Está en la página 1de 1

La historia entre susurros

Ellos lo saben, todos lo sabemos. Ellos saben que sabemos. Y todos saben como terminar. Aqu hay
droga, sabemos quin la vende. Aqu hay armamento de guerra, no quiero saber de dnde viene. Aqu
hay carabineros que entregan la droga, no quera saber tanto. Esos petardos anuncian la nueva
mercanca, y entre susurros sabemos que vendrn balazos, vienen a celebrar o a desquitarse. Aqu no
hay portonazos, la gente buena no tiene tan buenos autos. Aqu no hay portonazos, lstima, es el delito
de moda en las noticias. Aqu no nos miran mucho. Hay lugares peores que pueden mostrar en los
reportajes, nuestras muertes y balaceras no son tan importantes. Algn da esta historia querr gritar,
pero ahora no, ahora es tiempo de silencio, de hacerse el loco, este no es el lugar para hacerse el hroe.
Cambian los personajes, los que venden y que ya no venden, a quienes se sobornan o quienes son
negligentes, los nios que usan armas crecen, los que usan armas mueren, paradjicamente los que se
drogan hacen largas carreras, hay volados que conoces de nio, pero tambin hay nuevos volados. En
toda esta dinmica hay algo que esta lejos de cambiar, esta seguir siendo la historia entre susurros.
Ellos lo saben, todos lo sabemos. Ellos saben que sabemos. Y todos saben como terminar. Aqu hay
droga, sabemos quin la vende. Aqu hay armamento de guerra, no quiero saber de dnde viene. Aqu
hay carabineros que entregan la droga, no quera saber tanto. Esos petardos anuncian la nueva
mercanca, y sabemos que vendrn balazos, vienen a celebrar o a desquitarse. Aqu no hay portonazos,
la gente buena no tiene tan buenos autos. Aqu no hay portonazos, lstima, es el delito de moda en las
noticias. Aqu no nos miran mucho. Hay lugares peores que pueden mostrar en los reportajes, nuestras
muertes y balaceras no son tan importantes. Algn da esta historia querr gritar, pero ahora no, ahora
es tiempo de silencio, de hacerse el loco, este no es el lugar para hacerse el hroe. Cambian los
personajes, los que venden y que ya no venden, a quienes se sobornan o quienes son negligentes, los
nios que usan armas crecen, los que usan armas mueren, curiosamente los que se drogan hacen largas
carreras, hay volados que conoces de nio, pero tambin hay nuevos volados. En toda esta dinmica
hay algo que est lejos de cambiar, esta seguir siendo la historia entre susurros.