empatía, autenticidad, aceptación del cliente 7. Teoría del aprendizaje social. J.Rotter y A.Bandura consideran que el individuo y el ambiente se influyen mutuamente (conducta propositiva, cada persona es un agente activo, capaz de conocerse a sí mismo) valorar los refuerzos que recibe) regular su conducta (anticipar consecuencias de sus Conceptos: potencial conductual, valor del refuerzo, expectativas, situación psicológica. 8. Trastornos de la personalidad. Th.Millon y R.Davis: personalidad es un conjunto de pautas de afrontamiento aprendidas (conducta observable, interpersonal, defensa, autoimagen, representación objetal, ánimo) Antisocial, narcisista, dependiente, histriónico, pasivo, obsesivo, esquizoide, paranoide...

PSICOLOGIA 1º BACHILLERATO
¿QUE ES LA PERSONALIDAD? La psicología de la personalidad intenta describir, clasificar y explicar los elementos constantes del funcionamiento psicológico humano, y así, poder saber a qué atenernos respecto a las acciones de otras personas. El término personalidad procede del vocablo latino persona, que deriva del griego prósopon, cuyo significado es máscara, la que utilizaban los actores en el teatro clásico. El término persona sugiere una pretensión de apariencia, de aspiración de poseer unos rasgos distintos de los que caracterizan realmente a la persona que hay tras la máscara. En Roma, en el siglo I, Cicerón utilizó el término persona con cuatro sentidos diferentes La imagen que ofrecemos ante los demás (no como uno es en realidad) El papel que el comediante tiene en la obra (y que nosotros representamos en la vida) La interacción de las cualidades (psicológicas) del individuo orientadas a la acción Como sinónimo de prestigio y dignidad (acepción que predomina en la actualidad) En ocasiones, la personalidad se confunde con dos términos relacionados con ella: El temperamento es nuestra herencia biológica, representa la influencia de la naturaleza física codificada y, por tanto, es difícil de cambiar o modificar. El carácter se refiere a las características adquiridas durante nuestro crecimiento y supone cierto grado de conformidad con las normas sociales. La personalidad es la conjunción del temperamento y el carácter en una única estructura; puede describirse como el patrón complejo de características psicológicas que expresamos en todas nuestras acciones. Gordon Allport define la personalidad como la organización dinámica, dentro del individuo, de aquellos sistemas psicofísicos que determinan su conducta y su pensamiento característicos. Así, llamamos personalidad al conjunto de cualidades y defectos que nos hacen únicos. ¿Qué características podemos atribuir a la personalidad? No tiene una existencia real, se infiere a partir de la conducta de los individuos: es un constructo psicológico que permite ordenar la experiencia, predecir comportamientos Es la forma habitual de comportamiento de la persona: comprende tanto la conducta manifiesta como su experiencia privada, y no la suma de las conductas aisladas. Se produce por interacción de la herencia genética y el ambiente del individuo, por el aprendizaje social y las experiencias personales. Se desarrolla y cambia a lo largo de la vida: determinados `periodos de la vida, en que se producen transformaciones biológicas y psicológicas, son sensibles a cambios. Es individual y social; somos únicos e irrepetibles, pero como actores en el escenario del mundo, debemos alcanzar el equilibrio entre lo que nos une y nos diferencia. La autonomía personal es la capacidad del individuo de afrontar su propia existencia: cada cual debe cuidar sus ideas, conocer sus sentimientos, y establecer sus valores.

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TEORIAS DE LA PERSONALIDAD Una teoría es un conjunto de hipótesis, postulados y modelos que relacionan los datos empíricos de un sistema y permiten comprender sus interrelaciones y hacer predicciones. Las teorías de la personalidad se diferencian porque parten de supuestos filosóficos diferentes y explican, desde metodologías distintas, el origen, la evolución y los cambios de la personalidad. Según C.A.Pervin, las investigaciones sobre personalidad intentan responder a tres cuestiones fundamentales: Qué características definen a las personas y cómo se organizan. ¿Manifiestan costumbres coherentes y consistentes o varían según las situaciones? Cómo interactúan los factores genéticos y ambientales Por qué cada persona se comporta de forma diferente en una situación. ¿Cómo se explican los cambios de conducta y las causas de la conducta anómala? Entre las múltiples teorías sobre la personalidad, aquí presentaremos las cuatro perspectivas que consideramos más influyentes: La teorías psicodinámicas (Sigmund Freud) dan gran importancia al inconsciente y se centran en el funcionamiento de la personalidad, en especial los conflictos internos Las teorías de los rasgos (Hans J.Eysenck) tratan de identificar qué rasgos forman la personalidad y cómo se relacionan con el comportamiento real. Las teorías humanistas (Carl Rogers) ponen el énfasis en la experiencia subjetiva privada y en el crecimiento personal (la autorrealización según Abraham Maslow). Las teorías conductuales (Julien Rotter) resaltan el ambiente externo y los efectos del condicionamiento y el aprendizaje sobre la personalidad.

EL PSICOANALISIS DE FREUD Sigmund Freud (1856-1939), natural de Freiberg, tras doctorarse en medicina en Viena en 1980, viaja Paris para trabajar a las órdenes del neurólogo francés Jean Charcot, que utiliza la hipnosis en el tratamiento de la histeria; con él aprenderá que algunas alteraciones somáticas son producidas por influencias psíquicas. Finalmente abandonará la hipnosis y desarrollará el psicoanálisis. Durante la terapia, observó la influencia de las experiencias infantiles en la vida adulta, la importancia del desarrollo psicosocial y la relevancia de los sueños y enfatizó que muchos actos de vitales no son conscientes. En 1902 creó la Primera Sociedad Psicoanalítica, de la que surgieron numerosas derivaciones como las representadas por Carl Jung, Erik Erikson o Jacques Lacán). Tras la llegada de Hitler al poder (1933) sus obras fueron quemadas. Debido a su origen judío, tuvo que huir en 1938 a Londres donde falleció con 83 años. De sus innumerables obras destacaremos aquí Introducción al psicoanálisis, La interpretación de los sueños, Psicopatología de la vida cotidiana y Tres ensayos sobre la teoría sexual. Los postulados básicos del psicoanálisis sobre la personalidad son: La personalidad es como un iceberg, con una pequeña porción visible por encima de la superficie. La parte que sobresale es el consciente y la sumergida el inconsciente, que es dinámico y ejerce presiones e influencia sobre lo que la persona piensa y hace. La personalidad es fruto de la interacción de fuerzas y mecanismos intrapsíquicos y en su organización y desarrollo juega un papel importante el impulso sexual (libido). Los elementos estructurales de la personalidad son el Ello, el Yo y el Superyó. La infancia es un periodo muy significativo en el desarrollo de la personalidad. Freud estableció varias etapas en el desarrollo psicosexual o libidinal: oral, anal, fálica y genital, en las que las diferentes zonas erógenas son la fuente del placer. La terapia se basa en la asociación libre, que supone dejar que el paciente exprese lo primero que acuda a su mente y así recuperar y liberarse de recuerdos y experiencias dolorosas originadas en la infancia: exponiendo el drama de mi vida aceptamos el yo. En sus investigaciones durante la terapia, Freud advirtió que muchos pacientes ignoran las causas de sus traumas y que algunos fenómenos mentales permanecen ocultos para su protagonista. A partir de aquí, estableció distintos niveles de conciencia: El nivel consciente está formado por percepciones, pensamientos y recuerdos de los que somos conscientes en todo momento. Se rige por el principio de realidad. El preconsciente está constituido por pensamientos, recuerdos y aprendizajes no conscientes, a los que podemos acceder con facilidad. El inconsciente está compuesto de experiencias desagradables y peligrosas que han sido reprimidas, rara vez acceden a la conciencia y cuando lo hacen es de forma encubierta o simbólica. Es dinámico y se rige por el principio del placer. Freud situó entre el preconsciente y el inconsciente la censura, que reprime los deseos e impulsos agresivos y sexuales. La censura sólo se relaja durante el sueño, cuando los deseos reprimidos se expresan de forma simbólica (por lo que hay que interpretarlos).

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LA ESTRUCTURA DE LA PERSONALIDAD SEGÚN FREUD Freud consideró que la personalidad humana está integrada por tres instancias psíquicas conflictivas entre sí y que determinan toda la vida psicológica del individuo: El Ello es la parte más primitiva de la mente humana y consiste en la energía psíquica que trata de satisfacer los impulsos inconscientes de supervivencia, reproducción y agresión, que requieren una satisfacción inmediata. Mecanismo mental inconsciente e irracional que desconoce todo valor y norma y se rige por el principio de placer. Cuando sus objetivos son reprimidos o inalcanzables en la realidad, al Ello le queda la realización onírica o sintomática. El Yo es la instancia racional y realista de la personalidad que surge a partir del Ello y está formada por elementos conscientes (como la percepción o procesos intelectuales) e inconscientes (mecanismos de defensa). Su función es la conservación del individuo y le permite adaptarse a las normas sociales del mundo externo, opuestas a las demandas pulsionales del Ello. El Superyó surge del yo en un proceso de interiorización de las normas sociales y culturales. La necesidad de afecto y reconocimiento y el miedo al castigo obligan al niño a aceptar las normas paternas y las normas sociales que éste encarna, en contra de sus íntimos deseos. Estas normas interiorizadas y asimiladas forman la conciencia moral: su objetivo es presionar al Yo y señalar como debería comportarse, suscitando sentimientos de culpa si no cumple sus exigencias y, por otra parte, inhibiendo las pulsiones agresivas y sexuales del Ello. Tradicionalmente, se creía que el ser humano se comportaba de forma racional, movido por deseos y creencias que se proponía de forma consciente y reflexiva. Freud acabó con esta errónea convicción y estableció que nuestros pensamientos, reacciones y decisiones están determinadas por las pulsiones o impulsos inconscientes. Al principio Freud suponía dos pulsiones: autorrealización del Yo y sexualidad. Luego las modificó: Eros o pulsiones de vida: determinan aquellos comportamientos que tienden a unir lo que está disperso y armonizar aquello que es diferente. Impulsos de amor y sexuales que inducen a los humanos a buscar la compañía y el reconocimiento de los demás. Thanatos o pulsiones de muerte: determinan los comportamientos que tienden a separar y disgregar lo que está unido. Impulsos de agresividad y destrucción que enfrentan a los humanos contra sí mismos y contra los demás. Estas pulsiones se rigen por dos principios: El principio de placer es la tendencia humana a conseguir el placer y evitar el dolor. Toda actividad psíquica persigue reducir tensiones y evitar cualquier sufrimiento. El principio de realidad indica que el Yo, que trata de adaptarse al ambiente, regula los deseos en función de la cultura y renuncia al placer inmediato a favor de un placer futuro. El orden social se desarrolla a partir de las restricciones impuestas a las dos fuerzas rectoras: el sexo y la destrucción (Freud define en El malestar de la cultura).

Los mecanismos de defensa son métodos o técnicas que utilizamos todas las personas con el fin de evitar la angustia o ansiedad que nos producen las frustraciones y los conflictos de nuestro psiquismo. Se utiliza habitualmente como sinónimo de represión. Son dispositivos del Yo que se utilizan para evitar la influencia de las pulsiones. Por regla general, son inconscientes (aunque no todos los autores están de acuerdo). Arrojan fuera de la conciencia algún aspecto de la realidad (sea física o psicológica). Su objetivo es evitar la angustia (ya sea real, irracional o sentida como culpabilidad). Son usados por todas las personas, no sólo por aquellos con trastornos psíquicos. Freud y su hija Ana dieron nombre a la mayor parte de los mecanismos de defensa: Represión: apartar de la conciencia todo contenido doloroso e inaceptable. Regresión: retorno a épocas anteriores del desarrollo psíquico que son satisfactorias. Fijación: anclarse en una etapa del desarrollo que impide una maduración adecuada. Desplazamiento o sublimación: desvía sentimientos perturbadores hacia otro objeto Proyección: proyectar en los demás sentimientos, deseos inaceptables en uno mismo Formación reactiva: realizar conductas totalmente contrarias al propio deseo. Racionalización: autoconvencimiento, intentar justificar sentimientos inaceptables. Identificación: imitar la conducta de una persona dotada con características ideales. Fantasía: realizar mentalmente lo que uno es incapaz de llevar a cabo en la vida real. Compensación: intentar sobresalir en aspectos diferentes al que genera la frustración

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TEORIA DE LA IDENTIDAD PERSONAL Erik Erikson (1902-1994) nació cerca de Francfort, estudió en Viena y en 1933 emigró a Boston donde sus investigaciones sobre la identidad personal tuvieron gran aceptación Erikson transformó las bases del desarrollo propuestas por Freud. Primero afirmó que el desarrollo no se detiene hacia los 20 años, sino que dura desde la infancia hasta la vejez. En cada etapa de la vida el individuo se enfrenta a una tarea, y el resultado es un logro o un fracaso. Segundo, a diferencia de Freud, cuyas etapas psicosexuales se concentraron en su carácter biológico, Erikson defendió que las tareas de la vida se desarrollan en un marco social y son favorecidas o dificultadas por éste. Para Erikson, el Yo es la parte de la mente que da coherencia a las experiencias tanto conscientes como inconscientes. Es una fuerza vital o capacidad organizadora que surge del contexto genético, socio cultural e histórico de cada individuo. El desarrollo del Yo, con su capacidad adaptativa, su poder para enfrentar la tensión emocional, o para resolver el conflicto vital, recuperarse y contribuir a la formación de la identidad, se origina en ocho etapas que no ocurren dentro de un marco cronológico estricto. Cada etapa psicosocial de la vida incluye su propia crisis vital, un periodo crucial en el que el individuo realiza un giro decisivo en un sentido o en otro. Además proporciona nuevas oportunidades para que se desarrollen fuerzas del Yo o virtudes básicas. En cada nivel sucesivo, la personalidad se vuelve más compleja:

TEORIA DE LOS RASGOS Y LOS TIPOS Cuando describimos a otras personas lo hacemos en términos de rasgos de personalidad. Un rasgo representa una forma específica de comportamiento, implica una disposición estable a comportase de modo semejante en diversas circunstancias, lo que nos permite hacer predicciones de nuestra conducta y la de los demás. Un conjunto de rasgos estables da lugar a un tipo, que se refiere a un conjunto de individuos con rasgos comunes, y son modelos de comportamiento, aunque no existen en la realidad. El primer esfuerzo por elaborar una tipología: el médico griego Hipócrates (460-377 a.C). Hans J.Eysenck nació en Berlín en 1916 y su odio a los nazis le lleva a abandonar Alemania para estudiar psicología en Londres, donde será uno de los fundadores de la terapia de conducta. De sus libros destaca Fundamentos biológicos de la personalidad Eysenck trata de sintetizar la psicometría (análisis factorial), la fisiología experimental de Pavlov (excitación e inhibición cortical), el aprendizaje con el propósito de entender la personalidad. La estructura de la personalidad es jerárquica y admite cuatro niveles: Respuestas específicas: actos o cogniciones no sistemáticos (vg: llamar por teléfono) Respuestas habituales: conductas repetibles en situaciones similares (vg: ir de fiesta) Rasgos primarios: son las correlaciones de respuestas habituales (vg: impulsividad) Rasgos o factores de segundo orden:tipos, dimensiones generales de la personalidad (vg: la extraversión implica tener sociabilidad, impulsividad, vitalidad, excitabilidad). Erikson dividió la personalidad en dos dimensiones: introversión-extraversión y neuroticismo.estabilidad emocional, que dan lugar a cuatro tipos, de los cuales dos tienen carácter patológico: inestables introvertidos (ansiosos y obsesivos) e inestables extravertidos (histéricos y psicópatas). Más tarde, identificó otro factor, el psicoticismo, caracterizado por la pérdida o distorsión de la realidad y el conflicto fantasía-realidad. Introversión vs extraversión: refleja el grado en que una persona es sociable y participativa en su relación con los demás. Estabilidad emocional vs inestabilidad: se refiere a la adaptación del individuo a su ambiente y a la estabilidad emocional que expresa en el transcurso del tiempo. Según los extremos, vamos de personas tranquilas a ansiosos, con mal humor (neoróticos). Psicoticismo: corresponde a un individuo solitario e inseguro, despreocupado de los demás, que puede llegar a ser insensible e inhumano. El sujeto con puntuaciones altas puede tener desórdenes del pensamiento, emocionales o de conducta, incluso delirios. R.L.Goldgerg y MacRae han propuesto cinco grandes factores de personalidad: Extraversión: va de sociable, divertido y afectivo... a retraído, silencioso y cauteloso. Amabilidad: va de bondad, confianza y cooperación... a irritable, suspicaz, testarudo. Responsabilidad: buena organización y autodisciplina... a desorden y negligencia... Estabilidad emocional: serenidad, tranquilidad... a nerviosismo, ansiedad, excitación Apertura a la experiencia: imaginativo, sensible e intelectual... a prosaico y simple.

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TEORIA HUMANISTA DE ROGERS Carl Rogers (1902-1987) nació en Chicago, fue profesor en la Universidad de La Jolla y desarrolló una psicología cuyo objetivo básico no es prevenir la conducta humana, sino comprender y mejorar la personalidad. Para Rogers, la conducta humana es el intento de un organismo de alcanzar un objetivo: satisfacer las necesidades conforme las percibe. Esta definición difiere de la teoría del aprendizaje, que considera la conducta como una respuesta a los estímulos, y del psicoanálisis, que enfatiza la determinación inconsciente de la conducta. La conducta es la respuesta a la percepción de las propias necesidades. Rogers reconoció que la conducta de la persona está condicionada por su constitución biológica, las fuerzas sociales y la experiencia pasada, pero además defendió la libertad experimental: yo soy el único responsable de mis propias acciones y sus consecuencias. La estructura del Yo, o el concepto de quién soy, emerge de la interacción del organismo y el ambiente de forma gradual. La tarea fundamental es la autorrealización del yo, y si no se desvía por los acontecimientos del desarrollo, puede conseguir ser una persona reflexiva, abierta a nuevas experiencias, respetuosa consigo misma y tolerante con los demás. La persona desadaptada será cerrada, rígida y autodespreciativa. El concepto de sí mismo es fundamental en la teoría de Carl Rogers. Consiste en la configuración organizada de percepciones conscientes, valores e ideales que conforman la imagen personal. La función del sí mismo es simbolizar la experiencia y tomar conciencia de la realidad. El sí mismo real (o autoconcepto), como somos en realidad, es diferente del sí mismo ideal, aquello que nos gustaría ser. Rogers consideró que la diferencia entre persona sana y la desadaptada se debe a la congruencia o incongruencia entre el yo y la experiencia. Para corregir las distorsiones o incongruencias personales, desarrolló la psicoterapia no directiva o terapia centrada en el cliente. Las tres aptitudes básicas de un terapeuta son la empatía, la autenticidad y la aceptación del cliente.

LA TEORIA DEL APRENDIZAJE SOCIAL El conductismo clásico afirma que la conducta es específica de la situación y varía en el transcurso del tiempo cuando cambian las circunstancias; por este motivo, no valora los rasgos de la personalidad. Los teóricos del aprendizaje social, como Jullian Rotter y Albert Bandura, consideran que el individuo y el ambiente se influyen mutuamente, en incluyen las cogniciones en el análisis de la conducta, porque piensan que las personas planifican sus actividades, tienen expectativas e interpretan las situaciones. La conducta es propositiva, cada persona es un agente activo, capaz de conocerse a sí mismo (valorar los refuerzos que recibe) regular su conducta (anticipar consecuencias de sus actos) y afrontar los problemas de la vida cotidiana. Las situaciones sociales se diferencian por su poder para producir determinadas conductas. No existen muchas diferencias en la conducta de la gente cuando se encuentra en una iglesia, pero cuando acuden a una fiesta es distinto. Las variaciones personales tienen mayor impacto cuando las demandas situacionales son ambiguas. La obra de Julian Rotter supone un intento de integrar la teoría del aprendizaje (conductismo) y los factores cognitivos, porque es el significado subjetivo y la interpretación del ambiente lo que en realidad regula nuestras vidas. Rotter introduce en la psicología de la personalidad cuatro conceptos relevantes: el potencial conductual, el valor del refuerzo, las expectativas y la situación psicológica. El potencial conductual es la probabilidad de que una conducta específica suceda en una situación determinada. Para Rotter la conducta engloba distintas respuestas, ya se trate de movimientos, expresiones verbales o reacciones cognitivas y emocionales. El potencial conductual surge en función de la expectativa del refuerzo que seguirá a la conducta y del valor del refuerzo que tenga para el sujeto. Podemos predecir la conducta si multiplicamos la expectativa de la recompensa por su valor. El valor del refuerzo es la preferencia subjetiva que mostramos en ciertos refuerzos frente a otros. Si ayudamos a pintar la casa de nuestro vecino podemos conformarnos con su agradecimiento verbal o exigir una recompensa monetaria. La expectativa es la probabilidad de obtener un refuerzo realizando una conducta determinada. Se basan en la experiencia previa de cada sujeto y destacan dos tipos: Experiencia interna: creer que la obtención de metas depende de las propias acciones Experiencia externa: creer que los acontecimientos están fuera de nuestro control: si creemos que no hay conexión entre la conducta y la recompensa no nos esforzaremos (Rogers acuñó el término locus de control para diferenciar a las personas internas, que creen que el éxito o fracaso se debe a sus acciones, de las externas, que creen no tener control soble su destino). La situación psicológica depende de cómo cada persona percibe e interpreta la situación que vive. La importancia de la situación queda plasmada por la capacidad del individuo para adaptarse a los cambios ambientales, discriminar unas situaciones de otras y evaluar las consecuencias de sus actos.

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TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD En la vida cotidiana mucha gente explica la conducta de alguien que le desagrada llamándole loco, sádico, paranoico... Así lo excluyen del resto de nosotros, las personas normales, y con este estereotipo, la gente ya no necesita preocuparse de la conducta. Esta creencia nos hace olvidar la influencia de las presiones situacionales cuando surgen muchas conductas anómalas, que pueden lograr que personas normales se comporten de forma desadaptada. No es posible diferenciar de forma absolutamente objetiva entre la normalidad y la anormalidad. Theodore Millon y Roger Davis señalan tres criterios para diferenciar el funcionamiento de la persona con un trastorno de personalidad: Presenta una estabilidad frágil o una carencia de capacidad de adaptación, en condiciones de estrés; provoca situaciones críticas y percibe la realidad distorsionada. Es inflexible desde el punto de vista adaptativo, respecto al papel que desempeña, no sabe cuando tomar la iniciativa y modificar el entorno y cuando adaptarse al entorno. Los repertorios patológicos que dominan su vida se repiten como círculos viciosos, provocando nuevos problemas y perdiendo oportunidades de mejorar. ¿Qué características comunes podemos atribuir a las alteraciones de personalidad? Surgen en todas las culturas y grupos sociales. Son pautas de conducta limitadas y rígidas: impiden nuevos aprendizajes y conductas. Causan fragilidad emocional en situaciones estresantes. No son desórdenes homogéneos: muestran diferencias individuales respecto al grupo. Theodore Millon y Roger Davis consideran que la personalidad es un conjunto de pautas de afrontamiento aprendidas, formas complejas y estables de manejarse en el entorno. Estos psicólogos han clasificado once trastornos de personalidad de menor (narcisista) a mayor gravedad (esquizoide), con extensas descripciones y ejemplos de cada una de las alteraciones. La evaluación de la personalidad se efectúa atendiendo a estos ámbitos: Comportamiento observable: está formado por unidades discretas de conducta a partir de las que se expresan los rasgos. Comportamiento interpersonal: analiza cómo interactúa el individuo con los demás Estilo cognitivo: es la forma en que el individuo procesa la información recibida del entorno psicosocial (distorsiones cognitivas, formas de evaluación). Mecanismo de defensa: sirve para proteger la conciencia de los sentimientos de ansiedad. Rara vez son accesibles a la reflexión consciente. Autoimagen: es la manera en que el individuo se percibe a sí mismo y aunque todo el mundo tiene una idea de quién es, cada persona se diferencia de otras respecto a la claridad y precisión de su percepción. Representaciones objetales: las experiencias tempranas, compuestas por recuerdos, aptitudes y emociones, que dejan una huella en nuestra mente. Estados de ánimo-temperamento: todas las personas poseen un estado de ánimo predominante, impuesto por acontecimientos vitales o determinado por su biología.

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