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2. Criminología 2.1 Concepto "Esta ciencia sintética se propone, hoy como ayer, la disminución de la criminalidad, y en el terreno teórico que debe permitir llegar a este fin práctico, propone el estudio completo del criminal y del crimen, considerado este último no como una abstracción jurídica, sino como una acción humana, como un hecho natural y social. El método utilizado por la Criminología es el método de observación y de experimentación, empleado en el marco de una verdadera clínica social.” (Unesco, 1961) Aun que no existe un acuerdo formal sobre la definición, podemos recordar la definición de uno de los tratadistas mas importante. Rafael Garófalo conceptúa la Criminología como la "ciencia del delito", pero haciendo una diferencia entre delito sociológico o natural (al que llama también crimen) y el delito jurídico. Este último seria el que el legislador considera como tal y lo incluye en el Código Penal. El término Criminología es un término convencional; si se re- cuerda el derecho romano, observamos que los romanos distinguían entre delitos y crímenes; la diferencia es la siguiente: los crímenes eran perseguidos por el Estado, mientras que los delitos eran perseguidos por los particulares. En un principio los crímenes quedaban reducidos a unos cuantos: traición a la patria, parricidio, sacrilegio, estupro e incesto. Es decir, se identifica como crimen los delitos muy graves, y así es como la palabra crimen se va a aplicar generalmente a homicidio y aún más justamente al homicidio calificado. Es verdad que etimológicamente Criminología deriva del latín crimen-criminis, y del griego logos, tratado, y, considerando el concepto crimen como conducta antisocial, y no como "delito", "delito grave" o "delito de lesa majestad", la Criminología puede mantener su original denominación. La Criminología es una ciencia de aplicación práctica. Busca antes que nada el conocer las conductas antisociales y sus factores causa- les para evitarlos, para combatirlos, no se completa en la comprensión de las conductas antisociales mismas, sino que trata de prevenirlas, no busca la represión, sino la prevención. 2.2 Objeto y método Su objeto es, pues, muy claro el contenido del conjunto de normas integrantes del derecho penal. Pero si bien la elaboración dogmática es una actividad extensible a todas las ramas del árbol jurídico, “en el derecho penal tiene absoluta vigencia”, situación que no es de extrañar dados los rasgos de la disciplina penalista. Para Stanciu y Lavastigne, el objeto de la Criminología es "sencillamente el hombre", (Lavastigne & Stanciu, 1959) basándose en que "Los límites entre los hombres criminales y no criminales no son fijos, sino de gran movilidad. Una división de la humanidad en dos partes no tendría fundamento, en efecto, así como el criminal puede transformarse un día en héroe moral, así también, el más honesto y equilibrado de los hombres puede llegar a ser criminal". También tiene su método, que detecta una largar tradición derivada del sistema jurídico continental europeo, que proporciona la mayoría de los elementos para el análisis dogmático y que tiene unos ancestros de estirpe acrisolada: el derecho romano, la exegesis francesa y la jurisprudencia de conceptos alemana. Por consiguiente, que la actividad metodológica de los juspenalistas del sistema anglosajón sea sustancialmente diferente, ya que los principios sustentadores del mismo y sus funciones operativas son totalmente diversas de las que caracterizan a la dogmática jurídica-penal dimanante del sistema europeo continental. El método adopta tres formas: inventivo, ordenador o constructivo y explicativo.    Es inventivo, por que gracias a él se descubren nuevos hechos, nuevas relaciones entre las cosas Es ordenador o constructivo, cuando los supuestos fácticos (hechos) descubiertos son científicamente sistematizados. Es explicativo (expositivo), ya que, a través de él, se nos pone de manifiesto una ciencia lógicamente coordinada. (Piñero, 2006) 2.3 Biología criminal Para Jiménez de Asúa la biología criminal constituye la parte de la antropología en general, aunque el afamado tratadista entiende que realmente no es posible aislarla de la misma. En ese sentido, puede decirse que tiene por objeto el estudio del hombre delincuente y los factores biológicos de la criminalidad. Según esta concepción, es preciso estudiar al autor del delito y encontrar el origen de actividad delictuosa. Los antecedentes de la biología criminal son remotos; la propia expresión delincuente nato, criminal tipo, se atribuye a Ferri, pero en realidad éste utilizó por vez primera, en 1880, la citada expresión, aun cuando mucho antes, en 1844, el español Cubí y Soler empleó la expresión que se comenta y tuvo el indiscutible mérito de la paternidad de la doctrina; pero también conviene dejar sentado, por no faltar a la verdad, que su formulación moderna corresponde a Laombroso. (Asua, 1964) El campo de investigación de la biología criminal se extiende a la personalidad física del delincuente, su constitución orgánica, sus características somáticas, su anatomía, su fisiología, problemas de herencia, transmisión de tendencias y predisposición al delito, etc., en definitiva lo que se ha llamado atavismo, aun que esta expresión se rechaza actualmente como explicación de la causa del hombre delincuente. (Blarduni, 1951) La etimología de la palabra biología procede de bios-vida, y logos-logicidad, tratado. La biología criminal, tal como hoy día se concibe, es atribuida por un amplio sector de la doctrina al tratadita Lenz y su escuela, y se enfoca principalmente al estudio del fenómeno de la herencia (con la transmisión de enfermedades, tendencias y predisposiciones del homo delinquens, como especia del género del homo sapiens). (Vasconcelos, 1974) 2.4 Sociología criminal El objetivo de la sociología criminal es estudiar el delito en cuanto fenómeno social, especialmente los factores sociales de la delincuencia. Enrique Ferri, maestro italiano, es considerado el principal animador de la misma, aunque concede a ella una excesiva extensión, hasta la exageración de considerarla una ciencia general de la criminalidad que abarca todas las demás ciencias criminales, incluso el derecho penal, postura inadmisible que apenas ha encontrado eco fuera de la escuela positivista. (Ferri, 1929) Según Federico Puig Peña, la sociología criminal no debe tener mayor extensión que la que en verdad le corresponde, pues el derecho penal, como se sabe, se ocupa de los delitos y de las penas, determinando lo concerniente a unos y otras, en tanto que aquélla ha de investigar y deslindar las causas sociales de la delincuencia, pero siempre, sin excederse en su alcance, pues algunos pretenden que los factores antropológicos son también causa social del delito, exagerándose de tal forma su importancia que hay quien ha querido ver incluso en la vida intrauterina, las consecuencias de una organización social injusta, sin que ello suponga una minusvaloración de los factores sociológicos en la actividad criminal (raza, climatología, lugar de comisión, esto es, las condiciones naturales del mundo circundante). (Peña, 1965) Y el mexicano Porte Petit otorga a la sociología criminal categoría científica y señala que estudia los factores de índole social productores de la criminalidad. (Petit) 2.5 Criminología y derecho penal La criminología como disciplina examina y explica los hechos, en tanto que el derecho penal es una ciencia que elabora las normas jurídicas, asentadas, como las de todas las ramas del derecho, en la idea de justicia. Se trata de doctrinas autónomas, aunque de estrecha relación. (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) A pesar de la autonomía de ambas disciplinas, el derecho penal y la criminología mantienen una relación muy estrecha. Evidentemente, ambas coinciden en su punto de partida: el delito; pero su colaboración resalta, por que las investigaciones criminológicas proporcionan elementos de gran valor para la construcción de las normas jurídico-penales. En época actual, el derecho penal otorga cada vez mayor importancia a la personalidad del delincuente, para armonizar con ella la pena o medida imponible, determinando su clase y grado. Con todo, para realizar esta tarea, es necesario conocer las condiciones biológicas, psíquicas, sociales, etc., y saber como estas circunstancias personales inciden sobre la conducta del delincuente. (Calón E. C., 1975) 2.6 Las doctrina antropológicas y biológicas. 2.6.1 Lombroso. Las doctrinas constitucionalistas. Sin duda alguna, ha sido César Lombroso, el insigne sabio italiano, el auténtico líder de las doctrinas antropológicas y biológicas. La doctrina Lombroso, doctrina cuyo aspecto fundamental es la explicación de la criminalidad, es sintetizable en estas palabras: el criminal congénito o nato es un ser atávico, con fondo epiléptico, idéntico al loco moral. Aunque el factor biológico era para Lombroso el principal, admitió factores sociales, sobre todo para delincuentes ocasionales. Estos desdichados delincuentes natos congénitos constituyen el tipo criminal, según la doctrina lombrosiana señala el indicio de una tendencia innata o predisposición al delito. (Funes, 1921) Fuera del ámbito de la doctrina lombrosiana surge una nueva teoría, denominada por algunos nueva antropología criminal, enunciada por Mendes Correa, tratadista portugués. Para el no hay tipo criminal ni constitución criminal que supongan una predisposición al delito, pero admite la existencia de factores endógenos, congénitos, que influyen en una manifiesta tendencia a la delincuencia. (Correa, 1931) Las doctrinas constitucionalistas, en tanto que Lombroso se refiere a ciertos caracteres y anomalías del cuerpo humano, comprenden el de toda la persona en sus aspectos somáticos (corporales) y psíquicos. Su finalidad está situada en la investigación de los diversos tipos de personalidad, examinando las relaciones entre la constitución física y el tipo psicológico como mecanismo de conocimiento del delincuente y de la producción del delito. (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) Kretschmer es el fundador de los modernos estudios constitucionalistas y la teoría sobre la relación que existe entre la estructura corporal y el carácter. Al respecto, distingue tres modalidades de estructura corporal: a) EL leptosómico (asténico). Alto y delgado. b) EL atlético, recio y fuerte. c) El pícnico, gordo y adiposo. Los tres tipo son normales y se presentan tanto entre los hombres como entre las mujeres, aunque notoriamente menos acusado en éstas. En el campo patológico, los dos primeros tipos tienen una clara afinidad con la esquizofrénica y, dentro de la normalidad, con el temperamento esquizotimico (introvertido, misántropo, insociable y egoísta). En el aspecto psicopático, el tercer tipo se ubica en el cuadro maniaco-depresivo, en tanto que los normales están vinculados preponderantemente con el temperamento ciclotímico (afectivo, sociable y bondadoso). (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) Según Hurwitz, las investigaciones realizadas por algunos biólogos, entre otros Vierntein, von Rohden, Böbmer, Riedl y Schwab, ocupados en el tema, pueden sintetizarse del modo siguiente: los tipos esquizotímicos (leptosómico o asténico y atlético) tiene mayor tendencia criminal que los ciclotímicos (pícnico), su delincuencia se manifiesta más tempranamente, tienen mayor proporción a reincidencia y peor porvenir social, mientras que los pícnicos suelen constituir mayoría entre los delincuentes ocasionales. (Hurwitz, 1956) Entre las doctrinas constitucionalistas, también deben de señalarse las investigaciones de Di Tullió, cuya doctrina pretende la existencia en ciertos sujetos de lo que él llama “una constitución criminal”, que supone un estado de inferioridad biológica, manifestada por sus características morfológicas, funcionales y psicológica, que predisponen a aquéllos a realizar ciertos hechos delictivos. Dicha doctrina ha sido combatida como una resurrección de las ideas lombrosinas. 2.6.2 La doctrina endocrinológica. Estrechamente vinculada con los estudios constitucionalistas se encuentra la relación que existiría, según algunos biólogos, entre la función de las glándulas endocrinas y la constitución física y el temperamento humano. Los estudios e investigaciones realizadas demostrarían que un desajuste en el funcionamiento de las glándulas de secreción interna (tiroides, pituitaria, pineal, timo, sexuales, etc.) darían lugar a graves trastornos de carácter y de comportamiento y pueden ser la causa de determinados delitos. Así pues, la endocrinología (o, mejor dicho, las doctrinas endocrinológicas) pretende aclarar la afirmación lombrosiana de las correlaciones entre las anomalías morfológicas y las anomalías de carácter. (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) En la actualidad la endocrinología explica de mejor manera el mecanismo originador de muchas anomalías de los degenerados en relación con las personas consideradas normales, y también ha puesto en manifiesto la explicación genética de la estrecha conexión orgánica entre los caracteres somáticos y exteriorizaciones delictivas. 2.7 Factores personales de la criminalidad: Herencia, edad, sexo y raza. Se presenta un breve recuento de algunos factores personales de la criminalidad: 2.7.1 Herencia Desde hace tiempo se ha estudiado la influencia hereditaria por medio de investigaciones en familias de criminales entre cuyos miembros se ha comprobado durante largos años la existencia, en considerables proporciones, de criminales, prostitutas, mendigos, vagabundos, débiles mentales y otros tipos de personas conductas amorales y antisociables. (Carrara, 1936) Existe un amplio margen de opiniones, desde aquellos que consideran que la tendencia al delito es heredada, hasta otros que destacan el gran valor del influjo ambiental. Las tendencias, acreditadas por las investigaciones realizadas en los árboles genealógicos de familias con abundancia de criminales no autoriza a estimas el factor hereditario como fundamental en la producción de la criminalidad. Las influencias del ambiente familiar y social adversos son un factor de delincuencia de gran relevancia. (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) 2.7.2 Edad Otro importante factor personal en la edad que constituye no un factor simple fisiológico, en tanto que datos objeticos, aunque excesivamente fríos y despersonalizados, son indicadoras de que la criminalidad alcanza su cuota máxima en la juventud (desde los 18 o 19 años de edad hasta los 25). (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) 2.7.3 Sexo Otro factor importante, de gran significación criminológica, es el sexo. Evidentemente, la criminalidad femenina es muy inferior a la masculina y en todas partes la mujer delinque menos que el hombre; pero hay un dato preocupante: el índice de criminalidad femenina aumenta en aquellos países donde la mujer va igualándose al hombre en todos los aspectos de la actividad social. Hay cierta clase de delitos típicos de la mujer como el aborto y el infanticidio, y otros que son consecuencia de su debilidad física, como el empleo de medios que no requieren fuerza corporal. La delincuencia femenina no puede atribuirse a las características biológicas de l mujer, sino que la menor participación de ésta en el delito, en relación con el hombre, es debida principalmente a su situación social, a influencias del ambiente, en definitiva a que las jóvenes son vigiladas familiarmente, por lo menos con mayor cuidado que los jóvenes, y sus códigos sociales de conducta tienen un carácter mas estricto. (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) 2.7.4 Raza El ultimo factor a analizar es la raza. En principio, cabe sentar una afirmación: la raza, por si misma, no parece en absoluto una circunstancia determinante de la criminalidad, sino que hay un conjugarla con otros factores de muy diverso orden: sociales, políticos, económicos, etc. Solo de esta conjugación puede resultar una efectiva y adecuada valoración de la raza como determinante de la delincuencia. 2.8 Psicología criminal La Psicología Criminológica es, basándose en su etimología, el estudio del alma del sujeto criminal. Desde luego que el concepto de Psique (alma) lo utilizamos en sentido científico y no filosófico. La Psicología Criminológica ha rebasado en mucho el límite de la observación individual del sujeto antisocial, extendiéndose hacia estudios de la conducta criminal y de los factores psicológicos que influyen en la criminalidad, sean estos individuales o colectivos. Ferri reconocía cuatro ramas científicas para la observación psicológica de la personalidad, a saber; la Psicología Criminal, la Psicología Judicial, La Psicología Carcelaria y la Psicología Legal, diciendo que: "la primera estudia al delincuente en cuanto es autor del delito; la segunda estudia su comportamiento en cuanto es imputado de un delito; la tercera lo estudia mientras está condenado, expiando una pena carcelaria; y la cuarta, coordina las nociones psicológicas y psicopatológicas que ocurren por la aplicación de las normas penales vigentes sobre las condiciones del menor (discernimiento) , del enfermo mental, del sordomudo, del alcohólico, así como de las circunstancias agravantes (premeditación, brutalidad, maldad, etc.) o atenuantes (impulso de ira o de intenso dolor, flagrancia en adulterio, etc.) ". (Ferri, En la Prefazione de la Psicología Giudiziaria de Enrico Altavilla, 1955) Hilda Marchiori opina que "La Psicología trata de averiguar, de conocer qué es lo que induce a un sujeto a delinquir, qué significado tiene esa conducta para él, porqué la idea de castigo no lo atemoriza y le hace renunciar a sus conductas criminales. La tarea psicológica consiste en aclarar su significado en una perspectiva histórico-genética". (Marchiori, 1975) La Psicología Criminológica estudia, entre otros temas:      La teoría de la personalidad. El crimen como un proceso psicológico. Las emociones y pasiones criminógenas. Los temperamentos. La caracterología criminológica.    Las motivaciones psicológicas del crimen. El desarrollo de la personalidad. Los factores psicológicos de algunas conductas antisociales o parasociales: homicidio, robo, fraude, violación, vagabundez, suicidio, prostitución, etc. Finalmente, la Psicopatología Criminológica tiene como temática:             Diferencias entre normalidad y anormalidad. Fenómenos psicológicos, patológicos. Ilusión. Alucinación. Teoría de la neurosis. Amnesia. Frenastenia. Mecanismos de defensa. Clasificación de las neurosis. Las personalidades psicopáticas. Las perversiones sexuales. Etcétera. La Psicología Criminológica, en sentido amplio, reúne a la Psicología Judicial y a la Psicopatología, en cuanto estudia las aptitudes, los procesos mentales, la personalidad, la motivación (consciente o subconsciente) del criminal y de su crimen, llegando a abordar lo que pudiera llamarse Psicología Social Criminológica, en que se va de la psicología del individuo hacia la psicología de los grupos sociales o antisociales. 2.9 Factores sociales de la criminalidad Existen algunos factores sociales, que tienen acusada incidencia delincuencia. A continuación se analizan un par de ellos. en la 2.9.1 Ambiente familiar Sin duda, un mal ambiente familiar influye en la criminalidad; desde luego, no es causa única, pero coadyuva notoriamente a la misma. Por lo general, en los hogares en los que surgen delincuentes existen, con desgraciada frecuencia, ejemplos de conductas delictivas y por lo menos amorales, aunque no se trate de una regla generalizada atribuyendo los investigadores a esta circunstancia ambienta el carácter de condición muy peligrosa. Pueden agregarse a los efectos negativos mencionados la falta de armonía entre padre y madre o entre padre e hijos, los hogares rotos por la muerte, el abandono del hogar, la separación de hecho, el divorcio, etc. Incluso la defectuosa aplicación de la disciplina o la pobreza misma del hogar son factores integrantes de esa facilidad para el acceso a la delincuencia. (Piñero, 2006) 2.9.2 La formación educativa. También el tiempo de escolaridad supone un elemento de relevancia delincuencial. Los investigadores alemanes resaltan este comportamiento escolar defectuoso de los delincuentes. Las propias estadísticas, con el prudente margen de confiabilidad que cabe concederles, revelan un mayor número de delincuentes entre los analfabetos. (Exner, 1946) Son muchos criminalistas que estiman que las deficiencias escolares en el delincuente están determinadas por la situación económica y otras condiciones adversas de su hogar, considerando, en consecuencia, que esas condiciones son las autenticas causas. (Piñero, 2006) 2.10 Medicina legar y Psicología judicial La medicina legal consiste en la aplicación de los conocimientos médicos a los casos del procedimiento civil y criminal, que pueden ser esclarecidos por ella. Así Vicente Mario Palmiere dice que es la aplicación de las nociones medicas y biológicas a los menesteres de la justicia y a la evolución del derecho. (Palmieri) En la actualidad, a medicina legal tiene funciones de gran relevancia en la averiguación y esclarecimiento, para la posterior decisión judicial, de los llamados delitos de sangre y los de carácter sexual, como homicidio, infanticidio, estupro, violación, aborto, lesiones, etc.; en la indagación de gran parte de las infracciones penales; así como en el examen de huellas, rastros del autor, signos de muerte violenta, identificación del delincuente y de la victima. (Asua, 1964) En cuanto a la psicología judicial, baste con señalar que Antolisei la entiende como una rama de psicología que tiene por objeto la investigación de las manifestaciones psicológicas de las distintas personas que participan en la administración de la justicia penal. (Antolisei, 1955) También se puede decir que es la disciplina que estudia el comportamiento de varias personas que participan en el proceso penal. (Ranieri, 1945) 2.10.1 La estadística criminal La estadística criminal da a conocer las relaciones de causalidad existentes entre determinadas condiciones personales, ciertos fenómenos físicos y sociales de la criminalidad, pone de relieve sus causas y muestra su aumento o disminución, así como sus formas de aparición. (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) El procedimiento estadístico puede dividirse entres fases: inventario, análisis y deducción. a) Inventario: Consiste en la acumulación de datos, con arreglo a un sistema para lograr su clasificación, teniendo como base un tópico predeterminado. b) Análisis: Estas dirigida a obtener consecuencias de los datos inventariados, por medio de un estudio completo de los mismo. c) Deducción: Constituye la síntesis del procedimiento estadístico y proporciona datos concretos y ordenados sobre una serie de cuestiones, señaladas de antemano y originadas de la investigación. (Calón, Derecho penal, parte general, 1975) Bibliografía Calón, E. 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